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Isla al Sur

COMPRUEBAN EFECTIVIDAD DE LA LUZ EN TRATAMIENTO DEL ACNÉ

COMPRUEBAN EFECTIVIDAD DE LA LUZ EN TRATAMIENTO DEL ACNÉ

El empleo de diodos luminosos, combinado con antibióticos, es mucho más económico que el láser de baja potencia, aplicado hasta el momento en Cuba a pacientes afectados por los molestos granitos de la adolescencia.

KRYSTEL ASPILLAGA ROJO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En la búsqueda de tratamientos para mejorar el acné juvenil (acné vulgaris-inflamatorio), científicos de la Universidad de La Habana fabricaron tres nuevos dispositivos LED (diodo emisor de luz), los cuales están siendo empleados para eliminar esa enfermedad.

La noticia la dio a conocer este viernes la Máster en Ciencias Esperanza Purón Sopeña, pionera en el trabajo con la tecnología LED e Investigadora Titular del Instituto de Ciencia y Tecnología de Materiales, de la Universidad de La Habana (IMRE), durante la Conferencia Internacional de Óptica, Fotónica y Fotociencias, realizada en el Hotel Nacional de Cuba.

“Se fabricó primero el Fototer que posee la luz infrarroja para penetrar hasta la glándula sebácea de la piel y destruir la bacteria Propionibacterium acnés; luego el Dermoter, posibilita combinar el efecto antiinflamatorio de la luz roja con la capacidad antibacteriana de la luz azul; y por último, el ComboLED es el equipo que  une las tres luces con sus respectivas propiedades”, explicó la científica.

La elección de cada uno de ellos depende del estado en que se encuentre el cutis del paciente, precisó la Máster en Ciencias, quien recordó que la luz láser de baja potencia se ha utilizado en Cuba para tratar esta enfermedad. Sin embargo, dicho método de curación quedó obsoleto con la aparición del LED, el cual demuestra progresos en cada terapia, es mucho más económico y utiliza dispositivos de larga duración.

Tratamientos tradicionales, antibióticos vía oral y tópicos, como la eritromicina, provocan en determinadas ocasiones reacciones adversas. La técnica LED no es dañina en este aspecto, por ello se combinan ambas formas junto a productos naturales hasta lograr la mejoría del enfermo. El procedimiento con la luz es lento, pero no maltrata la piel, manifestó el doctor Pedro Balaguert, especialista en Dermatología del hospital habanero Calixto García.

El empleo de esta tecnología está avalado, recoge el Registro Médico del Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (CEDMED) y el Ministerio de Salud Pública (MINSAP). Y así lo confirma que en el 2008 se hicieron los primeros ensayos en pacientes con estado crítico y se obtuvieron resultados satisfactorios. Anterior a la fecha, la terapia con LED fue probada en ratas de laboratorios, las que respondieron factiblemente a los haces luminosos después de sufrir inflamaciones y otros padecimientos.

Este estudio, presentado por la Máster en Ciencias Esperanza Purón Sopeña bajo el título Tecnología LED y su aplicación en el tratamiento del acné inflamatorio, está nominado al Premio Anual de la Academia de Ciencias de Cuba 2014. Los fabricantes de los dispositivos avanzan en su trabajo para enviar algunos de los al Departamento de Dermatología del Hospital Universitario Manuel Fajardo.

Pie de foto: El procedimiento con LED es lento, pero no maltrata la piel. Los progresos son evidentes después de cada terapia.

Ficha técnica:

Tipo de título: Noticioso.
Tipo de lead: Sumario de Para qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato Adicional.
Tipo de información: Ligera, Afirmativa, Directa, Noticia en desarrollo.
Tipo de fuentes: Directa, Documental.
Primer valor noticia: Interés colectivo, humano.
Otros dos valores noticia: Actualidad y Repercusión o consecuencia.  

LA COCINA NO TIENE EDAD

LA COCINA NO TIENE EDAD

Los más longevos competirán en la onceava edición del Concurso de culinaria, cuya sede será el Museo de Arte Colonial.

Texto y foto: 
ALEJANDRA ANGULO ALONSO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El rescate de la cocina cubana y la participación de la tercera edad serán los principales propósitos de la onceava edición del Concurso de culinaria, que tendrá lugar el 4 de octubre (2014) durante la Jornada del Adulto Mayor, en el habanero Museo de Arte Colonial.

La actividad estará auspiciada por la Oficina del Historiador y convocada por la Asociación Culinaria de La Habana.  Intervendrán  participantes de diversos municipios de la capital entre los que figuran Habana del Este, Arroyo Naranjo, Centro Habana, Habana Vieja y Plaza.

El evento promoverá el valor de los platos que forman parte del patrimonio cultural intangible de la nación cubana. “Las recetas presentadas rescatarán la impronta de la abuelita de los años 50”, informó Oswaldo Quintáns Salgado, chef representante de la Asociación Culinaria de La Habana y fundador de este espacio.

Según explicó Iván Betancourt Martín, miembro del  jurado, las mejores ofertas culinarias serán escogidas a partir de tres parámetros fundamentales: tradicionalidad, técnica y presentación. Entre los platos se encontrarán el arroz con leche, pepinos rellenos, cusubé, dulzura de maní y flan de malanga.

El concurso no incluirá la realización de menús sofisticados sino la recreación de los sencillos, cercanos a nuestras realidades. Los participantes confeccionarán las recetas con los productos disponibles.

“Siempre me gustó la cocina y desde muy joven veía los programas de Nitza Villapol”, comentó la concursante Mérida Amador Rodríguez, de 78 años de edad, quien confiesa que la clave de su longevidad consiste en mantener una alimentación adecuada.

La reinserción del adulto mayor es prioridad del Estado. Según el último Censo Nacional de Población y Vivienda realizado en la Isla, el 18.3 por ciento de los cubanos tiene más de 60 años. La elevada esperanza de vida y la disminución del índice de fecundidad están entre las principales causas de esta situación demográfica. Es un desafío para la sociedad lograr que la población llegue a edades avanzadas con alta calidad de vida y menor dependencia.

“Será una de las actividades más gratificantes realizadas en nuestra Institución, todos pasaremos por la feliz experiencia de degustar la cocina tradicional”, afirmó Yenisel Osuna Morales, especialista del Museo de Arte Colonial.

Pie de foto: La imagen muestra las propuestas culinarias destinadas a fomentar el rescate del recetario tradicional cubano.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Primer valor noticia: Interés colectivo.
Otros valores noticia: Actualidad y Proximidad o cercanía.
Fuentes: Directas, Documental.
Tipo de información: Ligera, blanda.

UNA PRECURSORA: DE LA TIPOGRAFÍA AL PERIODISMO

UNA PRECURSORA: DE LA TIPOGRAFÍA AL PERIODISMO

Domitila García de Coronado fue la primera mujer tipógrafa en Cuba y pionera del país que trabajó en un periódico, sin recibir ningún tipo de remuneración por ello.

MARIANA BRUGUERAS MÁS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

 
El Álbum poético fotográfico de escritoras y poetisas cubanas, primera obra de antología realizada en el país y dedicada a la escritora Gertrudis Gómez de Avellaneda, aparece en La Habana bajo la firma de  la joven de tan solo 21 años, Domitila García Duménico, mientras corría el año 1868 y se iniciaban las luchas por la independencia.

