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Isla al Sur

“PUEDO SENTIRME SATISFECHO CONMIGO MISMO”

“PUEDO SENTIRME SATISFECHO CONMIGO MISMO”

Jorge Peyrellade ha dedicado a su vida al arte de ciar animales.

Texto y foto:
HOA LY HONG,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Entro en la biblioteca amurallada de libros. Los volúmenes son viejos y de un sinfín de temas. A la vista reconozco textos de Carlos Marx, Gabriel García Márquez.

Un hombre interrumpe la tranquilidad del espacio. Es alto, delgado, de andar lento, un poco “frío” en los inicios de la conversación, pero al final, fácil al diálogo. Viste sencillo: abrigado de cuello y manga a causa del frío, y un pantalón algo gastado por el tiempo. Las canas revelan sus 88 años y unos espejuelos pequeños delatan su exigua visión.

Jorge Peyrellade, destacado científico cubano, nació en 1929, en Camagüey, y se graduó de Ingeniero Agrónomo y Azucarero en la Universidad de La Habana en 1954 y de Doctor en Ciencias Biológicas en la antigua Unión Soviética. Además, domina el francés, el ruso y el inglés.

-¿Qué lo motivó a investigar

sobre los animales domésticos,

silvestres y  las aves?

En la Universidad, me especialicé en eso. Mi tesis de doctorado fue sobre la cría de ganado porcino. Yo desde chiquito iba mucho a la finca que tenía mi familia en Camagüey y desarrollé la vocación por la ganadería. También vivíamos cerca de un central y me gustaba la industria azucarera. Eran dos carreras: estudié primero Química Azucarera y después terminé la Ingeniería Agrónoma.

-Usted trabajó con científicos

de otros países, ¿Qué le aportó

esa experiencia a su carrera?

A partir de 1959, realicé trabajos con otros científicos,  por ejemplo, en ese año, estudié Economía y fui contrapartida de un economista chileno, juntos hicimos un libro sobre el desarrollo de  la agricultura cubana.

Eso me aportó mucho; no se concibe ninguna actividad que no tenga una base económica de desarrollo, y aprendí en ese curso a dar más importancia a la economía en relación con mi especialidad: la nutrición animal. Aquí influye el factor económico, porque usted puede tener muy buenos resultados, pero administradamente incosteables; entonces hay que buscar las dos cosas: buena producción y buena economía.
 
-En 1985 le otorgaron la medalla

de la Asociación Nacional de

Innovadores y Racionalizadores,

¿qué significó para usted?

Es el resultado de los trabajos realizados en el campo de la experimentación con los animales. Yo tengo una patente de invención que permitió mejorar la economía y la producción de patos, usando los desperdicios de la alimentación del hombre. La medalla significó para mí un reconocimiento al trabajo investigativo realizado durante tantos años. Me llena de orgullo y de compromiso con mi profesión.

-Además de investigar, ¿ha

incursionado en algún otro campo?

Fui profesor de la Universidad de La Habana entre 1960 y 1965; también fundador de la nueva escuela de zootecnia porque la Ingeniería Agrónoma, con el triunfo de la Revolución, se dividió  en dos: Ingeniero Agrónomo General e Ingeniero Agrónomo Pecuario, que eran las asignaturas que llevaba la especialización en zootecnia. 
 
-Usted está escribiendo la segunda

parte de su primer libro, “Raciones

para los animales domésticos y

silvestres”, ¿qué tema aborda ahora?

El primer tomo sobre la alimentación de animales silvestres cautivos en el zoológico, lo entregué en 1982 y se imprimió en 1985; estuvo dos años guardado en un almacén por mal trabajo de distribución. Gracias a las gestiones de una compañera de trabajo, logré venderlo.

Este libro de ahora es sobre los pajaritos. Sin embargo, incluye algunos animales domésticos, porque la editorial Científico Técnica me pidió información acerca de cerdos, vacas…, dada la situación que atraviesa la agricultura en el país. Un texto así se puede vender mejor porque trata de temas generales.

Todavía está en proceso de elaboración, es un trabajo de mis últimos 10 años de investigación, en colaboración con la Sociedad Ornitológica.

-¿Algún nuevo proyecto?

A mi edad ya no hay proyectos nuevos, excepto el de tratar de organizar todo lo que tengo para si en un futuro se puede publicar.


 
-¿Dónde están  las aves que investiga?

En mi casa, ahora tengo cinco parejas. Cuando llegó el período especial, que no había dónde ir ni nada que hacer, me dediqué a eso para entretenerme y llevo más de una década. Tengo muchas libretas con datos sin procesar. La editorial espera que el libro sea terminado y la Sociedad Ornitológica, también.

-¿Cuántos tipos de pájaros  ha  estudiado?

Investigué todas las especies exóticas que se venden en la Sociedad Ornitológica. En este momento sólo tengo especies endémicas de Cuba, como por ejemplo, tomeguines, negritos..., también varios tipos raros. Investigué las aves del Zoológico que son las silvestres. Tenía alrededor de 10 especies y ahora sólo investigo dos clases, porque mi edad no me permite hacer lo mismo que una década atrás.

-¿Recibe financiamiento por

parte de autoridades para

desarrollar sus investigaciones?

No, lo hago para entretenerme. Pero mi objetivo fundamental es investigar algo nuevo, obtener resultados que hasta el momento nadie ha logrado y escribir libros.


  
-Las investigaciones suelen

ocupar mucho tiempo, ¿y su familia?

Dediqué muy poco tiempo a mi familia y mis cosas personales. Cuando uno se entrega de lleno a la investigación, le queda menos para el resto de las actividades cotidianas. Muchas veces no puedo dormir pensando cómo elaborar mi proyecto; otras veces me coge hasta las tres de la mañana trabajando…, porque si no, no sale bien.

-¿Cuáles son las cualidades que

más admira en una persona?

La responsabilidad. Es importante cumplir. Cuando a usted lo citan para una reunión y va, lo más probable es que pase inadvertido, pero si no acude lo señalan rápidamente. Y también es fundamental la seriedad, porque si no, nadie cree el resultado de una investigación.

-¿Con los años que lleva en este

trabajo, ¿piensa que ha

logrado todo lo que quiere? 

