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Entrevistas-Trabajos Docentes

“DEJÉ DE ENSEÑAR, PERO NUNCA DE EDUCAR”

“DEJÉ DE ENSEÑAR, PERO NUNCA DE EDUCAR”

Transcurrido casi medio siglo de la primera epopeya educacional cubana, Olinda Darias cuenta  su experiencia durante la Campaña de Alfabetización

YAIDIMA DÍAZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

Año 1961. Yo, Olinda Darias, tenía solo trece años de edad y vivía en Jaragueca, un pueblito de la provincia de Sancti Spíritus, la tierra de Raúl Ferrer, el organizador de la Campaña de Alfabetización y gran maestro por excelencia. En enero asesinaron a Conrado Benítez, yo supe que habían sido bandas contrarrevolucionarias con intenciones de dar un escarmiento a los muchachos de la Campaña, mi ingenuidad no me hacía entender el objetivo de estos actos criminales.

Me conmovió grandemente la carta enviada por Conrado Benítez a todos los protagonistas de esa proeza revolucionaria donde dejaba a un lado el dolor producido por la pérdida de su hijo y los exhortaba a todos a continuar  con esa digna labor de llevar la luz de la enseñanza a los cubanos. Se le debía una respuesta al enemigo, demostrarle que nuestra generación no se amedrentaría por sus bandas, seguiríamos apoyando las decisiones del gobierno revolucionario, por ello se suman miles de jóvenes más, entre ellos yo, a la campaña.

Me parece que lo estoy viviendo de nuevo, mis recuerdos son tan nítidos. Vuelve a mi memoria aquel día cuando comencé, estaba tan ansiosa. Me incorporo como alfabetizadota popular, o sea, encima de un jeep pasábamos por los poblados y yo explicaba la política de la campaña, esa labor me hacía sentir muy feliz.

El Primero de Mayo de 1961, con 14 años recién cumplidos, nos trasladan para Varadero, donde nos impartirían una preparatoria. Fue muy emocionante, jamás había salido de mi pueblo. Recuerdo nuestra llegada, era de noche, se oía únicamente un ruido muy intenso y a esa hora éramos presas de la curiosidad; al amanecer  la emoción nos colmaba, el paisaje estaba hermoso y yo no conocía el mar, por lo que nunca lo olvidaré: el cielo azul celeste se reflejaba en las cristalinas aguas y la arena era muy blanca y fina.

Mis planes se centraban en prepararme para alfabetizar cerca de donde yo vivía, pero de repente los planes cambiaron, la Revolución necesitaba extender la luz de la educación hasta Holguín y por supuesto mi paso al frente no se hizo esperar. Cuando le comuniqué la decisión a mi mamita, ella,  con la estirpe heredada de Mariana Grajales, solo me dijo: "Fíjate bien, si deseas ir para allá, perfecto, yo te apoyaré, pero solo regresarás cuando haya acabado tu misión. No puedes bajo ningún concepto abandonar esta tarea que te encomendaron".

Me tocó un bateycito muy pequeño perteneciente al pueblo de San Germán. Mis alumnos eran tan solo tres: una pareja y un vecino. En la mañana me dedicaba a ayudar en la casa donde me quedaba, con los quehaceres domésticos y ya al atardecer comenzaba a impartir lecciones. El tiempo era bastante limitado porque esas personas realizaban diferentes labores cotidianas para mantenerse ellos y su familia, y la noche significaba un peligro debido a los alzados.

Nunca me había separado de mi mamá y la distancia entre nosotras hacía aparecer la nostalgia, aún cuando ella fue a visitarme tres veces. Cada vez que nos veíamos llorábamos. Ella se ponía muy oronda ante cualquier comentario positivo respecto a mí, ahí fue cuando demostré cómo crecía día a día su niñita.

Tenía una misión en mis manos, nada fácil porque debía esculpir un pedazo de madera, todo desde cero. En ese momento me sentí como una madre disfrutando ver desarrollar a sus hijos. Un trazo, las primeras letras, todo me hacía llenar de alegría y satisfacción. Comprendía que mi trabajo no era en vano y poco a poco se iba cumpliendo mi objetivo.

En diciembre nos avisaron el fin próximo de nuestra tarea y, como prueba, Fidel Castro debía recibir una carta de los alfabetizados. Ese día fue maravilloso, disfruté observar a mis singulares estudiantes redactar una carta. Me parecía un sueño cómo en tan solo ocho meses ellos podían escribir. Resultó ser uno de los tantos milagros del gobierno revolucionario.

El 20 de diciembre llegó la despedida, cuánta tristeza y alegría a la vez. Con lágrimas en los ojos nos besamos, nos abrazamos y como ya ellos sabían escribir me prometieron mantenernos en contacto mediante cartas.

El 22 de diciembre se declaró Cuba territorio libre de analfabetismo en un Acto Nacional celebrado en Plaza de la Revolución. Con nuestros faroles, yo no traía el mío debido a que se lo había regalado a uno de los campesinos, y con los lápices gigantes  desfilamos ante nuestro pueblo y Fidel. Con voces enardecidas le pedimos otra misión. Él, amable y caballeroso como siempre, solo nos respondió que nuestra próxima tarea sería estudiar y prepararnos para el futuro.

En enero de 1961 me llegó la beca para comenzar estudios de secundaria básica y  luego el preuniversitario. En el curso 1977-1978 ante un llamado al magisterio me incorporé, consideré que no sería posible separarme de la vocación forjada en aquellos ocho meses. Escogí la asignatura Español-Literatura y me licencié en ella. Trabajé durante muchos años en un preuniversitario y ayudé a formar a varias generaciones. Mis alumnos me querían mucho quizás porque veían en mí más que a una maestra,  a una madre, y esto gracias a la paciencia y a la experiencia adquirida en el año 1961.

Actualmente poseo dos grandes orgullos: uno, haber participado en la Campaña de Alfabetización y serle útil a la Revolución  en el momento preciso y donde más lo necesitaba; el otro, tener la certeza de forjar en el camino del conocimiento cientos de alas para el vuelo de incontables personas, ese vuelo que todos deseamos tener y todos con aspiraciones diferentes. Eso solo lo logran los educadores.

Los años no pasan por gusto, y precisamente el padecimiento de diabetes me llevó a retirarme del magisterio, pero no del todo, porque aún se me ve conversando con aquellos jóvenes desvinculados del estudio, mostrándoles cientos de razones para que opten por los cursos de superación, convenciéndolos con argumentos contundentes. En fin, dejé de enseñar, pero nunca de educar.

FICHA TÉCNICA:

Tipo de título: De cita textual.                                                      

Tipo de entrada: Evocativa o retrospectiva.

Tipo de conclusión: De opinión o comentario del entrevistado.

Tipo de entrevista por su contenido: Personal.

Tipo de entrevista por su estructura: Monólogo-Testimonial.               

“VIVO PARA ESCRIBIR”

“VIVO PARA ESCRIBIR”

MARIANELA BRETAU CABRERA,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

Leonardo Padura Fuentes, escritor, periodista y ensayista cubano es   un hombre que nació para escribir y  lo hace porque necesita expresar sus sentimientos. Quizás por eso no duda en confesar que  Mario Conde, el personaje protagónico  de sus novelas Las cuatro estaciones, Adiós Hemingway y La neblina del ayer, es el amplificador de sus preocupaciones sociales.

"Mario Conde no es mi alter ego porque biográficamente tenemos muchísimas diferencias: él era un policía y ahora es un expolicía; yo, por el contrario,  no tengo absolutamente nada que ver con ese oficio, a veces me da pena con el propio Mario, porque tiene que trabajar los casos prácticamente a nivel de intuiciones, de premoniciones, de pensamientos y no técnicamente, debido a mi desconocimiento de la técnica policial.

