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Isla al Sur

METROSEXUALES CUBANOS FRENTE A UNA SOCIEDAD MACHISTA

METROSEXUALES CUBANOS FRENTE A UNA SOCIEDAD MACHISTA

GISELLE VICHOT CASTILLO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La Habana.- A pesar de que el fenómeno de la metrosexualidad se ha expandido y asimilado en Cuba, aún es visto por algunos ciudadanos como algo contradictorio a lo que socialmente significa ser masculino.

Esta tendencia, iniciada en la década del 90, consiste en el cuidado excesivo de la imagen o culto hacia el cuerpo por parte del hombre, clasificado como metrosexual.

En la Isla existe un sector determinado de hombres que presentan atisbos de este modus vivendis. Sin embargo, es característico de países desarrollados.

El coordinador general de la Red Iberoamericana de Masculinidades, Julio César González Pagés, quien fuera citado por Yonnier Angulo en el artículo Metrosexualidad: supremacía o sumisión, reconoció que “en Cuba  el fenómeno no alcanzará las dimensiones que tiene en los países europeos.”

González Pagés explicó que “la causa fundamental está en que el consumo, como principal característica del fenómeno, no constituye el eje de desarrollo socio-económico cubano.”

Por otra parte, Yonnier Angulo, graduado de la Facultad de Historia de la Universidad de La Habana y miembro de la Red, analizó que la mayoría de las veces estos hombres son víctimas de su mismo sexo.

“Según el antropólogo Robert Connell, este es el caso de los hombres hegemónicos, heterosexuales que se creen con cierta superioridad  respecto a otros hombres, dígase homosexuales y metrosexuales”, reconoció Angulo.

“Este nuevo modelo de hombre contemporáneo rompe con las actitudes  heredadas del patriarcado en la sociedad cubana”, expresó Odilia Gutiérrez Guerra, profesora retirada del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona.

“Para muchos hombres resulta difícil asimilar una equidad entre ellos y quienes incorporan a sí una imagen y costumbres concebidas para el sexo contrario”, agregó Gutiérrez Guerra.

Es muy frecuente que el término metrosexual se cofunda con una determinada opción sexual.

“La metrosexualidad se ha convertido en algo normal entre nosotros los jóvenes, aunque para mí no deja de ser cosa de homosexuales”, sentenció Jorge Luis Iturbides, estudiante universitario.

Otros jóvenes como Eduardo Martínez, trabajador de la Dirección Municipal de Comercio de Alquízar, en la provincia La Habana, reconocen abiertamente la diferencia entre la homosexualidad y la metrosexualidad.

“Me gusta depilarme, arreglarme las cejas, llevo aretes y ropa ajustada y hasta ahora sigo enamorado de mi novia como el primer día”, expresó Martínez.

“Hay quienes mantienen una actitud indiferente ante cualquier tipo de comentario, pero otros prefieren no dejar dudas acerca de su preferencia sexual y su superioridad como sexo fuerte”, comentó Aniet Perdomo, estudiante de Psicopedagogía del Instituto Superior Pedagógico Rubén Martínez Villena, de Alquízar. 

A pesar de que estos hombres se apropian de rasgos considerados exclusivamente de las féminas, algunos conservan en su forma de actuar y pensar, patrones machistas.

“Aunque haya incorporado a mi imagen elementos femeninos, mi mujer tiene que respetarme y en mi casa dispongo yo”, refirió Esteban Álvarez, trabajador de la Empresa Eléctrica de San Antonio de los Baños.

Un aspecto elemental en el tema de la metrosexualidad es el legado que va dejando en las nuevas generaciones, y que amenaza a la concepción creada del verdadero “macho”.

“Es muy importante velar por la  presencia de quién tiene frente al aula nuestros hijos”, expresó Joel Ávila Abreu, padre de uno de los pioneros del seminternado “Forjadores del Futuro”, en Alquízar.

“En nosotros está la responsabilidad de que los educandos reciban el mismo o mejor ejemplo que en sus casas, pero a veces lo que ven en las calles no favorece nuestro accionar”, puntualizó Marisela Laserie, directora del la escuela primaria “Forjadores del Futuro”.

Aunque algunos se aferren a darle un significado incorrecto, el fenómeno no es más que el derecho que tiene cada quien de cuidar su aspecto.

“La metrosexualidad no es una enfermedad, sino un comportamiento que puede estar asociado tanto a la moda como a la música”, expresó Odilia Gutiérrez.   


 

WILSON, EL DE LAS CRIOLLITAS

WILSON, EL DE LAS CRIOLLITAS

Israel Castellanos (ISCAJIM), habla sobre la vida y obra de Luis Felipe Wilson Varela, uno de los más populares caricaturistas de Cuba, Premio Nacional de Periodismo José Martí en 1999.

YULIANELA RODRÍGUEZ VALLINA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El colectivo de caricaturistas de Palante es frecuentemente invitado a actividades y eventos de diferentes géneros. Por supuesto que, como miembro de ese grupo, Wilson no faltaba. Sus caricaturas eran muy solicitadas, en especial por las féminas y todo se desarrollaba muy bien hasta que al autor entregaba su obra. Los descontentos eran muchos, pues las damas nunca se mostraban conformes con el resultado: exigían ser reflejadas como el famoso personaje creado por el caricaturista, las Criollitas. Así era reconocido este artista por el público y así  de orgullosa se sentía la mujer cubana de su belleza característica.

