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Isla al Sur

Entrevistas-Trabajos Docentes

VOCERO DE LA CULTURA

VOCERO DE LA CULTURA

Francisco Linares Ibarra, licenciado en Pedagogía y asesor literario, hace del arte una fuente de dicha en su pueblo natal.

EDUARDO GONZÁLEZ MARTÍNEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Nadie ha estudiado más la historia local que él. Una vieja enciclopedia, multiplicada en decenas de volúmenes, es la reina de su biblioteca. Salvaguardados entre las reliquias están un corto cinematográfico hecho junto con unos amigos en 1974 y su fiel amante,  la guitarra. En el patio de su casa, oculta bajo la sombra de un mogote, asoma la figura inexpresiva de una iguana, mascota singular.

No lo llaman por su nombre. Cuando recorre las calles de su natal Sumidero, pequeño pueblo de las montañas pinareñas, a Francisco Linares Ibarra todos lo nombran Panchi. Hombre emprendedor, comparte su pasión por la familia con la  predilección por la música y la investigación histórica.

Hijo de una familia humilde, comenzó a trabajar desde pequeño para contribuir al sustento del hogar. Limpió zapatos, vendió periódicos y trabajó en una escogida de tabaco; y fueron quizás esas necesidades las causantes de su deslumbramiento por el mundo de los libros, el cual le ofrecía sabiduría y posibilidades de superación.

Francisco siempre luchó por superarse a pesar de no  tener más guía que la de unos padres amantes de la lectura, pero carentes de la preparación necesaria para ayudarlo. Un hecho cambió para siempre su vida.

“Comencé a estudiar con siete años, cuando triunfó la Revolución,  en la escuelita del poblado. Mis padres no podían influir mucho en mi educación, pues no estaban preparados para ello. Solo sabían brindarme un ejemplo de rectitud a toda prueba y su amor al trabajo, además de impulsarme a aprovechar las grandes oportunidades ofrecidas por los  cambios que venían ocurriendo”.

-¿Qué posibilidades culturales existían en la comunidad en aquellos tiempos?

En el pueblo no había biblioteca y los libros se convirtieron para mí  en una búsqueda incansable. Los pedía prestados o aprovechaba para comprarlos en los viajes que hacía a Pinar del Río, la capital provincial.  

Cine sí teníamos; era más bien un cinecito de tablas y zinc donde  la mayoría de las películas las veíamos una y otra vez, además, todas eran del  llamado oeste norteamericano.

-¿Cuáles fueron sus primeras muestras de interés por el mundo de las artes?

Los domingos, al regresar del cine, yo reunía a los amigos del barrio y  recuerdo a mis padres riendo al ver cómo narraba para todos, la película del día. Eso me llevó a soñar con ser actor, aunque mi padre quería tener un músico en casa, y en sexto grado creé un grupo de teatro con mis compañeros de clases.

No teníamos conocimientos, pero sí las ganas de la niñez. Con sábanas y sacos pintados hacíamos la escenografía y así llegamos a montar, incluso, cortos fragmentos de obras de Lope de Vega.

El empeño no podía pasar de ahí porque no teníamos en aquellos tiempos ningún instructor de arte ni la preparación de las generaciones de hoy.

El proceso revolucionario cambió paulatinamente la vida del país y las serranías vueltabajeras no constituyeron la excepción: “En el año 1967 había abandonado los estudios para ponerme a trabajar y cuando aparecieron aquellos jóvenes con  Marina Hart  al frente, se me abrieron los cielos.

“Al ver los esfuerzos hechos con el grupo de teatro me propusieron integrarme a un curso de Activistas de Cultura en La Habana. Ahí dejé el cajón de limpiar zapatos y la escogida de tabaco.”

La relevancia de este hecho en su vida no pasa inadvertida cuando se observa el brillo de sus ojos: “Fueron días inolvidables porque tuve contacto con grandes personalidades de la cultura nacional. Todas las semanas íbamos a  diferentes salas de teatro, al cine y consultábamos amplias bibliografías sobre las artes en Cuba y a nivel mundial. Ha sido la mejor escuela, la más eficaz y la más oportuna en mi vida”.

El regreso a su provincia natal en 1969 no lo detuvo e ingresó a la Escuela Vocacional de Arte con el anhelo de estudiar guitarra. El joven tuvo que luchar contra repetidos obstáculos: “Después de tantos tropiezos logré terminar el noveno grado y aunar un conocimiento general de música, ya que estudié solfeo, saxofón y algo de piano. No le hago caso a la gente que te invita a no luchar. A mí no quisieron enseñarme a tocar  guitarra por ser zurdo, pero aún así, aprendí.

“A pesar de tantas dificultades nunca abandoné mis deseos de ser profesional, y por eso los días de pase viajaba por mi cuenta y con la ayuda de un profesor al Conservatorio Amadeo Roldán. Así me mantuve durante tres años, hasta el llamado al Servicio Militar”.

Ahora el silencio sirve para conjugar recuerdos. No es fácil hablar del accidente automovilístico, motivo de su baja militar antes del tiempo establecido. Los acontecimientos posteriores fueron un punto de giro en su vida: “Dos años estuve sin estudiar, recuperándome de la experiencia terrible,  pero seguía lleno de vida  y no cesé de hacer travesuras.

“Junto a unos amigos grabamos en formato de ocho milímetros un corto sobre la religión titulado Del paraíso a la realidad. Trataba sobre la vida de un joven de nuestra zona en el que intentamos reflejar la influencia de la iglesia en un pequeño pueblo. Yo escribí el guión, pero no actué, y hoy todavía lo conservo con mucho cariño.

“En este período de descubrimientos montamos un laboratorio fotográfico modesto, donde hacíamos nuestras ediciones. Nos gustaba soñar en grande, pero nada resultó fácil. Teníamos muchas  ganas, aunque pocos recursos. Eso sí, siempre pensé seguir estudiando, sin imaginar llegar a ser maestro. Escogí esta profesión por tener puntos de contacto con mis estudios de activista de cultura, porque los maestros también son sus voceros. Primero pasé un curso de profesor de secundaria hasta que en 1985 terminé la licenciatura en Pedagogía”.

El ejercicio del magisterio de noche y a la luz de un farol, en sitios intrincados, no se olvida. Esboza una sonrisa cuando habla del cariño de los ancianos que lo saludan en las calles como a un maestro inolvidable.

“Mis alumnos fueron personas mayores. Los niños me gustan mucho, pero no tuve oportunidad de trabajar con ellos. Aunque hoy en día no ejerzo la pedagogía en las escuelas, tengo dos alumnos ciegos a los cuales estoy alfabetizando”.

En el museo de Minas de Matahambre lo consideran gran conocedor de la historia de la localidad de Sumidero. Tiene diseñados mapas de los tiempos en que existía el enclave colonial y no oculta tristeza por el estado del patrimonio arquitectónico  de la zona.

“El deseo de investigar me persigue desde pequeño. Esto me llevó a averiguar sobre la vida de mis antepasados, ambos españoles, y sumergirme en los antecedentes ibéricos de estas tierras. Tengo muchas ideas, pero poco apoyo.

“Quisiera escribir sobre las peripecias de mis abuelos, recoger así la evolución del pueblo hasta nuestros días y algunos mitos de la localidad, especialmente de miedo. Es un sueño que por ahora seguirá siendo solo eso”.     

La biblioteca personal, atesorada en sus años de estudios, ha perdido cerca de la tercera parte de los textos y ahora solo llega a unos 150 ejemplares: “La gente me pide libros prestados y a veces no recuerdo a quién los doy, pero aún así no niego la ayuda. No olvido las dificultades que enfrenté en mi niñez para poder conseguirlos”.

-El volumen más llamativo de la colección es una enciclopedia de 70 textos ordenados desde la A hasta la Z. ¿De dónde procede?
 
La edición inicial es de 1927 y se amplió con los años llegando a cubrir la segunda Guerra Mundial. Perteneció al doctor pinareño  Antonio Matías Cuervo Rubio.

Me la regaló un anciano amigo de mi padre, quien trabajara en la finca de este. A pesar de  los años, tiene datos de mucho interés y se conserva bien.

Junto con los años noventa vinieron momentos difíciles, pero estos no encadenaron sus deseos; el maestro se convirtió en asesor literario y logró consolidar una familia: “Casi no tenía alumnos y el mundo de la literatura me ofreció regresar a mis andanzas. Ya hace ocho años que trabajo como asesor literario de la Casa de la Cultura municipal de Minas de Matahambre y puedo decir con toda certeza que  se venció el atraso cultural de la época de mi infancia.

“Dos de mis niños han participado en eventos provinciales y no son los únicos con talento para escribir. Después de tantos años con adultos, ahora disfruto trabajar con muchachos. Nunca dejé de tocar mis creaciones musicales, algunas de las cuales he enviado a concursos sin obtener resultados. No he renunciado a superarme. Ya tengo un postgrado en Cultura Cubana y otro en Literatura”.

-La afición por la música, la literatura, la historia y el teatro marca su vida. No ha podido dedicarse profesionalmente a ninguna de estas áreas. ¿Desilusionado acaso?

Siempre he sido un hombre consciente del momento y las circunstancias que le tocó vivir. Mis aficiones me han ayudado a ser mejor persona. Hoy tengo  un hogar sólido y mis hijos son el mayor orgullo, porque además de saber aprovechar las oportunidades que no tuve, han seguido el camino de la música. No hay frustración,  solo muchos sueños por realizar.

FICHA TÉCNICA:

Objetivo central: Resaltar que en un lugar apartado de la geografía cubana existe un hombre, cuya vida dedicada a la cultura, le da méritos para ser entrevistado.

Objetivos colaterales: Demostrar la importancia que tuvo el proceso revolucionario para la preparación del entrevistado. Demostrar mediante el entrevistado, la importancia del proceso revolucionario en el cambio que experimentan los campos de Cuba en el nivel de vida de los habitantes. 

Tipo de entrevista:

Por los participantes: Individual.
Por su forma: Mixta.
Por su contenido: De personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Encuentro directo.

Tipo de título: Genérico.
Tipo de entrada: De retrato.
Tipo de cuerpo: Mixto.
Tipo de preguntas: 1) informativa; 2) exploración; 3) directa; 4) exploración.
Tipo de conclusión: De opinión  o comentario del entrevistado.

 Fuentes consultadas:

Entrevistado: directa  y no documental.
Hijos: directa y no documental.
Vecinos de la zona: directa y no documental.

