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Isla al Sur

¿VALE O VENDE?

¿VALE O VENDE?

El fenómeno de los libros best-seller desata polémicas acerca de su valor como obra cultural o puro marketing.

DANIELA HERNÁNDEZ GARI,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
Ilustración: DAVE CARPENTER, caricaturista estadounidense.

Los amantes de la lectura no pierden oportunidad de emitir sus criterios sobre el nuevo libro que está causando impacto entre los fieles a las letras. Efectivamente, es ese de tapa dura, diseño atractivo, fácil comprensión y cuyo sello dorado lo distingue como un best-seller (BS). Aquellos que no se animan a descubrir entre páginas la razón de los múltiples comentarios esperarán por la sagacidad de un director que lo llevará al cine.

Tanto seguidores como detractores de los BS no se hacen esperar, entablando una cruzada acerca de la valía de los libros más populares. La crítica internacional se hace eco y expresa su opinión en los diversos medios de comunicación.

¿De qué se tratará esta vez? Un misterio esperando ser resuelto por un enigmático  detective, mundos de fantasía donde se desatan los conflictos más extraordinarios, historias cercanas a la realidad que parecen retrato de lo cotidiano y, como siempre, los relatos de amor. No importa cuál sea el tema, se impondrá como una moda.

Es un acertijo cómo caerá en nuestras manos y estamos al acecho de la llegada de la vecina azafata, el paquete semanal o la descarga exitosa del amigo que burló la seguridad informática en el trabajo de su padre.

¿Basta con un término?

Con el afán de establecer una definición única para las obras literarias cuya popularidad causa un impacto mundial y hasta cierto punto, un cambio en la sociedad, varios profesionales de las letras, la comunicación y el marketing han manifestado diversos conceptos.

Según Demetrio Estébanez Calderón en el Diccionario de términos literarios, best-seller es una expresión inglesa que significa "mejor vendido" y comenzó a usarse en la década de los años veinte para clasificar a los libros que, en un determinado periodo de tiempo, lograban las mayores ventas, así como difusión nacional e internacional.

En el artículo "Ataque y Defensa del best-seller", Ezekiel Martínez, periodista y escritor argentino, aboga por un término más específico para evitar las confusiones. Plantea que los autores de los libros más vendidos, cuyo único propósito es la mercantilización, deben ser etiquetados como fast-sellers, o sea, de venta rápida, marcando así la diferencia con los escritores que han alcanzado la categoría de BS por su calidad literaria.

Empieza el juicio

Las opiniones acerca de los best-seller son muy diversas. El lanzamiento de un nuevo libro no se concibe sin un despliegue publicitario que incite a la compra, dando pie a la crítica para expresar que prevalece la venta por encima del valor cultural de la obra.

Para el crítico y novelista español Eduardo Lago, los BS no califican como literatura, son productos ligeros de fácil consumo, cuya clave es entretener y pensar lo menos posible. Dejan muy poca huella, si es que dejan alguna. Tras el ruido ensordecedor de su debut, caen irremediablemente en el olvido.

Por el contrario, Javier Sierra, autor del fenómeno literario La pirámide inmortal, defiende este tipo de literatura. Durante una entrevista realizada por Europe Press, el novelista español, habituado a un gran  nivel de ventas, declaró la necesidad de llegar al mayor número de personas posibles.

“Yo no escribo para mí. Hay gente de un sector de la crítica y de cierta intelectualidad trasnochada que piensa que los BS son por definición obras malas. A ellos les recuerdo que El Quijote lo fue en su época. Las grandes obras que generan pensamiento son las que llegan al colectivo", aseguró.

En la mayor de Las Antillas

Las fuentes para adquirir un best-seller en Cuba son limitadas, en el caso de los originales están sujetos a la invitación de editoriales extranjeras a la Feria Internacional del Libro, una presencia reducida en librerías especializadas como La Moderna Poesía o donaciones a bibliotecas públicas. No obstante, sellos cubanos han publicado este tipo de libros, ejemplo de ello son El nombre de la Rosa, de Umberto Eco, y Cien Años de Soledad, de Gabriel García Márquez, ambos aparecidos por la Editorial Arte y Literatura.

Nuestro país cuenta con autores cuyos libros se han convertido en BS, como El diablo Ilustrado, devenido de la revista Somos Jóvenes en 1998 y El hombre que amaba a los perros, de Leonardo Padura en el 2009.

Aún con obstáculos para acceder a estos libros, el público cubano disfruta de su lectura. Hecho que se pone de manifiesto en la encuesta aplicada a una muestra de 50 jóvenes, cuyas edades oscilan entre 16 y 23 años, pertenecientes al Preuniversitario Onelio Dampiel, en Regla, estudiantes de las carreras de Medicina, Telecomunicaciones, Física Nuclear, Comunicación Social, Ciencias de la Información, Periodismo y Psicología Pedagógica.

Los resultados de la investigación evidencian que el 50 por ciento de los encuestados adquieren los libros a través de amigos y familiares, seguido por préstamos de bibliotecas e Internet. A la interrogante: ¿Considera que los best-seller tienen valor literario?, hubo un 71,4 por ciento que optó por "Algunos".

El 95 por ciento de los jóvenes objeto de estudio prefiere la lectura de Ficción y un 2,5 por ciento, de Romántico e Histórico. La mayoría, el 76,2 por ciento, considera que existen best-sellers que trascenderán en la historia de la literatura, tales como Las sagas de El Señor de los Anillos, de J.R.R. Tolkien; Harry Potter, de J.K. Rowling; Crepúsculo, de Stephanie Meyer; Juego de Tronos, de George R.R. Martin, y Los Juegos del Hambre, de Suzanne Collins, así como El Historiador, de Elizabeth Kostova y El Huésped, de Stephanie Meyer.

El escritor Armando Cristóbal Pérez, vicepresidente de la Asociación de Ciencias Políticas de Cuba y merecedor de la Réplica del Machete de Máximo Gómez por su aporte a las Letras, explicó que en un principio se suponía que los BS eran sinónimo de calidad, pero actualmente no siempre ocurre así. El término es dado a los libros más vendidos, por lo que constituye un mero criterio de venta. Sin embargo, hay excepciones en excelentes obras literarias que alcanzan este calificativo.

La editora de Torre de Letras, Yanett Blanco Fernández, manifestó que las editoriales que fomentan la lectura de los best-sellers son industrias culturales y obedecen a las dinámicas del mercado. Existen libros que sólo pueden llegar a cierto público gracias a las campañas de publicidad desplegadas.

Por otra parte, el escritor Enrique Pérez Díaz, quien se desempeñó durante varios años como director de la Editorial Gente Nueva, afirma que los BS “son una literatura entretenida, pero a veces poco consistente, bien pensada para atrapar la atención con historias bastante parecidas en cualquier época y que pasan de generación en generación. Hay libros considerados best-seller que me han abierto un horizonte investigativo para buscar más allá, otros que me han enseñado algo que en ese momento necesitaba sentir, aunque no fuera esa su intención. Alguno sí que pudo gustarme y con otros, siento que nunca me pagaron el tiempo que invertí en su lectura”.

Tanto en página como en pantalla

Ezekiel Martínez, escritor argentino, plantea que el pasaje de estos libros al guión de cine está casi garantizado y llegan producidos como para regalo: el nombre del autor suele aparecer en la portada con brillantes letras en relieve, nunca bajan de las 350 páginas, tienen el mejor papel y unas tiradas apabullantes.

"Al desconocer lo que encierran sus páginas, se hace necesario llamar la atención del lector con el uso de diseños y colores atractivos. Un equipo multidisciplinario compuesto por profesionales de Comunicación, Marketing y Diseño asume esta tarea, tomando como base una investigación de mercado", alegó Alexeis Torres Vázquez, licenciado en Ciencias de la Información, especializado en Marketing.

El estudiante de Medicina, Brayan Vázquez Díaz, expresó que prefiere la adaptación cinematográfica de los libros más vendidos, convencido de que siempre se llevarán al séptimo arte. Argumenta este criterio porque la película es más entretenida, fácil de adquirir e invierte menos tiempo.

