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Isla al Sur

Reportajes-Trabajos docentes

CHOFE, ¿ME PUEDE ADELANTAR?

CHOFE, ¿ME PUEDE ADELANTAR?

Aún  cuando una gran parte de la población capitalina se transporta en botella, un buen número de choferes estatales se niegan a montar pasajeros en los semáforos y a parar en los puntos de transportación  alternativa.

RACHEL DOMÍNGUEZ ROJAS,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

Llevaba un tiempo más prolongado que el normal en el semáforo de 41 y 42 pidiendo botella, y como tenía necesidad de llegar temprano a casa no esperé el P4...

Estaba a punto de desistir y ejercitar las piernas un buen tramo, cuando se detuvo delante de mí  un auto blanco con chapa amarilla aunque ya estaba la luz verde. Me quedé por unos segundos sin saber cómo reaccionar... una muchacha me hacía señas con la mano. No dudé y logró arrancar antes de que se pusiera la roja. En el camino, me dijo que siempre trataba de adelantar a las mujeres que veía en los semáforos, con los hombres le daba un poco de temor cuando iba sola, pero siempre recordaba que ella "no nació manejando" y también cogió botella (y mucho sol).

Este incidente me hizo reflexionar, porque para nadie es un secreto que el número de mujeres que manejan y que acostumbran a dar botella es bastante reducido, más aún el de las que se ofrecen solas a hacer el favor. "Todas las mujeres deberían hacer lo mismo", decía, y coincido con ella, ¿por qué no pensarán así todas las féminas que manejan? De esa manera siempre podría llegar temprano a casa.

De botella en botella se llega a Marsella

El acto de hacer autostop en algunos lugares es realizado por el sentido de la aventura de no saber dónde se estará al final del día, incluso se considera como un deporte en Europa del Este, principalmente en Rusia y Lituania, donde se hacen competencias y existen grupos que se reúnen periódicamente con equipos y accesorios típicos y  ¡hasta escuelas de autostopistas!

El primero de los  clubes de este tipo fue el San Petersburg Autostop League, fundado en 1977. A este, poco después, se sumaron la Escuela de Autostop y la Academia de Viajeros Libres, ambas de Moscú, y el Club de Autostop de Vilnius, Lituania. Estas sociedades con el avance tecnológico fueron creando sus propias páginas en Internet, las que les permitieron comenzar a coordinar actividades y eventos en todas partes del mundo.

Por ejemplo, entre 1992 y 1993 el ruso Alexey Voroy realizó el primer viaje alrededor del mundo "en botella", más sofisticada, claro, ya que además del automóvil, utilizó también barcos y aviones, para lo cual, sin duda, debió necesitar de una gran diplomacia y una efectiva comunicación, ¿se imagina pedirle un aventón al capitán de un avión?

Que no paguen justos por pecadores

"Es una cuestión de solidaridad, muchos de mis compañeros no dan botella a nadie; en lo personal, me da pena decir que no cuando puedo adelantar a alguien", declara Alberto Jacomino, chofer de 42 años.

"Todos los días cojo botella, siempre es más rápido que la guagua, pero cada vez te encuentras con más choferes que ni siquiera te responden, de repente te quedas en el medio de la calle hablando sola y resulta penoso", cuenta Carol Muñoz, estudiante de la Facultad de Comunicación.

Realmente muchas de las declaraciones de este tipo se pueden encontrar en casi todos los semáforos de la ciudad, el problema de algunos conductores estatales es el de olvidar que el vehículo asignado no es propiedad privada y tienen la obligación moral de prestar ayuda a la sociedad con los medios que le pertenecen.

"Muchos choferes resultan a veces groseros, cuando tienen que detenerse con la luz roja, viran la cara contrario a la acera, y si los llaman se hacen los desentendidos como si uno fuera invisible, a veces frenan justo en el límite de la calle, de modo que cuando camino para pedirle el favor, ponen la luz verde y arrancan a toda velocidad", añade Claudia Díaz Montesino, estudiante de Sociología en la Universidad de la Habana.

Todo esto es cierto, pero la solidaridad y la educación formal es algo que no solo el timonel de un auto debe tener en cuenta; ellos, los que sí dan botella,  también han tenido malas experiencias con los pasajeros a bordo, y si bien esto no es excusa para dejar de ayudar al prójimo, no es menos cierto que cobra su dosis de recelo y desencanto.

"Por querer llevar a más personas y dejar montarlas en la parte de atrás, me han robado herramientas con las cuales trabajo y de las que soy responsable; una vez me llevaron una cámara fotográfica por bajarme a echar gasolina y dejar a la persona que llevaba dentro montada, me vine a dar cuenta cuando llegué a la casa y ya no podía hacer nada", refiere un trabajador de ETECSA que me recogió en el semáforo de 23 y 26.

Además de esta situación, hay quienes no lo ven como un gesto de solidaridad, se montan con paquetes y manchan los asientos o tiran las puertas de los automóviles como si ninguna sirviera... y qué decir de la manera de "pedir el favor" de algunas personas.

Claro, nada es absoluto y no pueden pagar justos por pecadores. En el asunto influye mucho la conciencia de la persona que maneja sobre la situación del país con respecto al transporte, principalmente por el déficit y el deterioro del parque automotor y el aumento del precio del combustible.

¿Llevar o no llevar?, ahí está el problema

En la década de los años 90 del siglo pasado, el sector del transporte sufrió un proceso de descapitalización severo. Esto dañó a la gran mayoría de las empresas, las cuales optaron por la adquisición de medios que garantizaran la llegada puntual de sus trabajadores y la agilización de las principales gestiones.

Algunos expertos de la economía cubana afirman que en el año 2006 se calculó una gran desproporción que perdura hasta hoy; cada día cerca de un 20% de las personas que se transportan en la capital (lo que significa alrededor de 120 mil pasajeros), lo hacen en 3 500 ómnibus de sus empresas, mientras que el 80% restante se mueve en 330 vehículos aproximadamente.

Por esa razón, existe una resolución del Ministerio del Transporte que obliga a todos los choferes del país, que viajen con los vehículos vacíos o con su capacidad a medias, a transportar pasajeros tanto al comenzar los viajes como al término de ellos.  

Juan Elizastigui Figueroa, especialista en la Dirección de Transportación de Pasajeros del Ministerio del Transporte, comenta que casi todas las empresas tienen establecido un sistema de sanciones y de estímulos, aplicados a los choferes en dependencia de su actitud con respecto a la necesaria resolución, y constan de medidas que van desde la separación del cargo, hasta la ganancia del 10% de los ingresos recaudados.

Aún así, vemos muchos de los vehículos que deben detenerse pasar de largo, y vacíos, frente a los puntos de embarque. Algunos argumentan que el uso intensivo trae como consecuencia el desgaste y la decadencia del estado físico de dichos transportes, pero la realidad coloca esas cuestiones en un segundo plano, ya que lo principal es no "hacerse el sueco" ante una parada llena de personas necesitadas de llegar a sus destinos.

Los encargados de controlar el cumplimiento de esta disposición son el cuerpo de inspectores públicos, GETA (Grupo Estatal de Transportación Alternativa), quienes han sido bautizados como "los azules" y que, explica Elizastigui, cumplen la misma función que los conocidos amarillos en el resto del país.

Los vehículos estatales tienen la obligación de detenerse en los puntos habilitados para este fin, los cuales se han convertido en una especie de botella estatal, pero desgraciadamente, según declaraciones de Regino Valdés Sánchez, jefe del GETA en Ciudad de La Habana, el pasado año el  12,5% de las veces los choferes no pararon.

Vladimir Delfín Valdés Hernández, inspector del punto 38, en 23 y 26, ayuda a transportar de 800 a 1 000 personas todos los días, lo que alivia la congestión de viajeros que suelen aglomerarse en esa parada; pero también diariamente reporta alrededor de 25 vehículos de choferes que ni siquiera se molestan en detenerse, lo que significa alrededor de 700 al mes y 8 400 al año; algunos se repiten bastante seguido, como son los autos estatales de chapa HSY 159 y  HAJ 523, que por mucho que los notifique continúan cometiendo la indisciplina.

"He tenido algunos incidentes desagradables con choferes que se pasan en los malos tratos, incluso con las personas que deben transportar, pero también ha habido particulares que se detienen voluntariamente y se ofrecen para llevar a alguien sin tener la obligación legal de hacerlo", comenta Vladimir.

Las cifras muestran mayoritariamente el espíritu de solidaridad identificado en muchos cubanos, pero no es suficiente. Hay que seguir luchando por crear una conciencia sólida y ayudar a solucionar el problema, no solo por el cumplimiento estricto de la ley, sino por el apoyo, siempre agradecido, a todas esas personas que intentan llegar a algún lugar, como dice el dicho... haz bien y no mires a quien.

"La nueva generación es más atrevida"

"La política educativa con respecto al tema que desarrollan los medios de comunicación, tanto para quienes cogen la botella como para los choferes, y la necesidad que tienen las personas de llegar a tiempo a todas partes, influyen mucho en el auge que ha cobrado esta vía de transportación", explica la socióloga Maydelín Souto, de la Facultad de Sociología.

Además, median otros factores importantes como el desgaste del transporte público, las tarifas elevadas de los taxis estatales y particulares y el crecimiento territorial y poblacional de la ciudad. La concentración de servicios importantes en la capital (aeropuertos, hospitales, cines y teatros, fundamentalmente) es una de las causas principales del aumento de la población flotante, personas que viven un corto período de tiempo en la ciudad y que igualmente forman parte del flujo de movimiento dentro de ella, opina René Cárdenas, también sociólogo.

"Por otro lado creo que el elemento subjetivo repercute mucho en este asunto; la nueva generación tiene más sentido de independencia, es más arriesgada. Como resultado de la Revolución hemos logrado eliminar muchos tabúes y prejuicios y se ha logrado formar jóvenes más capaces y autosuficientes, en el sentido de que saben valerse por sí mismos", considera Cárdenas.

Pero no sólo los jóvenes piden botella, también las personas adultas consideran valiosa esa manera de trasladarse de un lugar a otro. Para los trabajadores las distancias muchas veces representan verdaderos retos.

"Yo vivo sola con mis dos hijos de 6 y 8 años, en Alamar. Pedir botella se ha hecho imprescindible para mí, ya que de otra manera nunca me daría tiempo a recogerlos en la escuela ni a llegar temprano al trabajo", comenta  Julia Mendoza, cuyo centro laboral se encuentra en el Vedado.

Ciertamente, en una sociedad todos necesitamos de todos, y la solidaridad entre nosotros mismos no se puede imponer con leyes, invariablemente está en la conciencia colectiva, tanto de los que van delante de un timón como de los que solicitan ayuda; ambas partes deben considerarse y respetarse para el mejor funcionamiento de esa relación tan cotidiana.

