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CUBA, AL AIRE LIBRE

CUBA, AL AIRE LIBRE

El libro Trovadores de la herejía es un texto en el que se disfruta de la capacidad de los entrevistadores y la intelectualidad de los entrevistados, es muestra del ferviente amor de los cubanos por la trova.

Texto y foto:
LESLIE ALONSO FIGUEROA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

A partir de los años ochenta ocurrió el auge de otros creadores, de una nueva trova: Carlos Varela, Santiago Feliú, Frank Delgado y Gerardo Alfonso, quienes en las entrevistas que recoge Trovadores de la herejía demuestran cómo han sido capaz sus canciones de servir de abrigo y apoyo y abrir las puertas de la comunicación.

Bladimir Zamora y Fidel Díaz Castro, autores del libro, logran en sus entrevistas desintimidar a los que un crítico nombró "los Beatles de la nueva trova". Consideran, además, que la honestidad es la mejor manera de estar comprometidos con la tierra; por ello son herejes, y a la vez hijos que dan testimonios de esa gran herejía que es la Cuba que hacemos para el bien de todos, de ahí el título de la publicación de la Casa Editora Abril en el año 2012.

Los autores, periodistas de la revista El Caimán Barbudo, sustituyen las interrogantes con cortas expresiones que permiten mostrar a un Varela teatral, con historias alusivas y personajes desgarradores; al Gerardo inagotable, siempre poético y sereno; a un Frank jaranero, amante del son, criollo; al Santiago existencialista, filosofando con la guitarra.

Los protagonistas del libro tuvieron una loable intención de desprenderse lo más posible, sin despreciarlas, de las influencias cercanas de las generaciones precedentes para buscar sus paradigmas musicales y estéticos. Por eso son trovadores de la herejía, fieles a la tradición.

El denominador común en las respuesta son los sentimientos de ser mal mirados por algunos, malcriados por otros, consecuentes con lo que dicen y piensan, reflejándolo con la poesía de sus guitarras, criticando, amando, desafiando.

Fueron ellos los trovadores escogidos, porque según los autores, sus obras resultan imprescindibles para calibrar los últimos treinta años de la música cubana. Estos cuatro hombres forman parte de la generación de "los topos" o "los hijos de Guillermo Tell" y sus canciones atrapan a varias generaciones de fervientes amantes del  género trovadoresco.

El libro regala después de la intervención de cada cantautor su cancionero, muestra que agradecerán los amantes de su música y frases, lecciones para la vida, como la de Carlos Varela: "No hace falta salir en los medios para que crean en ti. Conozco a muchos que aparecen todo el tiempo en la prensa, en la tele, y la gente sin embargo no les cree".

Vicente Feliú, trovador de la generación de Silvio y Pablo, en el prólogo de Trovadores de la herejía asegura que para hablar de esos temas, de la trova y de ellos, hay que subirse las mangas en agosto al mediodía, porque son como Cuba al aire libre.

Pie de foto: Portada del libro Trovadores de la herejía.  

DETRÁS DEL DISFRAZ DE MARIONETA…

DETRÁS DEL DISFRAZ DE MARIONETA…

La crítica a los problemas de la sociedad del siglo XIX y la gran carga dramática son virtudes que conducen a diferentes estados anímicos en el clásico literario “Casa de Muñecas” del noruego Henrik Ibsen.

BEATRIZ LOBAINA VALDÉS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Adiós… ¡Nora, Nora! Nada. Ha desaparecido para siempre. ¡El mayor de los milagros!... Se oye abajo la puerta del portal, al cerrarse. Así concluye la última escena  de uno de los dramas más famosos de su escritor y del teatro realista del siglo XIX. ¿La obra? Casa de muñecas. ¿Autor? El noruego Henrik Ibsen, Premio Nobel de Literatura 1903.

Obra  acabada y fiel a la realidad de aquella sociedad. Una crítica a los problemas de la época, especialmente la situación avasallante experimentada por la mujer y gran carga dramática mediante excelentes diálogos, son virtudes de esta pieza teatral que conduce al lector por diferentes estados de ánimo: primero, sosiego con un amor sin contratiempos y después, acaloramiento e impaciencia  con una absurda concepción del sacrificio porque “no hay nadie que sacrifique su honor por el ser amado.

Es suficiente la ambientación de un matrimonio pequeño burgués (supuesto equilibrio matrimonial, dinero, chantaje mujer títere) para que Ibsen logre, con energía y refinado vocabulario, plasmar los problemas de toda una sociedad, en solo 60 páginas publicadas, en 1990 en Cuba, por la Editorial Pueblo y Educación.

Lo que sorprende de “Casa de muñecas” es la evolución de su personaje principal y la fuerza y sencillez del argumento, como si el autor dejara a un lado todo adorno, para buscar ímpetu en los personajes.

Henrik, sin duda, despierta conciencias, desnuda convencionalismos sociales y motiva a la reflexión: Nora ya se cansó de ser una muñeca de ornamento, objeto de propiedad, mujer florero, criatura mimada y se convierte en un ser humano impetuoso en sus decisiones que elige la soledad, convencida de no estar capacitada para educar a sus hijos, sin antes formarse ella.

En un prólogo para “Casa de muñecas”, la escritora española Carmen Alborch, señaló que Nora se diferencia de otros grandes personajes femeninos (Karenina, Bovary, Nana, La Regenta) en que no se suicida ni comete adulterio, no sufre persecución ni castigo alguno. Sencillamente da un portazo y rompe con su mundo diario dejando atrás hijos, amigos y al extraño, como ella misma califica a su esposo en la novela.

A pesar de que en su época se prohibió la puesta en escena del drama, “Casa de muñecas” se arrima más a la forma de sugerencia e interpretación de cada lector. En ella hay gran dosis de sutileza, tensión, y linealidad de hechos e ideas, evidentemente una pintura detallada y objetiva de la realidad.


 

LA ISLA DE LOS DELFINES AZULES

LA ISLA DE LOS DELFINES AZULES

La novela cumbre del escritor norteamericano Scott O`Dell es una muestra clara de la capacidad humana para adaptarse y sobreponerse a cualquier dificultad.

LUIS A. AUTIÉ CANTÓN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

¿Imaginan quedar solos en una isla totalmente desierta, tener que valértelas para sobrevivir, sin ayuda de nadie? Scott O`Dell, en su novela de aventuras La isla de los delfines azules, nos ubica en ese escenario.

Karana, la protagonista de la historia, queda abandonada en la Isla de los Delfines Azules cuando sus padres y hermana deciden huir, luego de que unos cazadores de nutrias mataran a la mayor parte de los habitantes de la isla. La obra transcurre durante 18 años y abarca el final de la niñez y el principio de la adolescencia de la muchacha.

Durante el tiempo que Karana vive sola en la isla, tendrá que aprender a armonizar con todo lo que le rodea, como única forma posible para sobrevivir. Su relación con los animales del lugar será un tema importante a lo largo de toda la trama, a tal punto que logra domesticar a un perro salvaje y mantenerlo como su mascota. A medida que pasa el tiempo, el animal se vuelve una suerte de familiar para ella, el único ser al que le puede hablar y contar sus problemas.

O`Donell, nacido en Norteamérica, dedicó casi la totalidad de su obra a los niños y jóvenes. Escribió 29 novelas de aventuras, de las cuales solo tres están dirigidas a lectores adultos. La Isla de los Delfines Azules es reconocida como el pináculo de su carrera.

Mediante un lenguaje simple y preciso, de fácil comprensión para lectores de corta edad, O`Dell logra mezclar, en poco más de 200 páginas, porciones de introversión y acción. Además, su hábil manejo de la descripción ayuda al lector a participar en cada pasaje de la historia como si estuviera viviéndolo.

Cabe destacar que la historia está basada en hechos reales, por lo que, teniendo en cuenta que sucedió en realidad, cada momento de la trama será capaz de despertar emociones verdaderamente intensas.

