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Isla al Sur

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE (DE 1900 A 1951)

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE (DE 1900 A 1951)

II: De 1906 a 1910, una mirada al pasado desde Radio Reloj.

IRAIDA CALZADILLA RODRÍGUEZ

1906

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE. AÑO MIL NOVECIENTOS SEIS. Para los cubanos, mil novecientos seis trajo otro manotazo al ansia independentista de la nación, pues Estados Unidos intervino militarmente la Isla por segunda vez y la Enmienda Platt le sirvió de facilitadora. En el plano cultural, se fue en Guanabacoa la poetisa de fino verso, Mercedes Matamoros. Otras huellas grises en el mundo dejó mil novecientos seis, con la partida del galo Pierre Curie, Premio Nobel de Física, tras un accidente de tráfico; de Henrik Ibsen, noruego de larga vida y excelentes obras como Casa de Muñecas y El pato salvaje; y del impresionista Paul Cézanne, calificado como el precursor de la pintura moderna. Y, para mayor desgracia, la ciudad de San Francisco fue sacudida por uno de los más terribles terremotos de todos los tiempos. Continuará en el próximo minuto...

ALGO BUENO EN MIL NOVECIENTOS SEIS. Conclusión. En los deportes, mil novecientos seis no fue malo: en él se dieron tres citas pioneras en la Francia de vanguardia: el tope internacional de rugby, el Gran Prix de Automovilismo y la competencia mundial de aerostatos. Ese fue el año en que las inglesas se arrebataron por dar vida a sus lacios cabellos con un permanente de peluquería, mientras los norteamericanos se ufanaron de la estrenada gramola para discos. Otros sucesos de mil novecientos seis: John Stuart, un británico con suma chispa innovadora, mostró el príncipe de los filmes de dibujos animados, y Estados Unidos presentó el iniciador de los programas radiales. Sin embargo, para dar la mala talla, los alemanes prohibieron la actuación en el país a una bailarina excepcional, Isadora Duncan. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.

1907

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE. AÑO MIL NOVECIENTOS SIETE. En fines de semana de pertinaz lluvia e intensa humedad, nada más recurrente que la lavadora para andar rápido en el arreglo de la ropa. Por cierto, ¿usted lo sabía?, la Hurley Machine Corps produjo esos primeros aparatos eléctricos en Estados Unidos, en mil novecientos siete. Y para quienes aún conservan las viejas máquinas de coser Singer, el inmueble de la firma fue construido ese año en la ciudad neoyorquina y constituyó el de mayor altura para su época. Durante mil novecientos siete hubo acontecimientos importantes que dieron paso a otros estudios. Entre ellos, el descubrimiento por parte de galenos franceses de un suero para sanar el mal de la disentería. Y otro: los hermanos Lumiere, unidos en sangre e inventos, se alzaron con el éxito de la fotografía a color. Continuará en el siguiente minuto...
 
DOÑA LEONOR. Conclusión. Nunca se bien consoló doña Leonor Pérez de la separación, primero, y el deceso después, de José Martí, de su “Pepe” iluminado por el amor a la Patria. Dicen que largas horas pasaba sentada en el portal de la casa, repasando en la memoria viejas cartas del hijo querido, hasta que le llegó la muerte en mil novecientos siete. Ese fue año desolador para los jamaicanos de Kingston, cuando un terremoto de todos los demonios les arrebató a más de ochocientas personas. No obstante penas, mil novecientos siete dejó una sonrisa para el francés Paul Cornu, quien sostuvo verticalmente su helicóptero a una distancia del terreno de cero como tres metros. En esa época, Pablo Picasso desataba apasionados comentarios a favor y en contra por el cuadro Las señoritas de Avignon. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.
 

1908

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE. AÑO MIL NOVECIENTOS OCHO. Signado por notables estuvo mil novecientos ocho. Por ejemplo, el físico inglés, nacido en Nueva Zelanda, Ernest Rutherford, mereció el Premio Nobel que otorga la Academia anualmente, en virtud de sus aportes sobre la relatividad del átomo. Era el preludio de lo que haría once años más tarde, cuando logró la primera transmutación del mismo. En ese período, otro gran descubrimiento: “la cuarta dimensión”, como llamó al tiempo el alemán Hermann Minkowski. Albert Einstein, a su vez, no se quedó detrás en los empeños científicos y en mil novecientos ocho, en Suiza, expuso la teoría cuántica de la luz. ¿Saben?, fueron investigadores holandeses quienes solidificaron por vez primera el helio. Si desea contribuir con Sucesos del siglo veinte, llámenos. Continuará en el siguiente minuto...

ARREBATOS DE MANET. Conclusión. Desanimado con su obra, creedor de que poca valía tenía, en un arrebato depresivo el pintor francés Claude Monet se deshizo de muchos de sus lienzos, en mil novecientos ocho. El autor de La Catedral de Ruán entonces pensaba que su arte no trascendería el tiempo. Otro que sufrió pesares fue Dorando Pietri, quien después de liderar el maratón olímpico londinense, el trofeo se le escapó dramáticamente a corta distancia de la meta, al caer el hombre exhausto en la pista. Otros sí se apuntaron honores. En mil novecientos ocho Orville Wright batió récord al volar durante setenta minutos y seguía, junto con su hermano Wilbur, en la preferencia del público. Y uno más: Jack Johson fue el primer negro norteamericano en coronarse campeón en un mundial de levantamiento de pesas. Redactó: Iraida Calzadilla Roddrñiguez.
 

1909

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE. AÑO MIL NOVECIENTOS NUEVE. Tan viejo como el hombre mismo, es el deseo de descubrir horizontes más allá de su espacio vital. En ese empeño la historia recoge hazañas como las de Marco Polo, Cristóbal Colón, James Cook, Fernando Magallanes y Roald Amundsen, sin que la lista siga un orden cronológico. Fue ese espíritu emprendedor por hallar lo desconocido al que se suscribieron Robert Peary y Matthew Henson, quienes en mil novecientos nueve llegaron al Polo Norte y su resplandeciente blancura. Ese año, también, el Canal de la Mancha fue sitio para el protagonismo de Louis Blériot, francés que lo cruzó en un apasionante vuelo de treinta y siete minutos. Otro suceso de mil novecientos nueve fue el estreno del código de peligro SOS, durante el naufragio del Slavonia, en las cercanías de los Azores. Continuará en el siguiente minuto...

NIJINSKY Y ANNA. Conclusión. Una pareja clásica del escenario fue la de los bailarines rusos Vaslav Nijinsky y Anna Pávlova. En mil novecientos nueve, el catalogado mejor bailarín de todos los tiempos y el melancólico cisne tuberculoso que aspiró a la perfección, triunfaron en París, Ciudad Luz, con las coreografías de Mijail Fokine. Año excelente para la cultura, se estrenó La esfinge, del escritor español Miguel de Unamuno, en tanto los franceses Emile y Charle Pathé iniciaron los rodajes de noticieros para el cine. En Cuba, nacieron dos hombres de letra y acción militantes, Félix Pita Rodríguez y Raúl Roa. Sin embargo, mil novecientos nueve fue el adiós para la patriota villaclareña Marta Abreu, mujer pródiga en obras benéficas y en donaciones para la causa independentista. Escriba a Sucesos del siglo veinte, a Iraida Calzadilla Rodríguez. 
 

1910

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE. AÑO MIL NOVECIENTOS DIEZ. De trascendencia para la cultura cubana fue mil novecientos diez, pues dos instituciones nacieron para beneplácito de los especialistas: las academias de Artes y Letras y la de Historia de Cuba. Ese año, vio la luz un grande, José Lezama Lima, nombre que en el tiempo se inscribiría entre los poetas de obligada referencia. Otro acontecimiento fue la apertura de la revista Bohemia, publicación decana de la prensa nacional, en cuyas páginas a lo largo de casi nueve décadas está el acontecer del país y hoy continúa su labor informativa y reflexiva de mano de un colectivo con entregas de buena factura. Mi novecientos diez, sin embargo, dio el adiós definitivo a Fermín Valdés Domínguez, aquel hombre escritor y patriota y, por antonomasia, hermano de Martí. Continuará en el siguiente minuto...

VARIOS ILUSTRES SE FUERON. Conclusión. Mil novecientos diez se llevó a varios ilustres. De manos de Mark Twain no saldrían más deliciosas aventuras, ni León Tosltoi volvería a escribir estremecedoras novelas humanas, ni el poeta Pedro Santacilia andaría por calles mexicanas. Una dama de entrega absoluta partió ese año, la mítica Florencia Nightingale, creadora del cuerpo de enfermeras. No obstante, mil novecientos diez trajo novedades y en Hollywood se filmó la primera película, llamada En la vieja California, y la pionera de las versiones de Frankenstein nació en los estudios neoyorquinos Edison. Y algo para sonreír en la despedida: ese año se fabricó la batidora eléctrica, el tango llevó al arrebato a los europeos y se concedió la licencia de piloto a una mujer con verdaderas agallas, la baronesa de Laroche. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE (DE 1900 A 1951)

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE (DE 1900 A 1951)

III: De 1911 a 1915, una mirada al pasado desde Radio Reloj.

IRAIDA CALZADILLA RODRÍGUEZ

1911

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE. AÑO MIL NOVECIENTOS ONCE. Mil novecientos once marcó un hito entre quienes llevan en la sangre el golpe de los andarines. El noruego Roald Amundsen fue el primer explorador en llegar al Polo Sur, adelantándose a los deseos del británico Scott de ser el pionero en caminar por los inhóspitos parajes de hielo. Y en esos ímpetus de primigenios, el arqueólogo Hiram Bingham se alzó ante la maravilla de las ruinas de Machu Picchu, reducto clave de la civilización inca. Mientras, la polaca Marie Curie, recibió el segundo Premio Nobel por sus acuciosas investigaciones en Física, no obstante la Academia de Ciencias Francesa negarle la pertenencia a su membresía. En la Ciudad Luz, en mil novecientos once murió Pablo Lafargue, aquel santiaguero que fuera discípulo, compañero y yerno de Carlos Marx. Continuará en el siguiente minuto...

