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Isla al Sur

¡ADELANTE!

¡ADELANTE!

Y entonces murió el Comandante
Chávez conociendo cuánta
vida su pueblo levanta
en un vocablo: ¡Adelante!

Dairon Miranda

¿QUÉ PODEMOS HACER HOY, PARA QUE DENTRO DE 100, 200 AÑOS NUESTRA LABOR SEA MERITORIA?

¿QUÉ PODEMOS HACER HOY, PARA QUE DENTRO DE 100, 200 AÑOS NUESTRA LABOR SEA MERITORIA?

Palabras de Ana Laura Palomino, estudiante de primer año de Periodismo, en el aniversario 80 del deceso de Juan Gualberto Gómez y la tradicional peregrinación a su tumba en el Cementerio de Colón.

Si me hubiese hecho esta pregunta 100 ó 200 años atrás hubiese contestado: meritorio es dar la vida con 16 años para ver a Cuba libre; meritorio era el hijo de Fermín Gómez y Serafina Ferrer, quien no tuvo miedo de declarar que todos éramos iguales y organizar una lucha en la cual las balas no vienen con nombre y apellido; meritorio es hacerle frente a las personalidades más influyentes de una nación, llamándolos por su nombre: asesinos; meritorio es amar tanto que te duelen las costillas al respirar.

Ya no existe Hitler y Batista se fue en 1959; sin embargo, creo que tenemos la peor de las batallas delante de nuestros ojos, nuestro nuevo inframundo es el PROGRESO.

Ya no se ama como antes, ya no se tiene ganas de pasar horas saboreando cada página de un libro; la Internet, las nuevas tecnologías nos han convertido en máquinas que no sienten. ¿Qué les pasa a los jóvenes que no se motivan ante la necesidad de aprender? ¿Qué le pasa a mi generación? ¿Qué le pasa a los de más de cinco décadas? ¿Cómo se despierta del letargo, se abren los ojos y se dice: ¡quiero ser mejor!?

Estamos frente a personalidades de nuestro gremio y seguro todos están pensando qué tiene que ver esto con lo que nos reúne el día de hoy. ¿Y quieren que les diga algo?: tiene que ver todo. El aniversario 80 que nos convoca tiene el nombre de Juan Gualberto Gómez, quien sí sabía lo que es ser meritorio. ¡Ojalá estuviese aquí y nos enseñara a todos, desde los más jóvenes hasta los que peinan canas, qué es ser excepcional!

Tenemos mucho que aprender y quiero que mis palabras sean un llamado de atención, pues nos queda bastante por andar. A los aquí presentes les pido que luchemos por ser mejores, que el mundo se llene de héroes del nuevo siglo, todavía quedan batallas por librar y solo tenemos que tener la decisión para vencer.

Que cada día sea una oportunidad de mirar el mundo con nuevos bríos, de levantarles el ánimo a tantas personas con la palabra oportuna y la frase correcta, la cual no conoce de cierres y apuros. Seamos auténticos y así no habrá nada que nos detenga; las barreras solo están en nuestra mente, derribémoslas.

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MIRADA AL HOMBRE

Poema de DAIRON MIRANDA, estudiante de primer año de Periodismo.

Juan Gualberto, gran amigo,
podría aclamarlo Hombre,
hasta repetir su nombre
y sería más: testigo.

¿Sufrió usted mayor castigo
que ver luz encadenada?
Fue mi duda, ahora nada,
la respuesta ya la sé:
por el fruto de la fe
hoy germina su mirada.

Donde existen corazones
no avanza la prepotencia,
cuando existe inteligencia
no se ahogan las razones,
se convierten en canciones
que el futuro siempre entona.
Y me incita su persona,
a pulir el corazón,
y a toda revolución
que un ideario apasiona.

Descendió el verbo martiano
con su sencillez cernida,
y por ser grande en mi vida
de estudiante, de cubano,
de periodista y de humano,
le dedico cada verso.

Juan Gualberto, sin esfuerzo,
podría aclamarlo Hombre,
incluso, gritar su nombre,
pero es más, es universo.

¿ABANDONADOS LOS BOMBOS DE LA ANTIGUA LOTERÍA?

¿ABANDONADOS LOS BOMBOS DE LA ANTIGUA LOTERÍA?

Las dos máquinas permanecen en el patio central del edificio Monte de Piedad, antigua sede del Museo Numismático, en la Habana Vieja.

JANELLE PUMARIEGA SANTANA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
Fotos: ARCHIVO DEL MUSEO NUMISMÁTICO Y JAVIER DIEZ MINIET.

Los bombos utilizados durante la neocolonia en los sorteos de la extinta Lotería Nacional y que forman parte del patrimonio cultural cubano, se encuentran en el edificio Monte de Piedad, antigua sede del Museo Numismático, sin poder ser transportados para la actual de esa institución, en Obispo 305.

‹‹Aunque forman parte de los fondos de nuestra instalación, no los podemos traer para aquí porque son dos moles muy pesadas y el falso techo del sótano no las soportaría. Además, el traslado sería engorroso y podría afectar su valor como piezas museables››, dijo Divina Rubio, especialista del museo.

No obstante, agregó que se les da su debido mantenimiento por parte del conservador a cargo de ellos. También se dirigen visitas para que las personas los puedan apreciar.

Contrario a lo que plantea la especialista, Leandro Grillo, trabajador del Taller de Lámparas de Estilo, ubicado dentro del propio edificio Monte de Piedad, señaló: ‹‹Los bombos están deteriorados, oxidados, faltos de pintura y no hay ni siquiera un cartel que los identifique como lo que son››.

El director del Museo Numismático, Sergio González, afirmó que si bien esos aparatos constituyeron expresión de un momento histórico plagado de vicios, al cual Cuba no volverá como sistema, no por eso deben dejar de ser atendidos, ya que poseen un valor patrimonial y forman parte de la historia de la Isla.

