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Isla al Sur

LA CONSAGRACIÓN DE UNA VIDA

LA CONSAGRACIÓN DE UNA VIDA

Reflexiones del sacerdote más joven de Cuba y Latinoamérica.

RAFAEL CONCEPCIÓN,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

Yo visito a Yosvani como a otro amigo cualquiera, con el deseo de pasar un buen rato, conversar de nuestros problemas, salir a compartir a una fiesta, y hasta discutir de vez en cuando en momentos de filosofía musical, si nos gusta el reggetón o no. Sin embargo, no deja de sorprenderme cuando lo veo cada mañana de domingo vestirse de blanco, apretar una cruz en su pecho y con su delgadez quijotesca, mentón prominente y expresión siempre sonriente, realizar la homilía.

Yosvani Carvajal Sureda es un sacerdote cubano graduado de la carrera de Filosofía en la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma en el año 2000, a la edad de 24 años, convirtiéndose por esto en el más joven de la historia de Cuba y Latinoamérica. Seguidamente trabajó durante dos años como secretario del Cardenal de La Habana, Jaime Ortega, después como eclesiástico de la Catedral, de la iglesia de Guanabacoa, y actualmente de la parroquia de Los Pinos, en el municipio Arroyo Naranjo.

Ante mis interrogantes por la vida de un joven cubano en el sacerdocio, sus logros y soledades, accede a darme una entrevista. La cita se desarrolla en su oficina, un pequeño espacio cautivador por la profusión de libros sobre Filosofía, Teología, Historia, y apartado, como en lugar especial, un libro de poesías de Dulce María Loynaz. Múltiples cuadros adornan las paredes, entre ellos algunas fotos con El Papa Juan Pablo II, y en una esquina, destacando por su gran tamaño al lado de las demás, una bandera cubana.

¿Cómo llegó a tu vida la vocación por el sacerdocio?

De niño mis padres me llevaban a la iglesia y al llegar a la etapa de la adolescencia empecé a sentir la vocación por el sacerdocio. Surgió de reflexiones profundas y un compromiso conmigo mismo de ayudar a las demás personas, de asumir una labor llena de amor, pero que pocos aceptan. Ser sacerdote implica sacrificio, dedicación completa, cursar estudios durante ocho años en un seminario y una vida de celibato consagrada a Dios. En Cuba desde el año 1999 solamente hay 311 presbíteros.

¿Has sentido dudas en tu ministerio?

Dudas siempre hay, sobre todo cuando uno trabaja directamente con la gente y no ve resultados, llamo resultados a ver a las personas crecer interiormente y madurar. Por eso a veces me embarga la tristeza y siento que no soy el protagonista de esta historia, pero en los momentos de oración pienso que esta es mi lucha, mi huerto de olivos, mi Getsemaní. He sentido dudas también en los momentos de soledad, porque el sacerdote es ante todo un hombre, un ser humano que habla de Dios al pueblo en nombre de él.

¿Qué piensas de la soledad?

Que es mala consejera, aunque hay algunos pensadores que diferencian soledad de "solitariedad", algo que me gusta mucho, porque creo que a veces necesitamos estar solos para pensar, para discernir el camino a seguir. La soledad es necesaria en pequeñas dosis, no la soledad eternamente vivida. Ahora, lo que nunca es aconsejable es la "solitariedad". Yo me he sentido solo pero nunca un hombre solitario, porque siempre estoy rodeado de personas que me ayudan a romper mi soledad, haciéndome querer y dejarme querer por los demás.

¿Qué logros has tenido en tu vida personal y profesional?

Más que logros, lo veo como parte de mi ministerio. Trabajar, descubrir cómo las comunidades crecen y se van preparando en la sed del conocimiento, tanto filosóficos, como religiosos, enseñando a la persona a encontrarse con Dios y la trascendencia de una vida. He tenido también algunas satisfacciones, como la de haber tenido la posibilidad de estudiar en México y luego en Italia, en una universidad que yo considero la más universal del mundo, La Universidad Pontificia Gregoriana de Roma, a la cual agradezco mi preparación filosófica, y haber sido recibido en audiencia por El Papa Juan Pablo II, quien me dio consejos de infinita sabiduría.

¿Cuál es tu idea de felicidad eterna?

No existe una felicidad total y abarcadora, existen momentos de felicidad, sobre todo cuando ves a las otras personas quererse. Hoy se habla de hacer el amor y no del amor hecho, pero cuando veo personas que se aman verdaderamente, parejas, matrimonios y amigos, pienso que esa es la felicidad terrena, trascendente, que empieza desde aquí, desde la tierra, cuando abrimos nuestro corazón al amor.

¿Qué piensas del amor?

El amor nos hace ser lo que somos ante los ojos de Dios, es lo que nos engrandece, y la persona vale tanto en cuanto ame y se deje amar. Yo siento el amor como entrega, sacrificio, disponibilidad y amistad. El amor nos hace abrir el corazón y no tener miedo de mostrar debilidad, lo que nos hace humanos, como el error, la equivocación y las experiencias.

¿Qué crees del sentimiento de culpa?

Que está bien por un tiempo, pero que en exceso es una enfermedad. La culpabilidad es necesaria para cambiar y remediar, o atenuar, el daño cometido a alguien. En el mundo de hoy, el lenguaje y mentalidad filosófica es la de borrar la capacidad de sentirnos arrepentidos y pedir perdón. Nadie habla de perdón, es como una palabra que se borró del diccionario. Si supieran que mientras mejor sabes pedir perdón más grande eres; los grandes hombres han sabido pedirlo, Juan Pablo II es uno de ellos, y tuvo la valentía de pedir perdón por los pecados y errores cometidos por la iglesia católica.

¿Cuál consideras que sea el mayor problema de la sociedad actual?

La superficialidad, la postmodernidad que se ha implantado en la cultura occidental. El mundo globalizado de hoy hace que las comunicaciones y las culturas se fusionen inculcando en las personas la superficialidad y el pensamiento débil, donde no hay capacidad de razonamiento sólido, de argumentos válidos. Es necesario luchar contra el consumismo en esa subcultura que se hace presente en el mundo actual. Estos problemas no significan que todo sea terrible y catastrófico, en el mundo de hoy existen muchísimas personas que viven coherentemente, en la transparencia con ellos mismos y con los demás. Vivimos en una época de esperanza y la esperanza es lo último que se pierde.

