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Isla al Sur

EL HOMBRE DE VARIOS CAMPOS DE BATALLA

EL HOMBRE DE VARIOS CAMPOS DE BATALLA

René Fuente Cintado (Renito), artemiseño de 76 años, es protagonista de una intensa historia militar y artística, luego de liberarse del analfabetismo.

Texto y fotos:
TU CU THI THANH,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Hasta los 21 años, el artemiseño José René Fuente Cintado no sabía escribir ni su nombre. Hoy, se desempeña como repentista, funge como historiador del municipio Güira de Melena, escribe para la radio y actúa en el teatro, pero antes que todo es un poeta. Este hombre sintió la poesía en lo más hondo del alma, ha dejado en todas partes una estela de respeto, admiración y cariño.

Nacido en el municipio de Güira, el 3 de agosto de 1940, todo el mundo llama a José René Fuente por otro nombre: “Renito”. Ahora, cuando vemos al fundador de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en Artemisa, resulta difícil imaginarse que ese hombre era totalmente iletrado antes de la Campaña de Alfabetización de 1961.

Él no llama la atención cuando alguien lo ve por primera vez, porque luce como cualquier persona común. Sin embargo, detrás de la forma pensativa y reticente del intelectual, hay una gran historia llena de luchas y sacrificio, lo que no es conocido por mucha gente.

Renito, el combatiente de alma artística

José René se incorporó a las milicias de la Revolución en 1961, participó en los combates de Playa Larga y Girón, fue militar en varios campos de batalla. Después se convirtió en soldado permanente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), desde donde pudo llegar al teatro.

Luego de seis años en las FAR, regresó a su pueblo natal. “Estaba cansado de la vida militar y de estar de aquí para allá por todo el país. Entonces pasé a la vida civil y me casé aquí, en Güira de Melena”, señaló.

Sin embargo, ese miliciano que “estaba cansado” pasados solo diez años, en 1976, se fue a Angola y dedicó otros dos otros años a la vida militar. “En ese tiempo, yo todavía estaba pequeña, él se fue a pelear a otro país, podía regresar o no. Fue una etapa muy difícil y la alegría más grande era cuando llegaba alguna carta o noticia suya”, relató Niurka Fuente Borrego, hija de Renito.

Un analfabeto de versátiles talentos

Renito cursó distintas escuelas con su esfuerzo propio y logró el grado máximo del sistema de enseñanza. Después pasó un curso de actuación del Ejército en La Habana, montó obras de teatro en toda Cuba y también, por ese tiempo, culminaron sus estudios.

Ingresó al Consejo Nacional de Cultura en 1964 por un curso del Ejército, del que cuenta con orgullo: “No me dio grado, pero me dio un nivel grande de conocimiento y de aprendizaje”. Ese mismo ánimo le alcanzó para ser el segundo mejor graduado de Filosofía de la Universidad de La Habana un poco después.

“El único que no sabía dónde estaba parado era yo, que tenía sexto grado, pero me pasé el año entero estudiando. Además, descubrí algo con la alfabetización: la sed de lectura. Creé el hábito y me encantaba”, compartió el hijo artemiseño sobre algunos momentos de su vida estudiantil.

Además, fue presidente de los pioneros en Güira. “Desde que llegué aquí no me dejaron poner los pies en la tierra. Me pusieron de director de cultura municipal y también dirigí la Juventud Comunista. No hubo paz conmigo, me sacaron para cuadro profesional del Partido, estuve 25 años de una cosa en otra”, afirmó el guajiro.

Como en la vida militar, también en el ámbito civil siguió superándose y sacó la licenciatura en Ciencias Sociales. Tras graduarse fue a ocupar un cargo administrativo en el municipio de Alquízar, y estuvo trabajando en una escuela 18 como profesor de Filosofía e Historia Universal.

Los trabajos no le faltaron. Salió de la educación y se ocupó como historiador del Museo Municipal porque el Partido lo convocó cuando en Güira hacía falta. “Toda mi vida transcurrió en esto, la cultura y el trabajo político”, refirió Renito.

“Es una persona culta y preparada, domina cualquier término. En Güira de Melena, él es una personalidad. En la cultura cubana, es una personalidad. Escribió nuestra historia completa, pero no se le ha dado a su trabajo una divulgación con carácter nacional, lo que tiene solo es reconocimiento en el municipio”, aseveró Juan Carlos García, psicopedagogo de Güira.

En 2011, cuando se implementó la más reciente división político-administrativa, este hombre de inagotable energía fundó la UNEAC en la nueva provincia de Artemisa y se convirtió en su presidente, ya trasciende las fronteras de Güira.

“Renito posee una gran calidad como artista y una tremenda fidelidad como político. Además de su actitud revolucionaria y constancia en el trabajo, él ante todo nunca ha virado la espalda por las migajas que pueda darle alguien. Pienso que él se merece mucho más que lo que le hemos dado”, expresó Néstor Gilberto Morales Morera, artista independiente y amigo de Renito.

René Fuente también colabora con el periódico artemiseño, escribe para dos emisoras radiales: Radio Rebelde y Radio Ariguanabo. Además, en ocasiones dictó conferencias en el Museo de la Alfabetización de La Habana. “Me tienen registrado allí como un caso excepcional, soy un intelectual diferente porque fui analfabeto durante más de 20 años y ahora dicto conferencias, enseño a los demás”, concluye y sonríe.

“Para mí, fue un placer haber trabajado con él durante estos años. Yo lo admiro y respeto muchísimo, la relación laboral era muy buena y siempre se preocupaba por mis problemas en el plano personal. Si hoy estoy yo aquí, es gracias a él”, dijo Elena Castellón Borrego, secretaria de Renito en la UNEAC.

El poeta repentista    

Este artista pertenece al Ministerio de Cultura y a la empresa artística Antonio María Romeu. Comenzó su vida artística como repentista en 1955. “Yo empecé a escribir porque de toda la vida me han llamado la atención las letras, aun siendo analfabeto. Después que me alfabeticé, me di cuenta de que podía escribir algo”, aseguró.

“Conocí a René en las actividades que se hacían en el patio de la UNEAC, cursos de repentismo en los que enseña poesía y da talleres. Ha adquirido su conocimiento por la cantidad de horas dedicadas al estudio, a leer y a ver tantos programas informativos”, aseveró Nelson García Álvarez, compañero de Renito en la UNEAC.

No fue formado por ningún profesor ni carrera literaria, pero tiene la aptitud, lo empírico y el amor para la poesía, además es una persona apasionada y autodidacta, poco a poco Renito ha conformado su estilo.

El amor, la naturaleza y también temas recurrentes como el medio ambiente, el dolor y la decepción son las temáticas de sus poemas. Su poesía trata los elementos interpretados que sugieren al lector, tiene diversidad de formas: décima, soneto, romance, redondilla…, todas están marcadas en su mundo poético.