Uno de los bombos es más pequeño y se utilizaba para los premios, el más grande, era para los números. Niños huérfanos de la Casa Cuna  operaban estas máquinas eléctricas, cilíndricas y cóncavas. Extraían de ellas los barrilitos con los dígitos agraciados y los daban a conocer.

La Lotería Nacional de Cuba se abolió después de 1959 por considerarse un negocio lucrativo cuyos fondos eran malversados y los premios, manipulados muchas veces a favor de los más ricos.

Surgió como institución en 1812. El 11 de septiembre de ese año tuvo su primer sorteo y los números ganadores resultaron el 3 406 y el 3 380, ambos vendidos en Santiago de Cuba, con recompensas de diez mil y cinco mil pesos, respectivamente.

Los billetes poseían marcas y contraseñas; tenían el mes, día, año y número de sorteo al que pertenecían. Se imprimían así para “protegerlos” y “prevenir las falsificaciones”. Emisoras radiales, como la CMQ, eran las encargadas de difundir los dígitos ganadores durante la etapa neocolonial.

Después del triunfo de la Revolución se intervino este negocio lucrativo. Dio paso, entonces, al Instituto Nacional de Ahorro y Vivienda (INAV), con el objetivo de ‹‹…transformar lo que constituía un baldón y una vergüenza para Cuba en instrumento de servicio y sostén de las clases populares››, como definió Pastorita Núñez, quien fue su presidenta. Con los fondos recaudados por el INAV se construyeron numerosos hogares, lo cual colaboró en resolver uno de los mayores problemas que asediaba a la población cubana en aquel entonces.

El último sorteo fue el 16 de marzo de 1968, hace ya más de 44 años.

Pie de fotos: Sorteo de Lotería en la etapa prerrevolucionaria (1). Los bombos, actualmente en el edificio Monte de Piedad (2).

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Pirámide normal o desarrollo cronológico + Dato adicional.
Primer valor noticia: Curiosidad.
Otros dos valores noticia: Proximidad, Interés colectivo.
Tipo de fuentes declaradas: No documentales, no tradicionales.
Tipo de noticia: Ligera.

 

SI LA SOLEDAD TE INQUIETA EL ALMA…

SI LA SOLEDAD TE INQUIETA EL ALMA…

Acerca de Luz Roja, tercera historia del largometraje Tres veces dos.

YOHANA LEZCANO LAVANDERA,
Periodista de Bohemia.
Cortesía para Isla al Sur.

“Yo voy solo entre la gente/ que me mira indiferente/… Solo como un perro callejero/ como barca sin velero/… Solo con mi soledad…” Este fragmento de canción lo tarareaban nuestros padres y abuelos hace aproximadamente cuatro décadas. Y es que el tema de la soledad ha acompañado al ser humano como parte indisoluble de su devenir. El estar o sentirse solo es una condición que no prescribe, que no envejece, que se hace testigo perenne en la esencia del ser y el sentir de la humanidad. Una vez más la soledad es motivo para reflejar los sentimientos de los hombres, y en esta ocasión, entra a desempeñar un rol central en la cinematografía cubana con Esteban Insausti y su Luz Roja, tercera historia del cortometraje Tres veces dos, estrenado en 2004 en las salas de cine de La Habana.    

“A toda la gente sola” está dedicado este corto inserto dentro de una película cuyo método de producción se diferenció de las restantes obras fílmicas cubanas realizadas hasta ese entonces. Tres veces dos tenía la frescura de mentes jóvenes con deseos de hacer un audiovisual que rompiera con estructuras preestablecidas y que utilizara técnicas novedosas sin necesidad de grandes presupuestos. 

El material, integrado además por las historias Flash y Lila, muestra una nueva forma de mirar la realidad descubriendo sus múltiples aristas, y como tal, representa fielmente ese espíritu mayor que se respira en todos los trabajos que han integrado las distintas ediciones de la Muestra Nacional de Nuevos Realizadores.

Quizás esa conjunción de realizadores de corta edad, pero con ambiciones inmensas, junto con el riesgo de adoptar nuevas estructuras en el afán de mostrar fantasías, tristezas, así como lo más íntimo de la sexualidad humana, le sirvió a Tres veces dos para obtener en 2004 el Premio al Mejor Filme Extranjero de Ficción en el VII Festival Ícaro, de Cine y Video Centroamericano; el Zenit de Plata a la Mejor Ópera Prima del 28 Festival des film du monde en Montreal; o el Premio a la Mejor Película Extranjera en el Festival Internacional Iberoamericano de Cine de Guatemala, entre otras condecoraciones.

¿Qué es la soledad?, es la interrogante que presenta el corto escrito por Xenia Rivery y Esteban Insausti sin ánimo de respuesta directa, sino más bien de reflexión. Bajo este pretexto van a entrar a escena dos personajes que, en un primer momento, desarrollarán sus historias de modo simultáneo pero separados; sin embargo, el espectador siente que sus destinos se unirán en cualquier momento.

Ambos personajes, interpretados acertadamente por Zulema Clares y Alexis Díaz de Villegas, son dos profesionales que la sociedad tiene, en apariencia, como seres alejados de los más agudos problemas terrenales, desprovistos de las carencias emocionales más comunes a todos los hombres. Y es que aunque el uno sea psicólogo y la otra locutora, ese simple hecho no los deja exentos de compartir los sufrimientos y los vacíos que experimentamos todos los seres humanos.

O sea, la función social de un psicólogo y una locutora radial radica en que sean capaces de transmitir seguridad a la gente, que puedan ayudar a sus pacientes y oyentes, respectivamente, a salir de trances emocionales, a controlar sus angustias y problemas sentimentales. No obstante -y es una tesis fuerte que defiende el corto- tal vez por ironías de la vida, esas personalidades públicas, aunque tienen contacto con tantas personas, no escapan de la soledad.

