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Isla al Sur

Entrevistas-Trabajos Docentes

ATRAPADA POR LA ACTUACIÓN

ATRAPADA POR LA ACTUACIÓN

Reconocida por sus excelentes actuaciones en películas, novelas de radio y televisión y en obras de teatro, la actriz Coralia Veloz ha merecido premios de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba.

ANABEL SERRALLONGA HIDALGO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Desde la puerta se reconoce el aroma de un buen café recién colado.  Los cuadros parecen formar parte de la estructura de la casa. En un caballete la luna parece amarrada al muro del malecón. Un Quijote en cerámica se mira en el espejo y un Ireno García, trovador, se encuentra en un afiche. De pronto, la semioscuridad de la casa se ilumina por la risa de quien los lunes, a las 8:30 de la noche, en compañía de un Ireno de carne y hueso, disfruta de Jura Decir la Verdad.

“No te fijes en el reguero, en la casa nunca alcanza el tiempo”.

Coralia Veloz ha actuado en películas, novelas de radio y televisión y en obras de teatro. Ha recibido varios premios de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba, medallas otorgadas por el Ministerio del Interior y numerosos reconocimientos en el mundo del arte.

-Hija de conocidos cantantes y actores de radio y televisión, ¿cómo fue su entrada a la actuación?

Desde pequeña trabajé con mis padres, mi infancia trascurrió en el Instituto Cubano de Radio y Televisión, que en ese entonces se llamaba CMQ, siempre me gustó la actuación.

Al principio era la hija de Ramón y Coralia, pero después, con mi trabajo, me gané un espacio. Tener padres famosos no depende de mí, pero me agradó contar con ellos… todavía me agrada.

Cuando niña trabajé con mi papá en la novela Una luz en el camino, que dirigió Antonio Vázquez Gallo, de adulta hicimos juntos muchas novelas.

-¿Ellos influyeron en su decisión de ser actriz?

No, para nada, parece que actuar está en nuestros genes.

-¿Medió la experiencia profesional de sus padres en su carrera?

Mucho, porque fueron grandes profesionales y de ellos aprendí a tener respeto al pueblo; a la gente que te quiere y te aplaude. Hay que devolver con un buen trabajo el afecto y el amor que ellos te brindan.

-¿Quién es su actor o actriz preferidos?

No tengo, ni tampoco personajes favoritos. Me conmueve una buena actuación y puedo admirar a muchas personas, pero no tengo específicamente un nombre.

-¿Qué significa actuar para usted?

Es la vida, bueno, primero mi familia y después actuar.

-Cuándo sale en la televisión, ¿qué siente?

A veces no me gusto y la voz me la siento feísima; es raro, siempre me critico, no paro de criticarme.

-¿Se considera actriz de radio, de cine, de televisión o de teatro?

Yo soy actriz, eso son los medios en los que uno se desarrolla, algunos artistas se especializan; pero no creo que haya actores de cine, radio, teatro o televisión; simplemente somos actores y debemos dominar todos los medios. Aquel que trabaja en los cuatro es perfecto.

-¿Cuál es su obra preferida?

Los Miserables. Me la bebí, todos los tomos. Me cogían las tres de la madrugada leyendo; en ese momento me identifiqué con el personaje de Fantine y lloré muchísimo en la parte en que ella vendió el pelo por sus hijos. Después la protagonicé en radio y volví a llorar. Para mí fue una experiencia muy bonita.

-Después de haber actuado en siete películas, muchísimas teleseries y numerosas temporadas de teatro, ¿escribiría un guión?

No, no me interesa escribir. Fui productora de Ireno, mi compañero, por diferentes necesidades, también colaboré con él en un concierto en el Museo Nacional de Bellas Artes; eso me llama la atención, veo que soy capaz de ser operativa, de trabajar en varias cosas, me gusta. También quisiera dirigir a actores… que escriba Ireno.

-¿Cómo influyó la música en su vida?

Imagínate, padres cantantes, la casa llena siempre de músicos: mi hermano, después mi sobrino. La música te llena el espíritu… y te llena también las soledades.

-Tengo entendido que en las vacaciones usted e Ireno van a conducir un programa sobre boleros, ¿qué expectativas tiene?

Ven acá, ¿cómo tú sabes tanto? Vamos a conducir un programa que se llamará Un buen bolero, ese es el título de una de las canciones de Ireno. Lo que queremos hacer es algo diferente, que las personas que no cantan ese género lo hagan. Entre quienes están en el proyecto puedo mencionar a David Torrens y Carlos Varela, este último ha compuesto algunos boleros, pero nunca los ha interpretado.

Será interesante, es un proyecto nuevo, nunca se ha hecho en la televisión. Le pongo mucho energía, ya está aprobado y todos, hasta los cantantes que van a participar, están muy entusiasmados; hace falta que cuando se realice se encuentren en Cuba, que todo se de. 

-Si tuviera que definir al Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), ¿cómo lo haría?

Eso no tiene definición, no es posible.

-¿Qué le cambiaría al ICRT?

El formalismo que tenemos nosotros los cubanos. Queremos presentarnos sin problemas y no somos perfectos; los medios tienen que reflejarnos tal y como somos.

-¿Qué piensa de los jóvenes que han entrado últimamente a la televisión?

Que hay caras interesantes y con talento; otras no lo tienen.

-¿Piensa retirarse de la actuación?

El retiro de las tablas es imposible. Los actores tenemos una ventaja sobre los bailarines y los cantantes: nosotros siempre tenemos trabajo, en las películas, en las novelas hay tanto jóvenes como adultos. Bueno, siempre que seamos coherentes podemos seguir trabajando.

-¿Se siente conforme como actriz?

Sí, la verdad que sí. Cuando joven no me encasillaron, no hice solo papeles de damas jóvenes, a lo largo de mi carrera pude interpretar diferentes personajes, desde loca hasta lesbiana.

-¿Cuáles son sus proyectos?

Voy a participar en la película Cuatro Hechizos, dirigida por el joven creador Esteban Insausti.

-¿Qué le gustaría hacer en un futuro? 

Vivir en paz y tranquilidad. He trabajado bastante. Ahora solo quiero hacer cosas que me gusten; sentarme a escoger, aunque no hay muchos papeles. Quiero vivir con mucho amor.

-¿Cómo le gustaría que la recordaran?

Con alegría.

ORGULLOSO DEFENSOR DE LA PATRIA

ORGULLOSO DEFENSOR DE LA PATRIA

Arnulfo Alipio Juanes, combatiente en el Escambray y Playa Girón, dialoga acerca de sus vivencias en dos de las más grandes hazañas de la Revolución Cubana.

YANISBEL PEÑA PÉREZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La Revolución Cubana desde sus inicios ha sido objeto de continuas agresiones del imperialismo yanqui. Arnulfo Alipio Juanes, actualmente combatiente retirado del Ministerio del Interior (MININT), tomó parte en dos batallas  trascendentales libradas por nuestro pueblo y rememora con satisfacción cómo fue derrotado el enemigo por primera vez en América Latina.

-¿Cómo forma parte de la lucha contra bandidos en el Escambray?

Luego de triunfar la Revolución fue necesaria la formación de las Milicias Obreras Campesinas debido al surgimiento de grupos contrarrevolucionarios que cometían asesinatos y violaciones al campesinado, es entonces cuando me incorporo a ellas y me destinan a esa zona.

-Cuando llegan al lugar designado, ¿cómo se organizan?

Nos dividieron por pelotones y escuadras. Yo pertenecía al pelotón de reconocimiento. Además, nos proporcionaron dinero para no afectar a los campesinos que vivían en el área.

-¿Dónde fue más fuerte la resistencia?

En toda la zona hubo  mucha acción, pero principalmente en Hoyo de Padilla, porque los americanos desde sus aviones facilitaban  armamentos a los alzados.

-¿Cómo logran desactivar  a las bandas contrarrevolucionarias  que radicaban en la zona?

