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Isla al Sur

CON DOS QUE SE QUIERAN… ¿BASTA?

CON DOS QUE SE QUIERAN… ¿BASTA?

RAYMON DARIEL RODRÍGUEZ GONZÁLEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

No sé de ningún niño o niña que no sueñe con algún día casarse. Entre globos, flores, anillos, trajes blancos, amigos y fiesta, se imaginan la ceremonia que posiblemente cambie sus vidas y los conviertan en hombres y mujeres de familia cuando encuentren la “persona indicada”.

Con los años, a la niña, ahora más crecida, le gusta otra mujer para que comparta su vida, y el niño, ya todo un hombre, se enamoró de otro hombre. Entonces los globos se explotan, las flores se marchitan, la idea del traje se aleja y hasta algunos amigos, o los que parecían serlo, desaparecen. Ya no hay fiesta; en nuestro país todavía no es posible una boda como la que sueñan estos dos cubanos.

Entonces llega la pregunta: ¿por qué los heterosexuales sí y los homosexuales no? ¿Eso no es desigualdad, discriminación? Cuba es un territorio con una larga tradición homofóbica, inicialmente con la metrópolis española; después, la influencia yanqui de la primera mitad del siglo XX, y por último, la represión a los gays en los incipientes años de la Revolución.

El matrimonio es un acuerdo legal socialmente reconocido que asegura los deberes y derechos de los involucrados entre sí y del resto de la sociedad para con sus integrantes, como parte del desarrollo de la sociedad moderna, cada vez más laica y liberal.

Catorce países en el mundo, la mitad de ellos en Europa, cuentan con leyes que autorizan el casamiento homosexual, todos a partir del comienzo del nuevo milenio. Muchas otras regiones permiten uniones civiles de personas del mismo sexo, aunque no se denominan matrimonios, entre ellos, Alemania, Irlanda, Israel, la República Checa, Colombia y Reino Unido.

No se trata de izquierdas, ni de derechas; ni de religiones o partidos; se trata de la forma de pensar de cada nación, o la de sus dirigentes; se trata de los prejuicios y el miedo a lo “diferente” que habita en el interior de muchos de nosotros.

Los más retrógrados piensan que dos personas del mismo sexo no tienen por qué casarse si pueden vivir juntos como pareja sin que nadie se los impida; como si fuera suficiente solo poseer derechos básicos, tal como limosnas que se le dan al mendigo para que esté conforme.

La cuestión es muy sencilla: los homosexuales se casan por la misma razón que los heterosexuales; ya sea por amor, para formar una familia, por  conveniencia, por intereses económicos, o por puro embullo.

El tema del matrimonio gay en la Isla está estancado entre comisiones parlamentarias. La Federación de Mujeres Cubanas, el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) y la Unión de Juristas de Cuba, entre otras instituciones, están abogando por un Anteproyecto de Ley que modifique al actual Código de Familia, que data de 1975, cuya modernización traería beneficios para toda la población.

Al respecto, Mariela Castro Espín, sexóloga y directora del Cenesex, en una entrevista al diario Juventud Rebelde señaló que espera “que los expertos se ajusten a la realidad de la sociedad actual y piensen en la nación que aspiramos construir: un país en el cual se valoren, sin distingos, los esfuerzos e intereses de esas personas y sus diversas formas de ejercer la ciudadanía”.

En la Isla, “la Revolución ha logrado establecer una política exitosa en materia de educación sexual y debilitar los cimientos de una cultura patriarcal… pero aún impera una sociedad machista”, concluyó Castro Espín.

Todos debemos intentar dialogar de la mejor forma posible y ayudar a propiciar los cambios de mentalidad que una parte de los ciudadanos del país necesitan. La otra gran parte de la sociedad está lista para aceptar los cambios positivos en este sentido que muchos esperan. Siempre habrá quienes se opongan sin razón, pero tendrán que acostumbrarse a la modernidad.

