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Isla al Sur

SALVAR EL PATRIMONIO

SALVAR EL PATRIMONIO

El Museo de la Historia de la Ciencia Carlos J. Finlay lleva un año en proceso de restauración.

YOEL RODRÍGUEZ TEJEDA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Con el propósito de recuperar las características originales de su construcción, la oficina de del Historiador de la Ciudad lleva a cabo desde finales del 2008, la reparación del Museo de Historia de las Ciencias Carlos J. Finlay.

El centro, cerrado desde el 2004, debido a fallas arquitectónicas, se encuentra en un proceso de mantenimiento tanto exterior como interior, incluyendo este último la restauración de algunos objetos museables.

Este proyecto también cuenta con la colaboración de la Organización Panamericana de la Salud y de la Organización Mundial de la Salud, entidades que donaron ceca de 100 000 dólares para la reparación del inmueble y crearon el club “Amigos de Finlay” con el propósito de recaudar fondos para el museo.

La fecha de culminación de las obras está aún por definir debido a la  estructura del edificio, la cual dificulta el trabajo de remodelación, consistente en la reconstrucción del techo y paredes del centro dada la humedad existente en estas, además del mantenimiento de las salas transitorias y las piezas museables que allí se exponen, afirmó Ramón Pérez Pomar, subdirector del museo.
 
Dentro de las colecciones más importantes del centro están los instrumentos y libros usados por científicos e investigadores como Felipe Poey, Tomás Romay y el propio Finlay, así como el mobiliario original de cuando fue creada la Real Academia de Ciencias  Médicas, Físicas y Naturales de Cuba, primera de su tipo en Iberoamérica. 

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Por qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Tipo de noticia: Primaria.
Primer valor noticia: Actualidad.
Otros valores noticias: Interés colectivo y novedad.
Tipo de fuentes: Primarias, tradicionales.


 

EL PRIVILEGIO DE SER EDUCADOR

EL PRIVILEGIO DE SER EDUCADOR

IRAIDA CALZADILLA RODRÍGUEZ

Nikki Sánchez Hood, un joven canadiense de 15 años, escribió: "Lo que necesitamos son buenos maestros que te hagan preguntarte qué sabes sobre el mundo y quién es quien cimenta las comunidades en las escuelas. Buenos maestros es lo que necesitamos". 

Volteemos la memoria. ¿Cuáles son los maestros que recordamos y quiénes, ahí en la mochila de las nostalgias, van juntos como amigos queridos que dejaron su impronta en nuestros propios valores de la vida? 

Intento hoy establecer un orden de querencias y ellos vuelven en partida porque no hay podio de premiaciones que les imponga segundos o terceros lugares, quizás porque tuve el privilegio de tener maestros Valientes cuando ni siquiera era posible soñar con el esbozo de su significado actual que anda en la búsqueda de un docente que armonice la integralidad de la escuela, la familia y la comunidad, con el alumno y su individualidad como eje principal. 

Podrían parecer amables recordaciones, pero cuánto pudo influir en la muchachada de San Antonio de los Baños, la profesora Migdalia con su clase de Literatura y después, a cualquier hora de la tarde-noche recibir en la casa, sin importar tareas hogareñas y exigencias de hijas pequeñas, a quienes nos disputábamos la lectura primera de un libro

Y Odilio y su delicadeza para hablar de asuntos cotidianos sin asustarnos de la madurez que vendría como etapa insoslayable de la vida. Su pasión por los alumnos era tanta, que ya "hechos y derechos", nos mandaba pequeños regalos avenidos con nuestra profesión.

Ovidio, el de Educación Física, ante cada examen de Inglés me esperaba con un caramelo para ayudarme a soportar el pavor de hablar en otro idioma.  Tuve un director y un profesor de Física que recitaban poemas en las noches de Escuela al Campo. Yayita me enseñó las primeras letras. Luz Marina "enloquecía" por mi grafía pequeña, pero la justificaba ante mis padres. Y Mariaisabel nos parecía a las niñas de quinto grado el paradigma de cómo hablar, gesticular y vestir, mientras que era la "maestra linda" de los varones. 

Al pasar los años me pregunto si fue más fuerte lo que aprendí de las propias asignaturas, o si el valor mayor queda en el apego de ser una persona íntegra. Indiscutiblemente, en esa forja del humano, el hogar es imprescindible como fuente nutricia, pero los buenos maestros dejan en cada uno de nosotros también un pedacito de sí mismos, sin que merme su caudal de entregarse una y otra vez al paso de cada nueva generación. 

Ahora tengo otro privilegio, el de periodista inserta definitivamente al sector de la Educación. Sigo apegada a pizarras y pupitres, a esas casas grandes donde el magisterio de Luz, Martí y Varona se percibe en miles de hombres y mujeres que a despecho de sus propios problemas, van entregados a la formación de los hombres y mujeres del mañana. 

Puedo hablar, entre cientos de pedagogos y a riesgo de ser injusta porque la relación sea breve, de Alexis Almaguer, que en su primera clase, y sin método alguno, optó por imitar a su antiguo profesor José Miguel Torriente, porque admiraba su creatividad para enseñar; de Silvia Reyes, para quien encontrarse en la calle con adultos que le recuerdan su paso por la escuela es la emoción más fuerte que puede experimentar; de Elsa Núñez, que define al educador como un sembrador por excelencia; de Héctor Valdés cuando suscribe que "ser maestro hoy es estar en la primera trinchera del combate", o de Lidia Turner, esa pequeña mujer que en cada diálogo insufla optimismo, porque "trabajar siempre, esa es la meta". 

Cuba hoy consolida su permanente revolución educacional. Los programas que lleva adelante así lo demuestran. Amigos y enemigos, no hay quien pueda rebatir la verdad de un país que se preocupa por el crecimiento cultural e integral de su pueblo, haciendo de la enseñanza una posibilidad de las masas. 

Si pudiera hablar con el adolescente Nikki Sánchez Hood, le propondría las palabras de Juan Carlos Melero, español vinculado a Cuba en el tema de educación: "De este país hemos aprendido mucho y contactamos una realidad educativa sumamente valiosa. La Isla, comparada con las naciones del entorno, es un lugar de primer orden, y hay que destacar que nadie le ha regalado nada, todo lo contrario. Ustedes han puesto sobre la mesa la posibilidad de una comunidad que cree en sí misma, que puede hacer cosas importantes en pro de la infancia mediante la educación y la salud como derechos fundamentales de los seres humanos". 


 

CAMBIO CLIMÁTICO, ¿PROBLEMA DE TODOS?

CAMBIO CLIMÁTICO, ¿PROBLEMA DE TODOS?