"Sin embargo, no puedo negar que también tenemos millones de rasgos comunes; Conde nació y vive en un barrio que nunca se nombra, pero evidentemente es Mantilla, de donde también soy yo, ambos estudiamos en el pre de la Víbora, pertenecemos a la misma generación y compartimos la pasión por la pelota."

Cuando Padura escribió Pasado perfecto no imaginó que esta novela conformaría junto a otras tres la tetralogía Las cuatro estaciones.

"Al salir el libro me di cuenta, por la reacción de los lectores, que había algo en él y en su protagonista que comunicaba mucho más allá de lo policial. La obra tenía posibilidad de crecer en cuanto a la indagación de lo cubano, al contexto y al mismo desarrollo del personaje. Entonces, decidí que fuera la primera de una serie de cuatro, no tenía todavía idea de cual podían ser los argumentos de estas novelas y lo fui concibiendo en la medida que escribía cada una: Vientos de cuaresma, Máscaras y Paisajes de otoño.

"En Vientos de... creo que ya el personaje de Mario Conde queda redondo y pasa a tener una relación contextual y psicológica más complicada que en la primera novela. Ahí estuvo el acierto de emprender la realización del conjunto literario, pues el personaje fue un vehículo de reflexión sobre la realidad cubana, de alguna manera mi voz frente a ese entorno.

"Mediante él pude, además, explorar otras dimensiones estéticas y sociales y encontrar una mirada generacional sobre lo que habían sido los primeros treinta-cuarenta años de Revolución".

En los cuatro episodios el escritor trató de conservar un estilo a nivel de lenguaje, estructura y perspectiva del personaje, a pesar de que "ya sentía, por ejemplo en Máscaras, la necesidad de otras voces, una posibilidad de juego literario narrativo mayor, pero decidí concentrarlo ahí. Por ende, cuando termino este conjunto comienzo a escribir un  libro completamente distinto, con estructura y búsqueda diferente, que fue La novela de mi vida."

Aún después de culminar su tetralogía algo siguió dando unidad temática a sus posteriores creaciones, el siempre presente Mario Conde. Sobre las características y singularidades que adopta el personaje en algunas de sus novelas, comenta:

"Cuando yo decidí emplear el personaje de Mario Conde en Adiós Hemingway tuve que tomar una decisión muy importante y era qué oficio le daba, que relación con la realidad le confería, en qué lugar lo ubicaba en este entramado social cubano tan complejo y estrecho a la vez. Después de reflexionar mucho, con la ayuda de mi esposa, me incliné por  la profesión de comprar y vender libros, pues era algo que él podía hacer con dignidad y le permitió tener una relación con la calle que eventualmente derivaría en investigación policial.

"A Mario Conde lo retomo en Adiós... de una forma diferente porque han pasado 15 años. Ahora hace una investigación puramente literaria, más que policial, y es una novela donde hay ya dos voces: la voz del narrador que sigue a Hemingway y la que sigue a Mario Conde."

El tema de la música cubana, que seduce a este escritor contemporáneo, dio origen a su última novela La neblina del ayer, la cual mereció el Premio de la Crítica al igual que obras anteriores como Pasado perfecto, Paisaje de otoño y  La novela de mi vida.

"En La neblina del ayer se concreta definitivamente un cambio con respecto a Las cuatro estaciones porque es un libro  mucho más complicado desde el punto de vista estructural, de lenguaje, de acercamiento a la realidad, de reflexión hacia sí mismo, donde lo policial está casi en un tercer plano de interés y siento que cada vez va a ser, en cuanto argumento, menos importante la trama policial, para dejarle espacio a esas otras reflexiones que interesan."

En la obra literaria el autor se interna en la búsqueda del mundo del bolero de los años 50 y se complica en su reflexión con el ayer. "Este pasado es el que Conde trata de reconstruir, más desde la nostalgia que desde la racionalidad, y por eso está visto a través de la neblina que envuelve toda la novela".

Por el momento, Leonardo Padura decide dar un descanso a Mario Conde y cuenta que dos personajes históricos son los protagonistas de lo que escribe en estos momentos.

"Estoy absolutamente inmiscuido, de manera obsesiva, compulsiva y ansiosa en la novela que escribo, que tiene como personajes centrales a León Troski y su asesino Ramón Mercader. A pesar de que muchas partes del relato se desarrollan en la Unión Soviética, Francia, España, México y Noruega, es una novela que va a ser muy cubana y esa vinculación se la va a dar la existencia de dos personajes nuestros, actuales."

A este hombre de letras lo distingue, además de la originalidad y la sapiencia al escribir, su cariño por los animales, especialmente los perros, y el apego a su lugar de origen, Mantilla, donde han dejado sus huellas cinco generaciones de Padura.

Pero este, uno de los periodistas más leídos de nuestro país, no tiene mayor  pasión que la de sus propias creaciones y desde hace 16 años se define, ante todo, como un novelista. Con su serenidad característica y la satisfacción de haber encontrado desde su juventud el oficio al que se dedicaría por el resto de sus días, no duda en afirmar: "Vivo para escribir, vivo de escribir y vivo escribiendo."

Ficha técnica:

- Tipo de título: De cita textual

- Tipo de entrevista por contenido: De personalidad o biográfica

- Tipo de entrevista por estructura: De citas

- Tipo de entrada: Biográfica

- Tipo de conclusión: De opinión o comentario del entrevistado

TRAS LA HUELLA DE UNA ESCRITORA

ONEIDYS HERNÁNDEZ VIDAL,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

Olga Montes Barrios, reconocida escritora cubana, dedica su obra a niños y jóvenes mediante libros como Niños de chocolate, De la vida y de la muerte y A La Habana no vengo más ni de visita.

Por la calidad y profundidad de su creación  literaria, Olga ha visto  reconocido su trabajo con disímiles galardones nacionales e internacionales. Obtuvo el primer  premio  en narración  en el Concurso  Nacional  Félix Pita Rodríguez, convocado por  la Asociación  Hermanos Saiz (AHS); en Argentina  participó en  el Concurso Internacional  de Cuentos Fundación Evon  para la Mujer  y alcanzó la categoría de mención entre los 2 700 trabajos de diferentes países  que fueron presentados.

¿Cómo despierta en Olga Montes la necesidad creativa?  

La necesidad de crear nació  conmigo. De niña mis juegos preferidos no fueron los tradicionales. Mi hermana y yo  inventábamos juegos  que ni entonces ni después  he visto jugar a nadie más.

Quizás fue el buen tino de mi mamá  de iniciarme en el mundo de los libros el mayor influyente para que años más tarde me apasionara por la literatura. Antes que nada soy lectora consagrada.

Convertirme en escritora fue un sueño. Para mi  un escritor  es  un ser superdotado, muy  lejos de mi realidad.

Lo primero que escribí fue un acto de rebeldía. Tenía entones alrededor de diez años y no estaba de acuerdo con la transformación de la bestia (La Bella y  la Bestia) en príncipe,  e  hice  mi propia versión: la princesa lo amaba y se casaba con él tal cual era. Luego, en el preuniversitario, hice algún cuento, al  punto que mis compañeros me copiaban las clases para que yo terminara, ya que los iban leyendo a medida que los escribía. Nunca tuve  pretensiones de escritora. De hecho, aún tengo mis dudas.

A escribir con seriedad, comencé por el 2001-2 002, tenía unos cuantos textos poéticos y narrativos. Alguien me recomendó visitar la Casa  de la Cultura de mi municipio. Allí conocí al especialista literario Luis Carmona, y entonces  deseché  la poesía  y  armamos el libro premiado por la AHS en el concurso Félix Pita Rodríguez, publicado por la Editorial Unicornio, De la vida y de la muerte. Desde entonces no he parado de escribir.

¿Cuáles son tus lecturas preferidas?

