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Isla al Sur

VACUNA CONTRA CÁNCER DE PULMÓN

VACUNA CONTRA CÁNCER DE PULMÓN

El Centro de Inmunología Molecular la produce con el propósito de lograr que el paciente pueda vivir con la enfermedad más tiempo y con mayor calidad.

ANDY JOSÉ RIVERA GÓMEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Fotos: Cortesía de ANA LAURA ALFONSO PÉREZ.

El CIMAvax-EGF, vacuna producida por el Centro de Inmunología Molecular, tiene como función convertir el cáncer de pulmón en un padecimiento crónico que con el debido tratamiento pueda extender la calidad y duración de vida del paciente.

La vacuna es un tratamiento eficaz para la enfermedad, segunda causa de muerte en Cuba y una de las primeras en el mundo, por ser de muy difícil la detección. Esto provoca que, en su mayoría, se diagnostique en etapas avanzadas, y reste así probabilidades de supervivencia.

Zaima Mazorra, jefa del Laboratorio de Inmunología Clínica del CIM, afirma que este programa es un tratamiento terapéutico de excelencia contra el cáncer de pulmón, pues tiende a ser mucho más selectivo en la eliminación  de células tumorales y logra aumentar la supervivencia del paciente.

La revista internacional MEDICC Review, refiere en 2010 que la quimioterapia es un procedimiento muy eficaz para la neoplasia, pero contra el cáncer de pulmón tiene un impacto bajo y provoca graves reacciones adversas.

La vacuna  puede también desencadenar reacciones adversas como fiebre, cefaleas y temblores, pero son de bajo grado y bien toleradas. Al estar todavía en fase de ensayo clínico, para recibir el tratamiento hay que cumplir una serie de requisitos: no tener metástasis, no poseer enfermedades de otra índole y no estar embarazada o lactando, en caso de ser mujer.

Ana Laura Alfonso Pérez, licenciada en Bioquímica y trabajadora de la institución, comenta que el objetivo principal de la vacuna es lograr que el paciente pueda vivir con la enfermedad la mayor cantidad de tiempo, por lo que la función del medicamento es convertirlo en un padecimiento crónico que con el debido tratamiento pueda extender su calidad y duración de vida.

El Centro de Inmunología Molecular surgió el 5 de diciembre de 1994. Se encuentra ubicado en la calle 216, esquina 15, Atabey, Playa, y fue el primero en desarrollar dos tratamientos contra la neoplasia de pulmón que hayan obtenido su registro médico para distribuirlo en el mercado nacional y foráneo.

Pie de fotos: La vacuna CIMAvax-EGF y el Centro de Inmunología Molecular (CIM).

Ficha técnica:

Tipo de título: Informativo.

Tipo de lead: Sumario de Quién.

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato Adicional      .

Tipo de fuentes: Dos primarias. Una documental.

Primer valor-noticia: Repercusión.

Otros dos valores-noticia: Novedad, Interés humano.

UN RÁPIDO Y FURIOSO CONDUCTOR EN LA HABANA

UN RÁPIDO Y FURIOSO CONDUCTOR EN LA HABANA

OLIVIA RODRÍGUEZ MEDEL,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Nuestra Habana se despierta diferente; calles cerradas, tráfico difícil y multitudes reunidas alrededor de cámaras y trailers. «Hollywood está en Cuba», es el comentario que camina de boca en boca en la capital.

La Isla es hoy escenario de filmación de una de las sagas más taquilleras de la industria cinematográfica norteamericana: Fast and Furious.

Increíble me pareció la noticia, no pude evitar acercarme a la multitud reunida en San Lázaro y Belascoaín, camiones con gigantescos carteles que ponían Hollywood, cientos de personas soñando con ver a lo lejos un «calvo musculoso», «¡Está en aquel camión!» o «¡Salió de esa carpa!», comentarios que surgían en medio de la incertidumbre. ¿Estará Vin Diesel realmente aquí? Me pregunté.