Poniendo el best al seller

Sergio Vila Sanjuán, periodista y novelista español, analizó más de sesenta libros que ostentan esta categoría. Como resultado de su investigación escribió El Código best-seller, donde concluyó: “Muchos best-sellers son grandes libros… a su manera. El mundo de las superventas nos ha dado relatos de notable capacidad simbólica y metafórica para expresar nuestro tiempo o para renovar la interpretación de épocas pasadas”.

Y agregó: “Los buenos BS aplacan la necesidad de entretenimiento, evasión o entrega absorbente del público ya consolidado, y llevan a la lectura a mucha gente que hasta entonces se mostraba refractaria a ella. Crean lectores. Una razón de peso para tomárselos en serio”.

El buen libro abrirá una puerta a otra dimensión, sumergirá todos los sentidos del lector en un incesante vaivén y, sólo si es excelente, cambiará su forma de ver la realidad e interpretarla. ¿Qué importancia tiene si se vende por lo que vale o no? Si dejó una enseñanza, ahí está su valor. Usted elige.

Pie de foto: Los libros best-seller se agotan rápido, imponen tendencias y  su valor es cuestionado en la literatura.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo entrada: Descriptiva.
Tipo de cuerpo: De bloques temáticos.
Tipo de transiciones: Los subtítulos.
Tipo de cierre: De conclusión.
Tipo de Reportaje: Interpretativo-Explicativo.

Tema: El trato de los libros best-sellers, características y papel que desempeñan en la sociedad actual.

Situación problémica: La crítica internacional cuestiona la valía de los libros best-sellers como obra cultural, mientras estos se convierten en una parte esencial del hábito de lectura moderna.

Objetivos colaterales: Fomentar una conciencia que evite la generalización de los libros best-sellers como de lectura fácil, naturaleza efímera y poco valor literario.

Estrategia de fuentes:

Documentales:

Estébanez Calderón, Demetrio. Diccionario de términos literarios. Editorial Artes y Literatura. La Habana.1989

Martínez, Ezekiel. "Ataque y Defensa del best-seller". En URL: http://www.Clarín.arg/Ataque y Defensa del best-seller.htm. Publicado el sábado 17 de enero del 2004. Consultado el 9 de marzo del 2015.

Lago, Eduardo. "¿Acabarán los best-sellers con la literatura?".En URL: http:// AKANTILADO. Literatura, pensamiento, crítica.com/¿Acabarán los best-sellers con la literatura  _ ….htm. Publicado el 16 de agosto del 2010. Consultado el 9 de marzo del 2015.

Lago, Eduardo. "Javier Sierra 'A la intelectualidad trasnochada que critica los 'best-sellers' les diría que 'El Quijote' lo fue". En URL: http://Europe Press.esp/Cultura/Javier Sierra 'A la intelectualidad trasnochada que critica los 'best-sellers' les diría que 'El Quijote' lo fue.htm_ Publicado el 11 de septiembre del 2014.Consultado el 9 de marzo del 2015.

Torrecilla, Adolfo.“La obsesión por el best seller”. En URL: http://Universidad de Navarra.esp/Periódico escolar/Número 668/ La obsesión por el best seller - Cultura - Nuestro Tiempo.htm. Publicado el 3 de mayo del 2011.Consultado el 9 de marzo del 2015.

Directas:

Encuesta realizada a una muestra de jóvenes, cuyas edades oscilan entre 16 y 23 años, pertenecientes al Preuniversitario Onelio Dampiel en Regla, estudiantes de las carreras de Medicina, Telecomunicaciones, Física Nuclear, Comunicación Social, Ciencias de la Información, Periodismo y Psicología Pedagógica. Tipo de Juicio: Analítico. Tipo de fuente: No oficial y lectores asiduos.

Armando Cristóbal Pérez, vicepresidente de la Asociación de Ciencias Políticas de Cuba, escritor y merecedor de la Réplica del Machete de Máximo Gómez por su aporte a las Letras. Tipo de Juicio: De valor. Tipo de fuente: Especialista.

Yanett Blanco Fernández, editora perteneciente a Torre de Letras. Tipo de Juicio: Analítico. Tipo de fuente: Especialista e implicada.

Enrique Pérez Díaz, antiguo director de la editorial Gente Nueva. Tipo de Juicio: Analítico. Tipo de fuente: Especialista e implicada.

Alexeis Torres Vázquez, licenciado en Ciencias de la Información, especializado en Marketing. Tipo de Juicio: Sintético. Tipo de fuente: No oficial.

Brayan Vázquez Díaz, estudiante de primer año en Medicina. Tipo de Juicio: De valor .Tipo de fuente: No oficial.

Soportes:

Antecedentes: Debido a la industrialización, la producción en masa de obras literarias pasó a ser un negocio que priorizaba las ventas a la calidad literaria.

Contexto: Gracias al avance de las tecnologías en Cuba, gran parte de la juventud cubana se ha visto sumida en el fenómeno de los best-sellers, tanto en la literatura como en la música, el cine y los juegos.

Situaciones colaterales que también pudieran incidir: La industrialización de las editoriales en los países capitalistas, a tal punto, que optimizan la venta a la instrucción de los lectores.

Proyecciones: Fomentar la lectura de los best-seller en su totalidad, no sólo los publicados recientemente, sino también los primeros en recibir este título.

EXCEPCIÓN Y TRASCENDENCIA DE UNA ÉPOCA

EXCEPCIÓN Y TRASCENDENCIA DE UNA ÉPOCA

A 140 años del natalicio de Avelina Correa de Malvhey, la primera mujer que profesionalmente ejerció el periodismo en Cuba, su vida y obra permanecen invisibilizadas en los estudios del gremio y de género.

KRYSTEL ASPILLAGA ROJO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Militares del ejército filipino bajaron los cuerpos de la pareja de enamorados hacia la fosa donde permanecerían sepultados para siempre. Cuando sobre ellos comenzó a caer la tierra, de repente, la muchacha recobró el sentido y descubrió a su esposo muerto. Solo ella continuó viviendo y pudo criar a la única hija del matrimonio.

Era el 11 de mayo de 1898. Poco antes, con apenas 23 años,  Avelina Correa de Malvhey junto a su amado Alfonso Caos, quien había sido regidor español, quedaron heridos en un combate entre independentistas de ese archipiélago asiático y representantes de la Corona española.

El destino le brindaba una segunda oportunidad y Avelina decidió  aprovecharla para recomenzar la escritura. Sin proponérselo, la historia la consigna como la primera mujer en ejercer profesionalmente el periodismo en Cuba…, pero su vida y obra han permanecido solapadas en el pasado, en un gremio que no la conoce y ni siquiera hay acercamientos desde la visión de género.

Enrique Román, profesor de la asignatura de Historia de la Prensa en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, manifiesta que la no inclusión de su figura dentro del programa de estudio de la carrera de Periodismo es una de las causas que inciden en el desconocimiento de esta personalidad.

A su vez, Luis Sexto, Premio Nacional de Periodismo José Martí, considera: «Es atinado pensar en el estudio de Avelina Correa puesto que fue la primera mujer en la plantilla de la redacción del  periódico El Mundo y también en recibir un salario por ello.  Avelina, además, colaboró con la revista Bohemia desde su fundación, pero no conocemos qué y cómo escribía. Necesitamos constatar si en verdad merece estar entre los periodistas relevantes por su obra y no solo por la preeminencia femenina con sueldo en un diario. Su estudio, pues, se justificaría entonces».

La vocación crece

El 15 de marzo de 1875 nació la bayamesa Avelina Correa de Malvhey. A 140 años, solo la periodista Ana Núñez Machín, en su libro Mujeres en el periodismo cubano (1989), ha recopilado datos biográficos sobre esta  mujer y algunos de sus trabajos más importantes.

Comenzó a colaborar en la prensa escrita a los 14 años con el artículo Esperanza, en el semanario La Habana Elegante, dirigido por Enrique Hernández Miyares. Ya en 1892 fue redactora de El Álbum y a partir de 1894 empezó a escribir en El Pinareño, donde publicó crónicas sociales, versos y artículos literarios y en cuya imprenta ese mismo año editó su única novela: La perla hereditaria.

