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Isla al Sur

MEJORES CONDICIONES CONTRIBUYEN A LA CALIDAD DE LA ATENCIÓN AL PÚBLICO

MEJORES CONDICIONES CONTRIBUYEN A LA CALIDAD DE LA ATENCIÓN AL PÚBLICO

 

Las oficinas de Atención a la Población de distintas instituciones radican en un nuevo sitio.

 

ANABEL MEDEROS CORRATGE,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Las oficinas de Atención a la Población del Consejo de Estado, el Consejo de Ministros y el Comité Central, radican a partir de este mes de septiembre (2009) en la Calle 6 e Hidalgo, sitio ubicado en el municipio capitalino de Plaza de la Revolución.

Esta nueva oficina, antiguamente empresa del Ministerio de la Construcción, cuenta con los recursos necesarios para hacer más confortable la estancia de las personas que anteriormente debían esperar a la intemperie.

“Estamos muy satisfechos con los nuevos cambios, tanto el público como los trabajadores; ahora la faena es mucho más agradable”, expresó María Antonia Navarro, secretaria administrativa de la entidad.

Luego de una reparación capital que se acometió durante de 40 días, la instalación posee dos pisos, 14 espacios de oficina, baño especial para personas minusválidas, sala de espera climatizada, jardines, parqueo; además, incluye un departamento destinado a recibir cartas de la población.

Funciona de lunes a viernes en el horario de 8:30 a.m. a 4:30 p.m. y en él laboran juristas, psicólogos, especialistas encargados de ofrecer los servicios con óptima calidad.

“Hace dos meses acudí a la Oficina por problemas con la vivienda y de verdad que el cambio es radical, muy beneficioso. Brindar a los ciudadanos mejores condiciones debe ser el principal objetivo de nuestra sociedad”, expresó la ciudadana Milagros de Paz.

Ficha Técnica:

Tipo de Título: Genérico.
Tipo de Lead: Sumario de Quién.
Tipo de Cuerpo: Lead + Pirámide invertida.
Tipo de Fuentes: Directa, no documental, primaria, tradicional.
Primer valor noticia: Interés colectivo.
Otros dos valores noticias: Actualidad, Progreso.
Tipo de noticia: Ligera, oficial.

 

UNA ESQUINA CALIENTE EN LA HABANA

UNA ESQUINA CALIENTE EN LA HABANA

Texto y fotos:
LUIS ANTONIO GÓMEZ PÉREZ,
estudiante de tercer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Por un instante pensé que a mi alrededor se había iniciado una pelea: de repente jóvenes, adultos y ancianos se habían liado en medio de gritos, ofensas, gestos rápidos y rostros amenazantes.

Asustado, puse tierra de por medio entre mi cámara y el gentío, por si las moscas, e intenté descubrir la razón del alboroto. Fue en eso cuando sentí una mano posándose en mi hombro al mismo tiempo que una voz ronca decía:

-Tranquilo, mi chama*, es que ya empezó la pelota.

Tras un par de meses de receso, el béisbol en Cuba comenzó nuevamente y con él, las discusiones de los fanáticos de todo el país en las distintas peñas deportivas, incluida la del Parque Central en el municipio de Centro Habana.

Esta peña es una de las más acaloradas de la capital, en ella se reúnen seguidores de todos los equipos para polemizar sobre el desempeño de los distintos conjuntos y de los jugadores activos y retirados.

“La primera vez que vine pensé que nos íbamos a ir a los puños, pues los gritos cada vez eran más, por suerte no pasó nada, en realidad nunca sucede nada grave. Ahora siempre que tengo un chance en el trabajo me doy una vuelta por aquí para hablar de lo que me gusta: la pelota”, confiesa Juan Carlos González.

En Cuba el “bichito del béisbol” pica a muchísima gente, no en balde es frecuente escuchar aquello que en el país hay 11 millones de árbitros y entrenadores que, como lo prueban los del Parque Central, defienden su opinión con uñas y dientes.

Por lo general, los que van a la peña nunca se ponen de acuerdo, cada quien quiere imponer su criterio y por eso es frecuente ver caras de pocos amigos por doquier, aunque a muchos parece no importarles demasiado.

“En lo que a mi respecta, no me molesta la discusión por muy acalorada que esté, al final, todos queremos lo mismo: que gane el deporte”, dice Juan Carlos antes de alejarse hacia el gentío vociferando: “OYEEE, YA TE DIJE QUE INDUSTRIALES…”

* En Cuba se utiliza chama o chamaco para referirse a los niños o jóvenes.

Pie de foto: Debido a la frecuencia de las discusiones beisboleras a lo largo del país, es común escuchar en la calle aquello de que en Cuba hay 11 millones de árbitros y entrenadores.

¿MILITAR, POETA Y ABOGADO?

¿MILITAR, POETA Y ABOGADO?

Fiel amante de la poesía y su trabajo, Agustín Luzárraga Fariñas no deja de mirar la vida combinando el arte y el Derecho.

Texto y foto:
XENIA Y. BALÓN DE LA CUESTA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Papel y pluma en mano, sin pensarlo dos veces copia los primeros versos que le pasan por la mente. Agustín Luzárraga Fariñas cuenta en poemas sus vivencias y el sentir de cada día, pues cree que la vida es como un rayo fugaz y disfrutar de cada instante es el mayor privilegio.

“Siempre que puedo escribo algunas líneas, considero la poesía la mejor expresión del alma. Gracias a ella plasmo mi inmensa pasión por el amor y la mujer, a la que considero lo más perfecto en la naturaleza y la que comparo con una flor.

“Mi inclinación por este género comenzó desde muy temprana edad y en una ocasión gané un concurso literario en la escuela. Me  premiaron a nivel provincial.

“Aunque en la actualidad mis poemas no son reconocidos, confieso que me gustaría pertenecer a algún taller literario para debatir junto a otros autores y compartir la creación de ambos. De esa forma, quién sabe si mi deseo se realiza: sembrar un poco de amor, pasión y ternura en cada corazón”.  