Entre los libros publicados, el que editó el 20 de marzo de 2016 la Editorial Artemiseña, Tiempo recuperado, se encuentra con un aire diferente, trata de la misma vida de su autor, hace alusión al tiempo perdido cuando fue analfabeto y los años de internacionalista en la República de Angola.

Erróneamente se le ha encasillado exclusivamente como repentista-decimista; sin embargo, no es solo la décima la composición poética que más lo desvela, sino el soneto, por eso fundó el Evento Nacional del Soneto.

En poesía de carácter social, en soneto fue donde el artista alcanzó el primer premio. Fue ganador provincial de la Jornada Cucalambeana en ocho ocasiones y también venció con el trabajo investigativo “Presencia del campesinado güireño en la gesta de liberación nacional”, el cual estuvo propuesto para Evento Nacional de 2001.

Además, mereció varios homenajes como la Medalla 25 años de artista aficionado (1987), Segundo Premio Provincial en Décima (1989), Premio de la Popularidad (1997), Premio en el Concurso Internacional Cuba-Canarias (1997 y 1998), Mejor repentista de la provincia La Habana (1992), Premio Nacional de Testimonio con la obra “Dos campesinos en dos tiempos” (2000).

“Mantiene una hermosa relación con la familia, les hace décimas, poesías, en cada uno de los momentos importantes de su vida. Le hizo una décima a su hija, a todos sus nietos, él llega a su casa y se sienta a escribir, donde siempre está”, refirió Lianna Sotolongo Fuente, nieta de Renito.

¿Dificultades?

“Yo he sido una gente que he aprendido a saber cuándo pueden aparecer determinados obstáculos, enfrento todas las cosas, no con la soberbia crítica esa que tanto abunda, sino tratando de ayudar en la solución de dichos problemas. Ningún camino está exento de conflictos y menos en un país como Cuba con grandes dificultades económicas”, confesó Renito.

Sobre sus defectos contó Zonilda Borrego Martínez, la esposa: “Todos tenemos fallas, la única manera de pensar que no tenemos defectos es cuando somos irracionales. Renito es muy incisivo con las cosas, muy reiterativo. Además, aunque no lo parezca, también es explosivo y enérgico hasta en la manera de decir las cosas. No le gusta que lo engañen, necesita la sinceridad”.

Esta es la vida de un hombre que superó 20 años de ignorancia para, desde abajo, con una dedicación admirable, convertirse en intelectual y hasta héroe, no solo de Güira, sino del pueblo angolano y de la poesía revolucionaria.  “Poeta de la Revolución”, así le gusta a Renito que le llamen.

Pies de fotos: 1-La Editorial Artemiseña publicó a Renito el libro Tiempo recuperado, en este 2016; 2-René Fuente es protagonista de una armónica relación familiar.    

RENACER EN UN NUEVO HOGAR

RENACER EN UN NUEVO HOGAR

En los últimos 10 años solo se han presentado en los tribunales Populares Municipales de todo el país 452 casos de adopción, según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Informaciones.

MERLYN BARROSO HERNÁNDEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Informaciones (ONEI) del año 2015 declaran que se han presentado 452 casos de adopción en los Tribunales Populares Municipales de todo el país, en los últimos 10 años. La mayor parte de ellos proceden de matrimonios que quieren acoger niños que no están en centros de amparo filial.

Según la investigación titulada Adopción de niños, de la licenciada en Psicología, Gladys Alejandra Rojas Sánchez, de la Isla de la Juventud, esta práctica “responde fundamentalmente a necesidades de dos tipos: por una parte, la del niño que ha sufrido la pérdida o el abandono de los padres de tener una familia que responda por su educación y amparo y por el otro, la de satisfacer los roles de paternidad de las parejas que por diversas razones no han concebido hijos”.

En 1984 se crearon los Hogares de Menores y los Círculos Infantiles Mixtos, regidos por el Decreto Ley No 76 del Consejo de Estado, pero “aun cuando en estos centros los infantes reciben una atención satisfactoria en alimentos, cuidados y educación, les es necesario el seno de una familia donde puedan sentirse parte de ella”, afirma Sara Soto Valdés, directora del centro Carlo Selli, una de las casas que ampara a  estos niños en el municipio de Artemisa.

Aunque nuestro sistema social humanista los protege, les brinda educación y les garantiza los bienestares necesarios para vivir, es imprescindible para su adecuada formación el crecimiento en familia, sentir el amor y el apoyo paternal, los cuidados hogareños. Desarrollarse en un ambiente de seguridad emocional consolida su autoestima y les cultiva valores necesarios para la vida.

En ocasiones, se recurre a la adopción de infantes que no viven en estos centros, mas la familia consiente en dar su Patria Potestad por razones económicas o psicológicas, pero el Estado debe aprobarlo, pues el mismo certifica que tiene condiciones suficientes para asumir la responsabilidad de atender a los jóvenes.

Problemática en el tiempo

Desde la antigüedad, la adopción está asociada a lo político-religioso: “Morir sin descendencia significaba que nadie realizaría en honor del fallecido ritos ni cuidaría de sus dioses familiares y estos eran motivos suficientes para merecer el desamparo, en el más allá, la extinción del culto familiar y de la familia misma”, explica la investigadora granmense Olivia V. Figueredo Peneque, en su monografía La Adopción de niños sin Amparo Filial, una mirada crítica desde un enfoque transdisciplinario.

Aclara, entonces, que la adopción no tenía como finalidad “dar consuelo a las personas sin hijos u obtener una satisfacción moral, ni proteger a menores huérfanos, sino cumplir con deberes religiosos”.

A través de la historia, han ido modificándose sus objetivos con las transformaciones de las épocas y los países. Actualmente, la Convención Internacional de la Niñez y la Adolescencia especifica que se establece para el mejor desarrollo del menor y crea un vínculo de parentesco igual al existente entre padres e hijos.

El proceso legal

Con el objetivo principal de asegurar la protección del menor, el proceso de adopción suele ser largo y riguroso. El artículo 100 del Código de familia actual cubano exige a los interesados “haber cumplido 25 años de edad (…), hallarse en el pleno goce de los derechos civiles y políticos (…) y estar en situación de solventar las necesidades económicas del adoptado (…)”.

Por otro lado, el artículo 103 del mismo documento testifica que pueden ser amparados los menores de 16 años que sus padres no sean conocidos, que hayan sido intencionalmente abandonados y que se haya extinguido la Patria Potestad por la muerte de sus progenitores o ambos hayan sido privados de ella.

Carmen Elena Rosales Cambras, licenciada en Derecho, de la Fiscalía provincial de Matanzas, alega que el proceso requiere de un complejo trámite legal, generalmente nombrado “jurisdicción voluntaria”. Si no están en estas instituciones, los padres deben dar su aprobación. Luego, la Fiscalía comprueba que el infante tenga las características para ser adoptado y solo podrá emitir el dictamen después de las investigaciones correspondientes a los adoptantes.

