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Isla al Sur

LOS ENCANTOS DEL DIABLILLO

LOS ENCANTOS DEL DIABLILLO

JOSÉ AURELIO NO SE CONFORMA CON LO QUE EXPRESAN LAS PALABRAS

ANA LAURA PALOMINO GARCÍA,
estudiante de primer año de
Periodismo, Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Los encantos del diablillo es una selección de 30 entrevistas, principalmente a figuras del ámbito cultural, compiladas por Migdalia Utrera, directora del periódico Invasor.

José Aurelio Paz Jiménez -periodista-filólogo, ganador dos veces del premio Juan Gualberto Gómez- es el diablillo culpable de las travesuras y creador de las entrevistas a personalidades como Verónica Lynn, Polo Montañés, Amaury Pérez, Frank Fernández, Adalberto Álvarez, Enrique Pineda Barnet, entre otros. 

En Los encantos del diablillo, la originalidad, los finales atractivos y poco convencionales, las preguntas relacionadas con pasajes de las figuras entrevistadas, son la sazón de esta salsa de buenas ideas. A quemarropa y con el corazón, Quijote ante el espejo, Verónica ya no es Verónica, son algunos de los títulos que demuestran que desde la presentación hay cosas buenas por ofrecer.

¿Hijo de Obatalá? ¿Hombre feo y viejo? ¿Ingeniero que dejó la regla de cálculo para abrirle diques al humor? ¿Amante de Josephine Baker? ¿Vaca sagrada? Así de caprichosos se muestran los sumarios de las entrevistas; más de un lector se sorprenderá con la manera de hilvanar las ideas y de poner a pensar a los lectores.

José Aurelio Paz Jiménez no se conforma con lo que expresan las palabras, busca, desentraña cada gesto, cada nueva información que le puede aportar los gustos y la vida de estas “víctimas voluntarias”.

En todo el texto solo hay una entrevista múltiple, la realizada a seis  hombres prácticamente desconocidos, integrantes de la guerrilla del Che en el Congo y cuyo título es Los seis besos del silencio.

El tema de la muerte es muy utilizado por el entrevistador en sus preguntas, aún en las no formuladas abiertamente se demuestra.

Incursiona en la vida de personajes que tienen mucho que aportar por lo increíble de su historia como profesionales. Más de uno se alegrará encontrando las respuestas que tantas veces se formulan acerca de esos seres con el don de ser grandes.

Una de las entrevistas más significativas  por su contenido humano es la del actor cubano Enrique Molina. Siete cirugías guarda su cuerpo como muestra de lo es capaz de hacer alguien convencido de un personaje. El silencio para no perjudicar a su país es otro de los valores demostrados.  

Es evidente la buena preparación de Aurelio Paz, la exhaustiva búsqueda de los detalles más importantes de sus entrevistados y la unión perfecta para lograr la mezcla ideal.        

UN VOLUMEN DE ENTREVISTAS A GRANDES

DANIEL CHANIVECKY KOKUIN

Los encantos del diablillo es un libro compuesto por treinta entrevistas del galardonado periodista José Aurelio Paz Jiménez, natural de Ciego de Ávila, publicadas entre octubre de 1989 y enero de 2006, las cuales fueron hechas a diferentes personalidades de la cultura cubana y también a otras que fueron noticia en esos años por diferentes motivos. La compiladora de dichas entrevistas es la periodista Migdalia Utrera Peña, directora del periódico Invasor de Ciego de Ávila, donde trabaja Paz, un profesional capaz de acercar al lector al ser humano que le presenta.

Son varios los diálogos que Paz sostuviera con cantantes y músicos. Dentro de ellos, se destaca el que tuvo lugar con Juana Bacallao. Ella cuenta el intento de los yanquis de “comprarle los ojos” y los dos días que estuvo enferma por el beso que le dio Michael Jackson, el hoy difunto rey del pop, en un viaje de ella a Estados Unidos donde fue doblemente galardonada. También es particularmente interesante otro con Fito Páez, artista argentino defensor de la Revolución, quien declaró que no quería la caída a pedazos de Cuba y sí aspiraba a ayudar a reconstruirla pues la isla caribeña había sido condenada por ser diferente.

Entre las entrevistas con actores tenemos la de Enrique Molina, donde este afirma haberse sometido a siete cirugías estéticas para asumir una propuesta artística frustrada, las cuales refieren el sacrificio personal por el respeto a la profesión; la hecha a Verónica Lynn, quien refiere haber tenido que luchar contra sí misma para seguir viviendo; y la charla con José Antonio Rodríguez.

La única entrevista múltiple del libro fue efectuada a seis combatientes de la guerrilla del Che en el Congo: Francisco Belén, Roberto Pérez, José Díaz, Luis Calzado, Aldo García y Virgilio Jiménez. Esta se divide en seis partes, cada una dedicada a uno de los luchadores revolucionarios, narradores de sus experiencias en el frente de batalla africano, cómo participaron también en la guerra de liberación en Cuba (1956-1959), la alegría por regresar intactos de la guerra en el lejano Congo y, en pocas palabras, describen cuáles fueron las enseñanzas que les dejó el Che durante el período en el cual compartieron episodios heroicos de combate con él a muchas millas de Cuba.

Llama la atención también la transcripción del diálogo con Ángel Alberto Arcos Bergnes, un hombre que trabajó junto al inolvidable Guerrillero Heroico Ernesto Che Guevara en el Ministerio de Industrias durante los años iniciales del proceso revolucionario, y relata anécdotas de su labor junto a él en dicho organismo, vinculado al desarrollo de la economía cubana. Puntualiza Arcos que el Che nunca será un mito o un Quijote como muchos han querido verlo.

No podría terminar esta reseña sin antes hacer referencia a la conversación de Paz con Adriana Pérez, esposa del valiente antiterrorista cubano Gerardo Hernández, quien relata el sufrimiento que siente a diario por la ausencia de su amado, la interacción física existente entre ambos a pesar de todo y sus deseos de volver a verlo algún día cuando sea al fin liberado de su injusta prisión en Estados Unidos.