La muchacha que me brindó su ayuda espontáneamente es un buen ejemplo a seguir, esos actos de generosidad no se olvidan y yo siempre le estaré agradecida. A lo mejor algún día nos volvemos a encontrar y entonces sea ella la que necesite de mi apoyo.

Recuadro 1.

Autostop

El autostop, o botella como se conoce en Cuba, es una práctica frecuente en todo el mundo, generalmente en las carreteras que rodean las grandes urbes. En muchos países es común que el autostopista, denominación que aparece en numerosos escritos didácticos, estire el brazo hacia la calle con el pulgar levantado, aunque hay lugares donde se utilizan otros tipos de señalizaciones.

Por ejemplo, en Israel, se apunta al camino con el dedo índice; en la India, la mano es agitada con la palma para abajo; y en Sudáfrica, se enseña la parte trasera de la mano don el dedo índice levantado. También es frecuente sostener un cartel con el nombre del destino escrito en él, eso facilita que el conductor no tenga que detenerse para saber hacia dónde se dirige la persona.

Lo que en Cuba es conocido como "coger botella", recibe varias denominaciones en América Latina: "hacer dedo" en Argentina, "jalón" en Guatemala, "bote" en Panamá, "pon" en Puerto Rico y "echar dedo" en Colombia, entre otros ejemplos. Sólo que en nuestro país lo único diferente no es la denominación, sino el motivo.

FICHA TÉCNICA:

TEMA: La transportación alternativa, tanto estatal como individual.

TESIS: A pesar de la grave situación que tiene el país en el sector de transporte, muchos choferes evaden la obligación de parar en los puntos de transportación alternativa o, sencillamente, de dar botella y contribuir con las personas más afectadas por este problema.

TIPO DE TÍTULO: Genérico

TIPO DE ENTRADA: Anecdótica

TIPO DE CUERPO: Por bloques temáticos

TIPO DE CIERRE: Moraleja o instancia a la acción

ESTRATEGIA DE FUENTES:

Activas:

-Juan Elizastigui Figueroa, especialista en la Dirección de Transportación de Pasajeros del Ministerio de Transporte

-Maydelín Souto, Socióloga y Profesora de la Facultad de Historia

-René Cárdenas, Sociólogo y Profesor de la Facultad de Historia

-Chofer de ETECSA

-Alberto Jacobino, chofer

-Claudia Díaz Montesino, estudiante de la Facultad de Historia

-Carol Muñoz, estudiante de la Facultad de Comunicación

-Vladimir Delfín Hernández, inspector popular de transportación alternativa

-Encuesta sobre el conocimiento de la ley que obliga a los vehículos de centros laborales a parar en los puntos de embarque (100 personas)

-Encuesta a choferes (10)

-Encuesta a personas cogiendo botella (12)

Pasivas:

-Artículos publicados en Bohemia

-Entre el autobús y el autostop, Patricia Grogg, 2004

-La ley y el orden en el transporte, 2007

-La pirámide invertida, Caridad Caribello y Dalia Reyes García, 5-04-2007

-Mover más y mejor, Dalia Rodríguez, 2006

-Nota de El País (Uruguay)

-Gobierno admitió colapso del sistema; hacer dedo es mejor, The Associated Press

-A dedo o en camello, o en esa guagua (va)llena, Orlando Sentinel

-En Cuba, la mejor manera de viajar es a dedo, 2007

DESNUDARTE

DESNUDARTE

Influencia de los tabúes de la sociedad cubana en la apreciación del desnudo artístico en el teatro.

ANA LEYVA DEHESA,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

Ella nunca había asistido a una función teatral, pero ahora que ya tenía edad lo disfrutaría como tanto había soñado. Sin dudar se decidió por La Celestina, de teatro El Público, dirigido por Carlos Díaz, obra más comentada en la ciudad en ese momento.

Al llegar, la emoción de la actuación en vivo la tenía ansiosa por entrar y sentarse en su butaca. Cuando por fin estuvo acomodada en el asiento, las luces se apagaron y comenzó la función. Vio jóvenes desnudos de cuerpos hermosos, otros vestidos actuando maravillosamente; había un hombre que hacía de mujer, otro que gustaba de los de su mismo sexo, y una prostituta. Degustó una puesta en escena de cuerpos, erotismo, deseos, mezclados en una historia de intervenciones en un amor imposible.

Fascinada con el teatro, comentó lo experimentado con todos, y se declaró público permanente de la compañía.

Él era espectador asiduo a los teatros de la ciudad, había visto casi todos los clásicos cubanos e internacionales presentados en La Habana. Al anunciarse el estreno de La Celestina consiguió estar en la primera función. Logró, además, sentarse en las primeras filas. Una vez recostado en su puesto y oscuro el ambiente, se dispuso a disfrutar de la puesta, como siempre. Entonces Calisto, personaje masculino principal de la obra de Fernando de Rojas, apareció en el escenario sin ropa; un hombre estaba insinuando a otro tener relaciones sexuales; una mujer  se vendía  mostrando sus senos. Todo le pareció  indecente, se levantó y no volvió más a El Público.

¿Por qué?

Estas dos historias son solamente variantes del posible comportamiento de las personas al enfrentarse al desnudo en el teatro. El segundo caso, es mayoritario dentro de la población cubana, y es que la idiosincrasia  de los habitantes de nuestra Isla no tiene únicamente las cosas buenas que siempre se mencionan: gracia, simpatía, desenfado, vivacidad, sensualidad, amabilidad, sino también muchos tabúes y estereotipos condicionados por la formación y las costumbres, que impiden, en diversas circunstancias, apreciar el arte del desnudo.

``El cuerpo humano no representa lo mismo para todos. Hay niños o niñas que cuando entran a una  habitación de su casa y encuentran a un adulto desvestido, este arma un caos como si hubieran violado lo más sagrado, esa vivencia hace que el infante tome el desnudo como algo prohibido; mientras, aquel que lo comprendió normalmente tiene una mayor posibilidad de apreciarlo en toda su belleza, sin verlo como ¡qué barbaridad!, ¡qué pena!``, afirma Ofelia Bravo, psicóloga del Centro Nacional de Educación Sexual.

Las reacciones que evidencian tanto esos prejuicios como su influencia en la posibilidad de valorar el nudismo, fundamentalmente teatral, las observan habitualmente los actores y el director de la compañía de teatro El Público.

``Cuando un actor se desnuda la gente se pone nerviosa, se altera, siente pena, la pena ajena porque alguien está quitándose la ropa delante de todos  y uno también lo ve``, señala la  actriz  Mónica Guffanti. 

Carlos Díaz gusta de ver el movimiento de los espectadores durante sus puestas, y comenta que las personas no gritan, ni se excitan, pero se asombran mucho ante la desnudez.

``He advertido, cuando estoy actuando, que una pequeña parte del público se levanta y se va. No al primer desnudo, pero lo hacen, y son generalmente personas mayores de 40 años. Aquí veo los que llegan y se marchan, pero imagino que muchos ni se atrevan a llegar``, declara Sergio Fernández, joven actor de la compañía.

Mientras en el cine o desde la casa, mirando una  pantalla, el cuerpo humano desvestido a muchos parece algo normal, por el hecho quizás de que no es real en el tiempo y espacio que lo observan, cuando van al teatro, aunque se presente una escena similar, piensan que es innecesario y consideran la puesta como indecente o provocadora.

``El que creció viendo el desnudo como problemática, tiene vivencias y actitudes con respecto a esa manifestación artística, muy diferentes al que durante su desarrollo lo incorporó como algo natural``, reafirma la psicóloga Ofelia Bravo.

La necesidad

El hecho de considerar el desnudo como una prohibición siempre que esté fuera de las normas de convivencia establecidas, propicia a su vez que se desee, justamente por ser una negativa.

``En Cuba, la persona que quiera ver desnudos tiene muy pocas opciones. No hay playas nudistas, saunas, gimnasios participativos. Eso no forma parte de nuestras costumbres, por tanto la única asociación que se hace con el desnudo es de excitación. Pocas son las personas que ven en él valores artísticos, y admiran la belleza del cuerpo humano sin intereses sexuales. En esa capacidad de diferenciación, de apreciación, es donde influye la crianza``, puntualiza Ofelia Bravo.

Quizás por esa necesidad, el teatro de Carlos Díaz cuenta con muchos admiradores jóvenes. ``Les da licencia, permiso, desde la cultura, desde lo no censurado, para ver hombres y mujeres desnudos, posibilidad que de otra forma no tendrían``, comenta la psicóloga.

Una estudiante de técnico de nivel medio en Informática, Olaysi Pérez Machado, de 18 años, cuenta su experiencia: ``Fui por primera vez a ver La Celestina con 14 ó 15 años, a espaldas de mis padres, pues en mi casa los temas de sexualidad eran bastante delicados. Solo había visto escenas eróticas en el cine, y me atraía la idea de tener una vivencia real. Me aportó otras sensaciones y puntos de vista. Busqué otras experiencias con ese tipo de arte y ahora me resulta totalmente normal, es algo que disfruto por su valor artístico, y el teatro de Carlos Díaz, sin dudas, hizo caer la balanza".   

El propio director dice que ``a  gran parte del público le gusta ver personas desnudas, porque tienen problemas de comunicación al respecto. La gente necesita la confrontación. Tanto nuestras  puestas en escena de  La Celestina, de Fernando de Rojas, La puta respetuosa, de Jean-Paul Sartre,  como en Las relaciones de Clara, de Dea Loher, el  espectador puede verse tal y como es.´´

La necesidad que sienten, principalmente los jóvenes, de relacionarse con su sexualidad, algunos la han encontrado asistiendo a esas tres obras. Aunque en un principio van por la curiosidad de lo erótico, muchos siguen visitándolo por la espectacularidad de la puesta, tanto en las actuaciones como por la interacción directa que se establece entre obra y público.

``Fui  a  una  de  las  últimas  funciones  de   La ramera respetuosa  porque mis amigos comentaban que la obra era muy buena, y  yo sabía que encontraría desnudos. Nunca los había visto en vivo. Realmente no hallé motivos de excitación, pues el erotismo tenía en cada momento su mensaje. Creo que seguiré asistiendo a El Público pues me gustó su estilo``, declaró  Alejandro Wong, de 17 años, estudiante en talleres de dibujo.

``Cuando entré por primera vez a una obra de El Público quedé  muy impresionado, pero entendí que era una forma más de hacer teatro, y que podía ir a ver ese tipo de puesta sin el pensamiento   de obtener deseo sexual. El desnudo es una expresión artística más, es trasmitir  un mensaje usando el cuerpo. Siempre que esté bien presentado, lo disfruto, como es el caso de La Celestina, La puta respetuosa y Las relaciones de Clara``, expresó Alejandro Ruiz,  estudiante de Periodismo de la Universidad de La Habana.

Lo natural, según la necesidad

Como los casos anteriores existen muchos, pero no se puede obviar que otras personas, aunque en menor proporción, van exclusivamente a mirar gente desprovista de ropa, cosa que, dadas las prohibiciones y los tabúes, es comprensible.