Lamentablemente, el destacado periodista gráfico no se encuentra hoy entre nosotros. Sobre él nos habla en esta entrevista su amigo y compañero de trabajo, Israel Castellanos.

-¿Quién fue para usted

Luis Felipe Wilson Varela?

Lo conocí hace 35 años, cuando yo comenzaba mis estudios en la Universidad y ya él era un artista consagrado dentro del humorismo gráfico. Aunque no resultaba raro escucharle decir un chiste y bromear ocasionalmente con algún compañero, su mayor caudal de buen humor lo reservaba para exponerlo en los dibujos.

En sentido general, en su trato era más bien serio, y hasta podría decirse que “insoportablemente serio”, como lo calificó en una ocasión un gran amigo suyo.

Mostraba un carácter algunas veces difícil, áspero en oportunidades por la descarnada franqueza al abordar los problemas; pero sus méritos personales, la consecuente defensa de los principios, el vigoroso ejercicio de la crítica, búsqueda de la perfección de las cosas, elevado sentido de la responsabilidad, valentía en sus opiniones, verticalidad e intransigencia ante todo lo mal hecho, lo dotaban de una incuestionable autoridad y le granjeaba el respeto de todos.

-¿Qué visión le otorga  como artista?

Era un artista muy completo, con mucha imaginación, espíritu de trabajo y esforzado. Por esas razones estaba entre los caricaturistas más experimentados, productivos y capaces del periódico; podía darle respuesta creativa a cualquier tema que se le planteara, y no eludía tareas ni debates en los que debiera participar.

Estaba consciente de sus virtudes, de la trascendencia de su obra, y no se esforzaba por minimizar esos méritos  bajo un manto de falsa modestia. Sin embargo, nadie hubiera podido decir de él que fuera pedante, alardoso, ni que hiciera ostentación  de nada. Si tenía un derecho, su voz no lo silenciaba, pero tampoco guardaba silencio ante el derecho de otro. Procuraba lo justo y le irritaba conocer de cualquier privilegio que aflorara a su alrededor. Era así, Wilson “el de las Criollitas”, conocido y reconocido internacionalmente, un sencillo trabajador de un periódico revolucionario.

-¿Podría mencionar algunos

de los cargos que ocupó y sus

principales reconocimientos?

A lo largo de su carrera profesional Wilson desempeñó diversos cargos de dirección en la Unión de Periodistas y Escritores de Cuba (UPEC) y la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Al fallecer, acumulaba alrededor de 70 premios y menciones,  entre nacionales e internacionales, y 15 exposiciones personales, además de haber presentado sus obras en decenas de muestras colectivas en Cuba y en el extranjero.

Obtuvo la preciada distinción Por la Cultura Nacional y en 1999 la UPEC le concedió el Premio Nacional de Periodismo José Martí por la obra de la vida. Y entre los más preciados reconocimientos recibidos estaba, también, la réplica del machete mambí de Máximo Gómez, que otorga el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias a personalidades destacadas por su labor cultural y su patriotismo.

-En su opinión,  ¿los temas y

valores que caracterizaron la

obra de Wilson fueron solamente

enfocados hacia la mujer? 

Su obra se caracterizó por su amplio contenido de crítica social, el 80 por ciento de sus caricaturas eran de temas sociales tanto internos como externos, y es cierto que, sobre todo, se centró en la problemática  femenina: podría considerarse un especialista en ese sentido. Aunque considero sus trabajos políticos muy buenos y  profundos. Muchas veces fue criticado por necesitar el apoyo de la palabra para redondear el chiste, pero los temas que trataba eran áridos y el tenía su estilo para abordarlos.

-¿Cómo se inicia en el mundo

del humorismo gráfico?

No terminó los estudios de Medicina. Las lecturas de historietas y caricaturas que aparecían en los periódicos y revistas de la época lo fueron motivando, no sólo como un consumidor pasivo, sino como un poderoso reto para tratar de probar su talento, en el difícil arte del dibujo humorístico. Fue así que comenzó a colaborar en Zig Zag, en 1957.

Su primera historieta publicada después del triunfo revolucionario, en el propio año 1959, se llamó  Mario de la PNR, y apareció en la revista Rebelde 6, órgano de la Policía Nacional Revolucionaria, editada por la Columna 6, del Comandante Efigenio Ameijeiras. Fue fundador de Verde Olivo, de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

-¿Cuándo  llega a Palante,

publicación para la cual más colaboró?

Cuando se fundó el semanario humorístico Palante, en octubre de 1961, fue uno de los dibujantes llamados a integrar la plantilla de creativos, y le correspondió el honor de dibujar la portada de la primera edición. Valga decir que la caricatura que ideó resultó de un contenido tan oportuno, de tal significación en el panorama social de la época, que fue objeto de un comentario elogioso por parte del Presidente cubano Fidel Castro.

-¿En qué otras publicaciones

periodísticas se desempeñó?

Fue un activo colaborador de la prensa obrera cubana. Eso quedó  demostrado en su prolongada colaboración para el periódico Trabajadores, para el cual realizó durante varios años la tira sobre problemas laborales, Analiza, compañero.

