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Isla al Sur

Entrevistas-Trabajos Docentes

MEDIO SIGLO CULTIVANDO SUEÑOS

MEDIO SIGLO CULTIVANDO SUEÑOS

Roberto Novoa, licenciado en Educación Especial, consagra su vida al magisterio y a una constante lucha a favor de la aceptación del Síndrome de Down.

Texto y foto:
CLAUDIA MONTES DE OCA RIVAS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“Me gradué de maestro de primaria a finales de 1959 .Recuerdo ese día como si fuese hoy: llevaba una camisita blanca de hilo que mamá había comprado con el dinero del alquiler de la casa. Papá no estaba contento, pues él quería que hubiese sido doctor o arquitecto, porque daba mucho dinero. Yo, en cambio, estaba muy feliz y, sobre todo, seguro de una cosa: mi vida era el magisterio”.

Y así lo ha cumplido, después de 50 años consagrados a la educación, todavía podemos encontrar a Roberto Novoa en el aula rodeado de sus alumnos.

Pero su grandeza no solo está en proveer a su alrededor de la luz de la enseñanza, sino en hacerla llegar a aquellos que para algunos son seres sin futuro o cabida en la sociedad: los Síndromes de Down, mediante su labor en el hogar La Castellana, ubicado en el municipio de Arroyo Naranjo.

“Después de haber sido profesor de Educación Laboral en la enseñanza media, llego al hogar La Castellana, centro de atención especial para retrasados mentales severos y profundos, donde se  atendían a niños becados por causa de abandono, problemas familiares o lejanía y otros seminternos con horario escolar normal.

“De inmediato hago un post grado en Defectología para poder estar más afín con la nueva tarea que enfrentaba. El principio no fue fácil, me di cuenta enseguida de la  poca motivación existente en los jóvenes del centro, necesitaban algo que les desarrollara habilidades en garantía de un futuro estable.”

-¿Debido a ello surge el taller de

producción artesanal de la escuela?

Sí, exactamente. El estado cubano conocía la necesidad de vincular a los jóvenes con retraso mental a labores productivas y ante la propuesta de nuestra institución de crear un lugar que les permitiera a los estudiantes desarrollar sus capacidades mentales y físico-motores, nos dieron total apoyo.

En un primer momento el espacio que teníamos para su construcción resultaba pequeño en comparación con la cantidad de alumnos matriculados. Pero eso no nos detuvo, fueron varios meses con polvo y arena, en los que pedagogos y discípulos se dieron la mano para cargar sacos o poner bloques. Más adelante, con la reparación de los centros educacionales, el taller se amplió y hoy contamos ya con dos salas de elaboración y una de exposición.

-¿Cuáles son los principales trabajos

a los que se encamina la producción

y enseñanza del  taller?

La producción está organizada por diferentes áreas: muñequería, bisutería, papel maché y confección de artículos escolares, lo cual posibilita al estudiante desarrollar sus aptitudes en el área preferida.

Aunque la elaboración está establecida previamente, se da la posibilidad de creación propia en cuanto a los accesorios, en busca de independencia y creatividad. El proceso metodológico implica mucho empeño por parte del colectivo docente. Debemos enseñarles a los muchachos como tratar con el peligro. Si no tiene un nivel básico de responsabilidad y cuidado propio pudiesen hacerse daño con los instrumentos de trabajo, por tanto, es importante la técnica que se aplica en el aprendizaje.

Hace cinco años Novoa arribó a la edad del retiro y aún permanece en la escuela. Su justificación es que “el dinero siempre hace falta y  en la institución me siente cómodo”; pero sus compañeros confiesan que es incapaz de abandonar a sus alumnos. Algunos lo llaman papá y otros, como Alejandro Rodríguez (Síndrome de Down con retraso mental severo), no se duermen si no les da el beso de buenas noches.     

-¿Qué sensación experimenta cuando

ve sobre la mesa el trabajo

terminado por un alumno?

Me siento muy feliz, pues estoy en presencia del resultado de muchas horas de labor, donde la paciencia, dedicación y el amor son los componentes fundamentales para el éxito. Es como cuando   mi hijo nació, pasé casi un mes intentando que me llamara “papá”, hasta un buen día que sin esperarlo, pronunció la palabra más importante de mi vida. Así mismo es con los estudiantes.

-¿Pero no todo siempre es constante

alegría en el hogar, cierto?

Es bien doloroso y frustrante luego de tantas emociones y logros, enfrentar la muerte de algún muchacho. Mi profesión da los métodos elementales para afrontar la situación, pero no pone límite al dolor. Cuando algún estudiante fallece no perdemos una persona desconocida, sino un hijo más con el que hemos jugado y cantado feliz cumpleaños.

A pesar de los momentos tristes que inevitablemente suceden, para Roberto Novoa, el centro La Castellana es su segundo hogar. Según él mismo declara, pasa más tiempo en la institución que en su casa.

-¿Cómo ha sido el apoyo de su

familia con respecto a su labor?

Diría que excelente. Todos han sido parte de esta profesión; mi esposa fue durante muchos años maestra de la institución, por tanto, conoce a fondo la labor. Sabe que mi tarea va mucho más allá de la relación profesor-alumno.

Mis hijos nacieron y se criaron aquí. Conocen lo importante que es darles amor de familia a estos jóvenes. Cuando eran más pequeños jugaban pelota junto a ellos, dibujaban y veían televisión. Son como primos o hermanos.

Dedicado en  cuerpo, corazón y alma a la inserción de niños y jóvenes deficientes mentales a la sociedad, Novoa dice: “No creo que lo haya hecho todo, eso es imposible. Sé que pudiese haber dado más a mi país y a mis alumnos, por eso intento utilizar cada minuto de las fuerzas que me quedan en ello.

“Ahora mismo estoy en un plan para la revisión de los programas educacionales en las escuelas especiales, con el fin de lograr la excelencia en esta rama. Esto será de gran importancia, pues los resultados serán aplicados en todas las instituciones”.

-¿En estas perspectivas también incluye

su proyecto de escribir un libro?  

Sí, es algo que hace mucho tiempo deseo; por cuestión de tiempo no he podido, pero solo necesito unos días libres y creo que algo podría salir.

El tema del libro pretende sentar las bases para el desarrollo de la educación especial a partir de mis experiencias, las de los compañeros y, lo más importante, lo que han conseguido los alumnos.  Exponer a la sociedad que el Síndrome de Down, pese a sus limitaciones, es un ser humano que llora, ríe, ama y sueña  a la par de una persona con un coeficiente mental normal.

Ya cuando nos dependíamos, Roberto me pidió algo muy especial: agradecer a todos los que de alguna manera habían formado parte de su orgullo más grande, el magisterio.

“Tengo mucho que agradecer, en primer lugar, a la Revolución, pues sin  ella el sueño de ser maestro no habría sido realidad. A la institución porque me dio la posibilidad de desarrollar todas mis capacidades desde el punto de vista intelectual.”

Y en esa grande e imprescindible lista de afectos incluye a sus muchachos, porque fueron quienes lo formaron como un verdadero ser humano. Su familia, por ser el bastón de apoyo con su comprensión. Y a la vida por darle la oportunidad de dejar su huella en el pueblo.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Destacar la labor y la dedicación de Roberto Novoa con los Síndromes de Down.

Objetivos colaterales: Conocer los inicios del taller de producción del Hogar La Castellana. Resaltar los logros y aportes de el profesor Novoa a la sociedad. Demostrar que los Síndromes de Down son parte de la sociedad.

Tipo de entrevista:
Por sus participantes: individual.
Por su forma: mixta.
Por su contenido: de personalidad.
Por el canal que se obtuvo: encuentro directo.

Tipo de titulo: Genérico.
Tipo de entrada: De cita directa.
Tipo de cuerpo: Clásico.
Tipo de preguntas: 1-cerrada, directa; 2-informativa, abierta; 3-abierta; 4-cerrada, directa; 5-abierta; 6-cerrada directa.
Tipo de cierre: Cita directa, opinión del entrevistado.

Fuentes consultadas: Compañeros de trabajo de Roberto Novoa; Amelia Suárez, directora del Hogar La Castellana; alumnos de la institución.
     

ORGULLO DE SER FORENSE

ORGULLO DE SER FORENSE

Las manos del doctor Héctor Soto fueron las primeras en tocar el cadáver del Guerrillero Heroico. Él atesora decenas de anécdotas acerca de su profesión.