Sí, está aquí, pero no solo él, lo acompañan los demás protagonistas de esta millonaria producción de Universal Studios: Michelle Rodríguez (Letty) y Jordana Brewster (Mia). Se echa de menos al desaparecido actor Paul Walker, pero el público piensa que manteniendo viva la saga se conserva su memoria.

La primera película de la serie fue estrenada en diferentes fechas del 2001, en ella se muestra el peligroso mundo de las carreras callejeras y el tunning (modificación de autos). La trama transcurre en Los Ángeles, aunque en las posteriores entregas los protagonistas viajan a diferentes ciudades del mundo.

Desde el día 22 de abril se filma en la Isla la octava parte de este prestigioso filme, destino vetado durante muchos años para las productoras estadounidenses. El proceso debe concluir el próximo 5 de mayo.

Hoy, después de la “reapertura” del 17 de diciembre de 2014, se confirma que Cuba está de moda.

Junto a la multitud desfilaban carros americanos (almedrones) y un sinnúmero de cámaras que, sumado a las voces anglosajonas del staff, le dan un ambiente irreal a este tramo de la Avenida Malecón.

Me sentí muy orgullosa, mi Habana fue elegida por los productores de la cinta.

Después del estreno, me sentaré frente a la pantalla a buscar las escenas que se filmaron en mi ciudad. Será imposible ir a la premier de la película y quizás no podré ver el estreno en un cine cubano, pero la copiaré del «paquete» que vende un muchacho del barrio.

Veré entonces a las grandes figuras del Paseo de la Fama manejando furiosos en las mismas calles por las que yo camino todos los días.

UN APÓSTOL DE NUESTROS TIEMPOS

UN APÓSTOL DE NUESTROS TIEMPOS

 

 

 

Pedro Pablo Rodríguez, Premio Nacional de Historia de Cuba correspondiente al año 2010, es el Director de la Edición Crítica de las Obras Completas de José Martí.

 

 

Texto y foto:

KIANAY PÉREZ-GONZÁLEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Este historiador no necesita de una gran casa para dar cabida a su amplia biblioteca. Todo el que lo visita es invitado a sentar en uno de los tantos y desordenados montículos de libros, mientras él se sitúa de cara al balcón, observando la vista panorámica de la Fragua Martiana, lugar que inmortaliza a nuestro Héroe Nacional, protagonista de sus pasajes como Director de la Edición Crítica de sus Obras Completas.

Con 69 años, corren por las venas de Pedro Pablo Rodríguez López el sentido patriótico transmitido por los familiares en la infancia. Su padre le introdujo el afán por la lectura, sobre todo, de temas históricos que lo fueron cautivando y, a partir de ese momento, comenzaron a elevar su interés por la figura de Martí. A esto se sumó la influencia de profesores con vasta experiencia como Alejo Carpentier y Hortensia Pichardo.

Su primer acercamiento académico al más universal de los cubanos fue en un curso sobre Pensamiento Cubano cuando era profesor de Filosofía en la Universidad de La Habana. Rememora aquellos tiempos mientras acaricia los rizos canosos: “Yo quería aprenderme los veintisiete tomos de las Obras Completas. Luego, escribí mi primer trabajo extenso sobre la vida y obra del Apóstol como pesador de la liberación nacional. Ya me consideraba su especialista”.

Producto de los numerosos escritos que realizó sobre el héroe, fue invitado a laborar en el Centro de Estudios Martianos. Mientras se dirige a la cocina para preparar su tan gustado café cortadito, le vienen a la mente recuerdos como trabajador de la institución hace treinta y cinco años, estos le permiten afirmar que “Pepe”, como cariñosamente llama a nuestro Martí, pasó a transformarse en su espacio, tiempo, obra y principal interés.

La Dirección Crítica de las Obras Completas Martianas, puesto que ocupa hace veinte años y califica “como de locos”, asegura, lo ha hecho un psicólogo en potencia por el bosquejo de sentimientos ocultos en las tintas del Maestro, además de conocerlo mucho más a fondo como ser humano. “A él le debo mi Premio Nacional de Historia”, afirma con fuerza.

