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Isla al Sur

SOCIEDAD Y PERIODISMO ÉTICO

SOCIEDAD Y PERIODISMO ÉTICO

YOEL SUÁREZ FERNÁNDEZ,

estudiante de tercer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Qué es la ética sino la columna principal de cualquier relación social. Necesaria y reguladora. El periodista (como cualquier mortal) tiene el deber de ejercer éticamente su profesión, más aún si notamos la importancia social del oficio.

En el libro “Ciudadana Radio“, del periodista José Ignacio López Vigil, se mencionan cuatro pilares que sostienen la ética informativa: objetividad (ser fieles a los hechos), pluralismo (democratizar la palabra), independencia (estar comprometido con el público) y respeto (a sí mismo y a los demás). El hecho de comunicar con estas características y de la manera más diáfana posible el mensaje es en principio una regla que no dicta ley alguna, sistema jurídico o constitución, sino la integridad y conciencia del propio emisor. ¿Pero, es posible imponer la ética?

Muchos advierten el vicio de la doble moral que corrompe la conciencia social y los valores más elementales que nos distancian del resto de las especies. De hecho, una de las grandes preocupaciones de María Zambrano fue la desunión existente entre teoría y acción (el conocido mandato de “haz lo que yo digo y no lo que yo hago“). Pero, analicemos qué ha hecho esta humanidad para caer en un laberinto donde parece no existir doctrina social que rescate los valores perdidos.

Desde el Renacimiento optamos por ver al ser humano desde un punto de vista ascético (a veces rindiendo culto a nuestra propia imagen o a la de un semejante) y desechamos la guía de ética y moral que brindaba el cristianismo, por ejemplo. A partir de este período histórico, la humanidad ha vagado por siglos intentando construir un modelo ético que represente a una sociedad cada vez más heterogénea, tolerante y voluble. Hemos cometido el error de relativizar nuestra moral y dejar a consideración individual conceptos cuya esencia primaria debiera ser inmutable.

Con el ascendente desarrollo de los grandes medios de comunicación, la conciencia y valores sociales han sido moldeados generación tras generación en una línea de descenso moral, manipulados principalmente por intereses económicos. El empeño por hacer periodismo ético es un mérito reconocible (muchos dicen que “lo que vale es la intención“), pero, ¿es posible que un sistema de valores en decadencia y una cultura ilustrada en ellos brinde propuestas fuera de su propia naturaleza?

“Tengo fe en el mejoramiento humano“, escribió Martí a su hijo desde otras tierras. Por suerte para la humanidad (o por desgracia), la fe “es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve” (1), quizás por ello dejemos a las próximas generaciones tareas de suma importancia que ni siquiera hemos intentado cumplir, entre ellas la construcción de una ética colectiva y la definición real de posturas acerca de lo que es o no correcto: he aquí el principio de la senda para el ansiado mundo mejor. Por otra parte, la industria mediática -en la cual nos incluimos- ha influido de manera especial en el desarrollo de una conciencia ética. Desgraciadamente, la aguja oscila en frecuencias que van desde la exaltación a la virtud (Sócrates sería feliz) hasta el uso del morbo en función del mercado (Crónica Roja y/o Rosada).

Según Denisse Flores “el ideal ético del periodista consiste en alcanzar la verdad sobre un hecho noticiable y comunicarla, (...) interpretarla, exponerla y opinarla responsablemente” (2). Y vuelve otra pregunta: ¿cómo distinguir la verdad siguiendo la canónica premisa de que para la cultura occidental del siglo XXI no hay cabida para verdades absolutas? ¿No sería entonces el periodista un mero analista que expone su propia visión del hecho? Sobre la polémica construcción de la verdad para el periodista y hombre de nuestro tiempo, el autor estadounidense Josh McDowell afirma: “La tolerancia ha surgido como la única virtud de la cultura occidental y la intolerancia como el único vicio” (3), siguiendo la misma idea, el teólogo norteamericano Chuck Colson señala, casi en tono burlón, que “no hay absolutos salvo el absoluto de que no puede haber absolutos”. Desde esta perspectiva, el mundo puede parecernos una amalgama de enredos contradictorios y malas intenciones. En esta parada de incertidumbre, Zambrano aconseja (como todo buen humanista) que reencontremos los valores suprahumanos, término con que acuña a aquellos primarios, perdidos.

