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Isla al Sur

DE ARTES Y COMUNICACIÓN

DE ARTES Y COMUNICACIÓN

JOSÉ ERNESTO GONZÁLEZ MOSQUERA,
estudiante de cuarto año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

París, ciudad efervescente en el ocaso del siglo XVIII, tejió con mano maestra las redes de la revolución burguesa en cada fibra sensible de la sociedad. La economía, la política, la religión, el pensamiento y las artes se rindieron ante el desplome de las caducas formas de dominio feudal, para dar paso a lo novedoso y brillante del capitalismo burgués que comenzaba a dar sus primeros pasos en la autentificación de su nuevo poder.

La importancia de su hazaña recae, más allá de la virtud triunfadora, en la estrategia llevada a cabo para modificar, a imagen y semejanza de sus intereses, el pensamiento de aquella masa inerte de dominio político alguno, hasta lograr adentrarlos en el renovador sistema que cambiaria desde entonces la historia de la humanidad toda.

No se pecaría al pensar que la cultura es el reflejo de la sociedad y la totalidad de lo creado por ella y que a su vez crea al hombre y este se refleja en su devenir histórico. Así, con gracia y sutileza, la revolución en aquella Francia traspasó el mero horizonte del dominio político y económico hasta consolidar el poder cultural e ideológico sobre las masas; todo a través de un sistema organizado.

La propia fecha de la revolución devino entonces símbolo de rebeldía y de lucha por la libertad. Esto me recuerda el cuadro La Libertad guiando al pueblo, de Eugene Delacroix, expuesto hoy día en las salas del Museo del Louvre en que se muestra una mujer portando la bandera tricolor en clara guía de un pueblo rebelado, cuando solamente fue la coincidencia de un día cualquiera escogido por la mayoría en consecuencia de hechos anteriores. Asimismo trascienden nuevos símbolos: los tres colores patrios (rojo, blanco y azul, hoy en la bandera nacional del estado francés), el emblema Liberté, legalité, fraternité, con los presupuestos de “libertad” que regían la Revolución, así como el árbol de la libertad y el gorro frigio.

Otra de las maneras más difundidas en esta nueva cosmovisión de simbologías que creó la Revolución Francesa para legitimar su poder fueron las artes escénicas y la música, que junto a diversas prácticas comunicativas como la prensa impresa, los clubes, los cafés como espacio de socialización de la información y la oratoria como forma más acertada de intercambio de ideas, noticias y “doctrinas” debido al índice de analfabetismo existente en la población, se convirtieron en poderosas vías de llevar al nivel subjetivo y de pensamiento la idea del cambio a todas las esferas y niveles. 

Las tablas, la escena o como quieran nombrarse, ya fueran callejeras o acogidas en el famoso clasicismo de la Comédie Française, eran abarrotadas por las personas deseosas de distracción ante la rapidez y dinámica de los cambios sociales que los rodeaban.

El sombrero de fieltro, el traje de “mil colores” y  la máscara negra del Arlequín se convirtieron en símbolos de comedia y diversión para el público; por el contrario, la dramaturgia estuvo descubierta en la maestría creativa de Moliere con sus obras Le Tartuffe, Le Misanthrope, Les femmes savantes y Don Juan. El mundo giraba muy rápido por esos días y el teatro fue también victima de avatares. La política lo alcanzó y las puestas en escena comenzaron a reflejar el devenir diario de la Revolución y convertirse en trinchera de defensa de sus conquistas y parche de las medidas más reaccionarias dentro de la misma. Una manera muy inteligente de llegar a las masas sin necesidad de la fuerza ni la imposición pura y dura de las ideas.

A su vez, uno de los artes más puros, sin límites, sin fronteras, sin banderas, sirvió también a ese afán de adoctrinamiento, pues no se me ocurre otra palabra para describirlo, que bordó el proceso revolucionario francés. La música se convirtió en un medio espectacular para difundir esas ideas. Cada suceso debía ser acompañado de una canción con una letra fácil y pegajosa, sin tantos arpegios ni complejidades sonoras y tonales, para que al populacho le fuera fácil recordarlo. Desde La Carmagnole –melodía de la región de Provenza para lograr la concordia con los sans-culottes- hasta La Marsellesa, podría decirse cumbre de este tipo de comunicación musical hoy día. Actual Himno Nacional francés, esta canción fue compuesta para el ejército del Rin como canto de guerra, hasta que la popularidad le trascendió y superó la región de Marsella, de la cual toma su nombre actual.