LOS ENCANTOS DEL DIABLILLO: ENTREVISTAS PARA LA POSTERIDAD

ROBERTO M. LOPEZ DE VIVIGO

Desde Rosita Fornés hasta Modesto San Gil, el ferrocarrilero, el libro “Los Encantos del Diablillo” mediante entrevistas recorre la vida de varios personajes, principalmente vinculados con la cultura cubana.

José Aurelio Paz Jiménez es el autor de los 30 trabajos publicados entre 1989 y 2006, recogidos en la obra por la compiladora Migdalia M. Utrera Peña, directora del periódico avileño Invasor desde 1988.

El periodista y filólogo lleva más de 15 años como redactor de esa publicación de Ciego de Ávila, ha obtenido el premio Juan Gualberto Gómez en dos ocasiones, y ha sido galardonado reiteradamente en el Concurso Nacional de Periodismo 26 de Julio, entre  otras distinciones.

El libro en su presentación incluye consejos del autor a los futuros profesionales de la prensa de forma simple y simpática para su mejor entendimiento: «El entrevistador ha de ser un ente creativo. Muchos hemos repetido el ridículo de creer en la inspiración del momento y lanzar preguntas tontas sin asidero, que ponen al descubierto  nuestras manquedades intelectuales». La entrevista es como preparar un buen plato de espaguetis, afirma.

Las entrevistas son joyas pedagógicas para los estudiantes de Periodismo, quienes encontrarán inicios, desarrollos y finales excelentes y muy originales. La técnica de Paz Jiménez es tan exquisita y variada que podríamos entrar en la polémica homérica de si” Los Encantos del Diablillo” es autoría de un solo hombre.

Intencionalidad y búsqueda de datos “al precio que sea”, axiomas de la prensa a veces olvidado, forman parte de cada diálogo de la obra.

Desde lo sutil hasta lo agresivo de acuerdo con las circunstancias van las preguntas y “contrapreguntas” del periodista, para ofrecer al lector la más polémica y desconocida de las informaciones, es decir, la de mayor interés. Por ejemplo, Enrique Molina en una de las entrevistas intenta esquivar con un “jap” una interrogante y plantea: «¿No pudiéramos empezar por otra pregunta?». José Aurelio ataca con un buen gancho al estómago, y responde: no tengo otra en mi agenda.

El entrevistador indaga en lo desconocido de las personalidades. Estos profundizan y analizan la situación del país de acuerdo con sus experiencias y conocimientos. Los entrevistados proponen soluciones ante los problemas de la música, el teatro, el cine, etcétera.

“Los Encantos del Diablillo” es una obra maravillosa, pero la perfección es un concepto imposible. Sin ninguna intención de dañar el libro, coloco y no como cierre, una manchita que como futuro comunicador de la verdad absoluta me es inevitable expresar.

La postura adoptada por Paz Jiménez en el diálogo con el actor brasileño Rubens de Falco no es correcta. Trasmitirle a un entrevistado los sentimientos que tenemos hacia ellos puede conducir a entrevistas muy agresivas o demasiado complacientes.

Recomiendo la lectura de la obra, la cual es como un plato exquisito listo para degustar los matices, sentimientos, y la vida en general de grandes personalidades.  

COMO PARA CHUPARSE LOS DEDOS

JANELLE PUMARIEGA SANTANA

Los encantos del diablillo es una recopilación de entrevistas realizadas por el periodista José Aurelio Paz Jiménez a relevantes figuras de la cultura, de Cuba en su mayoría, pero también de otros países de Latinoamérica. La compiladora es Migdalia M. Utrera Peña, directora del periódico avileño Invasor.

José Aurelio Paz Jiménez trabaja hace casi veinte años para dicho periódico y ha recibido importantes galardones como el Premio Juan Gualberto Gómez, que se les otorga a periodistas muy destacados del país.

En los trabajos que aparecen en este libro descubrimos a un entrevistador osado, que muchas veces nos merece el pensamiento de “qué atrevido”, pero que indudablemente marca la diferencia. Las preguntas no son “las mismas de siempre” por lo que las respuestas son muy interesantes y abarcadoras. José Aurelio lleva a muchos de los entrevistados a confesar varios de sus secretos.

En todas las entrevistas el lector puede disfrutar de la narración, de la descripción de ambientes y de personalidades, como si estuviera leyendo un cuento. Y ese es uno de los aspectos que más atrapa. Con este recurso -tan eficaz en el periodismo si bien se domina– se logra que el lector recree en su mente todo el coloquio, “vea” a la personalidad en cuestión, penetre en su psicología, y que además, “se enganche”.

La lectura de este libro resulta agradable y fluida. Entretiene, definitivamente. José Aurelio sabe poner el toque de humor criollo a las conversaciones y, sin dudas, eso el pueblo cubano lo agradece mucho, puesto que se siente identificado.

Llama la atención también la constancia de José Aurelio para con su profesión. Muchas veces le negaron las entrevistas, muchas veces tuvo que insistir e insistir, pero finalmente cuenta con la dicha de haber sacado un pedacito de lo más profundo de grandes baluartes de la cultura de nuestro continente.

Entre las personalidades entrevistadas destacan excelentes músicos como Alberto Vera, Amaury Pérez, Fito Páez y Zenaida Castro Roméu, reconocidos actores como Verónica Lynn y Enrique Molina, y artistas de la talla de Luis Carbonell, Carlos Ruiz de la Tejera y Rosita Fornés.

Los sentimientos de estas personalidades tocan los del lector, quien descubre a seres humanos, más allá de la fama y los aplausos, quien advierte que todos ellos han tenido alguna que otra frustración, han sufrido, han tomado buenas y malas decisiones, han amado, como cualquiera.