``Hay quien va a gozar el desnudo. En Las relaciones de Clara,  después de esas escenas, algunos se marchan, y es triste que asistan por tal motivo``, comenta la actriz Mónica Guffanti.

Según la  psicóloga Ofelia Bravo, ``las personas que acuden a ese tipo de puesta en escena buscando el desnudo, no necesariamente tienen trastornos sexuales o psicológicos, simplemente no encuentran otra opción para ver algo que les agrade, les complazca. Eso no quiere decir que tendrán una conducta agresiva con otra persona, o algo por el estilo. Todos, en algún momento, podemos sentir ganas de observar la desnudez de otro, es  natural y no significa que seamos corruptos. ``

Con respecto a esto, hay una frase del filósofo y economista británico, John Stuart Mill, en su ensayo Sobre la Libertad (1859), que dice: ``La única limitación de la conducta de cualquier persona, de la cual es responsable ante la sociedad, es la que afecta a los demás. Sobre sí mismo, sobre su cuerpo y su espíritu, el individuo es soberano``.

``No obstante, aunque no aprecien los valores artísticos, al final, reciben la obra, y es una forma de entrar al teatro. Cuando La Celestina asistió gran cantidad de público a ver el desnudo y el espectáculo, pero estaban ahí, y vieron la obra, y después volvieron, así, los que no conocían lo que era, fueron atraídos una y otra vez``, continúa Guffanti.

Para aplicar

Cada humano nació sin ropa, y esa es la forma más pura, indefensa y bella de nuestra condición. Entonces ¿por qué ocultarla? No se está hablando de andar desvestidos en la calle, sino de aceptar que todo lo erótico, sensual que venga del cuerpo, no es pornografía, ni es indecente. El teatro es arte, y si está bien llevado es una forma de educar a la población.

``Yo creo que el desnudo es el mejor traje que puede llevar un ser humano. Verlo naturalmente mejora a la gente. Todos necesitan superar cosas con respecto a su sexualidad``, comenta Carlos Díaz.

``Siempre que esté bien manejado  en el teatro, creo que es una magnífica vivencia, sobre todo si se pretende enseñar a la población el valor de este como arte, como parte de nuestras vidas. No hay que temerle al desnudo``,  apunta Ofelia Bravo.

Cuanto más se hable del tema y se tome como lo que es, algo totalmente normal, mejor se practicará. Y como dice Ricardo Arjona, la naturaleza no se equivoca, si te hubiese querido con ropa, con ropa hubieses nacido.

FICHA TÉCNICA:

Tesis: la influencia de los tabúes de la sociedad cubana en la apreciación del desnudo en el  teatro.

Tipo de título: llamativo

Tipo de entrada: anecdótica

Tipo de cuerpo: de bloques temáticos

Tipo de cierre: de conclusión

Estrategia de fuente:

Ofelia Bravo, Psicóloga del Centro Nacional de Educación Sexual

Carlos Díaz, director de la compañía El Público  

Mónica Guffanti, actriz de la compañía El Público  

Sergio  Fernández, actor de la compañía El Público

Jóvenes que han asistido a las puestas en escena.

Fuentes documentales:

Revista Tablas

Revista La Jiribilla

Publicación  Entre Telones

Artículos varios

ESPERANDO EL DESPERTAR

ESPERANDO EL DESPERTAR

En Pinar del Río el Centro Argeliers León. Documentación e Información Musical, único de su tipo en Cuba, espera hace casi un año el fin de su reconstrucción.

ONAISYS FONTICOBA GENER,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación de la
Universidad de La Habana.

Por muchos siglos se creyó que el ave Fénix era un ser inmortal con la capacidad de renacer de sus cenizas. Según el mito, cada 500 años el Fénix se quemaba por completo y luego renacía de un huevo puesto por él y que había empollado durante los tres días previos a su muerte.

Para el hombre, esta leyenda devino símbolo de renacimiento físico y espiritual; y aunque ya no crea en aves Fénix, al menos no tan literalmente, aún mantiene confianza en el florecimiento de todo cuanto observa a su alrededor.

Es por ello que casi un año de espera no ha podido amedrentar la esperanza del pueblo pinareño de ver completamente restaurada una de las joyas de la cultura cubana que atesora la más occidental de las provincias: el Centro Argeliers León. Documentación e  Información Musical, único de su tipo en el país.

El comienzo

La idea de  crear un lugar como este, destinado principalmente a la gestión del patrimonio musical de la provincia, y también de toda Cuba, nace de la autoría de su actual director, José Elpidio Gómez, pues “se estaba perdiendo de la memoria histórica mucho de lo relacionado con el quehacer musical”, precisa. 

Fue así que el 14 de abril de 1998, en una pequeña habitación del Centro Provincial de la Música de Pinar del Río, se instaura una Sala de Información que contaba solo con 50 partituras archivadas y que luego sería reconocida como Sala de Documentación, dado el vertiginoso incremento de los fondos musicales.

Es por este mismo motivo que en el 2004 se concede al proyecto un nuevo local, aunque no en buenas condiciones estructurales, ubicado en la calle Martí, la más importante arteria de la capital pinareña.

“Ya me habían advertido que el lugar no estaba muy bueno, pero aún así decidí que lo mejor era trasladarnos porque ya el otro nos quedaba pequeño y temía que las piezas se dañaran. Se tendría que reparar durante la marcha”, comenta Elpidio.

El sitio contaba con espacio suficiente para establecer cuatro salas de exposiciones, una para la consulta del material archivado y otra para audiciones.

Una vez instalados en la nueva morada, la otrora Sala de Documentación se convierte en el Centro Argeliers León. Documentación e Información Musical, nombre que adquiere en honor al notable músico y etnólogo cubano.

Mirando adentro

Actualmente el Argeliers León cuenta con miles de partituras, muchas de ellas manuscritas que datan, incluso, de 1811. A esto se suman libros de música, métodos, soportes sonoros, fotos originales y fotocopiadas de notables figuras de la música cubana y extranjera, e instrumentos musicales antiquísimos.

La mayor cantidad de fondos personales existentes en el mundo de la reconocida cantante Rita Montaner también se encuentran en dicho local, desde manuscritos originales hasta el traje con que Interpretara la puesta en escena de la zarzuela Cecilia Valdés que compusiera para ella Gonzalo Roig.

“Son tantas las piezas que se poseen aquí de Rita que se puede articular una sala de exposición durante diez años sobre ella, cambiar los objetos anualmente, y aun así, estos no se repetirían”, explica Elpidio.

Igualmente se conserva el mayor conjunto de fondos personales de las destacadas figuras pinareñas Polo Montañez y Pedro Junco, este último autor de Nosotros, de quien se acopian manuscritos, cartas y su diario personal.

Obras y objetos pertenecientes a Aldo Carrazana, Néstor Pinero Cruz, José Manuel Caleyo, Jacobo González Rubalcaba y Alfredo Solís también se atesoran en el Centro, además de una curiosa grabación inédita que data del año 1963, en la voz de Benny Moré, el Bárbaro del Ritmo, cuando se encontraba ya convaleciente de su enfermedad.

Tesoros encofrados

Producto del mal estado del local donde se encuentra el Argeliers León, la muestra al público del material que este reúne ha sido imposible exponerla, viéndose todas las piezas confinadas a un almacén dentro de la propia obra en reconstrucción, no siendo exhibidas nunca desde su traslado.

“Las condiciones para conservar las obras que posee el Centro son las más aceptables dentro de nuestras posibilidades, pero no las suficientes”, comenta Elena Guevara, encargada de Relaciones Públicas en dicha institución.

Para mantener el mayor volumen de piezas en buen estado se colocaron las obras de carácter patrimonial en cajas con un PH neutro, las cuales controlan su grado de acidez e impiden el deterioro, pero desafortunadamente, estas no cubren todo el material archivado.

Cierto es que antes de su almacenamiento todas las obras fueron atendidas y restauradas, y hasta el momento ningún valor se ha perdido; pero la humedad y el calor, típicos de nuestro clima, unidos al polvo generado por la construcción, no serán factores muy propicios para aplazar su deterioro.

¿Tiempo de terminar?

Desde junio del 2006, el Centro Argeliers León. Documentación e Información Musical vio el inicio de lo que sería su completa restauración, y aunque ya hace casi un año que la faena comenzó, aún espera pacientemente su fin.

“La falta de personal es la primera traba que ha hecho que la obra no haya avanzado según el ritmo que se necesita”, refiere Elpidio.

Actualmente la provincia no puede cubrir la reparación del Centro dada la demanda de personal calificado para otras labores de construcción en las obras de la Batalla de Ideas, así que la propia institución ha tenido que buscar personal calificado para trabajar en las labores de reparación.

La cantidad de personas que ha podido contratar con su presupuesto no es la suficiente para que el trabajo marche a un ritmo acelerado, a lo cual se une la ocasional carencia de materiales producida, fundamentalmente, por la falta de transporte para los mismos.

La fecha para la conclusión del la obra no está prevista y aún yace engavetado, en el buró de Elpidio, el proyecto de diseño del Argeliers, esperando ser realizado.

Consecuencias de la inactividad

“Antes de comenzar la reconstrucción, realizábamos muchas actividades con el público, pero después que esta comenzó se nos ha imposibilitado continuar con nuestra programación”, apunta Doris Céspedes Lobo, musicóloga del centro.

Conciertos semanales con grupos que interpretaban las partituras archivadas, eran patrocinados por el Argeliers; así como, en colaboración con la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), se dedicaba el  espacio “La bella cubana” a las mujeres ya jubiladas que durante su vida se mantuvieron estrechamente vinculadas a la música.

Como Unidad Docente de la Universidad de Pinar del Río, se impartían conferencias pedagógicas y metodológicas de música a los estudiantes, las cuales también eran ofrecidas a alumnos de la Escuela Instructores de Arte (EIA) de la provincia.

Se realizaban, además, actividades con los niños y se colaboraba con el club “Amigos de la Música”, adscrito al Centro, para la gestión de Información musical.

De estas funciones, solo se continúan realizando las de carácter pedagógico y, muy esporádicamente, algunas con el público.

Las consecuencias de la poca actividad producida en el Centro, ajena a la voluntad de sus trabajadores, no se han hecho esperar: la mayor parte del pueblo pinareño desconoce su existencia, y qué decir del resto del país.

Noel Castillo López, pinareño, estudiante de Arquitectura, manifiesta: “Nunca he oído hablar de ese lugar”, igual opinión a la que  formulan Jhosvany Lorenzo, habanero, abogado; y Fernando Martínez, bayamés, estudiante de Periodismo. Esto solo por citar unos ejemplos.

Tal pareciera que el Argeliers hubiese desaparecido pese a estar ubicado justo en el centro de la cuidad. Y es que cómo percatarse de que en ese lugar existe una de las joyas que la cultura cubana debiera tener como más preciada si las paredes desmanteladas y el polvo acumulado casi no lo dejan entrever.

