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Isla al Sur

Entrevistas-Trabajos Docentes

“YO CORRÍ CONTRA FANGIO”

“YO CORRÍ CONTRA FANGIO”

 

 

OLIVIA MARÍN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

 

 

Me recibe sonriente, con un  tabaco encendido en la mano y un termo de café a su lado, en el suelo. Me dice: “Espérate ahí, muchacha”; mientras le indica al chofer de un Lada: “Parquee allí, al doblar”. ¡¿Quién podría imaginarse que detrás de aquel parqueador se encuentra un antiguo corredor de autos de los años 50?!

Elías Regalado, de 87 años, se enorgullece de proclamar que conoció a Fangio, el Dios del timón argentino, y que además, fue su amigo.

-¿Cuándo fue su primer contacto con los autos?

¡Ay, vieja! Eso fue cuando tenía 11 años. Era un Ford de esos tres patadas, que hoy ya no los hay. Me monté con mi hermana y lo solté en una loma, fui a chocar con la puerta de la casa, los platos de mi madre cayeron al suelo por el impacto y se rompieron todos. Estuve castigado como 2 meses. (Se ríe)

-¿Cómo llegó al mundo de las carreras?

Bueno, trabajaba con uno de mis hermanos en un camión de La Habana a Santiago, llevando papas. Iba casi todas las semanas para allá, hasta que me quedé manejando solo.

Luego comencé a trabajar en la fábrica de cigarros Partagás, en una rastra que llevaba la mercancía a Santiago de Cuba, entonces como viraba para acá vacío, entraba por Santa Clara, por Sagua, esto posibilitó que cuando se diera la carrera de Sagua a La Habana hiciera un tiempo récord de 1 hora y 59 minutos.

-¿Esa fue su primera carrera?

No. Yo empecé corriendo en el circuito Pinar del Río-La Habana, en el año 55. Allí cogí primer lugar, y eso que las carreteras no eran como ahora; en ese tiempo no había autopistas, sino que teníamos que correr por carreteras malísimas.

-¿Cómo conoce a Fangio?

Fue en el taller de la marca de automóviles Buick. Él estaba arreglando uno de sus carros, fui hasta allí y entablé conversación. A partir de ese momento empezó nuestra amistad.

-¿De qué modo comienza a correr con él?

Lo iba a buscar casi todos los días en mi carro, a eso de las doce de la noche, al hotel donde paraba; dábamos una vuelta por el Malecón, un rato manejaba él y otro, yo. Así fuimos practicando los dos hasta que comenzaron las carreras.

-En el Gran Premio de La Habana, en el 57,

Fangio no pudo correr por estar secuestrado,

¿qué expectativas tenía usted para esa carrera?

Yo aspiraba a ganar porque sin Fangio ahí, yo era el mejor, pero de pronto veo que el carro de Cifuentes (García Cifuentes, cubano participante en la carrera) embiste contra las gradas, freno y cuando me bajo ya lo traían cargado, les sugiero que lo pongan arriba del capó del carro y le digo a otro chofer: “Maneja que nos vamos para el Calixto”… y andando la carrera me lo llevé para el hospital.

-¿Nunca la policía intentó vincularlo

con el secuestro de Fangio?

Yo me fui enseguida para Manzanillo, no fuera a ser que pensaran que estaba vinculado. Después que lo soltaron vine para acá y no tuve ningún problema, ni una pregunta me hicieron; pero sí sé que cuando estaba allá la policía registró mi casa varias veces, pensando que tenía documentos o algo. Yo nunca guardé cosas comprometedoras en la casa. ¡Qué va!

-¿Cuál era su vinculación con el movimiento 26 de julio?

Cuando manejaba la rastra que iba para Santiago siempre transportaba uno o dos rebeldes con armas y provisiones. ¡Quién iba a imaginar que en una rastra de la Partagás iban a ir rebeldes!

-¿Cuál fue la última carrera en la que compitió?

En el año 57, de Pinar del Río a La Habana donde cogí primer lugar. De ese recorrido tengo dos carreras realizadas, siempre con una hora exacta.

-Actualmente usted sigue

vinculado a los autos, ¿qué hace?

Pertenezco al grupo de la Macorina (primera mujer que manejó autos de carrera en Cuba) y a otro club, “Autos a lo cubano”. También soy parqueador en los tribunales (Carmen y Juan Delgado, Diez de Octubre), en el turno de 1:30 a 7:00 de la mañana.

-¿No le da sueño?

No, porque mira, te voy a explicar: si cojo el turno de 7:30 de la noche a 1:30 de la mañana tengo que guardar los carros, cobrar y eso. En el segundo turno no es que no tenga responsabilidades, pero es más fácil.

-¿Qué significó para usted la muerte de Fangio?

La última vez que lo vi fue antes de irse, me dijo: “Te voy a mandar una invitación para que vayas a verme”. Cuando ya tenía todo preparado, llega un telegrama diciendo que se había muerto, imagínate tú…

Fangio fue un grande del automovilismo, un campeón. Su muerte fue muy triste para todos los que lo conocimos, los que compartimos con él.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Conocer acerca de la vida de Elías Regalado.

Objetivo colateral: Conocer sobre su relación con Fangio.

Tipo de entrevista:

Por su forma: clásica (de preguntas y respuestas)

Por su contenido: biográfica

Tipo de título: cita textual

Tipo de entrada: narrativa

Tipo de conclusiones: comentario del entrevistado

Fuentes consultadas:

Pasivas:

Documental sobre autos antiguos de Julio Acanda, proporcionado por el entrevistado.

Sitios web en Internet sobre Fangio, autos antiguos de carrera y corredores cubanos.

 

PINTAR CON BACTERIAS

PINTAR CON BACTERIAS

La microbiología cautivó a Carlos Valmaña desde pequeño, pero el arte nunca estuvo entre sus planes; sin embargo, hoy incursiona en la plástica con la forma de vida más antigua que se conoce: los microorganismos. A propósito hoy, 3 de diciembre, Día de la Medicina Latinoamericana.

Texto y fotos:
GABRIELA MENÉNDEZ FORMELL,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Llegué cerca de las tres de la tarde. En este verano de 32 grados Centígrados como promedio diario, subir los cinco pisos fue una verdadera tortura. Casi sin aliento, toqué la puerta blanca con el número 44, e inmediatamente me abrió.

Parecía que esperaba desde hacía rato. Dos sillones de madera aguardaban en medio de la sala, separados por una mesita pequeña. Las paredes, pintadas de una combinación inusual de naranja y malva, estaban llenas de fotografías de formato mediano. Todas representaban un círculo, y dentro de él, había distintas figuras abstractas. Miré a mi entrevistado y afirmé: “Estas son sus obras”.

“Así es”, respondió con una sonrisa el doctor Carlos Ernesto Valmaña Sánchez, máster en Bacteriología-Micología del Hospital Pediátrico de Centro Habana. Con un gesto me invitó a sentar y yo, todavía mirando de reojo las imágenes exóticas, comencé la entrevista con el médico que pinta con bacterias.

-¿Cómo descubrió que podía pintar con bacterias?

Fue de forma espontánea. Una tarde de 2002 se me ocurrió que estos organismos podían servir para expresar ideas y conceptos artísticos que hasta el momento eran desconocidos para mí. Así surgió la idea, pero no estaba seguro de que funcionara en la práctica. Al día siguiente, llegué bien temprano al laboratorio –por ese entonces trabajaba en el Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología (INOR) –, y empecé a experimentar con unos medios de cultivo que ya no servían para diagnóstico microbiológico.