No hago distinciones entre clásicas y contemporáneas. Basta una narración coherente para atraparme. He leído poco, pero si tuviera que salvar algún libro no dudaría en seleccionar al Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha.

¿Qué opinas de los talleres literarios?

Es bueno comprobar las obras, escuchar opiniones, pero escribir es un acto solitario. Todo escritor siente necesidad de catalizar su trabajo  y es en los talleres literarios donde solemos saciar esta inquietud.

¿Dentro de la narrativa, qué géneros prefieres?

Independientemente de que la literatura para niños me da cobertura  para la imaginación, y es con este género donde me identifico más, siempre que escribo trato de disfrutar mi trabajo. No creo en eso de la imaginación, pero tampoco me gusta  forzar las cosas. Si no me satisface  lo que estoy  haciendo, lo abandono.

Cada género tiene su encanto. La literatura infantil la hago con amor  porque además de estar dirigida a un público tan selectivo, la dedico especialmente a mi hijo Luis Enrique. Los cuentos para adultos me reconfortan. Actualmente estoy trabajando en una novela, no por difícil menos cautivante.

¿Qué autores han influido en tu carrera  literaria?

Pudiera mencionar autores que he admirado  y hasta imitado en mis inicios. Serían muchos. Creo que Cortázar, Alice Walter, Hemingway, entre otros no tan reconocidos y más contemporáneos    son responsables  de mis pretensiones autorales.

En tu  libro  De la vida  y  de la  Muerte  se respira cierta tendencia a finales condenados ¿consideras tu obra pesimista?

Los cuentos que integran el libro De la vida y de la Muerte fueron escritos  al azar. Fue lo primero que escribí. No persiguen  un tema en común. Fueron escogidos dentro de algunos más que se mantienen inéditos. Pienso que lo fundamental de los textos  es que los personajes son el resultado  de sus actos. Lo importante no creo que sea a dónde los llevo, sino el por qué de los motivos que impulsan a los personajes a actuar de cierta forma. No creo que sea la única que toma de la realidad lo que ve y escucha y  agregándole un poco de imaginación lo convierta en literatura. Un final feliz en los temas que aborda el libro sería algo así como un objetivo anacrónico. No sería sincera  ni conmigo misma ni con mis lectores, ni optimista ni pesimista,

La muerte  viene a ser  un personaje más en los textos de este libro ¿por qué?

Porque amo la vida. La muerte es una realidad que nos aguarda, no creo que debamos huir pensándola o temiéndole, pero tampoco ignorándola demasiado. Existir es un gran deseo y muchas veces no nos percatamos de ello.

Tienes un libro de literatura infantil que verá la luz este año. ¿Cómo te es posible incursionar en ambos géneros?

Para un escritor  lo importante no es para quién, sino cómo quieres  o te sientes más cómoda contando la historia. No me aferro a la idea  de hacer un libro para adultos o para niños. Mis cuentos para adultos también los han leído los niños y les han gustado. Ojalá funcione igual con el libro Por qué no nos visitan los extraterrestres, que a pesar de tener ilustraciones y lenguaje más asequible a niños, los temas que aborda pueden resultar interesantes a esos niños grandes que nos creemos adultos.

¿Qué temas aborda este libro?

No me gusta hablar de lo que escribo sin que lo haya conocido antes los lectores, creo que sería robarles el encanto de vivir la historia que intento trasmitir. El  texto lo conforman tres cuentos: El niño de chocolate, Dionna y Por qué no nos visitan los extraterrestres.

¿En qué proyecto estás inmersa?

Tengo varios proyectos en mente. Algunos iniciados, la novela infanto- juvenil de la que te hablé, un libro de cuentos para adultos que aborda la temática de conflictos que enfrentan las mujeres en prisión y otros; algunos ahora en concurso en espera de un golpe de suerte.

¿En qué medida ha influido el no haber estudiado una carrera de letras para tu desempeño profesional?

No sé si estudiando letras hubiese obtenido en la fecha mayores logros. De lo que si estoy convencida es que haber vivido sin pretensiones de intelectual, me ha servido para nutrirme en los temas que abordo al escribir. A diferencia de otros, no me guío por técnica ni limpieza en el lenguaje. Me place conservar la espontaneidad de la que me hubiese privado un modo de vida diferente. La literatura es un proceso en formación en el cual me queda mucho por aprender. Considero que cuento con lo fundamental, deseos de hacer. Lo demás se va venciendo en el camino.

¿Por qué basas siempre tu obra en la realidad?

Creo que los lectores lo prefieren. A la gente le gusta verse identificada en los textos, pero, además, me complace hacerlo. No selecciono temas. Cuando la historia comienza a "hincarme" por dentro, sencillamente la escribo; si es un buen cuento o no, ya no es una opinión mía. La realidad cubana es muy rica y ofrece muchas posibilidades.

¿Qué consejo le darías a la nueva generación de escritores?

Recomiendo que visiten el Centro Onelio Jorge Cardoso, pues constituye un lindo proyecto para ayudar a crecer a los futuros grandes de la literatura cubana. Leer, leer mucho, aunque esto no es necesario que lo diga, un escritor nace con el instinto de la lectura.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo

Tipo de entrada: De resumen o típica

Tipo de entrevista por su forma. Clásica

Tipo de entrevista por su contenido: De retrato o personalidad

Tipo de conclusiones. De comentario del entrevistado

             

EN BUSCA DE APOYO Y COMPRENSIÓN

MARTHA ISABEL ANDRÉS ROMÁN,

estudiante de primer año de Periodismo

de la Facultad de Comunicación

de la Universidad de La Habana.

Ficha técnica:
Tipo de Entrevista: De opinión
Tipo de Entrada: Anecdótica
Tipo de Cuerpo: Clásico de preguntas y respuestas
Tipo de Cierre: Opinión del entrevistado

Se ha esfumado la niña cariñosa que cada tarde al llegar de la escuela premiaba a mamá con un beso, y en las noches se acurrucaba en sus brazos en busca de un cuento. En su lugar hay una joven rebelde y conflictiva, que con solo 17 años pretende una independencia más allá de su edad y cuyo único deseo es la satisfacción de sus gustos personales. Las tardes de antes no tienen ahora besos, sino discusiones; las noches no son de cuentos de hadas, sino de desvelos en espera de que llegue a casa después de una desenfrenada fiesta hasta las tres de la mañana.

La semana pasada, ante la negativa de comprarle un costoso equipo de música, arremetió a gritos y ofensas, y dijo que abandonaría la escuela. Ayer, disgustada por una disputa con su novio, amenazó con quitarse la vida. Su madre, desesperada, busca la ayuda de un especialista.

Belkis Menoya Martínez, jefa del Grupo Provincial de Psiquiatría Infantil  de la provincia Pinar del Río, comenta que casos como este no son aislados, pues a menudo recibe a jóvenes y familiares preocupados por los trastornos de diversa índole que de manera reiterada se presentan en esta complicada etapa que es la adolescencia.

Usted se describe la etapa como complicada, y constantemente observamos que también otros especialistas, y en sentido general la mayoría de la población, la definen como compleja. ¿Por qué el empleo de estos calificativos?

En el adolescente siempre ocurren cambios biológicos perceptibles para él y quienes lo rodean, relacionados fundamentalmente con el desarrollo sexual y el crecimiento, pero paralelamente a estos cambios se producen otros de carácter psicológico que afectan el comportamiento y las conductas sociales.

Desde el punto de vista intelectual comienza a realizar abstracciones y generalizaciones, por lo que pasa a una fase superior del pensamiento que lo acerca al razonamiento adulto. Comienza además a sentir una mayor necesidad de independencia, e inicia una búsqueda de su identidad. En la parte afectiva aparece el sentimiento del amor y del impulso sexual.