Junto al poeta empedernido convive un hombre que a lo largo de su vida profesional no deja de cumplir con las tareas de su centro laboral. No es un secreto que en ocasiones llegamos a las tiendas de ventas en divisa y encontramos productos multados, o que no están sellados. También, ocurren pérdidas o desvíos, o sucede que vamos en busca de un producto y en el establecimiento se acabó, pero al poner nada más un pie a la salida de la tienda, no faltan personas ofertándolos.

Ante estas situaciones, el pueblo se pregunta: ¿Quién está a cargo de la entidad? ¿A dónde debo dirigirme para denunciar tales problemas? Para esos casos, en los centros se encuentra un asesor jurídico, encargado de orientar a los públicos. Agustín Luzárraga Fariñas, funcionario de la Empresa Comercial Caracol, es uno de ellos.

“En una empresa pueden presentarse disímiles problemas y conflictos, pero el asesor jurídico, tiene que ser, ante todo, ágil en el pensar y el actuar, pues en Derecho los términos son muy importantes y a veces deciden una acción futura. En cada cuestión hay que analizarlos desde posiciones distintas, porque cada categoría ocupacional tiene una legislación específica para ser juzgada”.

En la actualidad no hay desarrollo en la esfera del comercio, la industria, la actividad del gobierno y social que no esté vinculada a la labor de un abogado. En la empresa moderna, el asesor jurídico desempeña un papel fundamental en la orientación del trabajo técnico-legal de la entidad, esto se manifiesta en cualquier sistema que vela  la legalidad socialista, de hacer que se respete la ley.

“La labor del asesor jurídico está en función de dar soluciones no solo a los problemas, sino de aconsejar y orientar con sus conocimientos a una interpretación adecuada de las leyes. Su trabajo está persuadido políticamente, con el fin de aplicar de forma estricta lo que exija la norma jurídica, acompañado del conocimiento para convencer y transmitir el mensaje de conciliación de los planteamientos”.

Con una extensa trayectoria laboral, Agustín afirma que para él es como si estuviera comenzando este largo camino, pues cada día a su oficina llegan casos más complejos: “Ante tales situaciones, atendiendo al grado de las indisciplinas, se deben tomar diferentes medidas que contribuyan a contrarrestar la actitud de los individuos que las cometen”.

Agustín Luzárraga, con más de 28 años dedicados al servicio de las leyes, confiesa que no imaginó insertarse en ese medio: “Nunca pensé ser abogado, realmente desde muy joven -aunque mi inclinación siempre fueron las letras-, lo que soñaba era ser periodista, pero debido a mi participación en la zafra azucarera en la década del 70 me atrasé en el estudio y, cuando regresé, tuve que decidirme por el Derecho.

“Al principio consideré la carrera  como una vía para introducirme en alguna especialidad de Humanidades, pero al adentrarme en ella y estudiarla a fondo con profesores que se convirtieron en amigos personales y consejeros como los doctores Julio Fernández Bulté y Delio Carrera Vera, empecé a amar la profesión. Creo que si tuviese que escoger para volver a empezar, me gustaría comenzar como un simple estudiante del curso regular en Derecho”. 

Con cierta nostalgia de su juventud, recuerda su paso por las Fuerzas Armadas Revolucionarias, institución que le inculcó la importancia del rigor en su trabajo: “Agradezco eternamente la ayuda brindada por mis compañeros en aquella etapa en que comencé mi desarrollo profesional y me permitió incursionar en disímiles casos. Le dediqué 20 años y me  siento orgulloso de haber dado los primeros pasos allí”.

Agustín Luzárraga es un hombre que a pesar de las dificultades no ceja en el empeño de continuar siendo útil a la sociedad, pues considera que los problemas deben resolverlos y denunciarlos los que lo sufren, apoyados por las leyes del país. Para él no hay nada mejor que aportarle a cada caso un poco de comprensión, sabiduría y justicia, combinado con el entendimiento y la espiritualidad  humana.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Destacar el trabajo de Agustín Luzárraga Fariñas como asesor jurídico, poeta y exmilitar.

Objetivo colateral: Demostrar su pasión por la poesía desde temprana edad.

Tipo de entrevista:
Por sus participantes: individual.
Por su forma: de citas.
Por su contenido: de personalidad.
Por el canal que se obtuvo: encuentro directo (cara a cara).

Tipo de título: de interrogación.
Tipo de entrada: de referencia al tema o al entrevistado.
Tipo de cuerpo: de citas.
Tipo de conclusión: de comentario del entrevistador.

Fuentes consultadas:
Caridad Pino Escandón: esposa del entrevistado, directa.
Dennys Luzárraga Pino: hijo del entrevistado, directa.

DESARROLLO DE LA TECNOLOGÍA DIGITAL

DESARROLLO DE LA TECNOLOGÍA DIGITAL

Un proyecto destinado a mejorar el nivel intelectual de estudiantes y profesores se desarrolla en la Universidad de Ciencias Informáticas.

JENIFFER RODRIGUEZ MARTINTO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Con el propósito de lograr un intercambio de conocimientos entre estudiantes y profesores tiene lugar en la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI) el proyecto “Alfa Omega”, integrado por personal del centro y del Ministerio de Educación (MINED).

El programa está dedicado a la construcción de un software para la educación del nivel medio-superior sobre las asignaturas de Matemática, Física, Química y Biología, por ser afines a la informática, especialidad estudiada en ese centro, para lo cual crearon juegos y contenidos académicos.

Los especialistas del MINED son los encargados de entregar el material docente que consiste en libros de texto y ejercicios de nivelación, mientras que a los de la UCI nos corresponde la tarea ardua de la programación, comentó Yoe Fernández, vicedecano de Producción e Investigación en la Facultad Nro 8, encargada de “Alfa Omega.

En el tiempo transcurrido, el equipo de trabajo les permitió a los alumnos del plan aplicar lo aprendido en clases en el desarrollo de las operaciones encaminadas al logro eficaz del programa, y así elevar paulatinamente su nivel intelectual. Posteriormente se le brindará al resto del estudiantado del centro participar activamente en la estructuración de la presentación.

