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Isla al Sur

UN PRINCIPIO INDISPENSABLE: SER VERAZ

UN PRINCIPIO INDISPENSABLE: SER VERAZ

Tema: José Ignacio López Vigil, director ejecutivo de RADIPAZ, en su publicación Manual Urgente para Radialitas Apasionados, expresa: “Comprobar los hechos. Aquí no caben especulaciones ni rumores, ni me dijeron tal cosa. El primer deber de un reportero y de un corresponsal es asegurar la exactitud de los datos, que estén bien confirmados. La credibilidad de la audiencia está en relación directa a la veracidad de la información. Y la veracidad no es otra cosa que la verdad probada”.

KAREN PADRÓN GATO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La veracidad es un imperativo ético indisolublemente ligado a la función  y responsabilidad del periodismo frente a la sociedad, y del periodista frente a sus lectores, se trata de un compromiso que no admite excusas, pues a partir de su grado de significación va a depender la credibilidad de ese público al que se informa. La capacidad de aproximarse a los hechos tal y como son, y de sostener la verdad combatiendo todo lo que atente contra su propia integridad, va a determinar la fortaleza del periodismo.

El ser humano tiene la necesidad y el derecho de ser informado, y el periodista, el deber de que la verdad constituya su ideal supremo en cada información.

Niceto Blázquez  en su libro Ética y Medios de Comunicación,  suscribe: “Esta verdad a la que nos referimos va a ser siempre una conciliación entre nuestras facultades cognitivas y la realidad. Cuando esta relación es entre los sentidos y la realidad, resulta la verdad sensible, lo que se aprecia. Cuando es entre la realidad y la inteligencia el resultado es una verdad intelectual, la cual, a su vez, se dice objetiva por relación a la cosa en sí misma y subjetiva por relación al concepto mental que nosotros nos hemos formado de ella.”

Abraham Santibáñez en su artículo La verdad periodística: ética y leyes, presentado en la Universidad del Mar, en Chile, señaló: “La veracidad va a depender fundamentalmente del vínculo entre el suceso, las circunstancias, los factores, y quien lo narra, esto quiere decir que quien propone un hecho, una historia, un acontecimiento se compromete, pues la veracidad es una verdad moral, algo que construye el debate y la opinión clara de la mayoría, a partir de lo que muestra una mirada diferente a la suya: la del periodista.”

Por tanto, la veracidad es un principio de honestidad con uno mismo que requiere una previa y constante preparación, pues como ha dicho muchas veces en clases la Máster Iraida Calzadilla Rodríguez, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, no se acepta de un periodista el “creo o me parece”. Es una responsabilidad tener certeza y seguridad de los hechos, ello no implica necesariamente haber estado en el lugar del acontecimiento, pero sí debe valerse de todos los medios posibles para imprimir la mayor credibilidad con el sustento de la comprobación de datos y fuentes.

Para Marina Menéndez Quintero, redactora del diario Juventud Rebelde, la veracidad es un principio ético de todo periodista en cualquiera de las situaciones: “En mi caso, que no estoy en el lugar de los hechos, la búsqueda de la verdad la realizo mediante la contraposición y el cotejo de datos, el cruce de información, la incorporación de diferentes fuentes cablegráficas, alternativas digitales, todo ello con el propósito de no caer en la manipulación y la distorsión, ni ser arrastrada por la agenda mediática que imponen los grandes medios.

“La búsqueda de la verdad, que no siempre es absoluta, debe pasar  continuamente  por el análisis del conocimiento previo de la región o asunto en cuestión. No podemos olvidar, además,  que el prestigio y la seriedad de una publicación y del periodista, se miden por la exactitud de los datos con que se trabaje.”

Ricardo A. Martínez Ceruzzi, periodista de la revista digital venezolana Analítica.com, en su artículo Veracidad en el periodismo y la publicidad,  plantea: “El concepto de veracidad se compone de los siguientes elementos: “Hechos comprobados razonables, no es veraz, por tanto la noticia que se da como verídica, pero que solo se sustenta en rumores, invenciones o insinuaciones insidiosas. No hace falta que el hecho sea exacto o incontrovertible, ya que la naturaleza de la información periodística no requiere que la investigación del hecho sea exhaustiva como le correspondería, por ejemplo, a un policía, pero sí lo más fiel a la verdad posible.

“Diligencia, lo que le da veracidad a la difusión de un hecho es que el periodista haya sido diligente en su averiguación, que haya hecho lo posible para dar la información de la forma más correcta y haya tenido una actitud positiva hacia la verdad, esto supone que el hecho haya sido comprobado de manera razonable con otros datos objetivos o que el informador haya contrastado su veracidad realizando las verificaciones oportunas.

“La veracidad, por consiguiente, no se refiere tanto a la exactitud de la información como a la posibilidad de probar que el informador ha actuado con celo suficiente para llegar a la convicción de que el hecho es razonablemente veraz. La información se ha de fundamentar en hechos ciertos, que se deben conocer suficientemente porque se han comprobado o contrastado con otros datos objetivos.”

José Guillermo Anjel en su ensayo De la veracidad como construcción de la verdad, cita un fragmento del Diccionario de filosofía de José Ferrater Mora donde subraya: “La verdad se distingue de la veracidad en que la primera tiene que ver con la realidad misma de la cosa, o la correspondencia de la cosa con el intelecto o del enunciado con aquello de que se habla; la segunda es una especie de correspondencia de lo que se dice con quien lo dice. Por eso mientras lo contrario de la verdad, o de los diversos tipos de verdad, es el error, lo contrario de la veracidad es la mentira, el engaño”.

El licenciado en Ciencias de la información y Doctor en Derecho de la Universidad de La Laguna (Tenerife), Vicente Navarro Merchante, cita en su trabajo titulado “La veracidad como límite del derecho a la información” al destacado autor español José María Desantes Guanter, quien escribió: “Desde el momento en que el mensaje deja de coincidir con la realidad, no hay adecuación, el sujeto se sumerge en un mundo falso, en una pura ficción. Poco a poco, el ser humano deja de estar en la realidad, se despersonaliza, se vacía de sí mismo y tal vicio puede llegar a ser completamente ocupado por otro; es decir, puede llegar a estar eternamente dominado.”

Estas palabras manifiestan claramente la responsabilidad de un periodista de ser veraz; ello implica una búsqueda incesante de la verdad, que nunca concluye porque cada tiempo aporta nuevos datos e interpretaciones a lo que sabemos y, en lugar de reducir las dudas,  en ocasiones las amplía.