Muchas personas pecan de ignorantes cuando cuestionan esta labor, si “de Martí se sabe todo”. Para Rodríguez López, de esta figura icónica hay muchos asuntos pendientes: su yo interno, el mundo de sus sueños, emociones y época son temas inconclusos.

Cuando pregunto qué rasgos del Maestro están presentes en su personalidad, lanza una sonrisa segura y responde que sería muy vanidoso de su parte elevarse a tal nivel, pero qué mas similitudes con este que su sentido de respeto y el ser historiógrafo, periodista y maestro; por tales coincidencias, no tan casuales, algunos se atreve a llamarle como un apóstol de nuestros tiempos.

Pensar desde y en función de la historia, amistades, plenitud, son los mayores premios que guarda en su andar por la vida diariamente esta personalidad. Súmase el amor que siente por sus dos hijas y el afecto de una comunidad que cordialmente le apoda como “el martiano”.

“¿Piensa jubilarse?”, fue mi última pregunta. Se despoja de sus lentes y con tono grave me despide con un “no me pienso retirar. A mí tienen que botarme. Y aunque preferiría ser eterno, yo moriré viendo, respirando y saboreando historia”.

Pie de foto: Pedro Pablo Rodríguez es una de las figuras del ámbito histórico cultural cubano que más ha estudiado la obra martiana.

 

¿EXISTIRÁ EL MAÑANA?

¿EXISTIRÁ EL MAÑANA?

Las tensiones enfrentadas por los jóvenes cubanos obtienen protagonismo  en el tercer libro  del escritor habanero Lázaro Alfonso Díaz Cala.

Texto y foto:

YASMANI PÉREZ FORTEZA,

estudiante de primer año de Periodismo,  

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.  

“Una fina llovizna empapa la ciudad. El malecón exhibe el mismo ajetreo de cada día, de cada minuto, de cada segundo que ahora, y a partir de hoy, se volverán interminables”. Mediante estas palabras comienza ¿Quién dijo que los hombres no lloran?, novela juvenil de la Casa Editora Abril que tuvo como fecha de primera publicación el año 2015.

Su autor, Lázaro Alfonso Díaz Cala, nos muestra a través de la ficción el mundo de un estudiante de preuniversitario: Oscar, joven  lleno de conflictos, frustraciones y acontecimientos que pueden dar un giro inesperado.

Componen el libro seis capítulos en los que el propio protagonista relata de forma cronológica un año vivido mediante un diario. Por otra parte, el estilo del autor de esta novela se encuentra acorde con las características comunicativas comunes de la juventud, sector al que está especialmente dirigido.

Oscar, figura principal de la historia, es aficionado de la literatura y encuentra en ella refugio para inquietudes e inseguridades. Las dudas sobre el entorno social que lo rodea sabotean su confianza en el amor, los amigos y la familia. Lleva consigo las secuelas de las acciones realizadas y no puede vivir con la conciencia tranquila, la que es como el Pepito Grillo del cuento infantil Pinocho.

La prematura vida sexual y los errores cometidos le traerán consecuencias inevitables a la salud. Reflexiona, lamenta y se convierte en un catalejo que observa a  toda una sociedad agrietada con el paso de los años, la cubana. Espera los resultados de una prueba que puede ser trascendental para su vida.

El predominio de un estilo indirecto libre en la construcción del diálogo literario permite que se reflejen los sentimientos del personaje. Con el empleo de esta forma en el propio discurso narrativo se efectúa un tránsito hacia el punto de vista del personaje, para trasmitir sus reflexiones e inquietudes.

El amor en la adolescencia, las enfermedades de trasmisión sexual, el desengaño, la amistad, los vicios y la falta de comunicación entre padres e hijos, forman parte de algunos de los temas abordados. Asimismo, se muestran otros conflictos de la Cuba contemporánea como las dificultades económicas del país y la emigración.

La presencia de un narrador homodiegético tiene una característica especial, ya que además de utilizar la primera persona para contar el desarrollo de los acontecimientos, se recurre al uso de la segunda persona, lo cual posibilita el involucramiento de los lectores como protagonistas en la trama.