Podemos ver entonces cómo los tentáculos comunicativos de la Revolución Francesa se extendieron más allá de lo que tradicionalmente entendemos por comunicación. Ya no solo fue la prensa, la oralidad y la publicidad; en aquel momento las artes se volvieron fuertes instrumentos de socialización de información y de traspaso de ideologías. En fin, aquellos que Su Santidad Juan Pablo II expresara una vez le queda como anillo al dedo: “La comunicación genera cultura y la cultura se transmite mediante la comunicación”.

DESEMPOLVANDO ARCHIVOS

DESEMPOLVANDO ARCHIVOS

Desde 1935 y hasta 1962, cada 24 de octubre se celebró en Cuba el Día del Periodista.

DAVID DELGADO SECO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La instauración del Día del Periodista en la Cuba republicana, propuesta por el periodista Rafael María Angulo a petición de la Asociación Cubana de Prensa, se encuentra próxima a cumplir su aniversario 80 el 24 de octubre. Esta celebración en su tiempo estuvo asociada a la Ley del Retiro Periodístico.

“El Día del Periodista surgió en 1935. Es escogida la fecha del 24 de octubre en homenaje al Papel Periódico de La Havana, que publicó su primer número ese día de 1790. Esta motivación nació con un principio económico pues, el Congreso había aprobado la Caja del Retiro Periodístico, sin embargo, no existían fondos suficientes para la puesta en aplicación de esta medida”, refleja la revista Enfoque en su No. 14 del año 2002.

Para nutrir de fondos, la Caja desarrolló varias acciones como conseguir el favor de distintos medios sociales, negociar ante el Ministerio de Educación la publicación de una serie de libros sobre grandes periodistas cubanos, editar anualmente la revista Periodismo en Cuba y solicitar al Presidente de la República, Carlos Mendieta, que parte de las ganancias de un sorteo de la Lotería Nacional se destinasen a la misma.

Vivian Bustamante, periodista y jefa de la redacción de Buzón Abierto en el periódico Trabajadores, considera que “todas estas medidas se aplicaron correctamente. A partir de 1935 fue que la revista vio la luz. Publicaron varios ejemplares dedicados a Enrique José Varona, Emilio Bobadilla (Fray Candil), Manuel Márquez Sterling, entre otros. El 3 de agosto de 1936 el sorteo de la Lotería aportó alrededor de 75 mil pesos y finalmente comenzó a trabajar esta institución”.

Juan Marrero, periodista, jefe del Departamento de Comunicaciones de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) e historiador de la institución, afirmó que a diferencia de muchos organismos de la época donde la corrupción era imperante, la Caja tuvo una conducta decorosa durante sus años de existencia.

Explico, además, que hasta 1935 no existía un día que homenajeara a los trabajadores del gremio. Los jefes de los medios no tenían ningún interés en que se celebrara y en la prensa de la época no hay señal alguna de la creación del Retiro Periodístico. Estos tenían que contribuir con un porciento a la Caja en dependencia de la cantidad de periodistas que trabajaran para el medio, razón por la cual se vieron afectados muchos de ellos que no tenían un contrato fijo.

En 1943 cuando entra en funcionamiento el Colegio Nacional de Periodistas (CNP) y los colegios provinciales, los periodistas se vieron beneficiados, pues para ser reconocidos tenían que pertenecer al Colegio y este los respaldaba. Finalmente, se festejó el 24 de octubre en todo el país, cada año se efectuaba un acto central y se daban a conocer los premios Juan Gualberto Gómez a los mejores trabajos publicados en el año, relató Marrero.

En el libro Dos siglos de Periodismo en Cuba, el propio periodista expone que la Ley del Retiro funcionó correctamente, incluso se modificó sobre los años 50 por la Ley del Seguro Profesional y hasta 1961 se estuvo conmemorando ese día.

A partir del triunfo revolucionario, los medios se desestabilizaron totalmente, pues no respondían a los intereses de la Revolución. Los propietarios emigraron y los mecanismos que existían (los acuerdos de los congresos de periodistas, los estatutos del Colegio) ya no respondían a la nueva realidad que vivía el país. Desaparecieron muchas entidades de prensa que se nacionalizaron o simplemente cerraron.

Una vez ocurrido esto, los periodistas no tuvieron una organización que los representara. Es entonces cuando en 1963 nace la UPEC y nuevamente comienzan a organizarse. Pero esta no heredó nada de lo que tenían sus antecesores Havana Reporters o la Asociación Cubana de la Prensa, con otros intereses diferentes a los del contexto revolucionario.

No fue hasta el año 1992 cuando, al caer el campo socialista que celebraba el 8 de septiembre como Día Internacional del Periodista en homenaje a Julius Fusik, se tomó la decisión de que se fijara el 14 de marzo como Día de la Prensa Cubana, respondiendo al centenario del periódico Patria, que salió a la luz por primera vez ese día.

Pie de foto: Imágenes de Papel Periódico de La Havana, primero de su tipo que circuló por las calles de la capital.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de nota: Explicativa.

