Blogia
Isla al Sur

Libros

ORGULLO Y PREJUICIO, NOVELA CLÁSICA DE LA LITERATURA MUNDIAL

ORGULLO Y PREJUICIO, NOVELA CLÁSICA DE LA LITERATURA MUNDIAL

De Jane Auten, es una obra destacada por su manera atractiva de narrar.

ANH NGUYEN HAI,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Hace casi 200 años del fallecimiento de la escritora más reconocida del Reino Unido, Jane Austen, sin embargo y pese al tiempo, sus obras siguen valoradas a nivel mundial. Esto se muestra claramente en el caso de la novela Orgullo y prejuicio que es la más famosa de sus textos y fue escrita entre los años 1796 y 1797 y se publicó por la primera vez el 28 de enero de 1813.

La novela tiene como contexto el cambio de siglo del XVIII al XIX en Inglaterra, en una zona cerca de Londres. Trata sobre cinco hermanas casaderas de la familia Bennet, cuya fanática madre siempre está obsesionada con maridarlas de forma rápida y ventajosa, especialmente las dos mayores: la obediente Jane y la ingeniosa y aguda Elizabeth, la protagonista de la obra.

Una serie de acontecimientos llevará a que Elizabeth se vaya enamorando de Darcy en la medida que va conociendo más acerca de su vida. Por su parte, Darcy no solo se siente atraído por su belleza sino por la muchacha es reflexiva e incisiva. Las diferencias sociales provocarán que a él le lleve tiempo admitir su amor por ella y al fin se lo confiese, pasando por alto la opinión de una pariente influyente (Señora Catherine) con cuya hija supuestamente estaba comprometido en casamiento.

Lo más destacado de la novela son las conversaciones de los dos protagonistas, Darcy y Elizabeth, a través de eso, podemos ver la personalidad típica de cada personaje.

La novela es la búsqueda propia de la autora para romper las barreras sociales, muestra reacia a la incapacidad de movilidad social típica de la época, y concluye con el matrimonio de los protagonistas, el contrato civil, y la fusión de clases. Una vez más, con Orgullo y prejuicio, podemos percibir el talento de Jane Austen en el dominio de la ironía, la descripción realista e ilustrada de personajes de la vida ordinaria.

¿Qué hace que Orgullo y Prejuicio todavía sea famosa a través de 200 años cuando la humanidad entró a la era tecnológica que controla todas las actividades cotidianas? Parece que la respuesta sólo está en la palabra “romántica”. La obra tiene el éxito en transmitir el mensaje: todo se cambia incesantemente, el mundo es cada día más moderno, pero desde el fondo del corazón siempre queremos dos cosas: el amor y ser feliz. 

A pesar de lo limitado del tema que trata la novela, como criticaron los escritores contemporáneo a Jane Austen, Orgullo y prejuicio todavía es la obra más conocida de la autora en particular, y de la historia de literatura inglesa en general. Quedó en segundo lugar entre las 100 novelas más amadas del mundo, lo que muestra que hasta ahora, la atracción por este texto no cesa. Ha resultado de gran inspiración cinematográfica, televisiva, teatral y otras creaciones literarias contemporáneas.

UN ZOOM A ZUMBADO

UN ZOOM A ZUMBADO

La antología de Antonio Berazaín que reúne más de 60 trabajos de quien está considerado como el humorista más rebelde y moderno del país, fue presentada este jueves en el Pabellón Cuba.

Texto y foto:
DAIRON MIRANDA QUINTERO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

No le “zumban” más los oídos a Zumbado. Las personas ya no comentan de la “desaparición literaria” del genio humorístico. Después de 20 años sin ser su obra publicada, una antología con más de 60 trabajos del destacado periodista fue presentada este jueves en el Pabellón Cuba.

El autor del texto Un zoom a Zumbado, el profesor y guionista de radio y televisión Antonio Berazaín, protagonizó el encuentro-debate junto al prestigioso escritor Julio César López, como parte del programa de actividades de la XXII Feria Internacional del Libro (2013).

La ilustración de la cubierta fue diseñada por el hijo del compilador, el reconocido cantante Adrián Berazaín, quien a pesar de ser licenciado de Diseño Informacional, este es el primer trabajo gráfico de relevancia que realiza después de su graduación en 2007.