A pesar de la existencia de mujeres infértiles y parejas sin hijos, en nuestro país se recurre muy poco a esta práctica. La falta de divulgación y conocimiento de la población sobre el tema, y que muchas veces las características de los infantes que se pueden adoptar no coinciden con las que piden los solicitantes son algunas de las causas que determinan tal comportamiento.

Amor y cuidados

Los Comité de Defensa de la Revolución (CDR), la Unión de Juristas de Cuba, el Departamento de Educación Especial del Ministerio de Educación (MINED) y la Fiscalía del lugar donde el niño reside, son las estructuras encargadas de todo lo referente al cuidado de estos.

En el país existen alrededor de 36 hogares de niños sin amparo filial, donde la atención a la educación, la salud y la alimentación se cumplen en función de los derechos de los menores cubanos, y el amor, la dedicación y los cuidados que les brindan, constituyen un reflejo de la justa sociedad en que vivimos.

Las 12 personas que aproximadamente laboran en estos centros, -trabajadores sociales, psicólogos, “tías”, cocineros, etc.- les aseguran la celebración de cada cumpleaños, el beso de buenas noches y la mano dada hasta llegar a la escuela, que aunque no sustituyen del todo a los padres, sí llenan en algo ese vacío.

En estos hogares, a los menores se les entrega un estipendio mensual entre 100 y 180 pesos en correspondencia con la edad para el arreglo de las uñas, el pelado, el reparado de calzado y otras necesidades, además de un monto que les brinda el Ministerio de Educación para comprar ropa, zapatos y aseo personal.

Aquí, los jóvenes que no tienen la oportunidad de ser adoptados viven hasta cumplir la mayoría de edad. Cuando sucede, el Estado les brinda un hogar para vivir solos y les asegura un centro para laborar honradamente como la formación recibida.

Ficha técnica:

Asunto a tratar: Adopción de niños en Cuba.

Tipo de título: Genérico.
Tipo de entrada: Informativa.
Tipo de conclusiones: Expresas.
Tipo de fuentes: Directas: Sara Soto Valdés, directora del Hogar de niños sin amparo filial Carlo Selli, del municipio Artemisa; Carmen Elena Rosales Cambras, licenciada en Derecho de la Fiscalía provincial de Matanzas. Documentales: Oficina Nacional de Estadísticas e Informaciones (ONEI) de Cuba; Investigación titulada Adopción de niños, de la licenciada en Psicología, Gladys Alejandra Rojas Sánchez, de la Isla de la Juventud; Monografía Adopción de niños sin Aparo Filial, una mirada crítica desde un enfoque transdisciplinario, de la investigadora Olivia V. Figueredo Peneque, de Granma; Convención Internacional de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia, http://www.scielo.org.ve; Código de familia actual cubano.

Empleo de los recursos:

Pormenorización:

-Carmen Elena Rosales Cambras, licenciada en Derecho, de la Fiscalía provincial de Matanzas, alega que el proceso requiere de un complejo y riguroso trámite legal, generalmente nombrado “jurisdicción voluntaria”, ya que no debe existir conflicto. Si no están en estas instituciones, los padres deben dar antes su aprobación. Luego, la Fiscalía comprueba que el infante tenga las características para ser adoptado y solo podrá emitir el dictamen después de realizar las investigaciones correspondientes a los adoptantes.

-A los menores se les entrega un estipendio mensual entre 100 y 180 pesos en correspondencia con la edad, administrado por la directora del centro para el arreglo de las uñas, el pelado, el reparado de calzado y otras necesidades, además de un monto que les brinda el Ministerio de Educación para comprar ropa, zapatos y aseo personal.

-Desde la antigüedad, la adopción está asociada a lo político-religioso: “Morir sin descendencia significaba que nadie realizaría en honor del fallecido ritos ni fúnebres ni curaría de sus dioses familiares y estos eran motivos suficientes para merecer el desamparo, en el más allá, la extinción del culto familiar y de la familia misma”, explica la investigadora granmense, Olivia V. Figueredo Peneque, en su monografía La Adopción de niños sin Amparo Filial, una mirada crítica desde un enfoque transdisciplinario.

Argumentación:

-Aunque nuestro sistema social humanista los protege, les brinda educación y les garantiza los bienestares necesarios para vivir como los demás niños, es imprescindible para su adecuada formación el crecimiento en familia, sentir el amor y el apoyo paternal, los cuidados hogareños. Desarrollarse en un ambiente de seguridad emocional consolida su autoestima y les cultiva valores necesarios para la vida.

Comparación:

-(…) la adopción no tenía como finalidad “dar consuelo a las personas sin hijos u obtener una satisfacción moral, ni proteger a menores huérfanos, sino cumplir con deberes religiosos”.

-A través de la historia, han ido modificándose sus objetivos con las transformaciones de las épocas y los países. Actualmente, la Convención Internacional de la Niñez y la Adolescencia especifica que se establece para el mejor desarrollo y educación del menor y crea un vínculo de parentesco igual al existente entre padres e hijos.

Ejemplificación:

-A pesar de la existencia de mujeres infértiles y parejas sin hijos, en nuestro país se recurre muy poco a esta práctica. La falta de divulgación y conocimiento de la población sobre el tema, y que muchas veces las características de los infantes que se pueden adoptar no coinciden con las que piden los solicitantes son algunas de las causas que determinan este comportamiento.

UNA CUBANA CON PRÁCTICA CHINA

UNA CUBANA CON PRÁCTICA CHINA

Concha Concepción Ayala Díaz es una señora ágil de 73 años, quien manifiesta tener buena salud gracias al Taichí; imparte, además, clases de este arte marcial asiático a otras personas para ayudarlas a sentir mejor.

Texto y foto:     
HUY TRINH QUANG,
estudiante de primer año del Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Taichí es una práctica de China. Apareció en Cuba en el año 1995 y hoy cada vez más cubanos lo practican por su beneficio para el alma y la salud. Para los vecinos del parque de la calle de San Pedro y Ermita, en el municipio Plaza, contar con la maestra Concha Concepción Ayala Díaz ha sido un privilegio, porque ella, con su sabiduría y carácter, es capaz de atraer a muchos alumnos a su clase.

En el año 2002, la profesora determinó practicar la disciplina asiática, pues padeció problemas del corazón y cuando trabajaba solía faltarle el aire. Luego, encontró a una compañera y le aconsejó que probara con el Taichí, un arte marcial muy bueno y efectivo para la salud.

Con el tiempo, Concha se sintió mejor, ya no le faltaba tanto el aire y estaba menos cansada. Además, empezó a sentir cosas en su cuerpo que no podía determinarlas, y era que su energía positiva estaba en movimiento.

Primero comenzó a practicar Taichí en un parque. Luego, pasó a la Facultad de Arte de la Escuela cubana de Música, pues los profesores que le dieron las clases son más profesionales y tienen mucha experiencia.  

