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Entrevistas-Trabajos Docentes

ENTRE FUEGOS Y GUIONES

ENTRE FUEGOS Y GUIONES

Luego de siete años escribiendo argumentos para cine, Serguei Svoboda Verdaguer debutó en la televisión con la recién concluida serie dedicada a los bomberos cubanos.

ANEL REGUERA PUENTE,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Los exámenes de aptitud para ingresar en la carrera de Arquitectura ya se habían convocado. Serguei se estaba preparando para enfrentarlos hacía dos años, desde 1991, cuando una tarde su madre -arquitecta-, en un encuentro casual con una amiga y profesora del Instituto Superior de Artes (ISA), conoció que pronto se realizarían las pruebas de dramaturgía para ingresar al centro.

Por aquel entonces Serguei escribía pequeños cuentos como pasatiempo juvenil. La profesora tuvo la oportunidad de leerlos. Entonces aconsejó a Serguei presentarse a la convocatoria. Fue aceptado. Así, comenzó el curso de dramaturgia: “Aquel accidente en el destino cambió mi vida”.    

Serguei Svoboda y Felipe Espiné son los artífices del guión de la telenovela que aborda por primera vez en televisión la vida de bomberos cubanos: Historias de Fuego.

-¿La telenovela formó parte alguna vez de un sueño?

No, pero hacía años yo deseaba escribir ficción acerca de los bomberos, son personas muy abnegadas que enfrentan el peligro para salvar vidas, el tema me llamó mucho la atención. Entonces, mediante Felipe, quien ha escrito junto a mí en otras ocasiones, supe de la convocatoria de la Casa Productora de novelas de la Televisión Cubana, entidad que financiaría un proyecto de actualidad  para escritores del país.

En aquellos años yo no estaba interesado en trabajar para ese medio, sino para el cine; no obstante, presentamos el argumento. Fue aprobado e inmediatamente comenzamos a elaborar el guión.

-¿Por qué Historias de Fuego?

Primero, porque la novela aborda la vida de tres generaciones de bomberos, el abuelo –el jefe de un comando-, el hijo que murió en combate y el nieto con el anhelo de seguir sus ejemplos. Son personajes con conflictos sentimentales muy fuertes y, al mismo tiempo, deben sofocar incendios en diferentes instalaciones de la ciudad. Nuestra pretensión fue hacer un símil con el título, por un lado el fuego y por el otro la pasión interior de los protagonistas.

-¿Reflejan los textos momentos de su vida?

No, no están relacionados conmigo.

-Noemí Cartaya, directora de la novela, ¿realizó una acertada selección de los personajes para el guión?

La elección de los protagonistas Rubén Breña y Alina Rodríguez sí fue bien acertada, pero con los personajes secundarios no estuve siempre de acuerdo.

-¿Qué opina de la puesta en escena?

No concuerdo completamente con la visión de Noemí acerca de nuestra historia, fue difícil lograr una armonía total de criterios. Aunque  considero favorable para una obra que los artistas tengan opiniones diferentes de la misma. Ella, sin embargo, solucionó problemas en el texto a favor de la telenovela

Al final, existieron tramas en el guión que ganaron o perdieron en calidad, pero se obtuvo un resultado satisfactorio: una puesta en escena  muy moderna.

-Toda obra es susceptible a críticas, ¿cómo han sido las recibidas por los televidentes?

De la crítica especializada no he escuchado nada aún. El  público, en general,  ha manifestado opiniones a favor y también en contra de la trama. Las personas de mediana edad aluden que las escenas dramáticas duran poco tiempo, pienso que están acostumbradas a las situaciones trágicas más prolongadas, sin embargo, los espectadores más jóvenes muestran mayor simpatía por el dramatizado.

La intención de Felipe y mía fue esa, romper con los esquemas de las novelas de arraigo popular producidas hasta el momento. Quisimos escribir algo novedoso, siempre cumpliendo con los cánones del género. La ruptura con lo tradicional conlleva a riesgos.

-La música fue compuesta por el dúo Buena Fe, ¿en qué favoreció a la serie?

Las canciones de la agrupación contribuyeron a formar en los televidentes opiniones muy favorecedoras. La música de introducción a la novela ha gustado a la población. Agradezco a los compositores la atinada propuesta.

-Usted había escrito solamente para cine y teatro. ¿Qué experiencia le aportó hacerlo para la televisión?

En el plano personal fue una experiencia espiritualmente enriquecedora, pues conocí el modo de vivir de los bomberos, son personas muy altruistas y sacrificadas; su labor me enseñó a ser mejor persona.

En el aspecto profesional, es la primera ocasión que escribo una serie larga -58 capítulos- para los medios; además, el guión ayudó a consolidar mi carrera como dramaturgo porque resultó un ejercicio provechoso para incursionar luego en el cine. Todo dramaturgo con pretensiones de escribir para el séptimo arte debe de hacerlo primero para la televisión.

De las obras escritas por mí han obtenido reconocimientos solamente dos. En el 2001 gané el Premio Jacinto Milanés de teatro con el texto Una Isla para el Señor Capitán, el cual fue mi tesis de grado en el ISA. El pasado año obtuve mención en el Concurso Literario de la Gaceta de Cuba con un cuento de título burlesco, El checo, la secretaria, el abuelo, el flan y otras cosas raras.

-Luego de nueve años de graduado del Instituto Superior de Arte y dos de la Escuela Internacional de Cine, Historias de Fuego es su obra más reconocida. ¿Cree tardío ese hecho?

No, el proyecto de la telenovela llegó en un momento muy oportuno de mi carrera profesional. Desde el inicio contamos con el apoyo de la Casa Productora de Telenovelas, navegamos con mucha suerte.

Debo agregar que gracias a los profesores del ISA adquirí las herramientas para el conocimiento de la dramaturgía y más tarde aprender las técnicas de cine, teatro y televisión. Mis años de estudio fueron la etapa más importante de mi vida.

-¿Qué dramaturgos cubanos toma como ejemplo cuando escribe?

Respecto al teatro, tomo como paradigma a Virgilio Piñera; como guionista sigo los caminos de Manolito Rodríguez y Senel Paz, nunca intenté imitar sus obras, solo nutrirme de las virtudes. Los considero ejemplos no solo para mí, sino para todo dramaturgo que desee narrar algo interesante y trascendente para la historia del arte en nuestro país.

-Tras la reciente novela, ¿surgieron nuevas propuestas de trabajo?

Sí, estoy en una etapa de bastante trabajo, actualmente me encuentro imbuido en dos proyectos cinematográficos, uno con la misma Casa Productora,  que en esta oportunidad desean firmar un largometraje de ficción sobre la vida de Polo Montañés.

El otro rodaje será junto al realizador Ián Padrón, el argumento será para una aventura con situaciones de comedia y narrará la historia de un joven del interior del país, quien sueña con formar parte del club de motociclistas Harley Davindson, de la capital. También trabajo en un tercer guión para la televisión relacionado con una serie juvenil.

Ficha Técnica:

1. Objetivo central:
Dar a conocer aspectos de la reciente obra del entrevistado.

2. Objetivos colaterales:

-Conocer acerca de los inicios de su carrera
-Conocer referente a su trayectoria profesional
-Conocer su opinión acerca de tópicos relacionados con la acogida su última obra.

3. Tipo de entrevista:
Clásica
De actualidad
Directo

4. Título: De referencia al tema. Lo considero Llamativo también.

5. Entrada: Anecdótica

6. Cuerpo: Clásico (de preguntas y respuestas)

7. Cierre: Noticioso

8. Fuentes consultadas:

Serguei Svoboda (Dramaturgo)
Telenovela Historias de Fuego
María G. Henríquez de la Cruz (pintora y amiga de la familia)


DOCTOR DE SUEÑOS LITERARIOS

DOCTOR DE SUEÑOS LITERARIOS

Un cirujano general del Hospital Calixto García es también  conocido escritor de la radio, televisión y prensa, además de autor de  varios libros.