También en ese periódico dibujó la tira Normita, en la cual trataba de manera fresca asuntos referidos a las normas del trabajo. Se desarrollaba en un taller, una fábrica, una empresa, en cualquier lugar donde se pudiera realizar una crítica laboral. Los temas que trataba en ella tenían y siguen teniendo tanta actualidad y vigencia que podrían, si se rescatara, volverse a publicar.

En 1970, en el periódico provincial Adelante, de Camagüey, publicó una historieta titulada Azuquita y Filtrapoco, donde se trataban temas azucareros, en apoyo a la gran zafra de ese año. Como respuesta a una solicitud de la revista Bohemia, dibujó durante algún tiempo una sección fija de caricaturas titulada Felinas, donde aparecía una mujer acompañada de una gata, generalmente con temas picarescos.  

-Realizó también historietas para los niños,

por ejemplo, en el primer número de la revista

Pionero, Juan el cosmonauta; y en la revista

Din Don, Los sueños de Musi.

Los trabajos que realizó para los niños fueron por encargo, no eran lo fundamental en su obra, aunque en el caso de Din Don sí se trató de  una sección fija.

-Las Criollitas son el personaje

más reconocido. ¿Cuándo surgen?

No empezaron como sección fija hasta octubre-noviembre de 1962,  aunque el  personaje ya existía sin bautizara desde la primera portada de Palante.

-Este personaje nace en una etapa en

que la mujer no tenía todo el reconocimiento

que merecía  en la sociedad  y el machismo estaba

generalizado. ¿Qué intención tuvo al crearlas?

Tenía una concepción de la caricatura muy amplia, muy polifacética, representaba a la mujer en todas sus facetas, estudiante, ama de casa, trabajadora, y  sus emociones y conflictos. Decidió dibujar a las Criollitas lo más hermosa y sensual posible para que llamara no solo la atención de las mujeres al tratar temas de su interés, sino también la de los hombres. Su físico actuaba como gancho para que el mensaje llegara también a aquellos que no respetaban ni valoraban a las damas.

-¿Tuvieron alguna influencia en el

logro del reconocimiento y respeto

de la mujer en la sociedad cubana?

Considero que sí, fueron muy bien pensadas. Su doble mensaje de belleza femenina y temas de igualdad y superación de la mujer lograron llegar a la población. Era un personaje que gustaba a todos, no había centro de trabajo donde no se comparara a una linda e  inteligente muchacha con una Criollita. Este es uno de los principales logros de Wilson con el personaje.

-En una entrevista declaró que no

le molestaría que siguieran

creándose después de su muerte.

¿Podría alguien volverlas a realizar?

Actualmente no se realizan porque el estilo es el estilo. Llegó un momento en que él incluso las hacía a mano alzada, no es fácil que el sucesor se parezca, ellas eran su sello personal. Aunque el personaje llega a ser más importante que el autor, no se podrían imitar, ya no sería lo mismo, ellas son parte de su patrimonio.  Él se ganó el mérito   de que todo el mundo las conociera como ”las Criollitas de Wilson”, si otra persona las dibujara perderían su esencia.

-En tres libros reunió caricaturas

y tiras de su famoso personaje.

¿Cuenta con otras publicaciones?

En la Editorial Pablo de la Torriente publicó Las Melli y Barbarita, ambas historietas sobre peripecias femeninas. También en otras editoriales, Breve vocabulario ilustrado contra esta fauna, volumen de gran contenido didáctico;  Génesis, donde mediante  los diálogos entre espermatozoides enfocó los más diversos y candentes temas humanos, políticos, ideológicos y sociales; Cavernícolas, libro de sátira enfilado contra diversas lacras del pasado capitalista y otras conductas inadecuadas presentes en nuestra sociedad. En Angola hizo el volumen titulado Fantoches, y fue editado en cinco idiomas.

-¿Cree que nunca se arrepintió de dejar la

carrera de Medicina para dedicarse al humor?

Estoy seguro que no. Él pensó que como caricaturista también podía ser útil a la sociedad. Comprendió que la vocación que realmente lo animaba no era la de curar los cuerpos, sino la de alegrar las almas con la medicina de las sonrisas. 

Esta entrevista forma parte del libro en preparación sobre los Premios Nacionales de Periodismo José Martí, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Ficha técnica:

Objetivo central: Profundizar en la labor humorística dentro de la prensa de Luis Felipe Wilson Varela,  Premio Nacional de Periodismo José Martí.

Objetivos colaterales: Obtener la visión personal del entrevistado sobre Wilson. Indagar sobre sus inicios en el humor y sobre los diferentes temas que tuvo su obra. Hacer énfasis en su personaje más reconocido, Las Criollitas.

Tipo de entrevista:
Por sus participantes: Individual.
Por su forma: Clásica, de preguntas y respuestas.
Por su contenido: De opinión autorizada.
Por el canal que se obtuvo: Encuentro directo (cara-cara).

Tipo de título: De referencia al tema y al entrevistado.
Tipo de entrada: De anécdota.
Tipo de cuerpo: De preguntas y respuestas.
Tipo de preguntas: 1-Directa y abierta; 2-Directa y abierta; 3-Informativa; 4-Directa y cerrada; 5-Informativa; 6-Informativa; 7-Informativa; 8-Abierta; 9-Informativa; 10-Abierta; 11-Directa y abierta; 12-Directa y abierta; 13-Abierta; 14-Informativa; 15-Directa; 16-Directa y abierta.
Tipo de conclusión: De opinión del entrevistado.