Tema: Las primeras celebraciones del Día el Periodista.

Situación problémica: Pocos conocen en el gremio una fecha tan importante para la profesión.

Objetivos colaterales: Conocer la historia de esa celebración y las razones por las que surge.

Estrategia de fuentes:

Documental: Revista Enfoque en su No. 14 del año 2002.

Activas:

Juan Marrero, periodista, jefe del Departamento de Comunicaciones de la UPEC e historiador de la institución. Oficial, directa, primaria. Juicio sintético.

Vivian Bustamante, periodista y jefa de la redacción de Buzón Abierto en el periódico Trabajadores. Secundaria. Juicio sintético.

 

EN LA CIMA DE SER CUBANA

EN LA CIMA DE SER CUBANA

RITA MARÍA CAMBARA CASTILLO, 
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Son las dos de la mañana. Una voz da el de pie a un albergue de treinta y cinco personas. Casi nadie ha dormido. Todos estamos nerviosos porque hoy nos espera una meta que requiere fuerza y valor.

Recogemos nuestros depósitos de agua, las mochilas livianas, mucha comida y chocolates. El grupo agotado se dirige como zombis de un lado hacia el otro. Desayunamos y adentramos a los ómnibus que nos trasladarán hacia el objetivo.

“Llegamos, caballero, que nadie se separe”, decimos todos bajo la leve luz de la luna. Hace un poco de frialdad aquí en  la costa sur oriental y ahora estamos muy lejos de la ciudad del fuego.

El reloj justamente marca las cinco de la mañana. Comenzamos la jornada y como hormiguitas nos seguimos los pasos sin perder el ritmo, alumbrándonos con las escasas luces de una linterna. El suelo está muy rocoso y aún hay un largo camino, mientras la gente se grita entusiasmada y eufórica.

Es mi primera vez. No me puedo imaginar el alrededor, solo siento los olores de la madrugada y la noche ciega cohíbe de disfrutar de un entorno incierto.

Un pie delante, una mano en el bordón, echando ganas y energía sobre el suelo. “¡Kilómetro tres!”. Ya llevamos dos horas en ascenso. “No perdamos la calma, solo faltan ocho para llegar a la cima”. Realmente el numerito me parecía inalcanzable, pero la experiencia merece la pena de ser vivida porque un cubano no puede privarse de respirar el aroma de las nubes del pico más alto de nuestra nación.

Durante la hazaña muchos perdemos los deseos de continuar. Las piernas a veces nos traicionan y resbalamos con miedo a caer hacia un nivel desconocido. Sin embargo, la empatía entre todo el grupo es un motor impulsor para no darnos por vencidos en el camino y demostrar que en equipo todo es posible.

La naturaleza de la Sierra Maestra luce sus más admirables y sorprendentes bellezas. Desde la vista sobre las nubes de un mar desconcertante e infinito admiramos a hermosas aves de la nación como el tocororo y el cartacuba, además, el olor a valle húmedo, aromas exóticos y a suelo fangoso, todo un paraíso a tres kilómetros  de altura.

Diez de la  mañana. Aún cuesta arriba. El pico Cuba nos abre paso con majestuosidad. Desde allí una amiga exclama: “Miren, ese es el Turquino. Ya falta poco”.

Más de cinco horas y “Turquino, ello aquí”.Con muy pocas fuerzas los cuerpos se desploman hacia el suelo. Nos abrazamos y nos besamos. Hemos llegado a lo más alto, estamos en el clímax de Cuba. Estar junto a Martí es encontrarse más allá de los sueños, de la historia y demostrar que la unión vale porque esta es la cima de ser cubana.

CUANDO EL TIEMPO LIMITA AL VERDADERO MAMBÍ

CUANDO EL TIEMPO LIMITA AL VERDADERO MAMBÍ

En su efímera vida como patriota, el dominicano Donato Mármol demostró  sagacidad en el combate y entrega a la Patria cubana. Sin embargo, a 145 años de su prematura muerte, parece estar olvidado en el panteón heroico del independentismo cubano.

ARLET CASTILLO GONZÁLEZ, 
estudiante de primer año Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana. 

El poco tiempo que el mayor general Donato Mármol Tamayo combatió en la gesta de 1868 bastó para demostrar su entrega a la Patria y atinada estrategia mambisa. Sin embargo, a 145 años (2015) de su prematura muerte, esta figura parece estar olvidada en el panteón heroico del independentismo cubano.

Antonio Álvarez Pitaluga, vicedecano de la Facultad de Historia de la Universidad de La Habana, definió dos factores que pueden influir en el desconocimiento de esta personalidad: su muerte en 1870 cuando apenas comenzaba la guerra y la ausencia de una obra escrita por la que se pueda conocer y comprender  cómo pensaba.