Avelina salió a España en 1895 debido a la crítica situación económica motivada por el estallido en Cuba de la Guerra Necesaria.  Pero,  la vocación por las letras nunca se apagó, incluso allí colaboró en los periódicos El Imparcial y el Álbum Iberoamericano, así como en El Nuevo Mundo.

Luego, en Filipinas, relató sus vivencias cotidianas mediante crónicas periodísticas. Algunas de ellas aparecieron en los diarios El Comercio y La Ofrenda de Oro y después todas fueron compiladas en su primer libro, titulado Impresiones en Filipinas.

En este es posible detallar su visión de lo foráneo. Avelina expresa con ojo crítico las condiciones de la ciudad en la que vivió, cuando dice: «La sociedad está construida falsa y artificiosamente; se vive de apariencias; gozando en hacer jirones la honra ajena, como si por censurar la conducta de los demás,  ahogasen la severa voz de sus propias conciencias, […]. La verdadera  bondad del corazón no existe; cada cual obedece a la imperativa voz del interés personal y el Universo es una gran casa de comercio, donde cada uno va a su negocio».

También subrayó en la primera crónica de ese volumen su opinión respecto al ejercicio de  la profesión, mediante una frase que parece destinada a la actual hornada de periodistas, quienes no vacilarían en seguirla al pie de la letra: «Para poder escribir para el público no basta la teoría, es necesaria la práctica; esto es, ver, experimentar, estudiar sobre el terreno, formarse un criterio propio, y después, escribir».

Con esta misión a cuestas, partió del archipiélago filipino hacia La Habana en 1899 y al arribar, el 31 de diciembre de ese año, manifestó su sentir patriótico cuando percibió que Cuba era dominada por Estados Unidos. «Que desencanto sufrimos los cubanos que veníamos a bordo, al divisar desde alta mar en El Morro, la sustitución de una bandera extranjera por otra bandera también extranjera». Dicha frase aparece en la última crónica del volumen mencionado y marca el reinicio de una carrera periodística en la Isla.

Profesión atrevida para tiempos difíciles

Al establecerse en La Habana comenzó a formar parte de El Mundo en 1901, cuando la publicación se encontraba en Zulueta, número 28. Luego se trasladó con toda la redacción hacia la calle Águila y entre publicidad a marcas de cigarros, relojes, bombillos, accesorios de radio de La Casa Ramirez y otros artículos que posibilitaban la subsistencia del medio, dedicó 10 años a ese diario como cronista de moda.

Allí, según explica el reconocido profesional de la prensa e historiador de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), Juan Marrero, fue la única mujer que trabajó los primeros años junto a un equipo integrado por Alfredo Martín Morales, jefe de redacción, y los colegas Manuel Márquez Sterling, Álvaro de la Iglesia, Miguel González y otros dirigidos por José Manuel Govín y Antonio Herrera.

El hoy jubilado Freddy Moros, uno de los más destacados periodistas de Prensa Latina y del Sistema Informativo de la Televisión Cubana, expresa que «sentarse en aquellos años en cualquier redacción, no era nada cómodo para una mujer. La intolerancia de la época, la subestimación hacia su talento y conocimientos, e incluso su presencia entre tantos hombres, fue un  acto de valentía por parte de Avelina Correa, y aún más si tenemos en cuenta que el periodismo, desde sus inicios, fue un oficio de hombres».

Y añade Moros: «Avelina Correa rompió con las barreras porque a lo largo del siglo XIX varias cubanas incursionaron en el periodismo, aunque de forma esporádica y casi siempre sin cobrar salario por su labor. Eran algunas “precursoras”, como el caso de Domitila García, la primera mujer en practicar el oficio de manera no profesional».

Precisamente, Avelina Correa de Malvhey siguió el legado de Domitila García, quien fue su principal maestra y a la que pudo homenajear cuando, el primero de octubre de 1906, publicó en El Mundo el artículo titulado La mujer periodista.

En este realzó el papel y la capacidad de las féminas para enfrentar el oficio; también argumentó, mediante datos documentales, que las mujeres podían crear diarios e incluso trabajar en la imprenta. Por ejemplo, menciona a Isabel Malet, periodista británica quien en 1721 estableció un órgano de prensa en Londres para, según contó la europea, «ahorrar al público la mitad de la impertinencia que contiene el diario ordinario».

Otras, tanto en América como en el viejo continente, dedicaron sus publicaciones a causas revolucionarias. Existió el caso de la señora H. Boyle, dueña del periódico La Colonia, donde se anunció, por primera vez, el Acta de Independencia de los Estados Unidos de Norteamérica. 

Encontrar escritos de Avelina Correa en El Mundo ha sido difícil, pues gran parte de los ejemplares desaparecieron cuando ocurrió un gran incendio en el edificio de la habanera calle Virtudes, durante la noche del 19 de febrero de 1969. No obstante, el Instituto de Literatura y Lingüística conserva unos pocos que se hallan en muy mal estado.  

Digna de recordar

Los lectores de Bohemia solo pudieron disfrutar los escritos de esta mujer esporádicamente porque ella nunca tuvo una sección fija en la revista, sino que por petición del semanario, dirigido por Miguel Ángel Quevedo, hizo varios artículos hasta 1918.

Uno de ellos vio la luz el 27 de enero de ese año, bajo el título de Los grandes progresos de la Ciencia. En él destacó la labor del  famoso cirujano Oscar Ledón Uribe y la calidad del servicio brindado en la clínica de ese doctor cubano. Califica el lugar como «el mejor y más moderno que se conoce en útiles de Cirugía». Además, entrelaza diversos géneros periodísticos: crónica, crítica, comentario y entrevista; es decir, el texto pudiera considerarse un reportaje donde utiliza varias y buenas imágenes.

Avelina Correa falleció a los 52 años, el 2 de marzo de 1927. Con motivo del aniversario 26 de su muerte, el periodista Rafael Soto Paz, le dedicó en Bohemia un pequeño homenaje, publicado el 8 de marzo de 1953, que consistía en una síntesis biográfica nombrada La primer periodista profesional. 

La actualidad demuestra que hombres y mujeres poseen la misma capacidad a la hora de enfrentar el periodismo. A pesar de esto, Isabel Moya, directora de la Editorial de La Mujer, considera que salvo excepciones, la presencia femenina es escasa en los puestos donde se toman las decisiones más importantes, sobre todo en la prensa impresa.

Sin embargo, destaca que el periodismo está siendo conquistado, cada vez más, por mujeres en espacios “duros” como la economía, la política internacional y el deporte. Asimismo, cree en la necesidad de estudiar con profundidad la obra de las primeras féminas periodistas, como Avelina Correa, porque «fueron trascendentales para su época, pero eran excepciones y parafraseando a la escritora Camila Henríquez Ureña: la igualdad de la mujer solo llegará cuando las excepciones dejen de serlo.

Pie de foto: Avelina Correa de Malvhey es considerada la primera mujer que trabajó en la redacción del periódico El Mundo y recibió un salario por ello. Esta foto aparece en la revista Bohemia, Año 45, número 10, el 8 de marzo de 1953.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de entrada: Narrativa-Retrospectiva.
Tipo de cuerpo: De bloques temáticos.
Tipo de transiciones: 1-Empleo de los subtítulos: Su vocación crece,  Profesión atrevida para tiempos difíciles y  Digna de recordar. Ello con el propósito de engarzar cronológicamente la biografía de Avelina Correa de Malvhey, así como las opiniones de las fuentes consultadas. 2-Los párrafos que cierran un bloque funcionan como introducción al bloque que le sigue. 3-Destacar contraste entre los elementos vinculados
Tipo de cierre: De conclusión o resumen por medio de la declaración de una fuente (cita textual), en este caso, de Isabel Moya, directora de la Editorial de La Mujer.
Tipo de reportaje: Retrospectivo interpretativo-explicativo.

Tema: Vida y obra de Avelina Correa de Malvhey. 

Situación problémica: El desconocimiento de Avelina Correa de Malvhey, a pesar de que es considerada la primera mujer que profesionalmente ejerció el periodismo en Cuba.

Propósito: Demostrar la necesidad de rescatar a figuras olvidadas dentro de la prensa, como es el caso de Avelina Correa de Malvhey, cuya vida y obra no se estudia en la carrera de Periodismo. 

