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Isla al Sur

ARDORES QUE QUEMAN Y MATAN

ARDORES QUE QUEMAN Y MATAN

MERCEDES ALONSO,

desde República Dominicana,

cortesía para Isla al Sur.

El 40% de las lesiones provocadas por los fuegos artificiales se ocasiona en las manos y el 20% en los ojos, la tercera parte de cuyas lesiones oculares culminan en ceguera. Tres ciegos por cada diez casos, según afirman especialistas en Oftalmología del país. Y estamos hablando, en su mayoría, de niñas y niños afectados.

Que la Asociación de Empresarios Pirotécnicos alegue "abuso y violación a la Ley de la libre empresa al prohibir las ventas en las calles de los fuegos artificiales", solo se justifica por un interés meramente económico.

Está claro que como industria, estos artefactos pirotécnicos mueven millones de pesos en días navideños y que cada año aumentan significativamente sus ventas, a pesar de los llamados de instituciones, sobre todo médicas, para impedir mayor número de víctimas,

Aquí subyace la paradoja: ¿han olvidado estos empresarios que también ellos son padres de familias, tíos, hermanos, o amigos de menores que pueden figurar entre quienes padecen lesiones irreversibles en ojos y cuerpos?

No se trata de una convicción inverosímil, ni de tímidos olfateos: son realidades que ha vivido la sociedad dominicana año tras año.

No por gusto los residentes de Villa Juana, ensanche La Fe, Villas Agrícolas, Villa Consuelo, 27 de Febrero y Villa María, entre muchos otros, han solicitado a las autoridades que adopten medidas drásticas en la venta de los fuegos artificiales, pues, en realidad, sus festividades navideñas devienen días de tristezas y llantos en sus hogares.

Algunos redondean la idea de: "una Navidad sin fuego no es Navidad" y observan la prohibición dispuesta por las autoridades como vía de pagos de impuestos al gobierno y al ayuntamiento.

Resulta inadmisible que en un país donde se estén enterrando los tantos muertos que dejaron Noel y Olga, tenga lugar "un duelo de justicias" a ver quién vence a quien para seguir ocasionando nuevos quebrantos.

DE LAWTON: CAMILO CIENFUEGOS

DE LAWTON: CAMILO CIENFUEGOS

Trabajo presentado en el XVIII Simposio de la Ciudad, noviembre del 2007. 

ALEJANDRO CREMATA SÁNCHEZ,

estudiante de cuarto año de Historia,

Sede Universitaria Municipal Felipe Poey

No se puede hablar de la Revolución cubana y de su historia sin mencionar a la legendaria figura de Camilo Cienfuegos.

Muchos son los trabajos que hablan de su vida, de su carismática personalidad, de sus acciones heroicas y de sus cualidades humanas, pero es necesario vincular sus raíces con el brillo de su inmortalidad, porque la vida del Señor de la Vanguardia, detenida a sus 27 años, representa y representará un estandarte en la historia del pueblo de Cuba.

Su sonrisa quedó entretejida dentro de la fibra de su barrio, y su vivo recuerdo trasciende de generación en generación.

En una entrevista publicada por la revista Bohemia el 23 de octubre de 1964, Vilma Espín afirmó: "Camilo es una figura legendaria, hasta su mismo nombre nada común, lleno de fuerza y de poesía al mismo tiempo, si nosotros inventáramos un nombre para un personaje de leyenda le podríamos poner el nombre de Camilo Cienfuegos...".

Y en otra parte decía: "...La misma muerte de Camilo, perdido en el mar, la manera de conmemorarla, echando una flor al agua y todas aquellas, sus hazañas, son acciones de leyenda" (...) "..."estas impresiones de aquel Camilo legendario, de aquel Camilo león combatiente, de aquel Camilo niño alegre, nuestro Camilo, las guardaremos para toda la vida...y la de nuestros hijos".

Recordando al Apóstol cuando afirmó: "Mi trabajo es cantar todo lo bello, encender el entusiasmo por todo lo noble, admirar y hacer admirar todo lo grande", este trabajo se trazó como evaluar las condiciones del entorno de Camilo Cienfuegos que influyeron en la formación de su trascendental personalidad; divulgar la repercusión del Héroe de Mil Batallas en su pueblo y en particular en su comunidad; y reflejar cómo su barrio recuerda al Hombre del sombrero alón y rinde tributo de forma cotidiana a la imborrable leyenda de Camilo Cienfuegos.

Historia como proceso

El destacado historiador cubano Eduardo Torres Cuevas afirmó: "Y es que nunca he querido ver la historia como historia de hechos o cronología de hechos, sino como historia de procesos que no solo tienen el cuándo, el cómo y el dónde, sino también el por qué, es decir las causas que mueven ciertas acciones y como estas de un modo u otro se relacionan con las ideas y mentalidades".

La afirmación anterior nos sirve de punto de apoyo para comenzar  este recorrido de homenaje, pues para hablar de Camilo Cienfuegos hay que ir necesariamente a su entorno, así como enmarcar la situación de Cuba y del mundo en el transcurso de su formación. Una personalidad como la del Señor de la Vanguardia está vinculada a la cultura histórica que lo antecedió, para dar como fruto un pensamiento mas profundo y revolucionario como es el de Camilo, con lo mejor de las generaciones anteriores y así dejarnos su legado para la historia de la nación cubana y de la humanidad.

Panorama internacional en la época de nacimiento y formación de Camilo Cienfuegos

Había transcurrido la Primera Guerra Mundial, con su saldo de víctimas y con la devastación de las potencias europeas. Todo eso recrudeció la miseria y explotación de las clases más humildes de la sociedad. Esos factores objetivos unieron al movimiento obrero internacional, y en Rusia triunfó la Revolución Socialista de Octubre, convirtiéndose en un ejemplo para el mundo entero. Ya desde ese entonces, la clase obrera no lucharía solamente por mejoras económicas, sino también por conquistar el poder político.

Ante el auge del movimiento revolucionario, la clase burguesa, incapaz de detenerlo con sus gobiernos, implanta el fascismo, dictadura despiadada y sangrienta que destierra los más elementales derechos del hombre.

En el periodo de 1929 a 1933 se extendió la terrible crisis económica a nivel mundial, considerada por los especialistas como la más amplia y profunda desde el advenimiento del sistema de producción capitalista. El exceso de mercancías no vendidas por falta de poder adquisitivo de la población, determinó que los dueños burgueses redujeran la producción. Así, el volumen mundial producido en el año 1932 bajó cerca de un 38% en relación con lo obtenido en 1929.

La crisis económica dejó caer todo su peso demoledor sobre las grandes masas trabajadoras del mundo, con su saldo brutal de explotación. Crecieron el número de desempleados, bajaron los salarios, el hambre y la miseria invadió a toda la población asalariada.

Los países subdesarrollados fueron los más afectados con la crisis, porque de manera general eran monoproductores de materias primas o productos alimenticios con los que suministraban a las potencias capitalistas a cambio de precios ínfimos. Con los mercados repletos de productos sin salida, se reduce el proceso productivo y se paraliza casi totalmente la vida económica. La población trabajadora de esos países, entre ellas la de Cuba, sufrió las consecuencias de la aguda crisis económica mundial.

En Alemania, el cabecilla del partido nazi, Adolfo Hitler, toma el poder en 1933 y despliega un terror sin límites contra la clase obrera y su vanguardia, el Partido Comunista Alemán. En 1936 estalla la Guerra Civil Española como reacción al movimiento fascista dirigido por el general Francisco Franco.

Con la creación del Frente Unido de los Pueblos y Trabajadores en el VII Congreso de la Internacional Comunista desarrollado en Moscú en 1935, hombres y mujeres progresistas de todo el mundo pusieron de manifiesto la solidaridad internacional y apoyaron con hombres, armas y víveres, y se crearon Brigadas Internacionales que enviaban donaciones como muestra de la más decidida ayuda a la República Española.

Las fuerzas de avanzada de la sociedad cubana se convirtieron en todo un movimiento de apoyo a la causa republicana española. Tal es el caso de Pablo de la Torriente Brau y la maestra Rosa María de Clero, quién creó una escuelita para los niños huérfanos.

Panorama de Cuba en el nacimiento de Camilo

Según consta en el tomo 70 de 1944, folio 49 del Juzgado Municipal de Arroyo Naranjo, Camilo Cienfuegos, hijo de Ramón y Emilia, nació a las siete de la mañana del 6 de febrero de 1932, en la calle Pocito No.71 (hoy Pocito No.228), en la barriada de Lawton, municipio Jesús del Monte (hoy municipio 10 de Octubre), en la Ciudad de La Habana.

Su nacimiento se enmarca en la década de 1930, bajo la dictadura de Gerardo Machado, el "asno con garras", como lo llamara Rubén Martínez Villena, gobierno que demostró con creces la bancarrota de la República Mediatizada.

En esos años se agudizaron los problemas surgidos desde los primeros años de seudo república con los gobiernos de turno. Las crisis económicas de 1920-21 y 1929-33 dejaron profundas huellas en el sentir nacional. El hambre y el desempleo fueron temas cotidianos dentro de las masas populares.

En marzo de 1930 se produce un paro general que en algunos lugares logra resistir por más de 24 horas, ridiculizando así la afirmación petulante del tirano Machado durante una visita a los Estados Unidos: "Bajo mi gobierno, ninguna huelga durará más de 28 horas".

Las fuerzas progresistas de la sociedad cubana se enfrentaban a la tiranía y se fortalecía el ideario de José Martí y Julio Antonio Mella.

La manifestación del 30 de septiembre de 1930, desde la Universidad de La Habana y convocada por el Directorio Estudiantil Universitario da inicio a un enfrentamiento decidido contra la tiranía, en la que abiertamente se convoca a la inmediata renuncia del presidente de la República. Ese día es asesinado Rafael Trejo, quien se convierte a partir de este momento en la bandera del movimiento estudiantil.

El 21 de diciembre de 1931 el gran líder estudiantil Félix Ernesto Alpízar es capturado por los sicarios machadistas por haber sostenido un duelo a tiros con esbirros. Los agentes lo llevaron al Castillo de Atarés y allí lo asesinaron, tras ser víctima de atroces torturas. Durante el año 1932 se intensificaron las acciones de los grupos revolucionarios. A pocas semanas de diferencia, cayeron en atentados, dos de los más señalados criminales del régimen: el odiado Jefe de los expertos, Miguel Calvo y el sanguinario Jefe de la porra, Leopoldo Fernández Ros. El gobierno respondió con más violencia y en julio son asesinados, en Matanzas, los hermanos Narciso, José y Ramón Álvarez.

Roosvelt, ya entonces en la presidencia de Estados Unidos, sustituye al embajador Guggenheim por Summer Welles, y se impone la mediación con el apoyo de la burguesía y la pequeña burguesía dominante del país.

Sin embargo, la Confederación Nacional Obrera de Cuba, el Directorio Revolucionario, el Ala Izquierda Estudiantil y el Partido Comunista la combaten desde sus inicios.

La mediación es entonces liquidada por una huelga general dirigida por Villena, que se extiende a toda Cuba en agosto de 1933, momento en que se hace realidad la caída del tirano, pero los sueños de los mejores cubanos se ven frustrados con la creación de un gobierno de tránsito apuntalado por los Estados Unidos, que mantenía los instrumentos jurídicos y de represión del antiguo presidente.

Raúl Roa, el Canciller de la Dignidad, así lo describe en su libro La Revolución del 30 se fue a bolina: "Las condiciones objetivas estaban, si no maduras, cuando menos pintonas para lanzar el movimiento popular a una lucha antiimperialista por el poder, que entrañara, a la vez, el derrocamiento de la tiranía y el rescate de las riquezas nacionales en manos extranjeras"...

Roa, uno de los participes de aquellas heroicos acontecimientos, define a la generación del 30 como tres hornadas: la que aflora en 1923, que simbolizó en Mella y Rubén Martínez Villena; la que irrumpe entre 1927 y 1930 que personificó en Rafael Trejo, Antonio Guiteras y Pablo de la Torriente-Brau; y la que se empina, incorporándose a la lucha revolucionaría en 1933, y que sigue personificada por esos tres ejemplares combatientes.

El 4 de septiembre se instauró el gobierno de Grau-Guiteras o de los 100 días, de composición heterogénea y carácter nacional reformista, con proyecciones antiimperialistas de su ala izquierda, encabezada por Antonio Guiteras.

Dentro de sus medidas revolucionarias se encuentra la jornada de trabajo de ocho horas, intervención de las compañías norteamericanas de electricidad y teléfonos; rebaja de un 45% en las tarifas eléctricas; disolución de los viejos partidos políticos tradicionales vinculados todos con el machadato y el proyecto de reparto de tierras.

La política zigzagueante de Ramón Grau San Martín comenzó a desconcertar a Fulgencio Batista y a los sargentos del 4 de septiembre, asustados ante el carácter radical que tomaba la Revolución.  Presionados por Welles, cuyo gobierno no reconoció al de Grau, comenzaron a conspirar con la embajada norteamericana.

Batista, considerado como el hombre que necesitaba el gobierno de Estados Unidos, traiciona y en el 15 de enero de 1934, intenta justificar su actitud ante la Junta Revolucionaria y Grau entrega la presidencia.

La creciente inconformidad con el "nuevo régimen" (Batista-Caffery-Mendieta) provocó la huelga general de marzo de 1935.  Sin respaldo armado, y llevada a cabo pese a la falta de unidad dentro de las fuerzas revolucionarias, es aplastada violentamente y seguida de una ola de terror contra el movimiento obrero y revolucionario.

En mayo de ese mismo año, con el asesinato de Antonio Guiteras, se liquida el último vestigio de resistencia armada. A juicio de Roa, la sangrienta derrota de la huelga general de 1935 es el momento preciso en que fracasa la Revolución del 33.