Quien lea La Isla de los Delfines Azules aprenderá, de la mano de Karana, a pescar, a cazar, a defenderse de los lobos y otros depredadores, a construir un refugio en cuevas y farallones, entre otras cosas. Pone de manifiesto la capacidad del hombre para volverse recursivo y dar valor utilitario a cualquier elemento que tenga a su alcance.

Esta novela es una muestra clara de la capacidad humana para adaptarse y sobreponerse a cualquier dificultad. No obstante, podría ser interpretada como un símbolo de la pequeñez humana ante el poder gigantesco de la naturaleza. En cualquier caso, nos hará reflexionar, y lo más importante: al leerla aprenderemos a no bajar la cabeza ante los problemas, a coger el toro por los cuernos. La Isla de los Delfines Azules nos enseña a vivir.

EL TÁBANO

EL TÁBANO

La obra cumbre de Ethel L. Voynich ocupó lugar en las mochilas de muchos combatientes soviéticos durante la Segunda Guerra Mundial.

CLAUDIA GONZÁLEZ CORRALES,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Un curioso libro ocupó lugar en las mochilas de muchos combatientes soviéticos durante la Segunda Guerra Mundial. Luego del triunfo sobre la Alemania nazi, testificaron que durante los largos y gélidos días que pasaron en las trincheras, recuperaban sus fuerzas releyendo El Tábano, cuando el ánimo decaía.

Aunque la novela no constituye una obra cumbre dentro de la literatura universal, sí representa una preciada joya y un volumen “esperanzador”, razones que la convierten en una lectura obligatoria de todos los tiempos.

La escritora irlandesa Ethel Lilian Voynich, pone en manos del lector un texto que recoge la vida de Arturo Burton, joven inglés que estudia filosofía en la Italia del siglo XIX y que se une al grupo nacionalista la Joven Italia para contribuir en la lucha contra los Habsburgo, una de las fuerzas reinantes más poderosas de Europa desde el siglo XIII hasta el XIX.

A raíz del descubrimiento de un hecho que cambia por completo su concepción de la vida, decide  huir del país, rompiendo con todo: sus viejas amistades, "familia" y, sobre todo, su religión. Emprende, entonces, un viaje del que no regresará sino trece años después, convertido en el Tábano (apodo que recibió debido a su apariencia y carácter): un ser deformado y lleno de cicatrices, tanto físicas como psicológicas.

Desde su primera edición, en 1897, hasta la muerte de Voynich, en1960, fueron vendidos más de 2,5 millones ejemplares solamente en la antigua Unión Soviética. ¿Casualidad?

La también creadora de Oliva Latham (1904) y El Tábano en el exilio (1910), presenta un relato apasionante y anticlerical en el que Arturo lucha de forma casi paranoica por el único amor que le queda en su vida: la patria italiana ocupada por el extranjero.

Al igual que Edmundo Dantés, protagonista de El Conde de Montecristo, Arturo quiere venganza y colocará sus fuerzas a disposición de ese “sueño”: “Padre, ¡este Dios suyo es un impostor; sus heridas son falsas heridas, su dolor es una farsa!... ¡Si pudiera, por lo menos, saber lo que ha sido mi vida! ¡Y no obstante, no me he muerto! Lo he resistido todo, y he llenado mi alma de paciencia, porque yo volvería y lucharía con ese Dios suyo".

En su obra cumbre, la autora logra reflejar complejos estados emocionales de los personajes y sus tensiones existenciales. Un espiral de sensaciones caracteriza esta lectura en la que el rencor se convierte en interés; el odio, en pasión; la indiferencia, en curiosidad; el amor, en deseos de venganza.

A pesar de presentar un estilo sencillo, la obra revela una historia  atiborrada de sucesos inesperados, los cuales le aportan narratividad. Las descripciones aparecen adornadas de imágenes románticas y clásicas, y los diálogos resultan extensos y detallados.

Los lectores se percatarán de que, aún cuando uno de sus fines es alegorizar sobre la justicia y la soberanía, esta novela sabe privilegiar a quien intenta encontrar su propio destino. Se encontrarán frente a una lectura de permanente intensidad que les permitirá amar, reír, sufrir y odiar a la par de su protagonista.

 

LA IMAGEN DE LA DIALÉCTICA: PENSAR LA TEORÍA DE LA ESCUELA DE FRANKFURT

LA IMAGEN DE LA DIALÉCTICA: PENSAR LA TEORÍA DE LA ESCUELA DE FRANKFURT

Reseña del libro La Imaginación Dialéctica. Historia de la Escuela de Frankfurt y el Instituto de Investigación Social (1923- 1950) de Martin Jay.

MARYLIN LUIS GRILLO,
estudiante de tercer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La Escuela de Frankfurt representa para todo el que se desempeñe en perfiles humanísticos un punto clave en los conocimientos teóricos. Integrada por tantos y tan importantes pensadores de las más diversas ramas, una aproximación completa y rápida a sus posturas es una misión prácticamente imposible. Sin embargo, La Imaginación Dialéctica. Historia de la Escuela de Frankfurt y el Instituto de Investigación Social nos puede ayudar a convertir un poco de la fantasía en realidad.

Escrito por el profesor de la Universidad de Berkeley, Martin Jay, este libro constituye, a grandes rasgos, un mapa que nos guía a través de la Primera Generación de los frankfurtianos: desde la fundación del Instituto hasta su regreso a Alemania, luego de la forzada emigración a los Estados Unidos a causa de la Segunda Guerra Mundial.

No es solo un relato de los sucesos que marcaron la vida de esos intelectuales. La obra muestra sus principales posturas teóricas, así como su evolución y las bases de su pensamiento; al mismo tiempo que ilustra sobre las diferencias entre unos y otros, así como las circunstancias sociales y económicas que los rodeaban.

La multiplicidad de pensadores que integraron el grupo no constituye una deficiencia de este texto, donde se hace referencia tanto a los más conocidos como a los que de manera menos notoria formaron parte de la Escuela. Por lo que nombres como Max Horkheimer, Theodor W. Adorno, Herbert Marcuse y Walter  Benjamin aparecen junto a otros como Henryk Grossmann, Carl Grümberg, Otto Kircheimer y Olga Lang.

Igualmente, La Imaginación Dialéctica… recorre a lo largo de sus ocho capítulos los principales objetos de estudio de la Escuela de Frankfurt, por ejemplo: el antisemitismo, el nazismo, los estudios sobre la autoridad, las industrias culturales y la dialéctica. Aunque sería importante señalar el hecho de que la investigación abarca hasta el año 1950, por lo que obras de gran trascendencia, como El Hombre Unidimensional de Marcuse, solo son brevemente mencionadas.

El recorrido cronológico, que como historia al fin muestra, se inicia en el mismo germen de la creación del Instituto de Investigación Social anexo a la Universidad de Frankfurt y relata la vida de estos intelectuales con la finalidad de demostrar la igualdad en el pensamiento más allá de las diferencias que pueden haber existido.

Uno de los elementos que el autor evidencia en el libro es, precisamente, esta imagen de la Escuela como una unidad, fuertemente influenciada por su director Max Horkheimer, pese a las distintas ramas -como filosofía, estética, economía, sociología, psicología, entre otras- en la que sus integrantes se destacaron; mereciéndose, a decir de Jay, el calificativo de “único conglomerado interdisciplinario de investigadores que trabajaron sobre diferentes problemas desde una base teórica común, que se hayan reunido en los tiempos modernos”.

A lo largo de sus más de 400 páginas en las que se estudian más de veinte publicaciones, tanto individuales como colectivas, de los miembros del Instituto, se hace patente la fuerte influencia del Marxismo y El Psicoanálisis de Sigmund Freud, así como el carácter crítico que marcó toda la teoría frackfurtiana, si bien a consideración del autor este fue eliminándose poco a poco con el abandono de la marginalidad que los caracterizó durante el fructífero periodo de la emigración.

La obra contó para su creación con el apoyo de importantes universidades, como Berkeley y Cambridge y con la Danfort Fundation para el apoyo financiero. 