Elena Milián Salaberri, periodista de la corresponsalía de la Agencia de Información Nacional (AIN), en Pinar del Río, expresa: “La veracidad es un principio del periodismo, sostén de la profesión, víctima de disímiles mediaciones, que van desde la intención del redactor reportero, hasta su cultura, la investigación previa a la elaboración del trabajo y, por supuesto, la relación con las fuentes. Debe ser vista como respeto al proceso comunicativo, ya que, junto al reloj, es el apego a la verdad lo que diferencia al periodismo de la literatura.”

José Guillermo Anjel, director de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia, y miembro del grupo de investigación en periodismo, Grinper, de la propia Facultad, en su ensayo De la veracidad como construcción de la verdad, apunta: “El problema de la verdad en el periodismo no son los medios, somos nosotros y los límites que nos imponemos para no ser veraces. Y esto es una contradicción, porque a más veracidad más mundo. Diría entonces que el problema no es la herramienta que usamos sino el poco mundo que tenemos y con el que nos conformamos y que podemos ampliar si queremos. La veracidad es el estado de conciencia (de conocimiento) que me da seguridad en la interpretación del acontecimiento. Y si bien no es la verdad, es la señal que me dice por dónde va.”

Ser veraz es, por tanto, una cuestión de pura dignidad y compromiso moral, como dijera Anjel: “Es estar haciéndose preguntas a las que hay que encontrarle respuestas, y para ello es preciso tomar de la mano  la investigación, el estudio, el incansable contacto con otros y no el aislamiento intenso, ni la enajenación del mundo que nos rodea, es preciso involucrarse con lo que entendemos y  somos capaces de hacer que otros entiendan mediante la verdad.”

Bibliografía:

Anjel R, José Guillermo. De la veracidad como construcción  de la verdad. En: http://www.saladeprensa.org/

Blázquez, Niceto. Ética y Medios de Comunicación. En: http://tuguiavirtual.iespana.es

Calzadilla Rodríguez, Iraida: La Nota, Editorial Pablo de la Torriente, La Habana, 2005.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Notas de clases. Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana. Curso académico 2009-2010.

Ferrater Mora, José. Diccionario de Filosofía. En: Anjel R, José Guillermo. De la veracidad como construcción  de la verdad. En: http://www.saladeprensa.org/

López Vigil, José Ignacio. Manual urgente para radialistas apasionados. En: http://www.radialistas.net/manual.php

Martínez Ceruzzi, Ricardo. Veracidad en el periodismo y la publicidad. En: http://www.analítica.com.ve/

Santibáñez, Abraham. La verdad periodística: ética y leyes. En: http://www.abc.cl/verdad-per.htm/

Todos los sitios fueron consultados por última vez el 7 de diciembre de 2009.

Periodistas consultados:

Elena Milián Salaberri, periodista de la corresponsalía de la Agencia de  Información Nacional (AIN), en Pinar del Río.

Marina Menéndez Quintero, redactora del diario Juventud Rebelde.

NUEVO MEDICAMENTO PARA GASTRITIS Y ÚLCERAS PÉPTICAS

NUEVO MEDICAMENTO PARA GASTRITIS Y ÚLCERAS PÉPTICAS

El Rhizonat fue producido por el Centro Nacional de Sanidad Agropecuaria a partir de la corteza de las raíces del mangle rojo, planta abundante en nuestro país.

Texto y fotos:
JAVIER MACÍAS ORTIZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“Las píldoras de Rhizonat para la gastritis y las úlceras pépticas se comercializarán en todo el país en la primera quincena de octubre, pues ya el Sistema de Cuadro Básico de Medicamentos registró este producto”, aseguró Lydia Margarita Tablada, directora del Centro Nacional de Sanidad Agropecuaria (CENSA), institución que produjo el fármaco a partir de la corteza de las raíces del mangle rojo.

Según Luz María Sánchez Perera, Doctora en Ciencias que dirigió el equipo multidisciplinario de investigadores, el Rhizonat elimina un gran por ciento de toxicidad oral y no hay evidencia de que provoque efectos secundarios.

Este preparado sustituirá las terapias medicamentosas dobles, triples y hasta cuádruples con que se combaten actualmente ambas enfermedades, lo que genera  incomodidad en los pacientes y tiene un costo por tratamiento para el Estado que oscila entre los 50 y 300 dólares por individuo, afirmó Sánchez Perera.

Las personas interesadas en iniciar la novedosa fitoterapia no deben consumir otros fármacos durante un mes  y para garantizar su eficacia es primordial mantener una dieta balanceada.

El CENSA, ubicado en San José de las Lajas, La Habana, comenzó la obtención de estas tabletas al descubrir las cualidades antisépticas y antiinflamatorias del mangle rojo, capaces de eliminar del estómago la bacteria Helicobacter pylori, principal causante de la gastritis.

Otras propiedades como su carácter antiácido y antiulcirogénico ayudan en la cura de las úlceras pépticas, enfermedad que en Cuba se ubica entre las 15 primeras causas de muerte y las diez primeras de ingreso hospitalario.

La idea de buscar científicamente propiedades en el mangle rojo que resultaran beneficiosas para el hombre surgió de la trabajadora del CENSA, Caridad Jinorio, pues su madre padecía de cáncer de útero y logró sanar al seguir los remedios de un curandero con esa planta.

“Yo tengo una úlcera gástrica, he practicado infinitas terapias y no perdía nada si probaba con el preparado del mangle. Desde que lo inicié desaparecieron mis dolores abdominales”, expresó Rebeca Fernández, paciente que solicitó el Rhizonat en el CENSA, a fin de reponerse de su afección.

Pie de foto: La Doctora en Ciencias Luz María Sánchez Perera dirigió el equipo multidisciplinario de investigadores que produjo el Rhizonat en el Centro Nacional de Sanidad Agropecuaria.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Informativo.
Tipo de lead: Especial de Cita directa.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Tipo de fuente: Directa, no documental.
Primer valor noticia: Repercusión.
Otros dos valores noticia: Valor humano, Actualidad, oportunidad.
Tipo de noticia: Ligera, simple, directa, responde al principio de la realidad.

