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Isla al Sur

UN COSMI EN CUBA

UN COSMI EN CUBA

El Museo Armería 9 de Abril guarda entre sus vitrinas un fusil elaborado por la compañía italiana Cosmi Américo & Figlio.

JAVIER ROQUE MARTÍNEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Un fusil italiano Cosmi Américo & Figlio, proveniente de una de las casas artesanales más prestigiosas y reconocidas de Europa, exhibe de forma permanente el Museo Armería 9 de Abril como parte de la extensa muestra de armas que atesora la institución.

Este original se terminó de fabricar completamente a mano el 5 de junio de 1964 en Ancona, ciudad sede de la compañía, comentó Edith Aguado Figueiras, directora del centro. Además, aseguró que en nuestro país no se tiene conocimiento a nivel institucional de otro ejemplar proveniente de la misma armería.

El expuesto es un semiautomático de calibre 12 y su cuerpo está confeccionado de madera y metal. Mide 123 centímetros de largo por 14,5 centímetros de ancho. Tiene, además, una línea fina y funcional que le confiere la perfecta distribución del peso, destaca el documento Descripción Técnica del Fusil Cosmi.

Lo curioso de estas armas es que todas sus piezas se confeccionan manualmente por un pequeño grupo de expertos y no se pueden intercambiar con las de otras escopetas, aunque sean de la misma procedencia, pues cada una posee una estructura única que solo le permite ser utilizada en su original, aseguró la especialista.

Desde 1907 Rodolfo Cosmi, quien fue un hombre fuertemente aficionado a la caza, se interesó en la producción de armas de fuego. En la segunda década del siglo pasado, estableció un modelo semiautomático propio con una mecánica original e interesante, presente actualmente en colecciones del Estado, la cultura y el deporte italianos. Desde 1936 son sus hijos Marcelo y Américo quienes continúan la tradición familiar.

El Museo Armería 9 de Abril, ubicado en Mercaderes No. 157, abre las puertas al público de martes a sábado y guarda en sus colecciones armas utilizadas durante las luchas independentistas cubanas.
 

FICHA TECNICA:

Tipo de título: Genérico
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Primer valor noticia: Curiosidad.
Otros valores noticia: Prominencia de su protagonista, Interés colectivo.
Tipo de fuentes: Tradicional, directas y documental.
Tipo de noticia: Blanda, simple.

TIEMPO DE RECESO

TIEMPO DE RECESO

Es necesario que los profesores respeten el horario de descanso de los alumnos de secundaria básica. Ese intervalo garantiza mantener durante las próximas horas un alto nivel de capacidad en el trabajo.

IRAIDA CALZADILLA RODRÍGUEZ

No pocos alumnos de la enseñanza secundaria básica se quejan con razón: los profesores les "roban" un pedacito de receso hoy y otro mañana. En algunos casos se vuelve rutina que al docente le falte siempre tiempo para terminar la clase, y lo más fácil es que el estudiante pague cediendo "voluntariamente" una parte de su cuota de descanso.

Cuidado. El daño no es tan minúsculo. Téngase en cuenta que hoy esos alumnos en todo el país asisten a la doble sesión escolar, lo cual significa recibir nueve turnos de clases de 45 minutos diariamente, además de realizar actividades extracurriculares que también se orientan y son de estricto cumplimiento.

Mire a su alrededor. Corren tiempos en que es muy difícil observar a un escolar holgazán en una esquina, mientras sus compañeros están en horario docente. A poco más de la mitad del curso, las transformaciones en la secundaria básica continúan, y se aprecia en las escuelas una mayor disciplina y organización.

Y si bien se puede hablar de indicadores de eficiencia, como la asistencia de los alumnos y la retención, quedan lunares que deben resolverse para vencer el reto de educar en cada aula a 15 jóvenes a partir de objetivos formativos y cognitivos, logrando elevar el aprendizaje a planos superiores. En ese contexto, el descanso también tiene un papel educativo.

Berta Fernández González, viceministra de Educación, comparte la demanda de los alumnos: "Es preciso que los directivos y los docentes respeten los horarios de receso. En la sesión de la mañana se dispone de 30 minutos para el cambio de actividad; es decir, tres cambios de turnos con cinco minutos intermedios; y el propio receso, más largo, de un cuarto de hora. En la tarde se producen dos cambios de turnos y un receso más extenso, además de la hora de almuerzo o merienda escolar, con excepción de las escuelas urbanas que aún no tienen esos servicios, muy pocas en todo el país".