¿Tiene algún lema?

Mi lema sacerdotal es: "Cantaré eternamente la misericordia del señor", salmo 89.

Ficha técnica:

Objetivo central: Mostrar las ideas e intereses de un joven sacerdote cubano.

Tipo de entrevista por su contenido: De personalidad

Tipo de entrevista por su estructura: Clásica, de preguntas y respuestas

OBTIENE GRANMA CATEGORÍA DE PLENO EMPLEO

De provincia con un alto desempleo y problemas sociales, en pocos años el territorio ha emergido con una buena atención a los requerimientos de sus trabajadores y pueblo en general. De éxitos y proyecciones brinda sus opiniones Fernando Martínez Benítez.

FERNANDO MARTÍNEZ VERDECIA,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

La  provincia de Granma, en particular el municipio de Manzanillo, presentaba años atrás una alta tasa de desempleo. Hoy todo el circuito granmense marcha adelante con la categoría de Pleno Empleo. A propósito del tema, Fernando Martínez Benítez, máximo representante de la Dirección Provincial de Trabajo en el territorio, ofrece una panorámica de la situación actual.

En estos momentos, ¿cómo ustedes han logrado disminuir ese indicador y situar la provincia en pleno empleo?

El empleo es la mayor seguridad social que puede tener una persona en cualquier sistema del mundo. En Granma se comenzó a trabajar a través del programa de empleo que contenía un grupo de medidas o acciones a desarrollar por los organismos de la provincia para generar nuevas fuentes de trabajo. Su cumplimiento era controlado por el Gobierno y el Partido con una prioridad mensual.

¿Quiénes han sido los organismos con mayor participación en este programa?

Entre los organismos que han brindado las mayores ofertas de empleo sobresalen el Ministerio de la Agricultura (MINAGRI), Educación, el Ministerio del Azúcar (MINAZ), la Construcción y Salud Publica.

¿Cuáles fueron las medidas tomadas por estos organismos?

El estudio como modalidad de empleo, mediante el Curso de Superación Integral  para Jóvenes, inaugurado, precisamente, en la ciudad de Manzanillo por nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro. Comenzó en el año 2002 con una matricula de más de 12 mil jóvenes y hoy alcanza la cifra de más de 30 mil.

Se introduce, además, el fomento de la agricultura urbana y Programas de la Revolución como son los Trabajadores Sociales, Profesores Emergentes y de Educación Física. Se han instalados Salas de Televisión y Joven Club de Computación que contribuyen con este propósito. También se aprecia un crecimiento de los ocupados en la economía.

¿Quiénes son las personas mas beneficiadas con las fuentes de trabajo?

Los jóvenes licenciados del Servicio Militar Activo (SMA), jóvenes desvinculados del estudio y el trabajo, graduados de las diferentes enseñanzas (de nivel medio, obreros calificados, escuelas de oficios y universitarios), así como mujeres desocupadas en localidades con dificultades para el empleo.

¿Cuál es el principal problema que enfrenta el empleo en la provincia?  

La desvinculación del estudio y el trabajo de jóvenes. Puede afirmarse que tal situación es ajena a la falta de oportunidades para estudiar y trabajar. Por tales razones es una situación inadmisible y que exige batallar incansablemente.

¿Cómo ha sido la participación de los trabajadores sociales en el empleo?

Es importante recordar que el Programa de los Trabajadores Sociales surge por la situación del desempleo juvenil del país. Ellos contribuyen en las comunidades y barrios a orientar los jóvenes desvinculados del estudio y el trabajo, y conjuntamente con nosotros evalúan la solución del empleo, además de seguir y controlar al joven una vez vinculado laboralmente.

El sistema de Seguridad Social en Granma también ha manifestado avances, ¿pudiera señalar cuáles han sido los principales programas desarrollados por la entidad?

El sistema de Seguridad Social ya beneficia a más de 90 mil jubilados y pensionados protegiendo a más de 33 núcleos asistenciados y 54 mil beneficiarios, el 6,6% de la población granmense, ascendiendo el presupuesto para la protección a estas personas a 232.5 millones de pesos con un crecimiento de 31.4 millones.

Los centros de atención para la entrega de la chequera existen en los 152 consejos populares de la región, con 192 puntos, 12 más que el año anterior. El 70% de estos puntos están ubicados en  zonas rurales y a las personas con determinada discapacidad se les entrega en su casa. Así se pone de manifiesto el esfuerzo que realizan los especialistas de la actividad.

Se brinda, además, servicios de alimentación a personas de la tercera edad y discapacitados, fundamentalmente mediante la red de Mercaditos y otras unidades.

Se protegen a 570 madres con hijos discapacitados, de ellas 203 son trabajadoras que se encargan de cuidar a sus hijos, recibiendo su salario mensualmente. ¡Cosa inédita en el mundo!

¿Qué planes tiene la Dirección Provincial de Trabajo para 2007?

Mantener la categoría de pleno empleo, mejorar la atención a los ancianos, discapacitados y otros grupos vulnerables, disminuir los índices de accidentalidad del trabajo y volver a ubicar a nuestro organismo en el primer lugar de la emulación por la sede del 26 de Julio.

Ficha técnica:

Objetivo central: Abordar el tema del empleo y la asistencia social, uno de los grandes problemas que presentaba la provincia Granma en años anteriores.

Objetivos colaterales: Brindar datos sobre el desempeño de la Dirección Provincial de Trabajo de Granma en su lucha por alcanzar el Pleno Empleo. Dar  a conocer la vinculación de los Programas de la Revolución con el tema del  Empleo.

Tipo de entrevista por su contenido: informativa.

Tipo de entrevista por su estructura: clásica, de preguntas y respuestas.

EXPONEN RESULTADOS DE LA REVOLUCIÓN ENERGÉTICA EN MATANZAS

EXPONEN RESULTADOS DE LA REVOLUCIÓN ENERGÉTICA EN MATANZAS

ARIEL MONTENEGRO VALHUERDI,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

La eliminación de más del 70 por ciento de las zonas de bajo voltaje y casi 300 kilómetros de líneas reemplazadas, contribuye al desarrollo de la Revolución Energética en la provincia de Matanzas.

