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UNA EDUCADORA DE FUTUROS RELEVOS

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Dalia Herrera Serrano, decana de la Facultad de Profesores Generales Integrales del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona, afirma que para ser un buen maestro hay que amar la profesión y tener una buena preparación. 

Texto y foto:
YULIANELA RODRÍGUEZ VALLINA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Al llegar a Ciudad Libertad para entrevistar a Dalia Herrera Serrano, decana de la Facultad de Profesores Generales Integrales, del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona (ISPEJV), me encontré ante una mujer joven, de rostro amigable y dulce. Con satisfacción cuenta que el día anterior terminó de enviar a sus estudiantes hacia sus correspondientes provincias, a las dos de la madrugada. Faltaba aún la mayor parte por salir y debía continuar esa labor después de la entrevista. Estas declaraciones demostraron su compromiso y responsabilidad con el trabajo y, sobre todo, el amor que siente por su profesión.

“Como la mayoría de los niños quise ser de todo, aunque el magisterio me llamaba la atención de manera especial. En el preuniversitario realicé las pruebas de aptitud para varias carreras, incluso Medicina, sin embargo, el amor hacia lo que hoy soy me salvó de tomar la decisión incorrecta”, expresa.

-Es usted Licenciada en Educación, en la

especialidad de Historia y Ciencias Sociales.

¿Dónde estudió la carrera y de

qué forma recuerda esos años?

Estudié aquí, en el Varona, y tuve una vida estudiantil muy intensa. Estaba en un grupo de teatro, participaba en los torneos de balonmano, era alumna ayudante y secretaria general de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), cargo que desempeñé durante 12 años. Ese fue el mejor período de mi vida.

-Al graduarse comenzó a trabajar en una

escuela secundaria básica urbana (ESBU)

de provincia La Habana, como parte de su

servicio social, y continuó en esa enseñanza

hasta ser directora de la escuela Pedro Blanco.

¿Qué importancia tuvo aquella

etapa para su cargo actual?

Durante esa etapa continué dirigiendo la UJC y también fui jefa de cátedra y luego subdirectora, en las diferentes escuelas que mencionas. Al planteárseme la tarea de dirigir una nueva escuela secundaria que se inauguraría en el municipio Arroyo Naranjo, por la necesidad existente en el territorio, acepté el cargo de directora.

Conocer la enseñanza secundaria y ocupar la responsabilidad administrativa  fueron buenas bases para mi actual ocupación. Las experiencias de esos años han sido el centro de los trabajos que he realizado en el Pedagógico.

Entre los proyectos  que ha desarrollado están el guión del software educativo Encuentro con el pasado, de la colección El navegante (en colaboración con un colectivo de autores). Elaboró el programa de   Historia Antigua y Medieval, de séptimo grado. Realizó el Diplomado de Ética y Excelencia del educador y el dirigente, vinculado con el Proyecto de investigación sobre la profesionalidad del claustro de docentes del Varona, y el Doctorado en Ciencias Pedagógicas, relacionado con el cambio educativo que se desarrolla en la Secundaria Básica.

-En su opinión, ¿cómo debe ser un director?

Un director es el alma de la escuela, tiene en sus manos una alta responsabilidad como educador. Debe ganarse el respeto de la comunidad y conocer profundamente a su colectivo de trabajadores; también, ser ejemplo ante toda la comunidad educativa.

-¿Por qué decide trasladarse al ISPEJV?

Siempre me sentí unida al Pedagógico, fue donde estudié, mi esposo trabajó aquí desde graduado y, por supuesto, el deseo de superarme constituyó el motivo principal. Además, es un privilegio estar cerca de maestros que te formaron. El profesor universitario es diferente, desde el punto de vista de la preparación y la investigación. Además, siempre estuve motivada por formar maestros.

Las asignaturas que ha impartido hasta el momento son Ética e Historia, Historia de la Revolución Cubana, Historia de la Edad Media e Historia del Mundo Antiguo, así como varias asignaturas a nivel de pre y postgrados.

-Es un miembro activo de la Tercera

Revolución Educacional, vinculada con los

Profesores Generales Integrales (PGI).

¿Fue un reto para usted participar en

el proceso de las transformaciones?

Considero que es un reto bonito. La escuela secundaria básica debía ser cambiada, porque el adolescente necesita de la orientación y el apoyo de un educador. En esta etapa tan difícil en su vida, el joven anteriormente no recibía la atención directa que tiene ahora. Los Profesores Generales Integrales  responden por un número reducido de alumnos (15), a quienes pueden conocer a fondo y tener en cuenta individualmente. Aún cuando el proceso posea deficiencias y se encuentre en constante perfeccionamiento, ya tenemos logros.

-¿Qué representa para usted ser

Decana de la Facultad de PGI del Varona?

La Facultad de Formación de Profesores Generales Integrales es de nueva creación, surge en el contexto de la tercera revolución educacional, y justamente para formar al maestro de nuevo tipo que exigen los nuevos tiempos.