El 33, al igual que en 1868 y 1895, se propuso la reconquista de la soberanía y la autodeterminación -unidas  desde 1902 al dominio yanqui- pero fue más allá al plantear cambios de estructura y superestructura. Sin embargo, la carga que pedía Villena "para matar bribones y acabar la obra de las revoluciones", no llegó hasta 1959 con el triunfo de la insurrección armada organizada y dirigida por Fidel Castro.      

Papel de la barriada de Lawton en la formación de Camilo Cienfuegos

"Las obras macizas y corpulentas requieren sin remedio gran suma de condiciones favorables", expresó José Martí.

La barriada de Lawton se encuentra en el actual Municipio de 10 de octubre y tiene su génesis desde mediados del siglo XVIII en el poblado o caserío. En sus inicios fue independiente antes de que el crecimiento de la ciudad lo convirtiera en parte integrante de ella. La calzada de igual nombre no era sino un tramo del camino que conducía a las poblaciones de Santiago de las Vegas y Bejucal, el único que unía la ciudad y el campo.

Las vegas de tabaco fomentadas junto a los arroyos de Agua Dulce y Maboa dieron prosperidad relativa al poblado, que en 1765 fue declarado cabeza de partido rural y su iglesia dejó de ser parroquia auxiliar para convertirse en parroquia independiente. En 1820, Jesús del Monte era ya municipio. Pero esa condición la perdió tres años después.

Sus moradores más humildes ganaban el sustento gracias a la venta de sombreros de guano y yarey que tejían ellos mismos, mientras que el tránsito de viajeros, carretas y arrierías aportaba al mismo tiempo lo suyo. Pero el establecimiento del ferrocarril Habana-Bejucal comprometió y retardó el desarrollo del poblado. 

Un rasgo que conservó la barriada de Jesús del Monte fue su carácter humilde y su constitución mayormente obrera. Es importante señalar que por esas características, el movimiento revolucionario jugó un papel importante en contra de la neo colonia desde sus inicios.

Tras la muerte de Rafael Trejo, Lawton siempre mantuvo vivo su recuerdo, pues él vivió en una casa enclavada en la actual calzada del 10 de Octubre. También después del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes y al constituirse el Movimiento 26 de Julio, el actual municipio 10 de Octubre contó con aproximadamente 14 células y dos brigadas, además de servir de refugio a muchos jóvenes clandestinos que enfrentaban los gobiernos tiránicos de turno.

También durante el período de la tiranía de Fulgencio Batista las zonas de Luyanó, Víbora y Lawton, en particular, se destacaron como fuente de refugio para combatientes revolucionarios clandestinos, además de ser utilizados sus locales para reuniones y para guardar armas. Figuras de la talla de Julio Antonio Mella, Félix Ernesto Alpízar -una de las escuelas de la enseñanza primaria de Camilo Cienfuegos lleva su nombre-, y Raúl Roa, entre otros muchos patriotas cubanos fueron pobladores de la barriada de Lawton.

El Señor de la Vanguardia también recibió la influencia de su entorno natal, pero también de San Francisco de Paula, su próximo lugar de residencia. Camilo residió en Lawton, primero en Pocito 71, actualmente 226-228, y luego en Dolores 472, apartamentp 3, entre Novena y Décima.

Ese ambiente de inconformidad y repudio se respiró en las calles de su barrio, en sus amigos, en la familia, y en la escuela pública a la que asiste, que es la de hijos de obreros y personas humildes.

Al lado de la casa en que creció Camilo, Dolores 472, apartamento 3, entre Novena y Décima, existía un pequeño taller de tabaquería cuyo propietario, Feliciano  González, conocido como Felino, y muy amigo de la familia, era un viejo luchador comunista que realizaba múltiples actividades revolucionarias en los años de formación de Camilo.

Una muestra de la relación del Héroe de Yaguajay con Felino es que en esa casa se detiene la Columna No.2 Antonio Maceo a su entrada  a La Habana y fue el último lugar que visitó Camilo antes de partir para su último discurso en el Palacio Presidencial.

Sus propios maestros fueron exponentes y partícipes de la situación imperante. La inestabilidad política de la época, los bajos salarios, y los despidos producto de la "botella" y los compromisos políticos los hacen acercarse más a los sectores marginados. 

En su estancia en San Francisco de Paula, Camilo hizo fuertes relaciones con personas de izquierda, las que según su gran amigo José Antonio Rabaza, alias "Tato", se mantuvieron luego de haberse mudado. Este también era un barrio de mayoría obrera, con fuerte presencia sindicalista y donde el Partido Comunista o Partido Socialista Popular posteriormente, contaba con numerosas células.

La represión, el descontento popular de su barrio, el incremento de la actividad sindical, la recolección de fondos para el V Congreso Obrero  y la labor de agitación de líderes obreros y estudiantiles de la barriada de Lawton son algunos elementos que dejaron una huella imborrable en la formación de la personalidad de Camilo.

El golpe de Estado del 10 de marzo de 1952 se convierte en un catalizador en la toma de conciencia del pueblo cubano y de su vanguardia, dentro de la cual se encuentra sin lugar a dudas Camilo Cienfuegos. 

Papel de la familia en la formación de Camilo Cienfuegos

"Educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida". Anónimo.

La familia es la primera escuela de la vida y los padres son los educadores naturales. En el hogar el niño viene al mundo, crece, madura, se hace humano, recibe lo que necesita para la forja de su personalidad, y es amado por lo que verdaderamente es. Las relaciones estrictamente personales que se establecen entre padres e hijos constituyen la fuente principal de la que emanan los aprendizajes emocionales, sociales y morales.

Ramón Cienfuegos, el padre

Aunque muchos trabajos refieren que las primeras influencias de Camilo son recibidas de su hermano Osmany, creemos que la figura de Ramón Cienfuegos fue fundamental en su formación, tal y como la de todo padre en la formación de sus hijos. Según las propias palabras de su amigo José Antonio Rabaza se confirma:

"Ramón era un hombre cuyo ejemplo cundía por todas partes y nos lo daba a todos. A todos nos ofrecía el ejemplo de su conducta y de su pensamiento. Le oía hablar de la Guerra Civil Española, de la traición fascista, de las Brigadas Internacionales. Fue presidente del Comité de Ayuda al Niño y Pueblo Español y organizaba recolectas de juguetes, dinero...En varias ocasiones Camilo entregó para esa causa centavos ahorrados del dinero que daban diariamente para su merienda. Yo creo que sí, que Camilo tuvo la gran influencia de su padre. Eso ante todo. Camilo pudo haber sido estimulado por sus amigos en algunas manifestaciones, pero también sus amigos tenían la influencia de su padre, sobre todo sus amigos cercanos". 

De origen español, Ramón fue siempre un hombre de ideas progresistas que evolucionó de acuerdo con las necesidades de su tiempo, y que abrazó luego las ideas republicanas que irradiaba España al mundo. Ya en una época bastante temprana como el gobierno de Menocal desarrollaba actividades sindicales en la Unión de Operarios y Sastres, y según sus propias palabras, en su casa entraron solo personas decentes, ni boliteros  ni vagos, es decir, que la educación recibida por sus hijos fue la más recta posible, educándolos en el amor al trabajo y en las reglas más elementales de la cortesía.

Es importante recordar, además, la frase de Ramón al recibir el abrigo manchado de sangre de Camilo en el Hospital Calixto García, cuando resultó herido en una manifestación en contra del tirano Batista, el 7 de diciembre de 1955: "Es la sangre de mi hijo, pero es sangre para la revolución".

La educación que ofreció a sus hijos fue fundamental para la conformación de los principios humanos y revolucionarios de Camilo que marcharon durante su vida como la lealtad absoluta hacia sus compatriotas, su espíritu de sacrificio, valor y honradez extrema, pero que también lo convirtieron en la imagen de su pueblo.

Emilia Gorriarán Zaballa, la madre

En los textos biográficos acerca de Camilo, Emilia Gorriarán es descrita como la española de ideas progresistas, abnegada ama de casa, amorosa madre dedicada al cuidado de su hogar y sus tres hijos bajo la difícil situación económica, típica de las familias más humildes y de procedencia obrera en la Cuba neocolonial.

De la infancia de Camilo solía recordar cómo con apenas dos años se le perdió: "Cuando nos demandaron tuvimos que irnos de la casa en que vivíamos en la calle O’Reilly, allá en la Habana Vieja. Allí teníamos una vecina que quería mucho a Camilo, quien por entonces contaba solo dos años. Cuando ella supo que nos marchábamos, se apenó y nos recomendó que lo cuidásemos mucho, porque era un niño rubio y bonito y los gitanos se lo podían robar. Yo me puse nerviosa. Nos fuimos para Pocito entre 16 y 17, Lawton, y el tiempo pasó. Hasta que una noche se nos pierde Camilo. Nosotros lo buscábamos por todas partes y no aparecía. ¡Quién le dice que lo único que se nos había olvidado registrar era una puertecita que estaba en una esquina de la casa! Ya casi sin esperanzas de hallarlo y pensando lo de los gitanos, abrimos y allí estaba, calladito, muerto de risa".

Es innegable su papel en la educación de sus hijos, y en la formación de conceptos como la honradez, el amor al trabajo y la inconformidad ante la injusticia, así como su apoyo a los ideales de su esposo Ramón. Cabe destacar, además, su silencioso pero dedicado y digno trabajo a la luz de un farol de luz brillante en la confección de ropas para enviar a los niños de la tierra española agredida por el fascismo.

Madre con eterna vigencia, capaz de comprender la dedicación de sus hijos al proceso revolucionario social y que con ternura y sencillez fue la fuente de inspiración de algo que quedará para el futuro, una carta que despertó la sensibilidad de la escritora española María Teresa León, esposa y compañera de luchas del poeta de la generación de 1927, Rafael Alberti.

En su visita a Cuba en 1960 conoció a Emilia Gorriarán, le dedicó una misiva bajo el título Carta a una madre española. Hoy se desconoce si llegó a las manos de la madre de Camilo. (ANEXO  I).

En ella, María Teresa expresa: "...Todas sabíamos que la mitad del mundo, qué digo, más de la mitad responde a nombres de mujeres, son los ejércitos pasivos, las hacedoras de hijos, el lujo juvenil de una mañana primavera"..." Yo no podré olvidarla jamás. Dice que a veces los símbolos son la síntesis sagrada de algo que los hombres admiran o creen o esperan. Déjeme, señora, dejarla en el cielo de los símbolos que correspondan a las madres de España y asegurarle que si alguna vez se cierra el ciclo de muertos, sus sufrimientos, con una victoria sobre una cárcel destruida, elevaremos a la madre cubana una escuela para nuestros niños y llevará el nombre: Madre de Camilo Cienfuegos. Y todos sabrán que usted fue pidiendo por los presos de España por las calles habaneras, mientras lleva dentro de su corazón a su propio hijo muerto. Esa es la verdadera fraternidad hispanoamericana".

Así debemos admirar a Emilia Gorriarán, quien un día 6 de febrero dio a la vida y a la Patria para siempre al Señor del Vanguardia.

Osmany y Humberto, los hermanos

Osmany, su hermano mayor, bajo la influencia de su barrio, amigos y familia se vincula desde joven al movimiento revolucionario y tiene un indiscutible papel en la formación del ideario de Camilo.

En la lucha prerrevolucionaria se vincula con los movimientos revolucionarios de la barriada y trabaja con José Antonio Echevarría en la Federación Estudiantil Universitaria. Por sus actividades clandestinas se encontraba fichado por el sanguinario BRAC -Buró de Represión Anticomunista.

El 18 de octubre de 1958, desde el escenario de la Guerra de Liberación, Camilo envía una carta a Osmany en la que se muestra la identificación patriótica que los une:

"Más tarde voy a necesitarte, habrá mucho trabajo, tendremos la oportunidad de hacer grandes cosas, no la de tirar tiros; eso lo hace cualquiera, aunque es indispensable. Tenemos que hacer las mismas cosas que se han hecho en la Sierra y otras más; podrás ver realizados en una pequeñísima porción de tierra cubana tus viejos sueños de libertad aparejados con las otras libertades que nunca hemos tenido... La vida nada importa, si yo caigo otro tomará el mando de la tropa y ésta seguirá adelante".

Su otro hermano, Humberto, relata que Camilo creció dándose a querer y sin admitir injusticias. Así recuerda: "Cuando estaba en la Escuela Pública 105 Félix Alpízar, un grandulón cometió una injusticia con uno más pequeño y Camilo llamó a Osmany, a Ivo, Tato, y a mi para esperar al abusador y formamos una bronca de altura. Él era el valiente en defensa de los más débiles".

Añade Humberto: "Al terminar octavo grado, Camilo decidió ingresar en la escuela San Alejandro, con el fin de convertirse en escultor, pero dejó los estudios para trabajar en la tienda El Arte. Camilo se brindó muy decidido y hacía la limpieza y mojaba las telas para los trajes. Ahora no sé cómo se las arregló para hacerse de una tarjetita que decía así: Camilo Cienfuegos, dependiente de la sastrería El Arte. Se la dio a cuanta persona conocía, la repartió por donde quiera, con esa gracia innata e invitaba a hacer los pedidos. Los amigos llegaban y pedían que el dependiente Camilo los atendiera y hasta gente de buena posición pidió verlo, así que los gerentes decidieron pasarlo a ese cargo".

Con la modestia de Camilo, Humberto defendió siempre el privilegio de ser hermano del Héroe de Yaguajay. Fue un fiel colaborador del Museo Casa Natal Camilo Cienfuegos, y en reiteradas ocasiones participó en las actividades de recordación organizadas por esa institución. Soy testigo de eso desde mis edades más tempranas. 