“Donato viene con aquel grupo de dominicanos que dieron un aporte militar sustancial a la guerra, pero que no logran, excepto Gómez, alcanzar grandes posiciones en la Revolución, aunque él demostró, en la  breve participación que tuvo en los campos de batalla, ser un hombre prominente en el sentido militar, incluso probablemente haya alcanzado mayores  méritos que otras personalidades más conocidas hoy”, explicó el profesor.

Además, Pitaluga afirmó que “a pesar de no ser recordado como una gran figura, queda  lo escrito por Máximo Gómez en el Convenio del Zanjón, donde concluye: ‘…gloria al gran Donato Mármol ’, esto da la medida del valor alcanzado por el patriota para esa generación”.

Desde 1967, el dominicano conspiraba por la libertad de Cuba. Su creciente espíritu independentista  lo impulsó a formar parte de  la reunión realizada en San Miguel de Rompe (Las Tunas) donde comenzó a gestarse el levantamiento armado y más tarde integró la del Mijial (Santiago de Cuba), en la que se propuso la fecha del 14 de octubre de 1868 para efectuar el alzamiento. 

La Profesora Titular Consultante del Departamento de Historia de Cuba de la Universidad de La Habana, Francisca López Civeira, declaró que se convirtió posteriormente en  uno de los primeros hombres de Carlos Manuel de Céspedes y bajo sus órdenes  pelearon, en los inicios de la guerra, futuros líderes como Máximo Gómez, Antonio Maceo, Calixto García, Flor Crombet y Guillermón Moncada.

De igual modo, aseveró que los combates de Baire, El Saladillo y Mayarí Arriba atestiguaron su destreza en el campo de batalla, así como el ataque al fuerte de La Cuaba (Holguín) y la toma de  la villa de Jiguaní (Granma), esta última contribuyó a que horas después se apoderara de Santa Rita.

Mármol fue, además, quien encabezó la División Cubay, uno de los que incendió la casa el 12 de enero de 1869 antes de caer en manos  de los españoles. Un reflejo de su entrega al principio independentista constituye  la carta donde confesó: “La justicia de nuestra causa nos alienta… yo y cuantos me rodean no desmayaremos mientras un soldado español nos esté insultando con su presencia”.

El Diccionario Enciclopédico de Historia Militar de Cuba, Primera parte, (1510-1898), señala que Carlos Manuel de Céspedes lo nombró jefe de todas las fuerzas que pudiera reunir en las jurisdicciones de Jiguaní y Santiago de Cuba con el grado de Mayor General. Asimismo, refiere que planificó la Invasión a Guantánamo, la que no realizó por su prematura muerte.

Más adelante, apunta que el dominicano proclamó la necesidad de formar una Junta Central Revolucionaria que asumiera el poder, lo que provocó discrepancias con el Padre de la Patria, sin embargo, rectificó su equívoco criterio y declaró al respecto: “Céspedes es para mí la gran figura de la revolución, su representante y jefe del gobierno provisional, reconocido dentro y fuera de la Isla”.

Con relación al desconocimiento de Donato Mármol, Pedro Pablo Rodríguez, investigador del Centro de Estudios Martianos y Premio Nacional de Ciencias Sociales, puntualizó que es necesario estudiarlo por ser uno de los primeros en alzarse, merece una buena biografía en la que hay que trabajar, y por largo tiempo, buscando datos en archivos cubanos y publicaciones periódicas del siglo XIX.

En tanto, la profesora López Civeira, destacó que no todas las figuras históricas tienen la misma relevancia y connotación. “Frente a un Carlos Manuel de Céspedes, un Ignacio Agramonte, hay muchos personajes opacados. Mas, desde el punto de vista historiográfico no se puede hablar de todo el proceso de la Guerra de los Diez Años sin esta personalidad, aunque no quede en el imaginario popular a partir de sus contemporáneos”, acotó.

Adianéz Bernazar Santisestaban, estudiante de tercer año de Historia, en la Universidad de La Habana, comentó que a este patriota se aborda en el plan de estudio de la asignatura Historia 2, pero aceptó que no es uno de los  más profundizados. Un muestreo realizado entre 50 estudiantes de la carrera, demostró que solo 15 conocían a la figura, y Leidy Domínguez, alumna de quinto año, dijo que una clase de Historia son 45 minutos, por tanto, no se pueden tratar todos los contenidos con la misma importancia.

La prematura muerte del dominicano se debió a una fiebre cerebral provocada por la enfermedad de la viruela. Existen siete versiones sobre el día exacto del fallecimiento. Según su viuda, ocurrió el 22 de junio, aunque la fecha más generalizada entre los historiadores es la del 26 del mismo mes. 