El día que finalmente suceda, porque el desarrollo es inevitable en todos los sentidos de la vida, muchos se casarán y muchos no, en dependencia de los intereses de cada persona y de sus planes personales. ¿Matrimonio, gaymonio o lesbimonio? El nombre no interesa, lo importante es tener la opción de elegir; debe ser un derecho de los homosexuales como parte de la humanidad. 

A veces se necesita de leyes y códigos para poder realizar un sueño o, mejor dicho, para poder sentirnos más libres. Cada persona debe tener la facultad de llevar al altar a su “persona indicada”, sin importar su orientación sexual o cualquier otra diferencia para que, finalmente, con dos que se quieran, baste.

“LA EXPLOSIÓN DEL PERIODISMO”

“LA EXPLOSIÓN DEL PERIODISMO”

Analista de primera, Ignacio Ramonet expone en este libro las dificultades actuales de los profesionales de la comunicación y los medios de masas.

CAMILO VILLA JUICA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Ignacio Ramonet ya no nos sorprende: su capacidad intelectual, crítica y visionaria se ha vuelto una constante que el lector agradece cuando lee sus libros. La explosión del periodismo (Editorial José Martí, 2011), no es la excepción.

En el andar de sus páginas, el autor analiza la actual situación de los periodistas y los medios de comunicación, el escenario en que hoy se desenvuelven, y los aciertos y desaciertos que han tenido durante los últimos años.

Consta el estudio de una esclarecedora introducción, titulada “Un cambio de ecosistema”, en la que nos adentra en el “planeta medios” y sus vertiginosos cambios a raíz del impacto causado por el “meteorito Internet”, y siete capítulos, en los que profundiza en las diferentes aristas de la presente problemática periodística.

El primero de ellos, “Una crisis de identidad”, es un acercamiento a los cambios que en este momento sufre la información, ya no monopolizada por los profesionales de la comunicación, sino compartida, producida y publicada junto a los consumidores, que Ramonet, de manera muy acertada, los llama “prosumidores” (productores-consumidores).

Durante el segundo y tercer capítulo, cuestiona la tenacidad de los medios de masas. Explica como la gran prensa es utilizada para fines ideológicos de los grandes grupos de poder, y ejemplifica con casos emblemáticos como lo son la Guerra de Irak, la destrucción de la estatua de Saddam Husein y las supuestas armas de destrucción masiva poseídas por algunos países del Medio Oriente.

El cuarto apartado es utilizado por el autor para mostrar algunas innovaciones y éxitos que ha tenido el periodismo alternativo, y en el quinto profundiza sobre el caso WikiLeaks.

Leyendo el capítulo sexto, titulado “¿Hacia qué modelo de rentabilidad vamos?”, el quien fuera director de la reconocida publicación francesa Le Monde Diplomatique proyecta el futuro del periodismo y los medios de comunicación de masas, y en el séptimo se pregunta “¿Sobrevivirán los diarios?”, asegurando que sí, pero solo los mejores.

En fin, es un libro para leer con detención, sobre todo, los interesados por temas periodísticos, pues ayuda a comprender el actual contexto en que se desenvuelven los medios de masas, su manera de fabricar informaciones, y de como el televidente, auditor o lector han pasado a ser de simples espectadores a actores protagonistas.

Ramonet, autor de la célebre entrevista Cien horas con Fidel, invita a aprovechar, a través de La explosión del periodismo, la actual crisis de los medios de comunicación, para de una vez por todas, cambiar el “chip” de la información, y que esta sea al fin, genuina, tenaz y libre.

EL QUIJOTE VS. PROFESORA CON ASMA

EL QUIJOTE VS. PROFESORA CON ASMA

LESLIE ALONSO FIGUEROA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Desde el preescolar comprendemos que las calificaciones son la vía de pasar al próximo grado o matricular en la nueva enseñanza. Pero después que transitan los años y nos hacemos maduros, somos capaces de valorar de subjetivas esas notas, que se rigen por la hegemónica "clave", o las otorgan asmáticas profesoras.