Algunos temas que aborda la antología son la chapucería, la ineficiencia en los servicios, los medios masivos de comunicación, el amor, la burocracia, el transporte o la chabacanería, a partir de minicuentos, cuentos, «riflexiones» y poemas «zumbadianos», catalogados así por su autor.

Antonio Berazaín comentó que «estos textos recopilados testimonian la situación política, económica y social existente en Cuba en las décadas de los 80 y 90 del pasado siglo, siempre diciendo lo mejor y lo peor del hombre durante esos años, y evidenciando que es posible expresar con gran exactitud cosas muy serias mediante una sonrisa».

«Quizás no haya en este campo un escritor cubano tan prolífico, pues tiene una obra publicada muy extensa que a mi entender solo puede compararse con la de Enrique Núñez Rodríguez. Zumbado ha conseguido, incluso, que artistas tan reconocidos por la crítica y el pueblo como Osvaldo Doimeadiós, lo consideren el humorista más rebelde y más moderno de la Isla», agregó Berazaín.

Publicada por Ediciones Liber, del Instituto Cubano del Libro (ICL), Un zoom a Zumbado aparece justo en el año en que el Premio Nacional del Humor cumple 80 años (19 de marzo de 2012).

Es por ello que la compilación es un homenaje más que rinde el ICL al autor de «¡Esto le zumba!», «The american way», «Burocratismo a la roca», entre otros clásicos del humor nacional, reunidos igualmente en el libro ¡Aquí está Zumbado!, firmado por el propio autor.

Tanto un texto como el otro, sostuvo el escritor Julio César López,  contribuirán a acercar al importante creador a varias generaciones de cubanos desconocedores de su magnífica obra.

En esta última recopilación, cuya selección estuvo a cargo de la Premio Nacional de Edición Ana María Muñoz Bachs, aparecen solo sus colaboraciones periodísticas publicadas, sobre todo, en el diario Juventud Rebelde, en las secciones Limonada Joe y Riflexiones, que también dieron lugar a la edición de numerosos libros ya agotados.

Pie de foto: Antonio Berazaín, autor del libro Un zoom a Zumbado, junto al escritor Julio César López, durante la presentación en el Pabellón Cuba.

EL CABO DE LAS MIL VISIONES

EL CABO DE LAS MIL VISIONES

SANDRA MADIEDO RUÍZ.
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“Vengo del Cabo con una historia en mis papeles y la temprana nostalgia por sus olores y susurros. Olor de mar simple y de leña ardiendo en los diminutos volcanes del carbón. Y de silencio, lengua habitual de la península de Guanahacabibes. Allí dejé a este hombre. Lo vi decir adiós para adentrarse en la esplendidez de la soledad y la monotonía”, así inicia el primer capítulo del libro El Cabo de las mil visiones: historias y leyendas del Cabo de San Antonio, de Luis Sexto, periodista, escritor y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

La obra es un testimonio de varias de las personas, próximas a la vejez, que vivieron en el aislamiento de “la cola escueta y ruda de la Isla de Cuba” durante varios años. “Quise evadir el periodismo más simple y sinteticé todas las vivencias en un personaje ficticio, pero objetivo, a quien llamé Él”. La voz narrativa es Fisco Varela, ya que   cuenta la historia junto a la narración de Sexto, quien es un narrador omnisciente, capaz de contar su historia y la de otros.

Uno de los atributos del texto es la utilización de recursos estilísticos como la metáfora, la personificación y el símil, lo cual brinda la oportunidad a los lectores de ser protagonistas de la historia: de los paisajes, los bohíos y la soledad del Cabo.

Sexto, Premio Nacional de Periodismo José Martí Por la Obra de la Vida, escribió un libro mágico, pero real, en el que se evidencia el arduo trabajo de investigación desarrollado durante años, pues a lo largo del mismo se pormenorizan fechas históricas relacionadas con El Cabo como el día en que el almirante Cristóbal Colón pasó por aguas cercanas a la península de Guanahacabibes.

El libro está estructurado en cuatro capítulos, en los cuales los títulos son llamativos, atraen rápidamente la atención del lector y son justificados en el interior de los episodios. Por ejemplo: “Cenizas serán los recuerdos” y “La luz que a todos enloquece”.

“Yo buscaba leyendas y fantasías que han permanecido tan ignoradas como los tesoros de Guanahacabibes”, escribió también el autor de Cuestión de estilo. Y agrega: “Mezclé el dolor y el sueño, los fantasmas y la muerte. Ninguna visión, ninguna magia, podía castigarme por difundir los destellos del oro en la imaginación”.