Sin embargo, es en este momento de crisis (que no significa debacle) que el papel social del periodista adquiere un matiz relevante, como expositor comprometido de un hecho noticioso y representante de una objetividad lo más clara y abarcadora posible: será traductor de su medio y los mensajes que el medio envíe. Así define Denisse Flores la responsabilidad que acarrea ejercer la profesión en los grandes medios comunicativos: “La libertad de expresión no significa expresar sin ton ni son, es un derecho lleno de responsabilidades y trampas pantanosas en el camino (...), para que el periodista pueda cumplir plena y libremente su misión de servicio, es necesario que se forme integralmente: en el conocimiento de las ciencias y técnicas de la información, en la cultura universal y en la teoría y práctica de la ética; requiere de una sólida formación intelectual y moral” (4).

Si bien es cierto que en géneros como el de opinión, donde la carga subjetiva del analista se manifiesta en grado sumo, no es posible aplicar discreciones sobre ética; en la mayoría de las variantes periodísticas se mide con agudeza el criterio moralista. De ahí que muchos clasifiquen los talk show que imperan en muchas televisoras como chismografía, telebasura y en el nivel más académico Crónica Roja y Rosada (una mostrando los conflictos de las capas más humildes y la otra exaltando el glamour y las frivolidades de las altas esferas sociales).

José Ignacio López Vigil hace referencia a programas como el Show de Cristina y Laura Bozzo –quien se autoproclama “la abogada de los pobres“-. Estos espacios (al igual que sus homólogos en la prensa escrita y la radio) son altamente criticados por su escasa validez ética y el fraude. Según Vigil, lo que buscan es “regodearse en el lío, no solucionarlo” y “ventilar la pestilencia para que apeste más“(5). Evidentemente, esta clase de espacios se interesa más por el dinero que producen los escándalos, que por el bienestar de los denunciantes o entrevistados (muchas veces, personas con bajo nivel cultural). En estos programas “el dolor se vuelve espectáculo” y en todo momento se produce un alejamiento del verdadero periodismo y los valores éticos a los que se aspiran, mostrando la cara más oscura de un noble oficio.

No obstante, el empeño por hacer un buen periodismo, sostenido en bases éticas, debe encabezar la agenda de todo comunicador. Desde hace muchos años, pero hoy más que nunca, el periodista se enfrenta al desafío de identificar, organizar y hacer de la noticia algo más que una revelación atractiva y digerible al lector. Las palabras han de salvar aquello que luce distante y proteger los pasos de los valores más primordiales.

Notas:

(1) Hebreos 11, La Biblia.

(2) Flores, Denisse, Periodismo ético ¿es posible?

(3) McDowell, Josh, Es bueno o es malo, Colombia, Mundo Hispano, 1999, p. 233.

(4) Flores, Denisse, Periodismo ético ¿es posible?

(5) López Vigil, José Ignacio, Ciudadana Radio, España, 2002, p.298.

 

EL ATLÉTICO ENAMORA EUROPA

EL ATLÉTICO ENAMORA EUROPA

ISRAEL LEIVA VILLEGAS,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

La actuación del Atlético de Madrid en la presente edición (2016) de la Unión Europea de Futbol Asociado (UEFA) Champions League estremece al continente europeo. El equipo comandado por el argentino Diego Pablo “El Cholo” Simeone confirma que con sacrificio y coraje se puede hacer frente a los presupuestos millonarios de los grandes conjuntos.

La entrega es lo que les ha permitido llegar a la final del torneo de clubes más importante del mundo, la Champions League. Enfrente, su rival de toda la vida, el Real Madrid. El partido tendrá sabor de revancha, pues los merengues ganaron la discusión del título hace dos años en Lisboa, contra los colchoneros.

Por esta razón, Diego Pablo no se fía y exige en cada jugada concentración al máximo. Quiere impedir que se repita la historia de la capital portuguesa, cuando el Madrid empató a falta de segundos para el final del partido. Los gritos de triunfo rivales representan fantasmas que atormentan a los derrotados.

Pero el camino en esta versión del torneo 2015-2016 no ha sido fácil. Primero sobrevivieron a una tanda de penaltis contra el Philips Sport Vereniging (PSV) holandés, luego tuvieron dos batallas vibrantes versus el Barcelona, que no los pudo doblegar, a pesar de la calidad de su trío ofensivo integrado por Lionel Messi, Luis Suárez y Neymar da Silva.

Llegaron a la semifinal contra el Bayern Múnich con bajas en sus filas. Todas las condiciones favorecían a los bávaros pero el Atleti apretó los dientes y gracias a una genialidad de Griezmann lograron eliminar a los alemanes.

Trabajo y más trabajo es lo que les pide Simeone a sus jugadores en cada encuentro. Sabe que solo si juegan cada partido como si fuese una final se pueden lograr los títulos. Esta filosofía hace que los dirigidos por “El Cholo” se rompan el alma en cada juego, aupados por una afición que nunca los deja de apoyar en su feudo del Vicente Calderón.