La Viceministra es precisa al reiterar la necesidad del estricto respeto a ese tiempo: "Es un momento de cambio de actividad que permite alcanzar un alto nivel en la capacidad de trabajo de los alumnos durante las próximas horas, y puede individualmente tener varios matices, dados por las necesidades, intereses y motivaciones de los alumnos".

Comentó que donde mayor se percibe el "hurto" es en el pequeño tiempo de cinco minutos, apenas para cambiar de libretas, ir al baño, tomar agua, o conversar de manera rápida: "No podemos permitir que el docente consuma ese tiempo personal del adolescente, quien casi siempre lo emplea para sus necesidades fisiológicas. Eso perjudica, incluso, la imagen que el alumno tiene de él, pues le violenta derechos que sabe debe respetar.

"Restar tiempo a recesos más largos implica también que los estudiantes dispongan de menos libertad para participar en actividades opcionales como son las que se ofrecen en las bibliotecas y que no pueden encasillarse solo en lectura de textos, sino que deben expandirse, entre otras alternativas, hacia las peñas literarias, préstamo de bibliografía, conversatorios y presentaciones de libros. Es decir, la biblioteca como espacio vivo, de creación.

"En ocasiones es poco conocido por los alumnos que durante ese receso pueden visitar el Laboratorio de Computación, donde los profesores deben estar presentes para responder a sus solicitudes. Con frecuencia los docentes argumentan que es el horario de almuerzo. ¡Tamaño error!, pues para ellos la escuela tiene una organización interna, flexible, que les permite adelantar o atrasar su momento de alimentarse, en función de beneficiar a los educandos".

Sugiero que hay también una tendencia de los profesores a ofrecer a sus 15 estudiantes una única, homogénea actividad, en el receso largo, de manera que pueda controlarlos de una vez.

"Responder por la educación de esos adolescentes es conocer cómo piensan y actúan; es ayudarlos, enseñarlos, y eso no se logra imponiéndoles a todos una única actividad, cuando ellos saben que tienen la posibilidad de elegir. No se trata de tenerlos juntos sin ton ni son, sino de conocer cuáles son sus intereses y permitirles acudir a los lugares que en la escuela satisfacen sus expectativas, sin desestimar su cuidado, su control.

"Las necesidades del ser humano son disímiles y en esas edades formativas más aún. Todavía hoy en las escuelas no se aprovechan todas las posibilidades que existen en ellas, desde juegos de ajedrez y parchís, hasta baloncesto y voleibol, o las aulas de Computación y la diversidad de software educativos, los videos didácticos e instructivos, o el noticiero pioneril. Incluso, muchos planteles cuentan ya con instructores de arte."

Hacia una educación cada vez más plena y formativa están encaminados todos los esfuerzos. Pero la Viceministra sabe que aunque en la mayoría de los centros las orientaciones se cumplen, "en otros, desafortunadamente, se sigue apegado a los esquemas tradicionales, a los horarios inflexibles. Por eso pienso que los estudiantes están en el derecho de exigir consideración para su descanso; respetarlo por parte de los docentes es una manera más de educar desde el ejemplo". 

(Publicado en el periódico Granma)

 

AIRE CONTRA APAGONES

AIRE CONTRA APAGONES

El Centro de Estudio de Tecnología Energética Renovable  (CETER) tiene en proyecto la creación de pequeños aerogeneradores para las casas y pequeñas compañías.

ALEJANDRO ROJAS ESPINOSA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Para disminuir el consumo de petróleo y generar electricidad a pequeña escala, un proyecto basado en la creación de aerogeneradores y su futura comercialización en el país desarrolla el Centro de Estudio de Tecnología Energética Renovable  (CETER).

El programa consiste en turbinas eléctricas que, instaladas en zonas donde haya buena circulación de aire, permitirían generar la corriente necesaria para una casa y ahorrarían al año de cuatro a cinco toneladas de petróleo cada una, explicó Conrado Moreno, jefe del grupo de energía eólica en el CETER.

Esta institución, fundada en diciembre de 1992, realiza investigaciones  vinculadas con la energía alternativa y el desarrollo sostenible, se ubica en el Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría (ISPJAE)  y es un órgano activo de la red que favorece la promoción del respeto ambiental.