Un sabio periodista habita en la penumbra de este libro porque los lectores encontrarán en él la curiosidad de saber si es verdad que en El Cabo hay oro y mucho, querrán visitar el Faro Roncalli y María La Gorda, luego de conocer el porqué de sus nombres.

“La imaginación humana es el mejor instrumento del vivir. La fantasía sostiene la vida con eso que algún meditador ha llamado la materia de los sueños”, así que la invitación está hecha. Si usted es de esas personas a quienes la luz de la curiosidad enloquece lea este libro, porque en él encontrará todos los ingredientes necesarios para no dejar que muera ni una pizca de su pasión.

“Cuando me detengo ante unas ruinas o un recuerdo intento adivinar qué hombres amaron y sufrieron en esos que ahora son despojos o sombras”, dice Sexto.

ANA KARÉNINA, UN RETRATO DE LA SOCIEDAD RUSA

ANA KARÉNINA, UN RETRATO DE LA SOCIEDAD RUSA

La novela del escrito ruso León Tolstoi, presenta los tabúes y la situación de Rusia durante el siglo XIX mediante un sistema de personajes que entrelazan varias historias a la vez.

ALEJANDRO ROJAS ESPINOSA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Anna Karénina, novela del escritor ruso León Tolstoi, fue publicada por primera vez como libro en 1877, pues desde 1875 aparecía como suplemento de la revista “El mensajero ruso”.

El libro es calificado una de las obras cumbres del realismo y a su vez, la primera novela completa del autor. Aunque a su salida fue condenada como un romance de la alta sociedad, los escritores Fiodor Dostoyevski y Vladímir Nabókov la denominaron como una obra de arte que dejaba ver la magia de Tolstoi.

La novela está dividida en ocho partes, mas en su totalidad demuestra la falsedad reinante en la élite de Rusia durante el siglo XIX.  Anna Karénina, el personaje principal de la obra, es una dama de San Petersburgo que viaja para solucionar los problemas de su hermano, el príncipe Stepán Arkádievich Oblonsky ("Stiva"), quien por mantener un amorío con la institutriz de sus hijos tiene problemas con su esposa y manda a buscar a su hermana para que ayude a solucionar su conflicto.

El conde Vronsky, aunque no es el clásico “malo de las novelas”, es presentado como el antagónico de la obra, pues su empeño en las relaciones con Ana y luego su cobardía para enfrentar la sociedad, hacen que la Karénina sufra humillaciones y durante toda la obra tenga que pasar por situaciones embarazosas las cuales finalizan con su muerte.

A lo largo de la novela obra se nos presenta una época movida por el dinero, los intereses y, sobre todo, la hipocresía de los rusos adinerados, cual retrato fiel del tiempo en que Tolstoi escribe su libro.

El único personaje que se aleja del prototipo del período es Konstantín Dmítrievich Lyovin, un hacendado que llega a Moscú para proponer matrimonio a la princesa Kitty; pero esta lo rechaza porque espera una proposición de Vronsky que nunca materializa.

Konstantín regresa a su granja, dedicando su vida al trabajo, alejado de la ciudad, hasta que la princesa un día acude a él. Estudiosos de la obra, asocian a Lyovin como una representación del propio autor, quien veía en el dinero la perdición humana y trataba de alejarse de los anti valores reinantes en su país.

El libro, además de la forma con que entrelaza los personajes, diálogos y escenarios, demuestra la destreza de León Tolstoi. En una primera parte se muestra al hijo de Anna que juega con un tren antes que la dama parta; a su llegada a Moscú la Karénina advierte la muerte de un trabajador al caer en los raíles donde estacionó su ferrocarril y, además, conoció a Vronsky en ese instante, todo esto el autor lo relaciona al final con la muerte de su personaje principal en la línea férrea.

Anna Karénina es, sin duda, una de las mejores novelas de la época, una novela a la cual debemos recurrir para conocer sobre la historia rusa, pues mediante ella llegamos a comprender muchas cuestiones de esa sociedad y del mismo Tolstoi.

Pie de foto: Ana Karenina, un libro sobre amor, pasión y traición, en la Rusia del siglo XIX.