Creo que puedo sentirme satisfecho conmigo mismo y con lo que he realizado. Tengo mucha gente que me apoya y que me quiere. Igual tengo otros que no me quieren tanto. Hay de todo en la vida, como decía Jesucristo: “En la viña del Señor hay de todo y para todos”. Lo malo es que usted pase por la viña y nadie lo señale; eso significa que no ha hecho nada.

Ficha Técnica:
 
Objetivo central: Dan a conocer al científico Jorge Peyrellade, las investigaciones que realizó y desarrolla en la actualidad.

Objetivo colaterales: Conocer sobre sus experiencias con científicos de otros países y obtener informaciones sobre el libro que está escribiendo.

Tipo de entrevista:
Por los participantes: Individual.
Por su forma: Preguntas y respuestas.
Por su contenido: De personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Directo.

Tipo del título: Cita directa.
Tipo de la entrada: De ambiente.
Tipo del cuerpo: Clásico.
Tipos de preguntas: 1-Abierta. 2-Abierta. 3-Abierta. 4-Informativa–Cerrada. 5-Informativa. 6-Informativa–Cerrada. 7-Informativa. 8-Informativa–Abierta. 9-Informativa–Directa. 10-Directa–Abierta. 11-Directa. 12-Directa.
Tipo de conclusiones: Frase de impacto que evidencia el final.

Fuentes consultadas:
Tung Le Thanh, amigo del entrevistado.
Adria Luzardo León, esposa del entrevistado.
Las fuentes, según sus clasificaciones, son no documentales, no tradicionales, directas, primarias.

CINTIO VITIER, UN AÑO MÁS JUNTO A NOSOTROS

CINTIO VITIER, UN AÑO MÁS JUNTO A  NOSOTROS

Una exposición bibliográfica quedará inaugurada en homenaje al laureado escritor en la Biblioteca Nacional José Martí.

ANNIERYS BORGES LÓPEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En homenaje al intelectual cubano Cintio Vitier, la Biblioteca Nacional José Martí inaugurará una exposición bibliográfica el próximo 28 de septiembre (2009), a las 2:00 de la tarde.

El evento tendrá como objetivo la celebración por el cumpleaños 88 del escritor y se habilitará la Sala General de exposiciones con una galería fotográfica acerca de la vida del laureado escritor junto a una muestra de sus obras, entre ellas, Violeta Palma, Sedienta Cita, Rescate de Zenea y Cuentos  Soñados.

La ocasión será aprovechada para condecorar con la medalla  de fundador de la Biblioteca Nacional a Cintio y a Fina García Marruz como reconocimiento a los años que el matrimonio laboró en la institución al frente de la Sala Martí, según reveló Hilda Pérez Fuentes, jefa del Departamento de Promoción de la institución.  

En 1968 la Biblioteca Nacional publicó la primera compilación del trabajo de Vitier, dedicado a la poesía por más de tres décadas. Este año, en homenaje al  60 aniversario  de su obra se actualizó la bibliografía del ensayista, que enriquece la poesía, crítica literaria, interpretación del pensamiento martiano y narrativa contemporánea.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Por qué. 
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Tipo de fuentes: No documental, documental.
Primer valor noticia: Actualidad.
Otros valores noticia: Prominencia de los protagonistas. Interés colectivo.
Tipo de noticia: Ligera, simple, directa, previsible.
                           

UNA HUELLA INDELEBLE EN LA MEMORIA

UNA HUELLA INDELEBLE EN LA MEMORIA

Rafael Roque Benítez, un ejemplo de doctor cubano que vivió en La ciudad perdida, para demostrar la solidaridad humana.

Texto y foto:
GRETTEL VALVERDE DELGADO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La vida en ocasiones hace protagonistas de hechos y situaciones que marcan para siempre el espíritu y el recuerdo de los hombres. Para un médico, no existe desafío mayor que luchar contra las fuerzas devastadoras de la naturaleza. Tal es el caso del doctor Rafael Roque Benítez, especialista en Ortopedia y Traumatología del Hospital Fructuoso Rodríguez, de la capital, integrante de la primera brigada de ayuda al pueblo paquistaní, a raíz del terremoto que asoló a esta nación, el 8 de octubre del 2005.

-Paquistán fue su primera experiencia

como médico internacionalista, 

¿cómo reaccionó ante el llamado?

Al conocer la noticia del desastre en Paquistán, se creó inmediatamente la primera brigada médica cubana de apoyo, conformada por miembros del contingente de salud Henry Reeves. Nunca pensé formar parte de la avanzada, porque generalmente la integraban médicos generales e intensivistas, especialistas en Higiene y Epidemiología, en Cirugías, entre otros. Con la ocurrencia del terremoto, se agregó Ortopedia y Traumatología, pues la mayoría de  las  afectaciones  clínicas  eran de  carácter traumático.

-¿Cuál era la situación en el

lugar del desastre cuando

llegó la ayuda cubana?

Fue un terremoto muy violento, 7,6 grados en la escala Richter. Cobró muchas víctimas, desaparecieron ciudades enteras, una de ellas, Muzzefarrebed, llegó a ser catalogada como La Ciudad de los muertos, porque quedaron sepultados más de la mitad de sus habitantes. Otra localidad, Balakót, fue llamada La Ciudad Perdida. Allá se desplomaron edificios completos, centros comerciales. Debajo de esos escombros quedaban personas atrapadas, a la  espera del rescate. Era necesario tener nervios de acero para enfrentar una situación así.

-¿Cómo respondió la población

paquistaní a la atención de

los médicos cubanos?

Al principio ofrecieron resistencia, no tenían referencias de la medicina cubana y temían que fuéramos a ganar dinero a costa del dolor ajeno. En una ocasión, me abordó un paquistaní muy angustiado al entrar al centro American Hospital, quería saber quiénes éramos y cuál era nuestro interés allí. De inmediato supo sobre nuestra ayuda solidaria y gratuita.

Luego volví a verlo en una noticia de un diario local, desde donde agradecía a los galenos cubanos por haber salvado a su hija pequeña, sobreviviente de un derrumbe total. Los niños fueron los más vulnerables, se encontraban en horario de escuela y la fuerza del sismo  hizo que muchos de esos centros colapsaran.