Los terremotos, sismos y  ciclones tropicales constituyen realidades que amenazan la tranquilidad del planeta y se convierten en una  problemática de interés global. Cuba no está exenta de estas variaciones

YAMILET PÉREZ PEÑA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Nada es tan desolador como la destrucción y el daño que se observan después de un huracán. Miles de horas de trabajo se pierden en breve tiempo cuando fuertes corrientes de aire baten directamente contra centros económicos y sociales. Los ríos se desbordan, barren cuanto encuentran a su paso e inundan extensas zonas. Escuelas, policlínicos, viviendas, techos, fábricas, almacenes, carreteras y puentes son sacudidos por los vientos y las aguas.

Es preocupante ver fenómenos como estos perjudicar al mundo en gran escala. Cuba ha sufrido durante siglos los azotes de disímiles huracanes y tormentas tropicales que trajeron consigo daños  irreparables e, incluso,  pérdida de vidas humanas.

El año 2008 fue un ejemplo del incremento de estos meteoros, pues en menos de diez días acecharon el territorio nacional dos ciclones de altas categorías. Gustav e Ike cambiaron drásticamente el clima cubano. ¿Será éste un efecto del cambio climático? ¿Estará el archipiélago cubano exento de las variaciones del clima?

2008, ¿realidad o hipótesis?  

Para muchos, el año 2008 fue la prueba que permite afirmar la incidencia de las variaciones climáticas en la Isla. Adelfa Pérez, pinareña del municipio de Los Palacios, damnificada por el impacto de Gustav e Ike,  opina que el paso de fenómenos de este tipo en el territorio cubano durante la temporada del 1ro. de junio al 30 de noviembre de una forma más continua e intensa, puede ser un efecto de las variaciones del clima.

Sin embargo, para los especialistas en el tema, asegurar que  los ciclones tropicales del año pasado son un problema del cambio climático pudiera ser una aseveración muy precipitada: “Se necesitan bases más sólidas, las suposiciones no bastan para aseverar una dificultad de tanta envergadura”, expone Luis Paz, científico del Centro del Clima del Instituto de Meteorología (INSMET).

Para este experto, es normal la incidencia de fenómenos en el país durante los meses típicos de la temporada ciclónica: “Pueden pasar un número X de huracanes con categorías altas o bajas y no  necesariamente son un efecto de las variaciones del clima, aunque vale destacar que se rompieron varios récords registrados por décadas”.

Por otra parte, Yoanna López, estudiante de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, considera la agudización de estos meteoros en la Isla como un problema del cambio climático y  supone que se producen de una forma más sistemática debido a la acción desconsiderada del hombre sobre los recursos naturales.

A su vez, José Rubiera, director del Centro de Pronósticos de INSMET, destaca a Ike como el sexto huracán intenso (categoría 3 o superior de la escala Saffir–Simpson) que daña a Cuba desde el año 2001: “No existen registros de que tal número de fenómenos naturales hayan perjudicado al país en un período de ocho años, e incluso diez años, desde 1791 hasta el presente.”

Encuestas y estudios realizados por el Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), demuestran que la gran mayoría de los afectados por los huracanes coinciden con la perspectiva de que el clima en nuestro archipiélago variará con facilidad y ven al 2008  como el comienzo de una nueva era donde  la naturaleza le quitará a la especie humana todo lo que ésta le  robó con su accionar ilimitado.

Retos y desafíos

Mientras algunos de los expertos centran su atención en determinar si  estos hechos climatológicos del pasado año son consecuencia o no del cambio climático, otros como Andrés Plana, Presidente de la Junta Directiva de la Asociación Meteorológica de Cuba, aseguran que lo ocurrido provocó daños en el archipiélago.

“En el municipio Los Palacios, en la provincia de Pinar del Río, se obtenía una de las mayores cosechas de arroz del país, el 40 por ciento anual de este cereal en la Isla. Pero hoy  día se reduce casi a la mitad  la  siembra del cultivo debido a la salinización del suelo. “
 
Para Andrés Planas, el paso de Gustav por el territorio pinareño ocasionó, además de severos trastornos en  la flora y  la fauna del lugar, dificultades que aceleraron la degradación del manto freático.

”El problema ya se venía produciendo, pues se notaban las diferencias en los resultados de las cosechas, al comparar las siembras pasadas de 600 hectáreas con las actuales de alrededor de 350, se aprecia la disminución de las tierras cultivables. La mayor parte de los cambios de la naturaleza se presentan en forma de crisis, y no paulatinamente, de ahí que la incidencia de los huracanes acrecentó la improductividad del suelo.”

Pero este problema de las variaciones en el clima no solo se concentra en una zona determinada, pues se manifiesta a lo largo de todo el país de diferentes formas y envergaduras. Durante los últimos seis meses, después de los récords de bajas temperaturas ocurridas durante una de las etapas invernales más largas de nuestra historia, se origina un inconveniente aún mayor: la sequía.

Abel Centella, director Científico del INSMET, refiere que debido a las variaciones en las temperaturas se está produciendo una temporada seca con pésimos resultados para la agricultura.

”En mayo llovió un solo día -el primero- y el agua no fue suficiente para la recuperación de los suelos. Por esta seca prolongada se pierden diariamente entre el 40 y el 20 por ciento de las cosechas de cereales, cítricos, vegetales, y a ello se suma la proliferación de incendios forestales de mayor o menor magnitud en muchas regiones del país.”

Según Regino Peña, campesino del municipio de Guanabacoa, la recogida de las cosechas resulta decepcionante: ”Es muy triste ver cómo después de tantos sacrificios no se obtienen buenos resultados, cada vez los frutos son peores y los productos no tienen la calidad necesaria. Unos años atrás podía cultivar 40 cordeles de plátano, por mencionar un ejemplo. Hoy, escasamente llegamos a los 25 cordeles en una finca promedio.”

Por su parte, Gisela Alonso, especialista de la Agencia de Medio Ambiente (AMA), expresa: “La sequía  se convierte poco a poco en el principal problema de las variaciones  en el  clima de nuestro país y si se sigue agravando puede cambiar, incluso, muchas de sus características generales, como es, por ejemplo, la humedad. Datos históricos del AMA permiten afirmar que la temperatura del suelo cubano ha aumentado en un 8 por ciento en general, siendo la región oriental la más afectada en este sentido con un incremento  de 3 ºC con respecto a las demás regiones del país.”

Más allá del presente…

Según los expertos, las transformaciones del clima en Cuba no son un problema actual, en determinados estudios realizados por los científicos del INSMET se comprobó que este cambia de forma paulatina, pero en los últimos tiempos se  acrecentó.

“Mediante series de observación se analizaron los estados climáticos consecutivos de treinta años de duración, los resultados fueron comparados con cifras anteriores que evidencian una diferencia entre las mismas de 10 ºC. En esta información se describe la sucesión de ciclos cálidos alternados de períodos fríos. Durante las dos primeras décadas del siglo XX, no se apreciaron oscilaciones marcadas, hasta el inicio de una etapa cálida en los cuarenta”, explica Herminia Serrano, especialista de AMA.