REFLEXIONES SOBRE LA SELECCIÓN DE LAS NOTICIAS POR EL PERIODISTA

REFLEXIONES SOBRE LA SELECCIÓN DE LAS NOTICIAS POR EL PERIODISTA

Tema: Enrique de Aguinaga, Catedrático Emérito de Periodismo de la Universidad Complutense, expone: “Por el acto periodístico –conviene repetirlo progresivamente- se responde a la pregunta ¿qué pasa por el mundo? con un conjunto de noticias o informaciones que realmente no refieren todo lo que pasa por el mundo, sino lo más importante de lo que pasa por el mundo, en la actualidad.”

ANABEL MEDEROS CORRATGÉ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Una vez leí que cuando las personas despiertan y realizan la sencilla tarea de leer la prensa, descubren que están vivos. Aunque muchos no lo piensen de este modo, un periodista, sencillamente por su trabajo, es un puente de esperanza para muchas personas.

La misión de los periodistas es informar, dar a conocer lo sucedido en nuestro mundo a diario. Ahora, cabe pensar, de todas los acontecimientos que suceden día a día, ¿qué porciento recibimos?, ¿quién decide lo que es importante saber?

Carlos Ernesto Espeche, profesor titular del Seminario Taller de Periodismo y Planificación en Medios de Comunicación, en la Universidad Nacional de Cuyo, en Argentina, afirma: “Los hechos no se presentan solos a las manos del periodista. Los hechos a los que se dará forma de noticia han sido previamente escogidos por los interesados de que el hecho se conozca. Por lo tanto, la regla general dice que el periodista no es aquel que sale en busca de las noticias, sino aquel que las selecciona.”

Podríamos decir que hasta la más simple información pasa por los valores de intencionalidad; según Victoria Camps, catedrática de Filosofía moral periodística de la Universidad Autónoma de Barcelona, nadie informa solo por informar, “nadie habla en el vacío”. Los periodistas seleccionan, o mejor dicho, enfocan su noticia de acuerdo a su público, su criterio y, sobre todo, en dependencia de los valores que defienda el medio de información para el cual escriben.

En los tiempos actuales se habla todavía de la objetividad periodística como el único recurso para alcanzar la credibilidad. En cambio, conocemos que la subjetividad está presente en todo momento, el simple hecho de seleccionar la noticia y jerarquizar los hechos evidencian la subjetividad periodística. Enrique de Aguinaga, Catedrático Emérito de la Universidad Complutense, expresa: “No hace falta ser un especialista para tener la prueba cotidiana de cómo se puede opinar por medio de informaciones aparentemente objetivas.”

Ahora tenemos que ver cuál es el sentido de noticia para cada medio. Stella Martini, Doctora en Ciencias Sociales y profesora de Teorías sobre el periodismo, sostiene: “La noticia puede ser definida como la construcción periodística de un acontecimiento cuya novedad, imprevisibilidad y efectos futuros sobre la sociedad lo ubican públicamente para su reconocimiento”.

María Elena Hernández Ramírez, Máster en Sociología de Periodismo y Comunicación de masas, expresa: “(...) las noticias no son objetos naturales que se encuentran a nuestro alrededor para ser simplemente recabados, sino conocimientos que se construyen a partir de un cierto modo de observación de la realidad.”

Los valores noticias en el mundo cambian de acuerdo con los intereses y políticas que persigue cada medio de información. La periodista Gladys González, de la emisora Radio Habana, opina: “El mundo está cada vez más mediatizado, los medios buscan acaparar la atención de los públicos con noticias espectaculares, pero esto no significa que sean los acontecimientos más trascendentales; en un país donde el gobierno sea de extrema derecha, nunca dará relevancia al triunfo de un partido de izquierda en América Latina”.

Según Stella Martini, los medios son formadores de la opinión pública, “en el periodismo entran en juego opiniones y representaciones del mundo”.

“Una noticia siempre responderá a los intereses del órgano de prensa. Un mismo suceso puede ser redactado por 10 periodistas y encontraremos 10 informaciones diferentes, pero en esencia sigue siendo el mismo hecho”, afirmó María Grant, periodista de Prensa Latina durante más de 20 años y editora de la revista Opus Habana.

Ahora, también cabe pensar, aunque quisiéramos publicar todos los acontecimientos que suceden en el orbe, ¿podríamos hacerlo? Frank Guiral, periodista de Prensa Latina, opina respecto al tema: “Es casi imposible enterarse de todo lo que pasa en el mundo. Incluso, aunque fuese posible, ¿dónde publicaríamos? Cada vez existen más noticias, pero esto no significa que existan más espacios para publicar. Por esa sencilla razón el periodista selecciona, valora la importancia de todos los acontecimientos y publica aquellos que respondan a sus intereses, ya sea el de su medio de prensa o el de su país”.

Salvador de León Vázquez, licenciado en Medios masivos de comunicación y Máster en Comunicación, afirma: “Las noticias no están de por sí, dadas. Lo que existen son acontecimientos que pueden ser noticiables o no; es decir, los periodistas deben saber elegir lo que es noticia de lo que no lo es en el marco de todos los acontecimientos que se presentan en la vida cotidiana. Más aún, deben tener estrategias que les permitan acceder específicamente a acontecimientos noticiables y discriminar aquellos que no lo son.” 

No pudiéramos concebir el mundo sin noticias, las personas quieren saber qué sucede a su alrededor; nadie es un velero sin rumbo. Los periodistas eligen qué acontecimientos debe conocer su público, respondiendo a la intencionalidad, según las exigencias de su medio de prensa; subjetividad, se podría decir que existen tantas interpretaciones de los acontecimientos como periodistas escriban sobre el mismo; y el apego a la realidad, como diría Roshental, ganador del Premio Pulitzer en 1960 por reportajes internacionales, “es la garantía que el lector busca para poder creer”.

Un periodista no es aquel que impone ideas, sino el que forma criterios a partir de su selección de “lo que pasa por el mundo”.

Bibliografía:

Aguinaga, Enrique de: Hacia una teoría del periodismo. En: http://www.ucmo.es. Consultado: 4-12-2009.

Espeche, Carlos Ernesto: Intencionalidad editorial. Aportes teóricos-metodológicos acerca del proceso periodístico. En: http://www.redcomunicación. Consultado: 4-12-2009.

León Vázquez, Salvador de: La construcción del acontecer: Análisis de las prácticas periodísticas. 1era. edición. Universidad de Aguas Calientes. México, 2003. Página 23.

Martini, Stella: Periodismo, noticia y noticiabilidad. En: htto://www.bligoo.com. Consultado: 11-12-2009.

