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Isla al Sur

EL ARTE DE CURAR CON LAS MANOS

EL ARTE DE CURAR CON LAS MANOS

Magdalena Carvajal Manso ha dedicado gran parte de su vida a curar empachos en el municipio capitalino del Cotorro y se siente orgullosa de ayudar a todas las personas que creen en su método.

Texto y fotos:

GABRIELA TAMARIT GUERRERO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Se me fue olvidando el olor a rosas de su jardín, a la entrada de la casa. Quizás, porque hace seis años no visitaba aquellos lares tan alejados del centro de la capital, donde transcurre mi día a día. Allí todo es más pausado, tranquilo.

Y ahí está ella en la sala, en su faena diaria, lo hace a cualquier hora, no importa si es en el transcurso de la novela o en el momento de ir a bañarse, y si tiene los boniatos en la candela te dice: “Espérame un segundito, déjame apagar el fogón que se me queman”. Así es Nana, la que cura el empacho, una de las tantas personas que creen y sanan con el arte de su virtud. En el barrio capitalino de Lotería, en el Cotorro, todos la llaman de esta forma cariñosamente, pero su nombre es Magdalena Carvajal Manso.

Volver a verla fue recordar los mejores momentos de mi infancia. Yo solía visitar la casa de mi prima, bien cerca de la suya, lo suficientemente cerca como para disfrutar del aroma de sus frijoles, que a lo mejor con ajo, cebolla y orégano ganen a cualquier legumbre cocida por el mejor chef de Cuba. Siempre tiene un plato lleno par quien llegue de visita. Puede faltar cualquier cosa encima de la mesa, ¡pero nunca unos buenos frijoles negros!

Nana comenzó a los 23 años a curar el empacho con una cinta, uno de los métodos enraizados en nuestra cultura, gracias a que nuestros bisabuelos y bisabuelas inculcaron a las nuevas generaciones la tradición de utilizar la medicina popular que, antaño, fue la solución a sus enfermedades.

“Yo aprendí hace muchos años en Vuelta, mi pueblo de Villa Clara, de un señor que sabía. Fue un Viernes Santo, antes de que amaneciera. Él dijo en voz alta el rezo que debíamos memorizar y si no te lo aprendías al momento, había que esperar al próximo año”, expone Nana. Desde ese día hasta hoy, con 61 años, se ha dedicado a ayudar a las personas sin esperar algo a cambio.

Las raíces de este don

En la historia de la medicina latinoamericana existen reportes sobre el empacho desde el siglo XXI y en la actualidad la terminología aún es muy empleada. Según la Enciclopedia UTEHA de 1951 la palabra proviene del latín impedicarem, que se traduce en estorbo, embarazo, mientras que el Diccionario de la Real Academia Española en la vigesimosegunda edición la define como un trastorno en la digestión de la comida y el glosario terminológico de Ciencias Médicas lo precisa solo como indigestión.

En una entrevista con el diario argentino Perfil, Roberto Campos Navarro, médico e investigador mexicano, que ha dedicado más de treinta años a estudiar las practicas populares para remediarlo, no solo en su país, sino también en Latinoamérica, explica que es sinónimo de dispepsia y embarazo gástrico, descritos como una alteración funcional del aparato digestivo, donde los alimentos no son aprovechados debido a la inactividad del estómago.

Entre las diferentes variantes tradicionales estudiadas por Navarro para su tratamiento se encuentran “tirar del cuerito”, sobar las piernas y medir con la cinta.

“Tomo la medida de tres codos, es decir, la distancia entre el codo y la pinza de los dedos. La persona se aguanta una punta en la barriga, yo me voy acercando y recogiendo la cinta. Si está empachada, la medición no da y la mano me queda por encima del abdomen”, aclara Magdalena. Luego, dice la oración que guarda con sigilo en su mente mientras sus manos hacen en el aire la forma de una cruz. Son 130 centímetros de largo que provocan fe y mejoría.

¿Trastornos o creencias?

Aunque científicamente sus curaciones no tienen una explicación acertada y los especialistas en los trastornos digestivos generalmente no acuden a estas prácticas, Nana cuenta con el apoyo de la doctora Mariuska Corbillón, responsable del consultorio No.28, en Lotería.

“El paciente no se expone a riesgos ya que no utiliza ningún procedimiento médico o tratamiento, por eso confío plenamente en su labor y si las personas creen en ella, ¿por qué no emplear su táctica para enfrentar este obstáculo digestivo? Además de ser efectivo, creo que influye en el resultado la relación que establece con los enfermos, su calma, paciencia, buen trato y energía”, declara Corbillón.

Isabel Hernández Valdés relata –mientras Nana la cura-, que ingirió muchos alimentos, y al amanecer tenía “dolor en el estómago” y náuseas. La excesiva ingestión, una de las causas posibles de este trastorno, es expuesta por el gastroenterólogo Agustín Mulet Pérez en su libro Empacho ¿Síndrome o mito? (2011). Hace referencia en él también a la ingestión de alimentos descompuestos o sustancias no alimenticias y la alteración de los procesos digestivos y sus funciones como factores de dicho embarazo gástrico.