El ingeniero José Antonio Hernández Sánchez, director de la Empresa Eléctrica en el territorio, dijo a la AIN que como resultado del plan de rehabilitación que se ejecuta, las interrupciones eléctricas disminuirán aún más durante 2007.

Explicó que se habilitaron, además, 98 kilómetros de líneas adicionales para implementar enlaces de circuitos y la división de circuitos primarios, lo que ayuda a la erradicación de zonas de bajo voltaje.

Agregó que fueron suplantados nueve mil 216 postes de los casi 13 mil existentes en el territorio, la Empresa Eléctrica registró unos 8 539 nuevos clientes desde el 2006 hasta la fecha y tramita actualmente otras 1 200 solicitudes de servicios a viviendas.

La provincia de Matanzas cuenta hoy con unidades productoras por un total de 123 megawatts y se encuentra a un 96 por ciento de disponibilidad eléctrica.

En lo que va de año redujo las averías en las redes de distribución en un 26 por ciento, lo que contribuye a disponer de un voltaje acorde con la norma cubana en concordancia con el plan de rehabilitación energética, implementado en un 60 por ciento. (AIN)

 

JUAN EMILIO FRÍGULS O LLEVAR DE HÁBITO UNA GUAYABERA

JUAN EMILIO FRÍGULS O LLEVAR DE HÁBITO UNA GUAYABERA

Esta entrevista fue realizada como parte de un trabajo investigativo para la asignatura de Historia de la Prensa en Cuba en mayo del 2006. Tras el fallecimiento reciente del Decano de los periodistas cubanos, hoy la publicamos como homenaje y muestra de respeto al querido colega.

Lic. IVET GONZÁLEZ LEMES,

profesora de la Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

En la edición por el aniversario 125 del Diario de la Marina, aparece un joven de lustroso cabello negro y poblado bigote. Su lánguida mirada impide que la pequeña fotografía pase inadvertida. Esa es una de las pocas poses donde su nariz aguileña lo exalta hasta lucir elegante y atractivo. El periodista de la sección Catolicismo inspira una candidez sacerdotal y descubre el tesón que lo llevó a cumplir la máxima de su medio: "El periodismo es en lo externo una profesión, en lo interno un sacerdocio".

Ahora, cuando mantiene el mismo espíritu, pero su cabello ha encanecido, puedo hacerle una entrevista al único periodista cubano con 60 años de vida profesional. Nos conocimos por teléfono, y su voz me anunció a un hombre gentil, de fácil conversación. Yo escuchaba sus pasos suaves y cansados antes de levantar el auricular de la mesa y hablarme, en un español impecable, colmado de  su diplomacia infinita.

Esperaba impaciente en el lobby del Instituto Cubano de Radio y Televisión por la inacabable cola del pase, mientras el reloj me señalaba la tardanza. Solo la insistencia de Fríguls por teléfono pudo convencer a la recepcionista y facilitar el trámite burocrático. La tensión del momento me hizo olvidar mis temores de novata, que agotó innumerables días en bibliotecas oscuras buscando información, y repensando la manera idónea para indagar sobre cuestiones harto delicadas.

La prueba de fuego comienza justo cuando cruzo el umbral de la emisora Radio Reloj y una figura alta me espera con un inusual: "Adelante, las damas primero", que descubre su categoría de caballero. El epíteto de Decano de la Prensa en Cuba no es lo único que lo conecta con el otrora diario de los Rivero: su piel tiene la misma fragilidad y color de las páginas del único periódico con valor editorial, que con curiosidad hojeé tantas veces.

Su extrema delgadez acentúa más su tamaño, sin  hacerlo parecer inaccesible por la jovialidad de su actitud. Las manos de Fríguls reflejan la delicadeza del oficio de la pluma, con sus finos y sedosos dedos. Mientras habla reproduce la costumbre tan cubana de gesticular, siempre desde su alta cultura e intachable educación. Su presencia lo define como una persona meticulosa, pendiente de cada detalle que pueda afectar su imagen persuasiva.

Cuando comienza la conversación me dice: "Hay una pregunta que siempre me hacen en todas las entrevistas: ¿Por qué no me fui de Cuba en el año ´59?, y más adelante te la voy a responder". Solo asiento con la cabeza y pienso, mientras que, discretamente, vuelvo a repasar su rostro: la vida de Fríguls está ligada por nacimiento y obra a nuestra tierra bendita, y lo demuestra con mayúsculas todos los días, cuando cubre su porte distinguido con una cubanísima guayabera blanca. 

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"A la ingerencia extraña solo puede responder la virtud doméstica" (Manuel Márquez Sterling)

Juan Emilio Fríguls nació el  30 de Agosto de 1919, en medio de una etapa de transición política y económica. El aumento de los precios del azúcar por la reconstrucción de la Europa tras la Primera Guerra Mundial anunciaba la llamada época de las vacas gordas.  Muy pronto la bonanza económica abandonaría a la Mayor de las Antillas para caer en más crisis que recuperaciones, producidas por la distorsión estructural y el proceso de inversiones norteamericanas en detrimento de los intereses nacionales.

Su niñez transcurrió en un ambiente de inconformidad nacional, cuando disminuyeron los aplausos a la intervención y a la dependencia económica. Su familia de industriales no padeció con tanta crudeza los altibajos de la economía, pero como cubanos (su padre era un catalán aplatanado) y cristianos a ultranza, discordaban con aquella marcha social deprimente.  Fríguls se fue formando dentro de los preceptos de un catolicismo bastante rígido, donde se laureaban valores como la pobreza, la humildad y el tesón.

La prensa cubana de inicios de siglo se había adecuado a los cánones del periodismo moderno, con la amplia empresa periodística que  basará su eficiencia en la publicidad y los dividendos de las ventas de su publicación.  Además los periódicos priorizaron la información en la primera plana y el papel de los grandes titulares.  El primer exponente fue El Mundo y el legendario Diario de la Marina, se  adaptó a iguales pautas. El boom de publicaciones llegó a sobrepasar la demanda y casi todas proponían ideologías diferentes.