Mas, a pesar de las dificultades, Pinar del Río aún sigue esperando el despertar de uno de los hijos que vio nacer, pues haciendo gala de la máxima shakespereana  “Aunque tropieces no desistas de tu propósito”, podrá vencer los contratiempos y verá, por fin, renacer entre sus cenizas el Fénix sonoro que callado se oculta en la calle Martí.

Ficha Técnica:

Tipo de reportaje: Estándar.

Tema: Centro Argeliers León. Documentación e Información Musical, una joya de la cultura cubana.

Tesis: La demora de la reconstrucción del Centro Argeliers León. Documentación e Información Musical pone en peligro la existencia patrimonial que atesora.

Tipo de Título: Genérico
Tipo de entrada: Analógica
Tipo de cuerpo: De bloques temáticos
Tipo de cierre: De caso

Estrategia de fuentes:

• José Elpidio Gómez, director del Centro Argeliers León. Documentación e Información Musical
• Elena Guevara, Relaciones Públicas del Centro Argeliers León. Documentación e Información Musical.
• Doris Céspedes Lobo, Musicóloga del Centro Argeliers León. Documentación e Información Musical.
• Entrevistas realizadas a personas residentes en distintas provincias del país.
• Sitio Web de la Sala de Documentación (Actual Centro Argeliers León. Documentación e Información Musical.
• Artículo sobre el centro Argeliers León publicado en el sitio Web del canal Tele Pinar.


MÚSICA PIRATA, ¿LA OPCIÓN?

MÚSICA PIRATA, ¿LA OPCIÓN?

La piratería musical, entendida como reproducción ilegal de canciones con ánimo de lucro, se ha convertido en uno de los más rentables negocios ilícitos. Hoy mueve un capital superior a los mil millones de dólares. Cuba no escapa a este creciente fenómeno.

WALDO FERNÁNDEZ CUENCA,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

Al caminar por la céntrica calle Infanta no podemos dejar de observar la avalancha de discos que casi en plena calle tocan a curiosos y compradores. Hay de todo, desde la Década Prodigiosa hasta el pegajoso reggaetón. El vendedor da garantías y asegura calidad en su producto.

Cualquiera pudiera pensar que solo tienen la tan demanda música internacional, pero también poseen los muy gustados salseros y trovadores cubanos. Es música ilegítima, pirateada.

¿De donde proviene?

Con la aparición de la tecnología digital, copiar música en gran escala puede realizarse hoy en pequeños espacios y sin grandes recursos. Esto ha posibilitado la aparición de vendedores ilegales en cualquier punto de la ciudad, señala Lucía Cañas, especialista en marketing de la disquera Lusáfrica.

‘'La piratería musical en Cuba es un fenómeno relativamente nuevo, mas tiene causas multifactoriales. Por ejemplo, una de ellas es la política de doble moneda que hay en el país. Crear un disco es un proceso caro y solo se realiza en divisas por lo cual su presentación necesariamente es en esta moneda. El consumidor busca los mejores precios y donde los encuentra es en el mercado negro'', afirma Reynaldo Hernández, gerente de comercio internacional de la disquera BIS MUSIC.

Otra de las causas es la nula oferta discográfica de renombrados cantantes de talla internacional en los establecimientos acreditados para ello. Por ahí se ‘'cuela'' parte de la demanda de discos piratas.   

Por los altos costos de importación y un mercado interno limitado en la adquisición de divisas, estos discos no encuentran salida, por lo cual la política del país ha sido no adquirir tales productos, señala Hernández, comercial de BIS MUSIC, cuya disquera es la única autorizada en la adquisición de música internacional.

Al no existir un mercado en moneda nacional que responda a los gustos de la población, la piratería se convierte en la opción, en la vía que tiene el cubano medio para obtener la música de su preferencia, comenta Lucía Cañas, experta también en marketing para productos de ocio. 

Pirateando la economía

A Carlos Hierrezuelo le fascina las canciones de Ricardo Arjona, posee toda su discografía, pero ninguno de sus CD los compró en la red de establecimientos que ofertan música en la ciudad.

‘'Este cantante, como muchos otros de fama internacional, no los encuentras en ninguna tienda, aparte de los elevados precios para adquirir compactos originales, todos los discos se los he comprado a particulares'', comenta este trabajador de ETECSA.

‘'Yo no te puedo asegurar una cifra, pero vendo bastante mis discos y me compran de todo, solo los turistas pueden con la música original que hay en las tiendas'', asegura Pablo Rodríguez vendedor de discos ‘'quemados'' en Infanta y San Miguel.

Aquí yo siempre encuentro los artistas que me gustan, eso no lo puedo ver en otro lugar, ni mucho menos a estos precios, dice Mileydis Suárez, trabajadora de Copextel. 

Un dato que refleja hasta dónde puede estar afectando el comercio pirata a las compañías disqueras, es la venta anual en la Isla. Según BIS MUSIC se venden más de 100 mil discos vírgenes, volumen superior a lo facturado por todas las casas discográficas cubanas y foráneas acreditadas en nuestro país.

En Cuba no se han realizado estudios profundos sobre esta problemática, mas una simple comparación de las ganancias en los últimos años de la mayor disquera del país, la EGREM, da cuenta de una baja en sus ingresos. ‘'Nuestras ventas minoristas han bajado en los últimos tiempos'', afirma Luis Kedir Moreno, gerente de Comercio Nacional de la casa disquera EGREM.

La piratería es un acto de robo a disqueras, cantantes y productores, una plaga que corroe al mercado internacional del disco, provocándole millonarias pérdidas. Nosotros debemos combatir este negocio, asevera el trovador Samuel Águila. 

Corsarios legales

Gonzalo se muestra tranquilo, le enseña sus CD a cientos de transeúntes que pasan por la concurrida esquina de 42 y 19 en Playa. Increíblemente, posee un permiso legal para su venta.

La legislación cubana actual no contempla este acto como un delito, factor que ha favorecido también el auge de la práctica.

Estamos reelaborando todas las disposiciones actuales en materia jurídica respecto a estos problemas, pero todavía tenemos baches, comenta Yoelis Díaz, asesora legal del Instituto Cubano de la Música (ICM).  

Otro de los problemas que favorece el desarrollo de la reproducción ilegal de discos es la actual política de precios establecida para la venta de los mismos.

‘'Es rígida y estática, no nos permiten rebajar precios a medida que pasa el tiempo y el disco pierde actualidad, no se vende igual un disco acabado de salir al mercado que uno de hace 10 años, esto afecta una mejor venta'', asegura Ernesto Domínguez, jefe económico de la casa discográfica BIS MUSIC.

Aunque a diferencia de otros países, la piratería musical en Cuba no reporta pérdidas millonarias, pero la industria discográfica antillana no puede darse el lujo de permitir semejantes actos ‘'ilícitos''. Es necesaria una revisión de precios, ajustarlos un poco más al nivel adquisitivo del pueblo. Debe aumentar la oferta en moneda nacional, escasa y a veces de baja calidad. Solo así podremos mantener el bien ganado prestigio de la música cubana.

Nota: Algunos nombres han sido cambiados a solicitud de las fuentes.

Ficha Técnica:

Tipo de Reportaje: Interpretativo: porque se basa en la contraposición de fuentes, da una visión lo más abarcadora posible del tema, desde diferentes ángulos. Analiza la situación, perspectivas, origen y consecuencias. 

Tesis del Reportaje: Mostrar la afectación y causas de la piratería musical en Cuba.

Tipo de Entrada: De Sumario

Tipo de Cuerpo: De bloques temáticos

Tipo de Cierre: De conclusión

Estrategia de Fuentes:

Activas:

Especialistas en ventas de las casas discográficas EGREM, BIS MUSIC, LUSAFRICA.

Vendedores de discos piratas.

Compradores de estos compactos.

Especialista Legal del Instituto Cubano de la Música.

Pasivas:

Informe sobre Piratería en el Mundo del Centro de Investigación y Desarrollo de la Música.

Consulta en Internet.

 

EL SÍNDROME DEL SIGLO XXI

EL SÍNDROME DEL SIGLO XXI

De 18 a 22 millones de personas en el mundo padecen de Alzheimer o una demencia relacionada. En Cuba se estima una cifra de 100 000 enfermos, que habrá de duplicarse probablemente para el 2020.

YAIDIMA DIAZ E INDIRA SANTANA,

estudiantes de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

¿Qué más podía pedir a la vida? Se distinguía por su inteligencia, dominaba varios idiomas, representaba a Cuba en el exterior, amaba y era amado, pero el destino decidió jugarle una mala pasada a Roberto. En un momento crucial de su existencia le diagnosticaron una enfermedad incurable: Síndrome de Alzheimer.

Muchas fueron las interrogantes, y ante la pérdida gradual y progresiva de sus facultades mentales, se propuso aprovechar cada segundo en víspera del desenlace final.

Nunca estuvo solo. Su esposa Vilma compartió tristezas y padecimientos, se convirtió en sus ojos y oídos, hasta su palabra. Ha pasado el tiempo, aunque parece que no. Por eso hoy asesora a las personas que se encargan de cuidar a enfermos de Alzheimer, basándose en su experiencia personal.

ELLOS SE TRANSFORMAN

También Ania fue sorprendida. “Lo más difícil no solo fue cuando a mi mamá le diagnosticaron Alzheimer, sino ver las transformaciones en su personalidad. De una mujer fina, educada y presumida se convirtió en otra, violenta y grosera.

“Al principio peleaba, luego me golpeaba. Nada podía hacer para calmarla. Gritaba malas palabras, ofendía a sus amigos. Nos fuimos quedando solas”.

Ania no puede disimular el dolor que le produce ver a su mamá de esa manera: “Es duro, ella me trajo al mundo, me crió, me educó, y ahora vuelve a la etapa de su infancia. A veces me impaciento, no sé qué hacer. Después lloro, me arrepiento.

“Mi vida se ha convertido en un síndrome que la está matando a ella y me está destruyendo a mí. En una ocasión no me percaté de su fuga. Salió de la casa y estuvo tres días perdida hasta que la policía la encontró”.

Dicen que Ania solía sonreír, que tenía nervios de acero. Ahora no consigue dormir por miedo a que su mamá se caiga o se lastime sin que ella pueda darse cuenta.

UNA EPIDEMIA

El Síndrome de Alzheimer constituye la causa mas frecuente de demencia, y dadas las inclinaciones demográficas actuales ha sido denominada ‘’la epidemia del siglo”, por lo que se encuentra entre las seis afecciones incluidas por la Organización Mundial de Salud (OMS) como una prioridad con relación a la Salud Mental. Según estimados, de 18 a 22 millones de personas padecen esta enfermedad o una demencia relacionada.

Con ella emerge el deterioro progresivo de las facultades físicas y mentales de los pacientes, a medida que las células nerviosas (neuronas) y diferentes zonas del cerebro se atrofian. Suele aparecer a partir de los 50 años de edad, y conduce a una situación total de dependencia para poder subsistir.