El plan comenzó en julio del 2012 y su evaluación final se prevé para febrero del 2013. En la elaboración de los generadores participa la Corporación CIMEX, la Empresa Siderúrgica José Martí, conocida como Antillana de Acero, y los expertos del CETER.

Según la agencia de prensa Inter Press Service, en Cuba, por las características del territorio y su ubicación geográfica, existe el potencial para producir 2.000 Mega Watt (MW) utilizando la fuerza del viento, pero técnicamente solo se usa hasta unos 600 MW y en el norte de la zona oriental es donde se halla la mayor capacidad eólica del país.

La Isla aún produce el 96 por ciento de su electricidad con combustibles fósiles, sin embargo, todavía con el poco aprovechamiento de las fuentes hídricas y eólicas se sustituyó en el pasado año (2011) 31 150 toneladas entre petróleo, carbón mineral, gas natural y sus variedades de acuerdo con datos aportados por el portal cubano del Medioambiente.

La Asociación de Energía Aérea Mundial indica que en los últimos cinco años el uso del aire para la producción de electricidad superó los 250 Giga Watts de capacidad instalada en todo el planeta y por los proyectos que se tienen se estima que al finalizar el 2012 la capacidad llegará a los 273 GW, comentó Conrado Moreno.

China, India, Estados Unidos, Alemania y España son los países que representan el 74 por ciento de la capacidad mundial de energía eólica aprovechada actualmente. Durante el presente año (2012), el gigante asiático es el que reporta más estabilidad en este sector en desarrollo.

Pie de foto: Turbinas eléctricas actuales para grandes espacios; el nuevo proyecto planea su diseño con apenas un tercio de su tamaño.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Llamativo.
ipo de Lead: Sumario de Para qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato Adicional.
Primer valor noticia: Interés colectivo.
Otros dos valores noticia: Novedad. Progreso.
Tipo de fuentes declaradas: No documentales, Documentales.
Tipo de noticia: Pesada, dura.

EL CRISTO QUE YO VI

EL CRISTO QUE YO VI

LUIS A. AUTIÉ CANTÓN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Me lo presentó la noche. Mientras en el aeropuerto el papeleo de rigor se robaba toda mi atención, el día se había cambiado de ropas. Río de Janeiro me recibía con una oscuridad llena de luces, como París. La madrugada anterior había terminado el carnaval, pero las calles aún olían a samba, a aguardiente y a carrozas. Fue entonces que lo vi. A lo lejos, como un retrato enmarcado en la ventana de mi taxi, el Cristo me abría los brazos.

A mis 15 años, poder viajar a Brasil era un sueño. Siendo cubano y adolescente, el hecho solo de viajar  lo era. Yo, fanático del fútbol, me moría de deseos por entrar al mítico estadio Maracaná. Pero esa estatua me cautivó, ocupó mi mente el resto de la noche.

Dicen que quien visita Río no puede irse sin tomar una foto al Cristo Redentor. La tarde siguiente quise conocerlo, verlo de cerca, ver la ciudad desde su perspectiva, tener mi foto. En un tren atravesé la espesa selva que viste al cerro del Corcovado, y  durante los cinco o seis minutos que duró el ascenso desfilaron ante mí ejemplares de la flora y fauna autóctonas de Brasil.

A cien metros de la cima hay una estación, donde los visitantes pueden tomar unos ascensores o bien utilizar unas escaleras muy amplias que, en espiral, rodean la montaña hasta coronarla. Aún hoy no entiendo cómo hay gente que utiliza esos ascensores y se privan de las vistas magníficas que el ascenso a pie ofrece.

Luego de cruzar una fina capa de nubes, a más de 700 metros de altura y con un viento frío azotándome la cara, por fin tuve delante a la efigie, inmensa, majestuosa. Debajo, el Maracaná vomitaba bengalas rojas y negras, los colores del Flamingo, el equipo de fútbol local, que acababa de proclamarse campeón de Brasil.

El Cristo dirige su mirada a la Bahía de Ipanema, hacia los hoteles y los rascacielos. Los turistas y las familias más ricas de Río de Janeiro viven a sus pies. Desde sus piscinas y terrazas pueden mirarlo directamente a los ojos, porque él los observa a ellos, los vigila, día y noche, como un pastor cuida a sus ovejas.