Desde pequeño su mundo se alió al mundo del periodismo, cuando leía sus primeras letras en El Diario de la Marina. Después su afición creció junto a su talla y se apasionó por una prensa de larga tradición nacional, continuadora de un hábito endémico: los hombres de pensamiento avanzado se empeñaban en ser periodistas. Las diferentes ideologías que chocaban en la palestra pública traían consigo el encanto de plumas como la de Mañach, Marinello, Rolando Masferrer, Ramón Vasconcelos, Francisco Ichaso, Rubén Martínez Villena, Raúl Roa y José Ignacio Rivero.

La libertad de prensa estaba dada por la diversidad de publicaciones y el público podía elegir qué visión de su realidad deseaba leer o escuchar, pero esta libertad también se menguaba por las intenciones y carácter del presidente de turno y la política estadounidense. La revolución del 30 le mostró un tiempo después, mediante los maravillosos trabajos de Roa, al joven Fríguls que la profesión periodística tenía predestinada la represión por su impacto en la sociedad.

Su inquebrantable fe religiosa lo llevó a desear convertirse en sacerdote y renegar a una vocación de los primeros años. La Iglesia Católica en la Neocolonia, se inauguró con cierta inercia, pero mantuvo el discurso triunfalista desde su llegada a las Américas bajo  las intenciones de la contrarreforma.  Pronto iría dejando atrás esa inactividad para reactivarse y continuar como la religión mayoritaria de la Isla. Fríguls durante su juventud contribuyó al desarrollo de la actividad de su Iglesia. Dirigió la Acción Católica y el desempeño periodístico de publicaciones católicas hasta el triunfo revolucionario.  Jamás realizó vida partidista, sino que tomó su fe como forma de entender su realidad y mejorarla.

Cursó sus primeros estudios en los colegios católicos de las Hermanos Maristas de la Víbora y los Escolásticos, cuyos sacerdotes en su mayoría eran catalanes como el padre del pupilo.  Su familia se dedicaba a negocios industriales y el primogénito decidió cambiar el buró de propietario por la máquina de escribir portátil. De su hogar recibió el apoyo para los estudios y  de  sus profesores toda aquella información que exigía incansablemente.

Estudiaba ya en el Seminario de Derecho Diplomático, cuando una página de diario le relevó la fundación de la segunda Escuela de Periodismo en América Latina, superada solo en tiempo por la academia argentina, la cual llevaría el nombre de un periodista sin par en estilo y en cubanía:  Manuel Márquez Sterling.

La Escuela Profesional de Periodismo Manuel Márquez Sterling constituyó el triunfo del concepto de periodista como una profesión aprendida y no innata. El periodismo había alcanzado logros importantísimos desde los inicios de la República con la creación en 1902 de la Asociación de Reporters de La Habana. La novel organización se trazó grandes metas que le llevaron varios años para cumplirlas como el descanso dominical para trabajadores de periódicos (1934), medidas que condujeron a las contratas de trabajo, salarios mínimos, la creación de la escuela y la colegiación de periodistas para regular y permitir el ejercicio de la profesión solo a aquellos graduados de la Márquez Sterling.

A la incipiente academia deseó asistir el joven Fríguls de 24 años, y si para muchos intelectuales significó un fracaso, para él era la posibilidad de seguir una vocación, hasta el momento, varada.

Juan Emilio Fríguls: Para el primer año se iban a conceder 50 plazas: 15 para graduados universitarios, 15 para bachilleres y 20 para candidatos sin título pero con vocación. Mi grupo era de bachilleres y tuvimos que ir a oposición, pues se presentaron más de treinta. Yo tuve la suerte de entrar en primer lugar.

Periodista: Antes de entrar a la Márquez Sterling  usted era un ferviente lector de periódicos y un joven deseoso de convertirse en reportero. ¿Qué concepción tenía de la misión de un periodista?

JEF: Yo tenía la idea de un periodismo siempre al servicio de su Patria y de aquellos valores que reconozca uno como fundamentales del hombre. A eso me he dedicado yo exclusivamente.

P: ¿Cómo cuál periodista de aquel entonces usted deseaba ser?

JEF: Uno, José Ignacio Rivero, no el que estaba frente al Diario cuando el Triunfo de la Revolución, sino el padre. Él hizo una crónica sobre el día de los Reyes Magos, que está entre las cien mejores crónicas en lengua española del siglo XIX.

P: Para entrar en la academia usted llevó una carta de recomendación firmada por el obispo de Cienfuegos, Monseñor Martínez Dalmau y el representante de la familia Rivero, Ramiro Sánchez. ¿Qué finalidad cumplían esas cartas de recomendación para la entrada a la escuela?

JEF: Se usaban para recomendar en cuanto a la moral, la ética, nunca  desde el punto de vista ideológico. Claro, lo que realmente valía eran las firmas. Yo volví con la diplomacia y le pedí la firma a Monseñor Martínez Dalmau, un obispo contrario al fascismo y reconocido académicamente, y a Ramiro Sánchez, el asesor de la familia Rivero, los dueños del Diario de la Marina.

P: En "El Periodismo moderno, escuela americana" (1942), Manuel Fariñas demuestra la influencia positiva del periodismo norteamericano en la práctica cubana. ¿Esta influencia también se mantuvo en la formación académica de futuros periodistas?

JEF: Sí. En primer lugar influía en la técnica de estudio. Cuando yo fui en 1951 a la Universidad de Columbia, el profesor que nos dirigió el recorrido nos dijo: Tienen suerte, porque hoy podrán ver un examen de uno de mis grupos. Nos llevaron al comedor, a la biblioteca, al área de deportes, hasta que un uruguayo preguntó cuando íbamos a ver el examen. El guía le respondió que lo habíamos pasado: en la biblioteca había como 60 estudiantes con los libros abiertos haciéndalo. Así mismo eran las calificaciones nuestras. Se consideraba que el estudiante solo debía conocer la fuente. También influía el pensamiento mercantilista de la sociedad norteamericana. Pobre del periodista de mi época que nada más leyera textos norteamericanos y no conociera el pensamiento francés, el español. A pesar de todo eso, en la escuela prevalecía entre el profesorado un sentimiento nacionalista.