UNA PINCELADA DE REALIDAD

UNA PINCELADA DE REALIDAD

La cuadratura del círculo, libro compilatorio de reportajes realizados por el periódico Juventud Rebelde, profundiza en tópicos de interés social y económico y muestra el interés de la prensa por tratar temas “picantes” para la sociedad.

JAVIER ROQUE MARTÍNEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En Cuba, contrariamente a como puedan pensar algunos, se realiza buen periodismo, aún cuando existen quienes se niegan a enfrentar, desde su posición, la actitud acusadora e inquisitiva de un bolígrafo y una grabadora. Ejemplo de ello es La cuadratura del círculo, libro compilatorio de reportajes realizados por el periódico Juventud Rebelde entre los años 2003 y 2006 que demuestra, a lo largo de 308 páginas, el interés de la prensa por tratar temas “picantes” para la sociedad.

Redactados por reconocidos profesionales del gremio, entre ellos Amaury del Valle, Dora Pérez, Luis Luque Álvarez, José Luis Estrada Betancourt, Osviel Castro Medel y Luis Raúl Vázquez Muñoz, y con la activa colaboración de estudiantes de Periodismo, los 29 reportajes que llenan sus páginas profundizan en tópicos de interés social y económico fundamentalmente, cargados todos con la relevancia y la dinámica de este siglo XXI, que se presenta más revolucionario, más fresco, más renovador. 

Temas como el VIH-SIDA, las peleas de perros, las relaciones en la etapa de la juventud, el robo en los servicios públicos, los estereotipos, los falsos símbolos de cubanía, los bajos niveles de fecundidad en el país, la violencia y falta de respeto en algunas instalaciones deportivas y las parejas interraciales, emergen durante las investigaciones realizadas por quienes pretenden, desde las trincheras de las palabras, mostrar a la sociedad el reflejo de una Cuba todavía en período especial, con bloqueos externos, pero también internos, un pueblo donde a la luz de la contemporaneidad siguen fuertemente arraigadas creencias y tabúes propios de centurias pasadas.   

Publicado en 2008 por la Casa Editora Abril, La cuadratura… constituye entonces un claro ejemplo de periodismo incómodo (como versa en su portada); incómodo porque acusa, estudia, profundiza y revela desde la investigación acuciosa de sus autores, desde la atención a problemas que aquejan el día a día de cientos de cubanos y cubanas y porque dibujan situaciones en las que de uno u otro modo nos hemos encontrado todos o de las que al menos hemos sido partícipes en alguna ocasión. 

El objetivo de este libro, revelador por demás, es interpretar una sociedad que se ha visto forzada a vivir en situaciones difíciles, que ha sido víctima de una cultura predominantemente machista y sexista, que ha sido invadida por preceptos foráneos y que se ha abierto tardíamente a conceptos y estilos de vida diferentes de los tradicionales.

Sin embargo, el texto demuestra el interés general de los cubanos por mejorar y vivir en armonía, por superarse espiritual y profesionalmente, por formar parte de un país no prefecto, pues lo perfecto es utópico, pero sí dado al consenso, al diálogo, a la aceptación; un país donde desaparezcan los índices de ilegalidad que ensombrecen las victorias obtenidas en campos como la educación, la salud y el deporte.

La cuadratura del círculo es, como el título del último de los reportajes, un dibujo de Cuba, pero no solo de la del mañana, sino también de la de ayer y hoy, un dibujo que no estará completo mientras quede un cubano sin dar su pincelada.  


 

LOS «FUEGUITOS» DE UN ABRAZO

LOS «FUEGUITOS» DE UN ABRAZO

LUIS A. AUTIÉ CANTÓN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Pocos escritores existen capaces de acomodar, dispuesto en líneas sobre las páginas de un libro, todo lo bello y lo feo del mundo, lo sublime, lo ridículo.

El periodista y escritor uruguayo Eduardo Galeano, en «El Libro de los Abrazos», demuestra que es uno de esos elegidos, con el don de fundir en una sola pieza prosa y lirismo. Alan Ryan, crítico literario del diario norteamericano The Washington Post, lo define acertadamente cuando dice que «los grandes escritores caminan en la cuerda del equilibrista y arriesgan el cuello con cada palabra. En su obra «Memoria del Fuego», Galeano fue un acróbata triunfante. En «El Libro de los Abrazos», se desprende de la cuerda y levita en el aire».

