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Isla al Sur

NO FUE EL TRENCITO DE BATISTA

NO FUE EL TRENCITO DE BATISTA

La historia del origen legítimo de una de las atracciones principales del Zoológico de 26 es descubierta luego de casi medio siglo en el olvido.

ISRAEL LEIVA VILLEGAS,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

El descubrimiento de documentos que validan la compra del trencito que recorría el Zoológico de La Habana “La Edad de Oro”, conocido también como Zoológico de 26, esclarece la procedencia del artefacto, el cuál se creía perteneciente al dictador Fulgencio Batista Zaldívar antes del triunfo revolucionario.

Luego de más de cuarenta años de labor investigativa, el licenciado en Biología e historiador de la institución habanera, Raúl Campos Talavera, descubrió la verdad de manera insólita.

“Abandonados junto a viejas facturas en el Departamento de Economía, se encontraban los papeles que confirman la adquisición del trencito en 1959 por parte del Zoológico de La Habana. Todos los documentos contaban con la firma del doctor Abelardo Moreno Bonilla, fundador del centro y su director en ese momento”, expresó Campos.

Además de las actas de propiedad, Talavera halló varias fotos que muestran los primeros viajes de la máquina, así como recortes de periódicos con artículos sobre el impacto que causó sobre los primeros pasajeros.

La procedencia del pequeño ferrocarril estuvo rodeada por el misterio, pues se decía que Fulgencio Batista lo utilizaba para cazar en los terrenos de la finca Kuquine, propiedad que el tirano tenía en el reparto Guatao, del capitalino municipio La Lisa, y había sido llevado al zoológico en el año 1961 por el capitán Antonio Núñez Jiménez.

Sin embargo, el periodista Ciro Bianchi Ross, en su trabajo “Una tarde en Kuquine”, publicado por el diario Juventud Rebelde el 11 de octubre de 2014, no menciona la existencia del objeto entre las posesiones que se encontraban en la finca cuando Batista la habitaba junto a su esposa Martha Fernández Miranda.

“Durante mucho tiempo la gente se montaba motivada por el mito  y escuchar el aullido de los lobos cada vez que los vagones pasaban por su área de exposición”, dijo Ramón Ludioso Amador del Pino, maquinista del pequeño ferrocarril.

El trencito está constituido por una locomotora de tamaño reducido, hecha en Estados Unidos, que representa una máquina diésel, muy popular en los años 50 del pasado siglo, y cuatro vagones. Sobre una vía de hierro con quince pulgadas de ancho, recorre la distancia que separa las dos estaciones ubicadas en este centro recreativo: la Sierra Maestra y Ciudad Libertad.

En estos momentos, el medio de transporte se encuentra en reparación, durante la cual será remotorizado a un costo de 13 000 pesos en moneda nacional, y así podrá continuar siendo una de las principales atracciones del más entrañable Zoológico capitalino.

Pie de fotos: 1 y 2-El tren en pleno funcionamiento; 3-Desde su apertura fue un éxito entre los visitantes del recinto.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.

Tipo de lead: Sumario de Qué.

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.

Tipos de fuentes: Directas y documentales

Primer valor noticia: Curiosidad.

Otros dos valores-noticia: Actualidad. Interés colectivo.

SOÑAR EN AZUL

SOÑAR EN AZUL

LIZ CONDE SÁNCHEZ,

estudiantes de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de la Habana.

Desde que contaba con apenas diez años de edad, por el 2008, me aficioné a la pasión de todos los cubanos: el beisbol. Nacida y criada en La Habana, mi equipo favorito desde el momento en que comencé a seguir el campeonato es Industriales.

Cuando el pasado 31 de marzo (2016) se cumplieron seis años de la victoria número doce y última del conjunto insignia de la pelota cubana, muchos recuerdos gratos volvieron a mi memoria y, seguramente, a la de todos los aficionados que vivieron ese instante que, aunque se repita otra docena de ocasiones, nunca se borrará, porque cada título de Los Leones siempre será disfrutado como el primero.

Al mismo tiempo, sentí nostalgia al rememorar aquella noche de marzo de 2010. Será porque Industriales no ha vuelto a conquistar la cima de nuestro deporte nacional. Aun así, no olvidaré la emoción del primer y único triunfo que presencié de mi equipo.