Al final del año 2003, una idea apareció en la cabeza de Concha Ayala: si a ella el Taichí le había ayudado muchísimo, entonces por qué no ayudar a otras personas. De esta manera, comenzó primeramente en la Habana Vieja hasta que ya después creó su propio grupo en el municipio Plaza.

Para realizar su meta, llegó a la escuela de Cuba de Wusu y Chikung en la Habana Vieja e hizo los exámenes para ganar el diploma de Taichí. Luego, bajo el permiso del gobierno, en el año 2004 dio una clase de este arte marcial a los vecinos que viven en el municipio Plaza.

La clase de la maestra Concha Ayala es muy dinámica. Siempre se gana el apoyo e ideas positivas de personas y compañeras, no sólo en su municipio sino también en otros lugares.

En los tiempos iniciales, su equipo tenía cinco alumnos, pero ahora cuenta con más de 70 estudiantes. Aunque hay una tendencia en creer que el Taichí es solo para personas de la tercera edad, también participan niños y jóvenes en el lugar donde imparte clases la profesora.

Según ella, el deporte no solo ayuda a superar los problemas de salud, sino además a entender mejor las cosas de la vida, ver el lado positivo y negativo, hacer amigos, y lo más importante, ayudar a otras personas a que se sientan bien consigo mismas: más que una técnica física, es una práctica espiritual.

Aunque la profesora tiene más de 13 años de experiencia en la práctica Taichí, participa en las reuniones, seminarios en la escuela o con otras compañeras para aumentar su técnica y conocimiento de este arte marcial.

El año pasado (2014) hizo un examen de Chikung -incluso una delegación de China que se especializa en el tema la vio-, salió vencedora y le entregaron un certificado.

La profesora Concha Concepción Ayala Díaz nació en el propio municipio de Plaza, en La Habana, el 7 de diciembre de 1931. Tiene un hijo y una hija. Cuando joven, trabajaba en un taller de costura; después fue maestra de enseñanza primaria.

Pie de foto: Según Concha Ayala, con la práctica del Taichí no solo se ayuda a mejorar los problemas de salud, sino además a entender mejor las cosas de la vida.

¿EXTRATERRESTRES EN LA HABANA?

¿EXTRATERRESTRES EN LA HABANA?

Se cumple en este 2015, el aniversario 60 del aterrizaje en los alrededores de la Ciudad Deportiva de un platillo volador

DARIAN BÁRCENA DÍAZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

¿Existe algún país donde haya aterrizado un platillo volador? Pues sí, y sucedió en Cuba el 28 de diciembre de 1955 en un área cercana a la Fuente Luminosa, acontecimiento que causó gran conmoción en La Habana y del cual se cumplen 60 años.

Los pobladores capitalinos despertaron desconcertados ante la noticia del objeto que descendió en la Fuente Luminosa y se presentaron en el lugar para apreciar en vivo el primer contacto directo entre alienígenas y terrícolas. Con forma de plato, el artefacto medía 12 metros de diámetro y cuatro de altura; además, poseía pequeñas escotillas luminosas y una cabina transparente.

“El hecho invadió de tal modo la atención nacional que el ministro de Gobierno de Batista, Ramón Heredia, decretó un estado de alarma y ordenó actuar de manera conjunta con la Policía, al Ejército, la Marina y los Bomberos, los cuales rodearon al armatoste en cuestión de segundos”, declaró Eddie Quiñones, coordinador de la Asociación Nacional de Historiadores de Cuba (ANHC).

A las 11 de la mañana comenzó la acción, los agentes avanzaron hacia el aparato y al no encontrar ninguna entrada subieron al techo. Fue entonces cuando se abrió la puerta de la nave y salieron los artistas Armando Bianchi, Herminia de la Fuente, Marta Véliz, Rogelio Hernández y la vedette Rosita Fornés, al ritmo de la canción Los marcianos llegaron ya, de Rosendo Ruiz, para iniciar una presentación sorpresa dedicada a los espectadores, indica la Revista Somos Jóvenes (número 337).

“La simulación era una broma por el Día de los Inocentes, escenificada por integrantes del elenco de la serie Mi esposo favorito y patrocinada por el Canal 4 y la Cerveza Cristal y tenía como propósito aumentar la venta de cervezas y la audiencia de la televisora”, declaró Ana María Reyes, directora del Centro de Documentación de la ANHC.

Lo que nunca sospecharon los protagonistas era que la actividad terminaría como la “fiesta del Guatao”, porque fueron arrestados y llevados sin contemplaciones a las oficinas de la Policía Secreta, donde aclararon los pormenores del asunto, ya que en la preparación de la pantomima, olvidaron avisar a las autoridades de sus planes.

El acontecimiento, sin precedentes a nivel mundial, mantuvo en vilo al público durante varias horas y trascendió nuestras fronteras a través de la radio y la televisión. También, movilizó al instante a los órganos de defensa de la capital, popularizó universalmente el cha cha chá de Ruiz y se incrementaron las ventas de cervezas y los fanáticos del programa.

“Fue una jornada que recordaré siempre, porque a pesar de no ver a los extraterrestres, pudimos disfrutar de una actuación en vivo de los artistas más reconocidos de la época. Además, este acontecimiento es el único de su tipo a escala internacional y resultó muy gratificante”, señaló Aleida Felipe López, testigo presencial del incidente.

Se considera el suceso como la broma más colosal de nuestra historia por la cantidad de personas involucradas, la tensión generada y el impacto que causó, tanto en Cuba como en el extranjero porque ese día, literalmente, se paralizó La Habana.

Pie de foto: Los capitalinos se mantenían alertas ante la posible invasión alienígena.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo-Interrogante.
Tipo de lead: Especial de Interrogante.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Tipo de fuentes: Directas: Eddie Quiñones, coordinador de la ANHC; Ana María Reyes, directora del Centro de Documentación de la ANHC; y Aleida Felipe López, testigo presencial del incidente. Documentales: Revista Somos Jóvenes, número 337, artículo: Tierra llamando a Marte, pp.16-17.
Primer valor-noticia: Originalidad.
Otros dos valores-noticia: Interés colectivo y Humorismo.

MANOS DE PIANISTA, OJOS DE ÁGUILA Y CORAZÓN DE LEÓN

MANOS DE PIANISTA, OJOS DE ÁGUILA Y CORAZÓN DE LEÓN

Juan Correa Vera, cirujano del Hospital “Ciro Redondo García”, de Artemisa, lleva 46 años salvando vidas dentro y fuera de Cuba.  
    
ERIKA ALFONSO VILLAR,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
Fotos: Autora y cortesía del entrevistado.