PISCINA EN MEDIO DEL MAR. Conclusión. Pues bien, ahora van algunos datos curiosos de mil novecientos once: la primera piscina a bordo de un trasatlántico se conoció ese año, y fue el Oliympic la mole que se llevó las palmas al poner tan novedosa oferta para la época. Y otras nuevas: los franceses retrasaron sus relojes algo más de nueve minutos para marcar la hora de Greenwich y fue robado del Museo del Louvre el más famoso de los cuadros de Leonardo da Vinci, La Mona Lisa. En la Isla, murió un hombre de proverbial modestia, el escritor y patriota José Dolores Poyo, amigo y colaborador de Martí, y uno de los organizadores del Partido Revolucionario Cubano. Sucesos del siglo veinte es una sección que espera por sus colaboraciones. Llame o envíe una carta aquí, a su emisora amiga Radio Reloj, dirigida a la periodista Iraida Calzadilla Rodríguez.

1912

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE. AÑO MIL NOVECIENTOS DOCE. Como en una mala jugada de cara o cruz fue el final de uno de los músicos más importantes nacido en esta tierra, Claudio Brindis de Salas. El violinista llamado el Paganini negro, presente en las más reconocidas salas europeas, murió en mil novecientos doce, en un Buenos Aires hostil a quienes quedaban despojados de fortuna. En Cuba, ese año estuvo signado por el fallecimiento de otros grandes, como Ramón Roa, mambí que por igual enarboló el verso patriótico y el machete redentor en los campos insurrectos. Y también partió José Marín Varona, considerado el padre de las bandas militares en la Isla. En mil novecientos doce hubo, no obstante, un nacimiento que con el decursar del tiempo se erigiría en patrimonio de la cultura: la recurrente poetisa Mirta Aguirre. Continuará en el próximo minuto...

EL HORROR DEL TITANIC. Conclusión. Cuando un año antes se realizó la botadura del trasatlántico Titanic, nadie imaginó la tragedia de mil novecientos doce, al hundirse aquella mole considerada perfecta. Un iceberg provocó la catástrofe y el horror quedó inserto como palabra clave en el recuerdo. Menos conocido, pero también de espanto, fue el hundimiento del vapor español Valbanera, en aguas del litoral de La Habana de principios de siglo. En mil novecientos doce, a pesar de los pesares, se cumplieron retos como el de Albert Berry, al lanzarse en paracaídas desde un biplano; o el del profesor Dastre, quien logró en Francia el primer injerto de córnea. Y hubo más: se cronometraron las carreras electrónicamente durante los Olímpicos de Estocolmo; y, ¡escuche!, nacieron las cocinas eléctricas. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.

1913

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE. AÑO MIL NOVECIENTOS TRECE. ¿A quienes, de los que me escuchan, les gusta el ballet? Para ustedes va especialmente este dato de mil novecientos trece, cuando en el bohemio París abierto a todo lo nuevo, se abucheó y criticó sin piedad La consagración de la primavera. Fue un duro golpe para el compositor ruso Stravinsky y el coreógrafo Vaslav Nijinsky. No obstante ese percance cultural ya olvidado, fue un buen período en términos generales. Se estrenó en Nueva York la pionera de las muestras internacionales de arte moderno; Marcel Proust publicó En busca del tiempo perdido; y Charles Chaplin inició su carrera cinematográfica en Estados Unidos. Y, ¡por fin!, apareció el cuadro La Mona Lisa, robado dos años atrás. En mil novecientos trece se fundó en Cuba el Museo Nacional. Continuará en el próximo minuto...

COSAS DE ESTE MUNDO. Conclusión. Los norteamericanos, tan dados a impresionar con sus rascacielos, cual monstruos alzados en el espacio para imponer una cultura de violencia, en mil novecientos trece vitorearon en Nueva York la conclusión del edificio Woolworth. Se convertía así en el más alto del mundo hasta entonces, con sus impresionantes doscientos cuarenta y un metros. Ese fue el año en que irrumpió el acero inoxidable de múltiple utilización hoy día, y echó a andar con gasóleo el buque de guerra Queen Elizabeth. Y algo para quienes se olvidan del mundo cuando llenan un crucigrama de la revista Bohemia: en mil novecientos trece el diario New York World incluyó uno en su oferta de entretenimientos. Sucesos del siglo veinte lo redactada Iraida Calzadilla, quien espera por sus sugerencias.

1914

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE. AÑO MIL NOVECIENTOS CATORCE. Como demonio desatado a los cuatro vientos estuvo marcado mil novecientos catorce con el inicio de la Primera Guerra Mundial. El asesinato del archiduque Francisco Fernando sirvió de inicuo pretexto a los ojos de la historia, para favorecer un conflicto bélico que duró cuatro años y dejó la estela dolorosa de quince millones de muertos, de ellos diez millones en los campos de confrontación. Aquella guerra de rapiña impuso su huella de espanto y de dolor en millones de familias, regó hambrunas y enfermedades y desoló los territorios ocupados. Mil novecientos catorce con la también llamada Gran Guerra, abrió con notas agudas, arrebatadoras, cruentos conflictos que sobrevendrían a lo largo de la presente centuria. Continuará en el siguiente minuto...

ALGO DE OPTIMISMO EN UN AÑO DE DOLOR. Conclusión. Signado por la Primera Guerra Mundial, mil novecientos catorce tuvo, sin embargo, otros acontecimientos no trágicos. El explorador británico Ernest Schackleton tomó rumbo a la Antárdida en un viaje extendido por tres años, y el también inglés Campbell Beasley causó asombro al anunciar la existencia de restos de tres ciudades en la selva peruana. Ese fue el año en que Charles Chaplin estrenó el personaje de El Vagabundo y, por primera vez, un actor negro norteamericano, Sam Lucas, obtuvo el protagonismo en un filme, La Cabaña del Tío Tom. En mil novecientos catorce concluyeron las obras del Canal de Panamá, debutando en su cruce la nave El Anchón. Y a los despistados al cruzar calles: en Cleveland se estrenaron los semáforos para controlar el tráfico. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.

1915

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE. AÑO MIL NOVECIENTOS QUINCE. Observo una fotografía que trae al presente la angustia del conflicto. Son soldados británicos cegados por el gas de cloro, utilizado por vez primera por los alemanes en campos de enfrentamientos, durante la continuación de la Primera Guerra Mundial, en mil novecientos quince. Fue un año, además, en el que las ratas hicieron estragos en las trincheras y dejaron tras su paso enfermedades y muertes. En mayo, el trasatlántico Lusitania fue hundido ante las costas irlandesas y el espanto debió recorrer los corazones de aquellos mil novecientos setenta y ocho pasajeros, de los cuales salvaron la vida poco menos de seiscientos. La guerra no es juego, es verdad devastadora. El mundo vivía con la zozobra pintada en los rostros de las gentes, durante mil novecientos quince. Continuará en el próximo minuto...

ADIOS AL HOMBRE DE LOS MOSQUITOS. Conclusión. El sabio cubano Carlos J. Finlay falleció en mil novecientos quince. El “hombre de los mosquitos”, como se le llamó, legó a la humanidad el descubrimiento del agente transmisor de la fiebre amarilla. Otro cubano ilustre que partió fue el escritor y patriota Gonzalo de Quesada. Y aunque el mundo vivía tensiones de guerra, hubo espacio ese año para el estreno de obras como La verdad, de Jacinto Benavente; El amor brujo, de Manuel de Falla; La Sinfonía Alpina, de Richard Strauss; y Marianela, de Benito Pérez Galdós, subió al escenario. En Cuba se abrió el Teatro Nacional de La Habana. En mil novecientos quince, sin embargo, la gran Sara Bernhardt tuvo la irreparable pérdida de su pierna derecha. Una caída mientras actuaba en Tosca, posibilitó el trágico suceso. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE (DE 1900 A 1951)

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE (DE 1900 A 1951)

IV: De 1916 a 1920, una mirada al pasado desde Radio Reloj.

IRAIDA CALZADILLA RODRÍGUEZ

1916

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE. AÑO MIL NOVECIENTOS DIECISEIS. Mientras los periódicos llenaban páginas en mil novecientos dieciséis con relatos sobre la Primera Guerra Mundial y el sacrificio de los hombres en el frente, en la retaguardia las mujeres asumían un papel protagónico. Ellas estuvieron en toda gestión que requirió de su presencia. Fueron, además, aliento espiritual en zonas de conflicto cuando, como enfermeras, arriesgaban por igual sus vidas para auxiliar a enfermos y consolar moribundos. Ese año fallecieron tres prestigiosos autores: Felipe Trigo, Jack London y Rubén Darío. También murió Hiram Mixan, inventor de un triste artefacto: la ametralladora. En mil novecientos dieciséis fueron movilizados nueve mil soldados norteamericanos. ¿Objetivo? Perseguir al mexicano Pancho Villa. Continuará en el siguiente minuto...

RELOJES ADELANTADOS. Conclusión. La iniciativa de los hombres de adelantar o atrasar relojes de manera que el cambio de horario favorezca el aprovechamiento de la luz solar y la economía de energía, es bastante vieja. Por ejemplo, en mil novecientos dieciséis los británicos adelantaron una hora y debió ser una conmoción para una sociedad acostumbrada a ritos cotidianos. ¿Saben algo? Ese año los magnates de la Coca-Cola lanzaron al mercado el producto envasado en una botella diferente, de forma sinuosa, con el doble propósito de impactar al público y el de evitar imitaciones. ¡Ah, para las amigas que escuchan! Fue en diciembre de mil novecientos dieciséis que se puso en venta el primer esmalte de uñas en Norteamérica. Se llamó Cutex y la “chispa” se le encendió a Notham Warran. ¡Bravo por él! Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.