 

EL PERIODISMO SE ESCRIBE TAMBIÉN EN BRAILLE

EL PERIODISMO SE ESCRIBE TAMBIÉN EN BRAILLE

La invidencia no le impidió a Susan Cuéllar Sánchez realizar su sueño de ingresar a la Universidad de La Habana.

LÁZARO MANUEL ALONSO CASTRO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
  
Aquel 14 de octubre el destino quiso, en un alumbramiento prematuro, suprimirle a Susan Cuéllar Sánchez el privilegio de existir. Sus pulmones, casi asfixiados,  no respondían al cuerpo. Fue entonces que una cuna sin peluches ni marionetas, rodeada de aparatos y fuertes luces, alojó a la recién nacida.

Por más de 11 días los familiares de la niña estuvieron en vela esperando el restablecimiento. Al cabo de ese tiempo, después de tanta incertidumbre, el grupo abnegado de doctores que la atendía arrancó a la muerte la vida de la pequeña. Pero el oxígeno suministrado durante la recuperación dejó una lesión en sus ojos verdes, lesión que hoy le impide poder discernir entre luces y sombras.

Hoy, a los 19 años, esta muchacha dice que superar la timidez dejada por la incapacidad fue bastante complejo, pero no imposible. Para validar esta afirmación basta con verla caminar por las calles, acompañada siempre del bastón y una máquina de escribir en Braille. En la  salida de la Facultad de Comunicación, donde se prepara como futura periodista, nos encontramos para conversar sobre por qué la inclinación hacia la carrera.

“Cuando nací mi familia vivía en el Lawton. Allí tuve los primeros amigos y los juegos de infancia, hasta los seis años en que nos mudamos al Vedado. Desde entonces todo fue diferente, pues las personas que  conocí eran demasiado independientes, todos actuaban como si no les importaran los demás. Los mejores recuerdos de esa etapa los tengo de la escuela. Asistir todos los días me resultaba fascinante, ya que en ella encontraba el espacio propicio para interactuar con otros niños.

“El interés por el periodismo viene a causa de esa tía abuela maravillosa que tengo. Cuando terminaba de recibir las clases ella cuidaba de mí y trabajaba en  las labores de la casa. Siempre escuchaba la radio, a veces lo hacía de noche hasta muy tarde. Ante la falta de vista, la magia del sonido me cautivó.

“Después de ingresar a la secundaria básica analizaba las cosas desde otra perspectiva. Comencé a interesarme por las formas de hacer informaciones y de expresarse los locutores. Comprendí lo necesario de ser claros a la hora de escribir y lo grande de esas personas que poseen la preeminencia y el reconocimiento de toda la sociedad”.

-¿Cuán independiente es Susan?

Bastante, pero me faltan pasos por dar todavía. Puedo salir, montar la guagua, barrer, limpiar y hacer otras labores, aunque todavía temo a la cocina. No necesito ir de la mano con alguien que me guíe, sé usar el bastón para orientarme en cualquier lugar.

-A la Escuela Especial para Ciegos y Débiles Visuales llegaste a muy temprana edad, ¿cuánto aportó a tu formación?

La escuela especial fue de gran ayuda para mí. En ella descubrí el valor de la verdadera amistad. Además, contribuyó, de cierta forma, a abrirme paso ante la vida. Tal vez los maestros de allí pudieron hacer un poco más por la independización de todos sus estudiantes, como fomentar relaciones con niños de otras escuelas, para así conocer la realidad que ahora nos toca. Ese distanciamiento, por llamarlo de alguna forma, es la causa de que el cambio de enseñanza para muchos discapacitados sea brusco.

Hoy no sucede así. Los muchachos conocen un poco más la vida hacia el exterior de la escuela, existe la interacción, y el paso de un nivel a otro no golpea tanto.

A quienes pregunté por las cualidades de Susan coincidieron en decir que se caracteriza por la sencillez y la honestidad y que para ella cada individuo es importante, auqnue es muy selectiva al escoger a sus amigos. Este y otros criterios similares me motivaron a inquirir al respecto.

“En realidad, nadie anda por el mundo convirtiendo en amistades a todas las persona que conoce. Yo no soy la excepción de esa regla. Para alguien ganarse esa distinción debe primero demostrar que realmente merece serlo.”

-De pequeña sentías temor a enfrentar la sociedad, ¿cómo logras vencer esa timidez?

Desde la consolidación de mi deseo de ser periodista me propuse superar esa barrera y lo hice. No se concibe un profesional todo el tiempo necesitado de información e investigación que tema interactuar con los demás, aún cuando carezca de una facultad. No tuve una técnica especial para lograrlo, solo me impuse pequeñas metas y las fui rebasando.

El apoyo familiar y el de los compañeros del tecnológico donde transcurrió mi etapa de preuniversitario fue crucial. Ellos proporcionaron, sin darse cuenta, las oportunidades para que alcanzara soltura y perdiera el miedo.

Ahora temo el resurgir de esa timidez, pues en ocasiones siento temor al responder en el aula. Pero yo sé que saldré adelante. 

-Si desde pequeña sentiste vocación por el periodismo, ¿por qué ingresas a un politécnico de Bibliotecología?

Mi deseo era estudiar en un preuniversitario, pero se exigía un promedio al cual yo no llegaba. Bibliotecología fue de las opciones para valorar, y como se relacionaba con el periodismo me decidí por ella. Además, vi en ésta la oportunidad de llegar a la carrera con más preparación. Sobre todo, porque permite la relación con los libros.

El politécnico significó algo grande, pues consolidó mi seguridad. Más allá del aporte académico que adquirí, recibí una clara concepción de la realidad. Aprendí a aceptar ayuda y a pedirla, a compartir y a ser sociable.

Sorpresa, programa de participación de la emisora Radio Rebelde, es uno de sus espacios preferidos. En los estudios de grabación tuvo el primer contacto con los medios masivos de comunicación.

“Yo soy oyente asidua del programa. Hace algún tiempo, en un periodo de vacaciones, un grupo de muchachos decidimos conformar un equipo y presentarnos en competencia. Lo disfruté grandemente por el conocimiento aprehendido y por la interacción con las interioridades del medio radial. Esto consolidó, sin dudas, mi amor por el periodismo.” 

-La lectura en el sistema Braille requiere de esfuerzo y mucho tiempo de estudio para el aprendizaje, ¿cómo logras sobreponerte a lo complejo de su comprensión?

Antes yo podía ver algunas letras grandes por mi ojo derecho, no con mucha nitidez, pero sabía reconocer lo escrito. Cuando mi visión fue en detrimento tuve que acudir al Braille. Al principio le hice rechazo porque no me adaptaba a la invidencia total.

Lo más embarazoso resultó ser el cambio en sí, a veces creía que podía leer, hasta que por fin logré emplear las manos en lugar de la vista. Muchas veces dejé el libro Noticia de un secuestro -reportaje novelado de Gabriel García Márquez sobre el narcoterrorismo colombiano-  por lo difícil de hacerlo en Braille; pero continué hasta terminarlo. Ya he leído casi toda la obra de este escritor. Soy perseverante, eso me ayudó a llegar donde estoy.

-¿Por qué la preferencia por la literatura de este autor?

Sus producciones acapararon mi atención desde Noticia…. El tratamiento que hace de los temas y la profundidad de las narraciones son excelentes, creo que por eso estoy tan comprometida con esos textos. Además, tiene una forma peculiar de tratar el dolor interior y la perseverancia, algún día quisiera parecérmele.

-El país enfrenta dificultades con la adquisición de medios para discapacitados, ¿qué recursos empleas para minimizar los efectos de estas privaciones en tu formación?

La situación con los materiales para ciegos y débiles visuales es bien compleja, no solo nos toca a nosotros, sino a cada uno de los necesitados de instrumentos especiales para el aprendizaje. A veces la máquina se rompe y la escuela no puede darnos otra, pues las tiene concebidas para la enseñanza de los niños que comienzan a instruirse.

Desde inicio del curso la he cambiado en más de cinco ocasiones por las frecuentes roturas y he recurrido a la grabadora, uno de los medios para paliar la ausencia del Braille. Esto resulta difícil, pues tengo que transcribir todo y me resta tiempo.

Los compañeros de aula colaboran conmigo en la toma de notas cuando me retraso, y recibo su ayuda en la comprensión de materias como Gramática, una de de las más complejas, por los análisis y la simbología empleada.

La amplia diversidad de conocimientos de Susan no se limita a los intelectuales propiamente. Desde bien pequeña conserva una relación peculiar con la música.

“A los siete años me integré al Coro Nacional Infantil dirigido por la maestra Digna Guerra. Allí desarrollé un gusto particular por la canción clásica. Aprendí a apreciarla y conocí la obra de Bach, Mozart y Vivaldi.”

El ingreso a la educación superior se produjo en momentos importantes para su vida. La elaboración de la tesis de graduación de Bibliotecología así lo confirma. Orientar el estudio hacia diferentes direcciones requirió de ella largas jornadas de preparación.

“Mi arribo a la Universidad fue por exámenes de concurso. Yo sabía lo complicado que era, pero asumí el reto. Coincidieron en ese tiempo las pruebas finales del tecnológico, la preparación para entrar a la carrera y la investigación para la tesis. Tuve que hacer de maga y dedicar espacios a la búsqueda de información para el trabajo de grado, a escuchar la radio y al incremento de mi cultura general integral.

“Hasta largas horas de la noche permanecía estudiando, porque en la madrugada es cuando mayor tranquilidad encontraba, pues la vorágine de la casa me impedía alcanzar concentración durante el día. Cuando llegaba del trabajo, mi mamá dictaba los textos que debía aprender para que los transcribiera al Braille, y en la madrugada yo memorizaba todo.

-Y después del ingreso a la Universidad, ¿cuáles son las mayores dificultades que enfrentas?

La lectura. En casa recibo colaboración de mi familia en todo lo posible; pero muchas veces no tienen tiempo, pues trabajan. También el uso de Internet se hace complejo, pues no puedo acceder a los navegadores debido a la falta de un programa que de sonido a los textos. Por eso requiero de la solidaridad de mis compañeros. Con ellos no tengo problemas,  recibo la mayor colaboración de su parte.

-¿Qué sueños no quisieras dejar de realizar?

Muchos. Uno grande sería tener una familia con niños. A veces imagino mi hogar lleno de pequeños rodeados de amor. Otro anhelo es ejercer como periodista en la radio, es un medio apasionante. Espero con ánimo llegar al segundo año de la carrera para hacer las prácticas laborales en una emisora.