Con apenas 29 años, José Ramos Machado creía que se acercaba el final de su vida por el abrupto retroceso de su salud. Estar desde la infancia postrado en un sillón de ruedas con encefalopatía, hipertensión, distorsión abdominal y torácica, además de un trastorno de vesícula que le impedía comer cualquier alimento, eran las razones de su desconsuelo. En el municipio pinareño de Guane, muchos conocían el sufrimiento de la familia de José, sobre todo, cuando la Comisión Quirúrgica de Alto Riesgo del Hospital “Abel Santamaría” dio el caso como inoperable por la deformación de su cuerpo.

Un golpe de suerte apareció en su vida. Conoció a Juan Correa Vera, en ese momento cirujano de dicha institución médica. “Desde que lo vi, supe que debía operarlo aunque fuera difícil, pues al tener desviación en la tráquea necesitábamos un tubo endotraqueal curvo y no lo había en el hospital. Hablé claramente con la familia y ellos lo arriesgaron todo, como yo, porque si la cirugía salía mal podía perder mi título”, relata el especialista.

El pasillo del salón de operaciones estaba más concurrido que de costumbre. Familiares y amigos vinieron desde Guane para despedir a José, en caso de que la intervención fallara. Según los médicos, existía un 99 por ciento de probabilidades de que no la rebasara.

“Asunto de vida o muerte” fue el título del periódico Guerrillero en su edición del 7 de febrero de 1997 para narrar el caso. En 10 minutos, el doctor Correa extirpó la vesícula obstruida por 12 cálculos. La recuperación sería decisiva, pero en solo 48 horas Martha llevó a su hijo de vuelta a casa.

“Hoy, después de 19 años, José sigue vivo y goza de buena salud. No existe regalo más grande que tenerlo a mi lado. Le agradezco su vida al doctor Correa, quien nunca dudó en afrontar ese reto tan complejo. Puso la vida de un desconocido por delante de su carrera profesional”, dice Martha Machado Valdés.  

Entre dos vidas

Agradecida eternamente estará Martha de este cirujano, nacido el 7 de enero de 1945 en el Valle de Isabel María, cerca del territorio vueltabajero de Viñales. Correa fue uno de los primeros en esa localidad en estudiar para obtener el sexto grado. Cuando llegó a la Superior -hoy secundaria básica- limpiaba botas y vendía guayabitas del pinar para la compra de los libros y el pago diario de los viajes hasta Pinar de Río.

Al terminar esa enseñanza, cursó el bachillerato en el campamento de Tarará y después matriculó en Medicina. “Empecé a estudiar en 1963 en la capital. Con el tiempo me alisté en las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y empecé a estudiar en el Hospital “Carlos J. Finlay”. Siendo aún estudiante me integré al equipo quirúrgico y al graduarme en 1970, opté por la especialidad de Cirugía”.

Del primer matrimonio, con Ulpita Marrero Martínez, nacieron su hija Gianni y su hijo Lucky. Para Correa ambos son la razón de su vida, “el regalo más grande no es ser cirujano, es ser padre”. Gianni Correa Marrero, la hija mayor, tampoco concibe vivir sin él. A pesar de tener su familia en Matanzas, siempre encuentra un espacio para verlo y demostrarle lo mucho que lo quiere.

Con Lucky, Correa tiene una estrecha relación, a pesar de que nunca pudo aceptar que dejara su carrera de Estomatología y fuese a vivir a los Estados Unidos. “El tronchó su futuro. Aquí no tendrá los lujos que hay allá, pero esta Revolución le ha dado todo. Yo sí que no voy a traicionarla por nada”, revela Correa con ojos entristecidos.

Llevar la vida de padre y esposo, junto a la de médico y militar, siempre le costó sacrificio a Correa, pero trataba de no descuidar sus responsabilidades. En 1978 partió hacia una maniobra de las FAR en Matanzas. En medio del ejercicio, un soldado tuvo un fuerte dolor abdominal que resultó ser una apendicitis aguda. Cuenta que hubo que intervenirlo de urgencia en el salón de operaciones especializado para trabajos en campaña.  

Él guarda celosamente una deteriorada página del semanario Girón, que no precisa fecha, en la cual se evidencia que esa fue la primera ocasión en que se utilizó un equipo quirúrgico de campaña en Cuba. Fue enviado desde Alemania y contaba con instrumentos suficientes para atender 12 casos en 16 horas.

Un suceso que marcó su historial médico fue la operación de tórax y vesícula, mediante la técnica de rayos láser, en el Hospital “Mario Muñoz Monroy” de Matanzas, el 11 de mayo de 1985. Era la primera vez que se aplicaba este método fuera de la capital.

La edición del diario Granma del 12 de mayo de 1985 refleja que los primeros casos intervenidos en Cuba con láser fueron un nódulo de mama, una litiasis vesicular y una fístula pilonoidal. Todos se realizaron en el Centro de Investigaciones Médico-Quirúrgicas (CIMEQ), de La Habana.

A fines del pasado XX, Correa quedó viudo. Su esposa, que sufría desde hacía varios años una parálisis, falleció de un infarto. “Su muerte fue muy difícil para los niños y para mí. Yo tenía tanto trabajo que no pude dedicarle el tiempo necesario. Siempre me lamentaré y sentiré una deuda con mis hijos, pues nuestro vínculo cambió cuando me casé por segunda vez”, confiesa.

Su segundo matrimonio fue con Hilda Hernández Carmona, en ella vio su nueva fuente de vida. “Juan me operó de una histerectomía. Desde entonces mantuvimos una relación de amistad hasta que nos enamoramos. Hemos compartido situaciones adversas y favorables. En 2001 estaba en Mozambique de misión y sufrió un infarto. Enseguida me llevaron desde aquí hacia Sudáfrica, donde lo iban a atender. Fue un momento muy duro”, comenta su esposa.

Un humano como cualquier otro

La bata blanca, que Hilda guarda en el armario después de planchar, espera impaciente que Correa la ajuste a su cuerpo para dirigirse al Hospital artemiseño “Ciro Redondo García”, donde trabaja desde 2002. Como también espera Isbel Ernesto, su nieto de corazón, que llegue la tarde para mirar el béisbol junto a él. Son las 7:15 pm y ambos ya están discutiendo quién será el equipo victorioso. Correa siempre apuesta por Pinar del Río, y se impacienta cuando Isbel quiere explicarle las reglas del juego, como si él las ignorara.

En las mañanas enciende un cigarro, va hacia el patio y llama a Yamila Hernández Aguilera, la vecina, para que le dé un buchito de café. Ella relata que tiene la costumbre de debatir con su papá sobre la pelota y cuando regresa del trabajo lo busca para beber un traguito de ron. “Fuera de la Medicina, Correa es un hombre común y corriente”, menciona Hernández Aguilera.  

“Es como un muchacho. A veces se va con los jóvenes de la cuadra a pescar o se pone a conversar con ellos sobre la importancia de los estudios. A mi nieto Isbel lo persuade para que deje la computadora y coja los libros. No entiende que han cambiado los tiempos”, señala Hilda.