Pero en contraposición con esto, en este período también realiza juegos y expresiones infantiles que demuestran que aún existen conductas de la niñez.

Por todos estos motivos entra en contradicción en las manifestaciones de su conducta y en constante fluctuación de su estado anímico. Necesita ser aceptado con esos cambios, pero él mismo no comprende qué está sucediendo, y el diálogo con los padres se vuelve más complejo, e incluso se llegan a iniciar relaciones conflictivas con estos que oscilan entre la dependencia y la necesidad de separación de los mismos. Todos esos factores son los que pueden provocar que en esta etapa se manifiesten más contradicciones que en otros momentos del desarrollo humano.

En los últimos años se ha manifestado un incremento del número de adolescentes que asisten a las consultas de Psiquiatría. ¿A qué causas considera usted que se deba?

El hecho de que esté ocurriendo este aumento no se debe a un acrecentamiento de la incidencia de los trastornos conductuales o de otra naturaleza. Considero que la causa que más ha influido es la toma de conciencia de la población, la adquisición de una mayor cultura de la salud y el conocimiento sobre los lugares a los que se puede asistir para atender este tipo de problemas.

¿Cuáles de esos problemas son los que conducen con más frecuencia a buscar ayuda especializada?

Generalmente los adolescentes que asisten a consulta son llevados por los padres, pues ellos no reconocen estar enfermos. Entre los problemas por los que los traen están la depresión, los trastornos adaptativos, la ansiedad, trastornos del sueño, problemas de aprendizaje y trastornos de conducta y de personalidad.

¿Las causas de esos trastornos están relacionadas mayoritariamente con factores patológicos o sociales?

Aunque muchos de los trastornos pueden producirse como consecuencia de estados patológicos, los cuales pueden interferir en la capacidad de asimilación y de aprendizaje social, y por tanto colaborar con el proceso de desestabilización, los factores sociales son los que determinan de manera más significativa los problemas que se presentan en esta edad.

Entre ellos, los más significativos son los que afectan la dinámica familiar, relacionados con una estructura familiar disfuncional, conflictos familiares y falta de relaciones positivas dentro de esta, la desconfianza, la incomunicación entre padres e hijos.

También afectan las desventajas económicas, la falta de comprensión de la escuela y la comunidad, la poca orientación y la escasez de opciones recreativas muy necesarias en esa edad, así como las conductas imitadoras, el embarazo en la adolescencia, la deserción escolar, el uso de drogas, la baja autoestima, la inseguridad y las dificultades en las relaciones interpersonales.

Significa entonces que el entorno afecta el comportamiento de los adolescentes. ¿Son influenciados con más facilidad que otros grupos sociales?

El entorno, no solo para el adolescente, sino para cualquier ser humano, es fundamental. En este caso lo es aún más, pues todas las contradicciones de la etapa motivan que sea más afectado por las cosas que le rodean. Es por eso que la familia, la escuela y la comunidad deben desempeñar un papel rector en la orientación y la preparación.

Si el adolescente no es bien orientado y comprendido puede buscar el afecto en grupos que no tienen bien definidos sus roles. Entonces los intereses no son los adecuados, se desvirtúan las relaciones interpersonales y se presentan cambios negativos en el comportamiento.

Son proclives a ser influenciados si no tienen la adecuada atención, si el entorno en el que se desenvuelven carece de comprensión y orientación, y si las conductas de los que están a su alrededor son socialmente recriminables.

¿Cuál debe ser el papel de la familia de un adolescente?

Cualquier familia que cuente con un adolescente en su seno debe tener como premisa  la comprensión, la búsqueda de una dinámica familiar funcional y la ausencia de autoritarismo. Pero sobre todo, debe ser abierta al diálogo.

La familia tiene el deber de asumir los cambios de esta etapa como algo normal, y responder a los estados de humor, los deseos de independencia, y la necesidad de asumir responsabilidades con amor y reflexión.

Cuando un adolescente comienza a asistir a consulta y es seguido con un tratamiento determinado, ¿se realiza paralelamente a esto algún tipo de terapia con la familia?

El paciente no es atendido aisladamente, sino que junto con su tratamiento también es tratada y estudiada su familia. Buscamos los conflictos que se han manifestado en el seno de esta y la relación con el problema que el adolescente presenta, y mientras lo atendemos, educamos a aquella. 

La solución de un problema no depende solo del tratamiento, sino de la erradicación total de sus raíces. Y si estas provienen del centro de la familia o del entorno social que rodea al joven, entonces el trabajo a realizar es más sistemático y necesario. 

¿Qué consejos daría a todas aquellas personas que constantemente se relacionan con adolescentes?

El único consejo que ofrezco es el de la comprensión. Es todo lo que ellos necesitan, comprensión, tolerancia y orientación. Si hacemos eso, nos percataremos de que más allá de esa etapa compleja de la que hemos hablado, existe un mundo de sueños, aspiraciones y bellísimos sentimientos. Propongo que siempre les demos la oportunidad de demostrar que son maravillosos.

«SON LOS PUEBLOS LOS QUE HACEN LA LENGUA»

«SON LOS PUEBLOS LOS QUE HACEN LA LENGUA»

CRISTINA ESCOBAR DOMÍNGUEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana. 

Ficha Técnica:

Tipo de cuerpo: Clásica (preguntas y respuestas)

Tipo de entrevista por contenido: Opinión

Tipo de titulo: De cita textual

Tipo de entrada: Referencial

Tipo de conclusión: De opinión del entrevistado

Entrar en su oficina se convierte en una Odisea. Podemos encontrar columnas de libros recién editados y relucientes, listos para ser entregados a las bibliotecas, u otros encima del buró o el sofá. Ella me saluda y enseguida se dispone a hacerme un espacio en su paraíso literario, pide disculpas por el desorden, alegando que pronto todos se irán a los archivos para ser consultados por las personas que visitan la biblioteca del Instituto de Literatura y Lingüística (ILL), el centro que ella dirige.

Nuria Gregori Torada es una mujer de una impresionante cultura: doctora en Ciencias Filológicas, vicedirectora de la Academia Cubana de la Lengua (ACL) y miembro de la Real Academia Española (RAE); pero sus más admirables cualidades son su sencillez y modestia.

-Algunos estudios apuntan que en Cuba, y en general en el Caribe, se habla mal el español ¿Cómo valora usted el uso del idioma en Cuba?

-Esa es una pregunta que no solo nos hacen en Cuba, y nosotros decimos que en nuestro país hay personas que hablan bien y otras que hablan mal.

«En general se refieren a problemas que van más allá de cómo los pueblos hablan. La lengua no es solo gramática: es comunicación, es identidad, es conducta, porque tú expresas tu conducta social a través de la lengua. Hay personas, por ejemplo, que se expresan de manera chabacana o vulgar, y esa es la expresión de la conducta social a través del lenguaje.

«Hace unos días se publicó un discurso del presidente colombiano, con motivo del Congreso de Asociaciones de la Lengua, próximo a celebrarse en Colombia, en el que decía que en su país se hablaba muy mal el español. Eso no es así; lo correcto o lo incorrecto en una lengua no es un problema geográfico, sino cultural y de instrucción».

- ¿Cuál es el origen de las normas de la Gramática Española?

-Poco antes del descubrimiento de América en 1492, Antonio de Nebrija creó una Gramática castellana y se la envió a la Reina Isabel, escribiéndole: "Aquí tiene, una lengua es siempre compañera de un imperio",  y se refería al imperio en España porque América aún no había sido descubierta. Pero ya entonces tenía su Gramática, algo que no todas las lenguas ostentaban.