A medida que pasaban los días se incrementaba la presencia de nuestros profesionales en Paquistán. Nos desplazábamos hasta comunidades aisladas para brindar todo tipo de atención, prevenir el brote de epidemias y orientar a los pobladores en el manejo de las medidas higiénico-sanitarias. Se vivía, además, el temor de réplicas constantes de temblor de tierra que llegaban hasta 19 diarias y nos obligaba a dormir en tiendas de campaña a pesar de la inclemencia del tiempo y las bajas temperaturas.

Caminaba varios kilómetros todos los días, subía montañas y revisaba el terreno en busca de personas necesitadas de ayuda médica. De ese modo, encontré a un hombre con fractura de cadera expuesta, situado al borde de un abismo. Mientras le prestaba los primeros auxilios ocurrió otro temblor, y el deslizamiento de tierra puso en peligro la vida de ambos. Fueron momentos de gran incertidumbre durante los cuales tuve que proteger con mi cuerpo al paciente.

-¿Cómo realizaban las intervenciones

quirúrgicas en tan difíciles condiciones?

Para las cirugías en condiciones de campaña contábamos con dos unidades, una en nuestro propio campamento de Balakót y la otra en una pequeña localidad llamada Hassa. Los casos más graves y las sepsis violentas eran remitidos a un hospital islámico de ayuda llamado PIPA, por sus siglas en inglés, que incluía laboratorio clínico, un cuarto de yeso y la posibilidad de operar en un salón hecho a base de contenedores metálicos. A pesar de la situación desfavorable, los paquistaníes llegaron a preferir la atención cubana a cualquier otra.

Roque cumplió su sueño de ser médico en 1996. Entonces aspiraba a especializarse en Medicina Interna, pero ante la necesidad imperiosa de traumatólogos en el país, optó por Ortopedia y Traumatología, "decisión de la que nunca me arrepentiré". Lo dice con orgullo, a tiempo que repasa los recuerdos de los días intensos y útiles que vivió en Paquistán.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Resaltar y valorar el trabajo que desempeñan los médicos cubanos en misiones internacionalistas. Demostrar el quehacer de estos colaboradores y conocer las difíciles condiciones que enfrentan.

Objetivos colaterales: Destacar la entrega desinteresada, solidaridad humana y consagración a la labor asistencial que desempeñan los médicos cubanos en misiones médicas.

Tipo de Entrevista:
Por los participantes: Individual.
Por su forma: Preguntas y respuestas.
Por el canal que se obtuvo: Encuentro directo

Tipo de título: Genérico.
Tipo de entrada: Directa o de presentación.
Tipo de conclusión: Opinión o comentario del entrevistador.

Fuentes consultadas: El entrevistado. No documental.

45 AÑOS REVIVIENDO LA HISTORIA

45 AÑOS REVIVIENDO LA HISTORIA

El Museo de Artes Decorativas brinda su arte e historia a todo el que lo visita.

CLAUDIA ALVAREZ FERRALES,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Más de 3 mil obras de arte de los reinados de Luis XV a Napoleón III y una amplia gama de bronces y porcelanas, muebles y tapices europeos de los siglos XVIII y XIX atesora el Museo de Artes Decorativas, institución de la cultura cubana que arriba este año (2009) a su aniversario 45.

“Con mucha alegría recuerdo el mi primer día de trabajo en este majestuoso lugar lleno de arte e historia”, aseveró Virginia Palacios directora del centro.

La institución expone las pinturas originales de Hubert Robert, Boucher, Nattier y Tocquè y un conjunto de figuras en biscuit; tiene en su interior 10 salones, una galería de arte y un vestíbulo. El jardín de Las Estaciones y el De Noche, rodean la mansión y los visitantes pueden utilizarlos para descansar.

Dicho palacete, construido en 1927, perteneció a la Condesa de Revilla de Camargo durante la década del 40 del pasado siglo. Fue habitada hasta el año 1961 cuando la propietaria se marchó del país, dejando allí todos sus tesoros y colecciones. En 1964 el gobierno cubano utilizó esas piezas como objetos museables.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato adicional.
Tipo de fuentes: Documental y no documental, directa.
Primer valor noticia: Curiosidad.
Otros dos valores noticia: Proximidad o cercanía. Actualidad.
Tipo de noticia: Ligera, simple y directa.

SI DE INVENTARIOS, ESQUIRLAS Y FABULACIONES SE TRATA

SI DE INVENTARIOS, ESQUIRLAS Y FABULACIONES  SE TRATA

YENYS LAURA PRIETO VELAZCO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Los recuerdos, retazos de un ayer individual y colectivo, constituyen la savia fundamental para un joven escritor que encuentra una suerte de patria en la memoria. Amhel Echeverría Peré, ganador del concurso David en el año 2004 con el libro Inventario, y del Pinos Nuevos con su obra Esquirlas, en el 2005, se erige como uno de los más jóvenes defensores de  la literatura cubana actual. Él es uno de los egresados del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, el cual se ha trocado en su sitio de trabajo. Allí me recibe desenfadado y sincero, asumiendo el ejercicio literario como una labor sumamente  seria.

-¿Cuándo ocurre la metamorfosis

a través de la cual se  transforma

de ingeniero mecánico en escritor?

Mi descubrimiento como escritor puedo situarlo en la etapa del servicio social, cuando un amigo me pidió que hiciera el guión para unos dibujos. Esto comprendía el diseño de varios personajes  a partir de una versión libre de la fábula de Esopo, “La zorra y el cuervo”.

A él le gustó el trabajo que realicé y finalmente me sugirió que hiciera otros diseños, pero ahora con textos míos. A mí siempre me gustó leer y escribir, mas nunca pensé devenir escritor. Le presenté otro texto y también le interesó, de esa forma empecé a dedicar mi tiempo libre a la escritura.

Casualmente, donde  yo estaba haciendo el servicio social, que era una unidad militar, me presentaron a un muchacho escritor, Michel Encinosa. Él me sugirió vincularme a un taller literario en Centro Habana, y así lo hice.

Por esa época faltaba una semana para que comenzara el taller Salvador Redonet, lugar donde pude conocer a Jorge Alberto Aguiar, un excelente narrador que fungía como coordinador del mismo. Continué vinculado a los talleres y paso a paso fui venciendo los bloques de conferencias sobre las técnicas narrativas.