Eduardo Lanz Hernández no es solo su vecino, también fue su paciente hace 10 años, cuando lo operó de una apendicitis. Dice estar muy agradecido de él por su profesionalidad y, sobre todo, por ser un amigo con quien siempre puede contar.

También para el doctor Misael Placeres Armas, la gratitud será eterna. Correa fue su maestro y ahora su compañero en el hospital. “A veces trabajamos en circunstancias críticas. Un día llegó un herido por arma blanca y el profesor Correa me ayudó en el caso. Cuando extirpábamos el riñón hubo un corte eléctrico y terminamos de operar con una lámpara recargable”, refiere.  

“Amo la Medicina, pero el sacrificio de esta profesión no es muy valorado. A pesar de que hemos mejorado en varios aspectos, seguimos trabajando en muy malas circunstancias. Muy pocos hospitales tienen condiciones apropiadas para atender bien a los pacientes. A veces por falta de equipo especializado no podemos hacer nuestra labor”, refiere Correa.

Más allá de las fronteras

Cien Horas con Fidel, compendio de entrevistas realizadas al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz por el periodista francés Ignacio Ramonet, recoge cómo comenzaron en la Isla las misiones internacionalistas. En 1961, de los 3 000 galenos que tenía Cuba, salieron hacia Argelia 40, iniciando la colaboración médica con los países del Tercer Mundo.

Los compromisos altruistas allende los mares no han escapado de este septuagenario hombre. El primer territorio al que llegó fue Guinea-Bissau, durante una misión militar en 1976. Luego lo esperaban Angola, Etiopía y Argelia. De todos los países africanos el que más le impactó fue Mozambique. Allí vio cosas muy duras. “No podía temerle a nada. El cirujano tiene que tener ojos de águila para verlo todo, manos de pianista para trabajar con rapidez, y corazón de león para aguantar las situaciones más extremas”, confiesa.

Un caso peculiar para Correa fue el de la paciente que tenía un higroma quístico o linfagioma quístico cervical, enfermedad que según la Revista de la Sociedad Otorrinolaringológica de Castilla y León, publicada en marzo de 2012, produce tumores benignos compuestos por quistes, localizados mayormente a nivel cervicofacial.

“El tumor pesaba 16 libras y tapaba casi todo su rostro. La operación era sumamente complicada porque en esa zona están las arterias del cuello. Hablé con su familia del riesgo que corría y estuvieron de acuerdo con intervenirla. Todo salió bien y la madre para agradecerme me dijo: ‘Llévate a mi hija para Cuba, no puedo pagarte con nada más’. Yo solo sonreí”, revela Correa visiblemente emocionado.

Hace cinco años colaboró en Venezuela. “Recuerdo el paciente con nueve tiros en el abdomen que llegó al hospital, en el estado de Vargas”. Correa lo operó de urgencia, pero siguió muy grave. “Cuando me llamó para saber si vivía le dije que sí. No lo podíamos creer”, comenta Lorenzo Fernández Oliva, especialista en Medicina General Integral (MGI) y subdirector del Policlínico “Gregorio Valdés”, de Cojímar, en La Habana.

Debido a su edad, Correa ya no hace guardias, pero siempre está esperando el momento de vestirse y ponerse los guantes para entrar al salón a salvar una vida: “Mientras tenga fuerzas aquí estaré. El retiro llegará el día en que estas manos tiemblen ya no puedan sostener los instrumentos de la cirugía”.

Pie de fotos: 1-A la izquierda, Correa preparando el equipo de rayos láser para operar en el Hospital Militar “Mario Muñoz Monroy”, de Matanzas; 2-Especialista en Cirugía, Juan Correa Vera, actualmente trabaja en el Hospital General Docente “Ciro Redondo García” de Artemisa.

LA HABANA, ZONA DE DERRUMBE

LA HABANA, ZONA DE DERRUMBE

La ciudad más cosmopolita de Cuba promedia actualmente unos cuatro derrumbes diarios, cifra que aumenta a un 11,3 en etapa lluviosa.

Texto y foto:
ELIZABETH KATHERINE CARVAJAL SUÁREZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
    

Unos cuatro derrumbes promedia diariamente La Habana, número que aumenta en época lluviosa a 11,3. Este 12 de octubre (2015) el Parte de la Dirección Provincial de Vivienda de La Habana emitió un total de 491 derribes sucedidos en la capital desde el primero de enero hasta fecha de referencia.

Verónica Pichardo Fortún, especialista del Departamento de Conservación y Rehabilitación del organismo antes citado, manifestó que “la principales causas de los derrumbes en la ciudad son motivados por el deterioro de los inmuebles, falta de mantenimiento y variaciones en la infraestructura de las viviendas”.

Joaquín Calero, secretario del Consejo Provincial y encargado del tema en el gobierno de la provincia, declaró en conferencia brindada a los estudiantes de Periodismo, el pasado 23 de septiembre, que dadas las afectaciones producidas por la carencia y el mal estado de las viviendas, el gobierno provincial emprende actualmente un programa inversionista de 214 millones 177 mil 400 pesos dedicado a mitigar los efectos de este mal.

Este proyecto, que representa el 58 por ciento de las inversiones totales de la provincia, dedica sus esfuerzos a la instalación de ascensores, mantenimiento, conservación y reparación de la infraestructura, así como al programa de demoliciones.

Otras medidas que asume el Estado son la ayuda a casos sociales y familias con bajos ingresos económicos, subsidiándole el costo de los materiales de construcción y el otorgamiento de créditos bancarios a personas que los solicitan para la conclusión de obras constructivas, expresó Verónica Pichardo.

El primer semestre del presente año concluyó con un número de 2 359 viviendas construidas, las cuales 2 246 fueron entregadas a albergados y núcleos de edificaciones críticas, 70 a los constructores y 43 destinadas a casos sociales críticos. Del total de casas, 993 fueron realizadas por esfuerzo propio, comunicó el Consejo de Administración Provincial en su evaluación semestral del plan de desarrollo.

Pie de foto: Derrumbe parcial en la calle San Lázaro e Industria, municipio Habana Vieja.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + pirámide invertida + Dato adicional.
Tipo de fuentes: Directas: Verónica Pichardo Fortún, especialista del Departamento de Conservación y Rehabilitación, de la Dirección Provincial de Vivienda; Joaquin Calero, secretario del Consejo Provincial y encargado del tema vivienda en el Gobierno de la provincia. Documentales: Parte de la Dirección Provincial de La Habana desde el primero de enero al 12 de octubre del 2015; Evaluación semestral del plan de desarrollo, del Consejo de Administración Provincial.
Primer valor-noticia: Interés humano y colectivo.
Otros valores-noticia: Impacto, Repercusión y Proximidad.