Fuentes consultadas:
Fuente no documental: Israel Castellanos (entrevistado)
Fuentes documentales: Entrevista de Israel Castellanos a Wilson, inédita (diciembre del 2006); Entrevista de Jorge Sariol a Wilson, página digital de la revista Alma Mater (marzo del 2006); Articulo Adiós a las Criollitas, de Jorge Sariol, página digital de La Jiribilla; Articulo Las Criollitas enviudaron, de Joaquín G. Santana,  página digital de Radio Habana Cuba.

TIRAR, SÍ, LA PRIMERA Y HASTA LA ÚLTIMA PIEDRA

TIRAR, SÍ, LA PRIMERA Y HASTA LA ÚLTIMA PIEDRA

IRAIDACALZADILLA RODRÍGUEZ

Cayo Coco.- “A mí el mar nunca me gustó, pero la vida tiene más vueltas que anjá y de pronto ese fue mi mayor objetivo. Ese día pensé, ¡hacer una carretera en el mar!, y aquel primer grupito de hombres que me acompañaba, cuando lo anuncié, solo atinó a comentar que yo estaba loco”.

Guayabera y sombrero pulcrísimos cuando lo entrevistamos, me hacen pensar en los pocos descansos sabatinos que se permite Evelio Capote Castillo. Se siente como pez fuera del agua sin la carretera y el ruido de los buldózeres y los camiones, sin las voces de mando, el polvo y la bravura del mar que se empeña en rescatar su parte.

El jefe del contingente El Vaquerito, en Ciego de Ávila, lleva la impronta de 36 kilómetros –de ellos 17 en puro mar- del pedraplén Turiguanó-Cayo Coco, esa obra que deslumbra por la proeza de echar una carretera para transitar sobre las aguas.

Entonces parecía cosa de sueños lo que hoy es tangible y permite el desarrollo turístico de uno de los parajes más insólitos por su virginidad y belleza, y por lo que es ahora el poblado caribeño edificado por los constructores de la UNECA, luego de abierto el camino por los hombres de Capote.

Pero su vida no se detiene en ese punto inicial del pedraplén, ni siquiera cuando se juntaron carretera y cayo y el júbilo de la gente, y el suyo, apenas le dejaba hablar, mientras el nudo en medio del pecho forcejeaba por deshacerse.

Ahora andan, él y su tropa –más de 500 entre los que permanecen casi la totalidad de los fundadores-, en los viales del aeropuerto, en la ampliación de la carretera de Turiguanó, en el vial que va desde Bautista hasta el empate con la carretera de Cayo Paredón Grande, en el movimiento de tierra del segundo hotel de Cayo Coco y en las obras de fábrica, y construir nuevas caballerías con microjet en la zona agrícola La Cuba.
 
A nada teme. En 61 años le ha entrado con fuerza al trabajo desde que era apenas un niño y el laboreo en la limpia y corte de caña, la disciplina del Ejército Rebelde, los camioneros, choferes de ómnibus y dirigentes de la construcción, no le son en absoluto ajenos.

Reconoce que su nivel escolar es bajo. Sin embargo, cree que las personas tienen un don natural de mando y aunque no sabe precisamente cuál es su virtud para dirigir, sí la asume como una credencial que le otorgaron al nacer.

Si no fuera así –se queda pensativo, ladea el sombrero y mira de frente-, yo no pudiera dirigir a personas tan instruidas, especialistas, profesionales. Yo lo que tengo es la escuela de la vida  en  la  que  mucha  gente  me  ha  educado  y  enseñado -precisa en unas reflexiones en las que le place reconocer amigos o a buenas personas que influyeron, y aún lo hacen, en él.

¿Y el éxito? Capote no gusta de esas palabras, solo atina a decir que siempre traslada su experiencia, conversa, reflexiona en lo que puede o no hacer, consulta, y luego sale una labor buena, unida por el trabajo compartido.

En estos años de responsabilidades se le han sumado unas tras otras. Ahora es también delegado de circunscripción, miembro del Comité Provincial del Partido y diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular. Para Mayda, la esposa, o para Miriam, Rosario, Pilar, Anay e Imaray, las hijas, el tiempo va quedando chico, pero concentra ternuras para los ratos en que juntos hacen planes familiares o llegan preocupaciones lógicas.

Dice, y lo hace con orgullo, que sus mejores cosas andan en la honradez, la seriedad, el respeto y la disciplina. Y aún se duele de que a veces se empeña en hacer más de lo que puede, o de querer que otros hagan lo mismo que él: “Eso es un error mío, hay que saber el límite”, pero a seguidas reconoce que ya está viejo para cambiar sus rumbos.

Capote es noticia siempre, le comento en esta entrevista que deja de serlo para buscar los cauces de una conversación amiga. Se ríe, nada le importa la fama, porque sabe que todo lo hecho, y lo que queda por empezar y concluir, es como un asalto a la bravura de estos tiempos que requieren de hombres que se ajusten los cinturones y empinen sus fuerzas.

¿Qué otra obra estará por iniciarse? “Cualquiera que sea, que venga. Cuando termino una siento un gran placer, pero mayor responsabilidad porque atrás espera otra y El Vaquerito es como un contrato de seguridad y confianza para la gente”, precisa.