Para el doctor José Rubiera solo podemos hablar de cambios climáticos cuando se alteran las variables máximas y mínimas, la cuales consisten en la  aparición de una serie de efectos debidos a la sucesión de tipos de tiempo: vegetación, posición de los centros de acción y el  movimiento de la atmósfera. Esto, naturalmente, sin perjuicio de que la misma tolerancia implique períodos más o menos  fríos o cálidos.”

De manera general, el planeta se ve asechado por los efectos de la naturaleza, aunque en disímiles regiones del mundo los sismos, los terremotos y los tsunamis se vuelven una realidad palpable cada vez más frecuente, de interés no solo de los habitantes del lugar, sino de todos los que convivimos en el Planeta Azul. Pero el mayor problema en cuanto al cambio climático consiste en sus drásticas consecuencias.

La ley de la selva

“El agravamiento de las variaciones del clima en períodos más cortos de tiempo es una problemática de nuestros días. La acción desconsiderada de la mano del hombre provoca  daños irreparables a la naturaleza y la más afectada será  la especie humana”, alertaba la Organización Oxfam Internacional en el año 2002, en su informe El derecho de sobrevivir.

Resulta que en los últimos años el clima ha variado con mayor frecuencia en un menor tiempo y ha desestabilizado la tranquilidad de muchas personas para convertirse en una “verdad incómoda e insegura”. El ex candidato demócrata, Al Gore, así lo refleja en su película–documental, donde pronostica que los mayores daños a escala mundial serán en los países pobres debido al despilfarro de energía y recursos por parte de los ricos.

Al parecer, no se encontraba errado de lo que pasaría años más tarde, pues ya se sufre el cambio del clima en América Latina, incidiendo de manera directa en la pérdida de numerosas especies y para mediados de este siglo se asegura la desaparición de algunas de las selvas tropicales, como la Cuenca del Amazonas.

Cuba no está exenta de los pronósticos: podría perder el 3 por ciento de los bosques de manglares con una subida de un metro del nivel del mar, así lo afirma la Organización de Naciones Unidas (ONU).  

El incremento de la temperatura ambiental en unos pocos grados es otra de las preocupaciones recurrentes, “pues no solo tendría efecto inmediato en los humanos y especialmente en la población anciana de las zonas urbanas de Cuba, por su avanzada edad, sino también modificaría la composición química de la atmósfera y esto a su vez puede influir en la contaminación atmosférica, principalmente del ozono en la troposfera”, asegura Luis Paz, especialista del Centro del Clima.

Por otra parte, la ONU asegura que el número de personas dañadas en el mundo a causa de desastres relacionados con el clima podría crecer en un 50 por ciento para el 2015, hasta alcanzar unos 575 millones de damnificados. Solo entre 1998 y 2007, el 98 por ciento de las personas perjudicadas por sequías, inundaciones, terremotos y ciclones tropicales, entre otros fenómenos naturales,  fueron víctima de la proliferación de diferentes enfermedades como la fiebre amarilla, la tuberculosis, parásitos intestinales y externos, enfermedades respiratorias agudas y otras.

Sin embargo, los países desarrollados siguen desechando tóxicos a la atmósfera e incrementando el CO2, contaminando el aire con gases de efecto invernadero y creando nuevos fertilizantes para la agricultura; de ahí el incremento de la existencia de las Nubes Marrones, mayormente conocidas como ABC, partículas tóxicas creadas por el hombre que contribuyen a la propagación de padecimientos.

Sobre estos temas, el Comandante en Jefe Fidel Castro expresó en una de sus Reflexiones: “Entre países se establecen diferencias a veces abismales entre las que se califican como naciones ricas o pobres. Los que tienen mejor clima, más tierra cultivable, más agua, más recursos naturales en el espacio en que les tocó vivir cuando no existen más territorios que conquistar, los que dominan las tecnologías, los que poseen más desarrollo y manejan infinitos recursos mediáticos, y los que, por el contrario, no disfrutan ninguna de estas prerrogativas.  Esa  simplemente es la ley de la selva”.

Después de la tempestad, ¿llegará la calma?

Lo que pueda suceder con el clima de Cuba y del mundo es un enigma aún. Los científicos, por su parte, siguen estudiándolo y pronosticando variaciones. Cuando muchos lo ven ajeno a nuestro acontecer, la nación se prepara cautelosamente para luchar contra un enemigo con fuerzas inexplicables: el cambio climático.

En estos últimos tiempos las transformaciones del mismo ha llevado a los especialistas en el tema a conformar un plan de medidas para contrarrestar sus efectos, sobre todo en relación a las temperaturas y las consecuencias directas de los fenómenos naturales que nos acechan cada año.

Abel Centella, director Científico del INSMET, en correspondencia con otros expertos, considera que se deberá, en primer lugar, estar informados ante cada pronóstico, acatar las principales normas para el cuidado y la responsabilidad de todos en el entorno que nos rodea, y emplear racionalmente los recursos naturales con que contamos.

Mantener la confianza en las medidas adoptadas y orientadas en cada momento por la Defensa Civil y los órganos relacionados con la protección física y espiritual de los cubanos es otra de las responsabilidades ciudadanas a la hora de enfrentar fenómenos de este tipo.

Destupir tragantes y alcantarillas, no salir a las calles durante el azote  de un huracán, pues se corre el riesgo de perder la vida por los tendidos eléctricos caídos en las vías, no cruzar ríos ni presas crecidos, y tener listas las condiciones indispensables ante cualquier llamado de evacuación, son algunas de las precauciones a tomar para enfrentar fenómenos naturales y, de este modo, no sufrir las peores consecuencias.

El año 2008 resonará en el pensamiento y el sentir de muchos que, afectados o no directamente por el impacto inevitable de dos huracanes, variaciones de temperaturas, altas mareas, fuertes vientos, sequías y otros  efectos climatológicos, trazarán el camino a la reflexión y el análisis sobre el futuro que debemos y tenemos la obligación de cuidar.

Como en septiembre del 2008, podrán venir en esta próxima temporada ciclónica días en que el sol se niegue a asomar por entre las nubes, mañanas de sombras y brisas atormentadas que removerán árboles, flores, casas y sueños. Pero ante tanta destrucción, tendrá entonces que erguirse un pueblo y emplear todo esfuerzo en la recuperación y contribuir a forjar un planeta mejor y más perdurable. Habrá que encontrar la calma después de cada tempestad y seguir viendo al  cambio climático como un problema de todos.

FICHA TÉCNICA:

Tema: Influencia del cambio climático en Cuba.

Propósito: Demostrar que en la Isla se producen cambios en el clima y que los ciclones tropicales del año 2008 influyeron en estas variaciones.