“Los integrantes del proyecto incrementarán en el futuro el mercado educativo con otras naciones latinoamericanas y asimilarán cualquier desarrollo en el área, pues el hecho de que seamos un país bloqueado no limita nuestras expectativas de desarrollo”, agregó el Vicedecano.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Para qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida.
Tipo de de fuente: No documental, transitoria y primaria.
Tipo de noticia: Simple, directa.
Valores noticia: Progreso, actualidad y repercusión.

 

UN MUNDO DE MAGIA

UN MUNDO DE MAGIA

 

Ileana Mulet, una mujer que ha demostrado en el tiempo su valía como diseñadora y artista de la plástica.

Texto y foto:
GRETTEL VALVERDE DELGADO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Ileana Mulet, pintora y poetisa (Holguín, 1952) pertenece a la generación de  artistas cubanos de los años 80. Graduada de la Escuela de Artes Plásticas de San Alejandro en las especialidades de Decoración y Diseño de Vestuario, se  ha dado a conocer por su peculiar paisajística lírica, renovadora de los cánones establecidos.
 
Su pintura narra, o convierte en versos las imágenes plásticas, donde la fábula y la visualidad se unen en un canto vital a la ternura. Quizás esto haya sido el propósito de Mulet, mujer que hace recurrente el tema histórico de la ciudad antigua o colonial.

La artista mezcla el entorno escenográfico para la representación del argumento dramático de su propia literatura, en la que sus protagonistas son niñas o muñecas que saltan, dentro y fuera del enmarcado soporte de los lienzos.

Entrar en la casa de Mulet es como acudir a un mundo imaginario, donde cada muestra de su trabajo y detalle colocado tiene un objetivo, percibiendo los olores propios de la ciudad que pinta.

Conversamos de sus primeros intereses por las artes plásticas y parte de su camino para poder llegar a ser una reconocida creadora: “Según cuenta mi familia, de niña yo era una soñadora. Dicen que me iba a un rincón, me aislaba y me ponía a pensar en cosas que quería hacer en la vida: ideas, imaginaciones. Quizá era un anteproyecto de lo que sería mi camino en el mundo de la cultura, del arte”.

Luego llegó a La Habana “como a los siete u ocho años. Recuerdo que me llevaban a todas las aulas, con tizas de colores dibujaba a mi manera paisajes y otras cosas para proyectos del colegio. Pasó el tiempo,  empecé a cursar mis estudios hasta que un buen día me escapé e hice las primeras pruebas en la escuela de San Alejandro que quedaba bastante lejos de donde vivía. Fui aprobada”.

-¿Y cómo era Mulet en

la escuela de arte?

Muy madura. Fue una etapa de aprendizaje en la que una se va impregnando de todos los maestros que tienen mucha experiencia. En estas instituciones se dan todas las asignaturas y el sistema es bastante riguroso. El conocimiento es bueno porque, cuando terminas, tienes muchos intereses por los que luchar.

-Generalmente su obra plástica

va acompañada de la poesía.

¿Es un sello distintivo o

constituye una necesidad?

Cuando un artista te dice en un momento determinado que “la inspiración surgió a partir de una meta trazada”, está mintiendo. La palabra “inspiración” es justamente una armonía entre el espíritu y el cuerpo, es fuerza interior que se nutre y se alimenta de las vivencias exteriores, del ser humano como tal y del mundo en que vive.     

Quizás desde niña hubiera en mí una tendencia a la ensoñación, a la espiritualidad, a quedarme extasiada por todos los elementos de la naturaleza. Como soy de origen campesino, nací en un monte y respiré aire de campo, recuerdo ríos, sus riveras, piedras… y quizás de ahí me vinieron todas esas experiencias que concreté más tarde cuando aprendí a leer y escribir. Dicen que, de pequeña, rasgaba los papeles y escribía lo que presuntamente pudiera haber sido en el futuro un lenguaje poético.

En la misma medida que me iban dando lápices y papeles en la escuela, mi familia me obsequiaba muñequitos impresos para dibujarlos, yo los sacaba del entorno y trasformaba; asimismo fui llevando de la mano el lenguaje de mi pintura y fusionaba una cosa con la otra, por tanto, creo que la pintura se alimentó de la poesía que llevaba dentro y creció con la experiencia de los años. Te puedo decir que la inspiración fue quien me impulsó a transitar por estas vías.

-Su lírica se manifiesta un tanto

sombría. ¿Se considera usted

una persona melancólica?

Algunos profesionales  dicen que el poeta es la persona que vive como tocado por una imagen de dolor profundo hacia el mundo circundante, con mucha sensibilidad a flor de piel, casi en ningún caso son personas desprovistas de ese halo de misterio, mágico. No estoy exenta de eso y te podría decir; mi poesía tiene en algunos momentos un aura de melancolía.

-Sé que regresó de una gira por

varias ciudades de España. 

¿Podría contar de esa experiencia?

Hace un mes tuve la oportunidad de hacer una gira por cinco ciudades españolas y tomé muchas fotografías para trabajarlas imaginariamente en el mundo del paisaje. Fui como quien va a la guerra sin preguntarse siquiera quién será el enemigo. Fue casi un deber llegar allí e imponer mi arte, decir: “Soy cubana, estoy aquí”.
 
Llevaba, entre otras cosas, después de haber pasado por la Feria Internacional de Arte de Marbella, parte de la muestra del Beso de la Salamandra, que había sido inaugurada en la Casa de la Poesía en La Habana Vieja, fusioné ese trabajo con Hacia la Tierra del Quijote, (otra de mis colecciones), manteniendo el nombre Beso de la Salamandra (poemas y pinturas).

Esto fue muy bueno e increíblemente tuvo acogidas excelentes en la sala de exposiciones Sant Doménech en la Seud´Urgell que pertenece a LLeida.  Mi obra fue, en parte, detallada por la TV en dos ocasiones y salió posteriormente en el noticiero uno de mis poemas en castellano. También di tres entrevistas para la radio. Una conferencista y psicóloga en España manifestó que no sabía qué yo hacía mejor, si la poesía o la pintura.

-Cuando la crítica que recibe

es negativa, ¿cómo reacciona?

Hasta el día de hoy he sido muy privilegiada. En casi todos los periódicos no hay prácticamente críticas negativas. Desde mis comienzos entré con el pie derecho para alcanzar el éxito. También sé que tengo detractores. Algunos, no son exactamente críticos, pero aluden que mi pintura, en un momento determinado, pudiera por el uso de los colores, tener cierta blandura o exquisitez. Han confundido esa alegría interna que caracteriza a la mayor parte de mis obras.