Según el doctor Valmaña, el hecho de conocer la coloración que se obtiene de cada medio de cultivo y perfeccionar la técnica para pintar sobre él, le llevó mucho tiempo: “Es complicado, pues por ejemplo, las tonalidades se logran a partir de la combinación de colorantes básicos y distintos tipos de medios de cultivo, unos suplementados con sangre de cobayo, carnero o caballo, y los que tienen indicadores de óxido-reducción y cambian de color al modificarles el PH.


“También utilizo bacterias de pigmentos propios como el estafilococos áureos (amarillo), otros tipos de Estafilococos que dan matices blancos, etcétera.

“Después de seleccionar el medio y la bacteria a usar, comienzo a hacer los dibujos con instrumentos tradicionales como el asa de nycrom o platino y la aguja –ambos usados para inocular las bacterias–, la espátula de Drigalski, y otros confeccionados por mi mismo.

“Para pintar en la placa de Petri debo ser muy cuidadoso, ya que se trata de una superficie blanda, parecida a una gelatina, y si me equivoco, no puedo solucionarlo.

“En dependencia del microbio que emplee, el proceso puede demorar unas cuatro horas como mínimo. Luego, ya con el dibujo terminado, debo incubar la placa y controlar los parámetros en función del crecimiento bacteriano y, en 24 ó 48 horas, está el resultado.

“Por supuesto, el original es un dibujo biológico efímero, y no se puede conservar por más de 72 horas en vitrinas refrigeradas. Con el paso del tiempo, los microorganismos continúan creciendo y se pierde claridad en la imagen. Por eso, es la fotografía la que permite perpetuar mi obra”.

Al preguntarle sobre el peligro que representa trabajar con organismos infecciosos, comentó con naturalidad: “El riesgo es el mismo que para el trabajo convencional con este tipo de microbios. Se deben respetar las medidas de bioseguridad, sobre todo si se tiene en cuenta que los agentes patógenos que utilizo, son cepas aisladas de pacientes con infecciones tan simples como sepsis urinaria, o más graves como heridas, quemaduras, entre otras”.

Y añade con un ademán: “De hecho, son los médicos los que se llevan una mejor impresión de mi obra, porque saben que con una manipulación adecuada, no tengo por qué enfermarme. Sin embargo, las personas normales se asustan con facilidad y temen tocar hasta las fotos”.

Las temáticas que aborda el doctor Valmaña en sus obras están divididas en cuatro series principales: la Serie África, vinculada con la religión; la Serie Ancestros, se ocupa de las raíces españolas, negras y chinas de nuestra cultura; la Serie Clonación, tema polémico de positivas y negativas consecuencias, y la Serie Universo, que abarca el misterio de la creación del mundo humano.

Usualmente en sus exposiciones, Carlos Valmaña, especialista de primer grado en Microbiología, destina un libro de memorias y, según cuenta, no conoce a nadie en Cuba ni en el resto del mundo que haga un trabajo similar.

Gracias al apoyo de instituciones y amigos, la obra artística de este médico ha sido mostrada en el Museo Nacional de Historia Natural, en el Teatro Nacional de Cuba, en el Hotel Nacional de Cuba, en la Casa Humboldt y en el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, donde fue finalista en el Coloquio Internacional del VI Salón de Arte Digital en la categoría de obra impresa. Además, el doctor Valmaña ha comercializado sus pinturas impresas en una decena de países.

-¿Piensa que esto de hacer arte con las

bacterias es una prueba de que no son

siempre las malas de las películas?

Por supuesto que sí. En la vida nada es negro o blanco, hay matices. Estos microorganismos producen perjuicios, pero también muchos beneficios en la industria láctea, en la producción de pan y cerveza, en la agricultura como controladores biológicos y en procesos vitales de nuestro planeta. El asunto de hacer arte con ellos pienso que es otro motivo más para estudiarlos y acercarnos a su mundo.

-¿Cambiaría sus bacterias por el óleo tradicional?

No lo creo, pero debo confesar que después de hacer el trabajo con ellas me motivé a incursionar en otras técnicas habituales de la pintura, como es el óleo, la monotipia y técnicas mixtas, en función de imágenes abstractas.

Una sonrisa se dibujó en su rostro. “¿Quieres un vaso de refresco?” Yo asentí, y volví a observar las pinturas. Una me llamó especialmente la atención. La figura encorvada, en tonos rosa, fucsia y rojo, con especie de ala, ocupaba el centro de la placa de Petri.

“Esa se llama Ángel; es una de mis favoritas. Verás, por un lado están las bacterias, que producen daño, temor, pero también nos benefician; y del otro el ángel, un mensajero mitológico que puede traer noticias buenas o malas. Todo depende del cristal con que se mire”, dijo entregándome la bebida.

Pie de fotos: El doctor Carlos Valmaña, un microbiólogo que pinta con bacterias. Serie Universo, Ángel (2003). Serie Ancestros, Pluma de Águila (2003). Serie África, Elegguá (2002).

Ficha Técnica:

Objetivo central: Dar a conocer la vocación artística del entrevistado.

Objetivos colaterales: Explicar el proceso de realización de las pinturas. Dar a conocer las temáticas de la obra de Carlos Valmaña, así como los lugares donde ha expuesto. Presentar a las bacterias como organismos que no solo reportan perjuicios, sino que benefician al hombre en la industria y otras esferas de la vida.

Tipo de entrevista:

Por los participantes: Individual
Por su forma: mixta
Por su contenido: de personalidad
Por el canal que se obtuvo: encuentro directo

Tipo de título: llamativo
Tipo de entrada: descriptiva
Tipo de cuerpo: mixto
Tipo de conclusión: de opinión del entrevistado

Fuentes consultadas: entrevistado

“EL MAESTRO ES UN ARTISTA”

“EL MAESTRO ES UN ARTISTA”

WALDO FERNÁNDEZ CUENCA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La profesora María del Pilar García Pereira no imaginó nunca después de dedicarse por más de 30 años al magisterio, emprender la útil tarea de crear una multimedia para el estudio de la gramática y la redacción en idioma español. Ni que uno de sus alumnos le pidiera una entrevista para conocer sobre su vida. Mas, siempre estuvo segura de asumir estos retos como enfrenta el loable quehacer de enseñar. Graduada de la Escuela Normal de Maestros en 1964 y con un vasto desempeño en todos los niveles de enseñanza, explorar su universo de experiencias, es mi gran desafío.

-Profesora, ¿siempre le apasionaron las Letras?

Siempre tuve más facilidad para las Letras que para las Ciencias, fue una gran deficiencia de base, quizás eso motivó que me inclinara por las Letras. Me faltaron  niveles escolares: comenzando cuarto grado, mi tía me saltó, de repente al sexto por problemas personales, pero tenía una memoria de elefante, todo lo que pasaba por mi vista, lo grababa. Aprendí a sumar, multiplicar, dividir fracciones, a sacar por ciento porque veía el proceso, pero no sabía las causas.

-Dedicarse a instruir exige de sacrificio y constancia.

¿Por qué se inclina usted por el magisterio?

Fundamentalmente por una necesidad económica; en aquel momento no analicé si tenía vocación o no, pero me gustó, porque me fascina el arte y creo que el maestro es un artista, adquiere el protagonismo de un actor en escena cuando se enfrenta a sus alumnos.

-¿Qué recuerdos guarda de sus primeros profesores?

Muy buenos. Me acuerdo de aquella profesora de sexto grado en Guanabacoa,  por cierto, hace unos meses me enteré que fue homenajeada por sus 107 años. Ella se llama Matilde Averasturi. Me preparó para ingresar al bachillerato, pues en mi época para optar por este nivel, podías presentarte libremente, mediante  pruebas de ingreso o al terminar el octavo grado. Yo tenía el sexto terminado y con un curso intensivo de tres meses, me presenté y obtuve la plaza.