Texto y foto:
JORGE AGUIRRE NÚÑEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En los primeros años de la década del 80, en una sala de maternidad, una madre dio a luz gemelos, mientras otra tenía un parto sencillo. Debido a un error, uno de los hermanos fue intercambiado con el bebé del otro nacimiento. Al cabo de diez años, gracias a un encuentro fortuito, se descubrió el extremo parecido entre los niños. Entró entonces a trabajar el equipo de identificación del doctor Héctor Soto, que resolvió el desconcierto al determinar que el problema había sido un cambio de cunero.

Hoy conversamos con el ilustre hombre de ciencias, quien es uno de los antropólogos forenses más reconocidos de nuestro país. Héctor Soto nació en el mayabequense municipio de Madruga, y desde pequeño siempre se interesó por cuevas y fósiles, lo que devino en pasión profesional por la antropología.

Desde que se graduó de la Facultad de Biología, en 1975, comenzó a trabajar en el Instituto de Medicina Legal, donde se mantiene hasta la actualidad. Su labor como perito incluye la identificación tanto de cadáveres como de personas vivas, así como estudios de paternidad y determinación de la edad.

-¿Qué siente al trabajar cara

a cara con la muerte?

La muerte es solo una parte más del ciclo de vida de una persona, y alguien tiene que estudiarla.  Más allá de los miedos que normalmente rondan alrededor del tema, hay que darse cuenta que es algo tan natural como la vida misma. A todo se adapta uno, más  aún si estás enamorado de lo que haces.

Además, es necesario sobreponerse, porque nuestra labor es en extremo importante. Cuando la muerte tiene una explicación criminal, todo proceso investigativo parte de nuestros resultados.

-¿Qué considera lo más

significativo de su labor?

Uno de mis primeros casos fue la identificación de las víctimas del sabotaje al avión de Cubana de Aviación, en Barbados. En verdad, fue una experiencia contradictoria, pues por un lado sientes el entusiasmo de poner los conocimientos que recién aprendiste al servicio del país, pero cuando te enfrentas al asesinato, a la barbarie que se cometió contra aquellos deportistas, lo que sientes es una indignación muy grande.

En el año 1986, me llamaron a trabajar en Ecuador, en un caso verdaderamente brutal. Allí tuve que examinar más de 30 cuerpos de mujeres, de un total de 73 que fueron violadas y asesinadas por un psicópata sexual. Lamentablemente, sucesos como ese aún ocurren bastante a menudo en países de Latinoamérica, donde la violencia es todavía muy alta. 

Pero, no todo son hechos trágicos y asesinatos. He trabajado con los restos de grandes personalidades de nuestra historia. Siento una satisfacción muy grande con esos casos, pues la identificación de personalidades de la magnitud de Calixto García, Mariano Martí, Máximo Gómez y Simón Bolívar, obligan a ser también un poco historiador. Siempre realizamos una investigación muy profunda, lo cual hace el trabajo en extremo interesante.

-¿Cómo trabaja normalmente

un antropólogo forense?

La identificación es básicamente un proceso de comparación entre elementos que se conocen de la persona en vida y el cadáver. Los primeros elementos a comprobar son sexo, edad, raza y estatura, la llamada tetralogía identificativa.

Por ejemplo, en el caso del patriota Calixto García, cuando él trató de suicidarse para no entregarse, se disparó a sí mismo en la bóveda superior de la boca. Como no murió a causa de esto, los estomatólogos de la época le hicieron una prótesis para la zona lesionada. Junto al cuerpo apareció la prótesis, la que, junto a los demás elementos, nos dieron certeza absoluta.

-¿Qué es lo que atesora con

más celo de su vida profesional?

Una de las experiencias por la que estaré más agradecido es por haber tenido la oportunidad de trabajar en el equipo que identificó a los combatientes de la guerrilla del Che Guevara, en Bolivia, y por haber sido mis manos las primeras en tocar los restos del Guerrillero Heroico.

Pudo haber sido cualquiera, pero en ese momento era yo quien excavaba. El Che es una de las personas que más admiro y respeto, porque fue un hombre excepcional; imagínate el orgullo que sentí cuando conocimos que esos huesos que yo le había arrebatado al suelo boliviano, eran los del Comandante.

Del trabajo con la guerrilla, faltan todavía cinco de los 36 combatientes. Ahora estamos inmersos en la búsqueda de Jesús Suárez Gayol, “El Rubio”, quien murió de un balazo en la cabeza, luchando en una emboscada.

Pie de foto: Doctor Héctor Soto, orgullo del pueblo madruguero.


 

ABUELA TOÑA

ABUELA TOÑA

Dedicar su vida a la familia y al trabajo hizo de Antonia Suárez Ibarra una mujer especial.

ELIZABETH ALMEIDA LÓPEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En una caja guardaba Toña los recuerdos. Solo la abría para que sus bisnietos curiosearan y la conocieran un poco. Mostraba las condecoraciones y medallas con la algarabía de una niña pequeña que descubrió un escarabajo azul. La mirada le brillaba otra vez, cada arruga se desdibujaba en su sonrisa tranquila y volvía a ser esa muchacha con el andar ligero y la mochila llena de sueños.

El 7 de diciembre del 2007, Antonia Suárez Ibarra, falleció. Tenía 95 años cuando la muerte la encontró dormida y satisfecha por toda una vida dedicada al trabajo. Un pequeño diario, la cajita de memorias y los testimonios de su hija, la rescataron de la soledad del olvido.

De Cienfuegos a La Habana

“Mi padre, Francisco Suárez, vino de Asturias a esta islita en busca de un futuro. Conoció a mi madre, Francisca Ibarra, en Pinar del Río y, según me contaba, no hubo otra mujer para él. Por ella se quedó allá y trabajó en las vegas de tabaco para darle hogar y sustento hasta que uno de esos ciclones, perdido por aquellos rumbos, acabó con los sembrados y con la modesta casita que construyó para su amor.

“Salieron con las maletas por los caminos y llegaron a Cienfuegos, la provincia que, seis meses después, me vió nacer. Mamá murió a los dos años y dejó siete hijos al cuidado de mi padre. Su esfuerzo nos proporcionó lo necesario para vivir sin descuidar el amor que siempre nos dió a manos llenas. Su faena comenzaba a las cinco de la mañana y concluía con el beso de buenas noches que nunca olvidó darnos. Desde ese momento lo admiré y lo tomé como ejemplo a seguir, decidí que iba a ser madre primero y todo lo demás después. Cuando cumplí 23 años vine para La Habana y empecé a trabajar como criada en la casa de un banquero, en Miramar. En ese lugar choqué, por primera vez, con la discriminación social, el rechazo a la humildad y con la corrupción de aquellos que despreciaban su propia tierra. Ese hombre vivía en mi país y me trataba como a una extraña o, lo que es peor, como a un objeto destinado a cumplir sus caprichos. Después triunfó la Revolución”.

-¿Qué significó para Antonia

el 1ro. de enero de 1959?

Justicia. Enseguida entré a las Milicias Nacionales Revolucionarias con la alegría de quien ve realizado su sueño. Participé en la fundación de la Federación de Mujeres Cubanas y fui a alfabetizar a Sagua de Tánamo, al cuartón Los perdidos. Todo lo hice para intentar olvidar la situación crítica vivida por la familia y por más de la mitad de la población del país durante la República. Nací de verdad ese día, en el momento en que fui dueña de mi destino.

-Durante el período de la Campaña

de Alfabetización, ¿cómo

compaginó familia y deber?

Nunca perdí el contacto con mi padre y hermanos, pero en ese momento ya era madre. Mi hija Ignacia tenía 15 años y partió conmigo sin chistar. Quedé asombrada de su disposición. Compartimos las vicisitudes, el miedo de ser asesinadas por los mercenarios, las largas jornadas en el campo; pero nos quedó también el placer de hacer felices a otros. Nos fuimos juntas, a enseñar, a cumplir con la Revolución que le dio un giro de 180 grados a mi vida y le ofrecía un futuro digno a la muchacha que, a mi lado, tomó la cartilla.