Sus amigos hablan...

Durante la lucha por la liberación definitiva de Cuba, Ivo perteneció al Movimiento 26 de Julio de La Habana. Se mantuvo siempre al tanto de cómo le iba a Camilo y no perdió el contacto con Ramón y Emilia y cuando ellos viajaron al territorio liberado, le envió una carta a Camilo, que fue retribuida con la encomienda de vigilar a la gente de la dictadura en Lawton, sobre todo a un matarife que se le conocía como Iván el Terrible.

Al triunfar la Revolución, se reencontraron el 2 de enero. Ivo se dedicó a algunas tareas que aquel le pidió, y a pesar del "revolico" en los primeros meses, encontraron el rato para reeditar las aventuras en la barriada de Lawton, en el estadio Rafael Conte, en el Malecón...

Ivo refiere que Camilo era un muchacho muy vivo, muy inteligente, muy valiente, porque defendía de las injusticias a los chicos atropellados por los más grandes, cuando, por ejemplo, les arrebataban la merienda.

"Estudiaba mucho, afirma Ivo, cuando llegábamos a la casa nos poníamos a repasar. Tenía sus libros y libretas muy conservadas. Leía mucho de Historia de Cuba. Muy educado, disciplinado, respetuoso. Los viernes se daban los Besos de la Patria, y casi siempre llevaba composiciones sobre Maceo, Máximo Gómez, Martí, y también recitaba. Cuando Camilo retomó en aquel discurso después del triunfo de la Revolución, la estrofa de Mi Bandera, de Bonifacio Byrne, muchos pensaron que se había preparado para esa intervención, y ¡no!, él se sabía y decía desde pequeño ese poema, al igual que los Versos Sencillos del Apóstol".

Ivo insiste una y otra vez en la importancia de la familia en la personalidad de Camilo, familia que educó a sus hijos con la filosofía del patriotismo y de la ayuda a las personas con más problemas. Añade que a los pocos días de la desaparición de la avioneta en Octubre de 1959, participó con otros amigos de la infancia en la búsqueda, siguieron el posible itinerario de la nave, registraron uno por uno los cayos desde la Bahía de la Leche hasta el Rincón Francés y entrevistó a muchas personas...

Aquella búsqueda fue infructuosa, por eso prefiere siempre recordar a Camilo en vida, sonriente.

José Antonio Rabaza

Para hablar del papel de la familia en Camilo, quién mejor que José Antonio Rabaza -Tato-, su amigo desde el preescolar y uno de los jóvenes formados en el entorno del viejo Ramón. Lo describe como "un chico de pelo rubio blanquecino, pequeño de estatura en sus primeros años de infancia y luego de talla algo elevada y cabello oscurecido hasta el castaño; de complexión sobre lo delgado con extremidades huesudas. Su carácter jovial, alegre y sonriente. Bromista, gustaba de la música popular cubana y del swing. No era muy ducho con los ritmos en el baile".  

Las palabras de Tato, nos hacen pensar en una hermosa amistad nacida en los pupitres de la escuela y fortalecida posteriormente, cuando las dos familias entregaron lo mejor de sí al Comité de Ayuda a la República española.

Cuenta Rabaza que al regreso de su viaje a Estados Unidos, Camilo alcanzó una visión profunda de la realidad nacional. Ya se había efectuado el asalto al Moncada y luego a la prisión en Isla de Pinos, Fidel y los demás, presos por esa acción, habían recuperado la libertad, gracias a la presión popular.

"Una de las imágenes de Camilo que mi memoria se niega a borrar pertenece precisamente a esa época. Aún me parece estarlo viendo en aquella concentración en el Muelle de Luz, cuando el asunto del Diálogo Cívico, gritando junto al pueblo: ¡Revolución! ¡Revolución!. Y tanto se me grabó este hecho que cuando lo vi con sus grados de Comandante recién llegado de la Sierra, no pude menos que evocar aquel instante en que sus fuertes gritos se apoderaban de mi memoria para siempre".

Otro de sus amigos, Feliciano González Alfonso

Felino, como se le conoce, vivió en la Avenida Camilo Cienfuegos No. 470 -antiguamente llamada Dolores- desde el 1ro de enero de 1945, fecha en que conoció a Camilo y su familia, cuando vivían en el 472 de la misma calle, en el tercer apartamento.  

Así cuenta Felino en entrevista realizada: "En él se reunían todas las buenas cualidades, cortés, estudioso, respetuoso con las personas mayores, quería y defendía a los niños más pequeños, -con los que le gustaba jugar- desprendido, es decir, dejaba de hacer para él para hacer por los demás. El egoísmo no se albergaba en su corazón ni en su pensamiento, era lo que se puede decir todo un caballerito.

"Por sus cualidades, su manera de ser, se ganaba el cariño y el respeto de sus amigos de juegos los que siempre le buscaban para jugar a la pelota, y montar bicicleta, juegos que por lo general realizaban con placer al lado de nuestra casa en Dolores y 10, lugar donde años después se fabricó un garaje. En carnavales le gustaba disfrazarse de Pedro Harapos, y con otros amigos salía por el barrio a divertirse. Durante los años que le conocí no oí quejas sobre Camilo niño, o Camilo joven, tenía la simpatía y el cariño de todo el barrio, y la mía que lo distinguía entre todos, lo que hacía que me tratara con reciprocidad".  

Y continúa: "Soy tabaquero y tenía un chinchal de tabaco en un cuarto de mi casa, en él trabajábamos seis o siete compañeros, al finalizar el año 1952 o a principios de 1953 vinieron al chinchal Camilo y su amigo Rafael Sierra, me dice que se iba en viaje a los Estados Unidos, que no soportaba a Batista. Ya en ese entonces Camilo se interesaba por la política, teniendo simpatía por la izquierda, era progresista y quería a Cuba, manifestó que había seleccionado treinta amigos para venderles un bono de a peso para recolectar el dinero del pasaje para llegar a Miami, los bonos estaban escrito a máquina, con la originalidad de Camilo, tanto yo como los tabaqueros contribuimos. 

"Estando en el Norte me enviaba postales desde distintos Estados, pues tenía que cambiar de domicilio constantemente ya que estaba clandestino en ese país. En los últimos meses del año 1955 regresa a Cuba junto con Sierrita, pues el FBI los deporta, estaba más hecho, muy interesado en la política y en los momentos en que vivíamos que eran críticos, ya que las represalias de la dictadura se hacían sentir con más fuerza. Desde el Norte él seguía la situación política en su país, estaba definido políticamente, era un gran simpatizante de Fidel, conoció allá los sucesos del Moncada y participó en el Norte en actividades revolucionarias, seguía siendo un hombre de izquierda.

"Ya de regreso en Cuba -afirma el viejo amigo de la familia, quien recuerda que el 7 de diciembre de 1955-, participa en una manifestación estudiantil en el parque Maceo, donde es herido en una pierna, la policía lo acusa de comunista, lo fichan y durante el tiempo que estuvo con la pierna enyesada se lo pasaba en la cuadra, jugando con un pequeño perrito blanco que tenía, e incluso, el fin de año lo espera con el grupo de amigos con su pierna y su bastón, y su eterna sonrisa en los labios.

"A finales de marzo del 1956 vuelve a viajar al norte, a Miami, afirma Felino, de donde recibí una tarjeta suya con fecha 4 de abril de ese mismo año. No supe más de él hasta que me enteré que estaba en la Sierra Maestra con Fidel. El 1ro de enero del 59, al triunfar la revolución, y al enterarnos que Camilo entraría en La Habana el día 2 de enero, los vecinos y amigos pusimos una tela donde lo saludábamos y una bandera cubana nueva que yo tenía. La tela se puso de un extremo a otro de la calle, y la bandera prendida en el centro de la misma calle.  

"A su entrada a La Habana, al frente del Ejército Rebelde, Camilo pasó por su barrio, se detuvo frente a nuestra casa, saludando a sus amigos y vecinos, miles de personas le dieron la bienvenida, a mí me abrazó fuertemente, muy contento y alegre. Después venía muy a menudo a Lawton, bien de noche, bien de día, en fin, a cualquier hora, parecía que venía a recordar su niñez o a refrescarse un poco del exceso de trabajo que en esos días tenía la Revolución.

"Un día llegó y yo no estaba, fue para casa de mi hermano que vivía en Dolores número 466, había allí muchas personas mirándole, yo llegué y lo voy a ver, cuando me ve que voy subiendo se levanta del sillón, se cuadró militarmente y saluda de frente a mí y al público, y gritó como para que todos lo oyeran:

"-¡Militar y socialista! En la Sierra lo aprendí.  

En otra ocasión, una compañera despalilladora de la tabaquería le preguntó: ¿Camilo cuándo se cortan las barbas? A lo que él contestó: ¡Habrán barbas mientras exista en el mundo una injusticia por reparar!  

"En nuestras conversaciones siempre se ponía de manifiesto su compañerismo, amistad y gran admiración que sentía por Raúl, el Che y por Fidel".  

Así ven sus compatriotas a Camilo

Del Señor de la Vanguardia, el Jefe de la Revolución dijo: "No tuvo grandes honores y aquella gloria porque alguien se los diera, sino porque se los ganó".

"Un revolucionario íntegro, honesto a carta cabal, consciente de que luchaba por causa justa con alma entera de revolucionario, con madera de comunista".

"Durante los años de lucha en las montañas nosotros nos preocupábamos mucho por nuestra vanguardia, porque tenía tareas muy especiales y muy importantes: la primera unidad en chocar con el enemigo si se emboscaba en los caminos, cuidar la ruta, montar guardia permanente. Y allí, en el pelotón de la vanguardia de nuestra columna, estaba Camilo. ¡Esto es el Partido: la vanguardia!".

Después de confirmarse la noticia de la desaparición física de Camilo, el 28 de octubre de 1959, el Che expresó: "Camilo fue el compañero de cien batallas, el hombre de confianza de Fidel en los momentos difíciles de la guerra y el luchador abnegado que hizo siempre del sacrificio un instrumento para templar su carácter y forjar el de la tropa...’". "...Camilo era hombre de... mil anécdotas, las creabas a su paso con naturalidad. Es que unía a su desenvoltura y a su aprecio por el pueblo, su personalidad; eso que a veces se olvida y se desconoce, eso que imprimía el sello de Camilo a todo lo que le pertenecía; el distintivo precioso que tan pocos hombres alcanzan de dejar marcado lo suyo en cada acción.

En su libro Pasajes de la Guerra Revolucionaria, el Che afirmó: "No ha habido ni antes de la guerra de liberación un hombre comparable a Camilo, revolucionario cabal, hombre de pueblo, artífice de esta Revolución, que hizo la nación cubana para sí, no podía pasar  en su cabeza la más leve sombra de cansancio o de la decepción. Camilo el guerrillero, es artículo permanente de evocación cotidiana, es el que hizo esto o aquello, una cosa de Camilo, el que puso su señal precisa e indeleble a la Revolución Cubana".

Raúl Castro dijo del "Héroe de Mil Batallas: "Cuando Fidel lo envía a la difícil misión de neutralizar la intentona contrarrevolucionaria en Camagüey, durante octubre de 1959, no sólo apreciaba en Camilo la más alta representación de la lealtad, la valentía y la audacia, sino también para enfrentar un problema de abiertos matices ideológicos, al dirigente político de inquebrantable formación proletaria".

William Gálvez, compañero de batallas y uno de sus principales biógrafos afirmó: "En él, la idea y la acción marchaban estrechamente unidas. Los conceptos ideológicos fueron claros y firmes puños de acero y estuvieron orgánicamente fundidos a la lucha y a las exigencias concretas del combate revolucionario en cada momento determinado. No hubo en Camilo una diferenciación entre la batalla de las ideas y la batalla política y militar".

Breve semblanza de Camilo Cienfuegos con su pensamiento

Qué mejor para dar inicio a su semblanza que recordar que antes de zarpar en el yate Granma para conquistar con las armas la libertad de su Patria, Camilo grabó en su gorra de expedicionario estos versos de Gabriel de la Concepción Plácido: "Extendidos  mis manos he jurado/ ser  enemigo eterno del tirano/ y morir en las garras del verdugo/ si  es necesario para romper el yugo".

SU AMOR A LA PATRIA

"Fui a la Revolución porque sabía, estaba muy consciente de que Cuba necesitaba de esa Revolución, que Cuba necesitaba no solamente de la caída del dictador, sino que Cuba necesitaba de esta Revolución que hoy tenemos, para que en Cuba algún día hubiera justicia social y para que algún día, que es este que hoy estamos viviendo, el pueblo de Cuba viviera con plenos derechos y los ciudadanos de esta tierra nuestra no fueran los hombres esquilmados y los hombres siempre explotados, sino los ciudadanos que pueden disfrutar de una tierra rica y de una república como la nuestra que pueda permitirse el lujo -algún día lo veremos-, de que todos los ciudadanos, hombres y mujeres de este pueblo vivan decentemente en una tierra libre, en una tierra soberana".

SU FIDELIDAD A LA REVOLUCIÓN

"No es necesario decir aquí hasta donde va a llevar Fidel Castro la Revolución cubana, esa Revolución irá hasta sus límites finales, esa Revolución irá hasta la meta trazada, esta Revolución -como en los días de la guerra- sólo tiene dos caminos: Vencer o Morir...".

"Y que no piensen los enemigos de la Revolución que nos vamos a detener; que no piensen los enemigos de la Revolución que este pueblo se va a detener; que no piensen los que envían los aviones, que no piensen aquellos que tripulan los aviones que vamos a postrarnos de rodillas y que vamos a inclinar nuestras frentes. De rodilla nos pondremos una vez y una vez inclinaremos nuestras frentes y será el día que lleguemos a la tierra cubana que guarda  20 mil cubanos, para decirles: ¡Hermanos, la Revolución está hecha, vuestra sangre no salió en balde!".