La Imaginación Dialéctica…  aborda más de treinta años de cambios en las nociones teóricas, años de grandes contradicciones  pero de fusiones innegables por parte de estos pensadores. Las visiones generales que ofrece sobre el conjunto de intelectuales convierten al libro en una verdadera guía para los interesados en conocer sobre toda la obra de la Escuela de Frankfurt y, además, brinda luces para el análisis de la obra individual de cada uno de ellos, o por lo menos de los que integraron su círculo interior.

Pero a mi parecer, lo más sobresaliente es la vinculación de la complejidad de la vida de estos hombres y mujeres con su labor teórica. Señalar los elementos que los rodearon en su hacer intelectual permite comprender mucho mejor sus posturas; y aunque en algunos momentos evidencia  cómo las diferencias existentes marcaron la mayor inclusión o no en las publicaciones e investigaciones, el libro es un merecido homenaje a todos los que alguna vez estuvieron asociados a la Escuela de Frankfurt.

LA ETIQUETA DEL LENGUAJE EN MEDIO DEL HURACÁN

LA ETIQUETA DEL LENGUAJE EN MEDIO DEL HURACÁN

BEATRIZ LOBAINA VALDÉS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Un viaje por géneros, de reseña a crónica, de narración a crítica y hasta dosis de poesía, forma parte de las ráfagas de más de doscientos kilómetros por hora del ciclón Yamil Díaz Gómez registradas en el volumen “Después del huracán”, editado en 2007.

Su autor, licenciado en Periodismo y ganador en cinco ocasiones del concurso Fundación de la ciudad de Santa Clara, logra motivar al lector con una gran diversidad temática, de lo personal (escrito inicial dedicado a su padre) a lo más social, histórico y “cursi”.

Pues sí, en su novena publicación, el escritor villaclareño, evidencia el apego a la obra de José Martí y el Indio Naborí, el amor por la tierra que lo vio nacer y el estrecho vínculo con el quehacer cultural; aspectos bien logrados, por la mezcla de la idiosincrasia del cubano.

Toda una descripción detallada es “Después del Huracán”. En él, los pequeños aspectos evocan grandes momentos y las desavenencias de la vida se tornan inolvidables: el encuentro celestial con su padre, la vida universitaria becada en pleno Período Especial y el honor de guardar en su biblioteca personal un pulóver de Jesús Orta Ruíz.

Del reclamo místico o recado para el viejo, el año 94’ en Calle G, la mujer del poeta, Santa Clara y sus puntos cardinales, Estadio Augusto César Sandino, Breve estancia de Martí en la ciudad de Santa Clara, Los tesoros de Roland y Monumento a la inocencia, son solo algunas de las motivaciones del libro.

El sentimiento nostálgico y de orgullo destaca en una de las rimas del Indio Naborí incluida en la compilación, donde se exalta a un escritor que mediante sus palabras transmite sencillez, cultura y creatividad.

Viste tu seda y encaje/
y dril cien y casimir/
que a mí me gusta vestir/ l
a etiqueta del lenguaje/
de mi calzado y mi traje/
te burlas, porque no has visto/
que más pobre vistió Cristo/
con un clavo en cada palma/
¿Acaso me viste el alma/
para saber cómo visto?

El título de la publicación está relacionado con uno de los trabajos recogidos en el volumen, con el que se inauguró la exposición “A-tendiendo personalidades”, luego del paso del huracán Dennis por la región central del país.

Apuntes de Mambrú (1993), En el buzón del jardín (1999), Soldado Desconocido y Crónicas martianas (2001), Fotógrafo en posguerra (2004), Los dioses verdaderos (2005), Ese jardín perdido (2006), son los escritos anteriores a “Después del Huracán”.

La compilación, de la editora Sed de Belleza, no pretende dejar las huellas de una tormenta atmosférica, tampoco busca ser el ojo calmado y a la vez revuelto de ella, es sin proponérselo un texto marcado por lo majestuoso, coloquial y sorprendente de un poeta en la cruz, como se conoce a Yamil.

La Habana, Santa Clara, Martí, Eliseo Diego, El Indio Naborí, instantes de dolor y de anécdotas, humildad, añoranza, jocosidad, eso es Yamil Díaz y “Después del Huracán”.

EL OJO DEL HURACÁN: YAMIL

LUAR LÓPEZ DE LA OSA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Leer Después del huracán, del escritor villaclareño Yamil Díaz Gómez, es realmente como si pasase un evento meteorológico por uno. Este libro editado por primera vez en el año 2007, por la editorial Sed de Belleza, constituye un conjunto de crónicas periodísticas, reseñas, poesías, hasta palabras de presentaciones de eventos culturales realizadas por El poeta en la cruz, como se le conoce.

El autor de la obra ha sido reconocido con importantes lauros como los premios Abril, “Regino Pedroso”, Bustarviejo, Poesía de Amor Varadero, Dador, Razón de Ser, 26 de Julio y Memoria. Ha resultado ganador en cinco ocasiones del certamen Literario Fundación de la Ciudad de Santa Clara.

Quien se considera un defensor de la cultura de su provincia, Villa Clara, cuenta en su haber literario con nueve libros, entre ellos se destacan: En el buzón del jardín, Soldado desconocido, Fotógrafo en postguerra y Crónicas martianas.

Esta obra conmueve con sus anécdotas, muy bien narradas, por cierto. Está dividida en dos capítulos llamados En la jurisdicción de Villa Clara y En mi pueblo la lluvia no es igual, que a la vez se fragmenta en dos partes tituladas Mapa de mi nostalgia y Breve estancia de José Martí en la ciudad de Santa Clara. Como el desorden que deja a su paso un huracán, así Yamil trata de dejarnos tras la lectura de su libro.   

En su lenguaje, provisto de jocosidades, predomina la referencia a personalidades literarias, que al parecer han influido en él, como los poetas Gastón Baquero, François Villon y el escritor Eliseo Diego. También cita tanto poemas de su autoría como versos de otros bardos.

Pensamientos nacidos en una beca, la de F y Tercera, un recorrido por los sitios de mayor referencia en su ciudad natal Santa Clara, el recuerdo de una conversación desafortunadamente no guardada con Bella García Marruz (hermana de Fina), las palabras de apertura en la exposición de humorismo gráfico A-tendiendo personalidades y los asuntos pendientes con su padre son algunas partes que conforman la obra.

Yamil Díaz cuenta sus anécdotas mediante una crónica o, incluso, en el prólogo de un ejemplar. La calidad humana del autor se manifiesta cuando ve la sal de la vida en lo cotidiano, en lo popular.

Invitar a leer este texto es necesario para quien quiere conocer más de Villa Clara, y de su autor. Constituye argumento de referencia para jóvenes estudiantes de Periodismo que se adentran en el estudio de la crónica.

El libro, nacido en el centro de Cuba, como un ciclón se ha expandido y llegado a las manos de ávidos lectores. Que continúe difundiéndose es necesario para quienes pretenden hacer suyas las vivencias de “El poeta en la cruz”.

DIME SI AÚN CABEMOS LOS DOS EN UN ABRAZO

GABRIELA RODRÍGUEZ-LOECHES,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

"Me considero un soldado de la Cultura cubana; los demás, que me pongan el oficio que quieran. Yo no escribo pensando en etiquetas".

La cita del destacado periodista y poeta Yamil Díaz Gómez significa su quehacer ante el paso de los años. Resulta que el editor de la revista cultural Signos no permite que el tiempo se esfume ante sus brazos y es ganador en cinco ocasiones del certamen literario Fundación de la Ciudad de Santa Clara.

Después del huracán, libro publicado por el escritor en el año 2007 y editado por las Ediciones Sed de belleza, es una de sus más recientes producciones.

La obra tiene un gran subtítulo que desde el inicio nos indica de lo que tratará de manera general el libro. Así pues, En mi pueblo la lluvia no es igual, es una muestra del amor infinito que siente el autor por su amada Santa Clara.

El volumen consta de tres partes, la primera se titula Mapa de mi nostalgia. Es relevante destacar que no podría un libro de crónicas tener mejor inicio que unas líneas dedicadas a un humilde poema del amigo Naborí, o un reclamo místico a los padres. Sobre a todo, a esos que ya no están y a los que no dejamos de preguntarles si aún cabemos en un abrazo.