-Pero usted no se detuvo allí…

Necesito sentirme útil. Me gusta ayudar, cooperar. Al regresar de Sagua de Tánamo albergué en mi casa a dos campesinas que vinieron a la capital a estudiar corte y costura. Cuando ocurrió el lamentable suceso de la tienda El encanto, estuve allí. Participé en la recogida de escombros. Fue uno de los días más  tristes de los que tengo recuerdo. Luego comencé a trabajar en la beca Pablo de la Torriente Brau. Solicitaban personas para participar en las escuelas al campo de las provincias Camaguey y Ciego de Ávila como instructora ayudante y, como mi hija ya tenía su propia familia, me dediqué a esa labor hasta retirarme en 1973.

-Luego de la jubilación, ¿qué hizo Toña?

Mi vida se centró en los nietos.  Ayudaba en el preescolar, hablaba con las maestras, conseguía el material faltante, organizaba actividades en la escuela, y así gané la distinción más hermosa de todas: Abuela destacada. Pasaba el tiempo contándoles historias de la familia, de la vida en la finca de Cienfuegos y de los malos ratos que había pasado para asegurarles un futuro pleno. Me gustaba ser cómplice de sus juegos y travesuras, y siempre dejé claro que con la educación no se juega. Soy un poco majadera, pero qué se le va hacer.

-¿Cuál es la mayor satisfacción

que le ha dado la vida?

Conocer a mis bisnietos. A veces pienso que he llegado hasta aquí para verlos nacer. Quisiera tener 30 años menos y dedicarles más tiempo, pero me tengo que conformar con contribuir, en lo que pueda, en su educación. Deseo convertirlos en hombres de bien, que sean trabajadores, honestos y, sobre todo, muy felices. 

-¿Se considera una mujer

comprometida con lo que realiza?

Por supuesto. En ese aspecto soy idéntica a mi padre. Imagínate, que cuando la Crisis de Octubre, estuve movilizada en el Capitolio. Un día realizaba guardia en la entrada principal, mientras adentro se desarrollaba una importante reunión. En ese momento llegó un alto directivo del Partido y me pidió que le abriera paso. Yo había recibido indicaciones de no dejar entrar a nadie y se lo expliqué, pero él, enfureció. Como nunca desacato una orden, tomé el fusil, lo puse en el suelo frente a sus pies y le dije: Pase si quiere, pero por encima del fusil.

Cuando me enteré de su muerte algo se quebró dentro de mí. Perdí a la Toña que soñé eterna. De la viejecita pura arruga y sonrisa no quedó ni el beso ni el abrazo. Ahora me toca enseñar la cajita llena de medallas y condecoraciones a quien le interese conocer los recuerdos de la persona que esperó 95 años solo para conocerme.  

FICHA TECNICA:

Objetivo central: Conocer acerca de la vida de Antonia Suárez Ibarra.

Objetivos colaterales: Indagar sobre algunas de sus experiencias personales

Tipo de entrevista:
Por los participantes: Múltiple. De reconstrucción biográfica. Imaginaria.
Por su forma: Clásica de preguntas y respuestas.
Por su contenido: De personalidad, biográfica.
Por el canal que se obtuvo: Diario, Condecoraciones, Medallas, Hija.

Tipo de Título: De referencia al entrevistado.
Tipo de Entrada: De Retrato.
Tipo de Cuerpo: De preguntas y respuestas.
Tipo de Preguntas: Abiertas.
Tipo de Conclusión: De comentario del entrevistador.
Fuentes: Documentales (diario, condecoraciones, medallas); No documentales (Ignacia del Carmen Puig).

EL ARTE DE ENSEÑAR

EL ARTE DE ENSEÑAR

Noris Martínez Álvarez integró la Campaña de Alfabetización cuando tenía 15 años, y no pensó que esta gesta definiría su profesión.

Texto y foto:
LISBET PENÍN MATOS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana. 

El  magisterio es  una profesión que no todos pueden ejercer, pues  además de brindar el conocimiento, es necesario poseer la vocación, y no solo  es enseñar,  lo  más  importante  es  educar. Así, llena de vida y dispuesta a ofrecer su amor, se muestra Noris Martínez Álvarez, profesora de la secundaria  básica Protesta de Baraguá,  en el municipio capitalino de Centro Habana. 

Cuando llegué, allí estaba, rodeada de alumnos, libretas, risas y polvo  de  tiza. Fui la atención por unos segundos, hasta que con su habitual sonrisa dijo a sus ´´niñitos´´: ´´Ella fue alumna mía, y vino a entrevistar a su profesora´´. 

-¿Qué la inspiró a elegir el magisterio?

Para ser profesora, tiene que gustarte, y disfrutaba enseñar a mis hermanos menores. Vivíamos en Artemisa, en aquel momento no había tantas facilidades como ahora, con las casas de estudio  y  las clases por  televisión. La educación en las escuelas no era gratuita, y como mi mamá tenía solamente cuarto grado de escolaridad, yo eduqué a mis hermanos. Además, siempre he sentido amor por los niños.    

Luego del llamado del Comandante en Jefe Fidel para la alfabetización, en el año 1960,  consideré que debía dar el paso al frente y cumplir la misión, solamente tenia 15 años, cursaba el noveno grado. Alfabeticé en Sierra Cristal, ubicada en el II Frente Oriental Frank País.  

-¿Tuvo alguna experiencia parecida a la de Mario,

el protagonista de la película El Brigadista…? 

Creo que todos los alfabetizadores tuvimos alguna vivencia parecida. Yo estaba en Oriente; allí el habla de sus habitantes no es igual a la nuestra, por ejemplo, al plátano de fruta, le dicen guineo, al mamey, zapote, y eso llamaba mucho mi atención, e incluso era muy gracioso. Ellos pensaban que me burlaba y se molestaban diciéndome: ´´Brigadista, no se ría´´, pero imagínate, eran cosas de adolescentes. Nunca me había separado de mis padres, sin embargo, sentí deseos de enseñar a las personas que no sabían leer ni escribir y de brindarles cariño. Pero en el tiempo que estuve allí, no solo impartí clases, sino que ayudaba a las familias en sus quehaceres y me enseñaron a sembrar y a lavar en el río.

Di  clases  en tres casas. Recuerdo que en una, vivían dos familias, y cuando me invitaban a desayunar, almorzar o comer, era obligatorio comer doble, con una primero y después con la otra; hasta  se  entristecían si no lo hacía, eran  muy sensibles.   

Aquellas personas se pusieron tan contentas con nuestra llegada,  que con amor le brindamos nuestros conocimientos. Creo que el conocimiento y la educación no siempre son equivalentes. Nos percatamos que ellos tenían poca cultura, sin embargo, eran muy educados, pues saludaban a quienes encontraran en el camino, y  eso me resultaba significativo; lo más importante eran sus sentimientos y deseos de aprender. Eran muy familiares, nos acogieron con mucho cariño, y todavía nos enviamos cartas.  

Esa experiencia abrió las puertas al magisterio. Me gradué de técnico medio en Mecánica Automotriz, e impartí clases de la asignatura en el tecnológico de Mecánica Diesel. Luego trabajé con niños subescolarizados en el Alecrín, círculo infantil perteneciente a Santa María del Rosario. En el año 1978, llegué a esta  secundaria básica y recibí mucho apoyo del resto de los profesores. Hice la licenciatura en la especialidad de Construcción y Maquinarias. Aquí me quedé, y de aquí me retiraré.  

-¿Por qué siente preferencia por el trabajo

con estudiantes de secundaria básica?

Realmente es una edad muy difícil, tal vez por eso me guste. En los inicios de la adolescencia se necesita mucha ayuda, mucha comprensión. A veces les peleo, pero es por su bien, les peleo porque los quiero. Mi trabajo está en explorar su ´´yo interno´´, y lograr  que ´´mis niñitos´´ sean buenas personas en un futuro. Eso, más que todo, me llena el espíritu.

El magisterio lo puede ejercer solo quien tenga vocación, si no, es imposible cumplir el objetivo o la misión encomendada. Todos los profesores debemos ser ejemplo ante nuestros estudiantes y traer incluida una dosis de arte, porque somos artistas cuando impartimos las materias.

-Dicen que la educación comienza

por la familia, ¿cómo la define luego

de tantos años de experiencia?

La  educación  comienza  desde  que el niño nace y la mamá le da el pecho, pues  le  crea  hábitos. Cuando  va  creciendo,  los padres  deben  guiarlo y observar su comportamiento. No hacemos nada  con educarlo en la escuela y tratar de enseñarle una conducta  adecuada, si cuando llegan a la casa encuentran otra realidad.