JUSTICIA Y HONESTIDAD DE LA REVOLUCIÓN

"...La obra de la revolución establecerá cada día su contraste más fuerte con la derrotada tiranía, y la madurez revolucionaria del pueblo cubano crecerá para garantizar esa justicia. El espíritu revolucionario que anima esta revolución y que con tanta severidad se está llevando a cabo en toda la isla, también se exterioriza en el pensamiento del joven jefe del Ejército: no habrá descanso en el logro de esa justicia. ¡Recuerda que la justicia revolucionaria es como algunas peleas de lucha libre: no tiene límite de tiempo!

"...El impacto con que la revolución llegó al poder produjo un desequilibrio en todas las instituciones, dependencias y organismos oficiales, es lógico que, rebasada primero una etapa de confusión y desorganización posteriormente, las aguas vayan tomando su nivel. La corrupción del gobierno dictatorial minó todas las dependencias del gobierno: el robo, el bandolerismo, unidos a un mecanismo burocrático a base de recomendaciones oficiales, rodaron por tierra con el advenimiento de la revolución. Ya en el poder, civiles y militares vamos unidos hacia la reorganización y estructuración que garantice la pulcritud del proceso revolucionario.

SU VALORACIÓN ACERCA DE LA IMPORTANCIA DE LA UNIDAD

"...Todos los obreros, todos los trabajadores, todas las distintas partes del pueblo, deben unirse cada día más. Es la unidad el triunfo. En la unidad está la verdadera consolidación de la Revolución y de la libertad que hoy disfrutamos...". "...A todos nos guía un solo pensamiento, el pensamiento martiano. Ese pensamiento y esas ideas martianas que son las que marcaron las pautas para lanzarnos en armas. Esas ideas, que son las que están dictando leyes revolucionarias en favor del pueblo.

CAMILO MARTIANO

"El proceso revolucionario actual, donde el alma, el corazón y el coraje de nuestra generación se ha entregado a la causa de la libertad, no es más que la continuación de la gesta libertaria, iniciada en el 68, continuada en el 95 y frustrada durante la República. Los ideales de liberación, de justicia social, política y económica por las cuales murió nuestro Apóstol, son las razones de nuestra lucha".

SU LATINOAMERICANISMO, SU INTERNACIONALISMO

"No hay dudas de que en toda América la era definitiva de la liberación se acerca. El proceso revolucionario cubano no se circunscribe a nuestra querida Isla, se extiende desde el río Bravo hasta la Tierra del Fuego. El movimiento que nuestro pueblo ha desarrollado tiene marcada influencia sobre nuestros hermanos de toda la América. Ya tiemblan los pocos tiranos que quedan dispersos en nuestro continente. Los pueblos oprimidos saben de nuestra identificación con la causa libertadora de América".

"Esos que luchan, no importa donde, son nuestros hermanos".

CONTINUIDAD DEL PROCESO REVOLUCIONARIO

"El proceso revolucionario actual, donde el alma, el corazón y el coraje de nuestra generación se ha entregado a la causa de la libertad, no es más que la continuación de la gesta libertaria, iniciada en el 68, continuada en el 95 y frustrada durante la República. Los ideales de liberación, de justicia social, política y económica por las cuales murió el Apóstol, son las razones de nuestra lucha".

Como se mantiene vivo el recuerdo de Camilo en su barriada

Desde el triunfo de la Revolución, Camilo es aclamado por el pueblo como uno de sus héroes más genuinos.

En la comparecencia para informar de forma oficial la desaparición física de Camilo Cienfuegos, el Jefe de la Revolución dijo:

"Camilo vive y vivirá en el pueblo...en el pueblo hay muchos Camilo y Camilo seguirá viviendo en hombres como él y seguirá viviendo en hombres que se inspiran en él, porque lo único que nosotros podemos pedirle a nuestro pueblo es que cada vez que la Patria se encuentre en un momento de peligro, se acuerde de Camilo, cada vez que el pueblo vea momentos difíciles, cada vez que los hombres jóvenes, los campesinos, los obreros, los estudiantes, cualquier ciudadano, crea un día que el camino es largo, que el camino es difícil, se acuerde de Camilo, se acuerde de cómo nunca, ante los momentos difíciles perdió la fe" (...) "y el consuelo del pueblo es que Camilo surgió del pueblo y que en el pueblo hay muchos Camilo...".

Para iniciar este importante aspecto del trabajo recogimos testimonios de personas con una larga vida en la cuadra donde nació El Señor de la Vanguardia. Ellas fueron María Luisa Álvarez, de 75 años, con más de 40 viviendo en Pocito No.230, casa contigua a la de Camilo, y Guido Hernández, de 72 años, vecino de Pocito No.216, bajos, lugar donde vive desde su nacimiento.

Y por último, tomamos algunos importantes elementos de una entrevista realizada a Enriqueta Pérez Bermúdez, especialista durante muchos años en el Museo y quien fungió durante algún tiempo como directora de esa institución.

Uno de mis más grandes orgullos...

María Luisa Álvarez Domínguez comenta algunas anécdotas del barrio y con sus 75 años vive orgullosa de llevar más de 40 en la cuadra que vivió el alumbramiento de Camilo.

"Desde la fundación de los CDR, se celebraron muchas actividades, exposiciones, actos político-culturales. En esa etapa no existía el museo. Los vecinos entonces comenzamos un conjunto de acciones para que se divulgara que Camilo había nacido aquí en Pocito y no como decían las biografías que había sido en Dolores, e incluso dentro de las múltiples gestiones organizamos una función en el cine Alameda para recaudar fondos para una tarja que colocaríamos a la entrada de la casa natal del Héroe de Mil Batallas, empeño realizado con el cariño y admiración que sentíamos hacia él, pero fatalmente nunca pudimos lograrlo porque por razones desconocidas para nosotros, nunca autorizaron a colocarla. No obstante, siempre, cada 28 de octubre nos convocábamos y contando con las nuevas generaciones rendíamos tributo de recordación a su legendaria figura, incluso en más de una oportunidad contamos con la presencia de sus padres Ramón y Emilia, además de Humberto, su hermano".

María Luisa afirma que Camilo siempre ha sido muy querido y admirado dentro de su barrio y recuerda con emoción aquel 2 de enero de 1959 cuando se corrió la noticia de que el Hombre del sombrero alón entraría por la calle Dolores, y cómo el pueblo se movilizó de forma masiva y espontánea a darle la bienvenida. Y reitera que ese momento nunca podrá olvidarlo.

Hoy, dice María Luisa, tenemos el museo y desde su fundación en 1989 ha sido un lugar donde asistimos a las múltiples y diversas actividades de homenaje a Camilo. Allí también se realizan talleres literarios, peñas culturales y siempre hay espacio para todo el que quiere conocer algo del Hombre de la Eterna sonrisa. El Museo es un lugar donde se enseña a los más pequeños todos los detalles de la fructífera vida de Camilo. Nosotros, los menos jóvenes, allí alcanzamos nuestros diplomas de graduados en la Cátedra del Adulto Mayor y participamos en círculos de abuelos donde se nos enseña a vivir con nuestro avanzado calendario.

"Para la comunidad, es un orgullo tener la Casa Natal de Camilo Cienfuegos en nuestra localidad y todos hemos luchado para que este sea un espacio de homenaje y recordación al Héroe de Yaguajay, un lugar donde a cada instante pueblo se confunda con libertad y Revolución, tal y como él lo deseó, finaliza la vecina María Luisa Álvarez.

Mi CDR desde su fundación se llama Camilo Cienfuegos...

Guido Hernández Paseiro, cederista fundador del CDR No.5 Camilo Cienfuegos (hoy No.3, del mismo nombre), tiene muy dentro de sus recuerdos todo el quehacer de ese entonces cuando su padre, Ramiro Hernández, asumió con orgullo la presidencia de esa organización, bajo el nombre el Héroe de Yaguajay, en la cuadra que lo vio nacer.

"Desde que Camilo desapareció físicamente, afirma Guido, mis padres, que recordaban perfectamente a sus progenitores, se dieron a la tarea de inmortalizar su nombre en la cuadra, y cuando se fundaron los CDR, mi padre, que fue el primer presidente, propuso que al mismo se le pusiera el nombre de Camilo Cienfuegos Gorriarán.

Guido agrega que su padre comenzó a hacer gestiones para lograr que la casa natal se convirtiera en museo. Lamentablemente él no pudo ver hecha realidad esta forma de rendir permanente homenaje a quien como dijera el Che "era la imagen del pueblo", ya que el museo Casa Natal de Camilo se inauguró 20 años después de fallecer su padre.

"Haber nacido en la misma cuadra donde nació el Héroe de Yaguajay es para mí un orgullo de revolucionario, porque Camilo es ejemplo de heroísmo, audacia y, sobre todo, de lealtad inconmovible a la Revolución y al Comandante en Jefe. Como parte del pueblo, su ejemplo ha sido siempre para mí una fuente de inspiración, por lo que Camilo representa para todos los cubanos, que no olvidamos los valores éticos que lo distinguieron y que es necesario transmitir a las nuevas generaciones.

Refiere Guido que no conoció personalmente a Camilo ni a su familia, porque cuando nació ellos ya se habían mudado de la cuadra. Sin embargo, sí tiene en su memoria los recuerdos que tenían sus padres de la familia Cienfuegos-Gorriarán. Su padre le contaba que los padres de Camilo eran personas muy humildes, pero muy decentes. El padre, Ramón Cienfuegos o Don Ramón, como era conocido, era sastre y así se ganaba el sustento, que por aquellos tiempos era muy difícil por la situación económica del país y porque fue una época de gran inestabilidad política, porque se había producido lo que se conoce como la Revolución del 33, había fracasado la pentarquía y se habían apoderado los oportunistas del poder real del país. La madre de Camilo se dedicaba a los quehaceres de la casa y al cuidado de sus tres hijos.

"Mis padres sí recordaban bien a Humberto y a Osmani que jugaban en la cuadra con los juguetes que generalmente podían tener los pobres de aquella época, un pedazo de palo de escoba y una pelota de trapo, añade Guido, un revolucionario jubilado y actual presidente del CDR de la cuadra Pocito.

"Personalmente conocí a Camilo cuando él trabajaba en la sastrería El Arte, de la calle Reina, en Centro Habana. Durante un tiempo él trabajó como dependiente, o sea, atendiendo al público, y mi familia generalmente compraba la ropa allí. Recuerdo perfectamente bien a Camilo por algo que siempre lo distinguió, su sonrisa, llena de esa sinceridad que lo caracterizó, con su típica cubanía que hacía reír a quien es otro gigante de nuestra historia, el Che, que lo admiraba por su valentía, inteligencia innata y sus dotes de conductor.

Continúa Guido: "Numerosas y variadas han sido las formas en las que se ha rendido homenaje a Camilo después de su desaparición física. Considero que el primero de esos tributos fue ponerle su glorioso nombre al CDR al fundarse en 1960. Después, en numerosas actividades se le rinde permanente homenaje al Héroe de Yaguajay: en su cumpleaños, en octubre, en el aniversario de su desaparición física. Por supuesto que en eso ha tenido un papel fundamental el Museo Casa Natal de Camilo Cienfuegos, ya que esa institución perpetúa su memoria. Es visitado por alumnos de escuelas de la localidad y de otros municipios, sus especialistas realizan muestras itinerantes en centros de trabajo, dentro y fuera del Municipio 10 de Octubre; se realizan concursos en los que participan alumnos de diferentes niveles con el nombre de El valor de tu sonrisa.

"En la entrada del Museo donde se encuentra un busto de Camilo se efectúan entregas de carnés a nuevos militantes del PCC y la UJC; los integrantes de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana del municipio, los días 6 de cada mes efectúan un matutino de recordación y colocan ofrendas florales. En fin, son numerosas las actividades político-ideológicas y culturales que se realizan, tantas que realmente es difícil recordarlas todas, así concluye Guido Hernández.

La comunidad está llena de Camilo...

En entrevista realizada a Enriqueta Pérez Bermúdez, la especialista destaca que los vecinos apoyan de forma extraordinaria las actividades de homenaje a Camilo, y subraya que la comunidad está llena de él.

"Tradicionalmente la fecha de la muerte de Camilo atrae más visitantes al Museo que el aniversario de su natalicio. Aunque la casa es pequeña y no hay espacio para establecer un centro de documentación, la institución brinda servicios de información a toda la provincia y al país".

Insiste Enriqueta que en cada visita dirigida se resalta "lo que menos se conoce de Camilo y ejemplifica que los niños a veces piensan que Camilo llegó a la Sierra Maestra siendo Comandante, no conocen por qué ganó un diploma de Beso de la Patria en su escuela, muchos no creen que murió con solo 27 años y además no saben exactamente qué cosas hizo durante el tiempo que vivió en los Estados Unidos.

"Conmueve contactar a personas que conocieron a Camilo, describió Enriqueta, y ver a muchas de ellas no poder contener una lágrima cuando lo recuerdan, pero lo más emotivo del trabajo es recibir a tantos, tantos niños". 

EL CHE DESTACÓ: "CAMILO ESTÁ PRESENTE EN LOS OTROS QUE NO LLEGARON Y EN AQUELLOS QUE ESTÁN POR LLEGAR"

Dentro de la vida del Héroe de la Sonrisa Eterna no puede dejarse de mencionar sus muestras de cariño hacia los más pequeños. Múltiples anécdotas y fotos reflejan su amor a los niños. Así ocurrió con Ernesto Díaz Viego, el infante que el Comandante Camilo Cienfuegos sostuvo en brazos durante la visita realizada en los primeros meses de 1959, a la escuela San Alejandro, en la cual estudió solo unos meses en 1949, antes de verse obligado a trabajar para ayudar a la economía familiar. Esa imagen quedó grabada para la historia como testimonio de su amor a las generaciones más jóvenes.