POR UNA REALIDAD SIN PRETEXTOS

POR UNA REALIDAD SIN PRETEXTOS

LISDANYS ALFONSO RIVAS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La dualidad monetaria constituye uno de los factores principales de deformación económica cubana. Semejante sistema altera considerablemente el orden de los montos, provocando un desequilibrio en el desarrollo económico y social. La insuficiencia salarial en contraste con el ascenso de los precios, la existencia de un régimen bimonetario en torno al beneficio del sector privado y la limitada producción, apuntan a la devaluación de la moneda nacional.  

Las demandas frecuentes de las personas en reclamo por elevar su poder adquisitivo, así como la precaria economía para la tenencia de recursos primarios, constituyen restricciones que obstaculizan el bienestar de la mayoría de la población.

“Los salarios y pensiones siguen siendo insuficientes para satisfacer las necesidades básicas de la familia cubana. (…) La solución definitiva a esta compleja realidad se alcanzará con el incremento de la productividad y la eficiencia de la economía nacional”, expresó Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en el Informe Central al 7mo. Congreso del Partido.

No obstante, un equilibrio entre la implementación de precios justos y el pago asalariado acorde con el resultado del trabajo realizado garantizaría una mayor productividad. En un país donde el sueldo promedio equivale aproximadamente a veinte dólares, los trabajadores necesitan un estímulo que justifique su consagración al deber, aun cuando reciben beneficios gratuitos o de muy bajo costo, como la educación y la salud, además de servicios de electricidad, agua, entre otros.

Con las medidas adoptadas por la Dirección del Partido y el Gobierno para incrementar gradualmente el poder adquisitivo del peso cubano, el Ministerio de Finanzas pretende restablecer la primacía del CUP. Algunos productos -en su mayoría alimentos- disminuyeron su importe en un 20 por ciento en las cadenas de Tiendas Recaudadoras de Divisas y el mercado análogo al Ministerio de Comercio Interior.

La determinación de estas rebajas no satisfizo completamente las expectativas de la ciudadanía. Algunos precios minoristas en pesos convertibles siquiera se corresponden con la posibilidad de aceptación en el ámbito social.

La variabilidad de los cambios en el costo en relación a su estado precedente no es notable. El arroz, por ejemplo, se vendía de manera liberada de cinco pesos la libra, descendió a cuatro pesos, teniendo en cuenta la medida aplicada por el Ministerio de Finanzas

Por otra parte, alimentos irregulares y prescindibles como confituras, caramelos, galletas de soda, sorbetos y bombones disminuyeron su costo. En su lugar, ¿por qué no adicionar otros de mayor demanda como carnes, pastas y productos lácteos?

A la discordancia entre dichos cambios y el desajuste de la dualidad monetaria existente, unámosle la deteriorada cultura de consumo en el sector social. El desabastecimiento de las redes comerciales debido al acaparamiento de los consumidores provoca la desaparición inmediata de los víveres. Nuevamente surge un ciclo inalterable: la reventa y el aumento de precios en el mercado cuentapropista por la ausencia de otras medidas económicas y organizativas que complementen el sistema.

Sin embargo, las medidas tomadas para consolidar el valor de la Moneda Nacional son analizadas por gran parte de la población como un primer paso esencial para iniciar un complejo camino de transformaciones económico-sociales. La trascendencia de estos cambios recae en cuán influyentes sean para mejorar la vida misma de los cubanos, quienes son, a fin de cuentas, los eslabones primeros de la cadena.

UNA MUJER DE LUCHA

UNA MUJER DE LUCHA

En la Facultad de Filosofía, Historia y Sociología de La Universidad de La Habana, la doctora en Ciencia Thalía Fung desempeña labores imprescindibles por su dinámica y conocimientos, su capacidad para distribuir los trabajos y aportar iniciativas.

Texto y fotos:
DUNG TRAN THUY,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“Rin, rin, rin…”, (está timbrando del teléfono).

-¿Quién es?

-Buenas tardes, ¿es Thalía Fung? Yo soy Dung, estudiante de Periodismo. Estoy haciendo un reportaje sobre una historia de vida de alguna persona ilustre y me gustaría hacerlo sobre usted.

Sí, cómo no. Pero hoy no puedo porque estoy enferma y casi me impide hablar  (Tose).

-Bien, ¿puede ser el miércoles en su casa?

Sí. Cuando llegues aquí, llámame.

El día señalado, una señora mayor con una sonrisa, me abrió la puerta. “Entra, tú eres Dung, ¿verdad? Mucho gusto”, dijo educadamente.

Thalía Muklan Fung Riverón, natural de Santiago de Cuba, es una especialista en el trabajo científico en Ciencias Políticas y Presidenta de la Sociedad de Filosofía Cubana. Ha escrito muchos libros y alcanzado innumerables éxitos. Su existencia es una mezcla de sangre cubana y china, pues su padre era del Gigante Asiático y su madre de la Mayor de las Antillas. Actualmente tiene 81 años de edad.

Un largo camino

Elisie Plain Radcliff, su amiga de hace muchos años, comentó que “ella nació para trabajar y así lo ha hecho en Cuba y en otro países, como Colombia, China, Corea del Sur, México…”.

Thalía Fung cuenta con resultados en prestigiosos centros universitarios: “Soy Doctora en Ciencias Filosóficas (1977), graduada en la Universidad de Lomonosov, en Rusia, además de licenciada en Derecho, en la Universidad Oriente, y de Lengua y Literatura Francesa en la Universidad de La Habana (UH). Asimismo, laboró como Profesora Titular Consultante y de Mérito de la UH, “fui fundadora del Tribunal de grados científicos en Ciencias Filosóficas, el cual presidí durante 10 años”.

Ha recibido numerosos reconocimientos por su actividad científica, docente y política y más de 25 medallas entre las que destacan la 250 y 280 aniversarios de la UH, Por la Educación Cubana, por los aniversarios de la Alfabetización y la medalla de los filósofos del Estado Búlgaro: A eso se suman otros galardones como las órdenes Carlos J. Finlay y Frank País de primero y segundo grados.

“Recientemente, impartí conferencias magistrales en la Feria del Libro de Holguín sobre mi libro Enfoque Sur, y en el evento territorial de la Escuela Provincial del Partido “Jesús Suárez Gayol”, de Las Tunas”.

La vida en Moscú

En un momento, Thalía Fung caracteriza su época de residencia en Moscú, donde realizó parte de sus estudios, y evoca visiblemente nostálgica: “Puedo decir que me fue muy bien, amé al pueblo de Lenin, al que venció al fascismo, a su cultura artística y su literatura, al interés de su gente por el teatro, por la música, por la lectura”.

Al igual que el resto de los estudiantes extranjeros, tuvo muchas dificultades: “Aunque yo fui becada para obtener mis grados, los problemas económicos, el comunicarme en una lengua diferente, el desconocimiento de hábitos y costumbres me afectaron como estudiante.