Hacíamos cercos gigantes en los sitios donde solían asaltar los bandidos, de esa manera podíamos llevarlos hasta donde queríamos, de forma que no pudieran acercarse a las casas de los campesinos en busca de alimentos. Así logramos acabar con bandas como la de Dimar, Osvaldo Ramírez, La niña de Placeta y Emilio Carretero.

-Además de luchar en el Escambray combatió en Girón. ¿Cómo se produjeron aquellos hechos?

Cuando ocurre el ataque a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) yo estaba de pase por unos días en La Habana. Entonces llegó una citación urgente requiriendo mi presencia en el cuartel de Regla. Allí nos informaron de la situación e inmediatamente partimos en autobús hacia Matanzas.

Entramos por el central Australia y esperamos la orden de avanzada. Una vez en camino fuimos sorprendidos por aviones procedentes de Estados Unidos, que usando la bandera cubana y las insignias de las FAR, nos engañaron.  Muchos saludamos pensando que eran aviones nuestros, pero nos ametrallaron y tiraron bombas gelatinosas. Murieron varias personas, entre las que se encontraban niños, mujeres y combatientes ejemplares.

Dirigidas por Fidel, tropas integradas por milicianos, combatientes del Ejército Rebelde y la Policía Nacional Revolucionaria, conjuntamente con la aviación, llegaron rápidamente, y rechazaron el fuego invasor. El 19 de abril de 1961 cayó el último punto ocupado por el enemigo.

-Alcanzada la victoria en Girón, regresó a la lucha contra bandidos  inmediatamente. ¿Dónde fue asignado?

Nos dieron unos días de descanso y luego partimos hacia la Ciénaga de Zapata donde estaban operando algunas bandas de alzados. Ahí tuve varios enfrentamientos y logramos capturar a dos de los principales cabecillas, Perico Sánchez y Pita Montero.

-Eliminados los grupos contrarrevolucionarios, ¿a qué se dedicó?

Era jefe de transporte táctico de reconocimiento cuando sufrí un accidente en Matanzas y me trasladaron a La Habana. Después pasé a formar parte del Ministerio del Interior (MININT), donde me mantuve laborando hasta la jubilación.

-¿Qué significa para usted haber participado en batallas decisivas de la Revolución Cubana?

Es un honor para mí haber defendido a mi país en momentos tan importantes como fueron la lucha contra bandidos y el ataque a Playa Girón. Participar en el enfrentamiento a los varios ataques que desde el exterior se realizaron posteriormente, es algo que también me llena de orgullo, pues he podido vivir para ver que el resultado de nuestra entrega no fue en vano.

Ficha Técnica:

Objetivo Central: Ofrecer detalles significativos acerca de las principales vivencias combativas del entrevistado.

Objetivos Colaterales: Indagar más acerca de lo acaecido durante la lucha contra bandidos y  el ataque a Playa Girón. Conocer cómo se realizó la captura de los principales cabecillas de las bandas que azotaron la zona del Escambray.

Tipo de entrevista

Por su tipo: Clásica
Por su contenido: Biográfica
Por el canal que se obtuvo: Directa

Tipo de título: Genérico
Tipo de entrada: De presentación
Tipo de Cuerpo: De preguntas y respuestas
Tipo de cierre: De opinión o comentario del entrevistado

Fuentes consultadas:

Raúl Rodríguez (hermano de Arnulfo)
Wualfrido Hernández  y  Mario Hernández (amigos)

DESDE LO PROFUNDO DE DEBORAH ANDOLLO

DESDE LO PROFUNDO DE DEBORAH ANDOLLO

Hace cerca de una década, la campeona cubana se convirtió en la mujer del mundo que más se sumergió en el mar con apenas un respiro de sus pulmones, dotados de una capacidad de seis litros, que le permiten mantenerse sin inhalar durante algo más de cuatro minutos.

 

 

ALEJANDRO RUIZ CHANG,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
 

Como emergida del mar, la sirena de Cuba no pierde un instante para contemplar las tranquilas aguas de cualquier paisaje de la Isla. La dueña del océano baja a las profundidades, se deleita con sus tesoros y explora el maravilloso mundo que le depara Neptuno a diario.

Pero, ¿es verdaderamente sirena? Quizás solo ella puede saberlo, es única y como tal, admirada por todos. Deborah Andollo López es a la vez ejemplo de belleza y virtud femenina. Día tras día se expone a los peligros de las aguas del Caribe, pone su vida en manos de un equipo que más que amigos representan hermanos, y de él se hace acompañar en todas sus peripecias marinas. Baja a lo profundo y permite que el dios de los siete mares la acoja entre sus brazos. Asoma a la superficie y con un último respiro se sumerge de golpe en ese mundo de sombras y silencio.

-¿Cómo comenzó la práctica de la apnea?

Soy cubana y como buena isleña, los mejores momentos de mi vida los he pasado en el mar desde que era niña. Mis padres me inscribieron en un curso de natación a los cuatro años y desde entonces nado y nado siempre que puedo. Soy habanera, el mar está muy cerca de mi casa, así que cuando me pierdo quien me conoce sabe que estoy en el mar. Desde muy joven disfrute de él de manera muy particular, me atraía inmensamente ese mundo lleno de misterios y bondades. Cuando tenía 23 años, un buen amigo, instructor de buceo, me propuso servirle de modelo submarina y fue cuando conocí la inmersión autónoma o con botellas de aire comprimido.
 
Recién había concluido una larga carrera como nadadora sincronizada de alto rendimiento, pertenecí al equipo nacional de nado sincronizado por 12 años y participé en muchísimos eventos nacionales e internacionales. En 1992, cuando decidí separarme del equipo para dedicarme entonces  a la práctica seria de la apnea profunda, comencé a conocer el mar de manera mucho más cercana. Los apneistas de aquella época vivíamos enternecidos por las hazañas de los protagonistas de la película El Gran Azul. Practicar la apnea profunda era la única manera de estar cada día en el océano, conocer sobre las especies que lo pueblan y los fenómenos maravillosos que lo caracterizan.

-¿Qué sintió en sus primeras inmersiones?
 
Las primeras inmersiones me impactaron mucho, eran muy intensas. Me fascinó tanta paz, silencio, armonía, serenidad y majestuosidad. La perfección del océano nos hace sentir pequeños e indefensos. Luego, cuando comprendí lo que sucede con los órganos internos del humano, con la sangre, pulmones y tímpanos, todos a merced de las leyes físicas aplicadas por las presiones parciales o hidrostática, me percaté que no solo me resultaba placentero permanecer debajo del agua, sino que estamos orgánicamente diseñados para sumergirnos por apenas unos minutos. Entonces no solo admiré el mar como la inagotable belleza que es, sino como una fuente reveladora de fenómenos insospechados para mí .

-Ha realizado la práctica de buceo en varios mares del mundo y sobre todo en la Isla. ¿Cuáles son sus preferidos en ambos casos?

He visitado varios mares en el mundo, todos encierran mucha belleza, aún cuando algunos han sido maltratados por el hombre y sobreexplotados, como es el Mediterráneo, pero incluso allá  también hay sitios espectaculares para admirar. Me encantó sumergirme en Cozumel, por sus aguas cálidas y cristalinas, pero sobre todo por la gran población marina que posee. Es un sitio que se protege mucho y es admirable la cantidad de especies marinas que conviven con un mercado vertiginosamente creciente. La industria del buceo en Cozumel es muy desarrollada y ello ayuda también a preservar las zonas marinos-costeras. Las Islas Medas, en España, son un espectáculo de biodiversidad marina y sus centros de buceo e instructores son muy profesionales.

Cuba tiene sitios de lujo para la inmersión en apnea: Los Jardines de la Reina (Ciego de Ávila), Maria la Gorda (Pinar del Río), Cayo Largo del Sur. Cuando no tengo la posibilidad de desplazarme tan lejos para realizar inmersiones de ensueño, me complace mucho sumergirme en un sitio muy hermoso que está cerca de casa .Lo que importa es estar en el agua y sentir la música del silencio del océano.