Esta idea alcanza su máxima expresión en el modo insistente en el que Eugenia, la locutora ciega, exhorta a su público a llamar al programa: “Comunícate, no lo dejes para otro día, aprovecha la oportunidad de ser feliz hoy, o al menos inténtalo. Yo estaré esperando por tu comentario. No pienses más, yo estoy aquí para complacerte… todavía estoy aquí”.

Para ello, la actriz utiliza su voz de un modo pausado, dejando en el fondo un apreciable dolor. La mirada triste y conmovedora, excelentemente captada por la cámara, da al traste con esa desesperación que lleva a su personaje a inventar nombres de radioescuchas que se comunican con ella. Su comportamiento denota una ausencia que está tratando constantemente de suplir, casi en forma de súplica. Eugenia le proporciona frases esperanzadoras a quien la está oyendo, frases que ella misma no cree, o por lo menos, no vive: “Siempre, siempre habrá alguien allá afuera esperando por ti”.

Para colmo de los males, la única persona que la llama destruye el último hálito de fe que pudiera conservar la locutora. La señora que está al teléfono le dice: “No hay nadie que haga por mí. En este mundo ya no me queda ni quien me llore, se me van acabando las ganas de vivir.”

Complementándose con este conflicto, aparece simultáneamente el caso del psicólogo, quien, frente a los problemas que vienen a contarle sus pacientes, mantiene una actitud retraída y ensimismada, al punto de que una de las mujeres que van a su consulta advierte que este hombre se masturba, “y mucho”, situación ante la cual le aconseja que debe cambiar su vida urgentemente, pues “está muy mal”. 

Frente todas las desdichas de sus pacientes, utilizadas para ilustrar otros tormentos del alma y la mente humanas, y de paso, ayudar en la caracterización del personaje principal; la solución más sencilla, desde la óptica médica, es la prescripción de Meprobamato; pero más allá de esa salida palpable, se vislumbra otra idea que quiere enunciar el corto: ¿qué hacer realmente ante las miserias espirituales?, ¿cómo lidiar con la soledad?

Por lo tanto, el doctor Ramiro Ferrera también muestra un cuadro infeliz, caracterizado por fantasías eróticas con su enfermera, quien, percatándose del hecho, no duda en provocarlo para burlarse de él y reírsele en su cara.
Así, dos personas desdichadas y solas se encuentran, bajo la lluvia, en el carro del doctor, y comparten algunas palabras mientras hay un tranque automovilístico provocado porque el semáforo se detuvo en la luz roja.

En el diálogo, que más que de frases pronunciadas, es de ensoñaciones sexuales mutuas, se ponen en evidencia esos deseos frustrados que tienen ambos protagonistas. En esa secuencia se comparten las ansias  -nunca dichas- de amor y de apetitos carnales.

El crítico Joel del Río condensa las ideas anteriores refiriendo que los personajes de esta historia son seres “solitarios hasta el ascetismo, víctimas del desengaño, o de la búsqueda y la espera infructuosas”, que “…se muestran incapacitados para verificar el acercamiento, y no logran aniquilar las múltiples barreras que les impiden extender la mano y sentir otra piel anhelante y a la expectativa”.

Durante el desarrollo de este producto comunicativo, sus realizadores logran engañar a los espectadores por momentos, pues los elementos estéticos y narrativos están tan bien engarzados, que el público cae en la trampa de creer que, finalmente, los dos cuerpos se juntaron en la confluencia de sus deseos. Pero todo es una alucinación…. y qué suerte que así haya sido, pues atribuye un carácter más verosímil y genuino a la historia, le da fortaleza a la caracterización de estos dos seres de naturaleza tímida, incapaces de mostrar sus sentimientos a sus semejantes: “A veces te parece que la gente no te ve  a ti…, pero luego te acostumbras”, diría Eugenia en su diálogo con Ramiro.

El parlamento citado anteriormente en boca de la locutora quizás muestra las claves de un elemento utilizado como comienzo de la historia y final de la misma: la masturbación, la cual parece estar supliendo aquello que no se encuentra en otra persona. Frente al hecho de no tener quien los gratifique sexual y emocionalmente, y más que eso, creyendo tal vez que no necesitan de nadie más que de ellos mismos; se recurre a la autosatisfacción física como otra cara más de la soledad.

De esta manera, mediante la repetición de algunas secuencias, de códigos sonoros y elementos simbólicos bastante semejantes, pero de ninguna manera idénticos; el desenlace desesperanzador, aunque abierto quizás a quien prefiera soñar con otros encuentros entre los protagonistas, expresa nuevamente el punto inicial del corto. El final de Luz Roja vuelve a mostrar la misma situación con la que comenzó, pero esta vez se ha producido un cambio: aunque los personajes continúen masturbándose solitariamente, existe en sus subconscientes la experiencia de haber conocido a alguien y haberse entregado a él en una aventura onírica intensa. 

En el cuento de Insausti, como él mismo prefiere llamarlo, están muy bien utilizados los códigos visuales. Por ejemplo, la obra está contada con colores oscuros, opacos, tristes, fríos, lo que concuerda con los estados de ánimos de los protagonistas y con otro símbolo que va a interactuar también en el decursar de la historia: la lluvia.     

Debido a ese aguacero torrencial, funcionando como detonante, es que el doctor, luego de que perdió la oportunidad de recoger a la enfermera de sus ensueños, invita a pasar a la locutora ciega a su auto, quien se muestra necesitada de ayuda para guarecerse. 

El efecto de desesperación y confusión que causa en las calles la caída de la lluvia, y la ilustración de la gente corriendo de un lugar a otro para resguardarse, están en correspondencia directa con las situaciones internas que atraviesan los personajes (en este momento se demuestra la pericia de técnicos y director para condensar en pocas imágenes, el significado mayor que se quiere transmitir, un ejemplo de ello es la imagen de muchos pies salpicando apresuradamente el agua que está en la calle, o cuando se muestran los carros parados con las luces encendidas y la lluvia que se cuela entre la sombra de esas luces).