Llega la noche, pero no le preocupa: “No le temo, he aprendido a dominar sus misterios desde bien pequeña”, dice.  El movimiento arriba y abajo de su pierna izquierda denota preocupación por algo. Ella sabe que siempre los periodistas ponemos todo en el inicio, pero dejamos para el final una buena dosis de carga emotiva. La pregunta no se hace esperar.

-Qué mensaje enviarías a esas personas que conviven con una limitación y todavía no deciden incorporarse a la sociedad.

No sé si mi ejemplo sea el mejor, pues en otros lugares hay personas que sobresalen por la grandeza con que enfrentan situaciones más complicadas. Yo digo que no existen fronteras ni imposibles, solo nosotros somos nuestro propio límite.

Para lograr triunfar hay que romper las barreras psicológicas, pues son las verdaderamente dañinas y nos sumen en el desaliento total. Todo lo que nos propongamos podemos realizarlo, solo basta con depositar en cada obra todo el empeño posible.

Ficha técnica:

Objetivo central: Destacar cómo una muchacha invidente logró llegar a la Universidad de La Habana.

Objetivos colaterales: Conocer por qué Susan Cuéllar se orientó hacia el periodismo. Evidenciar cuán complejo fue para ella adaptarse a la lectura en Braille. Conocer cómo logró acceder a la Universidad y cuántos obstáculos ha encontrado después.

Tipo de entrevista

Por los participantes: individual
Por su forma: mixta
Por su contenido: de personalidad
Por el canal que se obtuvo: directo

Tipo de Título: Llamativo
Tipo de Entrada: Retrospectiva
Tipo de Cuerpo: Construcción mixta
Tipo de Cierre: De criterio del entrevistado 
Preguntas declaradas en la entrevista: 1 Abierta; 2 Abierta; 3 Abierta; 4 Criterios divididos; 5 Directa; 6 Abierta; 7 Directa; 8 Directa; 9 Abierta.

Fuentes consultadas:

Heinza Sánchez Vives, madre de la entrevistada.
Migdalia Vives Cabrera, abuela.
Annelys Rodríguez, compañera de la escuela especial para ciegos y débiles visuales.
Gabriel Curbelo, amigo de la entrevistada.
Nancy Peraza Amador, especialista en Oftalmología.

Las fuentes consultadas, según sus clasificaciones, son no documentales, no tradicionales, indirectas, primarias y transitorias.

VIVIR ENTRE DIFUNTOS

VIVIR ENTRE DIFUNTOS

Julio Hernández es de las pocas personas que han convertido un cementerio en su segunda casa.

LUIS ALEJANDRO YERO MONTEAGUDO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“Yo soy un hombre muy bruto. Mi vida no se la he contado a nadie, ni a mi madre, que en gloria esté”, dispara certero Julio Hernández a la primera de las interrogantes que pretendían escarbar en las interiori-dades de un hombre con 64 años de experiencia en el oficio de sepulturero.

“Hago mi trabajo y punto”, responde ríspido, mientras se acomoda a reposar el almuerzo en uno de los bancos de la Necrópolis de Colón, joya del patrimonio cultural y en la lista de los camposantos más fa-mosos del mundo.

Así de difícil presentó Julio sus credenciales. Durante dos semanas incumplió todas las citas acordadas. “Ahora mismo cogió botella en el carro fúnebre”, decían al preguntar por sus señas. Finalmente, al último encuentro, decidí ir una hora antes.

El largo de las uñas enseguida atrapan la atención. Quizás no le al-canza el tiempo para cortárselas o no tiene a nadie que se lo recuer-de. Sus manos grandes y ásperas aprietan bien fuerte al saludar. Es canoso y de piel negra. Una afección en la rodilla lo obliga a caminar arrastrando los pies. Anda pasito a pasito por los rincones del ce-menterio.

Grandes espejuelos lo confunden con esos abuelos que suelen con-tarles historias a los nietos. A veces deja inconclusa las frases al no encontrar las ideas precisas. Otras, las dice de sopetón, casi siempre cuando es una burla.

“De aquí hasta Lawton hay tremendo tramo. Mira, apúrate y deja de preguntar boberías“. “¡Vive tan lejos!”, comento sin responder al ata-que. “¿Y cómo llega hasta aquí?”. La mueca de su cara me anticipa una frase burlona. “¿Cómo va a ser? ¡A golpe de guagua!”, dice y mira de reojo lo que anoto en la agenda. De improviso, comienza a hilvanar algunos trazos dispersos de su larga historia.

“Siempre me ha gustado fumar tabacos. Ni me acuerdo cuándo fue la primera vez que tuve uno entre mis dedos. Nací en el Cerro, en 1931. De mi niñez recuerdo poco. A mi madre la perdí cuando no medía ni una cuarta. Ya cumplí 77 años y aquí estoy desde los 13.”

¡¿Tan niño?!, inquiero rápido para aprovechar su propio impulso.

¿Niño? En aquella época había que hacerse hombre rápido.

-¿Por qué a esa edad? ¿Era tan pobre?

Pobres somos todos. Yo quería ganarme mi dinero. Quise indepen-dizarme. Cuando aquello estaba como en cuarto o quinto grado. No recuerdo bien.

-¿Le viene por tradición familiar el oficio, o es usted el primero?

No, no, no. Mi abuelo, mi papá, todo el mundo. Desde 1870 y pico, mi abuelo era sepulturero en el Cementerio de Espada. Y así nacie-ron sus hijos, luego vinieron los “nueros” y a todo el que pudo, lo coló en el oficio. ¿No quieres estudiar? ¡Ah!, parado en una esquina no puedes vivir. Supuestamente, vine por una semana porque había de-jado la escuela, y aquí estoy todavía.

-Y entonces vino a trabajar al cementerio de Colón.

Sí. El Cementerio de Espada cerró en 1878, y desde entonces co-menzaron a traer los difuntos para acá. Con los muertos vino mi abuelo y aquí echó su vida y la de todos nosotros. Cuando eso yo no estaba ni por los riñones de mi padre.

-¿Recuerda su primer entierro?

¡Qué me voy a acordar!

-¿Y cuál le viene a la memoria?

¡Tantos entierros! Si yo hubiese sido una persona con madurez qui-zás lo recordaría, pero era un niño todavía.

-¿Se asustó la primera vez que vio un cadáver?

Na’. Yo no me impresiono con nada por primera vez. Uno se adapta, como en todas las cosas. Para mí, era meter un cajón en un hueco.  

-¿Le teme a la muerte?

De esa nadie escapa. Aquí todos tienen reservado su pedazo de tie-rra.

-¿Y a los muertos?

Pago al difunto que mueva la tapa de concreto que le ponemos en-cima de su tumba.

-¿Quién le enseñó las mañas del oficio?

Mi padre. Yo siempre estaba a su lado. Es como todo, alguien tiene que irte diciendo: “así se hace”, “no lo hagas de esa forma”…

-¿Aprendió rápido?

Esto no lleva mucha ciencia. Abrir una tapa y meter un cajón.

-Entonces es un trabajo fácil.

No, no, tampoco así. Parece fácil, pero no lo es. La caja tiene que empatar bien con el tamaño de la tumba, debes tener mucho cuidado al bajarla, los cuerpos se exhuman cada cierto tiempo… Todo en la vida tiene su mecánica y enterrar un muerto también.

-¿Se ha casado?

¿Casado? Hasta ahora con mi bolsillo.

-¿No hubo mujeres en la vida de Julio?

Estuve con todas. Ninguna me pudo amarrar, pero no te metas en las cosas de mi casa.

-¿Tiene hijos?

Cinco.

-¿Alguno de ellos es sepulturero?

Uno nada más. Dejó los estudios y yo le dije: “Vamos para el cemen-terio”. Y aquí estamos juntos, porque vago no podía ser.

-¿Otro familiar suyo se dedica a este oficio?

Mi hermano Quilín. Murió ya. Ese era el único que ustedes los perio-distas podían coger para todo esto. A él le gustaban las entrevistas, tirarse foto. De estas tumbas viejas se sabía todos los cuentos. Él tenía mejor memoria. Mira, me está dando sueño, y si me duermo te dejo a media.

-¿Lo aburro?

No viejo, yo siempre cojo un diez después del almuerzo y cuando estoy dormido no respondo para nadie.

-Julio, ¿tiene trabajo todos los días?

¿Cuándo no hay trabajo? Todos los días se muere alguien.

-¿Y siempre está aquí?

De domingo a domingo.

-¿Tanto le gusta este lugar?

Mira, ni muerto podré salir de aquí. En mi casa me aburro y en la te-levisión hablan de lo mismo y lo mismo. Eso es para los muchachos que nacieron ahora.

-¿No es un poco triste vivir prácticamente entre difuntos?

Aquí están mis raíces. Mi abuelo, mi padre, mi hermano, mi hijo…Para mí eso no es triste.

-¿A qué hora se levanta?

No tengo hora, pero nunca he dormido la mañana. No me gusta hacerlo.

-¿Tampoco tiene hora para acostarse?

Yo soy un hombre libre y soberano. Lo mismo me acuesto a las dos de la madrugada que a las ocho de la noche. A veces me pongo a jugar dominó con la gente del barrio o me fumo un buen tabaco antes de acostarme.

-¿No tiene días libres?

Claro, hay veces que me tocan y otras, no.

-¿Y los días festivos?

¿Qué tú piensas, que la gente deja de morirse los fines de años, el 14 de febrero o el Día de las Madres? Para morirse solo hay que es-tar vivo.

-¿Ha enterrado algún personaje famoso?

¿Famosos?, para mí todos son muertos.

-Pero usted sepultó al hombre de la tumba parada.

¡Ah!, sí, Rodriguito. Él compró un terreno para hacer su tumba y la de la esposa. No sé cómo lo adquirió. La hizo para ser enterrado para-do. Se puso tan fatal que murió al terminar el arreglo de la capilla. Se la entregaron al mediodía y por la noche le dio un infarto. Tanto tra-queteo y, al final, ni pudo ver su tumba, ni terminó acompañado. A su mujer la sepultaron por casa del diablo. 

-¿Le costó trabajo ese entierro?

No mucho. Fue un poco más fácil, porque no había problemas con el balanceo de la caja. Solo la tuvimos que dejar caer poco a poco has-ta que llegó al fondo.

-¿Y a sus padres, quién los enterró?

