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Entrevistas-Trabajos Docentes

ESFUERZOS EDITORIALES HACIA LA VINDICACIÓN CULTURAL LATINOAMERICANA

ESFUERZOS EDITORIALES HACIA LA VINDICACIÓN CULTURAL LATINOAMERICANA

IGRIM LUCÍA CASTILLO MORENO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana

FICHA TÉCNICA:

Tipo de entrevista por su contenido: De actualidad

Tipo de título: De referencia al tema

Tipo de entrada: Biográfica

Tipo de cuerpo: Clásica

Tipo de conclusión: De opinión o comentario del entrevistado

Roberto Zurbano sostiene que la poesía negra y cubana de Guillén hechizó su espíritu melómano de crítico acuciador y ensayista sagaz, y que el momento cumbre de su existencia se trascribe en un poema de César Vallejo. Aunque ese instante, como decía Hemingway, lo espera en realidad trabajando en la acogedora oficina "donde se implantan sagrados corazones", de la Casa de las Américas.

Vicepresidente de la Asociación de Escritores de la UNEAC durante siete años, y galardonado con los premios Abril, Letras y Solfa y Periodismo Cultural, Zurbano valoró en esta entrevista el trabajo acometido por Casa de las Américas en el entramado editorial cubano, las actividades desarrolladas por la institución para preservar su patrimonio bibliográfico, el estado actual de la literatura hispanoamericana, y los proyectos editoriales inmediatos y futuros del departamento del Fondo Editorial, que dirige desde enero del pasado año.

-¿Qué intelectuales, escritores y artistas continúan siendo parte del patrimonio editorial de Casa de las Américas?

Tenemos un catálogo de casi 1000 libros, donde hay unos 600 autores. Con los escritores vivos seguimos trabajando, y creo que debemos continuar incrementando nuestro inventario. En el mismo tenemos significativos exponentes como Sor Juana Inés de la Cruz, César Vallejo, Pablo Neruda, Alejo Carpentier y José Lezama Lima, así como otras figuras importantísimas de América Latina.

Hoy nos remontamos en lo que nos falta por avanzar en literatura brasileña, infantil, caribeña y femenina. Queremos además incorporar más cubanos al catálogo de Casa de las Américas, ya que no hay muchos en el mismo, sino son de la colección Premio. Por ejemplo, en la compilación de Literatura Latinoamericana, donde hay 150 títulos, encontramos solamente dos, Alejo Carpentier y José Lezama Lima.

Considero que los artistas nacionales deben estar en ese registro, aunque nos cuesta trabajo,  porque no siempre tenemos todas las posibilidades de impresión. Creo que esas son las problemáticas más graves que presentamos.

Casa de las Américas siempre ha trabajado con grandes autores, invitándolos a Cuba, donde imparten conferencias y asisten a la Semana de Autor, como es el caso de Diamela Eltit, Ernesto Cardenal, Rubem Fonseca y Pedro Lemebel, quien estuvo este año en Cuba, y todo esto se publica no solamente en libros, sino en publicaciones periódicas, la revista Casa, el Boletín de Música, y existen otras muchas posibilidades en el mundo digital, por ejemplo, la revista Conjunto de teatro latinoamericano.

-¿Cómo ve el panorama de las letras hispanoamericanas en la actualidad?

El panorama de las letras hispanoamericanas actualmente es muy diverso, en tanto se está produciendo la coincidencia de varias generaciones de autores en el mismo espacio literario. Creo que es una suerte que se atraviese el siglo XXI con más de dos generaciones, una de personas de criterio establecido, incorporado al mercado, con una legitimación y reconocimiento, incluso internacional, y por otro lado, una generación de autores inactivos, con una suficiente madurez, y en el momento del lanzamiento internacional de sus figuras.

Claro está, el estado de la literatura en Hispanoamérica, no depende solamente de los autores, depende también de las editoriales, del mercado internacional, y de que en este se proyecte la expresión de sus países respectivos hacia otras dimensiones. Pero además, no se puede pensar solamente en términos generacionales o nacionales, hay que examinar las tendencias que se están dando en América Latina. Podemos decir que una de las más fuertes en los últimos lustros, es la producción literaria de las mujeres en la región. Otra importante, es la de género y el discurso homosexual. Considero que esa búsqueda dentro de las marginalidades es esencial.

Un camino que se está abriendo en la región es el de los discursos minoritarios, o sea, el de ciertas religiones, los negros, indígenas, y pequeñas culturas. Sucede algo sumamente interesante, hay una vindicación simultánea de todas estas minorías, las cuales están haciendo discursos literarios y culturales, y se están interesando en la obra de figuras muy particulares.  

El Caribe hace una literatura diaspórica, muy diversa. El Caribe es una y a la vez muchas culturas literarias, y de todo tipo, y se identifica o proyecta desde las antiguas metrópolis de estas colonias. Hablo de Londres, París, Bélgica, cualquiera de las ciudades canadienses, de los Estados Unidos e incluso España.

Otro fenómeno es la literatura política que está teniendo lugar en los últimos años, la que expresa los movimientos sociales, como es el de los Sin Tierra en Brasil, los Foros Sociales y aquellos que se desarrollan en los países y que se relacionan con las elecciones democráticas y los procesos emancipatorios en algunos gobiernos de América Latina, y que son escritos de diferente sentido y  dirección, que crean un cuerpo más orgánico en la región.

-¿Cuáles son los proyectos editoriales inmediatos de la Casa de las Américas?

Dentro de estos proyectos editoriales,  fortalecer todas las colecciones. Tenemos en nuestra institución más de diez importantes de la literatura latinoamericana para clásicos, para niños, y la serie Pasamanos, más reciente, que hace libros más pequeños, anuncios de obras mayores que serán publicadas en el futuro por nuestro Fondo Editorial. También La Honda continuará enriqueciéndose, con la producción más contemporánea de escritores caribeños y latinoamericanos.

Por otra parte, creo que es fundamental mantener un repertorio de estudio sobre autores y sus obras más importantes, llamada Valoración Múltiple. Este año trabajaremos  en  la de Teorías Fantásticas de Latinoamérica, la de Augusto Roa Bastos y en la de Martí, con unas 1 500 páginas, que se ha manejado en dos tomos, Martí literario y Martí político. Estamos tratando de mantener un equilibrio entre los géneros: poesía, ensayo, narrativa, y dentro de esta el testimonio, el cuento y la novela, que ocupan lugares muy específicos.

Nos parece significativo, que la colección del Premio vaya obteniendo una calidad, un rigor, y se distinga por su belleza y sus diseños. 