La segunda división temática, Breve estancia de José Martí en la ciudad de Santa Clara, recoge una presentación de libro, comentario televisivo y un artículo relacionados todos con el Apóstol, a quien Yamil ha dedicado publicaciones completas: Crónicas martianas, Premio de la Ciudad de Santa Clara en el 2000.

En la jurisdicción de Villa Clara, epígrafe que encabeza la última parte de esta publicación, es donde el autor deja volar al poeta que lleva dentro. De esta forma pues, Después del huracán, más que un libro de crónicas y reseñas es una buena conversación. Entre rimas y con la eternidad en un instante nos acercó al Quijote y el seudónimo HP nos enseñó que puede significar heterónimo perverso pero también hacedor de palabras.

Solo queda, entonces, preguntarse por qué Después del huracán. Le dio título a la obra el texto con que se inauguró la exposición "A-tendiendo personalidades" el 15 de julio de 2005, tras el paso del ciclón "Dennis" que azotó el centro del país. Parece ser que la tercera exégesis de la muestra trajo a manifestantes de la cultura villaclareña, como toda una tormenta.

El destacado periodista logró, sin hacer caso de las bajas presiones, mistificar los géneros literarios, difuminar sus fronteras y conmover por sus evocaciones nostálgicas en el momento justo.

Yamil Díaz Gómez, el conocido "Poeta en la Cruz", ha declarado en varias ocasiones que rehúsa mencionar sus principales lauros literarios: "Mis premios principales han sido recibir una carta de elogio del Indio Naborí sobre uno de mis libros de décimas (…) o ir por la calle, que me pare un niño, y recite de memoria un poema mío".

EL LIBRO DE LAS MEMORIAS

ANH NGUYEN HAI,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
 

Nació en 1971. Yamil Díaz Gómez es un escritor joven en el mundo periodístico cubano, sin embargo, ha realizado contribuciones excelentes para el periodismo nacional. Entre todas, hay que contar al libro “Después del Huracán”.

En el presente, Díaz Gómez es escritor y editor de la revista Signos. Fue ganador en cinco ocasiones del certamen literario Fundación de la Ciudad de Santa Clara. Además, ha publicado Apuntes de Mambrú (1993, 2006), Crónicas Martianas (2001), En el buzón del jardín (1999) y muchas obras más. De ahí, podemos darnos cuenta de que él es un escritor joven y con talento.        

El libro se separa de tres partes, que se llaman “En mi pueblo la lluvia no es igual, mapa de mi nostalgia”, “Breve estancia de José Martí en la ciudad de Santa Clara” y “En la jurisdicción de Villa Clara”. Cada parte es un mundo distinto para la creación  del autor, el lugar en que él usa sus palabras para pintar la vida llena de colores.    

En la primera parte se ubican las crónicas que tratan de sus memorias, sus recuerdos inolvidables de la niñez, especialmente, su padre, con un estilo atractivo y tranquilo, como en “Reclamo místico o recado para el viejo”. Con todo su cariño, Yamil escribió para su papá muerto, con las memorias vivas de la infancia.

O con un sentido de humor, expresivo, lleno del entusiasmo de joven en “Año ´94. Calle G”. Las imágenes de la juventud, las travesuras de los becados aparecen a través de sus palabras de manera más natural “… que cuando echábamos a volar por las ventanas de un vigésimo piso toda la basura acabada de barrer, cuando lanzábamos casi desde la azotea un condón con un cubo de agua dentro, o cuando yo me deslizaba de madrugada con mi caldero subrepticio para buscar provisiones en la cocina, eso también se llamaba “villonear”…”.

En la segunda, están las reseñas de las obras que tratan sobre José Martí. También, ¿qué cosa hace todo el mundo al entrar en una exposición, o comprar un libro, inmediatamente? Escuchar un prólogo o un texto de inauguración.

En “Soledades de Juan Ramón González” solo mediante sus palabras, parece que vemos las fotos de la exposición fotográfica por los ojos propios, sentimos “la soledad”, lo que el fotógrafo quiere expresar en sus obras.

“Después del Huracán” también es un texto especifico de inauguración de la exposición, que se escogió para imponer el título al libro. A través de la presentación de Díaz Gómez, los lectores aprenden más acerca de lo que van a disfrutar.                                            

“Después del Huracán”, de Yamil Díaz Gómez, es un libro típico para las personas que aman los textos periodísticos. Sus trabajos dejan en la mente de los lectores una imprecisión profunda.      

EL INDIO, MARTÍ, SANTA CLARA...

LESLIE ALONSO FIGUEROA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En Después del huracán reina la diversidad temática y de géneros, pues Yamil Díaz consigue ir de la narración a la descripción minuciosa, de una singular historia a una crónica, del más "cursi" sentimentalismo a la poesía.

Este libro, publicado en el año 2007, obliga a la lectura desde la primera crónica Reclamo místico o Recado para el viejo. Un desenfadado amor por el padre es el mensaje que transmite este villaclareño en su noveno libro.

Yamil Díaz, Licenciado en Periodismo, constata sus características de fervoroso martiano, de provinciano, de amante de la poesía del Indio Naborí. En este libro se hace notar al Yamil poeta, decimista, amante de la rima,  narrador, cronista, periodista.

Declararse consciente pecador al asegurar la futura estancia en el infierno; revelar su estratégico robo en una tarde de lluvia, la capacidad de pluviómetro de Bella García Marruz, su lesión ortopédica en un convulsivo play off de béisbol, el por qué de un seudónimo como H.P. y las problemáticas que ocasionara una exposición de caricaturas, tras el paso de Dennis, son algunos de los textos que se disfrutan en este libro.

Para no dejar pasar por alto su pasión por los versos, su décima para la presentación del libro de Alexis Díaz Pimienta en la XV Feria Internacional del Libro, matizan la prosa de la publicación:

Pues que un escritor maduro /
frente a la noche tremola /
una metáfora sola: /
la luz que vence a lo oscuro. /
Que la canción del futuro /
en tu palabra es más ancha, /
y si viene a la revancha /
un gigante de aspa fiera, /
Rocinante ya te espera /
“en un lugar de La Mancha”.

El texto, publicado por la editorial Sed de Belleza, consigue conquistar hasta a los egresados de una residencia estudiantil, al caracterizar su estancia por la beca universitaria de F y 3ra, -nuestra beca monstruosa y surrealista- como Yamil la identifica y en la que "villoneó" cuando echaba a volar por las ventanas de un vigésimo piso la basura acabada de barrer.

El editor de la revista cultural Signos y miembro durante quince años de la Asociación "Hermanos Saíz", no solo ha conquistado con Después del huracán sino también con Crónicas martianas, Premio de la ciudad de Santa Clara en al año 2000 y Fotógrafo de posguerra, Premio Eliseo Diego.

Este compendio periodístico no es referente de los estragos de un fenómeno atmosférico, no conjugaría con trabajos publicados después de un huracán, este libro del poeta en la cruz, seudónimo con el que lo caracterizan, tiene profundos comentarios sobre el Indio Naborí, José Martí, de la ciudad de Santa Clara, en general de Cuba.

EL LEGADO DEL HURACÁN

DAIRON IVÁN MIRANDA QUINTERO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

«La lluvia de La Habana no es igual a otras lluvias, pues nos trae el recuerdo de lo que nunca sucedió». Con estas sutiles palabras comienza uno de los trabajos contenidos en el libro Después del huracán, del escritor, editor, periodista y profesor villaclareño Yamil Díaz Gómez.

El autor, natural de la provincia Villa Clara y nacido en el año 1971, compila en el texto los momentos más interesantes vividos durante su etapa como estudiante de Periodismo de la Universidad de La Habana y como graduado (hace 21 años) de esa especialidad.

En el texto, que podría considerarse un «fenómeno atmosférico-literario», el autor demuestra irrefutable dominio de géneros periodísticos como la crítica y la crónica, principalmente; además de un perceptible conocimiento de las técnicas narrativas, puesto en función de convencer al lector, de adentrarlo en un universo de vivencias personales.