A mi madre no sé, porque era niño cuando murió. Cuando mi padre, ya era hombre, pero en ese momento no me fijé en quien fuera ni dejara de ser el enterrador.

-¿Le ha dado sepultura a algún amigo?

¡Ay!, niño, yo he enterrado a todo el mundo, a amigos y enemigos.

-¿Qué ha sentido?

Yo siento lo mío, lo ajeno no. Cada uno carga con su jolongo. No puedo llevar el sentimiento de este, de aquel o del otro. Los mismos que van al entierro, después van para su casa, se toman cuatro co-ñac y se olvidan del difunto. ¿Cómo voy a llevar esa vida martiriza-da? Nada vale en cuestión de muertos.

-¿Es cierto que ya está jubilado oficialmente?

Hace quince años.

-¿Por qué sigue aquí?

Creo que todavía puedo dar una mano. Además, la chequera no al-canza para vivir. Todo vale más caro de lo que uno gana. Sobrevivo con los trabajitos que todavía puedo hacer.

-¿Cree en alguna religión?

En todas. No soy fanático, pero creo en Dios y en Yemayá. Lo mismo rezo un Padre Nuestro, que le pongo una vela a Changó. 

-¿Si no hubiese sido sepulturero?

Menos vago en una esquina, algo iba a ser en esta vida. Sería alba-ñil o rompepiedra. 

-¿Por qué no le gusta que lo fotografíen?

¡Ay!, mijo, porque no soy modelo, ni historiador, ni estoy para catálo-go de revista.

FICHA TÉCNICA:

Objetivo central: Mostrar la laboriosidad de un hombre mediante su psicología y vida, dedicada por entero al oficio de sepulturero.

Objetivos colaterales: Enseñar las aristas poco conocidas del oficio. Conocer anécdotas curiosas relacionadas con su trabajo y el cemen-terio. Dignificar una labor tan sencilla y hasta vista despectivamente. Exponer otro punto de vista menos triste de la muerte a partir de un hombre que diariamente se relaciona con ella. Revelar la vida poco común de Julio Hernández.

Tipo de entrevista:

Por los participantes: Individual.
Por su forma: Clásica
Por su contenido: De personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Directa.

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: De retrato (la que prevalece, puesto que los demás tipos están subordinados a la intención de retratar al entrevistado). 
Tipo de cuerpo: De preguntas y respuestas.
Tipo de preguntas:

1) Cerrada; 2) Cerrada; 3) Cerrada; 4) Directa; 5) Inducida; 6) Ce-rrada; 7) Directa; 8) Cerrada; 9) Cerrada; 10) Cerrada; 11) Ce-rrada; 12) Cerrada; 13) Inducida; 14) Cerrada; 15) Cerrada; 16) Cerrada; 17) Cerrada; 18) Cerrada; 19) Cerrada; 20) Cerrada; 21) Cerrada; 22) Cerrada; 23) Cerrada; 24) Directa; 25) Cerra-da; 26) Cerrada; 27) Cerrada; 28) Cerrada; 29) Inducida ; 30) Cerrada; 31) Directa; 32) Cerrada; 33) Directa; 34) Cerrada; 35) Directa; 36) Cerrada; 37) Directa; 38) Directa

Tipo de conclusión: Frase de impacto que evidencia el final.

Fuentes consultadas:

Documentales:
Ortiga, Josefina:”La ciudad de los muertos”. En: www.lajiribilla.co.cu/2006/n287_11/memoria.html. Consultado: 29/11/08

Risquet, Jesús : ”La Necrópolis Cristóbal Colón”. En: http://edicionesanteriores.trabajadores.cu/proposiciones/cuba%20por%dentro/jrb-cementerio.htm. COnsultado: Ídem

Godoy Tápanes, Idania: “Mi profesión es una de las más humanas”. En:http://www.radio26.co.cu/noticias/rostros/index-02-09-2008-es.htm. Consultado: Ídem

Directas:

Teresita Aloy, historiadora del cementerio de Colón.
Damián Jiménez, sepulturero del cementerio de Colón.    
Julia Barroso, secretaria del cementerio de Colón.

 

EL CUMPLIMIENTO DE UN SUEÑO

EL CUMPLIMIENTO DE UN SUEÑO

La confección de proyectos con la participación del cliente, la asesoría, consultoría, tasaciones y dictámenes técnicos, son algunos de los servicios que brinda el Programa del Arquitecto de  la Comunidad. Ana Martha Amaro Coto, directora provincial de la empresa en Ciudad de La Habana, profundiza sobre el tema.

 

NADIA HERRADA HIDALGO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Gloria está desesperada, hace más de un mes que la empresa le otorgó el permiso de construcción para una vivienda por esfuerzo propio y todavía no sabe cómo proyectarla. Su sueño siempre ha sido diseñar la casa donde vivirá, pero reconoce que no puede hacerlo sola, necesita la ayuda de un profesional.

La entidad del Arquitecto de la Comunidad es el principal soporte técnico del programa constructivo por esfuerzo propio y, además, practica el método participativo de diseño como estrategia novedosa dentro de la arquitectura cubana. Aquí el cliente puede intervenir en la proyección de su vivienda.

La licenciada Ana Martha  Amaro Coto, directora provincial de la entidad en Ciudad de La Habana,  ofrece  más detalles sobre los servicios que presta la unidad, pero previamente rememora su surgimiento.

“El  Programa del Arquitecto de la Comunidad (PAC), impulsado por la Organización no Gubernamental  Hábitat Cuba, surgió en 1994 en la provincia de Holguín.

“El Instituto Nacional de la Vivienda y el gobierno local aunaron esfuerzos con el objetivo de cubrir un espacio que había entre la población y la Dirección de Arquitectura y Urbanismo (DAU),  actualmente Planificación Física. En aquel entonces la DAU  exigía un proyecto de las intervenciones necesarias en la vivienda con una licencia de construcción, sin que existiese verdaderamente una entidad estatal capacitada para ello.

“Luego  del surgimiento de este programa,  extendido posteriormente  a todo el país,  la población contó  con una  entidad  que brindaba servicios técnicos y de proyección”.

-¿Cuál es el objeto social de la institución?

Nosotros formamos parte de  un programa con carácter profesional y de interés social que tiene como objetivo prestar los servicios necesarios que requiera la población en cuanto a la elaboración de proyectos,  asesoría, consultoría, tasaciones, dictámenes técnicos y otros, vinculados con la construcción, conservación, rehabilitación, ampliación, remodelación y el mejoramiento físico, ambiental y funcional de la vivienda, priorizándose este tema en el sector privado, aunque también atendemos al sector estatal.

-En el caso de Ciudad de La Habana, una de las zonas más pobladas en Cuba, ¿cómo están organizadas las oficinas?

En la capital la empresa surgió tres años  más tarde,  el 8 de febrero de 1997. En aquella época un grupo de 17 trabajadores del municipio de Playa atendían a los 14 municipios del resto de la provincia; por supuesto, no eran suficientes.

Posteriormente, en la medida en que acudieron profesionales para ocupar las plazas, se fueron formando los grupos por municipios, hasta llegar a constituirse las 15 oficinas en cada uno de ellos, con un total de 269 arquitectos.

Hoy día las oficinas están distribuidas  a nivel  de ciudad, por  cada municipio, brindando atención a todos los consejos populares de la zona.

En dependencia de la extensión del territorio, el número de viviendas y la complejidad  que presenten, será la cantidad de arquitectos que le corresponda a cada consejo popular; eso sí, como bien indica nuestro nombre, habrá un arquitecto en cada comunidad.

-¿Qué ventajas brinda a los ciudadanos los servicios que ofrece?

El PAC simplifica los trámites y da la posibilidad a la población de tener asesoría técnica mediante un novedoso método de diseño participativo  dentro de la arquitectura cubana. Este método consiste en la participación de  la familia junto al profesional para dar solución a su problema.

Por otra parte, desde el punto de vista técnico-legal, tiene una gran ventaja porque estos servicios complementan el trabajo que se desarrolla en las Subdirecciones Jurídicas de las Direcciones Municipales de la Vivienda.

-¿Contribuye el Arquitecto de la Comunidad a aminorar los efectos del problema de la vivienda?

Ese realmente es uno de nuestros objetivos, pero la escasez de materiales, unido a la situación económica de nuestro país, nos limita un poco. Por ejemplo, si un especialista sugiere destruir un baño porque está mal ubicado, es casi seguro que el cliente no siga su consejo, por las razones antes expuestas, y en este sentido es que vemos un poco obstaculizado nuestro esfuerzo. 

-¿Qué otras posibilidades brindan?

Como le comentaba al inicio, la familia tiene la oportunidad, con nuestra ayuda,  de determinar si una permuta es conveniente o no, o  si es factible cerrar un patio o abrir una ventana, dividir o unificar una casa, etc.

Incluso, orientar sobre cómo optimizar las condiciones físico-ambientales de un hogar, aprovechar  al máximo la iluminación natural o colocar los muebles para una mejor distribución del espacio, también son tareas nuestras ya que conducen al mejoramiento del  hábitat.

-¿Cómo puede la población acceder a estos servicios?

En la oficina de trámites de cada municipio de esta provincia existe una programación para la atención al público lunes, miércoles y viernes de 8.30 am a 5.30 pm, y martes y jueves de 10.45 am a 6.45 pm.

Una vez aquí, se analiza el contrato con el cliente, siempre que tenga la propiedad legal de su vivienda. Se le explica las tarifas del servicio y la forma de trabajo y se asigna un arquitecto responsable de su caso, quien le dará seguimiento hasta que resuelva el problema.

-¿Los arquitectos están subutilizados en lugares donde la densidad de población es baja?

No, actualmente con el auge de la programación constructiva, los profesionales que tenemos no son suficientes.

-¿Cuáles son las  nuevas perspectivas que tiene el Arquitecto de la Comunidad?

Estamos inmersos en un proceso de ampliación de las líneas de trabajo que incluye la aprobación de proyectos de edificios de más de cinco niveles y las soluciones de intervenciones urbanas de manera integral.

-¿La entidad tiene vínculos con la oficina de la Vivienda?

Sí, los abogados de la Vivienda reconocen nuestra ayuda técnica en temas legales como la declaratoria de herederos, la adjudicación de propiedad, los límites y linderos y las tasaciones.

-El PAC se aplica en Cuba hace más de una década, ¿ha tenido algún reconocimiento esta práctica?