-Toda su trayectoria en las actividades subacuáticas demuestra, entre otros aspectos, que es fiel amante y conservadora del mar. ¿Cómo lleva esto a la práctica en el país?

Hoy vivo un período de entrega con el mar. No descanso en mi lucha por protegerlo y sensibilizar voluntades para preservarlo de la voracidad del hombre. Trabajo cada día en la realización de proyectos comunitarios sobre protección medio ambientalista, especies marinas amenazadas, impacto ambiental humano, etc.

-Tiene una gran capacidad pulmonar para almacenar aire. ¿Piensa que es un regalo sobrenatural o esa capacidad se debe a su ejercicio y preparación física?

Poseo seis litros de capacidad vital. Según los médicos que me atendieron en mi etapa de apneista profesional, una buena cantidad de esos litros forman parte de mi naturaleza anatómica, pero otra parte la he incrementado con la práctica de la respiración panayama o yoga. Es la respiración profunda y es la base de la relajación y la meditación. La apnea de alto nivel  tiene un fuerte componente mental y la preparación psicológica supone gran importancia. Por ello en los entrenamientos que hacía, se planificaban muchas sesiones de respiración yoga. 

-Minutos antes de sumergirse, ¿en qué piensa? ¿Cómo se prepara?

Voy muy concentrada en los pensamientos útiles que ayudarán a mejorar mis presentaciones. Antes de cada inmersión profunda realizo varios minutos de respiración completa o panayama para serenar la mente, disminuir el ritmo cardíaco y concentrarme en los movimientos que debo realizar. Estoy atenta para tratar de realizar la menor cantidad de movimientos debajo del agua, para economizar energía y dioxígeno. Lo que más me preocupa es la compensación timpánica a grandes profundidades (-100 metros), es lo más difícil para los apneístas profundos. La adecuada realización de la misma requiere de mucha concentración y sincronía. Pero en lo que más pienso es en fusionarme con el elemento agua. Quiero mezclarme, diluirme y formar parte de él.

-¿Cuál ha sido una de sus más recordadas experiencias con algún animal en las profundidades del mar?

Cuando filmaba un documental con NHK Japón, tuve la oportunidad de bucear con tiburones jaquetones sedosos y con caribbean reef shark, ellos interactúan en muy buenos términos con el humano. Consideré que tratándose de una televisora japonesa y que parte de esa población conserva hábitos culinarios (sopa de aletas de esta especie) que comprometen cada año la vida de miles de escualos, sería bueno sensibilizarlos para que se sumen en la conservación y salvación de los tiburones en el mundo.

El momento del rodaje fue de una emoción inmensa, eran más de 30 animales de la especie alrededor de mí y aunque no sentí miedo, sí sabía que debía andar con extrema cautela. Pero el mar nuevamente me premió con ese momento inolvidable: atrapar a un jaquetón sedoso por su aleta caudal y luego de un suave masaje abdominal, se durmió y nadamos juntos durante mucho tiempo.

-¿Qué considera usted de los apneístas de alto nivel? ¿Guardarán alguna relación genética con los mamíferos marinos?

Los apneístas de alto nivel no somos superdotados, somos simplemente atletas entregados a una disciplina de alto riesgo, pero que respetando las medidas de seguridad y los límites físicos y mentales individuales conseguimos hacer marcas trascendentales para la historia de la apnea. El entrenamiento físico diario nos permite optimizar las bondades físicas que la naturaleza pone a disposición del hombre. Aún no hemos conseguido respirar debajo del agua, cuando eso suceda entonces ya no tendrá mérito retener el aire contenido en los pulmones y explorar las profundidades marinas. El hombre es un mamífero terrestre marcado con una huella genética de mamífero marino.

FICHA TÉCNICA:

Objetivo Central: Conocer cómo ha sido la trayectoria deportiva de Deborah Andollo López desde sus inicios.

Objetivos Colaterales: Informar sobre alguna experiencia especial que haya tenido la entrevistada en el mar. Tener conocimiento sobre las actividades de protección medioambiental que realiza. Cómo considera a los apneístas de alto nivel. Conocer cómo es su preparación física para la práctica de este deporte.

Tipo de Entrevista:
Por su forma: De preguntas y respuestas.
Por su contenido: De personalidad
Por el canal: Vía correo electrónico

Tipo de Título: De  referencia al entrevistado.
Tipo de Entrada: Descriptiva
Tipo de Cuerpo: De preguntas y respuestas.
Tipo de Conclusión: De opinión o comentario del entrevistado.

Fuentes consultadas:

La página Web personal de la entrevistada: (www.deborahandollo.com)

Página (www.wikipedia.com)

Información titulada: Satisfecha Deborah Andollo con resultados de apneístas cubanos, del día 27 de abril de 2006, por Prensa Latina.

Fuentes documentales.

Amigos de la familia y otras personas que mantienen relación con la entrevistada. Fuentes no documentales. Directas 

ENCUENTRO CON SORY

La joven cantante habla sobre su carrera, proyectos y de la experiencia que le proporcionara su primer concierto.

GRETEL HERNÁNDEZ IGLESIAS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El verdadero nombre de Sory es Zorayma Pérez Corominas. Nació el 31 de diciembre de 1981 en Ciudad de la Habana. A los tres años de edad comenzó a cantar en programas infantiles de la Televisión Cubana, entre ellos, Que siempre brille el sol y Mundo de Fantasía.

Poco después comenzó a estudiar piano en el Conservatorio de Música Manuel Saumell. Concluido el nivel elemental y luego de participar en diferentes concursos de la especialidad, continuó la carrera de piano en el Conservatorio Amadeo Roldán, donde finalmente se graduó de Dirección Coral en el 2001, a los 19 años.

De manera profesional comenzó a cantar con el quinteto de música tradicional cubana 5pa´ti, perteneciente al proyecto Joven Son patrocinado por EmiMusic de España.

-Cursó el nivel elemental en el Conservatorio Manuel Saumell y el medio en el Amadeo Roldán. ¿Qué significaron esos años para usted?    

Esos años estudiando en los dos conservatorios me proporcionaron todo mi conocimiento musical. Aprendí no solo música, piano y dirección coral, sino la manera de ver la vida desde otro punto de vista, a irme formando como artista.

-Como artista de espectáculos trabajó con Santiago Alfonso en el cabaret del Gran Casino de Montecarlo, en el Principado de Mónaco. ¿Qué significó esa experiencia?

Trabajar con Santiago Alfonso y que, además, haya sido mi primera experiencia como profesional, fue para mí como la universidad. Todo lo profesional que pueda ser o no, lo aprendí a su lado y sin duda, su nombre es una institución. El cabaret da otra óptica de la escena que debes dominar muy bien y todo eso ayudó a mi carrera como solista.

-Gran parte del público la ve como una joven bolerista. ¿Se considera solamente cantante de ese género?

No creo que yo sea una bolerista. Reconozco que es mi género favorito, pero pienso que más que bolerista, soy una cantante joven, intérprete que puede abarcar distintos géneros. Creo que lo traté de demostrar en mi primer concierto, en enero del pasado año.

-Usted realizó un viaje por varias ciudades de Ecuador. ¿Cómo fue  acogida por el público?

Esa gira fue un espectáculo que se presentó por el V Encuentro de Solidaridad con Cuba. Acompañada de excelentes artistas en general, nuestra acogida fue increíble. Nunca imaginamos que nuestro arte fuera tan bien recibido y pudimos percibir que también conocen las tradiciones cubanas.

-Los lunes en la tarde conduce una peña. ¿Cuánto aporta a su carrera?

La peña es un lugar mágico que tengo desde hace un año en la tienda Arte-Habana, en el Boulevard de San Rafael. Todos los lunes a las 4 de la tarde, con un público único, yo me puedo mostrar tal cual soy y creo he logrado una comunicación especial con ellos y con los invitados que llevo.