Open Course Warre, de la Universidad de Sevilla: De la distorsión involuntaria a la fabricación de la noticia. En: http://ocwus.us.es/periodismo/producciónperiodistica/

asigpp/apartados/apartado1-5html. Consultado: 11-12-2009. 

Saborit Mora, Randy: Patria: periodismo de intencionalidad propagandística. En: http://www.cubapereiodistas.cu. Consultado: 4-12-2009.

Periodistas consultados:

Gladys González, periodista de la Emisora Habana Radio.

María Grant, periodista de Prensa Latina durante más de 20 años y editora de la revista Opus Habana.

Frank Guiral, periodista de Prensa Latina.


 

NUEVAS AGUAS PARA LA BAHÍA

NUEVAS AGUAS PARA LA BAHÍA

Financia la ONU la edificación de un sistema hidráulico para la depuración de aguas residuales en la capital.

BÁRBARA PÉREZ QUINTERO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Con el propósito de limpiar la Bahía de La Habana, la Organización de Naciones Unidas (ONU) financia la construcción en el municipio capitalino de 10 de Octubre, de la única planta de tratamiento de aguas residuales de su tipo en Cuba y el Caribe.

La obra, con fecha de terminación en marzo de 2011, tiene como primer objetivo la purificación de las aguas que desembocan en la Bahía de La Habana, con índices de contaminación considerables,  indicó el ingeniero y director de la obra, Roberto González Arce.

Este sistema hidráulico permitirá la obtención de agua limpia para abastecer al municipio más poblado de la capital, que se empleará, además, en el riego de plantas y limpieza de autos, explicó la funcionaria de la planta, Elizabet Soria.

En su edificación trabajan constructores del contingente Blas Roca Calderío, e  ingenieros y arquitectos que estudian minuciosamente  la estructura de la obra, agregó.

Según Marcos Estrella, director provincial de ingeniería hidráulica de Ciudad de La Habana, la nueva planta trabaja con una sofisticada tecnología que permitirá el desarrollo de diferentes procesos físicos, químicos y biológicos para eliminar los contaminantes presentes en el mineral.

El tratamiento incluye tres fases, las cuales comprenden el  asentamiento de sólido, la  transformación de la materia orgánica disuelta en el agua y la micro filtración, proceso mediante el cual se obtendrá biogás para producir fertilizante.

En algunas instituciones las aguas residuales que se originan reciben un tratamiento local, mediante el empleo de tanques sépticos u otros medios de depuración.

Actualmente, solo dos plantas funcionan en el país: la del río Quibú, enclavada en el Polo Científico capitalino, con una capacidad de 70-80l/s; y la María del Carmen, con capacidad para 200l/s, ubicada en la avenida de Boyeros y 114.

La planta en construcción realiza un proceso más completo porque cuenta con mayor capacidad de agua para depurar, añadió Elizabeth Soria.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Por qué o para qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Tipo de noticia: Pesada.
Primer valor noticia: Repercusión, consecuencia.
Otros valores noticias: Interés colectivo y humano. Proximidad o cercanía.

 

ROMPER CON LA MONOTONÍA

ROMPER CON LA MONOTONÍA

Tema: Stella Martini, profesora e investigadora en temas de medios masivos, comunicación cultura y poder en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, expone: “Si bien la noticia ha de ser el relato sencillo de un hecho complejo, la simplificación no implica la puesta en escena del estereotipo, la clasificación que jerarquiza y ordena en un sentido, la celebración acrítica…”.                          

 

DAMARYS MACHADO VEGA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La noticia es la célula de la información y, por tanto, la esencia del mundo periodístico. Es una exploración, un chequeo constante a la vida diaria del mundo, por lo que tiene el deber de cruzar fronteras, ganar trascendencia y ser de la aceptación de la mayoría de los públicos.

Muchas son las técnicas para trabajar los hechos noticiosos y elaborar cada información; esto se enseña a todos los periodistas desde que comienzan el estudio de la carrera, mas, ¿deben constituir esos paradigmas, un molde para todas las creaciones?

No es menos cierto que la noticia debe ser sintetizada, tener un orden lógico y resumir lo que será más importante para el público, teniendo en cuenta su gran variedad; pero, si no existe una diferencia entre las informaciones, un rasgo de originalidad para distinguirlas, o al menos una marca para identificar a los autores, se transforman solo en palabras monótonas. 

Pienso que los formatos impuestos por las redacciones, las agencias y los noticieros son los máximos responsables de la esquematización de la noticia, de acomodar a los periodistas y hacer que se desvíen por el camino del facilismo que, a mi juicio, solo conlleva a la mediocridad. En estos lugares los periodistas están programados para dar el tipo de información que sigue una determinada línea, la ordenan jerárquicamente respondiendo a las características del sitio, y en la mayoría de las ocasiones, sus juicios no son plasmados directamente; o sea, mediante las sugerencias de los editores o corresponsales, estos juicios pueden ser opacados o transformados, lo que provoca un cambio de espíritu en la información.  

Mar de Fontcuberta Balaguer, doctora en Ciencias de la Información y catedrática del Periodismo Especializado en la Universidad Autónoma de Barcelona, en su libro La noticia, pistas para percibir el mundo, expresó: “Las rutinas han entrado a formar parte de la vida cotidiana del periodista, quien, aunque no debería, la contempla como un factor inherente a la propia esencia del periodismo. Se ven como una servidumbre de la premura que impone trabajar con hechos de actualidad y como imperativo del propio proceso de producción de los medios.”
 
Referido al proceso de síntesis de la noticia, la periodista cubana Zeus Naya Catalá, en el artículo Una ruta para determinar rutinas productivas, plantea: “El enorme volumen de noticias obliga al periodismo a tres opciones permanentes: incluir, excluir y jerarquizar la información. Se deben confeccionar con contenidos y métodos que respondan a cada medio pero fundamentalmente que respondan a los gustos e intereses del público”.

A pesar de todos los requisitos que deben cumplir las informaciones   en los periódicos u otros sitios de redacción, y del recorte o síntesis que sufre la noticia, los periodistas deben mantener  la originalidad,  el sello que los identifica; deben mantener la motivación del público.