Objetivos colaterales: Consultar opiniones especializadas que den sus consideraciones sobre Avelina Correa de Malvhey para determinar si han estudiado o no la vida y obra de esta mujer. Explicar, por medio de las fuentes, las causas que pueden incidir en el desconocimiento de esta figura del periodismo, así como, las condiciones de la época en la que se desenvolvió. Argumentar, por medio de las fuentes y del trabajo, si es o no necesario su estudio.

Fuentes, en orden de aparición:

Documentales:

Libro: Mujeres en el periodismo cubano, por  Ana Núñez Machín, Editorial Oriente, (1989).

Impresiones en Filipinas, por Avelina Correa de Malvhey, La Habana, (1908).

Artículo: La mujer periodista, por Avelina Correa de Malvhey,   Periódico: El Mundo, 1ro. de octubre de 1906.

Sitio cubano: Ecured, Periódico El Mundo.

Artículo: Los grandes progresos de la Ciencia, por Avelina Correa de Malvhey. Revista: Bohemia, 27 de enero de 1918. 

Escrito: La primer periodista profesional, en la sección: El ayer que vive aún, a cargo de Rafael Soto Paz, Revista: Bohemia, Año 45, número 10, el 8 de marzo de 1953.

Directas:

Enrique Román, profesor de la asignatura de Historia de la Prensa para cuarto año de Periodismo, en la Facultad de Comunicación, de la Universidad de La Habana. Fuente especializada, emite un juicio hipotético.

Luis Sexto, Premio Nacional de Periodismo José Martí. Fuente especializada, emite un juicio hipotético y valorativo.

Juan Marrero, periodista e historiador de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC). Fuente especializada, emite un juicio sintético.

Freddy Moros, periodista jubilado de Prensa Latina y del Sistema Informativo de la Televisión Cubana. Fuente especializada, emite un juicio hipotético, sintético y valorativo.

Isabel Moya, periodista y directora de la Editorial de La Mujer. Fuente especializada, emite un juicio hipotético y valorativo.

Tipos de juicios:

El juicio hipotético está presente en la declaración de Enrique Román, profesor de la asignatura de Historia de la Prensa, cuando plantea que una de las posibles causas del desconocimiento de Avelina Correa sea la no inclusión de su vida y obra dentro del programa de estudio de la carrera de Periodismo.

Asimismo, Luis Sexto, Premio Nacional de Periodismo José Martí emite la hipótesis y valoración al expresar: «necesitamos constatar si en verdad merece estar entre los periodistas relevantes por su obra y no solo por la preeminencia femenina con sueldo en un diario. Su estudio, pues, se justificaría entonces».

También,  Freddy Moros, jubilado periodista de Prensa Latina y del Sistema Informativo de la Televisión Cubana, valora las condiciones de la época para el trabajo de Avelina en El Mundo, «sentarse en aquellos años en una redacción, no era nada cómodo para una mujer. La intolerancia de la época, la subestimación hacia su talento y conocimientos e incluso su presencia entre tantos hombres, fue un  acto de valentía».

Por último, Isabel Moya, periodista y directora de la Editorial de La Mujer, brinda una valoración sobre la capacidad de las féminas para la profesión y la situación por la que estas transitan actualmente: «la presencia femenina es escasa en los puestos donde se toman las decisiones más importantes, sobre todo en la prensa plana». Además, cree en la necesidad de estudiar con profundidad la obra de las primeras mujeres periodistas, como Avelina Correa.

Es válido aclarar que durante todo el desarrollo del reportaje se evidencia el análisis, por medio de las fuentes consultadas y a través de los escritos que se pudieron tomar de la periodista en cuestión. Se explica el problema y sus consecuencias.

Soportes:

Hecho: El desconocimiento de la vida y obra de Avelina Correa, a pesar de que es considerada la primera mujer que profesionalmente ejerció el periodismo en Cuba.

Antecedentes: El trabajo periodístico que realizó esta mujer para su época (1875-1927) y ser considerada la primera mujer en ejercer el oficio por pertenecer a la nómina de una redacción (El Mundo) y ganar un salario por ello.

Contexto: Este año se cumple el aniversario 140 del natalicio de Avelina Correa de Malvhey y el 114 de haber ingresado a formar a parte del periódico El Mundo.

Situaciones colaterales que pudieran incidir: La no inclusión de su figura dentro del programa de estudio de Historia de la Prensa para cuarto año de Periodismo, en la Facultad de Comunicación, de la Universidad de La Habana. En 140 años solo la periodista Ana Núñez Machín, en su libro Mujeres en el periodismo cubano (1989), ha recopilado datos biográficos sobre esta  mujer y algunos de sus  trabajos más importantes. Falta de trabajos en nuestros medios que traten las personalidades del periodismo, específicamente, las mujeres de la prensa.

LA ÚLTIMA PARADA DE DOS MAMBISES CHINOS

LA ÚLTIMA PARADA DE DOS MAMBISES CHINOS

De la amplia participación de emigrantes asiáticos en las luchas contra el colonialismo español, solo se conservan en el Cementerio Chino de La Habana los restos de Juan Chao Sen y José Bu Tack.

Texto y fotos:
ALEJANDRA ANGULO ALONSO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Aunque alrededor de 6 000 chinos integraron las filas del Ejército Libertador en la lucha contra la metrópoli española, solo se conservan en el capitalino Cementerio Chino los restos del centenario mambí Juan Chao Sen y del teniente coronel José Bu Tack.

Teresita La Barca, investigadora de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba (UNHIC), señaló que Sen, último mambí chino de la zona occidental, vivió en distintos lugares de La Habana y a todos llevó el machete con que peleó por la independencia de Cuba. Además, mantuvo un rincón martiano con el retrato del Apóstol José Martí y un búcaro de flores blancas hasta que murió en 1972, a la edad de 101 años.

Por su parte, el coronel Bu Tack regresó a la manigua cuando inició la guerra de 1895, donde se convirtió en correo personal y parte de la escolta del patriota Máximo Gómez. Al finalizar la guerra e iniciarse la vida republicana, fundó la sociedad On Teng Tong, aún vigente en el Barrio Chino de la capital, agregó La Barca.

“Cuando se habla de la presencia internacionalista en la gesta emancipadora contra el colonialismo español, pocas veces se menciona a Sen y Bu Tack, independentistas que se ganaron, junto al dominicano Máximo Gómez y el polaco Carlos Roloff, el derecho a ocupar la presidencia de la nación por haber portado armas cubanas durante más de diez años”, afirmó Pedro Eng, pintor naif e investigador de la cultura china en la Isla, actualmente jubilado.

“El sepulcro de Juan Chao Sen, ubicado en la hilera No. 4, se encuentra en un estado deplorable, sin embargo, han comenzado las labores de restauración que consisten en pintura, tallado y limpieza del descanso”, expresó Ernesto Marrero, jefe de mantenimiento del Cementerio Chino.

Por su parte, la tumba de Bu Tack, establecida en la hilera No. 1 desde marzo de 1926, presenta una mayor conservación. En ambos descansos se destaca un respaldo de mármol blanco, como parte de un conjunto de altos relieves tallados en el mismo material y decorados con motivos florales.

“El valor estético reposa en la armonía del conjunto y en la representación de la belleza humana, que admite lo simple y lo imperfecto, para inducirnos a la meditación y al recuerdo”, escribió Luis Martín, museólogo de la Necrópolis de Colón, en su ponencia Cementerio Chino de La Habana: Señales de vida próximo a su centenario.

La presidenta de la Alianza Socialista China, Mirta Sam, comentó que el Cementerio Chino, declarado Monumento Nacional en 1996, es una obra que caracteriza a este grupo étnico, el cual forma parte de nuestras tradiciones de lucha y constituye el tercer componente de importancia en la identidad nacional cubana.

Esta necrópolis, fundada en octubre de 1893, está dividida en cuatro cuadros regulares que representan el cielo, la tierra, el mundo de los vivos y el de los muertos. En su interior alternan capillas, obeliscos y fosas excavadas en la tierra. Solo tienen derecho de enterramiento los nacionales chinos, sus cónyuges y descendientes hasta la segunda generación.