PAULA COMPANIONI,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Marcelino Feal Suárez es graduado en Ciencias Médicas desde el año 1983, posee el nivel de Especialista en Segundo Grado de Cirugía General y trabaja como doctor en el Hospital Docente Clínico Quirúrgico Calixto García; también es profesor Auxiliar de la Facultad de Ciencias Médicas  de dicho centro. Cumplió misión en Nicaragua de marzo de 1985 hasta 1987, cuando ese país se encontraba en guerra, y basado en las vivencias de esa etapa de su vida escribió el libro Recuerdo de un Médico Internacionalista.

El doctor Marcelino, además, es el autor de guiones de programas televisivos como Tito el Taxista, Para Bailar, A Moverse, Fin de Semana, Detrás de la Fachada, Así era Entonces, Ajiaco, Día y Noche, Entorno, Ventana al Futuro y Orígenes, entre otros.

Escribió el libro humorístico Coctel de Chistes. Trabaja  como guionista en el Departamento de Dibujos Animados del Instituto Cubano de Artes e Industrias Cinematográficas (ICAIC). Escribe para la prensa y es miembro de la Unión de Periodistas de Cuba y la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba.

Interesada en cómo equilibra ambas profesiones tan racionalmente distantes, decido entrevistarlo.

-Doctor, qué lo motiva a escribir literatura.

Escribo literatura porque creo que es algo muy bonito, comenzó como un hobby, hoy representa otro trabajo. Desde que era niño me gustó mucho escribir y leer; un buen día me di cuenta que, a lo mejor, yo también tenía algunas cosas que contar y empecé a escribir, sin ningún estudio al respecto, sin ningún curso, totalmente autodidacta.

-¿Por qué  determina  escribir el libro Recuerdo de un Médico Internacionalista?

Realmente fueron experiencias muy grandes, cosas que uno como médico y persona no ha visto aquí. Los combates, la cantidad de heridos y la situación propia de un país en guerra me motivaron; además, muchos de mis compañeros me incitaron a que escribiera aquellas memorias y, afortunadamente, tuve la suerte de que se publicara el libro, muchos años después de terminado. Puedo decir también que me siento complacido con la edición.

-Después de terminado, cuál es el significado que guarda  para usted el libro.

Pienso que esta es la única posibilidad de poder compartir con los médicos más jóvenes las experiencias que yo tuve, creo que esas vivencias no son nada excepcional, pueden ser las de muchos, el único mérito es que yo fui quién se sentó a escribir. Tengo compañeros con anécdotas mucho más interesantes, mucho más llamativas, pero no se sentaron a escribirlas. Incluso tuve el proyecto de recopilar esas historias, pero por un motivo u otro nunca llegó a fructificar, desgraciadamente.

-La misión, qué le aportó a su  profesión de médico.

La enseñanza de ver una cantidad increíble de traumatizados (lesionados) de guerra, de accidentes masivos, cosa que aquí nunca había conocido. Esa cantidad de pacientes baleados, mutilados por las  emboscadas de minas, experiencias que son impactantes; aquí se reciben muchos politraumatizados (con más de una lesión), pero de accidentes automovilísticos fundamentalmente, no es lo mismo a que un camión lleno de personas accione una mina y esta explote, y llegue una gran cantidad de heridos, o muertos. Esas son vivencias de pacientes que aquí no son observadas.

-¿Si tuviera que elegir entre médico o escritor?

(Risueño) No, las dos. Llevo tantos años ejerciendo las dos profesiones juntas que no puedo separar una de la otra; para mí, una es el complemento de la otra.

-Cuando ve  sus guiones representados, cuando lee algún artículo suyo en la prensa, cuando alguien le comenta sobre su libro u otra de sus obras, ¿qué siente?

Es variable, hay veces que uno piensa que se hizo todo lo que se supo hacer, otras que se podía haber hecho mejor. Cuando uno hace televisión todo no depende de ti; el libro sí, tú lo escribiste y estás seguro de que lo que esté bien o mal escrito es responsabilidad tuya. Cuando son obras colectivas a veces digo: Mira, me mejoraron esto; pero otras digo: Aquello no es como yo lo escribí, antes estaba mucho mejor. O sea, siempre influyen los factores subjetivos y a lo mejor como lo decía otra persona está bien, pero mi criterio personal es que no. En fin, las obras colectivas invariablemente tienen diferentes puntos de vista, pero siempre me siento satisfecho de ver realizado lo que hago.

-¿Cuáles son los temas sobre los que más le gusta escribir?

Escribir, lo que más he hecho son programas humorísticos y policíacos, en ese sentido me siento satisfecho, porque son dos géneros de los que menos abundan, los más difíciles, y yo he tenido la posibilidad de realizarlos durante muchísimos años.

-Y leer...

Bueno, de muchacho, lo que más leía eran aventuras y policíacos. Ya después cuando fui un poco más adulto empecé a buscar diferentes autores, incursionando en ellos por una cuestión de cultura, porque se supone que debes nutrirte de unos y otros escritores. Pero en realidad lo que a mi me gusta es el género policíaco, y no creo que sea un género menor como muchos dicen.

-¿Qué valores busca trasmitir con su obra? 

Cuando se puede trato de trasmitir buenos valores, pero no siempre ese es el objetivo, porque a veces se escribe para proporcionar entretenimiento puro. Es un error de algunas personas que a todo le quieran dar una carga de conocimiento muy fuerte, lo que no se debe hacer; por ejemplo, los dibujos animados deben aportar conocimiento de forma edulcorada, porque si le brindas mucha información al niño y el vehículo no es el más agradable, este no lo ve.

Entonces depende, el escritor tiene que saber a qué público se está dirigiendo y sobre esa base tratar de darle la forma en que mejor vaya a recibirse el mensaje. Es una obligación de todo comunicador divulgar los buenos valores, estoy en contra de la chabacanería, la grosería; no creo que sean necesarias esa cantidad de malas palabras que se oyen en general. Estoy en contra totalmente de eso, pienso que cuando se crea un personaje negativo lleva una cuota, pero no la cantidad que se le pone en algunas ocasiones.

-Su mayor logro...

Como médico, la satisfacción que uno tiene cuando en 24 ó 48 horas un paciente, que llegó en muy malas condiciones, está estable, repuesto; y lo podemos despedir en la puerta de nuestra sala, pues se va en un franco período de curación. Creo que esa es la mayor satisfacción que puedo tener.

Como escritor, ver que las obras realizadas son retransmitidas, gustadas y seguidas por el público. Mira, luego de 25 años de haber escrito Tito el Taxista, todavía se repite en programas como Contra el Olvido con cierta frecuencia. Me da mucha alegría cuando la gente recuerda la serie, y todavía al cabo de los años tiene aceptación.

-¿Nuevos proyectos?

Siempre tengo proyectos, en el ICAIC, por ejemplo, hago no menos de cinco animados por año. Ahora estoy realizando unos lotes de historietas que tienen bastante información didáctica, y los niños reciben muchísimos conocimientos sin darse cuenta. Por ejemplo, el año pasado terminamos una serie de la vida de las abejas que contó con cuatro capítulos; estamos preparando otro de la historia de la fotografía, en un ambiente muy infantil, de mucha comunicación con los pequeños. En televisión también tengo proyectos que, de realizarse, pueden ser muy interesantes.

-¿Se llamaría una persona realizada?

Mmmm... No, me quedan muchas cosas por hacer todavía, muchos sueños que cumplir.

-Uno de esos sueños...

Graduarme en el 2008 como Doctor en Ciencias y al año siguiente recibir la categoría de Profesor Titular de Cirugía, son mis aspiraciones concretas en el ámbito profesional. También tengo muchos libros sin publicar, me gustaría verlos en las librerías. En fin, pienso que he hecho muchas cosas, pero me faltan por hacer más.