Aunque la ocasión o el tema sean puramente informativos, donde  sabemos que el juicio explícito es censurado, ellos tienen que saber enfrentar las circunstancias y mediante su  inteligencia plasmarlo de manera sutil. Y esa manera entronca con el criterio de que “no hay noticia fuera de la intencionalidad, de la subjetividad del periodista que traspasa todo un contenido portador no solo del hecho, del acontecer en sí, sino también, portador de la carga cultural, ética, ideológica, de cada individuo en el acto mismo de ser el mediador entre el suceso y los públicos que, involucrados directa o indirectamente, necesitan ser informados. Y como ruta en todo ello, la honestidad profesional”, como asevera en sus clases la profesora de Periodismo, de la Universidad de La Habana, Iraida Calzadilla Rodríguez.

Si todos escriben igual, ¿cómo medir entonces el talento de cada periodista?  Desde el momento de seleccionar las fuentes, titular los trabajos, ordenar con intención los acontecimientos y narrarlos de una forma determinada, el periodista está incluyendo su valoración, ante el hecho; la subjetividad es diferente en cada uno de ellos, por lo que cada trabajo periodístico necesariamente no será igual a otro, a pesar de los requisitos fijados por la redacción.

“La profesión periodística necesita perfilar nuevos roles y huir de las excesivas servidumbres de las rutinarias labores que predominan en las redacciones. (…) Tiene que ser posible, pues, establecer mecanismos para que los profesionales huyan de las rutinas. Y las empresas deben realizar una apuesta en este sentido, con la potenciación de las redacciones y con la creación de marcos que permitan a los profesionales realizar adecuadamente su labor de informar, interpretar y analizar lo que pasa en la sociedad”, ambas frases están sustentadas por Mar de Fontcuberta en el libro La noticia, pistas para percibir el mundo.

Nelson de la Rosa, periodista y conductor del Noticiero Lajero del canal Tele San José, explica que al comenzar su labor en la redacción, tuvo que enfrentar todos los estereotipos del sitio: la elaboración de la información siguiendo determinadas características, el guión, la estructura de cada sección y hasta la forma de  proyectarse ante las cámaras.

“Tuve que trabajar duro y demostrar mucha responsabilidad para lograr hacer más o menos las cosas a mi modo. Una vez que se alcanza la aceptación en estos lugares, y es reconocida y admirada la labor propia, cesa la estampida de restricciones y rectificaciones; entonces se pasa a ser el que ofrece las sugerencias, no el que las recibe”, dijo.

También manifestó que cuando el periodista alcanza conocer con profundidad el medio de trabajo y se adiestra en él, sin dudas llega a dominarlo, y es cuando podrá adoptar un estilo, una receta propia para trabajar sin tener que pedir aprobaciones.

“Después de haber adquirido la experiencia necesaria comencé a descubrir que podía expresar cualquier cosa y no precisamente  por los medios más comunes, comprendí que todo podía estar acompañado por la intencionalidad: la expresión del rostro, el tono de voz y hasta el vestuario. Todos estos caracteres llevan consigo la opinión del periodista ante cada información que comunique. Con sutileza se logra hacer y decir todo”, añadió de la Rosa.

Rudens Tembrás, periodista del semanario Trabajadores y profesor de Teoría de la Comunicación de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, plantea que en función de agilidad, veracidad e inmediatez, en los medios se ha desarrollado el proceso de estandarización, que en ocasiones puede ser sinónimo de baja calidad o falta de diferenciación y de originalidad.

“Actualmente, los medios han sustituido la forma por la fórmula, existe un modo fijo a la hora de realizar las informaciones que, según dicen, son los más eficientes y rápidos”.

Explicó, además, que no es correcto utilizar el término simplificación de la noticia, sino más bien síntesis. La tarea de extractar el suceso noticioso es verdaderamente difícil, y opinar sutilmente también lo es; pero es principio del periodista plasmar de una forma u otra su juicio, de lo contrario, sería un trabajo al estilo mimesis, o sea, acrítico o sin valoración propia: “Todo está en manos de los periodistas, en la construcción de la noticia ellos han de ser sujetos y no objetos”.
   
La noticia, tanto en la televisión,  en la prensa escrita o en la radio, necesita una elaboración creativa, variable y renovadora, que logre siempre el dinamismo y el entusiasmo por parte de los receptores. El mundo informativo debe surtirse de iniciativas, debe resultar lo más ameno posible. De esta forma siempre tendrá vigencia y relevancia, apunta en el libro Algunas claves para que los diarios refuercen su papel en la sociedad de la información, Xosé López, Profesor Titular de Periodismo del Departamento de Ciencias de Comunicación en la Universidad de Santiago de Compostela. Y agrega: “El público demanda que los diarios lo sorprenda todos los días”.

A su vez, en su libro La noticia, el periodista mexicano, Javier Ibarrola, quien fue Jefe de Redacción de muchos periódicos importantes en su país y maestro en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Anahuac, dijo: “A la hora de confeccionar la información, el periodista debe reflexionar en cómo agradar más a los receptores, debe idear estrategias, perfeccionarlas y principalmente renovarlas, lo que no implica cambiar de estilo”. 

Con un lenguaje correcto, una narración, argumentación o explicación agradable  y emotiva  que logre atrapar a los lectores, radioyentes o televidentes, una dramaturgia bien pensada, y los toques de sutilidad y perspicacia, el periodista tiene una parte del éxito de su noticia garantizada y aunque la misma no sea tan importante, puede transformarse en algo verdaderamente relevante.

“…Cada periodista puede hacer de su noticia la más curiosa, la más impactante, la más interesante…”, expresó Xosé López en el artículo Algunas claves para que los diarios refuercen su papel en la sociedad de la información.

Contar los hechos de la manera más agradable es un punto importante en la elaboración de una información. La narración, para que sea placentera, debe contener creatividad y originalidad. Muchos creen que hacerla de este modo atenta contra su credibilidad, “y se apegan a estructuras clásicas que, si bien demuestran su funcionalidad y en muchas ocasiones necesidad, en otras abruman como la repetición de una planilla que se llena variando los datos”, sostiene la profesora Calzadilla, quien en su libro La Nota, presenta un amplio diapasón de posibilidades para enfrentar la construcción de la noticia.