Alguien dijo un día que la pintura mía era como vestirse de domingo para salir a pasear. Otros creen ver más allá y en el mundo del paisaje no se detienen mirando por ejemplo las fachadas, los cielos, más claro o más oscuro…, a veces esos personajes que hago, los cuales son animales o animalejos porque tienden a ser perros, mitad gato, personajes muy impresionistas que se estiran y terminan en una gran mancha que sugiere a la imaginación del espectador muchísimas cosas. Cuando eso sucede, muchas personas sí creen ver un dramatismo en el nivel de mi obra.

-De las técnicas empleadas para crear,

¿con cuál se siente más cómoda?

Con el rodillo y la espátula. Cuando uso las texturas táctiles. Me gusta la pintura al óleo, aunque pienso que no tenemos mucho clima para aplicarlas porque es muy largo el proceso,  lleva muchos días de secado.

Soy muy “experimentadora”, me gusta eso. Trabajo con papel pegado, aserrín, arena, texturas de otros tipos (de la misma pintura), papeles manufacturados, hilo…, hay una muestra que expuse hace aproximadamente dos años, en el Hotel Cohiba, le titulé Puntadas, porque esas piezas tienen puntadas de verdad, o sea, dentro del quehacer mío hay una manufactura que fui trabajando para lograr el efecto final de la obra más avanzada del modernismo. He hecho esculturas y he pensado, en algún momento, hacer una serie completa.

-¿A quién admira más entre los

 pintores cubanos contemporáneos?   

Ellos me van a matar si lo digo, pero vamos a empezar por algunos que ya no están con nosotros, y le haremos una  plegaria unida a mi deseo de reconocer lo que aportaron. Uno de ellos es Carlos Enríquez, que no solo fue pintor, sino que dedicó muchos años a la literatura. Siento mucho placer por Abela, Víctor Manuel, Portocarrero, y para cerrar,  Wilfredo Lam.

-¿Cómo visualiza la corriente plástica

en Cuba en la próxima década?

Excepcionalmente movida. A veces esperanzadora en algunos jóvenes, mal interpretada por otros; y pensando en la teoría que dice,  cuando la literatura y el arte comienzan a deteriorarse es que la humanidad esta pasando por un tránsito lamentable, el preámbulo a una guerra, nosotros no escapamos a este fenómeno. Igual está sucediendo con la literatura, con la poesía, donde se ve el intento de buscar un lirismo y no se encuentra. Además, el concepto de estética se ha perdido un poco con respecto a otros tiempos.

-¿En qué proyecto se encuentra

trabajando para el futuro cercano?

Estoy trabajando en una serie oscura. Un galerista de Estados Unidos me pidió para exponer colectivamente, una obra en blanco y negro,  me fui al estudio y empecé a trabajar. Siempre he estado en contra de hacer  paisajes así, pero forma parte de mis nuevos retos.
Elaboro también otra exposición llamada Cuerpos, donde se incluyen muñecos de tela. No voy a describir exactamente lo que quiero hacer, pero sí creo que tiene muchísima intención.

-¿Qué significó para usted

haber recibido el segundo

Premio Caracol?

Recién acabo de ganar mi segundo premio Caracol por el diseño de vestuario del acto de las brujas, de la puesta en escena Cuadros de una exposición, del anterior Festival de Ballet, con coreografía a cargo de Alicia Alonso, donde ella, a través de un representante, invitó a once pintores cubanos a trabajar en la muestra, puesto que la exposición es justamente una danza vinculada a la pintura. Este reconocimiento, puedo decir, que me ha puesto felicísima.

-¿Que tan realizada se siente Ileana

Mulet como mujer y  artista?

Siempre estoy llena de acontecimientos que me son muy favorables, incluso a veces los busco y les caigo atrás. Creo que hay que pasar y dejar una huella. No solo hay que soñar, sino trabajar mucho. Hay que pensar en ser buena madre, buena hija…,  ”buena” porque hay que mantener el esfuerzo cotidianamente para reafirmarse y al final la satisfacción es grande.

Desde el punto de vista profesional, siento mucha recompensa. Yo le aconsejo a cualquier joven que tenga aspiraciones relacionadas con el mundo del arte, que nunca se forje una carrera donde la competencia desleal sea la fuente de sus éxitos.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Adentrarse en el mundo de la artista plástica     Ileana Mulet (tanto su obra como su vida). Premios, reconocimientos y perspectivas.

Objetivos colaterales: Conocer su pasado y lo que es en la actualidad, su poder de crear como diseñadora, poetisa y pintora.

Tipo de entrevista:
Por los participantes: individual.
Por su forma: de preguntas y respuestas.
Por su contenido: de personalidad.
Por el canal que se obtuvo: encuentro directo (cara a cara).

Tipo de título: genérico.
Tipo de entrada: directa o de presentación.
Tipo de cuerpo: de preguntas y respuestas.
Tipo de conclusión: de comentario del entrevistado.

Fuentes consultadas:
Biblioteca Nacional “José Martí”. Sala de Arte.
Internet: Momarandu. Entrevista a Ileana Mulet. En www.momarandu.com. Editado desde Argentina. Hab.

LOS ZAPATICOS QUE CAMINARON POR COJÍMAR

LOS ZAPATICOS QUE CAMINARON POR COJÍMAR

ALEX PÉREZ POZO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Cojímar es un pueblo que nunca tuvo un acto o ceremonia de fundación. Sus espacios, que evocan a la naturaleza con paisajes afrodisíacos, de vez en cuando son escondidos tras la urbanización que hoy impera en los terrenos y arrebatan la historia oculta entre sus muros.

Como mismo Santiago se iba rindiendo ante su desafío en El viejo y el mar, las leyendas de este pueblo, que en sus inicios fue de negros libres e indios errantes, luchan contra el tiempo y el abandono de sus pobladores, porque sus construcciones e historias se están quedando a la deriva, y permanecen solo en los recuerdos de algunos de sus habitantes.