Quizá crea que le estoy dando rodeos al asunto, pero son  tantos los malos recuerdos que remueven con rapidez mis amargas sensaciones de doce grado que me cuesta trabajo compartir esta historia.

En una de esas pruebas, que tienen prevista para su  revisión una hegemónica "clave", redacté un texto sobre una reliquia familiar, una de las primeras publicaciones de El Quijote, que mi abuela heredó y conservó durante todos sus años de vida con esmero. Un ser incomprensible creyó que no era un buen tema, que era de esos textos que cuando uno lo leía le faltaba el aire, y no por ausencia de signos de puntuación.

Resulta que aquella revisión de examen se tornó muy parecida a la batalla de El Quijote con los molinos de viento, descrita en mi redacción; tuve que distorsionar la realidad de esos minutos para poder colgar los guantes y darme por vencida, era una discusión condenada al fracaso.

El poder de los que calificaron, su grado científico y prestigio universitario fue demasiado para doblegar sus injustas decisiones frente a una novata de las letras que recién comenzaba a explorar este mundo con una reliquia que no había sido concebida en las posibles variantes de ajuste al tema.
La persona de la que aprendí a escribir de ese loco cuerdo que era este personaje cervantino, junto a sus magistrales clases de Gramática y comprensión textual, supo demostrarme que la vida es injusta, pero no ingrata y todo lo que sucede conviene, dicho popular que oía a diario y nunca supe valorar su significado.

Ha pasado casi un año y estudio Periodismo. Esa mujer que por un momento tronchó mi futuro lee en sus clases en la Universidad de Matanzas los trabajos que publico en el semanario Trabajadores y se sentó en un pupitre idéntico al mío, para recibir un curso de Pragmalingüística.

No sé si me recordará, si la conciencia la remuerde, o el Quijote de mi texto reivindicó su manera de actuar, pero aquel mal rato se traduce en cientos de historias que vivo a diario, donde alguien viene a desmentir tu imaginación, a echarte a perder el día, a anular tus horas de sacrificio.

Zumbado, un cronista por excelencia, me enseñó en uno de sus relatos que el sol de Cuba se puede exportar, en latas de conserva, como la carne rusa. Por eso, todo lo sugerente para mí es grande, hasta mi Quijote de 200 años que no insufló aire para aquella señora con asma.

EL HOGAR DE MI JUVENTUD

EL HOGAR DE MI JUVENTUD

LAM NGUYEN THANH,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

A veces es muy difícil explicar lo que nos gusta. Pero como no pocas personas dicen, regularmente cuando el amor ya sea muy profundo, así el silencio es la mejor manera para expresarlo. Amo mi escuela secundaria, donde guardo todas las memorias más inolvidables de mi adolescencia.

La amo, un amor innombrable que se despierta siempre cada vez que viene el verano, que florecen los framboyanes en la calle, que se hallan las sonrisas inocentes y la blancura de los uniformes de los alumnos. Y se despierta cuando quiera porque este amor siempre ha existido en mi corazón.

La amo desde el primer momento que anduve desorientada en su patio, debajo de un cielo purísimo y la sombra verde de varios árboles antiguos, hasta el último día de la vida escolar cuando nos dijimos adiós. Todo fue igual desde la primera vez que la conocí, pero solo cuando se escabulló de mis manos, me di cuenta de la importancia que tiene para mí.

Nunca olvidaré mi profesora guía, quien era muy seria y bondadosa a la vez. La recuerdo más cuando nos daba las clases hermosas de Literatura. Por eso la escuchábamos absolutamente en silencio y nadie se acordaba de tomar la nota. La recuerdo en sus cumpleaños que siempre nos llevaba muchos dulces para felicitarnos juntos. La recuerdo una vez cuando castigó a un alumno travieso, pero después se volvió la espalda para limpiar secretamente sus gotas de lágrimas en la cara surcada de arrugas. De repente, ¡deseo volver a ser reprendida por ella como en aquel año del pasado!