Según Magdalena, las personas que acuden a ella, generalmente, presentan malestar, dolor en el estómago, vómitos, falta de apetito y a veces diarrea: “Recomiendo también tomar té de menta y manzanilla tras la cura, porque son plantas medicinales con buenas propiedades para la digestión. En ocasiones he tenido casos que son apendicitis o gastritis, donde el dolor se confunde con el del empacho, por eso recomiendo ir al médico”. Es consciente de los límites de su conocimiento…

“En la consulta, ante este tipo de trastornos agudos, y vale aclarar que siempre pasan, el tratamiento indicado es tomar metoclopramida, domperidona y otros procinéticos. Como médico, no creo en esta forma de tratamiento, pero incide en las personas el llamado efecto placebo”, explica el doctor Oscar Villa Jiménez, especialista del Instituto de Gastroenterología, en La Habana.

“El efecto placebo está asociado a los cambios subjetivos y objetivos alcanzados en el estado, luego de la aplicación del medicamento o procedimiento en cuestión. En el caso de la cura del empacho específicamente con el método de la cinta, ejerce gran influencia la relación sanador-paciente y la creencia de la persona enferma, también su entorno social, familia y fe”, agrega Villa.

Pero si de sugestión se trata… el caso de Laurita, una bebé de 10 meses, da mucho qué pensar. Su madre de 22 años, Glenda González Báez, relata que en varias ocasiones ha recurrido, en primera instancia, a la ayuda de Nana: “Comencé a darle la comida no muy batida, con grumitos; la niña vomitaba, no tenía hambre y se quedaba tranquilita, lo cual no es muy común –me dice mientras intenta dormirla- porque siempre está jugando.

“Enseguida corrí a ver a Nana para que la curara y ¿te lo puedes creer? Pasada una hora ya estaba pidiendo 'la papa' y muy animada. Aún al irme, Laurita no se había dormido, quizá cuando comprenda el mundo que la rodea, crea verdaderamente en el remedio que la ha ayudado.

Otra de las pacientes es la epidemióloga Yesenia Hernández Álvarez, desde su propia experiencia, el método de la cinta resulta efectivo: “Existen muchas formas de promover salud. Si la cura incide en el mejoramiento de los síntomas presentes, entonces es satisfactorio. A lo mejor es esa energía que ella siente y trasmite lo que sana, para nosotros los médicos, personas como Nana son las llamadas líderes no formales”, añade.

La otra cara de la Luna

Magdalena es la mayor de sus tres hermanos y desde muy joven ayudó en sus crianzas, igualmente con las labores en el hogar. Cuando se casó con Carlos, su esposo, sintió que aquel amor era para toda la vida. En un accidente de tránsito, con 40 años, lo perdió. Jamás ha vuelto a mirar con los mismos ojos a un hombre; sin embargo, él está a su lado, su imagen reposa donde ella aflora sus sueños.

Hace un año, Pablo, su padre, falleció: “Lo de papi fue un duro golpe para mí, el proceso de su enfermedad aún más difícil” (se humedecen los cristales de sus espejuelos). Con su muerte terminaba de escucharse en la casa el nombre de su comida preferida: habichuelas y quimbombó. Pero lo sucedido no le ha podido borrar de su rostro una sonrisa, o su amabilidad. No ha trabajado nunca fuera del hogar, ese es su castillo.

Sus vecinos la quieren y respetan. “Nana es un ser especial, ayuda a quien lo necesite. Y cuando me siento algo en la barriga, voy corriendo para su casa sin pensarlo, y después, si lo necesito, veo a un doctor”, asegura la anciana Gladys Urgellés Torreblanca.

Si bien la vida se vuelve cada vez más cara, Magdalena piensa que su don no es para cobrar a las personas que van en busca de sanación. Muchas veces insisten en brindar un peso cubano, veinte centavos o un medio.

“Mis hermanos varones me ayudan bastante, el mayor vive cerca, el pequeño, en España, y de vez en cuando manda algún dinerito. Los que dejan algo en la mesita de la sala es porque quieren y pueden, otros no lo hacen, pero eso no determina lo que hago. Curo al que se pare en mi puerta en busca de ayuda”, revela.

Siempre me ha gustado ver su casa, en vacaciones, llena de primos, grandes y pequeños, tías, hermanos y vecinos a los que ya considera parte de su familia, aunque no tuvo hijos. “Era habitual también en fin de año tenerlos por aquí, ese era el momento para disfrutar, jugar dominó y reírnos después de varios meses sin vernos”, recuerda con alegría y nostalgia.