Industriales y Villa Clara, dos de los cuatro grandes del pasatiempo cubano, llegaron a la final de la edición 49 de la Serie Nacional de Beisbol. Se enfrentaban en el último partido de siete posibles. Ya no existía cabida para otra oportunidad. Era el ahora o nunca para ambos conjuntos que se habían batido como guerreros en el terreno durante todo el play off final.

Un juego, de principio a fin, “no apto para cardiacos”, como dicen los comentaristas. Ni Los Leones del Occidente, ni Los Azucareros del Centro, habían dejado de batallar un instante en todo el choque. Eran casi las dos de la madrugada y el marcador estaba ocho carreras por siete a favor de los azules.

Los reyes de la selva se encontraban a un paso de escribir otra página dorada en el libro de su ilustre historia. Décimo inning en el villaclareño estadio “Augusto César Sandino”. El bateador local, Yeniet Pérez, madero en mano, se preparaba para un gran batazo; sabía que era la última esperanza de los suyos. Por Industriales, el lanzador Joan Socarrás se empinaba en la lomita; estaba en sus manos de 19 años la gloria de todo un equipo.

Lanzamiento de Socarrás y se poncha Yeniet Pérez. Industriales campeón por decimosegunda vez. El bando vencedor desborda sus emociones en el recinto ajeno. En la capital, no hay una sola esquina donde no suene una corneta. La multitud de seguidores celebra el título por todas las calles. La noche se tiñe azul.

A pesar de que tenía que incorporarme al amanecer a la enseñanza secundaria que cursaba, estuve despierta hasta que terminó la ceremonia de premiación y observé desde mi casa el júbilo de un pueblo que estuvo festejando hasta el amanecer y mucho después. Una alegría que removió a los fanáticos y hasta aquellos que no entendían nada de pelota. Aunque era una adolescente, no solo conocía lo básico de un partido de beisbol, sino que ya sentía el deporte “en la sangre” y ver ganar a mi equipo era el sueño que en solo dos años de aficionada se había cumplido.

Parece que fue ayer, pero han transcurrido seis temporadas desde que Industriales llevó a la vitrina su último trofeo. No se ha repetido otra noche azul como aquella, pero digan lo que quieran los adversarios, los fanáticos no perdemos las esperanzas de volver a soñar en azul por decimotercera ocasión.

Tipo de crónica: Retrospectiva

INDIOS EN EL ALMENDARES

INDIOS EN EL ALMENDARES

El primer descubrimiento arqueológico de un asentamiento aborigen en los márgenes del río Almendares prueba antigua presencia nativa en el área.

LÁZARO JUAN MONTANO CASTELLANO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

El residuario aborigen encontrado en el kilómetro 3.5 de la carretera de Rancho Boyeros, en la capital, constituye el primer hallazgo que prueba la existencia de una permanencia indígena en esta zona. Dicho suceso aconteció de manera imprevista mientras se efectuaban excavaciones industriales frente al río Almendares, también conocido por “Casiguaguas”, nombre otorgado por los aborígenes.

Según el trabajo “Historia del Cerro”, de Carlos Bartolomé Barguez, historiador del municipio Cerro, las piezas fueron recolectadas en 1968 por los especialistas Milton Pino y Ramón Dacal, del Departamento de Arqueología; después de eso, el sitio permaneció abandonado durante más de veinte años.

El Doctor en Ciencias Ovidio Ortega Pereira, al frente de un grupo de especialistas reanudó el trabajo en enero de 1992,  concluyendo con los descubrimientos que ellos mismos denominaron “Casiguaguas I”, en alusión al río y por ser el primer hallazgo primitivo en el área.

Resulta imposible ofrecer un veredicto exacto del tiempo de existencia de cada una de las piezas encontradas, sin embargo, Ortega Pereira estima en el libro Las comunidades mesolíticas de Cuba. Estudio de un sitio arqueológico aborigen en el Cerro: “… cualquier estratificación aparente de las evidencias arqueológicas, no ofrece información cronológica. (...) No obstante, podemos calcular, a priori, que el sitio estaba habitado hacia el año 500 A.N.E”.