Sí, el PAC obtuvo en el 2001 el Premio Mundial del Hábitat que otorga la Organización de Naciones Unidas (ONU), pero en realidad, el máximo reconocimiento es que la población considere a nuestra entidad como una de las mejores dentro del sistema cubano de la Vivienda.

-¿Qué satisfacciones tiene Ana Martha como directora provincial del PAC en Ciudad de La Habana?

La mayor alegría es que cada cliente se sienta bien atendido y poder contribuir en algo a mejorar su vivienda; para ello nos proponemos estabilizar y fortalecer cada vez más el PAC, continuar prestando servicios a la población y profundizar en el método participativo de diseño como vía para involucrar a las familias en la solución de su problemática habitacional.

El cumplimiento de estos objetivos  y la consolidación del PAC harán posible que personas como Gloria puedan cumplir el sueño de proyectar su hogar.

POR EL CAMINO DEL PROGRESO

POR EL CAMINO DEL PROGRESO

 

La psicóloga española Cristina Garaizabal conversa acerca de la evolución en su país de las leyes referentes a la homosexualidad y transexualidad, que presentara el Partido Socialista en el 2005 y 2007, respectivamente.  

 

MÓNICA BARÓ SÁNCHEZ Y CAROLINA GARCÍA SALAS,
estudiantes de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
 
Posibilitar el matrimonio entre personas del mismo sexo y el ejercicio de cuantos derechos conlleva, era una iniciativa que promovía en su programa electoral el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), dirigido por José Luis Rodríguez Zapatero. Luego de que éste alcanzara el triunfo, dejó de ser un propósito para convertirse en hecho.

El tres de julio del 2005, en España quedó implementada la Ley 13/2005, que oficializa el matrimonio entre parejas homosexuales. De esta forma se convertía en la tercera nación del mundo en aprobar tal legislación; luego de Países Bajos en el 2001 y Bélgica en el 2003. Canadá lo haría después.

En marzo del 2007, otro cambio legal impulsaría un giro de 180 grados a la comunidad transexual, con la entrada en vigor de la Ley de Identidad de Género, que les autorizaba a modificar la referencia del nombre y sexo en sus documentos de identidad, sin necesidad de someterse a la reasignación sexual y sin procedimiento judicial.

Sobre cuál ha sido la reacción y aptitud de la sociedad española, el poder político, mediático, eclesiástico y monárquico, ante estas dos normativas jurídicas, estuvimos dialogando con la psicóloga clínica Cristina Garaizabal Elizalde, profesora invitada al IV Congreso Cubano de Educación Orientación y Terapia Sexual, realizado en el Palacio de Convenciones de La Habana.

Garaizabal es pionera en el tratamiento de la transexualidad –también Síndrome de Harry Benjamín o Disforia de Género- en su país, y brinda tratamiento psicológico a estas personas en una consulta en el centro Ariadna, de Madrid.         
 
-La homosexualidad y la transexualidad son temas complejos y polémicos, ¿cómo el gobierno español los ha afrontado y cuál ha sido su posición?
 
«Creo que en estos últimos años de gobierno, el Partido Socialista -un partido de izquierda- ha mantenido una posición muy abierta ante el tema de la homosexualidad. La validación del matrimonio entre homosexuales ha significado un paso muy importante en cuanto a la defensa de sus derechos. De todas formas, eso no quiere decir que toda la sociedad considere la homosexualidad una variable más del desarrollo de la sexualidad, pues todavía existe homofobia en sectores considerables. De hecho, esta iniciativa fue duramente criticada por la derecha, que presentó un recurso contra la ley en el Tribunal Constitucional.

«Por otro lado, todos los representantes de la jerarquía eclesiástica estiman que esa acción del gobierno ataca los fundamentos de la familia cristiana y se han movilizado en contra. Por primera vez en la historia pudimos ver en la calle una manifestación encabezada por obispos y cardenales.

«En el tema de la transexualidad, la situación es diferente. La reforma en relación a los transexuales se hizo hace poco, al ser aprobada una ley de cambio de sexo que permite a las personas transexuales, capaces de certificar que llevan dos años en tratamiento psicológico y hormonal, cambiar su sexo en el registro sin necesidad de pasar por la intervención para cambios genitales; lo que normalmente es una de las condiciones figurantes en casi todas las leyes existentes en Europa referentes a esto. 

«Sin embargo, no se ha logrado la inclusión del tratamiento hormonal, quirúrgico y psicológico a estas personas en la red sanitaria estatal, solamente en algunas comunidades autónomas».
 
-¿Y cuál es la aptitud y opinión predominante de la sociedad española sobre estas cuestiones?
 
«Bueno, en España, hasta hace 32 años, teníamos un gobierno dictatorial de derecha, aliado completamente con la iglesia católica en hacer todo tipo de desmanes de corte fascista. En esa época, esos temas eran intocables y había una discriminación muy fuerte que implicaba, incluso, penas de cárcel para las personas homosexuales o transexuales. El giro que ha dado nuestro país desde que murió Franco en 1975, ha sido espectacular.

«Hoy la homosexualidad y la transexualidad se ven cada vez mejor dentro de la sociedad. De hecho, cuando se aprobó la ley de matrimonio homosexual, el 66 por ciento de la población estuvo de acuerdo en conceder esos derechos.

«La transexualidad es un tema mucho menos conocido a nivel popular. Creo que se conoce principalmente desde el punto de vista del show y del espectáculo, y por un tratamiento mediático algo morboso y sensacionalista. Pero se va avanzando en la normalización de todo esto».
 
-Entonces, ¿los medios masivos de comunicación de su país no informan adecuada y suficientemente sobre este particular?
 
«En los medios de comunicación de mi país manda la ley de la oferta y la demanda, de lo que vende. Se suele informar, pero hay pocos medios serios. Por ejemplo, está la televisión estatal y las privadas, pero estas a veces hacen más una labor de desinformación que de información, porque lo que vende son aquellas cosas escandalizadoras, morbosas…

«Y en la televisión pública a veces hay buenos programas. Recientemente transmitieron un documental -El Camino de Moisés- realizado por la televisión española (que es estatal), que trataba sobre la vida de una persona transexual masculina, con todo su proceso de cambio y entrevistas a los profesionales que le atendieron. Él se llama Moisés, por eso se llama El Camino…

«Pero junto con este tipo de programas hay también mucha información “de la que vende”; entonces, como las televisoras se dejan llevar por las audiencias, y  estas a veces lo que quieren es espectáculo, pues les dan espectáculo. O sea, que es una realidad contradictoria y con muchas aristas. No es nada simple».
 
-¿De qué centros dispone España  para prestar ayuda y servicios a esas personas?
 
«La mayoría de los centros con los que contamos son dependientes de las propias organizaciones gays y subvencionados parcialmente por el estado. Tenemos el Centro de Atención a Homosexuales, Lesbianas y Transexuales, el cual es  dependiente del Colectivo Gay de Madrid (COGAM); y el Grupo Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (GLGTB); y muchos más.

«También en Cataluña y en Gijón están promoviendo algunas iniciativas muy interesantes desde algunos ayuntamientos. En esta última provincia, la mayoría son  del propio movimiento homosexual, pues allí tiene mucha fuerza».
 
-¿Esos centros también se encargan de difundir estudios e información sobre el tema en las distintas instituciones estudiantiles, laborales y  la población en general?

«Sí, pero ¡ojo ahí!, porque si vamos a ver, ustedes tienen un sistema sanitario que es una ‘gozada’, donde todo está interrelacionado. Cuba también tendrá sus problemas, pero hay  una coordinación entre los diferentes sectores y un  trabajo conjunto que es envidiable. Porque he visto como el CENESEX cuando va a hacer algo convoca a la Universidad, al Ministerio de Salud, y consigue que una determinada actividad llegue a todos lados.

«Nuestro país en eso es mucho más anárquico, las organizaciones sociales -estatales y privadas- funcionan en sí mismas, pero sus iniciativas no llegan a otras estructuras. El estudio que hacen en una, si tienen suerte, lo publican en algún periódico o revista científica; sin embargo, eso no quiere decir que haga eco en las universidades o en otros centros. Así  que predomina el famoso tema del individualismo, propio de esa sociedad, y  funciona  muy fuerte para todo.

«También  los gobiernos democráticos están  muy pendientes de las elecciones,  de lo que da voto y lo que no. Entonces, puede haber cosas muy justas, pero si se está en período electoral y se considera que no asegurará el voto de la gran mayoría, se quita del medio y se posterga».
 
-¿Cómo se manejan estos asuntos en la Universidad por parte del estudiantado y el claustro de profesores?
 
«Los sectores universitarios jóvenes suelen ser más progresistas que la media de la población, pero igual hay algunos muy defensores de los valores tradicionales y militantes en la discriminación hacia todo lo que suena diferente. No obstante, cada vez son más las asignaturas, seminarios, charlas y espacios donde se habla abiertamente de estos temas; y también los estudios sobre sexualidad, aunque todavía hay pocos.

«Pero la sexualidad dentro de nuestra Universidad es como la hermana pobre, en las asignaturas no hay tanta fuerza. Por ejemplo, en Psicología no existe ninguna cátedra de transexualidad ni asignatura alguna en la que se vea esta temática en particular, sino que es lo que hace cada profesor de manera más o menos informal. Pero desde el punto de vista curricular, no hay nada. Yo veo que en ese sentido ustedes están más avanzados, aquí hay un movimiento superior, los temas están mucho más trabajados y estudiados».
 
-En su opinión, ¿a qué se debe ese desinterés en abordar temas tan actuales y frecuentes; por qué no someterlos al estudio universitario y añadirlo al conocimiento de futuros profesionales?
 
«Pues la verdad, no lo tengo muy claro. Intuyo que en parte, nuestro sistema de enseñanza es aún muy deudor de esa época franquista en la cual la iglesia católica tenía un peso muy importante en todo lo que se estudiaba y en las ideas que se promovían. Es como que nadie se ha atrevido a revisar a fondo todo ese tipo de cuestiones para proponer nuevas asignaturas, que hace algunos años serían impensables, pero que hoy en día, como bien dicen, son muy necesarias.

«Es que todo esto, sobre todo la transexualidad, allá ha empezado desde hace muy poco. Resulta muy curioso que hoy siga habiendo profesionales ignorantes del tema. Y lo sé por pacientes que acuden a mi consulta diagnosticados por otros psicólogos como sicóticos o esquizofrénicos, cuando son sencillamente transexuales. El desconocimiento por un sector de la población hace que estén mal diagnosticados y se les considere unos trastornados mentales cuando no es así».
 