La compilación es, en esencia, una «ráfaga», una mezcla de géneros literarios que van desde el contenido nostálgico evocador hasta la más sugerente jarana, cargada de un doble sentido, fiel a los principios básicos del humor inteligente.

Como ejemplo de los planteamientos anteriores resalta un fragmento de la crónica titulada «El porqué de un seudónimo»: «Muchos suponen que al escritor Jorge Ángel Hernández Pérez se le llama H. P. porque estas son las iniciales de sus apellidos.  Je, Je… ¡Qué disparate! Al cabo de más de dos décadas de  deambular  por  la  literatura  con  tan  pesada H  y  tan  pesada  P  sobre  los hombros, Jorge merece al menos que se intente descifrar las razones de un seudónimo tan  indeseable».

Yamil Díaz, sin embargo, no escapa de sus raíces poéticas, y no solo las deja crecer, a la vista del receptor, a través de citas, sino también de poemas suyos que en el pasado constituyeron sueños o puentes líricos hacia un cariño jamás imposible:

«Los bancos rotos que el amor ampara/
entre estatuas raídas y de bruces, /
por si un día la turba regresara/
a inundar otra vez los autobuses».

El amor, ese sentimiento tan anhelado y acerca del cual hasta un literato de la talla de Nicolás Guillén, se refirió expresando que a veces tenía ganas de ser cursi.

Publicado por la Editorial Sed de Belleza en 2007, el libro representa un excelente material para estudiantes de carreras de Humanidades como Periodismo, Comunicación Social y Ciencias de la Información, pues la crítica fue manejada por el artífice con evidentes claridad y dominio, que no comprometen en ningún instante su ideología: «Si  se me  obliga  a mirar  el  espectáculo  con  los ojos de un  crítico exigente, diré que hubiera preferido un Martí menos declamatorio, o que me pareció gratuito el cambio de  vestuario  durante  el  intermedio,  o  que  pudieron  corregir  algunas  inexactitudes biográficas ya superadas de Mañach hacia acá».

Ahora solo resta adentrarse en el huracán y descubrir en sus vientos las respuestas que el autor propone para toda vivencia jamás inexplicable, infinitas respuestas y un último autocuestionamiento: ¿Cómo la lluvia de unas páginas logran rehacer tantos recuerdos?

COSAS IMPORTANTES QUE DECIR…

RAYMON DARIEL RODRÍGUEZ GONZÁLEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El ciclón Dennis, más que las conocidas consecuencias y pérdidas que trajo, arrancó con sus vientos las páginas de una nueva obra literaria desde la villaclareña casa de un hijo de Cuba, orgulloso de escribir y ser martiano.

Posteriormente a la publicación de siete libros premiados y dos folletos, Yamil Díaz Gómez llega en 2007 con su libro Después del Huracán bajo la editorial Sed de belleza, una especie de mezcla entre crónicas, reseñas, comentarios y presentaciones de libros, conciertos y exposiciones donde su autor, conocido también como El poeta en la cruz,  hace gala, tal vez de manera inconsciente,  de su versatilidad como periodista y escritor.

Compuesto por gran diversidad de géneros y estilos, el texto aborda temas personales; pero, a la vez muy de todos, como la nostalgia por un padre y por los amigos de siempre, los años de juventud, el espíritu y el pensamiento martiano, la soledad y el amor que se siente por la tierra que te ve nacer.

El autor se considera, más allá de los oficios, “un soldado de la cultura cubana”. Después de graduarse en 1994 con título de oro en La Universidad de La Habana, de Periodismo, ha sido ganador en cinco ocasiones del certamen literario Fundación de la Ciudad de Santa Clara, además de numerosos premios nacionales e internacionales, es editor de la Revista Signos y aparece en numerosas antologías cubanas.

Cada palabra de este libro trasmite el compromiso de Yamil con su trabajo periodístico, con el público de Cuba, con su gente de Villa Clara, pero sobre todo, con el legado de Nuestro José Martí; para quien ha escrito anteriores títulos como Crónicas martianas y Lluvia. La vida y la obra del Apóstol es una de las fascinaciones de este cubano.

Aquellos que veamos en la vida una forma de crecer y superarnos, deberíamos incorporar a nuestra biblioteca, este sencillo, pero gran regalo de Díaz Gómez, quien logra llevar las íntimas historias provinciales al interés del público general, sin importar su lugar de procedencia.

Ya al final, después de haber leído Reclamo místico o Recado para el Viejo, La mujer del poeta y La eternidad de un instante, nos damos cuenta de cuán rápido se fueron las 92 páginas de este pequeño libro que, como la existencia misma, puede producir simultáneamente una lágrima y una carcajada.

Y claro que después del huracán hay mucho de qué hablar en el lugar por dónde pasó, comentarios que hacer e historias que contar, pero solo se ha de oír a aquellos “soldados culturales” que como Yamil Díaz Gómez tengan cosas importantes que decir.

DESPUÉS DEL HURACÁN:

“NO EXISTE NADA TAN SERIO COMO EL HUMOR”

LAM NGUYEN THANH,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Después del huracán es una colección de escritos del periodista y escritor villareño Yamil Díaz Gómez, quien ganó en cinco ocasiones el certamen literario Fundación de la Ciudad de Santa Clara. El libro refleja un punto de vista humorístico y también vigoroso acerca del trabajo de creación literaria y artística, sobre José Martí y algunas crónicas personales. El volumen fue publicado por vez primera en 2007 por la editorial Sed de belleza.

La colección incluye dos grandes partes: la primera, En mi pueblo la lluvia no es igual, cuenta con ocho temas y el resto está agrupado bajo el nombre de En la jurisdicción de Santa Clara.

Como su nombre indica, El mapa de mi nostalgia, que incluye las cincos primeras piezas, son los sentimientos íntimos del autor sobre las cosas, las personas y las historias a su alrededor.

No podemos olvidar la crónica dedicada a su padre “ejemplar en  eso  de  enseñarnos  las  malas  palabras  desde  bien chiquitos,  y  en  eso  de  encontrar  respuesta” que aparece en Reclamo místico o recado para el viejo, uno de los relatos más impresionantes de este texto.

En la historia “de culpa y nostalgia” sobre El pulóver del Indio, que le prestó Naborí en una tarde de lluvia, “no es igual a otras lluvias” de La Habana; o la conversación con la “origenista ágrafa” Bella  García  Marruz, cuyo “verbo se adueñaba del aire todo de la patria para llenarlo de anécdotas jocosas y también de encantadores personajes como los que a esa hora seguramente poblaban el sueño de Eliseo”.

También se encuentran las memorias sobre “nuestros años felices” en su residencia estudiantil F y 3ra., con las travesuras, los recuerdos y las preguntas típicas de todos los jóvenes. Encontramos en cada línea de su escrito a un creador de estilo espontáneo, sencillo y también muy emocionado.

Yamil deja un espacio exclusivo para tres textos sobre José Martí en Breve estancia de José Martí en la ciudad de Santa Clara.

La segunda parte, nombrada En la jurisdicción de Santa Clara, incluye los textos de sentido profesional. Son palabras de presentación de exposiciones, conciertos, prólogos y también comentarios sobre un libro o una obra literaria que quiere orientar al público.

Noel Castillo comentó sobre el libro: “Después del huracán –suponemos o creemos recordar de otros octubres- nos descentramos en un intento por resarcirnos en medio del más absoluto desorden... después de este huracán, detectado sólo por un escritor todo terreno, vigoroso y avisado como Yamil Díaz, reina la más absoluta diversidad.”

EL HURACÁN BENIGNO DE VILLA CLARA

CAMILO VILLA JUICA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“Después del huracán” (Ediciones Sed de Belleza, 2007) se titula el libro de crónicas, discursos y presentaciones escritas por el periodista santaclareño Yamil Díaz Gómez.

En sus hojas primeras, brotes de este torbellino verbal, nos encontramos con “Mapa de mi nostalgia”, líneas trazadoras de la personalidad del autor, surcos reveladores de la naturaleza extrovertida y traviesa de Díaz, que en tiempos no muy lejanos era capaz de tirar desde un vigésimo piso condones llenos de agua para mojar a la gente que pasaba, ingenua, allá abajo.