-El libro que quisiera escribir.

(Entre risas) Ese no ha llegado todavía, ese bueno-bueno llegará.

-La misión que quisiera cumplir.

Seguir, dentro de mis modestas posibilidades, ayudando a mis pacientes en el hospital, y fuera de él dándoles un poquito de entretenimiento, me parece que eso también es importante.
 
Marcelino Feal es médico, sí; pero escritor también. Y mientras debate en algún aula sobre cirugía general con sus alumnos, o cuida de la vida de sus pacientes, dentro de sí está escuchando cada idea, cada comentario, estudiando cada situación, para luego reflejarlos en papeles que serán el sano entretenimiento para quien guste de la televisión, la radio o la lectura. Marcelino es un doctor de sueños literarios.

Ficha Técnica:

Objetivo Central: Indagar sobre las peculiaridades de un médico con almas de escritor.

Objetivos Colaterales:

-Saber qué lo hace interesarse por la escritura.
-Conocer los valores que desea trasmitir un médico mediante la palabra escrita.
-Saber sobre los temas que le interesa escribir.
-Que exprese cuál considera su mayor logro.

Tipo de Entrevista:
-Por su forma: De Preguntas y Respuestas o Clásica.
-Por Contenido: De Personalidad.
-Por el canal que se obtuvo: Encuentro Directo.

Tipo de Título: Genérico.
Tipo de Entrada: Biográfica.
Tipo de Cuerpo: De Preguntas y Respuestas
Tipo de Cierre: De opinión de la entrevistadora.

Fuentes Consultadas:
-Citar la Fuente:
Doctor Marcelino Feal Suárez. No Documental, Directa.

Doctora Migdalia Verdecia Castillo (Hospital Calixto García, Departamento de Cirugía Plástica y Reconstructiva). Directa, No documental.

Buscador de Internet Google, Páginas: www.cubaliteraria.com Nombre del Artículo: Sinopsis del Libro Recuerdo de un Médico Internacionalista, Autor Marcelino Feal Suárez. Documental, Complementaria.

www.cubacine.cu: Guiones del cine cubano, Sin Autor. No tradicional, Complementaria.          

Libro: Recuerdo de un Médico Internacionalista, Autor: Marcelino Feal Suárez. Documental. Complementaria.  

Graziella Suárez, madre del entrevistado. Directa, No Documental.

GRETEL

GRETEL

Una de las más jóvenes diputadas a la Asamblea Nacional actualmente cursa el primer año de la carrera de Comunicación Social en la Universidad de La Habana y es jefa de brigada de su colectivo.

MÓNICA BARÓ SÁNCHEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Gretel Rafuls Trujillo me confesó que se siente comprometida con su generación y transmisora de sus inquietudes y criterios. Según dijo -y para suerte nuestra- será eco y defensora de la voz universitaria en el Parlamento. Me llevé de ella dos imágenes, la primera me dice que es una persona persistente; la otra quedó guardada en la memoria de la cámara cuando le tomé una foto el día del Desfile de las Antorchas. 

-¿Cómo logras, con 19 años, ser diputada al órgano legislativo y constitucional más importante de Cuba?

Creo que eso tiene que ver más con el criterio que la gente tiene de uno, que con uno mismo. Está relacionado con la formación de toda la vida, lo cual no es privativo mío, conozco a muchos jóvenes de mi edad capaces de asumir un reto como este.

-¿Fue entonces un reto que te propusiste?

No, no… Eso incluso fue algo impactante, que más bien me sorprendió. Cuando yo era presidenta de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media en Ciudad de La Habana, convocaron a las muchachas para el Servicio Militar Voluntario Femenino, y yo junto con otras 95 jóvenes del país, fundamentalmente de la zona oriental, nos incorporamos. Después de terminarlo ingresé en la Universidad y en los primeros meses de la carrera me comunicaron que habían decidido, por los plenos de las diferentes organizaciones, postularme para candidata a diputada.

-¿Qué te aportó esa experiencia en las Fuerzas Armadas?

Mucho. Conocí a gente muy especial, a muchachas de Pinar del Río, de la Isla de la Juventud, de La Habana…, que viven en condiciones de mayor humildad que en la capital, pero que tienen tremenda riqueza espiritual, muchos valores y deseos de hacer. Además, es una etapa en la que se “madura con carburo”, como dicen los viejos, donde ves la vida con mayor realismo, pero también con más optimismo.

-¿Por qué te decides por la carrera de Comunicación Social?

A mí me otorgaron la carrera como un estímulo a mi militancia en las FAR. Me daba igual Comunicación Social que Periodismo, pero sabía que era algo relacionado al trabajo con la gente.

-¿Y cómo ves a Cuba dentro de 20 años?

Veo a un país donde las discusiones políticas van a ser más difíciles, porque mientras la gente es más culta, exige más que quienes los dirijan estén mejor preparados. También espero que tengamos mucho más desarrollo, que estemos  económicamente más recuperados. Esa es la única solución para que todo lo demás florezca. Pero siempre un país mejor, nosotros tenemos que ser capaces de darles a nuestros hijos un país mejor que el que tenemos hoy.

-¿Cuál es tu máxima aspiración en la vida?

No pienso mucho en eso… Dentro de muchos años, cuando sea viejita, me veo con una familia muy linda y rodeada de gente orgullosa de lo que he sido.

-¿Y en el plano profesional?

Quiero escribir un libro, porque Martí dijo que uno tiene que sembrar un árbol, tener un hijo y escribir un libro. Árboles he sembrado muchos, hijos tendré uno o varios, pero quiero por lo menos escribir un libro.

-¿Te gusta la literatura?

Sí, cómo no. Me gusta mucho Gabriel García Márquez, José Martí, los versos y prosa de Rubén Martínez Villena, la poesía de Rubén Darío y Silvio Rodríguez; y con frecuencia leo a Daniel Chevarría por su estilo policíaco. También he leído muchos libros de política y compilaciones de discursos.

-¿Qué libro no recomendarías jamás a una persona?

Nunca he leído un libro tan terrible que crea indigno leerlo.

-Defínete con una palabra.

Muy humana. Tengo muchos defectos y también sentimientos que me ayudan en mis relaciones con la gente. Me apasiono y creo en cosas, aunque a veces me decepciono y empiezo de nuevo, como todo el mundo. 


DEJA QUE NELSON TE CUENTE

DEJA QUE NELSON TE CUENTE

Nelson Gudín, popular por sus personajes del Bacán de la Vida, Flor de Anís y Urbinito, se encuentra hoy entre los humoristas cubanos más exitosos. En diálogo con esta reportera hace declaraciones sobre su vida y profesión.

YENNY VANESSA ALFONSO ALMEIDA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Cuando llegué a casa del popular humorista Nelson Gudín, fui recibida con mucha cortesía por parte de su esposa, quien me invitó a subir a la terraza. Un delicioso aroma a pollo asado venia de la planta alta y allí me encontré al comediante, en medio de una parrillada familiar, y a un perro medio loco que corría de un lado  para otro. Mientras el actor cocinaba, dialogamos.

-Usted nació en Durán, localidad del municipio oriental de Pilón, donde se relacionó con tres o cuatro familias del lugar y vio televisión por primera vez a los quince años. ¿Cómo descubrió que podía hacer reír?

Fue por casualidad, desde la etapa escolar tenía cierto don para hacer reír. En la escuela hacía muchas maldades y todos me decían que era muy ocurrente. Desde ese entonces supe que podía hacer reír.

-¿Cuándo comienza su carrera como humorista?

Lo primero que hice fue escribir poesías y cuentos, me vinculaba mucho al movimiento literario. Trabajaba en un cayo, en el central de Pilón, y los instructores de arte pasaban por las empresas integrando grupos de aficionados: de danza, música y teatro. Por mediación de un amigo que pertenecía a ellos me embullé a asistir a los ensayos hasta que un día faltó uno de los actores y subí al escenario para experimentar en la obra. Cuando el instructor  del colectivo se fue me quedé por él y como tenía cierta experiencia escribiendo, comencé a hacerlo para el colectivo.