Con más de cuatro libros publicados, el pensamiento de la tipógrafa, escritora, poetisa, periodista y educadora que fue Domitila, permanece intacto en los escritos que se hallan en más de diecisiete revistas y periódicos nacionales de la época. Pero aquella que fuera la  primera mujer en iniciarse en la tipografía y el periodismo en nuestro país, sigue siendo una desconocida para muchos. Su figura y trabajos han quedado aislados y a la sombra de otras reconocidas personalidades.

Hoy apenas es mencionada como referencia en escasos libros que abordan los temas de género, y en la bibliografía básica de Historia de Cuba se excluye como promotora de los ideales revolucionarios más avanzados. Emancipadora de la mujer, transgresora de su época y fiel independentista, Domitila García debería ser considerada un ejemplo a seguir por mujeres de cualquier generación.

¿Ignorada? 

En el sitio web de la revista cubana Mujeres, su nombre aparece en algún que otro trabajo, pero nunca como protagonista de las historias. Son pocas las periodistas que laboran en ese espacio que han leído algo firmado por Domitila. Casi ninguna ha escuchado hablar sobre ella a otra persona, “ni siquiera los medios de comunicación nacionales la promueven”, dijo Aurika Rubio, editora de la versión digital de la publicación de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC).

Rubio resaltó que “desde la redacción monitoreamos toda la información posible de la mujer cubana y hemos podido rescatar algunas referencias muy puntuales de otras como la condesa de Merlin, María Santa Cruz, Sofía Estévez, Emilia Casanova, entre otras,  sobre todo cuando ocurren efemérides o aniversarios”.

Sobre este asunto en particular, Gladys Egües Cantero, periodista de Mujeres, opina que la casi imperceptible visibilidad de Domitila tiene mucho que ver con la poca importancia que se le ha dado a las voces femeninas del siglo XIX. “La historia está escrita por hombres, y el periodismo no escapa de ese camino donde las mujeres no brillan con luz propia. A ellas solo se le dedican algunas líneas, o aparecen como ejemplos en los textos periodísticos”, destacó.

Susana Revuelta, joven insertada de prácticas en el archivo de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), comenta que existe un expediente sobre Domitila, pero “no es muy extenso y lleva tiempo sin salir del lugar en el que se encuentra en estos momentos. No abundan las personas interesadas en su quehacer y labor como periodista o primera mujer en trabajar en una imprenta”.

Con excepción de ese documento, ella afirma no conocer mucho sobre la vida u obra de Domitila García. Como Susana, estudiantes de tercer año de la carrera de Filología refieren la posibilidad de haber citado a la poetisa y escritora mientras recibieron clases de Literatura Cubana en la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, pero no recuerdan realmente cuál fue su labor y aportes al campo de las letras en nuestro país.

Impresión de una pionera

Domitila nació el 7 de mayo de 1847 en Puerto Príncipe, Camagüey, y con 12 años, en 1859, se estableció en Manzanillo. En su hogar adquirió la educación elemental. Su padre era el conocido periodista y tipógrafo Rafael García, propietario de una imprenta que publicaba el periódico La Antorcha, de carácter económico, mercantil y literario.

Fue este el espacio propicio para el desarrollo y formación de Domitila, así como el escenario donde Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria, y el eminente periodista cubano Rafael María Merchán, se destacaron como redactores.

Patricia Motola Pedrosa, profesora de Literatura Cubana de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, cuenta que Domitila es considerada la primera mujer en trabajar diariamente en una imprenta y que en La Antorcha se convierte en pionera de las labores tipográficas y periodísticas en Cuba. Respecto a esto, Domitila refirió que “la tipografía fue uno de los primeros oficios que aprendieron las mujeres en la Colonia, y que se extendió hasta el siglo XX, fue un medio que adquirió una importancia estratégica para la configuración del periodismo femenino”.

Sobre su labor allí se cuenta en el libro Mujeres en el Periodismo, de Ana Núñez Machín, quien de la joven cita: “Cuando empecé mis ensayos literarios, los hice en verso. Pero comprendiendo los escasos vuelos y poca maravillosidad de mi estilo y no aceptando la medianía en el divino arte; hice con ellos un auto de fe y si alguno que otro ha escapado al exterminio, no es digno de figurar en su parnaso…”.

En 1872, ya en la capital, Domitila contrajo matrimonio con el profesor de idiomas Nicolás Coronado y desde ese momento comenzó a firmar como Domitila García de Coronado. Una década después, en el capitalino municipio del Cerro, fundaron juntos el colegio para niños pobres “Nuestra Señora de los Ángeles”, donde ejercieron la docencia. Ella murió en La Habana el 18 de septiembre de 1937, a la avanzada edad de 90 años, dejando inéditos su libro Cubanas beneméritas y la novela Los enemigos íntimos.

Vivir para crear

Domitila gozó de una larga y saludable vida que aprovechó al máximo intelectualmente. Aún joven, en 1866, un año después de trasladarse La Antorcha de Manzanillo a Camagüey, la iniciadora de las labores tipográficas en nuestro país fundó la revista semanal de corte literario El Céfiro, en Puerto Príncipe, junto a la poetisa Sofía Estévez Valdés.

De esta forma se convirtieron en las primeras cubanas en instaurar una publicación, que tuvo una “acogida entusiasta en la Isla”, como dijera José Antonio Baujín, profesor de Literatura Cubana de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, aunque su circulación se interrumpió por el inicio de la guerra, dos años después.

Pero en su afán, la poetisa no se detuvo. Una vez en La Habana, creó tres semanarios: El Eco de Cuba, El Correo de las Damas y La crónica Habanera. Su vasto trabajo editorial se complementó con la producción como autora de no pocos artículos, escritos en prosa y verso, así como libros dedicados principalmente a la mujer cubana.

En líneas generales, proclamó ideas progresistas, en ellas sustenta criterios acordes con su tiempo y educación. En el artículo Elegancia y buen gusto, defiende la diferencia entre las jóvenes pobres y ricas, con un criterio marcadamente discriminatorio, sin percatarse de que ella también era excluida de ciertos círculos por aquella sociedad dividida.

Entre sus obras sobresalen Los cementerios de La Habana, Consejos y consuelos de una madre a su hija, ejemplar por el cual fue premiada en el certamen literario de Matanzas de 1881, y el Álbum poético fotográfico de escritoras y poetisas cubanas. Además, en 1888 publicó una biografía del doctor y científico Tomás Romay, que redactó con notas históricas sobre la vacuna en América.

Más que escritora

El Diccionario Biográfico Cubano señala que durante ese tiempo, colaboró con el periódico Patria, El Laborante, El Almendares, La Guirnalda, El Álbum, El Hogar; El Fígaro, La Patria, La Discusión, Álbum Cubano de lo Bueno y lo Bello, El Imparcial y La Ilustración, de España. En casi todos firmaba bajo los seudónimos de Jatibonico o Ángela, y sus textos los dedicó a cubanas y escritoras olvidadas.