Nunca olvidaré a mi profesor de Matemáticas, quien ya tiene más de setenta años y una pierna herida por la guerra nacional. Sin embargo, viene todos los días a la escuela con su muleta y con la sonrisa afectuosa para darnos clases tan interesantes que nadie la podía perder. La enseñanza más valiosa que él nos dio fue que lo peor no es tener un cuerpo imperfecto, sino una pobre alma sin conocimiento.

Nunca olvidaré a los porteros de mi escuela, quienes siempre llegaron primero que todo el mundo y salían después de todos para estar seguro de que cada puerta estuviera cerrada, y las luces y ventiladores de las aulas apagados. Y así todos los días, trabajando silenciosamente por nuestro bien.

Jamás olvidaré a las “41 princesas y tres mosqueteros”, los cuarenta y cuatro amigos de mi grupo (ese es el apodo nos daban los profesores porque mi grupo es especializado en Literatura). Los amo por numerosos recuerdos y travesuras que pasamos juntos durante tres años magníficos. Los profesores reprendían con cariño a nosotras, las chicas, de que éramos demasiado  chistosas. Ahora ya no los molestamos con nuestras bromas, ¿nos añorarán ellos a nosotros a veces?

Nunca se puede olvidar los amores “infantiles” de nosotros, los alumnos secundarios. Recuerdo cuando los ojos se encontraban casualmente, las manos se estrechaban en el balcón soleado del aula, las cartas secretas se dejan en la gaveta… O tal vez, era solo un simpatía unilateral que jamás se había manifestado para que la amistad fuera inocente y pura como es debido.

Todos dicen que el tiempo posee una fuerza incomparable, pero a mí, y a los que eran alumnos, este no es suficiente para borrar los hermosos recuerdos eternizados en mi memoria. Mi escuela es el permanente lugar que siembra mi alma con los amores sagrados, enriquece mi conocimiento sobre la vida y me da bienvenida siempre con abrazos intensos. Es el hogar de mi juventud.  

 

DIFUSOS CONTORNOS DE LA AMISTAD

DIFUSOS CONTORNOS DE LA AMISTAD

JANELLE PUMARIEGA SANTANA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Quizás puedas conocer gente en el barrio, en la discoteca, en la playa o en alguna que otra salida, pero es la escuela el medio por excelencia para hacer amistades. Con tus compañeros de aula pasas la mayor parte del tiempo. Con ellos compartes día a día alegrías, tristezas, logros y decepciones. Y cuando, al comenzar tu etapa laboral, echas un vistazo al pasado, sus rostros te sorprenden marcando los recuerdos de tu período de estudiante, para muchos, el más bonito de la vida.

Son hermosos la amistad y el compañerismo. Es sencillamente muy gratificante ver a un grupo de muchachos unidos, ayudándose bajo toda circunstancia. Pero, ¿existen límites para estos valores?

Jorge estaba sentado detrás de Rafael en la prueba final de Matemática. Los dos eran muy buenos amigos. Jorge no sabía cómo resolver la pregunta número 3 y pidió a Rafael que le escribiera el resultado en la regla y se lo pasara. Rafael se lo pensó un par de veces: tenía hecho todo el examen y estaba seguro de sus respuestas. ¿Valdría la pena arriesgarse?

Convino que sí, porque Jorge era su amigo y él debía ayudarlo siempre. Así que copió la solución en la regla y comenzó a esperar el momento oportuno para dársela.

Pero sucedió que el momento oportuno nunca llegó, porque la profesora vio la regla con los resultados escritos y le retiró el examen a Rafael.

Hay muchos casos similares a esta historia. De seguro has presenciado –o vivido, en la peor de las situaciones –alguna experiencia por el estilo. ¿Estás de acuerdo con la actitud de Rafael? ¿Y con la de Jorge?