Pie de fotos: 1-Un largo proceso de restauración atraviesa el sepulcro del centenario mambí Juan Chao Sen: 2-La tumba del teniente coronel José Bu Tack, ubicada en el Cementerio Chino de La Habana.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico
Tipo de lead: Especial de Contraste.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Primer valor noticia: Singularidad.
Otros valores noticia: Proximidad o cercanía, Interés colectivo.
Tipo de noticia: Simple, ligera.
Tipo de fuentes: Documentales, no documentales.

LOS CALLOS DEL PROFESOR

LOS CALLOS DEL PROFESOR

De basurero a sepulturero, militar y docente, la vida de Manuel Fernández Velázquez, incansable trabajador, ha sido una constante reinvención de sí mismo.

Texto y foto:
ALEJANDRO BENÍTEZ GUERRA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana. 

Algunos le dicen Manuel Fernández Velázquez, pero él se llama Manolito. “Siempre me han dicho Manolito. Todavía hoy me dicen Manolito, con 52 años”. Licenciado en Ciencias Sociales, Máster, Doctor, sus alumnos del Instituto Superior de Diseño (ISDI) no imaginan el camino que tuvo que andar para llegar a ellos, de dónde salieron los callos que lleva en las manos: la vida no lo quiso de bata blanca, él la reconquistó de uniforme verde y luego la sentó en un aula.

Quiso ser profesor, y ¡qué profesor!, pude asistir a una de sus clases de posgrado donde una compañera, que afirmaba tener cuarenta años, lo calificaba de “el mejor de los que he tenido”.

Tras medio siglo de vida, Manolito se mantiene como un niño. “Me llena de vida trabajar con jóvenes, no es que corra maratón y practique atletismo, sino que estoy rodeado de ellos. Sigo siendo un eterno estudiante, me gusta la Universidad por eso”.

Todos los años participa en el Marhabana, del que guarda diecinueve medallas, y después de la maratón corre a donar sangre. “Tengo 125 donaciones de sangre, este mes voy a hacer la 126. Me di cuenta de la importancia de eso cuando operaron a mi segunda esposa del corazón. Hacía falta sangre, porque se me moría, y vino un camión de alumnos y amigos a ayudar”.

Estrictamente cubano, habanero de nacimiento y camagüeyano de corazón, sostiene que “la gente es de donde se siente bien y lo tratan bien” y que “el mejor café del mundo es aquel que te da un campesino, debajo de una mata de plátanos, en una latica”.

Los golpes no lo hicieron cambiar. Como el ave fénix, supo renacer de sus cenizas este cubano, “fanático a las mulatas”, al que no le gustan las fiestas.
<Yo soy de origen humilde, mi papá era médico psiquiatra y mi mamá ama de casa, una persona de bajo nivel cultural, con un sexto grado, común en la población cubana de ese momento.

<Nací en el año sesenta y dos, uno de los primeros de la Revolución, y me crié en Santa María, la playa, por eso siempre me ha gustado el mar. Hoy vivo cerca de él, en el Cristo de La Habana, y estuve muchos años vinculado a la marina.

<Mis enseñanzas primaria y secundaria transcurrieron normalmente, fui un alumno normal. El estudio yo lo veo como una necesidad, un deber del ser humano. Lo convertí, como decía el Che, en un placer. Era el alumno aquel docentemente bueno, pero chivador, por lo que a veces me ponían el cartelito de indisciplinado. Hubo dos grados que no di, segundo y quinto, porque me pasaron al siguiente.

<Terminé el preuniversitario con tremendo acumulado y me decidí por la Medicina, porque era una carrera que veía muy humana. Medicina me cambió el hábito de estudiar, porque ahí tienes que aprender sobre lo que vas a ser, médico, pero no puedes desvincularte de lo humano.

<Mi formación me la dio, en primer lugar, mi familia, mis padres, y en segundo lugar mis maestros, excelentes profesores, pero además influyó mucha gente, mis amigos, convertidos en hermanos. Unos ya no me acompañan, pero queda su huella.

<¿Qué pasó?, la vida te hace emboscadas. Yo tuve amigos brillantes que en plenitud de vida murieron de cáncer, o en un accidente, o en Angola. El destino mío…, mi papá murió, le dio una trombosis que le dejó paralítico del lado izquierdo, y mi mamá, que no trabajaba, asumió esa enfermedad, estaba hasta limpiando pisos.

<Decidí entonces dejar la carrera, dije: “Puede esperar”. Es una de las deudas que tengo para siempre, no haberme hecho médico. Iba para cuarto año, tenía entonces 19. Perdí amistades y hasta a mi novia. Un día me senté, medité y me dije: “Mi vida tiene que coger otro rumbo”.

<En esa vorágine me desempeñé en varios oficios. Uno de ellos fue el de basurero, o sea, que fui trabajador de Comunales recogiendo basura. En aquel tiempo no había jabitas de nylon, era un camión y la gente te tiraba las latas. Yo llegué a tener una maestría recibiendo latas, que ni Pacheco, Padilla, los mejores segunda base de Cuba. El carro pasaba por barrios conocidos, y cuando eso le gritaban al basurero cualquier cosa, no como ahora. En “la basura” me aprendía las calles de La Habana, los lugares, veía a la viejita que la sacaba todos los días a la misma hora, la que me daba café…”.

<También fui sepulturero en el Cementerio de Colón. A cualquiera que le pasa eso, lo tapa en la autobiografía. Yo estoy orgulloso de eso porque allí aprendí; respeto a partir de ahí a la muerte, la higiene. El cementerio me ayudó a meditar, a tener momentos de reflexión. La mejor descripción mía me la dio una frase de Bola de Nieve, el pianista, que dice: “Yo soy un hombre solitario y triste que está siempre alegre”.

<En estos trabajos conocí gente muy valiosa, gente sin una historia, que no van a pasar a la posteridad, pero que son los héroes cotidianos, que me enseñaron la historia que no conocía”.

<El lío no está en la que haces, sino en cómo lo haces, si te entregas con amor. Toda obra humana es cerebro y corazón.

<Muchos amigos, o aparentes amigos, se rieron de mí, me decían cosas por la calle, me dejaron de invitar a lugares. Yo tomaba mi dinero, 75 pesos, y se lo daba a mi mamá.

<Sí, me sentí marginado, los primeros días tenía asco. Hubo momentos en los que decía: “Me voy, no viro más” y, sin embargo, viraba, por necesidad económica y porque pensaba: “Ya estoy aquí, di el paso”. Tuve discusiones con gente que quería robar los cadáveres, las prendas, y nunca entré en eso.

<Cuando me paraba delante de la tumba de Leonor Pérez, me decía: “Caballero, ahí está la madre de Martí”, y a lo mejor uno a quien no le interesa piensa: “Ese tipo está loco”, pero es el respeto.

<Una amiga me hizo una carta y me mandó a ver a un compañero en el Comité Central del Partido, y me pusieron a trabajar en la imprenta del Comité Central. Ahí aprendí a ser impresor, aunque al principio me pusieron a quemar papeles en un crematorio que había en el Zoológico. Fueron trabajos de pocos meses en un período muy intenso.

<Un día citan a los reservistas y me llevan para el Servicio Militar. Nunca pensé en ser militar y no tengo características para eso, aunque después lo fui treinta años y llegué a ser capitán de fragata de la Marina, equivalente a teniente coronel en los grados terrestres.

<Me  hacen una entrevista y me preguntan: ¿Te gusta la Marina?, y vuelve otra vez el mar. Yo respondo: ¡Sí, cómo no, si es el mar, claro!

<Siendo telegrafista estaba intentando escribir una novela, que llega a manos de los contrainteligentes, y me preguntan: “Compadre, ¿por qué tú no estudias en las FAR? Fui a las escuelas de cadetes, y por último a la Academia Naval. Me dicen lo que hay ahí, Ingeniería Electrónica y otras cosas que no me gustaron. Saliendo me da botella un oficial con quien converso y me toma los datos. Un día estaba corriendo en la unidad y me laman para decirme que tengo que presentarme el día 11 de agosto en la Academia Naval para estudiar Licenciatura en Ciencias Sociales.

<Cuando voy al almacén a buscar mi única mochila, me la habían robado. Cuando eso, te repito, no había jabitas de nylon. Me ven envolviendo mis pocas pertenencias en un cartucho, y el almacenero, que era amigo mío, me da un maletín. Yo le dije: “Un día te lo voy a devolver”, y así lo hice.