Pie de foto: Donato Mármol se convirtió durante la gesta de 1868  en  uno de los primeros hombres de Carlos Manuel de Céspedes.

Ficha técnica: 

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Especial de Contraste.
Tipo de nota interpretativa retrospectiva: Explicativa.

Tema: Donato Mármol fue uno de los iniciadores de las luchas independentistas cubanas.

Situación problémica: Su figura está olvidada dentro de los iniciadores de las gestas independentistas.  

Objetivos colaterales: Demostrar mediante la opinión de especialistas las causas de este olvido, así como resaltar sus hazañas como patriota.

Estrategia de fuentes: 

Documentales:

Diccionario Enciclopédico de Historia Militar de Cuba, Primera parte (1510-1898). Colectivo de autores. La Habana. 2001.

Directas:

Antonio Álvarez Pitaluga, profesor y vicedecano de la Facultad de Historia de la Universidad de La Habana. (Juicio de valor) (Fuente especializada).

Pedro Pablo Rodríguez, investigador del Centro de Estudios Martianos y Premio Nacional de Ciencias Sociales (Juicio de valor) (Fuente especializada).

Francisca López Civeira, Profesora Titular Consultante del Departamento de Historia de Cuba de la Universidad de La Habana. (Juicio de Valor) (Fuente especializada).

Adianez Bernazar Santisestaban, estudiante de tercer año de Historia de la Universidad de La Habana. (Juicio disyuntivo) (Fuente implicada).

Leidy Domínguez, estudiante de quinto año de Historia de la Universidad de la  Habana. (Juicio disyuntivo) (Fuente implicada).

Soportes:

Hecho: Aniversario 145 de la muerte de Donato Mármol.

Antecedentes: Donato Mármol fue uno de los iniciadores de la lucha independentista, además de uno de los primeros hombres de Carlos Manuel de Céspedes lo que demuestra su calidad como estratega militar.  

Contexto: Su figura es poco conocida, se menciona solamente en los inicios de la guerra cuando debiera ser más profundizada por su papel protagonista, aunque haya sido por poco tiempo.

Situaciones colaterales que también pudieran incidir: El poco tiempo que combatió a causa de la enfermedad que puso fin a su vida, además de las discrepancias con Céspedes sobre la manera de conducir la guerra. 

Tipos de juicios:

Analíticos: Están presentes en todas las fuentes.

Disyuntivos: Presentes cuando las estudiantes de Historia, Adianéz Bernazar Santisesteban y Leidy Domínguez aceptan que la figura es poco abordada en clases.

De valor: Están presentes cuando el profesor Antonio Álvarez Pitaluga declaró los factores que influyen en que esta figura sea poco conocida; además, cuando la profesora Francisca López Civeira aseveró que no se puede estudiar la Guerra de los Diez Años sin mencionar a Donato Mármol. 

 

RAZONES PARA LUCHAR Y VENCER

RAZONES PARA LUCHAR Y VENCER

IRIS DE LA CRUZ SABORIT,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Cada cinco años la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) celebra su congreso, al que asisten militantes de todas las provincias del país para discutir sobre los problemas de la organización, así como posibles soluciones. En julio venidero se realizará el décimo, pero, ¿será este encuentro igual a los anteriores?

La respuesta es negativa. Bastaría recordar el histórico 17 de diciembre del pasado año (2014), en el que los presidentes de Cuba y Estados Unidos, Raúl Castro y Barack Obama, anunciaron el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países, hecho que marcó el retorno a la Patria de los luchadores antiterroristas Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Antonio Guerrero.

Los jóvenes cubanos se han caracterizado siempre por defender el legado y valores éticos de nuestros mártires, pero no es secreto que hace algún tiempo la UJC, vanguardia de la Revolución, ha caído en un bache monótono, quiero decir, repite las mismas gastadas consignas que hoy pierden importancia cuando no hay respuestas ante los problemas que asamblea tras asamblea, año tras año, plantean los militantes en sus respectivas organizaciones de base.

Iramís Pérez, joven estudiante universitario, expresó que “sería útil al calor de este congreso un recuento histórico crítico de la UJC, breves análisis sobre la democracia interna, el crecimiento, la falta de creatividad, el burocratismo, el sectarismo, el distanciamiento entre la dirección y las masas, y todos los otros problemas que afectan el funcionamiento de la UJC, y hacen que pierda convocatoria y no pueda en efecto cumplir su misión de educar en el socialismo y el comunismo”.

Y es en ese momento que me pregunto, no siendo militante: ¿qué se hace con las propuestas de cada comité de base?