Pero la notoriedad de Cojímar no comenzó cuando Hemingway utilizó este pueblo como escenario en su novela cumbre sino desde mucho antes,  se remonta a la época en que los capitanes generales venían a veranear a sus casas, o desde la etapa en que supuestamente el Apóstol pudo haber visitado sus playas y éstas haber inspirado su poema Los zapaticos de rosa en el escenario que allí vivió.

Vigencia de contradicciones

A pesar de que la hipótesis planteada en 1984 por Oscar de la Vega, gran historiador y estudioso de la obra martiana, en su libro La barranca de todos II, aún se generan contradicciones acerca del verdadero lugar que inspiró al Apóstol a escribir este poema.

De la Vega plantea que Los zapaticos…  está inspirado, al menos su  escenario, en las playas de Nueva York, New Jersey y Rhode Island. Demuestra que eran muy concurridas por la alta aristocracia en aquella época, excepto Bath Beach, en Nueva Jersey, lugar donde José Martí vivió durante un tiempo.

Según de la Vega, la calle del  laurel, por la que anduvo Pilar y su madre, no es más que “una vía reflejada en -The Marquand Cottage-un dibujo de Mr. Hunt”. Esta obra ilustra  una mansión famosa con una gran arboleda en su jardín, donde “se levanta un árbol que podría ser un laurel, por lo menos en la mente del poeta… percepción inmediata, no impresión evocada esta vez”, sostuvo el investigador.

Otro reconocido historiador, Leopoldo Barroso, citado y refutado por de la Vega en La barranca…, al referirse a Cojímar resalta: “Por allá había un camino de laureles, casas con jardines y cocheras, diferencia entre el color de las arenas, y al parecer, un resto de barranca”.

Según se recoge en la memoria popular y como se muestra en varios mapas topográficos, la única carretera existente desde Guanabacoa hasta Cojímar, estaba amurallada por árboles que ante la sensibilidad perceptiva del héroe debió resultar impresionante. Eran arboledas en filas de laureles que durante la época pasada sirvieron como símbolo de la vía para nombrarla.

Pero este no es el único indicio que validan los historiadores acerca de la presencia del Apóstol en Cojímar. Oscar de la Vega hace referencia en La Barranca de todos, a la hipótesis planteada por Barroso, quien en su libro Guanabacoa Libre, expone que “el poema evoca los momentos vividos en el año 1869, cuando su padre era el celador del barrio de la Cruz Verde, en Guanabacoa”.

Una nueva posibilidad

Algunos miembros de la Asociación Nacional de Historiadores de Cuba (ANHIC), de Cojímar, representados por Alejandro Pérez Núñez, llevan a cabo una investigación sobre este tema como parte del proyecto comunitario “Huellas sobre el mar”, el cual ha planteado entre sus tesis que Martí se hospedó en  una de las casas de veraneo en Cojímar, de Miguel F. Viondi, entre 1878 y el verano del  1879. Este lugar se encontraba frente a los baños de doña Pilar Samohano, dueña de los Helados de París y el Hotel Telégrafo, en la famosa acera del Louvre de La Habana”. 

Durante los primeros meses de vida de José Francisco Martí, su padre trabajaba como pasante en el bufete de Don Miguel F. Viondi y Vera, prestigioso abogado de la época y dueño de casas de veraneo en Cojímar, con el cual Martí estableció una amistad muy cercana. Este señor fue el único que le ofreció empleo tras su arribo desde Guatemala, el 31 de agosto de 1878.

Viondi era, además, Vicepresidente del Liceo Literario y Artístico de Guanabacoa, del cual Martí fue su secretario, y la amistad entre ambos fue de tal magnitud  que llegó a calificarlo de “ejemplar amigo”,  en carta fechada el 13 de octubre de 1879, luego de ser deportado por segunda vez hacia España. En otras misivas asimismo muestra el aprecio que sentía por este señor con catalogaciones de igual significado.

El sanatorio

Después de ser indultado por el Gobernador de la Isla en 1871,   “Martí es diagnosticado con infecciones pulmonares y sarcoidosis”, una enfermedad granulomatosa sistemática.

“Precisamente las playas cojimeras, eran las únicas en la época con balnearios privados, porque gozaban de un prestigio por sus aguas medicinales desde 1813. Entonces, estas pudieron haber sido visitadas por él cuando estuvo brevemente en Cuba en 1879”, comenta Pérez Núñez.

Estos balnearios  fueron construidos mucho antes de los primeros baños de La Habana, entre los que se encuentran los famosos Campos Elíseos del Malecón y que datan de 1902. Sin embargo, las costas de Cojímar seguían siendo las predilectas para las personas de la alta aristocracia y los propios capitanes generales durante la etapa veraniega.

¿Pero,  por esas arenas finas de la playa al este de la actual capital habrán caminado los zapaticos de Pilar?

¿Quién era Pilar?

Oscar de la Vega planteó que la niña que va siempre con su sombrerito de plumas “es María Mantilla”, cuya paternidad adjudicó a José Martí. En carta a Victoria Smith, prima de Carmen Millares (madre de María Mantilla) y publicada en la prensa el 24 de febrero de 1991, se aclaran todos los rumores acerca del tema.

“Sin embargo, durante el tiempo de la posible estancia de Martí en Cojímar, la memoria popular afirma que a los baños cojimeros de doña Pilar concurría María de Boada Sabatés, hija de Don Joaquín  Boada, quien vivía en grandes comodidades, tenía lujos, coches y aparentemente permanecía cerca de la playa y de las casas del señor Viondi”, plantea el investigador Alejandro Pérez Núñez.

Y agrega que “la infante padecía de enfermedades respiratorias, por lo cual su padre invierte en terrenos de Cojímar y le construye la famosa Quinta Boada o Quinta de Pedralves. La influencia de esta familia en el poblado de Cojímar era tan grande, que la esposa de Don Joaquín decidió donar la imagen de la Virgen de Nuestra Señora del Monte de Carmelo, “Virgen del Carmen”.

