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Isla al Sur

"EL CUERPO GRITA... LO QUE LA BOCA CALLA”

"EL CUERPO GRITA... LO QUE LA BOCA CALLA”

Interesante reflexión de Nelson Torres, Doctor en Psiquiatría (UCV) y experto en Psico-neuro-inmunolinguística (PNIL) en Venezuela.

 

"La enfermedad es un conflicto entre

la personalidad y el alma" (Bach)

 

Muchas veces... el resfrío "chorrea" cuando el cuerpo no llora.

El dolor de garganta "tapona" cuando no es posible comunicar las aflicciones.

El estómago arde cuando las rabias no consiguen salir.

La diabetes invade cuando la soledad duele.

El cuerpo engorda cuando la insatisfacción aprieta.

El dolor de cabeza deprime cuando las dudas aumentan.

El corazón afloja cuando el sentido de la vida parece terminar.

La alergia aparece cuando el perfeccionismo está intolerable.

Las uñas se quiebran cuando las defensas están amenazadas.

El pecho aprieta cuando el orgullo esclaviza.

La presión sube cuando el miedo aprisiona.

Las neurosis paralizan cuando el niño interior tiraniza.

La fiebre calienta cuando las defensas explotan las fronteras de la inmunidad.

Las rodillas duelen cuando tu orgullo no se doblega.

El cáncer mata cuando te cansas de "vivir".

¿Y tus dolores callados? ¿Cómo hablan en tu cuerpo? La enfermedad no es mala: ¡te avisa que te estás equivocando de camino!

El camino a la felicidad no es recto. Existen curvas llamadas EQUIVOCACIONES, existen semáforos llamados AMIGOS, luces de precaución llamadas FAMILIA, y todo se logra si tienes: una llanta de repuesto llamada DECISION, un potente motor llamado AMOR, un buen seguro llamado FE, abundante combustible llamado PACIENCIA, pero sobre todo, un experto conductor llamado DIOS!!

CONDUCIR EN MINIATURA

CONDUCIR EN MINIATURA

Vehículos de 50 centímetros, confeccionados en metal por un jagüeyense, se exponen en la Galería Municipal durante el mes de agosto (2012).

Texto y fotos:
ANAMARYS CARBALLEA CIGALES,
estudiante de segundo año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Aunque la mayoría de las personas prefieren los automóviles cada vez más amplios y extravagantes, una colección de vehículos de metal con una longitud inferior a los 50 centímetros, captó la atención de los pobladores del municipio matancero de Jagüey Grande en una exposición que comenzó el pasado lunes en la Galería Municipal y se extenderá durante el mes de agosto (2012).

La exhibición cuenta con siete piezas, de las cuales cinco imitan los llamados “camiones internacionales” -rastras de diversos tipos- diferenciándose por el modelo plano o alargado, además de una guagua Volvo 2009 y un tráiler que posee baño, cuarto y cocina.

Dayani Fernández Calvo, diseñador y creador de las maquetas, destacó entre los principales componentes para la construcción, las láminas de aluminio, placas que simulan las ventanas y parabrisas, el vinil y la gamuza, necesarios en la tapicería de los asientos, así como otros recursos de materia prima.

El interior recrea los accesorios de esos tipos de vehículos, sobresaliendo las placas de matrícula, las cornetas, antenas, luces, timones, palancas de conducir y retrovisores que se muestran en pequeñas proporciones.

El artista reveló los contratiempos que enfrentó en la confección del primer camión, hace más de 10 años: “En un inicio construí una rastra rústica de madera y cajas de bola. Después, perfeccioné la técnica y comencé a trabajar con los metales.

“Aunque ahora demore 12 meses para hacer cada carro, al principio tardé alrededor de cinco años, porque no contaba con la experiencia y práctica necesarios para conformar los modelos”, explicó.