-¿Hay alguna otra manifestación del arte en la que le gustaría incursionar?

Actuar. Sueño con hacer una película al estilo de La Bella del Alambra, en la que pueda cantar y bailar.

-¿Qué piensa del desarrollo cultural de los jóvenes músicos en Cuba? ¿Cree que reciben el apoyo y la promoción necesarios?

En Cuba cada día están naciendo músicos increíbles graduados o no de las escuelas de Arte. Muchachos con muchas ganas de hacer buena música y con convicciones de lo que quieren. En cuanto a la promoción, muchos han tenido suerte (me considero una de ellas), otros menos y otros ninguna. Desgraciadamente, a veces lo que más se difunde no es precisamente lo mejor y creo que eso ocurre en todas partes del mundo. Soy de las que piensa que uno nunca se debe dar por vencido. La calidad siempre se impone.

-El reggaetón es un tema muy polémico. ¿Cuál es su consideración acerca del género? 

El reggaetón es la viva estampa, en mi más modesto criterio, de cómo está el mundo actualmente. Soy partidaria de los buenos textos y desgraciadamente ese género no suele venir acompañado de ellos. Es una verdadera lástima que con él se colabora para vulgarizar cada día más la sociedad.

-En Japón actuó con el grupo Traje Nuevo. ¿Cómo fue la experiencia?

Inolvidable, no solo por haber estado rodeada de excelentes músicos, sino también de grandes amigos. Fueron seis meses haciendo buenas cosas a la manera de Traje Nuevo, que todos conocemos su hacer dentro del género de la música tradicional cubana, y compartiendo escenario, además, con la preciosa voz de su director, Carlos Manuel Céspedes, algo que por mucho tiempo fue un sueño.

-¿Qué ha representado para usted  incursionar más de una vez en el mercado japonés?

Han sido tres veces y cuál de las tres más maravillosas. Es un público muy educado y conocedor también de la música cubana. En cada gira a Japón siento que voy madurando profesionalmente.

-Sobre su primer concierto…

Realicé mi primer concierto en la Sala Teatro del Museo de Bellas Artes. Fue uno de los momentos más importantes de mi vida y de mi carrera. Bajo la dirección musical de Lino Lores y con músicos muy jóvenes, pero increíbles, tratamos de hacer un repertorio que mostrara a la Sory de hoy, de ayer y de siempre. Creo que ha sido el inicio de un nuevo capítulo en mi vida. Solo  puedo decir que a pesar de tantas tensiones, lo disfrutamos mucho.

-¿Qué impacto tiene en su carrera el primer CD Sory?

El Cd Sory fue la llave de la puerta hacia los medios de difusión. Como dije una vez: es como el primer hijo. Voy a agradecer siempre a la vida, a Bis Music (mi disquera) y a Dagoberto González (productor musical), la posibilidad de que me conocieran de esa manera. El disco fue nominado al Premio Cubadisco, en la categoría de cancionística en el año 2005.

-¿Tiene en proyecto alguna otra producción discográfica?

Pretendo grabar definitivamente mi segundo disco este año. No adelanto nada, pues aún no se qué va a pasar. Solo espero que quede bien y todos lo disfruten.

Esta joven cantante fue, además, ganadora del segundo premio en el Concurso Eduardo Saborit 2005, interpretando una canción de Pedro Romero, uno de los compositores cubanos más reconocidos y prestigiosos. Ha participado en diferentes festivales de la canción, destacándose entre ellos Boleros de Oro.

Como solista viajó a China y trabajó durante nueve meses acompañada del Premio IberJazz 2001, el guitarrista y compositor Jorge Luis Triana. A este contrato ella le agradece la madurez y conocimiento adquirido.

En Cuba ha cantado en prestigiosos lugares nocturnos, compartiendo escenario con las principales figuras de la canción cubana, además de hacer radio.

Actualmente a Sory se le encuentra en diferentes instalaciones de La Habana como Dos Gardenias y La Casa del Habano, y realizando diferentes programas de televisión.

Ficha Técnica:

Objetivo Central: Conocer la trayectoria musical de esta joven cantante.

Objetivo Colateral: Conocer los proyectos que desarrolla ahora.
 
Tipo de entrevista:
Por su tipo: Clásica
Por su contenido: De actualidad                          
Por el canal que se obtuvo: Vía directa

Tipo de Título: Con el nombre del entrevistado
Tipo de entrada: Biográfica
Tipo de Cuerpo: Clásico de preguntas y respuestas
Tipo de Cierre: De información

Fuentes Consultadas: Sory (cantante) y Adiané Perera. Google. Documentales y no documentales.

 

MI VOCACIÓN ES ENSEÑAR

MI VOCACIÓN ES ENSEÑAR

“Cuando  haces un recuento de todo lo vivido, llegas a la conclusión de que no se puede encerrar la historia en una medalla”, opina Humbelino Espino Rodríguez.

ANTUÁN GUTIÉRREZ NODARSE,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El olor del betún y la tinta se impregna en la piel. Humbelino Espino Rodríguez mira sus dedos y sacude el paño. Extiende la mano para recibir el pago, son las monedas que llevará a su hogar. Tiene nueve años. La muerte del padre lo llevó a la calle, hacia el taller donde aprende el oficio de reparar zapatos. Años después trabajará como viajante de calzado y conocerá de cerca la insostenible situación de su país.

El nuevo siglo lo sorprende con el índice apuntando al horizonte. Sus tertulias acaloradas con Kant o los debates dialécticos hegelianos lo distinguen ante los ojos de sus alumnos. En la actualidad ejerce como profesor de Filosofía y Sociedad en el Curso a Distancia de la Universidad de La Habana y es, además, gerente nocturno el Hotel Habana Riviera.

-¿Qué edad tenía cuando se inició en  la lucha insurreccional?

Tenía unos 16 años. En 1957 formo parte del Movimiento 26 de Julio y realizo acciones clandestinas. En 1958 me incorporo al Ejército Rebelde.

-¿En qué misiones participó durante ese período? 

Realizábamos acciones, propaganda, traslado y entrega de armas, medicinas y comida a las columnas de Camilo y Che. Por ejemplo, el 5 de febrero de 1957, vísperas del Día de los Reyes, nos ordenaron crear una situación para que las personas no fueran a las tiendas a comprar juguetes. En eso me detuvieron los del Servicio de Inteligencia Militar.

¡Imagínate!, estaba ahí en plena calle. Por suerte, logré avisar  a los demás compañeros y evitar que los pudieran apresar. Recuerdo que me dieron muy fuerte con un black jack, que es un garrote de plomo cubierto con un corcho negro para que no se vea exteriormente. El efecto resulta demoledor porque destroza interiormente todo lo que toca. Cuando me soltaron al día siguiente, aún soltaba sangre. Estaba en muy malas condiciones. En realidad debo mi liberación al jefe de la guardia, un masón que me identificó como el líder de la Juventud Masónica. Él dijo: “Piérdete, que estos animales te van a matar”.

Fui sometido a una operación quirúrgica en la que me extirparon la mitad del pulmón. Una vez recuperado me incorporé a la columna del Che y formé parte de las tropas que viajaron hacia a La Habana.

-Con el triunfo de la Revolución comienza una nueva etapa para el pueblo cubano. ¿Qué repercusión tuvo en su vida?

Uno se pone hacer un recuento ahora y parece imposible lo que tuvimos que enfrentar. Debido a las secuelas del black jack no pude continuar en el ejército, pero me empezaron a dar tareas políticas con el propósito de  contrarrestar ciertas influencias de poder que aún se observaban en elementos proclives a la derecha.

Fungí como tesorero del Ayuntamiento de Remedios. Posteriormente, se creó una comisión a nivel provincial para resolver los problemas de los expedientes por despido que tuvieron lugar durante toda la tiranía. Estuve al frente de esa misión como jefe de inspección del Ministerio de Trabajo en la provincia de Las Villas y ahí comencé la actividad por regiones. Ello  posibilitó hacer que la patronal pagara el  tiempo de despido a los perjudicados.