Te repito tenía una memoria prodigiosa y con solo 12 años comencé a estudiar para bachiller; pero la memoria no lo es todo en el aprendizaje, es una parte importante,  hay que comprender la materia. Aquí comenzaron los problemas, tenía profundas lagunas en Matemática, Física y otras asignaturas. Acudí a repasar con profesores particulares. Por eso hoy,  siempre les digo a mis alumnos, que para mí el proceso humano más importante en el conocimiento es la definición, no puedes hablar de algo desconocido.

-¿Cuál es su primera experiencia como docente?

Comencé en la Escuela No. 8 de la finca El Coronel en el poblado de Aguacate. Iba en tren hasta las cercanías; ahí, en un apeadero, me montaba en un caballo de una familia de la zona, y así podía llegar al lugar. Allí estuve por espacio de dos cursos.

-¿Cómo surge la idea de crear dos discos

compactos para el estudio de la lengua española?

Surgieron de la idea de una compañera que sabe de  computación. Yo  fui profesora de su hijo y ella, satisfecha  el muchacho, me propone realizar esta multimedia que faltaba en la asignatura de español. Para ello contacté con el excelente profesor Leonardo Gómez Sánchez, a quien considero mi maestro, y junto con él emprendimos el proyecto.

-¿Qué temas se abordan en la multimedia?

Trabajamos con temáticas que ofrecen muchas dificultades al estudiante de preuniversitario, incluso al universitario. No desarrollamos un programa ajustándonos a lo impartido en estos niveles, sino que escogimos las temáticas de más dificultad.

Este CD es interactivo, funcional, en él explicamos los capítulos con mucha ejemplificación, planteamos una serie de ejercicios con sus respuestas para la comprobación del proceso enseñanza-aprendizaje, añadimos al final un número considerable de pruebas para el entrenamiento de lo aprendido.

El trabajo fue muy positivo para mí, porque me ayudó a madurar muchos criterios, a consultar textos, autores, y a coincidir con Amado Alarcos Llorach cuando plantea en la última edición de la Gramática Española de la RAE que no existe la gramática perfecta.

-¿Cuáles son los principales problemas que

presentan los estudiantes cubanos en el aprendizaje

de la gramática y la redacción del español?

Transitamos por un período en que el afán por desarrollar la ciencia y la técnica, se marginó el estudio de la lengua. Fue una etapa muy crítica, ya que la lengua es el instrumento básico para comunicarnos aunque utilicemos alguna simbología en las carreras de ciencias. En esta época, el estudio del español no le ofrecía mucho interés al estudiante. Hoy se ha comprendido su importancia, pero en sentido general existe todavía una indiferencia por su aprendizaje. Lo anterior conllevó a una carencia de buenos hábitos de lectura y faltas de ortografía, principales problemas que arrastran hoy nuestros estudiantes.

-¿Cómo definiría el ejercicio de enseñar?

Para ser maestro hay que sentirlo, desear enseñar, saber transmitir. En mi época se planteaba algo muy importante, que el bachiller era una persona con una preparación superior a la de un profesor, pero existía una diferencia entre ellos: al maestro se le dotaba de técnicas para enseñar, tenía métodos para transmitir los conocimientos, mientras a veces un bachiller con más preparación no resultaba ser un buen docente porque desconocía la pedagogía para instruir. Entonces ese profesor, aunque con menos conocimientos, poseía las herramientas necesarias para educar. Por eso podemos decir: el verdadero maestro es quien sabe transmitir sus conocimientos.

-¿Cuál es su valoración de la educación

cubana en estos momentos?

El país ha atravesado etapas muy difíciles en la formación de maestros, primero al principio de la Revolución hubo un gran éxodo de  excelentísimos maestros. Eso ocasionó un gran déficit y hubo que recurrir a todos los que tenían un poco de conocimiento para poner al frente de las aulas. La Revolución se planteó la necesidad de elevar el nivel cultural del pueblo con la Alfabetización, los cursos de seguimiento, la creación de escuelas.

Ahora tenemos una situación bastante compleja, con una población estudiantil muy numerosa, y hay escuelas para todos, pero lo que sí no tenemos son excelentes maestros para todos porque, te repito, para ser maestro hay que tener vocación y aunque se ha hecho un gran esfuerzo con los maestros emergentes, los resultados no siempre son los esperados. Estos maestros son tan adolescentes muchas veces, como los propios estudiantes, y eso no siempre es bueno.

Esto no quiere decir que no rinda sus  frutos, ahora, los resultados no van a ser inmediatos, considero que la propia vida se encargará de ir decantando a aquellos que escogieron este camino simplemente como una opción más. Creo que seguiremos presentando  dificultades, sobre todo, con la enseñanza secundaria, que es la más problemática.

-Posee también experiencia en impartir clases

de Español a estudiantes extranjeros,

cumplió misión en Zimbabwe, ¿qué experiencias

nos puede transmitir de esa tarea? 

Magníficas experiencias y muy notables para mí como profesora. Llegué a Zimbabwe cinco años después de la independencia como colonia británica. Allí formamos a estudiantes zimbawanos en un curso de idioma español con el objetivo de venir a Cuba a graduarse como maestros.

El país tenía muchos profesores extranjeros que no respondían a los intereses nacionales, y surgió ese convenio entre ambos gobiernos por la necesidad de Zimbabwe de formar docentes. Preparábamos todos los años alrededor de 300 estudiantes y seleccionábamos los mejores para venir a Cuba.

Me impactó extraordinariamente el interés de ellos por aprender, porque venían a estudiar gratuitamente una carrera que en su país es costosa. Se esforzaban y aprendían. Un elemento a su favor es que aunque tienen como lengua oficial el inglés, ellos poseen sus propias lenguas, una llamada ndeble y la otra es shona, con un alfabeto muy parecido al español. Otra ventaja es su oído fonemático muy desarrollado por ser un país fronterizo con varias naciones de diversas lenguas y dialectos. Eso les facilitaba el estudio de nuestro idioma.

-¿Cree que está asegurado el relevo de buenos

profesores en el estudio del Español y qué

consejo le daría a los que hoy se preparan?

Sí, está asegurado. El Instituto Pedagógico hace buenas captaciones para los que desean estudiar esta carrera, a pesar de lo que dije de los profesores emergentes. Creo que el país superará esta dificultad, pongo el ejemplo de los profesores que hoy dan clases por televisión, son excelentes profesores y hay cantera. Les aconsejo que sigan estudiando, preparándose, todos los días se aprende algo, y te das cuenta de cuánto camino falta. Que quieran la profesión, para que al final tengan la satisfacción de ser recordados por sus alumnos. 

(2006)

Ficha Técnica:

Tipo de Entrevista: De personalidad.

Tipo de Título: De cita textual.

Tipo de Cierre: De opinión del entrevistado.

 

FIEL A SU MISIÓN HISTÓRICA

FIEL A SU MISIÓN HISTÓRICA

 

 

Luego de 62 años de creado, las tareas plateadas por Ho Chi Minh aún están muy claras en el ejército vietnamita.

HUONG BUI MINH (ROXANA),
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“Fiel al Partido, al pueblo, dispuesto a luchar y sacrificarse por la independencia, por la libertad de la Patria y el Socialismo, dispuesto a cumplir cualquier tarea, superar cualquier dificultad, vencer a cualquier enemigo”, con estas palabras el fallecido presidente Ho Chi Minh hacía alusión al Ejército Popular de Vietnam (EPV), fundado por el 22 de diciembre de 1944.

Con motivo del 62 aniversario del EPV, conversé con el primer coronel Le Thanh Vinh, quien actualmente se desempeña como funcionario en la embajada de Vietnam en La Habana y fue testigo de aquel acontecimiento de la primera mitad del siglo XX que marcaría pautas en la historia del pueblo vietnamita.

-Coronel, ¿con qué objetivos se crea el EPV?