«Debemos partir del punto de por qué nuestro idioma era el que regía en España en la época de la conquista. Los reyes de Castilla dominaban toda la región, y se escoge como lengua oficial y nacional el castellano, por el poder de los hablantes de este. Por ejemplo, los reyes de Galicia se sometieron a la corona de Castilla, y aunque las altas castas del lugar no hablaban castellano, empezaron a hablarlo, ya que era la lengua de "prestigio", y el gallego, que todavía hoy se considera erróneamente como un dialecto, continuó usándose por parte de los campesinos y personas humildes.

«Varios años después surge la imprenta, que es la que da la masificación de las lenguas. Y se dan cuenta de que eran necesarias reglas y normas, puesto que todo el mundo escribía como quería».

- ¿Cómo surgen las variantes del español en América?

-Con los cambios que hay en la ciencia del lenguaje y los nuevos conocimientos, van surgiendo renovadas ideas y maneras de expresar las cosas, y en cada país comienzan a nacer distintas variantes. Esto no quiere decir que nosotros hagamos normas diferentes a las de la lengua española, que puedan deteriorarla, porque es muy importante que mantengamos la unidad y que podamos entendernos entre 22 países.

«Al llegar los españoles a la Isla, se unieron a los aborígenes arahuacos y luego a los negros africanos que hablaban diversos dialectos; a partir de estos integrantes se produce la variante cubana de la lengua. En otros países, con diferentes raíces históricas suceden cosas diferentes. Nosotros formamos parte del Caribe, la América insular y tenemos también de continental la Costa Norte de Colombia y Venezuela, y como todos provenimos más o menos de una misma mezcla, compartimos un acento casi análogo, y así tú ves que un dominicano se parece mucho a un santiaguero hablando, o a un puertorriqueño. Formamos una identidad lingüística bastante fuerte.

«Esta unidad es también de toda América. Aunque hablamos con diferentes tonalidades y léxicos, sí existe entre nosotros una gran unidad que hace que nos entendamos sin grandes dificultades cubanos, venezolanos, puertorriqueños, chilenos o uruguayos, con nuestras diferentes tonalidades y variedades; y que cada día estemos luchando por esa unidad, reconociendo la diversidad, es lo que enriquece nuestro idioma.

«A veces en otros países de habla hispana no entendemos una palabra, pero eso no es un obstáculo; se pregunta enseguida en el contexto, e incluso hay palabras que en Cuba significan una cosa y que en Argentina o Uruguay no se pueden decir, porque se consideran palabras mal sonantes. Este hecho demuestra que las malas palabras no existen, dependen del contexto y de la cultura.

«Estamos cerca geográfica y culturalmente, fuimos conquistados por el mismo imperio. Nuestro idioma, por tener diferentes variantes, no deja de unirnos, ya que son los pueblos, unidos históricamente, los que hacen la lengua. No es un problema de populismos. Los académicos y especialistas lo que hacen es estudiarlas y elaborar las normas que usamos».

- ¿Qué política tiene la RAE hacia las variantes americanas del español?

-En realidad la Academia de hoy no es la de hace 20 años, digamos que se ha democratizado. Existen accidentes en la gramática que nosotros no utilizamos, y que se seguían incluyendo en los diccionarios y libros porque se usaban en una pequeña zona de Castilla, aunque en México ni siquiera se conocieran, a pesar de que son más millones de habitantes que ellos. Esto ha ido cambiando y hay una nueva política pan-hispánica.

«Una nueva Gramática saldrá el próximo año y habrá un consenso entre las 21 academias, un trabajo conjunto en el que todas las variantes tendrán voto para llegar a nuevas normas de la lengua en las que todos se vean representados.

«El reconocimiento que hace la RAE de nuestras variantes es también fruto de los grandes aportes que ha dado nuestra literatura, que es, a fin de cuentas, española también. América ha producido grandes escritores, cuyo prestigio como literatos y representantes de la lengua española hace innegable nuestra presencia -dicho sea de paso, mayoritaria- en la literatura hispanoamericana.

«Aunque se relaciona la variante de España como un patrón de imitación o de corrección, nadie es dueño de la lengua. Incluso hay una teoría que dice que el mejor español ya no se habla en España, sino en Argentina. El buen español se habla en todas partes del mundo, hay personas que lo hablan bien, que tienen una conciencia lingüística amplia y poseen un dominio de la lengua, y entiéndase por esto no solo el conocimiento del estrato culto, sino de todos, porque uno no se expresa igual en todos los lugares. Depende del contexto».

- ¿Cómo evalúa usted la enseñanza del español en Cuba?

-Que en Cuba se hable bien el español no significa que no tengamos problemas con la enseñanza de la lengua y estamos tratando de ver cada día cómo mejorarla, cómo hacerla más agradable y que los estudiantes no la vean alejada de ellos, pues el conocimiento de la lengua es lo que abrirá las puertas para el dominio de otras ciencias.

«El ciudadano que no maneja bien su lengua, que no sabe expresar lo que quiere decir, es una persona que carece de poder para convencer a otro sobre lo que quiere lograr. Este es un caso que nos encontramos muy a menudo, y sus causas son los problemas en la enseñanza de la lengua, que no solo existen en nuestro país, sino también en España, Francia, Inglaterra, Suiza, en todas partes. Los problemas parten del método pedagógico de la lengua materna, no así con la enseñanza de las lenguas extranjeras, donde existen una gran cantidad de técnicas.

«Algunas personas sugieren el empleo de este método o este otro, pero creo que debemos empezar desde cero y construir nuestra propia técnica con el objetivo de que el estudiante, al llegar a duodécimo grado, sepa comunicarse por escrito y verbalmente, redactar una carta, que a veces nos parece tan sencillo, pero no lo es.

«Nosotros realizaremos próximamente un estudio sobre el uso del léxico y de la sinonimia (uso de los sinónimos) en estudiantes del ultimo año del preuniversitario y de primer año de la Universidad, para después compararlo con otros países de América, porque el problema del uso del léxico es internacional, no recurren al vocabulario de manera correcta, repiten las mismas palabras.

«La investigación nos dará una idea del uso de la lengua de nuestros estudiantes, porque, por ejemplo, hay personas que dicen que en Nicaragua se utiliza mejor la lengua, que hay mas riqueza, pero eso no es posible por un problema cultural, ya que aquí en Cuba no hay analfabetos, aquí el acceso a la educación es masivo. La cuestión es que esos países emplean un léxico que nosotros no incluimos en nuestro hablar cotidiano, pero para ellos es normal, es común y a veces decimos: "Mira cómo usan esta palabra tan culta, qué bien se expresan".

«También debemos tomar en cuenta el impacto de los medios de difusión que llegan a todas partes. Podemos ver Telesur, donde hablan personas de toda América, y viéndolo, también se incorporan palabras a los registros cotidianos del cubano, que cuando caes en cuenta, se dicen diariamente. Las telenovelas son otra fuentes de vocabulario, a una mexicana le debemos la palabra "merolico".

«Cuba también ha aportado vocablos a la variante caribeña, como "chévere", que aunque ahora es usada por los venezolanos, surgió en nuestro país en los años 30 o 40.

«El esfuerzo realizado al inicio de la Revolución, al terminar la Campaña de Alfabetización, cuando se becó a los que terminaban sexto grado para que hicieran su secundaria básica, requirió de grandes ejércitos de maestros, y nosotros, los estudiantes de bachillerato de aquel momento, fuimos los maestros emergentes que asumimos la labor educativa, una necesidad importantísima que hizo posible que hoy tengamos más de 600 000 graduados universitarios.

«En estos momentos contamos también con un ejército nuevo de profesores emergentes, que deben ser preparados, como lo fuimos nosotros, para enfrentar un aula donde el maestro es ejemplo en todos los sentidos. Para ello estamos trabajando con el Ministerio de Educación, para vincular la enseñanza de la lengua materna a las demás asignaturas, ya que quien no domine bien su idioma, no puede conocer la historia, ni la química, ni la matemática».