1917

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE. AÑO MIL NOVECIENTOS DIECISIETE. Pese a los cambios políticos ocurridos en la década de los noventa, este siglo incuestionablemente está marcado por un antes y un después de la Gran Revolución Socialista de Octubre, en mil novecientos diecisiete. Liderada por Vladimir Ilich, Lenin, llevó a primer plano a campesinos y obreros, a los desposeídos y desclasados de la Rusia zarista, a quienes entregó el poder. La propiedad privada fue desplazada y en su lugar el Estado simbolizado por la hoz y el martillo asumió el destino de su pueblo. Unos años después y con la integración de otros territorios, pasaría a llamarse Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, y sería paradigma de hombres y mujeres luchadores por un mundo más justo. En mil novecientos diecisiete nació el primer Estado comunista. Continuará en el próximo minuto...

FIN DE UNA MUJER ENIGMATICA. Conclusión. Muy cuestionada ha sido la vida de la bailarina Mata Hari tanto por sus fogosos lances amorosos como por la participación como espía en los días aciagos de la Primera Guerra Mundial. Pues bien, en el octubre parisino de mil novecientos diecisiete fue fusilada por espiar para Alemania. Ese año llegó a las manos de los lectores la versión íntegra de un libro de recuerdos, Platero y yo, del poeta Juan Ramón Jiménez, y se produjo el primer disco de jazz de la historia. Y en medio de los avatares de las potencias sumidas en conflictos bélicos, los norteamericanos se aparecieron con la entrega de unos premios que duran hasta hoy. En mil novecientos diecisiete nacieron los Pulitzer, para obras relevantes en las categorías de literatura, periodismo y música. Iraida Calzadilla Rodríguez les entrega diariamente los sucesos del siglo veinte.

1918

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE. AÑO MIL NOVECIENTOS DIECIOCHO. El norte de Francia, en Coppiegne, fue el sitio preciso para declarar el fin del conflicto bélico que envolvió a Europa durante los cuatro terribles años que duró la Primera Guerra Mundial. Fue en noviembre de mil novecientos dieciocho y parecía que el mundo renacía desde el horror de más de diez millones de muertos en los campos de batalla, desde el hambre, la gripe devastadora y la desesperanza de familias para siempre sin el retorno tibio del hogar. Desde las cenizas, se enfrentó el comienzo. En esta Isla, el proletariado podía sentirse orgulloso de su estirpe solidaria. El primero de mayo de mil novecientos dieciocho expresó su respeto por el triunfo de la Revolución Socialista de Octubre, por el Estado de obreros y campesinos conducido por Lenin. Continuará en el próximo minuto...

DEBUSSY EN LA MEMORIA. Conclusión. Creador de poemas sinfónicos como Preludio a la siesta de un fauno, El mar y El martirio de San Sebastián, el francés Claude Debussy murió todavía joven, a los cincuenta y cinco años, en mil novecientos dieciocho. A esa edad también partió Gustav Klimt, uno de los más reconocidos pintores austriacos, cuya obra está estrechamente ligada al estilo art nouveau. Terminada la guerra, busquemos ahora datos menos trágicos. En mil novecientos dieciocho en California fue instalado el mayor telescopio hasta esa fecha; en Massachussets empezó la comercialización de relojes eléctricos; y en Nueva York los semáforos con tres colores resultaron toda una novedad para choferes y transeúntes atentos al rojo, verde y amarillo. Y es que nada detiene el desarrollo. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.

1919

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE. AÑO MIL NOVECIENTOS DIECINUEVE. Era principios de mil novecientos diecinueve y los enemigos de la revolución tenían orden de masacrar a las figuras más prominentes del Partido Comunista Alemán. Así, Karl Liebknecht y Rosa Luxemburgo, fueron asesinados en un Berlín que, al conocer de sus muertes, en dos ocasiones se convocó para en muchedumbre impresionante despedir a sus héroes. Año convulso, en la capital moscovita se fundó la Tercera Internacional y, unos meses después, el Ejército Rojo bolchevique se alzó triunfador ante el Ejército Blanco. En el país de obreros y campesinos en mil novecientos diecinueve sucedió también un hecho sin precedentes, abrió la Escuela Estatal Cinematográfica, primera de su tipo en el mundo. Los soviets abrían las puertas de la creación al pueblo. Continuará en el próximo minuto...

EL GATO FELIX. Conclusión. Para los pequeños de hoy, ver en la “tele” al gato Félix pudiera parecerles un animado poco atractivo para sus referencias contextuales. Sin embargo, cuando ese felino extravagante surgió en mil novecientos diecinueve de manos del australiano Pat Sullivan, fue todo un acontecimiento de divertimentos para grandes y chicos. Otros sucesos ocurrieron ese año y dejaron su impronta en las ciencias. La partícula más pequeña, el átomo, fue dividida por el inglés Ernest Rutherford; colegas suyos validaron la teoría de la relatividad del muy controvertido Albert Einstein; y el Premio Nobel de Medicina fue adjudicado al belga Jules Bordet, por sus investigaciones sobre inmunología. En Cuba, mil novecientos diecinueve marcó el nacimiento de la revista Carteles, en La Habana. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.

1920

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE. AÑO MIL NOVECIENTOS VEINTE. Revolucionario, fundador del periodismo moderno, hombre de acción y militancia, John Reed partió para siempre en tierras de Bakú, otrora Unión Soviética, en mil novecientos veinte. Dejaba el legado de un estilo objetivo que no desestimó la belleza literaria y dio, ante todo, una tesis social. Los diez días que estremecieron al mundo fue su obra mayor y en ella quedó recogida la epopeya de la Revolución de Octubre. En Cuba, en mil novecientos veinte, se produjo la trascendente Protesta de los Trece, liderada por el revolucionario Rubén Martínez Villena. Así, intelectuales de primera línea se pronunciaron contra la injusticia, la opresión y el robo a las arcas del Estado por parte del gobierno de turno. Sucesos del siglo veinte le acompaña de lunes a viernes. Continuará en el próximo minuto...

VUELVEN LAS OLIMPIADAS. Conclusión. Dos años después de la primera conflagración, el mundo se recomponía y en mil novecientos veinte se celebraron las Olimpiadas, luego de ocho años de receso. En Amberes, Bélgica, se efectuaron los juegos. En Estados Unidos, dos sucesos fueron importantes: se declaró la Ley Seca, es decir, se prohibió el consumo de alcohol; y las mujeres lograron que su voto se tuviera en cuenta, después de una campaña que duró media centuria. En mil novecientos veinte fallecieron varios grandes: el escritor español Benito Pérez Galdós, el artista italiano Amedeo Modigliani, el explorador norteamericano Robert Peary y el torero español José Gómez Ortega, conocido como Joselito. Un toque de gracia en esa fecha: en Norteamérica se comercializó el primer helado sujeto con una delgada varilla. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.

DE CUBA PARA EL MUNDO, CON MARTÍNEZ PÍREZ

DE CUBA PARA EL MUNDO, CON MARTÍNEZ PÍREZ

El Premio Nacional de Periodismo José Martí 2005, sustenta que la radio no ha pasado de moda, y sigue siendo un medio muy importante.

ZENIA BLANCO Mc LEARY,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Un periodista de "larga, larga" historia es Pedro Martínez Pírez, quien se inició en el oficio antes del triunfo revolucionario, desde muy joven, y durante sus estudios en la Escuela de Comercio de Santa Clara, su ciudad natal. Allí editaba un boletín de contenido político que rebasaba el marco estudiantil y se proyectaba contra la dictadura de Batista.

Tiempo después, a mediados de la década de los 60, ejerció la diplomacia en dos países de América Latina: Ecuador y Chile. También hizo periodismo en la revista OCLAE, 1966, su primera escuela, desde entonces optó definitivamente por esta apasionante profesión.

De esa fecha hasta hoy, ha trabajado en la página internacional del otrora vespertino Juventud Rebelde y en la Agencia Prensa Latina. Realizador de numerosos comentarios, artículos, y entrevistas publicadas en las revistas Cuba, Bohemia, Verde Olivo, Romances, y otras. Esa vasta trayectoria le ha hecho merecedor de la Réplica del Machete de Máximo Gómez, del Premio Nacional de Periodismo José Martí (2005), Premio Nacional de la Radio por la obra de la vida y diputado al Parlamento cubano por su municipio Plaza de la Revolución. Actualmente trabaja en la emisora Radio Habana Cuba (RHC). En ella ha permanecido por más de 35 años y hoy es su subdirector.  

Posee un inmenso tesoro: una bella voz. Pero agrega al físico unos ojos azulísimos que increíblemente conservan el brillo de la juventud. Adivino que debió ser rubio. También es alto. Una vez fue detenido en el aeropuerto de Miami, pues las autoridades de Inmigración decían que era un espía ruso que pretendía infiltrarse en América Latina con pasaporte cubano. “Increíble, pero cierto”, dice.

-Tiene muchas fotos del Che aquí…

El Che es uno de mis paradigmas, y por supuesto, Pedro Albizu Campos, Simón Bolívar, José Martí, el poeta Roque Dalton, que trabajó aquí, en RHC. A él le dedicó Silvio la canción del Unicornio, a él, y a su hijo “Loquito”, muerto en la guerrilla del Salvador. Esto otro es una carta de uno de nuestros cinco héroes, de Gerardo, me escribió.

-Si, tiene fecha de mayo 11 del 2006. ¿Puedo leerla?

Adelante.

“Desde hace algún tiempo le debía estas líneas, aunque le haya enviado en varias oportunidades mis saludos de agradecimiento a través de Adriana. Como sabrá, a diferencia de mis hermanos, cuyas prisiones están geográficamente más cercanas a Cuba,  aquí no llegan las ondas de nuestra radio, por lo que sus intervenciones los sábados en el noticiero de Radio Pacífico se han convertido para mí, en un importante bálsamo. Te espero deseoso semana tras semana.”(…)  

-¡¿Un importante “bálsamo”?!

Que cosa más linda, ¿eh? ¿Tú te imaginas que ese hombre diga eso? Esperaba mis crónicas, me oía.

-¿Se imaginó alguna vez que lo escuchara?

