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Isla al Sur

MINISTRO DE TURISMO CUBANO PRESIDE DELEGACIÓN A FERIA INTERNACIONAL

MINISTRO DE TURISMO CUBANO PRESIDE DELEGACIÓN A FERIA INTERNACIONAL

Incrementar los arribos desde España, prioridad para el sector.

GILLIAN EZQUERRA,

Curso de Periodismo,

Instituto Internacional de Periodismo José Martí.

Una delegación presidida por el ministro de Turismo, Manuel Marrero Cruz, participa en la XXVIII edición de la Feria Internacional de Turismo de España, FITUR 2008, muestra de la ofensiva que desarrolla Cuba en Europa para incentivar los arribos a la Isla.

Las principales entidades del Sistema de Turismo, hoteleros, receptivos y asociados, conforman la propuesta cubana a la cita, considerada como la segunda Feria de Turismo más importante del mundo. Desde ayer y hasta el 3 de febrero, 170 países ocuparán los 12 pabellones del Parque Ferial Juan Carlos I de Madrid.

La muestra cubana, situada en el pabellón ocho junto al resto de los expositores del continente americano, centra su imagen en la diversidad de productos y la riqueza histórica y cultural de la Isla. Como parte de las actividades que se realizarán para apoyar las nuevas propuestas, se incluye una presentación especial del destino La Habana, región de desarrollo priorizado en el sector y que aspira a recibir más turismo español.

A la exposición de novedades y la concertación de negocios se suma un extenso calendario de actividades paralelas como FITUR Know How y FITUR Activo, los cuales darán a conocer los más novedosos productos y servicios de las diferentes instituciones y empresas dedicadas al turismo de aventura, cultura y naturaleza.

El destino Cuba lleva a este encuentro la invitación a la venidera Feria Internacional de Turismo FITCuba 2008, el principal evento del turismo en el país, a celebrarse entre el 5 y el 9 de mayo próximos.

LA UNIVERSIDAD POPULAR VS. LA CIUDAD DORMITORIO DE ALAMAR

LA UNIVERSIDAD POPULAR VS. LA CIUDAD DORMITORIO DE ALAMAR

La doctora Elisa Knapp, es una psicóloga que lleva muchos años ejerciendo el conocimiento en virtud de las necesidades sociales.

FIDEL ALEJANDRO RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

A la espera del "camello" decenas de personas se sientan en su Alamar de siempre a contemplar la vida. En un mar de edificios similares, rebosa en los balcones la diversidad y el ingenio que para vivir, se han creado sus habitantes.

La Habana del Este es uno de los municipios más grandes y poblados de la capital. La construcción allí, en otra década, resultó un importante paliativo al incremento de la población en el país. En cambio, la magnitud y las concepciones de la obra fueron en detrimento de los valores estéticos y funcionales de la gigantesca comunidad. Lejos del corazón de La Habana, se hacía necesario multiplicar posibilidades en la localidad para sus habitantes.

En el año 2002, una universidad popular para trabajadores y jóvenes desvinculados de las aulas y la vida laboral, abrió sus puertas en el municipio, como parte del proyecto de universalización de la enseñanza. Su directora desde ese momento, Elisa Knapp, es una psicóloga que lleva muchos años ejerciendo el conocimiento en virtud de las necesidades sociales. Con maternal candidez y puntualidad, me recibió una mañana muy cerca de la escalinata centenaria de la Universidad de La Habana, a la cual ella subió hace más de 40 años y yo apenas acabo de llegar.

-¿Desde cuándo usted vive en Alamar?

Desde el año 1982.

-El inicio del Programa de de microbrigadas fue un poco antes...

Sí, fue en la década de los años 70. Pero ya desde esa época tenía necesidad de tener casa propia. Mi hermana y yo, con nuestros respectivos esposos e hijos vivíamos en la casa materna. Por la noche, cuando regresábamos del trabajo, se armaba un gran campamento porque no cabíamos todos. Mi esposo se incorporó a la construcción, era de la Marina Mercante y tuvo que dejar de navegar para construir.

-Vivir en Alamar fue una solución para usted entonces, aunque ahora existe la idea de que a la gente no le gusta vivir allí.

Por la lejanía. En el período especial surgió una situación muy difícil con el transporte. La Habana del Este, en particular, no posee grandes centros industriales ni de servicios, por lo que la gente va a trabajar al centro de la ciudad. Pasan más de 12 horas diarias fuera de su casa, pues entre lo que se invierte en el viaje son dos o tres horas para la ida y la vuelta. Así se creó la idea de la "ciudad dormitorio" donde se va solo a dormir y por el día no hay vida en ella. Hay muy poco sentido de pertenencia.

-Y usted, ¿se siente "alamareña"?

Sí, lo soy. Me siento parte de allí y me alegra ver cualquier desarrollo que se alcanza. El hecho de que las personas tengan acceso a una Universidad en el mismo lugar donde viven es un paso importante de progreso para esa población.

-¿Qué puede hacer una Sede Universitaria por un lugar tan grande?

Un montón de cosas, paso a paso, como un millón. Desde las especialidades de cada carrera intentamos contribuir a un grupo de dificultades que tiene el municipio.