Los síntomas varían según el enfermo. Por lo general presentan alteraciones del estado de ánimo y la conducta, fallas de atención, olvidos frecuentes, dificultades de orientación, problemas del lenguaje y en tareas habituales, ocultan y disimulan los errores, se sienten limitados e inseguros y pierden la autoestima.

Ellos atraviesan por tres etapas evolutivas: la inicial, donde los síntomas son ligeros, y solo necesitan supervisión; la intermedia, en la cual requieren de alguien que los atienda y cuide, y la final, cuando se tornan totalmente dependientes.

Diversos medios contribuyen al diagnóstico, mas los análisis no son exactos. Se realiza un estudio del cerebro y su funcionamiento, pruebas como resonancias magnéticas y tomografías con marcadores de glucosa, además de otros exámenes.

No existe cura, pero sí tratamientos que intentan reducir el grado de progresión de la enfermedad y sus síntomas. “Roberto y yo caminábamos diariamente cuatro kilómetros y participábamos en todas las actividades que nos fuera posible. Esta ejercitación ayudó a retrasar el descenso”, asegura Vilma.

CUIDADORES SUFREN TAMBIÉN

Aunque Esther Ares Aneses, presidenta del grupo de apoyo a los cuidadores en la Habana Vieja, insiste en llamarlo solamente Síndrome del Cuidador, el denominado Síndrome del Cuidador Quemado o de Sobrecarga del Cuidador indica los devastadores efectos sufridos por aquellas personas que tienen a su cargo un paciente con Alzheimer.

Sucede que las necesidades demandadas por el enfermo superan sus posibilidades, lo cual le provoca un estrés físico y psíquico constante. El resultado es que el cuidador perjudica su salud y bienestar, tanto mental como físico.

Los cuidadores sufren a la par de la familia. Ellos dedican años de su vida a brindar cariño, afecto y cuidados al enfermo; sin embargo, con el avance de la enfermedad éste no será capaz de reciprocar tales sentimientos y, en muchas ocasiones, reaccionará con agresividad y conductas inapropiadas.

Las principales señales preocupantes para un cuidador, según Mayra Díaz Santos, especialista de Primer Grado en Geriatría, son: fatigas crónicas, consumo excesivo de tabaco, alcohol y café, problemas de sueño y de memoria, dificultad para concentrarse, depresión y nerviosismo, hartazgo respecto al enfermo y otras personas, además de palpitaciones, temblor de manos y molestias digestivas.

Díaz argumenta que mientras pasa el tiempo el cuidador comienza a padecer sentimientos encontrados, variables, contradictorios: lo abruma la soledad para afrontar el problema y cuidar al enfermo, está estresado y ansioso, la tristeza lo invade al recordar cómo era antes su familiar antes y pensar lo que le espera, incluso se avergüenza por las acciones que realiza el enfermo, el sentimiento de culpabilidad lo condena por haber perdido los nervios y gritarle.

EL CLUB DE LOS MIÉRCOLES

Para los cuidadores no existe el tiempo ni el modo de distraerse. No se trata de carencia de lugares para recrearse, sino de que siempre piensan en qué puede estar haciendo el paciente, si se cayó de la cama o se lastimó. Para estos guardianes la preocupación por las acciones de sus enfermos es latente.

Por esta necesidad y el empeño de la doctora Lourdes Febles Rodríguez, hace cuatro años se realiza en la Habana Vieja un taller para los cuidadores. Es el único espacio para documentarse e intercambiar criterios, entre ellos y con especialistas.

El último miércoles de cada mes se encuentran en la biblioteca pedagógica Félix Varela. “Esperamos este momento para relajar, aprender y darnos fuerzas”, comentó una de las participantes.

“Tratamos que cada ocasión sea especial. Iniciamos el encuentro con unos minutos de relajación, a veces con técnicas de yoga. Luego intercambiamos sobre el estado de nuestros pacientes. Se imparten conferencias sobre la enfermedad y diversos temas en los cuales estemos interesados. Además, compartimos la lectura de poesías que nos hayan marcado.

“Cada tres meses celebramos un cumpleaños colectivo. Así mantenemos encendida la luz en la oscura noche de sufrimientos en que vemos a los enfermos de Alzheimer, pues la unión nos fortalece”, manifestó la presidenta del grupo de cuidadores.

“Este tipo de terapia grupal permite a cada familiar identificarse con otras personas que experimentan la misma realidad”, asegura la enfermera y colaboradora Yusmila Simpson. A su vez, se produce un fuerte sentimiento de pertenencia y solidaridad. El grupo se convierte en el marco donde compartir problemas y dificultades, y los familiares se sienten comprendidos y apoyados.

EN LA MANZANA DE ORO

El inmenso peligro que constituye este síndrome (tanto para el enfermo como para su cuidador), los constantes estudios que se realizan sobre el progresivo envejecimiento de la población cubana, y el interés de Eusebio Leal Spengler, Historiador de la Ciudad, favorecieron que este taller tenga un lugar propio… muy pronto, en el proyecto constructivo de la Manzana de Oro, en la Habana Vieja.

”Esperamos que se convierta en la casa, refugio y soporte espiritual de todos los cuidadores. Es necesario que todas las personas, e incluso hasta los niños, conozcan las implicaciones de la enfermedad y los cuidados que requiere un paciente con Alzheimer”, declaró Carmen, la secretaria del grupo.

Por hoy las que más crecen son las esperanzas de detener al Alzheimer. Entre tanto, queda un arma: sostener con cariño a quienes padecen esta enfermedad, aprender a cuidarlos. Ya hay un espacio abierto los miércoles: el taller. Mientras, aguardamos por la ciencia. El afecto también lucha contra la epidemia de este siglo.

Nota: Algunos nombres fueron cambiados en este reportaje.

Ficha técnica:

Tipo de reportaje: Estándar.

Tema: Los enfermos de Alzheimer y el Síndrome del Cuidador.

Tipo de entrada: Anecdótica
Tipo de cuerpo: De bloques temáticos
Tipo de cierre: De proyección o futuro

Estrategia de Fuentes:

-Esther Ares Aneses, Presidenta del Grupo de Apoyo de Cuidadores del mal de Alzheimer en la Habana Vieja.
-Doctora Mayra Díaz Santos, Especialista  de Geriatría.
-Yusmila Simpson, licenciada en Enfermería.
-Ania, integrante del taller.
-Vilma, integrante del taller.
-Carmen, integrante del taller.

VALIOSA PINTURA MURAL CLAMA POR SU CONSERVACIÓN

VALIOSA PINTURA MURAL CLAMA POR SU CONSERVACIÓN

Un auténtico mural del pintor Carlos Enríquez se mantiene en la pared de una vivienda capitalina. Con un mínimo de esfuerzos y recursos materiales, esta pieza podría enriquecer los fondos de nuestro patrimonio nacional

MARIO CREMATA FERRÁN,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

foto: ALEIDA HERNÁNDEZ

Aquel imponente mural en la vieja pared me paralizó. Nunca hubiera imaginado tamaña belleza reducida al escaso perímetro de una residencia particular al oeste de la capital. Pero ahí estaba él, aparentemente sereno, burlándose del implacable calendario aunque este resolvió no permitírselo mucho más.

Tal vez por ese motivo me decidí a rastrear la historia del impresionante mural, que si bien no desconocido para algunos, por muchos años ha sido bastante ignorado.

¿Cómo llegó desde tan lejos el artista-propietario del Hurón Azul, y dejó plasmado en una pared de carga un recuento de su más fino y depurado arte, de tan bello colorido, sutiles transparencias y auténticamente cubano?

¿Cuáles eran los nexos -si existían- entre el dueño de la vivienda «privilegiada» y Carlos Enríquez, fiel exponente de la vanguardia pictórica cubana de los años veinte y treinta del siglo XX?

¿Estaríamos en presencia de un bien patrimonial del más alto nivel?

Evocación de un acto de creación divina

En la primera mitad del siglo pasado muchos artistas cubanos, sin desprenderse de su maestría en el uso del pincel, dejaron a un lado el caballete y en su lugar utilizaron como soporte una pared, una puerta, un muro o un techo.

Esta demostración de su arte quedaría atrapada en espacios del más diverso espectro: lo mismo en un edificio gubernamental, que en un área de esparcimiento público, que en la casa de alguna familia pudiente de entonces.

Resulta prácticamente imposible, a la luz del presente, determinar con certeza los motivos que llevaron a muchos pintores a tal proceder. Pudiéramos suponer alguna relación de amistad fraterna, vínculo espiritual o necesidad monetaria. Mas la verdad absoluta, jamás escrita, se la llevaron a la tumba los propios involucrados.

La Guerra Civil Española (1936-39) provocó que una gran mayoría de los intelectuales izquierdistas se vieran obligados a marcharse de su tierra y buscaran refugio en otras naciones, entre ellas Cuba.

José Luis Galbe Loshuertos era uno de esos exiliados. Nacido en Zaragoza en 1904, fue un joven atacado por el franquismo y encarcelado en dos ocasiones. Colapsada la República, en 1939 viaja a Francia, donde es internado en un campo de concentración. Liberado poco después, logra venir a Cuba al año siguiente gracias a las gestiones de su amigo íntimo, el hispanista José María Chacón y Calvo.

Aquí se dedica al periodismo, a la jurisprudencia y a la criminología, contribuyendo con su experiencia también en el campo académico, específicamente en la Universidad de Oriente, adonde llegaron otros intelectuales españoles como Herminio Almendros, Juan Chabás, Julio López Rendueles y Francisco Prat Puig.

En 1946 su amigo, el escultor valenciano Enrique Moret Astruells, construyó una casa en el Reparto Ampliación de Almendares. Galbe decidió comprar el solar del lado izquierdo, y dos años después fabricó la residencia que ocuparían él y su esposa.

Lela Sánchez Echeverría, sobrina de Moret Astruells es, quizás, la única testigo viva del nacimiento de la obra:

«Galbe y su esposa Rita -una francesa muy atractiva que tenía una peluquería en la calle Línea, entre H e I- gozaban de una posición económica favorable. Ellos encargaron la confección del mural a su amigo Carlos Enríquez, cuando aún la casa no estaba terminada.

«Yo tenía 10 años en ese momento, pero me parece verlo cuando se emborrachaba y se quedaba tendido de madrugada en el portal, y amanecía tapado con periódicos. Esa es la imagen que viene a mi mente. Entonces él aprovechaba las mañanas para pintar -y beber-, y por la noche terminaba extenuado, completamente ebrio. Esa situación duró por varios días».

La reconocida ensayista y crítica de arte Graziella Pogolotti aseguró a este redactor que la amistad entre José Luis Galbe y Carlos Enríquez viene desde la llegada del primero a La Habana. Ella los conoció a ambos, porque eran amigos de su padre, el pintor Marcelo Pogolotti.