Además, vamos a publicar a escritores tan notables  como el caribeño George Lamming, quien vendrá a Cuba el próximo mes de julio, para presentar su libro de ensayos Los placeres del exilio, como parte del evento El Caribe visto por George Lamming.

Me parece muy importante que el Fondo Editorial tribute cada una de las acciones que hacen las diferentes direcciones de Casa de las Américas, por ejemplo, el Centro de Investigaciones Literarias que prepara el premio Casa de las Américas, el Departamento de Artes Plásticas, donde estamos trabajando en un lindo catálogo sobre Roberto Matta, destacado artista chileno tan amigo de Casa de las Américas y de Cuba.

Vamos a recordar el centenario del destacado escritor haitiano Jacques Roumain, con su novela Gobernadores del Rocío, y publicaremos también los premios Novicios, galardones  especiales otorgados cada año a los más importantes libros del género ensayo en el ámbito hispanoamericano.

Igualmente serán editados varios ejemplares infantiles de la colección Colibrí, antologías poéticas y de teatro, un género no muy conocido, ni promovido por la mayoría de las editoriales de Cuba y el mundo. También será publicado el Premio de Musicología 2006, otorgado al mexicano Alejandro Madrid, que se titula "Los sonidos de la nación. Música, cultura e ideas en el México posrevolucionario".

Es un plan ambicioso, de unos 40 títulos para este año, y que abarca las regiones del Caribe, Centroamérica y América Latina, poniendo énfasis en la literatura argentina, porque la Feria del Libro se dedica a este país, y allí presentaremos más de 15 títulos de autores argentinos, como Atilio Borón, Ana María Ramos, Mempo Gardinelli, David Viñas, Horacio Salas, un libro de cuentos de Vicente Batista, antologías de teatro argentino, y de poesía preparada por Daniel Mujica.

En fin, pienso que la Feria del Libro será un momento necesario para las perspectivas editoriales del año.

-¿Qué actividades se realizan para rescatar el fondo literario de Casa?

Las actividades que se realizan son muchas. No creo que sea tanto una labor de rescate, como de proteger el patrimonio. Lo primero es preservar lo que tenemos, y luego buscar algunos títulos que se han publicado durante casi 50 años, de los que contamos con solo uno o dos ejemplares en la reserva de la biblioteca de Casa de las Américas.

También hemos estado haciendo un canje de libros, a partir de una excelente edición mexicana de Pedro Páramo de la fundación Juan Rulfo, que cambiamos por cualquiera de los libros que Casa de las Américas publicó antes de 1980. Hacemos esto no solamente para recuperarlos en la biblioteca de la institución, como parte de su reserva, sino para las bibliotecas provinciales más importantes del país. Es allí donde debe estar este patrimonio, para expandir el conocimiento sobre la literatura y el pensamiento latinoamericano en nuestra biblioteca y un poco más allá, en las provinciales e incluso en las municipales de toda Cuba.

-Mirando a la distancia‚ ¿hacia dónde cree que debe estar encaminado el trabajo del departamento del Fondo Editorial de Casa de las Américas?

Creo que debe estar encaminado a eso que te decía anteriormente: a llenar los vacíos que aún presenta nuestro catálogo editorial, que es una labor infinita, porque el canon de la literatura cubana se va abriendo y cerrando, y depende  de un flujo y reflujo que solo las dinámicas culturales imponen.

Hay otra perspectiva en la que debemos comenzar a trabajar también, y es cómo se debe incorporar el libro digital a este universo.

-¿Cuál ha sido el reto fundamental que como director del Fondo Editorial ha enfrentado?

El reto que confronta cualquier editorial en Cuba: cómo encontrar el financiamiento de los libros. Aquí, en Casa de las Américas tenemos otro problema, y es en relación con los derechos de autor, pues el mercado industrial en América Latina está dominado por las transnacionales del libro, prácticamente. Todos los autores tienen su editorial, y cuando a veces el propio autor quiere ceder sus derechos, esta ni la agencia literaria los cede.

El reto es tratar de divulgar y promover estos libros para que tengan el mayor alcance posible, que se conozcan en toda Cuba. Que tengan un espacio, un lugar, un reconocimiento, también allí donde hacen más falta, donde está la gente de América Latina que ha acabado de aprender a leer, la gente que asiste a los espacios académicos, los propios escritores y autores latinoamericanos que les gusta verse publicados y promovidos. O sea, el principal reto de cualquier editor o editorial del mundo, es cómo hacer circular, distribuir y comercializar sus libros.

-A pesar del tiempo transcurrido, Casa de las Américas constituye un sitio de interés, y un icono cultural para los escritores del área. ¿Qué contribuye a ello?

Casa de las Américas siempre ha sido, desde su fundación, un espacio para la integración de las literaturas y las culturas latinoamericanas. Constituye  un margen de encuentro, de reconocimiento de una nación, de ideas similares que están ocurriendo, procesos culturales que estamos descubriendo y compartiendo juntos, y que, sin embargo‚ faltaba ese nivel de referencia, y de saber que somos compañeros de ideas en el sentido del hallazgo, y la construcción de una nueva cultura y literatura, que va hacia la fusión latinoamericana.

Creo que en este momento, Casa de las Américas, a través de todas sus expresiones culturales, eventos literarios y otros que realiza también en los ámbitos de música, artes plásticas, teatro, de investigaciones literarias sobre los estudios del Caribe, son proyectos que tienen siempre ese sentido del conocimiento, de establecer contactos y relaciones entre los países, autores, artistas, y entre los pensadores de Latinoamérica, residan  o no en la región.

Esta es la mayor contribución que ha hecho Casa de las Américas: vindicar una cultura de la emancipación y del reconocimiento de nuestra realidad y nuestro futuro, incluyendo la historia de nuestros pueblos.

HOLDEN HERNÁNDEZ NO PIERDE TIEMPO

DALIA GONZÁLEZ DELGADO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana

Ficha Técnica:

Tipo de entrevista por su contenido: De personalidad o biográfica.

Tipo de título: Con el nombre del entrevistado.

Tipo de entrada: De retrato.

Tipo de cuerpo: Clásico, de preguntas y respuestas.

Tipo de conclusión: De opinión del entrevistador.

Con apenas 22 años, Holden Hernández Carmenate logró en el 2006 terminar la tercera norma que le otorga el título de Gran Maestro (GM) de Ajedrez. Generalmente es un muchacho serio, callado, siempre pensando en el próximo torneo; aunque confiesa que le gusta bailar y salir con sus amigos. Escucha música, se come las uñas cuando está nervioso en una partida y adora a su Güines natal. El ajedrez lo apasiona, y a pesar de dedicarse a esa disciplina con toda la responsabilidad y entrega que requiere, no ha perdido la alegría de cualquier joven cubano.