Por ejemplo, los alumnos de Psicología y Comunicación están trabajando en centros de servicios como el Correo y ETECSA, haciendo diagnósticos y proponiendo soluciones sobre la cultura organizacional de esas instituciones. Estamos insertados en la Comisión Municipal de Prevención. Realizamos trabajos relacionados al VIH/SIDA con las personas seropositivas, el tema de las drogas y el alcoholismo.

En los primeros dos años, cómo nunca había existido una universidad en la comunidad con toda su potencialidad, no había tampoco una cultura en los órganos de dirección sobre cuán útil podía ser. Nosotros, entonces, nos encargamos de ofrecerles ayuda.

Ahora hicimos una caracterización de todos los jóvenes del Curso de Superación Integral. La investigación está determinando las políticas de las autoridades hacia el sector. También estudiamos los jóvenes con conductas antisociales que son problemáticos, no delincuentes. Son esos muchachos que crean conflictos en las paradas de ómnibus, subiéndose en las ventanas, sujetándose en bicicletas con la guagua en marcha. Ahí hacemos un trabajo que puede ser beneficioso.

-¿Qué hacen con ellos?

Vamos a sus casas, escuchamos sus opiniones, sus reflexiones, sus proyectos de vida, su familia. Hemos logrado vincularlos al estudio, otros a la vida laboral en el propio municipio. Tratamos de aportar a la orientación profesional de los adolescentes en las secundarias básica y tecnológicos, creando grupos de trabajo como el del Palacio de los Pioneros.

Incluso, estamos incorporados a la fumigación contra el mosquito Aedes aegypti en la campaña contra el dengue. En Alamar hay tantos edificios que siempre hace falta personas para fumigar.

-Hay quienes dicen que la municipalización de la Universidad es la opción de bajo perfil, una oportunidad más fácil de ser universitario con respecto a quienes estudian en el curso diurno.

No es la oportunidad más fácil, es "la oportunidad". La entrada a las aulas de la Universidad les fue vedada por diversos factores y razones a cientos de jóvenes. Hay quien tuvo que dejar de estudiar y ponerse a trabajar en el período especial, hay quien la vida no le propuso la Universidad como meta cuando tuvieron la edad necesaria. Yo he tenido en mis aulas alumnos de la Vocacional Lenin que no obtuvieron carreras, hay de todo.

Podemos tener muchos criterios sobre los exámenes de ingreso, de la matrícula amplia o reducida, pero desde el día que se tomó esa decisión, tuvo ese costo social. Los que no lo lograron en las pruebas también tienen derecho, ¿por qué no? Si a veces por una décima se decide una carrera. ¡Y una décima no vale nada! ¡No vale un profesional menos! La Universidad en la comunidad permite al obrero estudiar a la vez que trabaja. He aprendido apreciar este programa como obra de gran justicia social.

Yo he seguido vinculada a la Facultad de Psicología como profesora. En las aulas de la Universidad diurna hay alumnos buenos, regulares y malos, igualito que en la municipalización. Ni más, ni menos. He tenido una promoción en julio de 42 estudiantes y te digo que eran muy buenos graduados.

-¿Y si todos somos universitarios, quiénes serán los obreros?

Cuando yo estudiaba en la Unión Soviética, íbamos los domingos a comprar un pan delicioso cuyos panaderos eran todos universitarios.

-¿Y porque trabajaban allí?

Porque la sociedad necesita pan, independientemente de que seas médico o abogado. ¿Qué tiene de malo ser panadero? Se trata de que la cultura adquirida en la Universidad eleve la capacidad de cada quien en su profesión.

-Usted subió la Escalinata en la década de los años 60. ¿Ve hoy una Universidad diferente?

Sabes, para mí si no subía la Escalinata no estaba en la Universidad. Sí, es una universidad diferente. Antes había menos estudiantes sentados en las plazas y parques.

-¿Se trata de una Universidad menos aplicada?

No, no creo. Pienso que se debe al incremento de la matrícula y a una concepción diferente del centro de estudios. Se ha convertido en una Universidad donde el estudiantado desempeña un papel muy importante. Si bien siempre lo fue, recordemos a José Antonio, a Fructuoso. Hoy es una Universidad más social. No solo están volcados en la formación dentro de su especialidad, sino en la formación como seres humanos. Los muchachos dan clases en las secundarias, en los politécnicos, cumplen otras disímiles tareas no en un pequeño período en las vacaciones sino en todo el año.

La Universidad de hoy forma a seres humanos, a hombres, no solo profesionales. El centro de la cuestión no es solo proporcionar un saber específico en torno a una especialidad, sino enseñar a vivir, a pensar, sentir, reaccionar, a participar.

-Ha visto también crecer físicamente el centro..., ¿sigue siendo una Universidad hermosa?

Bellísima. Yo he visto crecer la Facultad de Psicología dentro de esta Universidad. Según entiendo, la Facultad de Psicología se funda al principio de la Revolución. La Psicología surge como especialidad a raíz de la Reforma Universitaria y abre sus puertas por primera vez en febrero de 1962, donde está ubicada ahora.

-¿Usted inauguró entonces el edifico?

Prácticamente, porque yo ingresé en septiembre de ese mismo año. Toda la parte de lo que hoy es el sótano y la primera planta, estaban en pleno proceso de construcción, o sea, con piso de tierra.