El uso del lenguaje figurado, pero a la vez claro, convierte a esta novela en una hermosa manera para que después de leerla pensemos en la Cuba que estamos construyendo y la que anhelamos.

Díaz Cala (La Habana, 1970) egresó del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso y ha publicado los títulos En cada tiempo y en este lugar, premio David 2011, y el poemario El acoso de mis fantasmas, premio Rafaela Chacón Nardi (2009). Obtuvo el primer galardón del Concurso Nacional de Literatura Erótica Farraluque y el premio extraordinario Ramón Seijó Herrnández en el Concurso Nacional de Poesía Regino Pedroso, ambos en el 2011. Como fundador y director del Proyecto de Creación Literaria Expedición, se dedica a explorar diferentes géneros y subgéneros literarios, entre ellos el haiku.

Pie de foto: Con la edición de Malvis Molina Armas y diseño de Cristina Suárez Ramos, la Casa Editora Abril nos trae un libro cargado de momentos impactantes.

UN LARGO CAMINO A ROMA

UN LARGO CAMINO A ROMA

La habanera, Edelma Acosta Hernández ha dedicado su vida a la promoción de la fe religiosa, con una destacada labor dentro del Movimiento Diocesano de Mujeres Católicas.

SHEILA NODA ALONSO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana

Foto: Cortesía de la entrevistada.

Amanece en la Ciudad del Vaticano. Es 27 de mayo del 2015, la fecha fijada para celebrar, a través de la Misa Pentecostés, la venida del Espíritu Santo a sus apóstoles, después de la resurrección. Miles de fieles se congregan en la Plaza de San Pedro, junto al monumental obelisco, rodeado por columnas que se abren a cada lado: simbolizan el abrazo de acogida de la Iglesia a los visitantes.

En el interior de la Basílicade San Pedro tendrá lugar la misa. El suelo es de mármol y preserva el disco rojo egipcio sobre el que se arrodilló Carlomagno el día de su coronación; los arcos están ocupados por las estatuas de las virtudes y las esculturas de los santos fundadores.

Pronto el Papa Francisco iniciará la ceremonia. Todos aguardan expectantes. Entre la audiencia, una cubana, representa al Consejo de la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas (UMOFC) y al Movimiento Diocesano de Mujeres Católicas (MDMC).

Edelma Acosta Hernández, en pocos minutos, realizará la primera lectura bíblica en nombre de las mujeres de habla hispana, y la única en hacerlo, hasta el momento. No puede evitar que la ansiedad del momento deje escapar algunos de sus recuerdos. Hace apenas un año, en Portugal, fue electa como miembro del Consejo de la UMOFC, en la primera reunión a la que asiste.

En aquella ocasión sustituía a Sara Vázquez Matar, la anterior representante y presidenta del Movimiento. Rememora el instante en que las presentes debían realizar un número cultural. Ella le pide a una mexicana su mantón para hablar de José Martí y recitar “La bailarina española”, y luego dice unos versos sencillos al compás de la Guantanamera, cantada por la delegación africana. Los 37 países que integran la organización se incorporan a la melodía.

Los recuerdos la sobrecogen, pero no disipan los nervios. Su vida ha estado en función de promover la fe, la verdad, en las más duras circunstancias: “Cuando todo se me derrumba trato de repetir la frase: ‘El señor es mi pastor, nada me falta’. Me acompaña en momentos difíciles, es mi frase, está en mí”.

La misa comienza y llega el momento de la lectura. Edelma está lista. Las manos le tiemblan. Se encomienda a Dios, aunque continúan los recuerdos. Ahora se ve con nueve años, recibiendo la comunión que la hizo cambiar, de ser una pequeña inquieta y majadera, a una joven madura y generosa, apoyada siempre por su familia, en una época donde en Cuba el 72,5 por ciento de la población era católica y el 96,5 creía en Dios. Los momentos duros vendrían después.

Revolución o Fe

La Iglesia apoyó el proceso revolucionario iniciado en 1959, pero la religión se divulgaba fundamentalmente a través de las escuelas privadas, administradas por religiosos, donde asistían los hijos de las familias más ricas del país. “Cuando aquella gente trata de utilizar la Iglesia como instrumento, como Partido contra la Revolución, es cuando surgen los primeros conflictos con la Iglesia”, según expresó el Comandante en Jefe, en el libro Fidel y la Religión. Conversaciones con Frei Betto.