“Hace varias navidades no sucede, algunos se fueron del país; otros, ya no están; otros, olvidaron el placer de comer en familia. Espero algún día escuchar nuevamente la bulla, las risas y a los niños gritando desde la ventana de la casa de mi prima.

La rosas no están en el jardín, me voy sin sentir su perfume. Cambiaron muchas cosas por aquí, pero Nana no. Sigue teniendo un plato lleno de frijoles negros para quien llegue de visita, como yo.

Pie de fotos: Magdalena realiza este procedimiento a personas de cualquier edad.

UNA MIRADA AL CAMBIO EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR

UNA MIRADA AL CAMBIO EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR

A partir del próximo curso escolar 2016-2017 se implementarán transformaciones en las modalidades del Curso por Encuentro y la Educación a Distancia, con el fin de elevar la calidad y eficiencia en este nivel.

NAILEY VECINO  PÉREZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Buscar la perfección es la base que se ha establecido para que a partir del próximo curso escolar 2016-2017, funcione un nuevo plan dentro del Sistema de la Educación Superior en Cuba.

Entre las nuevas transformaciones figura la reducción a cuatro años de estudio de las carreras universitarias y el dominio del idioma inglés como requisito indispensable para graduarse de la Universidad. Una nueva política de acceso (sin realizar exámenes de ingreso) en el caso del Curso por Encuentro (CE) y la Educación a Distancia (ED), ha sido de los cambios que más ha repercutido en la sociedad.

Al respecto, René Sánchez Díaz, director de Ingreso y Ubicación Laboral del Ministerio de Educación Superior (MES), comentó en una entrevista: “La pretensión es acercar más la enseñanza a su tiempo y hacerla más pertinente. Transitar desde la prioridad económica del país hasta las necesidades e intereses sociales, es el objetivo que se persigue con los CE y la ED”.

Cumplir con la expectativa de los más de 62 000 aspirantes que existen ahora en el país es un reto. A pesar de que las cifras demuestran un aumento en las inquietudes de superación, salta a la vista la interrogante: ¿qué hacer si la demanda es mayor al número de plazas que se ofertan?

Laura Leal Torres, joven que matriculó por la modalidad de CE para la carrera de Psicología, expresó estar de acuerdo con el nuevo modelo de acceso: “Las pruebas son difíciles, así no solo los jóvenes, todo el que quiera estudiar puede hacerlo. El inconveniente está en cómo van a elegir a las personas porque han venido más a matricularse de las que finalmente serán elegidas”.

Por su parte, Mari Carmen Alderete, quien cursó estudios en la carrera de Geología, y ahora aspira a una plaza en la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana por la misma modalidad (CE), opinó: “La idea de quitar exámenes de ingreso es muy buena, sobre todo para quien trabaja y quiere superarse a la vez. Pero son muchas las personas que aspiran a una plaza, así que no es del todo fácil. ¡Yo no sé cómo será esto!”

La decisión de cómo elegir al estudiante queda en manos de las propias universidades. Unos plantean la realización de un pequeño examen, relacionado con la información que se tenga de la profesión por la que se desee optar. Otras se organizan según los resultados obtenidos en las enseñanzas precedentes, y algunos centros prefieren realizar entrevistas personales conjuntamente con un examen de conocimientos básicos.

“El proceso de selección es variable, pero este factor no constituirá una excusa para que se pierda el rigor y la transparencia que siempre ha caracterizado al MES”, aseguró Sánchez en nota de prensa publicada en el periódico Granma el pasado nueve de septiembre (2015) ante estas inquietudes.

Desde el triunfo revolucionario se han llevado a cabo transformaciones para garantizar la generalización del estudio en el país. La Constitución de la República estableció este precepto como principio.

La situación económica, la raza o la edad ya no constituyen un impedimento, al menos no en el sentido legal. Quizás aún quede cierta restricción psicológica en la población mayor de 40 años, casi ausentes de entre la multitud que espera a su llamado para el llenado de matrículas.

Solo restan dos meses para que los estudiantes del duodécimo grado realicen, como cada curso, los exámenes de ingreso correspondientes a las asignaturas de Matemática, Español e Historia que le dan el paso a las aulas universitarias; por tanto, serán ellos los principales implicados con las nuevas medidas, pero existe gran desconocimiento por parte de muchos.

Gabriel Martínez García, alumno del Instituto Preuniversitario (IPU) Saúl Delgado, en el Vedado, opta por la especialidad de Licenciatura en Química. Sobre la reducción de estudio a cuatro años consideró que es una ventaja, “la superación llegaría más rápido”. Y en cuanto al inglés, planteó que todo profesional debe dominar un idioma pero, acotó, “debe tenerse en cuenta que la preparación desde edades tempranas no ha sido buena”.

En lo que respecta al nuevo modo de ingreso en el CE y ED, Sabrina Romero Leal, estudiante de la misma institución y motivada por estudiar Diseño, sugiere otra medida: “La extensión de los cambios hasta el Curso Diurno (CD). En caso de que, por ejemplo, las diez opciones en el llenado de boletas sean de Humanidades, no tendría que hacer examen de Matemática”.