Al estudiar el hombre, Psicología es una carrera, en definitiva, muy social y política. Los profesores de aquel momento no tenían una formación política vinculada al ideario de la revolución y llegó el momento en que quedaron dos o tres. La disyuntiva era continuar o cerrar. Se crea entonces un movimiento que se llamó Jóvenes esperanzas de la Psicología, constituido por los estudiantes más aventajados. Mi nominación como alumna ayudante fue el 23 de diciembre de 1963.

-Recuerda muy bien la fecha...

Porque para mí fue muy impactante, me parecía que no tenía el desarrollo suficiente como para dar clases. Nosotros impartíamos docencia de 3 a 7 de la tarde, toda la mañana hasta las 12 ó la 1 estábamos con los distintos profesores en una preparación acelerada de la especialidad. Era una responsabilidad importante. Es una Universidad hecha por jóvenes y para ellos.

-Usted habla de una carrera eminentemente social en los primeros años de la Revolución.

Sí, indudablemente ha habido un desarrollo enorme de la investigación psicológica y la Facultad empezó, dando respuestas a los problemas sociales. Una de nuestras primeras investigaciones fue en Topes de Collantes, cuando empezó toda la etapa de la lucha contra bandidos. Se agruparon en lo que era el hospital de tuberculosos de ese lugar muchos niños y adolescentes. Había que entrevistarlos, trabajar con ellos, prácticamente el ciento por ciento de los estudiantes.

-¿Por qué los movían hacia allá? ¿Eran heridos?

No, era para evitar que los mataran y los hirieran. Impedirles ese trauma. Recuerdo también un estudio preliminar que se hizo en la zafra de 1970. En esa ocasión se cerró la Facultad, nos montamos todos en un tren y nos fuimos a los centrales azucareros. Entrevistamos y aplicamos encuestas a todos aquellos afines a la zafra, vimos las expectativas, el vínculo que sentían con esa tarea.

-Debía haber mucho de pasión en lo que hacía por aquel tiempo. ¿Será para usted lo mismo hoy?

Te voy a hablar con toda sinceridad, el primer día que abrí la sede municipal pensé que no se podía. Aquellos cientos de muchachos entraron con tanta algarabía. Yo había confeccionado una decena de papelitos con la ubicación por aula de los 450 estudiantes. Los puse en un mural y todos esos papeles desaparecieron.

Elisa ríe tras la anécdota, y como para que no quede deuda de su entrega a la obra que ama, afirma: Hoy, si llaman a mi casa mi esposo les dice: "Está equivocado, aquí ya no vive la profesora, llámala a la sede".

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Nosotros, los del 280, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario de la casa de altos estudios cubana.

UNA MIRADA AL CARIBE

UNA MIRADA AL CARIBE

En la Galería Mercedita Valdés, la artista Bertha Lemus intenta reflejar el papel de la mujer negra dentro de la sociedad.

LIVHY BARCELÓ VAZQUÉZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Suena la campana. Oshún, sensual y coqueta, pretende pasear con su túnica amarilla por el salón de la Galería Mercedita Valdés, en la Asociación Cultural Yorubá de Cuba, institución que exhibe la exposición pictórica Caribe, de la artista Bertha Dora Lemus Rodríguez.

Según comentó la autora, su interés por realizar esta exposición  tiene un alto  contenido emotivo. La artista explicó cuánto tuvo  que ver la figura de Oscar Fagette, director de la Galería, con la decisión de crear el proyecto para honrar la memoria de su padre, Edwin Ruiz Fagette Danzie, quien contribuyó al desarrollo de la cultura caribeña y cubana: de ahí que la muestra se denomine Caribe.

Para la  pintora naif, todas sus obras, incluyendo esta muestra, se hallan dotadas de una intencionalidad que trata de reflejar la transformación de las mujeres negras dentro de la sociedad. Su creación va más allá de los trazos que definan la belleza femenina, sentando bases en el papel productivo y laborioso de ellas dentro de la comunidad.

En estos cuadros puede verse cómo la autora enfatiza en  el tema  de los patakines, leyendas que conservan tradiciones éticas y religiosas relacionadas con la maternidad, la presencia de ríos, rituales y  de diferentes deidades que conforman una cultura que parte de la liturgia Yorubá.

El uso de los colores primarios contrastados, la ingenuidad, la utilización de elementos mágicos, la cotidianidad, el horror al vacío y la espontaneidad, son algunos de los elementos mencionados por la artista para caracterizar el concepto naif que acoge a los creadores que no provienen de una formación académica.

El director de la Galería, impresionado con la obra de la pintora, aseveró: "Yo vi el Caribe en su obra". Fagette explicó cómo se observa en las imágenes el colorido de la región, las cestas, la relación de la mujer con el río, el vestir y la música que tiene un ritmo distinto a la rumba cubana.

Algunos de los cuadros de la pintora serán exhibidos este febrero en el Taller Internacional de Antropología, el cual sesionará en el Instituto Cubano de Antropología con la participación de delegaciones de diferentes países.

FICHA TÉCNICA:

Tipo de Titulo: Genérico.

Tipo de Lead: Imaginativo

Tipo de Cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional

Valores-noticia: Interés colectivo, humano; proximidad o cercanía; novedad.

RAIZA ACOMPAÑADA

RAIZA ACOMPAÑADA

La doctora Portal Moreno ha dedicado gran parte de su vida a formar comunicadores y periodistas: "En las generaciones sucesivas de alumnos y en mis compañeros de trabajo encuentro la prolongación de la familia".