-¿Cómo valora el magisterio en

la actual sociedad cubana?

Lo veo un poco deteriorado, pues no todos los profesores tienen vocación. Los maestros deben dedicarle mucho tiempo y amor a la profesión, deben ser sacrificados, mantener una superación constante, pero no siempre ocurre. Espero que en este sentido se de un giro de 180 grados, pues el relevo tiene la tarea de continuar los logros de la Revolución.    

-¿Siente que reconocen su trabajo?

Sí. Reconocen mi esfuerzo y  trabajo. La dirección de la escuela me ha otorgado numerosos reconocimientos, el último fue en celebración a los 50 años de la Campaña de Alfabetización, pero mi interés fundamental es el criterio de los alumnos con relación al desempeño personal. Tengo algo más significativo que las cosas materiales: el cariño de los alumnos, ese es el premio de la vida, es la mayor satisfacción.

-El gobierno revolucionario cubano brinda ayuda

humanitaria a países como Venezuela, Bolivia y

Guatemala para llevar la luz de la enseñanza

a las personas necesitadas.

¿Alfabetizaría si la llamaran nuevamente?

Sin lugar a duda, lo haría, no lo pensaría dos veces. Dicen que cada persona trae consigo un don: el mío es enseñar. Lo más triste para mí es saber que un día no muy lejano, abandonaré estos salones, porque las nuevas generaciones se imponen. Me enorgullezco  cuando  voy  por  la  calle y  siento  que me gritan ´´Profe´´, me dan un abrazo y un beso. En el aula está mi vida.

Ficha técnica:

Objetivos centrales: Dar a conocer las opiniones de la entrevistada con respecto a la Campaña de Alfabetización.

Objetivos colaterales: Reflejar las consideraciones de la entrevistada sobre la educción en la actualidad.   

Tipo de entrevista:
Por los participantes: Individual.
Por la forma: Clásica de preguntas y respuestas.
Por el contenido: Biográfica. 
Por el canal que se obtuvo: Cara a cara.

Tipo de título: Genérico.
Tipo de entrada: Narrativa.
Tipo de cuerpo: De preguntas y respuestas.
Tipo de preguntas: #1 abierta, #2 abierta, #3 abierta, #4 abierta, #5 abierta, #6 directa, #7 directa.
Tipo de conclusión: De opinión o comentario de la entrevistada.
Tipo de fuente: No documental y primaria.  

AMANTE Y CÓMPLICE DEL DANZÓN

AMANTE Y CÓMPLICE DEL DANZÓN

Víctor Martínez Mateo, director de la orquesta danzonera José Urfé,  del municipio Madruga, comenta sobre el rescate del género en la localidad.

YESIKA QUESADA PANTOJA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Foto: MICHAEL SOGO PILOTO

Desde la calle escucho las melodías. Todo el pueblo de Madruga sabe que, los jueves y viernes, en la esquina de la Casa de Cultura ensaya la orquesta de Vitín, como lo llaman sus conocidos.

La casona de madera me aguarda, son las once de la mañana. Yanely, la esposa de Víctor Martínez Mateo, desde la reja dice: “Posiblemente demore un rato”. Entro y tomo asiento en la butaca de la derecha con vista al portal. Luego aparece el director de la orquesta danzonera José Urfé. Se le ve sudado y trae unos papeles en la mano: “Enseguida estoy contigo, ya estamos terminando de montar la canción del demo, acomódate”, comenta mientras va a la habitación donde aguardan los demás integrantes de la orquesta.

Transcurren quince minutos y los músicos terminan. Parecen cansados, pero satisfechos, la pieza está lista. “Bueno, ¿comenzamos?”, pregunta  Víctor y, a la vez, acomoda el sillón frente a mí.

Desde pequeño siempre le llamaron la atención los instrumentos musicales y quería aprender a tocar alguno. A los doce años comenzó a tomar clases particulares de piano con el maestro Benito Choi, un concertista excelente que al triunfar la revolución abandonó el país. “A partir de ese entonces comencé a participar en cuanta actividad musical se realizara en el municipio”, argumenta emocionado.

-¿Cuáles fueron sus primeros pasos

como músico profesional?

Se recuesta, piensa unos segundos, suelta una risita y responde: “Después de haber trabajado en varios grupos de aficionados; incluso como cantante, comencé a estudiar saxofón en el conservatorio Gerardo Wanchy, de Guanabacoa. En el año 1990 empecé a trabajar en la orquesta José Urfé, entonces con formato de jazz band y perteneciente al centro provincial de la música Antonio María Romeu.

Tres años después, al graduarme de saxofonista, pasé a formar parte de la agrupación de música popular Revolución Salsera, también perteneciente  a la Romeu. Luego me trasladé a la empresa Adolfo Guzmán  como parte del  grupo  Mi Salsa. En 1998 volví al centro provincial de la música con el septeto Sabor Tropical, el cual se presentaba en el centro turístico Las Palmeras de Santa Cruz del Norte.

Posteriormente, en el 2000, fui para la empresa Benny Moré como saxofonista del grupo  Habana  Casino, en el cual  tocaban músicos de la banda de Roberto Faz.

-¿Qué representa en su vida la

agrupación Habana  Casino?

Esa orquesta impulsó mi carrera, pues en los cinco años que trabajé con sus excelentes músicos, realizamos presentaciones en todo el país  y acompañamos a las más grandes figuras del Buena Vista Social Club como Omara Portuondo y José Ángel Navarro en sus presentaciones en el cabaret Parisién del Hotel Nacional.

Víctor recuerda que una tarde, Osvaldo, el administrador de la orquesta, lo estaba esperando en su  casa y de pronto preguntó qué le parecía reunir a los músicos del pueblo para formar una banda de danzón.

“La idea me cautivó porque el danzón es el baile nacional cubano  y el municipio Madruga es uno de los lugares donde se originó. Enseguida llamé a Francisco, el bajista, y a Alberto, músico de la antigua orquesta José Urfé. Cuando ya estábamos todos, nos pusimos en función de buscar apoyo. Al principio pasamos bastante trabajo, pero las cosas fueron  mejorando”.

Se le humedecen los ojos al recordar las dificultades. Respira profundo y comenta: “Cuando decidimos comenzar el proyecto, yo era cuentapropista, lo cual  me procuraba una buena remuneración;  dejé todo por tocar al menos una nota en cualquier lugar”.

-¿Qué siente al escuchar la orquesta?

Emoción. Esta banda es un sueño hecho realidad, dentro de unos años, cuando sea un anciano, será magnífico tomar un descanso y escuchar las melodías que con gran esfuerzo rescatamos hoy para el disfrute del público amante del género.

Los tesoros más preciados de Víctor son la orquesta y la familia: “Ellos son lo más importante de la vida. Sin su apoyo y comprensión nada sería posible. Son la fuente de inspiración y la fuerza para seguir adelante. Todos mis logros se los debo, pues cuando nadie creyó en mí, siempre estuvieron a mi lado”.

Los integrantes de la orquesta y sus amistades más cercanas conocen del carácter exigente de Víctor, quien  pocas veces queda conforme con el trabajo realizado. “Por eso reviso las partituras hasta el cansancio”, dice con seriedad y continúa: “Hace unos días  hice la mezcla del tema que promocionamos en la radio. El  técnico de audio y yo pasamos más de 16 horas trabajando sin parar, y al final no quedé satisfecho y obtuve, además, la crítica del joven colaborador”. Para algunos, esa cualidad puede ser un defecto, pero en la música la profesionalidad está basada en la exigencia.

El mayor anhelo de este hombre firme, decidido y amante del danzón, es grabar un disco con las melodías que al morir Urfé dejó sin tocar. Estas llegaron a sus manos por medio de las familias de los discípulos del maestro, quienes al saber del proyecto de investigación que realiza Víctor sobre las obras inéditas del Maestro, sin dudar pusieron a su disposición las partituras.

“Aunque pueda sonar pretencioso, espero que el disco se escuche en todo el mundo, pues se trata, nada más y nada menos, que de la obra de un músico cubano de relieve internacional, quien en su época representó lo más genuino de nuestra cultura; por eso las páginas de su puño y letra fueron guardadas con tanto cariño durante todos estos años”.