Su razón de ser se encuentra en las ansias de libertad de los vietnamitas. Ha llevado intrínsecamente el sentir de la clase obrera y una profunda nacionalidad y popularidad; es un Ejército que nació del pueblo y por el pueblo lucha. En 62 años transcurridos desde su fundación, bajo la dirección del Partido Comunista de Vietnam, el EPV siempre ha ganado el cariño y la simpatía de su pueblo, así como el apoyo de los ejércitos de los países amantes de la paz mundial.

Siempre ha promovido la tradición patriótica de la nación para desatar una lucha tenaz, valiente, hombro con hombro junto a los que representa y ha  tenido una resistencia prolongada al derrotar definitivamente al enemigo y obtener la libertad de la patria.

Todavía se continúa la búsqueda de mártires caídos en combate en la lucha por nuestra liberación; se han creado grupos que atraviesan montañas, ríos y demás para llegar a todos los lugares del país donde pudieran encontrarse restos de combatientes, los cuales deben ser llevados a sus pueblos natales para que descansen en paz y aliviar el dolor de sus familiares.

-¿Qué papel juega hoy el EPV en la

construcción de la nueva sociedad vietnamita?

Actualmente, en la etapa de industrialización y modernización del país, el EPV está jugando un papel esencial para fortalecer y construir una defensa sólida de todo el pueblo.

El Ejército cada día se vincula más con la población, sobre todo en zonas despobladas, rurales o montañosas. Busca liquidar el hambre, disminuir la pobreza, reparar los daños causados por los desastres naturales y mejorar de esta forma el nivel de vida material y cultural, además de cumplir con sus deberes internacionales.

El EPV, junto con el Partido y el Gobierno, mantienen la estabilidad política, protegen la vida, el trabajo estable del pueblo y construyen el país según sus metas: lograr un pueblo próspero, firme, con una sociedad basado en la igualdad de derechos, democrática y con un elevado nivel cultural.

Ha sido nombrado por los vietnamitas como el Ejército Heroico y las Tropas de Tío Ho (nombre dado cariñosamente al Presidente Ho Chi Minh), y premiado además por la República Socialista de Vietnam (cuatro condecoraciones de Estrella Amarilla, la orden más valiosa de Vietnam).

Actualmente, todas las unidades del EPV realizan la combinación de las marchas de campaña con la movilización de la población. A través de estas campañas contribuye con millones de jornadas de trabajo para ayudar a la población en obras hidráulicas, vías de comunicación, recogida de las cosechas o construcción de casas parar donar a las familias de los heridos o mártires.

También participa activamente en el programa de educación universal para decenas de miles de habitantes, principalmente en las montañas, en la construcción de miles de aulas, puestos médicos para la población, hidroeléctrica pequeñas y emisoras de radio y televisión, mejorando así la vida cultural del pueblo.

Cada vez que ocurren desastres naturales, con el lema “Dispuesto a sacrificar todo por el pueblo”, el EPV moviliza fuerzas y elude los peligros para rescatar a la población.

Por otra parte, el trabajo productivo de EPV al incidir positivamente en  la economía ha mejorada con ello el nivel de vida de los oficiales.

-¿Qué papel tiene el EPV en el actual proceso

integracional para el desarrollo,

sobre todo después del ingreso del país

en la Organización Mundial de Comercio (OMC)?

En el actual proceso de integración internacional para el desarrollo, Viet Nam busca estrechar relaciones con todos los países. En tal coyuntura, el EPV tiene la tarea de mantener en alto la vigilancia revolucionaria y la disposición de aplastar cualquier intento y acto hostil del enemigo. Gracias a los grandes esfuerzos del EPV se garantiza la tranquilidad y el orden de las actividades económicas y políticas de l país, así como en la vida cotidiana del pueblo.

-¿Quién considera usted que sea el enemigo?

El enemigo es todo aquel que intente la injerencia en nuestros asuntos, que perturbe nuestra soberanía. Cualquiera que ose quebrantar nuestra paz se las verá con el EPV. Tal y como sucedió en los años 70, cuando se demostró el heroísmo de los vietnamitas antes la intervención imperialista. Muchos perecieron, pero fue tan noble aquella causa, que de las cenizas resurgió un nuevo país.

-¿Las relaciones del EPV con Cuba?

Las relaciones entre Viet Nam y Cuba son amistosas. Los vínculos entre los dos países se han mantenido y fortalecido. En los años recientes, las relaciones se han incrementado aún más. Las frases inolvidables del Presidente Fidel Castro: “Por Viet Nam, Cuba está dispuesta a dar hasta su propia sangre”, se ha grabado profundamente en la memoria y el pensamiento de cada ciudadano vietnamita en la resistencia antiyanqui por la salvación nacional de nuestro pueblo.

El Presidente Fidel Castro fue el único líder internacional que llegó hasta el campo de batalla de Quang Tri. Estas son acciones que nunca se olvidan. Desde entonces mi corazón es más grande.

(2006)

Ficha técnica:

Objetivo Central: destacar el papel que juega el Ejército Popular de Vietnam en el desarrollo político-social de Vietnam.

Objetivo Colateral: destacar las relaciones Vietnam-Cuba.

 

¡COMPADRE, TÚ ERES MÁS ARTISTA QUE JARDINERO!

¡COMPADRE, TÚ ERES MÁS ARTISTA QUE JARDINERO!

Manuel Vega recuerda las palabras que le dijo un día el pintor del Rapto de las mulatas, Carlos Enríquez.

MIRTHA GUERRA MORÉ
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

A Manuel Vega Ferrer nadie lo conoce en el barrio de Párraga. Sin embargo, a Manolito, el jardinero, sí, al mismo tiempo que señalan su casa con la punta del dedo. Adentrado desde niño en el complicado oficio de la jardinería, conoce como la palma de su mano los secretos de la tierra y de las flores. A la hora del riego, sabe la medida exacta.

Hoy, anciano de 83 años, el no poder hablar, tras una operación de garganta, dificulta su contacto con los demás, pero rebasa los obstáculos con tan solo un pedazo de papel y un lápiz. Esas serán sus herramientas para contestar cada una de mis preguntas.

-¿Cuándo comenzó a trabajar como jardinero?

A los 13 años.

-¿Y sus estudios?

No había dinero. Mis padres eran asturianos pobres, lo poco que tenía era para asegurar el plato de comida. No podían darse el lujo de mandar a cinco muchachos juntos para la escuela.

-¿Cinco hijos?

Sí. Dos hembras y tres varones. De los machos, yo era el menor.

-¿Y quién les enseñó a leer y escribir?

Mi mamá, Carmen, antes de venir para acá, había ido a un colegio para señoritas en Asturias. Y todas las mañanas, después de fregar los cacharros del desayuno y dejar limpia la cocina, se sentaba con nosotros a enseñarnos una a una las letras. Luego, saltaba para los números. Hasta el día que nos quedamos sin techo.

-¿Y cómo resolvieron la casa si eran tan pobres?

El dueño de una de las fincas, aquí en Párraga, dejó que la familia construyera una casita de madera al fondo de sus tierras a cambio de que mi mamá y mis hermanas le cocinaran y lavaran la ropa. Yo, me ofrecí como jardinero.

-¿Quién era el propietario de la finca?

El pintor Carlos Enríquez.

-¿Era muy exigente con las tareas que debían hacer ustedes?

Era hombre justo. No tenía un centavo y siempre buscó la manera de pagar. Me daba las botellas vacías de la noche anterior para venderlas, al otro día, en la bodega. En su casa, casi todos los días, había fiestas.

-Durante la ausencia de Carlos Enríquez en uno de sus viajes a México, usted comienza a colocar, desde la entrada de la finca, botellas enterradas boca abajo. ¿Cómo se le ocurrió?