SUSANA PÉREZ GIL,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

"El magisterio lo llevo en la sangre", dice y sonríe la doctora Raiza Portal Moreno haciéndome cómplice de su confesión. Así me permite entrar en su mundo de pizarras y tizas, de los rostros de tantos cursos imposibles de encerrar en los recodos de la memoria.

Ella recuerda aquellos tiempos cuando participó en la Campaña de Alfabetización siendo prácticamente una niña, sin imaginar que su  hazaña de adolescente estaba haciendo historia, al extremo de que varias décadas más tarde todavía siente el placer de compartir conocimientos con sus alumnos como si develara un importante secreto.

Inspirada en la figura de la abuela paterna, escogió el magisterio como profesión, sumándose así a una larga tradición familiar. Graduada del Instituto Pedagógico Makarenko, del Instituto  Superior Pedagógico Enrique José Varona y licenciada en Historia en la Universidad de La Habana, Raiza ha dedicado gran parte de su vida a formar comunicadores y periodistas, una realidad que supera con creces los sueños de esta mujer que confiesa que "solamente aspiraba ser una maestra de primaria como mi abuela, quien ejerció durante casi 50 años".

Aunque ha recibido numerosos reconocimientos como las medallas Rafael María de Mendive y la de la Campaña de Alfabetización, y el Sello Aniversario de la Universidad de La Habana, entre otros, su modestia solo la deja valorar como el mayor estímulo por su trabajo el amor de los alumnos. Ese, comenta, queda grabado como imborrables huellas. Las mismas de una vocación descubierta hace mucho en medio de las montañas del Escambray, de ahí que conserve intactas las ganas de seguir renaciendo frente al aula.

Doctora en Ciencias de la Comunicación y Profesora Titular de la Facultad de Comunicación, es reconocida por el claustro y sus alumnos más allá del nivel académico, como una persona sencilla, afable, amante del anonimato, de la constancia, creadora y exigente. No habla mucho fuera del aula, pero siempre está dispuesta a brindar un consejo, un punto de vista repleto de certezas y seguridad en los juicios.

Entre sus preocupaciones como pedagoga universitaria están la formación de valores, de egresados que cumplan con el encargo social de su tiempo, el preservar y enriquecer el legado de la Universidad de La Habana y que esta siga siendo, como hasta ahora, una fragua de ideas y del pensamiento nacional.

-¿Cuánto significó para usted comenzar a trabajar en 1977 como profesora en la Facultad de Preparatoria de la Universidad de la Habana?

Llegué allí por casualidad. Alguien no podía aceptar la plaza de profesor de Historia de Cuba para estudiantes extranjeros y yo necesitaba cambiar de trabajo. Estuve nueve años y fue una importante experiencia para mi vida personal y profesional.

Fui maestra de estudiantes de casi todas partes del mundo y eso siempre es una experiencia enriquecedora. Aprendí a tomar té bien caliente rodeada del humo de decena de cigarros en los cuartos de los palestinos, mientras esperaban las noticias de los resultados de los bombardeos israelíes.

-¿Considera que fue un gran paso en su vida comenzar a trabajar en la Facultad de Comunicación?

Realmente empecé en la recién creada Facultad de Periodismo. Después vendría el cambio de nombre y de concepción.  Fue una transformación importante en mi vida y una experiencia extraordinaria. Los estudiantes son muy buenos, personas muy vocacionadas. El procedimiento podía ser elitista, pero me ha dado la oportunidad de trabajar con personas muy preparadas y de vocación muy definida.

-¿Qué diferencia la enseñanza universitaria del resto de las enseñanzas?

La Universidad, en el sentido del enfrentamiento con los alumnos, en el sentido de la disciplina, en el sentido de la organización, es algo que no tiene comparación con otros niveles de enseñanza porque constantemente exige superación, elevar el nivel, ser más analítico, mejor profesional. Por un lado, tienes que dar respuesta a los cambios que se suceden constantemente en el aprendizaje y, por otro, debes de estar a la altura de alumnos que cada vez llegan  con más exigencias.

-¿Cómo era la Universidad en el momento que usted comienza trabajar en ella?

Hace 21 años comencé en la Universidad. Dicen que ningún tiempo pasado es mejor. Desde que empecé hasta hoy, realmente la diferencia no es tanta. El estudiantado de aquella época era muy entusiasta, trabajador. Había un gran sentido de pertenencia hacia la Universidad y a organizaciones como la Federación Estudiantil Universitaria.

Era una Universidad un poco parecida a la de ahora, aunque se era menos compasivo con los estudiantes, más activo y más crítico ante lo que sucedía. Pero generalmente el estudiante universitario sigue siendo una persona comprometida y renovadora. No hay una ruptura entre la Universidad que conocí y la que existe hoy.

-¿Cree que la Universidad ha desempeñado un importante rol en la profesional que es hoy?

Sí, indudablemente. La Universidad tiene su propia cultura, esa que no debería perder. Esa cultura de superación constante que implica respeto, valores, sin llegar a los extremos. Creo que en ese sentido en ningún otro lugar hubiera adquirido la disciplina y la constancia que adquirí aquí. Pienso que si pierdes esa constancia y rigurosidad en el trabajo fracasas totalmente. Considero que la Universidad me ayudó mucho, sobre todo en mi desempeño como profesional.

-¿Cuál considera que ha sido su mayor contribución a la casa de altos estudios?