-Usted ocupó la responsabilidad como presidente de la Campaña de Alfabetización en Remedios. ¿Cómo recuerda aquella encomienda?

Primero realizamos un censo. En las zonas urbanas resultaba más fácil, pero en las rurales había que convencer a las familias de la necesidad de aprender a leer y escribir, y también persuadirlos de que albergaran a los brigadistas. Sobre todo, porque radicábamos en una región donde había muchos alzados.

En ese momento el país estaba inmerso en una lucha de clases tremenda. A las 5 de la mañana tirábamos el cerco para combatir a los contrarrevolucionarios. Yo tenía un equipo de personas muy capacitadas para proveer a los brigadistas de todo lo que necesitaran, aquello era fuerte.

-Después que Cuba declara al mundo su condición de Territorio Libre de Analfabetismo, ¿continúa vinculado al ámbito educacional?  

Terminada esa tarea me enviaron a la Escuela del Partido Provincial, donde pude adquirir mayores conocimientos. Tuve la oportunidad de conocer de cerca lo que ocurría en la zona conocida por Realengo 18, en Guantánamo. Cuando regresé a mi pueblo me situaron como secretario ideológico de las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI). También ejercí como instructor de los presos contrarrevolucionarios, que trasladaron desde Isla de Pinos, como parte de un programa de rehabilitación en la cárcel de Remedios.

-Usted es fundador de la Enseñanza Dirigida en la Universidad de La Habana. ¿Considera que este sistema educacional mantiene la esencia de la universidad martiana que fundara Julio Antonio Mella?

Considero que sí, incluso, tengo mis propios criterios en relación con ese tema porque soy profesor. El alumno de la enseñanza dirigida no estudia por notas, tiene que leer los textos y releerlos. En mi opinión, muchas veces, esos estudiantes egresan mejor preparados que los estudiantes de cursos regulares.

-En el transcurso de su vida laboral ocupó disímiles responsabilidades como dirigente, destacándose como una actividad casi permanente la vinculación con la pedagogía. ¿Responde a una inclinación vocacional o a la necesidad del país de una constante superación intelectual?

Mi vocación es enseñar. Será así toda la vida. La superación si bien ha sido un estímulo, debido a la necesidad del proceso revolucionario, también es responsabilidad propia, la asumo como tal porque me siento comprometido como profesor a contribuir con el pensamiento que ilustra, es decir, enseñar a emplear la razón, para de esta manera ofrecer una visión más real del mundo a nuestra sociedad.

-Es merecedor de numerosos reconocimientos y condecoraciones por la actitud asumida en momentos trascendentes de nuestra nación. ¿Cuál recuerda con mayor emoción?

Hay cosas en el corazón que se valoran mucho; por ejemplo, la Medalla de la Campaña de Alfabetización. Cuando haces un recuento de todo lo vivido, llegas a la conclusión de que no se puede encerrar la historia en una medalla. Son hechos que quedan sembrados en la vida, que te marcan.

Cuando recuerdas haber participado en el traslado de 10 000 brigadistas desde las provincias orientales hasta La Habana, en carros de caña, y recibes una medalla, piensas en esos momentos.

La Medalla de la Guerra de Liberación es algo que uno aprecia,  porque significa un reconocimiento por tu participación en episodios patrióticos condicionados por circunstancias especiales. Opté por incorporarme a la lucha armada como lo hicieron miles de personas.

-¿Qué sintió la primera vez que tuvo contacto con Fidel?

De las múltiples ocasiones que compartí con el Comandante, siempre me provocó la misma impresión: en todo momento parece que Fidel sabe lo que uno está pensando.

-No todo cubano ha tenido la oportunidad de intercambiar ideas con Fidel. ¿Qué connotación tiene en su vida ese hecho?

Conversar una noche entera con un ser tan extraordinario y de asombrosa sencillez, te marca, porque Fidel, además de ser un digno ejemplo, te confiesa que quisiera ir por las calles, sentarse en un parque y hablar con las personas.

-¿Actualmente desempeña el cargo de director nocturno del Hotel Habana Riviera y es profesor de Filosofía y Sociedad en el Curso a Distancia de la Universidad de La Habana. ¿Si tuviera que decidir entre la docencia y el turismo, cuál elegiría?

La docencia, porque me retroalimenta. Al impartir clases se está aprendiendo más de lo que se enseña. Eso te hace vivir, sentir un ser social pleno. Ahora experimento la satisfacción de ser útil, de poder devolver un poquito de lo que otros me han ofrecido de la fuente inagotable del saber de la humanidad.

-Algunos vecinos opinan que usted es una persona sencilla,  esto se contradice con el estereotipo que se tiene de un gerente en Cuba. ¿Qué opina?

Sobre el trabajo de los gerentes de hoteles puede haber opiniones a favor y en contra, yo le puedo hablar sobre mi experiencia. Por ejemplo, cuando salgo de mi casa para el hotel voy de cuello y corbata. La gente te ve vestido elegante, diferente, y a veces no entiende que es una obligación porque el trabajo lo exige. Al llegar al hogar, como acostumbro a decir, me cambio el “traje de pelotero”, descanso un poco y preparo las clases que debo impartir en la Universidad. Es así de sencillo. No hay más.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Presentar el ejemplo de Humbelino Espino Rodríguez, como un cubano que fue partícipe de momentos importantes de la historia del país

Objetivos colaterales: Demostrar cómo una persona con tantas responsabilidades, preserva su vocación de maestro; Exponer, mediante las experiencias del entrevistado, las disímiles situaciones que afrontaron los revolucionarios antes y después del Triunfo de la Revolución.

Tipo de entrevista:

Por su forma: Clásica
Por su contenido: De personalidad
Por el canal que se obtuvo: Directa

Tipo de título: De cita textual
Tipo de entrada: Retrospectiva o evocativa
Tipo de cuerpo: Clásico, de preguntas y respuestas 
Tipo de cierre: De opinión del entrevistado

Fuentes consultadas:
Síntesis biográfica del entrevistado
Hilda Elisa Pérez Guerra, esposa del  entrevistado

JUSTICO, EL DE LA SIERRA

JUSTICO, EL DE LA SIERRA

“Si tuviera la oportunidad de vivir otra vida, emprendería el mismo camino”, afirma el combatiente jubilado Justo Serafín Rosabal.

YINET ROSABAL VIOR,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Justo Serafín Rosabal Mejías, llegó a los 23 años semianalfabeto. Como no toleraba los abusos ni las injusticias que cometían los soldados de Batista, se incorporó al Ejército Rebelde y allá, en la Sierra, sus compañeros le comenzaron a decir cariñosamente Justico. El nombre se le quedó para siempre.

Hoy, con 74 años, cultiva  la tierra cada día, disfruta como buen campesino cuando una excelente cosecha de su trabajo alimenta a los hijos y nietos, y sus manos aún continúan fuertes y gruesas.

Manzanillero de nacimiento, Justico sigue viviendo intensamente, pese a su enfermedad, males del corazón, y conserva el mismo espíritu que lo llevó a participar en la última gesta emancipadora de nuestra Revolución.

“Lo que realmente siento es haberme enfermado, no creo tener insatisfacción alguna en mi vida, ya que hice más de lo que  alguna vez pensé, llevo en mí recuerdos muy tristes y dolorosos de la guerra, y esos jamás los podré olvidar”.

-¿Por qué el interés en alzarse?

Fueron tiempos muy duros para el pueblo, aún más para el campesinado. La guardia rural estaba más represiva que nunca, matando jóvenes, campesinos y mujeres sin motivo alguno. Yo era adolescente en aquel momento y viví en carne propia los abusos e injusticias que se cometían contra nosotros sin causa alguna y me molestaba grandemente no poder hacer nada al respecto.