Él me dejó, antes de irse, dos sacos de botellas carmelitas para vender al bodeguero. Pasan los días y no le di nada al hombre. Hasta que las cogí para bordear las plantas de mar pacífico y los troncos de caoba que hacían de cerca.

-¿Cuál fue la reacción de Carlos al ver aquello en su jardín?

Me dijo: ¡Compadre, si tú eres más artista que jardinero! Ahora sí, te vas a fastidiar, Manolito, porque no doy ni una botellita más para vender.

-¿Entonces le gustó?

Y de qué manera.

-Después de recoger esos recipientes durante años. ¿Cuántos llegó a colocar?

(Deja el lápiz para hacer un gesto con las manos y la boca, trata de indicar la infinidad de las cifras). Miles.

-Manuel, ¿hay algo de cierto en el mito de que la mayoría de esas botellas fueron consumidas por Carlos?

Nunca lo vi tocar una cerveza en su vida. Su fuerte era el Matusalén. Todos los días desayunaba con una botella en la mesa. Fuera de ese ron, más nada.

En la actualidad, la Casa-Museo Hurón Azul, Monumento Nacional desde octubre del 2002, conserva todavía las primeras botellas puestas por Manolito, en el camino principal que conduce a la morada.

-De su trabajo en la década del 30 en este lugar, he oído elogiosos comentarios sobre el cayo de mariposas que sembró en las cercanías del jardín. ¿Mucho esfuerzo?

Cargar grandes cubos de agua. Las mariposas son flores que se dan bajo riego constante y sol fuerte. Un día sin agua y ya están muertas. Creo que eran casi una veintena.

-En 1947 abandona el Hurón Azul. ¿Por qué?

El cáncer en las cuerdas vocales ya había avanzado mucho. Según el médico, lo mío llevaba operación y debía separarme por un tiempo de la guataca y el chapeo.

-Diez años después de su partida, muere Carlos Enríquez. ¿Qué sintió al saber esa noticia?

Me dio mucha tristeza. Carlos solo tenía 56 años, era todavía un hombre joven.

-¿En esta etapa es cuando realiza sus reproducciones sobre los cuadros De Vigo a la Coruña y La Lola en el pueblo?

Sí. Vi mucho tiempo pintar a Carlos en su estudio. De lo poco que aprendía mirando, hacía mis dibujos a escondidas. Nunca tuve el valor de mostrárselos.

-¿Por qué?

Por vergüenza.

-¿Y esas casitas Hurón Azul de papel maché que hace?

Las hice de todos los tamaños, chiquitas, medianas y grandes. Cogí un lugarcito en el concurso Combate, que se celebra todos los 3 de Agosto, en memoria de Carlos.

-¿Por qué vuelve a trabajar en el Hurón Azul en 1980?

En ese tiempo, el marabú estaba muy crecido en la finca y la maleza cubría la zona del antiguo jardín. También por esa época se comenzó a preparar la casa como museo. Entonces, Raquel Valdés, la primera directora del Hurón Azul, por medio de los vecinos, llegó a mi casa para pedirme ayuda. Ella quería regresar aquel lugar a lo que había sido antes. Todos creían a sus espaldas que estaba chiflada.

-Pero, ¿usted aceptó?

Sí. También tenía mi poquito de esperanza.

Al final, Manolito logró, después de siete años de trabajo, regresar el jardín de Carlos Enríquez. Desde las seis en punto de la mañana se le veía marchar, guataca al hombro, para el mismo lugar: “Debía adelantarme al sol”.

Lamentablemente, ya no contamos con su presencia física, pues falleció el pasado 13 de julio. Pero basta una visita a aquel jardín, donde hoy descansan sus cenizas, para apreciar la obra que nos dejó.

Ficha técnica:

Objetivo Central: Dar a conocer la entrega de Manuel Vega al Hurón Azul, su estrecha relación con este lugar como jardinero de Carlos Enríquez.

Objetivos colaterales: Tratar de acercar al lector a la faceta artística de Manuel, al mismo tiempo que se abordan pinceladas de su vida personal.

Tipo de entrevista:

Por los participantes: Individual.
Por su forma: Mixta.
Por su contenido: De personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Directa.

Tipo de título: De cita textual.
Tipo de entrada: De presentación.
Tipo de cuerpo: Mixto.
Tipo de cierre: De información

Por el tipo de pregunta:

-¿Cuándo comenzó a trabajar como jardinero? Cerrada.

-¿Y sus estudios? Abierta.

-¿Cinco hijos? Cerrada.

-¿Y quién les enseñó a leer y escribir? Cerrada.

-¿Y cómo resolvieron la casa si eran tan pobres? Abierta.

-¿Quién era el propietario de la finca? Cerrada.

-¿Era muy exigente con las tareas que debían hacer ustedes? Cerrada.

-Durante la ausencia de Carlos Enríquez en uno de sus viajes a México, usted comienza a colocar, desde la entrada de la finca, botellas enterradas boca abajo. ¿Cómo se le ocurrió? Abierta.

-¿Cuál fue la reacción de Carlos al ver aquello en su jardín? Abierta.

-¿Entonces le gustó? Cerrada.

-Después de recoger esos recipientes durante años. ¿Cuántos llegó a colocar? Cerrada.

-Manuel, ¿hay algo de cierto en el mito de que la mayoría de esas botellas fueron consumidas por Carlos? Explorativa, abierta.

-De su trabajo en la década del 30 en este lugar, he oído elogiosos comentarios sobre el cayo de mariposas que sembró en las cercanías del jardín. ¿Mucho esfuerzo? Cerrada.

-En 1947 abandona el Hurón Azul. ¿Por qué? Abierta.

-Diez años después de su partida, muere Carlos Enríquez. ¿Qué sintió al saber esa noticia? Abierta.

-¿En esta etapa es cuando realiza sus reproducciones sobre los cuadros De Vigo a la Coruña y La Lola en el pueblo? Cerrada.

-¿Por qué? Abierta.

-¿Y esas casitas Hurón Azul de papel maché que hace? Abierta-Explorativa.

-¿Por qué vuelve a trabajar en el Hurón Azul en 1980? Abierta.

-Pero, ¿usted aceptó? Cerrada.

 

 

“LA VIDA ES UNA CAJA DE SORPRESAS”

“LA VIDA ES UNA CAJA DE SORPRESAS”

A Margarita Arias Medina y Juan Ernesto Pérez Morales los separaron los mismos ideales que una vez los unieron. Pero aunque en su relación “muy pocas cosas han sido color de rosa”, son el ejemplo de que las historias de amor existen.

Texto y foto:
KARLA VALERO TIELES,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El sol entra por las persianas y parecen llenarse de alegría las decenas de violetas del modesto apartamento. En la radio –a bajo volumen- se escucha un popular bolero de los años 50. Sentados frente a mí, dos seres que parecen estar hechos el uno para el otro. Ambos se intercambian miradas amorosas que recuerdan a una pareja de recién casados.
A pesar de 47 años de matrimonio,  Margarita Arias Medina y Juan Ernesto Pérez Morales aseguran amarse como el primer día. Ambos son graduados de Ciencias Políticas. Ella, actualmente, profesora de Filosofía y él, jubilado por problemas de salud.

Nostálgico por los recuerdos, Juan Ernesto cuenta cómo se conocieron: “Fue cuando estudiábamos el cuarto año de bachillerato en el  Instituto de Segunda Enseñanza del Vedado,  en 1958. Ella tenía 18 años y yo 22. Era una mujer preciosa. Intenté enamorarla desde el primer momento, pero me dijo que no podía tener novio. De haber sido un capricho no hubiese insistido, pero esa muchacha tenía algo especial.”