-Usted interpreta diferentes personajes, ¿a partir de qué referentes han nacido?

Al estar en un grupo de teatro concibo diferentes actuaciones y como  escribo también, a veces creo algunos que no interpreto, es el caso de Mentepollo. Mis personajes son propios de las obras que  escribo, del mundo que me rodea. Flor de Anís, por ejemplo, surgió cuando ya estaba en un grupo de teatro en el que uno de los actores tenía una interpretación femenina llamada Mariíta. En él me inspiré porque tenía elementos que me ayudaron a crearlo sobre su  base.

El Bacán y el borracho que hago son cosas de mis tíos y de mi padre, a quienes les gusta beber, solo pensé en cómo eran ellos y así los interpreté. Urbinito, el más reciente, es la representación de la vida campesina que vi, de cómo la gente habla allí y cuál es su mundo.

-Realiza actuaciones masculinas y femeninas, ¿con cuáles se siente más a gusto?

Me siento a gusto en ambas porque creo mis personajes para decir cosas que pienso. Todo está en dependencia de lo que yo quiera plantear y del contexto o actividad en que me encuentre. Realmente me siento muy cómodo interpretando cualquiera de mis personajes, ellos son el resultado de todo el esfuerzo para  construirlos. Los televidentes ven solo los dos o tres minutos que están en pantalla, no saben que detrás hay muchas noches sin dormir, pensando, interpretándolos y buscando la voz adecuada para cada uno. Llega el momento en que se les quiere mucho.

-En el humorismo cubano hay cierta tendencia hoy a que los hombres interpreten personajes femeninos, esto es un punto controversial psicológicamente, pues algunos apuntan a que es travestismo y otros a que es representación o interpretación. ¿Qué opina usted?

Cuando surge el teatro las mujeres no actuaban, no les estaba permitido. Los hombres interpretaban ambos géneros. Yo, en particular, lo veo como interpretación y así lo enfrento. Pienso que es un aporte muy importante a mi carrera porque tengo que desdoblarme, cuestión que nos gusta a los actores. Realizo con la misma pasión un personaje de mujer, que el de un anciano o un niño. No tengo complejos, pienso que le imprime maestría al actor y demuestra su talento

-¿Cuánto hay en sus personajes de Nelson Gudín?

Casi todo, aunque parten con independencia. Los personajes llega un momento que logran su identidad, su forma de decir y hasta de pensar. Mis personajes tienen mi manera de ver el mundo, la vida, de proyectarme; parten de vivencias, siempre que sean textos que  yo escriba.

-¿Se considera un hombre simpático?

Mis personajes sí son simpáticos, pero yo no. Encuentro muy graciosos a Flor de Anís y a Urbinito, pero más bien soy un hombre introvertido. Sin embargo, a la hora de escribir  soy capaz de armar una situación o pensar en un argumento donde se me ocurran cosas muy graciosas. Lo que no lo proyecto como Nelson, no voy por la calle haciendo chistes, de hecho, me da pena.

-En espacios estelares de la televisión cubana el espectador cuenta hoy con programas humorísticos como Punto G, Jura Decir la Verdad, Los Amigos de Pepito. ¿A qué cree usted que se deba el éxito de su programa?

Pienso que es porque está sobre otros resortes del humor. Nuestro espacio es de situaciones, más criollo en el plano de tratamientos de ciertos temas, variado. Tiene que ver con la interpretación y la actuación. Además, está la inteligencia con que se tratan asuntos que hasta ahora estaban vedados, como la sátira y la crítica social. Creo que lo esencial es que la gente se ve reflejada, lo mismo un trabajador en el taller por problemas laborales, que una persona del público le ha ocurrido algo similar a lo que pasa allí. Además, los temas de Mentepollo y los de la Estampa  tienen que ver más con la convivencia que quieren mantener nuestros padres y abuelos, y que ya no es.

-La entrega del Caracol a los invitados de su programa es un punto de controversia y motivo de humor. ¿Realmente lo regalan?

Al principio sí, Deja que yo te Cuente fue un proyecto que presenté solo para ocho programas de verano. Ocho caracoles se consiguen fácilmente, de la misma grabación de la presentación del programa en Playa Girón trajimos algunos. El espacio gustó y la televisión nos propuso seguir con el proyecto. En este momento tenemos más de cien programas, esa cantidad de caracoles no es posible  conseguirla. Otra razón es que los cobos están vedados y nosotros no los sabíamos. La cortesía con los invitados quedó como una especie de broma.

-Conductor, actor y uno de los principales guionistas del programa. ¿Magia en la planificación del tiempo?

Siempre que terminamos una semana entera de grabación tengo que ponerme a escribir enseguida. Paso noches enteras sin dormir, sentado frente a la computadora, pensando y redactando. En estos momentos Miguel Moreno (LA LLAVE), me está ayudando con el taller; Mentepollo y la Estampa sí las escribo solo. Realmente la televisión es una industria que absorbe el intelecto de las personas. Es complicado, no hay tiempo para muchas cosas. Tengo la ventaja también de llevar muchos años escribiendo,  poseo oficio, siempre que se me ocurre un argumento lo escribo.

-En un momento en que los espacios para las manifestaciones del humor se amplían en el país, también crecen las opiniones a favor y en contra sobre cómo los actores asumen la interpretación artística. ¿Cuál es su posición?

Considero que la carrera de toda persona es una pasión. Todo humorista trata de gustar a su público, pero aunque no lo logre, es su oficio, su profesión, y tiene que ejercerla. Sobre todas las cosas está lo que uno quiere decir, plantear y ese es nuestro medio. Estoy convencido hoy de que tengo mucha popularidad, que mis personajes gustan, pero si algún día no es así, voy a seguir siendo humorista. Lo más importante es que haya movimientos, criterios diferentes, que la gente opine y, que siempre existan humoristas con diferentes formas de hacer reír.

-Gelliset Valdés, muy popular por el personaje de Tonita, es su compañera en la vida. ¿Cuánto puede aportar una pareja en el ejercicio de la profesión?

En el plano profesional puede aportar mucho porque, aunque somos un matrimonio, tenemos diversidad de opinión y eso es muy importante. Es bonito como pareja vivir esta experiencia, proyectarnos profesionalmente el uno con el otro y de ser nuestros propios críticos. En ocasiones esto es incómodo porque uno se apasiona con sus ideas y una discusión profesional termina en un disgusto matrimonial.

-Comediante, ¿buen oficio para los hijos?

Depende de lo que ellos deseen, porque no quisiera que decidan una profesión  así y luego sufran alguna frustración. En toda carrera artística hay que luchar mucho para llegar a planos estelares,  y que reconozcan tu obra. El arte es un oficio bonito, pero difícil: es apreciación. Esta es una profesión que hay que amar porque lleva trabajo y dedicación. Lo importante es  que lo que decidan ellos les haga feliz.

Ficha Técnica:
 
Objetivo central: Dar a conocer aspectos de la vida y obra de Nelson Gudín.
Objetivos Colaterales: Conocer acerca del proyecto que desarrolla actualmente en la televisión y su opinión sobre este.
Tipo de entrevista
Por su tipo: Clásica de preguntas y respuestas
Por su contenido: De personalidad
Por el canal que se obtuvo: Vía directa

Tipo de Título: De juego de palabras
Tipo de entrada: Llamativa
Tipo de Cuerpo: Clásico de preguntas y respuestas
Tipo de cierre: De opinión o comentario del entrevistado

Fuentes consultadas: Documentales y no documentales
Nombre: Nelson Gudín
Localización: Internet-Google

HAY QUE ECHAR PA'LANTE CON LO QUE VENGA

HAY QUE ECHAR PA'LANTE CON LO QUE VENGA
Para alguien como Jairon, que no ha perdido la capacidad de asombro, la vida sigue siendo juego y reto. Visita al Hospital Oncológico.