Cuenta Humberto Tellería Valdés, también historiador del Cerro, que las pruebas arqueológicas se encontraron entre los 1,30 y 1,90 metros de profundidad. Se empleó durante la excavación la técnica de estratigrafía artificial por capas de 0,20 metros y posteriormente una trinchera de 2x2 metros, usando el sistema de coordenadas cartesianas y mediante la estratificación natural del sitio.

Estos indios pertenecieron a los llamados arauacos o arawacos, como también se les conoce. Llegaron a costas cubanas hace 4 500 años aproximadamente, según cuenta Bartolomé Barguez: “De emigraciones procedentes de la Isla de la Juventud, Guanahacabibes y Ciénaga de Zapata, se pobló el Almendares. La comunidad indígena asentada allí se considera pre-agroalfarera, de economía apropiadora y tradición mesolítica (uso de la piedra)”, abunda.

Los restos de gasterópodos (caracoles y babosas marinas), y crustáceos, sugieren el uso de embarcaciones para la pesca. El residuario encontrado, explica Tellería Valdés, se corresponde a la cultura Siboney, nombrada igualmente “Cultura de Caracol”, por sus trabajos con las conchas de los moluscos, lo cual hace suponer, poseían canoas u otro tipo de barcas para la obtención de estos materiales.

Entre las piezas extraídas destacan vasijas, platos percutores, tajadores, laminillas, muescas, núcleos microlíticos y una gubia biselada (objeto para realizar cortes) que fue donada al museo municipal, la cual puede ser vista entre sus colecciones actuales, junto a otros elementos de relevancia.

Pie de foto: La zona de asentamiento y los restos encontrados en los alrededores del río, sugieren que los indios empleaban con frecuencia algún tipo de embarcaciones (Foto tomada del libro Historia del Cerro, de Carlos Bartolomé Barguez).

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.

Tipo de lead: Sumario de Qué.

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.

Tipo de fuentes: Directa y documental.

Primer valor-noticia: Singularidad.

Otros dos valores-noticia: Interés colectivo. Proximidad o cercanía.

 

UNA PEQUEÑA EN PELIGRO

UNA PEQUEÑA EN PELIGRO

Ante la amenaza que enfrenta la jutía enana, animal endémico de Cuba, la Mayor de las Antillas desarrolla un plan de acciones para evitar su desaparición.

YASMANI PÉREZ FORTEZA,

estudiante de primer año de Periodismo,  

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.  

Para salvar de la total extinción a la jutía enana, segundo mamífero más pequeño del mundo después del murciélago mariposa de apenas tres centímetros, conservadores cubanos realizan un plan de acciones desde hace dos meses en zonas de mayor vulnerabilidad.

Según el libro Rostros en Peligro, de Julio Larramendi y Nicasio Viña, aunque han encontrado fósiles hasta en Isla de la Juventud, el área de población de la jutía enana es exclusiva de la zona más intrincada de la Ciénaga de Zapata, y su propagación presenta severas limitaciones al tener poca adaptabilidad a las condiciones medioambientales de otros entornos. 

Mario Herrera Puentes, especialista en Conservación de Flora y la Fauna, afirma que la especie vive en una reserva ecológica de gran importancia para la biodiversidad cubana y, al mismo tiempo, está en la lista de Áreas Protegidas de la nación.

Entre las causas que amenazan la preservación del animal están los eventos naturales como huracanes y el cambio climático, la introducción de especies invasoras que compiten en la búsqueda de alimentos y la caza furtiva realizada por el hombre.

El biólogo Luis Ángel Aguilar, también de esa institución, asegura que la Mesocapromys nanus, nombre científico de la jutía enana, parece una rata grande de cola muy larga y pelaje con tonos cremas y pardos, que no sobrepasa los 36 centímetros de tamaño promedio.

“Si tenemos en cuenta los valores de talla corporal y las longitudes craneales de los pocos ejemplares encontrados, puede estimarse un peso para la jutía cubana, de más oscuro pelaje, entre 400 y 450 gramos”, añade.

La jutía enana, el Almiquí y el murciélago Oreja de Embudo grande constituyen algunos de los mamíferos cubanos categorizados como de alto grado de amenaza, según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y los Recursos Naturales.