No… nunca. Para escuchar RHC hace falta un radio de onda corta  o buscarla en Internet. A ellos no les permiten eso en la prisión. Entonces me contactaba por Radio Pacífico.

-¿Y a partir de ese momento?

Bueno, a partir de ese momento hice un énfasis muy especial, trabajé cosas especiales para él, mensajes, por ejemplo, de Adriana…

-Formó parte del Directorio Revolucionario.

¿Quién influyó en su formación como revolucionario?

Mi formación elemental se la debo a mi padre. Me puso al tanto con artículos, libros, hombres de letras como Onelio Jorge Cardoso,  comunistas.

-¿Comunistas?

Si, él siempre fue muy rebelde. En una sociedad racista como era aquella, jamás se sentó del lado de los blancos. Claro, todo eso por culpa de los yanquis, antes no era así, los españoles se mezclaban con las indias, con las negras, de ahí salieron ustedes, las mulatas, uno de los mejores productos de Cuba.

-¿Qué pasa hoy con la radio?

Después del golpe de los medios

televisivos ¿ha pasado de moda?

No ha pasado de moda, y sigue siendo un medio muy importante. Claro, la televisión es un medio muy poderoso, de mucho impacto, tanto, que te ven hoy por el televisor y después todo el mundo te conoce. Es, como dijo Raúl, el alma atómica de los medios.

Prefiero la radio; sin embargo, la gente me conoce más por mi participación en programas de TV: Ángulo Ancho, Raíces de Nuestra Historia, las Cuatro Misas del Papa cuando vino a Cuba en 1998, y otros, y no tanto por mi labor radial. Aunque a veces me he encontrado en una cola  o algún otro lugar y cuando hablo la gente me dice: usted es Martínez Pírez, o Pírez, como casi siempre me nombran; reconocen mi voz.

-Su colaboración no fue sólo en estos programas…

No, hice además coberturas en Ginebra, para la Comisión de Derechos Humanos; en Quito, cuando fue Fidel Castro a la toma de posesión de Rodrigo Borja en 1988. Trabajé, además, en el programa Hoy Mismo, este comenzó en 1991 y estuvo ocho años en el aire. Lo mismo hacía de moderador que entrevistas y comentarios; tuvimos diálogos con Fidel, entrevistamos a Ricardo Alarcón, llevé al pintor Guayasamín; a personalidades como Mauro Casagrande.

-Cubrió también eventos deportivos,

¿le gusta el deporte?

El deporte me gusta mucho, principalmente como manifestación de cubanía. He entrevistado a Álvarez Cambras, ese médico maravilloso, merecedor de la más alta distinción: el collar olímpico. También a Javier Soto Mayor, a Stevenson y otras figuras. Estuve, además, en Santa Marta, Cartagena, Montería, Barranquilla, 1976, en el Campeonato Mundial de Béisbol Amateur; luego en Medellín, Colombia, en los Juegos Centroamericanos del Caribe. En 1979 fui a San Juan, Puerto Rico, a los Panamericanos y a Barquisimeto con los Juegos Mundiales de Béisbol Juvenil, esa es la ciudad musical de Venezuela, la ciudad de los crepúsculos, capital del departamento Lara.

-¿Por qué la radio y no la televisión?

Es más íntima, y puedes escucharla mientras estás haciendo otra cosa. Radio Habana Cuba es la voz de Cuba para el mundo, y eso es lo que yo me siento, lo que quiero ser. Estar, participar en esta batalla de ideas.

-Ya lleva usted  35 años, ¿ o más?

No, llevo mucho más; comencé bajo la dirección  de Violeta Casals en Radio Rebelde, donde hice mis primeras labores como comentarista. Después, cuando fui diplomático, grabábamos los discursos de Fidel  transmitidos por RHC y los divulgábamos por la emisora Cosmopolita de Quito, propiedad de un admirador de la Revolución Cubana.

-¿Cómo calificaría su periodismo?

Mi periodismo es otro, ligado profundamente a la política, a la cultura, a la batalla por la identidad. A los nuevos graduados les aconseja ser periodistas las 24 horas y no perder jamás la ética.

-Ese tema tan polémico,

¿cuál es su punto de vista?

Mira, te puedo hacer una anécdota de algo que me ocurrió en el Palacio de las Convenciones: yo tenía una grabadora, Fidel estaba hablando con unos compañeros y entonces alguien me dijo: “Oye, grábale a Fidel”, y le contesté: “No, porque Fidel en estos momentos está conversando, no está dándome una entrevista”. ¿Ves?, es un problema ético, lo otro sería un acto de espionaje, y no es el caso, ¿cierto?

-Después de tantos años de trabajo,

¿se siente satisfecho?

No me siento satisfecho. Además, como Subdirector General debo dar el ejemplo, y aún envío trabajos a concursos, sometiéndome al juicio y a la crítica de los demás.

-Numerosos artículos y entrevistas,

pero nunca un libro, ¿por qué?

Mi primer libro quiero que sea sobre mi padre, con ese objetivo he recopilado mucha información y entrevistado a personas que lo conocieron. Te hablo de Onelio Jorge Cardoso, Luis Carbonell, incluso él recita un poema de mi padre, “La carta  negra”. Todavía no he podido escribirlo, cada vez que lo intento me ataca lo emotivo y entonces… ¿comprendes? Mi padre era una persona maravillosa, “El Chaplin Cubano”, como le decía el cuentero. Pero el cuentero, era mi padre.

-Por último, ¿vale la pena hacer periodismo?

Es una buena pregunta, ¿sabes?

Queda pensativo y luego me contesta: “El periodismo hay que amarlo y yo no encuentro otra forma de ser más útil”.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación sobre los Premios Nacionales de Periodismo José Martí, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Ficha técnica:

Objetivo central: Conocer la labor periodística de Pedro Martínez Pírez más a fondo.

Objetivos colaterales: Sus paradigmas; diversas opiniones del entrevistado.

Tipo de entrevista:
Por los participantes: Individual.
Por su forma: Clásica.
Por su contenido: De personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Directa.

Tipo de título: De referencia al entrevistado.
Tipo de cuerpo: De preguntas y respuestas.
Tipo de conclusión: De opinión del entrevistado.

Fuentes consultadas:

Periódico Juventud Rebelde del 11 de marzo del 2005.
Periódico Granma del 11 de marzo del 2005.
Entrevista de Waldo González a Martínez Pírez, para la Revista CubArte.
Currículo de Pedro Martínez Pírez, UPEC.

¿JULITA VERNE O MARTA ROJAS?

¿JULITA VERNE O MARTA ROJAS?

“Un premio es un impulso para ser mejor y contribuir al desarrollo de la profesión propia y de uno mismo como ser humano”, destaca la periodista del diario Granma.

MARÍA ELENA MARCELO TORRES,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Cuando se estrenó Lo que el viento se llevó en Santiago de Cuba, una joven fue al estreno y quedó poco complacida con el final. Al día siguiente, como muchas otras veces, le contó a su madre la película que había visto, pero con un desenlace “ligeramente” distinto. Cuando la madre vio la película, dijo: “A partir de ahora, te voy a poner Julita Verne”. Esa Julita es hoy Marta Rojas, Premio Nacional de Periodismo José Martí del año 1997 y uno de los paradigmas del periodismo cubano.

-¿Cuál es su definición de periodista?

Alguien que asuma un compromiso, ya sea político, moral o de cualquier otra índole, y que tenga además una percepción bien clara de la realidad.

Marta Rojas es la autora de El juicio del Moncada, testimonio personal antológico prologado por Alejo Carpentier, Premio Miguel de Cervantes. Ha publicado también los libros Vietnam del Sur; Escenas de Vietnam; Tania, la guerrillera inolvidable; Testimonios sobre el Che; El que debe vivir (Premio Casa de las Américas en 1978); El aula verde, y El médico de la familia en la Sierra Maestra. Hoy continúa en la primera fila del diario Granma.

-Usted se graduó de la Escuela Profesional

de Periodismo Manuel Márquez Sterling

hace más de 50 años. ¿Qué diferencias

existen entre aquel periodismo y el actual?

La diferencia es total. Aquel era un periodismo privado y ahora los órganos de prensa son del estado revolucionario, no los dirige un anunciante. Antes, había periódicos en los que, si un anunciante veía que una información podía ser negativa a sus negocios, retiraba el anuncio y el director del periódico tenia la potestad de despedir a quien no le conviniera.

Además, cuando el alumno de Periodismo terminaba, no sabía como ahora que iba a trabajar en un centro de prensa determinado. Eso había que ganárselo, que demostrar, que hacer colaboración o tener una influencia o una amistad muy grande.

Cuando yo estudié, en la década de los años 50, uno hacía prácticas, por lo general, en una estación de radio o de televisión porque los periódicos casi nunca aceptaban alumnos.
Otra diferencia es el desarrollo y la evolución impositiva de la tecnología, la era digital en
aquel momento aún no existía. En fin, todo era más rudimentario.

Marta se siente satisfecha de la preparación que recibió en la escuela Márquez Sterling: “Agradezco mucho que en la Escuela de Periodismo la mayoría de los profesores, yo diría que el 98 por ciento, eran periodistas en plena faena profesional. Eran periodistas en función y eso era bueno porque nos enseñaban las cosas cotidianas que suceden cuando se trabaja. Ahora es más técnico, quizás tengan un nivel cultural más amplio, no lo dudo, pero en la práctica, aquello era muy útil.”

-¿Cuáles son las características que

no le pueden faltar a un periodista?

En primer lugar, el periodista tiene que leer porque si no lee, no podrá escribir correctamente y decir verdaderamente lo que quiere. Esto se ha perdido, antes se hacía, no por obligación, sino porque si no tenía un determinado nivel, no se pasaba de ser reportero simple, de esos que dan la noticia por teléfono y el redactor se las escribe. Además, un periodista debe vivir constantemente al tanto de lo que está sucediendo en el país.

Me he encontrado con colegas a quienes he preguntado si han leído una información que salió y han dicho que no tienen tiempo. Es vital tener avidez por saber, un mínimo de cultura general. No se trata de ser erudito, pero sí de saber de qué se está hablando, sobre todo los antecedentes históricos, no restringidos al país propio, sino del mundo.