La de ser una profesora de aula, profesora guía. También considero como aporte más importante crear un espacio en la Facultad donde esta pueda servir y contribuir a la sociedad, que es en definitiva la razón fundamental de la ella. Además, tuve el honor y el privilegio de abrir el área de Comunicación y Educación y ser promotora de la nueva disciplina que se llamará Comunicación y Desarrollo, donde por primera vez se abordará, desde la Facultad, el trabajo comunitario con actividades de bien público.

-¿Qué cree de la Universidad de La Habana en su aniversario 280?

Indudablemente la Universidad de La Habana, una institución casi tricentenaria, es una institución que deja su impronta en la gente, lega su cultura institucional dentro de la personas y sigue siendo un símbolo. Eso se materializa en los principios de todos sus estudiantes. Hay algo muy importante de ella, y es que sigue siendo muy cercana a la vida.

Los resultados universitarios indudablemente se revierten en la sociedad. Y ahora tiene un gran reto, que es trasladar lo mejor de esa cultura a los municipios. En su aniversario 280 es una Universidad solucionando problemas. Es una Universidad acompañando a la vida.

-¿Cómo le gustaría que fuera en el futuro?

Me gustaría que conservara los valores que posee y que incorporara nuevos. Cada tiempo tiene su impronta y esa huella queda en la vida de la Universidad y de ella se alimenta y se proyecta al futuro. Quisiera que siguiera siendo cercana a la vida, pero con mayor poder de incidencia en ella. Y, sobre todo, que nunca abandonara el espíritu de estudio y de investigación. Una Universidad que pueda incorporar todo ese proceso de transformación, pero bajo los principios de cercanía a la sociedad.

-¿Piensa que ha sido gratificado su trabajo como profesora?

Espiritualmente, sí. Yo no se qué es la soledad. Mis compañeros de trabajo y ex alumnos siempre están atentos, si hacen sus fiestas en la casa, me llaman por teléfono para que asista. Nunca estoy sola en la Facultad. Allí siempre me siento muy acompañada.

Realmente, tampoco nunca imaginé llegar a ser profesora universitaria. Yo solamente aspiraba ser una profesora como mi abuela, una maestra de primaria que ejerció durante casi 50 años.

-¿Qué consejo da a la nueva generación universitaria?

El más importante es que cada generación cumpla con los cometidos de su época. Estar viviendo y no vivir, es morirse dos veces. Les aconsejo a los jóvenes que defiendan su derecho al estudio y su vínculo con la sociedad. Es muy importante que no pierdan el espíritu crítico y combativo. Un joven está perdido si pierde la capacidad de cuestionar. Por eso, les sugiero que mantengan el derecho a ser útiles, a estudiar, a contribuir con el desarrollo de la sociedad. Deben preservar la frescura y el compromiso con sus convicciones.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Nosotros, los del 280, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario de la casa de altos estudios cubana.

TURISMO CUBANO EN MADRID

TURISMO CUBANO EN MADRID

Preside Ministro del sector delegación al encuentro internacional que se realiza del 30 de enero al 3 de febrero.

ALEJANDRO HECHAVARRÍA CURBELO,

Curso de Periodismo,

Instituto Internacional de Periodismo José Martí.

Con nuevas propuestas de desarrollo en instalaciones, servicios turísticos y ofertas relacionadas con el ocio y la  recreación, asistió la delegación cubana presidida por el ministro de Turismo Manuel Marrero Cruz, a la inauguración de la Feria de Turismo FITUR 2008, con sede en Madrid, España.

Durante el transcurso de la feria la comitiva sostendrá encuentros con importantes turoperadores y representantes de agencias de viajes que operan el destino Cuba en los principales mercados europeos emisores de turistas al país, como España, Francia, Alemania y Reino Unido, con el fin de promocionar el producto turístico cubano y la firma de acuerdos comerciales relacionados con la temporada invernal actual y la del verano próximo.

FITUR 2008, ubicada en un salón expositivo en el centro de la capital española del 30 de enero al 3 de febrero, es una de las más importantes ferias de turismo que se celebran en el mundo y cuenta con la presencia de delegaciones de América, Europa, África y Asia.

La ceremonia de apertura contó con la presencia de sus Majestades el Rey y la Reina de España y del Secretario General de la OMT, Francesco Franguialli.

Las ferias de turismo propician el encuentro y el trazado de políticas conjuntas entre representantes de los mercados emisores y los receptores.

 

LA HABANA EN METAL

LA HABANA EN METAL

La Casa de la Orfebrería, con su arte milenario, promueve actividades educativo-recreativas entre los habitantes de la capital.

ANEL REGUERA PUENTE,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Con el propósito de rescatar las tradiciones manuales del oficio, el Museo de la Orfebrería y la Asociación Cubana de Artistas y Artesanos (ACAA) desarrollan, cada miércoles, un proyecto comunitario con niños, adultos y ancianos de Ciudad de la Habana.

Este centro, junto a la sección de metales de la ACAA, se integra a la comunidad mediante un sistemático trabajo con pioneros de la escuela José Martí, con el fin de propiciar el conocimiento de nuestras tradiciones y la necesidad de conservarlas, manifestó Alicia Calzada, directora del recinto cultural.