P: La Márquez Sterling se inauguró con mucho bombo y platillo, pero en la práctica, ¿logró brindar una calidad profesoral tan alta como la que promocionaba?

JEF: Los alumnos de la primera promoción, la segunda y parte de la tercera, tuvieron una suerte extraordinaria, que no tienen los estudiantes ahora: todos los profesores eran eminentes periodistas: Ramón Vasconcelos, Guillermo Martínez Márquez, Raúl Maestre, Francisco Ichaso y José Zacarías Tallet.

P: Los profesores tenían ideologías diversas... ¿Alguno le mostró la realidad cubana por una óptica diferente, osada?

JEF: La primera conferencia que yo escuché en contra del imperialismo me la dio José Zacarías Tallet, quien nos impartía Historia y no Literatura. Y teníamos otra gran ventaja: a veces Ramón Vasconcelos, que vivía al lado de  la escuela, nos invitaba después de clase a su casa a tomar café y seguir hablando de periodismo. Y sin darte cuenta te ibas empapando de lo que era realmente el periodismo, además del conocimiento técnico como tipografía y gramática.

P: En cuanto a la libertad de prensa que proclamaba el sistema político cubano, ¿la escuela confirmaba su existencia o rebatía la afirmación oficial?

JEF: Las primeras promociones tuvimos la enseñanza de la libertad de prensa. Ahora para decirte que no existe, argumentan con una verdad: la poca libertad individual del periodista, quien sufre limitaciones por su medio. Los estados democráticos dan la libertad de prensa mediante la diversidad de publicaciones, y el público puede escoger entre varias versiones de un hecho. Si tú eras conservador leías el Diario de la Marina donde se decía que el valor económico de un pueblo lo tenían los patrones. El periódico Hoy decía lo contrario, pues era comunista. El Mundo seguía las doctrinas liberales y decía que había patrones buenos y malos, y obreros buenos y malos. Si no estabas de acuerdo con nada de eso, El Crisol, El País o Avance proponían otros puntos de vista.

P: Después de la fundación de la escuela solo podían ejercer la profesión periodística quienes ostentaran el título de graduación. ¿Qué solución pusieron en práctica para aquellos periodistas talentosos y otros no tan capaces que ejercían sin formación intelectual?

JEF: Después que se funda la Escuela solo podían ejercer el periodismo los graduados de ella. A los miles de periodistas, y una buena parte eminentes, que no tenían título, se les otorgó un Certificado de Actitud Periodística que los avalaba. Estos certificados solo se  darían en esa oportunidad.

P: ¿Qué expectativas con respecto al periodismo manifestaban los estudiantes de la Márquez Sterling?

JEF: La mayoría pensaba que iba a seguir el periodismo cubano como hasta entonces. Sin un gran esfuerzo te hacías de buenas entradas mediante las llamadas botellas o garrafones. Cuando te llamaban para cubrir, por ejemplo, cultura, el director del medio te daba un sueldo mínimo de 32 pesos a la semana y tres cartas: una para el director del Museo Nacional, otra para el Ministro de Cultura y otra para la Unión de Escritores y Artistas. Cada uno te iba a dar un cargo mensualmente de 300 pesos más o menos, que bajaría o subiría de acuerdo a tu capacidad y los servicios que prestases. Entonces apareció un caso único en el periodismo cubano que es el mío.

P: ¿Sintió Juan Emilio Fríguls que estaba formando parte de un experimento durante su carrera en la Márquez Sterling?

JEF: Claro que sí. Lo fue para los alumnos y para los profesores que no lo habían sido nunca. Si había alguna carencia en alguno de los profesores era que no tenían el sentido pedagógico. Ellos estaban acostumbrados a escribir todos los días, y de  buenas a primeras tuvieron que impartir clases, asumir una asignatura. En algunos pocos, nosotros notábamos alguna laguna, pero todos eran especialistas en sus materias.

P: En su comentario ¨La Escuela Profesional de Periodismo¨ (1947), el profesor de Geografía e Historia, Juan Luis Martín, afirmó sobre los primeros graduados. ´´Hay quienes se lo niegan todo, hay quienes se lo conceden todo´´. ¿A cuál de los dos grupos perteneció usted?

JEF: A mí me lo dieron todo. Me dieron permiso para trabajar en Información, firmando todos mis trabajos cuando estaba todavía en tercer año. Yo entré en Información el 13 de febrero de 1945, y el día 14 salió mi primer trabajo. El día 24 de ese mes era de fiesta nacional y yo estaba jugando tenis cuando mi madre me avisó por teléfono porque el director del periódico me estaba buscando como loco. Cuando llegué estaba hecho una fiera, con mi trabajo del día 25 en la mano y me decía: Yo no le dije que no se metiera con los protestantes, ¿cómo usted los llama aquí un gran rebaño? Vaya, director- le respondí-, la palabra rebaño es técnica dentro de la Iglesia, por eso le dicen a los obispos pastores. Al hombre se le iluminó el rostro y llamó a Juan David, el célebre caricaturista, para que hiciera una para mí, y desde ese día salí en la misma página de Suárez Solís, Baquero y Luis Amado Blanco. Y para eso hubo que pedir permiso a la escuela y al Ministerio de Educación.

P: ¿Qué significó para usted la clausura de la Márquez Sterling?

JEF: Me dolió que se cerrara. Durante todos los años que estuvo allí, todos los 9 de diciembre íbamos a su tumba y hablaba un profesor y un alumno. ¿Por qué el nombre de Manuel Márquez Sterling ni se menciona hoy? Uno de los hombres que más luchó contra la Enmienda Platt, y firmó su abolición el 24 de marzo de 1934. ¿Qué pasó con las nuevas generaciones de periodistas, que ni se les habla de Márquez Sterling, ni de la significación de la escuela, ni de otros temas relacionados con el periodismo?

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"¿Y que cosa es un periódico sino un niño que nace todos los días" (Gastón Baquero)

Los primeros trabajos de Juan Emilio Fríguls vieron la luz en la prensa plana. Como ha declarado en otras ocasiones, todavía hoy mantiene ese amor por el periodismo escrito, aunque desde 1968 no lo ejerce en un  diario.  Desde sus inicios, se ha caracterizado por ser un periodista encantado por los géneros más inmediatos como la nota informativa. Sus comentarios, reportajes y crónicas se adaptan a la rapidez requerida por el tema, y escoge hechos que deben publicarse al otro día, y no tras muchas jornadas de redacción y trabajo de estilo.  Fríguls se inserta en la rutina más tradicional y dinámica, y en correspondencia desarrolla un estilo claro, que acoge también las características del lenguaje del tema abordado, como por ejemplo en la página católica del Diario de La Marina.