Algunos dirán que Rafael hizo lo correcto, que la amistad es lo primero sin importar las consecuencias; otros dirán que Jorge no era un verdadero amigo, pues en busca de su beneficio no tuvo en cuenta que podía perjudicar a Rafael. También están los que piensan que nos debemos lealtad a nosotros mismos antes que a los demás, por mucho aprecio que les tengamos. ¿Tú qué opinas?

Esperamos que seas de los que saben poner en práctica la honestidad. Esperamos, además, que tus amigos y tú sean tan buenos amigos como para entender que la amistad no se mide por una ayuda dada o negada en un examen.

¿Cuántas veces has escuchado a alguien decir: “Creía que era mi amigo, pero cuando le pedí que me ayudara en la prueba se acobardó”? Es probable que muchas.

Y sería bueno reflexionar: ¿acaso antes de las pruebas no hay más tiempo para demostrar lealtad, compañerismo, solidaridad? A un colega puedes expresarle cuánto lo aprecias, cuánto  te preocupas por él, invitándolo a tu casa a estudiar, ayudándolo a profundizar el contenido que le cuesta más trabajo, ofreciéndole algún libro o material que le resulte útil… Y él puede hacer lo mismo contigo.

No esperes al fraude académico. Lejos de ser una hazaña, una heroicidad como muchos piensan, es mentir. Mentir a tus compañeros, a ti mismo, a todo el mundo. Si le “soplas” una respuesta a alguien, ese alguien nunca sabrá llegar a esa respuesta por sí mismo; si sucede lo contrario, serás tú el perjudicado. Prepárate, estudia, insta a los de tu grupo a hacerlo también. Sean buenos amigos.

LOS NOVATOS DE LA UH

LOS NOVATOS DE LA UH

ANA LAURA PALOMINO GARCÍA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Todos los años las diferentes universidades de nuestro país acogen a miles de estudiantes. Para los de cursos superiores somos unos novatos y la verdad es que la palabra nos queda como anillo al dedo. No sabemos dónde queda la cafetería, nos asombramos cuando no nos regañan por estar en el pasillo. ¡Es increíble, nadie te atosiga! Todo es una sorpresa: las peñas, las fiestas, las ganas de ser libres, las pruebas difíciles y los profesores que “no nos ponen el dedo”.

En la primera clase nos quedamos atónitos cuando el maestro comenzó a hablar y no dictó notas, ni siquiera se preocupó por que escribiéramos las tareas. Atrincherados en el pupitre, copiamos todo para que cuando llegara la temible hora en que revisaran las libretas, la nuestra estuviese al día. Sin embargo, pasan las semanas y el momento fatídico nunca se marca en el reloj.

Nos encontramos en la etapa en que elegimos lo que es importante. Ponen en nuestras manos la decisión de ser o no responsables y a veces pasamos un poco de trabajo determinando las prioridades.

Por otra parte, entramos en la era del INTERNE. ¡Tenemos correo, no de mamá o papá, nuestro! E-mail vienen, e–mail van, y los alumnos de las clases superiores te van mostrando todas las ventajas de este mundo, que a nuestros ojos inexpertos es lo mejor que se ha inventado. Uno se cree el rey del universo.

Pero, no todo es bueno. Los exámenes son cada vez más difíciles. No podíamos creer que el experimentado pedagogo, con más títulos que años, nos haya dado un temible dos, nosotros que decíamos que todo iba a ser puros cinco. A veces nos esforzamos y suspendemos, otras creemos haber hecho todo mal y el aclamado sobresaliente nos hace la visita. Vamos, que no entendemos nada.     

La otra cuestión peliaguda de ser un novato son las fiestas. Siempre hay algo que hacer, no sabemos cómo se puede disfrutar tanto y entre una copa y otra decidimos no faltar a ninguna “cumbancha”; más cuando recordamos que la mesada desapareció en una noche y que al otro día tenemos que entregar un seminario, la promesa de buen juerguista se incumple.  