En el documento que se analiza previo al evento, se expone como solución a algunos de los problemas funcionales de la Juventud, el identificar desde la secundaria a futuros posibles militantes, aquellos alumnos con mayor participación en las actividades político-culturales y excelentes resultados académicos, ¿y los no “integrales” y tengan vocación y deseos de pertenecer a la UJC?

Para ellos debería existir la posibilidad, y a los que la tienen por su integralidad no otorgársela como mero reconocimiento a sus buenos resultados, sino por la convicción de asumir un puesto de vanguardia para enfrentar los retos que afronta el país.

Sí considero que la Juventud ha cumplido con su rol de elevar el nivel ideológico, fomentar en la nueva generación el amor por nuestra historia y el deseo de cumplir con el deber, siempre y cuando no se haga con el mismo “teque”, sino con mensajes más atractivos y acordes con estos tiempos.

Las expectativas son precisas: mejorar en cada aspecto que entorpezca el buen funcionamiento de la UJC para obtener los resultados anhelados porque, como expresó Fidel Castro en la clausura del IX Congreso: “Las razones para luchar y vencer se multiplican cada día”.

EL CAMINO DE LA VIDA

EL CAMINO DE LA VIDA

Tras casi dos décadas de trabajo, la Escuela Cubana de Wushu ha logrado una gran aceptación de su arte marcial, por los beneficios que reporta a quien lo practica.

Texto y foto:
ALEJANDRO BENÍTEZ GUERRA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

 
Si le interrumpo la clase de nuevo, probablemente uno de sus discípulos me enseñe por las malas lo que es el wushu, porque al maestro todo el mundo lo quiere escuchar, y aún cuando conversaba con él grabadora en mano, había quien venía a saludarlo o a ofrecerle algo.

Roberto Vargas Lee, cinturón negro y Sexto Dang en Wushu, es actualmente presidente de la Asociación Cubana de Wushu, y director de su escuela, ubicada en el Barrio Chino de La Habana. Ambas instituciones fueron creadas por él en 1995, y no puedo dejar de notar que tienen mi misma edad. “Ya va siendo un adolescente mayor, ¿no?”, me dice, como si la escuela fuera su propio hijo.

En ella se han formado maestros que enseñan un arte marcial para combatir por la salud.

-¿Qué es el Wushu?

Wushu es todo lo que pertenece a las artes marciales chinas. Antes se le decía Kung fu, pero cuando llegamos a China en el año 94, descubrimos esa palabra que agrupa a todas esas disciplinas, de las que se dice hay 300 y pico de estilos, yo creo que debe haber más. Hemos participado en eventos tradicionales donde vemos  muchas manifestaciones de este tipo de trabajo.

Hoy se hace hincapié en la salud, o sea, que hay estilos que están trabajando para la salud. Ya el Wushu, de hecho, es un deporte que mueve mucho el organismo, no solo por fuera sino también por dentro.

-¿Qué desarrollo ha alcanzado

este deporte en Cuba?

Bueno, lo principal que hemos alcanzado es la masividad. También hemos logrado una mezcla de generaciones, porque el Wushu lo mismo lo  practica  un niño que un abuelo de 90 años, y creo que eso es importante. Lo otro, competitiva y deportivamente, es la obtención de primeros lugares en eventos internacionales en China desde el 2001, y el mejoramiento de la amistad inquebrantable entre nuestros pueblos mediante sus culturas, no solo en La Habana, en el Barrio Chino, sino en todo el país. En este momento tenemos muchas filiales que se han unido a las asociaciones chinas de cada provincia.

-Volviendo al tema de los eventos,

usted acaba de volver de una

competición en China,

¿qué resultado se alcanzó?

A esa competencia fuimos con dos participantes, en los que se mezclaba experiencia y juventud. Efrén, que es un atleta ya de varios eventos, obtuvo dos medallas, una de plata y otra de bronce, y Osvaldo, practicante de 15 años, quien iba por primera vez, quedó en octavo y noveno lugares. Fue un evento masivo que reunió gran calidad.

-¿Qué proyectos tiene la

Escuela Cubana de Wushu?

Seguir llevando esto a la población, que es un proyecto inmediato, mejorar nuestras áreas, que ya van siendo pequeñas, y celebrar nuestro aniversario 20 el año próximo, en un gran espectáculo en el teatro Lázaro Peña, donde deben venir maestros de China, mis maestros, que son también fundadores. ¿Quién iba a decir que a los veinte años íbamos a lograr tanto? Pero tenemos que seguir trabajando en función de mejorar la profesionalidad de nuestros entrenadores, y en la salud del adulto mayor, tan importante por el apoyo que ellos deben recibir.

-Por toda la ciudad es ya frecuente

ver ancianos practicando el Tai chi,

¿a qué se debe tanta aceptación?