En cuanto a los espacios, buena parte del corto se desarrolla en los lugares de trabajo de ambos protagonistas, y pese a que en la realidad ambos sitios deben estar bastante iluminados, se representan muy oscuros y con poca cantidad de objetos, lo cual da coherencia a la intención de los realizadores de mostrar ese estado de tristeza y melancolía.

Estas locaciones interiores logran una mayor carga dramática por la utilización de diversos planos. En el caso de la consulta en el hospital, se utiliza un picado sobre el protagonista, enfatizando en el modo en que mueve los dedos hasta llegar a un detalle sobre los mismos. Precisamente, en los momentos en los que Eugenia se encuentra en la cabina de radio, se utiliza muchísimo el plano de detalle para ilustrar más minuciosamente las expresiones de su rostro y de sus manos. 

Pero el espacio fundamental utilizado en el corto es el interior del carro de Ramiro en la secuencia clímax. Quizás sea esta parte, y la de las ensoñaciones, en las que más se compruebe la utilización de ese contraste entre luces y sombras que presenta de manera general esta obra de Insausti.

En otros momentos se brindan vistas aéreas de las calles de La Habana, sobre todo cuando se quiere resaltar la presencia de la lluvia. Otros espacios destacados los constituyen las casas de los personajes, utilizados para contextualizar el sitio donde ocurren las masturbaciones.

Del lugar donde vive la locutora solo resalta un sofá negro (en el cual se “autocomplace sexualmente”) con una alfombra a los pies y, al final del corto, un televisor que muestra un parte meteorológico como indicio de que continuará la tormenta y, por ende, la penosa situación de la mujer ciega.

Por otro lado, la residencia del psicólogo sobresale por una gran pared de cristal sobre la cual se masturba con la ciudad a sus pies. El crítico y ensayista Víctor Fowler Calzada, interpreta de esta acción que la actitud del médico está dada “como una acusación o venganza”, teniendo como fondo la bella imagen de La Habana, como un desafío ante la incomprensión de su sociedad.

Comparto las ideas de Fowler Calzada, fundamentalmente las que defienden que la elección de las casas de los protagonistas no es gratuita, “pues conduce a establecer una oposición clasista entre los protagonistas; el médico, del magnífico apartamento, perteneciente a una presunta ‘clase media alta’ cubana; en tanto ella, que vive en la barriada de Centro Habana, ubicada en una zona popular, propia de las ‘clases bajas’ ”.

Efectivamente, los lugares se muestran como contraposición simbólica entre los diferentes estatus de la sociedad cubana, lo que da más fortaleza a la esencia de esta producción audiovisual, la cual nos está explicando con imágenes que sin importar posicionamiento económico o lugar de residencia, la soledad toca a la puerta de todas las almas incomprendidas o rechazadas.

Otro detalle alegórico lo constituye el hecho de que la protagonista viva cerca de la intersección de las calles Vapor y Soledad, donde precisamente se produce la despedida de esos dos solitarios, dejando abierta la posibilidad de verse otra vez en el mismo semáforo cuando esté la luz roja. El nombre de esas calles constituye la síntesis de los pensamientos y emociones de los personajes principales.

Esta obra de Insausti se distingue por su excelente apropiación de los códigos estéticos del video clip. El muy bien logrado diseño de presentación constituye una muestra más que fehaciente de ello. Resaltando íconos como el cielo y las nubes en una tormenta, la recurrencia en la aparición de semáforos que culminan en una luz roja, la explicitación de las calles Soledad y Vapor y las alusiones constantes a La Habana, así como una sucesión muy rápida de imágenes que dan la sensación de locura e inestabilidad; la presentación de Luz Roja regala elementos audiovisuales prestos a adelantar una pequeña parte del contenido de la trama, como un gancho al público que lo lleve a imaginarse cientos de hipótesis en el desarrollo del conflicto.

Quizás la escena más “mística” de este producto comunicativo -también adelantada en la presentación-, es en la que confluyen los pensamientos sexuales de ambos protagonistas. Considero que ese erotismo onírico logró, como pocas veces en el tema, que el lenguaje del cuerpo y el ambiente en que está inserto el cuadro dramático, expresaran majestuosamente el éxtasis de los personajes en un diálogo también con la incomprensión y aislamiento de los cuales son víctimas (siempre hay que tener en cuenta que, aunque la primera impresión es que esto ocurre realmente, luego el espectador se percata de que todo es un producto de la imaginación de los personajes).

Acudo nuevamente a la opinión de Fowler Calzada al expresar que en esa “escena bellamente fotografiada y editada”, “el encuentro de los cuerpos toca unos extremos de atrevimiento visual quizás nunca alcanzado antes por el cine cubano”. Y no lo hace sin una explicación, todo lo contrario, el corto necesita, urge de esa representación sexual para expresar su esencia. La historia requiere la graficación de ese apetito libidinoso que devora a esos seres por no poder materializarlo, ante el impedimento de convertirse en verdaderos amantes. Justamente, eso que decimos en palabras, lo muestra la gestualidad espléndidamente coreografiada, unido a ese escenario gris, repleto de agua, con la sola presencia de un banco o conjunto de sillas que dan la impresión de algo viejo o roto. Maravilloso logro el de esta escena y un aplauso para los actores que supieron hallar el justo medio para su representación.  

También en las alucinaciones de ambos protagonistas se observa el uso de la estética del video clip, pues se distinguen elementos simbólicos evidenciados en la escenografía a través de cortes muy rápidos que dan esa sensación de estar en un mundo irreal.