Bárbara Valdés Calderón, directora del IPU Manolito Aguiar, en el municipio Marianao, apoya esta propuesta: “No es necesario realizar, una vez aprobado el examen final, otra prueba de Matemática si la carrera que van a elegir no va en ese perfil”, ratificó.

Sobre esta hipótesis, Sánchez explicó que la demanda de profesionales del país se cumple sobre todo con el CD, en su mayoría, estudiantes provenientes del nivel medio superior. Para esto se garantiza que en La Habana haya al menos una plaza asegurada para cada uno: “Si se le diera la oportunidad de seleccionar solo carreras de letras o de ciencias correrían el riesgo de no obtener ninguna”.

Rodolfo Alarcón Ortiz, ministro de Educación Superior, declaró que hoy se torna un imperativo formar el conocimiento, condición necesaria para el desarrollo nacional y el surgimiento de una nueva universidad más acorde con los requerimientos del contexto social.

El primer paso fue la universalización de la enseñanza, luego la creación de las Sedes Universitarias Municipales (SUM, 2007) y ahora de  Centros Universitarios Municipales; acciones que buscan lograr una mayor inclusión de las provincias y cumplir con las necesidades de  cada territorio. Todo para dar un giro positivo en el nivel superior en beneficio del país y sus ciudadanos.

Pie de fotos: 1-Los estudiantes de duodécimo grado deben prepararse para realizar los exámenes de ingreso a la Educación Superior; 2-Con el nuevo método de acceso a las universidades en las modalidades del Curso por Encuentro y la Educación a Distancia el número de aspirantes ya llega a los 62 000, cifra que demuestra la aceptación que ha tenido el cambio en la sociedad cubana.

LA HABANA DE ANDARES

LA HABANA DE ANDARES

Merecedora del Premio Alejo Carpentier de novela en 2006, Inglesa por un año, de Marta Rojas, ofrece otra mirada a la toma de La Habana por los ingleses en 1762.

Texto y foto:

EDILMARYS AJETE NARANJO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Martín de Andares (Sable Desnudo) no imaginó que este viaje a La Habana cambiaría su vida. Los contratiempos del camino quedaron olvidados cuando conoció a la marquesa Beatriz de Jústiz. Aquella tarde fue el principio de la más importante de sus aventuras.

Inglesa por un año (Editorial Letras Cubanas, 2006) refleja el período entre 1762 y 1763 cuando los ingleses atacaron La Habana, aunque Sable Desnudo, personaje principal del relato, intentó evitarlo. Con ayuda del capitán De Flores y fray Butler, doña Beatriz aprovecha la noticia que trae este pirata y prepara condiciones para la posible ocupación.

En esta novela de ficción, su autora Marta Rojas logra recrear con otro matiz una época que ha sido poco tratada en la historia de Cuba. El panorama político y socioeconómico de aquel período aparece para fundamentar el contexto donde se desarrolla la relación entre el marinero y la marquesa.

La obra consta de treinta capítulos divididos en dos partes, en los cuales la exquisita descripción da la sensación de estar viviendo en La Habana del siglo XVIII. La imaginación de la autora, respaldada por un estudio documental de los escritos existentes, pone en voz de los personajes todo lo sucedido, al tiempo que incorpora al texto fragmentos de los documentos originales para dar veracidad a la información que ella empleó como base al escribir la novela.

A través de un lenguaje sencillo, en su mayoría en términos de marinería, se desarrollan los hechos, casi todos narrados desde la perspectiva de Sable Desnudo. Conocer a doña Beatriz le dio una nueva visión del entorno en que había vivido, ser huésped en aquella casa era tan placentero como estar en la mar, a partir de ese momento su pasión estaría dividida.

Los encantos de la bata traslúcida que solía llevar la marquesa en la casa, aunque lo embriagaban, no lograron separarlo de la mar solo que a partir de ahora ya no serían saqueos ni amores en cada puerto; su nueva conquista era convertirse en un gran comerciante y ganarse el respeto de la dama.

Entre secretos y planes para sobrevivir a la ocupación inglesa se desarrolla la trama en la cual los personajes secundarios encuentran ingeniosas soluciones para esperar lo que le depara el destino. Algunos con suerte y otros no, pero logran sobreponerse a la injerencia extranjera y dejar su pequeña huella en la historia habanera.

Inglesa por un año evidencia cómo se vivía siendo una colonia; además, la ejemplificación permite al lector hacer una comparación entre el coloniaje español y el inglés. Las mentiras comunes cuando se trata de riquezas, la tentación que provocaban a los soldados las damas de compañía, los pecados de los representantes de la iglesia y la convivencia matrimonial son algunos temas que aborda la novela.