Objetivos colaterales: Exponer la polémica entre los especialistas y parte de la población cubana sobre la incidencia de los huracanes del año 2008 como un efecto directo del cambio climático. Argumentar con opiniones especializadas la repercusión de  las     variaciones del clima en Cuba. Explicar que las variaciones climáticas en la Isla no son un problema actual sino que se venían produciendo paulatinamente décadas atrás. Plantear las drásticas consecuencias del cambio climático para los países pobres en primer lugar. Exponer el Plan de Acción realizado por los científicos para contrarrestar los efectos de las variaciones climáticas en el archipiélago cubano.

Estrategia de fuentes: Para la realización de este reportaje utilicé fuentes documentales como:
Informes de la Organización Oxfam Internacional sobre el  cambio climático.
Película–documental de Al Gore, ex candidato a demócrata de los      EE UU, titulada “Una verdad incómoda.”
Informes de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre las variaciones del clima en América Latina.
Paz, Luis.”Consecuencias Generales del Cambio climático”. Editorial Científico Técnica. La Habana, 2007

No Documentales:
Adelfa Pérez, residente de Los Palacios, municipio de Pinar del Río, damnificada por el impacto de los ciclones tropicales del pasado año.
Yoanna López, estudiante de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana.
Luis Paz, científico del Centro del Clima del Instituto de Meteorología.                           
José Rubiera, director del Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología.
Abel Centella, director Científico del Instituto de Meteorología.
Andrés Planas, Presidente de la junta Directiva de la Asociación    Meteorológica de Cuba.
Regino Peña, campesino del municipio de Guanabacoa.
Gisela Alonso, especialista de la Agencia de Medio Ambiente.
Herminia Serrano, especialista de la Agencia de Medio Ambiente.

Soportes a emplear:
Hecho: Después de los huracanes del año 2008 se incrementaron los efectos del cambio climático en Cuba.

Contexto: A raíz de los ciclones tropicales del año 2008 se han venido   produciendo serias transformaciones en el clima de la Isla.

Antecedentes: Desde el siglo XX se comenzaron a apreciar variaciones climáticas en Cuba y mediante una serie de observación se analizaron los estados climáticos de treinta años atrás.

Proyecciones: Teniendo en cuenta las medidas aplicadas por la Defensa Civil y el Instituto de Meteorología se pueden contrarrestar los efectos directos de las variaciones climáticas en el archipiélago cubano.

Fuentes: Enunciadas en la estrategia de fuentes.

Tipos de juicios:
Analíticos: Este tipo de juicio aparece en todo el trabajo.

Sintéticos: Las medidas que se tomarán ante fenómenos naturales tienen un matiz sintético aunque los científicos no pueden dar pronósticos futuristas de lo que pasará con las variaciones del clima.

De valor: En el reportaje utilicé mayormente juicios de valor porque tanto la población como los especialistas, cuando exponen su opinión con respecto al cambio climático, permiten contrastar criterios. Ambas fuentes tienen una gran carga subjetiva en sus opiniones.

Tipo de título: Genérico.
Tipo de entrada: Descriptiva.
Tipo de cuerpo: Bloque temático.
Tipo de transiciones: Utilicé moderadamente transiciones como: sin embargo, por su parte, para seguir el hilo conductor del tema y para unir dos aspectos diferentes de un mismo tema. Con este mismo fin recurrí a palabras claves y sinónimos a lo largo de los párrafos.
Tipo de cierre: Instancia a la acción.


 

EL REY DEL CONDUMIO

EL REY DEL CONDUMIO

Arístides Guerra es uno de esos héroes anónimos que dejan huellas en su paso por la vida; de su amistad con el Che y la lucha insurreccional guarda muchas experiencias. Creó la primera escuela rural en la Sierra Maestra.

LAURENT GUEVARA SANTANA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En la calle San Ignacio, cerca del Centro Histórico de Ciudad de La Habana, vive Arístides Guerra. Tiene 82 años de edad y lleva siempre la camisa llena de medallas, la boina de guerrillero y la Revolución en el corazón. Este hombre fue bautizado por Ernesto Guevara como El Rey del Condumio.

El 4 de junio de 1957 tuvo el honor de conocer al Che. Ese día conversaron por primera vez y gracias a una anécdota Arístides ganó su confianza: “Mi padre le dio alojo y comida a un hombre que se hacía pasar por americano. Al día siguiente, el farsante  pidió un guía para llevarlo hasta el pueblo más cercano. Como siempre andaba por las lomas, me ofrecí para acompañarlo. La mula lo tumbó a mitad del viaje. Al señor se le olvidó ser extranjero y dijo cuantos insultos sabía en perfecto español. Allí mismo lo dejé, tirado en el medio del camino, porque desde niño detesto la mentira”.

En el libro Pasajes de la Guerra Revolucionaria, el Guerrillero Heroico calificó a Arístides como un inestimable valor, porque durante el combate de Mar Verde, abasteció a la columna de 17 951 balas. Así, según Ernesto Guevara, el Condumio salvó al primer territorio libre que hubo, por eso, no tenía precio.

Recuerda haberse asustado la primera vez que el Che lo llamó comunista. En aquel tiempo, ser calificado así significaba algo escandaloso, pero el Comandante le explicó que implicaba tener principios, ser honrado y mantener ideales puros: “Desde entonces soy comunista.”

Una crítica diplomática

“¡Las cosas del Che no tenían precio! Cierto día me pidió hacerle una décima. Al poco rato se dio tremendo golpe en la cabeza y maldijo. Entonces, escribí la siguiente estrofa: No hay lengua que no maldiga ni corazón que no ame. Cuando se la leí, le dije: Usted habla así porque es médico y comandante, y todos se ríen, pero si yo blasfemo, me castigan de guardia hasta mañana. Él sonrió y me explicó que eso era una crítica diplomática. Como no sabía qué significaba esa palabra, le pregunté si él era espiritista.”

-¿Por qué el Che lo apodó

El Rey del Condumio?

Yo siempre regresaba de las misiones preguntando por el condumio, es decir la comida. Al Che le llamó la atención esa palabra y por eso nació el apodo. Tiempo después, me envió a un cuartel militar para buscar municiones. Como era peligroso tenía de plazo 15 días para realizar la acción. Lo hice en menos de tres jornadas. Cuando llegué a la Sierra, me dijo: ¡Usted es El Rey del Condumio! y se me quedó el nombrecito.

El 22 de mayo de 1960, en lucha frente a contrarrevolucionarios, Arístides recibió una herida de bala en el brazo derecho. Estuvo a punto de perderlo. Enseguida mandó a llamar al Che y le dijo que si le amputaban el brazo perdería el apodo. En vez de El Rey del Condumio iba a ser El Rey Manco, a lo cual, Guevara respondió: “¡Qué va!, ese brazo hay que salvarlo”.

“Y aquí está”, exclama con orgullo, mientras muestra la herida cicatrizada: “Gracias a los cuidados que me brindó ese magnífico hombre hoy puedo escribir.”

-¿Cómo recuerda al Che?