En cuanto al método para narrar la noticia cuando es transformada en información, la profesora y  especialista de prensa, Stella Martini, en el libro La responsabilidad social de los diarios populares señala: “Las formas de apelar al lector se resuelven a través de un lenguaje directo, coloquial, que incluye modismos y expresiones comunes de la jerga popular, y los propios testimonios de los protagonistas de los hechos. El diario popular debe hablar o reconstruir un habla que al lector le resulte cercana y familiar. Este efecto crea la ilusión de pertenencia del periódico al conjunto de la cultura popular, y a su vez, hace que el periodista alcance una relación más efectiva con sus lectores”

Uno de los periodistas más leídos en la prensa cubana actualmente, un estratega en el campo de la narración amena, Ciro Bianchi Ross, tiene como concepción que la literatura está estrechamente vinculada con el periodismo, a pesar de que ella trate la ficción. Él plantea que las técnicas para elaborar cualquiera de los géneros informativos son equivalentes a las de los cuentos y los relatos, que tanto atraen al público. Señala que en las informaciones, por pequeñas que sean, pueden aparecer rasgos de comedia, drama o tragedia. Esto aporta a cada trabajo el dinamismo que el receptor tanto ansía para conmoverse y disfrutar del acontecimiento noticioso que se explica.

“La prensa cubana carece de amenidad, la mayoría de los periodistas de hoy comienzan todos los trabajos de la misma forma, ya sea una crónica, un reportaje o una nota informativa. Creo que más que por culpa de los formatos o líneas que las redacciones les imponen, se debe a la falta de interés, al conformismo. Por difíciles que sean las circunstancias se debe luchar por decir lo que se quiere, mas, esta lucha tiene que ser solo con la inteligencia, con la sagacidad. Créeme, ningún editor puede con eso.”   

Ciro Bianchi plantea que en la prensa existen más autocensuras que censuras. Los propios periodistas hacen de sus escritos, algo agobiante y monótono, por lo que ellos mismos se alejan del gusto y la aceptación del público.

Pienso que el periodismo debe ser una combinación de talento y vivacidad, una forma amena de informar y, a su vez, de educar a través de la creatividad. Debe andar siempre por el camino del cambio y la innovación, por más obstáculos e imposiciones que se advengan y,  por supuesto, debe ser fuente tenaz de novedad y renovación.
 
En el artículo A nuestra prensa, publicado en el periódico Patria, José Martí planteó: “…El periodismo de hoy no puede ser igual al de ayer, el de mañana no puede ser igual que el de hoy…”. 

Bibliografía:
      
Batlle, Sergio José. (2006). Aforismos martianos. La Habana, Cuba. Ediciones Corcel.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. La Nota. Editorial Pablo de la Torriente. La Habana, Cuba, 2005.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Notas de clases. Curso 2009-2010. Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Catalá, Zeus Naya. Una ruta para determinar rutinas productivas (artículo digital). La Habana, Cuba.

Fontcuberta, Mar (1993). La noticia, pistas para percibir el mundo. Barcelona, España. Editorial Paidós.

Ibarrola, Javier. (2001). La noticia. México. Editorial Gernika S.A. 3ra edición.

López, Xosé. Algunas claves para que los diarios refuercen su papel en la sociedad de la información (artículo digital). España.

Martini, Stella. (2007). La responsabilidad social de los diarios populares. (digital). Argentina.

Periodistas consultados:

Rudens Tembrás, del semanario Trabajadores.

Ciro Bianchi Ross, del periódico Juventud Rebelde.

Nelson de la Rosa, periodista y conductor del Noticiero Lajero del canal Tele San José.

APRENDIZ DE HISTORIADORA

APRENDIZ DE HISTORIADORA

Mercedes Ibarra Ibáñez, bisnieta y última mujer descendiente directa de Juan Gualberto Gómez, comparte su deseo de preservar la memoria del patriota,

MARITA PÉREZ DÍAZ,
estudiante de segundo año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Cuando vio la bandera cubana de Juan Gualberto Gómez tras la vitrina, varios sentimientos se juntaron en su pecho. Sentía alegría después de tanto empeño y dedicación al museo y a ordenar los objetos personales de su bisabuelo. Pero también estaba su mayor temor: “Que el tiempo no me alcance para preservar su memoria histórica”.

Los recuerdos transmitidos por sus familiares a Mercedes Ibarra Ibáñez, de 72 años, coinciden en que su bisabuelo fue un hombre inteligente desde niño, cuando todavía estaba con sus padres en el Ingenio Vellocino de Sabanilla del Encomendador -hoy poblado Juan Gualberto Gómez-, de Unión de Reyes, Matanzas.

“Luego -cuenta Mercedes-, tuvo la dicha de estudiar en París, donde se nutrió del entorno convulso de una Francia de guerras prusianas, la Comuna y del pensamiento revolucionario y progresista de sus intelectuales y filósofos. Realmente fue casi un autodidacta.

“Así, su talento, capacidad de interpretar y aplicar a su realidad lo conduciría, entre otras muchas cosas, a ser el delegado de José Martí en Cuba. Fue así como llevó el hilo conspirador del estallido del 24 de febrero de 1895 de nuestra Guerra de Independencia”.

Pero, además de ser un patriota cabal, Juan Gualberto Gómez nunca descuidó a los suyos: “Mi bisabuelo fue muy preocupado por la unión familiar. Para forjar una Patria es fundamental la familia. Y él cuidaba mucho a la suya. Luchaba por la integridad y cohesión entre las distintas generaciones que vio en vida.

“Tanto es así que hoy, cuando somos dos sus descendientes en suelo patrio, nos enorgullece y compromete con la historia ser sus herederos, porque nos permite conservar materialmente testimonios de su larga vida”.

-¿Cómo describiría a

Juan Gualberto Gómez?

No era ambicioso: fue periodista de profesión, senador y representante en ocasiones. Sensible a los problemas sociales y luchador por erradicar la discriminación racial y lograr la igualdad de derecho de su raza.

En su quehacer periodístico fue certero, agudo y crítico, pero al mismo tiempo equilibrado en sus pronunciamientos, sagaz y cortés cuando era necesario. Sabía decir las cosas con justeza, denunciarlas, señalando la vía o el modo de subsanarlas a tiempo.

Enemigo de la violencia, equilibrado, de carácter apacible –en contrapartida con el de su esposa, Manuela Benítez, andaluza, de temperamento vivaz–.  Tenía muchos amigos, era asequible, no se imponía a nadie; era afable, modesto, pero conocedor de sus posibilidades. Mi bisabuelo fue en extremo dedicado a su hogar y a las tradiciones familiares.

-¿Qué influencia tiene en la

vida personal ser su bisnieta?