Sus crónicas, bellas, breves y sencillas, colorean la vida de Yamil de manera tal, que no podemos despegar la mirada de cada letra impresa en el papel. Nos mantiene entretenidos con sus historias y anécdotas, como aquella de su fractura de tobillo causada por “tirarse a la grama” en el estadio de béisbol cuando su equipo Villa Clara disputaba un decisivo encuentro contra Santiago de Cuba.

Luego, después de contarnos variados pasajes de su vida, leemos en “Breve estancia de José Martí en la ciudad de Santa Clara” tres textos en torno a la figura del apóstol cubano, en que se vislumbra la admiración que el autor tiene por esta gran figura de la independencia latinoamericana.

Al contrario de lo que se pueda pensar cuando se trata de escritos sobre Martí, los textos pueden jactarse de ser originales, espontáneos y sinceros. Sorpresa para un lector tan “bombardeado” con escritos monótonos sobre la vida y obra del independentista.

La tercera parte y final de este libro, se titula “En la jurisdicción de Villa Clara”, y contiene discursos y presentaciones hechos por el autor para ocasiones especiales como lanzamiento de libros, exposiciones artísticas, conciertos y funerales.

En esta etapa, el libro toma otro ritmo, mucho más lento y tedioso, en que para seguir leyéndolo hay que poner esfuerzo. No es que lo expuesto en las páginas sea malo o aburrido, pero sí es poco acertado poner escritos que no aportan mucho al lector. Si se quisiera estudiar los textos de Yamil, vale la pena, pero de lo contrario, sobran. Este libro, hasta donde se sabe, no es un “obras completas” como para poner cosas tan efímeras como discursos y presentaciones.

En resumen, “Después del huracán” sirve como una especie de manifiesto del autor para aclarar sus principios, sus creencias, y su modo de ver la vida, pero no de esa manera estructurada casi militarmente a la que estamos acostumbrados por herencia de viejos textos, sino de un modo rico de talento, de creatividad y de “picardía cubana”.

Agradece uno a Yamil por tan sencillas líneas que nos adentran en el centro mismo de su huracán y nos hacen recorrer junto a él la hermosa ciudad de Santa Clara, aunque el torbellino sea cosa del pasado.


  
EL ARTE DE ESCRIBIR CON EL CORAZÓN

JAVIER DIEZ MINIET,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Cuando talento, carisma, ironía, sentido del humor y profesionalidad se junta en un solo libro, pienso en Después del huracán, un compendio de crónicas, abundantes reseñas y otras narraciones del periodista Yamil Díaz.

La forma de trasmitir sentimientos patrios, y me refiero a la Villa Clara que lo vio nacer en 1971, en este texto, en el cual reúne varios de los momentos más interesantes vividos en sus 15 años de graduado de Periodismo en la Universidad de La Habana (hasta el momento de la edición 2007), es una manera de mostrar al lector, principalmente estudiantes y profesionales de esta rama, cómo se puede sacar una historia a lo más mínimo, desde una visita de una personalidad, hasta anécdotas impresionantes.

Impresionante me refiero a tener consigo un pulóver del Indio Naborí, por una casual visita a su casa en la capital cubana, a contar sus momentos de becado en la residencia estudiantil de F y 3ra. en los momentos más críticos del período especial, la experiencia en el Hospital Calixto García, donde compartió con el escritor Eliseo Diego y su esposa, o el relato que le da título al libro, donde reseña  la exposición A-tendiendo personalidades, luego del paso del ciclón Dennis por la central provincia.

La Editorial Sed de Belleza acogió a este pequeño pero profundo texto que constituye, además, material de consulta para estudiantes de Periodismo, pues es la muestra evidente de las distintas maneras en que se tratan los géneros de opinión.

El autor se valió de varios recursos como la jocosidad, el relato con anacronías, cuando desde una posición en presente, la historia va hacia el pasado y en ocasiones al futuro. También, la narración en circular, donde el final guarda estrecha relación con la entrada o principio del artículo.

Otras aristas abordadas por Yamil Díaz, son, y evidencia su conocimiento y amor por la obra martiana, escribir varias reseñas relacionadas con el “paso del Apóstol por Villa Clara”, en serie de libros presentados con novedosos datos de José Martí y vivencias personales de la estancia que todo villaclareño quiso de “el más puro de nuestra raza” en esa provincia. En este aspecto hace una confluencia de lo real con lo fantástico, tendencia que desarrolla en no pocas ocasiones.

Al final del texto alude a presentaciones de algunas figuras como Marta Rojas, Lisandro Otero, el poeta Alexis Díaz Pimienta y a René Batista; muy ligados ellos a la actividad profesional de Yamil.

En menos de 100 páginas, el también ganador de los premios Abril (1994), Bustarviejo (1996), Regino Pedroso (1998), Razón de ser (2000), Poesía de Amor Varadero (2001), Dador 2004, el concurso de Periodismo 26 de julio (2006), Memoria (2006), entre muchos otros, nos regala otra mirada, un poco más personal, de la Villa Clara auténtica, histórica y “especial”.

“Debemos leer este libro doblemente conscientes de que hubo otros escalones en su proceso y de que resta otro trecho después de sus páginas, páginas que azotará con las embestidas que le particularizan: las de la voluntad de estilo”, aseguró Noel Castillo en la contraportada del texto.


 

CUANDO EL CUBANO DE ADENTRO ESCRIBE…

CUANDO EL CUBANO DE ADENTRO ESCRIBE…

ALBERTO CABRERA TOPPIN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Bien podría decirse que “con piedad” comienza Enrique Milanés León a narrar sus “Crónicas raras y otras redundancias”, que más que crónicas, parecen un ajiaco donde el humor es el caldo que mezcla estos textos con otros artículos.

El autor, miembro del equipo redactor del semanario camagüeyano Adelante, presenta sus puntos de vista acerca de temas que pudieran calificarse de no tan relevantes en la sociedad de la Isla, pero que sin duda constituyen un testimonio de la trayectoria social cubana. Así, aborda la falta de sensibilidad de los vendedores de flores en las afueras de los cementerios, la violencia contra la mujer, la presencia del reguetón, el empleo creciente de armas blancas por los jóvenes…

Sin embargo, el premiado periodista no se detiene dentro de las fronteras nacionales y va mucho más allá, al punto de dejar plasmada la vida parisina desde la óptica de los inmigrantes y los sectores más bajos de la mencionada sociedad europea; asimismo, presenta una serie de trabajos breves sobre Belice, haciendo énfasis en la cultura precolombina y la riqueza natural del país centroamericano. En dichas narraciones, se evidencia una mayor profundidad en sus consideraciones personales al narrar cómo viven los habitantes de la citada nación y al comparar implícitamente la situación beliceña con la cubana.

Además, hace crítica a ciertos eventos del ámbito internacional que en su época llamaron la atención, como la sesión de fotos al desnudo de ciertas deportistas olímpicas, la compra creciente de atuendos contra puñaladas debido a la progresiva violencia en Japón, la adquisición masiva de burros y sus maltratos en Gran Bretaña por los niños de ese país…, aunque en ciertas ocasiones pierde un poco el tono asumido. Ejemplo de ello está presente al tratar el tema de la guerra estadounidense en Iraq, por mucho que haya empleado recursos como la comparación con personajes literarios.

Muy recurrente resultan los personajes de El Quijote, Sancho Panza y los actuantes de la obra de Cervantes, con los que enfoca la atención del lector en tópicos como la pérdida de valores, la poca profesionalidad de ciertos funcionarios y el uso del lenguaje.

Asimismo, es evidente la presencia de neologismos y juegos de palabras, en varios casos a partir de títulos de obras bien conocidas (“¿El amor? en los tiempos del dólar” por “El amor en los tiempos del cólera”, “Del humor y otros demonios” por “Del amor y otros demonios”, ambas pertenecientes a Gabriel García Márquez), y en otras haciendo empleo de palabras que rozan la paronimia (“La sospechosa ‹‹hembría›› de los machos”, “El Quijote: duelo entre la moda y el modo”).