La forma en que está escrito este volumen permite ser leído de manera rápida y fácil. Se pueden contar con los dedos las historias que exceden de una cuartilla; sin embargo, la carga de sentimientos, de análisis y de crítica impregnados en ellas muestra la genialidad de Galeano cuando de despertar disímiles sensaciones en los lectores se trata.

Algunas crónicas, como La alambrada; la narración de un fusilamiento o la muerte del campesino Julio Cañón sin duda endurecerán los pelos en más de una nuca.

Caminaremos Buenos Aires, Montevideo, Santiago de Chile o La Habana; alguien nos silbará un tango de Gardel a la vez que varias paradojas nos salen al paso; veremos que la gente es menos libre que el dinero, y que el dinero hace libre a mucha gente; nos hablarán de amor, de teología, de burocracia y de arte, de tristeza, de hambre, de miseria, de fiestas y banquetes, de Adán y Eva, de Dios y sus errores, del aire, el viento y la ventolera. Viajaremos al país de los sueños y nos demostrarán que la realidad es una loca de remate.

La utilización de la ironía se convierte en un arma eficaz para criticar los problemas históricos de la región, sobre todo el de la brecha cada vez mayor entre la clase alta y la clase baja. Los indios, los campesinos, los pobres y los ricos se vuelven protagonistas de relatos donde el autor desnuda esa América Latina que sabemos está ahí, gritando en silencio sus dichas y sus miserias o, como diría el propio Galeano, «muriendo la vida».

Resalta la facilidad con que las historias hacen que el lector sienta vibrar su pecho debido a lo que está leyendo, sea capaz de «recordar» algo que no experimentó, que no sufrió, que no gozó, gracias al simple hecho de sentirse identificado con ellas. Ese magnetismo tienen las historias de El Libro de los abrazos, que parecen decir: ¡Tómame, hazme tuya, víveme, sin haberme vivido! Simplemente hay que leerlas y así, sujetos a la pluma de Galeano, entenderemos mejor la loca aventura de vivir en el mundo y descubrirnos como uno más en este «mar de fueguitos» que somos.

UN LIBRO PARA ABRAZAR

CLAUDIA GONZÁLEZ CORRALES,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

¿Quién dijo que la ficción y la realidad no se pueden mezclar? ¿Que la fantasía no pasa de ser lo ideal? ¿Que lo tangible nunca llegará a representar algo más? El escritor uruguayo Eduardo Galeano, en los pasajes de El libro de los abrazos, reconcilia estos dos extremos aparentemente incompatibles.

El volumen –que data de 1989- constituye una compilación de pequeños cuentos, reflexiones, fábulas y crónicas que, con un enfoque poético, recrean una visión del mundo. Son historias que delatan a la humanidad y cada una se encarga de recordarnos quiénes somos.

Las temáticas abordadas en el texto resultan tan diversas como las formas en que son tratadas. Se pueden encontrar escritos que profundizan en la importancia del lenguaje, las palabras, la voz humana, los niños, la amistad… y otros que irrumpen en cuestiones tales como los sueños, el miedo, el olvido, la cultura y el arte.

Los relatos abarcan desde curiosas narraciones sobre la creación del mundo hasta insospechadas ocurrencias. A lo largo de la obra, el autor deja entrever diminutas pinceladas de humor que reafirman su increíble capacidad de expresión.

También recoge anécdotas referidas a distintas ciudades americanas –La Habana, Montevideo, Santiago de Chile-,    deliberaciones sobre el exilio –que al cronista le tocó vivir-, y diálogos con escritores latinoamericanos, entre ellos Juan Gelman.

Los textos por lo general son cortos y mediante un lenguaje sencillo y claro logran aprehender la atención del lector, estimulando en él disímiles sensaciones.

El también autor de Memorias de Fuego y Las venas abiertas de América Latina, hace gala en esta colección de un gran poder narrativo. Tiene la habilidad de con una sola palabra sugerir ideas y momentos, pues, como dijera Josep Morreres, periodista del Diario de Barcelona: “Galeano recupera para la literatura la capacidad de recrear el mundo”.

La realidad del continente americano queda reflejada en esta entrega. Vistas al pasado y al presente son ofrecidas con extremo detalle. Se refiere a los latinoamericanos como a “los nadie” y los define como los “que no tienen cara, sino brazos. Que no tienen nombre, sino número”. Ilustra, además, las dictaduras del siglo pasado y el dolor del desarraigo.