El entrenador argentino no está solo en su empeño. Cuenta con el apoyo de excelentes futbolistas. Desde el portero esloveno Oblak, los defensa uruguayos Godín y Giménez, los centrocampistas españoles Koke y Gabi, hasta llegar a la estrella del conjunto, el delantero francés Griezmann, todos apoyan a director técnico y siguen las instrucciones al pie de la letra.

El fútbol que practica el Atleti no es del agrado de todos. Algunos lo consideran muy rocoso o demasiado defensivo. Sus detractores, alegan que ganar por la mínima casi todos sus encuentros afea la imagen de los colchoneros.

Pero habría que preguntarse si esos mismos críticos conocen la verdadera dificultad que representa enfrentar los millones de euros invertidos en fichajes por las escuadras rivales. Una muestra clara de esto es que, el Real Madrid, archirrival del Atlético y al cual enfrentará en la final de la Champions, ingresa casi quinientos millones de euros por temporada, mientras los de Diego Pablo solo recaudan ciento siete millones, según el diario español Marca.

Como consecuencia, las posibilidades se reducen al no tener el dinero suficiente para adquirir jugadores de mayor calidad.

Solo resta esperar para ver cómo concluye esta aventura rojiblanca. ¿Podrá el Atlético de Madrid vencer a los demonios del pasado y ganarse un lugar en la historia del más universal de los deportes? Solo el caprichoso destino y el terreno tienen la última palabra.

MONUMENTO AL TIEMPO

MONUMENTO AL TIEMPO

EDUARDO PÉREZ OTAÑO,

Comunicador social,

Cortesía para Isla al Sur.

Llueve sobre La Habana.

La ciudad legendaria, la de mil batallas, se cubre una vez más de lluvia. Corre el agua caída del cielo por las calles, las aceras, los baches, las cloacas, los portales.

La Habana, lugar donde parece haberse detenido el tiempo por un instante vuelve a sentirse niña otra vez y se atreve a jugar con la lluvia fría de una tarde de verano. Se siente feliz.

Recuerda lejanos tiempos en que la habitaban españoles venidos de cualquier rincón de la lejana península ibérica a saquearla, a vivir de ella. Recuerda también a los ingleses y su asedio. Entonces se sintió importante. Se sintió codiciada.

Mas siempre guardó un rincón relevante, especial, para los llegados del África o de Asia. Para los negros esclavos fue tierra de odios, maltratos, sufrimientos, vejaciones; pero también de raíces, tradiciones, cubanía.

Por sus calles -las de La Habana- anduvieron personajes ilustres del arte, las letras, el pensamiento, la política, la economía y tantas otras ramas del saber humano. Aún siente los pasos de Heredia, antes de ser deportado. Las enseñanzas de José de la Luz y Caballero o los primeros pasos de José Martí.

En sus calles quedan aún marcadas las pisadas de esclavos y vendedores ambulantes, de ricas damas ataviadas con esplendorosos vestidos, de caballeros con los más modernos trajes de la época, de las subastas e impresionantes obras presentadas en los grandes centros culturales, como lo fue el Teatro Tacón, hoy Gran Teatro de La Habana.

Porque esta ciudad siempre tuvo tiempo para el arte. En ella han vivido ilustres creadores de todos los tiempos donde no faltaron arquitectos, pintores, compositores, actores…

Con el nuevo siglo llegaron los norteamericanos y sus intenciones de hacer de La Habana una ciudad diferente. Quizás de espíritu lo lograron, pero la ciudad siguió siendo un poquito española. Las fortalezas del Morro y La Cabaña, los restos de la antigua Muralla que antaño rodeaba a la más ilustre de las ciudades cubanas, el Castillo de la Real Fuerza y el torreón de San Lázaro, por solo citar unos pocos ejemplos, lo recuerdan constantemente.

Mas los norteamericano dejaron también su huella artística, arquitectónica, social… El Capitolio se levanta majestuoso como símbolo perenne de una ciudad cosmopolita por excelencia.

Y al fin, la Revolución que trajo también, a La Habana, su cuota de transformación, su poco de cambio, sus ideas de renovación. Entonces la capital cambió, quizás no todo lo que se quisiera, pero cambió. Se transformó la vida de la gente, los objetivos, la forma de ver a una ciudad que parece estar ajena al avance de las  manecillas del reloj.

A pesar de eso, ni los cuatrocientos años españoles, ni los cincuenta y siete norteamericanos, ni el más de medio siglo de revolución han podido cambiar esos cimientos que al parecer solo corresponden al tiempo.

La Habana sigue ahí, riéndose de los años, burlándose de quienes la creen española, yanqui, cubana. La Habana es un poco de todo, quizás un poco de nada. Es de por sí universal. La Habana es única.