Pero a sus espaldas hay otro Río, que desde abajo no se ve: las favelas, peligrosas y tristes, se desparraman donde la mirada del Redentor no llega. Él no las observa, no las vigila, no las cuida: todo lo que pueden ver sus habitantes es la espalda de la estatua. Las favelas le duelen a Río. Recuerdo haber leído, en inglés, un graffitti en rojo: “Este es el Cristo que los pobres ven, el Cristo que no los mira. Este es el Cristo de los humildes”.

Dicen que quien visita Río de Janeiro no puede irse sin tomar una foto al Cristo Redentor. En mi cuarto, detrás del estante de libros, tengo mi foto del Cristo. Tengo la foto del Cristo de espaldas.

CON F DE ESFUERZO, NO DE FRAUDE

CON F DE ESFUERZO, NO DE FRAUDE

ALBERTO CABRERA TOPPIN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Hay ocasiones en que la tentación parece ser más fuerte que nuestro sentido de la autoexigencia y la honestidad. El temor al qué dirán nos impulsa a hacer algo que sabemos que, por provechoso que pudiera resultar, no está legitimado por ninguna norma escolar ni social. Cometer fraude, lejos de ser visto como un acto a repudiar, es hoy señal de picardía y suerte.

Nadie sabe a ciencia cierta quién dijo que “estudiar es desconfiar de la inteligencia del compañero de al lado”, pero la frase ha sido esgrimida en no pocas ocasiones por aquellos que ven en los libros, en lugar de la entrada al mundo del conocimiento, un repelente natural a su persona. Parece que para muchos de nosotros es más importante divertirse en las fiestas que apuntalar el futuro que comenzamos a construir cuando atravesamos el umbral de la Universidad.

Cierto es que nuestra época no es la misma que la de nuestros padres, abuelos, tíos… Hoy estamos rodeados de medios tecnológicos creados con el fin de extender nuestros sentidos más en su capacidad que en lo físico, pero que al final han ayudado a silenciar el mayor don que pudiera darnos doña Naturaleza: la capacidad de razonar.

El facilismo, ciertamente, es mucho más tentador que el esfuerzo. Sin embargo, ¿qué traerá al salir de la casa de altos estudios? Estaremos obligados a seguir mintiendo acerca de nuestros conocimientos y nuestras aptitudes, porque no fuimos capaces de crearlos, de madurarlos. ¿Resulta correcto tildar de imprescindible ese futuro, donde los primeros engañados somos nosotros mismos?

“La honradez no es la debilidad, no es la cobardía, ni es el consejo pusilánime que se pide a los adversarios, ni la resolución que se inspira en lo que los adversarios quieren. La honradez es el vigor en la defensa de lo que se cree, la serenidad ante las exigencias de los equivocados (…)”, dijo José Martí.

A pesar de esto, algunos creen que la causa fundamental del engaño académico no radica en la pérdida de valores, sino en las características del trabajo de la institución -con demasiada carga teórica, insuficiente práctica–, tal como indican estudios de la Universidad de los Andes. Aunque esto pudiera influir, somos los estudiantes los responsables directos de que tales hechos ocurran, pues optamos por no esforzarnos en el estudio previo y adquirir la mejor calificación a como dé lugar. No nos preocupamos por la repercusión próxima y lejana de nuestros actos. Olvidamos por un momento que todo lo grande alguna vez fue pequeño.

No hay mejor ayuda que aquella que brindamos mucho antes de un examen, a la hora de estudiar, cuando hay tiempo y espacio para las aclaraciones y el aprendizaje profundo. No existe forma superior de sentirnos parte de un grupo que no sea inyectándole saberes existenciales, académicos y espirituales con los cuales retroalimentarnos. Y si a la hora del examen, alguno de nuestros compañeros no nos comprende, solo estará reafirmando lo que alguna vez escribiera el más universal de los cubanos: “Solo dejan de entender la honradez en los demás los que han dejado de ser hombres honrados”.

EL CERVANTES DE LA PRENSA CUBANA

EL CERVANTES DE LA PRENSA CUBANA

Elio Enrique Constantín Alfonso, es considerado un paradigma de la eticidad en la profesión.