“Mire, dice, mientras la Revolución y Fidel me necesiten, habrá Capote para rato”.

(1993)

EL FUNERAL QUE NO LLEGA

EL FUNERAL QUE NO LLEGA

LAUREN CLETO HERRERA Y LUIS ALEJANDDRO YERO MONTEAGUDO,
estudiantes de segundo año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La algarabía alrededor de la libreta ya parece olvidada por la opinión pública. El tema, de tanto llevarlo y traerlo, sencillamente cansó a la gente. En su lugar, otros asuntos encienden las tertulias de esquina. Sin embargo, la pregunta de cuál será el futuro de la distribución normada, quedó como otra de las tantas interrogantes aún por responder.

Ya parece lejano el alboroto vivido a mediados del 2009, cuando la “bola” de que los mandados se iban a bolina, creó un verdadero gallinero dentro y fuera del país. Los rumores alrededor del polémico tema encontraron pie de arranque en un artículo de la prensa sobre la necesidad de abolir subsidios insostenibles para las finanzas nacionales. Y a pesar de las esporádicas menciones a la libreta, nunca se apuntó directamente a su eliminación.

Las habladurías populares no tardaron en hallar acciones concretas para reavivar sus miedos. Desde noviembre de 2009, en los mercados de venta liberada podían oírse los pregones de dos nuevos productos: la papa y el chícharo, a partir de entonces suprimidos de la cuota normada. Y aunque esta señal aparentó ser el primer paso de un posible trayecto hacia una eliminación gradual, los casi dos mil millones de pesos del presupuesto nacional para asegurar este año la canasta básica, confirmaron algo: los mandados mantendrán su llegada mensual durante el 2010.

Sin embargo, ¿qué factores

comenzaron a presionar

sobre el futuro de la libreta?

En el 2009 importantes sectores sufrieron considerables pérdidas en sus ingresos. Las inversiones decrecieron en un 16 por ciento; las exportaciones, casi en un cuarto; y las importaciones, en más de un tercio. Influyeron en estos descensos, la crisis financiera mundial que redujo los ingresos por turismo, además de la caída del precio internacional del níquel. También, en el 2008, los vientos de tres huracanes hicieron desaparecer 10 mil millones de dólares de las cuentas nacionales.

Esta situación, combinada con años de políticas económicas poco eficientes en el plano interno, condujo a una realidad compleja. Hoy, mantener la libreta constituye una sobrecarga a las maltratadas finanzas del país.

El gobierno del país no tardó en percatarse de ello. Las declaraciones de Raúl sobre la insostenibilidad de muchos subsidios, así lo demuestra: “Nadie, ni un individuo, ni un país, puede gastar indefinidamente  más de lo que ingresa. Dos más dos siempre suman cuatro, jamás cinco. Hoy añado, en las condiciones de nuestro socialismo imperfecto, a causa de insuficiencias propias, muchas veces dos más dos, da como resultado tres”.

El Doctor Omar Everleny Pérez, investigador del Centro de Estudios de la Economía Cubana,  revela un segundo argumento que indica lo inapropiado de este sistema de distribución. Según el económico, el estado gasta millones en abastecer alimentos, hasta en quienes no los necesitan: “Ya este proceso representa una distribución injusta porque hoy la sociedad está fragmentada. Los ingresos de un anciano retirado, no son los mismos a los del dueño de una paladar. Desde hace cinco años, nosotros estábamos planteando la necesidad de pasar a un sistema diferente: a un sistema de subsidiar a las personas y no a los productos”

Mientras, el doctor Armando Nova, también del Centro de Estudios de la Economía Cubana, reconoce otra razón para detenerse a pensar sobre la permanencia de la libreta. “Esta se ha convertido en un factor desestimulante, sobre todo en el tema de la productividad del trabajo. Hay gente que se conforma solamente con los mandados,  y no trabajan más fuerte  para cubrir otras aspiraciones”.

Pero, ¿qué significaría

para la familia cubana

la muerte de la libreta?

“¿Con qué voy a comprar lo que venden en la tienda por divisa? Mi salario casi no me alcanza. La libreta resuelve muchísimos problemas, más aún cuando no tienes divisa”, responde Alina Menéndez, trabajadora de la Empresa Provincial de Bebidas de Ciudad de La Habana.

Mientras, Luis Alberto Reyes, chofer de la empresa Panataxi, opina: “Por mí que la quiten. Los mandados se me pudren en la bodega, porque no tengo tiempo para ir a buscarlos”.

Nieve Fonseca, jubilada y cuentapropista, asegura: “Yo tengo dinero, porque me lo busco. Pero a la mayoría de los viejitos la chequera no les alcanza para nada. Si quitan la libreta… se mueren de hambre”.

La necesidad de eliminar la libreta se enfrenta a una realidad socio-económica que impide acabar de golpe con sus 48 años de existencia. Su desaparición significaría una bomba para la economía doméstica de millones de cubanos. 

¿Cómo sobrevivió hasta nuestros días?

“(…) A partir de mediados de 1961 se hace visible que la oferta de alimentos y otros bienes de consumo a la población comenzó a retrasarse con respecto a la creciente demanda; estimulada por la redistribución de los ingresos en ascenso que recibía la población”, indica el Doctor Julio C. Díaz Acosta, en su investigación Consumo y distribución normada de alimentos y otros bienes.