Ejemplares de la jutía enana forman parte de las muestras expositivas de importantes museos como el Británico, el de Berlín, el Nacional de Historia Natural (Smithsonian Institution) de Washington y el de Zoología Comparada perteneciente a la Universidad de Harvard, estos dos últimos en los Estados Unidos.

“Dentro de las acciones implementadas para protegerlas destacan la puesta en práctica de estudios de densidad y composición familiar, además de inventariar las posibles madrigueras que podrían funcionar de refugios”, agrega Herrera.

El especialista amplía que la preservación de esta jutía constituye una de las prioridades del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente ya que, aparte de sus características excepcionales, es una incógnita el número de ejemplares existentes.

Otra de las medidas aplicadas es la realización de una serie filatélica de seis sellos sobre las diferentes especies de jutías cubanas y su estado de conservación por parte de la empresa Correos de Cuba, con la finalidad de divulgar sus valores naturales e incentivar su conservación.

Pie de fotos: 1-Los islotes cubiertos de la hierba de cortadera constituyen el hábitat preferido por la jutía enana; 2-El diseñador gráfico Roberto Roiz fue el encargado de ilustrar la serie filatélica.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.

Tipo de lead: Sumario de Para qué

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.

Tipo de fuentes: Directas: Mario Herrera Puentes, especialista en Conservación de Flora y la Fauna; Luis Ángel Aguilar, biólogo. Documentales: Libro Rostros en Peligro, de Julio Larramendi y Nicasio Viña; Lista Roja de Especies Amenazadas UICN (www.iucnredlist.org).

Primer valor-noticia: Singularidad

Otros dos valores-noticia: Interés colectivo. Proximidad.

ENCADENADA A LA HISTORIA

ENCADENADA A LA HISTORIA

En estado de colapso parcial, será reconstruida la única vivienda del país con derecho a refugiar fugitivos durante la dominación española.

Texto y foto:

ANDY JOSÉ RIVERA GÓMEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

La Casa de las Cadenas, única vivienda del país autorizada por la Corona española para refugiar fugitivos de la justicia durante la etapa colonial, se encuentra en estado de colapso parcial a casi 290 años de declarada para esos menesteres (2016).

“Fue el Rey Felipe V de España quien autorizó a conceder asilo a los prófugos de la ley, pero se desconoce la fecha exacta de construcción de la vivienda. Sabemos que data del siglo XVIII, y que fue el 14 de julio de 1729 cuando ganó ese privilegio”, afirmó Luis Reyes Consuegra, miembro de la Asociación de Historiadores de Cuba, en la filial de Guanabacoa.

En todo el territorio ocupado por España solo existían tres viviendas con este derecho: en Cádiz, Ciudad México y Guanabacoa. En la nuestra, se debió a que en 1724, el entonces propietario Don Esteban Pérez de Rivero, resguardó el Santísimo Sacramento, consistente en imágenes y ornamentos sagrados, al derrumbarse parte del techo de la parroquia durante un huracán.

“Como recompensa por su acción, el Rey Felipe V de España permitió que la vivienda de Pérez de Rivero sirviera de refugio para los fugitivos de la Ley. Para ello ordenó rodear la casa con cadenas que marcaban los límites del derecho de asilo”, comentó el historiador Reyes Consuegra.

La casona presenta afectaciones en su estructura y gran parte del inmueble está a punto de desplomarse como ha sucedido en parte de la cubierta. Debido a esto, las calles aledañas a la vivienda están cerradas.

Antón R. Carbonell Avtodiychuk, estudiante de la Facultad de Arquitectura, del Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría, en su trabajo de diploma titulado Propuesta a nivel de ideas conceptuales para la refuncionalización de La Casa de las Cadenas como hostal, del curso 2014-2015, planteó: “Debido al elevado número de manifestaciones patológicas del inmueble, así como el agravamiento de las mismas se puede afirmar que el estado técnico constructivo del edificio es crítico”.

Alexis Acosta Silva, vicepresidente a cargo de las construcciones del Consejo de la Administración Municipal, dijo: “Existen los recursos para la restauración del histórico inmueble. Disponemos de 400 000 pesos que se utilizarán en la intervención de dicha propiedad y la construcción del Hostal Encanto”. 