- ¿En qué proyectos labora hoy el ILL para contribuir con el mejoramiento del estudio de la lengua?

-Estamos trabajando en diferentes diccionarios de la lengua, de literatura cubana, hacemos estudios sobre la gramática de la lengua española en la variante cubana, no solo para escribir, sino también para dar opiniones y decir las tendencias que existen.

«Asimismo trabajamos con la prensa, no con el objetivo de encontrar gazapos en esta, sino de contribuir a un mejor uso de la lengua española. Editamos un libro de conjunto con el periódico Juventud Rebelde y la Casa Editora Abril, con las normas del rotativo de la juventud cubana. Además, cada vez que nos enteramos de cambios en las normas de la RAE, enseguida se los transmitimos.

«Nosotros consideramos que los medios de difusión, conjuntamente con la escuela, son los que tienen un mayor impacto en la población; es por eso que las personas vinculadas con los medios de difusión y los maestros, deben dominar su lengua materna para que ayuden a un mejor uso del idioma».

TABAQUERO CUBANO CON RÉCORD GUINNESS

CYNTHIA ÁLVAREZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana

Ficha técnica:

Tipo de título: Informativo

Tipo de entrevista por contenido: De personalidad

Tipo de entrevista por su estructura: De citas

Tipo de entrada: Presentación del entrevistado

Tipo de conclusión: Opinión del entrevistado

                         

A José Castelar Cairo lo conocen por el sobrenombre de Cueto en el universo del tabaco, desde París hasta Caracas. Y aunque alguno que otro fuera de las fronteras nacionales ha pretendido reemplazarlo en su trono de recordista mundial, nadie hasta el momento logra quitarle la corona. Merecedor de tres Guinness por haber torcido los habanos más grandes del mundo, este cubano de risa amable es un conversador que cuenta con orgullo la presencia del tabaco en su vida.

Cuando se inició en el oficio, no había ningún otro tabaquero en la familia. Incluso su abuela tenía prejuicios con quienes hacían esa labor.

"El tabaco lo trabajo desde muy niño. Mi padre tenía buenas relaciones con el dueño de un chinchalito allá en Villa Clara, mi ciudad natal. Empecé a aprender y a los doce años ya estaba dentro de la fábrica".

Con 46 años, casi toda una vida dedicada a la elaboración artesanal de puros, evoca con satisfacción la experiencia adquirida a su paso por fábricas tan prestigiosas como La Corona, Partagás y Briones Montoto, esta última productora de las reconocidas marcas Romeo y Julieta y Cohíba.

"Aquí en  La Habana, trabajando en la fábrica Romeo y Julieta, conocí a un tabaquero llamado Eddy García que me enseñó a hacer tabacos figurados, que son un poco irregulares y puntiagudos en los extremos. Más tarde, me especialicé como tabaquero de alta regalía. Y así, hasta el día de hoy, aprovechando cada momento para aprender un poquito más."

Incansable competidor, Cueto tiene en su haber un habano de 11,04 metros que elaboró en el 2001; otro de 14,86 metros que hizo dos años después, y el más reciente, uno de 20,4 metros. Sus obras -confeccionadas con hojas de las vegas de Vuelta Abajo, en Pinar del Río (oeste) y cuna de las mejores cosechas del mundo- se exhiben en urnas de cristal que penden del techo de la Tríada, la tienda donde trabaja desde hace 10 años, en el complejo Morro-Cabaña de la capital cubana.

Con la jovialidad que lo caracteriza, rememora cómo se inició en la confección del primer puro: "Los trabajadores buscábamos alternativas para hacer atrayente la Tríada y que la gente viniera más. Comenzamos a averiguar dónde estaba el tabaco más grande del  mundo para nosotros superar el tamaño. En ese entonces, lo ubicamos en Holanda y medía 5 metros. Preparamos todo y comencé a torcer el de 11, 04 metros, después lo presenté a los Guinness y me llevé el premio."

Los tres habanos fueron elaborados con mucho esfuerzo y días de trabajo. A pesar de su experiencia, no resulta nada fácil manipular las herramientas -tabla de madera, casquillo, chaveta, guillotina, goma vegetal y cepo- para hacer un tabaco de gran tamaño, cuando el habitual de mayor largo, el Cohíba Lancero, alcanza solo 30 cm.

"Para confeccionarlos son horas intensas de trabajo que van desde el despalillado o retiro de las venas gruesas de la hoja del tabaco hasta la adecuación de la capa       -hoja tersa de tabaco que es envoltura superior del puro-, pues cuando se comienza el proceso, no se para hasta el final."

En el transcurso de la elaboración es necesaria la ayuda de personas que sujeten el tabaco por el extremo inicial. Cueto ha tenido la asistencia de los  compañeros de la Tríada, que le han sido de gran importancia para el éxito final del producto.

"Somos un colectivo muy unido, y aunque aquí el único tabaquero soy yo, mis compañeros son conocedores del tabaco y me brindaron mucha ayuda. Sin ellos no sé como iba a cuidar de que no se fuese a caer o dañar por la presión que tuve que ejercer para torcerlo".

La peor parte del trabajo la ha enfrentado en los momentos de sufrir las fatigas musculares, pero como el intento por establecer un récord Guinness depende de prepararse bien, tener cerca a jueces y testigos, y prever los contratiempos, Cueto nunca ha doblegado fuerzas. Además, a su lado ha tenido un auxiliar que le aplica los masajes necesarios para superar los instantes de fatiga. Hoy, se siente indeciso en cuanto a superarse a sí mismo, pues el desafío es alto: habría que homologar un puro que supere los 20 metros.

"Es verdad que el médico me recetó reposo hasta que mejorara, y por ahora no pienso romper mi propia marca; pero si alguien intenta superar el récord, yo me olvido de médico y de reposo y me pongo a torcer."

Cueto se enorgullece de poder dedicar el premio a Cuba. En más de una ocasión ha demostrado firmemente el amor a su caimán dormido.

"En muchos países  me han pedido que haga un tabaco aún más grande, y yo podré hacer muchos, pero nunca uno que exceda la longitud del que hay en Cuba. Es en mi patria donde merece estar el récord Guinness."

Castelar, aficionado al color carmelita por recordarle tanto a los figurados que confecciona, da su concepto de buen torcedor  a todo el que se le acerca, dejando claro que para serlo hay que amar no solo al tabaco y la preparación de este, sino también, pensar en el consumidor.

"Para ser un buen torcedor tiene que gustar la profesión, interesarse por ella y cada día aprender más; pero eso no basta, se necesita también mucha sensibilidad. Cuando se está torciendo hay que pensar en el fumador. Fumar un puro cubano debe  ser un placer." 

Al hombre que afirma que después de conocer el arte de torcer no escogería otro oficio o profesión, le gusta también hablar del respeto que siente por otros muchos tabaqueros y en especial, por su esposa, quien también lo es.

"Regla es muy buena torcedora de vitolas parejas, y no porque lo diga yo. Trabaja en la Casa del Tabaco El Corojo, en el hotel Meliá Cohíba. Nos conocimos siendo yo su profesor en La Corona".

La destreza y memoria de Cueto son las de un enciclopedista. Conoce al dedillo qué materia prima utilizar, qué tipo de capa, qué largo, diámetro y peso corresponde a cada tabaco.

Su maestría ha sido demostrada en ferias y exposiciones internacionales en Cuba, España, Alemania, Inglaterra, Brasil, Italia y Holanda, donde hace demostraciones y enseña  la historia y el arte de torcer el tabaco.

Actualmente, elabora los pedidos que recibe de personalidades de Arabia Saudita, Canadá, Inglaterra y México, siempre en representación de Cuba.

"Cada vez que hago un habano intento confeccionarlo mejor que el anterior. De mí, como de muchos otros tabaqueros, depende que se mantenga el prestigio de Cuba como la productora de tabacos de mejor calidad."