Un día a la semana, niños no solo del municipio de Habana Vieja, sino también de otras localidades, aprenden a identificar objetos en exposición por medio de fotos o de su nombre en tarjetas. Otro método dinámico de probada efectividad, señaló la especialista, es la utilización de componedores para ayudar a mejorar la ortografía de los bisoños.

Gracias al ingenio de trabajadores de la institución se crearon rompecabezas digitalizados, así como se realizan funciones de títeres, lo cual contribuye a desarrollar habilidades mentales, explicó Calzada.

Otras actividades de la casa incluyen a las personas de la tercera edad, con quienes organizamos durante un mes dinámicas que relacionan lo interesante, lo instructivo y lo recreativo con sus intereses y posibilidades físicas. Los trabajos manuales con alambres u otros metales les ayuda a mantener la mente activa, aseveró Bárbara Moreno, especialista en promoción cultural.

El Museo, ubicado en Obispo No. 113, forma parte de la Oficina del Historiador de la Ciudad. Surgió en mayo de 1996 con el propósito de preservar el patrimonio material y cultural de la platería en la capital; los objetos con medallas, monedas y joyas, son conservados en las diferentes salas.

La instalación es sede hoy de la Congregación de Plateros de La Habana, organización que celebró el día 1ro de diciembre 10 años de creada, con las Fiestas de San Eloy, Patrono de los Orfebres, la cual tuvo como preámbulo conferencias, talleres y exposiciones de los artistas.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo

Tipo de lead: Sumario de Para qué

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional)

Valores-noticia: Interés colectivo, cercanía y progreso.

LOS PRIMEROS, PERO NO LOS ÚLTIMOS

LOS PRIMEROS, PERO NO LOS ÚLTIMOS

El Centro de Estudios Turísticos de la Universidad de La Habana próximamente realizará su  primera graduación.

ALIUSKA BRIZUELA VEGA,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

El Centro de Estudios Turísticos (CETUR) de la Universidad de La Habana tendrá la primera graduación de licenciados en Gestión Turística del curso regular diurno a finales de junio del presente año.

Con una matrícula de 48 egresados y la promesa del avance y desarrollo del Turismo en Cuba, cerrará el actual período lectivo. "A cinco años de constituido el Centro ya da sus primeros frutos", afirmó Lourdes Cisnero Bustelier, secretaria docente del centro.

Estos graduados, junto a los de próximos años, tienen como propósito principal cubrir el déficit de profesionales del turismo en Cuba y solucionar problemas del sector. Para ello cuentan con una preparación anticipada gracias a las prácticas laborales, además de un conocimiento político-cultural y el dominio de dos idiomas, Inglés obligatorio y Alemán o Francés, optativamente.

Cisnero Bustelier expresó que a causa de la demanda de la carrera por parte de los estudiantes, se prevé que el número de plazas aumente teniendo en cuenta las necesidades del sector. En estos momentos el CETUR enfrenta un proceso de cambios para convertirse en facultad, sin abandonar su condición de institución investigadora.

Ficha técnica:

Tipo de Título: Genérico.

Tipo de Lead: Sumario de Quién

Tipo de Cuerpo: Lead + Pirámide invertida

Valores noticias: Proximidad o cercanía, Interés colectivo, Progreso.

UN QUIJOTE CON NUEVOS MOLINOS

UN QUIJOTE CON NUEVOS MOLINOS

La vida de Carlos Marchante está llena de victorias singulares y aún le quedan metas que alcanzar. La Fragua Martiana, un referente obligado. "Enseñar Historia es mi pequeño aporte", resume este cubano estudioso del Héroe Nacional.

DIANA VALIDO CERNUDA,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

La sencillez se le nota no más cruzar con él un breve saludo, pero sobre todo, en la mirada de quien todavía tiene carretera de sueños por cumplir. Es todo un Quijote desempolvando los recuerdos de sus batallas pasadas con el afán de emprender nuevas aventuras. Carlos Marchante Castellanos, a punto de cumplir 60 años, es un hombre lleno de vida.

Licenciado en Historia y Ciencias Sociales, desde hace muchos años imparte la primera en la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana. Pero antes de llegar a la casa de altos estudios, puede escribir sobre un pasado intenso que se inició a los 15 años cuando ingresó en el ejército después de la Crisis de Octubre, para aprender a manejar la técnica antiaérea. Cuatro años después comenzó a trabajar en el Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), llegando a ser director de propaganda.

Luego laboró durante una década en el Comité Central del Partido, hasta que finalmente el nuevo siglo lo acogió como director de la Fragua Martiana, una institución en la que desarrolló innumerables proyectos hasta finalmente quedar convertido en una suerte de referente obligado; es decir, Marchante es parte inseparable de la Fragua. Para él ya es tiempo de jubilarse y dar oportunidades a la nueva generación. Pero como muestra su sonrisa, el retiro no significará dejar de ganar batallas y cumplir sueños.

-Estudiar a José Martí ha sido una parte fundamental de su vida, ¿cuál es el origen del interés por la obra del Apóstol?