El funcionario manifestó que al reconstruirse el inmueble como hostal turístico, el público podrá conocer acerca de la historia y cultura del municipio.

No obstante estos buenos propósitos, lo cierto es que la fecha de comienzo no termina de ser fijada. “Mucho ruido y pocas nueces. Llevamos años esperando la reparación del lugar y no han movido un solo ladrillo”, argumentó la lugareña Karina Rodríguez Martínez, estudiante de Periodismo de la Universidad de La Habana.

Pie de foto 1: Boceto de la Casa de las Cadenas, con autor y fecha desconocidos (Foto tomada del trabajo de diploma de Antón R. Carbonell Avtodiychuk, estudiante de Arquitectura); 2-La Casa de las Cadenas con más de 290 años de su construcción nunca ha sido reparada.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.

Tipo de lead: Sumario de Qué.

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato adicional.

Tipo de fuentes: Tres fuentes directas, una fuente documental.

Primer valor-noticia: Curiosidad.

Otros dos valores-noticia: Proximidad. Interés colectivo.

LA VERDADERA HISTORIA DE LEOCADIA

LA VERDADERA HISTORIA DE LEOCADIA

Sale a la luz 55 años después de su muerte, tras la investigación “Leocadia Pérez Herrera y el hermano José”, realizada por Dulce Suárez Sotomayor, presidenta de la Asociación de Historiadores de Arroyo Naranjo.

Texto y foto:

ANDRÉS LUIS HERRERO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Espiritista, no santera, concluyó la investigación “Leocadia Pérez Herrera y el hermano José”, realizada por Dulce Suárez Sotomayor, presidenta de la Asociación de Historiadores de Arroyo Naranjo, a 55 años de la muerte del famoso personaje de la barriada habanera de Víbora Park.

La investigación refiere que, al contrario de lo que cuenta la tradición oral, los ritos o ceremonias afrocubanos no eran empleados en sus consultas. Con solo agua, flores y perfumes lograba conectarse con el espíritu centenario del esclavo Hermano José, venerado por creyentes de disímiles religiones de origen africano y haitiano, quienes en muchos casos lo conocen como Tá José.

Suárez Sotomayor afirma que Leocadia nació el 9 de diciembre de 1893 en Güines, actual provincia de Mayabeque, aunque desarrolló la parte más importante de su quehacer en el municipio capitalino de Arroyo Naranjo, por los años 50 del pasado siglo.

Según la investigadora, Leocadia acogió en su casa a destacadas personalidades como Ignacio Jacinto Villa Fernández (Bola de Nieve), y figuras del gobierno como el senador Heriberto Madrigal.

Fulgencio Batista solicitó sus servicios, pero ella rechazó las condiciones que le impuso; sin embargo, a su mujer, Marta Fernández, sí la consultó en ocasiones. También fue muy venerada por personas de escasos recursos a quienes ayudaba sin recibir retribuciones.

El mencionado estudio, recibió el premio Juan Marinello, otorgado por la entidad del mismo nombre, en el último simposio de la ciudad. La investigación está basada en testimonios y documentos del siglo pasado. Sus páginas recogen la verdadera historia de la médium, tergiversada a lo largo de los años por fanáticos religiosos.

Muchos son los mitos que rodean a Leocadia, la imaginación y la confianza en sus vaticinios moldearon las creencias en torno a su vida. Para Jaciel Esculle Suárez, bisnieto, el más impresionante es el del retrato Hermano José. “Se dice que el espíritu esclavo se le ‘apareció’ a un pintor ciego y este guiado por el ente captó cada trazo de su rostro.

“La obra se expuso durante las honras fúnebres el 3 de junio de 1963 y luego fue enterrado junto a Leocadia. Los presentes afirmaron que la pintura se fue borrando y al momento de introducirla en el ataúd el rostro del esclavo estaba completamente desdibujado”, agregó.

Actualmente, la tumba de la médium en la Necrópolis de Cristóbal Colón, es la segunda más visitada. Fanáticos y devotos le ofrecen cada 19 de marzo, día de San José, un toque de violín y otros rituales, explicó la autora de la investigación.