-¿Resulta común la discriminación hacia esas personas en el ámbito universitario?
 
«Pues creo que sí. A la única persona transexual que conozco que tenga una cátedra en la Universidad española, es alguien que hizo toda su carrera y concursó para coger la cátedra como hombre; y cuando la obtuvo fue cuando se “destapó” y dijo que era una mujer y empezó a actuar como tal. Como allí los catedráticos son funcionarios del estado y no pueden ser despedidos como si estuvieran en una empresa privada…, pero lo hizo cuando ya había conseguido la cátedra y no antes».
 
-Entonces, se les dificulta la inserción en el medio laboral y estudiantil…
 
«Pienso que sí. Porque, además, lo que sucede con los transexuales, sobre todo con las femeninas, es que sufren un nivel de acoso tal en las aulas cuando son pequeñas que terminan apartándose muy pronto de los estudios. Los niveles de marginalidad y desarraigo sobre ellas son formidables.

«Hay muchas que se dedican al trabajo sexual porque cuando se declararon transexuales la familia les rechazó y en la escuela no aguantaban. Entonces se trasladaron a las grandes ciudades para vivir en el anonimato. Luego, la prostitución se convierte en un medio más rápido para conseguir dinero y acceder a los tratamientos por lo privado, que si trabajaran haciendo otra cosa.

«Esto ha sido una realidad muy común, pero constato que la gente joven que ahora se manifiesta transexual, recibe mayor apoyo de su familia y no les discriminan tanto, pues ya se conoce más el tema. Así no tienen que irse de casa ni de la escuela, porque dentro de esta hay también más sensibilidad. Pero en general hemos visto un avance impresionante».
 
-Pero a pesar del soporte legal continúan encontrando obstáculos a la hora de conseguir trabajo.
 
«Sí, siguen las discriminaciones encubiertas. Es decir, nuestra Constitución tiene un articulo -creo que es el quinto- que dice que no se puede despedir a nadie por razón de sexo, raza, orientación sexual, religión, etcétera; pero eso lo dice la Constitución, la realidad es otra.

«Frecuentemente nos hemos encontrado con personas transexuales que cuando empiezan el cambio a lo mejor las despiden con la excusa de que realizan mal su trabajo o llegan tarde. Se inventa cualquier justificación, no les dicen que les despiden por ser transexuales, porque si no recurrirían a la ley y esta les ampararía. Es una discriminación encubierta».
 
-Nosotros tenemos la imagen de que la sociedad española ha sido históricamente conservadora…
 
«Una imagen ajustada…»
 
-Sin embargo, nos han contado que son más habituales las manifestaciones de amor en público entre parejas homosexuales, ¿es cierto? ¿Tendrá que ver con el respaldo constitucional?
 
«Es cierto que se ha visibilizado mucho más la homosexualidad, y visibilizarse significa verles en pareja; porque los homosexuales no llevan una letra en la frente que los definan. Puede haber un sector de gays más afeminados o de lesbianas más masculinizadas que a simple vista puedas sospechar que lo son, pero de lo contrario, la certeza sólo se obtiene si les ves actuando en pareja. Y ciertamente el reconocimiento del matrimonio ha sido un respaldo muy importante. Digamos que se sienten protegidos por la ley.

«Pero es una realidad contradictoria, porque del mismo modo han aumentado las agresiones hacia ellos y muchos han sido golpeados solo porque han intuido que son gays. Lo que quiero decirles es que una cosa es ir por la calle de la mano y otra bien distinta es estar besándose abiertamente; porque si eso sucediera el machismo aún imperante en la sociedad española reaccionaría mal. Aunque sí pueden verlo en bares de ambiente y en zonas particulares de Chueca, que es un barrio gay por excelencia. Pero en general, se ve poco».
 
-¿Cuánto falta para que en España exista una mayor comprensión y aceptación de transexuales y homosexuales?
 
«¿Quién lo sabe? Creo que todo dependerá de si perduran los recursos de inconstitucionalidad que presentó el Partido Popular, o se mantienen, asientan y desarrollan las leyes que ha lanzado el Partido Socialista».
 
 

 

EL LIENZO SABE DE Mͅ

EL LIENZO SABE DE Mͅ

“Las creaciones de Frida son  individuales y colectivas. Su realismo es tan monumental que todo tiene x dimensiones. Ella pinta al mismo tiempo el exterior y el interior de ella misma y del mundo”, así dijo de la pintora mexicana el muralista Diego Rivera.

LAZARO JORGE CARRASCO PILOTO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Por la calle corre ahora una brisa templada. Pero no se puede confiar. A veces, de súbito, viene la tormenta e invade la paz del trigo sereno, el rumor sepulcral de las tumbas más solitarias, la vida de gente como Frida Kalho, a quien la borrasca traicionó aquel 17 de septiembre de 1925.

El camión en que viaja se confunde ya en trozos de metal y polvo del pavimento. La sangre de Frida también moja el accidente. Su vientre no será jamás cuna para niño alguno: un pasamanos le atraviesa por el lado izquierdo el sueño de ser madre, y hombros, costillas, pelvis, se dejan deshacer, sin voluntad, por la furia de una  tempestad asoladora.

Luego llegan la postración, las ganas de vivir y crear, las 32 operaciones quirúrgicas a que la sometió la medicina de su tiempo, la recuperación a medias. Y así, un año después del día en que la vorágine del destino volcó sobre Frida su cólera, comienza la artista mexicana, nacida en Coyoacán, a procrear con el pincel  las obras que nunca pudo engendrar con el vientre.

Entramos ahora en la Casa Azul, hogar de Frida. Sobre los mosaicos resuena el toc-toc de muletas que  atraviesan la habitación. Ella ha emergido un rato de sus cuadros para sentarse a conversar con la esperanza sobre el pecho y el cuerpo adornado por los símbolos del calvario cristiano.  

-¿Cómo recuerda Frida su infancia?

“Con dolor. Mi infancia fue una escuela en la que aprendí a acostumbrarme al sufrimiento, prematuramente. Pero también recuerdo, sobre todo, que nací con la Revolución, en 1910 y no el 6 de julio de 1907 como apuntan los archivos. Fue ese mi gran fuego infantil. Llevada por el impulso de la revuelta hasta el momento de ver la luz, ella me abrazó por el resto de la vida. Desde niña yo era toda llama. Ahora, adulta, tengo la certeza de ser hija de la Revolución”.

Conversamos mientras ella va de un lado al otro, muletas en mano, inspeccionando los óleos diseminados alrededor nuestro. No hay vacilación en sus palabras. La sensualidad envuelve el espacio de la habitación. El corsé que oprime su espalda para inmovilizar la columna lacerada no la limita. Y allí, mirando apenas su imagen semidifusa, presente ya, ausente ahora, silueta de extraña transparencia, Frida habla de los inicios en la pintura y  de sus eternas angustias: “Luego del accidente comencé a pintar por puro aburrimiento de estar encamada. Sin darme cuenta, sentí  las energías necesarias para hacer cualquier cosa.

“Desde pequeña viene el infortunio tocando a mi puerta: con solo 6 años contraje la poliomielitis y guardo de ella muy malos recuerdos: mi pierna derecha quedó mucho más delgada que la izquierda. Al principio pensé que la parálisis no haría mella en mi vida, pero estaba equivocada. Mis compañeros de la infancia me atormentaron constantemente. «¡Pata de palo! ¡Pata de palo!»: gritaban al verme con las botitas que usé durante mi enfermedad.

“En la Escuela Nacional Preparatoria entro con 15 años. Allí conozco a Diego Rivera y nos casamos en 1929.

“Luego del accidente y a pesar de él, tuve fuerzas y las energías me permitieron una importante recuperación: pude volver a caminar”.

Una lágrima nace de los ojos de Frida. El dorso de su mano la reprime rápidamente. Su mirada viaja por unos segundos a los óleos cercanos queriendo olvidar lo imposible, porque allí  están La columna rota, Hospital Henry Ford, Sin esperanza, Soy un pobre venadito.

Las pinturas se ahogan en las mismas aguas amargas en que se ahoga Frida. Ya se observan aparatos ortopédicos de metal, ya se atisba el dolor ante la imposibilidad de tener hijos, que aún no acepta, ya se intuye una cama de hospital y el sufrimiento de un aborto.

-André Bretón, poeta y ensayista francés perteneciente al Surrealismo, calificó su obra de surrealista en una oportunidad. ¿Cuánto hay de cierto en esta afirmación?

“Algunos críticos han tratado de clasificarme como surrealista, pero no me considero como tal. Nunca he  pintado mis sueños, sino  mi propia realidad. Verdaderamente no sé si mis cuadros son surrealistas o no. Ellos solo representan la expresión más franca de mí misma. Odio el Surrealismo. Me parece una manifestación decadente del arte burgués, una desviación del verdadero arte que la gente espera recibir del artista.

“Mis cuadros no enfatizan el papel del inconsciente, enfatizan mi vida  toda, mi dolor todo, mi amor todo a la patria, la cultura y las tradiciones mexicanas. Esta es mi fantasía”.

-¿Qué influencia han tenido en sus creaciones la obra y el estilo su esposo, el muralista Diego?

“Yo simplemente pinto. No estudié para ello con Diego ni con nadie, pero hay cierta influencia.

“Tres años después del accidente, le llevé algunos de mis primeros cuadros para que los viera y él me animó a seguir pintando.

“Al igual que Diego, yo quería que mi obra fuera una afirmación de mi identidad mexicana. Entonces recurrí a las técnicas y los temas sacados del folklore, la flora, la fauna y el arte popular indígena de mi pueblo.

“Además, él ayudó mucho en la conformación de mi imagen identitaria, pues me sugirió que vistiera con el traje tradicional mexicano, consistente en largos vestidos de colores y joyería exótica. Diego hizo de mí  una auténtica tehuana”.  

-La pintura para Frida es un pretexto en un espejo, dijo una escritora e investigadora mexicana. ¿Por qué esa persistencia en el autorretrato?

“Al principio no tenía elección, y creo que esa es la razón fundamental de la permanencia del yo-sujeto en mi obra.

“Del modo más académico hice de mí misma mi modelo, mi tema de estudio, y me apliqué. Así puedo hacer lo que  me place detrás de la cortina de “la locura”, y arreglar las flores, pintar las penas y el amor, reírme a mis anchas de la estupidez de los otros y de mi propia estupidez, aunque todos digan: ¡pobre, está loca! Me pinto a mí misma para que el día, la hora, el minuto que viva, sea mío y de todos”.              