Fernández Calvo es trabajador del Combinado de Cítricos Victoria de Girón, en Jagüey Grande, por lo que solo dispone de su tiempo libre para la fabricación de los automóviles: “Mi mayor hobby es crear estas figuras metálicas. Creo que es un don y debo explotarlo”.

Yunior López Fernández, primo y ayudante de Dayani, comentó las dificultades que presenta el trabajo con el aluminio, debido a la carencia de herramientas, ya que en ocasiones, necesitan instrumentos para cortar o moldear y solo cuentan con el martillo de carpintería.

En 2007, una de las maquetas alcanzó el primer lugar en el Evento Provincial anual de Arte Popular de la ciudad de Matanzas. “Todos los años los trabajos son premiados en estas galas y en exposiciones que se realizan en Jagüey Grande”, expresó el coleccionista.

El público jagüeyense podrá disfrutar de la exhibición durante el mes de agosto en la Galería Municipal, en el horario comprendido entre las ocho de la mañana y las cuatro de la tarde.

Según datos en Internet, el vocablo miniatura no tiene que ver con pequeño, sino que se deriva del minium, óxido de plomo de color rojo que se utilizaba como componente de la tinta que se empleaba en la iluminación de los tomos manuscritos en letras capitales, márgenes y diversas ilustraciones de la Edad Media.

Pie de foto: El jagüeyense Dayani Fernández Calvo expone durante el mes de agosto en la Galería Municipal, siete vehículos de metal con 50 centímetros de longitud.

FICHA TÉCNICA:

Tipo de Título: Llamativo.

Tipo de lead: Especial de Contraste.

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Datos adicionales.

Primer valor noticia: Curiosidad.

Otros valores noticia: Actualidad. Interés colectivo.

Tipo de fuente: Directa, no documental, documental.

VIVENCIAS DE UNA GUERRA

VIVENCIAS  DE UNA GUERRA

Después de 30 años, Luis Grandía Delgado revive en la memoria la misión militar que cumpliera en Angola.

Texto y foto:
DARIANNA REINOSO RODRÍGUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Luis Grandía Delgado es el actual jefe de la brigada de mantenimiento del Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas Federico Engels. Desde 1979 trabaja en el centro educacional pinareño como técnico de audio, mecánico y reparador  de lo que con rotura llegue al sótano del comedor –lugar donde se localiza su taller-, porque él arregla “cualquier cosa”.

Pero en este hombre hay que explorar, además, una parte de su vida menos conocida: la participación en la lucha que librara el pueblo angolano contra el apartheid, cuando cumplió misión internacionalista en el país africano.

Para hablar de su vida, sobre todo, durante los años 1981-1983, Luis Grandía enciende un cigarro.

Angola fue el bautismo internacionalista: “Desde 1967 era reservista de las FAR y en 1981 me movilizan y recibo un curso durante seis meses como jefe de pelotón. También me especializo en otras armas, además del mortero, el lanza cohetes. En diciembre ya había arribado a Angola hacia la defensa combativa en Chibemba. Tenía 34 años”.

En Cangamba, al borde de la muerte: “A  finales de 1982, llego a Cangamba como parte del refuerzo. En agosto del año siguiente, en el tercer día de combate, ante el fracaso del primer intento, la misión de evacuar a los heridos se me asigna. Había que atravesar un tramo sin trinchera y eso era bien difícil. Aprovechamos una brecha que había en el campo de minas para llegar al objetivo. Pero cuando caminamos cerca de 40 metros, empiezan los morterazos. Me cae un proyectil al lado y de ahí en adelante no supe nada más.

“Recobro el conocimiento como a las tres horas. Cuando llegan mis compañeros a rescatarme, descubren que tengo una granada de mortero de 60 milímetros al lado de las costillas, encajada en la arena sin explotar.

“El día 6 de agosto, ante la posibilidad de romperse el cerco, se ordena quemar todo. Cuando debo quemar la foto de mi niña de siete añitos, me la echo en el bolsillo, junto al corazón, y digo: No, esta se va conmigo”.