“Y agradezco lo que significó para mi patria, no el estudio de las disciplinas sociales, sino el salto que para muchos especialistas en tecnología y ciencias básicas reportó el trabajo en la Unión Soviética, que a fines del siglo XIX ya poseía una escuela de Matemática de las mejores del mundo.

“De todos modos, la mayor dificultad que tuve fue el trasladarme con 101 kilos de libros desde Moscú a La Habana, lo cual hice en un barco mercante ruso y las peripecias que originó la travesía”.

Su familia, su disfrute y su temor

“Mi madre era cubana, Rita Julia Riverón Delgado, y mi padre, nacido en Cantón, Juan Fung Chee-Kwang. Estoy muy orgullosa porque tengo dos sangres combinadas en mi cuerpo.

“Ambos significaron mucho porque alentaron siempre mis resultados, no se opusieron a mis intereses profesionales, aunque para mi padre especialmente, fue el hecho de que hubiese obtenido el mejor expediente en el bachillerato y en la Universidad el reconocimiento de mayor grado.

“Él no me transmitió conscientemente tradiciones y formas chinas de comportamiento, de todos modos, en el ADN se fijan rasgos que no dependen de la conciencia. Me he sentido identificada con la grandeza de un país como China, las vicisitudes de su pueblo y su gran revolución”.

La primera impresión cuando uno entra en su casa es que ella tiene muchas muestras de recuerdo de sus visitas a países con gran historia: Brasil, Vietnam, Corea… Las estatuas pequeñas están organizadas con esmero, ubicadas por diferentes culturas en las mesas. Podrían compararse con sus propios antepasados: de un lado está la mítica tradición china y del otro las cálidas costumbres afrocubanas.  

“Ella vive sola, yo siempre vengo para ayudarla y cuidarla cuando tengo tiempo libre, el fin de la semana o en momento como ahora, que ella está enferma”, expresó David Marrero Fung, su único hijo, quien es ingeniero constructor naval y labora en las Astilleros de Casa Blanca.

Karen Marrero Rivera, su nieta, opinó con afecto: “Desde niña venía a visitarla. Realmente la quiero mucho. Una vez tuve dificultades con Matemática en la carrera, fue como un choque en la Universidad. Si no fuese por mi abuela y su apoyo, habría sido imposible. Le agradezco su preocupación y su consejo oportuno. Últimamente, con su enfermedad, se me hace vital verla”.

-¿A qué le teme Thalía Fung?

A la agresión sistemática del hombre a su otro yo, la Naturaleza.

-¿Qué es lo que más detesta?

La pérdida de tiempo, la mentira y el no reconocer el valor de los otros.

-¿Qué es lo que más disfruta?

La música de buena calidad, el ballet clásico, la lectura y, en particular, debatir con mis colegas.

-¿Equilibrio entre las labores hogareñas  y las tareas profesionales?

Nunca he disfrutado las tareas hogareñas,  las cuales no son más que el segundo trabajo de la mujer. De cualquier forma, en la casa lo que más me gusta hacer es ver la televisión, en particular el béisbol, y si no juega mi equipo Santiago, yo elijo otro transitoriamente.

Saberes compartidos en los libros

“Yo escribí y participé en algunos trabajos y artículos como Filosofía Política y Filosofía del Derecho: interacciones; La sociedad civil internacional y global ¿unitarias o antinómicas?; Las metadialéctica: metabioética y metapoltología; Reflexiones y Metarreflexiones políticas, de la Editora Félix Varela. Igualmente fui autora del libro El estudio de la Nueva Ciencia Política (2005). Este obra fue seleccionada por la ONU entre los nueve libros más destacados sobre el estado en América Latina.

“En la Revista Internacional Marx, Ahora, he publicado una serie de ensayos, por ejemplo: Ciencias políticas y marxismo en Cuba. Indagaciones; en la Revista Internacional Critical Thought, Routledge, Taylor and Francis Group se incluyó mi texto Inclusive Thought for the 21st Century from Marti´s America, London”.

En una de sus publicaciones, titulada Ser cubano hoy en el mundo es tener prestigio ante la resistencia, el sitio digital Cubarte expone: “Thalía Fung es una mujer de vasta cultura y para quien el estudio e investigación en casi todas las esferas de la vida académica son fundamentales, en especial en lo que atañe a la Filosofía Marxista-Leninista. Su capacidad intelectual y su alto sentido del deber docente la han convocado desde hace algún tiempo a crear y tomar las nuevas riendas pedagógicas que este mundo cambiante exige, y con ellas ha logrado —y lo continúa logrando—, aunar conciencias y saberes dentro y fuera de nuestro país”.

Incansable compañera y amiga

“Buena vecina, agradable y siempre atareada, como cederista es muy activa, y lleva los hilos de la ideología en el barrio. A pesar de ser silenciosa, aconseja y orienta las cuestiones fundamentales como coordinadora del Consejo de Vecinos. He visto con frecuencia subir a su casa a los alumnos que ayuda en la realización de tesis”, expresó su vecino, Elio Rodríguez Cuella.

Juan Azahares Espinal, profesor de Filosofía y compañero de trabajo de esta docente, declaró que “dentro de la Facultad de Filosofía, la Doctora Thalía es de la personas necesarias e imprescindibles por su dinámica y sus conocimientos, sobre todo su capacidad para distribuir los trabajos, para aportar iniciativas que, a pesar de su edad, mantienen esencias emprendedoras. Si la definiese con una palabra, ella representaría la lucha, por su ejemplo permanente. Es incansable y leal a su profesión y  sus amigos”.

“Thalía fue mi profesora y luego pasamos a ser compañeras de trabajo. Es una magnífica persona, intelectual, revolucionaria y humana. Ella es líder en la construcción de una ciencia política: Enfoque Sur. Además de su inteligencia y su humanismo, su capacidad y tesón en el trabajo la hacen especial: es incansable en su labor, no solo por la edad con la que aún trabaja, sino por la intensidad con la que lo hace”, aseveró Marta Pérez Gómez, profesora y amiga.

“Sólo soy una profesora”

Hablar con Thalía Fung es descubrir a una persona humilde, que no se vanagloria de su importancia en la sociedad. En estos momentos, del derecho, la filosofía y la ciencia política se siente más comprometida con esta última, dada su dimensión en el comportamiento contemporáneo de grupos, partidos, líderes, masas y sociedades e, inclusive, en su afectación a la naturaleza.

Cuando le pregunté: ¿qué se siente ser una mujer ilustre?, me dijo: “Yo nunca me he considerado una mujer ilustre, sólo soy una profesora, una maestra”. Más allá de sus numerosas contribuciones para desarrollar las Ciencias Políticas y Filosóficas cubanas, y ser una profesional de referencia en la rama, su modestia resalta por encima de cualquier premio o distinción.

Pie de fotos: 1-La investigadora asegura haber colocado todos los conocimientos en función de la sociedad; 2-Algunos de los libros publicados por Thalía Fung.