Otra cuestión: no casarse nunca con una sola fuente. Si se tiene una fuente muy importante, sopesarla. No afiliarse al ciento por ciento a lo que dice Internet porque es un negocio hecho por los seres humanos. Pero no se puede tampoco negar la tecnología, y lo digo por experiencia propia.

Es opinión de esta destacada periodista que “el periodismo es una profesión y a la vez una vocación que puede hacerse de manera autodidacta, pero es primordial un conocimiento básico de la teoría.”

-Usted es una de las dos mujeres que ha

recibido el Premio Nacional de Periodismo

José Martí. ¿Qué siente al respecto?

¿Solamente lo han recibido dos mujeres? No lo sabía. Recibí el premio con gusto, como cualquier profesional, pero nunca he trabajado con la intención de recibir premios. Si significa algo, es un poco más de responsabilidad. Que la gente no diga: “Mira, esa es la que recibió el premio y tiene faltas de ortografía”. Un premio es un impulso para ser mejor y contribuir al desarrollo de la profesión propia y de uno mismo como ser humano.

-De todos los reconocimientos que ha

recibido, ¿cuál tiene mayor valor personal?

El Premio José Martí es un reconocimiento muy importante desde el punto de vista profesional, es significativo en la vida de un periodista. Pero en el aspecto sentimental tengo dos valiosos: uno es el de Heroína del Trabajo, significa mucho para mí porque tiene la firma de Fidel. El otro no es un premio, sino un prólogo escrito por Alejo Carpentier para mi libro La Generación del Centenario; en él dice cosas que, por venir de esa persona, tienen una valía grande y constituyen un compromiso. Yo le decía a su viuda cuando me reconocían algún trabajo: “No hice quedar mal a Alejo”.

Acerca del periodismo que se hace en Cuba, ha declarado con anterioridad: “Pienso que se está haciendo el periodismo que se puede. En primer lugar, refiriéndome a la prensa escrita, el período especial y las dificultades de papel hicieron que los espacios se redujeran, y eso ha limitado el desarrollo de los periodistas que han ingresado a la profesión en los últimos tiempos.”

-Usted hizo cobertura periodística

durante los conflictos en Vietnam.

¿Qué significa ser un corresponsal de guerra?

Es una de las experiencias más grandes que he tenido. Los momentos más difíciles, más complejos, fueron en las estancias en el Sur de Vietnam porque estaba ocupado por los norteamericanos y vivíamos en la selva, en el frente. Fue una enseñanza muy grande desde el punto de vista profesional.

Fui preparada con grabadora y cámara, pero los vietnamitas, que son muy sabios, me dijeron que se me iban a echar a perder. Al final, lo hice todo a mano. Aquella época  del año era muy húmeda y las libretas las envolvíamos en nylon, pero creo que de diez que llevé, sobrevivió una. La tinta se iba diluyendo de un día para otro. No se trata de no utilizar la tecnología. En condiciones normales, uno se apoya en todos los medios que tenga, pero el periodista tiene que estar preparado para trabajar bajo cualquier condición.

Como periodista, cree que la ejercitación de la memoria es un recurso fundamental. Durante sus años de profesora pedía a sus alumnos, a manera de ejercicio, que describieran con minuciosos detalles, una habitación en que hubieran estado; además, considera esencial que un periodista tenga la capacidad de adaptarse, sin importar lo adversas que sean las condiciones.

-Profesional y personalmente,

¿qué ha sido para usted entrevistar a

personalidades como Fidel Castro y Ho Chi Min?

Un privilegio haber tenido esa oportunidad, pero eso no se logra si uno no se avala con un esfuerzo en los planos profesional y personal. Hay que trabajar mucho. Una de las cosas que me caracterizan es la laboriosidad. Yo no sé vivir sin trabajar.

-¿Cuál es su opinión acera de la privatización

de los medios de comunicación?

La situación existente en el mundo es peor que la de antes, ahora ya no hay un dueño del periódico, sino empresas que tienen hasta treinta periódicos, consorcios. Hoy, con la globalización de la información, esta se ha vuelto más dependiente de la política o concepto noticioso de un consorcio.

-¿Qué cree acerca de las relaciones entre los círculos

de poder y los medios de prensa en la actualidad?

En el mundo globalizado donde vivimos es sumamente difícil que exista una independencia entre el poder y la prensa, es casi imposible, casi una ilusión.

Esta periodista ha admitido en entrevistas anteriores que las letras la tuvieron atrapada desde el inicio. Siendo adolescente, redactaba cartas de amor por encargo de sus amigas. A los trece años escribió su primera novela. Dentro de sus obras del género ficción se encuentran El columpio de Rey Spencer, Santa lujuria, La cueva del muerto, El harén de Oviedo, e Inglesa por un año, esta última Premio Nacional de Literatura en el Concurso Alejo Carpentier. Recibió, además, la Réplica del Machete de Máximo Gómez y es  Premio de Periodismo Cultural José Antonio Fernández de Castro. Nunca ha cesado de escribir.

-Por último, una revelación…

Hay un componente de la cultura cubana que no he abarcado en mis libros anteriores: el chino. Hice una novela cuyos elementos principales son cómo se introdujeron en Cuba, están relacionados todos los componentes chinos en la cultura cubana, desde la comida hasta cualquier otra cosa. La entregué hace unos meses al Instituto Cubano del Libro y espero que la publiquen próximamente. El título provisional es El equipaje amarillo.

En una entrevista que dio a Rogelio Nogueras, Marta Rojas declaró: “Si existe la suerte de lo que dicen los americanos ‘estar en el lugar adecuado, en el momento adecuado’, pero no tienes el ímpetu y la persistencia para alcanzar algo, no lo logras”. No cabe duda que esta mujer predica tanto con la palabra como con el ejemplo, porque ímpetu y persistencia no le han faltado. Durante sus años de labor periodística ella ha demostrado que se pueden lograr los retos más altos en cualquier frente de batalla.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación sobre los Premios Nacionales de Periodismo José Martí, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Ficha técnica:

Objetivo central: Resaltar la personalidad de la periodista cubana Marta Rojas.

Objetivos colaterales: Indagar acerca de su experiencia como periodista y conocer su opinión sobre temas de esta profesión.

Tipo de entrevista:
Por sus participantes: Individual
Por su forma: Mixta
Por su contenido: De personalidad
Por el canal en el que se obtuvo: De encuentro directo

Tipo de título: Interrogativo
Tipo de entrada: Retrospectiva
Tipo de cuerpo: Mixto
Tipo de preguntas: Abiertas, de análisis, informativas.
Tipo de cierre: De información o noticia.

Fuentes consultadas:
Base de datos de la UPEC.
Entrevista a Marta Rojas realizada por Luis Serrano.
Entrevista a Marta Rojas realizada por Rogelio Nogueras,
www.prensared.com.ar  
Entrevista a Marta Rojas realizada por Michel Hernández para Granma.
Entrevista a Marta Rojas realizada por Rosa Miriam Elizalde, tomado del periódico Juventud Rebelde, 9/3/97.
Entrevista a Marta Rojas realizada por Luis Suardíaz, tomado del periódico Granma, 22/2/1997.

“MI LIBRO NO ES UNA BIBLIA”

“MI LIBRO NO ES UNA BIBLIA”

Entrevista a la profesora Iraida Calzadilla Rodríguez para la tesis de licenciatura Pensar la noticia. Dimensiones del periodismo asumidas por los autores cubanos sobre periodismo impreso.

JUSTO PLANAS CABREJAS,
periodista del semanario Trabajadores.

También pensando en el lector de periódicos escribió Iraida Calzadilla La nota. Construyó su estudio, como si fueran clases. “Es, en síntesis —explica en la introducción del libro—, un intento por agrupar en un solo cuerpo todo lo encontrado respecto a la nota informativa, material muchas veces de difícil acceso tanto para estudiantes como para profesores. Y es también una propuesta que busca unificar el método con que se imparte la asignatura”.

Y así sucedió. Aunque la inmensa mayoría de los libros sobre periodismo existen por y para la docencia, La nota es uno de los pocos que cualquier principiante puede leer. No solo por la claridad del estilo, también porque en los primeros capítulos precisa los conceptos básicos del periodismo, sus funciones; y apoya la mayoría de las explicaciones con ejemplos tomados de la prensa cubana o elaborados por sus alumnos.

Y no por esto, valga aclararlo, La nota es una obra menor. Es, sin dudas, el texto que resuelve con mayor solidez los problemas de la objetividad periodística. Y para lograrlo se desplaza a la sociología y se apropia de lo referente a construcción de la realidad. Y no solo utiliza este concepto para entender la objetividad. A la luz de la construcción de la realidad y la sociología de la cultura en general, muestra los valores noticia, los géneros, el periodismo todo, como especies en movimiento, en diaria transmutación. Se desprende entonces un tratamiento flexible de la nota informativa.

Calzadilla comienza por las estructuras clásicas del género (como todo buen pedagogo) para alcanzar las más creativas soluciones técnicas. Pesan en todo momento los muchos años que la investigadora dedicó al ejercicio del periodismo. No los soslaya. Los integra con aquella teoría que maneja, otras veces escribe: “A mi juicio”… “Pero atendiendo a la literatura consultada”…

-Usted se graduó en 1977. ¿Cómo estaba organizada la enseñanza de los géneros periodísticos cuando era estudiante?

Por semestres. Se impartían los géneros como asignaturas. Primer año: Información y Entrevista. Segundo año: Reportaje y Opinión. Tercer año: Radio y Televisión. La explicación de los géneros periodísticos como tal, con estructuras de construcción generales, las más tradicionales, respondían más a la escuela clásica norteamericana de la objetividad al escribir. No dábamos ni interpretación ni investigación desde las perspectivas que tenemos hoy.