P: Cuando aún era estudiante usted trabajaba como periodista del Diario más voluminoso de la República: Información. ¿Cómo llegó a publicar en un periódico tan importante?

JEF: Un día, en la clase de Organización Periodística, el profesor Jiménez Perdomo nos aconsejó especializarnos en un tema porque un buen periodista no es aquel que solo domina la técnica, sino quien domina determinado tema. Agregó que su director (Santiago Claret), estaba buscando un periodista que tratase temas de sociología religiosa. Ese mismo día le envié un telegrama a Claret donde le pedía una audiencia. Me llegó la respuesta con una cita para el otro día. Cuando me vio tan joven, me hizo redactar el mismo artículo tres veces. Le gustó mi trabajo y me aceptó con las siguientes pautas: Usted puede escribir todo lo que usted quiera, menos de cuatro cosas: contra los comunistas, porque le meten una huelga a cualquiera, y yo no quiero una en el periódico; no se meta con los judíos que tienen mucho dinero y nos quitan los anuncios; no se meta con los protestantes en asuntos religiosos; y por último, no se meta con los masones porque yo soy Grado 33 de la Masonería.

P: ¿Con las pautas que le marcó Claret podía usted escribir algún trabajo crítico?

JEF: Sí, por ejemplo, cuando muere Elliot, ex primer ministro de Francia, un hombre que toda su vida fue protestante en contra de la Iglesia Católica y durante su último año de vida se convirtió al catolicismo. Yo destaco su cambio, pero lo explico por su cultura, su experiencia política y su conocimiento sobre algunas personalidades importantes de la Iglesia. Si hubiera tenido total libertad, hubiera resaltado la importancia del cambio religioso desde un punto de vista teológico.

P: En aquella época solo usted se dedicaba a cultivar el tema de la sociología religiosa en Información. ¿Por qué en 1947 pasa al Diario de la Marina?

JEF: El Diario de la Marina comienza a sentir celos de mi trabajo para Información, y tratan por todos los medios de llevarme con ellos. Yo había aprendido a leer con mucho amor en el Diario de la Marina; pero como dirigente católico me molestaba mucho que defendieran a los patrones y no a los obreros, y se autoproclamaran un periódico cristiano. Primero me llamó Gastón Baquero, después mediante la embajada española quisieron presionar a mi padre y muchas personas más, y yo siempre decía que no. Mi padre un día me aconsejó: Si tú quieres seguir en el periodismo no te busques problemas con el Diario de la Marina. Hablé con mi consejero, el obispo Dalmau, y me dijo que fuera a la cita, dijera que para mi era todo un honor y les pusiera condiciones muy grandes. Antes de subir me tomé un daiquirí y les pedí un salario de 100 pesos semanales, porque yo no aceptaba botellas, libertad dentro de mi sección y que se anunciara mi llegada al diario con una foto y una biografía realizada por mí. Eso fue el 24 de junio de 1947 y el 26 me llamaron para pedirme la foto y la biografía.

P: Entre las peticiones que usted le hizo a la dirección del Diario estaba la de libertad plena en su sección. ¿Qué carácter tenía esta libertad?

JEF: La libertad era esencialmente doctrinal, aunque yo podía valorar una encíclica desde el punto de vista del Diario o como la pensaba yo, que pertenecía al grupo de jóvenes católicos de tendencias liberales dentro de la Iglesia. Ese grupo se reunía en la Acción Católica y algunos como Andrés Valdespino y Ángel del Cerro se separaron de ella para ocupar cargos en el gobierno. Yo decidí permanecer en la dirigencia de Acción Católica.

P: ¿Alguna vez sufrió la censura de algún trabajo suyo en el Diario de la Marina?

JEF: Como cualquier director o jefe de información, tenían total libertad para censurar o corregir cualquier trabajo. El deber del periodista era hacer su trabajo, si después no lo  publicaban, no era problema suyo. Particularmente, yo no creo que el Diario me censurara o reformara algún trabajo, y siempre respetaron mis colaboraciones con otros medios.

P: El Diario de la Marina se vanagloriaba de ser el órgano oficial de la Iglesia Católica Cubana. ¿Dicha alianza era real?

JEF: Uno de los errores de la Iglesia Católica fue no preocuparse por la propaganda fuera de la Iglesia. Influyó que nunca se sintió atacada verdaderamente por nadie y todos los periódicos la respetaban. El Diario de la Marina siempre quiso tomar la Iglesia como uno de los medios para justificar sus criterios sociales. Trató por todas las vías que la Iglesia lo viera como su defensor. Para aparentar que tenían una hermandad con la jerarquía, nombró al Cardenal Arteaga miembro del Consejo de Dirección, y el Cardenal en su vida asistió a ninguno. Una prueba fue mi propio caso: el Diario tuvo que hacer lo imposible para captarme, si realmente hubiera existido esa relación, el arzobispado les habría nombrado a un sacerdote. Además, a nivel personal, excepto Silvia Hernández, la viuda de Pepín y Pepinillo, ninguno tenía el cumplimiento católico.

P: Cada vez que alguien realiza un currículum suyo menciona su trabajo para la Catholic Welfare, Conferencia de Washintong. ¿Cómo obtuvo tal empleo y hasta cuándo fungió en el?

JEF: Ese fue el antecedente de la actual ZENIT del Vaticano. A raíz de mi trabajo en Información, me nombraron para colaborar con ella. Pasé un curso de tres semanas en Washintong sobre las orientaciones para la realización de las notas informativas. Trabajé para ellos hasta noviembre del año 1947, pues tenía mucho trabajo y nombraron como sustituto al padre Biaín.

P: Usted también colaboró con Bohemia en la misma época de la osada sección En Cuba, dirigida por Enrique de la Osa y para la que tributaban clandestinamente periodistas como Martha Rojas. ¿Colaboró alguna vez para esa sección?