“La confluencia de hechos y situaciones generadas por los rápidos cambios socioeconómicos que se producían en el país; las dificultades creadas con el rompimiento técnico-productivo estándar utilizado en la Isla hasta entonces, casi todo de procedencia norteamericana, la pérdida de los mercados tradicionales externos, así como la imposibilidad de reorientar la búsqueda de nuevos suministradores en tan breve tiempo, dan lugar a la promulgación de la Ley 1015 (12 de marzo de 1962) por la que se creó la Junta Nacional para la Distribución de los Abastecimientos”, argumenta el estudio.

En lenguaje llano: en marzo de 1962 se imprimió por primera vez una libreta de abastecimiento.

Hacia los 80, un amplio mercado libre a precios módicos favoreció una soltura en la economía doméstica del cubano. La abundancia de opciones, incluso, permitió a muchos prescindir de varios productos normados. Ya en esa década se pensó eliminar la libreta gradualmente, pero la crisis de los 90’ paró en seco estos planes.

“A partir de los años 93, 94, hubo necesidad de darle a la libreta una mayor importancia. Empezaron las fábricas a paralizarse, el dinero comenzó a aumentar y entonces creció mucho la especulación. Para enfrentar esta situación, el Estado volvió a distribuir los principales bienes de consumo de forma normada”, relata Omar Everleny Pérez.

La distribución normada no ha sido un invento cubano. Incluso, la Grecia Antigua la aplicó, y en el siglo XX, Europa no escapó a su uso como antídoto a la escasez de bienes que provocaron las dos guerras mundiales. En momentos de insuficiencia, ha servido como medida eficaz para evitar el acaparamiento y la especulación, además de proteger a los grupos más vulnerables de la sociedad.

En nuestro caso, la libreta también significó un atenuante a las diferentes crisis que han golpeado al país. Y mientras en otras naciones sólo funcionó de forma temporal, en Cuba, su alargada permanencia ha entorpecido el desarrollo armónico de la economía.

La actual combinación de crisis económica mundial, huracanes, y la herencia del bloqueo norteamericano unido a una economía poco productiva, ha colocado a la libreta en una encrucijada: necesidad de eliminarse, frente a los millones de cubanos que dependen de ésta. Entonces, ¿cuál podría ser la solución?

Armando Nova propone: “El problema no radica en quitar la libreta, sino en lograr una mayor oferta. Y para ello es necesario liberar una serie de pasos, de liberar fuerzas productivas: dejar que todo posible productor pueda trabajar, que los productos fluyan sin tantas trabas. Hay muchas restricciones en los procesos de producción, distribución, acopio y venta de los productos. A medida que se eliminen estos obstáculos, ello estimulará a los productores y a la vez se logrará una mayor oferta. Una mayor oferta, provoca por ley un descenso en los precios”.

La distribución normada sólo representa la punta del iceberg de un complejo sistema de relaciones económicas. Según Nova, cualquier cambio sobre ésta conlleva una alteración en todas las variables a su alrededor. Una posible eliminación de la libreta, inevitablemente deberá acompañarla un aumento de la productividad, que equilibre el vacío dejado por la desaparición de la canasta básica. Y para ello, se necesita toda una reformulación del sistema económico cubano. 

“Para eliminar la libreta hay que modificar las otras variables asociadas a ésta, como la prestación de los servicios y la producción de alimentos. Además, crear otras formas de propiedad. ¿Por qué tiene que ser el Estado solo? ¿Por qué no se crean espacios a otras formas de propiedad (la cooperativa, el productor individual, la producción individual)?. Diversificar ese proceso, donde el Estado se ocupe de los problemas más pertinentes, sea el dueño de los medios productivos fundamentales, pero no sea el elemento mayoritario en los procesos de la gestión empresarial y productiva”, especifica Nova.

La palabra “cambio” se ha convertido en la más escuchada últimamente. Y aún cuando la velocidad, magnitud y efecto de las transformaciones no llega, ni satisface a todos, el Estado ha comenzado a dar los primeros pasos: descentralización financiera de las actividades más rentables al país, entrega de tierras ociosas a quien esté dispuesto a trabajarla, salarios según resultados en el sector productivo, aumentos de pagos a producciones alimenticias. La eliminación de subsidios representa otra de las tantas reparaciones necesarias a la maquinaria económica del país.

“Realmente, no es que se quiera eliminar la libreta. ¿Pero cómo mantienes ahora esos elevados gastos en divisa? Y aun cuando las finanzas nacionales no estuviesen tan cargadas, sigue siendo injusta la distribución normada, porque está beneficiando a toda la sociedad por igual, cuando ya la sociedad no es igual”, concluye Omar Everleny Pérez.

No se trata de una guerra contra los subsidios. Existen ayudas necesarias, como las destinadas a la estimulación de producciones y las que funcionan de tabla salvadora a las personas de menor ingreso. Eliminar la libreta conllevaría un apoyo a los casos particulares que realmente lo requieran. Armando Nova propone mecanismos más dinámicos de distribución.

“Prestar la ayuda no por la vía de los productos. Hay muchos países que dan bonos, dinero, sellos, y con esa capacidad de compra otorgada por el Estado, las personas acuden a cualquier tienda y adquieren los productos como un consumidor más”.