«Pepe Luis era de mediana estatura, carácter un poco difícil y espíritu de contradicción muy fuerte -típico de un aragonés-, pero muy buena persona. En la peluquería de su esposa yo me arreglaba el pelo. Ellos eran visita fija en el Hurón Azul y algunas veces se hacían acompañar, a las tertulias dominicales, de Juan Chabás y su esposa, la cantante cubana Lidia de Rivera».

Escuela para la sensibilidad

Durante la dictadura batistiana, Galbe vendió su casa a un oficial de alto rango y se mudó para el apartamento 124, piso 12, del moderno y céntrico edificio que hace esquina en las calles Línea, 15 y L, donde permaneció hasta su muerte, el 14 de enero de 1985.

Al triunfo de la Revolución, el esbirro escapó al extranjero y la vivienda se entregó al Capitán del Ejército Rebelde Manuel Rivero Pupo, quien se instaló allí con su esposa. Poco después nacieron sus tres hijos: Valery, Lilian y Tupac, actuales propietarios del inmueble.

Enrique Moret (hijo) y su esposa Aleida Hernández, describen al capitán Rivero como un hombre de gran sensibilidad, que tenía plena conciencia del valor de este mural.

«Por eso mandó a dibujar los cristales del ventanal que está frente al mismo, -nos dice Aleida-, para que el sol no afectara directamente la pintura. Cuando hubo que sustituir la madera y esos cristales por un enrejado con nuevos vidrios, él compró una cortina que solo retiraba cuando la luz solar no incidía en esa zona de la casa».

Valery y Lilian Rivero manifiestan que a su padre le fascinaba esa pintura, aunque no tenía conocimientos sobre las artes plásticas. Tanto ellas como su hermano crecieron con la indicación de bajar la escalera sin tocar la pared, pues no hay pasamanos.

Valery apunta que su papá conoció a Galbe en Santiago de Cuba y ambos se tuvieron mucha estimación: «Por eso desde que se mudó para acá fue muy celoso con el mural y nunca permitió que cuando se celebraban nuestros cumpleaños, ningún muchacho se pegara o tan solo rozara esa pared, tarea bien difícil porque está a la entrada de la sala y resulta muy llamativa.

«Esa tradición que él nos inculcó, de velar siempre por la conservación del mural, se ha mantenido hasta hoy con las otras dos generaciones de niños que aquí se criaron. Lo único que nosotras lamentamos es que continúe deteriorándose y no pueda ser de un disfrute colectivo».

Ese, que era precioso, ya no existe

Entre las personas que alguna vez trabajaron en la esfera cultural del país, y aún jubiladas no dejan de preocuparse por todo lo que implique preservar e incrementar nuestro patrimonio, está Germán Amado-Blanco Fernández, hijo del célebre escritor y diplomático español radicado en Cuba, Luis Amado Blanco.

«Desde hace años traté por todos los medios de que hicieran algo por ese mural. Hablé incluso con Marta Arjona y le mostré mi preocupación de que se perdería. También llevé al restaurador Ángel Bello Romero, del Gabinete de Restauración de la Oficina del Historiador de la Ciudad, quien quedó maravillado y me comentó que era muy difícil sacarlo de allí. Luego gestioné con el Museo Nacional de Bellas Artes, pero me dijeron que era mucha la inversión y no tenían presupuesto».

En la actualidad, el veterano especialista Ángel Bello Romero está dedicado solo a la pintura de caballete, pero durante muchos años trabajó en murales. Este profesor de Dibujo y Pintura cursó en la década del 60 una beca de especialización en Conservación y Restauración, en la Academia de Bellas Artes de Praga.

Tiene en su haber innumerables trabajos de restauración, como los murales de los techos del Teatro Sauto, en Matanzas, el de la Caridad, en Santa Clara, y también en Trinidad. En 1989, la UNESCO lo eligió para acometer labores de rescate en las pinturas murales de la iglesia de Santiago Apóstol, en Santiago de los Caballeros, República Dominicana.

«En esa casa estuve más de una vez, y puedo decirle que el mural no está asentado en ningún registro nacional. Es una verdadera joya, pero en la técnica que está hecho es muy complicado sacarlo de ahí. Además, si mal no recuerdo hay una escalera que lo atraviesa.

«Valdría la pena preservarlo para que no le suceda lo que al otro Carlos Enríquez que había en una pared de un local en el Instituto Politécnico Hermanos Gómez, de Lawton. Allí trabajé yo hace años y la pared interior que tenía el mural la tumbaron para ampliar una de las aulas. Por suerte todavía quedaban vivos otros de Amelia Peláez, Víctor Manuel, Castaño y Romero Arciaga. Pero ese, que era precioso, ya no existe».

El mural de la discordia...

En busca de algún indicio que mostrara una preocupación institucional por registrar obras como esta en el índice del patrimonio local o nacional, acudimos a Esperanza Maynulet, subdirectora de Extensión Cultural del Museo Nacional de Bellas Artes. Enamorada de la creación pictórica de Carlos Enríquez, trabajó 17 años en el Hurón Azul (casa-museo del artista) y llegó a ser su directora.

«Varias veces fui a ver ese mural, donde se utilizó la técnica al fresco, al igual que en el mural del Hurón Azul y el del edificio de la antigua compañía ESSO, en la calle O, del Vedado. En la Delegación Municipal de Monumentos de Playa está inventariada la vivienda por el valor patrimonial de esta pieza».

La coordinadora de Monumentos de Playa, Mercedes Menéndez, quien radica en el Museo de la Marcha del Pueblo Combatiente, corroboró lo antes dicho por la subdirectora de Bellas Artes.

«Se trata del único mural que tenemos registrado oficialmente en el municipio -refiere la compañera-, lo que no quiere decir que no tengamos conocimiento de que existan otros. Nosotros no tenemos ninguna estrategia de conservación, porque el museo no cuenta con ningún especialista en restauración. De hacerse cualquier trabajo se necesita contratar alguno en otra dependencia».

No obstante lo planteado por la coordinadora municipal, Jorge Moscoso, director Provincial de Patrimonio, explicó que de esa delegación no enviaron el expediente del mural.

«Ni siquiera sabía de su existencia, pero nos interesaría tener noticias de él, y que nos enviaran algunas fotografías. Sería factible que algún especialista emitiera un dictamen de conservación, y propusiera alguna técnica de restauración para mantenerlo por dos o tres años más a ver qué podemos hacer. Nuestra premisa es que todo merece ser recuperado».

En los predios de una reina

Elisa Serrano González, especialista en pintura mural del Centro Nacional de Conservación, Restauración y Museología (CENCREM), e investigadora y profesora titular de la cátedra homónima en el Instituto Superior de Arte (ISA), es una de las pocas que en Cuba y en el mundo se dedican al estudio, tratamiento y conservación en la muralística.

De su extenso currículo podría citarse la participación en el rescate de pinturas en instalaciones del Centro Histórico capitalino, o la restauración del mural de Rolando López Dirube en el lobby del Hotel Habana Riviera.

También restauró el de mayor tamaño que Celia Sánchez le encargara a René Portocarrero en el Palacio de la Revolución, y laboró varios años en la reconstrucción de las pinturas de la cúpula del Teatro Municipal de Caracas, en Venezuela.

Elisa aceptó acompañar a este redactor y evaluar el estado actual del mural. Pasó uno por uno de los finos dedos de su mano derecha por toda la superficie coloreada; pulgada por pulgada, y volviéndose hacia donde yo estaba murmuró con tono de satisfacción no disimulada: «Demoró entre siete y ocho días en terminarlo. Se trata de un auténtico mural al fresco, magistralmente salido del pincel de Carlos Enríquez. Muy pocos artistas cubanos conocían los secretos de esta técnica, por lo que la mayoría marchaba al extranjero a aprenderla.

«De todas la más resistente es el fresco, pero ya se nota en algunas zonas bajas la humedad por capilaridad, producto de la salinidad que ha desprendido la pintura. Este específicamente no requiere de un análisis de laboratorio. Solo necesita una limpieza adecuada y detectar si hay alguna tubería dañada en esa pared. Es meritorio y fácilmente apreciable el esfuerzo de esta familia por preservarlo. Fíjate que todavía conserva la capa de carbonato de calcio que cubre la pintura».

Interrogada sobre la posibilidad real o conveniencia de un traslado de la pieza a un sitio más seguro, afirmó: «Aunque todos los murales se pueden sacar de su sitio existen riesgos. Además, el principio técnico y ético de este tipo de obra plástica es que se conserve en el lugar donde fue concebido, o sea, in situ. Aún no están creadas las condiciones en otra instalación que pudiera acogerlo».

Elisa Serrano se comprometió a emitir por escrito un dictamen técnico y enviarlo al Consejo Nacional de Patrimonio Cultural. «Actualmente tengo tres alumnos en el ISA a los que les orienté realizar sus tesis sobre la existencia de pinturas murales en espacios públicos y viviendas de Miramar, El Vedado y El Cerro. El hallazgo de esta joya les ayudará en sus investigaciones».

¿Ángel para un final?

Las implacables páginas del calendario corren sin cesar. Tal vez ni siquiera nos hemos dado cuenta. ¿Por qué dejar que algo tan nuestro perezca? ¿Acaso debemos permitirnos el derecho a posponer aquello que lleva tantos años de espera? Ojalá que no. Mañana puede ser demasiado tarde. Además, creo que no sería muy justo con el abatido y genial Carlos, precisamente ahora que conmemoramos el cincuentenario de su muerte.

Estamos abogando por encontrar soluciones prácticas para impedir que desaparezcan piezas de exquisita terminación e irrepetibles como esta. ¿No sería más beneficioso para todos que este mural pasara a engrosar la lista del patrimonio nacional?

Ficha técnica:

Tipo de reportaje: Se trata de un reportaje interpretativo, porque después de una investigación, sitúo el caso específico del mural de Carlos Enríquez en su contexto, valoro sus antecedentes, sus actores y su situación actual. Se va más allá, a la interpretación del hecho, y se incluye la proyección.

Objetivos del reportaje: Dar a conocer la existencia de un mural de Carlos Enríquez en la pared de una vivienda capitalina durante casi sesenta años.

Además, el poco caso que le han hecho a este bien patrimonial las instituciones pertinentes, y que este trabajo pueda servir de alerta para tratar de poner fin a esa situación.

Tipo de título: informativo

Tipo de entrada: deductiva

Tipo de cuerpo: en bloques temáticos

Tipo de cierre: de proyección o futuro

Estrategia de fuentes

- Entrevista a las ocupantes actuales de la vivienda.

- Recoger el testimonio de algunas personas muy cercanas al propietario original de la casa, que pudieran aportar información sobre la época de realización del mural (1948).

- Testimonio de personas que trabajan o trabajaron en la esfera cultural del país y que han estado vinculadas al mural en épocas pasadas.

- Datos aportados por los directivos de patrimonio a nivel municipal y provincial.

- Criterio de una especialista en pintura mural que accedió a valorar la pieza y emitir un dictamen sobre su estado actual.