La mayor parte del dinero obtenido con la venta de otros ejemplares no tan grandes, pero si más de lo normal, ha sido destinada por él a programas de Salud Pública como el vinculado con las investigaciones acerca del cáncer.

Con  manos de ébano y habilidad de artista, va de lugar en lugar destacando la calidad del tabaco cubano, y a todo el que le pregunta si piensa retirarse del oficio, él, con su desenfado característico y alma de buen salsero, responde: "¿Retirarme? Eso nunca, yo voy a hacer habanos hasta que me muera, a  los 124 años."

HE VIVIDO VARIAS VIDAS EN UNA SOLA

DARGIS HERRERA,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana

Ficha técnica:

Tipología: Entrevista de opinión

Objetivo central: Cómo la entrevistada se prepara para establecer el círculo de confianza psicólogo-paciente.

Objetivos colaterales: Organización de la consulta para tratar a un adolescente.

Utilización de diferentes materiales de comunicación como herramienta para interactuar  con los jóvenes.

Dedicada a la Psicología desde hace más de 20 años, Ana María Galván Jorrín comenzó como asesora de un grupo de jóvenes adictos a las drogas y con el tiempo la pasión por la psicología adolescente se apoderó de ella. Hoy, con su vastísima experiencia, colabora junto a importantes especialistas extranjeros en Acceda, un programa radial que es trasmitido conjuntamente en México, Colombia y Brasil, dedicado especialmente a saciar las inquietudes de la juventud latina.

-¿Cómo usted se prepara para establecer una buena comunicación interpersonal en la consulta con  adolescentes?

Para llevar adelante una consejería de calidad con adolescentes, es necesario identificar en qué momento de su crecimiento, desarrollo físico y psicológico se encuentran. Esta información nos ayudará a ajustar el tipo de orientación que le ofrecemos, así como entender a cabalidad las expectativas que el adolescente trae a la consulta. Debemos recordar que hay una gran diversidad de adolescentes, cuyas diferencias pueden radicar en su edad, nivel socioeconómico y experiencia de la vida. Como consejeros debemos estar atentos  a cada una  de estas variables para responder con precisión a sus necesidades.

Si establecemos una interacción de empatía con nuestros pacientes jóvenes, podemos ayudarlos a decidir responsablemente sobre su salud o bienestar. Como proveedores de salud, nuestras habilidades de comunicación interpersonal determinan en mucho la calidad y el resultado de la interacción.

-¿Con qué tipos de preguntas inicia la consulta?

Inicio la visita con preguntas abiertas y uso las cerradas para el expediente clínico. Si hacemos preguntas abiertas vamos a tener respuestas ricas en información. Una pregunta abierta establece el tono de la conversación, como por ejemplo: ¿cuéntame, cómo estás? O, ¿cómo te ha ido?

La entrevista o consulta del adolescente debe apelar a las  emociones que está viviendo, por lo tanto, hacer preguntas para indagar sentimientos, permite establecer la empatía necesaria para poder hablar de lo que a él realmente le interesa.

Si la consulta se inicia con preguntas cerradas como ¿cuántos años tienes?, las respuestas se limitarán a darnos el dato que requerimos, por lo que estas interrogantes se pueden hacer una vez que se haya establecido un clima de confianza con el adolescente.

-¿Tiene algún mecanismo para que la interacción psicólogo-paciente sea más efectiva?

Más que mecanismo, lo llamaría habilidad, como ponerme cara a cara con el paciente. Esto significa que cuando me visita un adolescente, yo dejo de hacer todo lo que estoy haciendo, le doy la bienvenida o lo saludo y  lo miro a los ojos en señal de que sólo voy a atender sus necesidades. Me concentro en lo que dice, muestro interés por medio de conductas no verbales, asiento con la cabeza, hago "mmj", "¡ajá!", "¡ah, ya veo!", escucho las respuestas completas.

Es más común de lo que pensamos que cuando nos responden lo que queremos saber en la primera frase, ignoramos lo que sigue e interrumpimos al adolescente cuando nos está hablando. También observo y reacciono a sus gestos y expresiones, parafraseo o repito en sus propias palabras las ideas claves para verificar que ambos estemos comprendiendo lo mismo, y por último, resumo lo que se ha dicho antes de pasar a otro tema o terminar la consulta.

-Su trabajo es principalmente con adolescentes y jóvenes, y es en esta etapa de la vida cuando surgen las curiosidades sexuales. ¿Cómo enfrenta las dudas o preguntas de sus pacientes sobre el sexo o la sexualidad?

La juventud quiere recibir información de una fuente profesional confiable. Ellos esperan que se usen los términos correctos, sin usar apelativos o despectivos. Sin embargo, debemos asegurarnos que los términos no sean tampoco demasiado técnicos o incomprensibles. Esto se logra usando un lenguaje sencillo, pero técnicamente correcto, aclarando cuando sea necesario, explicando los términos relevantes al tema de salud sexual y reproductiva, verificando que el adolescente entiende lo que se le está comunicando y usando, siempre que sea posible, material impreso o audiovisual  para lograr una mayor comprensión de la información.

-¿Cuántos tipos de materiales de comunicación se pueden usar?

Hay materiales impresos como los folletos, carteles o afiches, volantes, historietas o revistas. Existen materiales audiovisuales como los videos, las películas, las presentaciones por computadoras, y los programas de radio y televisión.

-¿Cómo pueden hacer más fácil su trabajo?

Los materiales de comunicación, ya sean impresos o audiovisuales, son una herramienta muy útil en la relación con los adolescentes. Cuando se usan correctamente son una alternativa insustituible para la transmisión de información simple, compleja y delicada. Los materiales permiten enriquecer la dinámica entre adolescente y psicólogos, pues ayudan a crear espacios que invitan a formular preguntas y a tratar temas que pueden ser difíciles para ambos. Ayudan a esclarecer conceptos y se convierten en una fuente de referencia permanente que se puede compartir con la pareja o amigos.                 

-¿Para usted, qué significa saber responder a las necesidades de un adolescente?                

Tomar en cuenta lo que dice y pregunta, respetar sus creencias y aclararle cualquier información equivocada que tenga. Pensar que usted es el experto, pero el adolescente también es un ¨ experto ¨ en sus vivencias y problemas, que tiene sus propias opiniones y formas de expresión.

-¿De qué manera estimula la participación del paciente en la conversación?

Estimular la participación del adolescente es necesario en la mayoría de los casos, ya que son pocos los que se expresan libremente y cuentan sus problemas sin necesidad de estímulo. Lo que generalmente debo hacer es compartir los conocimientos y mostrar interés por su situación. Tengo  que ser comprensiva y tolerante, pero no paternalista. La interacción debe lograr un equilibrio de poder. Cuando muestro un interés genuino en las necesidades del adolescente logro una corresponsabilidad y coparticipación en el mantenimiento de una conducta saludable o en la solución de un problema específico. 

-¿Influye directamente en la toma de decisiones de un adolescente o interpreta junto a él sentimientos y dudas? 

Durante la entrevista, y luego que el adolescente ha reflexionado sobre sus sentimientos, no influyo en la toma de sus decisiones, pero lo ayudo a organizar la información, de tal manera que pueda separar  los sentimientos de los  hechos y así llegar a tomar una decisión lo más objetiva posible.

-Al inicio de nuestra conversación usted habló sobre un programa radial que se trasmite en algunos países latinoamericanos. ¿Por qué Acceda?

ACCEDA es un modelo psicológico que ayuda a recordar cómo organizar la entrevista o consulta con el adolescente:

Atienda al adolescente

Converse con el adolescente

Comunique, motive, y oriente al adolescente

Estimule al adolescente a adoptar conductas saludables

Describa cómo poner en práctica la conducta elegida

Acuerde nueva cita o refiera a otros servicios especializados

-¿Satisfecha  Ana María Galván con su trabajo?