Decía un gran pintor que aunque se trate de hacer el mismo cuadro por la misma mano dos veces, nunca sale igual. Precisamente así es La Habana, un cuadro que aunque semejante a otro nunca va a ser igual.

Mientras, llueve sobre la ciudad. Y la lluvia refresca sus calles, su gente, su memoria. La hace rejuvenecer. Y cuando sale el sol, una nueva ciudad parece haber surgido de la nada. Una ciudad libre de toda semejanza y comparación. Eso es La Habana, un eterno monumento al tiempo.

 

HUELLAS POR LA LISA

HUELLAS POR LA LISA

Proyecto restaurador en el municipio promueve mediante obras culturales y trabajos sociales el mejoramiento arquitectónico de los barrios.

LÁZARO MONTANO CASTELLANO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

El Proyecto Comunitario Huellas, en La Lisa, prepara sus actividades con celo. En sus objetivos está la restauración de los barrios. La pintura en fachadas de casas, construcción y reparación de edificaciones, así como trabajos voluntarios forman parte del conjunto de acciones realizadas.

“Hacemos performance y actividades plásticas para crear la conciencia que tanto se pierde en las cuadras producto a  la despreocupación y la negligencia de quienes la integran”, aseguró Marielena Carracedo Delgado, coordinadora principal de la institución.

El año pasado escuchar hablar del barrio El Palenque en el municipio La Lisa, era sinónimo de un lugar en decadencia donde sus habitantes carecían de cultura, las instalaciones del estado enmohecían por el abandono y la basura parecía crecer en cada esquina. La situación crítica requirió una transformación  inmediata.

La abandonada sala de video se convirtió en la sede del proyecto, además, centro para exposiciones con esculturas, pinturas y cerámicas. Actualmente, integra a practicantes de distintas manifestaciones de bailes que dan vida a los espectáculos propuestos. La dirección del grupo la llevan diez personas, entre artistas de la plástica, escritores y realizadores, dos de ellos pertenecientes a la UNEAC (Unión de Escritores y Artistas de Cuba).

Huellas ha tenido disímiles presentaciones en la capital, algunas fueron efectuadas  en el centro recreativo Fresa y Chocolate, el Hotel Neptuno, Asociación Yoruba, periódico Juventud Rebelde y en el Canal Habana. La última se mostró en el mismo barrio Palenque donde varios artistas de las artes visuales llevaron sus obras.

Muchas personas no solo de la comunidad acuden a las posibilidades que aquí se brindan. Algunas se acercan desde municipios aledaños para disfrutar de opciones no existentes allí como lo son principalmente el espacio para practicar el arte.

“El proyecto es muy bueno porque ofrece la oportunidad de desarrollar y mostrar nuestro talento a todo el que quiera”, señaló Osvaldo Manuel Rodríguez Martínez, practicante de break dance, del municipio Marianao e integrante del grupo.

Entre los planes que se tienen para este año (2015) está la construcción de un recinto ecológico para el cultivo de vegetales y frutas. Además se prevé instalar una cafetería de este mismo tipo en la que se oferten los productos cultivados a precios módicos.

Pie de foto: Las actividades propuestas cuentan con el apoyo de la población del lugar.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.

Tipo de lead: Sumario de Qué.

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide normal.

Tipo de fuentes: No documentales.

Primer valor-noticia: Interés humano.          

Otros dos valores-noticia: Proximidad y cercanía. Repercusión o consecuencia.

CON BON JOVI, A LA TERCERA

CON BON JOVI, A LA TERCERA

Aunque próximo a cumplir treinta años Slippery When Wet, el álbum más exitoso de la veterana agrupación de rock, sigue siendo un clásico que no pasará de moda.

JUNIOR HERNÁNDEZ CASTRO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Si hablamos de grandes discos en la historia sería imposible olvidar el aclamado Abbey Road, de The Beatles, o el exitoso Thriller, de Michael Jackson. Pero, más allá de la magia del cuarteto de Liverpool y el legado del Rey del Pop, Slippery When Wet (en español, Resbaladizo cuando está mojado), álbum de estudio de Bon Jovi, fue igualmente esencial para el desarrollo de la música rock.

Este vinilo, lanzado en el verano de 1986, parece cumplir con la máxima de que a la tercera va la vencida, pues si el quinteto de Nueva Jersey logró un reconocimiento mínimo con sus dos primeros trabajos, el Slippery los dirigió al estrellato mundial, y contribuyó al renacimiento del Glam Rock en Norteamérica, un subgénero que había perdido protagonismo ante otros ritmos como el Hard Rock y el Heavy Metal.