-¿Qué pretensiones tiene con sus cuadros?

“Solo quiero ser merecedora, junto con mi pintura, de la gente a la que pertenezco y de las ideas que me dan fuerza. Quiero que mi obra contribuya a la lucha de la gente por la paz y la libertad”.

-¿Cómo recuerda la exposición en la Galería de Arte Contemporáneo de Ciudad de México, en la primavera de 1953?

El semblante cejijunto de Frida conmueve su ánimo antes de responder.

“Esa fue una exposición conmovedora y también angustiosa. Yo había expuesto anteriormente en París, gracias a la coordinación de André Bretón, a quien Diego y yo conocimos. Pero exponer en mi ciudad de origen, la tierra que me vio nacer, es algo que no podré olvidar jamás.

“Mi salud era muy mala por entonces y los médicos me prohibieron ir. Mucho después de haber llegado los invitados y de estar dentro de la galería, comenzaron a oírse sirenas por toda la calle. La muchedumbre se dirigió al exterior y me halló en una ambulancia. Fui llevada a la exposición en una cama de hospital.

“Entonces me condujeron al centro de la galería y pasé una  tarde estupenda saludando a los invitados, cantando, bebiendo y haciendo chistes. Fue, sinceramente, un día de gozo para mi obra y para mi alma, porque comprendí que todo lo hecho hasta el momento, y lo que tuve que pagar al destino sin deberle nada, no quedaba en el olvido”.

En la habitación se aposenta un silencio sordo. La conversación fluye haciéndole surcos. Entra por las ventanas abiertas una brisa impaciente que desordena los cabellos de Frida. Su largo vestido coloreado se levanta, con suavidad, y deja advertir la ausencia de una de sus piernas. El mismo año de la exposición en México, los médicos tuvieron que amputársela, debido a una infección de gangrena.

Frida significa paz en el idioma alemán. ¡Vaya ironía de la vida!, pues esta última situación la devolvió al atascadero del que había estado luchando por salir siempre, e intentó en varias ocasiones el suicidio. De Diego dependió  su recuperación. 
    
-Si definiera a Diego pensando en el lugar que él ocupa en su vida,  ¿qué diría?

“Diego es universo, principio, constructor, mi amante, mi esposo, mi pintor, mi padre, mi madre, mi hijo, yo”.
    
-¿Qué ha puesto más Frida en el óleo?

“La sangre. La sangre entera. He dividido en dos toda la que carga mi cuerpo. La mitad, la de mis penas y mi abatimiento, para pintar la cruz que me ha tocado llevar sobre los hombros. Y la otra parte, reveladora de mis raíces, mi cultura y el amor por Diego, para exponer mis profundas convicciones comunistas, patrióticas, auténticamente mexicanas. El lienzo sabe de mí. Él me ha bebido hasta la última gota”.

-¿Algún  mensaje a la vida?

“¡La vida!…Pues sí. Le diría: puedes acabarme más, te aguanto. Yo supe arrancarte a la fuerza lo que por voluntad nunca quisiste darme.  Y ha sido tanto y tan poco.

“A pesar de todo,  probaré los lápices tajados al punto infinito que mira siempre adelante (…)”.
    
Un eco sordo truena sobre cada pared de la habitación y estremece también mis oídos: (…) “que mira siempre adelante, siempre adelante”.

Frida toma nuevamente las muletas que aguantan el peso de su cuerpo y de su triunfo, y camina hacia los cuadros en el toc-toc de piernas ajenas. Se detiene unos segundos frente a ellos, frente a su realidad, frente a su vida hecha acuarela y lienzo. Entonces dice: «Ya me voy al puerto donde se halla la barca de oro que debe conducirme», y   disuelve su imagen en el color del óleo para ir hacia el punto infinito de donde vino; hacia la posteridad que ahora la reclama.

(Las citas textuales fueron tomadas de la bibliografía que se reseña en la ficha técnica)

Ficha Técnica:

Objetivo central: Mostrar a través de Frida Kalho, la pintora mexicana más célebre, cómo las limitaciones físicas no prohíben la creación de grandes cosas, si se es perseverante en la vida.

Objetivos colaterales: Indagar en el impacto que tuvieron para Frida Kalho las enfermedades y padecimientos por los que pasó desde su niñez: Mostrar las consideraciones que ella hizo  acerca de su arte y de las circunstancias que lo condicionaron.

Tipo de entrevista:

Por los participantes: individual.
Por la forma: mixta.
Por el contenido: imaginaria.
Por el canal por el que se obtuvo: vía documental.

Tipo de título: de cita textual.
Tipo de entrada: literaria.
Tipo de cuerpo: mixto.
Tipos de preguntas: #1: abierta. #2: polémica. #3: abierta. #4: directa. # 5: directa. # 6: abierta. #7: directa. #8: directa. #9: directa.
Tipo de conclusión: retomar una idea expresada en la introducción.

Clasificación de las fuentes consultadas: documentales, tradicionales, permanentes, secundarias, indirectas.

Las fuentes de información son:

Enciclopedia Encarta 2007.
Libros:
Diario de Frida Kalho.
Herrera, Hayden: Frida: una biografía de Frida Kalho. Editorial Diana. México. 1984. pp. 39- 314.
Álvarez, Griselda: Algunas mujeres en la historia de México. Editorial
Cuauhtemoc. México. 1975. pp.147- 153.
Sitios Web en Internet
Hermoso-Espinosa, Susana: Frida Kalho, diario íntimo. En: http://www.hominess.com. Consultado: 26, noviembre, 2008.
Beck, Jennifer: Mi héroe: Frida Kalho. En http://www.miheroe.org. Consultado: 26, noviembre, 2008.
Frida Kalho Fans: En http://www.fridakalhofans.com. Consultado: 27, noviembre, 2008. (Este sitio no tiene un autor específico. Es una compilación de citas pertenecientes a autores que han hecho estudios e investigaciones sobre la vida y la obra de Frida Kalho)   
       

 

“EL ARTE ES UN INTERCAMBIO CON EL DÍA A DÍA”

“EL ARTE ES UN INTERCAMBIO CON EL DÍA A DÍA”

Detectar zonas en las que el arte ha dejado espacios vacíos es el principal propósito en las obras del pintor Kelvin López.

GRETEL HERNÁNDEZ IGLESIAS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
 
Nacido en Las Tunas en 1976, Kelvin López comenzó sus estudios en 1991 en la escuela de nivel medio elemental de Artes Plásticas El Cucalambé, en Las Tunas; posteriormente pasó a la escuela de Holguín y en el 2000 se graduó de la especialidad en el Instituto Superior de Arte (ISA), de La Habana, en la que hoy labora como profesor. Además, es miembro de La Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC)

Desde 1992 presenta exposiciones cada uno o dos años. Ha realizado cerca de 47 muestras colectivas, todas presentadas en diferentes países como Estados Unidos, España, Francia e Inglaterra. La última muestra del artista se titula Anestesia Local y está conformada por 12 pinturas en acrílico sobre lienzo y pertenecen a la serie Terapia Floral.

-¿A qué escuela pictórica está adscrito?

No puedo delimitar zonas en arte que tengan que ver con mi estilo, con tendencias o normas específicas de hacer. A mi modo de ver es un poco obsoleto, pues hace que te encasilles en esquemas y al final creas solo agotamiento mental, haces que la obra no se renueve y no logras nuevos caminos.

-Es un mito que los artistas de la plástica tienen fuentes de inspiración a la hora de crear. ¿Qué opina?

A medida que pasa el tiempo uno se va superando y en el Instituto Superior de Arte me enseñaron a pensar en qué iba a pintar y cómo desarrollarlo. En mi caso, yo no siento que un artista contemporáneo se inspire necesariamente para hacer algo; para mí, eso que se conoce como inspiración es un proceso lógico y consecuente con el grado de concentración obtenido con respecto a lo que uno va a hacer. En la escuela imparten asignaturas como Historia del Arte y Metodología de la Investigación, las cuales te adiestran para entender mejor la vida, la relación con el arte y luego, cómo hacer de eso una consecuencia lógica. Como ejercicio mental he creado un  hábito, a la hora de acostarme pienso en qué hice ese día como artista, si me sirvió de algo. Eso permite superarse a uno mismo.

-¿Se ha sentido frustrado alguna vez a la hora de crear?

La frustración, a mi entender, es algo muy penoso para un artista. Pueden existir lagunas y períodos en los que uno como creador no produce nada quizás físicamente, pero sí psíquicamente; a veces aunque no estés pintando nada te mantienes elaborando cosas, es un proceso de acumulación y de descanso al mismo tiempo que  es necesario para poder renovarse. Considero que en mi trabajo nunca me he sentido frustrado, el arte para mí es un intercambio con el día a día.

-¿Qué cree de la recurrencia de los temas en algunos artistas?

Pienso que en mi caso no es así. Soy un artista que trata siempre de renovarse y de crear nuevas formas y métodos de trabajo porque precisamente eso es lo que me mantiene vivo como creador y hace que desarrolle una labor más interesante. Recurrir a un tema no permite desarrollar nuevas formas, ideas y tendencias que pueden ser interesantísimas: es como leer el mismo libro toda la vida.

-¿Considera que las obras de los artistas de la plástica están bien promocionadas en el país?

El trabajo que ha hecho el Ministerio de Cultura en los últimos tiempos con relación a la plástica, e incluso con otras manifestaciones del arte, es muy positiva, existe la promoción y eso me parece fabuloso. Hay personas que no pueden visitar las galerías por horarios de trabajo o por diferentes motivos, pero los medios digitales, la radio y la televisión dan la posibilidad de que esas actividades lleguen a todos. 

-¿Qué sensaciones experimenta al concluir cada exposición?

Muy interesantes y satisfactorias. En mi caso, siento ansiedad y quiero que el evento termine para ver los resultados. Cuando las personas se acercan a felicitarme, me reconforta, porque significa que entendieron o vieron algo de lo que quise decir en cada obra.

-¿Por qué nombró su última exposición Anestesia Local?

Anestesia Local pretende hacer énfasis en la selección de un tema (Flores) que cuando se aborda desde las artes plásticas suele caer en los enlatados criterios que aluden a lo banal, lo femenino, lo comercial, lo superficial, sobre todo, si se revisan los tópicos que históricamente caracterizan la pintura en nuestro país, los cuales evaden de modo casi absoluto cualquier tendencia suave o atractiva a la retina.