Por su defensa de la emancipación femenina, Domitila fue Delegada de Honor al I Congreso Nacional de Mujeres, celebrado en 1923, en unión de María Luisa Dolz. Archivos del Centro de Estudios de la Mujer rescatan que también clasificó como Socia de Mérito y Facultativa de Honor de casi todas las sociedades literarias y de recreo nacionales. Debido a los aportes que tributó al periodismo, conquistó 22 diplomas, dos medallas de oro y nueve de plata, entre estas la otorgada en 1889 durante la Feria Exposición de Santa Clara.

Pero su quehacer no acaba ahí. Domitila, protagonista de su tiempo y de profunda vocación de educadora, fundó en 1882, junto a su esposo Nicolás, el colegio para niños pobres “Nuestra Señora de los Ángeles”, del cual fue alumna Avelina Correa, considerada la primera periodista profesional cubana que recibió un salario fijo por esta profesión.

Más tarde, con el fin de formar cubanas para la profesión por la cual ella había comenzado, creó la “Academia de Tipógrafas y Encuadernadoras de La Habana”, primera de su clase en nuestro país. Elaboró así obras consagradas a la docencia, para una mayor comprensión del oficio, entre ellos se destacan Método de Lectura y breves nociones de instrucción elemental y Breves nociones para aprender el arte tipográfico.

Quedar para la historia

“A pesar de las limitaciones de la época, Domitila supo enfrentar los cánones y desarrollar al máximo sus habilidades como periodista, escritora y educadora. Luchó incansablemente por la mujer, la enseñanza y la cultura de Cuba. Ella es merecedora de reconocimiento, ha permanecido demasiado tiempo en el anonimato”, resumió Juan Marrero, Premio Nacional de Periodismo e historiador de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC).

Este panorama de desconocimiento se aprecia en la carrera de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. Max Barbosa, alumno de quinto año a punto de graduarse, desconoce cuáles fueron los aportes de Domitila a su oficio, ni siquiera sabía que fue la pionera en este. Por su parte, Armando Franco, quien cursa el cuarto año, cree que no la estudió, o que no forma parte del plan, y Alejandro Rojas, de tercero, recibe clases de Historia de la Prensa, pero a él también le es ajeno el nombre de la poetisa.

Aconsejar, guiar, educar a la juventud y engrandecer la patria fueron sus metas. Hasta los últimos días de su larga vida, se dedicó al periodismo. Sus ruegos finales no fueron otros que: “…Al pisar mis compatriotas la tierra que cubre mis despojos, digan enternecidos: Dignificó a la mujer en general y erigió pedestales a las cubanas que yacían en el olvido”.

Pie de foto: Domitila García de Coronado fue Delegada de Honor al I Congreso Nacional de Mujeres, celebrado en La Habana, en 1923.

FICHA TÉCNICA:

Tipo de título: Llamativo.         
Tipo de entrada: Narrativa o histórica.
Tipo de cuerpo: De bloques temáticos.  
Tipo de Cierre: De cita.

Tema: El desconocimiento de la vida y obra de la primera tipógrafa y periodista cubana, Domitila García de Coronado.

Situación problémica: Demostrar que la obra de Domitila García de Coronado permanece desconocida para la población cubana, y en especial en el gremio periodístico, a pesar de su gran valor y significado.

Objetivos colaterales: Destacar la importancia de los escritos y obras literarias de Domitila García. Dar a conocer parte de la vida de la autora y cómo influyó en su oficio como tipógrafa y periodista. Mostrar la opinión de varias personalidades del mundo intelectual para que las personas se interesen en conocerla.

Fuentes Documentales:

http://www.mujeres.co.cu

Libro Mujeres en el Periodismo, de Ana Núñez Machín.

Archivos del Centro de Estudios de la Mujer sobre Domitila García de Coronado.

Libro de Historia de Cuba.

Diccionario Biográfico Cubano.

Fuentes directas:

Aurika Rubio, editora del sitio web de la revista Mujeres. Primaria. Emite un juicio de valor.

Gladys Egües Cantero, periodista de la revista Mujeres. Primaria. Emite un juicio de valor.

Susana Revuelta, joven insertada de prácticas en el archivo de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC). Secundaria. Emite un juicio de valor.

Juan Marrero, Premio Nacional de Periodismo e historiador de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC). Primaria. Emite un juicio de valor.

Max Barbosa, Armando Franco y Alejandro Rojas, estudiantes de Periodismo. Secundarios. Emiten un juicio de valor.

José Antonio Baujín, profesor de Literatura Cubana de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana. Experto. Emite un juicio de valor.

Patricia Motola Pedrosa, profesora de Literatura Cubana de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana. Experto.  Emite un juicio de valor.

Soportes:

Hecho: Domitila García de Coronado no es conocida por la población cubana ni por el gremio periodístico.

Antecedentes: A pesar de que en su época Domitila García de Coronado se destacó por ser pionera en la tipografía y el periodismo en nuestro país, y por ello recibió diversos reconocimientos, su obra ha sido olvidada.

Contexto: La vida y obra de Domitila García de Coronado es poco investigada y divulgada en la actualidad. Esto conlleva a que los cubanos no la conozcan.

ESTOY ORGULLOSO DE LOS ATLETAS QUE TENEMOS

ESTOY ORGULLOSO DE LOS ATLETAS QUE TENEMOS

A los 64 años de edad, José Antonio Hernández Guzmán tiene una amplia experiencia en el tiro deportivo, pues ha sido atleta, entrenador y árbitro de este deporte.

Texto y foto:
LIZ ARMAS PEDRAZA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Cuando llegué, José Antonio Hernández Guzmán estaba trabajando en la finca. Yo no sabía si recordaba que le había pedido una cita para el domingo a la 1:00 pm.

-“¡Buenas tardes!”, dijo cuándo me vio.

-“Buenas tardes, José Antonio…”

-“No, no, nada de José Antonio, dime como todos me conocen: Pepe. Enseguida nos ponemos a conversar, deja lavarme las manos y nos sentamos en… ¿dónde quiere que nos sentemos?”

-“Donde usted se sienta más cómodo”.

-“Bueno, aquí mismo en la finca. Espérame un momentico.”

Cuando lo escuché hablar me tranquilicé porque pude darme cuenta que era de esos hombres que no dejan que la grandeza de su vida sea más que la humildad. Vestía un sombrero y un abrigo para protegerse del sol porque “mi día comienza a las 5:30 de la madrugada y no termina hasta sentirme bien cansado,” confesó quien  tiene 64 años y desde los 16 está vinculado a la actividad deportiva.

"Empecé a estudiar en el año 1966 para ser profesor de Educación Física, en la especialidad de tiro deportivo. Estudiando para la carrera profesoral tuve la oportunidad de practicar el deporte que yo quería, el tiro con escopeta, e integré las filas del equipo nacional durante cuatro años, desde 1968 hasta 1971. Esa experiencia ayudó muchísimo en el trabajo con los muchachos porque ya tenía experiencia con el deporte y, sobre todo, en la modalidad con escopeta.