Entonces, ¿a qué se debe el título? Galeano alude a diversos tipos de abrazos: el fraterno, el de los amigos que se reencuentran después del exilio, el que se produce entre un hombre y una mujer que inventan el amor, el que a tantos hombres, mujeres y niños solitarios les falta…

Esta obra no se lee: se vive y se revive. La sensibilidad, la pureza, la crítica, los puntos de vista, y las frases puntiagudas y ágiles del autor, hacen de El libro de los abrazos una lectura imprescindible de “abrazar”.

¿QUIERES QUE TE ABRACEN?

JANELLE PUMARIEGA SANTANA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Pequeñas historias, como pequeños abrazos que duran tan solo un instante y que, sin embargo, deseamos aferrarnos a ellos para toda la vida.

El libro de los abrazos, formidable colección de cuentos, crónicas y reflexiones del escritor uruguayo Eduardo Galeano, nos invita a soñar y a sentirnos más vivos, porque dibuja la realidad rodeada de chispas de magia.

A través de un lenguaje sencillo, que brinda la posibilidad de una lectura fluida, nos encontramos con un mundo que es este mundo y que por momentos parece dejar de serlo. Y cuando creemos que entramos de lleno en la fantasía, nos descubrimos presenciando la vida real una vez más. Pero es una transición que no duele, sino que toca el alma, como con la punta de una pluma.

Galeano –que ostenta entre sus premios recientes la distinción Stig Dagerman, entregada en Suecia a escritores que trabajan la libertad de la palabra, mediante la promoción de la comprensión intercultural (1), y el galardón Alba de las Letras de 2013– hace en este libro excelente descripciones de los ambientes citadinos de La Habana, Nueva York, Santiago de Chile, Buenos Aires y otras capitales, pasaportes infalibles para conocer regiones a las que quizás nunca antes habíamos viajado.

Además, recrea las visiones más crudas de las clases humildes de América Latina, contrapuestas al buen vivir de sus amos explotadores que imponen y disponen. Mediante ello sensibiliza al lector con la causa de las comunidades indígenas del continente y de los latinoamericanos pobres que vagan de esquina en esquina a merced de dos o tres centavos.

Referido a esto, el periodista José Ángel Bermejo, del Diario 16 de España, comentó: “Este libro destila América por todos los poros. ¡Dichosa la tierra que tienen un trovador que la descubre a sus semejantes!”

Las reflexiones, algunas más breves, otras más extensas, también se dan cita en esta obra y sirven para enamorar, para agarrar los propósitos a puño cerrado, para creer y crecer. Y las anécdotas, incluso matizadas con brochazos de humor, echan a andar los engranajes de la máquina del tiempo y nos invitan a ser partícipes de singulares historias.

Es este un libro bien difícil de resumir. La mejor manera de hacerlo es recomendando su lectura: El país de los sueños; un Dios que, sí, es Dios, y nos habla acerca de la soledad y de la equivocación de Adán y Eva; el disparatado enigma que se levanta alrededor de un banco en una cárcel; la casa del poeta Pablo Neruda; un niño con un cerdito pintado en la mano; el personaje que vio el mundo desde arriba y contó que los hombres parecían un mar de fueguitos…

El amor, las pasiones, los deseos, la alegría, la tristeza, el hambre, la guerra, la paz, la esperanza, son algunos de los ingredientes que Galeano –autor de más de cuarenta libros entre los que se encuentran Las venas abiertas de América Latina y Memorias de fuego– arrojó al caldero de su literatura para crear esta pócima repleta de abrazos encantados.

(1) Tomado de www.wikipedia.com /Eduardo Galeano/Premios.

 

UN ABRAZO DE GALEANO

 
 
ROBERTO M. LÓPEZ DE VIVIGO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En tiempos con prisa, las personas renuncian cada día más al arte de la lectura. Por eso, los libros cortos se han convertido en moda.

El libro de los abrazos (Ediciones la Cueva: 1989) del escritor y periodista uruguayo Eduardo Galeano, es muestra de la magia de la síntesis. Textos de varios géneros con menos de dos páginas, incluso algunos de un solo párrafo, conmueven y enseñan.