Ese sensible rasgo de su personalidad es hoy retribuido con la admiración que florece en cada niño cuando habla de Camilo, o cuando visita su Casa Natal y se dirige con flores en sus manos y se pregunta "por qué se fue". Con esa, la mejor de las ternuras, dicen que se acercó un niño y en el busto que hay en el umbral de la Casa Natal comenzó a conversar con Camilo.

Así crece su recuerdo, ahí en su barrio, y su presencia se inmortaliza, se hace eterna, porque como dijera nuestro Héroe Nacional "los niños son los que saben querer, los niños son la esperanza del mundo", pero como destacó el reconocido dramaturgo español Jacinto Benavente, "en cada niño nace la humanidad".

Su historia se interrumpió con solo 27 años, a los 301 días de la Revolución Triunfante y aunque fue el último expedicionario en enrolarse en el Granma, es y será Señor de la Vanguardia para todo el pueblo cubano, SI, el guerrillero invicto como, dijera el Che, audaz combatiente, teniente y jefe de la vanguardia de la columna del Che, con olfato especial para descubrir el peligro y guiar a la tropa, el primero en lanzarse contra el enemigo y combatirlo, porque al ser herido ordena atender primero a sus compatriotas. Amable y risueño, excelente organizador de guerrilleros, obreros y trabajadores; llevó la invasión a Occidente con éxito y al triunfo revolucionario fue designado por Fidel para entrar en la capital cubana y dirigir el Estado Mayor del Ejército.

Hoy Camilo sigue siendo el Señor de la Vanguardia.

Nuestro Félix Pita Rodríguez, al referirse a Camilo dijo: "No busquéis en el mar al claro comandante/ que la muerte no mata/ Miradle en todo un pueblo convertido/ Dónde su corazón sembrado se cosecha".

Y Carlos Puebla en su poema-canción afirmó: "Porque vive tu presencia/ En el pueblo que te estudia,/ Porque estás vivo en la lucha/ Y vivo en la independencia".

Camilo es y será un símbolo para las nuevas generaciones, jóvenes que nacimos tras el triunfo revolucionario de 1959. Para mí, dentro de ella, pero en su barriada de Lawton, muy cerca de su cuna, ese compromiso crece, después de recibir sus primeras influencias en edad muy temprana, desde la fundación del Museo Casa Natal, desde sus primeras actividades y aquel día especial que disfruté de su sombrero de mil batallas, su típico sombrero alón, aquel que inundó toda la Isla desde llanos y montañas para traernos la victoria.

Sirva este recuento histórico como el mensaje de orgullo y satisfacción de los "Pinos Nuevos" del lugar donde se formó, y la prueba de que Camilo sigue vivo en su pueblo, porque como dijo el Apóstol: "Nunca se muere cuando se ha cumplido bien la obra de la vida. Truécase en polvo el cráneo pensador, pero viven y fructifican las buenas acciones y los pensamientos que en él se elaboraron".

CONCLUSIONES

La personalidad de Camilo se forjó en el contexto de  condiciones objetivas que favorecieron su pensamiento y acción; Su barrio de Lawton, con tradición obrera, influyó notablemente en su formación; Su entorno familiar y en particular su padre, tuvieron una notable trascendencia en sus valores humanos y en su ideario  revolucionario; Camilo es la imagen del pueblo porque de su pueblo nació y surgió; La vigencia de su pensamiento está presente en la obra internacionalista de la Revolución, en la fidelidad a sus principios y en todas y cada una de las tareas actuales de la Batalla de Ideas; Su pueblo, su Lawton y su Casa Natal convertida en Museo rinden homenaje de forma sincera y cotidiana a su obra y a su inolvidable figura; Camilo Cienfuegos constituye un permanente ejemplo para las más jóvenes generaciones, siendo el último expedicionario del Granma se convirtió desde los primeros combates en El Señor de la Vanguardia, en un excelente dirigente y en un hombre fiel a sus convicciones, a Fidel y a la Revolución.                            

ANEXO I

CARTA A UNA MADRE ESPAÑOLA

"La carta es para Ud., madre de Camilo Cienfuegos, héroe de Cuba. No voy a hablarle de su hijo, hoy su nombre de soltera al casarse y su nombre de casada al cambiarlo por el de: es la madre de Camilo Cienfuegos. La vi por primera vez en la Casa de la Cultura, se habían reunido las mujeres para tomar amablemente sus decisiones que ya fueron tomadas en las reuniones de Chile y de La Habana sino para hablar, para mirarnos y en vez de la rueca antigua tener en la mano una copa con una bebida que jamás se bebe. Servía todo ello para darnos felicidad al encontrarnos y valor porque estábamos solas en la casa esperando al marido, silenciosas y perdidas en una angustia transmitida de generación en generación; habíamos roto la soledad en el beneficio común. Todas sabíamos que la mitad del mundo, que digo, más de la mitad responde a nombres de mujeres, son los ejércitos pasivos, las hacedoras de hijos, el lujo juvenil de una mañana primaveral. Alguien murmuró junto a mí para que atendiera a una mujer que entraba: era la madre de Camilo Cienfuegos y yo, tonta de mi, no la veía entre las cabezas de las invitadas porque estaba oculta por un enorme campo lleno de obras en sus comienzos. Edificios a medio construir, montones de piedras, vigas, bolsas de cemento, pistas y caminos recientes. Las montañas como fondo limpio de aquella hazaña cívica y los soldados paseando entre aquel proyecto enorme, descansando del alegre cansancio de construir la ciudad Camilo Cienfuegos para los hijos de los campesinos de la Sierra Maestra. La cabeza de madre tomó de pronto una proporción (ilegible). Se me desvanecieron las palabras y me quedé frente a frente de una mujer española con los ojos muy recios bordeados de tibio rosa que dejan las muchas lágrimas. No supe hablar. Durante un momento tomé con reverencia sus manos. NI supe cómo era el pelo gris y tirante, el pecho erguido, los hombros cansados. Sé que todas las agonías las ha sentido en el corazón empeñado en latir. Yo que siento que aún conservo una palpitación última para sostener su esperanza. Sí, Camilo volverá un día cualquiera con su barba de héroe del monte y me gritará: Madre, Madre y no mamá, porque los padres santanderinos de España tienen hablares secos, formales. Madre, para que la palabra resuene entre los dientes en la lengua pura y hermosa. Casi lo oí ¡Madre! y una fila infinita de madres escuchaban la llamada de sus hijos valientes, unos, muertos durante los días amargos, otros durante las horas sin fin de la Sierra Maestra, otros cuando se abrieron los frentes de batalla por la libertad. Volví a alejarme de usted, de su mano, pues al estrecharse con la mía yo noté dentro una mano infantil; no, no era la de su hijo Camilo antes de ser héroe de Cuba, era la de los niños que tomaron la mía en la ciudad de la Sierra Maestra. Miles de niños, hijos todos de Usted y de todas las mujeres cubanas, miles y miles de niños guajiros montañeses que ahora bajaban hasta la ciudad que lleva el nombre de Camilo Cienfuegos para inaugurar la estirpe de los libres de cuba. YO casi no podía hablarle. YO no sé si Ud. lo notó. Nos rodearon mujeres españolas residentes en La Habana. Hay muchas. Casi todos los hombres enérgicos de esta isla de Cuba son hijos de españoles. La cuna de Cienfuegos fue Santander, el linaje de Fidel Castro de Galicia, y no sé de donde, castellano, tal vez, el de Núñez Jiménez (sic). Algunas de estas mujeres españolas eran amigas nuevas, otras como viejas amigas del tiempo de la guerra de España. Me habían dicho: La madre de Camilo Cienfuegos nos ayuda mucho, trabaja con nosotros. ¡Ay, estos trabajos de las mujeres españolas desde hace veinte años, siempre los mismos! Y usted señora, con su santa paciencia, usted que se ha quedado junto a su marido en la verdadera orfandad de un héroe, va de casa en tienda suplicando por los presos de España para aliviarles los pobres huesos con algo, para taparles sus dolores de abandonados. ¿Y quién puede resistir su voz tan tenue que lleva en si el eco de tantos dolores? Y yo sé que vuelve usted con las manos vacías y sentí ganas de inclinarme y de besarlas en nombre de los que de allá y de las mujeres de acá, las que vivimos un destierro largo en años y esperanzas. No lo hice entonces por tímida. Había muchas mujeres exaltadas de libertad, colmadas de planes para su hermoso país, del que yo dije que se curvaba como una  hoja de otoño en el mar Caribe y ahora he de decir que es una hoja de primavera. NO, no le besé a Ud. la mano, pero lo hago hoy respetuosamente. ¿Me recuerda usted? YO no podré olvidarla jamás. Dice que a veces los símbolos son la síntesis sagrada de algo que los hombres admiran o creen o esperan. Déjeme, señora, dejarla en el cielo de los símbolos que correspondan a las madres de España y asegurarle que si alguna vez se cierra el ciclo de muertos, sus sufrimientos, con una victoria  sobre una cárcel destruida, elevaremos a la madre cubana una escuela para nuestros niños y llevará el nombre: Madre de Camilo Cienfuegos. Y todos sabrán que usted fue pidiendo por los presos de España por las calles habaneras, mientras lleva dentro de su corazón a su propio hijo muerto. Esa es la verdadera fraternidad hispanoamericana. Gracias señora,

María Teresa León

Buenos Aires, 1960

 

 

 

ACTRIZ QUE PINTA SUEÑOS

ACTRIZ QUE PINTA SUEÑOS

Ketty de la Iglesia interpreta en Historias de Fuego el personaje de Ana, una inspectora de la oficina de bomberos. En la vida cotidiana gusta de las artes plásticas: "Canalizo esta necesidad en cada uno de los cuadros en los cuales me veo representada".

LIVHY BARCELÓ VÁZQUEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

-Estoy satisfecha con tu actuación, Ketty de la Iglesia.

-¿¡De veras!?

-Sí, has logrado entender mi mundo interior. ¡Nadie podrá imponerme la infelicidad y destruir estas ansias que tengo de Pepe, de los fuegos que corren por mis piernas cada vez que lo veo!

-Sabes, Adela, es placentero para un actor, sentir el reconocimiento de sus personajes y el tuyo, en La casa de Bernarda Alba, me resultó interesante.

-Yo digo lo que pienso. Sabes que no me puedo callar. Conoces todo sobre mí, mas tú, ¿quién eres?

Una mujer introvertida, desprejuiciada en gran medida, y no declino fácilmente de mis ideas y propósitos. Cada día, al actuar intento superar la timidez que me identifica. Pese a eso, cuento con un carácter bastante fuerte que contribuye a eliminar todo rasgo de inseguridad.

Soy poco cariñosa, trato de demostrar lo que siento con hechos, pues con palabras resulta un tanto difícil. Me caracteriza la transparencia de sentimientos, expresando de manera clara y precisa, las cosas que pienso.

La tranquilidad y la soledad son estados que disfruto muchísimo. Gusto trasmitir lo que he aprendido, no solo a nivel profesional, sino también con un sentido humanista. Considero inapropiado quedarme con algo que a otros le haga falta, de hecho, este año me aventuré a impartir clases en el Escuela Nacional de Arte (ENA).

Cuando salí del Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas, Vladimir Ilich Lenin, comencé mis estudios en el Instituto Superior de Arte (ISA). Después me vinculé al grupo de teatro Obstáculo que dirigía Víctor Varela. Luego pasé  a trabajar en el Buscón, con José Antonio Rodríguez, donde permanecí aproximadamente dos años. También colaboré con Pedro Ángel Vera en su grupo El Círculo. Durante la preparación de un monólogo, fui convocada para el casting de de la aventura, La Leyenda del Rayo, el cual aprobé. Desde ese momento nunca más he vuelto a hacer teatro.

Todos los medios son complejos y, por tanto, cada uno posee encanto propio. El teatro desgasta, pero a su vez te agrada. Proporciona más tiempo al actor en  la preparación del personaje. Cuentas con la atmósfera de la obra, las luces, la música, además de estar en contacto directo con el espectador, todo eso te ayuda a creer en lo que estás haciendo, pues la obra se desarrolla dentro de un ambiente más cálido.

La televisión posee otras peculiaridades. Es un medio más frío, donde debes tener en cuenta la técnica, la cual hace posible que tu actuación llegue al público. Quisiera puntualizar lo cómoda que me siento trabajando en ella, producto del entrenamiento adquirido durante el tiempo que llevo vinculada a la pantalla chica.

En el cine se trabaja por planos, una misma escena puede tener varias filmaciones, en momentos diferentes. Eso demanda una excelente concentración para llevar la continuidad de la actuación, dentro de la propia escena.

Todos los medios tienen sus particularidades, pero lo que te hace traspasar cualquier frontera entre uno y otro, es la existencia de una magia que envuelve al actor a través de los personajes. Es interesante lo que vives durante su etapa de preparación y representación, con él, te adentras en mundos desconocidos en la búsqueda de información que te ayude a organizarlos, crearlos, armarlos, y llenarlos. Cuando caractericé el personaje de Lucrecia Borgia, en la aventura El príncipe de los zorros, tuve que documentarme, y leer libros que recrearan las costumbres de la época.

Ese proceso de investigación, además de prepararte para encarnar un personaje, te nutre de conocimientos que te ayudan a crecer como persona. Interpretarlos genera movimientos realmente sorprendentes en tu vida personal.

Recuerdo con agrado el personaje de Margarita, la mamá de Amanda, en la telenovela La cara oculta de la luna. Yo disfruté esa actuación, porque era diferente a las cosas que hasta ese momento había hecho.

-Ketty...