"En el año 1971 me gradué como especialista en tiro con escopeta. Te digo esto, porque en 1971 fue la primera vez que los profesores nos graduamos con alguna especialidad. Antiguamente salían como profesor, con todos los conocimientos de las materias y sin ningún deporte en particular, pero nosotros nos graduamos con un conocimiento básico general y con licenciatura en algún área deportiva.

"De la especialización nace la Cátedra de Tiro Deportivo, organizada por Eloy Menéndez, primer profesor de tiro deportivo que tuvimos. Él era ex atleta del equipo nacional del deporte, una persona muy culta, lo admiro mucho. Bueno, el profe nos ayudó a formar esta Cátedra que después se adjunta con la Comisión Nacional de Tiro Deportivo, al mando de Demetrio Alfonso, fallecido en el avión de Barbados.

"En el año 72 comienzo a trabajar en la Escuela Superior de Perfeccionamiento Atlético (ESPA), en la categoría juvenil. Ahí estuve hasta 1982, cuando me piden que haga el equipo nacional de fossa olímpica para competir en los Juegos Centroamericanos de 1982 celebrados en La Habana. Nos fuimos para el Cerro Pelado y empezamos la actividad deportiva con los atletas. Parte del grupo de muchachos ya estaban trabajando en otras modalidades, por ejemplo, en el skeet. El resultado del deporte en los Juegos Centroamericanos fue bueno: cogimos un cuarto lugar por equipos. Fue una experiencia muy bonita porque en un solo año de trabajo pudimos estar dentro de los mejores de la región.

"Desde el año 1982 hacia adelante comenzamos a participar en todos los juegos, hasta 1991 que se celebraron en La Habana los Juegos Panamericanos. En la competencia, Leonel Manrique ganó la plata individual y también obtuvimos la plata por equipos. Fue una sensación muy buena alcanzar esos resultados, porque significaba que el esfuerzo estaba dando frutos".

Enseguida me di cuenta que se sentía incómodo con lo que iba a decir a continuación, movía la cabeza de un lado hacia otro como si no estuviera de acuerdo con algo y apretaba las manos dando la sensación de querer reprimir una tristeza.

"El evento de la fossa olímpica es muy costoso, un deporte practicado por la burguesía en países capitalistas. En el año 1991, la alta dirección del  deporte en nuestro país, decide que la fossa no siguiera entrenando porque requería de mucho dinero para practicarlo y en ese año estaban tomando las primeras medidas para el Período Especial. Entonces desaparece en Cuba la modalidad de fossa olímpica".

De esta forma, José Antonio Hernández cierra un capítulo que recuerda con mucha nostalgia: el de entrenador del equipo nacional de tiro deportivo en Cuba. Sin embargo, en el año 1992 comienza otra etapa no menos importante y que ennoblece con gran felicidad.

"Después de 1991 seguí trabajando activamente en el deporte, pero en el extranjero. La primera misión que cumplí fue en el año 1992 en Bolivia, considerada también la primera ayuda deportiva de Cuba. Cuando aquello todavía no estaba creada Cubadeporte como entidad que nos representara. Pero ya en el propio año fundan la organización y empezamos a trabajar como colaboradores en el extranjero. En Bolivia tuve que desarrollarme en todas las modalidades del tiro porque ellos estaban empezando y tenían muy bajo nivel en el deporte. Trabajé un año y seis meses en ese país. Luego regresé a Cuba, estuve dos años aquí y me volví a ir de misión, pero en esta ocasión a Colombia.

"En Colombia estuve contratado como entrenador del equipo nacional. Tuve muy buenos resultados en juegos interregionales, en Centroamericanos y Panamericanos. Obtuvimos medallas importantes en varias modalidades del tiro con escopeta: Danilo Caro cogió medalla de oro, además conseguimos la presea dorada por equipos, y el skeetcogimos oro por equipo y plata individual. Hicimos un trabajo bastante meritorio. Después el país volvió a pedirme por otros dos años más. Regresé de Colombia en el 2000. Estuve 2001 y 2002 en Cuba trabajando dentro del deporte, pero no vinculado directamente al tiro deportivo.

"En el 2003 se celebran los Juegos Panamericanos de Santo Domingo. Yo fui en un grupo a prestarle colaboración a República Dominicana para estos juegos. Uno de los muchachos del equipo nacional clasificó para las Olimpiadas de Atenas 2004. Por primera vez hice contacto con los federativos de tiro deportivo y a ellos les gustó lo que hice, querían que me quedara a trabajar con el equipo de República Dominicana, pero hubo desavenencias con la Comisión Nacional de Deporte en Cuba y algunas exigencias por parte de Cubadeporte. Entonces cesa la colaboración mía en República Dominicana. Dije que si no era en ese país, no cumplía misión en ningún otro lado. Ya después de eso quise retirarme y regresar a Cuba, llevaba mucho tiempo afuera.

Un suspiro puso pausa a la conversación. La mirada no era la misma que la de cinco minutos atrás: “No importa, al final, como dice el cantante este de la época mía, Julio Iglesias, la vida sigue igual”.

"A partir del 2005 mi trabajo se desarrolló en donde hubiera necesidad. Comencé a trabajar en el Cerro Pelado como subdirector técnico, después como subdirector de deporte y luego en la Comisión Nacional de Tiro Deportivo. Actualmente estoy en el Aeropuerto Internacional José Martí, atendiendo a los atletas y funcionarios del deporte. Los atiendo cuando entran y salen del país. No me he desvinculado del deporte, estoy activo. Tanto es así, que he participado en Juegos Regionales como árbitro, por ejemplo en Veracruz.

"En esos Juegos Centroamericanos todo fue muy bonito. Nosotros llegamos con antelación a  Jalapa, sede del deporte, y la instalación donde iba a desarrollarse el deporte estaba muy atrasada. Ayudamos a los federativos de México, tuvimos que esforzarnos muchísimo para lograr la puesta en marcha del campo. Por suerte, todo estuvo listo un día antes del evento. Allá nos felicitaron por todo lo que hicimos e incluso nos condecoraron con una medalla por el mejor arbitraje de Veracruz 2014. Sin embargo, los mejores momentos de esos Centroamericanos fue cuando Leuris Pupo se ratificó campeón regional de tiro rápido, y cuando cerró el medallero y pude ver que el tiro deportivo había sido el segundo deporte en aportar mayor cantidad de medallas a la delegación cubana. Estoy orgulloso de los atletas que tenemos y, por supuesto, orgulloso de ser cubano".

Pepe, como me obligó a decirle, pensó que ya había terminado la conversación, pero yo tenía una inquietud. ¿Había sido reconocido alguna vez por su trayectoria deportiva? Entonces le lancé la pregunta, a la que respondió con humildad.

"En todas las colaboraciones que he participado me han dado algún reconocimiento. Estoy muy satisfecho. Tengo la medalla Mártires de Barbados, la de 25 años en el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER) y en el 2004 la de Gloria Deportiva. Pero quieres saber una cosa: para mí lo de menos son las condecoraciones. Solo quiero ver el fruto del trabajo. No hay mejor satisfacción que la de ver a un atleta entrenado por ti ganar una medalla. Quisiera haber sentido esa sensación con un cubano, lamentablemente no pudo ser así".