La indagación llevada a cabo por este historiador concluyó que “exactamente en el mes de julio de 1879, de acuerdo a los textos consultados en las Obras Completas Edición Crítica, no existen fuentes documentales (cartas, textos periodísticos, etc.) del Apóstol  Las  únicas misivas enviadas durante este tiempo tienen fecha  del 12 de junio y la próxima es del 7 de agosto de 1879. Esto nos hizo preguntarnos, si estaría en Cojímar de descanso, en el devenido sanatorio de enfermedades respiratorias. Este pueblo probablemente fue recomendado por su familia, o por su íntimo amigo Don Francisco Viondi, o tal vez, por su experiencia personal,”.

Por otra  parte, la investigadora Paula María Luzón Pi considera que “si Martí se refería a “zapaticos de rosa” es porque él identifica este color con la infancia, los niños, todo lo que comprendía a su hermana Lolita, quien muere a los cinco años de angina de pecho mientras él estaba en el presidio”.

“Tal vez, como las playas de Cojímar eran consideradas un sanatorio para este tipo de enfermedades y Don Mariano Martí era el celador del barrio Cruz Verde en Guanabacoa, a Lolita la trajesen aquí, y por eso es que dedica estos versos al amor en rosa que sentía por ella. Bien se refiere él al titular el poema Los zapaticos de rosa”, destaca el investigador Pérez Núñez.

“También, la niña protagonista de este poema puede ser la hija de la baronesa Pilar Samohano, dueña de los famosos baños de mar de Cojímar, a quien muchos  llamaban “Pilariña”. Aún así, Madmoiselle Marie, a quien está dedicado este poema, es una incertidumbre para la historia rodeada de suposiciones”.

Con respecto a las personas presentes en la playa, Martí destaca extranjeros en los alrededores. “Y está comprobado que en Cojímar la presencia de foráneos mayormente provenía de España, Asia, otros de Brasil, Estados Unidos, Inglaterra, Irlanda y México, así como de Venezuela, Italia, Francia y Rusia”, sostiene Alejandro Pérez.

Los detalles del paraíso

Cuando Martí se encontraba en España y antes de escribirle a su esposa, le comenta a Viondi en carta fechada del 13 de octubre de 1879: “…ni escribir quiero mis memorias, -porque hasta las que escribo me hacen falta para calentarme el alma en la soledad (…) nunca olvidaré aquellos días de animado bufete, ni las heridas que usted me curó, ni la fortaleza que usted me reanimó, ni aquella unión entrañable –no en mí perecedera-  en que vivimos. Sean para V., como para mí, las obligaciones nuevas de cariño! –Ayer vi un encantador sombrero blanco. Pensé en Julita (hija de Miguel Viondi). Y en mi hijo.”

Para el estudioso del tema, Alejandro Pérez, “el sombrero blanco pudo ser el que tuvo como referencia para destacar en la niña de Los zapaticos… y así recordar a la hija de su entrañable amigo y a su pequeño José Francisco Martí y Zayas Bazán, quienes en las etapas de veraneo probablemente descansaban en las playas de Cojímar”.

“Cada detalle escenificado, es manifiesto en la vida que tenía, a la experiencia que lo pudo haber acompañado durante las estancias con su hijo, tal vez, antes de partir de Cuba en septiembre de 1879”, agrega.

El poema fue publicado en  la primera edición de La Edad de Oro, en  julio de  1889, diez años después de la supuesta estancia de Martí en las playas de Cojímar. Pero en carta a Viondi, con fecha del 18 de noviembre de 1879, Martí le anuncia a su amigo: “Reúno cuidadosamente todos esos datos que puedan serme útiles para la obra que desde hace años intento”.

Otros aspectos importantes que menciona hacen referencia a la topografía de las playas de Cojímar. Sin embargo, Oscar de la Vega plantea que “el escenario es fruto de la visión de las costas norteamericanas”, para  reflejar  la sociedad de la época.

En el plano topográfico de Cojímar de 1850 y en el de 1919 se trazan elementos de la geografía que resaltan y concuerdan con la descripción hecha en el poema. Una de las propuestas de la hipótesis de Barroso plantea: “Martí y su familia hubiesen visto una puesta de sol desde la playa de Cojímar, con la elevación al oeste que pudo ser “el monte dorado” de la vigésima redondilla”.

En ambos mapas aparece una bahía bordeada por arena, con dos tonos interrumpidos por una sección de rocas y en el medio de la pequeña ensenada  se impone un cayito de arenas blancas, “El Cocal”, como un islote que se comunica con la orilla. Se aprecia el desemboque de un río en donde antiguamente se sentaban los pobres.

“Esta era la parte de la playa donde se reunían los botes de los viejos pescadores, como mismo lo hacían en las márgenes del cayo, donde las arenas eran más finas y las aguas más saladas”, agrega el historiador Pérez Núñez.

Y asimismo, reafirma Barroso  en el dibujo para Guanabacoa Libre, “la calzada de los laureles queda entre la playa (al este) y un montículo (al oeste) que podía parecer dorado en la puesta de sol observada desde la arena”.

“Cuando indica que ‘Lo alegre es allá, al doblar, en la barranca de todos’, puede ser a la derecha de los baños de Doña Pilar si nos fijamos en el mapa. Porque  en ese espacio es donde estaba El Cocal y la orilla de la costa de los pobres, justamente donde está la barranca”, afirma Alejandro Pérez.

Un cardinal de referencia

En otra estrofa Martí anuncia a Alberto el militar, quien sale en la procesión, con un tricornio y un bastón echando un bote a la mar. Oscar de la Vega propone que el soldado “pudo haber sido un militar o ex militar o ciudadano común y corriente, pero disfrazado de algunas de las carnavaladas o desfile exhibicionistas de New Port, Estados Unidos”.

Para Alejandro Pérez, “el tricornio, a pesar de que desapareció tras el fin de la Guerra de la Independencia Española, en 1814, es reutilizado por la Guardia Civil en 1844 por orden del Duque de Ahumada. Esta decisión perseguía el realce del uniforme, y en la actualidad es utilizado para las ceremonias, o en determinadas ocasiones por la Guardia Real. Por lo que existe la posibilidad de que haya sido utilizado también en la primera procesión efectuada en Cojímar”.