Una de las medidas más radicales fue la expulsión, en 1961, de sacerdotes en el vapor español Covadonga, entre ellos el Obispo Auxiliar de La Habana, Monseñor Eduardo Boza Masvidal. Sacerdotes y seminaristas abandonaron el país producto de la nacionalización de las escuelas, y otros, que realizaban estudios en el extranjero, no obtuvieron permiso para regresar. El número de religiosos se vio reducido drásticamente, el Gobierno se declaró oficialmente ateo y se vetó el acceso de los creyentes al Partido Comunista de Cuba (PCC).

La constancia, una gran virtud

Las paredes del Vaticano la aíslan del pasado. Edelma nunca pensó en un momento como este; el simple hecho de llevar una medalla colgada al cuello, en aquella época, era en sí una utopía. La virtud de la constancia quizás fue la que más la identificó en su juventud.

Vivía en Las Minas, Guanabacoa, cuando llegan a Cuba los Padres canadienses y las religiosas del Buen Consejo (organizaciones voluntarias que brindaban servicios religiosos en comunidades cubanas). Edelma, con once años, conoce al Padre Roque Audet, quien se convierte en su consejero espiritual, y en un testimoniante de entrega y amor hacia la Iglesia y los cubanos.

“Un cristiano tiene que estar en todas partes”, le decía el Padre Roque. Esas palabras la ayudaron a enfrentar muchos cambios, entre ellos, asumir la tarea de enseñar catequesis a los niños del pueblo, cuando el ser religioso significaba un freno para cualquier aspiración. Edelma tenía, entonces, trece años.

Tiempos de tensión entre el Estado y las instituciones religiosas fueron el colofón de su boda, en 1972, con Eulalio Sosa Fellové, cristiano y compañero desde la juventud. “En esa época los santos se metían dentro de los escaparates, se escondían o relegaban a un espacio apartado de la casa. La semilla de la Iglesia se conservó a partir de los abuelos de entonces. Muchas personas tenían a Cristo guardado en su corazón y no lo expresaban”, comenta Eulalia.

Dice: “Dentro de la población existía el criterio generalizado de que tener una creencia limitaba para entrar en la Universidad, obtener a una beca, avanzar en la escala laboral, coger un carné del PCC o la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), porque no eran compatibles, no se podía seguir con el proceso”.

Existían determinadas carreras que tenían como requisito pertenecer a la UJC, había que llenar planillas donde se especificaba si pertenecías a una religión y si era así no podías acceder. “Como siempre he sido consecuente con lo que creo, tuve que estudiar Física por curso dirigido. Aun así, he sido muy feliz”, señala Edelma.

Como profesora de esta materia trabajó durante 38 años en todas las enseñanzas, aunque, según su hijo Edel, “la forma de pensar de las personas está más hacia lo científico, lo demostrable. Se dice que la fe difiere de la razón y que es inconcebible un físico católico”. Por ello sus clases fueron motivo de muchas visitas e inspecciones. En una ocasión, le proponen asumir el cargo de Asesora Provincial de Física. No pudo. El problema estaba en ser religiosa.

La publicación de Fidel y la Religión, al decir de Frei Betto, abrió el diálogo con la Iglesia Católica, lo cual ha permitido dos cosas importantes: cambiar el estatuto del PCC y la Constitución Cubana. En 1991, el IV Congreso del PCC aprueba el ingreso de creyentes a sus filas. En 1992, se introducen modificaciones a la Constitución y se declara el carácter laico del Estado cubano.

Por esa fecha, los Padres canadienses se marchan de la zona, y se abren casas de misión donde no había iglesia para enseñar, casar y bautizar. Monseñor Ramón Suárez Polcari, canciller del Arzobispado de La Habana, en esa época padre de la Parroquia de Guanabacoa, al referirse a este momento comenta que Edelma, “esa ferviente promotora de la fe, muy vinculada a la Iglesia, fue la primera junto a su familia en brindar su vivienda para constituir en ella la casa de misión de La Gallega, comunidad capitalina donde residía”.