Apasionante de inicio a fin, y compuesto por diez canciones, el CD no solo constituyó el mayor hito de la carrera de Bon Jovi—más de 28 millones de copias vendidas en todo el mundo—, sino que demostró la madurez profesional adquirida por el grupo, tanto en el ámbito instrumental como lírico.

El sonido mostrado durante la producción difiere de la mayoría de sus trabajos anteriores —con una calidad inferior— y de sus posteriores  —más inclinados hacia la arista comercial— por lo que esta constituye junto a su siguiente disco, New Jersey (1988), el corazón mismo de su trayectoria artística.

Escuchar los solos de guitarra de Richie Sambora y la voz extraordinaria de Jon Bon Jovi en los estribillos, constituye una experiencia única, tanto para aquellos que comienzan a adentrarse en el mundo del rock'n'roll, como para los conocedores del longevo ritmo.

Con el apoyo del destacado compositor Desmond Child, la agrupación preparó temas como You Give Love a Bad Name (Das al amor un mal nombre) y Livin' on a Prayer (Viviendo en una oración). Ambos sencillos no solo demostraron la armonía entre la fusión de subgéneros, sino que se convirtieron en piezas prácticamente imperecederas.

La primera de ellas, loable por su profunda letra romántica y sus coros pegadizos, se convirtió en el gran éxito de la banda al ubicarse en el tope de las listas de popularidad, y fue desplazada solo por la segunda, con una técnica vocal aún superior y un solo de guitarra para enmarcar. Considerada como la mejor canción de la década por la cadena de televisión VH1, Livin' on a Prayer ha sido desde entonces la pista más representativa del grupo y uno de los himnos del rock a nivel mundial.

Para subir el tono llega Raise Your Hands (Levanta tus manos), un tema intenso para subir la adrenalina, y que transporta al oyente a un escenario abarrotado donde cientos de personas cantan una y otra vez el épico estribillo.

Destacable es también la balada Never Say Goodbye (Nunca digas adiós), que desde los primeros acordes cautiva los corazones con su belleza incomparable. La pieza, que narra la pasión de dos jóvenes y sus deseos de permanecer unidos, transmite una sensación de tranquilidad, y constituye una pista única para escuchar en compañía de la pareja.

Con el clímax en la canción Wild in the Streets (Salvajes en las calles), Bon Jovi concibió el cierre idóneo para bajar el telón de un memorable espectáculo de 44 minutos. Porque, al final, eso es Slippery  When  Wet: una demostración de talento, un segmento de historia, una argamasa de música, melenas y nostalgias; un disco que —a casi treinta años de haber sido concebido— siempre tendrá algo nuevo para captar la atención y dejar a los melómanos, no resbaladizos o mojados como sugiere su título, sino sumergidos completamente en el legado de una banda y de un género que no desean morir.

MALO POR BUENA CAUSA

MALO POR BUENA CAUSA

Luego de ser considerado durante más de un siglo como traidor de la causa independentista, el poeta Juan Clemente Zenea y Fornaris es reivindicado por el historiador Raúl Rodríguez La O.

EDUARDO ANTONIO GRENIER RODRÍGUEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana

Fotos: Tomadas de Ecured.

La historia, que permite descubrir nuestras raíces y comprender el presente, en muchas ocasiones  es ingrata con sus protagonistas. No pocos tienen méritos para trascender por su heroicidad, sin embargo, las páginas se encaprichan en mancharlos o desconocerlos. Juan Clemente Zenea, poeta cubano, es ejemplo de ello.

“Durante muchos años se creyó que Zenea traicionó la causa independentista, yo creo que no fue así, sino que era un agente por cuenta propia que proveía a las filas mambisas de información sobre los españoles”, afirma Raúl Rodríguez La O, investigador de la Unión de Historiadores de Cuba.

Entre los aportes de Rodríguez La O a la Historia de Cuba se encuentran sus estudios sobre el fusilamiento de Amado Oscar Céspedes, en 1870, hijo del Padre de la Patria, los seis años de presidio de José Martí en las Canteras de San Lázaro, así como expedientes inéditos de numerosos patriotas de la talla de Calixto García, Guillermón Moncada, Quintín Bandera y Limbano Sánchez.

¿Agente o traidor?

“Zenea, primero que todo, fue un excelentísimo poeta. Además, estudió en la escuela de José de la Luz y Caballero, de donde salía la nata del patriotismo de entonces. Es decir, era una figura importante que durante más de cien años fue considerada un traidor a la causa independentista por su acercamiento con figuras del Ejército Español Pero el caso despertó siempre polémica y todavía hoy la estimula.

-¿Por qué polémica?