En la presentación del libro, la compiladora hace referencia al peculiar símil que José Aurelio emplea: Hacer una entrevista es como preparar un buen plato de espaguetis. Cierra diciendo: “(…) no los demoro más, los espaguetis están listos y la mesa servida”. Podría agregársele que, con confianza, será todo un banquete, como para chuparse los dedos.

 

PROYECTO IMAGEN ASALTA EL BOULEVARD DE SAN RAFAEL

PROYECTO IMAGEN ASALTA EL BOULEVARD DE SAN RAFAEL

Texto y foto:
HITCHMAN POWELL ESCALONA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Para reparar el exterior de los edificios, el Proyecto Imagen irrumpió en el Boulevard de San Rafael, municipio de Centro Habana, en la primera semana de octubre (2011).

Con el fin de embellecer las viviendas situadas entre las calles Consulado y Galeano, la Empresa de Servicios Especializados de Construcción, a cargo de la obra, destinó la brigada número 11, dirigida por Osmany Áreas Reyes.
“Los obreros en solo siete días arreglaron tres inmuebles de los diez propuestos. De repente, los recursos comenzaron a agotarse por falta de fondos. A pesar de faltarles pintura y otros materiales, la intensidad del trabajo no disminuyó. Ellos mantuvieron el mismo ímpetu hasta que se solucionó el problema”, aseguró Yahima Falcón, vecina de la comunidad.

Según Aldo Fernández, arquitecto de la obra, el Proyecto Imagen es el renacer de la ciudad y demuestra cuánto se puede hacer con pocos recursos. Las personas, cuando transitan por la zona, aprecian la labor realizada hasta el momento.

“A veces, las personas no tienen en cuenta el esfuerzo de los obreros, y comentan que nunca notan los trabajos de la entidad. Además, dicen que solo actúan en lugares céntricos. El Estado se ocupa de las necesidades de las viviendas y carece de recursos suficientes para reparar la capital completa”, señaló Áreas Reyes.

Sin embargo, continuó, el programa se extendió hasta calles menos concurridas del municipio Centro Habana, entre ellas, Sitios, Marqués González y Benjumeda. También colaboró en otras localidades de la ciudad como La Lisa, Boyeros, 10 de Octubre y Habana Vieja.

La obra, que al inicio era un sueño por la falta de presupuesto, hoy es realidad. El proyecto, surgió en el año 2005

Pie de foto: Los trabajadores del Proyecto Imagen demuestran cuánto se puede hacer con pocos recursos.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Primer valor noticia: Repercusión.
Otros dos valores noticia: Actualidad, Progreso.                                 
Tipo de fuentes declaradas: Fuente no documental, primaria (Osmany Áreas Reyes y Aldo Fernández), secundaria (Yahima Falcón).

“PESE A LAS DIFICULTADES, GANAMOS”

“PESE A LAS DIFICULTADES, GANAMOS”

Los pequeños que integran el proyecto comunitario Lucha para niños, del municipio Centro Habana, ganaron el primer lugar en una competencia en la modalidad de lucha grecorromana.

Texto y fotos:
LISBET PENÍN MATOS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El proyecto comunitario deportivo, Lucha para niños, cobra vida en el municipio capitalino de Centro Habana, hace seis meses, con el propósito de preparar a infantes de la localidad entre 6 y 12 años  de edad, en los deportes de lucha libre y grecorromana. 

Ubicado en la calle Zanja № 164, entre Márquez González y Santiago, el local antiguamente era un taller de reparaciones de automóviles, y  lo asignaron a los profesores Esteban Quintana Villa y Lázaro Hernández Valdés, pues  el  centro  deportivo Vicente Ponce Carrasco está en peligro de derrumbe.

Cuando llegaron al lugar, las paredes no tenían pintura, no existía la luminaria y numerosos cables colgaban del techo; sin embargo, con el esfuerzo de los profesores y los padres, las paredes fueron pintadas y se compraron las lámparas para la iluminación.

“Tanto los niños como nosotros, estamos contentos con los resultados , pero no hemos recibido ayuda del INDER, que en este caso es la institución que nos atiende, y pese a las dificultades, ganamos el primer lugar municipal en una competencia en la categoría de 11-12 años de lucha greco”, expresó Esteban Quintana, profesor. 

Se  aprecia  el  avance  de  los  niños, prestan interés a las clases y aprenden muy rápido, y con nuestro trabajo, además de un deporte, les inculcamos una rigurosa disciplina, comentó Lázaro Hernández,  también profesor.

“Al niño le gusta el deporte, y me siento satisfecho porque los profesores ponen todo su empeño. Creo que aprendió a ser más serio, a tener más responsabilidad; el deporte, en sentido general, forma a las personas”, manifestó Iván González, padre del niño Liván.  

Esa área cuenta, además, con un gimnasio equipado y se imparten clases de ejercicios aerobios y de deportes para adolescentes, jóvenes y adultos.    

Pie de foto: Niños entrenando.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida.
Primer valor noticia: Interés colectivo.
Otros dos valores noticia: Actualidad y Proximidad.
Tipo de fuente: Fuentes no documentales y primarias. 

MÁS DE 100 AÑOS DANDO LA HORA

MÁS DE 100 AÑOS DANDO LA HORA

Un reloj-autómata francés del siglo XIX se encuentra expuesto permanentemente en el Museo de la Orfebrería.

JAVIER ROQUE MARTÍNEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Aún activo con un engranaje que no por viejo deja de conferir fuerza a sus músculos de metal, el Museo de la Orfebrería conserva entre sus colecciones un reloj autómata, probablemente de la época decimonónica, pieza de alto nivel museable por lo difícil de encontrar otro con igual mecanismo y estado de conservación en pleno siglo XXI.

Alicia Calzada, directora de la institución, explicó que la pieza fue confeccionada en Francia y luego comercializada en La Habana. Se cree que data del siglo XIX, cuando alcanzaron gran popularidad, aunque también pudiera ser del primer cuarto de la centuria pasada.