Galeano recorre América desde el sentir de sus hijos, con pinceladas basadas en testimonios propios, de grandes personajes, y de desconocidos: Nueva York, Ciudad de México, Managua, La Habana, Bogotá, Caracas, Quito, Río de Janeiro, Buenos Aires, y Montevideo, son descritos desde el sufrimiento del pobre, la añoranza del exiliado, y hasta la crueldad del dictador más genocida.

Un lenguaje coloquial guía al lector por las páginas, y lo obliga a regresar a lo visto, no para averiguarle sentido a una palabra rebuscada como es costumbre, sino para reflexionar en cada vocablo tan simple, pero tan lleno de significado.                                                                   

El contenido histórico, la realidad social, las tradiciones de los pueblos, la crítica y la ficción, se mezclan en esta obra, lo que la hace tan variada y rica que es difícil desprenderse de ella cuando se comienza a leer.                      

Las dictaduras de Uruguay, Argentina y Chile censuraron a Galeano, pero la calidad narrativa y de análisis de sus textos sobrevivieron a esa oscura época. Su trayectoria literaria y periodística ha sido merecedora de dos Premios Casa de Las Américas, tres del Ministerio de Cultura del Uruguay, el American Book Award (Estados Unidos), el Stig Dagerman (Suecia), y el Alba de las letras.

Entre los más de treinta títulos escritos por el montevideano se encuentran Las venas abiertas de América Latina, Días y noches de amor y de guerra, Los fantasmas del día del león y otros relatos, El fútbol a sol y sombra, La canción de nosotros, Patas arriba, La escuela del mundo al revés, Reportajes: Tierras de Latinoamérica, otros puntos cardinales, y algo más.

En tiempos cada vez más manipulados psicológicamente, se impone leer a Eduardo Galeano, un digno ejemplo de perseverancia ante la vida, el cual sobrevivió a la prisión y el exilio.

Aquí, un pequeño incentivo para comenzar a ojear El libro de los abrazos, un fragmento del cuento La cultura del terror 7: “El colonialismo visible te mutila sin disimulo: te prohíbe decir, te prohíbe hacer, te prohíbe ser. El colonialismo invisible, en cambio, te convence de que la servidumbre es tu destino y la impotencia tu naturaleza: te convence de que no se puede decir, no se puede hacer, no se puede ser”.
 

EL ARTE DE LA RESURRECCIÓN

EL ARTE DE LA RESURRECCIÓN

Más de 250 páginas de historia y emoción contiene esta singular novela escrita por el chileno Hernán Rivera Letelier.

Texto y foto:
CAMILO VILLA JUICA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Domingo Zárate Vega, más conocido como El Cristo del Elqui, fue un personaje real que, durante gran parte del siglo pasado, recorrió Chile predicando sus sermones “en bien de la Humanidad” y asegurando que él era la mismísima reencarnación de Jesucristo.

Embelesado por su historia, el novelista chileno Hernán Rivera Letelier (Talca, 1950) escribe El arte de la resurrección, ganadora del prestigioso Premio Alfaguara de novela 2010, en la que narra las aventuras -con gran cuota de fantasía e imaginación- de este singular predicador por el triste y desolado Desierto de Atacama, ubicado al norte de Chile.

Corren los años 40 y en una de las oficinas salitreras que en ese tiempo abundan en la pampa, el Cristo del Elqui se entera de la existencia, en una localidad cercana, de una prostituta devota de la Virgen del Carmen, y para colmo, llamada Magalena (así, sin “D”). Sin pensarlo dos veces, el autoproclamado enviado de Dios se lanza en su búsqueda con el propósito de que sea su discípula y así divulgar juntos la palabra del Señor.

Sin dejar jamás de predicar, el protagonista conoce personajes, historias y lugares, que sumados a los episodios vividos con Magalena, dan narratividad y forma a la novela. Humor y tragedia se entrelazan tal como la vida por aquellos años en las inhóspitas tierras salitreras.

Entre los pasajes de esta “divina” aventura, Letelier, siempre en voz de algún personaje, cuenta la vida del “orate”, como era catalogado por las autoridades políticas y religiosas de la época, que tanto revolucionó al país. Narra su infancia, su encierro en un manicomio, y recuerda aquel mítico episodio en que miles de personas esperaron al “elegido” en la Estación de trenes de Santiago cuando supieron de su visita a la capital. Se nota que este libro, además de talento, fue producto de una profunda investigación.