Porque aun cuando la historia  refleja que Zenea era un traidor, lo dicho anteriormente no se comprobó, nunca se dieron argumentos sólidos que lo demostraran. Además, la gran mayoría de la población cubana desconoce el caso.

-¿En su consideración, como se desarrolló el proceso de fusilamiento?                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                       

Durante su destierro en Estados Unidos fue condenado a pena de muerte debido a campañas contra el gobierno español, pero gracias a la amnistía general en 1853 pudo regresar a La Habana.

Luego de entrevistarse con Carlos Manuel de Céspedes, Presidente de la República en Armas, lo sorprendió una columna enemiga, que lo detuvo a pesar del salvoconducto que le había entregado el embajador ibérico en el país norteño, ello demuestra que Zenea estaba en contra de los intereses del Ejército Español.

Es entonces que lo conducen a la Fortaleza de La Cabaña, donde permaneció durante ocho meses apresado y en estado de incomunicación, hasta su fusilamiento un día de 1871 que no precisa la historia.

-Usted niega las acusaciones de traición hechas a Zenea…

Opino que no era un traidor, sino un agente que intentó, por su propia cuenta, ganarse la confianza de los principales jefes españoles y luego ofrecer información a los mambises. Esta operación le costó la vida, pues no poseía ninguna experiencia en el tema.

-¿Cómo justifica esa teoría?

Llevo más de 30 años analizando cada bibliografía, interpretando cada hecho, tratando de desbrozar el enmarañado camino hacia la sentencia a Zenea.

Entre los aspectos que puedo resaltar está la apreciable opinión de José Martí, quien lo defendió en varias ocasiones. Además, es válido citar la confianza que depositó Céspedes en él, incluso encargándole llevar a su esposa Ana de Quesada a los Estados Unidos.

Cuando fue capturado tuvo la oportunidad de delatar el lugar donde se encontraba la jefatura mambisa en la manigua, sin embargo, no lo hizo.

Investigaciones sobre el fusilamiento de Zenea

Durante una beca que recibió en el año 1977, otorgada por la Sección de Intercambio Cultural del Ministerio de Relaciones Exteriores del Reino de España, Rodríguez La O tuvo acceso, en el Archivo Nacional de Madrid, a valiosos documentos prácticamente desconocidos por especialistas de la materia. Hizo particular énfasis en el proceso de fusilamiento de Juan Clemente Zenea.

“Al regresar a Cuba, decidí poner los documentos en un lugar donde la población tuviera acceso a ellos. Por eso me incliné por la Casa de las Américas y le envié una carta a Haydée Santamaría, entonces presidenta de la institución, para realizar la donación. Ella me respondió con agradecimiento -muestra con orgullo una copia de su intercambio epistolar con la heroína cubana- y en ese mismo lugar le hice personalmente la entrega.

“Posteriormente, me dediqué a intentar traer a la mayor cantidad de personas posibles para que leyeran y analizaran el documento. Como cubano e investigador sentía mucho que, a más de un siglo, estos hechos no estuvieran completamente esclarecidos. Logré que importantes figuras se interesaran por el caso, por ejemplo, Cintio Vitier, Fina García Marruz y César López, entre otros”.   

-¿Y compartían su opinión?

Sí, pensaban como yo, compartían la opinión de que Zenea fue un agente al servicio de los mambises. Yo siempre aclaro que para juzgar sobre el hecho hay que leer e interpretar cada bibliografía y luego arribar a conclusiones. Cintio se sumó a mi campaña por reivindicar la imagen del poeta.

Recuerdo que en la biblioteca José Antonio Echeverría, de la Casa de las Américas, Cintio impartió tres conferencias donde reunió a buena parte de la intelectualidad cubana para debatir sobre el tema. Durante las jornadas, la sala se llenaba. El escritor recalcó, sobre todo, la necesidad de rescatar la total validez del juicio de Martí sobre Zenea. Él decía que si se había ganado tener hospedaje en el corazón del Apóstol, también debía tenerlo en el de todos los cubanos.

-¿Fueron publicadas las conferencias?

Sí, posteriormente la Unión de Escritores y Artistas de Cuba le propuso a Cintio publicar un libro con el contenido de ellas. Él aceptó, y de ahí nació Rescate de Zenea.

-Usted decía  que el caso está abierto a la interpretación de quien lo estudie. ¿Qué opinión le merece los que acusan a Zenea?

Yo siempre he dicho que hay que estudiar bien cada documento. Defiendo la inocencia de Zenea, como lo hizo Martí, como lo hicieron también Lezama Lima, Cintio Vitier y Fina García Marruz. Pero no quiere decir que no respete opiniones diferentes.