En las ensoñaciones de Ramiro se presenta un anciano sentado en un banco y la enfermera como variable constante en lo que se identifica como las ruinas del hospital donde trabaja, y allí, está el psicólogo, acostado en una camilla, atado con una fibras blancas, las mismas que envuelven a una mujer embarazada que se erige como figura fundamental en las fantasías de Eugenia, matizadas de niebla y misterio, en las cuales también aparece una niña caminando hacia una puerta como un destino final.

En un derroche de inteligencia y sensibilidad, Alejandro Pérez, encargado de la fotografía de Luz Roja, hace un uso efectivo de los planos cerrados para mostrar de un modo más emotivo la intención marcada en los rostros de los actores (esto se puede comprobar, por ejemplo, en el acercamiento a las caras de los pacientes del doctor, o en la fotografía toda de la secuencia clímax. Asimismo, se persigue el objetivo de comenzar a descubrir la invidencia de Eugenia cuando va subiendo las escaleras, agarrada del pasamano, y la cámara capta insistentemente su mano. También se refleja lo dicho anteriormente en la marcada sensualidad del momento en el cual la locutora se sube al carro y se encuadran sus piernas como muestra de la dirección de la mirada del médico).

Por otro lado, si de clasificaciones se habla, Víctor Fowler Calzada entiende que “tanto los encuadres sobre el rostro del psicólogo, mientras escucha los problemas de sus pacientes, como la voz exageradamente angustiada de la locutora, otorgan al conjunto un aire cercano a la parodia del código melodramático en el que se mueve la historia. Sin embargo, esta parodia da mayor dramatismo al secreto que guardan ambas vidas.”

Por su parte, Joel del Río entiende que Luz Roja “opta por la cuerda del drama erótico y onírico, e incluso de la tragedia con conflicto sugerido y nunca expuesto del todo, para así naturalizar la expresión del deseo sexual explosivo, que vive reprimiéndose debido a la coacción de circunstancias adversas, de incapacidades y prejuicios individuales”. Y añade el crítico: “Pero Esteban Insausti no se quedó en la puesta en escena de un sueño ardiente, sino que además se atrevió a sugerirnos todo el portento de comunidades, plenitudes y eclosiones que asisten a quienes no temen hablar, tocarse, entregarse”.

Puesta en función de sugerir ese “portento de plenitudes”, la banda sonora en este corto también ocupa un lugar preponderante. Así, los ruidos están perfectamente representados, por ejemplo en el sonido de la lluvia al caer que realiza una función ambientadora y simbólica; o en el ruido del claxon de los carros en el tranque.

El uso de la voz contribuye al conocimiento de los rasgos de los personajes, además de que pone en evidencia sus conflictos y estados de ánimo. En cuanto a esto hay que destacar la funcionalidad del timbre de voz de Díaz de Villegas, pues ofrece esa masculinidad destacada por la propia Eugenia cuando ambos personajes se están reconociendo en la escena del interior del auto de Ramiro.

La música de X Alfonso pretende adentrar al espectador en los conflictos que expone el guión y refuerza esa efervescencia sentimental de los protagonistas. Es necesario destacar que en las alucinaciones se establece, gracias a la música -entre otros factores-, un clima más tenso como representación de esos raros productos imaginativos.

Insausti también emplea otros recursos como la aceleración del tiempo en los momentos en que aparece una vista aérea con varios carros transitando por la calle, pero además utiliza el ralenti o cámara lenta en situaciones puntuales, como los pasos en el agua, para alargar el tiempo cinematográfico con fines dramáticos. Ello, unido a una buena edición que permite obtener el llamado raccord y una buena disposición de los cortes, hacen de este audiovisual una excelente muestra de lo que es capaz de hacer el cine joven cubano.

Todo lo analizado anteriormente le valió a Tres veces dos para obtener los premios Caracol 2004 a la Mejor Banda Sonora, Mejor Edición, Mejor Fotografía y Mejor Dirección de Arte; la condición de Mejor Ficción en la III Muestra de Nuevos Realizadores y la selección dentro de los 10 filmes más significativos exhibidos en Cuba durante el año 2004.

Para Joel del Río, Tres veces dos, película “distinta y sugestiva”, que recrea “la tristeza como estado de ánimo, la inutilidad y la impotencia como conflicto, y la desesperanza o la resignación como desenlace”; “está hecha para quienes entienden que el cine puede ser también susurro inquietante, retrato melancólico, brumoso y enigmático sobre los estados del alma, ascenso a verdades humanas esenciales e inmanentes”.

Luz Roja está anclada en la vida contemporánea y es reflejo de los conflictos reales de las sociedades modernas, incluso, trascendiendo los límites espaciales de la ciudad de La Habana.

La incomunicación, el aislamiento, los prejuicios, las carencias afectivas, la soledad…, son asuntos universales que reflejan diversos modos de vida frente a los dilemas que impone la coexistencia entre los seres humanos siempre sujeta a las diferentes situaciones que el destino depara para unos, y no para otros, en esta suerte de desequilibrio en el cual está implicada la existencia humana con sus aciertos y flaquezas….

Sirva Luz Roja, de Esteban Insausti para mirar hacia nuestro interior y continuar descifrando el complejo entramado de las subjetividades humanas y las imperfectas relaciones que se producen en los procesos interactivos de cada sociedad.  

Bibliografía:

-Del Río, Joel: Una tríada de prometedores cineastas. En www.cubacine.cult.cu. (Consultado el 20/6/2010).

-Fowler Calzada, Víctor: Tres veces dos. En la revista electrónica del audiovisual Miradas, de la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV) de San Antonio de los Baños www.eictv.co.cu/ (Consultado el 20/6/2010).

-Documentos digitales sobre técnicas narrativas y códigos visuales y sonoros en el audiovisual.

-Otros materiales encontrados en las páginas web www.cubacine.cu y www.labutaca.net. (Consultados el 20/6/2010).