Notable resulta, incluso, la organización de los textos, generalmente agrupados de forma que sus temáticas sean semejantes o estén en evidente contraste. Así, sitúa de manera contigua crónicas sobre la sociedad norteamericana y la criolla.

Con un lenguaje coloquial y un tono marcadamente ocurrente, Milanés invita a reflexionar sobre lo que pasa a nuestro alrededor. Eso sí: exige mostrar una sonrisa, nada difícil de regalar al leer sus muy originales líneas llenas de cubanía.

DE LO RARO Y MARAVILLOSO

VERÓNICA ALONSO CORO.
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Cronicar el mundo. Es este un empeño que puede parecer de niño soñador, meta demasiado alta de alcanzar para la mayoría de los mortales. Pero existen algunos seres especiales, pintores de la cotidianidad, maestros del análisis y la concatenación de realidades, que aparecen como dioses del día a día, para contar a los otros el lado alegre, triste o complicado de las cosas que no por comunes dejan de ser interesantes.

Como “paisano vestido de escribiente” se calificó Enrique Milanés León, periodista camagüeyano que reúne artículos, algunos de los que llama inventos inclasificables en el presente volumen: “Crónicas raras y otras redundancias”. Basándose muchas veces en memorias, analiza sin prejuicios la realidad actual, sin ceñirse a las fronteras de temas cubanos o discursos recurrentes.

Dividido por temáticas en cuatro partes fundamentales, la compilación recoge además de los ya publicados, materiales inéditos de autor. Raros, más por excepcionalmente escritos que por los asuntos que trata, los textos tienen la capacidad de conmover, hacer reír e incluso arrancar carcajadas inesperadas del lector, quien no podrá evitar enredarse crónicamente en estas líneas.

Con toques de lo que pudiera semejar un realismo mágico, Milanés recrea su propio universo, pero que puede volverse de todos, porque esta es su virtud mayor, llevar y hacer concordar lo personal con el resto de las visiones. Casi puede intuirse, hasta sin conocerle, que García Márquez y Carpentier dejaron una huella en este autor y que el lenguaje de Martí lo marcó alguna vez.

Al igual que en la obra del Maestro, en esta se asoman neologismos de todas las formas y colores. Se salen de la pluma del cronista para bañar el texto de una acogedora policromía de letras. ¿Alguna vez le ha indicado el camino a un turista “intranjero” o se ha leído un reporte “lentejuado” sobre algún tema, o ha escuchado “maríamente” los versos de la Loynaz?

Con maestría de sabio, este periodista manipula, como las brujos buenos, el lenguaje a su antojo. París, la muerte, mujeres, los sueños y aguaceros. Todo cabe en este libro de pequeño formato pero enorme por su contenido, donde las palabras aparecen matizadas por inteligentes juegos de palabras.

“Platero y Shrek”, “El terror a la cuartilla en negro”, “Mi enemigo lector” y “La sospechosa `hembría´ de los machos” son solo una muestra de lo anterior. Tanto los títulos como los cuerpos de los artículos tienen una alta carga coloquial, no por eso se vuelven vulgares o carentes de estilo, y sí atractivos para una generalidad que excluye a los extremadamente conservadores y partidarios de reglas estrictas sobre redacción periodística.

Los textos de “Crónicas raras y otras redundancias”, redactados espontáneamente como llegaron, según la propia opinión del autor, logran traspasar limitaciones temáticas y brindar esencias del mundo de hoy, sin olvidar el pasado. De principio a fin, se convierten en derroche de un talento no tan renombrado como otros, pero no por eso menos brillante.   

UNA MIRADA “CRÓNICA” DEL PERIODISMO

THU TRAN LE ANH,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

A través del libro “Crónicas raras y otras redundancias”, Enrique Milanés León enseña a los lectores sus trabajos periodísticos con un sello distintivo, a primera vista llama la atención, las emociones transmitidas desde el título hasta el final.

Como plantea la sinopsis del libro: “Enrique Manuel Milanés León nació en Camagüey en el año 1971, se formó en Periodismo en la Universidad de Oriente en 1990. Es reportero del semanario Adelante de Camagüey, miembro de la UPEC. Ha colaborado con las revistas provinciales Antenas y Senderos y en el sitio Cuba Literaria. Trabajos suyos han aparecido en los diarios Granma y Juventud Rebelde y en diversas publicaciones digitales extranjeras. En el 2001, obtuvo el premio del género entrevista en el Concurso 26 de Julio de la UPEC. Ha merecido el Premio Príncipe de la TV Camagüey, en dos ediciones, y el Premio Pisto Manchego de la UPEC provincial”.

Recibió en Prensa Escrita el premio en numerosos certámenes, como el Concurso de Periodismo 26 de Julio en su edición del 2011, el Concurso Nacional de Crónica Miguel Ángel de la Torre, a lo que se suman sus publicaciones en la revista La Calle del Medio y en el diario Juventud Rebelde.

El libro “Crónicas raras y otras redundancias” incluye cuatro partes principales en que los relatos aparecen en varias formas diferentes. El autor pierde la imagen de los personajes literarios y utiliza como un medio coloquial, la interacción directa con el lector, también utiliza los fenómenos de la sociedad para enseñar.

El objetivo de los argumentos, según el periodista, es ser leídos por cualquier persona que le puedan gustar porque estas historias fueron redactadas de forma espontánea y sencilla. También plantea que las crónicas deben apelar a los sentimientos y a las emociones de las personas.

Además, a diferencia de géneros periodísticos como el reportaje y la nota informativa, que tienen un límite del tiempo, los mensajes transmitidos en las crónicas perduran más allá de su momento de creación.

El creador del argumento se describe como una persona a la cual no le interesa la objetividad del periodista sino el objetivo que debe tener cada periodista en su labor. También describe las características que poseen sus crónicas: estas hablan de personas, sueños, pesadillas, viajes y otras experiencias.

Estos productos periodísticos llegan al lector fácilmente porque tratan sobre los problemas actuales, son como un canal para comentar su opinión sobre los fenómenos destacados en la sociedad.

Y porque fueron hechos de manera natural y espontánea, los trabajos salieron como su diario personal donde se expone su pensamiento, sentimientos y también el comentario sobre todo lo que observa.

El periodista tiene una medida de escribir de manera original y con ideas creativas renovadas. Sus más de 20 años de experiencia en el semanario camagüeyano, le han aportado un estilo propio, por ello puede crear cualquier género que se proponga.

Para los lectores que le interesa el tema periodístico, el libro es una oportunidad para descubrir un modo de aprender y disfrutar, gracias a la creatividad que en él se plasma.

HIJAS DEL SÍ MÁS QUE EL DEL NO

SANDRA MADIEDO RUÍZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Enrique Milanés León, periodista y escritor cubano, cautiva a los lectores desde el prólogo del libro Crónicas Raras y otras redundancias, debido a la originalidad y belleza estilística de sus crónicas las cuales “parecen más hijas del No que del Sí y (…) no pretenden con sus letras sentar cátedra ni parar de entusiasmo a catedráticos”.

De todo un Paco, Del humor y otros demonios, Musas mozas y  Un verano allá en Belice, constituyen los capítulos del compendio de crónicas pertenecientes a los géneros de opinión.

Parte jurásico, El periódico, la gente y los molinos y Delante de la fachada, son muestra de títulos llamativos presentes en toda la obra y ello evidencia el derroche de imaginación por parte del autor que capta el interés del lector.

Mediante un estilo directo, en ocasiones literario, tono humorístico y una diversidad de recursos expresivos como la anáfora en Sin piedad, la ironía en Reconocer al diploma, la metáfora en Cuba: Crónicas Mulatas y el símil en Atenas en cueros, evidencian la maestría  y la estrategia de Milanés para que -el lector no “lance” el libro por la ventana y se quede, lea y disfrute- del contenido de la obra.

Uno de los valores del texto es la adecuación del lenguaje de las crónicas al tema. Por ejemplo, en Atenas en cueros, el periodista del periódico Adelante, de Camagüey, escribe acerca de que en las Olimpiadas de esa ciudad griega del año 2004, varias atletas posaron para diversas revistas como Dios las trajo al Olimpo.