<Las Fuerzas Armadas me enseñaron a ser responsable, puntual, detallista, y a tener paciencia, fundamentalmente en las guaguas. La Academia Naval me disciplinó, me enseñó otra forma de ver la vida. El régimen militar me llevó a unirme más a mis compañeros, organizar el tiempo, ser ordenado; eso no quiere decir que no me fugaba, perdía clases, “metía números”. Un día me cogieron un pelícano en una taquilla, sí, vivo, yo lo criaba allí.

<Entré en la Academia con 21 años, ya para 22. Me gradué Medalla de Oro, me dieron a escoger para dónde quería ir, y ahí fue otro conflicto, una deuda que no he podido cumplir, y se me está acabando el tiempo: yo siempre he querido ser internacionalista. Fue en 1987, y me dijeron que a los cinco mejores expedientes los iban a dejar en Cuba, así que si quería ir para Angola había que sacar a uno de mi grupo, y dije que no.

<Pasé por varias unidades, pero quise ser profesor. En el 94 volví a la Academia Naval para ser profesor de Historia. El primer día en el aula fue mágico. Me hice Máster el 20 de marzo de 1995, y Doctor en el 2004, siendo ya Profesor Auxiliar, y docente durante diez años.

<El licenciamiento me llegó en junio del 2014, y buscando otro lugar donde trabajar, un amigo me recomienda venir al ISDI. Allí me preguntan si puedo dar Filosofía, y me emplantillan.

<A mí me gusta mucho cuando por la calle me llaman: “¡Profesor, ese fue mi profesor! A ti te puede dar cinco puntos el mejor controlador del mundo, pero el alumno es el que te da la verdadera evaluación.

<Cuando un alumno te dice: “Profe, gracias, usted me ayudó”, eso me lega, me llena más que cualquier cosa. Entonces, cuando salgo del aula, sé que tengo que regresar ahí mañana. Esa es mi felicidad. 

<Detrás de mis logros, aparte de mi esfuerzo personal, hay un mundo de gente, anónimos muchos, a quienes estoy eternamente agradecido>.

-¿Qué importancia tuvo su madre a lo largo de su vida?

Mi mamá era una persona muy fuerte, muy fuerte de carácter. Siempre me ayudó, me apoyó. Cuando el Servicio, fue a la previa, a Quiebrahacha, por sus medio, y me llevó hasta un melón.

Cuando murió mi papá, los compañeros del cementerio me hicieron el entierro. Los basureros fueron allí, con sus mejores ropas, pidieron ropa prestada o fueron con overol. Le pusieron corazón a eso. Entonces, mi mamá siguió con nosotros, con mi hermana y conmigo. Tuvo otras relaciones de pareja, pero no se volvió a casar. Me queda por dentro que a lo mejor no fui tan buen hijo como pude haberlo sido. Mi mamá siempre estuvo ahí. El día en que murió ha sido el más triste de mi vida.

-A quien lea esta entrevista, ¿qué le gustaría que quedara en su memoria?

Mira, no que me recuerde a mí, sino que he pasado por la vida siendo consecuente con lo que he hecho.

Me siento una persona “cotidiana”. Ahora tú sales conmigo por allá, a caminar, y te pasa gente por lado que tiene una historia mil veces más profunda y compleja que esta que te he contado.  

Pie de foto: Durante la clase, el profesor Manuel es incansable.

UN NUEVO ESTILO

UN NUEVO ESTILO

La Casa de la Amistad, edificada en 1926 para Catalina Lasa en prueba de amor del hacendado cubano Juan Pedro Baró, fue la primera construcción en Cuba del tipo Art Decó.

LIZ ARMAS PEDRAZA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La primera edificación del estilo Art Decó en Cuba es la actual Casa de la Amistad, ubicada en la barriada del Vedado, del capitalino  municipio Plaza, y construida en 1926 por los arquitectos Evelio Govantes y Félix Cabarroca.

“El estilo Art Decó llegó a Cuba después de que Govantes y Cabarroca visitaran Francia. Allí fueron a la exposición Le Pavillond’un Collectioneur, diseñada por Ruhlmann para la Exposición Universal de París de 1925”, declaró la arquitecta Miriam Valles.

La también profesora de Diseño en la Facultad de Arquitectura del Instituto Superior José Antonio Echeverría (ISPJAE), añadió que la Casa de la Amistad posee rasgos claros donde se define el estilo Art Decó: “Por ejemplo, tiene una estructura formada por basamento, cuerpo central y torre, así como mantiene una decoración geométrica en la fachada y además emplea madera cubana en puertas y ventanas.”

La Casa de la Amistad, fue el lugar que el otrora hacendado cubano Juan Pedro Baró regalara a Catalina Lasa como prueba de su amor. La arena utilizada en los revestimientos fue traída desde las orillas del río Nilo y la cristalería desde Francia, explicó María Esther Cárdenas de la Osa, historiadora de la institución.

Agregó que la edificación también cuenta con construcciones de mármol amarillo y el pasamano de la escalera principal que daba salida a los dormitorios es de plata laminada: “Se estima que el costo total de la casa fue de un millón de pesos”, precisó.

“La señorita Lasa no pudo disfrutar mucho de la mansión, pues murió cuatro años después de ser construida, el 3 de noviembre de 1930, en París, enferma de cáncer. Su cadáver fue sometido a un proceso de embalsamiento y lo trasladaron a Cuba. Luego fue sepultada en un panteón de la Necrópolis de Colón”, acotó Guillermo Franco, historiador de la barriada del Vedado.

Manuel Sepúlveda, arquitecto del Cementerio de Colón, aclaró que el panteón es del estilo Art Decó, y fue construido también por Govantes y por Cabarroca, bajo las órdenes de Juan Pedro Baró. “Esta tumba tiene un carácter monumental, además de una apariencia física de volúmenes y masas”, dijo.

Según el sitio web www.bohemia.cu, en el artículo “Puro amor que derrochó pasión… influencias y dinero”, Pedro Baró cuando murió se hizo enterrar de pie para velar el eterno sueño de Catalina Lasa, la mujer que tanto amó.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Clásico de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Tipo de fuentes: Directas y documentales.
Tipo de información: Simple.
Primer valor-noticia: Singularidad.
Otros dos valores–noticia: Interés colectivo. Proximidad.

OTRA VEZ, ¿UN CUENTO?

OTRA VEZ, ¿UN CUENTO?

A partir de febrero del presente año se retomaron las labores de reconstrucción del teatro Vicente Mora, único del municipio artemiseño Guanajay y joya de la cultura cubana.

DACHELYS ALFONSO LEAL,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Desde 1930, cuando abrió el teatro Vicente Mora, este constituyó la sede cultural de Guanajay, municipio artemiseño. Hoy, a más de 25 años de clausura por reparaciones, el pueblo continúa privado de sus servicios, aunque las expectativas aumentaron en febrero, al retomarse la reconstrucción del edificio.

El centro cerró en 1988 para ser restaurado mediante un proyecto basado en mejoras y no porque se encontrara en mal estado. Sin embargo, poco tiempo después, el país entró en el denominado “Período Especial” y no hubo recursos para tal propósito, lo que provocó el aumento del deterioro, constató el arquitecto Lázaro Capdevilla en el artículo S.O.S. Teatro Vicente Mora, tras su experiencia de atender durante más de una década la instalación.

No es hasta inicios del siglo XXI que se comenzó a trabajar en el rescate de la institución. Ada Rodríguez, directora municipal de Cultura, comentó que en el 2010 solicitaron ayuda a Eusebio Leal, en nombre del pueblo y organismos municipales, pues su familia es de Guanajay. Él accedió.

“Comenzamos, pero tuvimos un fallo: lo primero que teníamos que hacer era la presentación de proyectos para poder solicitar la inversión y, por desconocimiento, empezamos al revés, arreglando algunas cositas, para buscar la forma de que no creciera el daño”, añadió la funcionaria.

La Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana ayudó mucho, pero no podía asumir una inversión valorada en más de 20 millones de pesos. En el 2012, Atrio, empresa del Ministerio de Cultura especializada en los trabajos de restauración, comenzó a realizar los proyectos.