El padre Ariel Suárez Jáuregui, entonces estudiante del Seminario Félix Varela, dice que está “muy agradecido con Edelma por acogerlo en su hogar. Tengo un recuerdo grato de su hospitalidad, al poner el servicio al pueblo y a la comunidad cristiana ante su privacidad”, añade. La experiencia lo convirtió en el primer seminarista pastoral de La Habana que realizó misas en una casa de misión.

Durante la lectura, frente al Papa, los nervios de Edelma desaparecen, y la convicción que la caracteriza se hace evidente, la misma convicción que en 1993, no le permitió firmar en contra de la carta pastoral titulada "El Amor todo lo espera", donde se sugería al Estado vías para mejorar la economía en Cuba.

La llamada hecha por el Partido no la amedrentó, a pesar de señalarle que con esa actitud podía afectar el futuro de sus hijos, su profesión. Regresaban entonces los criterios que desde joven “aseguraban que mi posición era tonta, que la iglesia iba a desaparecer. “La religión es el opio de los pueblos; Dios no existe, decían. Y yo les contestaba: esa es su opinión, la mía es otra”.

Y dijo sí cuando el Padre Ivan Bergerón la llamó para fundar una Escuela de Formación para jóvenes laicos, en la Casa de las Oblatas Misioneras de María Inmaculada. Allí se inculcan valores y se preparan misioneros. “Ahí se unen mis dos grandes amores: la enseñanza y la religión”, afirma Edelma.

A finales de los 90 ingresa al MDMC, en La Habana, luego de la visita de Juan Pablo II. Actualmente es su vicepresidenta y responsable de formación. Sara Vázquez Matar, presidenta del Movimiento, expresa que el principal objetivo que persiguen es elevar la dignidad de la mujer dentro y fuera de la Iglesia, a través de cursos, talleres y encuentros mensuales. Además, ayudan económica, legal y espiritualmente a las que tienen dificultades, mediante el taller La Esperanza.

Edelma concluye la lectura. La misa continúa. En nombre de las mujeres de habla inglesa, realizará la segunda lectura una estadounidense. Todo es simbolismo en El Vaticano. Francisco aguarda su momento. En unos meses será el tercer Papa en visitar Cuba. Edelma sonríe, lo supo antes de que se anunciara públicamente.

Cerca de un año después escucha un murmullo detrás de la puerta de su casa. Se trata de un grupo de preuniversitario que espera la hora pactada para encontrarse con su profesora de Física. Las leyes y fórmulas pronto alternan con la música de los vecinos, ya acostumbrados al incansable trabajo que esta mujer desempeña como repasadora, desde hace más de seis años.

Horas después se marchan para dar paso a otro, de secundaria. Ella los despide en la puerta y continúa con su rutina. Le espera un largo día. Los exámenes son la próxima semana. Algo falta. “Recuerden llamarme para saber cómo salieron”, su voz se escucha por la ventana.

Ahora sí, la normalidad regresa. Los jóvenes apenas conocen su historia, aunque de algo están seguros, y es que ella les adelantará la llamada, para aclarar alguna posible duda que el tiempo no le permitió explicar.

Pie de foto: Edelma Acosta Hernández en audiencia con el Papa Francisco durante la Misa de Pentecostés.

 

CUANDO EL AMOR NO ALCANZA

CUANDO EL AMOR NO ALCANZA

DANIEL MONTERO PUPO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Hace poco leí un trabajo referente al alarmante número de peloteros que habían dejado el país durante el pasado año (2015). No recuerdo la cifra exacta, pero eran más de ochenta, lo cual supone casi tres equipos completos. Sin embargo, en mi mente quedó una duda, ¿a cuánto ascenderá el número de atletas de cualquier deporte que tomaron el mismo camino? Esa es una estadística que me gustaría conocer.