Era un hombre sencillo, honrado, valiente. Traía lo bueno y lo nuevo. Llevaba en su corazón el palpitar del mundo. Tenía toda mi confianza. Estimé mucho la amistad de ese valeroso argentino, también hijo de Cuba, porque su patria era el universo. Che es lo que más quería y quiero en mi vida.

La primera escuela rural de la Sierra

Nonito, como le dicen desde niño, tiene una prodigiosa memoria y el don de la poesía, lo cual hace que un monólogo suyo sea una experiencia única.
Nació en la finca Macanacú, próxima a la provincia de Bayamo. En aquellos tiempos, la propiedad le pertenecía a unos terratenientes norteamericanos y la vida de los campesinos era muy dura.

Cuando los latifundistas cerraron sus negocios en Cuba, decidieron venderles la hacienda a los colonos. Arístides, aunque no sabía leer, le pidió a su padre un pedazo de terreno para construir una escuelita  y erradicar el analfabetismo reinante en la zona: “Fui esclavo de mis ideas. No era instruido, pero sabía que los campesinos vivían explotados por causa de la ingenuidad y la ignorancia.”

Los políticos del pueblo quisieron llegar a un trato con Arístides para ganar votos en las elecciones: “Dijeron que sembrar escuelas era una idea martiana y ellos la apoyarían con recursos. Me ofrecieron una botellita, cobrar un salario sin haber trabajado, pero yo despreciaba a esa gente corrupta. Cogí un machete y los saqué de mi casa, por esa razón, luego divulgaron que era loco y comunista.

“Eso me convino, porque en varias ocasiones, cuando era mensajero de los rebeldes, los casquitos paraban a los campesinos para revisarlos. Yo pasaba con mi yegüita y el morral lleno de cartas y me dejaban ir. Decían: ¡Vete, que tú estás loco!  

“Trabajé en la zafra, en arroceras y después de 15 años fundé la escuela La Olla, la primera creada en la Sierra. Luego hicimos otras más junto a los rebeldes: “Casi no teníamos profesores, cuando llegó un grupo de maestros y estudiantes para combatir en las lomas. Le expliqué el problema al Che y su respuesta inmediata fue: Quédate con ellos.”

Las memorias del poeta

Siempre le gustó hacer décimas y era famoso en el pueblo por sus creaciones. Lo invitaban para recitar en bodas y fiestas. Los guardias batistianos quisieron presionarlo por las ideas pregonadas en sus rimas: “Huí a tiempo. Como en esa época no existía el carné de identidad, fui de un lugar a otro y utilicé varios nombres para poder trabajar.

“Aprendí a leer y a escribir en el año 1949 y compuse una décima llamada El sueño de un guajiro en pro de la cultura campesina, así logré la unión y el apoyo de la gente y demostré que no estaba loco.”

-¿Qué piensa hacer para

que estas historias

perduren en el tiempo?

Mi religión son los niños, a ellos quiero dejarles mis experiencias. Deseo transmitirles los hechos de los que fui testigo. Para lograr ese sueño, trabajo actualmente en mi autobiografía. Quisiera poder retribuir de esta forma todo el amor que he recibido.

FICHA TÉCNICA:

Objetivo central: Mostrar la vida de Arístides Guerra, quien a pesar de su historia, se mantiene en el anonimato.

Objetivo colateral: Demostrar la amistad que existió entre Arístides Guerra y Ernesto Guevara. Revelar anécdotas del entrevistado vinculadas con la lucha en la Sierra.

Tipo de entrevista:
Por los participantes: individual.
Por su forma: mixta.
Por el contenido: de personalidad.
Por el canal por el que se obtuvo: directa.

Tipo de título: de referencia al entrevistado.
Tipo de entrada: de presentación.
Tipo de cuerpo: mixto.
Tipo de conclusiones: de opinión o comentario del entrevistado.
Fuentes consultadas: Carlos Manuel Alonso, combatiente de la Revolución y amigo personal del entrevistado. No documental.


 

ARTE ENTRE LAS MONTAÑAS

ARTE ENTRE LAS MONTAÑAS

Finaliza el Quinto Festival de la Asociación Internacional de Teatro Amateur.

KAREN PADRÓN GATO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El Quinto Festival de la Asociación Internacional de Teatro Amateur (AITA) finalizó ayer en la Comunidad Las Terrazas, Pinar del Río como parte del proyecto “Máscaras de Pueblo” impulsado por esta organización en más de 50 comunidades de América Latina.

La ceremonia de clausura contó con la participación de más de veinte grupos teatrales procedentes de Cuba, Ecuador, Chile y Nicaragua, los cuales hicieron de las calles del poblado pinareño el mejor de sus escenarios.

Para Juan Carlos Arencibia, miembro del Consejo Nacional de la Artes Escénicas y Presidente de Comité Organizador del evento, este constituyó el punto final de una jornada donde teatro y comunidad se dieron cita para convertir al público en el propio protagonista.

Entre las actividades colaterales destacó la muestra de Arte Corporal “Extraña Naturaleza”, del artista de la plástica Léster Campa, quien dibujó sobre la piel de un grupo de actores fragmentos del paisaje pinareño.

Los invitados disfrutaron de un recorrido por el Hotel Moka, el Café de María y la Casa Museo del  fallecido cantautor cubano Polo Montañez, natural de Las Terrazas, así como de un viaje en el canopik, único de su tipo en Cuba.

Creado hace cinco años, Máscaras de Pueblo responde a una iniciativa para incentivar el teatro comunitario de aficionados en los países latinoamericanos. Este quinto festival (2009) materializó el quehacer artístico de la asociación y demostró que existe la posibilidad de llevar las artes a los más diversos lugares.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Clásico de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Tipo de fuente: No documental, primaria, directa.
Primer valor noticia: Originalidad, novedad.
Otros dos valores noticia: Actualidad, Cercanía.
Tipo de noticia: Ligera.

EDUCAR COMO UNA FORMA DE VIDA

EDUCAR COMO UNA FORMA DE VIDA

Carlos Galindo, mientras jugaba a las cuatro esquinas en el barrio, no imaginaba que años después desafiaría el frío siberiano para convertirse, con significativas limitaciones físicas, en un ejemplo del ámbito universitario en Cuba y, sobre todo, en su natal Arroyo Naranjo.

Texto y foto:
ALIET ARZOLA LIMA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

A Francisca, el personaje del cuento escrito por Onelio Jorge Cardoso, la muerte la encontró trabajando, al igual que ocurrirá con Carlos Galindo Pérez, Doctor en Ciencias Filosóficas y profesor universitario hace más de 20 años. Este hombre de cabellos blancos le disputa al tiempo cada segundo, a fin de cumplir con una profesión que no era de su preferencia.

“Quería ser matemático y nunca tuve un motivo o impulso especial para inclinarme hacia magisterio, eso me lo dio la vida, aunque de niño era seleccionado como monitor, escribía en la pizarra y ayudaba a los demás muchachos”.