Texto y foto: DIANA VALIDO CERNUDA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Cuando entré a la sala un grupo de niños me observaba con ojos de quienes quieren abarcar el mundo en su pupila. Sonreían mientras indagaban desde el pelo hasta la ropa de aquella desconocida que penetraba en su reino. Todo les parecía nuevo en ella y tenían tantas preguntas…. ¿cómo está el Sol hoy? Brillante, respondí a uno de los duendes que me tocó la mano. Un árbol de Navidad inmenso, juguetes y cuadros alegres pendían en las paredes. La doctora que me guiaba abrió la última puerta del pasillo y así entré  al mundo de Jairon Cabrera Álvarez, un joven de 17 años que presenta el tumor maligno conocido como osteosarcoma en una de sus piernas. Natural de Consolación del Sur, Pinar del Río, vive en Puerta de Golpe, un pueblo que como él mismo dice no aparece ni en los mapas: “Mi pueblo es todo tabaco”, sonríe y su mirada se pierde en los recuerdos.

Jairon vino a la capital por su padecimiento y ahora es atendido en la sala de Quimioterapia del Hospital Oncológico. “Aquí todos me apoyan y ayudan aunque es un poco incómodo para alguien que está acostumbrado a ser quien apoye a los demás”. Acabo de descubrir un ser maravilloso, pienso, mientras el asombro me limita a escuchar humildemente las confesiones que poco a poco surgen.

-Veo que tu ventana no tiene vista a la calle, pero si pudieras escoger, ¿con qué te gustaría encontrarte después del cristal?

Con mis amigos, ellos son fundamentales en mi vida. Me llenan de alegría. Ahora que estoy aquí me escriben cartas dándome apoyo, contándome de la escuela. Extraño tanto la escuela y su algarabía. ¿Sabes?, yo estudiaba en la Vocacional Federico Engels…la beca, los amigos, me gustaría ver eso después del cristal.

-¿Tú con un pincel a la esperanza qué color le dieras?

Casi todos simbolizan la esperanza con el verde, pero yo la pintaría azul. Es el mismo color del cielo y el cielo es tan alto y grande. Mi esperanza es así.

-Los médicos me explicaron que has evolucionado muy bien con la segunda fase de quimioterapia.

Sí, hasta ahora me va bien con este ciclo, aunque el tratamiento apenas comienza. Después me harán un estudio y determinarán si hay que amputar la pierna. Lo más posible es que así sea. Además, los doctores me hablan mucho sobre la prótesis y sus beneficios. Supongo que me están preparando para cuando llegue el momento aunque yo, de todas maneras, no tengo miedo. Creo en Dios y si una cosa me ha enseñado Él  es que nunca la vida te va a poner un peso que no seas capaz de llevar.

-¿Cuál es el defecto que más detestas en el ser humano?

La mentira.

-¿Y el que más aprecias?  

La sinceridad.

-Si tuvieras una capacidad sobrenatural, ¿cuál sería?

Poder entrar en la mente de las personas y saber cómo piensan. Aunque puede ser doloroso si es algo malo y tiene que ver con uno, pero yo siempre espero  la verdad de todos.

-Tu mayor miedo.

Ser rechazado. Una vez leí que el ser humano le teme a todo lo que es diferente de uno y no quisiera que alguien lo aplicara conmigo.

Mientras conversábamos, una luz iluminó su rostro con un espejo, como si alguien tratara de llamar su atención. Al descubrir quiénes lo hacían, saludó: “Son unas amigas”, dijo sonriente. Entonces surgió la pregunta.

-¿Cómo defines la palabra amor desde que llegaste aquí?

Creo que puedo traducir esa palabra en la atención que he recibido desde mi familia hasta todo el personal médico. Mi familia se ha unido más, sobre todo la que tengo por parte de mi papá. Desde que él se fue para los Estados Unidos los que quedamos aquí nos habíamos distanciado un poco, pero ahora estamos unidos de nuevo. También hice una gran amistad con las estudiantes latinoamericanas que trabajan en esta sala. Fueron ellas las que me alumbraron con el espejo. Cada vez que pueden, pasan por aquí y me alegran con su presencia. Es muy bueno saber que alguien vendrá para romper la rutina de estas paredes.


-Qué tú piensas de no perder la capacidad de asombro con la vida.

Yo creo que uno no puede dejar de interesarse hasta por el más pequeño detalle. La vida y sus golpes te enseñan que todo puede ser una escuela. ¡Mírame a mí! Nunca pensé que un simple dolor en la rodilla cambiaría tanto mi mundo. De todas formas, la estancia en esta sala ha sido una escuela. De todo y de todos he aprendido algo. Aunque el futuro no siempre te presenta cosas buenas en el camino, debemos enfrentarlo todo con el entusiasmo de un juego. A la vez que se adopta seriedad en el problema dejamos de asombrarnos. Perder la capacidad de asombro no es bueno si se quiere ser feliz. Es lo que yo creo…al final, hay que echar pa’lante con lo que venga.

Ficha Técnica:

Tipo de entrevista:
Por su forma: Mixta
Por su contenido: De personalidad

Tipo de título: De cita textual
Tipo de entrada: Narrativa
Tipo de conclusión: De opinión o comentario del entrevistado

¿MÉDICOS DEL ALMA?

¿MÉDICOS DEL ALMA?
El Curso de Trabajadores Sociales brinda la posibilidad a muchos jóvenes de realizar un bien social, Irela Heredia Gutiérrez es uno de ellos.

YUSLAIME PUIG RODRÍGUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Irela Heredia Gutiérrez es una de las jóvenes que al llamado del Comandante en Jefe, asumió la tarea de convertirse en trabajadora social. Hoy, a seis años de desempeño en esa labor, confiesa sentirse muy orgullosa de haber logrado ganar un espacio en la comunidad de Marianao.

-El curso de Formación de Trabajadores Sociales fue idea del Comandante en Jefe Fidel Castro para dar solución a problemas existentes en nuestra sociedad. ¿Qué opinas acerca del desarrollo del programa?

El propósito fundamental del programa es ayudar a la comunidad a solucionar los problemas sociales que le afectan mediante un trabajo, que no solo se resume en la entrega de recursos materiales, sino que se expande en el trabajo preventivo, educativo y cultural de sus habitantes. Esta labor social se extiende a todos los sectores de la sociedad.

-El inicio del curso, que ya cuenta con ocho años de creado, ha dado oportunidad a muchos jóvenes de incorporarse plenamente a la sociedad. ¿Cómo valoras esta posibilidad que ofrece la Revolución?

En mi caso particular, terminé el preuniversitario sin posibilidades de acceder a la carrera de Derecho que siempre había sido mi máxima aspiración. Además, mis padres querían que escogiera Profesores Emergentes de Primaria o Secundaria (únicas opciones que en aquellos momentos ofertaban carreras universitarias para egresados de 12 grado), o comenzar a trabajar. Gracias a la decisión de considerar el cuarto curso de Formación de Trabajadores Sociales para jóvenes desvinculados pude integrar la “tropa elite”, como nos llama el Comandante. Esta fue la gran oportunidad que me permitió encontrar el camino deseado.

-Los Trabajadores Sociales han sido los principales protagonistas de la Revolución Energética. ¿Qué significa para ti formar parte de esta obra?

Es sin dudas la tarea más trascendental en la que he participado. Puedo ver en el rostro de las personas beneficiadas con el cambio de un artículo alto consumidor por uno nuevo, la gratificación por el trabajo realizado. Además, requiere de mucha entrega y constituye un desgaste físico grande, debido a las largas horas de trabajo, no está exento de errores que provoquen molestias a la población, pero considero que es un honor participar en tan importante cambio que tantos beneficios traen a nuestro pueblo.