En interpretación lo que más se acercaba era la noticia integral que ponderó José Antonio Benítez, uno de los primeros y más sistémicos teóricos cubanos en nuestro campo después del triunfo de la Revolución. Pero aún así, sus textos siguen siendo más referentes de la nota informativa.

En cuanto a la investigación, se trataba de que los trabajos fueran lo más completos posibles, pero ni siquiera recuerdo que nos hayamos adentrado en los campos de la metodología que hoy son herramientas fundamentales en el programa de estudio.

Sí recuerdo que ya en esa fecha en la nota informativa no solo se impartían los referentes clásicos de las 6 W y la pirámide invertida, sino también, otras estructuras novedosas y al uso.

-¿Cuáles puntos deberían retomarse?

Lo mejor que tuvo ese diseño de plan de estudio es que permitía la práctica diaria en los medios. Era una enseñanza con un propósito muy definido de formar al periodista desde la teoría y la práctica constante, el hacer ahora y ya. Había una formación humanística mayor. Creo haber recibido contenidos más amplios de Historia, Filosofía, Economía y Literatura. Sin embargo, al valorar la evolución del plan de estudio en general, estoy convencida de que hoy es cualitativamente muy superior y necesario en relación con el que tuve.

Otro aspecto favorable es la incorporación de asignaturas optativas, de manera que cada estudiante se vincule a las más afines desde el punto de vista personal. Y en cuanto a otras disciplinas como Metodologías de la Investigación y Teoría de la Comunicación, ni soñábamos con esas bases teóricas tan importantes para el periodista de hoy.

-¿Recuerda los libros de texto que utilizaban?

Deben haber sido los tradicionales de la época. No tengo muchas precisiones. Sí recuerdo el de la Nota Informativa de Irene Trelles y Miriam Rodríguez Betancourt, pues cuestiones muy personales me llevaron a su lectura; aún así, no defino si fue antes o un poco después de haberme graduado.

Sí tengo conciencia de los libros de formación en Historia y Literatura, tal vez por preferencia individual. Fue una época de mucha lectura, casi competíamos entre los estudiantes. La formación humanística nos distinguió, había una atmósfera general de incorporación de la cultura venida por diferentes vías y manifestaciones. Se hablaba de literatura, de teatro, pintura, cine. Realmente fue un tiempo de una cosmovisión que trascendía los nexos de la Universidad.

-¿Qué influencias de la facultad a la que pertenecía la carrera existían sobre la enseñanza de los géneros?

Tuvimos un claustro de profesores muy reconocidos tanto en la propia profesión, como los que venían a impartir las asignaturas de servicios. De la carrera, estuvieron no solo excelentes docentes de la planta del Departamento, sino también otros que ofrecían ciclos de conferencias desde los paradigmas de la práctica y eso, lógicamente, era muy motivador para los futuros periodistas que éramos entonces. De los de servicios, la antigua Facultad de Humanidades dejó una gran impronta.

-¿Qué circunstancias le permiten impartir la asignatura Periodismo Impreso?

La escasez de periodistas en el sector y la necesidad de diplomados y cursos de reorientación profesional. Comencé como profesora del Movimiento de Periodistas Docentes “Elio Constantín”, de la Unión de Periodistas de Cuba, año 2001. También, la necesidad de profesores en las materias de Periodismo impreso I y II, en el Departamento de Periodismo, FCOM; docentes que tuvieran amplia experiencia en el ejercicio de la profesión, aval en las tutorías de las prácticas preprofesionales de los estudiantes y también que ejercieran la docencia. Año 2002.

-¿Ha impartido muchos cursos?

En la FCOM, ocho. En el Instituto Internacional de Periodismo, perdí la cuenta, pues no solo son los diplomados de reorientación, sino los internacionales y los que se imparten en provincias, además de cursos y conferencias tanto con sedes en ese centro, como fuera de él. A eso se suma la experiencia en el diplomado que la FCOM ofreció en la Universidad Bolivariana de Venezuela y el Curso Propedéutico y la Maestría en Comunicación que también comenzó en ese centro de altos estudios.

-¿Qué aspectos destaca en la enseñanza de los géneros?

Partir de las bases clásicas. Sin dominio de lo clásico no se puede pasar con organicidad a arquitecturas comunicativas más flexibles y, por ello, doblemente complejas en el empleo intencional y armónico de los datos y de los recursos que aporta la escritura.

Tengo una divisa: no podemos redactar a saltos de caballos. Es decir, escribir con torpeza, deshiladamente; esa construcción —o no construcción, para ser más precisa— del mensaje pierde, entonces, su eje central, su destino natural como producto. Una vez en el estadio de una mayor creatividad, pasar a la trasgresión y lograr el propio estilo, el que es reconocible fuera de lo que está establecido y que, aún así, sigue validando lo mejor de lo clásico.

Una premisa de quienes enfrentan estas materias: no imponer. Los docentes somos mediadores entre el conocimiento y el estudiante. Les proporcionamos vías, herramientas, posibilidades y probabilidades. La hora crucial, la de escribir, estará sesgada siempre por la percepción individual, por el talento personal, por el esfuerzo y la cosmovisión de cada quien. Nos queda, como docentes, estar a una altura muy elevada de la honestidad profesional y transmitir nuestro saber con profundo convencimiento de que cada estudiante lo trascenderá. Solo así habrá valido la pena tantas horas de entrega a la enseñanza.

Siempre digo: en periodismo dos y dos son cuatro, tres, cinco. Es decir, nada es eterno, todo es cambiante mientras signifique evolucionar, perfeccionar. Es por ello que abogo por una enseñanza abierta a las diversas tendencias, que tome de ellas lo que mejor se adecue al periodismo cubano, determinado por un entorno y circunstancias específicas. Hablo de nutrirnos de todas las fuentes a partir de un pensamiento crítico que permita abrazar o excluir con mirada ancha lo que proponen los estudios de europeos, norteamericanos y latinoamericanos, muy importante estos últimos, pues su visión del periodismo es más cercana a lo nuestro.

En el campo nacional creo que existen altibajos. De una parte, una sólida producción de la Academia desde el punto de vista teórico. Realmente una fuente inspiradora. Por otra, aunque muy buenos en sus presupuestos prácticos, creo que todavía la producción desde los medios necesita de más referentes teóricos, siento que se explica mayoritariamente a partir de lo ya conocido. Incluso, de lo ya trascendido.

Suele prevalecer el enfoque del cómo hacer. Hoy ese enfoque comprende más. Sin los nexos teóricos bien desarrollados estamos lejos de alcanzar profundos estudios de la Periodística, tan vista como hermana pequeña aún en los campos de la comunicación, y qué decir entonces desde los saberes y haceres de la literatura. Un repaso brevísimo por Internet nos demuestra cómo toma auge nuestro universo en el campo de la investigación, cuántos profesionales valiosos están dando sus miradas, sus reflexiones en torno a.

-¿Qué ventajas y deficiencias encuentra en los planes C y D?

Particularizo en mi campo: no enfrento dificultades con la asunción del Plan D en la Universidad. Mis materias lejos de apocarse en contenidos, se multiplican, pues hoy tenemos muchas opciones para impartirlas y que van desde la clase tipo, hasta los talleres, seminarios, investigaciones. Creo que nos trae flexibilidad. Todo está en el concepto del propio profesor de cómo concebir la clase, la interacción que establezca con los estudiantes; en suma, los modos de transmitir los conocimientos, las maneras de “tirarse” a fondo en el espacio privado y público del aula.

-¿Qué bibliografía utiliza?

La básica que rige la Academia: Gargurevich, Vivaldi, Miriam Rodríguez Betancourt, Julio García Luis, Pepe Hernández, Martínez Albertos, Concha Fagoaga, en un largo etcétera que también incluye mi libro sobre la nota informativa, pues hoy, como nunca antes, contamos con una excelente bibliografía fundamental. Pero si solo quedamos ahí, un curso y otro serían repetitivos. Puedo afirmar que los contenidos que impartí hace cinco años han variado, no porque el de ahora niegue a aquellos, sino porque están enriquecidos con nuevos aportes encontrados en el rastreo sistemático de información bibliográfica.

Ese espíritu de renovación permanente debe transmitirse a los estudiantes, quienes hoy poseen una herramienta fabulosa, Internet. Ellos no pueden acomodarse a lo que fácilmente les entrega la Academia a inicios de cada semestre, hay que incentivar en ellos la investigación y el debate colectivo de esa búsqueda. Eso hago.

-¿Qué ventajas y desventajas encuentra en el hecho de que la carrera de Periodismo pertenezca a la Facultad de Comunicación?

¿Sinceramente? Una carrera es buena en tanto su claustro se entregue a la labor formativa con todo rigor. Nosotros en la FCOM tenemos muchas condiciones físicas adversas, sin embargo, cada año nos enorgullecemos de los jóvenes que graduamos. Uno los ve intelectualmente crecer de manera impresionante. Si tenemos buenas condiciones, indiscutiblemente eso repercutirá en mejores transmisiones de los conocimientos, pero digo que no es lo esencial. Lo esencial está en uno mismo, en las cotas que te impongas como docente o como alumno, o como jefatura, en fin, cada quien en su rol. Y si generalizo, creo que tener cerca a tan buenos docentes en el campo de la Comunicación y las Ciencias de la Información, siempre será una ventaja.

-¿Por qué se interesa por las teorías sobre géneros periodísticos?

Desde mis años como periodista a tiempo completo siempre me interesé por conocer más de mi campo profesional. Esos estudios también me los impuso la propia práctica, la manera en que concebía informaciones diferentes a las establecidas en los medios como inamovibles y, sin embargo, era su propia “trasgresión” lo que lograba una repercusión positiva. Pero no me sucedía solo a mí, era un fenómeno que veía repetirse en otros periodistas y eso yo “leía” que funcionaba.