Ella sonríe pícara y lo interrumpe: “Él me gustaba, pero en ese momento no podía tener novio. No disponía de mucho tiempo ya que trabajaba y estudiaba. Además, había un motivo muy importante: todos en la familia estábamos inmersos en la lucha clandestina.

“La casa de mi padre estaba fichada por la policía, era la sede del Movimiento 26 de Julio en Lawton. Él  y mi hermano permanecieron escondidos hasta el triunfo de la Revolución por estar bajo la orden de búsqueda y captura.

“Yo vivía con mi tía y allí había mucha actividad. Colaborábamos repartiendo bonos, escondiendo a algún revolucionario, o recogiendo medicinas y ropa para mandar a la Sierra. Nada más entrar en la casa se veían los cables para escuchar Radio Rebelde. Se hacía evidente en lo que andábamos. ¡Imagínate!, aparecerme con un novio era muy arriesgado.”

-Entonces, Ernesto, ¿cómo logró

que Margarita cambiara de opinión?

Eso fue algo casual. La vida es una caja de sorpresas y lo que ella no sabía era que yo también andaba en lo mío. Cierto día, un grupo de jóvenes “revoltosos” puso una bomba en el baño de las muchachas del Instituto. Rápidamente el director, oficial del Servicio de Inteligencia Militar (SIM), llevó a su despacho a todos los sospechosos para entrevistarlos. En ese grupito estaba yo. Y fue cuando ella me vio.

Desde ese momento las cosas fueron diferentes para Margarita: “Enseguida, al notar sus nervios, supe que estaba involucrado en todo aquello. Saber que era revolucionario lo cambiaba todo. Al verlo en esa situación tan peligrosa me di cuenta de que lo quería.”

Para Ernesto, a pesar de las limitaciones propias de la época y el escaso tiempo del que disponían los dos, el noviazgo fue una de las etapas más hermosas de sus vidas. Margarita también recuerda esos inolvidables momentos, y con un brillo inusitado en la mirada, cuenta lo convulsa que fue la relación por tratarse de dos jóvenes colaboradores de la lucha clandestina.

“Sacrificamos gran parte del tiempo que normalmente se dedican las parejas. Ernesto no me visitaba mucho porque él estaba muy involucrado en la lucha. Y aunque yo no figuraba en los listados del movimiento, también colaboraba.

“Como mi hermano no podía salir de la casa porque lo buscaba la policía, muchas veces yo le hacía sus recados. Era una vida agitada y la angustia de pensar que a Ernesto podía pasarle algo terrible. Pero también la emoción alimentaba aquel idilio.

Con el triunfo de la Revolución todo empezó a tomar su nivel. Pero aunque ellos creyeran que finalmente había llegado el “vivieron felices por siempre”, la realidad se tornó diferente. La actividad de Juan Ernesto, ahora en tareas también difíciles, se hizo más complicada y exigía mayor compromiso.

A la par, despertó en Margarita su vocación por el magisterio y decidió alfabetizar en las montañas, lo cual significaban cinco años lejos de todo. Esta vez, los separaban los mismos ideales que un día los unieron.

Margarita recuerda la Campaña de Alfabetización como una de sus mejores experiencias: “Tuve que pasar tres meses de adiestramiento en un lugar llamado Minas del Frío. El miedo no lo puedo negar. Todo el que subió sabía que estaba arriesgando su vida. Pero yo me sentía en deuda con la Revolución.”

Por veleidades del destino, su ubicación no fue la que ella esperaba, sino en la Escuela de Instrucción Revolucionaria para la Superación de la Mujer, en la ciudad: “No poder ir a las montañas me entristeció mucho. A pesar de eso, viví momentos inolvidables. Tuve la oportunidad no solo de enseñar a esas mujeres a leer y a escribir; sino de ayudarlas a mejorar sus vidas, tomar decisiones, defenderse. La Campaña de Alfabetización fue algo muy grande; tanto en la sierra como en el llano.”

Como dice el refrán, “lo que sucede conviene”. La ubicación de Margarita en la brigada de instructoras posibilitó el reencuentro. Esta vez para no separarse nunca más. “El 16 abril de 1961 tiene doble significación en esta casa”, cuenta Juan Ernesto. “Hubo dos declaraciones importantes: la del Carácter Socialista de Cuba y la mía. Yo estaba con la Seguridad, monitoreando la concentración, y de repente la vi, en primera fila con el resto de las instructoras.

“Eran muchas vestidas iguales, con el uniforme de las milicianas; pero Margarita siempre se ha destacado en todo. Andaba muy pintada y arreglada, y tenía una forma muy particular de ponerse la boina. No pude resistir la tentación, puse a un compañero a cubrirme y fui corriendo hasta donde ella estaba.

“Aún hoy no sé cómo logré alcanzarla, porque había tanta gente que no se podía ni caminar. Por poco se mure del susto cuando al tocarle el hombro, se dio la vuelta y me vio. Nos casamos el 15 de junio de 1962 y hasta el día de hoy.”

Margarita asegura que no ha sido fácil mantener una relación tantos años: “Al principio del matrimonio fue aún más difícil. Trabajábamos y estudiábamos en la Universidad, no nos quedaba tiempo para nada. Quizá otra pareja no lo hubiese soportado. Mi mamá decía que éramos el matrimonio más raro que había visto en su vida. No discutíamos por el dinero, o por las cosas de la casa, sino de política.

“A nosotros no solo nos unía la pasión y el amor; los intereses y los ideales también. Muchas veces yo estaba haciendo la comida y Ernesto me leía los resúmenes. Entonces, cuando tenía examen recordaba: 'esa pregunta es la del pollo'. En nuestra historia muy pocas cosas han sido color de rosa, pero aquí estamos…”

-Y el amor, ¿muere con  los años…?

Responden al unísono: “Para nada…”. Se miran con franca complicidad amorosa, y continúa Ernesto: “La pasión cede, pero…”, Margarita cierra la frase: “Nace una nueva aventura: seguir juntos hasta el final.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Demostrar que las personas aparentemente comunes pueden ser protagonistas de grandes historias de amor.

Objetivos colaterales: Conocer cómo era la vida de dos jóvenes que colaboraban con la lucha clandestina. Recapitular momentos importantes de la Revolución como la Campaña de Alfabetización. Buscar los motivos que posibilitan que una relación se sostenga a pesar de tantos años y contratiempos.

Tipo de entrevista:
Por los participantes: Colectiva.
Por su forma: Mixta.
Por su contenido: De personalidad o biográfica.
Por el canal que se obtuvo: Encuentro directo con los entrevistados.

Tipo de título: De cita del entrevistado.
Tipo de entrada: Descriptiva.
Tipo de cuerpo: Mixto.
Tipo de preguntas: 1- De exploración; 2- Abierta.
Tipo de conclusión: Frase de impacto que evidencia el final.

Fuentes Consultadas: 
No documentales:
Margarita Arias Medina y Juan Ernesto Pérez Morales.
Vecinos de los entrevistados.

RETRATO DE UNA ÉPOCA

RETRATO DE UNA ÉPOCA

Desde la peluquería, Caridad Vidal Sánchez evoca hechos inolvidables como la quema de “El Encanto”, las persecuciones contra jóvenes universitarios durante la dictadura batistiana, el triunfo de la Revolución…

Texto y foto:
YULIANELA RODRÍGUEZ VALLINA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Cary descubrió desde muy pequeña su vocación: ser peluquera. Cuando tenía ocho años se escondió con una amiguita debajo de la cama para cortarle el cabello. Los crespos de la pequeña, que le llegaban a la cintura, en escasos minutos cubrieron el suelo. Las familias de las niñas  por poco no vuelven a dirigirse la palabra, pero así, Caridad Vidal Sánchez encontró una pasión que la acompaña todavía. Nació en Matanzas el 15 de noviembre de 1935,  y  a los 15 años se mudó para La Habana por razones económicas.