“Los estudios están listos, excepto el de clima, por carecer la empresa de un arquitecto especializado en ese tema. Ya se puede decir que comenzamos. Lo que necesitamos exclusivamente es continuar. Hay interés del Estado en que todo salga. La principal traba es financiera porque la obra es muy costosa”, expresó Rodríguez.

Pero no para todos la encrucijada es económica. José Cuellar, jefe de Secretaría en la Dirección Provincial de Cultura, precisó que esta obra es nominalizada, por lo que tiene respaldo en dinero y recursos. El pasado año se le asignó 100 mil pesos en moneda nacional (CUP) y 70 mil en divisa (CUC) para todos los proyectos y los cumplieron.

Agregó que actualmente está aprobada una primera fase, para la cual hay 1 280 000 pesos en CUP y 48 300 en CUC. El objetivo de la etapa es demoler la parte trasera, lo que se llama tramoya y camerino, la más afectada porque no tenía techo.

El 30 de abril (2015) se debe presentar la segunda parte del proyecto en el Consejo de la Administración Provincial, destinada a la restauración de la red eléctrica e hidráulica, el sistema hidrosanitario exterior, terminar lo relacionado con la arquitectura interior del inmueble e impermeabilizar el techo, propósitos para el 2016. De ese organismo se envía al Ministerio de Planificación Económica y Finanzas, encargado de aprobarlo. “Tienen dinero y recursos, pero faltan dos aspectos muy importantes: la voluntad y el deseo de hacer las cosas. También es necesario un control constante”, puntualizó Cuellar.

Implicados como los arquitectos Arturo Ross y Lázaro Capdevila, coinciden en la necesidad de que exista un “líder” al frente de la obra, encargado de guiar la voluntad política de los organismos que intervienen, para alcanzar los resultados deseados.

Ross argumentó: “Somos muchos, pero al final, se dan decisiones que empiezan a pelotear como un decantador que viene de arriba hacia abajo, y cuando llega abajo no es lo que hacía falta, y entonces vuelve de nuevo. Los hombres están aquí y deseos de trabajar hay”.

Sin embargo, Lilian Oliva Morales, primera secretaria del Partido en el municipio, no considera que la ausencia de una persona con esa única función sea un problema, porque personalmente es quien controla la actividad.

En tanto, Arturo Ross señaló que aunque la parte política es necesaria, se trata de una construcción, lo que requiere la dirección de especialistas. Esa especie de “líder”, que no existe en la obra, es el contratista principal, quien se encarga de que todo el engranaje funcione y de proteger los recursos.

La unidad resulta fundamental en torno al rescate del Vicente Mora, cuya fachada es similar a la de la Ópera de Berna, en Suiza. El tiempo que demora el trabajo también influye y la Resolución 91 establece  que una inversión de más de cinco años caduca por ley, o sea, se detiene.

Luis Noa, vecino de la comunidad, recuerda los años en que visitaba la esplendorosa institución, desde la década de 1950, cuando funcionaba ya como cine, aunque en ocasiones venían compañías de teatro bufo: “Era una obra de arte, por las pinturas del techo, parecía que estabas bajo la noche estrellada”.

También, Eloy Rodríguez, joven guanajayense, señaló su insatisfacción con el deterioro del inmueble, al carecer de medios para disfrutar de espectáculos teatrales, pues le es  difícil acceder a centros semejantes, ubicados, fundamentalmente, en la capital.

Pie de fotos: 1-El teatro Vicente Mora, cuya fachada es similar a la de la Ópera de Berna, en Suiza, fue la sede cultural de Guanajay; 2 y 3-El escenario donde se presentaran distinguidos artistas como Ernesto Lecuona y compañías como Teatro Martí, se ha convertido en escombro y a más de 25 años de clausurado el teatro Vicente Mora por reparaciones, el pueblo continúa privado de sus servicios.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Especial de Contraste.
Tipo de nota interpretativa: Proyectiva.

Tema: Reconstrucción del teatro Vicente Mora, destacada institución cultural del municipio artemiseño Guanajay.

Situación problémica: A pesar de tener más de 25 años de clausura por reparaciones, aún no finaliza la restauración del teatro.

Objetivos colaterales: Dar a conocer los daños provocados por la demora de la restauración, así como la importancia del centro en la vida cultural de la localidad. También, conocer las opiniones y acciones de los directivos del municipio y la provincia que intervienen en la obra.

Estrategia de fuentes:
 
Documentales: Artículo S.O.S Teatro Vicente Mora, del arquitecto Lázaro Capdevilla de Armas, ponencia publicada en la revista EL PENSADOR, Año XV.I, No. 96, 2005. 

Directas:

Ada Rodríguez, directora municipal de Cultura, fuente oficial, directa e implicada, juicio analítico y de valor.

José Cuellar, jefe de Secretaría en la Dirección Provincial de Cultura, fuente oficial, juicio analítico y de valor.

Lázaro Capdevilla, arquitecto guanajayense que durante 20 años atendió el teatro, fuente implicada, experta y testigo, juicio de valor.

Arturo Ross, arquitecto involucrado en las labores de reconstrucción del teatro, fuente implicada, directa y testigo, juicio analítico y de valor.

Lilian Oliva Morales, primera secretaria del Partido en el municipio, fuente oficial, juicio valorativo.

Luis Noa, vecino de la comunidad, testigo, juicio de valor.

Eloy Rodríguez, joven guanajayense, testigo, juicio de valor.

Soportes:
 
Hecho: Restauración del teatro Vicente Mora. 

Antecedentes: El teatro se cerró en 1988 por una reparación para mejorarlo, pero al entrar el país en el denominado “período especial”, no se continuó y aumentó el deterioro.

Contexto: Es un teatro único, cuya fachada es similar a la Ópera de Berna, en Suiza, eje de la vida cultural del municipio, sin embargo, los problemas económicos del país y la dirección de la obra han incidido en la demora de su restauración.

Situaciones colaterales que también pudieran incidir: Problemas económicos que atraviesa el país, así como falta de unidad entre los organismos responsables y  dirección de la obra.

Tipos de juicios:
 
Analíticos: Los que ofrece el artículo S.O.S Teatro Vicente Mora cuando explica por qué no se restauró el centro cuando cerró en 1988, los que ofrece Ada Rodríguez cuando explica el proceso que ha llevado la reconstrucción del teatro, los que emite José Cuellar sobre el financiamiento de la obra, los que emite Arturo Ross cuando explica lo que implica la necesidad del contratista principal de la obra.

De valor: Los que ofrece Ada Rodríguez al dar su valoración sobre el principal problema de la obra, José Cuellar cuando opina sobre los aspectos necesarios para la realización de la restauración, Arturo Ross y Lázaro Capdevilla cuando opinan sobre la importancia de un líder al frente de la obra, Lilian Oliva cuando expresa sus consideraciones sobre la presencia del líder, Luis Noa cuando comparte sus experiencias en el teatro y Eloy Rodríguez cuando señala su opinión sobre el deterioro del teatro.

 

EL RETO DE VERACRUZ

EL RETO DE VERACRUZ

Juegos Centroamericanos y del Caribe: primer escalón para Cuba medir lo mejor de su deporte.

LAURA ALONSO HERNÁNDEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Lunes, 17 de noviembre, Cuba contra México, sexto inning, marcador 10 a 1, nuestro equipo va por delante y veo a un muchacho correr agitado con un papel en la mano, la información acaba de llegar y el comentario deportivo de las 8:00 pm está en el aire desde hace una hora. Me encontraba en la emisora capitalina COCO en medio de los vigésimo segundos Juegos Centroamericanos y del Caribe, Veracruz 2014.

La emoción se veía en todo momento: el retorno de Cuba a este evento tras no haber participado en la edición pasada, Mayagüez 2010, en Puerto Rico, porque no se pudo garantizar la seguridad de la delegación cubana, significa el retorno a la lucha por mantener el primer lugar en el medallero histórico de estos Juegos, esta vez en la tierra de nuestro eterno rival y segundo en la lista de preseas a lo largo de los juegos: México.

-Por aquí.