JEF: Yo trabajé para la sección En Cuba. Lo primero que te pedía Enrique de la Osa era total secreto. Yo atendía los temas de diplomacia y religión. Seguía a las personas, escuchaba lo que decía y preguntaba lo que me interesaba sin entrevistar, sin levantar sospechas.

P: En la entrevista que le realizó Kathy Rojas, usted declaró: "Supongo que aún sigo prefiriendo la prensa plana, pues allí se insinúan más los valores del periodismo como escritura". ¿Por qué después del cierre de El Mundo no trabajó más en prensa plana?

JEF: ¿En dónde? Bueno, sí, continué en Bohemia, pero diariamente no. Eso es lo que más me duele, porque a mí lo que me gusta de verdad es la prensa plana.

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"Pon tu pensamiento en mí / y verás que en ese momento, / mi fuerza de pensamiento / hará el bien sobre tí" (Clavelito)

El encanto de la radio también sedujo a Fríguls. Cuando el joven periodista se estrenó en ella, había entrado en su fase monopolista, y Cuba vivía la disputa de la audiencia entre el magnate Goar Mestre y el ingenioso Gaspar Pumarejo. A pesar de que dominaban los anuncios publicitarios que sostenían el negocio, las radionovelas al estilo de la muy popular "El derecho de nacer", los programas de los líderes partidistas, musicales y espacios tan locos y manipuladores como el de Clavelito, quedaba espacio para realizar un buen periodismo.

El original radioperiódico La Palabra de Unión Radio, con sus experimentaciones en el uso de efectos originales para separar las noticias, y la cobertura de Germán Pinelli, transmitida en vivo desde el suelo del lugar donde se enfrentaban dos bandas de policías, constituyen ejemplos del tipo de periodismo radiofónico de entonces. El 6 de octubre de 1946, los mejores cinco expedientes de la primera graduación de la Márquez Sterling, inauguraron el tan esperado noticiero de Unión Radio.

JEF: Pumarejo tenía su propio carácter de inventar cosas, y él vio en seleccionar lo cinco mejores expedientes de la Marquez Sterling para inaugurar el noticiero de Unión Radio, una novedad. Otros medios quisieron copiar la experiencia, pero se dieron con la puerta porque los expedientes 14, 29 ó 30 no dieron los mismos frutos.

P: Todavía hoy se recuerda por su originalidad el  noticiero de Unión Radio. ¿Durante el tiempo que lo realizaron, sintieron que hacían un periodismo diferente?

JEF: En parte, porque todo lo que hizo Pumarejo estaba ya inventado. El tenía un gran dominio sobre la radio y quiso experimentar en la nueva emisora, que no tuvo éxito enseguida. El éxito mayor lo alcanzó cuando entró Pardo Llada como jefe de información en Unión Radio. Su editorial de la una de la tarde, y repetido a las 7 de la noche, lo oía toda Cuba. Sus trabajos eran de oposición total al gobierno, fuera el que fuera.

P: ¿Cuáles temas cubría para Unión Radio?

JEF: Yo cubría lo mismo que ahora: todo lo relacionado con cultura y relaciones internacionales, y para que Unión Radio cobrara un buen cheque del Ministerio de la Agricultura, de cuando en cuando hacía algunas cosas de agricultura.

P: Uno de los grandes palos periodísticos de su carrera fue la noticia de la muerte de Chibás para la radio. ¿Cómo pudo adelantársele a los demás periodistas?

JEF: La misma noche que murió Chibás, yo fui al cine  y cuando íbamos a regresar, sentí como una corazonada y le dije al chofer: Vamos un momentico a ver cómo está Chibás. Al llegar, una enfermera y el doctor Trigo me aseguraron que estaba muy bien. En ese mismo momento llamaron de la habitación y Trigo subió. Cuando regresó, me dice que Chibás no se encuentra muy bien y tiene dolor en el tórax. Le avisó al doctor Rodríguez Díaz, un eminente cirujano, que lo llevó al quirófano. Yo entré con ellos, gracias a que un enfermero me facilitó una bata blanca. Al poco rato, Rodríguez Díaz hizo un gesto con las manos en señal de muerte. Yo había mandado a buscar mi máquina Oliver y envié la primicia a Unión Radio. Al otro día, todos los periódicos a las 5 de la mañana salieron con la noticia y el Diario de la Marina con un reporte especial mío.

P: En varias ocasiones usted ha reconocido su desencuentro con la Televisión. ¿Qué circunstancias lo llevaron a conducir el programa Telecierre en los años ´70?

JEF: Por aquella época, el ICRT innovó con la dirección central de prensa. Había que realizar las informaciones de manera que sirviesen para la radio y la televisión. Allí estuve como dos años y pico, pero no me acabó de gustar la Televisión, porque me tenía que dedicar solo a ella.

En 1959, Unión Radio estuvo entre los primeros medios cerrados por el gobierno revolucionario, dada la vinculación directa de su dueño con el régimen anterior. Fríguls pasó a la emisora de la Central de Trabajadores Cubanos para cubrir los asuntos internacionales. Después de la clausura del Diario de la Marina en 1961, sus talleres se convirtieron en la Imprenta Nacional, y el propio Armando Hart le pidió que trabajase en la recién nacida empresa. Alejo Carpentier dejó a su cargo Ediciones Juveniles, hasta que su vocación lo llamó: pidió la reinsersión en algún medio.

Radio Habana Cuba le abrió sus puertas y los asuntos culturales. Allí realizó una ardua labor y aumentó su curriculum en el sector de la cultura, que le proporcionaría más tarde el premio de periodismo cultural "José Antonio Fernández de Castro". En 1970, pasó a Radio Reloj, donde todavía hoy se le ve siempre apurado y cultivando el mismo periodismo de calidad de antaño; pero ahora con el merecido lauro del Premio Nacional de la Radio desde el 2003.

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"La mayoría de la gente es demasiado perezosa para pensar por su propia cuenta, y está pronta a aceptar las opiniones que los periodistas dan". (Rafael Fariñas Rojas en El periodismo moderno, escuela americana.)