“No quería venir a vivir aquí porque adoro mi tierra natal. Ya había terminado la secundaria y dejé los estudios, a mí lo que me gustaba era la peluquería. Recibí cursos importantes de masaje, limpieza de cutis, maquillaje, es decir, dominaba todo lo relacionado con la belleza femenina”.

En la peluquería Vogue, ubicada en  27 entre N y E, empezó a trabajar por primera vez como peluquera. Allí, aunque tenía un buen salario y una excelente clientela, principalmente las artistas de Radio Centro, vivió momentos muy difíciles por la situación política del país.

“Los alrededores de Vogue eran, en su mayoría, casas de huéspedes.  En ellas se quedaban muchos jóvenes que estudiaban en la Universidad. La policía mantenía una persecución continua en busca de aquellos muchachos, nos sacaban a diario de la peluquería para registrarla. Nunca hablamos, aunque sabíamos de todos los que venían buscando, porque llegaban con las listas en la mano”.

Como los interrogatorios aumentaban y la violencia en ellos también, la familia no le permitió a Cary seguir  trabajando en esa peluquería, así que se trasladó a Fin de Siglo en mayo de 1957.

“Esa tienda estaba muy custodiada, allí no podía entrar nadie vinculado al proceso revolucionario. Existía una disciplina muy recia, desde el primer momento te leían la cartilla, como se dice. Imponían hasta los temas de conversación que debías emplear, las modas, las líneas de corte de cabello...”.

Pionera en muchos aspectos, Fin de Siglo fue la primera de las grandes tiendas que instaló el aire acondicionado, la primera en extender facilidades de crédito para las personas de modestos recursos, en colocar sistemas mecánicos y electrónicos en su contabilidad. Poco a poco se agrandó hacia Galiano y amplió a la vez sus cinco pisos por Águila y San José.      

Entre los acontecimientos que vivió Cary en ese lugar, estuvieron las visitas de Marta Fernández, la esposa del presidente de la República en aquel entonces, Fulgencio Batista.

“Los periódicos Información, El Diario de La Marina y otros, anunciaban la visita de la esposa de Batista a las tiendas, “en contacto con todo el pueblo”. ¿Qué pueblo? Si al centro solo entraban los miembros de su escolta, vestidos de civil tanto mujeres como hombres. Los trabajadores no podían ni moverse mientras ella recorría el lugar, miraba las telas… Los diarios sacaban las fotos con la tienda llena de personas, pero nosotros sabíamos que era mentira. Las máquinas bloqueaban las calles y no dejaban pasar a nadie”.

Cuando triunfó la Revolución, el primero de enero de 1959, Cary se encontraba en su casa  y una vecina  le avisó que Batista había escapado del país.

“Lo más lindo que recuerdo de ese día fue salir corriendo para avisarle a mi hermana, a pesar de los regaños de mi madre. Mi cuñado se vistió, le pusimos una bandera cubana al carro y nos paseamos por todo el Vedado. Yo me emociono al acordarme de la gente, los gritos: aquello fue algo maravilloso”, contó, luchando contra las lágrimas en un rostro que no renuncia a la coquetería de lucir siempre bien arreglado.

“Otro momento muy especial de aquellos primeros años es cuando se firmó la Ley de Reforma Agraria. Todo el comercio de La Habana se vistió de blanco, con sombrero de yarey y la bandera cubana, en honor al campesinado cubano”.

Entre los principales cambios en las tiendas después de 1959 estuvieron la creación de guarderías, idea impulsada por la compañera Fe del Valle, para que las madres trabajadoras no perdieran el empleo. También, el establecimiento de salarios fijos, ya que anteriormente en este sector se cobraba al porciento.

“Había personas que no estaban de acuerdo con la medida, pero existían grandes injusticias con el otro sistema de pago. En el caso de nosotros, los peluqueros, que teníamos una clientela bastante estable, no nos veíamos tan perjudicados. Aunque, por ejemplo, los vendedores de las tiendas, cuando disminuían las ventas, ganaban una miseria, y les exigían vestir bien, perfumados y arreglados. Considero que esa decisión fue muy justa, ya que igualó las posibilidades y los derechos de los trabajadores”.

Una de las páginas más tristes de la historia de la Revolución en sus inicios fueron los ataques terroristas que enfrentó el país. Entre ellos, estuvo la quema de la tienda El Encanto, el 13 de abril de 1961, suceso del cual Cary fue testigo.

“Recuerdo que fue un día normal, tal vez hasta sin mucho movimiento. Incluso comenté con una de las muchachas que trabajaba allá sobre cómo habían tenido ellos la clientela. Antes del hecho, los anónimos con amenazas los habíamos recibido nosotros, por eso me sorprendí de que el ataque no fuera contra Fin de Siglo.

“Después comprendí que no había sido por gusto, sino que El Encanto tenía un  tipo de construcción americana, toda de madera y revestida con un material parecido a la mampostería. Además, las cajas estaban en la planta superior y el dinero se enviaba hacia ellas a través de un túnel y por ahí mismo regresaba el vuelto y el comprobante. En ese conducto metieron el fósforo vivo, todo se quemó en minutos”.

A Fe del Valle, le tocó la guardia de Milicia en el quinto piso de la tienda. Alrededor de las 19:00 hora local se desató el incendio intencional de grandes proporciones y Lula, como le llamaban cariñosamente sus compañeros, se entregó de lleno a salvar los bienes del pueblo. Al percatarse los trabajadores de que ella no aparecía, la buscaron infructuosamente. Además sufrieron lesiones y quemaduras otros 18 empleados de la mayor tienda de Cuba.

“Ese día nos quedamos de guardia, durante 72 horas, y vimos como apagaron el fuego, recogieron las cenizas y los escombros. También, presenciamos la búsqueda de los restos de Fe, fueron momentos muy tristes. Ella era una mujer muy buena, una dirigente sindical esforzada. Todos la admirábamos y la queríamos porque siempre se preocupó por los trabajadores, por sus problemas y necesidades. Las mismas circunstancias de su muerte demuestran la clase de gente que era, capaz de dar la vida por cumplir con su labor, por no defraudar a quienes confiaban en ella”.

Después de tan lamentable hecho, los peligros no cesaron, los anónimos y las llamadas intimidantes eran frecuentes. Todo con el propósito de crear un mal ambiente en los centros de trabajo y para que las personas abandonaran sus puestos.

“A partir de ese momento comenzamos a hacer guardias diarias en la tienda. Encontramos bombas en el departamento de caballeros, en el de niños, que no explotaron por hallarse a tiempo. Las amenazas duraron alrededor de dos años”.

Cuando tuvo a sus dos hijos, no pudo continuar  trabajando en Fin de Siglo por lo lejos que quedaba de su hogar, y decidió abrir una peluquería en el garaje de su casa.

“Actualmente no sigo trabando, ya el cuerpo no me responde, es tiempo de descansar. Esa fue mi vida, cortar el cabello, y por hacer lo que más amaba fue tan linda y tuve tantas amistades. Ahora lo que me queda es dar un consejo cuando me permiten darlo y recordar. Yo me siento feliz y si tuviera que pedir algo, fuera salud para seguir adelante”.

Ficha técnica:


Objetivo central: Obtener el testimonio de Caridad Vidal Sánchez, una mujer sencilla, pero con anécdotas y vivencias interesantes y de valor histórico. Además, resaltar el ejemplo laboral de la entrevistada y sus compañeros de trabajo. 

Objetivos colaterales: Buscar datos inéditos de hechos históricos relevantes, antes y después del triunfo de la Revolución en 1959. También, obtener la visión personal de la entrevistada como testigo y protagonista de muchos de ellos.