LUIS ALBERTO AUTIÉ CANTÓN, LUAR LÓPEZ  DE LA OSA, DANIEL CHANIVECKI KOKUIM Y SANDRA MADIEDO RUÍZ,
estudiantes de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Nacido el 4 de febrero de 1919 en Hatuey, Camagüey, no sabría que se convertiría en uno de los hitos del periodismo cubano. Con su estirpe de caballero y su estilo periodístico inconfundible, nos llega desde la historia el sabio del lenguaje: Elio Enrique Constantín Alfonso.

Su trayectoria en el gremio comenzó en 1939 como corrector de pruebas y auxiliar de deportes en el periódico El Pueblo. Laboró antes del triunfo de la Revolución en Carteles, Prensa Libre, Luz, Diario Nacional y luego del primero de enero de 1959, trabajó en el periódico Revolución.

“Se mantuvo por más de 20 años en el periódico Granma. Ahí fue articulista, reportero, jefe de la redacción deportiva y subdirector del diario. Desempeñó el cargo de vicesecretario general de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) en 1980 y presidente del Círculo de Periodistas Deportivos”, destacó Octavio Lavastida Martínez, Jefe del Departamento de Corrección del periódico Juventud Rebelde.

Coto Wong, periodista de Prensa Latina, aporta: “Muchos años después de haberlo conocido es que supimos de su colaboración en tareas revolucionarias con el Movimiento 26 de Julio, durante la lucha contra la dictadura de Batista. Tanta era su modestia que evadía en todo lo posible el tema. Tuvo, por ejemplo, una colaboración muy importante en el secuestro en La Habana del automovilista argentino Juan Manuel Fangio. Su pluma reflejó el trabajo abnegado del pueblo cubano y su resistencia frente al Imperio.

Constantín escribía a diario sobre temas diversos. Redactaba con facilidad de palabras, respetaba las reglas de la Gramática y el estilo periodístico. Mencionar todos sus trabajos sería imposible, pues su obra constituye un paradigma tanto para los reporteros establecidos como para los que se encuentran en formación.

A continuación, una relación de sus momentos más destacados:

-Cuando estuvo en Portugal, en los inicios de la Revolución de Los Claveles, escribió acerca del ascenso del general Francisco da Costa Gómez  a la presidencia, luego que Antonio de Spinola renunciara a la misma. En esos tiempos, dejó sus impresiones en el periódico Granma: “Todo parece indicar que Portugal vive hoy algo más que un cambio de nombres y de hombres. Con la salida de Spinola y algunos de sus amigos, en el Consejo de Ministros culmina la política de freno a las aspiraciones populares".

-Fue corresponsal de guerra en Nicaragua, desde donde transmitió informaciones sobre los crímenes cometidos por la contra financiada por Ronald Reagan, presidente de los Estados Unidos en aquel entonces.

-Redactó una crónica acerca de la visita de Diego Armando Maradona a Cuba, quien es considerado como uno de los mejores futbolistas del mundo, titulada “Una estela de simpatía”.

-En el Mundial de Fútbol de Argentina de 1978, visitó la ciudad natal de Ernesto “Che” Guevara de la Serna, donde redactó un artículo  sobre la vida del guerrillero.

-En el año 1980 realizó un trabajo sobre la inauguración de los Juegos Olímpicos de Moscú.

-Entrevistó a Alicia Herrera, autora del libro Pusimos la bomba... ¿y qué?, donde la periodista venezolana pone al descubierto a los culpables de la explosión en pleno vuelo de una aeronave de Cubana de Aviación, en Barbados. Herrera estaba perseguida por la mafia anticubana de Miami en el momento del encuentro, de manera que fue efectuada de forma clandestina.

-Acompañó a Fidel Castro Ruz en uno de sus viajes a Nueva York, lo que significó, en el orden profesional y revolucionario, el mejor premio recibido en su vida. Fue en 1979, cuando Fidel habló en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como Presidente del Movimiento de Países No Alineados.

-En 1985 publicó, junto a Ernesto Vera, el libro El periodismo y la lucha ideológica, a cargo de la editorial Pablo de la Torriente. Ahí analiza la prensa cubana antes del triunfo de la Revolución, en el cual pone de relieve todos los periódicos existentes, el número de tiradas realizadas diariamente. En el 2006 se realizó una nueva edición.