Todos nos enteramos cuando se marcha una estrella, sobre todo si es del pasatiempo nacional, el estruendo se escucha en cada esquina del país. Pero la realidad es que mucho talento joven, tal vez las estrellas del futuro, son quienes predominan en estas situaciones.

Cuando se entera, la gente entabla discusiones en cada esquina. “Hizo bien”, “hizo mal”, “ya veremos qué pasa con él”. Pero creo que la verdadera discusión debería ser por qué pasó, y qué hacer para evitar la recurrencia.

La carencia de terrenos e implementos se hace sentir desde la base. Sin embargo, la calidad de los deportistas cubanos evidencia que el talento no falta, al menos eso no. Crédito aparte y destacado para los forjadores de ese talento, los entrenadores que apenas con casi nada hacen casi todo para lograrlo.

Pero creo que el principal detonante de quien se marcha es lo bajos que son los salarios de los jugadores, incluso de los mejores. Nuestro deporte es amateur y responde a ideales de igualdad social y de la no privatización, pero es necesario remunerar mejor a hombres que de estar en otro país ganarían millones de dólares, y están conscientes de ello. Quede claro que en ningún momento estoy diciendo que nuestro país pueda o deba pagar esas cifras, pero no creo que tampoco pueda ni deba seguir pagando las actuales.

Cabe destacar que los de ahora son los más altos del deporte revolucionario. Las normativas aplicadas hace un par de temporadas para el aumento de los salarios a deportistas suponen un reconocimiento al cambio necesario, aunque no lo considero suficiente, no son consecuentes con los años de sacrificio y devoción a una disciplina, ni  al reconocimiento social que alcanzan.

En una reciente entrevista, Carlos Yanes, gran pitcher de nuestras series nacionales y actual entrenador de pitcheo del equipo de la Isla de la Juventud, comentaba que es complicado mantener motivados a los jóvenes del conjunto ante sus perspectivas. Sobre todo, considerando que el equipo pinero es uno de los que mayor cantidad de jugadores pierde cada año. Esa situación la viven casi todos los equipos en mayor o menor medida, y no solo en el beisbol.

Por otro lado, tenemos las contrataciones de atletas cubanos en ligas foráneas. Tema impensable en el pasado y que se ha convertido en un gran estímulo, pues ya no es la salida ilegal la única manera de jugar en ligas diferentes, y cabe decir, mejores. No es menos cierto que ese proceso apenas está comenzando. Hay mucho que analizar y tener en cuenta, pues tampoco se ha de dejar de lado nuestra serie de beisbol, por ejemplo.

Existe también un componente ético y de ideales que ya no es el mismo que en otros tiempos. Muchos tienen aspiraciones que son diferentes de lo que nuestro deporte y nuestro país les ofrecen. Y contra eso hay poco que hacer.

Está claro que el amor no está siendo suficiente. Es tiempo de dejar de actuar en consecuencia con la idea que se tiene de cómo deberían ser las cosas y empezar a reaccionar ante la realidad de las mismas. No podemos cambiar la manera de pensar de las personas, ni podemos crucificar moralmente al atleta que decida probar suerte. Lo que podemos hacer es tratar de adaptarnos a los nuevos tiempos de la mejor manera posible, y buscar en el espejo antes de mirar a la distancia.

REABRE IGLESIA HABANERA

REABRE IGLESIA HABANERA

El pasado 12 de diciembre, el Santuario Arquidiocesano Cristo de la Divina Misericordia, ubicado en el poblado de Capdevila, abrió sus puertas nuevamente.

Texto y fotos:

KARLA PICART RODRIGUEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.        

Con la presencia del cardenal de La Habana, Jaime Ortega Alamino y vecinos de la zona, el Santuario Arquidiocesano Cristo de la Divina Misericordia, ubicado en la localidad de Capdevila, abrió sus puertas nuevamente el sábado 12 de diciembre (2015), luego de 47 años cerrado.

El plan para la jornada contempló dar la posibilidad a los visitantes de admirar el trabajo reconstructivo realizado y poder asistir a la misa ofrecida por el Arzobispo de la capital, quien bendijo a la iglesia con incienso y leyó varios fragmentos de la Biblia bajo el acompañamiento del Coro de la Catedral.