Entonces me convencí de que me interesaba escribir con toda la seriedad posible, y cuando digo seriedad no implico solemnidad. Al hablar de seriedad hago referencia a la dedicación con la que se debe asumir un proyecto; eso involucra cultura., dejar de estar con los amigos o con la novia, comprometerte con ese texto que estás escribiendo desde el punto de vista ético, moral, económico… Podemos ubicar la metamorfosis en ese período.

-¿Cómo se vincula al Centro

de Formación Literaria

Onelio Jorge Cardoso?

Mientras formaba parte del taller que coordinaba Jorge Alberto Aguiar, me enteré de que existía un centro que tenía como propósito organizar ciclos sobre técnicas narrativas. En aquel momento no era un taller de formación literaria  porque no tenía un espacio físico propio para compartir las charlas. Por ese entonces se desarrollaban en la UNEAC.

En buena medida, las conferencias que recibí en el Salvador Redonet estaban muy cercanas a las que se impartían aquí ya que su coordinador era a la vez alumno de ese taller.

Allí conocí a muchos escritores jóvenes, lo cual fue muy importante. Pude enterarme de lo que se estaba haciendo en el ámbito literario, los diferentes modos de concebir la literatura, conocer sobre libros que iban a circular. Decidí apostar por el ingreso al centro. Todos sabemos que el requisito básico para entrar es enviar tres cuentos o el fragmento de una novela. En el segundo intento fue cuando logré matricular. Fue todo un año de conferencias fructíferas y de reencuentro con otros escritores.

-¿Cuándo y dónde se

gestó el primer libro?

Mi primer libro, Inventario, surgió mientras formaba parte del taller Salvador Redonet. Allí el coordinador propuso trabajar durante todo un año para conformar un manuscrito y luego enviarlo a concurso. Le entregué una serie de cuentos y resulté elegido para trabajar en el proyecto de un libro. Al concluir esa etapa de trabajo el libro no estaba listo todavía, pero continué en la faena.

En aquel momento su título era Cataplasma y se fusionaba con el fragmento de texto de un autor que me interesa mucho, Juan Rulfo. También opté por una de las cinco becas de creación que se les ofrecen a los egresados del curso y logré obtener una de ellas. Continué trabajando en ese primer libro teniendo en cuenta las sugerencias de varios amigos escritores. Luego envié el libro a concurso y pude ganar el premio David en el año 2004. Digamos que esa fue su primera trayectoria.

-¿Hasta qué punto los

personajes son reales?

Hay que partir de la base de que soy un individuo que forma parte de una sociedad. Comparto espacios de vida, miedos, esperanzas. A mi alrededor están en interacción diferentes entornos caracterizados por la pluralidad de criterios, filosofías y maneras de entender la realidad. Esos individuos  que te rodean llegan a ser amigos tuyos, conocidos…, ese material tanto humano como físico va  a ser la materia prima para los libros que escribo.

Lo más importante es que una vez tomados los personajes del entorno, logren tener un espíritu propio; intensidades que estén latiendo dentro de ellos para que, en la medida de lo posible, los lectores que interactúan con el libro, más que ver una combinación de sus realidades, entren en un universo y puedan tocar con sus manos esos seres que estoy construyendo.

Los personajes pueden y no pueden ser personas que conozco, son y no son individuos que he visto en la calle o en la  televisión. Hay espacios que no podemos alejar de la literatura y, te repito, que en buena medida los personajes de mis libros pueden o no ser de carne y huesos. Todo depende de la manera en que el lector interactúa con la obra.

-¿En qué medida le

interesaría que lo fueran?

Los libros que he escrito, la gente los puede leer como libros autobiográficos que aprovechan la ficción, pero no lo son. Aunque el narrador-personaje se llama Amhel, yo no soy el personaje. No son lo mismo el hombre que escribe, el hombre que vive y el personaje. Sí me interesaba que se formara esa confusión porque hay una gran tendencia en algunos lectores de leer de forma realista todo texto que le llega. 

Lee de igual forma un manual de cocina, una novela histórica o un libro de ficción. Eso produce lecturas erróneas que a la vez son paranoicas y muy ricas, de un lector que está interactuando constantemente con la obra. No son libros autobiográficos y, a la vez, lo son en la medida en que el lector crea que ese Amhel soy yo.

-¿Por qué surge este

Inventario de memorias?

Durante los años 90 sufrí una gran pérdida, al igual que muchos de mi generación y de otras. La mayoría de mis amigos se fueron, y  en estampida. Eso para mí significó encontrarme en un espacio donde habían muchas personas cercanas y otras que aunque no eran entrañables, habían desaparecido; esas que en cierta medida conformaban los fragmentos de mi archivo personal. Este libro me sirvió para exorcizar todo eso. Yo no podía llegar a mi barrio y dirigir la mirada hacia los lugares donde había compartido con esos amigos. Creo que así le pasó a mucha gente. La única  manera posible de arrancarme eso era relatar, narrar y rehabitar ese espacio.

-¿Cuál es su personaje más querido?

Tú pensarás que es el personaje de Amhel, pero es todo lo contrario. Es el personaje de Yani, porque en su esencia se van a resumir una serie de características fundamentales. Está presente en ella la mesura, la paz y al mismo tiempo el arrojo, la necesidad de transgredir barreras, de proponer. Ella es capaz de atreverse al desafío de sus circunstancias.

-¿Y al que más ha  temido…?

En realidad he temido a todos y no digo esto para evadir la respuesta. Desde el punto de vista de la construcción de cada uno de ellos hay un yo psicológico que constituye un gran reto. Debían ser en mayor o  menor medida personas de carne y hueso, incluso para mí, y al mismo tiempo tener una característica que los hiciera particulares por sus intereses y todo lo que se va engranando dentro de ellos.

-¿Qué le interesa que

descubra el lector en su obra?

Es una respuesta complicada porque el lector en la medida en que penetra en la obra se va apropiando de ella. He conversado con lectores que me han revelado zonas de lectura en las que no había pensado. Lo que me propongo es construir un universo en el que todo esté engranado y sea una historia diferente a lo que ya se ha escrito.

-¿Cuál es el mayor reto

que enfrenta como escritor?

Mi mayor reto es no repetirme porque creo que no tiene sentido estar toda la vida escribiendo un mismo libro. En el caso de mis dos primeras obras, la diferencia entre ellas es que Inventario fue el punto de partida de un ciclo que yo me he atrevido a llamar Ciclo de la Memoria; lo que me interesaba era encontrar respuestas para una serie de interrogantes sobre el espacio que he vivido.