Todas las reseñas anteriores constituyen una compilación entre dos artículos: Elio Constantín, uno de los grandes del periodismo cubano de Juan Marrero, y Estilo, cultura y bondad, de Luis Sexto. 

Juan Varela, periodista de Granma, comentó: “Es para mí el más completo, todo lo hacía bien en el periodismo. Dominaba los géneros periodísticos, y eso no es fácil en nuestra profesión. Si alguien tenía alguna duda siempre era un libro abierto, un manual de consultas. Su pérdida tuvo un gran impacto entre quienes trabajaron junto a él. Muchos grandes y buenos periodistas han pasado entre nosotros, pero no se recuerdan de la manera en que se hace con Elio Constantín”.

Gustavo Ulacia, periodista de Granma, recordó: “Nunca utilizaba la palabra recalca, aconsejaba siempre encontrarle un sinónimo, esa a él no le gustaba”. También evocó su paso por la docencia en la escuela Manuel Márquez Sterling y en la Facultad de Periodismo de la Universidad de La Habana.

La defensa de la lengua castellana constituyó uno de sus grandes desvelos. Decía que los periodistas estaban entre los primeros obligados a defenderla. Desde que se inició en el periodismo como corrector en la revista Carteles no descansó en luchar con denuedo para que se escribiese bien y que en los periódicos se usase siempre el vocablo o el giro apropiados. 

Magali Constantín, su hija, no recuerda ningún pasaje negativo en la vida de su padre: “Nunca escuché una discusión en la casa con mi madre, Marina, en 50 años de matrimonio. No le gustaba la bebida, ni era buen bailarín, pero tenía una voz enternecedora que enamoraba a cualquier muchacha con tan solo escucharla. Si íbamos a la playa y llegábamos al mediodía, él, por la noche, se iba para el periódico. En muy pocas ocasiones cogía sus vacaciones.

“Me acostumbré tanto a tenerlo a mi lado, que el día que me faltó no sabía a quién pedir consejos. Aún en sus últimos días de vida, hospitalizado, me dictaba su sección Del Lenguaje, la cual mantuvo en la páginas de Granma después de jubilarse en 1987, hasta el día de su fallecimiento a los 76 años de edad”.

A lo largo de su carrera, Constantín obtuvo numerosos premios, los cuales avalan su incuestionable calidad como periodista.

-La Academia de la Lengua en el año 1957 lo reconoció por su gran conocimiento de las reglas de la gramática, ortografía y la sintaxis. Varias personas que lo conocieron deducen que esa cultura tuvo su base en la juventud, en los años que ofició como monaguillo en una iglesia, pues los textos religiosos lo condujeron a leer mucho y a aprender latín.

-Por su gran abnegación al trabajo le otorgaron múltiples reconocimientos como las medallas 28 de Septiembre, Juan Manuel Márquez, Alejo Carpentier, al  Mérito Deportivo, Raúl Gómez García y la Orden Alfredo López.

-El premio más importante de su trayectoria profesional lo alcanzó en el año 1996, cuando le fue conferido el Premio Nacional de Periodismo José Martí por la obra de toda la vida, un año después de su deceso.

Roger Ricardo Luis, subdirector del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, asegura: “Es una gran injusticia el haberle otorgado el Premio un año después de su muerte porque por su talento se lo merecía en vida”.

“Amante del deporte,  era capaz  lo mismo de realizar un análisis de un partido de fútbol que hacer una noticia de diez líneas sobre cualquier otro deporte. Yo lo vi  llamar en una ocasión a una estación de policía de un pueblo de provincia, para  averiguar un resultado de fútbol”, rememora Alfonso Nacianceno.

Estar en la sala de redacción le agradaba, pero más aún en "el vórtice del huracán", es decir, en los escenarios de los acontecimientos. Fue más que un cronista deportivo. El periodismo para él no se encerraba en una cancha de fútbol o en un parque de pelota, lo era todo. Y, por eso, escribía cada día de temas disímiles, de aquello que lo hiciese vibrar o considerase de utilidad para sus lectores.

Para muchos de sus colegas, si se quería un modelo de hombre bien educado, había que conocer a Elio. Lo describen como un perfecto caballero, extremadamente delicado con sus compañeros de trabajo, incapaz de dejar de saludar con afecto a cualquier persona.  