“También contamos con la presencia de religiosos de otras partes del país que santificaron el templo. Asimismo, asistió una representación de hermanas de la congregación Siervas de María Ministra de los Enfermos que tendrán funciones venideras dentro del santuario”, declaró Pedro Ricardo Agramonte, delegado de la circunscripción.  

Según  Marcelino Fernández, jefe de obra del episcopado, gracias a la contribución del señor Val Conlon, la Fundación Irlanda y residentes de la comunidad, la brigada pudo culminar las labores a tiempo. Aún no se ha decidido qué sacerdote será el responsable de atender esta institución religiosa.

“Aunque requiera el doble de trabajo sacerdotal, debido a que atendiendo varias iglesias, me ocuparé de esta sin ningún problema. Los creyentes de esta localidad no pueden quedar abandonados, y más ahora con un templo tan bello  que merece ser exhibido”, manifestó.

“Estamos muy contentos de haber tenido la posibilidad de ayudar  en el rescate de un edificación emblemática de Capdevila, que entre sus muros recoge mucha historia. Fue la iglesia donde me bauticé y tenerla funcionando otra vez es un  logro”, expresó Marianela Alemán Perdomo, vecina de la comunidad.

El santuario abrió sus puertas por primera vez en 1927, a petición de su propietaria Doña Esperanza como pago de una promesa por recuperar la vista. En 1968 cerró producto a discrepancias entre el gobierno y la Santa Sede. Al ser abandonada, se utilizó como almacén y carpintería. No fue hasta 2011, con la peregrinación de la Virgen Mambisa Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, que el arzobispado decidió financiar su restauración, y las obras comenzaron a mediados de 2014.

Pie de fotos: 1-El Santuario Arquidiocesano Cristo de la Divina Misericordia reabrió sus puertas tras más de cuatro décadas cerradas; 2-La reapertura estuvo acompañada por una misa ofrecida por el cardenal de La Habana, Jaime Ortega Alamino.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.

Tipo de lead: Sumario de Cómo.

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.

Tipo de fuentes: Directas.

Primer valor-noticia: Prominencia de los protagonistas.

Otros dos valores-noticia: Interés colectivo. Proximidad o cercanía.

 

POR SIEMPRE, FIDEL

POR SIEMPRE, FIDEL

Foto: DAVID RODRÍGUEZ SÁNCHEZ-GALARRAGA.

“Ayer desperté de una noche sin dormir; de un sueño que no quería soñar. Ayer desperté y vi un silencio inhabitual en las calles de mi Habana. Ayer vi tragar en seco a mi papá como aquel día en que mi abuela se despidió de él para no volver a verla jamás. Ayer escuché a mi mamá preguntarme cómo me sentía cual si hubiera muerto un familiar cercano. Ayer recordé mucho a mi abuelo y lo imaginé como nunca lo vi, lloroso y taciturno. Ayer desperté por primera vez en mis 22 años respirando un aire que ya no compartiría con el líder indiscutible, con la figura histórica del siglo XX, con ese hombre que me inspiró cada día para seguir adelante en la conquista de mis metas. Ayer desperté por primera vez… sin Fidel” (DAVID RODRÍGUEZ SÁNCHEZ-GALARRAGA).

¿Ya te tomaste la pastilla de la presión? Le dije a mi abuela apenas la vi hoy despertar. Sus ojos pardos enrojecidos me decían mucho. Ella se lamenta, esa joven que por amor y devoción a él y su causa, con apenas 16 años se fue a alfabetizar a Palmarito, un pueblito muy lejano. Ella que apenas había salido de casa unas pocas veces. Entre tanta conmoción, ella solo quiere una bandera para colgarla en su balcón. Es lo mínimo que cree que puede hacer, ahora que su salud y sus fuerzas no son las mismas que en 1961. Yo no te la puedo dar abu, pero te regalo esta, para ver si nuestra pena de hoy, por la pérdida de Fidel, se puede reducir aunque el efecto de la pastilla demore en actuar, por siempre (MARIA KARLA VILLAR MORA).