La formación inherente a esta familia se ha convertido en superación constante y respeto de la privacidad en la vida de cada uno de sus miembros. Así, sin haberlo previsto, tras mi larga carrera profesional como traductora e intérprete, me he ido convirtiendo poco a poco en aprendiz de historiadora, en particular la de mi bisabuelo y  su entorno personal  y familiar.

-¿De qué forma trabajan usted

y tantos otros para rescatar

su memoria histórica?

Ya contamos con un espacio dedicado plenamente a su figura: el Museo Casa Juan Gualberto Gómez, ubicado en Empedrado, entre Compostela y Habana, en la Habana Vieja. Allí todo el mundo podrá acercarse a sus objetos de trabajo y de uso personal, sus libros, su documentación conservada por la familia. Otros museos municipales, como el del poblado Juan Gualberto Gómez, de Unión de Reyes, y el Museo Municipal de Arroyo Naranjo, también han reservado un espacio para su figura. 

También continúo en la labor de clasificación y ordenamiento de documentos, cartas, material gráfico, fotografías y libros que durante años realizara su nieto Juan Gualberto Ibáñez Gómez con la papelería familiar conservada. Ahora, muy vinculada al museo, amplío esa labor apoyada en técnicas modernas de reproducción digital.

Participo, además, en actividades conmemorativas y nos regocijamos con la participación de los niños en el Concurso  nacional ¿Qué sabes  de Juan Gualberto Gómez?, ya en su décima edición. De significación especial y emotiva es la peregrinación en el Cementerio de Colón, que anualmente organiza la Unión de Periodistas de Cuba el 5 de marzo, fecha de su fallecimiento, y también como parte de la jornada por el Día de la Prensa Cubana, el 14 de ese propio mes, fecha de fundación de Patria, por José Martí.

-La labor de Juan Gualberto Gómez

en el periodismo fue muy activa,

desde sus primeros escritos en París

hasta su actividad en Cuba.

¿Qué mensaje da a las nuevas

generaciones de periodistas?

Mi mensaje es muy corto: creer en la opción escogida, saber que el camino es arduo, pero tendrá su recompensa para todo aquel que persevere en el empeño. También los invito a leer y estudiar su obra, conocerlo, entenderlo. Hay que ahondar un poquito más, porque todavía quedan muchas cosas por descubrir…

Pie de fotos: Mercedes Ibarra Ibáñez, bisnieta de Juan Gualberto Gómez, en una peregrinación a la tumba del patriota junto a estudiantes de Periodismo de la Universidad de La Habana.

LAS FUENTES PERIODÍSTICAS

LAS FUENTES PERIODÍSTICAS

Tema: Juan A. Cosgaya afirma: “El juicio o la valoración de las fuentes es la piedra angular en la carrera de un periodista y la habilidad no siempre se consigue sin cometer algún error. Una cosa es clara: periodista que no cuestione los motivos de las fuentes puede caer en la trampa”.

LIEM SORÍS BAÑOS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana. 

Por fuente periodística se entiende todo aquel emisor de datos del que se sirve el profesional de los medios de comunicación para elaborar el discurso narrativo de su producto informativo. Es cualquier entidad, persona, hecho o documento que provee de información al periodista para que éste tenga elementos suficientes para elaborar una noticia o cualquier otro género informativo.
 
Los periodistas no siempre pueden estar presentes en el momento en que se desarrollan los acontecimientos. Muchos de ellos no son previsibles y tan sólo una casualidad puede hacer que el periodista sea testigo presencial, como un accidente o un atentado. En el caso de estos acontecimientos imprevisibles, o de otros a los que el informador no puede acceder fácilmente, el periodista debe recurrir a las fuentes informativas para que le proporcionen información sobre lo ocurrido.
 
El periodista puede mantener un número ilimitado de fuentes de uno u otro tipo y éstas pueden ir cambiando según los intereses o las preferencias del profesional. Sin embargo, todo periodista deberá seleccionar y jerarquizar aquellas fuentes cuya fiabilidad sea máxima. De esta manera asegurará la obtención de unos datos correctos y contrastados y, por ende, una información veraz.

La actitud de la fuente puede afectar directamente a la información que se quiera publicar, ya que de la atribución que se dé a los datos conocidos dependerá, en mayor o menor grado, la fiabilidad de la información.
 
Un factor importante es la diferenciación entre la fuente de procedencia de la noticia y las diferentes fuentes que se consultan para la confección de la misma. Así se puede observar fuentes de origen de la información, que son fuentes de las que nace directamente la noticia. Por otro lado están las fuentes complementarias, que son aquellas que sirven para completar y contrastar la noticia.

La disponibilidad de fuentes confiables, productivas y accesibles son las condiciones básicas para el desempeño de la tarea periodística. Sin embargo, la relación de los periodistas con las fuentes en una rutina periodística se puede traducir en lealtades complejas y de “contratos”, tanto por parte del medio como de forma personal con los que alcanzar una supuesta exclusividad en un momento dado.

La relación entre el periodista y la fuente está construida sobre la presunta confianza que entre ambos se establezca. Pero un abuso de confianza entre ambas partes puede llevar a la falta de rigor informativo y a caer en el intercambio de informaciones interesadas, provocadas o poco objetivas.

El hecho de que las agendas temáticas de un medio sean habituales provoca recurrir a fuentes productoras de información también habituales, y así los medios se aseguran de tener una continuidad y homogeneidad de los temas tratados. Y es aquí cuando suele olvidarse o dejarse en segundo plano la verificación de las fuentes, pues el trabajo organizado y rutinario, la agenda establecida, además del escaso tiempo del que se dispone, hace que no se contrasten las informaciones adecuadamente y se caiga en una “rutina” de información basada en argumentos pobres y, en ocasiones, interesados. Por ello es beneficioso tener una serie de contactos o fuentes habituales de las que servirnos, en ocasiones, para contrastar o consultar posibles informaciones, pero sí es necesario una abundante confianza o una estrechez entre un periodista y la fuente.

Según Geovannis Fernández, periodista colaborador del periódico Trabajadores: “Ofrecer una información falsa o incompleta trae consecuencias no sólo para el medio que publica esas informaciones, que puede ver dañada su credibilidad, sino para terceras personas que se vean afectadas por los contenidos que se deriven. La fuente periodística es la materia prima que utiliza el periodista  para construir su noticia.

“Existen varios tipos de fuentes: personas, instituciones, organismos, documentos, revistas, etc; y es por esta  multiplicidad que resulta sumamente necesario que todo "buen" periodista consulte más de una, ya que esto le va a permitir comparar diferentes posturas y realizar un análisis crítico para lograr una  noticia lo más objetiva posible.