A pesar de los pronósticos pesimistas, la libreta aún insiste en mantenerse como un miembro más de la familia cubana. Su funeral carece de fecha, e incluso, podría ser irrealizable. No obstante, la lógica indica eliminaciones graduales de subsidios insostenibles. ¿Y cuándo le tocará a la libreta? Las circunstancias anunciarán  el momento.

 

AULAS LLENAS

AULAS LLENAS

La magia del aula nuevamente comienza. Casi un centenar de estudiantes se inicia en los misterios del Periodismo en este curso académico 2010-2011 de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. Para todos ellos, la bienvenida y un abrazo que se extiende en el hacer diario por formarlos no lo mejor posible, sino como lo mejor.

ESTO SÍ ES UNA ELEGÍA

ESTO SÍ ES UNA ELEGÍA

CARLOS MANUEL ÁLVAREZ RODRÍGUEZ,
estudiante de segundo año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

¿Detrás de la barba blanca y negra, de la sonrisa y las frases polémicas, de los aretes de la oreja izquierda, del genio futbolístico que viene de abajo, puede vislumbrarse el rostro invariable y dantesco de la derrota? 

Las noticias nos dicen que Diego Armando Maradona no sale de su casa en Ezeiza; parece que no vive, no respira, no da señales ni se muestra. Un jugador del seleccionado albiceleste declaró que el Pelusa sufrió la derrota de Argentina ante Alemania, en los cuartos de final del Mundial de fútbol de Sudáfrica, como si hubiera perdido un familiar.

Antes del último día se marcharon los sudamericanos del evento, y con ellos su técnico, el ídolo, el espectáculo, el hombre que de taco devuelve la pelota al terreno de juego, que besa en la mejilla a todos y cada uno de sus jugadores, y que defiende el talento del arte y no la fuerza del músculo; el fútbol y no sus dueños.

Las críticas de mediocres resentidos y conservadores esquizoides han caído sobre la figura del Diego, sobre su pasajero fracaso. Pero uno se pregunta si los asteroides grises y efímeros que son sus detractores pueden emitir luz en el cielo del Diez.

Nadie debe asombrarse de la acogida que el pueblo argentino prodigó al seleccionado nacional en el aeropuerto de Buenos Aires, tras el descalabro en tierras africanas. Maradona ya encarnó desde hace un buen tiempo la mística y el acervo del carácter gaucho. Maradona va de la prosa de Borges a las canciones de Fito, de las milongas al tango, de los barrios porteños a la Patagonia y, por tanto, es imposible que defraude.

Maradona es la esperanza irreverente; se apropia de un destino y lo desborda. Y en esta urgencia de la última noticia y del último suceso, faltaríamos a la historia si creyésemos que el pibe pobre de Villa Fiorito no saldrá una vez más de la soledad y del letargo voluntario.

Esta derrota es bien pequeña, esta derrota es nada, un mísero estornudo, si miramos las muchas zancadillas, los empujones de manos poderosas que ha sufrido el ex jugador argentino a lo largo de su carrera -el único mago que agarró un club pequeño y lo hizo grande,  que se fue al Napoli, al sur de Italia, y repartió a los pobres un pedazo de la gloria, un trozo del pastel que habitualmente el opulento norte se digiere solo.

Maradona es el fútbol, o al menos es el fútbol soñado. Lo trajo de algún lugar y sabemos que existe. Cayó en España 82, pero reapareció en México 86 y se vengó de los ingleses. Con su picaresca y su maestría, con gambetas y mano de demiurgo, alivió en cierto modo, a decir de él mismo, el dolor por los argentinos muertos en la guerra de las Malvinas. En Italia 90 lo daban por perdido, y con lesiones y críticas a cuestas llegó hasta la disputa del título.

En Estados Unidos 94 clavó en el ángulo un balón y le firmó a los griegos un golazo. Corrió hacia el corner. Lo gritó a la cámara con furia, con cierto pesar en la mirada, vaticinando quizás lo que vendría, la dudosa expulsión de la cita del orbe por un supuesto y oscuro dopaje con efedrina. Alguien vendió al diablo el alma de los argentinos. Mercedes Sosa le cantó. Argentina entera se volcó a las calles. Y el capitán celeste declaró que le cortaron las piernas. Cierto; lo truncaron, aunque se publiquen otras versiones, lo apartaron por su irreverencia contra la élite, y por su alérgica postura ante el silencio.

El ídolo de Boca fue posiblemente el deportista más popular del siglo XX. Lo trascendió todo. No es de Argentina, ni de Latinoamérica, ni del Tercer Mundo, ni de ningún lugar. Maradona siempre regresa, su esencia popular es, como todo lo legítimo, incapturable. Su reciente derrota ante Alemania la sintió, según declaró a la prensa, como un puñetazo en el mentón propinado por Mohamed Alí.

Ahora el legendario Diez se duele porque sabe que le ganaron bien. El mundial de Sudáfrica pasará, y con él la contundencia de los cuatro goles teutones. Pero el Diego va a volver, porque es una especie de aleph futbolístico, está en todas partes, contiene en su estilo cada demostración de maestría, y resurge de cualquier sótano ordinario.

Maradona seguirá diciéndole al buen fútbol (de estética y pulmón, alma y elegancia) las palabras que repetía con insistencia en el túnel del Green Point, antes del partido contra los alemanes el pasado 3 de julio: “Nosotros hablamos en la cancha muchachos, nosotros hablamos en la cancha.”