-Al igual que el resto de los programas emergentes de la Revolución, el Curso de Trabajadores Sociales generó un estado de opinión en el pueblo. ¿Cuáles crees que sean los factores que provocan las opiniones?

La tropa de Trabajadores Sociales en su gran mayoría está formada por jóvenes, quienes presentamos características propias de la edad, quizás a veces hasta falta de responsabilidad y madurez. Algunos provenimos de familias funcionales, padres profesionales u obreros, y otros son nacidos en un seno familiar disfuncional, con serios problemas de convivencia que conllevaron a una mala actitud social. Estas diferencias de principios se evidencian en nuestro actuar, y es lógico suponer que se cometan errores que empañan la imagen del programa ante la comunidad. El pueblo tampoco estaba acostumbrado a ver repetidamente esta figura en cada esquina, tocándole a sus puertas y asumiendo tareas importantes para el desarrollo de nuestra sociedad.

-¿En qué medida crees que se han resuelto los problemas sociales por los que fue organizado el curso?

Anterior a la creación en el 2001 del Curso de Formación de Trabajadores Sociales existía una fuerza pequeña que vinculados fundamentalmente al Ministerio de Salud Pública y al Ministerio de Trabajo, Seguridad y Asistencia Social atendían las demandas existentes. Hoy el panorama ha cambiado, pues aumentamos en número considerable y es posible dar respuesta a los planteamientos del pueblo, en la medida de las posibilidades.

Además, hemos impulsado programas que garantizan la atención a sectores con los que antes era imposible trabajar, para lograr su aceptación e integración a la sociedad, dígase, por ejemplo, la población carcelaria la cual se brinda la oportunidad de estudio, el exrecluso que se reubica laboralmente, al ama de casa o desvinculado que se le brinda ofertas de trabajo y estudio, a los niños con enfermedades malignas o problemas de nutrición para los quienes hay un programa especial. También hemos iniciado proyectos que fomentan en la comunidad el cuidado a la familia, al medio ambiente y el cultivo de la cultura y la educación.

-La labor del Trabajador Social en nuestro país constituye un ejemplo para otros pueblos. ¿Crees que se deba hacer extensiva a otras naciones?

Considero que esta labor es necesaria en cualquier sociedad, independiente de su sistema económico, no es exclusivo del capitalismo o del socialismo, pues en cualquiera de ellos existen diferencias sociales que generan necesidades materiales y espirituales. La experiencia de nuestro país demuestra lo que en esta materia se puede hacer en aras de mejorar la vida de las personas más necesitadas, lo cual ha sido observado y asimilado por países como Venezuela, Bolivia, Brasil y Haití que incursionan en la masificación del proyecto cubano, donde anteriormente solo se reducía su acción a ciertas instituciones o sectores.

-¿Qué opinas de la Revolución Energética que se desarrolla en Cuba?

Pienso que es un proceso sumamente analizado y estructurado desde el punto de vista de los beneficios económico que ofrece a la población y de la repercusión social que tiene. Significa un vuelco en nuestra nación, pues a pesar de las dificultades que enfrentamos, se está llevando a cabo, con el objetivo de mejorar en el campo energético.

La sustitución de equipos altos consumidores por ahorradores, tanto en el sector estatal como en el residencial, la puesta en marcha de los grupos electrógenos, la intervención de los puestos expendedores de gasolina y refinerías, entre otros disímiles programas, constituyen una tarea ardua, extensa en tiempo, esfuerzo y cargada de mucha responsabilidad, lo cual no quiere decir que sea perfecta, ya que se debe mejorar el trato a la población, la metodología seguida en la distribución de los electrodomésticos no se aplicó de la manera en que fue concebida y esto ha traído como consecuencia descontento y quizás hasta un poco de rechazo hacía nosotros. Pero bueno, ninguna actividad humana está libre de errores. Y lo importante es que estamos en disposición de erradicarlos.

-¿Cuánto significa para ti ser trabajadora social?

Ser trabajadora social es mi primera experiencia laboral y me ha permitido conocer e interactuar con personas humildes, profesionales, obreros, de sectores menos favorecidos, con enfermedades de todo tipo, a través de las cuales he obtenido vivencias buenas, malas, tristes y desgarradoras. Mediante mi faena cotidiana logró apropiarme de muchas experiencias que favorecen el desempeño laboral y personal. Gracias a ese trabajo recibo el reconocimiento de la comunidad.

-Cuando comenzaste a desempeñarse como trabajadora social eras muy joven. ¿Influyó esto en tu trabajo?

Claro que influyó, pues como dije, era mi primera práctica laboral por lo que tuve que disciplinar mi conducta ante el trabajo. Pero aún así, siempre mantuve ganas de ayudar a las personas que solicitan nuestros servicios y traté de fomentar una relación positiva con ellos.

-Al cabo de seis años, ¿cuáles son tus satisfacciones?

Gracias a los conocimientos adquiridos en este tiempo puedo dar una respuesta rápida y oportuna a los casos que se presentan en mí hacer como trabajadora social. Me satisface también recibir el saludo agradecido de una madre que pudo incorporarse al trabajo gracias a la gestión de un círculo infantil o escuela seminternado para su hijo, el exrecluso que logró ubicarse laboralmente, el anciano sin recursos económicos que recibió su chequera de pensionado o la persona beneficiada por el cambio de un artículo electrodoméstico que le generaba un alto gasto económico.

-¿Cuáles tus insatisfacciones?

No existe cosa que me entristezca más que no poder dar la repuesta que la persona espera por no tener en mis manos los medios necesarios.

-En tu opinión, ¿qué se hace para perfeccionar el programa?

Pienso que el primer paso para lograr un buen trabajo social y comunitario es sensibilizar a la tropa en su labor, pues este demanda mucho respeto, entrega, compromiso y amor. Luchar contra la burocracia de las instituciones que intervienen en nuestro trabajo y no permitir la corrupción en nuestras filas.

-¿Qué consejos podrías dar a las nuevas promociones de trabajadores sociales?

Creo que un trabajador social debe poseer tres objetivos fundamentales: dar una correcta respuesta a los casos que se le plantean, investigar e indagar bien cada caso, pues cada uno tiene sus especificidades, y plantearse soluciones novedosas cuando los recursos que tiene a mano no son suficientes. Todo esto se logra con mucho amor y respeto por lo que realizamos.

Ficha técnica:

Objetivo central: Conocer sus experiencias como trabajadora social.

Objetivos colaterales:
Determinar si el programa ha cumplido con sus expectativas.
Conocer sus opiniones acerca de la aceptación del programa.

Tipo de entrevista:

Por su forma: Clásica.
Por su contenido: De Personalidad.
Por su canal: Vía directa.

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: Resumen o típica.
Tipo de cuerpo: De Personalidad, con características de opinión.
Tipo de cierre: De opinión del entrevistado.

Fuentes consultadas: No documentales.

Irela Heredia Gutiérrez, entrevistada
Yanelis Tomás Borrachero, jefa de los trabajadores sociales del Consejo Popular Pogolotti-Finlay-Belén.

“EL ARTE ES IMPREDECIBLE”

“EL ARTE ES IMPREDECIBLE”

Hacer del arte una especie de medicina natural, para estimular la creatividad y la belleza que puede producir el ser humano, es el principal propósito del pintor Armando Rodríguez.

GRETEL HERNÁNDEZ IGLESIAS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Armando Rodríguez puede preciarse de una extensa obra avalada por una exitosa carrera. Poesía, sensualidad, erotismo, son los temas de sus lienzos. Gracias a una sólida formación académica, es dueño absoluto de los recursos expresivos. El talento y la inspiración son las razones por las cuales está incluido entre aquellos que enriquecen la plástica cubana contemporánea

Pintor, dibujante y grabador, ha transitado por diferentes temáticas, y la más reconocida es la que trata el erotismo, pero sus códigos y su lenguaje conforman una identidad que ofrece una visión personal del universo.