Tipo de entrevista:
Por sus participantes: individual
Por su forma: de citas
Por su contenido: de opinión con elementos de entrevista de personalidad.
Por el canal que se obtuvo: encuentro directo (cara-cara)

Tipo de título: de alusión al tema
Tipo de entrada: de anécdota
Tipo de cuerpo: de citas
Tipo de conclusión: opinión del entrevistado

Fuentes consultadas:

Fuente no documental: la entrevistada

Fuentes documentales:

Bianchi Ross, Ciro: “Anuncios”, http://www.juventudrebelde.cu.

Consultado  el 4 de julio.

Rubén Aloma, Félix: “Fe del Valle: una heroína de estos tiempos”, http://www.radio@metropolitana.icrt.cu.

Consultado el 4 de julio.

Rabanal Ojeda,  Yucelyn: “Muere Fe del Valle Ramos”, http://www.cultstgo.cult.cu.

Consultado el 25 de junio.

Suárez Ramos, Felipa: “Una vida segada por el terrorismo”, http://www.trabajadores.cu.

Consultado el 25 de junio.

EL MEJOR AMIGO DEL PERRO

EL MEJOR AMIGO DEL PERRO

Agustín Artilles Romero, afirma la necesidad de que los niños tengan una mascota y confiesa estar enamorado de los labradores.

ANALEIDA PUERTO IGLESIAS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

De niños muchos quieren tener mascotas y son los perros los animales más solicitados. De estos, existen diferentes tipos, entre los de mayor popularidad en nuestro país figuran el dálmata, el salchicha, el chulo o sato. Quizás uno de los menos conocidos es el Labrador retriever.

La raza Labrador es oriunda de Terranova. En 1887 recibió su nombre actual, tal vez para ser distinguido de otros perros terranova utilizados como retrievers (cobradores de presas), pues al principio eran adiestrados para descubrir y atrapar presas heridas o muertas, sobre todo pájaros acuáticos y faisanes.

Una de las personas más conocedoras sobre los caninos de esta especie en Cuba es Agustín Artilles Romero, actual presidente de la Asociación Nacional de Labradores: “Esta raza entró al país por el año 1996 cuando Celia Guevara importó dos ejemplares desde Chile: Dalí y Cobra. Antes de ese momento no existen registros de que hubiera perros de dicha raza aquí.

“Desde aquel momento, Celia se encargó de ir, poco a poco, incrementando el número de camadas en el país. Con el paso del tiempo las personas se fueron interesando, aparecieron criadores de la raza y algunos extranjeros comenzaron a traer ejemplares de sus países. La entrada de labradores contribuyó a que la cifra aumentara hasta llegar a la que tenemos hoy, aproximadamente 500 perros.”

Los labradores se caracterizan por ser canes de trabajo, muy obedientes, excelentes nadadores y tener un pelaje impermeable en casi su totalidad, que puede ser blanco, amarillo o chocolate. Además, se distinguen por rastrear los olores en el aire y no en el suelo como lo hace el resto de los perros.

“Por su espectacular olfato y sentido de la orientación, se emplean para guiar invidentes, detectar drogas y explosivos, en brigadas de salvamento y rescate, porque se caracterizan por ser muy obedientes. También a estos rasgos distintivos se puede sumar el de ser especiales para tener en casa, pues no muerden y son sociables con niños y adultos”, afirma el experto.

Los ojos le brillan cuando habla del “mejor amigo del hombre”, sin importar la raza que estos sean. De pequeño siempre le gustaron los animales: “Me dedico a criar perros hace algún tiempo y específicamente labradores desde 2002. Tuve una perrita sata, que en realidad no era mía, pero yo la cuidaba y alimentaba. Un día desapareció y eso me puso triste, así que decidí tener mascotas parecidas a ella.” 

Otros de los rasgos físicos más representativos de los labradores es que los machos miden unos 56 centímetros y pesan entre 25 y 32 kilogramos, las hembras son algo menores. La cabeza es ancha, las orejas, de tamaño medio, caen pegadas a los lados, los ojos son negros o castaños, el pecho grande y las patas rectas. Su característica cola de castor es mediana, muy expandida en la base y más delgada hacia el final, está cubierta del mismo pelo, corto y denso que forma el pelaje.

“Son animales que gozan de buenas condiciones físicas, fuertes y poco vulnerables a la humedad, virtud que les permitió adaptarse a las condiciones climáticas de nuestro país. Su estructura corporal y tamaño medio del corazón, los hace ser muy resientes con una dieta fácil de sobrellevar porque comen de todo.”

Con el propósito de que la línea de los ejemplares existentes en Cuba mejore se importan con la ayuda de otros criadores del mundo como el colombiano Alfredo Vallejo Garcés, quien envía siete u ocho cachorros anualmente. También se cruzan los perros que tenemos, pero no es muy recomendable utilizar mucho esta última vía porque ser todos de la misma sangre pueden salir cachorros con malformaciones y trastornos similares.

“Durante los últimos cinco años el Labrador retriever en Cuba ha tenido un avance sustancial en cuanto a cantidad y calidad se refiere, porque hemos ganado experiencia en su manejo.”

Si decidimos tener una mascota, no importa cual, debemos ser  responsables, pues ellas requieren de nuestro tiempo y dedicación. A los labradores les encanta caminar, jugar y hacer ejercicios, además, vivir en un espacio limpio y con abundante agua.

“Las condiciones para ser miembro de la Asociación son igual que en los otros grupos caninos: primeramente, amar la raza; luego, tener un ejemplar y después, tiempo, mucho tiempo, porque es una gran responsabilidad, pues ellos necesitan realizar, al menos, dos horas diarias de ejercicios. Si se tiene un perro, sea o no de raza, no es para andar exhibiéndolo como objeto.

“La Asociación tiene como objetivo principal agrupar a los criadores de la raza con el fin de promover exposiciones y ayudarnos en lo a que a alimentación y medicamentos respecta.”

Durante el año este grupo realiza exhibiciones en el antiguo Cinódromo del municipio capitalino de Playa, en el Estadio “Eduardo Saborit”, que les fue otorgado por el gobierno para realizar las exposiciones. Con frecuencia son ocho las actividades realizadas. De ellas, cuatro tienen carácter internacional, el resto nacional.

A estas citas del deporte canino so solo asisten los competidores, sino la población en general: “La publicidad de las actividades que realizamos ha sido escasa, pero aún así, van muchas personas a ver el fruto de años de trabajo.”

Dentro de los asistentes a las exposiciones, el público infantil es el de mayor peso. Muchos salen de las actividades con el deseo de tener una mascota, pero los padres, sin miramientos, se niegan. Lamentablemente, la mayoría de ellos imponen su decisión y no explican a los pequeños el porqué se hace imposible complacerlos en el momento.

“Está científicamente probado que los niños son más felices cuando tienen un animalito, no importa si es grande o chiquito. Si luego de analizar las circunstancias y determinar que no es conveniente  por el momento tener un perro, pueden llevar a los pequeños a las exhibiciones para que se relacionen y jueguen con ellos. Aunque soy del criterio de que si se quiere, se puede.”

Ficha Técnica:

Objetivo Central:
Conocer acerca de los Labradores retriever en Cuba a través de Agustín Artilles Romero, Presidente de la Asociación Nacional de Labradores.

Objetivos Colaterales: Cómo entró la raza al país. Cómo surgió la idea de criar labradores. Cuándo comenzó a criar labradores.

Tipo de entrevista:
Por los participantes: individual
Por su forma: de cita
Por su contenido: de personalidad
Por el canal que se obtuvo: informativa

Tipo de título: llamativo
Tipo de entrada: presentación del entrevistado
Tipo de cuerpo: de cita
Tipo de conclusión: de opinión o comentario de la entrevistado

Fuentes consultadas:

Agustín Artilles Romero, entrevistado.

José Martín, criador de labradores