El proyecto inmediato de la Danzonera José Urfé es  la preparación de su primer demo con los temas del maestro, auspiciado por la UNEAC. “Además, pronto realizaremos un concierto didáctico, cuyo objetivo principal es demostrar la autenticidad de las melodías y el  respeto de los parámetros técnicos de las estructuras melódicas, rítmicas y armónicas de los danzones interpretados de 1910 a 1938. También, a finales de agosto, nos presentaremos en la sede de la institución como parte del espacio La Trova Sin Trabas y, en el CUBADISCO 2010, evento muy esperado por el público cubano, realizaremos una propuesta musical dedicada al centenario del Bombín de Barreto, tema más conocido de José Urfé”.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Destacar la trayectoria musical de Víctor Martínez Mateo, director y saxofonista de la orquesta danzonera “José Urfé”, del municipio Madruga.

Objetivos colaterales: Conocer acerca del trabajo investigativo que Víctor Martínez realiza sobre la obra inédita del maestro José Urfé Gonzáles, uno de los más destacados compositores cubanos del danzón de 1910 a 1930 y los pormenores de la organización y fundación de la orquesta danzonera municipal.

Tipo de entrevista:
Por los participantes: Individual.
Por la forma: Mixta.
Por el contenido: De personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Vía directa.

Tipo de titulo: Genérico.
Tipo de entrada: Anecdótica.
Tipo de cuerpo: Mixto.
Tipo de cierre: De comentario del entrevistado.
Tipo de preguntas: 1-informativa;  2-de opinión; 3-directa.

ROBERT DE BRUCE: ¿OLVIDADO POR LA HISTORIA?

ROBERT DE BRUCE: ¿OLVIDADO POR LA HISTORIA?

El guerrero escocés del siglo XIV,  libertador de Escocia, narra sus vivencias.

CLAUDIA RODRÍGUEZ COLÓN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Me hallaba, como casi todas las noches de los viernes, leyendo un buen libro. Eran pasadas las doce cuando llegué a una página en la cual hablaba sobre un mítico héroe escocés del siglo XIV, que se convirtió en rey. Robert de Bruce luchó por la libertad de Escocia, la cual consiguió con la ayuda de su pueblo. Me pregunté qué pensaría ese luchador del mundo en estos momentos, de la opresión regente en él.

Miré la hora. En ese momento ocurrió algo habitual en Cuba, sobre todo en esta época veraniega del año: quitaron el fluido eléctrico. Con un suspiro de frustración, me levanté en busca de un antiguo quinqué que sobrevivió el paso de los años y lo encendí. En eso, una mano fuerte agarró mi muñeca. Aterrada, giré para observar al intruso, mientras intentaba soltarme. Bajo la tenue llama del candil distinguí la figura de un hombre alto, de piel trigueña, con una vestimenta peculiar

El desconocido llevaba una falda y un tartán sobre el hombro. Lucía  los colores del clan escocés que, justamente, describía el texto que había estado leyendo. Sonrió y dijo: “Me pareció que querías preguntarme algo”. No me cupo la menor duda. El forastero era Robert de Bruce, el libertador de Escocia.

Conflictos de hoy y de ayer

No sabía si lo que veía era producto de mi imaginación, pero la curiosidad venció el miedo y decidí hablar con el héroe. Confirmó su identidad, me tomó la mano y puso en ella algo que aguijoneó la palma. Era una flor extraña.

-¿Qué es?

«Un cardo, la flor nacional de Escocia, representa la valentía y la audacia».

Sus ojos se entristecieron al hablar de su tierra natal. Al notarlo, le pregunté:

-¿Siente que la unión de Escocia con Inglaterra

fue una traición a sus ideales de libertad?

Mi deseo para mi tierra siempre será la paz y la libertad. Si están presentes, no hay necesidad de armas.

-¿Cuándo decidió declararse rey?

«Heredé de mi padre el linaje real. Desde pequeño supe que estaría en mis manos la prosperidad del pueblo escocés. Cuando el rey Eduardo de Inglaterra puso sus ojos sobre Escocia, le juré lealtad a cambio de que me otorgara la corona. No lo hizo, pues no le importaba la felicidad de los celtas y su ejército masacró a millares de ellos.

«Al ver los abusos que se cometían, me rebelé. Contaba con un pequeño número de seguidores que peleaban junto a mí.

«El día 25 de marzo de 1306 fui coronado, en Scone, rey de Escocia como Robert de Bruce I. El país recobraba así su independencia después de la intervención de Eduardo I de Inglaterra y, asimismo, nuestra lucha por acceder al trono se veía culminada».

-¿Por qué asesinar a John Comyn,

“el Rojo”, en el templo de Dumfries?

Al frente de la resistencia escocesa, la primera cuestión a que me enfrenté fue la de deshacerme del barón, conocido por Comyn el Rojo, el enemigo secular de mi abuelo, y aquel al que la voz popular había acusado de su muerte. De esta forma, mediante una emboscada, lo maté, en  busca de venganza.

-Inglaterra contaba con un ejército equipado

con la tecnología militar de la época como el

arco largo (poderoso tipo de arma de gran

tamaño, con cerca de 2 m de altura,

usado durante la Edad Media, tanto para la caza

como para la guerra). ¿Cómo se las

ingenió para vencer una hueste así?

«Nemo me impune lacessit».

Al ver que no entendía, tradujo: «Es una frase en Latín, el lema de los celtas. Significa: Nadie me ofende impunemente.

“Conocíamos nuestra tierra, por eso siempre triunfábamos emboscando al enemigo. Utilizábamos lanzas largas, armas nunca antes vistas por los ingleses”.

-Se dice que los Tuatha Dé Danann (elfos

en la mitología céltica), le otorgaron poderes

especiales que permitieron su victoria

 sobre las fuerzas inglesas

en la batalla de Bannockburn.

«Desgraciadamente, nunca conocí a esos seres maravillosos, ni poseo tales poderes”.

-¿Cuál fue la estrategia que utilizó para

obtener el éxito en la ofensiva?

Eduardo I, rey de Inglaterra, envío todas sus tropas contra el ejército escocés, las cuales se  estrellaron en la formación escocesa de picas o lanzas largas. Muchos caballeros terminaron empalados en las afiladas puntas, los que sobrevivieron huyeron perseguidos por la retaguardia.


-¿Qué sistema regía el

mundo durante la guerra?

El feudalismo.

-¿En qué consistía?

Se denomina feudalismo a la organización social, política y económica basada en el feudo. Se trataba de propiedades de terrenos cultivados principalmente por siervos, parte de cuya producción debía ser entregada en concepto de "censo" (arriendo) al amo de las tierras, en la mayoría de los casos un pequeño noble (señor) nominalmente leal a un rey. Primaba la explotación del hombre por el hombre. El régimen decayó cuando los vasallos rechazaron pagar a sus señores y la economía se empobreció.

-¿Considera que su lucha por la

independencia fue en vano?

Te respondo con la frase de otro luchador, Martin Miguel de Güemes: “Trabajemos con empeño este sol, que si las generaciones presentes no son ingratas, las futuras venerarán nuestra memoria que es la recompensa que deben esperar los patriotas”.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Dar a conocer datos sobre la vida del libertador de Escocia, Robert de Bruce.

Objetivos colaterales: Describir sucintamente el régimen feudal.

Tipo de entrevista:
Por los participantes: Individual.
Por su forma: Mixta.
Por su contenido: Testimonial.
Por el canal que se obtuvo: Imaginaria (a partir de bibliografía).

Tipo de título: De referencia al tema
Tipo de entrada: Narrativa.
Tipo de cuerpo: Mixto.
Tipo de preguntas: 1-Informativa; 2-Abierta; 3-Informativa; 4-Polémica; 5-Informativa; 6-Informativa; 7-Informativa; 8-Cerrada; 9-Cerrada.
Tipo de conclusión: De opinión o comentario del entrevistado.
Tipo de fuentes: Documentales (Wikipedia, Internet, Web “busca biografías”, libro “El toque del highlander”, de Karen Marie Moning.)

UN JUDÍO DE ESTOS TIEMPOS

UN JUDÍO DE ESTOS TIEMPOS

La familia constituye los cimientos del hombre, y los niños, el futuro de la tradición, asegura David Prinstein Señorans, administrador de la sinagoga Bet Shalom.