Apuntes con cierto desconcierto, Cubanos tocan el cielo de los mayas y Otras postales, sin poses son modelos de crónicas de viajes, en las cuales la descripción permite al lector imaginarse los sitios y pensar que se encuentra en esa región.

Al respecto, la Doctora Miriam Rodríguez Betancourt, profesora Titular de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, expresó: “Nuestro colega  Milanés, mediante el contraste, acude a los detalles singulares de ese singular país que es Belice”.

Para el autor, una crónica “es cautiva de una frescura que ha de perdurar aún cuando el autor, ya marchito definitivamente, no esté para constatarla (…) el interés de la crónica debe sobrevivir a las marcas del tiempo y el espacio (…)”, Por lo que considero que lo logra, debido a que por sus temáticas, muchos de los trabajos continúan vigentes como ¿El amor? en los tiempos del dólar, donde conduce a la reflexión de que en la actualidad el interés material es, para muchos, más importante que los sentimientos.

Hijas del Sí más que del No son las crónicas que los lectores encontrarán en las páginas del libro, las que harán reír y llorar, pensar en diversas situaciones y hasta saltar de la emoción a más de un catedrático.

REDUNDANCIA SIN LÍMITE A LOS JUEGOS

ROSALIA CARMONA LEDESMA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

¿Redundante? Este vocablo es apenas una pista del original secreto ideado por el periodista y reportero camagüeyano Enrique Milanés, al escribir su libro Crónicas raras y otras redundancias.

Tardar minutos en descifrar el enigma no resulta extraño, sin embargo, está ahí, en ese poder seductor que logra enganchar a quienes se remiten a sus páginas, “sus enemigos”, quizás -y cito nuevamente- “de buenas enemistades pueden salir lecturas fervorosas”. Beber en esta fuente de enemistad común significa embriagarse de un “enrique-ser milanezco” que va desde el título mismo del volumen, hasta los detalles más profundos de sus crónicas de “tanta fidelidad acuartillada”.

Cree saber este cronista por qué lo abandonó su musa azul: “por descubrir indiscretamente sus secretos cuando su esencia misma es el misterio”. Tanto Del humor y otros demonios, como De todo un paco, Musas mozas y Un verano allá en Belice -cuatro partes divididas- no prescinden de la crónica ni de sus atributos sensitivos. Regalan pues: relatos a la par de comentarios; interés humano; lenguaje con alas poéticas; así como descripciones que pintan contextos y personajes (1), no solo con palabras y hechos, sino también con creatividad y otros aperitivos intelectuales. Una tradicional “completa”, hecha a la medida del cubano, con sazón diferente: comino puntual y auténtico ají; pero ojo, recetas exclusivas de un mercado con seudónimo, “el milanezco”.

Recursos linguoestilísticos por doquier: metáforas, símil, anáforas, prosopopeyas, sinestesias, sinécdoques, paradojas, quiasmos y aliteraciones que vienen al caso en esta “hambre” insaciable del “hombre”.    

Y si de juegos se trata, los calambres no faltaron. Se impone el estilo auténtico del “ser-enrique” para lograr, raras veces visto, un sabroso ardid a través de la redundancia. Así, como cuando “los días van gastando el almanaque, de almanaques preñados de ajenos recuerdos y recuerdos que han muerto no recuerda cómo”. Elegancia, ese su don, sin límite a los juegos de palabras, o al uso de cacofonías “ruborizadoras”.  

Imposible simplificar la obra a uno o varios temas cuando ombligorredundancia, maríamente Loynaz, la desciencia y Platero y Shrek, lo dicen todo o casi todo de estas cuartillas inventadas para reflexionar y soñar. No se limita a temas como la moda, las guerras, la economía u otros. Hay espacio para el sentimentalismo; el periodismo real, cubano y extranjero; la historia; las madres; la vida, que como este libro, pretende ser vivida/o.

Podría resultar difícil concluir la lectura sin antes suplicar un permiso abstracto al León “premiado en numerosos certámenes, como los Concursos de Crónica Miguel Ángel de la Torre y el de Periodismo 26 de Julio en el 2011, a lo que se suman sus publicaciones en la revista La Calle del Medio y en el diario Juventud Rebelde” (2). Con los pies sobre la tierra reconozco que mis deseos no son en esta reseña las prioridades, mas anhelé contagiarme del “estilo milanezco” en estas líneas que me propuse enviar a la cocina con mucho respeto y sin embarazo.   

Notas:

(1) Rodríguez Betancourt, Miriam. Acerca de la crónica periodística. Selección de textos. La Habana, Editorial Pablo de la Torriente Brau, 2005, páginas 8, 9 y 10.

(2) Tomado del sitio online: http://camaguebaxcuba.wordpress.com/2012/07/11/se-impone-radio-cadena-agramonte-en-premio-provincial-de-periodismo-pisto-manchego/.

UN MUNDO MÁGICO PARA TUS HIJOS

UN MUNDO MÁGICO PARA TUS HIJOS

Harry Potter, de J. K. Rowling, es un libro de la literatura infantil. Sin embargo, después de 16 años de la primera publicación, sus seguidores no solo son los niños, sino también personas de todas las edades.

Texto y foto:
ANH NGUYEN HAI,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En cualquier tiempo de la historia, los niños siempre son considerados como la semilla de las familias y las comunidades. Por eso, suelen recibir las prioridades de los adultos y los escritores se dedican también a trabajar en una rama interesante de la literatura denominada “literatura infantil”. Entre aquellos, la escritora inglesa J. K. Rowling (su nombre real es Joane Rowling) brinda a los niños un mundo mágico lleno de aventuras y fantasía con su obra más famosa, Harry Potter.

Los niños de todas partes del mundo pueden disfrutar desde su propia cama un viaje hacia el mundo de los magos con una mirada y un lenguaje típicos de su generación. El libro trata de un niño huérfano llamado Harry Potter, que tiene una cicatriz en  forma de rayo, criado por sus tíos Dudley en el suburbio de Londres. Al cumplir once años de edad, se integra a la escuela de hechicería de Hogwarts, donde se presentan los profesores mágicos de distintas disciplinas, especialmente, el director de la escuela, quien siempre cuida a Potter, Albus Dumbeldore.

Ahí encontró a sus dos mejores amigos Ron Weasley y Hermione Granger, y luego Potter descubrió la verdad de la muerte de sus padres. A partir de ese momento, el grupo de amigos pasan los siete años juntos en la escuela, enfrentando a la banda oscura encabezada por el asesino poderoso Voldemort en varias situaciones peligrosas. Sin embargo, al salir de los momentos difíciles luchando juntos, la amistad de los tres se estrecha cada día más.

El lenguaje que se usa en la novela es muy sencillo, entendible para todas las edades y también se crea en él un mundo lleno de colores brillantes y fascinantes.

La serie del libro contiene siete obras, debido a los siete años del protagonista en el colegio. La primera se publicó en el 30 de junio de 1997 por la Editorial Bloomsbury, en Inglaterra, y en Estados Unidos el 1 de septiembre de 1998 por la editora de Scholastic Corporation. Luego, triunfó en todo el mundo y, por tanto, se tradujo a más de 65 idiomas.

Los lectores juveniles no sólo gozan de leer la obra escrita sino también tienen la oportunidad de disfrutar los audiolibros, videojuegos y hasta una saga de películas interesantes basadas en el mismo tema. Además, la autora promete a los niños aficionados que escribirá una enciclopedia sobre el mundo mágico de Harry Potter, que esto no forma parte del libro oficial. Y de eso, las ganancias del libro serán donadas para los infantes humildes en todo el mundo. 

Harry Potter ha obtenido numerosos reconocimientos como el Premio del Libro Británico y Premio al Mejor Libro Infantil de Inglaterra, pero sobre todo, ha ganado el amor de los niños de todos los países. La obra no sólo trajo la máxima fama a J. K. Rowling sino también hace que se concentre más el público en la literatura infantil.