Una vez adentrados en la obra es imposible dejarla a la deriva. El autor maneja muy bien los tiempos, recrea de manera minuciosa y a la vez entretenida los espacios –proyectados casi como en una película- en que se desarrolla la historia, refleja el sentir y las paupérrimas condiciones de vida de los obreros en la pampa salitrera, y transmite las emociones, llegando a producir ese suspenso que impide despegarse de las páginas de un libro.

El arte de la resurrección catapulta a Letelier como uno de los escritores más importantes de Chile, que con más de diez libros a su haber y numerosos premios nacionales e internacionales, ha conquistado corazones no solo de su país, sino del mundo entero, no por nada sus obras son editadas en numerosas naciones y traducidas a más de veinte idiomas. Merecido lo tiene: aptitud, técnica y corazón, posee de sobra.

 

FOTOS DE BRONCE DEL DIOS LITERARIO NORTEAMERICANO

FOTOS DE BRONCE DEL DIOS LITERARIO NORTEAMERICANO

Una excelente compilación de imágenes del Premio Nobel de Literatura de 1954, nos regala el destacado fotorreportero cubano Raúl Corrales, en la segunda edición ampliada de su libro Hemingway y Cuba.

DAIRON MIRANDA QUINTERO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Un viajero inglés llegó donde estaba una efigie y derramó cenizas junto a ella. Cuando el barman que estaba cerca lo vio, fue a preguntarle qué hacía. El peregrino respondió: “Mi mejor amigo ha muerto. Era El viejo y el mar su libro preferido, así que me pidió que viniera a Cuba, al Floridita, y justo al lado de su ídolo colocara parte de sus restos”.

A 69 años de fundida en bronce, la estatua de Ernest Hemingway, en La Habana, atrae a miles de seguidores del mundo entero. Pero no solo es inspiración para turistas, el destacado escritor estadounidense también repercute, al igual que su literatura, en la vida de profesionales del arte y la comunicación, quienes también ven en él una inspiración.

La figura de Hemingway ha honrado la fotografía. La segunda edición ampliada de Hemingway y Cuba, libro de fotos del excelente fotorreporterro Raúl Corrales, publicado por Ediciones Aurelia en  marzo del 2007, es otra muestra de que el autor de Por quien doblan las campanas aún hace revivir lentes, cámaras y objetivos.

La obra consta de siete partes. La primera, por solo poner un ejemplo, es El viejo, y muestra una serie de retratos de Anselmo Hernández, pescador de Cojímar, quien inspiró el personaje de Santiago en la renombrada novela del autor norteamericano.

Como el mismo Hemingway describió: “Era un viejo que pescaba solo en un bote en la Corriente del Golfo y hacía ochenta y cuatro días que no cogía un pez.(…) era flaco y desgarbado, con arrugas profundas en la parte posterior del cuello (…). Todo en él era viejo salvo sus ojos”.

Para lograr las fotografías, Corrales se  centró en respetar, dentro de lo posible, las “Reglas de Oro”. En todos los retratos la ley de la mirada sobresale. Sin duda, el fotógrafo cubano tomó, desde el ángulo preciso, las expresiones del “viejo” que más le pudieran llegar a sus receptores.

Es irrefutable que este grande de la fotografía, ganador del Premio Nacional de Artes Plásticas en 1996, supo fotografiar no solo el momento tranquilo, sino el de más turbulencia, demostrando así sus capacidades de creador en todos los sentidos, especialmente como fotógrafo y periodista.

El 15 de mayo de de 1960 se produjo un encuentro irrepetible: Hemingway y Fidel. A este hecho está dedicada la sección El encuentro, sexta del libro. Raúl Corral Fornos, como se llama en verdad Corrales, fue el fotógrafo acompañante del Comandante desde 1959 hasta 1961.

Es uno de los artistas cubanos más reconocidos a nivel internacional, pues su obra figura en importantes colecciones en el extranjero, y ha sido elogiada no solo por su perfección técnica, sino también por la sinceridad que inspira cada foto. Un ejemplo de ello es la siguiente vivencia narrada en una ocasión por él: “Yo estaba en el muelle con mi cámara, como siempre, y me dijo: Ven, sube, y yo subí, ya está. Pasé el día con Hemingway en el mar y disfruté de un día muy agradable, pero no pescamos nada. Para mí no era un problema, pero él estaba un poco disgustado con eso y empezó a disparar en el mar”.