-¡Espérate, Margarita, no me  interrumpas!

-No tenía conocimiento de que te hubieras entretenido tanto interpretándome.

-Yo misma me asombro. En ese periodo, mi hijo tenía un año y su crianza me obstaculizaba el desempeño profesional.

-Ojalá yo hubiese tenido tu valor para enfrentar los problemas y no rehuir de ciertos temas..., quizás Amandita sería una niña saludable.

-La vida hay que asumirla, no es el momento de cuestionarte, lo importante es luchar a partir de ahora y que tu hija sienta que no está sola.

Otra interpretación que me marcó como actriz fue en La casa vieja, donde representé a Dalia, la esposa de uno de los hermanos de la obra; también el de Adela, en La casa de Bernarda Alba, pues en aquel momento era muy joven e interpretar un clásico de Lorca resultó un reto difícil.

Si tuviese la oportunidad de escoger un personaje, inclinaría la balanza por una cantante de música popular, pues creo que sería una experiencia divertida dentro de mi carrera.

El actor debe poseer talento, tener voluntad para enfrentar las adversidades, ser humilde en sus proyecciones, mostrar constancia cuando se quiere llegar lejos, y preocuparse por su superación a nivel intelectual. Los personajes estarán mejor construidos en dependencia del  estudio previo que se realice acerca de determinados aspectos que van a fortalecer la credibilidad de estos seres de ficción.

Actualmente se exhibe, en la televisión cubana, la novela Historias de Fuego, en la cual encarno el personaje de Ana, una inspectora de la oficina de bomberos. Es una mujer segura de sí misma. De naturaleza valiente y decidida, asume el reto de recorrer un sector peliagudo que subestima la labor de las apaga fuegos. Quisimos destacar sus cualidades femeninas, para promover una imagen, que no por su función, tiene que responder a estereotipos masculinizados. En sentido general, me identifiqué con ella. Ana tiene mucho de mí.

Tuve la posibilidad de conocer las particularidades de ese mundo. Son personas muy atractivas, gente interesante y especial que te conmueven con sus historias. Aprendes a entenderlos, a convivir con ellos, e incluso, disfruté la oportunidad de participar en los simulacros de un incendio. Le di hachazos a una pared, estuve cerca de la candela. Fueron experiencias muy seductoras.

En el periodo de  la filmación viví un momento especialmente hermoso. Hubo una escena en la novela donde yo despierto a mi hijo para darle la leche, fue gracioso, porque el niño, en ningún momento supo que estaba actuando. Yo me hallé muy en familia, logramos extrapolar a la pantalla una vivencia que ambos asumimos diariamente.

Interpretar personajes que representen una edad muchísimo más joven que la mía, no me interesan. Solamente accedería a una actuación de este tipo, si ese fuese el código de la obra. También resultaría difícil  aceptar la idea de realizar desnudos en televisión, por la manera en que transcurre la vida del actor cubano.

Además de incursionar en el mundo de la actuación, disfruto pintar. Mediante la pintura expreso inquietudes, vivencias y un conjunto de sueños. Tengo afán por crear, y cuando no estoy relacionada con ningún trabajo de actuación, canalizo esta necesidad en cada uno de los cuadros en los cuales me veo representada.

En estos momentos estoy inmersa, junto a otras personas, en un singular proyecto. Intentamos reunir a varios actores, directores, camarógrafos, y músicos, que sin tener una formación académica, se interesan por la pintura, pretendiendo realizar una exposición. Ambicionamos presentarla durante el Festival de Cine Latinoamericano, para enlazar el cine y la pintura en un designio común.

A raíz de esa exposición queremos lanzar una convocatoria internacional y a la vez exhibirla en otros festivales del mundo. Somos un grupo con diversas profesiones que nos unimos, en  torno a esta especie de hobby.

En este proyecto se encuentran actores como Rubén Breña, Deisy Quintana, Alberto Pujol, Bertha Martínez (directora de teatro), Fernando Echevarría e Ireno García.

Está sonando la sirena. Todos se alistan y bajan corriendo. Ana retrocede.

-Ketty, ¿escuchas? Anuncian un incendio en la galería de pinturas.

-¡Ojalá lleguemos a tiempo para salvar al arte, que se desgarra tras las llamas!

Ficha Técnica:

Objetivo general: dar a conocer aspectos de la vida de la entrevistada.

Objetivos colaterales: reflejar la estrecha relación que existe entre la entrevistada y su profesión.

Tipo de entrevista:

Por su forma: Monólogo.

Por su contenido: De  personalidad.

Por el canal que se obtuvo: Cara a cara.

Tipo de título: Llamativo.

Tipo de entrada, cuerpo y cierre: Monólogo.

Fuentes consultadas:

La obra teatral La casa de Bernarda Alba. Localización: http://www.tinet.org/~picl/libros/glorca/gl000000.htm

¿PRIVADA O PÚBLICA?

¿PRIVADA O PÚBLICA?

La entrevista periodística fue el tema del intercambio entre la doctora Miriam Rodríguez Betancourt y jóvenes universitarios.

LUISA MARÍA GONZÁLEZ GARCÍA,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

"La entrevista es la conversación privada más pública que existe", definió la doctora Miriam Rodríguez Betancourt durante una conferencia ofrecida recientemente a estudiantes de Periodismo, en la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Habana.

El tema principal fue la entrevista periodística y sus particularidades, sobre lo que la experimentada profesora ofreció explicaciones, consejos, y respondió a las interrogantes hechas por los universitarios en los minutos finales del encuentro.

Para conseguir una entrevista, señaló Rodríguez Betancourt, el periodista debe tener paciencia, psicología, sentido común y humildad: "Una vez que se obtiene la respuesta afirmativa de la persona que queremos entrevistar- añadió- debemos realizar la preparación previa del cuestionario, comportarnos correctamente, usar siempre buenos modales, respetar para inspirar respeto y ser amables, pero no serviles".

La Doctora explicó que todas las etapas de la entrevista son importantes: la preparación, la conversación y la redacción. Sobre esta última aconsejó que siempre debe enfrentarse con ética y sin cambiar la intención de lo que ha dicho el entrevistado.

También añadió que es necesario "limpiar" el lenguaje coloquial, llevarlo a la escritura lo más correctamente posible, y dar verosimilitud al discurso impreso mediante el uso de construcciones sintácticas y frases propias de la persona entrevistada.

Sobre la estructura de la entrevista explicó que las diferentes opciones (preguntas y respuestas, de citas, mixta y monólogo) deben usarse según sea conveniente. "Por ejemplo, para reflejar la personalidad del entrevistado, el ambiente y los pormenores de la conversación, es muy útil la entrevista de citas, porque ofrece al periodista la posibilidad de describir lo que considere interesante", abundó.

"Sin embargo, precisó, si entrevistamos a una persona conocidísima, de quien no hay mucho que decir al lector, lo mejor es usar las preguntas y respuestas para poner a hablar al entrevistado, que es lo que motiva al público".

Ante las reiteradas interrogantes de los estudiantes sobre las entrevistas imaginarias, la profesora aclaró que es necesario conocer a profundidad la personalidad, la vida y la obra de quien se quiere escribir, pues inventar respuestas es riesgoso y aventurado.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Llamativo.

Tipo de lead: de Cita directa.

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida.

EL MUCHACHO DE TAMARINDO

EL MUCHACHO DE TAMARINDO

Hace más un mes un nuevo rostro nos llega desde el noticiero dominical televisivo, en la sección de temas internacionales. Estar ahí no fue fácil para Oliver Zamora, graduado de Comunicación Social, en la Universidad de La Habana.

JOEL PORTALES BARRIOS,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Se puede decir que es la misma historia de muchas personas del campo que vienen a estudiar a La Habana. Oliver Zamora nació en el pueblo de Tamarindo, en la provincia de Ciego de Ávila, con el precedente que ese era el pueblo de Eddy Martín, una gran figura de la televisión cubana, lo que de cierta forma constituyó un patrón.

Desde pequeño quiso ser periodista, "hay muchas personas que arriban al 12 grado y no saben qué quieren estudiar, eso yo siempre lo tuve claro, aunque el deseo se acentuó cuando estaba en la secundaria básica y empezó a transmitirse el noticiero del mediodía, conducido entonces por Julio Acanda".

-¿Cómo llegas a la carrera de Periodismo?

Mi entrada a la carrera fue un poco complicada. Realicé las pruebas de actitud y me otorgaron Historia del Arte, pues en la prueba de Matemática no obtuve buenas calificaciones. Esa carrera se estudiaba en Santiago de Cuba, donde no quería ir. Entonces vine para La Habana a "meter cabeza", como se dice en buen cubano, a ver si podía matricular en la Facultad de Artes y Letras y luego de un proceso angustioso del cual pensé que me iba a quedar sin nada, me llamaron del Ministerio de Educación Superior y me dijeron que ya no iba a estudiar Historia del Arte y me dieron la opción de estudiar Comunicación Social. Imagínate, no lo podía creer.

-Siendo muy joven te separas de la familia para a estudiar Periodismo en la capital. ¿Cuánto de sacrificio hubo en esa acción?

Yo estaba acostumbrado, debido a los tres años de preuniversitario, vine a La Habana, empecé a vivir todas las experiencias de los estudiantes de provincias que estudiamos una carrera universitaria, pero bueno, fue etapa muy bonita en la que uno se rodea de personas de su misma edad, con intereses parecidos. Esos cinco años me permitieron descubrir a la gran ciudad, enriquecerme culturalmente. No era el mismo intercambio cultural el que yo tenía en Ciego de Ávila que el de la ciudad. Pienso que esa es una etapa que hay que aprovechar, son años muy importantes, al igual que los primeros después de graduado.

-¿Una vez graduado qué hizo Oliver Zamora?

Yo quería ser realizador de cine. Cuando estaba finalizando la carrera, incluso, pensé en hacer una tesis sobre la documentalistica cubana de la década del 60, el tutor iba a ser Octavio Cortázar, pero llegó el llamado Proyecto Esperanza y me incorporé. Allí estuve nueve meses dando clases, por lo que no hice tesis. Cuando terminé, la opción que me ofrecieron fue realizar el servicio social en el Noticiero, y dentro de él los temas internacionales, que era lo que más me llamaba la atención y tuve la gran suerte de tener como tutor a Eduardo Dimas. En año y medio que trabajé en ese espacio gané un premio en el II Festival Nacional de Televisión, en la categoría de reportaje, lo cual fue un incentivo, pues siendo tan joven obtenía un importante galardón. Después me propusieron trabajar en la Mesa Redonda y me incorporé a ese colectivo. 

-¿Cuánto te aportó la tutoría del profesor Eduardo Dimas?

Fue una gran suerte conocerlo. En los primeros años de graduado es muy importante con quien te juntas, en qué paradigmas te ubicas, para guiarte. Él me enseñó que un analista político en temas internacionales no se hace leyendo cables, no basta con estar informado, no basta, incluso, con leer análisis que han hecho otras personas sobre determinado tema, la política es una ciencia, hay una teoría detrás de ella, todo un campo de conocimiento: hay que saber mucha historia, mucha teoría. Eso me lo enseñó él. Te lo puedo resumir: Eduardo Dimas es un ejemplo, tanto como persona como profesional y te soy sincero, dentro de los periodistas que abordan temas internacionales, es uno de los que más conocimientos posee, es un camino a seguir. Si me preguntan como quien quiero ser, respondería que como Dimas.     

-Eres uno de los pocos periodistas jóvenes que aborda  temas internacionales. ¿Por qué esta elección?

Yo creo que mi interés por la política viene de vocación, me atraen los temas internacionales como a otros les pueden gustar los culturales, los deportivos, saber lo que sucede en el mundo, lo que hay detrás de las noticias internacionales, los conflictos políticos, eso me apasiona.

-Los televidentes te conocen solo por la voz, ¿por qué no te presentas ante las cámaras?

Ante todo por miedo, yo le temía a la cámara, y hoy todavía le tengo respeto. Además, como mi trabajo lo realizo con imágenes de satélite, solo me valgo de la voz. Por otra parte, pienso que salir en cámara no debe ser la prioridad de un periodista. Ahora se me presentó trabajar en el Noticiero Dominical en la sección de temas internacionales, en vivo. Era una gran oportunidad que no podía rechazar y aunque el miedo me caló hasta los huesos, acepté la propuesta. La cosa no se trata de intimidarte porque miles de personas te estén viendo, sino que eso sea algo agradable  para ti, un incentivo para tu trabajo.

-¿Cuánto te aporta la vinculación directa con el colectivo de realización de la Mesa Redonda?

Desde el punto de vista profesional, mucho. Yo tengo que preparar varios trabajos según el tema a tratar en el día. Los especialistas que comparecen en la Mesa dominan los temas en cuestión, lo que me obliga a sistematizar todos los días para no quedar mal delante de ellos y del público televidente. 

-¿Cuál es el reto de la prensa cubana en la actualidad?

El mayor reto es estar a la altura de los tiempos y analizar qué puede aportarle al proyecto revolucionario. Reflejar a la Cuba de hoy y no cederle espacio a la prensa extranjera que lo hace casi siempre de una forma tergiversada.

-¿Un defecto de Oliver Zamora?

Ser un excedido, cuando tengo un amigo quiero ser el mejor amigo de esa persona, cuando tengo una novia, quiero ser el mejor novio. Quiero con mucha pasión y eso a veces me ha dolido mucho, puesto que no siempre te son igual de recíprocos. Yo creo que ese es el mayor defecto de Oliver Zamora: tengo que poner riendas a mis sentimientos. 

-Pero, pudiera considerarse una virtud...

Depende, siempre y cuando quieras a la persona adecuada, tanto a la mujer como al amigo. Puede ser una virtud. Digo que es un defecto porque sufro, pero al final me siento bien porque me pruebo a mi mismo como ser humano.