Esas injusticias influyeron para emprender el camino hacia a la Sierra, ya que si te dijera que fue por motivos políticos,  mentiría, no tenía entonces ningún conocimiento acerca de fundamentos políticos.

Cuando decidí partir a la Sierra, mi tío, Ramiro Núñez, me acompañó, y después de tres días de camino, cerca de Jeringa, me dijo que no me moviera del lugar, que él iba a dar un recorrido por los alrededores y que lo esperara. Allí estuve más de un día, pero nunca regresó. Entonces no me quedó otra alternativa que continuar solo. Gracias a la ayuda de un campesino de la zona que me brindó comida y agua, fue que pude seguir, estaba muy débil.

-¿Cómo encontró al Ejército Rebelde?

En la loma de Caracas se encontraban de guardia Ramiro Valdés y Efigenio Ameijeiras, quienes al verme me detuvieron  inmediatamente. Después de varias preguntas fui conducido cerca de un arroyo, donde estaban otros compañeros, entre ellos, el doctor Martínez Páez, con quien tuve una gran amistad posteriormente. No quedé mucho tiempo preso. Desde ese momento pasé a ser uno más de la guerrilla.

-¿Cuáles fueron sus primeras tareas o acciones dentro de la guerrilla?

Como miembro del  campamento la primera función que realicé fue la de mensajero, bajo las órdenes de Celia Sánchez. Así estuve hasta finales de diciembre de 1957, cuando tuve que dejar esa tarea porque los esbirros de Batista se habían percatado de mis actividades. En esa función conocí al Che y a Fidel, dos hombres muy importantes en mi formación como revolucionario.

La primera arma que tuve fue una pistola calibre 22 que me dio Celia. Más tarde se la regalé a Vilma Espín, conocida en aquel entonces como Débora. Luego fui ayudante de ametralladora con el chino Mariano. Ambos pertenecíamos a la Columna No.1 José Martí, dirigida por Fidel, hasta que fui nombrado primer teniente y me pusieron al frente de una escuadra.

-¿Qué recuerdos tiene de su relación con Fidel en aquellos días?

En uno de los tantos recorridos que realicé encontré un racimo de plátanos y lo llevé al campamento pensando que había hecho algo relevante. Y resultó todo lo contrario. Fui castigado y desarmado por mi superior, Andrés Cueva, ya que según él, estaba desviándome de lo establecido. Solo cuando llegó Fidel y hablamos los tres me volvieron a entregar el arma. Fidel dijo que si había aprendido la lección, no tenía por qué estar desarmado.

-¿Cuál fue el primer combate donde participó?

Fue en  la batalla del Jigüe. Allí las tropas del enemigo dirigidas por Quevedo, se apoderaron de nuestras mochilas, las que traían el uniforme, junto con las botas, entre otras cosas necesarias, por lo que nos quedamos casi desnudos.

-¿Y alguna vez resultó herido?

Fui herido por primera vez con fragmentos de un mortero en el combate del Guayabal, pero sin grandes complicaciones. Un compañero, al verme tendido en el piso, enseguida me puso unas pencas de palma y más tarde un campesino me recogió y atendió en su casa.

-¿Qué relación tuvo con la primera escolta de Fidel?

En el combate de Guisa, cuando se rindió la guardia y se tomó el pueblo, Fidel  me comunica por medio de Sorimarin que recuperara la mayor cantidad de alimentos posible. Estaba cumpliendo la orden cuando llega Calixto García, enviado por Celia Sánchez, con la tarea de seleccionar a cuatro hombres de confianza para escoltar a Fidel. Escogí a otros tres, esa es la primera vez que se oyó hablar de escoltas para Fidel.

-¿Recuerda alguna otra anécdota de esa etapa?

Son innumerables, pero lo que no se puede olvidar es que todas estuvieron alrededor de la guerra, un pasaje triste y doloroso para nosotros, ya que muchas vidas de combatientes se perdieron. Pero algunas sí vale la pena recordarlas, como la vez que el Comandante Ernesto Che Guevara castigó a Rafael Pérez, por indisciplinas, a siete días sin comer. Entonces Celia, sin que el Che lo supiera, me dio un paquete de galletas para que yo se las suministrara durante la sanción. Más de una vez traté de mediar con el Che, a lo que respondió de que si yo iba a cumplir el castigo por él, que esa era la única manera de levantárselo.

Recuerdo también que en casa de Peñalver, campesino de la zona, Almeida y yo descascarábamos arroz en un pilón para la comida de la tropa. Y con Camilo ocurrió algo muy gracioso, terminado el combate del Jobal, a la hora de comer me eché en el bolsillo dos tamales. Luego me percaté de que Camilo hizo lo mismo y me dijo que había que asegurarse, por si acaso.

-¿Cuando triunfa la Revolución, dónde se encontraba?

En el central Las Américas, en Contramaestre. Allí oímos la noticia por radio de que Batista había huido. Inmediatamente lo comuniqué a Celia y a Fidel. Después me quedé con la tropa cuidando esa zona hasta que iniciamos la marcha en la caravana junto a Fidel. Llegamos a La Habana el 8 de enero de 1959.

-¿Qué servicios prestó al triunfar la Revolución?

Al triunfar la Revolución regresé a Manzanillo, luego mandaron a buscarme y me incorporé a trabajar en el Ministerio de la Agricultura como supervisor general. De ahí pasé para la Fuerzas Armadas Revolucionarias y participé en la lucha contra bandidos en Pinar del Río, Las Villas y Oriente, también combatí en Playa Girón. Finalmente me retiré con el grado de coronel.

Ficha técnica:

Objetivo central: Dar a conocer la vida en la guerra del combatiente Justo Serafín Rosabal.

Objetivos colaterales: Dar a conocer algunos pasajes de la guerra y la relación que tuvo con varios dirigentes de la Revolución.

Tipo de entrevista:
Por su tipo: Clásica
Por su contenido: De personalidad
Por el canal que se obtuvo: Cara a cara. Directa

Tipo de título: Con el nombre del entrevistado
Tipo de entrada: De presentación
Tipo de cuerpo: Clásico
Tipo de cierre: De opinión del entrevistado

Fuentes consultantes: Justo Rosabal Mejías, hijo del entrevistado.

SOLO DE PIANO CON EMILIO MORALES

SOLO DE PIANO CON EMILIO MORALES

Una carrera musical que va por 27 años de estudios y dedicación.

ANEL REGUERA PUENTE,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El pianista Emilio Morales Ruíz comenzó a trabajar con el grupo  Opus 13 con el que tuvo la oportunidad de viajar a los Estados Unidos en 1980 con el show de Tropicana. En el espectáculo actuó la cantante Omara Portuondo, quien interpretó un número con el tecladista, recién graduado. Desde entonces, ha integrado orquestas de renombre como Paublo FG y su Elite, NG La Banda, Havana Esemble, Team Cuba y luego en el proyecto musical Buena Vista Social Club. Después de 11 años de estudio, ahora se desempeña como solista.

Sus estudios académicos-musicales los inició en la Escuela Elemental Alejandro García Caturla ubicada en el capitalino municipio de Marianao, donde vivió gran parte de su juventud, luego se graduó en el nivel medio-superior de piano en la Escuela Nacional de Artes (ENA).

“En aquella época se seleccionaban alumnos de todo el país, graduarme allí fue un privilegio. Tuve la suerte de contar con un claustro de profesores graduados de conservatorios rusos y polacos”, expresó con orgullo. Luego relacionó agradecido nombres como Jorge L. Herrero y Andrés Alenko, pues gracias a ellos hoy cuenta con una sólida formación profesional.

El instrumentista no tuvo antecedentes de músicos en su familia que lo inclinaran a escoger la carrera:”Si supieras, fue mi madre quien me llevó a matricular en el Caturla. Siempre quiso que le interpretara un tango en acordeón”. Al final, matriculó en piano y pudo ejecutar la pieza argentina en un solo de piano.