-¿Qué propondrá al lector en

la tercera obra de este ciclo?

Boomerang es el tercer estadio del Ciclo de la Memoria. Es una novela más ambiciosa que intenta apropiarse de lo que es una zona de las artes plásticas, de la obra de Wilfredo Lam, Kasimir Malévich… Hay una suerte de banda sonora, que atraviesa la novela de principio a fin, marcada por diferentes géneros. Está presente el jazz, el blue, y un espacio que me interesa mucho por lo que representa como fenómeno generacional y acto creativo: la música del grupo Habana Abierta.

Esa es una parte de la novela. La otra es lo que sucede a nivel de personajes. Quien cuenta la historia es el narrador-personaje Amhel que va a intentar llevar al lienzo algunas de esas zonas de lo que ha vivido, a conocer personas comunes y entes que pertenecen al absurdo. Uno de ellos es el kodama, personaje japonés que representa el espíritu del bosque, tiene un agudo sentido del humor, una capacidad enorme de análisis, pero que al mismo tiempo domina la jerga y es muy erótico.

Se refleja un entorno marcado, al igual que en las otras obras, por cierta rispidez y vaciamientos en un territorio muy estriado a nivel económico, político y social. Cada una de estas historias va estar relacionada con la vida o la muerte como elementos que contraponen lo bello y lo terrible. Toda una gama de situaciones obligarán al personaje a repensar Cuba y el día después.

-¿Cuáles son los escritores

que le han nutrido?

Hay una serie de escritores que me han ofrecido esas savias fundamentales tanto en el nivel humano como en el profesional. Con ellos converso sobre literatura y temas de toda índole. Me han permitido apropiar nuevos protocolos de lectura, ver conexiones diferentes. En este grupo podría mencionar a Orlando Luis Pardo, Jorge Enrique Lage, Michel Encinosa…

Mis maestros son todos esos libros que me han marcado como las cinceladas que van formando una escultura. De Saramago me interesan diferentes zonas, al igual  que  de Rulfo, Vargas Llosa, Henry Miller.

-Precisamente en Esquirlas

aparece Henry Miller como una

suerte de personaje fetiche…

Mientras escribía Esquirlas, un amigo me envió el libro Trópico de Cáncer. Hay fragmentos de ese autor porque me interesaba la carga de energía que Henry Miller me ofrecía como personaje, que fuera y no fuera leído como el verdadero Henry Miller.

-¿A la hora de acercarse a una

obra literaria, se asume como lector

común, ingeniero mecánico o escritor?

En la medida en que voy leyendo un libro lo hago como un  lector común, como un ingeniero mecánico y un escritor. Son tres entidades que están leyendo el libro de manera paranoica.

Mi parte de ingeniero mecánico va desmembrando la obra por piezas,  tratando de conocer todos los misterios que se articularon para producir ese objeto. Como lector común, creo que la literatura de ficción debe partir primero desde el placer y comenzar luego el viaje hacia los territorios que se proponga. Hay veces en que uno de los tres marcha en ventaja. El balance siempre es positivo.

El escritor conoce algunas herramientas, pequeños vicios; por lo cual voy recordando y trato de apropiar eso que convierte al libro en una obra excepcional. Creo que el escritor opera desde el encantamiento, desde la pasión.

POESÍA… ERES TÚ

POESÍA… ERES TÚ

ANAYS ALMENARES ÁVILA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

¿Enamoran algunos jóvenes cubanos con poemas? La magia de buscar la metáfora perfecta, de soñar la frase conquistadora y fascinante, de traducir lo que el corazón grita, de refugiarse en la palabra hechizada de otros o de uno mismo, de enloquecer con el encanto de la poesía, ¿se ha perdido?

Lo que aparentan ser preguntas inofensivas se convierte en un tema que roza a muchos, con el que la realidad nos golpea para demostrarnos que todavía existen los poemas, siguen naciendo de las mentes aladas. Sabemos que están ahí, pero ya no nos acercamos a ellos con frecuencia ni con tanta intensidad.

Quizás sea porque la juventud avanza hoy a una velocidad abismal. En un medio rodeado de música estridente, aire contaminado, estrés, se hace cada vez más difícil encontrar unos minutos para escapar de ese ambiente y dedicarle un espacio al espíritu. Ese que es capaz de crear y fortalecer a las parejas y al amor.

¿Extintos los Románticos?

Todavía/ un amor de «lo amo»/ de «usted», de «bien quisiera/  pero es imposible»...De «no podemos, / no, piénselo usted mejor».../ Es un amor así, / es un amor de abismo en primavera,/ cortés, cordial, feliz, fatal. (Fragmento de “Un poema de amor”, de Nicolás Guillén).

A Carlos Moya, estudiante de Gastronomía, no “le nace” andar regalando poemas ni flores y le “da igual” que se los den a él. «Esas cosas no me interesan, al contrario, me aburren», asegura. Y al parecer su concepción le ha funcionado, lleva más de dos años con Jenny y no planea separarse por ahora: «Ella sabe que la quiero, no necesito darle nada para demostrárselo. Eso es anticuado, no se usa».

Cinthia Rodríguez, ya resignada por lo que le ha probado su corta experiencia, dice que últimamente se han perdido los detalles, sobre todo en los hombres: «Cada día son menos románticos. Una se adapta y pocas veces nos quejamos, pero la mayoría estamos locas porque nos dediquen algún verso».

El romance ha cambiado la atractiva lentitud que apasionaba a los amantes, y según cuenta Daimara Sánchez, estudiante de Facultad de Biología de la Universidad de La Habana, hoy la juventud es más rápida, ya nadie quiere regalar una poesía, no hay tiempo para enamorarse. «Ahora solo piensan en el sexo y lo demás queda a un lado. Claro, todavía existen excepciones», expresa con un deje de incredulidad.

Desde esas escasas virtudes llega Danilo Varona. Mientras pasa el Servicio Militar ocupa su tiempo libre leyendo y escribiendo poemas, algunos para su novia Alejandra, quien lo espera cada fin de semana luego de seis meses juntos.

«Me gustan los clásicos y mis favoritos son Quevedo y Sor Juana Inés de la Cruz. En ellos he encontrado muchas de las palabras que quisiera susurrarle a mi pareja, a veces pienso que saben justamente lo que siento», confiesa.