Pie de fotos: 1-Personas se reúnen en torno al sepulcro de Leocadia para a través de ella rezarle al Hermano José; 2- El retrato mejor conservado de Leocadia Pérez Herrera.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.

Tipo de lead: Sumario de Qué.

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.

Tipo de fuentes: Documental: Leocadia Pérez Herrera y el Hermano José). Directas: Dulce Suárez Sotomayor y Jaciel Esculle Suárez.

Primer valor-noticia: Prominencia de los protagonistas.

Otros dos valores-noticia: Singularidad. Proximidad.

EXTREMOS DE LA EXISTENCIA

EXTREMOS DE LA EXISTENCIA

Irma Hernández Igarza nació en el seno de una numerosa familia campesina de la Sierra Maestra trece años antes del triunfo de la Revolución. Su dedicación y sacrificio personal le permitieron superarse como nunca imaginó en la infancia.

Texto y foto:       

AMANDA DE URRUTIA SÁNCHEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Poco tiempo necesitó Irma Hernández Igarza para percatarse de la dura realidad que le dio la bienvenida. En su pequeña casa con techo de guano y piso de tierra, ubicada en las afueras de Cruce de los Baños, poblado perteneciente al hoy municipio Tercer Frente Mario Muñoz, de Santiago de Cuba, todo era pobreza. “Nacer en el año 1946 en el seno de una familia campesina, pobladora de la Sierra Maestra, no suponía un futuro muy prometedor”, dice.

Irma, sus siete hermanas y dos hermanos, aprendieron a leer y escribir recibiendo clases de una anciana del pueblo, a quien pagaban sus padres tres pesos al mes por cada uno. Para asistir a las lecciones, los niños se trasladaban por varios kilómetros de hermosos paisajes verdes, único consuelo para sus exhaustos pies. En el retorno, la debilidad y el hambre les mantenía la mirada fija al frente, esperando vislumbrar la silueta del hogar, pues las imponentes montañas seguían ahí, pero la belleza no da de comer.

Nada le revelaron esas primeras experiencias lo que le depararía el futuro. En la actualidad, es Licenciada en Ciencias Sociales y ejerce como secretaria docente de la escuela de enseñanza técnico profesional Antonio Maceo en el municipio Playa, de la capital. Sus resultados como estudiante y profesora hablan por sí solos.

Cuando la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), en 1961, convocó a las muchachas del campo a ir a estudiar a La Habana, Irma y cuatro de sus hermanas no dudaron en incluirse en el plan de becas. Después de su llegada, las ubicaron en un curso de corte y costura, y al graduarse, Fidel Castro les obsequió una máquina de coser a cada una de las integrantes de la iniciativa.

Tan pronto terminó su preparación, a finales de 1962 regresaron a Oriente a impartir lo aprendido a otras lugareñas. Nada más culminado su trabajo allí, volvieron a La Habana con el objetivo de asistir a un curso de aceleración para el sexto grado. Irma venció la enseñanza primaria con dieciocho años de edad.

Se le refleja en el rostro la añoranza por los tiempos de estudiante. Recuerda la disciplina en la residencia: en una oportunidad, su madre viajó desde Santiago de Cuba a visitarla y para verla esperó tres horas a que la dejaran salir porque permisos como ese eran bien controlados.

Después de una charla con Blas Roca y Elena Gil, Irma y otras muchachas decidieron quedarse en la capital para suplir la necesidad de educadores, para ello le asignaron viviendas en la ciudad: “Para mí fue una lucha interna. Quería regresar con mi familia, a la cual extrañaba mucho, pero a la vez, el deber llamaba”.

Atravesó satisfactoriamente todos los niveles escolares, en 1976 se graduó como maestra de Español e Historia para la enseñanza primaria en la Universidad de La Habana. Simultáneo a los estudios se desempeñaba como  parte de la destacada brigada de profesoras Makarenko, llamada así porque trabajaban sobre la base de las estrategias pedagógicas del maestro ruso Antón Makarenko.

En su período de alumna, fue dirigente de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) durante nueve años y formó parte del Batallón de Vanguardia. Siendo trabajadora fungió como secretaria del Partido durante una década, etapa en la que fue elegida delegada al Cuarto Congreso de esa organización política.