Una voz me habló desde el final del pasillo. Enseguida distinguí ese tono inconfundible que escuchamos en cada juego de los Industriales en las Series Nacionales. Ángel Andrés Hernández Vargas o, como a él le gusta que lo llamen, Andy Vargas, me espera paciente comprobando los últimos resultados de los juegos del día. Las presentaciones fueron rápidas, a las 10 tenía que entrar a la cabina y ya eran las 9.

-¿Considera a los Juegos Centroamericanos y del Caribe como escenario idóneo para mostrar lo mejor del deporte cubano?

El área centroamericana es el escenario para dar una valoración o una oportunidad de descubrir talentos como los jóvenes que ahora conforman nuestra delegación. Son un primer escalón para responder interrogantes como: ¿en qué momento se encuentra el deporte cubano?, ¿en qué estado?

Aquí nos creamos un aval para eventos posteriores como los Panamericanos, los próximos son en Toronto, el 2015 que ya incluyen potencias del deporte como Estados Unidos, Canadá, Argentina, Brasil. Con esto no quiero decir que la cita marque un nivel mínimo, como algunos la quieren demeritar, solamente reitero que es el primer escalón para evaluar la selección cubana en cuanto a eventos internacionales deportivos se refiere.

-Pero, estos jóvenes de los que hablaba, ¿no se pueden considerar un freno para que Cuba logre el primer lugar en el medallero?

Es verdad que estos muchachos en su mayoría participan por vez primera en unos Centroamericanos y también es posible que sea su primer evento de envergadura internacional; sin embargo, lo están haciendo muy bien y es el momento para demostrar su valía.

Claro que queremos alcanzar el primer lugar en el medallero, pero estos son atletas que llevan años preparándose para su debut aquí, es la manera de evaluarlos y puede ser la catapulta a compromisos de mayor exigencia como los Panamericanos y los Juegos Olímpicos.

Un ejemplo, en la natación han brillado deportistas jóvenes como Armando Barrera Aira que nos dio un inesperado bronce en los 100 metros espalda; en el voleibol, Melissa Vargas, una muchachita que recién cumplió sus quince años y prácticamente fue la que llevó al equipo a ganar el bronce centroamericano.

-¿Qué cambios ha sufrido el deporte cubano en ocho años de ausencia de los Juegos?

Por diversas causas se puede considerar que ha tenido un estancamiento. Primero, lo que en deporte se llaman los topes, nuestros deportistas necesitan competir más seguido con sus similares de otros países, es la única manera de ver cómo nos encontramos respecto al mundo.

Segundo, la situación de los estadios donde entrenan tampoco es la mejor, el equipo de ciclismo en un velódromo de cemento, frente al mar con el aire en contra; natación, en piscinas de agua salada y más pequeñas en comparación con las que enfrentan en eventos como este. Las decepciones afectan el rendimiento y todavía nos falta cuidar más a nuestros atletas.

-Parte del disfrute de un deporte depende de la calidad de los comentarios del narrador, ¿qué considera acerca de los mismos en estos Centros?

Los problemas económicos no afectan solamente a los deportistas, también a nosotros. Una posición de comentarista para un juego en cualquier parte del mundo es carísima, como no se puede costear, la mayor parte del trabajo de los narradores cubanos se hace en un centro de prensa frente a un televisor con la pantalla más chica que el de una casa. La única posición de comentarista que hemos tenido en estos juegos es en el beisbol, pero ha sido en las gradas y tuvieron que narrar por teléfono. Cuando no estás en la instalación, cuando no tienes la oportunidad de conversar con los deportistas antes de la competencia, llegas a la cabina desinformado.

También sucede que a nivel internacional, los comentaristas deportivos se especializan en uno o dos deportes, sin embargo, aquí tenemos diez o doce; vas de las pesas a la natación, después a la gimnasia artística o al voleibol, hay veces en que uno tiene que volverse mago. Por esta ausencia de especialización muchas veces no se sigue la historia de los atletas, con tantos deportes no hay quien le siga el rastro a todos y por eso podemos cometer errores, subestimar o sobrevalorar al deportista y esto le agrega presión.

Un muchacho se le acerca –Andy, ya tienes que ir a cabina.

-Está bien -me mira-, creo que es todo por hoy, el deber llama.

La despedida con el “León del micrófono” fue corta. Acaban de anunciar la victoria del equipo Cuba en la pelota contra México, 10 a 1. ¿También tendremos la misma victoria en el medallero junto a nuestro histórico rival?

Pie de foto: “Los problemas económicos no afectan solamente a los deportistas, también a nosotros”, manifiesta el comentarista cubano Andy Vargas.

HUMIDORES HABANA APORTA 3 000 000 DE DÓLARES A LA SALUD PÚBLICA

HUMIDORES HABANA APORTA 3 000 000 DE DÓLARES A LA SALUD PÚBLICA

Los fondos, recaudados mediante las subastas de sus piezas en festivales internacionales del Habano, se emplean en la investigación contra el cáncer.
  
RAÚL ABREU MARTÍN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
Fotos: Cortesía de Humidores Habana.

Más de 3 000 000 de dólares ha aportado Humidores Habana -empresa fundada hace 17 años en el municipio Arroyo Naranjo-, al sistema de Salud Pública cubano mediante las subastas de sus obras en los festivales internacionales del Habano.

“Es un honor para este pequeño taller aportar un granito de arena a la salud pública cubana mediante la venta de nuestras piezas, pues esos fondos son usados en la investigación contra el cáncer”, afirmó Ernesto Aguilera Reina, fundador del proyecto. Actualmente se trabaja en dos diseños que serán presentados en el próximo festival (2014), comentó.

En esta fábrica trabajan carpinteros, pulidores, lijadores, talladores y pintores, la mayoría de la comunidad de Víbora Park, quienes han aceptado, a decir de Aguilera Reina, el reto de crear “el mejor humidor del mundo para el mejor tabaco del mundo”.

Bajo un proceso creativo y artesanal, en la confección de humidores se utilizan maderas tropicales duras y semiduras, buscando los contrastes de colores, según diseños de los creadores. “Carpintería, ebanistería, marquetería y orfebrería son las técnicas empleadas por la fábrica, cuyo objetivo principal es conjugar la belleza con la madera”, comentó el jefe de producción, Pablo Placencia.

“Asentados en una de las más emblemáticas tradiciones cubanas, los muebles de Humidores Habana son otra obra de arte. En sus diseños, aunque respetan profundamente la historia de cada marca, también la trascienden proponiendo nuevas lecturas”, puntualizó la revista Cuba Contemporánea en su número cinco.  

Pertenecientes al Fondo Cubano de Bienes Culturales, institución encargada de importar sus materias primas, fabrican por contratos con la empresa Habanos S.A., de forma exclusiva, la edición limitada cada año de réplicas de humidores antiguos cubanos para marcas como Montecristo, Partagás y  Monterrey, con destino a su comercialización en las Casas del Habano.

La Feria Internacional de Artesanía (FIART) y exposiciones en varias ciudades de California, Estados Unidos, han mostrado la impronta de dichos artistas. En sus años de labor sus productos están presentes en más de 30 países, entre los que destacan Rusia, China, Suiza, Alemania, Francia y Brasil.

“Aunque el objetivo principal de Humidores Habana es la fabricación de estuches para tabacos, se han realizado otros trabajos no menos importantes entre los que se destacan El Quijote, un cuadro elaborado con plata y bronce, valorado en 10 000 cuc y que fueron donados a la Salud Pública, la restauración del Escudo Nacional y la confección del Mural del Yate Granma, ambos para el edificio A del Ministerio del Interior”, comentó Ernesto Aguilera Reina.

Pie de fotos: 1-Humidor con la forma del edificio Bacardi, premiado en el XVI Festival del Habano del año 2014; 2-Humidor Cohíba, subastado en el XVI Festival del Habano del año 2014.

Ficha técnica:

Tipo de título: Informativo.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida.
Tipo de información: De las que afirman, previsible, simple, directa.
Tipo de fuentes: No documentales (Ernesto Aguilera Reina y Pablo Placencia) y documentales (revista Cuba Contemporánea), tradicionales, transitorias, primarias, directas.
Primer valor-noticia: Repercusión.
Otros dos valores-noticia: Interés colectivo. Proximidad o cercanía.