Par terminar se imponía una pregunta, una que estaba formulando desde que llegué a la finca y que quizás él esperaba. No imaginaba cómo este hombre tenía tiempo para ocuparse del campo, de los corrales, de la familia.

"Cuando me casé, mis padres tenían un pedazo de terreno y entonces lo heredé. La finca es un pasatiempo, siempre tengo algo que sembrar. Ahora mismo está produciendo plátano, mango, guayaba, verduras y frutas exóticas como el marañón, el caimito y el anón. Parte del día también lo dedico a la cría de cerditos, si miras detrás de ti podrás ver los corrales. La familia también ha jugado un papel muy importante en mi vida, ellos son como un motor impulsor, sí, porque todos tenemos esos días en que no queremos levantarnos, esos días que pensamos que todo lo hecho no sirve para nada, pero entonces pienso en mi mujer y en mi hijo y digo “no lo hagas por ti, hazlo por ellos.” Me  gusta que mi familia disfrute del trabajo que hago porque pienso que trabajo es sinónimo de progreso".

Pie de foto: Desde los 16 años, José Antonio Hernández Guzmán está vinculado a la actividad deportiva.

 

SALVAR LA VACA SAGRADA

SALVAR LA VACA SAGRADA

ALEJANDRO BENÍTEZ GUERRA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

 
Se entiende por matarife a la persona que trabaja en un matadero. En nuestro país, le llamamos así a quienes ilegalmente matan animales para comerciar su carne en el mercado negro. Los ganaderos de Holguín, Villa Clara y Cienfuegos los conocen bien: la actividad delictiva de hurto y sacrificio de ganado mayor en esas tres provincias costó la pérdida de 2 553 cabezas de ganado en el primer cuatrimestre del año.

Las autoridades cada  vez los conocen mejor, a nivel nacional, de enero a abril de 2015, han ocurrido 1 159 delitos de este tipo menos que en igual período del año pasado. Sin embargo, según Roberto León, director del Centro de Control Pecuario (CENCOP), el número sigue siendo alto: 7 233 casos.

Durante el período especial, el Decreto 191 de septiembre de 1994, y sus reglamentaciones complementarias, dictaminaron ilícita la  comercialización de este tipo de carne en los agromercados. El producto solo podía –y aún puede- obtenerse en las tiendas a un precio en divisas superior al que la mayoría de los cubanos puede permitirse.

La inexistente oferta ante la latente demanda, unida a la desorganización de los ganaderos –quienes no poseen el adecuado control de la cantidad de animales que tienen-, abrió las puertas al aumento del hurto y sacrificio ilegal, para vender la carne en el mercado negro. Esto ha costado la pérdida de miles de cabezas de ganado anualmente a un país que todavía tiene que importar parte de la leche que consume, a un precio que ronda los 5 000 dólares la tonelada.

Varias han sido las causas que permitieron que durante años este delito proliferara a sus anchas. La deficiente vigilancia de los propietarios, tanto estatales como particulares –aunque sean estos últimos los más perjudicados-, y el descontrol de la masa ganadera, son dos de los más importantes.

No todos los terneros que nacen son inscritos al CENCOP, ni todos los animales que son robados y sacrificados se notifican a las autoridades, ya que ello supondría una multa para el propietario.

Ante esta situación, se duplicaron los límites máximos y mínimos para el que incurra en el delito de matar y robar ganado mayor, y se aumentaron las sanciones para todo aquel que venda, transporte o comercie el producto obtenido por esta vía.

Según el artículo 240 del Código Penal, modificado en 1999, se le sancionará con una pena de 4 a 10 años de privación de libertad, a todo aquel que, “sin autorización previa del órgano estatal específicamente facultado para ello, sacrifique ganado mayor”, y condenas de entre 3 a 8 años de prisión al que venda, transporte o comercie con esta carne.

La puesta en funcionamiento de brigadas campesinas, y una mayor eficiencia de la autoridad, han dado como resultado una disminución desde el 2007 de este tipo de delitos, lo que unido al aumento de los nacimientos, no solo ha frenado el decrecimiento de la masa ganadera, sino que ha propiciado su crecimiento, el cual deberá acelerarse en los próximos años, para beneficio de la economía.

Aquí, nuestras vacas son sagradas.

PRESENTAN TRIBUNAL DEL CONCURSO DE PERIODISMO 26 DE JULIO

PRESENTAN TRIBUNAL DEL CONCURSO DE PERIODISMO 26 DE JULIO

MARÍA CARLA O´CONNOR,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La Habana, 29 de jun (AIN) En la mañana de este lunes fue presentado en la Casa de la Prensa de la capital, el jurado del Concurso Nacional de Periodismo 26 de Julio, que convoca anualmente la Unión de Periodistas de Cuba (Upec).

El tribunal está conformado por profesionales de la prensa de destacada trayectoria pertenecientes a los distintos medios de comunicación con Abel Falcón a la cabeza, periodista de la cadena de radio CMHW de Villa Clara, ganador en múltiples ocasiones de dicho galardón.

Este año concursan 783 trabajos en las distintas categorías: prensa escrita y agencias informativas, radio, televisión, video, fotografía y periodismo digital.

Los asistentes al encuentro dialogaron acerca de nuevas ideas para futuras convocatorias del Concurso, donde resaltó la propuesta de la periodista Iraida Clazadilla, jurado en la categoría de Prensa Escrita, quien propuso abrir un espacio para los estudiantes interesados en participar.

Calzadilla, también profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, recalcó la necesidad de reconocer los aportes teóricos hechos desde el ejercicio de la profesión y que nutren al quehacer periodístico de nuevos enfoques.

Asimismo, Antonio Moltó, presidente de la UPEC reconoció la participación mayoritaria de los recién egresados de la carrera, la calidad de los trabajos presentados por los mismos y dijo: “La vara está alta. El periodismo debe ser útil, necesario y encauzado a donde queremos llegar sin distinción de edades”.

El próximo viernes 3 de julio se darán a conocer los resultados del Concurso en la Casa de la Prensa, sede de la UPEC, sita en la calle 23 esquina I en el Vedado.  

MEMORIAS DE “LA CUBANITA”

MEMORIAS DE “LA CUBANITA”

La reconocida escritora Renée Méndez Capote colaboró en más de una decena de publicaciones de la época, sin embargo, su labor periodística no suele conocerse hasta por los profesionales del gremio.

LAURA ALONSO HERNÁNDEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En la antigua revista de los alumnos de La Salle, en 1917, apareció un pequeño artículo llamado Mi primer baile, bajo la autoría de Yo-San. Renée Méndez Capote, la joven enamorada de las letras, comenzó con ese tímido escrito, para muchos años después publicar Memorias de una cubanita que nació con el siglo.

La escritora dijo a Ana Núñez Machín, para un texto de resonancia absoluta, Mujeres en el periodismo cubano, que para 1920 comenzó a escribir en periódicos y revistas. “Eran balbuceos de una muchacha que se atrevía a romper con la pauta trazada para las jovencitas ‘de buena familia’ y yo era tildada por la burguesía, que constituía mi ambiente nativo, de excéntrica y atrevida. Pero mi padre me había enseñado a que no me intranquilizaran las opiniones adversas, y además, en mí las letras eran una vocación irresistible”, añadió.