De hecho, en el 2012, la investigadora Mercedes García Rodríguez publicó en el libro “Con un ojo en Yara y otro en Madrid” su consideración al respecto, que inculpa a Zenea como traidor. Yo he tenido varias conversaciones con ella, en las que hemos intercambiado criterios, pero a pesar de no estar de acuerdo, respeto su interpretación.

-¿Cree que los medios han publicado suficientemente la investigación realizada por usted hace más de treinta años?

Al principio sí, salieron varios artículos. Pero ya ha quedado en el olvido. Esporádicamente se publica algo al respecto. Pienso que se podría hacer mucho más para llevar al pueblo la imagen real de Zenea. Yo trato de rescatar su imagen, exhorto a la población a que analice el caso. Pero mis esfuerzos son insuficientes.

Pie de fotos: 1-Juan Clemente Zenea, poeta cubano; 2-Raúl Rodríguez La O es a quien más se debe la reivindicación de la figura de Zenea. Este historiador ha publicado alrededor de treinta artículos sobre grandes próceres de la independencia cubana.

Ficha técnica:

Objetivo central: Abordar la investigación realizada por el historiador Raúl Rodríguez La O acerca del fusilamiento de Juan Clemente Zenea y Fornaris.

Objetivos colaterales: Suscitar en la población el interés en el estudio de hechos inéditos de la Historia de Cuba; Demostrar a través de opiniones especializadas que Zenea no fue un traidor.

Tipo de entrevista:

Por los participantes: Individual.

Por su estructura: Mixta.

Por su contenido: Retrospectiva.

Por el canal que se obtuvo: Cara a cara con el entrevistado.

Tipo de título: Llamativo.

Tipo de entrada: De resumen o típica.

Tipo de cuerpo: Deforma mixta

Tipo de preguntas declaradas: 1-¿Por qué polémica? Abierta, Exploración; 2-¿En su consideración, como se desarrolló el proceso de fusilamiento? Abierta, Informativa; 3-Usted niega las acusaciones de traición hechas a Zenea… Cerrada, de opinión; 4-¿Cómo justifica esa teoría? Abierta, Directa; 5-¿Y compartían su opinión? Cerrada; 6-¿Fueron publicadas las conferencias? Informativa; 7-Usted decía que el caso está abierto a la interpretación de quien lo estudie. ¿Qué opinión le merece los que acusan a Zenea? Polémica, abierta, de opinión; 8-¿Cree que los medios han publicado suficientemente la investigación realizada por usted hace más de treinta años? De opinión, abierta.

Tipo de conclusión: De opinión del entrevistado.

Tipo de fuentes: Directa.

 

 

BASTA SI SE QUIEREN DOS

BASTA SI SE QUIEREN DOS

ANDY JORGE BLANCO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Cuando salió por primera vez al aire el programa televisivo “Con dos que se quieran”, en abril de 2010, algunos de los invitados que presentaba Amaury Pérez Vidal y él, me resultaban lejanos. Con 14 años no era capaz de analizar en profundidad lo que allí se hablaba y el enjambre de opiniones que comenzaron a generar aquellas conversaciones pos noticiero estelar.

La primera temporada, con un total de 60 entrevistas, tuvo la mayor teleaudiencia durante los 14 meses que duró la transmisión. Entre esa estaba yo, pero pudiera decirse que veía “el programa de Amaury” con ojos, claro está, pero con la vista en otra parte.

En un país en el que la variedad y calidad de las propuestas televisivas son tema de crítica -pocas veces constructiva-, al sintonizar los canales, “Con dos que se quieran 1” y ahora “2”, parece ser el alivio del martes que hace olvidar, por un instante, estos enjuiciamientos.   

No se trata simplemente de la pasión que suele despertar en los televidentes conocer sobre los orígenes o pasajes de personalidades de nuestra cultura, sino cómo el público puede descubrir a una persona común tras cada respuesta, esa que muchos quieren saber y, por la curiosidad, a veces resulta inconclusa.

“Con dos que se quieran” logra, tras la conducción y dirección de Amaury Pérez, que figuras como Silvio Rodríguez, Eusebio Leal, Carilda Oliver, Miguel Barnet, Alina Rodríguez, Magda Resik o Rolando Pérez Betancourt hablen de sus vidas, de la familia, de los problemas de la sociedad cubana y de cómo construir un país mejor desde su compromiso y lealtad con el pueblo.

El exministro de Cultura Abel Prieto comentó que esto se debe a la forma del trovador cubano de conducir las entrevistas, en las que da a “conocer detalles muy personales con elegancia y sobriedad, alejados del cotilleo y de las maneras de los reality shows”.