Mantillero de pura cepa, se crió en el barrio jugando a las cuatro esquinas y estudiando, lo cual siempre ha tenido como una prioridad: “Cuando comencé la primaria me atraía la escuela y, tal vez por eso, fui alumno destacado. Mis resultados eran muy importantes, por lo que intentaba aprovechar al máximo a los profesores para aprender, de otra forma no sería hoy un profesional.”

En su etapa escolar, además de ocuparse de la docencia, desempeñó diversos cargos estudiantiles a nivel municipal y fue dirigente de la Unión de Jóvenes Comunistas.

En 1976, tras culminar el preuniversitario y la preparatoria, una nueva ventana se abrió en su vida al partir hacia la antigua Unión Soviética (URSS) para comenzar la Universidad.

-¿Cómo logró adaptarse a un país

con un idioma y clima tan

diferentes a lo nuestro?

El frío nunca fue problema, era duro, pero no mataba. Ahora, con el idioma sí pasé trabajo. Al principio no sabía hablar nada y fue muy complejo; sin embargo, después hasta logré el título de Licenciado en Ruso. Aprendí con las libretas que los soviéticos me prestaban para copiar y estudiar, además de la práctica, vital si quieres entender.

No obstante, las palabras extrañas y las temperaturas bajo cero no fueron sus mayores obstáculos; una enfermedad que lo acompaña desde pequeño afectó su salud, pero no logró sacarlo del camino: “A los ocho años me convertí en diabético y cuando llegué a la URSS supe que la insulina de allá era muy débil con respecto a la cubana.

“Yo solo había llevado dos bulbos para el trayecto y en esos días hice crisis e ingresé en un hospital. En verdad fue tremendo susto, pero mediante la embajada se me envió dosis para un año.

“Esto no perjudicó mi índice académico, pues nunca descuidé los estudios y fui muy laborioso. Luego, gracias a esto me gradué como Licenciado en Filosofía Marxista Leninista, con Título de Oro.”

Tras 13 años de esfuerzo, Galindo -así le dicen- se consolidó como profesional y con el grado científico de Doctor bajo el brazo, dejó el frío siberiano para regresar a su tierra con sol tropical. De este lado del Atlántico, pasó a integrar el claustro de la Universidad de La Habana, institución con la que soñaba pertenecer, e impartió clases de Filosofía en las facultades de Ciencias Naturales y Matemática.
 
De inmediato, a pesar de su juventud, experimentó un vertiginoso ascenso como catedrático y se convirtió en figura prominente y de obligada referencia para el alumnado: “Cuando comencé era instructor y después asistente. Este fue un período de superación en el que recibí y ofrecí varios cursos de postgrado, y además publiqué artículos científicos en Alma Mater y el Libro de Filosofía y Sociedad, los cuales me hicieron ganar experiencia.

“Ya en 1995 paso a ocupar el cargo de Vicedecano Docente de la Facultad de Filosofía e Historia, tarea que asumí con mucha disciplina para ser ejemplo y tener moral frente a un colectivo de pedagogos muy capacitados.”

Cuatro años de relevante labor en este cargo le valieron para impartir un curso posdoctoral en la Universidad de Wolverhampton, de Inglaterra, y asumir en 1999 la Subdirección Docente en la Escuela de Formación de Trabajadores Sociales, una experiencia que le llevó, tal vez, a su más grande obra: la fundación de la Sede Universitaria Municipal (SUM) de Arroyo Naranjo.

“Estuve tres años trabajando en Cojímar día a día. Conversaba con los muchachos, tenía reuniones con ellos y trataba de hacerles entender la importancia de su misión. ¡Menos mal que tenía dotes de comunicador! Tal vez por eso y por la experiencia acumulada me encomendaron dirigir la SUM”.

-Tras doce años impartiendo clases

en La Colina, ¿cómo fueron los inicios

en este nuevo capítulo profesional?

Arroyo es un municipio complejo, periférico, de características marginales y nos costó mucho esfuerzo educar a la masa estudiantil.

No obstante, creo que en cierta medida lo logramos por nuestras relaciones con los padres de los muchachos y con la población, las cuales permitieron conocer sus dificultades personales y sociales.

Gracias a esta seria faena, el Doctor Galindo ha visto cómo de la municipalidad surgen los primeros frutos: tres graduaciones en seis carreras y un considerable aumento del nivel cultural en los estudiantes.

Sin embargo, todo no ha sido felicidad para este hombre de 51 años, pues en pleno 2008 la diabetes, una enfermedad degenerativa y traicionera, provocó varias amputaciones en sus pies y casi lo envía al lecho de muerte.

Pero, con una disposición increíble, tomó las fuerzas de los dioses del Olimpo para regresar con el mismo empuje del primer día: “No puedo echarle la culpa de mi enfermedad a los deberes. Todo lo contrario. La universalización me ha aportado la realización personal y representa para mí una motivación emocional y anímica”.

Por estas cualidades muchos alumnos y profesores admiran a Galindo y lo consideran un líder: “Es un papel surgido siempre de forma espontánea y la gente lo ha asimilado porque me entrego totalmente con el corazón y doy el máximo para ser modelo a seguir”.

Esta disposición es permanente en un hombre ajeno a las dudas cuando debe llevar conocimientos más allá de sus límites territoriales como lo hizo en la URSS, Inglaterra y Cojímar: “Yo soy nacido y criado en Arroyo, pero si hubiera dirigido una sede en otra localidad no tendría problemas, pues di clases en la lejana Facultad de Geografía, conocida como la Siberia porque se encontraba en la Zona No.6 de Alamar. Para allá iba siempre con mi bicicleta al primer turno de la mañana y nunca llegaba tarde.

“En realidad, cualquier tarea vinculada con la formación y educación de jóvenes es un motivo para entregarme en cuerpo y alma, no importa el lugar ni el momento.”

Esa es la filosofía que le ha hecho apreciar y conocer las condiciones de los más noveles, a quienes dedica la mayor parte de su tiempo.

-¿Cómo valora a la juventud

universitaria de nuestros días?       

La historia misma de la Revolución demuestra que el universitario ha sido siempre una fibra importante de la sociedad cubana. Los ejemplos están ahí: Mella, José Antonio, Fidel, y sirven de patrón.

Hoy los estudiantes, como en el siglo XX,  son una fuerza vital con la cual es imprescindible contar. La Universidad tiene un potencial infinito y goza de un estado de salud excelente. 

-Con el futuro garantizado,

¿cuál será su papel como profesor y

dirigente en los próximos años?