Los meses continúan y los asombros toman un segundo puesto. Ahora vamos taciturnos por los pasillos pensando en la tarea del próximo día, no sonreímos ante la expectativa de una fiesta y nos adaptamos hace mucho a que los profesores no nos revisen las libretas.

Y así el primer año pasa como agua entre los dedos. Pronto seremos de segundo y veremos desfilar a los primerizos, con esos ojos de asombro ante las mismas cosas que antes eran inauditas para nosotros. Los llamaremos, los tomaremos por el brazo y con paciencia de quien se siente identificado, les enseñaremos a no derramar lágrimas ante su primer dos.

UNA GUÍA ÚTIL PARA LOS JÓVENES

UNA GUÍA ÚTIL PARA LOS JÓVENES

“Adolescentes, compartiendo ideas” lleva a los lectores conocimientos generales necesarios para los menores de 18 años, de forma sencilla y entendible.

ANH NGUYEN HAI,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“La adolescencia es una etapa en la vida de todos los seres humanos. Calificada como un período de grandes cambios físicos, biológicos y psicológicos, es también un momento de desprendimientos, pérdidas” son estas las primeras palabras en la presentación del libro “Adolescentes, compartiendo ideas”, un texto que nos da la oportunidad de aprender más sobre ese período de la vida y sus cambios típicos.

El libro es la obra de un grupo de investigadores del Centro de Estudios sobre la Juventud. Ellos presentan a los adolescentes y otros contenidos como son los derechos, el importante papel de la familia y sus problemas vinculados con obstáculos que siempre deben enfrentar los jóvenes, y los conocimientos generales que deben tenerse sobre esta edad.

En los capítulos “Reflexiones sobre familia” y “Violencia y familia”, el grupo de autores nos dice sobre el papel de la familia, las nociones imprescindibles acerca de este tema para ayudar a que los adolescentes aprenden que ese núcleo es el que no puede faltar en la vida.

Con una gran experiencia sobre el tema, los investigadores proporcionan los saberes imprescindibles acerca de algunas dificultades de la edad menor de 18 años. Como en “Autoestima. Un tema para pensar”, les enseñan a los adolescentes la manera de confiar en ellos mismos, de controlar los temores, de vencer los obstáculos, las emociones terribles y de dar paso a las decisiones importantes en la vida. Y en esta parte, encontramos un mensaje muy significativo: “Si te quieres a ti podrás querer a los demás…”.

A través de los primeros capítulos, los jóvenes se acercan a la preparación psicológica estable para enfrentar las condiciones desfavorables en la vida. En los siguientes, los autores se refieren a los conocimientos sociales que influyen directamente en los adolescentes como son género, homosexualidad y el mal consumo de las drogas.

Los jóvenes pueden aprender bien acerca de las informaciones básicas sobre las drogas, consecuencias de la adicción a sustancias químicas y la prevención de las adiciones en el capítulo “Drogadicción: un problema con muchas soluciones”.

“Convención sobre los derechos del niños” está en las últimas páginas del libro. Son las leyes que todo el mundo debe saber y entender.

“Adolescentes, compartiendo ideas” posee un lenguaje sencillo expuesto de una manera entendible que lo convierte en un bolsilibro de los jóvenes. Además, los mensajes son útiles para los adolescentes y quiero destacar uno de ellos para mis conclusiones: “Disfrutar la vida y lo que hermoso que ella tiene, hacer todo lo que es posible porque en cada visión de este convulso y atormentado mundo siempre exista una esperanza por un mañana mejor para todo”.

¿CRÉDITOS FUERA DE LA LUZ?

¿CRÉDITOS FUERA DE LA LUZ?

En los fondos patrimoniales de la Colección Cubana de la recién restaurada Biblioteca Nacional José Martí, descansa un libro escrito por José de la Luz y Caballero, destacado pedagogo cubano, sin que conste su nombre en la portada.