Marta Rojas, reconocida mayormente como periodista, es una gran narradora y en este libro demuestra su habilidad de recrear la realidad con la belleza del lenguaje, como lo hace en sus obras El columpio de Rey Spencer, Santa lujuria y El harén de Oviedo.

Una Habana inglesa y sus realidades son una interesante propuesta para acercarse a este relato y descubrir anécdotas que quizás hubiesen cambiado la historia de esta ciudad.

Pie de foto: Lo recogido en el diario de Martín de Andares constituyó la base para escribir Inglesa por un año.

LA PODA EN EL VEDADO, ¿AMENAZA O BENEFICIO?

LA PODA EN EL VEDADO, ¿AMENAZA O BENEFICIO?

El Servicio Estatal Forestal realiza desde el 2013 un trabajo de poda del arbolado que tuvo inicio en Plaza de la Revolución.

Texto y fotos:

MARÍA CAMILA MAURY VÁZQUEZ

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

El Municipio Plaza de la Revolución, especialmente el Vedado, se caracteriza por la abundancia forestal. Esta condición se remonta a que después del ataque de Jaques de Sores a San Cristóbal de La Habana, el Cabildo prohibió el acceso al lugar para así mantener el litoral protegido de los ataques piratas por la línea boscosa, como defensa natural.

El libro Regulaciones urbanísticas del Vedado, compilación de la Dirección Provincial de Planificación Física y la Oficina del Historiador de la Ciudad, al describir la barriada apunta: “En su constitución prevalecieron algunos elementos de la ciudad-jardín anglosajona, como parterres con césped y árboles, portales y jardines frontales privados”.

Para lograr esa estética de contraste entre lo urbano y las áreas verdes es necesaria una labor de mantenimiento basada en el control de la naturaleza. Esta actividad requiere la selección de las especies que se siembran y su poda regular.

El Servicio Estatal Forestal (SEF), perteneciente a la Delegación Provincial de la Agricultura en La Habana, realiza desde el 2013, un trabajo de poda que comenzó en Plaza de la Revolución. Sin embargo, junto a la puesta en práctica del programa y, sobre todo al comienzo del 2016, cuando las brigadas repasan la labor en varios consejos populares, han surgido quejas por parte de la población.

Mavis Álvarez Licea, vecina de la calle 11, entre E y F, número 260, Consejo Popular Vedado-Malecón, sembró en su parterre un árbol del Nin: “Como ingeniera agrónoma conozco sus propiedades insecticidas y lo traje con el propósito de aprovecharlas. Cuando era pequeño yo misma lo trataba, pero al crecer comenzó a afectar el tendido y las empresas pertinentes acudieron a la poda sin tener en cuenta la salud de la planta”.

Reinela Mena Álvarez, especialista del SEF, explica que es necesaria una correcta selección del árbol a sembrar en las áreas urbanas: “Se debe tener en cuenta su especie, hábitos de crecimiento y características, pues existen casos determinados que no admiten podas”.

Otro problema lo causan los árboles centenarios. Antes del triunfo de la Revolución en 1959 se plantaron variedades del ficus, a los que se les realizaba un trabajo continuo para controlar su crecimiento. Pero estas plantas tienden  a convertirse con los años en “árboles monumentales” y necesitan de un tratamiento más especializado para evitar la tala por las afectaciones que su volumen provoca.

En el Consejo Popular Carmelo, Laura Labañino Palmeiro, delegada de la Circunscripción 23, cuenta que durante la última poda, la brigada perteneciente a la Empresa Eléctrica mutiló los árboles, los dejó casi en el tronco sin respetar el tipo de trabajo correspondiente para liberar el tendido.

La Resolución No. 479­/96 del Ministerio de la Agricultura plantea en su artículo siete que el follaje debe quedar separado como mínimo 1,0 metro de las redes técnicas. Por tanto, son brigadas de la Empresa Eléctrica y de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A (ETECSA) junto al servicio de Comunales, las que realizan este trabajo.

A pesar de la protección a elementos civiles, la propia ley apunta que la poda se realiza como parte del mantenimiento necesario para conservar la salud del árbol, facilitar el crecimiento armónico de la copa, el sistema radicular y propiciar su mayor floración. Es este acápite el que las entidades encargadas del trabajo en muchas ocasiones no cumplen ya por ignorancia, descuido o falta de recursos.

“Durante el cierre de esta actividad en el año 2014 el servicio reportó como útiles necesarios: sierras, machetes, limas, escaleras, incluso solicitó un líquido para la cicatrización de las ramas, transporte y vestimenta adecuada para los trabajadores, pero los fondos del Estado son insuficientes para cubrir estos gastos”, afirmó Alexander Zorrilla Torreblanca, jefe del SEF.

Lidia Rosa Revuelta Dobaño, quien vive hace 35 años en la calle 21, entre J e I, número 260, del Consejo Rampa, afirma que no tiene quejas respecto a la actividad, incluso se manifiesta satisfecha con el trabajo de recogida de las ramas, y aunque le pareció violento el uso de machetes, reconoce que la fronda de los laureles quedó bastante redonda y con ramas por las cuales tomar fuerzas en el crecimiento.