Yo empecé a interesarme en el tema de Martí por mi padre. Él trabajaba como linotipista en un periódico, y por su propia labor adquirió un alto nivel cultural y empezó a buscar sobre la obra del Apóstol, a tal punto, que se propuso construir un rincón martiano cerca de la casa donde vivíamos. A esa tarea nos incorporamos todos en la familia. Mis hermanos y yo formamos la Patrulla Martiana, y salíamos a la calle con un bono que decía: "Coopere con el Rincón Martiano". Así fue, con un poco de recursos materiales y mucho de corazón, que construimos ese lugar en el que todos los días mis hermanos y yo izábamos la bandera y cantábamos el Himno Nacional.  Era un niño, sin embargo, ese acto de custodiar el rincón, más las lecturas de su obra que ya había comenzado, hicieron que se formara en mí un interés profundo en torno a su vida.

-Si le digo ahora este título: José Martí, valor de una doctrina, ¿qué es lo primero que piensa?

Lo primero es lo feliz que me hace escuchar ese título. José Martí, valor de una doctrina es el resultado de ocho años de trabajo. Consiste en una obra dividida en nueve tomos con todas las frases y pensamientos del Apóstol agrupados por temas. Por ejemplo, en el tema del amor se encuentra lo que escribió el Maestro acerca de ese sentimiento, y su respectiva ficha bibliográfica. La verdad es que fue una investigación que disfruté mucho y todavía lo hago. Cuando comencé, mi esposa e hijos se unieron en equipo para apoyarme. Uno de mis hijos es programador, el otro diseñador, y mi esposa es la piedra angular que pone el toque de elegancia en todo. Así que, ¡imagínate!, trabajando juntos con un mismo propósito: José Martí, valor de una doctrina. El fruto se ve ahora, en la utilidad y el enorme conocimiento que brinda, de una forma sencilla, a cualquier persona interesada en la obra del Héroe Nacional de Cuba. El libro fue Premio del Rector; incluso, se lo obsequié al Comandante en Jefe Fidel Castro en su 65 cumpleaños.

-Usted trabajó mucho tiempo en el ICRT. ¿Cómo valora ese período?

La televisión es un medio muy complejo, una locura. Por un simple detalle todo se para y la presión es constante. Yo comencé de cargador de muebles y fui hasta subdirector de producción del Canal 6 y director de propaganda. Entré al ICRT en 1967, después de cuatro años en el ejército. Tenía en ese momento 19 años y estuve hasta 1974. Fue una época muy buena. Había más recursos y más deseos de trabajar en las personas.

-Ser culto para ser libre es una frase de José Martí y representa el estandarte de los nuevos procesos que se llevan a cabo en nuestro país para elevar el nivel cultural del pueblo. ¿Partiendo de la frase, cuál es su opinión al respecto?

La palabra cultura tiene un significado muy amplio. Cuba es un país muy culto en política, pero hay que rellenar los demás baches que se quedaron vacíos. En eso se trabaja desde hace algunos años. El cine, el teatro, la pintura, siempre han estado presentes, de lo que se trata ahora es de incorporar al pueblo en general para que disfrute de esa parte de la cultura. Nunca podremos saberlo todo, pero se debe vivir intentando alcanzar lo bueno que nos llene el espíritu. También forma parte de nuestra cultura la educación formal y eso es algo que se ha perdido a gran escala. Con educación se llega a cualquier lugar; y si libertad consiste en poder abrir todas las puertas, entonces, ¿a dónde se podrá llegar sin los buenos modales?

Por otra parte, es muy importante que se logre invertir la pirámide ocupacional, es decir, el profesional debe obtener el sueldo de acuerdo con su nivel. La solución y el cambio de esa pirámide ocupacional es lo que espera la población, y se ajusta perfectamente a la frase: ser culto para ser libre. Esa libertad  la tiene que ver el profesional reflejada en su independencia económica, en la seguridad y estabilidad que le brinden sus conocimientos y profesión, porque no solo de pan vive el hombre, ¿cierto?

-Dicen que cada sortija tiene una historia, ¿cuál es la de la que lleva puesta?

Esta sortija es especial, y como todo lo especial lleva un manojo de buenas acciones y buenas personas encerradas en su historia. En el año 1994 yo comencé el proyecto de los Clubes Patrióticos Amigos de Martí, encaminado a tratar de perfeccionar la enseñanza en las escuelas primarias. Intenté mostrar a los niños la persona maravillosa que fue el Maestro, porque como dijo Cintio Vitier: "Martí no es una asignatura", por tanto, no se puede dar de esa manera.

Entonces yo dividí el proyecto en varias partes. La primera era Apuntes de Martí. En esa primera etapa analizábamos algunas frases, poemas y lo contextualizábamos con el presente, con lo que se vivía. Por ejemplo, yo le explicaba el significado de Abdala, Espirta, y los niños se interesaban. Una segunda parte llamada Reflexiones de José Martí se empleaba para profundizar. Leíamos los cuentos, relacionábamos los personajes según sus valores y cualidades: Meñique, el Gigante, Pilar, la Muñeca Negra..., cuando los pequeños ven que los adultos escuchan sus argumentos y opiniones, entonces desarrollan más el protagonismo, porque quieren demostrar que sí saben, y de verdad es hermoso escucharlos. Cuando te digo esto recuerdo a Fina García Marruz y aquella frase suya: "En la educación de los niños hay que explotar el mundo de la fantasía", y es verdad. Nada hay más satisfactorio que explorar su mundo interior y nutrirse de él.

Esas dos etapas se hacían en cuarto grado. Casi al finalizar el curso, el 19 de junio, celebrábamos una actividad donde cada madre ponía a su niño una sortija con el nombre de Cuba, como mismo Leonor le llevó a Martí la sortija hecha del grillete que usó en la cárcel. Era un símbolo que los muchachos llevaban orgullosos.