CLAUDIA GONZÁLEZ CORRALES,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
Foto: Cortesía de Olga Vega, especialista principal de la Colección de Libros Raros y Valiosos de la Biblioteca Nacional.

Un pequeño volumen, supuestamente escrito por José de la Luz y Caballero, uno de los más destacados pedagogos cubanos, reposa en los estantes pertenecientes a la Colección Cubana de la recién restaurada Biblioteca Nacional José Martí, sin que conste el nombre del autor en la portada, por razones aún desconocidas.

El libro Texto de lectura graduada para ejercitar el método explicativo, con dimensiones de 16 centímetros de largo y 11 de ancho, data del año 1833, cuando fue estampado en la Imprenta del Gobierno –radicada en La Habana- y es una lectura para ejercitar el razonamiento lógico en los educandos.

Según declaraciones de Ana Gloria Valdés, especialista de la Colección Cubana de la José Martí, en la bibliografía del siglo XIX, de Carlos Manuel Trelles, está consignado el nombre de Luz como autor del ejemplar. “Al pedagogo siempre le causó gran pena el sistema de obligar a los niños a repetir a coro las palabras de un texto sin que comprendieran su valor”, indicó la experta.

Ya en 1832, de la Luz y Caballero había introducido en el país el método explicativo aplicado hasta la enseñanza de la lectura, precisamente lo que está reflejado en el volumen carente de créditos, “por eso suponemos que él fue su autor”, aseguró Olga Vega, especialista del departamento de Libros raros y valiosos.

El volumen, en su tiempo muy popular y una curiosidad literaria, comienza con el abecedario, con sus mayúsculas y minúsculas en letra normal y cursiva, y a continuación se despliegan las diferentes partes encargadas de dar inicio a la lectura, la división en sílabas de las palabras y luego aparecen textos sencillos.

Los escritos son adecuados para los niños, pues en ellos se entremezclan consejos, diálogos infantiles, conceptos, conocimientos sobre la naturaleza, versos y fábulas  con contenidos que no han perdido vigencia a pesar del paso del tiempo.

El libro termina con un artículo denominado “La descripción de un buen muchacho”, donde luego de resumir una serie de consejos, expresa: “De esta manera, llegará a ser el muchacho, cuando crezca: un hombre juicioso y de virtud; será querido y respetado por todos cuantos le conozcan; vivirá en el mundo con  crédito y reputación; y el día que muera, será lamentado por todos sus amigos y conocidos”.

De Texto de lectura graduada para ejercitar el método explicativo solo se conserva un ejemplar, procedente del Fondo Antiguo de la Biblioteca Nacional, que mantiene una apariencia irregular, el papel degradado por la acción del tiempo y, además, cuenta con una  encuadernación en piel recientemente reparada.

José de la Luz y Caballero (1800-1862) estudió en el Seminario de San Carlos y fue discípulo de Félix Varela. En esa prestigiosa institución, se desempeñó como profesor de Filosofía entre 1824 y 1828.

La Biblioteca Nacional José Martí, inaugurada el 18 de octubre de 1901, atesora cerca de dos millones y medio de documentos fechados entre los siglos XIV y XXI, de ellos, cerca de 2 000 piezas pertenecen a la categoría de Libros raros y valiosos.

Pie de foto: El libro Texto de lectura graduada para ejercitar el método explicativo (en cursiva) data del año 1833, año en que fue estampado en la Imprenta del Gobierno.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de Lead: Sumario de Qué.
Tipo de construcción: Lead + Pirámide Invertida + Dato Adicional.
Tipos de fuentes: No documentales: Ana Gloria Valdés, especialista principal de la Colección Cubana de la Biblioteca Nacional José Martí; Olga Vega, especialista de la colección de Libros raros y valiosos.
Primer valor noticia: Curiosidad.
Otros valores noticia: Interés colectivo, Proximidad o cercanía.
Tipo de noticia: Ligera, blanda.