El 16 julio de 1879, en este pueblo se celebró uno de los eventos más importantes de la región de Guanabacoa,  porque se realizó la primera procesión de la imagen de Nuestra Señora del Monte de Carmelo, debiendo ir custodiada por un militar, quien debía ir con su uniforme de gala y, además, coincidía con las fiestas patronales del poblado.

Allí la imagen de la Virgen era engalanada en un desfile por la calle que comunicaba a la playa, luego se colocaba en un bote y se mostraba alrededor de la pequeña bahía para bendecirla, porque ella significa la estrella del mar y la protectora de los navegantes.

“Coincidentemente en Cojímar hay un Torreón que servía para defender esta parte de la ciudad de los ataques de corsarios y piratas. Esta fortificación y otras que existieron en las inmediaciones de la costa debieron estar comandadas por militares españoles que probablemente uno de ellos, fue el mismo que custodió a la virgen, utilizó el tricornio en la procesión y luego Martí describió en su poema”, considera Alejandro Pérez.

El Apóstol en este poema describe una playa que tiene un ambiente de ricos, y a uno de los lados había pobres. Contrasta la desigualdad que veía con sus ojos, todo era puramente percepción, no un escenario compartimentado en varias playas como presupone de la Vega.

“En Cojímar están aunados todos los elementos que él minuciosamente va mencionando en su poema: la calle del laurel, la presencia de extranjeros, el monte dorado, la arena fina, el águila simbólica en sus textos, Pilar, el tricornio, Alberto el militar y la procesión”, infiere Pérez Núñez.

“El amor a la Patria que sentía Martí es tan grande  que un homenaje de esta magnitud debería ser para las tierras que él defendió, y en Cojímar son muchas las coincidencias de carácter histórico y geográfico mostradas en los versos como una especie de reflexión autobiográfica de los acontecimientos que ocurrieron en julio de 1879 en este lugar. Además, cuál escenario va representar sino el de su Cuba para los niños de América”.

“Probablemente los momentos vividos aquí, de cierta forma son los que están manifestados en estos versos, porque en ellos se reflejan aspectos de su niñez, relaciones familiares, pasajes históricos, su hijo, sus amigos, la playa donde supuestamente compartió con todos ellos en diferentes momentos. La flora y la fauna que lo conmovió, todo un escenario que inspiraría a cualquier poeta”.

Entonces, tal vez esta fue la playa que él inmortalizó. ¿Quién sabe si no se pudo resistir a sus encantos y decidió escribirle este poema; o si Pilar, es el reflejo de alguna de las niñas que habitaron en el pueblo durante la época? Parece que la incertidumbre permanecerá, y solo en un fragmento de la historia local surgirá la verdad, porque probablemente, aquellos zapaticos, caminaron por Cojímar.

LA VOCACIÓN PERDURABLE DEL DECORO

LA VOCACIÓN PERDURABLE DEL DECORO

YOHANA LEZCANO LAVANDERA,

estudiante de cuarto año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

“Él sabe amar y perdonar en una sociedad donde es muy necesario el perdón. Él quiere a Cuba con aquel amor de vida y muerte y aquella chispa heroica con la que ha de amar en estos días de prueba quien la ame de veras. Él tiene el tesón de periodista, la energía del organizador y la visión distante del hombre de estado”.

Así se refería Martí a su hermano negro, al que le escribió en una ocasión: “Mi corazón usted se lo sabe de memoria, como no tiene más que verse el suyo”

Y es que ese corazón enaltecido define la esencia de Juan Gualberto Gómez: el jefe en la Isla de la conspiración fecunda para la Guerra Necesaria, el propulsor  de una lucha que reivindicaba la gloria de 1968, el representante cimero del combate del pueblo contra la imposición de la Enmienda Platt.

Forjó la buenaventura a golpe de constancia. Descendiente de esclavos, logró aglutinar con su palabra culta a los cubanos relegados, y mostrarles el razonamiento como método de liberación.

“Soy sobre todo, y antes que otra cosa, un cubano que nunca ha dejado de serlo, y que no ha soñado con ser otra cosa, y que se cree por todo esto con el perfecto derecho de emitir sus opiniones sobre las cosas y los hombres que quieren influir en el destino de su patria.

“El amor a la patria es más que una virtud, es un deber; es un gozo que el cielo nos ha prodigado a todos los seres de la creación”.

Estas prédicas evidenciaban el deseo de que Cuba se constituyese en república económicamente libre para mantenerse políticamente soberana. Pertenecen a un guardián del nacionalismo ante la necedad intrusa, alguien que concilió su sentir de nación con la identidad mayor de Latinoamérica.

Llegó a convertirse en senador de la República, pero fue un demócrata sin demagogia, que no se alió a las deshonestidades administrativas buscando ilícitas fortunas. La abnegación de soñar con el ejemplo y la probidad perenne, le prohibieron fijarse en su economía personal.

A su labor política, de por sí sola grande, se unieron aptitudes periodísticas señeras. Con abrumadora dialéctica, lo mismo en el ataque incisivo que en la oportuna loa, dio pasos notables en pos de la igualdad jurídica y la libertad de expresión.

Al decir de Carlos Manuel de la Cruz, poseía “claridad del lenguaje, habilidad y maestría en la exposición, destreza y serenidad en la polémica, audacia en la idea, vigor en el estilo, cortesía para con el adversario y táctica para el empleo y movimiento de su lógica de buena ley.”

En Villa Manuela, la casa donde murió, pidió que su entierro no fuera de monopolios oficiales, libre de pompas y sin fuerzas militares, con la modestia de su vida.

A casi 80 años de su «descanso en guerra», el pueblo cubano ha de transitar siempre la ruta de sus afectos. Junto a él debemos encontrar el trillo recto del mejoramiento humano y la vocación perdurable del decoro. Y es que Juan Gualberto se hace inmenso por su conducta, se levanta y nos señala todos los días el mejor camino a seguir en el andar cotidiano por la vida. Así, queda inmortalizado su nombre junto a la más humilde grandeza del Periodismo y de Cuba.

 

 

 

OPERACIÓN CARLOTA

OPERACIÓN CARLOTA

Una negra lucumí del ingenio matancero Triunvirato, dio nombre a la participación internacionalista cubana en la gesta de Angola durante casi 16 años.