Vivo de milagro, la foto de mi niña fue mi azabache: “Durante el séptimo día de combate nos encontrábamos algunos compañeros en el refugio cuando cae un morterazo que lo derrumba. Tú  ves en las películas que la gente cuando va a morir, ve venir las cosas, así me pasó, yo veía a mi niña delante de mí… Quedé debajo de un montón de palos y tierra. Logré salir, pero mis compañeros fallecieron.

“Entonces, un muchacho de Granma, me lleva cargado hasta el puesto médico. Bajo el fuego, sale de la trinchera conmigo arriba, ¡en medio de los tiros! Yo, medio aturdido, creí que estaba loco, pero los jóvenes eran así de guapos. Tenía heridas cortantes y un brazo dislocado. Cuando llegamos, el médico, herido, le indica a René que me inmovilice el brazo. Me quedo sentado en la cama después de que me inyecta un calmante.

“En eso traen al capitán Bernardo herido gravemente y le cedo el lugar, me siento un poquito más allá porque René dice que no me vaya todavía. Entonces una granada de mortero hace impacto directo sobre el refugio del puesto médico. Mueren, al momento, el capitán, el subteniente Iznaga y el soldado Pavón que allí estaban heridos. El médico es mortalmente herido y, de gravedad, el sanitario mayor, René. Para mí ese fue el momento de más tensión, ver morir a mis compañeros, muy difícil. Salgo como puedo y aviso en la trinchera lo ocurrido”.

Ante los caídos: “Era difícil. Pasábamos el tiempo compartiendo el cigarro, el hambre, la sed, las guardias y las nostalgias. Dejamos hechas muchas invitaciones para visitarnos una vez en Cuba. Algunos se desequilibraban, pero enseguida el espíritu de combatir y vengar al compañero se imponían”.

Las amistades: “José Martí decía que subir montañas hermana hombres, en esos momentos se hermana la gente, solamente nos teníamos unos a otros: nos ayudábamos”.

El tema de las conversaciones: “Cuando llegue a Cuba”.

¡Y aquí tienen que matarnos!: “En esos días tensos, llega el mensaje del Comandante Fidel diciéndonos que resistiéramos, que nos rescatarían costara lo que costara. Mira, yo me erizo. Y a esa hora, cantamos el Himno Nacional y ¡Patria o Muerte!

Si tuviera que volver…: “Lo hago por convicción. El cubano tiene esa conciencia interna de humanismo, solidaridad, que la lleva a cualquier parte”.

De regreso en Cuba: “Cuando yo vi el caimán desde el avión, qué alegría, fue como si hubiera nacido otra vez. Fui directo a ver a mi niña y luego a mi vieja. ¿Qué si lloré? De la forma en que me vi, que pensé que no las vería jamás, poder abrazarlas ha sido lo más grande, lo mejor que me ha pasado”.

Enseñanzas de una guerra: “La misión me demostró que hay que creer en las personas. Adquirí una dosis mayor de compañerismo, humildad. Me convirtió en internacionalista. Aprendí que la vida vale la pena. Lo que pasé fue negro, pero mírame aquí, y todavía voy a seguir rindiendo”.

Ficha técnica:

Objetivo central: Dar a conocer la faceta  de internacionalista del entrevistado.

Objetivos colaterales: Reflejar las experiencias vividas por Luis Grandía en el cumplimiento de la misión internacionalista en Angola.

Tipo de entrevista:

Por los participantes: Individual.

Por su forma: Clásica.

Por su contenido: De retrato, de personalidad.

Por el canal que se obtuvo: Cara a cara.

Tipo de título: Genérico.

Tipo de entrada: De presentación.

Tipo de cuerpo: Clásico.

Tipo de conclusión: De resumen.

Tipo de fuentes: No documentales, directas.