El compositor y arreglista tiene dos hijos. Uno comenzó los estudios en piano, pero no los continuó: “¡No todos los hijos de músicos tienen que serlo!”. No obstante, le hubiera gustado que alguno de ellos lo fuese.

-Ha compartido escenario con músicos como Manolito Simonet, Chucho Valdés, Roberto Carcasés, Jorge Reyes, Rolando Luna, José L. Cortés y Tomás R. Einarson (Islandia), entre otros. ¿Se considera un artista realizado?

No, satisfecho, porque esos artistas me han invitado a participar en proyectos marcados por sus intereses. Para mí fue un honor trabajar  en ellos, pero la mayor realización personal y musical sería grabar un disco, lo cual intento realizar desde hace cuatro años.

El CD tendrá invitados, entre otros, a Omara Portuondo, Coco Freeman y Sori, y se grabaría con la empresa discográfica Colibrí, de reciente creación.

Trabajo para que el CD quede balanceado con canciones, boleros, cha-cha-chá y descargas de jazz latino, aunque ese no es el objetivo principal del mismo. La intención es retomar temas cubanos que han quedado en el olvido y hacer una propuesta interesante para el público. No obstante, la disquera no me ha dado respuesta por diversas razones, entre ellas, de financiamiento.

-¿Cómo surgió la oportunidad de trabajar junto a Omara Portuondo?

Ya nos conocíamos desde los años 80, cuando integré varias agrupaciones. Entonces, trabajando como solista, el pianista de la orquesta Buena Vista Social Club -de la cual era la voz líder- decidió retirarse. Me propuso trabajar a su lado para acompañarla en las giras nacionales e internacionales. Realizamos muchas actividades como conciertos a piano y voz en teatros, galas artísticas y actividades oficiales. Establecimos una buena relación de amistad alrededor de la música.

No ha grabado ningún disco junto a ella, pero le gustaría hacerlo: “Ambos estuvimos invitados por Amaury Pérez, y Omara cantó Vuela pena respaldada por mí al piano”.

-En muchas ocasiones a un pianista acompañante no se le reconoce como merece, mas cuando trabaja con figuras de vasto prestigio como Omara Portuondo, sí. ¿Es su caso?

A mí no me preocupa la visión que tiene el público sobre el pianista acompañante, de hecho, soy un instrumentista y es muy difícil sobresalir en el escenario, ya que es el cantante quien puede relacionarse directamente con el público; a los tecladistas siempre nos van a ver en esa función. No obstante, Omara cuando me escucha se nutre de mi música para su interpretación y ocurre una retroalimentación. Más que acompañarla, hacemos un dúo. Si aún así las personas me quieren ver como un intérprete acompañante, para mí sería un honor y lo acepto con todo orgullo porque cualquier músico tiene el derecho de acompañar, pero no todo pianista ha podido hacerlo.

Disfrutaba improvisar, sobre todo en el jazz –a pesar de no considerarse un jazzista: “Cualquier género es propicio para hacerlo”, aseveró. En interpretaciones de boleros, sones y salsa trata de imprimir su sello particular, siempre disfrutando del número musical.

-¿En qué género de la música nunca incursionaría?

Yo me siento preparado de una forma integral para absorber el tipo de música que se me proponga, pero después de graduado me he dedicado a interpretar jazz, salsa, timba y música clásica.

“Estoy dispuesto a actuar con grupos como Eddy K, Gente D’ Zona, si me invitaran, ¿por qué no?”, puntualizó precisando que no tiene criterios contra el Hip Hop, pero lo realizaría mediante un trabajo de mesa donde se tracen bien las pautas de la labor musical a interpretar por cada quien. “Existen muchas formas de interrelacionar los géneros, es lo que llaman ahora fusión”, explicó de forma “didáctica”, a pesar de no gustarle el término.

Tras preguntarle cuán empírica o académica era su carrera, precisó: “Empírica no, es netamente académica”. En la actualidad, el músico  desarrolla su propio estilo de trabajo; es quien propone y decide un proyecto. Esto es muy importante para mí, aunque entraña mayor responsabilidad”.

El óbice es el género que incursiona, lo escucha un determinado sector popular, a pesar de componer e interpretar al piano para todo tipo de público. Por sus características –descarga de jazz, boleros, conciertos en teatro- el lugar precisa de condiciones diferentes, no es como los grupos de salsa, que actúan en cualquier plaza abierta en el país.

-Ha interpretado el piano en múltiples escenarios nacionales, entre ellos Santiago de Cuba y Cienfuegos, e internacionales como los de Chile, Canadá e Italia. ¿En cuáles se ha reconocido más su trabajo por el público y la crítica especializada?

Recuerdo festivales de música con Omara Portuondo donde tuve más participación en el piano y se elogió mi trabajo. Pero no soy de los que se siente bien por reconocimientos en el extranjero y en mi país no. Lamentablemente, me sucede lo mismo que a otros artistas cubanos.

Existen algunos músicos con una buena formación que deciden aceptar propuestas de trabajo en el exterior por no ser tenidos en cuenta en nuestro país. Tenemos directivos que en ocasiones ponen trabas en la política cultural de la Isla, que está muy bien definida.

-Continuador del trabajo artístico de “Peruchín”, en la orquesta NG La Banda, ¿la agrupación del  maestro José Luis Cortés fue una escuela o solo consolidó su carrera como pianista?

Fue una escuela para mí y, además, interesante. José Luis es una persona muy dinámica y un gran músico. Nos conocimos en la ENA, cuando comencé en la agrupación ya teníamos vivencias juntos.  Entonces el grupo contaba con una línea de trabajo que aportó mucho a mi carrera, actualmente su estilo no es de mi agrado, pero respeto la labor de su director, es él quien determina.

De la orquesta salieron formidables músicos que decidieron desarrollar su propia línea de trabajo, como yo. Indudablemente, al lado de José Luis Cortés siempre se aprende.

-La empresa disquera Bis Music lo escogió junto a Aldo López Gavilán y otros ocho pianistas para grabar un disco homenaje a Frank Emilio, titulado Amor y Piano. ¿Qué representó para usted?

Significó algo muy bueno. Tuve la oportunidad de conocer al maestro Frank Emilio y en ocasiones conversé con él, era una buena persona y un pianista excelente.

El disco fue producido por Tony Pinelli, fuimos invitados diez pianistas, quienes aportamos el espíritu de la música de Frank. A cada uno se le entregó un tema para interpretar, pero yo tuve la oportunidad de grabar uno que compuse influido por su obra y cuyo título nació en los estudios de la empresa disquera, Franchando, se me ocurrió a partir de la frase Frank guarachando. Fue el primer tema del disco.

Compuso obras como Jazz en familia, Notas comunes y un danzón dedicado a su esposa, llamado Marta. Ella es profesora de la ENA e imparte clases de teoría y solfeo. “Ha desempeñado un papel fundamental en mi vida. Una carrera musical conlleva mucho sacrificio, en ocasiones no podemos atender a la familia como merece. Particularmente ella ha sabido comprender mi carácter temperamental y gran parte de mi carrera musical se la debo a mi esposa e hijos”, concluyó.

Ficha técnica:

Objetivo central: Dar a conocer la vida del músico.

Objetivos colaterales: Conocer sobre los inicios de su carrera, su trayectoria profesional y algunos datos de su vida familiar.

Tipo de entrevista:
Por su forma: Mixta
     Por su contenido: De personalidad
     Por el canal que se obtuvo: Directa

Tipo de título: Con el nombre del entrevistado.
Tipo de entrada: Biográfica
Tipo de cuerpo: Mixto.
Tipo de cierre: De opinión del entrevistado.