¿Cómo fueron tus inicios en el Ajedrez?

Aprendí a mover las piezas a los cinco años. En quinto grado participé en las competencias inter escuela y ahí jugué un poco de partidas. Mi hermano iba todos los días a la Academia de aquí, de Güines, e incluso participaba en juegos Escolares Nacionales y yo a veces iba a verlo con mi papá en la moto. Cuando aquello tendría 10 años. A los 11, tal vez por el embullo de mi hermano, empecé a ir a la Academia, y empezó todo. Mi primer entrenador fue Dagoberto Díaz a quien le agradezco mucho, pero no solo a él; mucha gente me ha ayudado desde el principio. Además, siempre he tenido el apoyo de toda mi familia, en especial de mis padres.

¿Cuándo decidiste que ibas a ser ajedrecista?

Desde el principio fue para mí algo bastante serio. Participé en competencias provinciales, en juegos Escolares y Juveniles, pero siempre la escuela era lo más importante. Así que si se puede marcar un momento en el que decidí tomármelo realmente en serio fue hace como tres años cuando pedí licencia en la Universidad para dedicarme por entero a entrenar ajedrez. Entonces ya se volvió algo más profesional.

¿Con qué campeón del mundo te sientes más identificado?

He estudiado a todos lo campeones del mundo y los admiro porque en su época jugaban por encima del nivel de los demás. Quizás me gusten un poco más las partidas de Kasparov por afinidad con mi estilo, pero todos son geniales.

¿Cómo es tu entrenamiento?

Yo entreno solo. Dedico alrededor de 10 horas diaria para eso, aunque a veces cuando juego muchos torneos me pongo un poco vago y nada más entreno 5 ó 6. Eso es lo malo de jugar mucho, que pierdes el ritmo de entrenamiento.

¿Qué te gusta hacer además de jugar ajedrez?

Me gustan los juegos de computadora, el fútbol, correr, salir los fines de semana con mis amigos, tomar ron, jugar dominó, me gusta mucho bailar aunque no sé, escribo poesías...

Entrenando 10 horas diarias ¿cómo tienes tiempo para hacer tantas cosas?

Lo principal para eso es distribuir bien el tiempo. Si tú te levantas temprano y entrenas de 8 a 12 ya vas por cuatro; almuerzas y entrenas de 1 a 5: ya has estudiado ocho horas. Después puedes jugar algunas partidas, bañarte, comer, y así te va dando el tiempo para todo lo demás. Lo importante es tener la fuerza de voluntad para hacerlo, porque a veces sucede que yo no estudio 10 horas, o la mayoría de los ajedrecistas no lo hace y entonces le preguntas ¿qué han hecho con ese tiempo? ...igual se les va. Hay que saber aprovecharlo al máximo.

¿Qué otros deportes te gustan?

Además del ajedrez me gustan los deportes acuáticos, el fútbol... bueno,  realmente me gustan casi todos, aunque el que más oportunidad tengo de practicar es el fútbol porque necesita menos recursos.

Después de lograr hacerte Gran Maestro ¿cuál es tu próxima meta?

Mi meta fundamental ahora es llegar a 2 600 puntos de ELO para poder jugar el grupo Élite del Capablanca y ponerme detrás de Leinier y de Bruzón en el equipo Cuba.

Es una meta elevada. ¿Cómo te estás preparando para lograrlo?

Había perdido un poco el ritmo de entrenamiento, por lo que te decía antes de jugar muchos torneos. Ahora estoy tratando de adaptarme de nuevo y aumentando la intensidad, por eso pienso jugar menos que otros años y dedicarme más a entrenar. Esta meta puede demorar un poco en llegar, depende de la conciencia que logre hacer y del tiempo que le dedique a eso, es decir, entrenar de verdad, con toda la concentración que requiere.

¿Qué crees del  ajedrez en Cuba?

El ajedrez en Cuba últimamente tiene un gran auge. Se ha hecho más masivo y ahora hay muchos jugadores jóvenes que han subido el nivel. Yo creo que sí se puede hablar de un desarrollo del ajedrez cubano. Por ejemplo, en la próxima lista de ELO yo debo salir con 2 543 puntos; con esa cantidad normalmente estaría entre los primeros de Cuba y ahora con suerte seré el quinto. En los últimos años muchos jugadores se han hecho Grandes Maestros, Maestros Internacionales. Así que es claro que ha subido el nivel.

Aunque eres muy joven, ¿qué consejo puedes darles a los que lo son más que tú y quieren llegar a ser Grandes Maestros?

Para lograr hacerse Gran Maestro lo único que hay que hacer es entrenar, dedicarle tiempo y jugar mucho. Pero dedicarle tiempo con conciencia, períodos largos; no es suficiente con 2 ó 3 horas diarias. Si de verdad te esfuerzas al máximo lo logras seguro.

¿Qué es lo que más te gusta del ajedrez?

Jugar ajedrez me entretiene. Eso es algo que he logrado con el tiempo porque al principio era muy competitivo, lo que más me gustaba era ganar. Ahora trato de jugar más relajado y eso me ayuda porque tengo menos presión en las partidas, arriesgo más en las posiciones y lo disfruto sin pensar tanto en el resultado. Al final, si lo piensas bien, es solo un juego.

De no ser ajedrecista ¿qué te gustaría haber sido?

Si no fuera ajedrecista me gustaría tocar algún instrumento musical. Si te refieres a una profesión específica, quizás la Medicina.

Holden Hernández es, sobre todo, alguien muy voluntarioso, una persona que dedica el máximo esfuerzo a la profesión que escogió.

OBESIDAD, ¿PANDEMIA DEL SIGLO XXI?

OBESIDAD, ¿PANDEMIA DEL SIGLO XXI?

JORGE HERNÁNDEZ ÁLVAREZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana

Ficha técnica:

Tipo de entrevista por su contenido: Informativo-noticiosa

Tipo de entrevista por su forma: Clásica

Tipo de título: Interrogativo

Tipo de entrada: Retrospectiva

Tipo de conclusión: De opinión o comentario del entrevistado

Hace mucho tiempo, la obesidad era considerada como un síntoma de salud y fertilidad. Desde la prehistoria, los antiguos le rendían culto con estatuillas como la Venus de Willendorf, y hasta hace algunos años,  eran comunes  en el seno familiar frases al estilo de:

-¡Qué lindo y rollizo está el niño! ¡Qué saludable y ‘'fuerte'' se ve!