Cerca de 40 exposiciones personales han permitido al público acercarse a ese mundo sugerente de flores y desnudos de mujer,  tanto en Cuba como en Argentina, Portugal, Puerto Rico, Suiza, Mónaco, España, Japón, Estados Unidos, México y Costa Rica.

Nacido en un pueblecito de la provincia cubana de Villa Clara, Armando Rodríguez transitó por escuelas  e institutos superiores de arte, y con esas armas buscó sus propios códigos.

-¿Qué es el arte para usted? 

Habría tal vez que buscar palabras bien pensadas, inteligentes, para hacer honor al significado del arte en cualquier parte del mundo, o para cualquier persona en este planeta. Para mí es algo grande, este oficio es una especie de medicina natural, un don que el propio hombre ha desarrollado, y estimo mucho su capacidad de estimular la creatividad y la belleza producida por el ser humano.

-¿Considera que el arte en sí mismo persigue un objetivo?

El arte es impredecible. El arte alcanza su categoría a partir de que es algo nuevo, que no se puede planificar, que brota de manera especial en cada persona, en cada generación, en cada estilo. No podría decir si pudiera existir una predeterminación.

-Siempre comenta que sus orígenes lo llevaron a esta profesión. ¿Podría hablarnos acerca de ello?

Fui favorecido por mi familia, por el entorno, por las relaciones de mis padres, por la poesía campesina, por la música y las danzas populares. Eso me estimuló a que yo apreciara la posibilidad de incorporarme a estudiar artes plásticas. Me presenté a las pruebas y fui aceptado.

-Hablemos de sus temas esenciales, sus diferentes etapas, lo épico, lo campesino, el erotismo.

Pienso que caracteriza mi trabajo, en lo técnico, un toque distinto en cada momento, el sentido de la sutileza, la sensualidad. Eso, aunque abordara cualquier asunto. He tenido varias series o etapas a las que he dedicado mucho tiempo y han concluido con alguna exposición. En mis inicios expuse en el Museo Nacional obras dedicadas a la niñez.  Le dediqué mucho tiempo a esa serie. Casi la vida me ha llevado a reflejar la niñez. A veces es un elemento que aparece como un asunto dentro de otro gran tema que ha podido ser la épica mambisa o el erotismo.

Otro tema que mantengo es el del embarazo, a la maternidad me interesaría dedicarle más tiempo, hacer una exposición sobre ese momento tan importante para la mujer y en la vida familiar.

-¿Por qué el predominio del color azul en sus pinturas?

Es un color que me atrajo, pero en los últimos tiempos no está. Hice una exposición sobre ballet en verdes y azules oscuros. Ahora una serie con fondo negro. Se puede conseguir el sentimiento, la pasión, la entrega, contrastado con la ternura, con los ocres. 

-¿Ha hecho retratos alguna vez?

Sí, he hecho unos cuantos retratos, por oficio y por solicitud, entre ellos hecho a José Martí, al Che y a muchos otros mártires. 

-¿Qué se propone destacar en ellos? 

Primero, no son retratos que intentan ser elogiados por el brillo del ojo o la pestaña precisa. Busco comunicar la personalidad de quién  he retratado. Se me hace difícil porque cualquier obra está marcada por una manera, un estilo, una forma, entonces hay que buscar la solución para que tenga la fuerza, el contraste, la energía, la expresividad que pide el que es pintado.

-Una exposición es el momento en que el artista y el público se encuentran. ¿Cómo prepara una muestra? 

Lo ideal es que una exposición se pueda planificar, conformarla con  el tiempo que ella reclame para que salga bien. No solo para lograr un buen catálogo, sino lo principal, la curaduría, elegir el tema. Ahora bien, no se puede pintar para un muestra, ese es el asunto. Cuando tú trabajas bajo presión te estás auto provocando a equivocarte, porque vas a llevar alguna obra que no dice nada. Una exposición es para alcanzar en su conjunto lo que quieres con una sola obra. Estás buscando un hecho artístico. Necesita tiempo. Por eso a veces me proponen exhibir y no acepto, hay que trabajar. Este año estoy trabajando para una presentación personal.

-¿Cuántos cuadros ha pintado?

Realmente llevo muchos años pintando y nunca me he detenido a contarlos. Solo como referencia puedo comentar que en el 2006, considerado como uno de los períodos más productivos, realicé más de 50 obras.

-¿A qué se debió tanta creatividad?

A proposiciones que no podía dejar pasar. También fue una etapa de estabilidad, inspiración y buenas oportunidades, entre ellas, exposiciones en Estados Unidos, y en Lisboa, Portugal.

-¿Cómo proyecta su labor profesional?

Lo que me ocupa más tiempo es la concepción de la idea. Luego su plasmación  transcurre rápidamente, de manera natural y fluida. Mi trabajo es un proceso a veces sencillo y a veces complejo.

-¿De cuáles de sus obras no se desprendería nunca?

Hay un grupo de ellas que me acompañarán por siempre. Algunas las guardo en mi casa y otras en casa de familiares y amigos. Desde hace algún tiempo, y lamento no haberlo hecho desde el principio,  conservo de cada exposición un ejemplar. Cada uno es un escalón importante en mi trayectoria profesional.

-¿Ha trabajado alguna vez la cerámica o la escultura?

Sí, además, pienso incursionar en la integración de diferentes tipos de soportes.

-¿Qué significa para su obra la figura humana?

Es muy importante y ha llenado una gran parte de mi obra, cuando opté por el estudio de artes plásticas, lo que más me interesaba era el movimiento. Después me fui percatando de que en mis cuadros, sin quererlo yo, aparecía siempre la figura humana, y esto ya es parte de mí.

-¿Emprende la realización de varios cuadros a la vez?

Sí, siempre tengo ideas que se van madurando hasta que llega el momento de plasmarlas, de recrearlas, de ir al detalle.

-¿Alguien más de su familia se dedica a la pintura?

Mi sobrino, que tiene 15 años, se está preparando para las pruebas de la academia San Alejandro. Yo lo llevo muy recio, pero considero que posee condiciones.

-¿Tiene algún nuevo proyecto?

Seguir pintando, pues para mi es una necesidad. Continuar con muestras personales dentro y fuera del país.

-¿Qué cree de la recurrencia de los temas en algunos artistas?

Pienso que cada artista debe tratar de renovar siempre sus trabajos, porque precisamente eso es lo que nos mantiene vivos y hace que nuestra labor sea más interesante, que tenga un mayor número de seguidores. El desarrollo de nuevas ideas y tendencias puede ser agradable tanto para el creador como para el público que lo recibe.

Ficha Técnica:

Objetivos Centrales: Conocer sobre la vida y obra de este artista de la plástica.

Objetivos Colaterales: Conocer los proyectos que desarrolla en este momento y   en qué consisten.

Tipo de entrevista:

Por su tipo: Clásica
Por su contenido: De personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Vía directa

Tipo de Título: De cita textual.
Tipo de entrada: Biográfica.
Tipo de Cuerpo: Clásico de preguntas y respuestas.
Tipo de Cierre: De opinión.

Fuentes Consultadas:

Armando Rodríguez (pintor), familiares y amigos del artista. No documentales.

¿DIFERENTES O DIFERENCIADOS?

¿DIFERENTES O DIFERENCIADOS?

La necesidad que tienen los niños con desviaciones intelectuales de ser aceptados e incluídos desde la igualdad, sin diferencias, es un deber que compromete a la familia y a la sociedad en la defensa de sus derechos a encontrar un lugar en la vida social y laboral.
 
JAVIER ACOSTA ELEJALDE,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Esperaba temprano en la mañana la apertura de la Escuela Primaria Tupac Amaru, de educación especial  para niños con problemas de desviaciones intelectuales, y mientras observaba la llegada de los alumnos vi cerca a Alicia, una señora de rostro alegre que regresaba del patio interno. Dispuesto a interpelarla salí a su encuentro. Me sorprendió, entonces, con una historia común.