PINTANDO UNA VIDA MEJOR

PINTANDO UNA VIDA MEJOR

La Galería de Arte del municipio San Miguel del Padrón desarrolla un taller de artes plásticas para estimular la recreación sana.

Texto y foto:
AMALIA RAMOS IVISATE,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Láminas, naturaleza muerta, temperas y muchas ganas de crear: eso es lo que tienen los integrantes del taller de pintura para niños, ofrecido por la Galería de Arte del municipio San Miguel del Padrón, en La Habana.

“Los encuentros tienen el doble propósito de desarrollar habilidades en los participantes en cuanto a la pintura y, además, influir desde el punto de vista humano, enseñarles una forma de recreación sana e incentivar en ellos el trabajo de grupo y la ayuda mutua”, explicó Lourdes Castro Ramos, directora de la galería.

El taller se desarrolla los martes y jueves de cinco a siete de la tarde, hace dos años, y los temas naturales tienen la prioridad en él. Anualmente presenta el concurso “Los niños crean” para motivar en los más pequeños de la zona la superación. Los trabajos finalistas son expuestos en la galería y premiados el 13 de agosto, en homenaje al natalicio del Comandante en Jefe Fidel Castro, declaró  Armando Molina, profesor del centro.

El alumno Reynaldo Laffita, premiado en varias ocasiones, expresó estar muy contento con las clases, pues desarrolla habilidades en el uso de las diferentes técnicas, lo que le permite lograr creaciones sorprendentes para su edad y alimentar, de esta manera, su gran pasión por el dibujo.

No solo los infantes reciben estas clases, existe un espacio para los jóvenes y adultos de la comunidad y los encuentros los realiza el especialista Enrique Guisado, encargado también del montaje del museo.

Mensualmente la galería propone obras de diversos artistas. En estos momentos, expone la personal de Armando Molina, titulada “Transponer-te”.En los cuadros, el creador relaciona a la mujer con la flora y la fauna. La muestra será mantenida hasta concluir el mes de octubre (2012).

Pie de foto: Armando Molina, profesor del taller, junto a uno de sus cuadros.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.

Tipo de lead: Sumario de Qué.

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.

Primer valor noticia: Repercusión o  consecuencia.

Otros dos valores noticia: Progreso. Interés colectivo.

Tipo de fuentes: No documental, tradicional, permanente (en el caso del niño, transitoria), primaria, directa.

 

LAS PASIONES DE MI VIDA

LAS PASIONES DE MI VIDA

Francisco Vidal Rodríguez, primer maquinista de la Flota Mercante Cubana, declara que su vida se divide entre tierra y mar.

Texto y foto:
YUNIOR SMITH RODRÍGUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Un fuerte viento hincha las velas, el sol brilla en su cenit, las gaviotas revolotean en derredor y el olor a sal que trae la brisa provoca una sensación de paz. Todo está listo. De pronto, un hombre espigado, gancho en mano, pata de palo y cotorra al hombro, da la orden esperada: ¡Leven anclas!... Las palabras hacen funcionar un equipo de marinos que añoran el momento de zarpar a lo desconocido y dejarse llevar por la aventura y el azar.

Hoy los barcos no son guiados por velas ni capitanes con patas de palo y los motivos al salir de puerto están muy lejos de la aventura o la búsqueda de tesoro; pero hay hombres como Francisco Vidal Rodríguez que aún aman subir a ellos y entregarle su vida y esfuerzo a una profesión llena de encantos: la marina mercante.

Vidal, primer maquinista de la Flota cubana, trabajador de la compañía Boludo y residente del capitalino municipio de Habana del Este, nos llevará en un viaje desde sus inicios, hasta las historias más personales de la vida en el mar.