Sin embargo, en la actualidad la obesidad es el trastorno metabólico más frecuente en la clínica humana; también, uno de los más precozmente descritos en la historia, constituyendo un problema de salud pública debido a que afecta a una gran parte de la población y, a la vez, condiciona un aumento de la morbilidad y la mortalidad de los individuos que la padecen.

Precisamente y para conocer más sobre esta patología, recurro al doctor José Hernández Rodríguez, profesor instructor y especialista de primer grado en Endocrinología, del Centro de Atención al Diabético del Instituto Nacional de Endocrinología, quien posee una experiencia de más de 10 años en la atención al paciente obeso. 

¿Doctor,  puede usted definirnos qué es la obesidad?

La obesidad es el exceso de tejido adiposo que se manifiesta por un peso inadecuado, relacionado con importantes riesgos para la salud.

¿Qué se considera un peso inadecuado?

En el caso particular de la obesidad, se define como peso inadecuado aquel  igual o superior a 30 kg/m2 de Índice de Masa Corporal (IMC).

Además,  cuando un paciente tiene un IMC superior a 25 kg/m2 e inferior a 30 kg/m2, decimos que está en sobrepeso corporal y es muy importante desde el punto práctico tener en cuenta este término, pues antes de ser obesa, la persona transita por este estado y aquí, de forma preventiva es cuando ya debemos alertarlo, para que comience a realizar medidas de tipo higieno-dietéticas y así evitar  una futura obesidad.

Es de  destacar, que cuando el paciente presenta un IMC superior a 27 kg/m2, aún sin ser obeso, se ha visto que con el decursar del tiempo puede desarrollar las mismas complicaciones, aunque de menor envergadura, que observamos en la obesidad.

¿Profesor, por qué aparece la obesidad?

Aparece como resultado del consumo de una cantidad de calorías mayor que las que el cuerpo requiere, considerándose un ejemplo clásico de la interacción de factores genéticos y del medio ambiente.

No obstante, existen algunas enfermedades, por suerte poco frecuentes, que de forma secundaria pueden contribuir a que el individuo aumente de peso, entre ellas el Síndrome de Cushing, el Hipotiroidismo, en los Insulinomas, en el Hipogonadismo primario, así como en algunos síndromes genéticos, como el Síndrome de Lawrence-Moon-Biedl, Síndrome de Alstron, Síndrome de Prader-Willi,  Síndrome Down  y el pseudo- hipoparatiroidismo.

En ocasiones, una causa que puede contribuir al desarrollo de la obesidad es el uso y abuso de medicamentos del tipo de los corticoides y antidepresivos, entre otros.

¿En su consideración, cuáles serían las principales características de la obesidad?

Entre ellas podemos destacar el ser una enfermedad frecuente, sobre todo en las naciones del llamado primer mundo o  desarrolladas, en particular Estados Unidos donde la tercera parte de la población es obesa y si a eso le sumamos la cantidad de pacientes con sobrepeso corporal la cifra se elevaría a más de la mitad de los habitantes de ese país. Tendencias similares, aunque en menor cuantía, podemos observarla en Canadá y en naciones de Europa Occidental.

En Cuba, según datos de la Segunda Encuesta Nacional de Factores de Riesgo del año 2002, el 12,4% de la población era obesa y el 30,6% eran pacientes que estaban en sobrepeso corporal.

Otra de las características a señalar es que resulta ser una patología creciente, relacionándose directamente con el aumento de los estándares económicos de los diferentes países, lo que implica mayor facilidad de acceder a productos de un alto nivel calórico, que unido a la pobre educación nutricional y el aumento del sedentarismo, hace posible el incremento antes referido.

Lo anteriormente expuesto ha hecho que varios investigadores cataloguen a la obesidad como la pandemia del siglo XXI.

Esta enfermedad que evoluciona de forma crónica en la mayor parte de los pacientes, aumenta la morbilidad, pues constituye un factor de riesgo importante en la aparición de una gran cantidad de enfermedades, entre las cuales se destacan: Diabetes Mellitus, Dislipidemias, Hipertensión Arterial, Cardiopatía Isquémica, Accidentes Vasculares Encefálicos, Síndrome Metabólico, todo lo cual  disminuye la calidad de vida y aumenta la mortalidad de nuestros pacientes.

¿Puede la obesidad facilitar la aparición de otros problemas de salud?

Sí, la obesidad también puede contribuir al desarrollo de otros problemas de tipo médico, como la artrosis generalizada, la artritis gotosa, el aplanamiento de la bóveda de la planta del pie y de los cuerpos vertebrales de la columna, en el orden ortopédico. No obstante, la obesidad también conlleva a trastornos digestivos como, el hígado graso, y a problemas circulatorios, oncológicos y quirúrgico-anestésicos.

Por otra parte, puede aparecer  disminución de la líbido, frigidez e impotencia y dificultades físicas para realizar el acto sexual, además de problemas en la esfera gonadal, que conducen a alteraciones menstruales variables, con posible disminución de la fertilidad.

¿Cuáles son los trastornos sicológicos y sociales más notables a los  que se enfrenta un paciente obeso?

En realidad, se observa con cierta frecuencia en estos pacientes,  miedo e inseguridad personal, pérdida de la autoestima, conductas alimentarias desordenadas, distorsión de la imagen corporal,  depresión y tendencia al suicidio. También es notable el aislamiento social derivado, entre otras cosas, de las dificultades para vestir, usar transportes públicos, los fracasos en la esfera amorosa y la sobreprotección familiar.

¿Cuál sería el costo económico que representa la obesidad para el paciente y la sociedad?

En nuestro medio, donde la atención médica es gratuita, los costos económicos desde el punto de vista individual son escasos, pero socialmente son importantes, por las erogaciones financieras que debe hacer el Estado para sufragar las necesidades del paciente obeso.

¿Doctor, cuáles serían los aspectos fundamentales o pilares básicos en el tratamiento del paciente obeso?

De forma general, los Pilares Básicos en el tratamiento del paciente con obesidad estarían en relación con los siguientes aspectos:

1. Si existe una causa secundaria tratable (Hipotiroidismo, Síndrome de Cushing y otros), tratar y controlar adecuadamente.

2. Dietoterapia.

3. Actividad Física Controlada (Ejercicio).

4. Educación del paciente y de la familia.

5. Psicoterapia individual y/o colectiva.

6. Farmacoterapia.

7. Cirugía.

8. Acciones Terapéuticas Alternativas.

Debo insistir, en que la dieta debe ser hipocalórica e indicada por personal facultado al efecto. Hacer dietas de moda, la mayoría de ellas sin fundamento científico establecido, es contraproducente y peligroso.