El cuerpo de la máquina es de bronce dorado y se alza sobre cuatro patas circulares. Su parte inferior es de forma rectangular, rodeada de cenefas con esmalte de varios colores y decorada con motivos vegetales. Sobre la base se observan cuatro columnas adornadas con guirnaldas de flores metálicas.

En el centro y sobre una pieza cruciforme se observa un pájaro-mariposa de llamativos colores y tamaño de diez centímetros de alto por siete de ancho. Este autómata  emite  un canto suave, pero audible a través de un mecanismo formado por piezas muy pequeñas conectadas a una caja de música que se activa cada una hora, comentó Leslie Cordovi, técnica en museología.

La base posee un orificio para introducir la llave que acciona la cuerda del  dispositivo musical guardado en su interior, el cual se engancha a la maquinaria del reloj mediante un alambre, agregó la especialista.

En el centro de la parte superior se encuentra el reloj, ornamentado en forma de flor doble, una con diez pétalos pequeños de colores rojo y azul y otra de mayores proporciones, en blanco y amarillo.

La esfera tiene inscrito el nombre de la casa comercializadora “El Ante O’jo”. Aunque la costumbre de la época era diseñar los relojes con números romanos, este los presenta en arábigo. 

Los autómatas son máquinas que mediante complejos sistemas de piezas vinculadas entre sí imitan la figura y movimientos de seres vivos. Durante la Edad Media, destacados inventores como Leonardo Da Vinci, Al-Jazari y René Descartes se encargaron de profundizar en el tema y dejaron a las generaciones posteriores estudios y bocetos de gran importancia.

Para el siglo XVIII comenzaron a crearse los primeros autómatas especializados con forma humanoide y se tiene conocimiento de algunos capaces de tocar el piano, escribir y dibujar sin manipulación. Fue a principios del siglo XX, con el estallido de la I Guerra Mundial, que la producción de estas piezas decreció hasta prácticamente desaparecer. Con la llegada de los robots modernos hacia la década de 1960, vuelven a tomar protagonismo, según datos aportados por Wikipedia.

El Museo de la Orfebrería, ubicado en Obispo No. 113, en el Centro Histórico, abre las puertas al público de martes a sábado. Sus colecciones abarcan piezas elaboradas entre los siglos XV y XX y se corresponden con los cánones del arte occidental en sus diferentes estilos.

Pie de foto: Reloj autómata con forma de pájaro-mariposa, probablemente del siglo XIX.

FICHA TECNICA:

Tipo de título: Llamativo. 
Tipo de lead: Sumario de Cómo.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Primer valor noticia: Curiosidad.
Otros valores noticia: Prominencia del protagonista. Interés colectivo.
Tipo de noticia: Blanda, simple.
Tipo de fuentes: Tradicionales, documental.

RAFAEL BELLO VA AL REENCUENTRO DE LA MEMORIA

RAFAEL BELLO VA AL REENCUENTRO DE LA MEMORIA

Hoy es un anciano que contempla los días en un sillón en el Hogar de Veteranos de 10 de Octubre, pero en otro tiempo formó parte de un grupo de jóvenes que enfrentaron a la sangrienta dictadura batistiana.

Texto y foto:
ALEJANDRO MADORRÁN DURÁN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El Hogar de Veteranos del municipio 10 de Octubre es su actual residencia. Entre las paredes grises del lugar comparte sus días con varios ancianos, quienes gustan contar las historias de tiempos pasados, cuando protagonizaron las luchas de nuestro pueblo por su liberación. La memoria le falla a veces, pero los nombres no se borran de su mente. Vive la nostalgia de su juventud y siempre espera la visita de antiguos amigos.

Rafael Bello Ponce, de 77 años, creció en un pueblo del oriente cubano junto a una familia pobre. Aún recuerda cuando militaba en la Juventud Ortodoxa y decidió integrar las filas del Movimiento 26 de Julio (M-26-7).

“Nací en Niquero, Granma, en una casa donde vivían más de 30 personas. Mi padre, Enrique Bello, era jefe de la caballeriza del único central del pueblo, propiedad de la Sugar Company. Estudié hasta el cuarto grado y luego comencé a trabajar. Ayudaba a mi tío Pedro Ponce en el central a cargar las carretillas con azúcar, cuando había zafra. En el tiempo muerto pasábamos mucha hambre y yo vendía chivichanas para ganarme algo”.

-Era muy joven cuando se vinculó

al M-26-7. ¿Quién lo impulsó?

Isley Leiva Reyes, quien murió hace poco, era el principal organizador del Movimiento en el municipio. Yo lo conocía de la Juventud Ortodoxa y fue él quien me vinculó a las acciones revolucionarias.

El 25 de noviembre de 1956 salieron de México en el yate Granma, 82 tripulantes a las órdenes de Fidel Castro. El objetivo era llegar a las costas cubanas en cinco días y comenzar la lucha guerrillera.

“A finales de noviembre, cuando iba de Manzanillo para Niquero, en Campechuela me encontré a Celia Sánchez en una parada de guaguas. Usaba una barriga postiza para despistar a la policía batistiana. Ella me dijo que le comunicara a Ricardo Reitor que preparara a su gente para apoyar a los expedicionarios”.  

El Granma debió llegar hasta Manzanillo, pero el mal tiempo hizo que desembarcara en Los Cayuelos, una punta de mangle a dos kilómetros de Las Coloradas, el 2 de diciembre. Tres días después, fueron sorprendidos Fidel y sus hombres por el ejército de Batista, la tropa se dispersó y muchos murieron.

“Antes del desembarco, los muchachos en Niquero estábamos acuartelados en una planta de hielo a las órdenes de Isley Leiva. Al enterarnos de que encalló el yate cerca del pueblo, nos movilizaron para dar apoyo. Crescencio Pérez y sus hijos dieron refugio a Fidel,  luego del revés en Alegría de Pío, pero hubo un chivato, Manolo Capitane. Luego, al soplón lo cogimos pescando en los farallones de Pilón”.