-Aspiraciones.

Terminar la maestría en Ciencias Políticas, comenzar  el doctorado en Relaciones Internacionales y seguir estudiando para considerarme un día uno de los mejores analistas en temas políticos. Quiero ser un profesional respetado, que cuando realice su trabajo sepa lo que está hablando y pueda defender lo que dice.

-¿Cuánto le debes al proceso revolucionario cubano?

Son varios factores los que me posibilitaron estar aquí. La revolución cubana es uno de esos factores, pero indiscutiblemente es el más importante, independientemente del apoyo que he recibido por parte de mi familia y de la voluntad que he tenido. La Revolución es muy incondicional a la hora de dar oportunidades, las cuales están para todo el mundo. Lo más importante consiste en saberlas aprovechar.

-¿Algún consejo para los jóvenes que se inician en el periodismo?

Se dice que la carrera de Periodismo es una carrera muy práctica, pero no se debe dejar detrás la Academia, no menospreciarla. Para un periodista es muy importante la cultura, prepararse todo los días y no solamente en el sector que atiende, sino en sentido general. Cuando se tiene una cultura vasta te posibilita tener una visión más amplia de todo. Hay que estudiar mucho, amar la carrera, respetarla y, sobre todo, ser valiente y consecuente con lo que se piensa.

Ficha Técnica:

Objetivo Central: Dialogar con un joven que se inicia en la prensa cubana.

Objetivos colaterales: Indagar sobre elementos de carácter personal y ofrecer valoraciones sobre determinados temas de la prensa cubana.

Por su tipo: Clásica de preguntas y respuestas.

Por su contenido: Biográfica.

Por que canal se obtuvo: Directa.

Tipo de título: De cita directa.

Tipo de entrada: De presentación.

Tipo de cuerpo: Clásico de preguntas y respuestas.

Tipo de cierre: De opinión o comentario del entrevistado.

Fuentes consultadas:

Personas trabajan con el entrevistado, amigos y compañeros de carrera.

LA PRIMERA DECANA DE CUBA QUISIERA VOLVER A SER UNA ALUMNA

LA PRIMERA DECANA DE CUBA QUISIERA VOLVER A SER UNA ALUMNA

"¿Sabes lo que para mí significa ser un mejor ser humano? Acostarse todos los días y pensar antes de dormir si todo lo hecho ha sido para el bien de alguien", dice la doctora Ruth Daisy Enriquez Rodríguez, directora del Centro de Estudios de Salud y Bienestar Humano.

ELIZABETH MIRABAL LLORENS,

estudiante de cuarto año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

La doctora Ruth Daisy Enriquez Rodríguez casi puede recorrer con los ojos cerrados los amplios y sombríos patios de la Universidad de La Habana. Tiene ya 82 años y ha vivido 64 de ellos allí, antes como alumna y ahora como profesora y directora del Centro de Estudios de Salud y Bienestar Humano. Cuenta las anécdotas de ese largo y difícil camino recorrido y todo parece mucho más sencillo.

Ha sido, sin proponérselo, la primera Decana de Cuba y la primera persona iberoamericana en estudiar la quitina, un componente de múltiples utilidades como la reconstitución de tejidos y la purificación de aguas residuales. Sin embargo, su mayor orgullo no lo encuentra en los múltiples premios y reconocimientos. Esos los tiene guardados. Le da gusto haber aunado voluntades, y lo más sorprendente es que tras tanto tiempo, abandonaría sin pensarlo demasiado su condición actual, si ello le permitiese volver a ser una joven universitaria con la oportunidad renovada de andar de un lado para otro estudiando infatigablemente.

-¿Por qué insiste siempre en la necesidad de fortalecer la convergencia y el diálogo interdisciplinar?

Siempre he sido muy aglutinadora, desde niña, y a veces me sorprendo recordando esa etapa mientras miro a la más pequeña de mis nietas, que tiene diez años y es lo peor de toda la familia. (Risas). Uno siempre tiene que escuchar para después decidir. Yo tengo mis criterios y los defiendo, pero siempre hay que escuchar. Nunca he creído que tengo la verdad absoluta sobre nada.

-¿Cómo llegó a la Química?

Mi mamá quería que fuese médico y que estudiara junto con mi hermano, pero me hubiese muerto de dolor de haber escogido esa profesión. Mi papá, por su parte, prefería que pusiese una farmacia, pero no tengo capacidad para negociante, no servía para estar tras un mostrador. Comencé a estudiar Farmacia para regalarle ese título a él, pero realmente me interesaban la investigación científica, la posibilidad de conocer, de descubrir, y por fortuna, tuve magníficos profesores como Ernesto Ledon Ramos y Pablo Miguel Merino, quienes me fueron conduciendo hasta llegar a la Química y otros muchos saberes.

-¿Qué le apasiona más de esta ciencia?

Antes, por mi propia formación, tenía una mentalidad de enlaces químicos, muy estructurada en función de dilucidar el intríngulis de la materia y de interpretarlo todo con ese prisma. Cuando me dieron la responsabilidad de crear un centro de estudios sobre salud humana, me puse a reflexionar a partir de mi propia experiencia familiar (siempre he estado rodeada de médicos) y me convencí de la importancia de pensar diferente.

Lo único que siento es no haber comenzado a desarrollar esta actividad a los 30 años, es decir, mucho antes de cuando en realidad llegué a ella. Creo que mi mayor mérito es haber conseguido juntar a personas de vastos conocimientos y haber aprendido de ellos, por eso he podido orientar, dirigir y proyectar.

El primer año lo único que se hizo aquí fue deliberar y recopilar las opiniones de todos, para situarnos y saber hacia dónde queríamos ir. Y parece que resultó, porque todos esos premios que ves ahí  (señala un anaquel a sus espaldas lleno de diplomas y varias medallas) son los reconocimientos de mis compañeros. Mío no hay ninguno, esos los tengo guardados.

-La enseñanza de esta disciplina, ¿qué le ha aportado?

A veces me río porque debo haber sido pionera de alumna ayudante. En el año 1944, cuando ingresé aquí, había una distancia entre el estudiante y el profesor de cien años luz. Hice mi tesis antes de 1950, con el primer espectrofotómetro que entró a Cuba. Y ahora la miro y me dan deseos de reír porque es un estudio muy incipiente. Pero tuve la posibilidad de contar con la tutela del doctor Ledon.

Recuerdo que una vez gané un premio de cristalografía y de mineralogía y él me regaló un libro en el que puso: "A mi hija", que guardo todavía con mucho celo. Por aquel entonces me escogió como una alumna ayudante. Disfruté de una relación más fraterna con quienes me enseñaron, y por eso mencioné en mi discurso por el aniversario 280 de la Universidad a varios de mis profesores. Ellos supieron trasmitirme un afecto que siempre trato de hacer llegar a mis alumnos.

A mí no me gusta que me digan "doctora" ni nada de eso, tampoco me agrada que me digan "profe", porque siento que me apocopan, que me digan maestra que es lo que yo soy. Casi tengo ya 82 años y no puedo dejar de ir a impartir clases y conferencias a la Facultad. Eso me hace vivir, sobre todo cuando termino un turno y sale detrás de mí una concentración que empieza a preguntarme: "¿Doctora, dónde la podemos ver?". Y los invito a venir a mi oficina y les ofrezco toda la literatura y se sientan aquí a esta mesa donde estamos nosotras ahora. Ese intercambio con los jóvenes forma parte de mis necesidades, igual que comer y dormir, porque el profesor necesita el yeso, el borrador y la pizarra para escribir.

-¿Por qué se interesó en investigar la quitina?

Si supieras, hay dos cosas que me han dicho y que yo desconocía. Una de ellas me la comentó el historiador de la Universidad, Delio Carrera, un día que se cruzó conmigo y me dijo: "Doctora, ¿usted sabe que fue la primera mujer Decana en Cuba?". Al triunfo de la Revolución, hubo un éxodo muy grande de profesores y la Universidad de La Habana se quedó prácticamente vacía, y los que estuvimos dispuestos ha asumir las vacantes, preparamos a los estudiantes, de modo que los de segundo año le daban clases a los de primero, y los de tercero a los de segundo, y así sucesivamente.

Para mí fue una experiencia increíble porque jamás hubiera soñado con ser profesora de esta Universidad. Mi gran orgullo es trabajar hoy con quienes fueron mis alumnos, y cerciorarme de su capacidad y su inteligencia. Cuando voy al Polo Científico, de cada laboratorio sale uno y viene a saludarme. Son más de 50 años.

Lo segundo que no sabía es precisamente que fui la primera iberoamericana en interesarme por la quitina. En 1967 llegó un húngaro que venía nada más y nada menos que de la Quinoin, una de las fábricas de medicamentos más famosas de Europa. Me di cuenta de que podía ayudarme en mi superación, y en medio de todas las responsabilidades casi me le puse de lavaplatos para aprender de él. Al terminar sus dos años de misión se fue, pero como habíamos hecho tan buena relación profesional, seguimos comunicándonos.

Pude publicar varias veces en la Academia de Ciencias Húngaras gracias a Joseph Szejlti, ese excelente científico que descubrió y fundamentó la quitodextrina. Szejlti me escribió solicitándome que indagase sobre unos corales y comenzamos a interesarnos por la prostaglandina y los mucopolisacáridos que contenían los cartílagos. De esa forma comenzó luego el trabajo con la quitina. La hemos trabajado por 30a años, tenemos patentes, pero no pudimos exportarla ante la imposibilidad de iniciar su producción. De ese proyecto ahora sólo continúo como consultante, pero se mantienen distintos grupos de investigación.

-Es usted una de las pocas mujeres que ha recibido el Premio Nacional de Química.

En los años de la década de los 70 se me ocurrió que todos los químicos podíamos agruparnos y los convoqué (muchos de ellos eran antiguos alumnos míos) para unirnos, y creamos la Sociedad Cubana de Química. Hicimos dos congresos, uno en La Habana, en el Ministerio de Salud Pública, junto a Vilma Espín, y otro en Santiago de Cuba, pues en la Universidad de Oriente existe un grupo muy sólido de químicos. Y pienso que es por ello fundamentalmente que me hayan distinguido con ese reconocimiento.

-¿Qué le reporta el abordaje académico de la salud humana?

Quien investiga para crear fármacos y medicamentos hace un trabajo tan noble como el de un médico. Se tendrá que ver en el futuro con mucha cautela, la relación entre las ciencias naturales y las sociales, porque en definitiva, todo es para la sociedad y por la sociedad, y eso fue para mí una revelación y la pasión de estos últimos años. Pienso venir aquí a leer y a informarme hasta el último día de mi vida. El bienestar humano no significa tener mucho, sino que cada quien acceda a lo que necesita, y en ese sentido, hemos tenido como práctica la extensión universitaria: llevar el saber a la comunidad, promover la sanología con el arte y la cultura mediante actividades que nos permiten cultivar la salud como un valor humano.

-¿Cuándo comenzó su labor de promoción académica en torno a  la Bioética?

A finales de la década del 90 comencé a leer sobre el tema y hubo un trabajo de un físico teórico titulado Los muchos rostros de la ciencia que me hizo sentir como una ignorante. Me dirigí en aquel entonces al vicerrector de Investigaciones y le sugerí promover entre profesores y estudiantes un acercamiento a la Bioética. Me orientaron hacerme cargo y convoqué a las doctoras Rina, Ana Rosa, Talía, Angelina, personas que sabía que me iban a responder. Hicimos relación con la Escuela Latinoamericana de Medicina que tenía organizados cursos y comenzamos a indagar qué conocimientos tenían el claustro y el estudiantado, a impartir talleres en las distintas áreas universitarias y hemos logrado convocar la primera maestría en Bioética.

No se trata sólo de hacer ciencia para obtener resultados, esta puede servir para el bien o para el mal. El investigador ha de inclinarse siempre hacia lo primero. De ahí lo acertado de marcar los corales cuando estudiábamos su reproducción y no sacarlos de su hábitat. Llevárnoslos hubiese atentado contra la estabilidad de un ecosistema. La naturaleza es más sabia que todos nosotros juntos y lo que forma parte de ella, existe siempre por alguna razón, aunque nosotros no hayamos logrado descubrirla aún.

-¿Cómo valora haber sido homenajeada en el aniversario 280 de la Universidad de La Habana?

Ninguna obra es de una única persona, y por eso en mis palabras recordé a todos los que contribuyeron a mi formación. ¡Ay del infeliz que crea que puede hacer algo solo! Yo expreso el trabajo de muchos que me han ayudando siempre, desde mis primeros años como profesora, hasta hoy. Soy un punto dentro de un conglomerado, y todos estos homenajes no cambian mi visión. Al día siguiente de los reconocimientos amanecí enferma, creo que por tantos aplausos

-¿Qué importancia ha tenido en su vida el haber trabajado durante tanto tiempo en esta casa de altos estudios?

Ha sido mi gran posibilidad, pero te confieso con absoluta honestidad que hubiese querido no pertenecer a mi época, sino ser lo que tú eres ahora: una alumna. En mis tiempos de estudiante pasé mucho trabajo a pesar de que mi padre pertenecía a una clase media. En mi familia éramos varios hermanos y no alcanzaba el dinero para comprar los libros y pagar la matrícula a la vez. Había una silla en la biblioteca en la que nadie se sentaba porque yo iba todos los días a estudiar allí. Nunca me he separado de la Universidad de La Habana, ella forma parte de mi vida y yo de la suya, y aquí estaré hasta que haga falta.

-Un consejo para los que recién comenzamos.