La actividad física debe ser orientada por personal calificado y en caso de no contar con él, puede recomendarse si no existen impedimentos físicos que lo contraindiquen, efectuar caminatas por terreno llano, con ropa y calzado cómodo y en un horario donde no exista calor, con una duración que oscile entre 40 a 60 minutos, comenzando con menos si no existe un entrenamiento previo y a un paso que no represente un esfuerzo fuera de las posibilidades reales del paciente.

La Educación del paciente y su familia inmediata, sobre todo en los aspectos antes mencionados resulta imprescindible, unido al apoyo psicológico dado por personal especializado, para el mantenimiento a largo plazo del tratamiento.

Otra alternativa, como la Farmacoterapia, se hace fundamentalmente con pacientes, en los cuales, las medidas anteriores no logran llevarlo a un peso adecuado, mientras la Cirugía Bariátrica, se realiza en los pacientes obesos, cuando estos tienen una obesidad grave o morbosa, siempre y cuando no existan contraindicaciones médicas para su realización.

Dentro de las Acciones Terapéuticas Alternativas, se encuentra el uso de la Acupuntura, la Medicina Tradicional y la Homeopatía, con resultados variables y sobre todo apoyando las medidas higieno-dietéticas antes comentadas.

¿Qué consejos o recomendaciones quisiera transmitir a las personas obesas?

Lo fundamental en estos casos, es tratar de prevenir para no tener que lamentar; es decir realizar una dieta normocalórica balanceada, con una frecuencia de alimentación que evite los ayunos prolongados, que a veces por despreocupación o malos hábitos hacemos y que tanto perjudica a la salud. Evitar los azúcares refinados, el exceso de alimentos ricos en grasa y colesterol, así como aumentar la ingestión de frutas y verduras. Todo esto representa un aspecto importante para prevenir y mantener la salud evitando el desarrollo de  la obesidad, sobre todo si lo asociamos a la práctica de ejercicio físico acorde con nuestras capacidades, posibilidades y preferencias.

Ya cuando existe obesidad, la persona debe ponerse en manos de un facultativo, endocrinólogo o internista, que en coordinación con su equipo de trabajo, nutricionista o dietista, un psicólogo y un licenciado en Cultura Física, indicarán la conducta a seguir.

¿Desearía usted hacer  alguna observación en particular?

Soy de la opinión que es muy importante el papel de los medios masivos de difusión, los cuales deben ser abanderados en la divulgación de los aspectos antes señalados, lo que ayudaría de forma decisiva en la lucha por el bienestar y la salud de nuestra población.

«A VECES SUEÑO QUE JUEGO TODAVÍA»

DANAY GALLETTI HERNÁNDEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana

FICHA TÉCNICA:
Tipo de entrevista: De personalidad, biográfica o de retrato del entrevistado.
Tipo de título: De cita textual
Tipo de entrada: Evocativa o retrospectiva
Tipo de cuerpo: Mixto
Tipo de conclusión: Una frase de impacto que evidencie el final.

Juegos Panamericanos, Centroamericanos; mundiales juveniles, universitarios y Torneos de la Amistad engrosan la lista de triunfos del equipo femenino de voleibol en las décadas del setenta y el ochenta del siglo pasado. Entre las muchachas lideradas por el que fue seleccionado mejor entrenador del siglo XX, Eugenio George, está Emma Bárbara Alfonso Trujillo, atacadora auxiliar del conjunto criollo. Transcurridas casi cuatro décadas, rememora esos sucesos con la ilusión de vivirlos nuevamente mediante las palabras.

Nuestra entrevistada vio la luz en La Habana, el 17 de noviembre de 1959.  Confiesa que nunca pensó ser deportista, lo que le gustaba realmente era la música: «Quería aprender a tocar piano, pero a los ocho años, cuando me llevaron a una convocatoria en la escuela Alejandro García Caturla, la capacidad para estudiar ese instrumento estaba agotada».

En aquellos años conoció a Félix Hernández. Almorzaba en un restaurante cuando el profesor se acercó a preguntarle si le gustaba el voleibol. La niña respondió que sí, entonces le propuso a la madre llevarla a unas pruebas en la Ciudad Deportiva.

«Al conocer los resultados, me informaron que la Escuela de Iniciación Deportiva Escolar (EIDE) me había aceptado. En esa etapa, 1970 1974, mi entrenador fue Eider George Laffita.

«La primera competencia internacional en la que participé fueron los Juegos Juveniles de la Amistad celebrados en Polonia en 1974 y donde obtuvimos el sexto lugar entre los 10 países asistentes. Al año siguiente pasé a la preparatoria con el entrenador Argelio Hernández, quien fuera en 1986 tutor de mi tesis de licenciatura en Cultura Física y, actualmente, secretario de la Federación Internacional de Voleibol de Cuba. En 1976 comencé en la Escuela Superior de Perfeccionamiento de Atletas Giraldo Córdoba Cardín.
 

«Por la participación y los resultados en los Juegos Escolares Nacionales, el departamento técnico de voleibol de la Comisión Nacional decidió que formara parte de las filas de la preselección cubana. En esos años, mis entrenadores fueron Antonio Perdomo (Ñico) y Eugenio George. Aprendí con ellos a dirigir un equipo, la metodología del trabajo, la pedagogía  y la responsabilidad.

«Del rigor, precisión y exigencia en los entrenamientos dependía la victoria de nuestro país en las competencias. Nosotras practicábamos ocho horas al día. En la mañana el trabajo se centraba en la parte física: levantamiento de pesas y correr en las pistas. El horario de la tarde se dedicaba a la técnica y táctica: combinaciones con las pasadoras, remates y saques a zonas dirigidas.

«En la etapa de preparación física general, empleábamos cuatro horas al descanso activo, en el que ejercitábamos otros deportes como fútbol y baloncesto. En el período especial el entrenamiento era muy agotador. No abandonábamos la cancha hasta vencer las dificultades.

«Eugenio les exigía a sus deportistas  disciplina, puntualidad, unidad en el juego y buenos resultados académicos. En una ocasión suspendí Química y por ese motivo no pude participar tres meses en una base de adiestramiento en las montañas alemanas.

«Nos explicaban en cada viaje cómo conducirnos en aeropuertos, restaurantes de lujo y embajadas. En el terreno no podíamos lamentar una mala jugada. El contrario no debía percibir nuestro disgusto. Era importante mantenernos optimistas: “Muchachitas, vamos, hay que cubrir esta zona. Tenemos que seguir adelante. Pégate aquí. Remata más fuerte...”. De eso dependía el triunfo». 