Fuentes consultadas:
Emilio Morales Ruiz, pianista, compositor y arreglista
Internet:
www.elhabanero.cubaweb.cu/2005/mayo

www.bismusic.cu/disc

www.habanaradio.cu

www.bebebum.com/artist/profile

www.islamusical.it/

www.jornada.unam.mx/2007/04/10/index

granma.cu/espanol/2005/octubre/lun3/omara.html

FRAGMENTOS DE UNA TARDE CON LA HISTORIA

FRAGMENTOS DE UNA TARDE CON LA HISTORIA

Roberto Vizcaíno Lafita rememora momentos de una adolescencia rebelde con causa desde el Instituto del Vedado.

MÓNICA BARÓ SÁNCHEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
 
“Aún recuerdo aquel 28 de enero de 1953, en el Aula Magna del Instituto del Vedado, cuando los estudiantes hicimos un acto conmemorativo por el natalicio 100 de José Martí. El programa de la actividad decía que Lilian Llerena, una compañera de clases, recitaría poesía lírica del Apóstol; pero en cuanto vimos en la audiencia a Antolín González del Valle, director de la segunda enseñanza, cambiamos el plan y Lilian leyó un fragmento de Abdala, una obra de Martí que versa acerca del patriotismo.”

Así cuenta Roberto Vizcaíno Lafita al recapitular su estancia en el Instituto del Vedado (situado en 25 entre C y D), en aquellos años turbulentos en los que el General Fulgencio Batista fustigaba con mano de hierro a quienes se rebelaban contra su sanguinaria dictadura.

Volviendo al pasado, pregunto cómo reaccionó el representante del Ministerio de Educación, González del Valle, ante la iniciativa de los jóvenes: “Mostró señales de no gustarle para nada, pero le dije que no podía extrañarle nuestra actitud porque en Cuba estábamos padeciendo también un gobierno dictatorial. Y así se convirtió el homenaje en una protesta estudiantil.”

Vizcaíno relata que en esa época los estudiantes realizaban huelgas y manifestaciones contra el régimen por el motivo más trivial, pues era necesario aprovechar todas las ocasiones que tuviesen para mostrarse inconformes con la administración cruel y corrupta de Batista.

La Asociación de Estudiantes, agrupación que había en cada uno de los institutos públicos de Cuba y conformada por delegados electos por su colectivo, entre ellos Vizcaíno, era la responsable de organizar al movimiento estudiantil. Los integrantes de ésta también mantenían contacto con sus homólogos de otros municipios para lograr una mayor unidad y coordinación entre los jóvenes de la enseñanza secundaria, hoy preuniversitaria. 

“Antes del golpe de estado de Batista del 13 de marzo de 1952, la Asociación preparaba exclusivamente actividades culturales y deportivas. Y en nuestro periódico –El Atómico- publicábamos sólo “chismecitos” de la escuela y de los artistas de Hollywood.”

Sin embargo, dice que después de la fecha constituyeron una candidatura revolucionaria que consiguió salir electa, a pesar de los intentos de sus oponentes por establecer una subordinada a los intereses de la tiranía. De igual forma el periódico cambió su línea al ser bautizado con el nombre Cuba Libre.

En el propio 1953, a raíz de una disposición presidencial, son instalados siervos de la dictadura en la dirección de los distintos centros estudiantiles del país. De esta forma arribó al Instituto del Vedado, en sustitución de Francisco Castellanos, Aníbal Duarte, quien al triunfar la Revolución Cubana sería procesado por sus acciones con el Cuerpo Represivo de Batista y condenado a diez años de privación de libertad.

El nuevo director expulsó inmediatamente a varios miembros de la Asociación, entre ellos a su dirigente Saúl Delgado, quien años después se convertiría en Mártir del Corintia. Posteriormente Duarte procuró orquestar una función de desagravio a favor del gobierno, con motivo de las celebraciones por el Diez de Octubre, pero sus pretensiosos esfuerzos resultaron frustrados al originarse una huelga en el instituto, liderada por la asociación con Saúl clandestinamente al frente.

La toma del Instituto del Vedado fue protagonizada por los delegados junto a otros alumnos que no obedecieron la orden de retirarse a sus casas y decidieron participar en los sucesos. 

“Entonces Duarte mandó a buscar a la policía de la Estación de Zapata y vinieron perseguidoras que automáticamente rodearon todo el lugar. Acto seguido nosotros empezamos a tirarles cosas y pupitres para abajo, pero ellos disparaban al aire para que saliéramos.”

Cuando Vizcaíno trataba de escapar por una puertecita que daba a la calle C y se dirigía hacia 27, una patrulla lo sorprendió y uno de los esbirros, el comandante Aragón Medinilla, le atestó un golpe con su bastón que lo lanzó al suelo: “No perdí el conocimiento, pero todavía hoy tengo la marca.”

A consecuencia de las distintas acciones -“revoltosas” para los represores y revolucionarias para los oprimidos-, que a nivel nacional desarrollaban las asociaciones, éstas fueron ilegalizadas por el gobierno. En el Instituto del Vedado colocaron a un teniente armado de la policía en la puerta y expulsaron a los delegados, excepto a Roberto y dos compañeros más, a quienes les permitieron concluir el último año de bachiller por el curso nocturno, si no aparecían por allí en las mañanas.

Aníbal Duarte, quien presumía de su título de doctor, convocó a una reunión con las tres madres de los muchachos para transmitirles su decisión y ofrecerles una disertación sobre lo equivocadas de las actitudes y conductas de sus hijos. En su despacho, las recibió con la guayabera completamente abierta y ostentando la pistola que portaba. No las invitó a tomar asiento, y después de perorar groseramente y amenazar la vida de “sus alumnos”, “les pidió” que se fueran.

La madre de Vizcaíno, Maria Luisa Lafita, quien había participado en la lucha contra Machado y en la Guerra Civil Española en defensa de la República, no era una mujer que se intimidaba fácilmente. De forma enérgica le ordenó a Duarte que se abotonara la camisa y se quitara la pistola, pues a ella no lograría asustarla. Le recordó su participación en la guerra y le informó que no temía ni siquiera a cañones o a la aviación bombardeando. Finalmente le aconsejó que a su hijo no le sucediera nada, pues su esposo y ella responderían.

“Mi mama era una tremenda mujer, yo la admiraba mucho. Era muy femenina, bien vestida, perfumada. Ella no era alta, pero le zumbaba…”.

Después de graduarse, en 1954, Vizcaíno ingresó a la Universidad de La Habana para estudiar Derecho. Allí lo esperaba de nuevo la lucha revolucionaria, esta vez desde la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y el Directorio Revolucionario, al cual se incorporó al fundarse éste en 1955.

La luna ya está afuera y yo estoy a punto de abandonar la casa de Vizcaíno, pero antes de irme, secretamente digo adiós a la dama de ojos azules y sonrisa amplia del retrato antiguo que fue testigo de la entrevista  hecha a su hijo. Me emociono una vez más al saber que estoy en una casa que escondió a jóvenes perseguidos por la policía batistiana, quienes eran culpables de un único crimen: pelear por devolverle a Cuba su libertad, para que nuestra generación tuviera un país como el de hoy, más justo y mejor.   
 
FICHA TÉCNICA:
 
Objetivo central: Descubrir cómo Roberto Vizcaíno vivió el gobierno batistiano durante su etapa como alumno de la enseñanza media.
 
Objetivos colaterales:
 
Exponer las acciones del movimiento estudiantil del Instituto del Vedado, desde 1952 (año del golpe de estado) hasta 1954 (cuando Vizcaíno se gradúa.)

Reflejar las condiciones bajo las cuales tenían que estudiar los jóvenes del Instituto del Vedado en tiempos de Batista.
 
Tipo de entrevista:
 
Por su forma: De personalidad.
Por su contenido: De citas.
Por el canal que se obtuvo: Contacto directo con el entrevistado.
 
Tipo de título: Genérico.
Tipo de entrada: Narrativa, aunque también con una cita declarativa del entrevistado.
Tipo de cuerpo: De citas.
Tipo de conclusión: De comentario del entrevistador.
 
Fuentes consultadas: El entrevistado. No documental, tradicional.