IRAIDA CALZADILLA RODRÍGUEZ

Lunes 27 de mayo de 1991. Diez de la mañana. El Cacahual viste el más solemne silencio. Antonio Maceo, Panchito Gómez Toro, Blas Roca, Juan Fajardo Vega y todos los caídos en el cumplimiento de misiones internacionalistas son los muertos inmensos que viven en la presencia de los pueblos señalándoles el camino; para ellos, la ofrenda floral de los héroes. Toque de silencio, tres salvas de artillería. La bandera cubana que llevaron a Angola en 1975 los primeros soldados internacionalistas, es entregada al Comandante en Jefe Fidel Castro. El Consejo de Estado confiere la Orden Antonio Maceo a la Misión Militar de Cuba en Angola. La Operación Carlota ha concluido.

Sobrevivirán a toda desmemoria casi 16 años de solidaridad en los que 377 033 cubanos prestaron su decisiva colaboración en defensa de ese país africano y su integridad territorial; 50 000 cubrieron una ruta de más de 11 000 kilómetros para ofrecer su aporte en labores civiles, y    2 077 abonaron la victoria con su sangre. También se sumará a ese recuerdo invencible la familia cubana que, en posición de retaguardia, asumió la heroicidad anónima y desinteresada de sus hijos.

La negra lucumí

La historia parece comenzar el 5 de  noviembre de 1843 en el ingenio matancero Triunvirato. Una negra lucumí, esclava de la dotación y de la que no se conoce día ni lugar exacto de nacimiento, protagonizó la más soberbia insurrección que se recordara hasta entonces en las tierras yumurinas.

Carlota, así se llamó, machete de trabajo en mano y junto al también lucumí Eduardo y el gangá Manuel, encabezó la rebelión contra el mayoral y sus secuaces. La casa de vivienda de los amos fue incendiada, y también parte del ingenio y de los bohíos del batey.

Angola

La geografía angolana tiene la huella indeleble de los cubanos. Dígase Cabinda, Quifangondo, Los Morros de Medunda, Cangamba, Sumbe, Ruacaná, Calueque y Cuito Cuanavale y ya se está hablando de unos 400 000 hombres y mujeres de esta Isla que simbolizaron lo más puro del internacionalismo, de una página brillante, limpia, honrosa, transparente en la historia de la solidaridad entre los pueblos, como la definió en su momento el General de Ejército Raúl Castro. 

En esas tierras azotadas por la fusta imperial de quienes no conciben libertad ni honor para los desposeídos, está inserta la victoria de dos pueblos que barrieron para siempre el mito de la indestructibilidad del ejército sudafricano y de los mercenarios, y ganaron la independencia de Angola y Namibia.

Allá estuvieron tanquistas, infantes, artilleros, tropas ingenieras, especiales, de comunicaciones, zapadores, pilotos, exploradores, personal de los servicios de retaguardia, de la defensa antiaérea, caravaneros, ingenieros, técnicos, trabajadores políticos, combatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Ministerio del Interior; y también, maestros, médicos y constructores. Angola, entonces, es también nuestra historia.

Símbolo de rebeldía

Hay quienes aseguran que tras la rebelión en Triunvirato, los negros marcharon entonando cantos de guerra de su tierra, para continuar con la guía de otra esclava legendaria, Fermina, hasta los ingenios Ácana, Concepción, San Lorenzo y San Miguel, y los cafetales y fincas ganaderas de la zona sur de Cidra, llevando la libertad a las dotaciones.

Apenas unas pistolas y escopetas abandonadas por los esbirros del mayoral eran sus pertrechos. Pero acaso no fue el peor escollo para hombres y mujeres desconocedores de las mañas de la guerra. Quizás lo peor fue el arrebato por los triunfos iniciales, y con él, la pérdida de un tiempo valioso que no dejó escapar las autoridades coloniales.

En las postrimerías de 1843, en el ingenio San Rafael los alcanzó una partida de españoles, y quedaron sofocados aquellos primeros ex esclavos que levantaron su brazo para blandir el machete contra los opresores. Carlota, la negra lucumí, cayó junto con ellos.

Operación Carlota

A finales de 1975 el Alto Mando de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de la República de Cuba decidió nombrar Carlota a la operación que los combatientes internacionalistas cubanos realizarían en Angola. Era el homenaje a aquellos primeros gladiadores oscuros    -como les llamó Fidel-, que se sublevaron en Matanzas e iniciaron en nuestra nación la resistencia de los esclavos.

En Angola estuvo la ayuda cubana en centros de instrucción, en batallas decisivas como las de Cabinda, Quifangondo y Cuito Cuanavale, en la lucha regular e irregular, la expulsión de las tropas enemigas hasta la frontera, la ofensiva hacia el sur, los acuerdos de entendimiento, el enfrentamiento a la contrarrevolución y a las bandas mercenarias, en la colaboración para la integración territorial, en los acuerdos que llevaron al fin del conflicto.

Y también, en proezas como la construcción del aeropuerto de Cahama en solo 70 días; en las escuelas abiertas para que letras y números no fueran meros trazos sobre un papel; en cada bata blanca que salvó una vida o hizo nacer otra en medio de las condiciones más inhóspitas.

De Angola, los cubanos no trajeron más que la entrañable amistad que une a los pueblos, el orgullo de haber colaborado por el triunfo de la independencia y la soberanía de esa nación, y la contribución a la derrota del apartheid.

En 1991, cuando el luchador Nelson Mandela visitó nuestro país, no solo agradeció al pueblo cubano su gesto heroico, sino que afirmó que sin Cuito Cuanavale, sin las tropas cubanas en el África austral, muy poco o nada hubieran avanzado las legalizaciones de las organizaciones revolucionarias en su país, la lucha del pueblo sudafricano y del ANC.

Así fue de grande la hazaña. Y desde esa perspectiva, las palabras de Raúl Castro el lunes 27 de mayo de 1991 llegan con igual fortaleza: "Angola es un hito, un jalón en la historia, que continuará inspirando la voluntad de independencia nacional y de emancipación social de los pueblos africanos (...). De esa vocación internacionalista se sentirían orgullosos los padres de nuestra nacionalidad".