El Mundial de 1978, celebrado en Moscú, fue el primer gran triunfo del combinado criollo. Emma  tuvo una lesión por la que perdió eficiencia en la práctica, y además le impidió alcanzar el rendimiento necesario para ese tipo de eventos. En su lugar fue Josefina Capote. «Me sentí triste —expresa— pero confiaba en mis compañeras. Ellas traerían la presea dorada».

Sus traviesos dedos señalan en una foto a las atletas de la preselección nacional. El paso del tiempo no ha borrado de su mente los nombres que glorifican al deporte cubano: Mercedes Pérez, Nelly Barnet, Imilsis Téllez, Erenia Díaz, Mercedes Pomares... Tampoco olvida a los jóvenes del horrendo crimen de Barbados. En especial recuerda a Virgen Felissola, su amiga.

«A las seis de la mañana dieron la noticia de la explosión en pleno vuelo de un avión de Cubana en las costas barbadenses. Más tarde nos avisaron de que no hubo sobrevivientes, y  que entre  los pasajeros estaba la delegación de esgrima.

«El día anterior al viaje nosotras practicábamos cuando vimos a la guagüita que los llevaba al aeropuerto. Al terminar el entrenamiento, los muchachos de esgrima regresaron por problemas con el avión. Nos dijeron que en Venezuela esperarían por ellos para iniciar la competencia. Fue la última vez que los vi porque se fueron esa madrugada. Desde aquel 6 de octubre de 1976 hasta la fecha hemos estado de luto... el luto nos durará toda la vida».

Retornar al pasado ahogó sus palabras, pero el deseo de expresar todo lo que Virgen Felissola significaba para ella, pudo más que las lágrimas.

«Siendo yo única hija, Felissola era como mi hermana. Si tenía un problema siempre acudía en mi ayuda. Recuerdo que cuando mis padres se divorciaron me aconsejó mucho. Yo le comenté que me iba de la escuela para acompañar a mi mamá en la casa. Ella ripostó mi decisión. Me explicó que en La Habana solo tenía a su hermana bailarina. Ansiaba visitar a su familia en Santiago de Cuba, pero el amor por el deporte le daba fuerzas para no rendirse. Yo te cuento mis problemas —me dijo— no me dejes aquí sola.»

¿Cómo la recuerda?

«Cuando murió tenía 17 años. Su alegría se apagó físicamente pero mi corazón no la olvida. Era inteligente y estudiosa. Su uniforme estaba siempre limpio y su cabello bien peinado. A pesar de su juventud se conducía con responsabilidad, y las derrotas la ayudaban a seguir adelante. Sabía lo que quería en la vida.

«Con ella hablaba de la Revolución. Decía que si Fidel no hubiese bajado de la Sierra, siendo oriental, negra y pobre quizás no habría nacido o estaría arañando la tierra. Vivía enamorada del Che. Le gustaba la foto donde cargaba descamisado un saco de azúcar. Antes de irse me regaló el libro A fin de cuentas, de Boris Polevói. En él un refugiado contaba las atrocidades cometidas por los fascistas. La historia le dio tristeza. Cuando estuve en una base de entrenamientos en Alemania, en julio de 1977, visité el crematorio de Nuremberg que se menciona en el libro».
 
Emma guarda celosamente las fotos del equipo de voleibol femenino. ¡Las primeras morenas del Caribe! Sus ojos brillan cuando ve en una de ellas a Mercedes Pérez, «Mamita».

«Cuando entré a la selección, Mamita Pérez me cuidó como a una hija. Era yo la más pequeña, con 15 años, por eso en las competencias todas las muchachas me  ayudaban a vestirme y maquillarme de acuerdo con mi edad. Mercedes Pérez era una jugadora muy completa, formaba junto a Nelly Barnet  y Mercedes Pomares el llamado “trío del terror”.

«Con ellas no había equipo de voleibol cubano que perdiera, gracias a su destacado desempeño en las posiciones que ocupaban: Nelly y Pomares, jugadoras centrales o principales,  y Mamita, jugadora auxiliar. La quiero y admiro. Expresé, en ocasiones, mis deseos de jugar como ella. Esa  excelente mujer me inspiró desde que supe de la existencia de una malla, un balón y seis personas en un terreno. Actualmente es licenciada en Cultura Física y trabaja en la Dirección Provincial de Deportes, atendiendo allí a los atletas retirados. Después de su regreso del extranjero mantenemos comunicación frecuentemente. 

«Recuerdo con mucho cariño también a Mercedes Roca. Tenía unas manos divinas para pasar. Fue de las primeras atletas en esta disciplina. Le decíamos “roca” por su carácter fuerte y su seriedad».

¿Por qué abandona el deporte activo?

«Las lesiones en los tobillos, el hombro y la cervical impidieron que continuara. Además, las nuevas atletas presentaban talla y características superiores a las mías. Podía aportar también al deporte siendo una profesional del ramo.

«Con mis estudiantes a veces juego 12 minutos. No puedo hacerlo por más tiempo debido a las fracturas. Corro en la pista y hago ejercicios para mantenerme saludable».

Actualmente el seleccionado femenino de voleibol afronta inestabilidad en su rendimiento. ¿A qué se debe esa situación?

«Este conjunto atraviesa por un  proceso de cambios. Las mujeres que lo integran son, en su mayoría, muy jóvenes. Aunque poseen una base de entrenamiento fuerte, les falta madurez en el pensamiento táctico, es decir, se apuran al realizar las jugadas y no observan al contrario. Pienso que es, a nivel mundial, uno de los equipos mejor preparados en cuanto a fuerza y resistencia en la duración de los partidos».

El proyecto humanista de la Revolución devolvió  los derechos a los sectores desplazados de la sociedad. Numerosas familias se beneficiaron con las medidas progresistas implementadas desde los primeros días del triunfo. ¿Qué significó para usted este trascendental acontecimiento?

«De procedencia humilde y raza negra, sin el triunfo revolucionario no hubiese podido ser atleta. Le debo a este, a mi familia y a mis entrenadores todo lo que soy.

«La mayor parte de los atletas, antes de 1959, tuvieron una formación autodidacta. Cuenta mi padre que Rafael Fortún, gloria de nuestro deporte, y  él, practicaban juntos en el actual estadio Juan Abrahantes. Fortún compraba la ropa y los zapatos para  entrenar y competir. En ocasiones no almorzaba, solo bebía una malta. Tras la victoria, pasó a ser entrenador de atletismo».