Texto y foto:
MARÍA DEL CARMEN PÉREZ DÍAZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Todo esto encuentro al entrar: un busto de Martí, un cuadro de Albert Einstein, la Estrella de David y ese olor sabroso a sabiduría, a historia. Ahí está él, con uno de esos libros encuadernados a mano que ahora me recuerda al de ‘Nené Traviesa’. Rodeada de tanta cultura, siento una agradable sensación de bienestar: ‘’Bet Shalom significa ‘Casa de Paz’. Y paz es lo que transmite esta sinagoga fundada en 1953’’, cuenta, como si adivinara mis pensamientos, David Prinstein Señorans, administrador y coordinador de los asuntos religiosos de la institución.

Pensé encontrarme alguien serio, con largas barbas, vestido de negro y con aspecto de erudito; pero este es un hombre sonriente, rodeado de tecnología y acorde con los tiempos en que vive.

-El término judío proviene del reino de Judá,

uno de los doce pueblos del antiguo Israel.

Por lo general, las personas piensan  que son

los sobrevivientes del Holocausto,

ocurrido en la Segunda Guerra Mundial.

Pero, ¿quién es, realmente, un judío?

No es solamente quien nace de madre hebrea o  se convierte al judaísmo de acuerdo con nuestra ley. Es identidad, patrimonio, religión, historia, toda una vida. Si hablamos de rasgos característicos, somos personas normales y corrientes, la diferencia es el sentido de pertenencia con relación al idioma, cultura y tradición, heredados de un pueblo que existe desde hace miles de años, el pueblo de Israel.

La autenticidad de nuestra cultura radica en que tienes la posibilidad de creer o no creer en Dios. Ser  hebreo no significa necesariamente ser religioso. Existen muchos judíos ateos en el mundo, pero mantienen el idioma  y las costumbres de los semitas.

-Cubano y judío, ¿qué significado

tiene para usted esta combinación?

Mis padres fueron polacos, pero yo nací  en Cuba. Desde pequeño viví apegado a la cultura hebrea, gracias a estas personas, quienes a pesar de convivir en un país diferente, rescataron la tradición. Los nacidos aquí, vivimos primeramente como cubanos, o sea, como cubanos judíos, con la misma forma de vida, el mismo sistema. Lo distinto es que a medida que crecemos, vamos teniendo ese sentido de pertenencia con esta identidad legada por nuestros antepasados.

-Martí dijo en una ocasión: “Hay en los

hebreos mucha nobleza natural”,

¿cómo se refleja El Maestro en su vida? 

El Apóstol de la Independencia se relacionó con los judíos de la Florida, quienes estuvieron entre los más activos partidarios de su labor revolucionaria. Este gran hombre universal, trató casi todos los temas posibles. Hizo más de diez artículos sobre nuestra cultura.

En una ocasión, escribió sobre la Fiesta de las Luces, donde se elige la ‘‘Reina Esther’’ del año y todo el mundo se disfraza. También hace referencia a nosotros en La Edad de Oro. José Martí es el Héroe Nacional, y nosotros somos cubanos; lo estudiamos  desde que vamos a  la escuela y sabemos de su vida y obra  como cualquier persona.

Integrase en una sociedad tan distinta a sus tradiciones es una tarea ardua: ‘’La vida en nuestra comunidad es muy activa. Muchas veces no da tiempo a relacionarte con otras personas, aunque siempre queda la gente del barrio y los compañeros de estudio. A la hora de compartir, tratamos de mantener nuestras costumbres.

‘’Yo estuve trabajando mucho tiempo en una firma mexicana y el dueño era un persona no judía, pero conocía nuestra cultura. Él sabía, por ejemplo, que tenemos por costumbre poner una mesusá o bendición a la entrada del hogar para atraer a la buena suerte. Entonces,  yo le coloqué una en su casa y él me lo permitió.

‘’También, cuando se hacían reuniones especiales o cumpleaños, donde la comida era cerdo, él mismo me daba otra cosa y me decía entre risas: ‘¡No, no, coge este pollo! Tú eres judío y no puedes comer carne de puerco’. Así uno se adapta a compartir con las amistades no judías’’.

La comida kasher o santa es la única aprobada, según la Torá (lecturas sagradas). No deben consumir animales que se arrastren o ingieran desperdicios; solo rumiantes con la pezuña hendida y pescados con escamas: ‘’Es un mandamiento de Dios que el ser humano digiera alimentos sanos y está comprobado por estudios científicos que la comida kasher tiene muy buen balance nutricional. El tema de la alimentación es difícil, pero hay normas que uno trata de seguir para mantener la tradición’’.

Los animales deben ser correctamente degollados y la sangre regresar a la tierra. Para realizar ese ritual, es necesario un lugar con las condiciones indispensables: ‘’La única carnicería privada después del triunfo de la Revolución, nos fue permitida por intermedio de Celia Sánchez y aprobación de Fidel Castro. Aún en los años más difíciles del período especial, se mantuvo. Todavía existe hoy, gracias a las buenas relaciones de la comunidad judía con el gobierno cubano’’.

Antes del triunfo de la Revolución había en el país unos 15 000 semitas: ‘’Después emigraron y solo quedaron 1 500. Actualmente continuamos alrededor de esa cifra. Muchas familias se acogen a la ley del retorno o aliá, una ley de Israel que permite el regreso de los judíos que están en la diáspora o resto del mundo, a la tierra prometida’’.

Los encargados de celebrar los oficios religiosos son los rabinos, pero no existe ninguno en nuestro país: ‘’El costo de un rabino es bastante alto. La manutención de él y su familia es muy difícil, no sólo el salario, sino las condiciones de vida, la comida, etc.

‘’Nuestra principal festividad es Shabat, esta comienza con la caída de la noche del viernes y se extiende hasta el sábado al oscurecer. Ahí es donde el rabino lee la biblia judía. Por suerte, hay personas que saben hebreo y pueden conducir los oficios religiosos. Además, tenemos una escuela dominical donde asisten alumnos de todas las edades. La biblioteca del Patronato reúne una colección de 15 000 títulos interesantísimos, como ‘’El libro de los por qué’’, donde se responden casi todas las preguntas relacionadas con nuestra cultura’’.

-¿Puede una mujer ser rabino?

Sí, porque las vemos igual a nosotros. En nuestra comunidad las mujeres desempeñan un papel esencial. En La Habana, en Cienfuegos, en Manzanillo y en Santiago de Cuba, ellas son las que dirigen la comunidad judía. Incluso algunas saben guiar los oficios religiosos en los templos.

Generalmente, las sinagogas están orientadas hacia Jerusalén, la tierra prometida. Algunas reflejan pasajes bíblicos en su construcción, como el gran arco que adorna la entrada de la Bet Shalom: ‘’Fue el arquitecto Aquiles Capablanca, quien trató de evidenciar el arco iris que vio Noé después del diluvio’’, cuenta Prinstein.

‘’En Cuba tenemos cinco sinagogas: tres en La Habana, una en Camagüey y otra en Santiago. Esto no quiere decir que sean los únicos lugares de reunión, también hay casas  que se preparan. Por ejemplo, la actual residencia estudiantil del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, era un templo norteamericano, donde asistían los judíos más adinerados. Luego del triunfo de la Revolución, se marcharon y no se pudo seguir sosteniendo el local’’.

-El judaísmo, a pesar de ser la primera

religión monoteísta, no realiza

labor proselitista, ¿por qué?

De nuestra religión se derivaron el cristianismo y el islam, pero es la menor de ellas en número de fieles. Nos basamos para aceptar adeptos esencialmente en la ascendencia hebrea. Además, el judaísmo no es solamente una religión, sino una cultura. No exigimos de las demás personas, unirse al pueblo de Israel ni adoptar sus credos. 

Existen buenas relaciones con las  creencias practicadas en Cuba, sobre la base del respeto. No abogamos en contra de las demás, aunque siempre pensamos que la nuestra es la más auténtica. No adoramos figuras, imágenes. Creemos en Dios como algo superior, no como una persona determinada.

-La estrella de David es el símbolo universal

de los judíos. En el Código Davinci, libro de

Dan Brown, se plantea que esta estrella

es la unión perfecta entre el

hombre y la mujer, ¿es cierto?

No, eso va en contra de nuestra tradición. Esta estrella la usó el rey David en su escudo de guerra y uno de los significados es que Dios está en un triángulo y el hombre en el otro. A pesar de ser este el emblema más difundido, la Menorá es el símbolo más importante de los hijos de Judea. Es un candelabro de siete brazos representando  los días en que Dios creó el mundo.