Primeros pasos

«De niño quería ser diplomático y representar a mi país ante el mundo. Pero como mi papá también es marinero, pasaba mucho tiempo en los barcos, acompañándolo. Prácticamente, aprendí a caminar allí. Dicen mis padres que antes de decir “papá” o “mamá”, ya estaba balbuceando la palabra “barco”.

»El ejemplo del viejo influyó en mí, como es lógico. Sin embargo, cuando comencé a decir que iba a representar a mi país, sí, pero como marinero, él no estuvo totalmente de acuerdo, alegando lo difícil y abnegada de la profesión. Mas, como la vocación había nacido, ambos aceptaron.

»Entonces, ingresé en el politécnico a estudiar mecánica naval y me gradué. Intenté entrar en la Academia y no pude  por padecer de asma. Continué en busca de  mi propósito por otras vías y opté por un curso de oficiales para especialistas técnicos en electromecánica de la Marina de Guerra. Mas tarde, hice la carrera de Ingeniería en Mecánica Naval.»

Aptitudes físicas

«Para ser marinero hay que estar apto física y mentalmente. Un barco es una industria y cualquier enfermedad desconocida puede constituir un riesgo para la vida. Por eso, ante cada viaje, se realizan exámenes médicos rigurosos, sobre todo, a los que pasan de 40 años. Estos análisis son imprescindibles para conocer el estado de salud de los tripulantes y porque prevén accidentes.»

-¿Tuvo alguna experiencia en

la que sintió peligrar su vida?

«Hubo dos momentos en los que pensé que “la pelona” venía por mí. Una, viajando para China desde España; la otra, en las Islas Hawai. La primera, fue una negligencia técnica de la compañía: reventó una caldera que, según el jefe de máquina, había sido reparada en España. En la segunda ocasión, me metí en un remolcador de altura que estaba desgasificado y casi me asfixio.

»No obstante, cuando uno va a montar en un barco no piensa en los riesgos, porque si lo hace, se predispone y no monta. El mar ciertamente es traicionero y de noche no te ves ni la palma de las manos. Por eso, se viaja con entretenimiento para tener la mente despejada. Pero, como el riesgo está en todas partes, recibimos entrenamiento para zafarranchos de todo tipo, desde hombre al agua, pérdida de gobierno del barco, incendio; hasta abandono del buque, en el peor de los casos. En cualquiera de esas eventualidades cada quién sabe qué hacer y qué posición ocupar.»

-Su profesión implica estar largos períodos

lejos de casa, ¿cómo afronta esa situación?

«Si se está separado de la familia y del país, la nostalgia hace presión en el trabajo. Constantemente tengo que concentrarme bien en lo que estoy haciendo para no pensar en casa o en mis hijas. Eso sin contar que cuando se lleva varios meses lejos, solamente al ver la bandera u oír una canción cubana, hay que contenerse para no llorar.

»Por otra parte, está el temor de que pase algo en la casa mientras estoy ausente. La compañía para la que trabajo solo  avisa en caso de presentarse alguna situación con esposa, hijos, madre o padre, dejando fuera abuelos, hermanos…, ¡y tú sabes lo familiares que somos los cubanos!

«Además, a mi esposa no le gusta que esté tanto tiempo lejos. Sé lo difícil que es para ella, no solo por la distancia entre nosotros, sino porque ha tenido que enfrentarse a problemas familiares y enfermedades de las niñas sin mi compañía. Reconozco que mucho de lo que he podido hacer, ha sido gracias a su ayuda y comprensión».

-Se dice que los marineros dejan,

en cada puerto, una historia de amor,

¿cuánto de cierto hay en esa frase?

«Eso es una leyenda. Los tiempos han cambiado y nadie se ilusiona con el mito de que los cubanos somos puro fuego y fiesta. Por mi parte, siempre pienso en lo que pongo en riesgo: el amor de mi esposa, el respeto de mis hijas y el peligro de contraer una enfermedad.

-¿Le han invitado a quedarse en algún país?