-Todos los días de clases son para ellos una fiesta. Apenas llegan y salen corriendo en busca de sus amiguitos para jugar en el patio de la escuela, hasta que el timbre les avisa que es la hora de iniciar el matutino.

El mío es aquel de allí, se llama Leonardito. Digo el mío, pero no porque yo sea la madre, aunque es como si lo fuera. Soy su abuela. Mi hijo, su padre, al igual que la madre, tienen algunos problemas de retraso mental. Ella más que él.

Leonardito convive conmigo desde hace dos años. Su papá apenas se ocupa de él mismo, y su mamá añadió el alcoholismo a los problemas que ya presentaba, al punto de convertir a los dos  en una carga insostenible para sus familiares. Así que un buen día decidió dejarlo a mi cuidado, luego de muchos años de suplicarle que lo hiciera, porque sabía que no tenían capacidad para asumir una responsabilidad como es la del cuidado de un menor.

Tuve entonces que jubilarme y buscarle ubicación en esta escuela. Ya tiene cumplido los siete años y aún no aprende a hablar ni escribir, pues sus padres nunca se encargaron de que fuese a estudiar.

Para mí nunca será un problema, tengo tiempo disponible para dedicárselo. Quizás nunca pueda decirme abuela, pero el afecto que constantemente recibo de él me dice que he tomado la desición correcta.

Después quedé pensando en las situaciones disímiles y difíciles que, en alguna medida, enfrentamos todos. Pero mucho más, en lo escabroso que sería el acontecer diario para familias con problemas semejantes. Interesado en profundizar sobre la problemática de estos niños, y con el recuerdo, fresco aún de la conversación con Alicia, una vez iniciadas las clases me dirigí a la dirección de la escuela para hablar con la licenciada en Pedagogía y Psicología, Ana Lidia Ulloa, con 14 años de experiencia laboral en este centro educacional.

-¿Qué características distinguen a estos niños que reciben atención especial?

Son niños con necesidades educativas especiales, que requieren de más recursos y apoyo que otros para su enseñanza. Son pequeños que tienen más lento su aprendizaje. La mayoría muestra problemas conductuales y de inadaptación, pero generalmente pueden ser solucionados a tiempo.

-¿Cómo contribuye la escuela en la inserción de estos menores a la sociedad?

La escuela tiene una estrategia bien definida y siempre nos ocupamos, en lo que es la especialidad, en la preparación para la vida útil e independiente de estos niños.

Hay quienes tienen necesidades educativas más complejas, o sea, que el gradiente de ellos, partiendo del diagnóstico, está más agravado que otros. Estos, independientemente de que a veces los beneficios se consideren mínimos, sí tienen logros, pues desarrollan habilidades de comunicación, de socialización, domésticas…, en sí, una serie de destrezas que lo van a preparar para la vida, aún cuando no aprendan a leer y escribir, porque no todos los que asisten a esta escuela pueden dominar esos saberes. Hay algunos en los que solamente podemos desarrollar habilidades de preparación para la vida.

En estos casos están los que poseen una densidad educativa más compleja, los que cuando analizamos los gradientes de retraso mental, tienen un diagnóstico de retardo más severo. Los que pueden llegar hasta el noveno grado, continúan con una preparación laboral y a los 18 años se incorporan a un oficio determinado.

-¿Qué lugar le confiere a la familia en la atención que reciben los niños?

El soporte de la familia es primordial, pero desgraciadamente no en todos los casos hay núcleos preocupados. Los tenemos que son muy disfuncionales, que no prestan la debida atención a los niños, y no en todos los casos hay la comunicación necesaria, ni el apoyo que merecen.

-¿Cuáles pudieran ser las causas?

A veces es provocado por el desconocimiento, porque son familias desestimuladas, restructurales. Hay casos en que los mismos progenitores son retrasados mentales. Entonces el trabajo con ellas siempre es un poco más difícil, aunque nunca se deja de hacer. Siempre se trabaja y se trata de orientarlas mediante diferentes líneas, como son las escuelas de padres, de visitas de labor social al hogar, dinámicas familiares que se realizan conjuntamente en las consultas externas de psiquiatría, de despachos, entrevistas, todas las vías de orientación que se puedan aprovechar para intercambiar con la familia son puestas en práctica.

-Según su criterio, ¿qué falta a nuestra sociedad para aceptar mejor a los intelectualmente discapacitados?

Existe un plan de desarrollo  en la especialidad de retraso mental que rige todo el trabajo de la misma. Este procedimiento cuenta con nueve líneas de desarrollo, una de ellas, es el trabajo por la conciencia pública. Busca lograr que los niños que poseen características diferentes sean incluidos en todas las esferas de la sociedad. La tarea por la conciencia pública se realiza con la familia, la comunidad. Se promueven actividades, por ejemplo, la escuela abierta a la colectividad, para conseguir el acercamiento de las personas, que vean la labor que realizan los niños, y que a través del contacto con su realidad renuncien a percibirlos como diferentes.

-¿La estrategia para lograr una conciencia pública ha aportado resultados?

Sí, hemos visto resultados. Tratamos, desde hace un tiempo, de vincular en talleres comunitarios a niños de las escuelas convencionales con los nuestros. Al inicio existió un poco de rechazo, pero posteriormente se fueron incorporando. Inclusive, ya vemos que ha ido cambiando la forma despectiva de llamarlos, que hay una mayor aceptación en un segmento bastante amplio de la población, aunque todavía debemos continuar insistiendo.

-Entonces, ¿cómo definiría el estado de sensibilidad alcanzado por la población con respecto a sus necesidades? 
 
No es suficiente aún, pero sí va en aumento. Ahora se percibe al niño con limitantes intelectuales desde una posición diferente. Antes estaban marginados en todo, y no se les daba participación en las diferentes tareas. En las actividades de los Comités de Defensa de la Revolución nunca se les permitía el protagonismo. En estos momentos ya se incorporan y puede vérseles hasta como delegados. Tienen carné de identidad que antes no se les daba. Aún más, aquellos que están aptos tienen el derecho de votar en las elecciones si lo desean.

-Hay casos que son o han sido víctimas de la burla, el desprecio y el maltrato físico. ¿A qué usted cree se deban estas manifestaciones en una sociedad donde debería sobresalir el trato humano y solidario?

Creo se debe en parte a la crisis de valores que a nivel mundial tiene lugar y que afecta en alguna medida también a nuestro país.

Las crisis de valores son reforzadas por las carencias, dígase culturales, afectivas, de índole económico, material o espiritual. Los colectivos o individuos necesitados de estos valores son los que responden al mal que ocasionan a otros como una vía de escape.

Pienso, además, que estas manifestaciones son el resultado del desconocimiento, de la poca divulgación, orientación y apoyo por parte de los medios acerca de las vivencias, las verdaderas posibilidades y habilidades que son capaces de desarrollar estas personas que, ciertamente, reclaman de la comunidad un trato más humano y solidario.

FICHA TÉCNICA:

Objetivo central: Promover a través de un acercamiento a la realidad de los niños con problemas de desviaciones intelectuales una mayor sensibilidad en las personas que interactúan con ellos.

Objetivos colaterales:
Apelar a la conciencia ciudadana sobre el trato respetuoso que merece todo ser humano.
Abogar por la inclusión  sin diferencias o temores en la vida social y laboral de estas personas.

Tipo de entrevista

Por su tipo: Mixto
Por su contenido: De actualidad
Por el canal que se obtuvo: Directa
     
Tipo de título: De interrogación
Tipo de entrada: De anécdota.
Tipo de cuerpo: De preguntas y respuestas.
Tipo de cierre: De opinión o comentario del entrevistado
      
Fuentes consultadas

Ana Lidia Ulloa, licenciada en Psicología y Pedagogía. Institucional.
                
Alicia Gutiérrez Ocaña, abuela de Leonardito. No institucional.