Para la Doctora Aurora Vázquez, profesora de Sociología de la Universidad de La Habana, todo depende de lo que busca cada quien en una relación: «Si lo que quiere es un acercamiento temporal, una pareja sin enraizamiento de sentimientos ni proyectos compartidos, podemos encontrarnos una forma más superficial de conexión o menos romántica. Sin embargo, puede ser profunda, delicada y refinada si lo que se desea es un basamento sólido en el vínculo amoroso».

«Si la “chiquita” me gusta mucho, sí le digo poemas o hasta le hablo en chino si  ella quiere, pero si no me “cuadra” tanto, no me preocupo por esas cosas», comenta Dayron Suárez, estudiante de Mecánica,  con una mirada de complicidad hacia sus compañeros.

Continúa siendo poca la supervivencia del romanticismo en los días actuales, lo común ahora es ser directos y rápidos, quemando etapas, sueños y hasta posibilidades de una relación más duradera.

Con la experiencia de quien se enfrenta a este fenómeno todos los días, Roxana Matos cree que todavía quedan uno o dos  locos por ahí, pero habría que buscarlos bien. «Están casi extintos los románticos de ese tipo, encontrarse con uno así es un milagro», asegura.

Otros tiempos

Los amorosos callan. /El amor es el silencio más fino,/ el más tembloroso, el más insoportable./ Los amorosos buscan,/ los amorosos son los que abandonan,/ son los que cambian, los que olvidan. (Fragmento de “Los amorosos”, de Jaime Sabines).

«El otro día en el P-6 estaban dos muchachos conversando; él le pidió el teléfono a ella, que le dijo no tenía; entonces él  quería darle el suyo y ella no tenía donde anotarlo. Siguió insistiendo para que lo memorizara. Al final, cuando la muchacha se fue a bajar, él le gritó “¡Oye, no te vas a despedir!” y cuando se acercó le espantó un beso en la boca… así, como si nada, ¿todo muy “poético”, no?».

La anécdota la cuenta Alejandro Mut, un estudiante de Matemática que resalta entre sus amigos por su carácter jovial, y que ante la negativa de uno de sus compañeros, al parecer mejor espectador de los sucesos, se brindó a describir la extraña conquista.

Las técnicas de seducción se han modificado con los años. Lo que antes se consideraba una locura o una falta de respeto es hoy parte de la rutina en la vida de los jóvenes. Para los mayores los días actuales son descabellados, no suelen comprenderlos ni aceptarlos.

«Pretender que el mismo modo de conquistarse sea factible en distintas dimensiones espacio-tiempo no tiene mucho sentido, porque esas dos variables van marcando maneras diferentes de hacer y de manifestarse, incluyendo la expresión amorosa», afirma la socióloga Aurora Vázquez.

Los métodos de atracción los heredamos todos los animales. Mas, en el caso específico de los seres humanos, adquieren un simbolismo diferente, una significación que no toman los demás organismos.

Según el profesor de Psicología, Roberto Corral, en comparación a cincuenta años atrás sí han ocurrido transformaciones en los símbolos, pero no en las intenciones, esas siguen siendo las mismas. «Es como la moda, que cambia, pero la  gente se sigue vistiendo. Creo que no debemos sobrevalorar las características de una generación sobre otra, porque no son tan diferentes. Los propósitos siguen siendo iguales», dice.

Los nuevos estilos varían según los gustos y el nivel cultural de cada quien, o como dijera Tony, un muchacho hippie con un concepto muy flexible del enamoramiento: «Hay mucha gente que se “tira” para los poemitas, Sabina, las saliditas al teatro, “la muela”…, existe de todo».

También las mismas estructuras poéticas se han renovado, se han convertido en formas más experimentales e innovadoras. Los menos viejos están reaccionando ante el panorama actual, como hicieron otros en su momento.

Isbel Díaz Torres, Premio de Poesía AlaDécima 2009, asevera que hoy los versos son mucho más desenfadados, transgresores, y que, incluso cuando tratan temas como el amor, se percibe cierta ruptura y hasta violencia en su forma: «Esto no quiere decir que sea mejor o peor, simplemente es la tendencia de ahora. Por esto una generación no puede esperar que las otras respondan a lo mismo, que se sensibilicen con lo que ellos lo hicieron en sus tiempos».

La raíz del asunto

«La sociedad cubana se volcó hacia la supervivencia durante el “período especial”, por lo que algunas expresiones de espiritualidad fueron desplazadas a un segundo plano. De la misma manera tuvo bastante deterioro toda la estructura de la educación cubana, a partir de los noventa se vio afectada la calidad, aunque se logró mantener la cobertura y eso ya es un logro», comenta la Doctora Aurora Vázquez al referirse a una de las causa del alejamiento de los jóvenes a la poesía.

«Pero era imposible pasar aquella crisis, llegar hasta hoy y suponer que, además de la masividad, se iba a poder mantener la eficacia. Es por esto que los poemas se fueron descalificando como elemento de la cotidianidad en las relaciones sentimentales en la misma medida en que se deterioró como término de estudio», agrega. 

«Yo no leo poesía casi nunca, me parece demasiado enredada. Y no le dedico ninguna a nadie porque puede pensar que soy un ridículo. Prefiero hablar frente a frente, directo, y no andar con papelitos ni versitos», confiesa Miguel Morales, estudiante de la Escuela Formadora de Maestros Lázaro Peña.

Loisi Saínz, filóloga y profesora de la Facultad de Artes y Letras de La Universidad de La Habana, cree que hay un cambio en el propio interés de ir a buscar la poesía.

«La mayoría de los estudiantes universitarios de ahora leen poco y como parte de eso leen poca poesía. Además, se identifican más con otros géneros como el cuento y la novela. Por lo tanto, la poesía ha dejado de ser la vía para comunicar los sentimientos, que siguen siendo los mismos, solo que se expresan de otra manera», añade.

«A mí no me gusta leer poemas, me di cuenta de que eso no era lo mío. Lo que me encanta es la prosa. Sin embargo, sí me “cuadran” las letras de las canciones», admite Michel Valdés, estudiante de la Facultad de Matemática y Computación.

¿Quién dijo que todo está perdido?