- Consulta de bibliografía sobre la vida y obra del artista.

Planos temáticos

          Presente

1- Implicaciones inmediatas: Se conocerá de la existencia y estado actual del mural de Carlos Enríquez en una vivienda capitalina, y el desentendimiento de las instituciones pertinentes con el caso.

2- Conexiones con lo actual: Aprovecho el cincuentenario de la muerte de Carlos Enríquez (1900-57) para conectar la historia del mural, haciendo uso del sentido de actualidad y oportunidad.

3- Significado: Es discutible el solo hecho de que se esté deteriorando el mural y que se mantenga olvidado a pesar de varios esfuerzos por rescatarlo.

Pasado

1- Antecedentes: Aclarar cuándo se termina el mural, quiénes fueron los dueños de la casa, la relación que los unía al artista, y lo que ha sucedido con él hasta hoy.

2- Causas: Los motivos que llevaron a Carlos Enríquez a pintar el mural en la casa.

Futuro

1- Proyecciones: En el contexto del cincuentenario de la muerte del artista, el trabajo puede funcionar de alerta, para llamar la atención a las instituciones de patrimonio sobre el creciente deterioro de la pieza y la necesidad impostergable de su conservación.

2- Repercusiones: Es posible que se decida restaurar la pieza y preservarla para la historia.

3- También que el estado determine -teniendo en cuenta que la familia está de acuerdo- reparar y convertir la casa en alguna institución cultural y que entonces el mural pueda ser de un disfrute colectivo.

4- Pudiera ser tema de discusión institucional (a partir de su conocimiento público).

Transiciones: subtítulos

DONDE EL SABER ES MÁS QUE UNA ESPERANZA

Al Palacio de la Cariátides llegan vecinos de Centro Habana y de zonas distantes de la capital cubana. Como centro difusor de la cultura iberoamericana, los especialistas asumen el reto de buscar nuevos espacios para la investigación.

IGRIM LUCÍA CASTILLO MORENO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

Lisset, Teresa y Olga no temen al paso del tiempo ni a la llegada de los altos años. En sus miradas no existen vestigios de nostalgia por las canas que peinan entre los achaques de la vejez. La jubilación para muchos pudiera significar pérdida de autoestima, complejos, inseguridad y acaso fin de la vida útil. Pero ellas colman esta nueva etapa de colores y optimismo desde su graduación de la Cátedra del Adulto Mayor, celebrada en el Centro Hispanoamericano de Cultura, hace dos años.

Destacadas cederistas y vecinas del Consejo Colón, del municipio capitalino de Centro Habana, acuden diligentes a las actividades programadas por este centro junto a un grupo asiduo de abuelos de los parques Maceo, Los Enamorados y la Real Cárcel de la Habana, quienes siguen a la socióloga de la Oficina de Rehabilitación del Plan Malecón,  Marta Moreno.

Así, el popular Palacio de las Cariátides, como también es conocida la edificación en honor a los pétreos rostros de mujer que se yerguen en su fachada, se inserta en la comunidad atrayendo a un público cada vez mayor por sus interesantes propuestas que incluyen la realización sistemática de cine-debates y  talleres sobre energía piramidal terapéutica.

"Estás ahí, arrullado por el mar, repleto de pasos habaneros. Estás ahí para esparcimiento, luz y cultura de nuestro pueblo". La emoción y el agradecimiento desbordan los versos de Lisset inspirados en la oportunidad que ofrece esta institución a la tercera edad de pensar, soñar, crear, y sobre todo de que se les respete su lugar en la sociedad.

Las flores de la memoria 

El edificio construido por el afamado arquitecto Evelio Govantes, y que sirve de sede al actual Centro Hispanoamericano de Cultura fue inaugurado el 30 de octubre de 1924 con el nombre de Unión Club, como sitio exclusivo de juegos -a la manera británica- para hombres de la alta sociedad de la época, según investigaciones recientes del arquitecto asesor de la Oficina del Historiador de la Ciudad,  Severino Rodríguez.

En los primeros años de la Revolución sesionó en la instalación la brigada de teatro Covarrubias, precioso proyecto que extendía las artes escénicas a los más intrincados parajes. También ensayaron allí los artistas del Teatro Lírico Nacional durante un largo periodo.

La firma el 16 de mayo de 1995 de un acuerdo bilateral entre Cuba y España, posibilitó la creación del Centro Cultural de España para desarrollar y difundir la cultura hispana en la Isla, desde la peculiar construcción ubicada en la primera cuadra del malecón tradicional.

Este acuerdo entró en conflicto a partir del 2001 cuando, según un estudio realizado por especialistas cubanos, se confirmó que el 69% de las actividades de la institución no tenían correspondencia con el convenio firmado por ambas naciones. Surge el 10 de mayo de 2004 el Centro Hispanoamericano de Cultura, el cual abre sus puertas bajo los auspicios de la Oficina del Historiador de la Ciudad, orientado a la exaltación de los valores de la cultura cubana, formada en la heredad de otras muchas como la ibérica y la africana.

Amar y admirar España en Cuba y Cuba en España   

El Centro Hispanoamericano de Cultura se inspira en un antecedente considerable, aunque no muy conocido de los años prerrevolucionarios: la Hispanocubana de Cultura fundada por el eminente polígrafo cubano Fernando Ortiz, quien aglutinó y movilizó lo más relevante de la intelectualidad progresista de su tiempo.

Fundada en 1926, fue un látigo de ideas renovadoras. En esta institución se ofrecieron las primeras conferencias sobre arte cinematográfico en Cuba, exhibiciones de la plástica de vanguardia y seminarios sobre la cultura hispánica y la africana.

En su seno acogió a un formidable grupo de colaboradores como José María Chacón y Calvo, Juan Marinello, Ramiro Guerra, Jorge Mañach, Alejo Carpentier y Emilio Roig de Leuchsenring, quien opinó que con la Hispanocubana se había aprendido a amar y admirar España en Cuba y Cuba en España, y se habían destruido los mitos de sangre y religión.

En momentos clave de la historia y del contexto mundial, la Hispanocubana de Cultura adoptó posiciones valientes y solidarias. Es el caso de la Guerra Civil Española (1930-1939), el enfrentamiento al racismo en los Estados Unidos y al nazifascismo en Europa.

De ese modo atrajo a intelectuales de la talla de Federico García Lorca y Gabriela Mistral, quienes  viajaron a Cuba para propiciar un acercamiento con los más significativos escritores del país.

Una programación de excelencia al alcance de todos

"El legado de la Hispanocubana de Cultura cobra vigencia en cada una de nuestras proyecciones, pues salvando distancias, nacimos con un programa que destaca los más auténticos valores intelectuales y artísticos, y nos hemos insertado tempranamente en los espacios para la pluralidad, el debate y la reflexión de los problemas actuales", expresó Lesbia Méndez, directora del Centro Hispanoamericano de Cultura.

La dinámica y el perfil del lugar obedecen al vínculo estrecho existente entre el mismo y los institutos del país, de los cuales se nutre para atraer a escritores, realizadores y cantantes, y conformar así una programación equilibrada y exclusiva que lo distingue.

La cartelera musical se ha apropiado de voces y agrupaciones diversas como Carlos Varela, Kelvis Ochoa, la Cantilla Armónica, Liuva María Hevia, los Solistas de La Habana, Santiago Feliú, Frank Delgado, David Torrens, y Ars Longa, este último grupo protagonizó uno de los más espectaculares conciertos.

Ubail Zamora, especialista de Música del centro desde el 2005, expresó  que el espacio dedicado a esa manifestación "podría valorarse como único por la heterogeneidad y el carácter gratuito de sus propuestas. No existe definitivamente un lugar en La Habana ni en el país en el que coincidan rock, música clásica y trova, aprovechando la calidad acústica de la confortable sala Dulce María Loynaz" que tiene capacidad para unas 250 personas, aunque en disímiles ocasiones -explicó-, la cifra ha excedido los 450 espectadores.

Los audiovisuales han conquistado una sistematicidad y preferencia en los estudiantes de música mediante la proyección mensual de materiales asociados a piezas líricas y óperas famosas.

El público asistente es muy variado, e incluye sobre todo la participación de jóvenes y  familias de la zona, quienes optan por el horario  de las 6:00 p.m., los sábados.

Aunque joven, la institución se destaca por su sello de profesionalidad. En el caso de la literatura, desde sus comienzos brinda la tertulia El centro presenta, que ha crecido en calidad, promoción y asistencia de la comunidad. Allí, se presentan publicaciones, específicamente libros. Próximamente se dará a conocer la entrevista Más esperanza que fe, de Luis Báez a Roberto Fernández Retamar.

El pasado año convocaron al primer coloquio internacional de diálogos interartísticos, y efectuaron un evento sobre multidisciplinariedad y la relación entre la literatura y otras artes, en los que participaron numerosos académicos de Canadá, México y Brasil.

La labor del Centro Hispanoamericano de Cultura no se limita a los anteriores quehaceres, ofrece, además, cursos y talleres sobre El Quijote, la novela negra y técnicas narrativas que arriba este año a su tercera edición, por la demanda cada vez mayor de sus suscriptores.

La promoción dada a las iniciativas del centro ha sido permanente en los medios de comunicación; sin embargo, es necesaria la divulgación más frecuente de estas propuestas que contribuyen a formar el gusto estético hacia una programación de excelencia al alcance de todos.

Camino hacia el futuro: un nuevo desafío

"Hacia el interior de la institución debemos crear espacios de investigación, buscando que nuestros especialistas no solo sean promotores y programadores de cultura, sino que además se propongan estudios propios sobre temas hispanos", dijo Lesbia Méndez al referirse a los cambios inmediatos a asumir y agregó que deben organizarse en función de ser más efectivos en la estrategia de difusión de su cartelera.

El Centro Hispanoamericano de Cultura nació con un reducido número de especialistas y programadores dispuestos a diseñar un proyecto coherente para cubrir los propósitos anhelados. Hoy sigue siendo un desafío para que Lisset, Teresa y Olga, u otros tantos asiduos, no cambien el rumbo y puedan hablar nuevamente de esperanzas en su camino hacia el futuro.

FICHA TÉCNICA:

Tipo de reportaje: Estándar.

Tema: Origen, funcionamiento y proyecciones del Centro Hispanoamericano de Cultura.

Tesis: Centros culturales como el Hispanoamericano de Cultura pueden contribuir a la transformación de la comunidad.

Tipo de título: Genérico

Tipo de entrada: Descriptiva

Tipo de cuerpo: Cronológico

Tipo de cierre: Cierre de proyección o futuro

Estrategia de fuentes:

Activas:

  • Lisset, Teresa y Olga: vecinas.
  • Marta Moreno: socióloga de la Oficina de Rehabilitación del plan Malecón.
  • Severino Rodríguez: arquitecto asesor de la Oficina del Historiador de la Ciudad.
  • Lesbia Méndez: directora del Centro Hispanoamericano de Cultura.
  • Ubail Zamora: Especialista de Música de dicha institución.
  • Ernesto Sierra: Especialista de Literatura del centro.