Si bien es cierto que quienes desfilan por los estudios Abdala contribuyen a mantener la cultura cubana desde la música, la actuación, la danza, la historia o el periodismo, lo cuestionable del asunto es que, de los más de 100 entrevistados entre la primera y segunda temporada del programa, no ha existido uno que no tenga una estrecha amistad con Amaury Pérez.

No pretendo con esto defender el criterio de quienes dicen que debiera repensarse el título del espacio televisivo a “Amaury y sus amigos”, porque son sus amigos personales, es cierto, pero los conoce toda Cuba y a los televidentes les interesan.

Existen otras tantas personalidades que, aunque no tengan una relación íntima con el músico cubano, los admiradores del programa quieren ver, que es, en definitiva, lo más importante, y seguirían siendo dos que se quieran o quizás tres, por la cómplice presencia del televidente tras la pequeña pantalla.

Aunque sin ser periodista logra un buen manejo de la entrevista como género, asesorado, claro está, por un equipo de trabajo, es visible lo meloso de las entradas y cierres, las no pocas ocasiones en las que pierde al espectador en sus anécdotas personales con los entrevistados, y la desmesura teatralidad que, a veces, derrocha con algunos invitados.

Pero “Con dos que se quieran” es otra muestra de lo apasionante del diálogo, ese que, bien logrado, aviva reflexiones, sentimientos, opiniones y hurga en la vida de quien se expone a las preguntas.

Amaury Pérez Vidal ha dicho que odia los programas sin fin, pero al público parece no interesarle su opinión. Siempre que cada martes haya dos que se quieran, eso en Cuba basta.

AIRE DE PARRANDAS

AIRE DE PARRANDAS

NAIMY HERRERA PEREIRA,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Amanece a mitad de la noche. Los pinceles de fuegos artificiales  dibujan destellos de colores. La conga despabila las cinturas. En la frontera, el gallo de la loma exhibe su cresta roja al gavilán sansarico que vuela bajito en busca de su presa. Muñecones, faroles y banderas anuncian la carroza. Los barrios se enlazan, echan descargas: la parranda llegó.

Como es costumbre, cuando el año regala sus últimos soplos, Yaguajay respira parrandeo donde no faltan las discusiones y alguna que otra persona queriendo arrastrarte a su bando, porque el suyo es siempre el ganador.

Estas fiestas de pueblo llegaron a Yaguajay por los comerciantes chinos que venían de Remedios. Al principio consistieron solo en adornar la Calle Real para vender más, pero en 1901, por la magnitud y organización que habían alcanzado, se declararon oficiales.

El gran día es el 24 de diciembre, pero desde semanas antes los vecinos discuten la invencibilidad de su barrio, se declaran partidarios de Sansarincq o La Loma, visten ropa roja o azul y tararean las canciones según sea el bando.

Los trabajos se hacen en el más absoluto secreto para evitar que el contrario se entere y tome la iniciativa. El aire fresco de parrandas se mezcla con el misterio y mueve las energías de los equipos de artesanos, carpinteros, decoradores, estibadores, electricistas. A pocas horas de la fiesta aún hay retoques que dar.

Ya está cayendo la tarde. Los presidentes de Gayos y Gavilanes puntualizan los últimos detalles como si comandasen un ejército. Las calles están llenas de niños, adultos y ancianos. Todos bailan, se enamoran, beben piña colada, la oferta habitual de esta fiesta, pero nadie pasa la raya imaginaria que divide a los dos bandos.

La noche trae el frío de diciembre y el olor a las naves de trabajo, a engrudo y pintura, a yeso fresco y madera húmeda. Las obras de arte surgen para brillar durante una madrugada y luego se sumergen en la memoria.

La mayoría de los temas escogidos para los trabajos de carroza provienen de la literatura universal y en ellos predomina la fantasía. En esta ocasión, el trabajo de carroza de La loma está inspirado en  el mar y las sirenas. Sansarincq escogió el Olimpo y sus dioses.

Cada carroza es un elemento clave, determinante para el orgullo del vecindario. La dedicación puesta en el terminado de las carrozas dice mucho de lo que es capaz la unidad de ideas populares. Por ello no es extraño ver sumarse niños, jóvenes y amas de casa a la lista de artesanos que diseñan y confeccionan las carrozas.

Voladores, fuegos artificiales, luces, congas y alabanzas a uno y otro bando ensordecen el comienzo de la pasión. Así será toda la noche y la madrugada, hasta el amanecer del 25 de diciembre, cuando ambos barrios se declaren ganadores y recorran las calles entre el olor a explosivo, la alegría y el enigmático aire de siempre.

Tras la última noche de jolgorio, Yagajuay amanece. Vuelve todo a la tranquilidad, pero aparente, porque en cada barrio, Gavilanes y Gayos ya comienzan a preparar las parrandas del año próximo.