Los cadáveres de los revolucionarios cubanos, después del combate en Alegría de Pío, fueron llevados al cementerio de Niquero. A Rafael Bello le dieron la misión de cuidar los restos de los combatientes. No puede evitar llorar al nombrar los hombres que murieron: “Mucha gente del pueblo les llevó coronas. ¡Era un peligro del carajo!”

El 29 de mayo de 1957 se alzó junto a Orlando Lara Batista, el León del llano: “Yo estaba acuartelado en Barrio de Oro. Llegó Lara y nos mandó a montar en un Wily, un pisicorre. Éramos 14 personas dentro del carro. Nos dirigimos a Cayo Espino, Manzanillo. Ahora me acuerdo cuando el Che nos echó tremenda descarga porque Lara y yo nos estábamos bañando en un río. Él decía que no se podía perder energía”.

Bello no continuó junto a la guerrilla de Orlando Lara en las estribaciones de la Sierra Maestra porque padecía alergia por la vegetación. Bajó al llano y sirvió de correo al capitán. Cuando triunfó la Revolución, partió hacia la capital.

“Cuando llegué a La Habana, el capitán Jorge Fernández Cuero me dijo: ‘Bello, tú estás fuerte, te tengo una pincha conseguida en el Banco Nacional’, y comencé a trabajar como transportista del dinero en la oficina central.

“Un día, uno de los hombres que iban en el carro conmigo, me propuso coger unos pesos para tomarnos un café. Le dije que yo no tomaba el dinero ajeno. Nunca he sido ladrón. En esos años conocí a una bancaria y después nació mi hijo Rafaelito”.

A principios de la década de los 70, Ángel Joel Chaveco Hernández, en aquel entonces ministro de la Marina Mercante, le propuso trabajo como marinero. Necesitaba un hombre de confianza.

“Comencé en la embarcación Sierra Maestra. Era un  barco feroz, tenía dos máquinas principales de tecnología alemana. Mi primer viaje fue a Japón y regresamos para Cuba cargados de locomotoras. Conocí 79 países, y nunca me quedé, no traicioné a la patria, aunque me hicieron muchas proposiciones”.

Hace un esfuerzo para recordar y dice que dejó la marina a finales de la década del setenta. Tiempo después se jubiló y los caminos de la vida lo condujeron al Retiro de Veteranos, donde hoy vive desde hace diez años.

-¿Y su familia?

Mi hermana vive en Santa Amalia, es la que me atiende y yo la visito los domingos. En Niquero  tengo bastantes parientes. Quisiera ir allá, pero el pasaje cuesta muy caro y yo solo cobro 400 pesos. Me han dicho que por veteranía puede aumentar la chequera, pero no me he preocupado por eso.

Le pregunto por las fotos de su juventud. Me muestra imágenes de su madre, otras de la marina. “Este soy yo con un japonés, y esta otra con el capitán del Sierra Maestra, gran amigo mío, y aquella es con Teté Puebla. Ella hace poco vino por aquí, está vieja. Los años pasan muy rápido. En Niquero había una parroquia, allí estaba el padre Luis que era garrotero. Un día Teté y yo revisamos la iglesia y encontramos una botella Tres medallas, de coñac… Esa historia luego se la contamos a Celia, quien era de Niquero también.

Muchas veces en el asilo escuché las anécdotas de Rafael Bello, aunque en cada oportunidad lograba descubrir algo nuevo, un detalle, ese pedazo de historia que la memoria oculta por el desgaste de los años. Le prometí volver a visitarlo, sentarme junto a él y conversar. Comprendí su soledad cuando me dijo sonriente: “La gente aquí piensa que tú eres mi hijo”.

 

NARRACIONES DE PABLO

NARRACIONES DE PABLO

POR ESTE ARGUMENTO SÓLO ME DIERON CIEN PESOS. El protagonista de la historia vislumbra con sus dotes de escritor una salida a la precaria situación económica en que se encuentra. Intenta venderle a un director de cine norteamericano un argumento fílmico sobre la guerra de independencia cubana, en el que había puesto todas sus esperanzas, pero este solo le ofrece cien pesos por él, alegando que no incluía una historia de amor. El joven regresa vencido junto a su novia, quien le demuestra que “no hay belleza en el mundo sin amor”. (JORGE AGUIRRE NÚÑEZ)

UNA “FUGA”. Luis Rivero, barbero reservado, de aspecto enfermizo, prefería morir a pasar por los trabajos forzados del Presidio Modelo, así relata Pablo de la Torriente en el cuento Una “fuga”. Rivero pidió ropas a sus familiares, lo cual estaba prohibido. Para su desgracia, el Capitán del penal, furioso por la noticia del ajustamiento de un esbirro machadista, se enteró y la tomó contra él. Lo envió a la cantera de La Yana, de donde Luis se escapa. Lo encuentran y se evade por segunda vez. Herido y desesperado, decide entregarse. Muere exhausto en el hospital. (CLAUDIA ALEMAÑY CASTILLA)

EL VIENTO SOBRE LAS TUMBAS. Una tormenta, un perro decapitado y el miedo que provoca algo tan cercano como la muerte desata las pasiones y los temores humanos en “El viento sobre las tumbas”. Este relato de Pablo de la Torriente Brau, recogido en el libro Narrativa, pone en boca de un anciano una antigua historia donde la conciencia y el terror juegan distorsionando a los personajes. El teatro de los instintos ya estaba montado por Pablo, bastando leer las primeras líneas para ser testigos de una narración de viejos rencores y sentir el viento rugiendo entre las alas de los ángeles de cualquier cementerio. (ELIZABETH ALMEIDA LÓPEZ)