El que le cante un réquiem al astro argentino está sentenciado. Si tenemos que decirle algo, para no faltar a lo que dicta el tiempo, que sean las últimas líneas de aquel nostálgico blues que el músico español Joaquín Sabina una vez le compuso: “Bendito Maradona. En vos confío.”

 

ALHAMBRA, LA BELLA ANDALUZA

ALHAMBRA, LA BELLA ANDALUZA

JUSTO PLANAS CABREJA,
Periodista del semanario Trabajadores,
Cortesía para Isla al Sur.

Granada cuenta por sí sola con historias milenarias. Pero es la Alhambra, la ciudad palatina andalusí, su habitante más distinguida. La Alhambra guarda entre sus muros el orgullo de toda España, y su belleza denuncia que nació solo para ser fortaleza de reyes.

“Oal΄at al-hamra”, La Fortaleza Roja o sencillamente La Alambra, le debe su nombre al fuego de las antorchas que se veían a lo lejos durante su construcción. Se trabajó de día y de noche para levantarla. Y la oscuridad permitía que se tiñera de rojo, auguro tal vez de su destino.

“Solo Dios es vencedor” tiene tatuada la ciudad en muchas de sus paredes. Pero el eco de aquella frase que pronunciara Mohamed-Ben-Nazar al entrar vencedor a Granada en 1238, aquel eco se hizo sentir en cada rincón de La Alhambra. Ese mismo año el moro mandó a construir el primer núcleo del palacio. Su hijo Mohamed II fortificó.

Pero no fue hasta mediados del siglo XIV que La Alhambra adquirió su donaire de señora bella y respetable. Yusuf I y Mohamed V la impregnaron del estilo granadino, culminación del arte andalusí.

En 1492 los Reyes Católicos conquistaron Granada. Hernando Pulgar, un cronista de la época describiría la ceremonia de recibimiento. Fernando el Católico dio las llaves de la ciudad al Conde de Tendilla y al Comendador Mayor de León, Gutiérrez de Cárdenas. Los señores entraron a La Alhambra y encima de la Torre de Comares alzaron la cruz y la bandera. Así pasó a palacio real de los reyes castellanos.

El dos de noviembre de 1984 la UNESCO declaró a La Alhambra Patrimonio Cultural de la Humanidad, en reconocimiento a la historia y perfección estética de la bella andaluza.

DESCUBREN RECORRIDO DE GÓMEZ HASTA LA TUMBA DE SU HIJO

DESCUBREN RECORRIDO DE GÓMEZ HASTA LA TUMBA DE SU HIJO

A 105 años de la muerte del Generalísimo, los vecinos de Santiago de las Vegas le rinden homenaje.

Texto y fotos:
SAIMI REYES CARMONA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El que a buena Ceiba se arrima, buena historia lo cobija, así expresa la profesora Sara Valiente, quien descubrió recientemente dos de estos árboles que marcan la ruta seguida por Máximo Gómez y Bernarda Toro para visitar los restos de su hijo en el Cacahual, municipio Boyeros.

Sara afirma que el Generalísimo menciona en su Diario de Campaña que era en estas ceibas donde se detenían él y su esposa Manana para descansar, pero no se determinó hasta ahora el trayecto que seguían por no ser el camino más común para llegar a Santiago de las Vegas.

“El  territorio que abarca los posibles recorridos del Generalísimo cuenta con pocas ceibas, además de ser raro encontrar dos de estos árboles unidos de la manera que se explica en los documentos, lo  que  muestra  la  veracidad y precisión del  hallazgo”,  agrega la profesora, hoy jubilada del sector educacional.

En su diario, Gómez describe estos viajes habituales de los domingos hasta la tumba de Panchito Gómez Toro –muerto junto a Antonio Maceo-, costumbre que mantuvo de 1898 hasta 1902, tiempo en que vivió en Calabazar.

Las plantas se encuentran en la finca “La Rosa”, que es el punto medio de un recorrido desde Calabazar al Mausoleo del Cacahual, en línea recta y sin usar el Camino Real, lo que solo era posible en esa época, pues el área aledaña actualmente está urbanizada.

La idea de la profesora Sara de investigar la vida del héroe dominicano surgió luego de visitar junto a sus compañeros de la Universidad del Adulto Mayor la finca San Pedro, donde apreció importantes documentos de la familia Gómez.

Lázaro Torres, delegado de la circunscripción, asegura que los vecinos están felices con el descubrimiento y pretenden realizar varias actividades en la zona y sumar a distintos organismos para promover la conservación de este lugar histórico.

Una comisión de personalidades locales, presidida por la Historiadora del municipio Boyeros, Nuris Campos, programó en el período vacacional diversos recorridos a este sitio, para homenajear con esta novedad histórica al Generalísimo, a 105 años de su fallecimiento.

Pie de foto: Las dos ceibas indican el camino que seguían Máximo Gómez y Manana hasta la tumba de su hijo.                                  

FICHA TÉCNICA:

Tipo de título: Informativo.
Tipo de lead: Sentencioso.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Datos Adicionales.
Tipo de Fuentes: No documentales, primarias, directas.
Primer Valor Noticia: Novedad.
Otros Valores Noticia: Actualidad, oportunidad. Repercusión.
Tipo de Noticia: Ligera, directa.