«Sí, pero no específicamente las mujeres, sino los ladrones de cerebros. Ellos han hecho propuestas. Pero mi respuesta ha sido siempre negativa por la traición que esto representa a mi país y a mis principios.

»A veces, la compañía nos pone a viajar con extranjeros. La mayor parte de ellos son excelentes personas. Pero hay algunos que se ponen a decir frases picanticas de política y he tenido que pararlos. ¡Imagínate! Yo soy cubano sobre todas las cosas y no acepto que nadie venga a hablarme mal de la Revolución.

»Y no creo haber hecho ninguna heroicidad. Esa es la actitud que se espera de un cubano identificado con el proceso que vive nuestro país hoy, lo que se espera de un militante del Partido o simplemente de cualquiera de las personas que nacieron y se forjaron como profesionales en medio de la Revolución. Mal agradecido sería si le diera la espalda a esa realidad y me fuera detrás de los famosos cantos de sirena, traicionando el país que me hizo ser lo que soy.»

-¿Tierra o mar?

«Creo que es imposible escoger. En tierra, añoro terriblemente el mar; en el mar, no hago más que pensar en la tierra. Mi existencia  se divide en dos mundos, dos pasiones: la tierra, mi casa, mi familia; y el mar o mejor, lo que él representa en mi vida: la realización profesional».

Pie de foto: Francisco Vidal Rodríguez, primer maquinista de la Flota Mercante Cubana.

Ficha Técnica:

Objetivo Central: Realizar un acercamiento a la vida profesional de Francisco Vidal Rodríguez.

Objetivos Colaterales: Conocer cómo afronta él y su familia la lejanía ante cada viaje. Destacar la labor de los marineros mercantes y su esfuerzo para realizar satisfactoriamente su trabajo.

Tipo de entrevista:

Por los participantes: Individual.

Por su forma: Mixta.

Por su contenido: De retrato.

Por el canal que se obtuvo: Cara a cara.

Tipo de título: Llamativo.

Tipo de entrada: Imaginativa.

Tipo de cuerpo: Mixto.

Tipo de conclusión: De opinión o comentario del entrevistado.

Tipo de fuentes: Primaria (No documental)


 

TENGO MENUDO

TENGO MENUDO

YUNIEL LABACENA ROMERO,
estudiante de segundo año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Sé de una amiga (mejor, muchas amigas) que no recibieron los 25 centavos de vuelto de su compra en la bodega y, ante la queja, nadie les hizo caso. También de dependientes que se ponen molestos cuando uno les exige su derecho, y en ocasiones califican de ridiculez el mero hecho de protestar por unos medios o unas pesetas.

Conozco una profesora que en la farmacia de su municipio dejó de adquirir un medicamento, por no existir cambio para 50 pesos y también de un joven que, con 10 pesos, tuvo que regresar a su casa en busca de un billete de menor cuantía para comprar. Ante esta situación, la respuesta fue siempre la misma: no tenemos menudo.

La expresión se ha hecho popular como argumento de los dependientes de muchos centros que despachan sus productos en moneda nacional. Cualquiera piensa que surgió con el propio hombre; pero, en realidad, es un problema que en los últimos años ha invadido con más frecuencia el ajetreo diario del cubano sin encontrar solución alguna.

Tiendas, cafeterías, restaurantes, oficinas del gas, la vivienda, el agua o el teléfono, en los ómnibus, en todas partes, esta acción parece hallar un boleto al paraíso. Los vendedores se dejan llevar por la demora para el cambio o, en el mejor de los casos, si el cliente espera con su mano abierta a que le regresen lo que le pertenece, con la mayor tranquilidad le ofrecen esa respuesta.

Más allá de cualquier interpretación, la verdad es que hoy casi ninguna entidad posee menudo cuando una persona va a comprar determinado producto y paga con monedas y billetes de un peso en adelante. Casi siempre los centros oficiales son el mejor ejemplo de esta mala práctica que se ha generalizado en el país.