En la Escuela Latinoamericana de Medicina, donde se desempeña como profesora adjunta, Emma ha obtenido premios destacados en jornadas científicas y eventos de medicina natural y tradicional. Su esposo, Carlos Campbell, perteneció 15 años al equipo de fútbol, en el periodo en que Cuba alcanza sus logros más significativos. Iris, su hija, cursa el cuarto año de la carrera de Derecho.

Cuando estaba dispuesta a marcharme, Emma sujetó mi mano para una última confesión: «A veces sueño que juego todavía».


 

LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN NO ES UNA UTOPÍA

LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN NO ES UNA UTOPÍA

ADRIANA VALDÉS ROBREÑO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana

Ficha técnica:
Tipo de entrevista por su contenido: De opinión
Tipo de título: De cita textual
Tipo de entrada: De resumen o típica
Tipo de cuerpo: Clásico
Tipo de conclusiones: De opinión o comentario del entrevistado

Aun cuando no existe un concepto universalmente aceptado de lo que se denomina Sociedad de la Información, la mayoría de los autores concuerda en que alrededor de 1970 se inició un cambio en la manera en que las sociedades funcionan.

Este cambio se refiere básicamente a que los medios de generación de riqueza poco a poco se están trasladando de los sectores industriales a los sectores de servicios. En otras palabras, se supone que en las sociedades modernas, la mayor parte de los empleos ya no estarán asociados a las fábricas de productos tangibles, sino a la generación, almacenamiento y procesamiento de todo tipo de información. Las esferas relacionadas con las tecnologías de la información y la comunicación, desempeñan un papel particularmente importante dentro de este esquema.

De acuerdo a la declaración de principios de la Cumbre de la Sociedad de la Información llevado a cabo en Ginebra Suiza en 2003, la Sociedad de la Información debe estar centrada en la persona, integradora y orientada al desarrollo, en que todos puedan crear, consultar, utilizar y compartir la información y el conocimiento, para que las personas, las comunidades y los pueblos puedan emplear plenamente sus posibilidades en la promoción de su desarrollo sostenible y en la mejora de su calidad de vida, sobre la base de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas.

Aun quienes se muestran optimistas con respecto a la Sociedad de la Información, admiten que la brecha digital es uno de los principales obstáculos en este modelo de desarrollo. Uno de ellos es el licenciado Pedro Urra González, director del Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas, quien es, además, miembro de comisiones nacionales para la informatización de la sociedad cubana en temas relacionados con Internet y colabora sistemáticamente con instituciones y organismos nacionales en materia de informatización y redes.

¿Qué son para usted las llamadas Sociedades de la Información?

Sociedad de la Información es un concepto en determinados momentos, por modas, por predominios tecnológicos, pero básicamente la idea más lógica es la que dice que es una sociedad donde la economía y los procesos productivos se desarrollan en torno a la información de manera fundamental.  La Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo de la Educación, la Ciencia y la Cultura, por ejemplo, habla de sociedades del conocimiento. Tal vez, tratando de subrayar el papel activo de las personas y de las capacidades de las personas.

De todas maneras es un tema en discusión donde lo más importante es que son sociedades para la dignificación de los seres humanos, para el despliegue de toda posibilidad de creación del hombre y de cooperación que existe.

¿En qué medida afecta el nivel cultural de la población el desarrollo de las Sociedades de la Información?

Existe una gran correlación entre las Sociedades de la Información y el nivel cultural de las personas. Lo que sucede en muchos países  por su propia estructura social, por su propia diferencia de clases es la estratificación de la sociedad con la complejidad de hoy día. Actualmente hay medios que generalizan, que integran, que crean frustraciones, precisamente porque las diferentes clases casi consumen lo mismo en término de mensaje audiovisual.

Básicamente en ese complejo contexto el fenómeno depende mucho de que las personas estén conscientes y puedan manejar el problema. Es casi una necesidad, y la cultura es fundamental y la identificación de propósitos es imprescindible.

¿Qué ventajas y desventajas trae consigo el surgimiento de una Sociedad de la Información?

Ese es el tema de las grandes disparidades. El caso de Internet es un fenómeno interesante, porque realmente el acceso se ha ampliado enormemente. Hace muchos años insistí en este asunto y el acceso se va a seguir masificando como mismo se diversificó la televisión. Hoy día posiblemente los que más consumen televisión sean lo más pobres del mundo.

Estoy de acuerdo que todavía por razones económicas y sociales, existe una gran brecha entre las diferentes personas para acceder a estos bienes y servicios. La brecha más importante está en la cultura, en los grados de libertad que tienen las personas para identificar sus necesidades y además, de  la  elección asociada a la seguridad social, a la seguridad de la salud, a tener oportunidades de participar en procesos culturales.

Esas personas desarrollan capacidades para convertir los bienes y servicios que tienen en realizaciones personales y  sociales. Eso tiene que ver con las ideas de desarrollo sostenible, pero el tema central no es más bienes y servicios. Más que ponerle computadoras a todo el mundo lo que hay que hacer es darle a la población educación y  cultura. Por supuesto, hay que brindarle acceso y computadoras, pero que ellos tengan la capacidad de producir, de desencadenar su fuerza creativa, de resolver sus problemas.

El más grande problema de un africano que vive en una zona excluida es que tiene que sobrevivir, y no tiene los grados de libertad mínimos para plantearse ni siquiera un propósito que no sea el de sobrevivir. Ahí radica el tema de la brecha, pero la brecha tiene que ver fundamentalmente con las capacidades de las personas para poder resolver sus problemas. También están relacionadas con la injustísima distribución de la riqueza del ingreso que existe en el mundo. Esto hace las disparidades insostenibles.

Hace varios días escuche en un despacho de BBC que es el 2% de los ciudadanos del mundo vive con más del 50% de las riquezas mundiales ¡Eso es una barbaridad! ¡Eso es inaceptable! Ese ejemplo resume la gran brecha digital. Eso no es sostenible, se va a la locura del mundo.

¿Convierten las brechas digitales a la Sociedad de la Información en una utopía?

No es una utopía. De todas maneras la utopía sigue siendo sueño. Las condiciones históricas, el desarrollo económico social y la disponibilidad tecnológica limitan su realización inmediata. Hoy día hay un conjunto de tecnologías disponibles para ponerlas en función del mejoramiento humano, que sería un crimen no usarlas en ese sentido.

Se pueden armar redes mundiales con la ayuda de las tecnologías en función de la lucha por la dignificación de los niños, contra la globalización, para la protección de los animales o para el conocimiento.