Uno de los principales aportes de Constantín fue la leída sección Del Lenguaje en las primeras páginas del diario Granma. Este espacio, a nuestro juicio, es mantenido en la actualidad como legado de su quehacer.

Roberto Márquez Madruga, reporterote la emisora Radio Reloj, asegura: “Según Elio, el dominio de las técnicas del lenguaje constituye el abrigo de los correctores. Él insistía en que estas son las herramientas del periodista, lo demás queda por el estilo propio.

El Cervantes de la prensa cubana se le llamó por su facilidad de palabras, personalidad y original forma de redactar.

Bibliografía:

Colectivo de autores (coordinación Iraida Calzadilla Rodríguez): Libro Premios Nacionales de Periodismo “José Martí”. Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana. Curso 2008-2009.

Marrero, Juan: Elio Constantín, uno de los grandes del periodismo cubano.

Sexto, Luis: Estilo, cultura  y  bondad.

Periodistas consultados:

Octavio Lavastida Martínez, jefe del Departamento de Corrección del periódico Juventud Rebelde.

Coto Wong, periodista de Prensa Latina.

Roger Ricardo Luis, subdirector del Instituto Internacional de Periodismo José Martí.

Alfonso Nacianceno,  periodista de Granma.

EL ONCE: UN NÚMERO IMPAR, PRIMO Y...

EL ONCE: UN NÚMERO IMPAR, PRIMO Y...

LESLIE ALONSO FIGUEROA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Los centros educacionales con internamiento, o con beca, como se conoce por sus egresados, fueron característica de la formación preuniversitaria en Cuba; pero hace alrededor de cuatro cursos escolares se decidió prescindir de este método de enseñanza y sustituirlo, debido a las carencias económicas, por los pre urbanos en cada municipio.

En la provincia de Matanzas, con más o menos eficacia, por no contar con la infraestructura mínima en cuanto al claustro de profesores y la cantidad de espacios físicos, también se adoptó esa medida y se eliminaron todas las escuelas del plan citrícola de Jaqüey Grande.

Como en el resto del país, según las orientaciones del Ministerio de Educación de promover el interés por las carreras de las ciencias técnicas, biológicas, puras y especializadas, se mantuvo en la ciudad de los puentes el funcionamiento del Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas (IPVCE) "Carlos Marx".

La vocacional, como es común entre los matanceros, sufre, junto a otros tres IPVCE del país como el de Guantánamo, la condición de tener restringido una vez al mes el pase para sus alumnos, la llamada oncena, pues permanecen 11 jornadas en la beca.

Esta escuela, desde la fundación en el año 1978, por su concepción arquitectónica, sobrelleva serios problemas con el abastecimiento de agua, con récords de cinco días, y la permanencia de toda su matrícula por dos semanas, complica más la situación.

Desde la estancia de mis padres por el instituto, luego la mía y ahora la de mi hermana, se ha dialogado con las autoridades pertinentes en la provincia y solo variadas excusas dan respuestas a tan desatinada y arbitraria decisión.

Citar algunas de ellas nos llena de ira a los que hemos vivido gloriosas oncenas en este sitio, porque en vez de recuperar turnos de clases se cubre el horario con operativos y jornadas masivas de limpieza; además, el resto de los pre en los municipios no tienen que asistir los fines de semana y, sin embargo, ambos centros tienen concebidos el mismo plan de estudio y examen final.

Quizá la excusa del transporte haya silenciado a los primeros padres que decidieron quejarse, porque el precio del combustible en el mercado mundial está cada vez más alto y poder distribuir a los alumnos por los catorce municipios de la provincia, desde Cárdenas hasta Calimete o desde la Ciénaga de Zapata hasta Limonar, es difícil.

El silencio de estos padres no perduró mucho, pues es fácil presenciar en los parqueos de la escuela, un domingo de visita durante esas oncenas, que la mayoría de los carros en los que se trasladan los familiares son propiedad del Estado, y el combustible que usan, distribuido por la empresa a la que pertenecen.

La alimentación está crítica, desde desayunar los sábados agua con azúcar hasta almorzar harina con boniato. Entonces, los alumnos ante un hambre indomable, aunque esto no sea una justificación convincente para cometer indisciplinas, se fugan del perímetro de la escuela para comer en las cafeterías particulares de los vecinos, y hasta ponen en peligro sus vidas porque tienen que cruzar la Carretera Central.