En torno a esta vocación, Cira Romero, especialista de Letras Cubanas en el Instituto de Literatura y Lingüística, enfatizó que no había revista o publicación cubana de los años 40 y 50 que no tuvieran una publicación de ella: “Fue una mujer que reflejó los momentos que le tocó vivir y muy avanzada para la época, en la cual reconsideró el papel que la mujer debía desempeñar en esa sociedad republicana”.

Inicios en el periodismo

A pesar de que la autora es más reconocida por la literatura que produjo, su labor periodística se extendió entre antes y después del Triunfo de la Revolución y en ella hubo una preeminencia del rescate a las figuras históricas olvidadas.

Para Pedro Antonio García, historiador y periodista de la revista Bohemia, el gran aporte fue la noveleta Memorias de una cubanita que nació con el siglo, “que aunque no es periodismo retrospectivo en el concepto que damos hoy, se pudiera considerar un gran reportaje de época y una precursora del estilo. Creo que es una de las luces que se pudieran dar en los estudios de la profesión.”

Otro aporte que García considera es que “mujeres como ella, Sara Pascual, Loló de la Torriente y toda una serie de personajes de las letras cubanas empiezan a reactivar un periodismo de género en ese momento”.

Según el libro Diccionario de la Literatura Cubana Tomo II, en 1917 fundó, junto con su hermana Sara Méndez Capote, la revista mensual Artes y Letras, la cual costeaba mediante suscripciones y anuncios provenientes, en su mayoría, de amigos de la familia.

A pesar de los esfuerzos concebidos por las hermanas en la publicación, no había dinero suficiente por el retraso del pago de los suscriptores que la consideraban un “juguete” más que el padre mantenía. Así, Artes y Letras murió a los diez meses, en plena infancia.

Después de este fallido intento, la incipiente periodista, empezó a colaborar en los distintos medios de la época como el Diario de la Marina, Bohemia, la radioemisora del Ministerio de Educación (CMZ), Excelsior-El País, Grafos, Social, El Mundo, Mujeres, Romances y Proa y Puerto.

Sin embargo, “hay una labor periodística que no está recogida en libros en el que hizo notables aportes. Me acuerdo de colaboraciones de ella en El Mundo, donde escribió hasta una columna fija, llamada Mi jardín”, recordó Cira Romero.

“Por mi condición de mujer”

Esteban Llorach, Premio Nacional de Edición, investigador de la obra de Renée Méndez Capote y profesor de la Facultad de Comunicación en la Universidad de La Habana, en su libro Locura de amor, compilación de cuentos para bibliógrafos y bibliotecarios de la autora, expresó que como participante de la resistencia clandestina contra la tiranía de Batista, fue periodista en El País, Grafos, Social, Mañana, Correo Musical, El Mundo y en El Diario de la Marina, donde se veía obligada a usar los seudónimos Suzzane y Berenguela por su comprometedora situación social

Méndez Capote evocó para el libro Mujeres en el Periodismo Cubano que colaboró con todos los periódicos y revistas que fueran capaces de pagar la miseria con que se retribuían las colaboraciones desde el año 1934 hasta 1953, en que dejó de escribir, ahogada, como todos los que sentían el dolor de Cuba, por las imposiciones de la tiranía.

“Las indignantes experiencias vividas, teniendo que escribir sandeces, sin poder expresar lo que me bullía en la mente y a lo que no podía dar salida, porque mi condición de mujer sola y de madre de una hija prácticamente sin padre, me obligaba a aceptar”, recordó la autora en su crónica ¡Veinte años!, para la revista Unión, de diciembre de 1978.

La multifacética Renée

Poco conocido es que la intelectual estuvo vinculada a la creación del Premio de Periodismo Justo de Lara, en 1934, en el momento que ocupaba el cargo de directora de Bellas Artes en la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes, hecho también condicionado por su matrimonio con Manuel Solís, responsable de la tesorería y de las relaciones públicas de la cadena de tiendas El Encanto, promotor de la actividad intelectual en estos centros y a su vez de la creación del certamen.

En el libro Mujeres en el Periodismo cubano, Núñez Machín, asegura que para 1937 comenzó a colaborar con tres columnas semanales en el periódico Mañana, donde recibía una suma irrisoria y, además, sostenía una sesión femenina en la revista Bohemia bajo el seudónimo de Suzzane.

Para 1957, a pesar del paro en su labor intelectual desde 1953, publicó el tercer libro: Domingo Méndez Capote, el hombre civil del 95, una edición pagada por su hermano que demuestra su amor y admiración irrevocables al padre.

Después del Triunfo de la Revolución en 1959, la intelectual comenzó a colaborar en Verde Olivo, El Mundo, Proa y Puerto, Mujeres y Romances y mantuvo secciones fijas en Pionero, Juventud Rebelde y Bohemia. También escribió para la Gaceta de Cuba y Unión.

A partir de 1960 hasta 1964 comenzó a trabajar en la Biblioteca Nacional donde desempeñó diversas funciones. En sus últimos años, desde1961, ocupó el cargo de directora de la Revista de la Biblioteca Nacional, publicación en la que en momentos anteriores fue jefa de redacción.

“Yo había acabado de entrar en la Biblioteca cuando la conocí, era una mujer muy entusiasta, llena de vida, muy risueña y muy alegre”, comentó Araceli Carranza, investigadora de la Biblioteca Nacional.

Añadió que en esos momentos estaba escribiendo Memorias de una cubanita que nació con el siglo. “En el piso 3, al fondo, había una mesa larga y ella se sentaba con Fina García Marrúz, Cintio Vitier, Roberto Friol y con otros compañeros, todos colaboradores activos de Revista, y les leía capítulo a capítulo la novela”.

¿Pero se conoce?

Enrique Román, profesor de Historia de la Prensa en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, afirmó que la periodista no se encuentra en el plan de estudios de la asignatura. Al igual que conoce su literatura como Memorias de una cubanita que nació con el siglo y Amables figuras del pasado, le es más lejana su labor periodística, al no ser colaboraciones en los periódicos de antes del triunfo de la Revolución y su influencia en el Premio Justo de Lara.

Méndez Capote no forma parte de los intereses de la asignatura y se puede afirmar por una encuesta aplicada a los estudiantes de cuarto año de Periodismo en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana (2015), quienes evidenciaron reconocerla como escritora e intelectual, pero no como periodista.

Quizás debiera asumirse más el rol activo que debe vestir todo acto de estudio y no dejar solo el conocimiento a lo que indica un plan curricular. A partir de la vía personal deben existir acercamientos a la historia del gremio y al saber sobre figuras que en su momento fueron relevantes y trazaron pautas, pues el programa de una materia no puede abarcar a la totalidad de quienes han dejado huella en la profesión.

El periodismo de Renée

Renée era una contadora de historias. Sus escritos, fueran críticas, artículos, testimonios o crónicas eran muy cercanos a sus vivencias. Muchos de los relatos los contaba a través de personajes, como en El Remolino, publicado en Cuba Internacional de agosto de 1986, que fue un acercamiento a los percances del ciclón Flora en su paso por Santiago de Cuba.