Señalar fines a la poesía, por elevados que éstos sean, es no comprender que el poeta ha de vivir dentro de ella como dentro de algo que lo excede y no que él maneja a su gusto, de modo que se puede decir que la poesía vive menos dentro de él que él dentro de la poesía. (Fragmento del ensayo “Hablar de poesía”, Fina García-Marrúz)

«No he enamorado con poemas exactamente, pero sí con canciones, algunas hasta las he escrito yo mismo. Otras veces lo que hago con temas como “Serenata telefónica”, de David Torrens, es cambiar el nombre de la muchacha por el de la que me gusta y se la dedico», cuenta Wilfredo Pomares, estudiante de la Facultad de Historia y Filosofía.

La era en que vivimos nos invita a buscar alternativas con las que nos identifiquemos más, sin embargo, esto no significa que sean menos válidas o profundas.

El psicólogo Roberto Corral cree que los jóvenes se alejan de formas históricas de la poesía, pero están encontrando otras: «Un baile de casino puede tener tanta poesía como el mejor poema del mundo, todo depende de quién y cómo lo interpreten, y ese es un código actual».

-¿Pierde por esto cualidades la juventud?

«No pienso que la juventud esté perdiendo valores, solo los están reconcibiendo porque la vida cambia; una generación no es mejor que la otra, cada una se adecua y asume su momento», explica el doctor Corral.

«Creo absolutamente que sigue habiendo poesía en el amor en estos tiempos», asegura el poeta Isbel Díaz Torres. «En días de presión y violencia social no la dejamos de buscar, pero no como el acto sublime y puro, sino como el compromiso con nuestro tiempo y la necesidad de comprendernos a sí mismos. Y cuando buscamos alternativas, otras fuentes para llenar los vacíos que genera la sociedad, estamos frente a una idea muy poética.

«Las sensaciones que vivimos con la pasión son de catarsis, de riesgos, de incertidumbre de cuál será el próximo paso. No estamos viviendo  con la poesía dentro, sino dentro de ella y nuestros actos son maravillosos y poéticos. Como lo fue el asalto al Moncada por la Generación del Centenario, y nadie piensa que eso tuvo que ver con la poesía», agrega.

Quizás la juventud esté avanzando hoy a una velocidad abismal, rodeada de música estridente, aire contaminado, estrés. Tal vez  no recurran a los poemas en su forma tradicional, no vayan a ellos de modo regular.

De preguntar si los jóvenes cubanos se enamoran con poesía, la respuesta será que sí, lo hacen utilizando sus propios conceptos y símbolos. La interpretación de este término depende de cada quien. Bécquer nos regaló su concepto, ¿y quién podría decirle que estaba equivocado?

“«¿Qué es poesía?», dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul. ¿Qué  es poesía? ¿Y tú me lo preguntas? Poesía… eres tú.”

PONIENDO SU GRANITO

PONIENDO SU GRANITO

Más de 1 300 campesinos en Las Tunas se dedican a la plantación de arroz, cereal indispensable en la dieta del cubano.

SAIMI REYES CARMONA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Como parte de una estrategia para sustituir importaciones, más de 1 300 campesinos en Las Tunas se dedican a la plantación de arroz, cereal indispensable en la dieta del cubano.

En provincia hay alrededor de 950 hectáreas sembradas del grano y con un plan de entrega de tierras en usufructo será posible la incorporación de cerca de 500 hectáreas más a la labor.

Aunque se realizan esfuerzos, en Las Tunas se consume anualmente 27 000 toneladas de  arroz. Los directivos del Ministro de la Agricultura (MINAGRI) pronosticaron para este año el acopio de 2 900 toneladas, que apoyarán la distribución normada y el consumo social en hospitales, escuelas y centros comunitarios.

Estas acciones benefician a la economía del país, puesto que el precio del arroz sobrepasó en marzo de 2009 los 1 250 dólares, en el mercado internacional y sigue en ascenso.

Desde 2003, el precio en el mercado internacional se disparó y en menos de seis años se ha multiplicado diez veces, casi inaccesible para los países pobres, que son los mayores consumidores.

FICHA TÉCNICA:

Tipo de Título: Genérico.
Tipo de Lead: Clásico de Por qué.
Tipo de Cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Tipo de Fuentes: Documentales (periódico Granma, documentos sobre el precios del arroz, inversiones cubanas en este grano).
Primer Valor Noticia: Actualidad.
Otros valores noticia: Repercusión o consecuencias. Cercanía.

CITA CON ÁNGELES

CITA CON ÁNGELES

Eduardo Navarro, Yito, asegura tener el don de sanar con sus manos.

Texto y foto:
EMILIO HERRERA VILLA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Junto a las cunas infantiles
     Junto a los tristes moribundos
      Cuentan que velan los gentiles
      Seres con alas de otro mundo.
                                                             Silvio Rodríguez

El amor al prójimo engrandece las  páginas de  la vida de Yito, un hombre con habilidades curativas capaces de sanar cualquier enfermedad. El Tunero, como también se le conoce en su natal Punta Brava, no diagnostica ni opera solo, es guiado por un cirujano experto: San Lázaro.

“Cuando tengo al paciente delante, siento el problema. Entonces, uno de los tantos ángeles médicos que me acompañan, lo opera a través de mí”.

“Sígueme”, susurra este señor de ojos cansados, pero llenos de vida. Nos adentramos en su “quirófano”. Satisfago mi curiosidad al observar el salón. No existe nada semejante a bisturís u otros instrumentos habituales de una sala de cirugía. Allí, la mirada de cualquier extraño es retenida por una impresionante imagen del Sagrado Corazón de Jesús: “Lo compré en la iglesia del Rincón, pero la mayoría de las vírgenes fueron regalos. Este es mi templo. Aquí desarrollo las dotes. No soy babalow, ni palero, sino un misionero en la Tierra.”

Desde los tiempos más remotos
Vuelan los ángeles guardianes (…)

-¿Cuándo descubrió sus poderes curativos?

En 1943 tenía cinco años y mi papá enfermó gravemente de una pierna. Durante esa terrible situación, oía voces misteriosas en la mente. Era San Lázaro. Nunca había experimentado algo así. Confiando en los instintos, hablé con mi progenitor para no preocuparlo. Estaba seguro de aliviar su sufrimiento.