Cuando comenzaba el quinto grado se reorganizaban los clubes con una tercera etapa: Nuestra América. Los alumnos traían al final de la semana lo que habían investigado sobre un país determinado, y realizábamos un coloquio para intercambiar todo el conocimiento. Cuando terminaba  el curso realizábamos el Festival Latinoamericano de Clubes Patrióticos, donde participaban también los estudiantes universitarios. Era fantástico... había una comisión llamada Juegos de Nuestros Pueblos, en la cual los jóvenes latinoamericanos enseñaban juegos de sus culturas. Era eso, jugar, divertirse y aprender de nuestra América.

Ya en sexto grado finalizaban la cuarta y última etapa con el nombre La revolución del decoro. En ella estudiaban la historia de la Revolución Cubana vista por Martí, y al terminar hacían el evento científico El Martí que yo conocí. Es decir, después de haber tenido todas esas experiencias, ya los niños en sexto grado poseían un caudal de conocimientos increíble.

-¿Quién patrocinaba el proyecto de las sortijas?

La Universidad de La Habana. Cuando hice el proyecto estábamos en el 1994, pleno período especial, ¡imagínate! Había muchas dificultades, sin embargo, la Universidad me dio el dinero para las sortijas. Cuando aquello era Juan Vela Valdés el Rector. Fue una experiencia inolvidable, aunque solo con una escuela, y desgraciadamente no se ha podido repetir. Mi sueño es poder extender algún día el proyecto a todas las escuelas primarias del país.

-Se jubila usted en enero del 2008, ¿significa el retiro dejar de cumplir sueños en la Universidad de La Habana?

Yo no pienso que jubilarse es retirase por completo del trabajo, y menos aún abandonar ese pedazo de mí que siempre estará en la Universidad de La Habana. Pero sucede que ya voy a cumplir 60 años, la fuerza y el espíritu de muchos de estos han sido dedicados a mi trabajo; y creo que ahora es tiempo de emprender nuevos proyectos.

-¿Cómo cuáles?

Quiero escribir un serial para radio sobre los sucesos del Moncada. Se llamará Los hombres del 26, con 40 capítulos, aproximadamente. Yo pienso que hay mucha necesidad de que se manejen temas históricos en los medios sin la rutina que los hace en ocasiones aburridos y tediosos. La historia es acción y entenderlo es muy importante a la hora de tratarla. También tengo pensado hacer un libro con una visión nueva sobre el discípulo predilecto de Martí, Gonzalo de Quesada y Aróstegui. ¡Ah! , y el valor de la pareja, es el tema principal de otro serial que quiero hacer. Personajes famosos que unieron su vida matrimonial a objetivos concretos, ¿no crees que la vida de parejas como Manana y Gómez, Raúl y Vilma, son dignas de hacer una historia? Sí, será un reto, pero ya me lo propuse.

-¿Cuál es su principal aporte a la Universidad de La Habana?

Enseñar Historia es mi pequeño aporte. La historia es la base fundamental para responder las preguntas de cómo ha evolucionado el proceso histórico cubano. Yo intento brindar esas respuestas con un lenguaje que los estudiantes comprendan, un lenguaje sencillo para que no vean a los héroes como seres de mármol, sino como personas simples que lucharon por algo y, al entenderlo, podrán comenzar a responder sus propias preguntas. Dicen que cada maestro tiene su librito. Yo lo único que sé hacer es enseñar Historia, así, de esa manera.

-Retos y metas de la Universidad actual.

La Universidad de La Habana tiene grandes retos. Dentro de unos años se va a producir lo que yo llamo "cambio de generación". No se trata de sustituir un viejo por otro, sino de dar oportunidad a una juventud ansiosa por hacer. Los hombres preparados son los que salen de las aulas universitarias, y son quienes tendrán la responsabilidad de saber dirigir el futuro de Cuba.

El segundo reto es que los jóvenes van a vivir en un mundo cada día más complejo. El imperio está decayendo, y una bestia a punto de morir es muy peligrosa. Cambiará su táctica respecto a Cuba, y seguro estoy, que su principal objetivo será influir en las nuevas hornadas. Por tanto, esta juventud debe ser muy fuerte.

Un tercer reto son los cambios tecnológicos frente a los cuales los jóvenes deben estar a su altura. De últimos, nunca, juventud significa vanguardia. Con tales metas la nueva generación tendrá la responsabilidad de no dejar caer la Revolución, y cuidar la independencia y soberanía de nuestra Isla. Eso nunca será negociable.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Nosotros, los del 280, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario de la casa de altos estudios cubana.

 

Ficha Técnica

Objetivo central: Reflejar el trabajo y la perspectiva de un profesor de la Universidad de La Habana

Objetivos colaterales: Conocer su opinión acerca de la Universidad actual, acerca de la cultura en nuestro país y sus proyectos.

Tipo de entrevista

Por su forma: Clásica (introducción, pregunta y respuestas)

Por su contenido: De personalidad

Por el canal que se obtuvo: Encuentro directo

Tipo de título: De alusión a frase literaria

Tipo de entrada: Biográfica

Tipo de cuerpo: Clásico

Tipo de conclusión: De opinión o comentario del entrevistado

Fuentes consultadas: Entrevistado. Activa, no documental.