Como todo proceso que comienza, estamos en constante estudio y perfeccionamiento del modelo del profesional de la educación, pero lo más novedoso está relacionado con la formación desde la universalización donde nuestro estudiante después de un año intensivo en la sede central, se inserta en una microuniversidad para continúa su formación desde su desempeño en la práctica y los encuentros en la sede universitaria con la conducción de un tutor que completa su formación.

Ese es el reto que hoy enfrentamos y aunque perfectible, los jóvenes maestros en formación han demostrado que se puede, y yo, como cualquier otro docente de la Facultad, tengo el deber de contribuir cada vez más al ideal a alcanzar.

-Ante el rol que desempeñan los PGI

en la secundaria básica y las críticas

de que son objetos, ¿cuáles son los

planes de acción para mejorar

su preparación integral?

Cuba ha pasado por formaciones emergentes de maestro en varias ocasiones, recordemos los primeros maestros voluntarios, los Makarenco, los Conrado Benítez, el Destacamento Manuel Ascunce Doménech, entre otros, y siempre han sido tareas que han enfrentado los jóvenes, ellos son la vanguardia de la Revolución y en ellos hay que confiar.

Muchas veces los que critican apenas conocen el proceso, los Profesores Generales Integrales son verdaderos héroes de estos tiempos, pues son jóvenes universitarios con una gran responsabilidad: la de ser buenos estudiantes y buenos maestros en formación.

La Facultad, en coordinación con la dirección de Secundaria Básica, tiene diseñado desde las sedes universitarias el proceso de preparación en y para la escuela; además, todos los sábados alternos a los encuentros de la sede se concentran los estudiantes de 1er. y 2do. año universalizados y son preparados por los mejores profesores de las plantas docentes.

En las escuelas tienen a partir de este curso escolar, ocho horas de preparación metodológica por área del conocimiento, junto a sus tutores, entre otras muchas formas de preparación diseñada como son los inter-encuentros en las mismas residencias estudiantiles o en las microuniversidades.

-Desde su punto de vista, ¿cuál es la

repercusión de la Tercera Revolución

Educacional en la sociedad

y en la educación cubana?

Con la Tercera Revolución Educacional se han introducido transformaciones significativas en las diferentes educaciones, que ponen en el centro del proceso lo educativo, el niño, el adolescente, quienes necesitan de un seguimiento más individualizado, personalizado. El educando no es una máquina, es un ser humano con todas las imperfecciones que lo acompañan, y se pretende que el maestro sea un amigo, un preceptor del mismo.

Hoy se introducen cambios como son el uso de las nuevas tecnologías que permitan a nuestros niños y jóvenes estar a la altura de su tiempo, y se diseñan softwear educativos para que interactúen con el conocimiento. Cada aula cuenta con un televisor y un video, que viabilizan el proceso de formación, aún cuando tenemos que continuar perfeccionando el uso de los mismos.

A ello se suma que se realizan visitas al hogar, buscando un acercamiento sistemático con la familia como eslabón más importante en la educación de sus hijos. Las escuelan cuentan también con los instructores de arte para hacer de las mismas un lugar rico y sabroso, como las denominó José Martí.

-¿Qué significó para usted obtener

el grado científico de Doctor en

Ciencias Pedagógicas en el 2006? 

Fue un momento muy emocionante; demoré cinco años para finalizarlo porque es un proceso de aprendizaje largo que te transforma y  madura. La misión de Los Cien Valientes -que fue el inicio del experimento con los primeros Profesores Generales Integrales-, no me permitió terminarlo antes. Cuando logras lo que muchas personas tratan de obtener, te sientes estimulada a seguir trabajando. Este grado me enorgullece enormemente.

-¿Cómo fue el trabajo con los Cien Valientes?

Fue el escenario por excelencia para madurar las ideas en torno a la investigación relacionada con los nuevos cambios que se avecinaban. Constituyó una etapa linda, intensa: 100 jóvenes dispuestos a enfrentar lo desconocido, pero guiados por 24 tutores de diferentes especialidades, todos con gran experiencia docente y méritos relevantes como educadores.

A partir del primero de agosto del año 2001, se desarrolló el Curso Intensivo para la Formación Emergente de Profesores Generales Integrales de Secundaria Básica, con el objetivo de habilitar a los estudiantes egresados del preuniversitario para su desempeño como profesores de Secundaria Básica.

De acuerdo con la concepción del Comandante en Jefe, la formación emergente de profesores generales integrales tenía como premisa el hecho de que los estudiantes que se incorporaran a ella fueran bachilleres que dominaran el contenido de la Secundaria Básica y los secretos de la metodología de la enseñanza de las diferentes asignaturas del currículo escolar, a lo cual debía realizar un aporte importante el año de formación intensiva. 

De igual manera, concebía que una vez en ejercicio, su formación profesional definitiva desde la carrera universitaria correspondiente, estuviera garantizada por tener a su lado un tutor que sería el encargado de aportarle todas sus experiencias y que le ayudaría a resolver la diversidad de los múltiples y diversos problemas que se presentan en la práctica educativa.

Con esas premisas dadas de primera mano por el Comandante Fidel, acometimos la misión de formarlos como PGI para la Secundaria Básica, hoy muchos de ellos después de dos años de graduados, son dirigentes del sector, profesores universitarios o excelentes maestros.