LA BAHÍA LLENA DE PECES

LA BAHÍA LLENA DE PECES

Los especialistas Jesús Beltrán y Cristian Morales Campos, del Centro de Ingeniería y Manejo Ambiental de Bahías y Costas (CIMAB), retoman el tema de la situación medioambiental presente en la rada de La Habana.

Texto y fotos:
SANDRA MADIEDO RUÍZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El astro rey aparece en el horizonte. Un buque saluda el aniversario 423 de la construcción del Castillo de los Tres Reyes del Morro. Aquel fotógrafo graba el instante. Al unísono, “una de las radas más hermosas del mundo” pierde el reflejo del cielo y proyecta la mezcla de hidrocarburos y aceites.

Una periodista observa las escenas y preocupada por la salud de la bahía de La Habana, busca respuestas en el Centro de Ingeniería y Manejo Ambiental de Bahías y Costas (CIMAB).

Ella llega en una invernal mañana. El investigador Cristian Morales Campos la espera en su oficina. La periodista inicia sus preguntas.

-¿En qué consiste el trabajo

que realizan en el CIMAB?

Es una organización dedicada al estudio y manejo del litoral con la misión de contribuir a la preservación del medio ambiente mediante la búsqueda y aplicación de soluciones científicas y técnicas.

El centro se ramifica en tres grupos de trabajo. La división de Contaminación, que realiza investigaciones en los cuerpos marinos, en  las zonas costeras y bahías; el departamento de Ecología Industrial, el cual propone soluciones para el tratamiento y gestión de los residuos sólidos y líquidos; y la oficina de Ordenamiento Litoral, encargada de la caracterización física del medio: oleaje y corrientes marinas.

-¿Cuál es la labor en la bahía?

Realizamos estudios, identificamos las fuentes contaminantes y proponemos soluciones para mitigar la afectación.

Un hombre sonriente interrumpe el diálogo. Es Jesús Beltrán, el  director del departamento de Contaminación. Beltrán tiene más de cincuenta años y lo esperábamos desde un buen rato para que contestara algunas interrogantes.


 
-Director, ¿cuáles son las fuentes

que contaminan a la bahía?

La población aledaña vierte la materia orgánica de origen doméstico directamente al alcantarillado. La infraestructura creada para la recogida y recolección de desechos sólidos en el litoral habanero y la rada estaba concebida para alrededor de seiscientas mil personas y viven dos millones, lo cual rompe el equilibrio y se añade más de lo que puede limpiar el sistema.

Los ríos Luyanó, Martín Pérez y el arroyo Tadeo están altamente contaminados porque mediante ellos se transportan los residuales caseros e industriales que llegan a la bahía. La fuente más comprometedora es la refinería Ñico López por el volumen de hidrocarburos que derrama al ecosistema. 

-Cristian, ¿qué medidas se

toman para reducir la afectación?

La recogida de desechos y construcción de plantas de tratamiento en los ríos contaminados. Por ejemplo, cualquier persona que pase por los elevados de Fábrica y Vía Blanca verá la edificación de una planta.

-Beltrán, ¿por qué la refinería es

la más comprometedora?

Constituye el mayor contaminador petrolífero. En la actualidad, la ciudad ensucia más a la bahía que la Ñico López. ¿Cuál es el problema? Que la fábrica incide constantemente de forma aguda porque tiene fugas y derrames. Si trabajara periódicamente con su sistema de tratamiento no existieran graves consecuencias. La refinería toma medidas, insuficientes aún, para mitigar la carga contaminante por hidrocarburos.

Jesús Beltrán se levanta e indica en un mapa las características de la rada: “Se compone de tres ensenadas: Guasabacoa, Marimelena y Ataré. Esta última presenta altas muestras de deterioro”.

-¿Es la bahía habanera la más

impactada del país, director?

La que presenta de manera global los índices de afectación elevados. La contaminación de la rada en la década del ochenta constituye la más inconveniente de América Latina y el área caribeña.

A través del cristal de la ventana señala a la bahía y con esperanza promete: “En el futuro verás una rada llena de peces porque está menos impactada que diez años atrás”.

-Apareció en el 2010 un manatí

con su cría, ¿qué importancia

le concede, Beltrán?

Es significativo, pero en realidad resultan relevantes los hallazgos de pelícanos y especies pelágicas, que van y vienen, porque la calidad del agua y los niveles de oxígeno son mayores.

-¿Se recupera la bahía,

investigador Morales?

Paulatinamente, requiere tiempo, esfuerzo y bastante dinero. Ella mejora con las acciones, los recursos destinados por el Estado y las instituciones que en su función laboran, pero queda muchísimo trabajo por delante.

Al término de hora y media de diálogo solo se escucha el sonido del tecleo de los especialistas. La periodista se despide. Sube a la lanchita de Regla, y recorre el trayecto Casablanca- Habana Vieja. Se sienta en el Malecón y sueña con la bahía llena de peces prometida por el director Beltrán.

Pie de foto: Jesús Beltrán (a la izquierda) y Cristian Morales Campos (a la derecha), están seguros de la recuperación paulatina de la bahía habanera.

ROCK A TRAVÉS DEL LENTE

ROCK A TRAVÉS DEL LENTE

Una muestra de 30 obras en la Galería Hernández Cárdenas (HER-CAR), Arroyo Naranjo, refleja el quehacer del movimiento rockero en Cuba.

Texto y foto:
ENIO ECHEZÁBAL ACOSTA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

"PUNK: cuidado que muerden", una exposición colectiva de jóvenes aficionados a la fotografía que retrata al movimiento rockero en Cuba, se muestra en la Galería Hernández Cárdenas (HER-CAR) de Arroyo Naranjo, todo el mes de octubre (2011).