La divergencia en la forma de hacer el trabajo con los mismos utensilios revela otros factores influyendo en los malos resultados. ¿Será correcto que el trato con las plantas lo lleve a cabo una entidad  desentendida de las cuestiones forestales?

Alexander Zorrilla anunció que para este año (2016) las brigadas de poda pertenecientes a la Organización Básica Eléctrica y a ETECSA se integrarán al SEF: “De esta forma garantizaremos la instrucción sobre las formas correctas de podar, así como la supervisión de este con intereses medioambientales”.

Pie de fotos: Árboles en el Vedado, municipio Plaza de la Revolución.

YO SOY PEDRO LUIS FALCÓN

YO SOY PEDRO LUIS FALCÓN

Repentista amante de la naturaleza, abuelo, esposo, revolucionario; solo bastan estas palabras para describir la vida y obra del poeta.

Texto y foto:

MABY MARTÍNEZ RODRÍGUEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.  

Yo soy Pedro Luis Falcón/ campesino periqueño/ que hizo realidad sus sueños/ con esta Revolución./ Sufrí tanta explotación/ y penuria en mi pasado/ que hoy acudo emocionado/ a contar mis experiencias/ y mis pasadas vivencias/ en discurso rimado.

Así se presenta Pedro Luis Falcón Llerena, desde el viejo taburete donde me narra la historia de su vida. Hombre de familia y campesino desde siempre, aún no pierde la costumbre de improvisar algunas rimas, ya sea para entretener a los nietos o para satisfacer al público, demostrando que a pesar de sus 83 años de edad sigue hechizando por el ingenio del intelecto.

"Yo escribía desde niño -dice mientras ríe entre dientes, como  quien se acuerda de algo gracioso-. Claro, con mis errores ortográficos. Pero me formé poeta gracias a Severiano Moreno, un repentista de Martí, el pueblo donde yo vivía antes de enamorarme de Olimpia, mi mujer".

Falcón comenzó con su pasión a los seis años, declamando en las fiestas de los velorios que eran muy comunes en el campo: "Sí, porque hace unos 'siglos', cuando yo era joven -bromea- se celebraban los velorios". Allí conoció a Severiano, quien lo apadrinó desde la primera vez que lo escuchó.

Cada vez que surgía una oportunidad, lo ponía a dúo con su hijo mayor que, según cuenta Pedro Luis, se ponía celoso de las atenciones que Severiano le prestaba. “Más de una vez fuimos a las manos, daba duro el condena’o, me llegó a romper la nariz". 

El repentista padeció los problemas que le trajo la adolescencia, pero nunca perdió la picardía y el buen humor que lo caracterizan, ni siquiera con la muerte de su padre. De él se despidió cantando una de sus creaciones, cumpliendo con su última voluntad. Más tarde, se ofreció de voluntario para participar en la Operación Carlota y sufrió los contratiempos de la guerra en Angola.

Aun en esos momentos, la inspiración estuvo con él, fue el sustento para su pelotón en las peores circunstancias. Al regresar a Cuba, uno de sus poemas, Vecino Insoportable, se publicó en todos los medios por órdenes de Fidel, a quien agradó  mucho la composición.

“Un amigo de Pinar del Rio me recomendaba nunca salir a los lugares de enfrentamiento, decía que si me mataban perderían la guerra, y no sabes cuánto me alegraba que a pesar de mi mala puntería fuese capaz de ayudar en algo”. Se acomoda en la silla, continúa tranquilo, parece una persona sin secretos.

Me percato del lapicero en su guayabera. ¿Siempre lo lleva con usted?, pregunto.

-Pues claro, mi niña, la inspiración siempre está en el ambiente, y uno nunca sabe cuándo se le va a ocurrir algo productivo-. Estalla en una carcajada contagiosa al mismo tiempo que muestra sus premios.

Alza en sus callosas manos de guajiro el reconocimiento más grande de todos, la distinción Viajera Peninsular. El orgullo lo invade y con suma alegría me cuenta de sus experiencias en Palmas y Cañas, de aquella vez que declamó para el Comandante, de cuando le estrechó las manos y entonces más tarde Fidel lo envió de misión a Alemania para  enseñar el arte del repentismo.

Interrumpe mis conjeturas y lanza una inesperada pregunta:

"¿No quieres que te componga una rimita, periodista?"

Periodista no es aquel/ que va a cubrir un evento/ y escribe con fundamento/ lo que se discute en él/ que un elevado nivel/ en cada noticia exhibe/ periodista es el que vive/ dentro de la sociedad/ y publica la verdad/ en cada cosa que escribe.

Pie de foto: Falcón Llerena, poeta matancero, participó en la operación internacionalista Carlota y en misiones culturales a Alemania.