Agarré la bicicleta y pedaleé hasta la esquina. Inexplicablemente, se rompió al lado de una mata de tunas. Luego, reaparecieron los mismos susurros diciéndome que no iba a caminar mucho. Corté una hoja de aquella planta para probar. Corrí para la casa y la coloqué en el pie adolorido. Sin saberlo, apliqué el nuevo don. Al día siguiente amaneció sin molestia. El primer paciente fue mi papá.

Yito, cuyo verdadero nombre es Eduardo Navarro, asegura que su abuela, antes de morir, le cedió la gracia, llamada por él Manatismo: “Son las capacidades curativas donde empleo solo las manos”.  

No accedió a explicar cómo realiza su labor. Es un guajiro de pocas palabras. Sin embargo, se ofreció a demostrarlo con una consulta particular. El asombro ante lo vivido en esos instantes aumentó considerablemente al describirme mi historia clínica completa. Sus métodos no tienen una explicación científica, pero lo respalda la fe de cientos de personas agradecidas. 

No es médico graduado, pero en cambio, soluciona infinidad de dolencias: “Curo enfermedades de todo tipo, como hernias, asma y epilepsia. En los procedimientos extraigo tumores, opero quistes y extirpo fibromas, entre otras cosas. Incluso, recibo pacientes casi sin esperanza, en estado vegetativo e inválidos, y después de mi atención, salen caminando por sí solos. Las operaciones no dejan marca alguna, los males son expulsados del cuerpo por vía anal o a través de la boca.”

 Cuando este ángel cruza el cielo
 No hay nada que se le asemeje (…)

“He sanado múltiples casos, inclusive, algunos doctores y extranjeros. Primero los chequeo y descubro todos sus dolores. Le pongo una hoja de tuna debajo de la planta de un pie. Luego, la retiro y la utilizo como una placa para ver las aflicciones. Según lo observado, procedo al tratamiento, y si es muy grave cito para otro día”.

Yito localiza las infecciones al pasar las manos por el cuerpo del enfermo. Cuando detecta una anomalía en él, siente una molestia en esa parte de su propio organismo: “Con el tacto opero y destruyo el malestar”. Ante dudas ajenas, le manda al hospital a comprobar el restablecimiento.

“En una ocasión, un turista americano me visitó porque tenía las piernas negras y no podía caminar. Los expertos en su país querían  amputárselas. Después de la consulta, las venas tupidas mejoraron y pudo salir andando por el pueblo”.

Será que son incompetentes
 O que no hay forma de ayudarnos (…)

-¿Su labor es científica o espiritual?

Tiene un poco de ambas. No estudié Medicina, pero soluciono casos que algunos profesionales no resuelven. Ellos apelan a los libros, yo a los ángeles. Mi trabajo no tiene una explicación probada, mas sí resultados. Muchos especialistas cuentan conmigo como una alternativa. Me han remitido personas desde el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK) y otros centros de salud. A veces, entro a las salas de consulta como si fuera un médico más. He ido por salvar una vida y termino socorriendo a diez.
 


 El fin de su apurado vuelo
  Es la sentencia de un hereje (…)

-¿Cobra por sus servicios?

El santo no lo permite. Tengo un recipiente donde las personas pueden hacer ofrendas a San Lázaro y a las otras vírgenes del templo. Los que cobran por prestar ayuda a la gente necesitada son unos explotadores. Nunca aceptaré pago por los servicios. No me interesa el dinero de nadie, sino la salud del prójimo.

Yito confía en haber sido elegido. No aprendió las destrezas por sí solo: “El don no lo tiene cualquiera. Muchos no lo entienden y fingen dolencias con tal de descubrir estos poderes. En tal situación, respetuosamente los despido en la puerta. Mis guías no son bobos y saben reconocer esos trucos.”

Por desgracia, existen defectos en el ser humano como la avaricia y el oportunismo. Este sanador ha lidiado con tales actitudes hasta en su propio consultorio: “Los lunes, miércoles y viernes, días de trabajo, debo asignar turnos por la gran cantidad de personas. Tomé la medida de repartir esos tickets personalmente, porque unos especuladores llegaron a venderlos a 30 pesos.”

Antes de las seis de la mañana, una larga fila espera por la atípica consulta de Punta Brava. El protagonista de los “milagros”, como algunos pudieran definir su labor, no descansa mientras haya personas frente a su puerta: “No tengo tiempo para nada diferente a la curación. Atiendo urgencias a todas horas, incluso de madrugada.”

Este esfuerzo tiene como recompensa la gratitud humana. Yito lo percibe, sobre todo, al recorrer las calles del pueblo. El Tunero es realmente estimado allí, pero los beneficios no se restringen solo a  los coterráneos. Las atenciones traspasan los límites del lugar y los vecinos comentan sobre la inmensidad de las colas. Llegan al salón representantes de todas las provincias cubanas, quienes después del encuentro, parecen salir aliviados del “quirófano”. El gentío habitual frente a su casa demuestra la efectividad de la labor.

-¿Cuánto le afectaría perder su don?

Me sentiría bastante mal. Lamentaría mucho no poder ayudar a otros. Esa es mi vida y estoy enamorado de ella. ¡Eso no lo dice el santo!

En un mundo como el nuestro, complicado y lleno de defectos, son necesarios un corazón y una fe tan inmensa como la de Yito para rescatar la esperanza de los que pueden haberla perdido.


                                                            (…) para evitarles más dolores
                                    y cuentas del sipcoanalista,
   seamos un tilín mejores
                                                                    y mucho menos egoístas.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Dar a conocer la singular labor de Eduardo Navarro “Yito”, en la sanación física y espiritual de muchas personas  mediante sus habilidades curativas.

Objetivos colaterales: Explicar cómo realiza su trabajo y cuándo obtuvo sus poderes curativos. Resaltar el carácter gratuito de su faena, así como el reconocimiento recibido de pacientes de todos los rincones de Cuba y otras partes del mundo.

Tipo de entrevista:
Por los participantes: individual.
Por su forma: mixta.
Por su contenido: de personalidad.
Por los canales que se obtuvo: directo.

Tipo de título: de alusión a frase literaria (canción de Silvio).
Tipo de entrada: de presentación.
Tipo de cuerpo: mixto.
Tipo de conclusión: de opinión o comentario del entrevistador
 
Fuentes consultadas: directa y vecinos de Punta Brava.