Les pediría que valoren mucho lo que el país hace por formar hombres y mujeres, y que lo agradezcan siendo por sobre todas las cosas mejores estudiantes y mejores seres humanos. ¿Y sabes lo que para mí significa ser un mejor ser humano? Acostarse todos los días y pensar antes de dormir si todo lo hecho ha sido para el bien de alguien.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Nosotros, los del 280, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario de la casa de altos estudios cubana.

EN BUSCA DEL CONOCIMIENTO INDISPENSABLE

EN BUSCA DEL CONOCIMIENTO INDISPENSABLE

La Universidad de La Habana graduará este año cifra sin precedente de doctores y master en Ciencias.

ROSARIO ALFONSO PARODI,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Qué es la sabiduría sino búsqueda incesante de conocimiento, reza un proverbio salomónico. Bajo ese precepto, la Dirección de Postgrado de la Universidad de La Habana graduará este año más de 100 doctores y 600 master en Ciencias, una de las más altas cifras en décadas.

"La Dirección de Postgrado inicia 20 programas de doctorado y 76 de maestrías. Insistimos en la superación de los graduados universitarios, pues repercute en nuestras aulas con mejores y más experimentados pedagogos, y en la sociedad, a la que ofrece profesionales más competentes y capacitados. Este año graduaremos un número de especialistas superior al alcanzado en las últimas décadas", expresó Humberto Granados, Profesor Titular de la Universidad de La Habana y especialista del Centro Coordinador de Postgrado.

En diciembre se publicó el informe de maestrías y doctorados correspondiente a la primera mitad del actual curso académico, que recoge, según balances preliminares, tesis de enseñanza-aprendizaje, investigación, innovación y creación artísticas, algunas de las cuales ya han pasado a una evaluación externa que otorga la Asociación Internacional de Postgrado a proyectos de excelencia.

La metodóloga de esta Dirección, Mariana Ravenet, comentó que prominentes investigadores, intelectuales y científicos han cursado sus maestrías usando como medio al Centro, y hoy son profesores y tutores de otros profesionales, por lo que es imprescindible promover el trabajo docente de la entidad.

La doctora Ravenet puntualizó que el centro matriz brinda instrucción acerca de los fundamentos de la educación de postgrado, una de las esferas principales de trabajo de la enseñanza superior en Cuba: "Nuestro programa más reciente se encarga de coordinar las ofertas de cursos de entrenamiento, diplomado y postgrados para las Sedes Universitarias Municipales, con un total ascendente a 2 972 participantes, hasta hoy."

Las tesis de calidad y valor científicos serán publicadas próximamente y servirán como arsenal bibliográfico de toda la Universidad y como conocimiento que se revierte en la cultura de estudiantes, docentes y público en general, concluyó Ravenet.

Estadísticas recientes evaluadas por esta Dirección de Postgrado han dado a conocer que los aspirantes más frecuentes a doctores oscilan en un rango de edad entre 51 y 61 años, y el porcentaje más elevado en todas las esferas del conocimiento es de mujeres.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico

Tipo de lead: Sentencioso

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional

Valores-noticia: Interés colectivo, Repercusión social, Proximidad y cercanía, Progreso.

PONER AMOR A LO COTIDIANO

PONER AMOR  A LO COTIDIANO

Un hombre de 66 años, enamorado de su trabajo y de la vida: Mario Suárez Jorge se siente feliz de pertenecer a una de las instituciones más representativas de la Universidad de La Habana, el Aula Magna.

IBIS ISABEL FRADE BRITO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Si usted pregunta en la Rectoría de la Universidad de La Habana por Mario Suárez se encogerán de hombros y no sabrán decirle quién es, pero si menciona a Mayito, enseguida lo remitirán  al Aula Magna: son pocos los que en la Colina Universitaria no conocen a este hombre que  desde 1970 trabaja en diferentes instituciones del alto centro docente.

Tal vez para el visitante ocasional pase inadvertido,  pero en cada una de las actividades que se realizan en el Aula Magna, Mayito recorre como una sombra los rincones del lugar velando porque todo esté en orden. Para los estudiantes que la visitan frecuentemente, su presencia, aunque anónima, ya es familiar.

Buena parte de la vida de Mayito ha transcurrido en la Universidad de La Habana. Fue administrador de beca en la Residencia Estudiantil de 12 y Malecón, y recuerda con mucho cariño sus años en esa labor.

"Éramos una gran familia: la Universidad no es más que eso, una familia de miles. Después de mi trabajo allí nunca he estado tan cerca de los estudiantes, fue maravilloso rodearse de jóvenes, recibí todo el tiempo mucho apoyo de ellos".

Trabajó como subdirector administrativo en la Facultad de Biología, pero al estar siempre dispuesto a realizar labores donde más se le necesite, asumió la tarea de quedarse al frente del grupo de atención a familiares de los internacionalistas, desde los comienzos de la  guerra en Angola.

"Fue uno de los pocos  momentos de mi vida en que estuve desvinculado de la Universidad. Cuando ya mi presencia en las Fuerzas Armadas Revolucionarias no era imprescindible, regresé a trabajar en la Facultad de Física y Matemática. Llevar la administración de ambas al mismo tiempo fue un gran reto para mí. Si mi trabajo fue satisfactorio se lo debo a que a mi lado tuve  personas muy capaces. Una labor bien hecha no depende solo de  un hombre, sino de un colectivo.  A petición de la rectoría de la Universidad comencé a trabajar como Jefe de Servicio Interno y a ocuparme de la administración del Aula Magna. Aquí estaré hasta que mis fuerzas me lo permitan."

Con un poco de pesar confiesa que aunque estar rodeado de jóvenes le da deseos de vivir, a sus 66 años siente que ya no es el mismo: "Lo que antes hacía sin esfuerzo ahora me cuesta mucho más, al final del día termino cansado, pero feliz.

"La Universidad ha sido una gran experiencia, sin miedo a los excesos podría decirse que es prácticamente mi vida. Mis hijos y mi nieta me preguntan cuándo me voy a jubilar: mientras sea capaz de hacer el trabajo bien y ser útil a los demás, habrá Mayito para rato".

Tal vez Mario sienta que he venido con curiosidad de aprendiz de periodista a remover las nostalgias, pero sus añoranzas son de satisfacción y de deseos realizados, y esas no se recuerdan con tristezas ni con melancolía, sino con cariño y complacencia por lo vivido, y con grandes esperanzas de lo que aún queda por vivir. 

"Mi trabajo me ha permitido tener el privilegio de estar cerca de Fidel, ¡hasta lo he saludado! y para qué cubano no es un orgullo  saludar al Comandante en Jefe. Estar a su lado es impresionante, su presencia impacta. Unos minutos con él pueden cambiar tu vida para siempre... Me siento orgulloso, además, porque en mí han depositado una grandísima confianza.

"Recuerdo que en una de las ocasiones que Fidel vino se produjo un apagón; yo fui de las pocas personas a las que se les permitió desplazarse en el área, y con el permiso de su escolta salir para abrir una ventana, porque el calor era insoportable y el salón estaba lleno de personas. Fueron minutos de mucha tensión.

"La visita de Chávez fue otra experiencia que tuvo para mí gran significado. Chávez es un hombre tan excepcional como Fidel; compartió con todos los trabajadores; las personas así tan humildes son verdaderamente grandes".

En el Aula Magna se han hecho actividades de mucha relevancia, importantes eventos internacionales, actos solemnes... la visitaron  personalidades como el Papa Juan Pablo II, Koffi Annan, Jeames Carter...; en ella se entregan títulos y distinciones a intelectuales  destacados, a mujeres y hombres relevantes en las Ciencias y las Letras. Mayito siente que de alguna forma él es partícipe en todo eso.

"Si no hubiese trabajado en el Aula Magna ahora no tendría estas historias que contarle a mi nieta para que se sintiera orgullosa de su abuelo. Pero, ¿sabes cuál es una de las actividades que más disfruto?: los actos de graduación. En esos días hay mucho ajetreo, el trabajo es agotador. Se hacen cuatro o cinco graduaciones todos los días, seguidas una tras otra, con solo 15 ó 20 minutos de diferencia.

"Si no contara con un equipo de trabajo como el que me acompaña, creo que no lograría tenerlo todo listo en tan poco tiempo: el sonidista si es necesario barre, la muchacha de limpieza ayuda con el audio, todos colaboran entre sí, le corresponda o no hacer esa tarea. Los mismos estudiantes también me respaldan y ayudan mucho. Ellos son la fuerza mayor que hay aquí y siempre me han dado su apoyo.

"Mi mayor satisfacción es ver después a los alumnos disfrutando de un momento tan memorable en su vida, las fiestas de graduación no se olvidan nunca, son únicas; en nosotros recae el deber de entregarle a los muchachos un salón reluciente para que tengan un hermoso recuerdo de ese día".

Mira a su alrededor como si el Aula Magna estuviese llena de recién graduados y sonríe. Mayito observa la sala con ojos de enamorado, con la misma ternura que a una novia; recorre con la vista los óleos de Armando Menocal que están sobre el estrado, el Derecho, las Letras, las Artes Liberales, el Pensamiento, las Bellas Artes, las Ciencias, y la Medicina; la urna que contiene las cenizas de Félix Varela y  el lugar donde reposan los restos de Carlos Juan Finlay.

Y aunque tal vez no sepa que la arquitectura del lugar es neoclásica y barroca, hay algo que no le cabe duda: es deslumbrante, sus gruesas paredes de rocas decoradas con maderas cubanas, sus grandes ventanales, la magnífica lámpara de techo, el fresco que representa las nuevas carreras añadidas al currículum universitario con la Reforma de 1937: la Arquitectura, la Pedagogía, la Ingeniería... El Aula Maga es sagrada para él.

Mayito es feliz con su trabajo y no pide mayores reconocimientos que los ya recibidos: "Yo no he hecho nada extraordinario, como todo buen cubano que se respete lo único que hago es cumplir con mi deber, no sé por qué hay que hacerme una entrevista.

"Cuando era niño, para ayudar a mis padres, vendía caramelos en los cines, puse tanta responsabilidad en eso como en lo que hago ahora. Amar lo que haces es la clave de un trabajo bien hecho, sino se convertiría en una molesta obligación. 

"Eso sí, soy muy exigente; con el trabajo soy serio y hasta un poco recio porque me gusta que las cosas se hagan bien. Es muy fácil decir sí, pero cuando tengo que decir no, lo digo, aunque doy siempre las explicaciones precisas, no me gusta que se tomen mis instrucciones como arbitrarias. Para tener éxito en la labor de dirección no se pueden imponer las decisiones.

"Mantengo siempre buenas relaciones con mis compañeros y sobre todo con los estudiantes. Si trabajo en la Universidad es porque existen los alumnos: ellos son la razón de ser de la institución.

"Mi trabajo está lleno de satisfacciones: gracias a él he tomado parte en sucesos que después marcan pautas en la historia de Cuba, como el discurso pronunciado por Fidel, el 17 de noviembre de 2005, en el que denunció la corrupción, y da comienzo en Cuba a un proceso para enfrentar el flagelo.

"Sentir que formo parte de algo realmente importante y representativo me ha ayudado a llegar a los 66 años; si la Universidad ya arriba a su aniversario 280 y tiene tanta vitalidad como el primer día, yo no puedo ser menos.

"Hay pequeñas cosas que llenan la vida de un hombre: el cariño y el respeto que me demuestran los estudiantes y los trabajadores de la Universidad es una de ellas. Las responsabilidades que tengo me mantienen activo, y no creas que el mío es un ´trabajito´ fácil: llevar el control y la planificación de las actividades que se realizan en el Aula Magna no es una tarea muy sencilla, un pequeño error en las coordinaciones puede provocar un gran caos.

"Laboro muy unido con los compañeros de Extensión Universitaria en las actividades culturales y, por supuesto, con la Federación Estudiantil Universitaria y la Unión de Jóvenes Comunistas. El Aula Magna es un constante hervidero, pocas veces la encontrarás vacía. Para mí el Aula es... ya lo dice su nombre: algo grandioso. A tareas como esta vale la pena dedicar la vida".

La Universidad de La Habana  está llena de mujeres y hombres virtuosos: intelectuales, letrados, científicos, eruditos... cuyas investigaciones enriquecen el patrimonio cultural, y dan prestigio al país en el ámbito internacional. Cubanos ilustres que  dejan para la posteridad un legado de conocimiento fruto de su saber. Pero  existen otras personas que con una labor diferente, también sustentan los  pilares de la casa de altos estudios habanera.

Y es que detrás de las grandes obras siempre hay hombres humildes y anónimos, que no buscan la gloria, hombres enamorados de su trabajo que se dedican a una labor y depositan en ella todo su empeño. Personas como Mayito que han descubierto que la felicidad consiste en poner  amor a lo cotidiano, en disfrutar lo que hacen, sin esperar grandes recompensas.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Nosotros, los del 280, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario de la casa de altos estudios cubana.

Ficha técnica:

Objetivo central: Reconocer la labor de Mario Suárez Jorge, administrador del Aula Magna de La Universidad de La Habana.                       

Objetivos colaterales: Dar a conocer en qué consiste su trabajo y cuáles han sido las mayores satisfacciones que ha tenido en él.

Tipo de entrevista:

Por su forma: De citas.

Por su contenido: De personalidad.

Por el canal que se obtuvo: Encuentro directo.

Tipo de título: Llamativo.

Tipo de entrada: Referencial.

Tipo de cuerpo: De citas.

Tipo de conclusiones: De opinión o comentario del entrevistador.

Fuentes consultadas:

Mario Suárez, administrador del Aula Magna de la Universidad de La Habana (fuente activa, no documental, primaria, directa)

Wikipedia, enciclopedia digital libre, fecha de consulta: 8 de diciembre de 2007

"http://es.wikipedia.org/wiki/Aula_Magna_de_la_Universidad_de_La_Habana" (fuente pasiva, documental, secundaria, complementaria)