 

JUZGAR A PRIMERA VISTA

JUZGAR A PRIMERA VISTA

LÁZARO MONTANO CASTELLANOS,

estudiante de primer año de periodismo,

 Facultad de Comunicación.

Universidad de La Habana.

Mientras el mayor Rojas nos explicaba frente a los cuarteles las dificultades a las cuales nos enfrentaríamos como soldados, la veintena de muchachos que integraba el pelotón de “newpacks” (en español, paquetes nuevos, como nos decían a los recién llegados), solo teníamos ojos para la multitud de individuos que se aglomeraron en la entrada de los dormitorios.

Una compañía completa de muchachos sucios, acabados de salir del trabajo, barbudos, y con caras de pocos amigos entraban en los cuarteles-dormitorios. Algunos lo hacían machete al hombro, mientras otros, la mayoría, se quedaban en la puerta entrecerrando los ojos cuando cualquiera de nosotros le pasábamos la vista por encima.

La rivalidad entre los soldados de La Habana y Oriente a los capitalinos nos preocupaba…, éramos muy inferiores en número. Imaginamos que si había que pelear, contaríamos con la ayuda de los de provincias occidentales. La posibilidad se desmoronó mientras uno de nuestros compañeros narraba cómo un habanero, meses atrás, declarara antes de irse: “¡La Habana es la capital, todo lo demás, áreas verdes! Estábamos solos.

La entrada al dormitorio fue de película, el tono de las voces de los presentes casi enmudecieron cuando llegamos. Era horario de descanso, una suerte. No habíamos almorzado por recoger nuestras pertenencias en el ITM. Hambrientos, solo quedaba recostarse y vigilarnos unos a otros. Mi estómago rugió, sus maquinarias estaban ansiosas por moler algo, yo me apreté el cinturón pensando con los párpados cerrados en cuantas cosas me esperaban en aquel sitio.

-¿Almorzaron?, preguntó una voz que creí de un oficial; en su lugar,  un muchacho alto, delgado, moreno y con una toalla en el cuello, me miraba fijamente.

-No, no tuvimos tiempo, respondí, serio. Él se limitó a negar con la cabeza en señal de desaprobación y se dirigió a la última taquilla de la fila. La abrió y del interior sacó una bolsa llena de galletas y una lata de mermelada rústicamente cortada por encima. Se acercó y la puso frente a mí. –¡Métele!, dijo. –Dile a tus socios que vengan también, la hora de comida es a las siete y son las dos de la tarde.

Desconfié, y él lo notó. Agarró una galleta y la hundió en la mermelada de mango color ámbar, luego la masticó, tomó otra y repitió el proceso y así sucesivamente hasta cuatro, luego hizo un ademán como diciéndome: “No tienen nada”.

De mis amigos se acercaron pocos, pero dieron buena cuenta del apetecible regalo. Otros muchachos nos trajeron más cosas. “Vaya chama”, nos decían al darnos algo: y a cambio, pedían mucha información sobre las mujeres cadetes, sus horarios para comer y cuándo era posible verlas.

Con el paso del tiempo descubrimos que eran chicos como nosotros, que las manchas en el rostro no eran sino de grasa de trabajar todo el día. Barbudos, de tanto afeitarse y gastar la cuchilla del mes muy rápido.

Recordé mi actitud de ese momento y sentí vergüenza meses después cuando yo, barbudo y sucio, observaba al grupo de cadetes recién llegados mirándonos a todos con el mismo atisbo que recordara tiempo atrás en mí…, pero sonreí, ya tenía una bolsa de galletas lista para borrárselas.

EL CINE, ¿DEL AYER?

EL CINE, ¿DEL AYER?

SHEILA NODA ALONSO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Tiempo atrás, el cine era una de las opciones imprescindibles en vacaciones, para salidas de enamorados o familiares. Hoy, el encanto del proyector se pierde con intensidad y la cuenta regresiva para iniciar la película se hace más extensa y agonizante.

Despertar el interés cinematográfico de la población solo se logra actualmente con el Festival del Cine Francés, el Festival de Cine Pobre y el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, el más relevante en cuanto a producciones audiovisuales, entre otros.

Una de las motivaciones a este último es la “única oportunidad de ver propuestas cubanas”, según un estudio del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos.

El informe también demostró que muchas personas dejan de asistir a las salas, más que por desinterés, por el deterioro de los locales y las dificultades en cuanto a transporte, pues en la periferia de la capital existen pocas salas o están en peligro de derrumbe. En otras provincias escasean aún más, Artemisa, por ejemplo, no dispone de un espacio para la programación de cinemateca.

A esto se suma la competencia generada por otras alternativas de consumo: las llamadas “redes informales”, el “paquete semanal” y la compra y alquiler, en menor medida, de DVD. A través de ellas se accede con facilidad a muchas creaciones audiovisuales cubanas y extranjeras.