La exhibición cuenta con  30 obras y está dividida en cinco partes correspondientes a seis artistas diferentes. "Lo que intentamos mostrar es la realidad de esas personas, que  forman parte de un sector que gana espacio en nuestra sociedad", dijo Jaquelín Herrera, una de las protagonistas de la muestra.

"La afluencia de público ha sido muy buena y de todas las edades. Planeamos que la galería exponga las obras hasta noviembre, cuando se inaugurará otra presentación, dedicada a la escultura", expresó Mónica Ravelo, directora de la institución.

El taller fue patrocinado por los profesionales españoles de la fotografía y el documental Pau Coll Sánchez, Joan Trueva Leiva y Beti Rodríguez Bayo. El proyecto sigue una de las líneas principales de la compañía RUIDO Photo de Barcelona: la fotografía participativa.

Ubicada en la Calzada de Diez de Octubre, HER-CAR promueve varios talleres, entre los que se encuentra el que involucra a niños de la zona en edades entre seis y diez años con intereses artísticos, y se realiza los tres primeros sábados de cada mes. Además, la galería pretende crear otro de danza a partir de una peña ya existente, el cual tendrá lugar los últimos sábados, explicó Roxana Jiménez, especialista de Artes Plásticas del centro.
 
Dentro de los planes de la entidad, el más importante por su proximidad, es la celebración en homenaje a la Semana de la Cultura Cubana, a partir del 20 de octubre. "Durante esa jornada esperamos incrementar el intercambio con el público de la localidad", indicó Arturo Rodda, encargado de la seguridad del lugar.     

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Primer valor noticia: Actualidad.
Otros dos valores noticia: Originalidad. Interés colectivo.
Tipo de fuentes declaradas: Tradicionales, primarias, secundarias, directas y complementarias.

LADRILLOS EN EL AIRE

LADRILLOS EN EL AIRE

La Escuela de Oficios Gaspar Melchor de Jovellanos es la primera institución en Cuba en rescatar las construcciones de las bóvedas tabicadas, llegadas a la Isla en la etapa colonial.

RAYMON DARIEL RODRÍGUEZ GONZÁLEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

‘‘Parece que se pusieran los ladrillos en el aire’’, dijo el ingeniero civil Pedro Rodríguez, profesor de la Escuela Taller de La Habana Gaspar Melchor de Jovellanos, refiriéndose  a la construcción de las bóvedas tabicadas, elemento arquitectónico que retomó la academia después de siglos en el olvido. 

“Las bóvedas permiten el movimiento horizontal en el espacio sin necesidad de utilizar acero, madera o cemento. Elementos naturales como el ladrillo extremeño, el yeso, la cal y la arena las hacen más económicas, ligeras y resistentes al tiempo”, agregó.

En el año 2002 el centro revivió esta técnica perdida en nuestro país, a partir de un curso impartido por profesores españoles a un grupo de estudiantes de la escuela, con el propósito de reconstruir algunas edificaciones del centro histórico que necesitan de estas técnicas.

“El yeso utilizado, de fraguado rápido, permite unir los ladrillos casi al instante, por lo que resulta innecesaria cualquier tipo de estructura de madera como encofrado provisional”, aseguró Carlos López Díaz, estudiante de la escuela.

El método se utilizó en el Parque Guayasamín, la Iglesia Ortodoxa Griega y en la capilla central del cementerio Colón. Actualmente la escuela trabaja en el  Baluarte de la Punta y en la capilla Loredo de dicho cementerio.

Estas técnicas constructivas, utilizadas por los maestros catalanes desde el siglo XVII y empleadas en Cuba en la etapa colonial, fueron traídas a la Isla desde Extremadura, España, por los conquistadores.

Los ladrillos empleados se diseñan solo para este fin; los primeros que utilizó la escuela fueron importados de España, luego se dio la tarea a unos artesanos de La Habana, pero al aumentar la magnitud de los trabajos, se comenzaron a producir en una fábrica de Sancti Spíritus. 

Aunque se popularizó con el nombre de «bóveda catalana» en reconocimiento a la perfección del oficio de los albañiles catalanes, el término correcto es «bóveda tabicada», pues admite tanto el uso de los ladrillos huecos de Extremadura como los macizos utilizados en Cataluña.

La Escuela Taller fue constituida el 6 de abril de 1992 por  la Oficina del Historiador de la Ciudad y desde su fundación hasta hoy se han graduado 973 estudiantes en catorce especialidades.

La primera Escuela de Oficios en el continente se inauguró en Cuba en 1882 y es el actual Instituto Politécnico de Informática Fernando Aguado y Rico, del municipio capitalino de Centro Habana.

Pie de foto: Bóveda extremeña en proceso de construcción.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Especial  de CITA DIRECTA.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato Adicional.
Tipos de fuentes. No documentales (Pedro Rodríguez y Carlos López Díaz).
Primer valor noticia: Curiosidad.
Otros valores: Interés colectivo, Actualidad.
Tipo de Noticia: Ligera, blanda.

CARMEN SUÁREZ: MARTÍ EN LA FORMACIÓN DEL LATINOAMERICANO

CARMEN SUÁREZ: MARTÍ EN LA FORMACIÓN DEL LATINOAMERICANO

RANDY SABORIT MORA*,
Periodista de Prensa Latina,
Cortesía para Isla al Sur.
 

Guatemala, (PL) La categoría máxima para José Martí fue la formación del latinoamericano, afirmó la estudiosa cubana Carmen Suárez, refiriéndose al programa editorial del Apóstol en las publicaciones bajo su dirección: la Revista Venezolana, La América, La Edad de Oro y Patria.     

“En el caso de estas publicaciones (las cuatro mencionadas) el proyecto latinoamericanista es lo que está latente y una necesidad de formar al latinoamericano. La categoría máxima para mí es la formación de ese paradigma del latinoamericano, su deber ser”, sostuvo la investigadora titular del Centro de Estudios Martianos (CEM), con sede en La Habana, Cuba.