Hoy, Irma mantiene el matrimonio de 40 años que le regaló a sus dos hijos, ya ha vivido 69 cumpleaños y no se decide a retirarse: “Mientras el cuerpo responda, seguiré trabajando, porque ni una eternidad alcanzaría para agradecer las oportunidades que he tenido”.

Pie de foto: Irma Hernández Igarza tiene 69 años de edad y continúa sus labores de educadora.

RASCACIO, EL PEZ MÁS VENENOSO DE CUBA

RASCACIO, EL PEZ MÁS VENENOSO DE CUBA

Esta especie, endémica de las aguas nacionales, puede ocasionar desde intoxicaciones graves hasta heridas mortales, al penetrar su veneno en los seres humanos.

Texto y foto:

GABRIELA SABINA BRAVO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de la Habana.

 

El Acuario Nacional de Cuba lleva a cabo un programa para el monitoreo del Rascacio, el pez más venenoso del orbe, oriundo de las costas de la Isla y pertenece a la familia Scorpaenidae, considerada del grupo con la toxina más potente del mundo marino.

Su control se realiza mediante la instalación de un chip submarino de dos pulgadas, colocado en una de sus aletas y que permite visualizarlos mediante un sistema GPS de vigilancia, en la computadoras.

Debido a su peligrosidad, el Departamento de Investigaciones Marinas localiza cada tres meses las especies que están próximas a reproducirse, y las vigilan para mantenerlos lejos de las zonas cercanas a las playas.

Su apariencia rocosa le hace parecer parte de los arrecifes coralinos donde vive, y con solo tocarlo inyecta el veneno localizado en sus aletas, el cual provoca heridas graves o mortales para la salud del ser humano.

“No son agresivos, pero al acercarnos a su hábitat, cree estar en peligro y ataca mediante la penetración en la piel de la sustancia dañina que provoca alteraciones en la presión sanguínea, delirios, diarreas, vómitos, parálisis, convulsiones y asfixias. Esto debajo del mar puede agudizarse, y en caso de no tener ayuda médica termina en un infarto”, explicó Hansel Caballero, director del Departamento de Ecología Marina del Acuario Nacional de Cuba, centro que estudia la especie.

El pez fue descubierto e investigado en 1960 y se convirtió en uno de los primeros en ser estudiados tras la fundación del Acuario. Hoy se encuentra en peligro de extinción por ser usado con fines comerciales debido a su calificación como exótico.

“En el periodo de su búsqueda ocasionó la muerte de dos buzos y la intoxicación de 13 investigadores, debido al manejo sin precauciones. El pinchazo equivale a la mordedura de una serpiente Mamba Negra”, añadió Beatriz Guitart, especialista del Departamento de Ciencia y Tecnología de la entidad.

En la actualidad, el Rascacio es exhibido en el Acuario Nacional de Cuba. Su periodo de climatización en la pecera fue corto debido a que se acomoda a los medios pequeños muy rápido, dado su poco movimiento en el agua.

“La única dificultad fue la manipulación y la alimentación, pues comen peces vivos cada cinco o seis horas, expresó Esperanza González, subdirectora del Departamento de Especies en Extinción y jefa del proyecto de Dietas para la alimentación de especies de interés acuarístico.

Según el libro La diversidad de peces, su biología, evolución y ecología, de Gene Helfman, la Scorpaenidae posee 207 especies marinas y de ellas el Scorpaenaopez Escorpeniforme es la más venenosa; dentro de ella se encuentra la Escórpora, Cabriela y el Rascacio, este último oriundo de las costas cubanas.

A pesar de sus limitaciones en la interacción con seres humanos, el Acuario, posee proyectos educativos y fórums científicos que incluyen el trato cercano con el pez, para que la población tenga conocimiento acerca tanto de los peligros, como del hábitat y la interesante forma de vida de esta especie.

Pie de foto: El Rascacio es un pez oriundo de Cuba, perteneciente a la familia más venenosa del mundo.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.

Tipo de lead: Sumario de Quién.

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato Adicional.

Tipo de fuentes: Directa y Documental.

Primer valor-noticia: Singularidad.

Otros dos valores-noticia: Interés colectivo. Repercusión.