Quiero dar lo mejor hasta que no pueda más. Nunca he pensado en dejar el magisterio. Cuando el año pasado me amputaron parte de los pies, algunos pensaron en mi retiro, pero nada de eso, seguí orientando y estuve muy pendiente de la Sede. En realidad, nadie podrá verme separado de las aulas, porque tengo un lema: trabajar, trabajar, trabajar…
 
Ficha Técnica:

Objetivo central: Dar a conocer la trayectoria estudiantil y profesional del entrevistado, teniendo en cuenta diversos factores internos y externos que han incidido en su vida

Objetivos colaterales: Analizar los componentes ético–humanísticos del entrevistado. Profundizar en su papel de liderazgo dentro del proyecto (municipalización) socio–cultural en el que participa. Investigar la influencia de este trabajo sobre su salud, tanto como factor de riesgo y como fuerte motivación emocional y profesional.

Tipo de entrevista:
Por los participantes: Individual.
Por su forma: Mixta.
Por su contenido: De Personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Encuentro directo.

Tipo de Título: Genérico.
Tipo de entrada: De presentación.
Tipo de cuerpo: Mixto.
Tipo de conclusión: Comentario del entrevistado.

Fuentes consultadas:
Jorge Luis Rodríguez, profesor de Metodología de la Investigación de la Universidad de La Habana.
Enrique Lima González, familiar del entrevistado.

PARA RESCATAR AL PEQUEÑO PRÍNCIPE

PARA RESCATAR AL PEQUEÑO PRÍNCIPE

CLAUDIA OJEDA FERNÁNDEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Era una tarde de enero. Tenía sólo ocho  años. Mi pasión por la lectura iba como un torbellino cobrando fuerza. Mi interés por descubrir las cosas de la vida se acrecentaba cada vez más. Mis padres, ansiosos por cumplir mis deseos, me colocaron un regalo encima de la cama. A la llegada de la escuela la sorpresa fue grande: un libro reposaba sobre la almohada.

Tal vez parezca un regalo cualquiera para quien de una primera ojeada sólo ve un niño dibujado en la carátula y un motón de dibujos infantiles en las páginas interiores, pero la realidad fue otra. Hoy, una década después, recuerdo y releo aquel libro “infantil” que guardo entre mis sueños como una obra maestra que le dio rumbo a mi existir.

Nuestro mundo vive una época convulsa donde lo esencial del ser humano, lo que los ojos no ven, lo que las manos no palpan, lo que sólo el corazón sabe, ha quedado en los fantasiosos cuentos infantiles que reposan olvidados en algún baúl y que vemos como una alucinación.

La envidia, la codicia, la vanidad y el egoísmo, son espinas que hoy pinchan corazones y nos alejan de la nobleza, la ingenuidad, el respeto, la fidelidad, en fin, de lo maravilloso de nuestro existir, y que olvidamos cuando nos volvemos demasiado prácticos, dogmáticos, cuando no somos capaces de poner un pétalo de rosa en nuestro quehacer, cuando dejamos morir el niño que vive dentro de todos.

Sin embargo, hay quienes, con pinceladas de inocencia, recuerdan ese chiquillo que un día fueron y entremezclan la amistad y el amor, como verdaderos sentidos en la vida a los que debemos arraigarnos para no dejar crecer la oscuridad en nuestro mundo. Así fue Antonie de Saint-Exúpéry, quien con El Principito nos legó un libro para todos los tiempos.

Por recrear una historia, a primera vista simple, es considerado una obra infantil, pero sus metáforas lo hacen trascender de década en década como un texto sobre la sensibilidad humana, recordado por quienes lo han leído como su realidad cotidiana.

Un piloto, que cuenta la historia, perdido en el desierto del Sahara por una avería de su avión, se encuentra con el Principito y en las conversaciones con él, demuestra su visión sobre la humanidad y la sabiduría de los niños, que se pierde cuando estos se convierten en adultos.

El Principito, un niño proveniente del asteroide B 612, vive los días cuidando su planeta de los problemas, atiende a los baobabs, los cuales pretenden echar raíces para destruir su pedacito de tierra. Lo acompañan, también, una rosa y tres volcanes.

Un día, cansado de los reproches de la rosa, emprende un viaje y en su recorrido visita seis planetas, habitados cada uno por un personaje que representa cómo se vuelven las personas cuando crecen: un rey, un vanidoso, un borracho, un hombre de negocios, un farolero y un geógrafo.

¿Y el aviador? A él lo conoce cuando viaja al planeta Tierra, recomendado por el geógrafo. El encuentro sella la unión perfecta entre el pequeño del asteroide B 612 y el piloto que aún conservaba un niño interior y guardaba con ternura sus primeros dibujos, los cuales nunca entendieron las personas mayores que frustraron su anhelo de ser pintor. Esta última idea, desarrollada al inicio de la obra, es una crítica sarcástica a los adultos y a la fuerza que ejercen para conducir a los niños por el camino “correcto”.

Publicado por primera vez en los Estados Unidos el 6 de abril de 1943, es el relato corto más conocido del, también, aviador Saint-Exúpéry y ha sido traducido a ciento ochenta lenguas y dialectos.

Saint-Exúpéry  es considerado como uno de los mejores escritores de su época con obras como Vuelo nocturno (1931) y Tierra de hombres (1939). Perteneciente a las tropas de la Francia Libre, muere en una maniobra militar en 1944, cuando un avión alemán bate el suyo en el sur de Francia.

Su obra es enfocada tan antropológicamente que, a pesar de ser adultos, de vivir una vida agitada, donde lo esencial es invisible para los ojos,  nos muestra que no podemos permitir que muera en cada uno de los seres humanos el pequeño Príncipe, pues sólo con el corazón se puede ver bien.

El Principito es, sin duda alguna, un libro que nos lleva a transitar por los senderos con amor, amistad, inocencia, pureza, sencillez, que nos hace ver la esencia de la vida y dejar a un lado cualquier riqueza materia. Un libro que permite a todos sus lectores, sea cual sea la edad, echar a volar ese ángel que nos acompaña y que con los años dejamos olvidado. Es un arma para rescatar al pequeño príncipe personal e intransferible que llevamos dentro.

EL PLACER DE PINTAR

EL PLACER DE PINTAR

El paisajista espirituano Lorenzo Ruiz revela los detalles de su formación como creador y explica su pasión por la naturaleza.

Texto y foto:
DIANA FERREIRO HERNÁNDEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Lorenzo Ruiz Rodríguez nació en Trinidad en 1956 y se convirtió, desde niño, en un apasionado por la naturaleza y en un amante de las plantas. Artista de la plástica, refleja en sus cuadros esos pequeños detalles del entorno que no suelen llamar la atención de muchas personas, pero que a él lo cautivan.

Lo hace con tal maestría que parece estar compenetrado con sus pinceles, haciéndole tomar a sus trazos formas y colores tan caprichosos como imagina. Sus lienzos Arroyuelo, La danza de las hojas, La otra tarde, son prueba de ello. Sumido en un discreto desorden de plantas, óleos y pinceles, Lorenzo da vida en sus cuadros a las fotografías que atrapa a lo largo de la geografía espirituana.