Permanecer en una beca por una semana es agobiante, por no tener las comodidades del hogar; además, las exigencias de la escuela, por su condición de mantener un índice de 85 puntos como mínimo, agotan física y mentalmente.

Momentos de diversión no faltan para las tensiones de un sábado de oncena: un chapuzón en el río de atrás de la montaña, un paseíto al Coppelia, el futbol en la piscina sin agua, o los agarrados en el tabloncillo en ruinas; pero eso también se disfruta en las tardes de miércoles o en las mañanas en las que se ausenta el profesor, por haber realizado una obstinante guardia durante el fin de semana.

Los domingos, aún desconozco el motivo, no abre el comedor, y los padres que no franquean ese día deben pedirle a su jefe la jornada libre.

La historia de la Vocacional de Matanzas es tan complicada como los problemas de genética, la geometría del espacio o los poemas del barroco que estudian sus alumnos.

Los egresados de este IPVCE recuerdan las ropas azules, por el uniforme; el rojo, por el monograma; las escaleras, por el anfiteatro; y el once, por ser un número primo, impar y ...

DOS DÉCADAS COBIJANDO EL PINCEL LATINOAMERICANO

DOS DÉCADAS COBIJANDO EL PINCEL LATINOAMERICANO

La Casa Oswaldo Guayasamín, ubicada en el Centro Histórico de la Ciudad de La Habana, celebra veinte años desde que fuera donada al célebre pintor ecuatoriano.

CAMILO VILLA JUICA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Veinte años cumplió el pasado martes 8 de enero (2012) la Casa Oswaldo Guayasamín y para celebrarlos, durante todo este mes se estarán proyectando diversas imágenes del acto inaugural donde participaron, además del pintor, personalidades como el líder histórico de la Revolución Fidel Castro y el Director de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, Eusebio Leal.

La proyección, según indica Aliana Martínez, directora de la institución, cuenta con 42 imágenes entre fotografías, recortes periodísticos y documentos donados por la Fundación Guayasamín, con sede en Quito, Ecuador.

Para Danli Rodríguez, veladora del lugar, las imágenes expuestas constituyen un material histórico muy importante, ya que dan testimonio del momento en que la pintura latinoamericana, en manos de Guayasamín, se hizo de un “siempre necesario” espacio físico.

“En los veinte años de funcionamiento, hemos acogido a artistas de todos los rincones del continente, además se realizan diversos talleres para niños y jóvenes que ven en la pintura algo más que un simple pasatiempos”, recalca Rodríguez.

La Casa, construida en el siglo XVIII, fue donada al destacado pintor ecuatoriano en 1993 para promover y apoyar el arte latinoamericano, a la par de ser su propia morada durante su estancia en la Isla.

El local cuenta con tres salas de exposición permanente, las cuales son dedicadas exclusivamente a la obra del también llamado Pintor de Iberoamérica, albergando buena parte de sus objetos personales, grabados y pinturas. Entre ellas destacan famosos óleos como La niña azul y Retrato a Fidel, este último, obsequio que el creador le hiciera a su amigo cuando cumplió setenta años de edad en 1996.

Una sala para presentaciones transitorias, tres galerías donde se exhiben diversos trabajos de artistas de la plástica y el lente, completan el espacio, vital para la creación.

Quien visite la Casa encontrará un ambiente rodeado de mística, donde Guayasamín no solo dejó su alma, cuerpo y obra en cada rincón, sino también su manera de vivir y su manera de concebir el mundo.

No es casual que hoy la Casa Museo se llene de visitantes nacionales y foráneos impresionados con cada dolor, rabia y ternura que el artista plasmó en sus obras, pues el maestro no solo fue un habilidoso del pincel, también denunció la tristeza latinoamericana resumida en atrocidades, injusticias y crímenes, que siguen siendo hoy, para muchos pueblos del continente, un trauma terrible.

Desde el Centro histórico habanero, Guayasamín vive. No creyendo en fronteras ni en razas, creyendo en la Humanidad.

Pie de foto: Acto inaugural de la Casa Guayasamín; se encuentran entre los invitados, Fidel Castro y Eusebio Leal.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Cuándo.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Pirámide normal + Dato   adicional.
Tipo de fuentes: Directas.
Valor noticia: Actualidad.
Otros valores noticias: Interés humano, Cercanía.