Creo que es primeramente por nuestra organización. No cabe duda de que estamos bien organizados, a las personas les gusta ir a lugares donde haya disciplina, orden, y lo segundo es el beneficio que van sintiendo sobre su salud.

Por idea del jefe de la Aduana General de la República, el contralmirante Betancourt, vamos a comenzar un curso en esa institución, es decir, que estamos soñando integrarlo en la CTC como un elemento más de la gimnasia laboral, y también en la defensa de la Revolución, en organismos como el Ministerio del Interior y las Fuerzas Armadas. Estamos contentísimos porque esto sea aceptado, porque quien practica Tai chi, sea un combatiente o un obrero de una fábrica, va a encontrar paz, liberar el estrés, mejorar la flexibilidad, coordinación y calidad de vida en sentido general.

-Lo que más me impresionó cuando

visité por primera vez la Escuela Cubana

de Wushu, fue el ver a una mujer que,

a sus 85 años, puede hacer movimientos

que a mí no me resultarían tan fáciles…

Clarita se ha convertido en un símbolo. Está como protagonista de un documental llamado Arte para la Vida, hecho hace poco por la Televisión Cubana. Eso se logra a base de voluntad: Clarita llegó prácticamente sin poder caminar, viene de Alamar hace más de diez años y ya dejó el bastón. Ha sido una esperanza verla haciendo sus demostraciones. Nos sentimos muy felices con esto, y con poder decir que hay muchas Clarita a nivel nacional. Es un sueño para nosotros que los adultos mayores vuelvan a sentirse con la salud de niños.

-Aunque como dijo, se ha alcanzado

una masividad en la práctica de este

deporte, aún resulta poco conocido

por parte de la población,

fundamentalmente por los más

jóvenes. ¿Cree que ha habido poco

trabajo promocional en ese sentido?

Realmente, creo que la publicidad ha sido suficiente, lo difícil es hacer entender, porque cuando hablamos de Tai chi todavía hay personas que piensan que es para los “viejos”, y no es así. Tuvimos un programa estelar en la televisión durante ocho años, Dojo en Televisión, en el que nos dimos a la tarea de divulgar el Wushu y otras artes marciales. También hay quien cree que esto es solo para chinos, cuando resulta que la escuela está abierta el año entero, y todo el mundo tiene acceso a ella.

-¿No sería bueno integrar el Wushu

a la enseñanza de la Educación

Física de nuestras escuelas?

Es otro sueño, porque a lo mejor no tenemos un programa muy extenso, pero tenemos planes con el Instituto de Cultura Física Comandante Manuel Fajardo, y estamos trabajando con la UNESCO. Ese sueño no lo voy a dejar nunca.

-Defíname con una frase en

qué se ha convertido el Wushu.

En nuestro país Wushu es salud y vida; en China, es un camino, una manera de prepararte para vivir y para morir.

Pie de foto: Hace 19 años, Roberto Vargas Lee creó la Asociación Cubana de Wushu.

PRODUCTORA NORTEAMERICANA VISITA A CUBA

PRODUCTORA NORTEAMERICANA VISITA A CUBA

La realizadora cinematográfica Bruni Burres permanecerá una semana en el país para intercambio de conocimientos con estudiantes de la Escuela Internacional de Cine y Televisión.

KARLA CASTILLO MORÉ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
Foto: Cortesía de los coordinadores de Confluencias del lente.

Bruni Burres, productora y consultora de la Institución Cinematográfica Sundance, visita a Cuba por primera vez y realizó una conferencia en el espacio Confluencias del lente, que tiene lugar en la Sala de Cine Alfredo Guevara, en el Pabellón Cuba, con el objetivo de difundir las intenciones de la institución y su festival.

“Estoy muy feliz de poder estar una semana en Cuba, la utilizaré para estudiar y aprender de profesores y alumnos, acerca de la técnica documental”, explicó la realizadora norteamericana. Durante su estancia participará en el estudio de una nueva estrategia de audiencia, en la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV).

En el encuentro se observaron tres tráileres, el primero de ellos titulado Beasts of the Southern Wild (Bestias del Sur Salvaje), de un largometraje de ficción que obtuvo premios en el Festival Sundance; el segundo fue Palabras mágicas, de producción mexicana, y el tercero fue Chicago Boys (Chicos de Chicago), de realización chilena. En el mencionado festival participan productores y filmes de disímiles lugares del planeta.

“El instituto quiere colaborar y reunir a documentalistas. También apoyamos a artistas que quieren explorar cosas nuevas y hacer películas de sus historias”, comentó la productora y agregó: “Se aceptan solamente largometrajes muy independientes, puede existir alguna coproducción, pero todos los derechos deben ser de los productores”.