Como nunca he creído inventar el “agua tibia”, como solemos decir en las redacciones y como quería hallar respuestas a esas interrogantes, comencé a estudiar, al principio hasta espontáneamente en las búsquedas. Leer me llevó a la pasión por la Periodística. A eso se une que en mi casa estaban las bases propicias, pues mi esposo es profesor de la Facultad y podíamos intercambiar materiales, experiencias, reflexiones. Íbamos de la práctica a la teoría y de la teoría a la práctica. Y finalmente llegó la posibilidad de impartir clases. Ahí sí fue una acometida intensa, entusiasmada, febril, muy responsable, muy comprometida, en la que iba construyendo cada clase con muchos deseos de decirle a los estudiantes: “Miren, eso existe hace más de 50 años. No estamos cometiendo herejías, sencillamente la Periodística plantea mucho más”.

De una parte, siempre me han preocupado los cánones clásicos e inalterables hacia los que aún hay aferramiento en Cuba, ello entorpece de alguna manera la viabilidad en la comprensión del mensaje periodístico por parte del receptor; de otra, pensar en que a largo plazo se puede incidir en una nueva mirada al construir esos mensajes, es alentador, da fuerzas a pesar de las críticas. De ahí, el resto: mucho estudio sistemático, mucha comprobación y asunción de todas las fuentes con mirada crítica. La Nota es un compendio de ese acucioso investigar. Y, no obstante, si hoy tuviera que escribirlo, añadiría mucho más.

-¿Qué la motiva a escribir un libro sobre la nota informativa?

Ni idea de escribir un libro. Para mí eso era algo que tenía que ver con los profesores veteranos a quienes siempre he respetado mucho. Ocurrió casualmente. El día que presenté mi examen de categorización docente en la FCOM, la doctora Miriam Rodríguez Betancourt me preguntó cómo planeaba la docencia. Yo iba después de ese encuentro al aula y llevaba en la cartera mis tarjetas de clases.

Recuerdo que cuando se las enseñé, dijo: “Esto es un libro”. Quedé pasmada. Pero Miriam, quien fue mi profesora justamente de nota informativa, me halagó y motivó mucho. Recibí de ella y de Roger Ricardo, mi esposo y también profesor de asignaturas de periodismo, un gran apoyo. Fueron consejeros críticos, y eso es muy importante para quien haga un libro.

-¿Qué circunstancias propician la elaboración y posterior publicación de La nota?

Creo que la necesidad de periodistas en los medios. Esa es la base que posibilitó todo lo demás. A partir de ahí, la comprensión por parte de las instituciones vinculadas a la problemática, de dotar a los estudiantes de la mayor cantidad de libros de textos actuales. Una facilidad está también en que la Unión de Periodistas de Cuba posee su casa editora, la Pablo de la Torriente, por tanto, cuando se pide editar un libro: hace falta.

Además, hubo papel disponible. Adentrarme en muchas otras cuestiones no es mi encargo. Solo sé que la carrera hoy dispone de una vasta bibliografía: libros que a veces los estudiantes no valoran en toda la profundidad de sus contenidos ni en cuánto podrían costar en el exterior. Algunos son referenciales clásicos, columnas, en el periodismo.

-¿Qué aspectos de su libro resultan novedosos, poco desarrollados o aportan una perspectiva diferente dentro de las teorías elaboradas en Cuba y el resto del mundo?

Ante todo, mi libro no es una Biblia y quiero dejarlo sentado. No me propuse con él sobresalir en nada. Si es bueno o no, eso lo dirán quienes lo lean. El libro solo tuvo y tiene para mí un propósito: que el estudiante cuente con un texto didáctico organizado en el que pueda encontrar tanto los referentes teóricos como los prácticos. Con él digo qué es esto o aquello y ese esto o aquello tiene uno o varios ejemplos que mostrar.

Traté de llevar a él todo lo que encontré referido a la nota informativa, todas las tendencias: lo clásico, lo menos clásico y lo más contemporáneo. La visión era esa: un cuerpo único que agrupara lo que yo había localizado. El libro, además, no impone. No está en mi naturaleza imponer rígidas normas en el hacer periodístico. El hacer periodístico solo tiene para mí una norma rígida: escribir bien. Los caminos que se tomen son muy particulares.

Eso sí, creo que refuta la tendencia de los haceres en gran parte de los medios cubanos de que solo está bien lo que comienza con las 6W y continúa con la pirámide invertida. Pero lo rebate desde la perspectiva de que hace más de 50 años se viene hablando de ello. Muestra que la mirada “objetiva” se desmoronó hace más de medio siglo, y que no puede en nuestro ámbito latinoamericano existir un periodismo fuera de las visiones de la subjetividad, la emoción y el color, porque eso es lo que nos caracteriza como miembros de esta área geográfica: la vida en plena intensidad, en sistémico goce, dolor, drama, sátira, humor, espectáculo. El latinoamericano vive en toda coloración la mayoría de las veces cambiando de manera drástica, concluyente, para después pasar a otras manifestaciones más reposadas. Y si el periodismo es reflejo de la sociedad en que se gesta, no podemos construir un periodismo ajeno a lo que somos y nos identifica como pueblos.

-¿Qué características, tratamientos, intereses, distinguen los estudios cubanos sobre géneros periodísticos?

Solo una acotación: creo que hay urgencias de que se realicen más estudios encaminados a la problemática de los géneros que son, en primera instancia, el sustento de lo que hacemos como periodistas. La conclusión es muy amplia y depende del universo, las pautas, la cosmovisión de cada quien. Si usted ve en pequeño, así es su mundo. Si la mirada le llega al infinito, hasta allá irá.


 

MAMÁ...

MAMÁ...

Un regalo por el Día de las Madres.

ISABEL ALLENDE
 
Siempre que quieren hablar de madres en la televisión muestran mujeres con chicos en los brazos, sonrientes, dulces, cariñosas, sin  una pizca de cansancio, espléndidamente maquilladas y a eso agregan maravillosas frases de posters.
 
¡¡¡Mentiras!!! Las mamás no somos abnegadas amantes del sacrifico y aguerridas guerreras que todo lo pueden. (Aunque más de una vez queremos abarcar TODO).

Las mamás lloramos abrazadas a la almohada cuando nadie nos ve, pedimos anestesia en el parto. Pedimos disculpas cuando están dormidos por los gritos y enojos de la mañana, besamos sus caras cuando duermen y les decimos cosas bonitas aunque nadie se de cuenta.
 
Madres que en todos los idiomas, tenemos que poner el despertador a las 2 de la mañana para ir a buscarlos a una fiesta.
 
Madres que tenemos que poner el despertador a las 6 para estar listas a las 8 y por mas temprano que te despiertes se hace tarde.
 
Nos peleamos con el Papá que a veces ni tiene culpa de nada y regañamos a todos….

Cuando les decimos que no se peleen con ese compañerito que les dice ’enano’ o ’cuatro ojos’, y les damos toda clase de explicaciones conciliatorias, en realidad querríamos tener el cogote del pequeño verdugo entre nuestras manos.
 
Y también pensamos que la vieja de geografía es un mal bicho cuando les baja la calificación porque no saben cuántos metros mide el Aconcagua , el Nilo, o cuales son los municipios de tu estado, que, al final, a quién carajo le importa!. (Pero no lo podemos decir.)
 
No es que nos encante pasarnos horas en la cocina tratando de que el pescado no tenga sabor a pescado y disimulando las verduras en toda clase de brebajes, en lugar de tirar una hamburguesa a la plancha o un simple lonche.... Es que tenemos miedo de que no crezcan como se debe.
 
No es que nos preocupe realmente que se pongan o no un suéter.... Es que tenemos miedo de que se enfermen.
 
No es que los queramos más cuando se bañan.... Es que no queremos que nadie les diga roñosos, sucios y que huelen mal.
 
No lo hacemos por Uds. Lo hacemos por nosotras.

Porque ser mamá no tiene que ver con embarazos, pañales y  sonrisas de Mejoralito.
 
Tiene que ver con querer a alguien más que a una misma.

Con ser capaz de cualquier cosa con tal de que ustedes no sufran. NADA, nunca, jamás.

Aunque les gritemos, y los enojos y los golpes para corregirlos que nos convierten en malas madres y en brujas sin sentimientos.

Ustedes nos hacen felices.... cuando les encantan nuestras guatitas, las sopitas, cuando nos consideran sabias por contestar todas las preguntas de los concursos de la tele.

Cuando vienen llorando a gritos porque se rasparon la rodilla y nos dan la posibilidad de darles consuelo y curitas.
 
Cuando recién levantadas nos dicen, qué linda estás, mamá, cosa que casi nunca sucede.

Cuando nos proponen casamiento porque somos "SU NOVIA". (y lo disfrutamos mientras llega la primer noviecita que nos destierra de ese lugar).
 
USTEDES NOS HACEN MEJORES. (Aunque no se los digamos)
 
Nos dan ganas y fuerzas. Nos comeríamos un animal crudo antes de que les toquen un dedito del pie.
 
Nos lavamos la cara y salimos del baño con una sonrisa de oreja a oreja para hacerles saber que la vida es buena, aunque nos vaya como el reverendo carajo.... y estemos mas jodidas que nunca.....
 
Cantamos las canciones de "Las divinas" y de Patito Feo y vemos Bob Esponja y escuchamos a Jonas Brothers y compramos Notucid y Tempra y repasamos 5 000 veces la tabla del 2, la del 3, la del 8, y arreglamos el carburador para llevar a los chicos al fútbol, al inglés, a dibujo, a la psicóloga, a basquet, a volley, a danzas, a la casa de la amiga, al karate, a la maestra particular, al dentista, al médico, a comprar un pantalón, un vestidito...
 
Y armamos 24 bolsitas con anillitos y pulseritas y tratamos de que el pastel parezca un Pikachu y que el huevito parezca una cara feliz con la catsup.

Hacemos maquetas escolares y Disfraces o al menos lo intentamos hasta las 3 de la mañana.
 
Y nos buscamos otro trabajo y sacamos créditos y nos compramos libros y vamos al psiquiatra y al pediatra y a los videos y negociamos con los maestros y los acreedores y recortamos figuritas y estudiamos junto a ustedes ríos, provincias, las capitales de los países de Europa y nos ponemos lindas y nos enojamos y nos reímos y nos salimos de quicio y nos convertimos en la bruja y la princesa de todos los cuentos.....
 