Sí...satisfecha porque he vivido varias vidas en una sola.

EL GALLO QUE VIVE EN EL CIELO

EL GALLO QUE VIVE EN EL CIELO

YILIAN L. AZCUY IBÁÑEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana

Foto: Kalo

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo

Tipo de entrevista por contenido: De personalidad

Tipo de Cuerpo: Clásico

Tipo de entrada: De retrato

Tipo de conclusión: De opinión o comentario del entrevistado

Gallo, ¿tú vives en el cielo?, pregunta un niño ante la curiosa imagen del anciano. Este hombre de barba blanca y larga melena, que usa collares y pulsos y anda en compañía de un bastón decorado con diversas piezas, se ha convertido en un mago: transforma objetos inservibles en ingeniosas obras de arte. Con materiales y equipos hogareños obsequiados por sus vecinos y amistades o cualquier chatarra encontrada, convierte sartenes en sombreros, manubrios de bicicletas en extremidades de muñecos, y diversas e inverosímiles son las creaciones exhibidas en su jardín, en las paredes y parte del techo de su pequeño apartamento ubicado en Micro X, un barrio de la localidad de Alamar, al este de la Ciudad de la Habana.

El Jardín de los afectos, como denomina a este espacio, atesora más de 200 refranes o Gallificaciones; o sea, sus ocurrencias escritas a partir de refranes y proverbios ya existentes que motivan la cultura y el conocimiento. El soporte para escribir no es una dificultad: lo mismo en pedazos de latón que en pantallas de televisión.

A los 82 años de edad, Héctor Pascual Gallo Portieles se considera triunfador en la vida porque tiene una familia, la compañía de su esposa Emilia por más de 60 años y la obra, que está recogida en el libro Radiografía de Gallo, presentado en España en mayo del 2006.

¿Qué lo motivó a realizar sus invenciones?

Nací en Campo Florido cuando este pertenecía al municipio capitalino Guanabacoa donde aprendí a los 12 años el oficio de mecánico automotriz, el cual abandoné porque solamente existían allí tres vehículos automotores y mi necesidad económica era inmediata. Después aprendí tres oficios más: fui barbero, carpintero y panadero.

En noviembre de 1970 me vinculé al servicio exterior y en los primeros meses de 1977 realicé los exámenes de ingreso a la carrera de Periodismo. Con el primer semestre aprobado viajé a Argelia y a diversos países, graduándome en 1982 con 58 años. He  visitado los cuatro continentes junto a Emilia, que para ese entonces era ya mi esposa, y  guardo disímiles recuerdos que son imborrables. A su lado fui el primer funcionario cubano que llegó a Bolivia. A finales de los años 80 del siglo pasado me llegó el retiro laboral y me mudé para Alamar.

Yo amaba y amo mi trabajo, y quedé muy afectado con la jubilación, pero sin rendirme jamás. Comprendí que nunca es tarde para comenzar una vida nueva y decidí materializar mis ganas de vivir en esta obra que llamo El mundo de Gallo. La he  hecho con pasión de enamorado, con todas las fuerzas de mi ser, adonde quiera que vaya, ella irá conmigo porque es mi interior que brota con una fuerza telúrica. Siempre he amado lo que hago y en  mis sentimientos está la raíz de mi mundo. El amor a la vida y al arte fue lo que me permitió volver a empezar.

Soy barbero de oficio, periodista de profesión, soñador por naturaleza y optimista por convicción.

El por qué de su apariencia es una interrogante diaria en el barrio. ¿Se puede afirmar que la adquirió producto de la génesis de su obra?

No tiene nada que ver. Mi imagen yo no la busqué. Siempre he creído que quien busca una imagen termina disfrazado, quien la encuentra sin buscarla termina siendo un personaje. Yo, sin proponérmelo, me estaba convirtiendo en una pieza de mi obra, siento una identidad tan grande con el medio que me rodea como si fuera la extensión de mi ser, y con esta imagen me identifico más siendo parte de la obra que como el autor de las piezas que hay aquí.

La decoración de mi bastón es producto de la Biblia. Leyendo una vez un pasaje, en el que Cristo dota al bastón de un emisario de la capacidad de florecer, quise venerar a este noble auxilio del ser humano, colocándole tímidamente algunos adornos. Así llené otro y otro hasta hoy que tengo 44 bastones, adornados con castañuelas, campanillas, cascabeles, semillas de diferentes partes del mundo, amuletos y 711 espuelas de gallos cortesía de un vecino. El bastón original tiene colgado diversos colmillos de jabalí, cocodrilos, caimanes, así como los collares y pulsos que llevo, decorados además con pezuñas de animales.

La barba me la dejé crecer un día que Emilia me dijo: "Si no fuera porque me caen 10 años, no me pintaba más el pelo." Le dije: "¿Cuántos años me caen a mi si no me afeito más?" "10 también" -contestó. Ella no se pintó más el pelo, yo no me afeité más.

Me preguntaban una vez: Gallo ¿por qué eres así? Contesté como solía hacerlo el Caballero de París: "Soy así porque si no fuese de este modo, fuera un loco más."

¿La cubanía está presente en todo lo que hace?

La llevo en la sangre. Mi padre era personalmente amigo de Martí en Tampa, en Estados Unidos, y mi madre, víctima de la reconcentración de Weyler, fue la abanderada de la tropa mambisa que entró en Campo Florido. Ellos me enseñaron a cumplir y así lo he hecho durante 65 años de militancia ininterrumpida en el Partido Comunista. Tengo tantas condecoraciones que no he podido contarlas,  pero las que más valoro son las de Girón, la Distinción por la Cultura Nacional y las de Donante Voluntario de Sangre. He merecido además el premio Artista del Barrio otorgado por la Coordinación Nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), el premio Tierra y Libertad Pablo Naranjo Porras en la categoría internacional, y fui hermanado por el Consejo de Extremadura, España. Nunca he querido ser como las grandes figuras porque sé que no llego a esa talla, pero siempre he tratado de merecerlas. Cuba está en las Gallificaciones, en mis invenciones, en todo lo que hago. Mi obra es un ejemplo vivo de cubanía.

Usted es todo un acontecimiento para las personas que pasan por el jardín. ¿Nunca ha pensado convertirlo en una especie de museo donde se pueda entrar y apreciar mejor su obra?

Por supuesto, e incluso lo ofrecí al Ministerio del Turismo sin pedir nada a cambio, pero no he obtenido respuesta. Estaría satisfecho por el placer de contribuir humildemente a la economía del país.

En mayo de este año usted publicó el libro Radiografía de Gallo. ¿Qué recoge en él?

Hago un repaso a mi vida. Con este trabajo debuto como "dictador", porque no puedo hacer dos cosas a la vez, o pienso o escribo; decidí pensar y luego dictar. Posiblemente regresaré en abril a España para la publicación de una segunda edición. Además, estoy gestionando para que sea mostrado en la próxima Feria Internacional cubana del libro.

¿Qué ha representado Emilia en su vida?

A Emilia le debo mi obra. Ella es mi inspiración, mi musa, mi compañera por muchos e infinitos años. Ella es simplemente la vida misma.

¿Algún consejo para  la generación actual?

Cuando tengan la razón guíense por ella, porque si no la pierden y así nace la locura. Las personas buenas son infinitamente superiores en volumen, en peso, en todo a quienes no lo son. Ellas son las que valen. Y sobre todas las cosas el consejo es: cumplir.

Incansable amante de la vida, fiel amigo y compañero, Gallo vive el presente  minuto a minuto con una divisa: "No defraudar a los que en mi confían, reciprocar la mano extendida a pecho abierto, honrar los años vividos y merecer los que me faltan por vivir."