El arte que recoge la historia en Cuba se ha caracterizado por explorar temas políticos, afrocubanos, religiosos, sociológicos o los que se dedican a lo que se ha dado en llamar la restauración del paradigma estético.

En el caso de esta muestra lo que podría ser atractivo es precisamente la selección desprejuiciada del tema y su modo de presentación. Son todas las telas un intento por diluir la idea de lo que se considera estilo pictórico en un artista. En este caso todas fueron pintadas en un etilo diferente y bien definidos unos de otros: abstracción, expresionismo, realismo, impresionismo. De modo que el título Anestesia Local logra concentrar la idea de presentación de un tema que, en relación con el contexto del arte cubano, logra disipar dolores y malestares existenciales y creativos.

-Los creadores en sus obras pretenden transmitir diferentes mensajes al público. ¿Cuál es el suyo?

En mi caso no existe la intención de transmitir mensajes, pues lo que pretendo es tener un acercamiento a los procesos que se han abordado históricamente en el tema de la pintura. Mi tarea está encaminada a detectar zonas en la que la historia del arte ha dejado espacios vacíos para colocarme yo como artista y desbordar un tema o nuevas tendencias y hacer arte novedoso.
 
-¿Por qué en este momento desarrolla tres líneas de trabajo simultáneas: Terapia Floral, Fantasmas Zodiacales y Plein Air (Al Aire Libre)?

Estas líneas de trabajo se relacionan unas con otras y apuntan indirectamente a diferentes zonas en el arte. La serie Terapia Floral se dirige a explorar pictóricamente el tema de las flores.

La serie Fantasmas Zodiacales, va hacia la línea del dibujo y tiene otras intenciones, va a lo místico, a la forma de ver la vida, de relacionarse con ella. Es una serie que hace representación de todo el mundo astrológico y de las constelaciones. Muchas personas se identifican con ella

La tercera serie es Plain Air (Al aire Libre) que es una especie de recreación o replanteamiento de todo lo que ha sido la historia del paisaje cubano y mi intención es seleccionar imágenes donde el contexto logre despertar interés por redescubrir el lugar y reencontrar nuevos significados y maneras de relacionar las vivencias colectivas con los lugares que pinto.

-¿Por qué escogió ser pintor y no otra manifestación artística?
 
No premedité la elección, mi inclinación se debió a las experiencias de vida. Tengo un hermano mayor, él pintaba en la casa y hacía muchos trabajos relacionados con las artes plásticas. Eso influyó de algún modo en mi vocación. Mi papá es una persona bastante creativa, no es artista exactamente, pero tiene habilidades para las artes manuales. Comencé estudiando de pequeño en un círculo de interés en la Casa de Cultura hasta que ingresé posteriormente en escuelas especializadas.

-Su hermano es pintor. ¿Cómo funciona en la dinámica de la familia tener dos artistas de la plástica?
    
Mi mamá quería que fuera músico y estudiara guitarra clásica. Ella era profesora en la escuela de artes de Las Tunas y estaba relacionada con el medio, no quería tener en la familia otro artista de la plástica. A mí no me gustaba la guitarra,  prefería la percusión. Al ella no estar de acuerdo, pues presenté mis trabajos en las pruebas de pintura, y fui seleccionado; de ahí en lo adelante me apoyaron. Mi padre se sumó, hacía en el patio de la casa una especie de murales en los que mis amigos y yo realizábamos talleres colectivos.

-¿Le gustaría que su hija siguiera sus pasos en el mundo del arte?

No, pues pienso que la carrera del arte es muy sacrificada, tiene demasiados abismos de todo tipo. Es una profesión a largo plazo, no de velocidad, sino de resistencia, eso crea inquietud y mientras no logras lo que te propones… Quisiera que estudiara Filosofía o alguna otra especialidad.

Ficha Técnica:

Objetivo Central: Conocer sobre la vida y obra de este artista de la plástica.

Objetivos Colaterales: Conocer los proyectos que desarrolla.

Tipo de entrevista:

Por su tipo: Clásica
Por su contenido: De personalidad
Por el canal que se obtuvo: Vía directa

Tipo de Título: De cita textual.
Tipo de entrada: Biográfica
Tipo de Cuerpo: Clásico de preguntas y respuestas
Tipo de Cierre: De opinión del entrevistado

Fuentes Consultadas: Documentales y no documentales. Kelvin López (pintor), Internet y Catálogos del artista. Localización: www.kelvinarte.com

 

 

INCENDIARIA POR UN TIEMPO

INCENDIARIA POR UN TIEMPO

Raquel Mayedo, profesional de los medios de comunicación, habla sobre sus metas y anhelos no realizados.

WENDY MARTÍNEZ ZUFERRI,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Soy de baja estatura, mis extremidades y mi cuello son un poco cortos. Con esas condiciones físicas nunca iba a llegar a ser una gran bailarina, aunque la figurita delgada y la pose artística me acompañaran.

Esa especialidad, por tanto, ya no era una opción para mí, pero yo quería continuar en el Instituto Superior de Arte (ISA), por lo que mi profesora de Español-Literatura me dijo: “Raquel Mayedo, si tú tienes facilidad para las Humanidades, ¿por qué no te presentas a las pruebas de Teatrología?”. Así lo hice y me aceptaron.

Durante la carrera no pude evitar la sensación de haber consumido mucho tiempo en una actividad a la cual, en definitiva, no iba a dedicarme. No obstante, al graduarme comprendí lo útiles que habían sido los estudios de ballet, pues me ubicaron en el Departamento de  Relaciones Públicas de la Dirección de Teatro y Danza del Ministerio de Cultura, al que normalmente asignaban  personas de mucha experiencia en el sector.

El caso es que vino a verme un director de televisión necesitado de información para la sección de artes escénicas prevista como novedad en una revista dirigida a adolescentes. Después de hablar buen rato, me propuso encargarme de la sección y la idea me gustó, aunque yo no tuviera entrenamiento como locutora.

Finalmente, el proyecto no fructificó y derivó hacia la realización de Joven Joven, un programa de buena factura, pero parecido a muchos otros. Acepté formar parte del colectivo, aunque me quedé con el deseo de haber llevado adelante aquella sección.

Luego de recibir una de las grandes alegrías de mi vida, el nacimiento de mi hijo, tuve el momento de mayor popularidad  entre el pueblo, pero también el de trabajo más duro, pues durante esos años asumí la responsabilidad de jefa de prensa del Ballet Nacional de Cuba (BNC) y la conducción del programa Contacto, a la vez que enfrentaba la maternidad.

Dicen que durante la juventud uno es incendiario y en la madurez pasa a ser bombero. Yo por entonces estaba aún en la etapa  incendiaria, por lo que con Contacto me propuse salir un poco de los cánones habituales de nuestra televisión, sobre todo, a la hora de hacer entrevistas.

No siempre hay que empezar preguntando: ¿Cuáles fueron tus inicios?; o, ¿Qué representa para ti trabajar con tal o cuál director? Es más, a veces es imprescindible dar cualquier enfoque menos ese, para que el televidente no se aburra de ver lo mismo en la revista musical que en el programa informativo. ¿Por qué no se puede ir directo a lo nuevo, o a lo que genere un conflicto? Finalmente el programa salió del aire y yo tuve que reorientarme laboralmente dentro del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Decidí, entonces, volver a las relaciones públicas, que siempre me habían brindado muchas satisfacciones.

Así llegó a su fin mi carrera como incendiaria. Muchas cosas me hicieron convertirme en bombera, entre ellas, mi responsabilidad creciente como madre y el paso del tiempo; ya yo no era una joven y sentía que mi momento de prender fuegos había pasado.

No por eso dejo de percatarme de lo que está mal. En la actualidad conduzco la revista De tarde en casa, que me gusta por su estilo coloquial y la diversidad de aspectos que aborda, pero donde hay una indudable falta de ritmo, quizás porque al transmitirse por el Canal Educativo 2  se elabora con una marcada intención didáctica. Dar explicaciones excesivamente largas acerca del tema a tratar, puede provocar que el televidente cambie el canal. Hay muchas formas de captar la atención del público, usar una sola es subvalorarlo.

He tenido la suerte de hacer en cada etapa un programa televisivo diseñado para una audiencia contemporánea conmigo. En Joven Joven era una muchacha, en Contacto una adulta joven y ahora estoy en Contra el Olvido y De Tarde en Casa, en los cuales me dirijo a personas de 35 años en adelante, o sea, aquellas que tienen más o menos las mismas experiencias vitales que yo.

Cada espacio tiene un público y  hay que adaptarse a su paso. Los monográficos y series que pretendan llegar a los jóvenes tienen que aceptar sus códigos y su rapidez para asimilar información; del mismo modo, no se puede esperar que todas las personas de la tercera edad asimilen un policiaco de acción vertiginosa y con escenas sangrientas.

Cuando la televisión cubana encuentre el tempo adecuado para sus entrevistas y espacios logrará, además de instruir, entretener. El día que eso se alcance, habremos llegado muy lejos. Nuestra televisión cuenta con la ventaja de estar concebida para el bienestar público; no tiene necesidad de andar buscando cíclicamente un escándalo o un “notición” como las televisoras extranjeras, pero a veces se priva de impactar por  temor a caer en el sensacionalismo.

Resolver esa contradicción toca a los jóvenes y a quienes tengan la grandeza para hacerlo, no importa su edad. Que asuman su responsabilidad en este momento y traten de cambiar todo lo que haga falta, que incendien.

Yo, que no poseo tal grandeza y mucho menos juventud, trato, desde mi papel de bombera, de incluir modificaciones más mediante la negociación que del enfrentamiento, aunque no siempre funcione. Pero los grandes, por suerte, son incendiarios toda la vida.
 
Ficha Técnica:

Objetivo central: Hacer un recorrido por las altas y bajas en la trayectoria profesional de Raquel Mayedo.

Objetivos colaterales: Conocer sus criterios acerca de las virtudes y deficiencias de la entrevista y la locución en la televisión cubana.

Tipo de entrevista:

Por la forma: Monólogo testimonial en primera persona.
Por el contenido: De personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Encuentro directo.

Tipo de Título: Llamativo
Tipo de Cuerpo: Monólogo testimonial en primera persona.

Fuentes consultadas: Raquel Mayedo, la entrevistada; Elsa Zuferri, ex funcionaria del Ministerio de Cultura y colega de trabajo de la entrevistada. Clasificación de las fuentes: Activas, no documentales y directas.