Pasivas:

  • Artículo "El saqueo del Centro Cultural de España en la Habana", de Pascual Serrano.
  • Libro "Fernando Ortiz y la Hispanocubana de Cultura", de Carlos del Toro González.
  • Internet.

FISICULTURISMO, ¿ARTE O DEPORTE?

FISICULTURISMO, ¿ARTE O DEPORTE?

El fisiculturismo, como opción de ejercicio físico, salud y estética, gana cada día más adeptos en la sociedad cubana. Múltiples polémicas se ciñen alrededor de esta disciplina que lucha por ser considerada como deporte a nivel internacional.

RAFAEL IVÁN CONCEPCIÓN MENENCIA,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

Felo sale de la Universidad a las seis de la tarde. En su cabeza solo tiene un pensamiento: "Debo llegar rápido a la parada, con la situación del transporte no es fácil trasladarse desde el Vedado hasta la Víbora; pero no importa, con un poco de suerte me dará tiempo de llegar al teatro de Santa Catalina antes de las siete".

Yusmer permanece el día entero parado en la puerta del Banco, las piernas le duelen y el cuello lo tiene rígido, su profesión de custodio no le permite sentarse, pero a él no le afecta, su preocupación, ahora, es otra: "Ya casi dan las seis, piensa, hace falta que el relevo no se atrase, a ver si me dará tiempo a estar en el teatro antes de las siete".

"Creo que este es el último ultrasonido del día", reflexiona Mayra, médica durante más de quince años, y a quien en estos momentos el tiempo le juega una mala pasada: "Ojalá me de tiempo a llegar al teatro de la Víbora, a las siete de la noche".

7:00 PM

El público se aglomera frente a la entrada del teatro Rita Montaner de la Víbora. En el tropel se encuentran Felo, Yusmer y Mayra, quienes habían acordado en el lugar: "Entremos rápido que ya va a empezar", apresura Mayra.

Entre los espectadores el flash de las cámaras no para, los comentarios y críticas se suceden, todo el mundo quiere opinar y se cree experto en la materia: "Yordán es el que seguro gana", dice uno. "Hay que tener cuidado, este año la gente de las provincias está muy bien", expresa otro.

Se habían enterado de la competencia por los mensajes que iban de boca en boca por los lugares que tenían en común, los gimnasios.

En el escenario, la tensión aumenta, quince competidores se alinean, tratando de ganar la vista de los jueces. Entre bastidores, los demás participantes se dan ánimo y se untan grasa en el cuerpo; atrás quedan meses de preparación física, dietas y entrenamiento intensivo.

Sus vestimentas se resumen en trusas y bikinis, de fuerte color, para llamar la atención.

El certamen comienza con una primera rutina de cuatro poses: doble bíceps de frente, pectoral lateral, doble bíceps de espalda y abdomen con pierna de frente. Iniciaba de esta manera el campeonato nacional de fisiculturismo "Mister Cuba 2006".

Un poco de historia

"La historia del fisiculturismo se remonta a la antigua Grecia, donde un hombre llamado Milón de Cretona trasladaba diariamente por un estadio a un ternero sobre sus hombros, a medida que el animal ganaba peso aumentaba la sobrecarga física de Milón, estimulando así el umbral de su desarrollo muscular. Acababa de nacer, de esta manera, el principio de la sistematicidad de entrenamiento y progresión por sobrecarga, norma vigente hasta nuestros días", ilustra Roberto Figueredo, licenciado en Cultura Física y Presidente de la Asociación Cubana de Fisiculturismo (ACFC).

"En Cuba empieza la difusión de la disciplina desde antes del triunfo de la Revolución, realizándose el primer certamen competitivo en el año 1954, hasta el año 1959. Estos concursos eran convocados por la Federación Nacional de Levantamiento de Pesas y eran auspiciados por la Comisión Nacional de Deporte", amplia el licenciado.

"Después del triunfo del Primero de Enero el culturismo cubano entró en crisis, pues, quienes asistían mayoritariamente a los gimnasios eran personas de la alta burguesía, convirtiéndose por esto en lugares de contrarrevolución. Sin embargo, mucho tiempo ha pasado de esto, y en la actualidad, solamente en Ciudad de La Habana, hay más de trescientos gimnasios, donde practican esta actividad una gran cantidad de jóvenes formados con la Revolución", agrega.

¿Deporte o no?

Según los estatutos de la Federación Internacional de Fisiculturismo (IFBB), a la cual la ACFC se encuentra asociada, el fisiculturismo es una práctica destinada a crear, perfeccionar y desarrollar el físico de forma escultural, la cual tiene sus bases en una dieta y entrenamiento científico, y donde se valora simetría, proporción y masa muscular.

Por lo antes expuesto, las personas que lo practican lo consideran un deporte, aunque para el Comité Olímpico Internacional (COI), no lo sea, porque sus competiciones son más artísticas que deportivas. Otra razón consiste en que en dicha práctica es muy común el uso de anabólicos, sustancias sintéticas que suministran hormonas y que en esta actividad son utilizadas para el crecimiento muscular.

Por otra parte, en estos últimos años el fisiculturismo ha sido reconocido por varias organizaciones deportivas como la de juegos centroamericanos (ORDECA) y la sudamericana (ODESU), participando sus competiciones como juego colateral, el cual no es oficial pero se le otorga medallas. También participó en las Olimpiadas de Sydney 2000 y Atenas 2004, reconocida por el COI como juego de exhibición.

Para Julio Arambarry Ortiz, licenciado en Cultura Física y profesor de la Universidad de la Habana, el fisiculturismo puede considerarse como un deporte porque se ajusta a las normas de una base en la preparación física, y es, además, una disciplina de carácter competitivo donde median capacidades y habilidades en un espectáculo recreativo para el público.

Deporte para todos

"Algunas personas piensan que este deporte está dedicado al culto del cuerpo; pero, más que un atributo físico es una decisión de cada persona", afirma Francisco Ramírez, ganador del título Señor Colombia e impulsor de esta disciplina en su país. "También se plantea que en este tipo de competencia es muy importante el factor genético, teniendo razón, pero igualmente se premia el esfuerzo y la perseverancia por superarse", agrega.

El fisiculturismo entra dentro de la rama de los deportes de apreciación, como la gimnasia y el clavado, donde un jurado tiene en cuenta los aspectos de: masa muscular (el atleta busca la mayor cantidad de masa magra acore a su esqueleto óseo), definición (se mide la separación en las inserciones musculares) y proporción (se considera el equilibrio de brazos con respecto a la caja toráxico y pantorrilla con respecto a los músculos del muslo).

"La competencia es un arte que incorpora la danza, a la misma vez que los contendientes enseñan las formas de sus músculos al ritmo de la música, en ese preciso momento es que se convierte en un deporte, porque hay un movimiento y una tensión de la musculatura", asegura Francisco Ramírez.

Dopaje, estigma del fisiculturismo

Por otra parte, el dopaje es uno de los flagelos que atentan contra esta práctica, ya que, en su afán de lograr resultados en un corto período de tiempo, los participantes consumen hormonas como la testosterona y anabólicos como el nerobol, sustancias perjudiciales para la salud por sus efectos secundarios.

"Es verdad que muchos atletas se dopan, -afirma el  licenciado Figueredo,- pero esto se debe en gran parte por la falta de conocimiento, porque no les llega la información correcta. La utilización de esteroides anabolizantes está terminantemente prohibida en la IFBB y ACFC. Mundialmente se acude a la industria de suplementos nutritivos, donde se obtienen sustancias de base proteica reconocidas por el COI como elemento primordial para elevar el rendimiento en todos los deportes".

Cuerpo sano, mente sana

"El fisiculturismo impone, ya que el mismo entrenamiento lo exige, un estilo de vida alejado del tabaquismo y el alcohol, -asevera el doctor Francisco Montesinos, Jefe del Departamento de Control  Médico y Entrenamiento del Instituto de Medicina Deportiva (IMD).

Disminuyendo, además, la osteoporosis, la grasa corporal, y aumenta los triglicéridos en sangre, eleva el metabolismo y ofrece mejoras para las enfermedades cardiovasculares".

¿Fisiculturismo = Narcisismo?

Desde su nacimiento, esta práctica ha estado relacionada con la figura de la mitología griega Narciso, personaje que  se miraba todo el tiempo en las aguas de un lago, y que llegó al punto de enamorarse de sí mismo, siendo por eso condenado por los dioses del Olimpo a convertirse en flor.

Sobre el tema, Figueredo responde: "Esta creencia tiende a confundir a la gente, si bien es cierto que un fisiculturista se mira mucho en los espejos, no lo hace como Narciso, sino que utiliza éste como herramienta para poder darse cuenta de las imperfecciones de su cuerpo".

Asimismo, el doctor Montesinos señala que para la persona afectada mentalmente, mirarse en el espejo puede llegar a ser una afección patológica.

Una reflexión necesaria

Para Luis Ortega, licenciado en Cultura Física y practicante de fisiculturismo, el tema del cuerpo y la mente ha sido fuente de polémicas filosóficas desde la antigua Grecia, donde se reprobaba el cuerpo como algo corrupto y mortal, el cual había que desechar para buscar el mundo superior de las ideas. Esa filosofía, asumida por la iglesia y la escolástica medieval, que condenaban al cuerpo, por ser, para ellos, fuente de pecado.

Para discrepar con este pensamiento se remite a un artículo del periodista Rafael Acosta, publicado en La Jiribilla, con el título: El cuerpo, ese texto tan antiguo, en el que plantea: "Sólo un puritano podría estar en desacuerdo con la concepción del cuerpo humano como un enigmático teatro donde se produce todo tipo de intercambios (de materia, pensamiento y sensaciones) entre el mundo exterior e interior".

"El fisiculturismo es una manera de buscar armonía con nosotros mismos", señala Luis. "Es una unión de mente y cuerpo que enriquece el espíritu y nos hace mejores seres humanos".

Ficha técnica:

Tesis: El fisiculturismo como opción de ejercicio físico, salud y estética, y su consideración como deporte.

Tipo de reportaje: Interpretativo.

Tipo de título: Llamativo.

Tipo de entrada: Descriptiva.

Tipo de cuerpo: De bloques temáticos.

Tipo de cierre: De conclusión o resumen.

Estrategia de fuentes:

Activas:

  • Roberto Figueredo, licenciado en Cultura Física y presidente de la ACFC.
  • Francisco Montesinos, doctor y jefe del departamento de control médico y entrenamiento de IMD.
  • Julio Arambarry Ortiz, licenciado en Cultura Física y profesor de Preparación Física en la Universidad de La Habana.

Pasivas:

  • Documentación de la ACFC
  • Martí y el Deporte
  • Publicación La Jiribilla, periódico Vanguardia
  • Internet