También está la Kipá: un casquete de seda que usa el hombre para cubrirse la coronilla cuando entra en la sinagoga, los más devotos la llevan siempre. Simboliza el límite existente entre el hombre y Dios. Hay sinagogas reformistas en el mundo donde no la usan. Encontramos algunas ultraortodoxas en que, por el contrario, hasta las mujeres se ponen una especie de pañuelito tejido en la cabeza semejando una kipá.

La barba la llevan como símbolo los ortodoxos. Para ellos es el puente que une la cabeza y el corazón y no está permitido recortarla: ‘’Realmente no me imagino un judío ortodoxo que sea lampiño y se ponga una barba postiza para practicar su fe’’, bromea.

A los ochos días de nacido un varón debe ser circuncidado, según los mandamientos de Dios: ‘’En Cuba es un poco difícil porque no tenemos rabinos ni mohel que es el encargado de realizarla. Cada determinado tiempo viene un rabino y se somete al niño o adulto a una operación. Este proceso viene aparejado a santidad y, según estudios científicos, las mujeres de hombres circuncidados tienen menos riesgos de tener cáncer de útero. También se asocia con la higiene’’.

Actualmente se descubren a la luz, de forma más liberal, tendencias consideradas como pecados en la biblia: ‘’A medida que el mundo cambia nosotros vamos a la par. Ya se está discutiendo internacionalmente el abrir sinagogas para homosexuales. A ellos los vemos como lo que son: personas normales, con el mismo nivel de intelecto. No hay que diferenciarlas’’.

-¿El amor en los judíos?

Este es un sentimiento universal y nosotros somos seres humanos. Todo está en la forma en que uno lo sienta y exprese. Nosotros también nos casamos, incluso por lo civil. En la actualidad, predominan los matrimonios mixtos, o sea, entre hebreos y no judíos. Cuando viene algún rabino a Cuba, realizamos el casamiento según nuestra tradición. El hombre envuelve una copa de cristal en un pañuelo y la rompe para que se vaya todo lo malo.

Grandes personalidades que han dejado huellas en la historia de la humanidad son judíos. El gran físico Albert Einstein, el ajedrecista Bobby Fisher y el cineasta Steven Spielber. Lleno de hábitos y ritos es su mundo, donde quizás sea importante llevar el nombre de una de estas grandes figuras para seguir su ejemplo: ‘’Realmente, existe una costumbre de llamar a los bebés igual que los fallecidos. Es como hacerlos vivir nuevamente. Yo soy el primogénito y me pusieron David por mi bisabuelo, claro, siempre en alusión al rey de los hebreos.

‘’No pasó lo mismo con mi cuarto hijo, Moisés, llamado así por el personaje bíblico. Aunque soy su padre, debo decir que es muy inteligente. A los tres años recitó la Oración del Vino, para bendecir el pan y el vino en las cenas familiares. A partir de ese momento lo hace delante de la congregación en los Pesaj (fiesta judía) y ya tiene 10 años. Además, quiere ser rabino e informático. Es un chico muy estudioso y mira hacia el futuro. La familia es todo para nosotros. Es la base  que  sustenta nuestra comunidad y los niños son los encargados de mantener y eternizar la tradición’’.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Indagar en las costumbres y tradiciones de un judío cubano y en los aspectos esenciales de esta cultura que es el judaísmo, reflejadas en un hombre acorde con nuestro tiempo.

Objetivos colaterales: Principales símbolos y tradiciones del judaísmo. Conocer cómo se sobrellevan las costumbres cubanas con las hebreas. Cantidad de judíos y sinagogas en Cuba. La relación con sus amistades no judías. Descubrir cómo se evidencia Martí en su vida

Tipo de entrevista:
Por su forma: Mixta.
Por su contenido: De opinión autorizada. 
Por los participantes: Individual.
Por el canal que se obtuvo: Vía directa.
Por el título: De referencia al entrevistado.
Por la entrada: De ambiente.
Por el cuerpo: Mixto.
Tipos de preguntas: 1: informativa y abierta; 2 y 3: directa y abierta; 4 y 6: informativa y cerrada; 5 y 7: abierta.
Por las conclusiones: Frase de impacto que evidencia el final.

Fuentes consultadas: Boletín de la Organización juvenil de la Comunidad Hebrea de Cuba/No.2/2002. En Internet: Alganara, Julio. Hay también auge judío. En: http://www.clarin.com/diario/1998. Consultado: 24/11/2008; Cherem, Silvia. En busca del tiempo perdido. En: http://www.call-andu.com/cuba/articulos/silvia.htm . Consultado: 24/11/2008.

“YO NO TENGO LÍMITES, NI BARRERAS, NI FRONTERAS”

“YO NO TENGO LÍMITES, NI BARRERAS, NI FRONTERAS”

Mercedes Olivera Núñez, joven discapacitada, no permite que las limitaciones físicas sean  obstáculo para  el cumplimiento de sus sueños.
                                                               
Texto y foto:
CARLA GLORIA COLOMÉ SANTIAGO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

 
“Una niña que era inválida,/

dijo cómo bailo yo./

Le dijeron que pusiera,/

a bailar su corazón.”/

Gabriela Mistral.     

La abuela cumplía muy bien los consejos del médico cuando decía que para los niños asmáticos lo mejor era darles un juguete y dejarlos andar descalzos. A cambio de muñecas, Mercedes Olivera Núñez prefirió un pianito. A cambio de andar, la sentaban a jugar en la sala de su casa.

Y creció Mercedita entre teclas y compases. Pero sus manos, apenas con fuerzas, no tocan esta vez. Las usa ahora para hacer rodar la silla que carga el peso de sus 23 años. La niña de la nana de Gabriela Mistral, se ha convertido en mujer.

Se acerca así, con una sonrisa ligera, con el pensamiento de quien invoca al pasado, con el do, re, mi que le sale del alma y la mirada quién sabe dónde. Ese día, en medio de una crisis de asma, me concedió la entrevista.    

-Mercedita, ¿cuándo descubriste

tu vocación por el arte?

Yo no la descubrí, sino mi abuela. A los tres años me llevó a un concierto de la compositora María Álvarez Ríos, en el Parque Lenin, y cuando llegué a mi casa empecé a reproducir la canción Creo en la paz en un piano pequeño que yo tenía. Luego me incorporé en Meñique, el grupo artístico de María y comencé a cantar en el coro de niños.

Todavía recuerdo algunos de los  temas que cantábamos, pero mi preferido era Dibujé un tomate. Ella también me ponía a improvisar  en un piano de cola Lágrimas negras y La malagueña, de Ernesto Lecuona. No lo hacía a la perfección, era a oído. Apenas tenía fuerzas en los dedos para tocar aquellas teclas y necesitaba  cruzarlos.

En Meñique estuve hasta los seis años y después comencé a dar clases de piano con la profesora María Matilde Alea. Más tarde integré el Coro Solfa, con el cual obtuve segundo premio como solista en un festival pioneril. Luego, cuando tenía diez años, llegaron las pruebas de aptitud para ingresar en la Escuela Nacional de Arte (ENA) y resulté aprobada. En un principio estudié flauta, pero después me cambié para dirección coral.

Mis abuelos tenían que hacer un gran sacrificio yendo todos los días  desde el CIMEX, donde me atendían, hasta la ENA. Después de estudiar  allí  dos cursos, tuve que irme por problemas de salud.

A los 13 entré en la escuela Solidaridad con Panamá, donde integré  el grupo musical. Al mismo tiempo comencé a formar parte de  La Colmenita y con ésta participé en varias presentaciones en el Karl Marx y en el Teatro Nacional. Concursé por dos años en  el  Festival de la Canción Infantil Cantándole al  sol y obtuve premios  provinciales.

Con La Colmenita también actué, aunque no era lo que en realidad me gustaba. Hice de la muñeca que canta en la obra La Cucarachita Martina, y en la de Meñique, de juglar, es decir, contaba la historia. Luego, en décimo grado, empecé a estudiar música.

-Pero cuando estabas en décimo grado

nace Meñique 2000, el proyecto cultural

comunitario en el que se vieron realizados

muchos de tus sueños. ¿Cómo surge la idea?