C2D. CABALLO DOS DAMA. En C2D. Caballo dos dama, Pablo de la Torriente utiliza esta jugada para narrar la vida de un joven ajedrecista cubano que compite contra Alexander Aleckine en el Campeonato Mundial de Nueva York. La historia, escrita en primera persona, cuenta las ensoñaciones y pensamientos en que se sumerge el joven mientras intenta responder  la jugada y que, a su vez, conducen a la indecisión amorosa en que estaba inmerso: dividido entre dos mujeres. La partida termina en tablas, con un jaque perpetuo, reflejo de cómo continúa la vida del muchacho, que pierde el Campeonato y la oportunidad de amar. (DALILA CASTRO FONTANELLA)

EL TIEMPO. El efecto inexorable que tiene el paso del tiempo sobre el hombre preso, es tema del relato El tiempo. En él se comentan las principales peripecias de un recluso: el hambre, el cansancio, los sueños de libertad, el espanto y la esperanza. Se presenta el dilema de los hombres que temen, al término de su condena, haber perdido a su mujer y su lugar en la sociedad. Pablo culpa a todos los que pudieron hacer algo y no hicieron nada, al tiempo y sus secuaces, que solo son conocidos por quienes hayan naufragado en él. (RACHELL COWEN CANINO)

EL GRITO. El cuento narra la historia de un joven que se encontraba en el Presido junto a Pablo de la Torriente. El autor reporta  la situación que el muchacho pasó dentro de la cárcel. El joven estaba condenado a pasar sed en una cárcel cerca de su padre. A medida que pasaban los días, comenzaba a gritar pidiendo agua. Los solados podían ofrecerle el líquido, más no podían dárselo. Parece que el castigo impuesto al preso era carecer de agua. A pesar de los esfuerzos del padre del muchacho, este último terminó por beber el agua del inodoro y luego trató de absorber  la humedad del suelo. El autor deja claro que el chico muere por esta situación y no por edema pulmonar como acuñó el médico. De esta forma, se puede imaginar los horrores por lo que estos prisioneros pasaron en el Presido. (PHU DOAN MINH)

ASESINATO EN UNA CASA DE HUÉSPEDES. Humor macabro y realismo hallamos al leer el cuento “Asesinato en una casa de huéspedes“, de Pablo de la Torriente, quien es capaz, de una manera coloquial, de relatarnos las ideas y acciones de un personaje que encuentra en el hecho de matar, una pasión. Así, el protagonista/narrador, justifica su torcida adicción desde el punto de vista social, e incluso familiar. Somos, entonces, testigos de uno de sus crímenes, al cual es llevado por lo que considera el mismo asesino el principal motivo de sus acciones: el odio. (ENIO ECHEZÁBAL ACOSTA)

UNA AVENTURA DE SALGARI. Una aventura de Salgari narra la historia de un joven campesino de espíritu aventurero, apasionado por la literatura de Emilio Salgari, quien viaja a Sabanazo, actual provincia de Holguín, acompañado de su profesor de Matemáticas. Salgari, como le apodaron sus amigos, experimenta un cambio radical en estas nuevas tierras donde la aventura que él encontraba en los libros de Emilio, la veía de cerca, mientras se acercaba al Cauto. Pareciera la simple historia de un adolescente, cuando, en realidad, es un cuento de miedos que deriva en un final dramático. (ALEJANDRA GARCÍA ELIZALDE)

¡FIEBRE! ¡Fiebre! Es un cuento en el que se exponen cuatro situaciones diferentes, que constituyen las alucinaciones de un hombre con temperatura muy alta. Los relatos son cortos y están escritos en primera persona. Aunque se encuentran inconexos entre sí, en todos los casos el protagonista muere. Ser víctima de un ladrón despiadado o de un verdugo indolente son algunos de los destinos sufridos por el enfermo que al parecer teme por su salud y traslada el miedo a sus sueños, interrumpidos por la voz de su novia. (HÉCTOR GARCÍA TORRES)

EL COFRE DE GRANADILLO. Cuando Pablo de La Torriente estaba construyendo el cofre de granadillo en el Presidio, otro camarada le ofreció madera para ubicarla en la tapa. El trozo obsequiado revelaba perfectamente la cara de un chino. El amigo le contó que se lo había dado un loco del pabellón psiquiátrico, que en su alucinación lo confundía con su cómplice en el asesinato de Li, el chino ladrón ahorcado en el árbol de granadillo. Así llegó el rostro asiático al joyero hecho por Pablo, que posteriormente sería muy útil, pues serviría para ocultar instrucciones necesarias para salvar la vida a un compañero revolucionario. (YAIMA GUILLARTE HERNÁNDEZ)

EL HÉROE. El héroe es una historia llena de humor que encierra un gran mensaje. Cuenta acerca de un telegrafista en un paradero de trenes, que al acercarse a la vía para recoger la correspondencia, tropezó y la locomotora le alcanzó una pierna. Ante el horror de todos los presentes, el anciano pidió tranquilamente que dieran marcha atrás. La pierna era de palo, la verdadera la había perdido en la batalla de Ceja del Negro, luchando por la independencia. Esta acción lo convertía en un verdadero héroe. (MARIATERESA HERNÁNDEZ MARTÍNEZ)

PÁGINAS DE LA ALEGRE JUVENTUD. En el relato Páginas de la alegre juventud, Pablo de la Torriente narra sus vivencias como jugador del Atlético, club de fútbol americano. La obra transcurre durante un partido donde el equipo del autor comienza perdiendo el primer tiempo. Pablo revive con un lenguaje informal la emoción de los aficionados y la experimentada en el terreno de juego. En el desenlace, el equipo del Atlético logra la victoria y Pablo, convaleciente por un golpe, encuentra el amor de una forma poco esperada. (ALEJANDRO MADORRÁN DURÁN)