En ese texto dice: “¿Qué sabe Juan Nicasio de ciclones? Jamás en sus cuarenta años trabajados, ha visto en su provincia ese tipo de cataclismos. Ha visto, sí, cómo fuertes vientos sacudían al cañaveral y estremecían a las palmas reales (…)”.

Pedro Antonio García, catalogó los contenidos de Méndez Capote de un estilo cronicado, ver los hechos desde su persona y sus recuerdos o los de otras personas que se lo contaron: “Tenía una forma de escribir muy amena, muy atractiva, muy de ‘gancho’, directa y siempre te dejaba una sensación de frescura”.

María Margarita León Ortiz, investigadora de Literatura Cubana de la Biblioteca Nacional y la encargada de salvaguardar los escritos de la familia Méndez Capote, comentó sobre sus artículos: “Es una mujer muy directa, no tenía una prosa floreada como normalmente se espera de una escritora, pero lo hacía bellamente y con ideas sinceras”.

Así, Pedro Antonio García discurre que “nuestro periodismo está necesitado de recordar a aquellas mujeres olvidadas que, como Renée Méndez Capote, se enfrentaron a los prejuicios de la época”.

Pie de fotos: A pesar de acercarse los 114 años del natalicio de Renée Méndez Capote, sus aportes periodísticos no son suficientemente conocidos en el gremio. Mantuvo, entre otras, colaboraciones con la revista Grafos durante la década del 40 y el 50.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: Entrada anecdótica.
Tipo de cuerpo: De bloques temáticos.
Tipo de cierre: De instancia a la acción.
Tipo de reportaje: Retrospectivo-Interpretativo-Explicativo.

Tema: El periodismo de Renée Méndez Capote.

Situación problémica: El desconocimiento actual de la obra periodística de Renée Méndez Capote.

Objetivos colaterales: Dar a conocer el periodismo de Renée Méndez Capote. Demostrar la importancia de esta figura para los estudiantes de la carrera de Periodismo en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana y el gremio en general.

Estrategia de fuentes:

Documentales:

Núñez Machín, Ana: Mujeres en el periodismo cubano. Editorial Oriente, Santiago de Cuba, 1989.

Instituto de Literatura y Lingüística de la Academia de Ciencias de Cuba: Diccionario de la Literatura Cubana Tomo II. La Habana, 1984.

Consulta en la Biblioteca Nacional de la Lista de Publicaciones Seriadas de 1971 a 1988.

Llorach Ramos, Esteban Manuel: Locura de amor, Editorial Gente Nueva, La Habana, 2010.

Directas:

Cira Romero, especialista de Letras Cubanas en el Instituto de Literatura y Lingüística. Tipo de fuente: Especialista con juicio analítico.

Pedro Antonio García, historiador y periodista de la revista Bohemia. Tipo de fuente: No implicado, con juicio analítico.

Araceli Carranza, investigadora de la Biblioteca Nacional. Tipo de fuente: Testigo, implicada con juicio valorativo.

Enrique Román, profesor de Historia de la Prensa Cubana en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. Tipo de fuente: Implicado, con juicio valorativo.

María Margarita León Ortiz, investigadora de Literatura Cubana en la Biblioteca Nacional y encargada de salvaguardar los escritos de la familia Méndez Capote. Tipo de fuente: Implicado, con juicio analítico.

Soportes:

Hecho: Se desconoce la labor periodística de Renée Méndez Capote, quien desde inicios de su carrera colaboró con las publicaciones más importantes del país como Diario de la Marina, Bohemia, la radioemisora del Ministerio de Educación (CMZ), Excelsior-El País, Grafos, Social, El Mundo, Mujeres, Romances y Proa y Puerto.

Antecedentes: La amplia labor periodística la intelectual. El rescate que hizo de figuras de la historia, y sus aportes escriturales en el periodismo.

Contexto: Al aproximarse los 114 años del nacimiento de la intelectual, su labor en el gremio de la prensa no ha sido reconocida. Según las especialistas Cira Romero y María Margarita León, a pesar de que existen libros que recogen su labor literaria, no existe ningún texto que resuma la obra periodística de Renée Méndez Capote.
Situaciones colaterales: No se encuentra reconocida como figura dentro de la asignatura Historia de la Prensa que se imparte en cuarto año de la carrera de Periodismo en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

“UN RUMIANTE MUSICAL…”

“UN RUMIANTE MUSICAL…”

Así se describe Tony Ávila, como un hombre que sabe “escuchar con libertad y aprender de todo un poquito”.

Texto y foto:
LEYDIS ANDREA ARANGO MULEN,
estudiante de tercer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La trova cubana desde sus inicios ha tenido como plataforma la música tradicional. Sin embargo, el surgimiento y desarrollo del movimiento de la Nueva Trova a finales de los años 60 del pasado siglo, introdujo cambios significativos en el universo sonoro de este género, la inclusión de instrumentos, la fusión con otros géneros como el pop y el rock, que respondieron a las exigencias e intereses de la juventud en el período. Lo indudable es que, a pesar de estas transformaciones, la trova no ha perdido su esencia: el trasfondo social de sus contenidos.

En Cárdenas, Ciudad Bandera, vive un cantautor que ha sabido conjugar estos elementos de forma extraordinaria y muy a tono con estos tiempos. Abordando temáticas como el amor, la familia, el barrio y su Cuba adorada, sus canciones se caracterizan por un ritmo pegajoso, profundas letras y una picardía sin par.

Tony Ávila es un hombre alegre y jocoso, pero a la vez profundo y consciente; y su música es el reflejo de su vida. 

-¿Dónde situaría los orígenes

del tipo de música que hace?

La música que hago tiene sus raíces en toda la música que me ha llegado de Cuba y del mundo, en todo lo que he escuchado desde niño y lo que, desde que tengo uso de razón, e intentado comprender. Por ahí se fueron perfilando mis gustos estéticos y mis inclinaciones musicales.

Mi música tiene sus orígenes en la calle, en la gente y en sus dicharachos, en la vivencia propia y en la ajena; tiene sus orígenes en las inquietudes que me preocupan, en las preguntas que me hago y en las respuestas que intento construir en mi canción. Y nace de esa búsqueda constante de lo novedoso, del compromiso que contrae uno con la realidad, de lo que la gente te aporta cuando construye su propia vida, de querer comprender la vida y comprender, incluso, la muerte.

-¿Qué personalidades han

influido en su carrera?

Personalidades son muchas, pero hay nombres que son inevitables mencionar. Pablo y Silvio son un referente obligatorio, no solo para mí sino para todo trovador cubano contemporáneo. Pero a ellos también le antecedieron otros nombres como Sindo Garay, Pepe Sánchez, Alberto Villalón, Gustavo Sánchez Galarraga, Manuel Corona; hubo un montón de figuras en la trova que construyeron este camino que llegó hasta mí, hasta mi tiempo, con nombres más cercanos como Gerardo Alfonso, Polito Ibáñez, Carlos Varela, Frank Delgado, Pedro Luis Ferrer.