A su juicio, el aguzado periodista criticó mucho a Norteamérica y a Nuestra América (región extendida de México a Chile y Argentina).  “Martí critica todo lo que está mal y orienta el deber ser del hombre latinoamericano. Ese es el gran proyecto general”.       

Para Suárez, “él necesita un hombre latinoamericano consciente de lo que quiere hacer y sumamente crítico con lo que está mal. Está buscando ese modelo en la Revista Venezolana, La América, La Edad de Oro y Patria”.         

Con respecto al periodismo ejercido por el Maestro, la ensayista comentó que Martí está distante de los reporteros del siglo XIX, marcados por el positivismo, con un enfoque sobre la cadena de los hechos, sobre los casos en particular, alejados del subjetivismo.        

“Martí supera con mucho esa visión. Él es un humanista. Hay una carga ilustrada en el Maestro, además de ser un romántico y un modernista. El Apóstol no va a descuidar nunca al hombre con todas sus emociones y eso lo diferencia de cualquier otro programa.”

La doctora en Ciencias Filológicas, destacó en su interpretación que la carga ética que le imprimía a sus proyectos lo separa con mucho de un positivismo esquemático.

“El proyecto suyo es más enjuto, como él dice. Lo que ahora todos quieren hacer, el análisis de los fenómenos en su totalidad, Martí lo hace naturalmente por su fuerte pensamiento dialéctico”.    

Trae un pensamiento sumamente integrador, acotó, esa condición integradora es lo que propicia que cuando ejerce como periodista sea distinto y cuando hace de poeta sea diferente.

Respecto al público al cual se dirigía el cronista, la también poetiza comentó que para él el destinatario marca el estilo: en La Edad de Oro busca un tono para los niños, en Patria para los cubanos, y en La América o en las escenas norteamericanas (crónicas y reportajes escritos desde Estados Unidos) para los hispanoamericanos.

La traductora, sostuvo asimismo que el Maestro en su escritura empleaba el color, pintar como el pintor como enunció en la Revista Venezolana.

Martí tiene, como advierte Cintio Vitier (prestigioso intelectual cubano fallecido en 2009, a los 88 años), un esteticismo militante porque es esteticista siempre.

“Elabora la forma. La descripción en él es un regalo para todos los sentidos. Describe colores, texturas, te da lo que quiere, hace que lo que escribe sea fuerte, suave, música, o pintura. Trabaja con las técnicas de todas las artes, pero no abandona nunca el proyecto ideológico y eso pudiera ser un rasgo que lo diferencia de muchos modernistas”, remarcó la investigadora  que labora en el CEM hace más de dos décadas. 

“El proyecto martiano es de un esteticismo militante. Para él, cultivar la forma, crear un lenguaje nuevo para la subjetividad latinoamericana es tan importante como hacer la revolución. Martí es un libertador en la política, y en el lenguaje.

“Está tratando de crear una lengua para la solidez hispanoamericana, para la expresión del hombre latinoamericano, e incluso, porque sabía que vivía una época nueva que demandaba un lenguaje nuevo, una literatura nueva”.

Con relación al ensayo Nuestra América -publicado por primera vez el 1 de enero de 1891 en la Revista Ilustrada de Nueva York- la  estudiosa lo calificó como “el gran documento rector de la americanidad”.

“Uno se pregunta cómo Martí hace de Nuestra América un documento programático, político, educativo montado en imágenes, es decir, eminentemente poético porque está trabajado a nivel de la lengua, transforma el lenguaje y crea un sistema de imágenes, el imaginario latinoamericano”.

Suárez en ese sentido explicó que se detuvo mucho en la colisión entre indígenas y los españoles, ese momento dramático que el trabaja porque sabe que de esa colisión nace un imaginario relacionado con los milagros cristianos, pero también con la mitología de los aborígenes.

Él  conoce, señaló, que el imaginario y la mitología fundan una nación. “Un país no se funda sólo por la acción patriótica, sino también a nivel de lenguaje, por la imagen. Martí hace una recopilación de todo eso y  lo convierte en poesía. Él sabe que la poesía es muy necesaria”.

Aunque Suárez opinó que el Maestro era un amante de la poesía, precisó que para él era mejor ser poeta en actos que en versos. Su ideal sería que cada acto de los seres humanos fuera como un poema, bellamente pensado y elaborado.

“Pero no cabe duda de que en su época había que hacer una cruzada por lo útil, como tal vez en la actualidad haya que levantar otra por la poesía y dejar a un lado la utilidad pedestre, el exceso de pragmatismo y de consumo. Cada época tiene sus urgencias”.

Respecto a la habilidad del escritor para contrastar las fuentes en su periodismo, la investigadora indicó que tenía una capacidad de estudio y de lecturas impresionante.

“Él no se conforma con lo que le diga una fuente. Él las compulsa. La comparación tiene mucha importancia en todos los procesos del conocimiento. Para él la comparación es un método.

Por ese procedimiento comparativo, añadió, enseña lenguas y confronta todas las fuentes para criticarlas y al final no se queda con ningún modelo tal cual, sino que los procesa creativamente.

“La lectura creativa es el último grado de lectura después de la lectura crítica. Martí lee creativamente, enjuicia y propone su propio proyecto”, recalcó.

El Apóstol es el lado opuesto, sentenció, a las personas que no pueden dejar de ser jamás esquemáticos. “Entre los esquemáticos y Martí estamos todos los demás. Con un poco más o menos de esquemas porque todos tenemos”.

*Versión hecha por el corresponsal de Prensa Latina en Guatemala a una entrevista realizada a Carmen Suárez, el 14 de abril de 2009 para su tesis de maestría “Latinoamérica para los latinoamericanos. Acercamiento a la construcción de la noticia en las publicaciones dirigidas por José Martí (1881-1895).”