Otra problemática es la poca cultura cinematográfica de la población, determinada por la falta de promoción y seguimiento de las propuestas fílmicas por parte de los medios de prensa.

Desde la invención del cinematógrafo, muchos adelantos tecnológicos se han desarrollado. Así en nuestros días, la invención y empleo de la tecnología 3D, 4D y resolución 4k utilizada en el cine digital, son muestra de ello. En Cuba no se producen películas con estas técnicas y los filmes en 3D se proyectan desde hace pocos años en los cines, luego de que fueran impulsados por los cuentapropistas.

Una encuesta nacional sobre consumo cultural, realizada por el Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello, demuestra que la asistencia a los cines es una de las actividades que con menos frecuencia realiza la población. Fuera del tiempo de festivales, las salas permanecen con propuestas que en pocas ocasiones satisfacen las expectativas de los presentes. Se proyectan filmes transmitidos por la televisión, estrenados hace tiempo o que abarcan temas distantes de la realidad de los cubanos; de ahí que no llamen su atención.

A las creaciones cubanas les toca rescatar la magia de la pantalla grande, incentivar el interés de los jóvenes, para que nuestros cines no se conviertan en estructuras vacías que esperan al próximo festival para que sus butacas recuerden el calor humano.

Es una tarea difícil, más si consideramos que la presencia de filmes foráneos es inevitable. Los nuestros últimamente se han caracterizado –no todos– por presentar tramas banales, con abundantes clichés tomados de las realizaciones de Hollywood, y guiones donde el erotismo y la sensualidad han sido sustituidos por el nudismo, como si con eso lograran captar la atención del público.

Las producciones que tienen a niños como protagonistas (lo que no significa que sean para niños), son las que gozan de mayor aceptación en los distintos públicos, por los valores que transmiten y la presencia de un guion capaz de conmover hasta los más incrédulos. Un ejemplo es Conducta que en 2014 obtuvo, entre otros, el Premio Coral en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano.

El director y guionista, Juan Pin Vilar, con motivo del pasado Festival de Cine Pobre, dijo: “El cine cubano de hoy tiene una intención enunciativa, los jóvenes piensan que basta con decir algo y dejan de contar una historia. No obstante, a veces por las condiciones de producción no queda más alternativa que hacer lo que se puede”.

APUESTA POR LA AGRICULTURA, EL TURISMO Y LA CULTURA

APUESTA POR LA AGRICULTURA, EL TURISMO Y LA CULTURA

El Proyecto de Desarrollo Integral ha transformado la economía pinera con la inversión en nuevos equipos para la agricultura y la reparación y apertura de centros gastronómicos y turísticos.

DANIEL MONTERO PUPO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Fotos: Cortesía de ROLANDO LINARES GARCÍA.

La incorporación a la producción de 3 379 hectáreas ocupadas por el marabú y la creación de 2 738 puestos de trabajo, son algunos de los resultados de la aplicación del Proyecto de Desarrollo Integral en la Isla de la Juventud desde hace tres años, siendo beneficiados especialmente los habitantes de Nueva Gerona, zona en la que está enfocada su primera etapa.

Confeccionada a partir de la nueva política económica del país, la iniciativa potencia el desarrollo del territorio para lograr independencia productiva y disminuir  las exportaciones, así como elevar las opciones laborales y recreativas de los residentes del municipio especial.

Datos ofrecidos por Rolando Linares García, jefe de la Dirección de Economía y Planificación en la Isla, aseguran que cerca de 1 000 de los puestos de trabajo creados responden al sector agrícola y el resto principalmente al turismo y la gastronomía.

En la ciudad cabecera fueron puestas en funcionamiento la planta de helado y la de hielo, se repararon los hoteles Las Codornices y Gaviota y se construyó en su calle principal el boulevard José Martí, que a su vez ha dado lugar a la apertura de nuevos centros gastronómicos, convirtiéndose en el sitio de convergencia para la vida cultural del territorio.

El director municipal de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, Carlos Alberto Castillo Serrano, señaló que en el sector agropecuario se invirtieron 27 millones de pesos en la compra de maquinarias tales como sistemas de riego, tractores, cosechadoras de arroz y buldóceres.

La combinación de los nuevos equipos y el rescate de las tierras es la causa de que en estos momentos la Isla pueda exhibir, con respecto al 2012, un aumento en la producción de hortalizas de 908 toneladas, 94 toneladas de plátano, 161 de frijoles y 389 de frutas, por solo mencionar los números más significativos.

Entre otros resultados están la apertura de zonas WI-FI en varios puntos estratégicos de la cuidad,  la reparación del estadio Cristóbal Labra y del centro recreativo La mecánica, la reapertura de la sala polivalente con tabloncillo totalmente nuevo y del teatro para niños la Toronjita Dorada.

Entre los planes para el 2016 proyectan trasladar las obras hacia Santa Fe y en el 2017 hacia La Demajagua, poblados que secundan a Nueva Gerona en importancia.

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