La idea no fue mía, fue de mi abuela. El mayor objetivo era poner en práctica todo lo que había aprendido y llevar a la comunidad actividades artístico-educativas. Entonces comenzaron las captaciones en las escuelas.

Trabajamos con niños desde tres y hasta 13 años de edad que lo mismo bailaban, hacían teatro, cantaban… No fue nada fácil. Mi vida se basaba en mis estudios y en el grupo. Queríamos que se viera el desarrollo de los niños, muchos venían de hogares disfuncionales. Aunque era bastante fuerte, la mayor satisfacción fueron los resultados.

El grupo era acogido en todos los lugares a los que iba. Participamos en varios festivales pioneriles, presentamos  actividades en el Museo Nacional de Bellas Artes, en la Maqueta de La Habana, en la Escuela Latinoamericana de Medicina… Eso sí, era todos los días, a todas horas y en todo momento.

Los muchachos venían cuando se acababan las clases y trabajábamos hasta que podíamos. A veces nos sorprendían las diez de la noche y todavía estábamos ensayando. Había que ponerle mucho corazón para que saliera. Mi abuela impartía clases de pintura y se encargaba de la dirección del grupo. Yo era la profe.

-¿Qué condujo a la desintegración

del proyecto después de tres

años de tanto trabajo?

En aquel tiempo, aquí, en Playa Baracoa, no funcionaba la Casa de la Cultura. El grupo lo hicimos mi abuela, que es graduada de Instructora de Arte, y yo. Después de tres años, cuando la Casa de la Cultura comenzó a funcionar, el gobierno municipal dijo que mi casa no era una corporación, que lo del grupo era algo autónomo. Querían que otros lo dirigieran, nos comenzaron a suspender      presentaciones… Y hasta ahí llegó, por decirlo de alguna manera, lo único que tenían los niños en Playa Baracoa.

Una vez desintegrado Meñique 2000 surge H-Qbano, el grupo musical que dirige Mercedita en estos momentos: “Yo no me podía quedar sin hacer nada. Se me ocurrió la idea de formar un grupo musical. Así nace H-Qbano, una agrupación con formato de orquesta. En un principio tenía  siete integrantes, ahora somos tres. Nos inclinamos por la música fusión y mezclamos instrumentos en vivo con música grabada.

Mi mayor aspiración  es dar a conocer lo que hacemos y hacernos sentir. Ya realizamos nuestro primer video clip, el cual saldrá próximamente en el programa televisivo Lucas. Hemos tenido presentaciones en la Casa de la Música de Miramar con el maestro José Luis Cortés, para el proyecto Operación Milagro, también en Radio Progreso, en Radio Taíno…

Algunos de los temas que tocamos son Amores perros y Si no estás junto a mí. Hasta el momento, la crítica ha sido muy favorable y hemos tenido una gran aceptación en el público".

-El reguetón es un género muy criticado

por algunos sectores de la sociedad,

sin embargo, es lo que estás haciendo.

¿Qué opinas al respecto?

Al reguetón muchos no lo consideran un género, y lo es. Desde que lo apartan de su condición de género, lo están marginando. El reguetón tiene público en Europa, Latinoamérica…  El secreto está en cambiar un poco la forma de decir las cosas, en contar la vida tal y como es, sin llegar a las obscenidades.

-Cantas, pero también pintas, compones

muchas de tus canciones, dirigías las obras

de teatro del grupo y hasta las coreografías…  

Ni yo misma sé como. A los muchachos del grupo les explicaba los pasos con los dedos. Camina para aquí, ponte allí… Y así surgían las danzas. Si mis condiciones físicas me lo permitieran, fuese bailarina.

Para las obras de teatro ya tenía la base de La Colmenita y me guiaba por sus patrones de actuación. Mis canciones las hago basándome en la vida, en mis experiencias personales... Lo de la pintura es casi por herencia, en mi casa todo el mundo pinta. Me gusta hacer rostros, paisajes… Y también soy una admiradora del séptimo arte. Me encanta el cine.

-Según cuentan los que te conocen,

desde niña has dicho que Fidel es

tu segundo papá. ¿Por qué?

Sí, lo he dicho y lo sigo diciendo. Jamás olvidaré el día que lo conocí. Fue en la tribuna número 100, en el Palacio de las Convenciones, por el regreso de Elián. Aquel día canté Viva la esperanza, esa canción me la hizo mi abuela y yo le puse la música. Después que terminé, él me llamó y me preguntó quién me había enseñado a cantar tan bonito.

Cuando aquello yo estaba en octavo grado y desde ese momento estuvo al tanto de mis estudios. Mandó a hacer un Plan Piloto o de Prueba dirigido por el  Centro Nacional de Casas de Cultura. El plan consistía en habilitar un local cerca de mi casa con las condiciones necesarias, con  profesores  especializados en música y en las otras asignaturas que debía recibir, para que allí me graduara de doce grado y, a la vez, pudiera estudiar música. Gracias a mi segundo papá me hice músico.

-Mercedita, no has dejado

de mencionar a tu abuela…

Sucede que ella es fundamental en mi vida. Primero, porque ha creído en mí, porque confía en que puedo salir adelante y se ha sacrificado por verme realizada. No ha dejado de estar pendiente de  lo que hago. Sin ella hubiese sido imposible.

Para Mercedita el mar es imprescindible. Su familia tuvo necesidad de mudarse de Ciudad de La Habana para Playa Baracoa por recomendaciones del médico, pues la brisa marina le ayuda a calmar las crisis de asma.

“Me fascina el mar y algún día me gustaría llegar a lo profundo de él. He nadado, pero no hasta el fondo.  A veces, cuando siento que no puedo más, me pongo a mirarlo. Me atrae su inmensidad, su silencio. Y también porque el azul es mi color favorito.”

-El amor para Mercedita…

El amor… El amor es todo en mi vida, es el eje de mi vida. Si me falla algo en el amor las cosas no funcionan muy bien. Me da paz, tranquilidad. Hay quien lo pone en un segundo o tercer plano. Yo no. Para mí es lo primero. Para lograr algo, tengo que ponerle amor. Y para esperar algo, tiene que ser con amor.

-¿Algún sueño?

Sí, muchos. Uno de ellos es poder visitar las pirámides de Egipto. Me atrae  todo el misterio de la cultura egipcia. Pero el más grande de todos es poder ir a la Luna. Me gustaría contemplar la Tierra desde allá arriba. ¿Te imaginas componer una canción desde la Luna?

El tiempo corrió sin darnos cuenta. Bastó con voltear la mirada hacia la ventana para saber que la última pregunta reclamaba a gritos su turno. La noche había llegado. Esta vez, las manos le hacían el favor de cruzar las delgadas piernas.  ¡Esas manos!  Ahora, entre un tosido y otro, con las lágrimas asomadas a los ojos, y luego de un corto silencio, responde: “Sí. He estado ingresada más de 400 veces y de ellas 350 en terapia intensiva, pero cuando tengo presentaciones las hago en plena crisis asmática.
        
Cuando no tenemos transporte para ir a alguna presentación o a otro lugar, salgo y me voy en rastra, en camión o en lo que sea. Claro, sola es imposible. Siempre con la ayuda de mi familia y de mis amigos. No tengo nada que me detenga para lograr lo que quiero, como quiero. Yo no tengo límites, ni barreras, ni fronteras.”    

Ficha Técnica:

Objetivo central: Demostrar que una discapacidad física no es impedimento para alcanzar metas.

Objetivos colaterales: Reflejar la visión de Mercedita sobre la vida. Dar a conocer los caminos por los que ha tenido que recorrer para alcanzar sus sueños. Demostrar su talento y amor por el arte. 

Tipo de entrevista:
Por sus Participantes: Individual.
Por su Forma: Mixta.
Por su Contenido: De personalidad.
Por el Canal que se obtuvo: Encuentro directo.

Tipo de título: De cita textual.
Tipo de entrada: Retrospectiva.
Tipo de cuerpo: Mixto.
Tipo de preguntas: 1: abierta. 2: abierta. 3: directa. 4: polémica. 5: directa. 6: abierta.
Tipo de conclusión: Frase de impacto que evidencia el final.

Fuentes consultadas: No documentales, no tradicionales, directas.
(Para la realización de la entrevista fueron consultados su abuelo Octavio Olivera, su abuela Carmen Luisa Rubio, dos integrantes del grupo Meñique 2000 y  los demás miembros de H-Qbano).