Con una grabadora digital o con una pequeña cámara se pueden hacer muchas cosas. Con acceso a la información y a los recursos de computación se pueden  hacer muchas cosas. Con las comunidades, con la participación de las personas y, sobre todo, para liberar al individuo en cuanto a sus capacidades de desarrollo y de creación, se pueden hacer muchas cosas.

La Sociedad de la Información no es una utopía. Sí lo es en el sentido de su realización inmediata, pero no en los sueños. Para llegar a ella, hay mucho qué hacer todavía.


COMPAY TERCERO

COMPAY TERCERO

LISANDRA FARIÑAS,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana

Ficha técnica:

Tipo de entrevista por su contenido: Personal, de retrato.

Tipo de entrevista por su estructura: Mixta.

Tipo de Título: De referencia al nombre del entrevistado.

Tipo de Entrada: De retrato.

Tipo de Cuerpo: Mixto.

Tipo de Conclusión: Comentario del entrevistador.

Apenas podría notarse su presencia si dependiera de la estatura porque es pequeño y menudo. Sin embargo, cada mañana se advierte su llegada. Y es que ese andar presuroso viene acompañado por la fuerza de su voz. Los ojos negros, expresivos, se descubren entre las arrugas del rostro y los labios dibujan una sonrisa sincera. La simpatía y la sencillez son cualidades inherentes a este hombre en el que la juventud se detuvo, a pesar de que sus manos reflejan el maltrato del tiempo.

Juan Javier Cruz no aparenta sus 70 años: es intranquilo y suspicaz. Trabaja desde hace dos años en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí como jardinero y dice sentirse fuerte todavía. Pocos podrían imaginar que detrás de este humilde anciano se esconden tantos sueños.

Su nombre de pila es Juan, pero prefiere que lo llamen de otro modo:"Compay Tercero y nada más.  Ese soy yo", dice mientras se dispone a comenzar el trabajo. Se acerca al   jardín   al   tiempo que tararea melodías lejanas. Recoge con rapidez las hojas secas que han caído al suelo, se sacude las manos y camina hacia mí. Lo espero en el banco de la entrada para comenzar la charla acordada. Sonríe como de costumbre y se sienta a mi lado.

Juan, ¿por qué Compay Tercero?

Ya no me llame Juan, dígame Compay para entendernos mejor. Me gusta mucho la música, es como una parte de mí. Siempre estoy cantando y quizás por eso fue que mis amigos me cambiaron el nombre. Lo cierto es que se me quedó y ya no quiero otro. Honor que me hace ser Compay Tercero. De alguna forma eso significa que me parezco a Compay Segundo.

¿Desde cuándo siente predilección por la música?

Desde niño. Cantar era mi juego favorito. Amo la música, es como mi novia. En público canto desde los 19 años.

¿En qué espacios tuvo la oportunidad de participar como cantante?

En muchos. Canté en emisoras como Radio Progreso, Radio Cadena Habana, Radio Mambí, donde integré el grupo de artistas nacientes y en otras como Onda del Trópico, Radio Labín y CMQ.

¿Posee algunos conocimientos elementales de música?

No muchos, solo llegué al sexto grado, pero pude alcanzar el segundo año de solfeo.

Además del canto y la jardinería, ¿ha desempeñado algún otro oficio?

Sí, mis manos me han sido muy útiles. Tengo 70 años y ya he hecho todo lo que se puede hacer: panadero, dulcero, carpintero y ahora jardinero. Mi vida la he dedicado al arte y al trabajo.

Estas últimas palabras lo llenan de emoción. Levanta la mirada y deja ver en sus ojos un brillo especial, que delata el placer eterno de quien está conforme consigo mismo.

¿Actualmente forma parte de alguna agrupación?

Desde hace cinco años integro el conjunto Ignacio Villa, Bola de Nieve.

¿Por qué Bola de Nieve el nombre del grupo?

Fue idea de la directora, Nancy Arieta Vázquez. Todos sentimos gran admiración por ese músico cubano. Nadie tiene un conjunto con ese nombre y nosotros somos los fundadores. Ensayamos en La Habana Vieja, en la Casa de México y ya hasta tenemos un disco.

¿Cuál es el nombre del álbum?

¿Y tú qué crees? Compay Tercero.

¿Dónde se presenta el conjunto?

Nosotros tenemos mucho trabajo. Estamos vinculados fundamentalmente al turismo, aunque también cantamos en festivales de cultura o en círculos de abuelos. Eusebio Leal, el Historiador de la Ciudad, es quien nos atiende directamente.

No puede esconder el regocijo que siente. Se quita el sombrero con cuidado y para mayor sorpresa entona unos versos:

 "Suenan las campanas de la iglesia

y  mi corazón me hace tic tac.

Suenan las campanas de la iglesia

Anunciando que te vas a casar."

¿Cuál es su instrumento favorito?

Me encanta el piano, pero en el grupo toco las maracas y el güiro.

¿Momentos inolvidables para Compay Tercero?

En una ocasión canté junto a Ibrahim Ferrer. Imagínate, fue muy bueno. También recuerdo cuando conocí a  Pacho Alonso en una fiesta que hubo en su casa. Me sentí muy orgulloso de haber estado ahí.

Dice qué compone sus propias canciones, ¿en qué se inspira?

En todo lo lindo y bueno. En las mujeres, en las flores y en el mar.

El mar, ¿qué significa para Compay?

El mar es lindo, creo que a todo el mundo le gusta. A mí me da paz.

¿Se siente joven?

Creo que mientras la voz me dure nunca me pondré viejo: la juventud la llevamos dentro.

¿Tiene algún sueño especial?

Triunfar en mi canto porque en el amor soy fatal.

¿Qué opina de la vida?

Qué digan lo qué digan la vida es felicidad. Por esa sola razón hay que vivirla.

¿Siente admiración por alguien en particular?

Mi ejemplo es Fidel. Él es lo más grande que tiene Cuba. Yo lo admiro y lo respeto. Es un hombre sabio y preparado.

Y Cuba, ¿qué significa?

Es mi tierra y eso es lo más importante. Soy cubano de pura raza y eso nadie me lo quita. Cuba es lo primero.

La cubanía recorre sus arterias. En sus venas se une la sangre mexicana de la madre con el sabor cienfueguero del padre.

Compay Tercero sueña con ser grande y ya lo es, porque la sencillez engrandece a los hombres. Le pedí una fotografía e insistió en que fuera cerca del Apóstol. La brisa de la tarde comienza a soplar y arrastra la hojarasca. Se despide con un gesto de afecto y se marcha cantando con nostalgia unos versos:

Hasta mañana vida,

Que tristeza tenerte que dejar

Hasta que mis labios,

Te puedan con un beso saludar.