Por otro lado, en el camino de la música tradicional cubana y de la música popular hay nombres que no se pueden dejar de señalar: Ñico Saquito, el Guayabero, Juan Manolo y muchas otras personalidades que han marcado una impronta en la historia de la música cubana. Ya un poco más para acá, toda la música popular bailable me ha influenciado de algún modo porque no soy un trovador atado a su guitarra, si no que estoy contaminado, en el buen sentido, de los ritos cubanos que son muy diversos.

-Conocemos de su repertorio desde la guaracha

y el sucusucu hasta el bolero y el bossanova,

¿qué formación musical tuvo que le permitiera

incursionar por géneros tan diversos?

Mi formación musical es técnicamente empírica, no tengo academia de ningún tipo, ni de niño, ni de adolescente, ni de joven, ni ahora que soy un “temba”. Nuca he estado frente a un aula. Pero sí quiero reconocer que solo una vez en mi vida tuve un maestro de Cárdenas, muy querido, que ha sido dirigente de Cultura por mucho tiempo, y que ha formado a muchos músicos: Julio Ortega.

Él siempre insistió y me convenció, porque él decía que yo tenía que aprender a leer música para saber al menos escribir mis canciones. Y fui solo a tres clases porque realmente no podía, estaba sin trabajar. Los frijoles no me dejaban pensar, cuando hay ausencia de frijoles y de arroz uno no se puede dedicar a otras cosas. Además, te estoy hablando de hace pocos años. Ya yo tenía mi familia, mis dos hijos, y me dolió mucho tener que abandonar esas breves clases del profe Ortega, pero las circunstancias no me permitieron seguir.

Mi formación es totalmente autodidacta, no tuve teoría ni tampoco un pariente cercano que me guiara. Sí he escuchado mucha música siempre, desde niño, con un oído desprejuiciado para no crearme muros que me impidan escuchar con libertad y aprender de todo un poquito. Yo soy como un rumiante musical que hago una digestión lenta y trashumante, por todos esos estómagos espirituales que uno va cultivando con las canciones que hace y con los géneros que aborda en cada canción.

De ahí que haya entonces bolero, bossanova, un poco de samba, rumba, son, guaracha, canción. Pero no me obligo a eso, no me lo propongo, nace de forma espontánea. Y yo creo que es una libertad de la que estoy agradecido.

-¿Por qué hablar de

Cuba en primer lugar?

Nicolás Guillén decía que mientras más cubano y más auténtico, más universal, y pienso que es una verdad como un monumento. Si yo no me enfoco en Cuba y en mi realidad cómo puedo entender lo que pasa en el resto del mundo. Es decir, yo entiendo el macro mundo desde el micro mundo que es Cuba.

Cuando encontré en la trova un modo de expresión para decir lo que siento y lo que pienso, y al mismo tiempo ser vocero de lo que piensan y sienten mucha gente que se ha visto identificada con mis canciones, obtuve una responsabilidad, la de ser responsable, valga la redundancia, de cada palabra que digo. Pero el que viene de fuera y mira hacia Cuba buscando entenderla, creo que puede encontrar en mi obra lo que busca, pero además, con una mirada positiva.

Me gusta y lo hago porque me complace, pero también porque tengo el deber de criticar a Cuba, que tiene defectos y virtudes. No me gusta maquillar la realidad sino poner el dedo en la llaga, ir al meollo del asunto y mirar con ojo crítico la realidad cubana, desde una visión  constructiva.

Además de todo esto, por el amor que siento por Cuba, que es todo: donde nací, donde me he construido y donde quiero morir.


-Aunque tiene varios años ya como trovador,

realmente hace poco tiempo que lanzó su carrera

al mercado nacional e internacional, ¿cuáles han sido

los mayores retos a los que se ha enfrentado?

Lo primero fue romper con el trabajo en el turismo. Yo estuve mucho tiempo en Varadero, vendiendo sobre todo, y me desvinculé de ello porque quería saber si mi obra podía trascender más allá de los límites de mi localidad. No por abandonar, porque esa es mi raíz y soy un defensor de Cárdenas, pero la única manera de yo poder encauzar mi obra era saliendo de la ciudad. Lo hice en el momento que comprendí que mi obra ya no solo recibía el reconocimiento de mis amigos y mi familia, sino que había opiniones de críticos y personas reconocidas en el mundo del arte.

El segundo desafío, que afronté con mucho miedo, fue lanzarme con mis canciones asumiendo todo tipo de riesgos. Fue pararme en el “paredón” a esperar a que me dispararan o me salvaran, estar ahí en la diana y ser objeto de la mira de toda la gente que te rodea. Y son muchas las interrogantes que aparecen por el propio miedo que generan los cambios: cómo va a recibir el público tu música, si estás haciendo lo correcto o lo incorrecto, si dejaste lo seguro por lo inseguro y está cometiendo el peor error de tu vida; la única forma de saberlo es asumiendo ese reto. Y yo lo asumí, la vida me ha demostrado que valió la pena. Me veo de pronto viajando y digo: “No fue en vano”. También estaba la posibilidad de haber fracasado y haber tenido que empezar desde cero. Pero lo que no podía suceder era que me viera con 60 años, sentado frente al televisor, llorando y lamentándome por no haberme arriesgado.

-¿Tiene alguna anécdota

que quiera compartir?

Un día me vi en Perú, caminando por una calle, y de pronto me eché a llorar. Fue un impacto emocional muy fuerte el hecho de verme e Perú por mis canciones, por mi trabajo y no porque fui de turista o por otro motivo, sino porque a alguien le interesó lo que yo escribo; las mismas canciones que yo escribía en un pedazo de cartón o en la orilla de un periódico, hasta en la mano o reteniéndolas e mi memoria hasta llegar a la casa. De ese inicio tan precario, verme de pronto en un escenario internacional o nacional, de los más importantes del país, fue algo realmente fuerte.


-¿Qué cree que diferencia su obra de

la de otros autores en este mismo

género en la actualidad?

Hay dos categorías filosóficas: la identidad y la diferencia. Hay cosas que por cuestiones de momento histórico, de país, de cultura, y de idioma, etc., que nos asemejan. Pero las diferencias están en la influencias que he tenido. No se trata de mejor o peor, o superior, sino sencillamente diferentes. Yo soy un trovador que trato siempre de tener una mirada aguzada e indagar más allá de lo que pueden ver mis ojos. Intento estar siempre inquieto, buscando preocuparme de las cosas que me ocupan.

-¿Cree que logra transmitir la

esencia de sus canciones?

Pienso que sí y lo veo en la respuesta de la gente en los conciertos, por la calle. Ellos perciben que mi lenguaje es simple. Yo trato de no complicar los textos y así todo el mundo me puede entender, desde el niño hasta el máster. Lo que yo escribo está dicho con las palabras de todos los días, del que está en la cola del pan o en una oficina, del que se faja, pero también del que se enamora.

-¿Algún proyecto en camino?

Estoy trabajando en mi segundo disco que lleva por nombre “Timbiriche”, que ha sido un trabajo conjunto. He recibido la colaboración tanto musical como de gestión de varios amigos como es el caso de César López, Silvio Rodríguez, Ray Fernández, Lino Lores. Es una producción más rica en cuanto sonoridad y diversidad de géneros, y pronto estará en el mercado.

Pie de foto: Tony Ávila durante una de sus conciertos.