EL GUANCHE. El cuento El Guanche narra la historia de un soldado, que lo llamaban Guanche (nombre que se les da a los antiguos habitantes de Islas Canarias) por su valentía y buena puntería en el tiro. Un día fue con tres prisioneros al río y se escaparon en un bote. Luego de navegar durante el día, en la noche una tormenta les retrasó la fuga. Unos soldados los buscaban y dieron con ellos; comenzó el tiroteo, pero el Guanche los  mató a todos. Murió matando, y demostró su coraje hasta el último momento de su vida. (LISBET PENÍN MATOS)

A FOJAS 72. El relato A fojas 72 comienza cuando un redactor encuentra la copia de los autos de un crimen, donde el acusado confiesa su delito. Una de las víctimas era su mujer, quien cada noche lo narcotizaba para serle infiel. El romance duró hasta que una noche, el marido despertó y al presenciar el acto de adulterio de su mujer, decidió dejar atrás su pasado de hombre pacífico y convertirse en un psicópata al acabar con la vida de los amantes. Estando en la cárcel, al comprender que su existencia no tenía sentido, se suicidó. (HITCHMAN POWELL ESCALONA)

EL GRITO. Los gritos de Amado Kindelán escapaban de la celda pidiendo auxilio; sus carceleros lo habían condenado a morir de sed. Nadie podía ayudarlo. El padre, Escolástico, tuvo que reprimir la angustia y las ganas de venganza por no poder acompañar al hijo en su sufrimiento. Convertido en cadáver sediento, Amado fue reconocido por un doctor como víctima de un edema pulmonar. Es este el epítome del “¡El grito!”, cuento salido de las manos de Pablo de la Torriente. (MELISSA RAMÍREZ HERNÁNDEZ)

LA NOCHE DE LOS MUERTOS. A modo de monólogo, Pablo de la Torriente Brau desarrolla La noche de los muertos, relato de la prisión que muestra los vínculos entre el sueño y la muerte. Una madrugada en que cumplía los servicios como cuartelero de guardia, se detuvo a observar a sus compañeros de galera mientras dormían; todos parecían vencidos por la eternidad, excepto uno: aquel hombre la había burlado. Mas cuál no sería su asombro al descubrir, a la mañana siguiente, que este era el único que en realidad había fallecido. Tal impacto causó el hecho en él, que fue hospitalizado por insomnio. (AMALIA RAMOS IVISATE)

LAS PUPILAS. Narrativa es un libro que abarca la obra de uno de los más destacados narradores del siglo XX en Cuba: Pablo de la Torriente Brau. Incluye en sus textos Las pupilas, relato que refleja de forma conmovedora lo grises que se tornan los días de quien sufre prisión. Mediante las imágenes proyectadas por los ojos de un recluso, nos convertimos en cómplices del dolor que siente al ser parte de una fila interminable de hombres que llevan en sus espaldas cargas mayores que ellos mismos. Pero los deseos incontenibles de vivir les da la fortaleza para seguir adelante. (OSMERYS RAMOS MÉNDEZ)

ASESINATO EN UNA CASA DE HUÉSPEDES. Pablo de la Torriente Brau nos presenta un asesino que encubierto todavía, narra cómo perpetró un Asesinato en una casa de huéspedes. La acción criminal es concebida, primero, por la observación de un choque de guaguas en un retrato, y es llevada adelante por el odio reconocido hacia la víctima por parte de los asesinos: un hombre y su perro. Ese odio, alimentado por envidias y celos, compartido, además, por la mascota, hace que el también inquilino, mientras dormía tranquilamente, sea atacado por la furia del hacha de la cocina y los dientes del fox terrier. (DARIANNA REINOSO RODRÍGUEZ)

¡NOSOTROS SOLOS! En el relato ¡Nosotros solos! está presente una moraleja: el abuso tiene consecuencias nefastas. La historia narra la dura existencia que llevaban los trabajadores ferroviarios. Eran explotados por un bárbaro capataz hasta que este dio una golpiza a un nuevo trabajador y surgieron ideas de venganza. Al otro día, el joven apaleado, en compañía de otro, mataron a golpes al capataz. El final no constituye el término de la explotación, pero sí el fin de la opresión de un tirano. (CLAUDIA RODRÍGUEZ COLÓN)

UN ANTROPÓFAGO. Repulsión es la palabra más apropiada para describir lo que se siente al leer las anécdotas de Pedro Ríos que conforman el relato Un antropófago, del libro Narrativa. Castigos, torturas, y asesinatos son narrados por el joven y sonriente negro tal y como si no perturbaran sus memorias. Incluso, cuando cuenta como él mismo tuvo que recoger sin lavarse las manos los sesos de un compañero asesinado y comer el pedazo de pan que le quedaba, mostraba esa característica sonrisa en sus labios. (DARÍO GABRIEL SÁNCHEZ GARCÍA)                           
                                       
LA MORDAZA. Al leer  cuento La mordaza las descripciones de las torturas dan al lector la posibilidad de acercarse a lo que era el Presidio Modelo en aquella época. Es un relato de corta dimensión, pero que trata un tema muy profundo: las torturas en la prisión. El dolor por los horrores de la cárcel hace un llamado para erradicar de la humanidad los maltratos y abusos que se han cometido y se cometen en nombre de la paz. (YUNIOR SMITH RODRÍGUEZ)

UNA TRAGEDIA EN EL MAR. Alguien ha publicado un libro bajo la firma de Pablo de la Torriente Brau, “y es preciso que yo me defienda”, dice. Pablo demuestra que no es su mismo estilo. El cuento comienza con la narración de un personaje que se auto describe “no ser malo y hasta parecer tonto”; también de no tener novia, ni mujer ni querida. Es joven, pero no feliz. En confesión de un remordimiento escribió esta historia en la que los protagonistas son dos pececitos  japoneses y el reflejo de estos en un espejo. (JAVIER TAMAYO RAMÍREZ)

LUNA DEL PRESIDIO. El relato Luna del presidio, del libro Narrativa, de Pablo de la Torriente Brau, cuenta una de las vivencias del autor durante el presidio al que fue condenado en la entonces Isla de Pinos. El tema central es describir la razón por la que el compañero de celda llegó allí. La luna, según Pablo, no era más que la inspiración para un poema insignificante, sin embargo, el acompañante recordaba con ella un suceso lamentable donde por amor, incomunicación y orgullo, llegó a matar a su compinche y hermano de la mujer que amaba. (MARIA KARLA VILLAR MORA)

UNA SOCIEDAD CON MÁS CONOCIMIENTO

UNA SOCIEDAD CON MÁS CONOCIMIENTO

Aprueban tres proyectos en la Reunión Temática Cuba y Brasil en el siglo XXI, que finalizó este viernes en la Universidad de La Habana.