-¿Cómo surge el volumen Historia

Antigua y Medieval, de su autoría?

Mientras cumplía la misión con los Cien Valientes fue necesario un libro de lecturas complementarias, para conocer y profundizar en esa parte de la historia. Así nació el libro, publicado por  la editorial Pueblo y Educación. Lo realicé en colaboración con una excelente profesora de Artes Plástica  de nuestra universidad, la Ms C Ligia Ruiz Espín.

También ha escrito varios artículos como La interrelación entre la Universidad Pedagógica y la escuela en la formación de los PGI en  secundaria básica, una experiencia innovadora, publicado en la revista Varona, Reflexiones en torno al cambio educativo en la secundaria básica y su relación con la Revolución educacional, y El dirigente educacional ante los retos del cambio educativo, que puede consultarse en la revista electrónica Órbita científica.

-¿Se mantiene colaborando con los principales

proyectos en los que ha participado, Ética y

profesionalidad del claustro y El cambio

educativo en secundaria básica,

realidad y  perspectivas?

En el primero de ellos, dirigido por la Doctora Nancy Chacón, estuve investigando cerca de dos cursos. El proyecto actualmente continúa desarrollándose,  pero comencé a colaborar con el segundo, liderado por el Doctor Carlos Rojas. Las responsabilidades de mi cargo dificultan en gran medida la investigación que realizo y a pesar de exigir un gran esfuerzo de mi parte, permanezco como miembro activo del mismo.

A lo largo de su carrera ha participado en diversos eventos como el Primer Congreso Mundial de Alfabetización, Congreso de Educación Comparada y Fórum de Ciencia y Técnica, realizados en el Varona. Además, de diferentes eventos internacionales sobre de pedagogía.

-Sus acciones con los jóvenes, 

entre ellas la tutoría de tesis,

demuestran el apoyo y colaboración

que ofrece al estudiantado. ¿Cómo

se sintió al recibir el reconocimiento

Amigo de la FEU?

Este reconocimiento fue muy significativo para mí. La juventud tiene mi puerta abierta, cuenta con mi apoyo incondicional. Cuando necesita una crítica o un regaño, no dejo de hacerlo, pero de una manera educativa y constructiva. Yo no tengo esa crisis generacional que algunas personas sufren, trabajamos para los jóvenes.

En varias ocasiones recibió los galardones de Vanguardia Nacional y Provincial, obtuvo el Premio Especial del Ministro (2004), el de labor educativa Raúl Ferrer Pérez, y recientemente la Medalla Pepito Tey.

-¿Está satisfecha con su labor en el Varona?

Es un estímulo ser Vanguardia Nacional y Provincial durante varios años, las distinciones llenan de orgullo, pero lo importante es trabajar. Hay muchas personas esforzadas en el anonimato, por lo que siempre he considerado más importante, levantarse a diario para ir a un centro de trabajo  por placer y no por esperar algo a cambio.

-¿Cuál es su consejo para los

jóvenes profesores que forma?   

El mejor consejo es que amen su profesión y a los alumnos. También les hablaría sobre la importancia de la preparación. La verdad es relativa y lo que hoy aprendiste,  mañana puede ser superado por la ciencia. Un profesor por respeto a sí mismo y a sus estudiantes, debe poseer una amplia cultura que le permita responder a las dudas más inesperadas de los alumnos, a quienes nunca puede subestimar.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Rostros del Varona, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario 45 de la casa de altos estudios pedagógicos.

Ficha técnica:

Objetivo central: Obtener la opinión de  Dalia Herrera, Decana de la Facultad de los PGI del ISPEJV, sobre su profesión y esta institución.

Objetivos colaterales: Conocer sobre su vida e inicios como maestra. Indagar acerca de los proyectos relacionados con la SB. Investigar sobre sus artículos y su vinculación con la Tercera Revolución Educacional. 

Tipo de entrevista:
Por sus participantes: Individual.
Por su forma: Mixta.
Por su contenido: De personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Encuentro directo.

Tipo de título: De referencia al entrevistado.
Tipo de entrada: De presentación. 
Tipo de cuerpo: Mixto.
Tipo de preguntas: 1-informativa; 2-abierta; 3-abierta; 4-abierta; 5-de indagación. 6-abierta; 7-informativa; 8-de aclaración; 9-abierta; 10-cerrada; 11-abierta.  
Tipo de conclusión: De opinión del entrevistado.

Fuentes consultadas:
Fuente no documental: la entrevistada.
Fuentes documentales:
Currículo profesional de la entrevistada.

Artículo: La interrelación entre la Universidad Pedagógica y la escuela en la formación de los PGI en Secundaria Básica, una experiencia innovadora (revista Varona).
 
Artículo: Reflexiones en torno al cambio educativo en la Secundaria Básica y su relación con la Revolución educacional.
 
Artículo: El dirigente educacional ante los retos del cambio educativo (revista electrónica Órbita científica).

 


 

30/04/2011 07:54 islalsur #. Rostros del Varona


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