“También en necesario decir que es directamente proporcional la cantidad de fuentes que incorporamos a nuestros relatos, con la credibilidad y confianza que nuestros lectores van a depositar en nosotros, ya que cuanto más transparentes somos (citando correctamente las fuentes), estamos contribuyendo a cumplir una de las premisas básicas del periodismo que es que la sociedad tiene derecho a saber la verdad completa, comprobable, en forma oportuna, sin intereses, ni prejuicios personales”.

Es obligación del periodismo, entonces, cumplir con la publicación fiel de los hechos, describirlos con exactitud, sin falsear, omitir, ni distorsionar la información. Es decir, toda información estará sustentada en datos verídicos, comprobables.

Bibliografía:

Secreto profesional periodístico. En: http://es.wikipedia.org Consultado: 12 de diciembre de 2009.

Las fuentes periodísticas en: http://www.slideshare.net. Consultado: 12 de diciembre de 2009.

Periodista consultado:

Geovannis Fernández, colaborador del semanario Trabajadores.

 

EL VALOR DE UNA MANO EN EL HOMBRO

EL VALOR DE UNA MANO EN EL HOMBRO

Discurso de graduación del Curso Especial de Periodismo para estudiantes procedentes de las Sedes Universitarias Municipales de la capital, efectuado en el Aula Magna de la Universidad de La Habana.

LOURDES BENÍTEZ CEREIJO

Una página en blanco y un fantasma azotado por el soplo del silencio era todo cuanto tenía delante mientras pensaba: si el profe Jesús me descubriera en este trance elíptico -rara versión impresa del cine mudo que tanto gustaba a mis abuelos- tal vez me diría: ¡Alumna!, no crea que esa página se va a escribir sola.

Nada tan desafiante como esa sensación común para todo aquel que quiere expresar algo. Tanto el escritor que se dispone a revelar los vericuetos de una novela, el poeta que busca atrapar en sus versos nubarrones y arco iris, como el enamorado que cabalga en la incontinencia de sus sentimientos se han visto detenidos, impávidos, ante la desnudez de una cuartilla.

Por  eso, para espantar los espectros del mutismo, el remedio ideal fue cerrar los ojos y capturar en redes de palabras los recuerdos  trepidantes en la memoria. No se impone la escrupulosidad en los detalles ni la severidad. Nuestra historia es como nosotros: sencilla, aunque no simple.

Un aulita del periódico Juventud Rebelde, la cual evoco como nuestra villa fundacional, agrupó una serie de rostros sin nombre que se espiaban con sigilo. En aquel  momento nos identificábamos como “la gente de Alamar”,  “los de la Sede de 10 de Octubre”…  No éramos más que nuestros respectivos lugares de procedencia.

Fue en ese lugar donde escuché por vez primera aquello de que se es periodista las 24 horas del día. ¿Cómo podría ser eso posible? Un extremismo de la profesión, me dije. ¿Cómo voy a pensar como periodista a la hora de la comida, en el clímax de una cola kilométrica o mientras me dejo llevar por la placidez del sueño? Y de nuevo me pareció escuchar la misma voz: “Alumna, está usted muy equivocada”. Sí, ahora lo sé.

El tránsito fue duro. Pasamos de la ingravidez de un pasado reciente a la exigencia sin miramientos de un presente que marcaba un nuevo comienzo. Aunque no todos lo veíamos con la certeza de las oportunidades que no se dan dos veces. Para algunos, el cielo se unía con la tierra cada vez que en Periodismo Impreso veíamos decoradas, como un lienzo, las cuartillas de los trabajos individuales con aquella tinta roja que tantas pesadillas y ojeras provocó; o cuando las expectativas de una buena nota se hundían constantemente debido a las memorables y bien merecidas calificaciones de cierto profesor.

Entre satisfacciones y reprimendas se consolidaron amistades y vimos pasar amores fugaces. Ese recinto del Poligráfico devino espacio donde confluyeron personajes tan pintorescos como una serpiente de mar, un seudo-francés y un ex-militar que hacía las veces de actor figurante en películas de cine. Incluso, en ese entonces, todavía no tomábamos en serio las cosas y ¿cuántos dolores de cabeza y dudas no provocamos? Dudas que se han pegado a nosotros como sombras de desconfianza. Por tal razón, la mayoría eligió desechar los pronósticos de un futuro incierto como trabajadores de la Antillana de  Acero –recordatorio casi obligado de aquel profesor- e intentar deshacer los nudos del telar, pues ya teníamos por dentro el bichito de la palabra a tiempo.

Algunos quedaron en el trayecto, tal vez porque se dejaron vencer por las dificultades o porque, simplemente, no tuvieron el privilegio de una segunda opción. Los que llegamos hasta este momento y hoy nos encontramos aquí reunidos nos sabemos afortunados. Aprendimos que para que una puerta se abra debemos tocar otras diez antes y estar siempre dispuestos a enfrentar los portazos.

Aprendimos el valor de una mano en el hombro cuando las palabras sobran y las fuerzas se escabullen por los resquicios de la desesperación. Nos une la complicidad de las experiencias compartidas, los lazos de nuevas y buenas amistades y las alianzas casi inalterables que se forjan cuando una persona comparte y hace suyas las lágrimas de un compañero.

Tenemos delante un camino henchido de perspectivas y también de responsabilidades. Depende de nosotros hacer valer los sacrificios realizados por cada uno y por otras tantas personas que nos acompañaron, y los empeños depositados en la posibilidad de hacer de nosotros los mejores profesionales que pudiéramos ser.

Del futuro, decía Benedetti que “de poco sirve arroparlo y menos colgarle collares y pronósticos, brindarle metrallas de manga larga, calzarle prejuicios de siete leguas; de poquísimo sirve ponerle profaces o antifaces o un delantal de música, menos aún la consabida bufanda del viento, el futuro es un niño desnudo y en consecuencia ufano imprevisible (…)”.

Tal vez, en algún momento, todos nos hayamos sentado en el banco del tedio, cautivos de las torcidas cuerdas que teje el tiempo con nuestras vidas, pero eso ni significa que no podamos tomar de la mano a ese infante carente de ropajes que juega con nuestros sueños  y conducirlo por otros senderos en busca de abrigo.

Esperemos que nuestros esfuerzos sean como esos sacrificios que no pretenden recompensa alguna.