Quienes han tenido la suerte de conquistar su amistad alegan que se trata de una bella persona, muy respetuoso, servicial y de gran talento, pero, sobre todo, muy profesional. Entre yagrumas, riachuelos, palmares y atardeceres, conversamos.

-¿Cómo fueron sus inicios en la pintura?

Comencé a pintar siendo aún muy niño. Cuando estaba en la primaria me gustaba mucho dibujar, hacer postalitas, casitas. Los círculos de interés me ayudaron  a explotar esas aptitudes, eran para mí como una asignatura más.

En la secundaria ya participaba en concursos, festivales nacionales y principalmente en todos los convocados por la Organización de Pioneros. Luego, estando becado en Topes de Collantes, seguí más de cerca los círculos de interés. Prácticamente no iba ni al campo, me dedicaba a hacer carteles y propagandas para la escuela. Me inicié con temperas y acuarelas y desde entonces no he dejado nunca de pintar.

-Sin embargo, nunca estudió en

una academia de artes plásticas.

Yo me gradué de Ingeniero en Alimentación Social en el Instituto Superior Politécnico de Bulgaria, pero nunca ejercí como tal. En aquella época no realizaron convocatorias para matricular en alguna escuela de pintura. En Topes de Collantes no hubo un programa de captación o algo así, pues la Academia de Trinidad no existía. Creo que la única era San Alejandro, y te imaginarás el difícil acceso a esa institución para un “guajirito” espirituano en aquel entonces. Pero eso no me prohibió seguir pintando. Soy básicamente un autodidacta.

-Trabajó como profesional en cargos

relacionados con las artes y la cultura,

en centros como el Fondo Cubano de

Bienes Culturales de la provincia de

Sancti Spíritus, hasta que

decidió pintar en serio.

En 1984 comencé a integrar los salones de plástica, pero solo de forma vocacional. En 1992 me incorporé al Fondo Cubano de Bienes Culturales y en ese año me dieron una dispensa para poder pintar. Pero no es hasta 1998 que empiezo en serio, como artista independiente y reconocido.

-¿Con cuál estilo comenzó?

Básicamente con un estilo figurativo, surrealista, recreando elementos naturales, trabajando distintos planos y de ahí fui vinculando otras formas, otros conceptos, hasta llegar a los primeros, más fuertes y con mayor contraste. Siempre me gustó usar la fuerza expresiva del primer plano y contraponerlo con la suavidad de los fondos.

-Entonces, ¿por qué el paisajismo?

Siempre me  deleitaron los paisajes. Toda mi familia es de origen campesino. Nací en el campo y no puedo vivir sin la naturaleza. Me gusta todo lo relacionado con la ecología y soy un amante de las plantas. Las pinto en mis cuadros y las cultivo en mi casa, las quiero, es una pasión.

En mis paisajes prefiero, sobre todo, tratar la luz. Escojo trabajar los días. Muestro en ellos los detalles del entorno, la estructura de las hojas de las plantas, para que la gente descubra en mis obras lo que no se detienen a observar en la vida real.

-¿Qué intenta expresar con ellos?

En el paisaje uno puede expresar muchísimas cosas, pero ante todo, el afecto a la naturaleza, su cuidado y los distintos conceptos éticos que  establece dentro de cada persona. Además, el amor a la vida y, por lo tanto, a nosotros mismos que formamos parte de ella.

-¿Cómo prefiere tratar los

colores en los paisajes?

Me apasiona el color. Me gusta experimentar con él, crear nuevas tonalidades, recrearlas en mis obras e incorporarlas a los paisajes reales creando efectos imaginarios; haciendo que sea un elemento distintivo en mi obra.

Lorenzo es también  un amante de la fotografía. Cámara en mano recorre la geografía cubana, específicamente la espirituana, captando con su lente lo que, más tarde, plasmarán sus pinceles en un lienzo.

“Tomo fotos de todo lo que veo, de lo que me interesa, y luego lo recreo en los cuadros. Los voy componiendo hasta con diferentes fotos. Pinto un río que fotografié en algún lugar, pero le añado una ceiba de otro sitio; así, según mi intención. He hecho paisajes imaginarios, pero casi siempre parto de una foto”.

-Las exposiciones, tanto personales como

colectivas suelen ser muy importantes

para difundir la obra de un artista.

¿Qué importancia le atribuye?

Expuse por primera vez en 1984 y hasta la fecha han sido, sin dudas, el elemento fundamental en la expansión de mi trabajo. Es donde el público ha confrontado la obra, donde la ha valorado y me ha valorado como artista.

-La crítica generalmente lo ha favorecido.

Exalta su capacidad de “transportar al

lienzo lo que le rodea” y de “captar

ese instante efímero, casi irreal,

que resulta de la luz despertando

los colores que atesora Cuba

en la madre naturaleza.”

No puedo quejarme. La opinión de la crítica ha sido casi siempre positiva. Es ahora cuando se está conociendo mi obra verdaderamente y la crítica me apoya.

-Algunos de los premios más importantes

que ha recibido han sido el Premio del Fondo

Cubano de Bienes Culturales de Sancti Spíritus,

el Premio al Mejor Detallista y el Premio de

Fotografía VII Salón Espirituano de la UNEAC.

¿Qué han significado?

Indudablemente, la prueba de que hay un reconocimiento cultural y social a mi labor artística.

-Su obra se encuentra actualmente

en países como España, México, Estados

Unidos, Nicaragua y Martinica.

Es una relación de conexiones personales, ya eso no se puede apagar, porque la obra existe, yo algún día no estaré, pero las obras permanecerán por muchos años.

-¿Se siente realizado como artista?

La labor de un artista nunca termina. Pienso que todavía me quedan muchos paisajes por descubrir. Yo me sentiría muy triste el día que no pudiera hacer crecer un cuadro, incorporarle algún elemento. En la medida que crece mi obra, crece mi felicidad. Vivo para el arte, del arte y por el arte.

Ficha técnica:

Objetivo central: Develar detalles de la vida y obra del pintor espirituano Lorenzo Ruiz, como son la formación artística y la proyección estilística.

Objetivos colaterales: Argumentar la importancia de la naturaleza para este artista.

Tipo de entrevista:
Por la forma: Mixta.
Por el contenido: De personalidad.
Por los participantes: Individual.
Por la vía que se obtuvo: Directa.

Tipo de título: De referencia al tema de la entrevista.
Tipo de entrada: De resumen o típica.
Tipo de cuerpo: Mixto.
Tipo de preguntas: 1-Abierta; 2-Abierta; 3-Abierta; 4-Abierta; 5-Abierta; 6-Abierta; 7-Abierta; 8-Cerrada; 9-Abierta.
Tipo de conclusiones: De opinión o comentario del entrevistado.

Fuentes consultadas:
Manuel Ferreiro Gutiérrez, amigo del entrevistado.
Lorenzo Ruiz Rodríguez: catálogo de artista.
Archivos del Fondo Cubano de Bienes Culturales de Sancti- Spíritus.