Usted puede ponerse bravo y hasta llamar al administrador de la entidad para que ayude a resolver el problema que claramente le plantearon sus subordinados. En muchas ocasiones, este es partícipe del engaño al cliente. Al solicitar su presencia, casi nunca está o acude molesto al llamado del burlado consumidor… y repite sin importancia las trilladas respuestas de sus dependientes: no tenemos menudo.

Es injustificable recibir esta respuesta en centros que, se supone, cuenten con el menudo necesario para atender a los clientes a cualquier hora del día. Los productos tienen un precio que debemos respetar y demandar como ciudadanos. Ese vuelto pudiera ser el completo para asistir a otro establecimiento. Seguro no aceptarían despachar algún producto si yo no tuviera menudo. En ese caso, ¿la expresión tendría el mismo precio?

¿Qué hacer? ¿A quién reclamar? ¿Cómo enfrentar el problema? ¿A  qué se dedican los responsables de garantizar el menudo? ¿Dónde está la ética de esas personas? ¿Qué decir de la apropiación del vuelto porque sencillamente no hay menudo? ¿Aparece éste entre los llamados derechos del consumidor?

Como una batalla muda entre el empleado y el cliente pudiéramos describir este entorno. Uno a la espera del vuelto, el otro haciéndose el desentendido. Vence el que más paciencia tenga en las escaramuzas de dinero fragmentario, que al final del día, la semana y el mes devienen en miles de pesos que van a parar a los bolsillos de alguien.

Un conocido humorista afirmaba: «Aunque el mundo este revuelto, sonría; total, el quilo no tiene vuelto». ¿Acaso podemos simplemente sonreír cuando violan nuestros derechos ciudadanos? El quilo no tendrá vuelto, pero las monedas y billetes de un peso en adelante, sí.


 

GUATEMALA: LA INDEPENDENCIA DE AYER Y LA PAZ DE MAÑANA

GUATEMALA: LA INDEPENDENCIA DE AYER Y LA PAZ DE MAÑANA

RANDY SABORIT MORA,
periodista de Prensa Latina,
Cortesía para Isla al Sur.

Guatemala, (PL)- Guatemala firmó el acta de independencia hace 191 años y los Acuerdos de Paz datan de 1996, sin embargo, tiene pendiente lograr disminuir el índice de violencia que en 2011 costó la vida a cinco mil 600 personas. 
 
Centroamérica, incluido este país, logró emanciparse del colonialismo de España el 15 de septiembre de 1821, pero luego del devastador conflicto armado (1960-1996), la guerra de la violencia cotidiana hace que el guatemalteco cargue con el temor de perecer a manos de homicidas. 

La denominada Sesión Histórica aconteció en el Palacio Nacional de Guatemala cuando la región centroamericana no era la más violenta del mundo, como la considera las Naciones Unidas en estos momentos. 

En aquel entonces, el documento lo rubricó una junta de notables conformada por miembros del Ayuntamiento, autoridades eclesiásticas y universitarias, consulado de comercio, colegio de abogados y otras personalidades; en tiempos que el narcotráfico y la criminalidad organizada no eran negocios rentables en el itsmo.

También en aquella fecha del siglo XIX, en la cual asumió como jefe supremo del Poder Ejecutivo el brigadier Don Gabino Gainza, el área distaba de ser una de las vías de paso de drogas hacia Estados Unidos, el mayor mercado de esas sustancias en el mundo, como señala la ONU. 

La realidad guatemalteca supera el gesto simbólico protagonizado la noche del 14 de septiembre último por cientos de capitalinos al correr -algunos con antorchas o banderas en mano- por la céntrica avenida de la Reforma, donde está el Obelisco dedicado a los próceres independentistas, inaugurado el 19 de julio de 1935. 