Sólo y exclusivamente para verlos felices.

A NUESTROS HIJOS: VERLOS FELICES ES LO QUE NOS HACE FELICES.
 
Ojalá pudiéramos pegar el mundo con cinta scotch (como la lámpara que cayó en combate en la última guerra de la piyamada), para que fuera un lugar mejor para ustedes.
 
GRACIAS POR HACERME SU MAMÁ. GRACIAS POR HACERME TAN IMPORTANTE.
 
Gracias, por esas porquerías que hacen en el colegio con corchitos, sopas, semillas y palillos (que casi nunca entiendo para que sirven pero guardo religiosamente)
 
Gracias por los abrazos, los besos, las lágrimas, los dolores, los dientes de leche, las cartitas, los dibujos en la refri.

Gracias por los berrinches e insultos, por tantas noches sin dormir, los boletines, las plantas rotas del jardín por jugar a la pelota, Por mi maquillaje arruinado por ser usado para jugar a la mamá, por las fotos de la primaria...
 
Son mis mejores medallas.

Gracias porque LOS AMO mas que a mi VIDA.
 
Y ese, es el amor que me hace grande.

Lo demás es "marketing".

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE (DE 1900 A 1951)

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE (DE 1900 A 1951)

V: De 1921 a 1925, una mirada al pasado desde Radio Reloj.

IRAIDA CALZADILLA RODRÍGUEZ

1921

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE. AÑO MIL NOVECIENTOS VEINTIUNO. Para quienes tenemos la dicha de andar con la ternura de la madre abrazándonos el corazón, el segundo domingo de mayo en Cuba es motivo de alegría y de homenaje-resumen en un día que debiera perpetuarse cada segundo. Pues bien, el Día de las Madres se institucionalizó aquí en mil novecientos veintiuno, a iniciativa del periodista Víctor Muñoz. Sigamos ahora con sucesos ligeros: ese año, en Chicago, a las féminas que se atrevieron a lucir sayas cortas se les multó a pagar diez dólares. En tanto, la francesa Coco Chanel, quien llevó al mercado una nueva moda sobria y práctica, estrenó el Chanel número cinco el día cinco del mes cinco del año. Y algo serio: en mil novecientos veintiuno, Marie Stopes inauguró la primera clínica de control de natalidad en Inglaterra. Continuará en el siguiente minuto...

SACCO Y VANZETTI. Conclusión. ¿Recuerdan la película sobre los italianos Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti? Drama real el de esos obreros en Estados Unidos quienes, en mil novecientos veintiuno y luego de una gran polémica, el jurado los declaró culpables de asesinato. La historia sobrevivió para demostrar el trasfondo político del hecho en una Norteamérica siempre con ojerizas hacia los emigrados. En contraposición, en el nuevo Estado proletario, la estadounidense Isadora Duncan hacía realidad el sueño de crear una escuela de danza en Moscú. En mil novecientos veintiuno la ciencia se anotó un éxito cuando los canadienses Bantig y Best aislaron la insulina para tratamientos contra la diabetes. En tanto, la cultura perdió a Enrico Caruso, a quien más de cincuenta mil admiradores fueron a rendirle el último homenaje. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.
 
1922

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE. AÑO MIL NOVECIENTOS VEINTIDOS. “La muerte tocará con sus rápidas alas a quien profane la tumba del Faraón”, advertía la inscripción ante el resguardado cuerpo de Tutankamón, hallado en mil novecientos veintidós. Y maleficio o ciencia, tras el hallazgo del monarca que reinó mil cuatrocientos años antes de nuestra era, falleció el canario del egiptólogo Howard Carte, los integrantes de su expedición, el financiero de la exploración lord Carnarvon y hasta su perro. Trece años después del descubrimiento, se registraban veintiuna víctimas. Continuando con las tragedias, en mil novecientos veintidós se despidió Alexander Graham Bell, el escocés que tanta polémica ha suscitado en torno a la paternidad del teléfono. También, Marcel Proust, escritor de En busca del tiempo perdido; y la poetisa cubana de amable rima, Luisa Pérez de Zambrana. Continuará en el siguiente minuto...

PARA ESPANTAR LA MALA SUERTE. Conclusión. Tras un minuto fatídico como el anterior, contemos ahora sucesos más reconfortantes para espantar la mala suerte de mil novecientos veintidós. ¿Saben quiénes eran las “flappers”? Pues así se les llamó a las muchachas que vestían a la moda a inicios de la segunda década del siglo. Esa fue época propicia para que varios británicos escalaran hasta novecientos setenta y cinco metros de la cima del Everest, la más monumental elevación del planeta. En tanto el norteamericano Doolittle, avezado aviador, atravesó de punta a punta su país en poco menos de veinticuatro horas. Cosas más serias ahora: en mil novecientos veintidós se constituyó la URSS y obtuvieron los codiciados Premio Nobel, en Literatura y Física, Jacinto Benavente y Niels Bohr. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.

1923

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE. AÑO MIL NOVECIENTOS VEINTITRÉS. Muerte y tragedia significó para los japoneses mil novecientos veintitrés al ser devastadas las ciudades de Tokio y Yakohama por el terremoto más grande de su historia. Datos de la época apuntan que, ya en la embestida inicial, falleció una gran parte de las trescientas mil personas que como cifras conservadoras calcularon los equipos de socorro. Para mayor desgracia, entre los incendios que se propagaron y un maremoto que vino después, dos y medio millones de japoneses quedaron sin el amparo del hogar. Mientras esto sucedía en la parte asiática del mundo, en la europea los alemanes enfrentaban una devaluación descomunal de su moneda. Tiempo difícil para ese país el año mil novecientos veintitrés, cuando una “libra” de pan costaba más de doscientos millones de marcos. Continuará en el siguiente minuto...

UNIVERSIDAD POPULAR JOSE MARTI. Conclusión. Trascendental en Cuba en mil novecientos veintitrés fue la inauguración del Primer Congreso Nacional de Estudiantes, organizado por Julio Antonio Mella. En esa reunión nació la Universidad Popular José Martí, que llevó a sus aulas a obreros y campesinos atraídos por la luminosidad del saber y el anhelo de un mundo repartido con más justicia. En mil novecientos veintitrés en el mundo aparecieron novedades como la demostración de la existencia de otros sistemas estelares fuera de la Vía Láctea, por el científico Hubble; y la apertura en Munich de un planetario que reproducía visualmente el sistema solar. Y un dato curioso para los hombres que sufren cada mañana ante el espejo del baño: la primera máquina de afeitar eléctrica la patentó ese año Jacob Schik. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.

1924

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE. AÑO MIL NOVECIENTOS VEINTICUATRO. “El soñador del Kremlin” le había peleado a la vida varios meses con la persistencia del luchador infatigable, pero en enero de mil novecientos veinticuatro Vladimir Ilich, Lenin, dejó de existir, agotadas ya todas las fuerzas. Al partir irremediablemente el forjador de un Partido y un Estado cuyas raíces estaban echadas en el pueblo, quedaba segada una vida cuyo hilo conductor fue la lucha revolucionaria. En Cuba, poco tiempo después, se rindió el primer homenaje público al líder de la Revolución de Octubre. En mil novecientos veinticuatro se sembró un olivo en la localidad habanera de Regla y, desde ese entonces, se le llamó al Lugar, Colina Lenin. La tradición de recordarlo en hermoso tributo solidario, ha persistido cada año con renovado empeño. Continuará en el próximo minuto...

MUCHO SOBRE CINE. Conclusión. En cuanto a sucesos en el mundo del cine, mil novecientos veinticuatro se prodigó. Fue el año de la fundación de la Metro-Goldwyn-Meyer, luego de la unión de tres pequeños estudios en el Hollywood de la década del veinte. El talentoso y nada tímido para los negocios, Disney, produjo Alicia en el País de las Maravillas, filme que constituyó el pionero de una serie de animados. Buster Keaton, el cómico más serio y triste del mundo, arrebató a sus seguidores con la cinta El navegante; y nació para la pantalla grande una diva de todos los tiempos: la enigmática sueca Greta Garbo. Sin embargo, fue un perro el que llevó al paroxismo al público: el pastor alemán Rin Tin Tin, descubierto por Lee Duncan en una trinchera durante la primera conflagración mundial. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.

1925

SUCESOS DEL SIGLO VEINTE. AÑO MIL NOVECIENTOS VEINTICINCO. En La Habana convulsa de la segunda década del siglo, mil novecientos veinticinco marcó la fundación del Primer Partido Comunista de Cuba, organizado por Julio Antonio Mella y Carlos Baliño. De Baliño, es oportuno destacar su significación como enlace entre aquella juventud y José Martí, pues el anciano patriarca anduvo también en lides de fundador en el Partido Revolucionario Cubano. Ese año, además, Mella inició su famosa huelga de hambre, prolongada durante veintitrés días. Y en mil novecientos veinticinco nació un hombre modesto y bravo: Juan Vitalio Acuña Núñez, el Vilo de la guerrilla del Che, en Bolivia. En la tierra andina, una traición facilitó la masacre en aguas del Río Grande, donde murieron ocho valiosos combatientes. Continuará en el próximo minuto...

SAYAS CORTAS, NO. Conclusión. Si en Chicago cuatro años atrás se multó a las mujeres por usar sayas cortas, en mil novecientos veinticinco, en Italia, los obispos determinaron que no entraran a las iglesias, en reprimenda por la subida de los dobladillos. Otras féminas, sin embargo, lograron imponer su valía a fuerza de talento y no de tobillos al aire, por ejemplo, la bailarina negra Josephine Baker llegó de Norteamérica a triunfar en París. En tanto, Victoria Kent se erigió como la primera abogada en defender a un acusado, pues el ejercicio de enfrentar a un tribunal era solo competencia de hombres hasta entonces. En mil novecientos veinticinco la cámara alemana Leica fue un suceso para la composición de la fotografía, y el charlestón puso a bailar a los europeos con movimientos de arrebato. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.