VERÓNICA ALONSO CORO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El establecimiento de un centro virtual de nanotecnología, una red de cooperación para obtener productos naturales con fines farmacológicos y la apertura de parques tecnológicos que vinculen a los jóvenes con los problemas medioambientales, fueron tres proyectos aprobados en la Reunión Temática Cuba y Brasil en el siglo XXI que finalizó este viernes en la Universidad de La Habana.

La Academia de Ciencias de Cuba e instituciones de investigación y enseñanza cubanas y brasileñas organizaron el evento, este sesionó durante toda la semana con el propósito de promover el desarrollo social y productivo de ambas naciones. Los trabajos presentados están dentro del marco del megaproyecto Cuba y Brasil en la sociedad del conocimiento.

Al encuentro asistieron profesores e investigadores con un total de 57 proyectos. “Todo lo que investigue tendrá un impacto directo en la sociedad. Esta se va a apropiar de ese conocimiento”, manifestó María Eugenia Alonso Biosca, profesora participante en los talleres.

Los temas tratados abarcaron la casi totalidad de las ramas del desarrollo. Sobre ello explica Anabel de Real Tamariz, representante de la Universidad Estadual Fluminense del Norte: “Es inmensa la gama de asuntos discutidos que van desde la cibernética hasta la sociología; y todos con aplicación en la sociedad”.

A los proyectos que sean aprobados por la UNESCO se les permitirá la inclusión en el Marco para el Desarrollo de las Naciones Unidas 2013-2016.  

Ficha Técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Especial de Resumen.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida.
Tipos de fuentes: Directas, documentales.
Primer valor noticia: Repercusión o consecuencia.
Otros valores noticia: Proximidad. Actualidad.

 

 

LA ÚLTIMA CRUZ

LA ÚLTIMA CRUZ

 

 

Los símbolos de la región entre los siglos XVIII y XIX poco a poco desaparecen, pero en el Museo del Chocolate todavía pervive la única y última indicación del Santo Vía Crucis en Cuba.

 

Texto y foto:
ANH NGUYEN HAI,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La cruz que pervive desde el siglo XVIII al presente, empotrada en el muro de la fachada del Museo del Chocolate, es la única y última del Santo Vía Crucis en Cuba.

La Casa de la Cruz Verde es el otro nombre del Museo del Chocolate y data de los siglos XVIII-XIX. No es hasta principios del siglo XXI que se recupera con la restauración del inmueble y convertirlo en un museo asociado con una corporación Belga, en 2003.

En el año 1740, la Cruz Verde fue colocada en esta casa. Su material es de madera de cedro, pintada de verde y con un soporte en piedra tallada. El símbolo se relaciona con las celebraciones del Santo Vía Crucis que representa el martirio de Jesús y después se propagaron en Europa y América, de ahí que las más antiguas villas y ciudades cubanas guarden el recuerdo de una calle de la Amargura o de la Cruz.

Cada viernes de Cuaresma, el acto del Santo Vía Crucis partía desde la Capilla de la Santa Veracruz (o de la Orden Tercera de San Francisco de Asís) y por toda la Calle Amargura hasta el Humilladero o Iglesia del Santo Cristo del Buen Viaje.

A esta tradición religiosa se añade que, durante los días previos a la Semana Santa, los devotos imploraban de rodillas o rezaban sus plegarias al Señor frente a las cruces, en especial por las noches, después de cerradas las iglesias.

Con esos eventos religiosos, las distintas cruces se colocaron en Villegas, Compostela y otros lugares de la Habana Vieja, los cuales suman más de 50.

Sin embargo, en el año 1808, el Obispo don Juan José Díaz de Espada y Fernández de Landa dictó la prohibición del desarrollo de este acto religioso, entonces, se retiraron las distintas cruces y por eso, actualmente, solo queda la Cruz Verde en el Museo del Chocolate.

La costumbre de persignarse al pasar frente a la Cruz Verde en la intersección de las calles Amargura y Mercaderes continuó para algunas personas hasta bien entrado el siglo XX.

La arquitecta de la oficina del historiador, Loreta Espinosa, informó que la Cruz Verde, original reliquia del cristianismo y que forma parte de la historia de San Cristóbal de La Habana, posee también semejanza con la Cruz de Lorena, enarbolada por los franceses libres como símbolo de libertad, y en algunas regiones americanas, como Brasil, ella está asociada al ritual de Santa Catalina, patrona de los ganaderos.

En 1996, la Cruz Verde fue restaurada y se le incluyó el cambio de una parte de la madera de cedro, pues se encontraba en mal estado. También se le incorporó una capa de barniz intemperie o marino con polvo verde, aplicándose nuevamente en 2003. La Cruz Verde es el símbolo de la esperanza, la iniciación espiritual y el triunfo de la vida sobre la muerte.

Mayasi Álvarez Domingos, fundadora del museo, manifestó que en la actualidad, el Museo del Chocolate posee una triple función cultural, histórica y gastronómica.

Pie de Foto: La esquina donde se encuentra la última Cruz Verde, ahora es el Museo del Chocolate.

Ficha técnica:

Tipo de Título: Llamativo.
Tipo de Lead: Sumario de Qué.
Tipo de Cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato Adicional.
Fuentes: Documental, no documental, directa.
Valor noticias: Curiosidad.