Marta Orozco, jefa de la cátedra de producción de la EICTV, explicó que son pocos los filmes cubanos que han participado en el festival, debido al bloqueo, mas a través de Cinema Tropical, que es una organización mexicana situada en Estados Unidos y que se dedica a la difusión de películas latinoamericanas, pueden trabajar con Sundance. Una segunda vía sería con una coproducción mexicana, nicaragüense, chilena o de otro país.

Los interesados pueden encontrar más información en el sitio web de Sundance. Se realizan admisiones hasta de 15 000 personas, pero se aceptan solo 60. Deberán enviar las aplicaciones en inglés.

Bruni Burres trabaja directamente en el Departamento de Desarrollo de Proyectos de Sundance. Se ha dedicado a realizar asesorías y buscar proyectos por el mundo. Durante muchos años ha incursionado en todo lo que se relacione con derechos humanos y documentales.

Pie de foto: Bruni Burres en conferencia brindada en el espacio Confluencias del lente.

“YO PENSABA QUE ESTO ERA SOLO UN PARTIDITO”

“YO PENSABA QUE ESTO ERA SOLO UN PARTIDITO”

Acercamiento al equipo de baloncesto de la Universidad de La Habana, en vísperas al encuentro deportivo que se realizará el primero de diciembre contra los estudiantes del programa Semestre en el Mar.

DAVID DELGADO SECO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Como parte de las actividades planificadas con los estudiantes de Semestre en el mar, se encuentra un juego de baloncesto con el equipo de la Universidad de La Habana; la preparación de estos muchachos, quienes muchos de ellos se ven las caras por primera vez, marcha casi según lo planeado.

El entrenamiento a punto de comenzar, todo el equipo puntual, ansioso por el gran partido, pero un asunto de vital importancia se impone: sobran pelotas para la cantidad de aros que hay para entrenar, cuatro pelotas, una cantidad responsable sin duda, para un solo aro en tres canchas existentes. Este sobreviviente a veces parece caer, pero se resiste, pues hasta él entiende la importancia de la práctica para este partido.

Johanne Villavicencio, entrenador principal del equipo de baloncesto de la Universidad de la Habana, habla acerca de este partido y devela algunas interioridades del adiestramiento.

“Denle suave que el colmo es que se me lesione uno aquí”, grita fuerte. Porque el otro tema es que la lluvia acecha constantemente y entre las pelotas y los bultos de los jugadores están los utensilios indispensables: tres escobillones y un haragán, de los malos que se caen, pero que ayudan y gracias a ellos es que puede comenzar el entrenamiento.

-¿Es primera vez que dirige

un encuentro como este?

¿Cómo se siente?

Un encuentro internacional sí, me siento un poco nervioso, yo pensaba que esto era solo un partidito, y cuando vino otro periodista a verme me sorprendí. Me lo cogí muy en serio, pero muy contento, más que por mí, por ustedes, que van a tener la oportunidad de jugar con muchachos que seguro desayunan, almuerzan y comen baloncesto. Estoy seguro que van a ser muy buenos y esa experiencia vale mucho.

-¿Cómo han sido los

entrenamientos?

El tabloncillo de la Universidad de La Habana tiene que estar en perfectas condiciones para el partido, entonces no puede usarse, y las canchas… es lo que hay, a ver si esta última semana podemos entrenar en el tabloncillo de la Mariposa, en el Fajardo, para que no se mal acostumbren a los aros bajitos.

-El equipo, ¿cómo lo ve?

Lo más importante son las ganas y todos tienen mucha, los entrenamientos han sido fuertes, sin presionarlos demasiado, al final ustedes son estudiantes, no deportistas. Pero en mi opinión, tenemos posibilidades de jugar un buen partido, siguen faltando los jugadores altos y algunos de cambio, pues vamos a jugar al ciento por ciento, y los suplentes los vamos a necesitar, pero es lo que tenemos y ya. Ahora queda afinar los detalles y ponerle todo el corazón que tengamos y que no tengamos también.

-¿Estar en casa será un

factor que nos beneficie?

¿Qué? ¿En casa? Ellos posiblemente sean más que nosotros. Semestre en el mar está compuesto, además de los profesores, por 624 estudiantes pertenecientes a 248 universidades de los 50 estados y Puerto Rico, así como de 54 alumnos de distintas nacionalidades. El tabloncillo va a estar lleno, a cada facultad le tocan 70 entradas, que son bastantes, y a ustedes le tocan una a cada uno para que traigan su invitado, pero ellos si van todos, todos, y esa gente sí que grita.

-¿Qué mensaje envía a quienes

vendrán a ver el partido?

Que confíen en todos ustedes, que se han preparado muy fuerte, que están bien entusiasmados y alegres, y que lo más importante es disfrutar una oportunidad como esta, ya sea viendo el partido desde las gradas o jugando dentro de la olla de presión.