El Estado no puede tapar con un dedo los tres mil 899 asesinatos contabilizados por el Grupo de Apoyo Mutuo de enero al 31 de agosto pasado, organización humanitaria que considera estancada la reducción de los números en ese sentido, tras ocho meses de la administración del presidente Otto Pérez Molina. 

Días atrás, el propio mandatario llamó a disminuir la tasa de criminalidad respecto al 2011. 

"Le he pedido a las fuerzas de seguridad para que en este cuatrimestre podamos lograr mejores resultados y que el año pueda cerrase con un índice mucho más bajo que los registro actuales", declaró el gobernante. 

Ante esta situación, el Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN) instó al gobierno guatemalteco a aplicar una política de prevención para hacer descender los asesinatos, que cada día suman 16  como promedio, acorde con estadísticas oficiales.   

"Es necesario que exista una política de prevención del delito que involucre a las municipalidades y líderes comunitarios", convocó Néstor López, investigador del CIEN, institución que constató que durante el primer semestre de 2012, el 34 por ciento de las víctimas fueron jóvenes entre los 16 y 29 años. 

La inseguridad causó tres mil 410 víctimas mortales de enero a julio de 2012, confirmó el Instituto Nacional de Ciencias Forenses. 

Tal dato supera los dos mil 887 homicidios registrados en ese período por la Policía Nacional Civil (PNC), aunque ambos informes coinciden en que la mayoría de las muertes fueron con armas de fuego. 

Del 1 de enero al 18 de julio último, la PNC incautó dos mil 370 instrumentos balísticos como pistolas, ametralladoras, revólveres, escopetas y fusiles de asalto.

La cantidad de decomisos es ínfima con relación a las 800 mil armas ilegales, dos terceras partes más a las legales, que circulan en territorio guatemalteco, estiman organizaciones no gubernamentales.

El armamento ilegal en esta nación asciende a unos 800 mil y entran por la frontera con El Salvador, Honduras o provienen de México vía Belice, ha señalado Carmen Rosa De León, directora del Instituto de Enseñanza para el Desarrollo Sostenible, institución de la sociedad civil sin fines de lucro. 

A su juicio, el tráfico de armas es consecuencia del desvío de los ejércitos y las policías de Centroamérica.

También, el ministro de Gobernación (Interior), Héctor López, ha admitido que casi el 85 por ciento de los crímenes en Guatemala resultan de ataques armados, lo cual indica un incremento en el tráfico armamentístico. 

Estos elementos apuntan a que la llama de la paz aún está por encenderse en este país con riquezas culturales y naturales admirables.

TEMORES

TEMORES

ERNEST HEMINGWAY

Temía estar solo, hasta que aprendí a quererme a mí mismo.

Temía fracasar, hasta que me di cuenta que únicamente fracaso cuando no lo intento.

Temía lo que la gente opinara de mí, hasta que me di cuenta que de todos modos opinan.

Temía me rechazaran, hasta que entendí que debía tener fe en mi mismo.

Temía al dolor, hasta que aprendí que éste es necesario para crecer.

Temía a la verdad, hasta que descubrí la fealdad de las mentiras.

Temía a la muerte, hasta que aprendí que no es el final, sino más bien el comienzo.

Temía al odio, hasta que me di cuenta que no es otra cosa más que ignorancia.

Temía al ridículo, hasta que aprendí a reírme de mí mismo.

Temía hacerme viejo, hasta que comprendí que ganaba sabiduría día a día.

Temía al pasado, hasta que comprendí que es sólo mi proyección mental y ya no puede herirme más.

Temía a la oscuridad, hasta que vi la belleza de la luz de una estrella.

Temía al cambio, hasta que vi que aún la mariposa más hermosa necesitaba pasar por una metamorfosis antes de volar.

Hagamos que nuestras vidas cada día tengan mas vida y si nos sentimos desfallecer no olvidemos que al final siempre hay algo más.

Hay que vivir ligero porque el tiempo de morir está fijado.