"No hay cetro mejor que un buen periódico" (José Martí)

Las seis décadas de profesión periodística de Juan Emilio Fríguls han transcurrido en momentos cruciales  de la historia cubana. Durante la República el termómetro de nuestra actividad periodística era la homóloga norteamericana. Esta profesión en los Estados Unidos ha manifestado desde su fundación como país un nivel de calidad y justa función dentro del entramado social; pero todo calco trae consigo consecuencias negativas. A través de la prensa norteamericana que llegaba a la Isla, se importaba también su way of life e ideología subyugadora. Si resultó positiva la influencia de la técnica periodísta, la tendencia extranjerizante provocó distorsiones, incluso en el desplazamiento de palabras en español por su equivalente en inglés.

El sistema de comunicación cubano estaba organizado a la usanza del país vecino: la constitución amparaba la libertad de prensa y expresión, y la práctica cotidiana la violaba. Al calor del trópico y la costumbre latinoamericana dictatorial, la constitución representaba una formalidad sobre la que se erigía el presidente de turno.

Su etapa de novato en la prensa se correspondió al poderío auténtico: la guerra fría, desatada después de la Segunda Conflagración Mundial, contra las corrientes más radicales de la izquierda, extendió una oleada a la Mayor de las Antillas por el canal de la metrópoli. El ataque directo lo recibieron las organizaciones cubanas de dichas ideologías. En 1952, toda libertad o derecho recibió el golpe de gracia con la usurpación de la silla presidencial por Batista. La prensa se dedicó, salvo escasas excepciones, a alabar al dictador.

El primero de enero de 1959 provocó un giro de 180 grados en la prensa cubana. Fríguls vio derrumbarse la práctica tradicional del periodismo, y comenzar a erigirse en su lugar un sistema centralizado, donde todos los medios pertenecían a instituciones de masas o políticas, se ampliaban los valores noticia y ponían en práctica diferentes mecanismos para interactuar con las fuentes y obtener la información. En Palabras a los intelectuales (1961), Fidel enfatizó en la generalizadora frase que regiría la labor intelectual cubana hasta la actualidad: "Dentro de la Revolución todo, contra la Revolución nada".

P: ¿Qué funciones debe desempeñar la prensa dentro cualquier sociedad?

JEF: El papel de la prensa debe asumirse con un alto sentido de la ética (que salva a un periodista de cometer muchos errores), de la profesionalidad, desde el punto de vista de ofrecer una información bien realizada, y de cuanto representa tu labor para el país. Hay periodistas que llevan 25 años trabajando y no se han percatado de que puede ser un granito de arena para la superación de su Patria. No llevan dentro de su vocación el criterio de que están haciendo Patria.

P: Ni periodistas ni literatos acaban de lograr un consenso sobre la antiquísima polémica entre periodismo y literatura. ¿Es o no el periodismo, literatura?

JEF: El periodismo no es más que un género de la literatura. La verdadera crónica tiene un 50% de literatura y un 50% de periodismo. A veces se enriquece una crónica con un verso de X, o se inicia con él. Cuando se hace periodismo no se crea, se difunde, y en una crónica se crea, se inventa sobre la base de la realidad, o específicamente de un hecho noticioso. No es menos cierto que una información por muy bien escrita que este nunca será literatura.

P: Las exigencias del periodismo actual equidistan  de aquel donde usted se formó. ¿Se ha adaptado completamente a las nuevas demandas de la profesión?

JEF: No sé si sería esa característica de la juventud que se cree conocedor de todo, pero yo he perdido esa seguridad de mis primeros años en el periodismo frente a la máquina. Ahora con la computadora temo no captar las exigencias del periodismo actual.

P: ¿Existe para Juan Emilio Fríguls la objetividad?

JEF: ¡Cómo no va a existir! Lo que puede ser que determinado periodista no tenga el talento o el conocimiento para saber dónde está, o qué cosa es. La objetividad no la da la carrera periodística, sino tu conciencia personal, y tratar cada día de ser más objetivo. Esa es la ventaja que tiene el hombre de fe religiosa, le sirve para superarse y ser mejor persona cada día.

P: Después de tantos años de profesión debe atesorar muchos trucos y consejos para los que se inician en el periodismo...

JEF: Algo muy importante en el periodismo es que no se puede hacer nada en solitario. El periodista tiene que estar inmerso en su sociedad, ser actor, para poder obtener noticias de ella.

El verdadero periodista es aquel que le da luz inmediatamente a la información, y más se valora si se hace para la radio, que lleva intrínseco el valor de la inmediatez.

El buen periodista siempre puede encontrar una parte efectiva de su trabajo, sin que eso le afecte su ética profesional.

Hay periodistas que creen que las relaciones públicas se establecen solo con personas importantes. Cualquier persona puede proporcionar una información o un acceso a una fuente. Y muy importantes y difíciles son las relaciones con los propios colegas, que se niegan muchas veces a verificarte un dato. Hay que ayudar a todo el mundo porque tú no sabes si el compañero más pesado te salva en algún momento.

Un sabio español me recomendó una vez, que para revisar una información la leyera en voz alta, la musicalizara; y donde no sonara bien había algún error de sintaxis, de adjetivación. Eso nunca falla.

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"La prensa es Vincio y Angelo, creadora del nuevo templo magno e invisible, del que es hombre puro y trabajador, el bravo sacerdote". (José Martí)

El diarismo ha consumido casi todo el tiempo de su vida profesional, aunque Fríguls siempre ha sido un hombre de varias redacciones y alternativas para sus palabras e ideas. Durante su juventud respondió a cinco redacciones diferentes, y buscaba por sí mismo todas sus fuentes y contactos. Sus superiores nunca pudieron proferir queja: el periodista cumplía a cabalidad las pautas de cada medio y se formaba un sello personal.

Cuando se escucha su nombre viene a la mente la premisa de noticias inolvidables para la historia nacional. Su gran mérito radica en el trabajo del día a día, en sacar a la luz con la rapidez de la profesionalidad, las noticias que hacen cada jornada diferente de la anterior. Sin embargo, un espacio de tiempo para trabajos más profundos, ha encontrado cabida en su apretada agenda: "Los catalanes en Cuba", "Las Iglesias de La Habana", un libro sobre Gaspar Pumarejo y un estudio de la obra de Juan Ramón Jiménez. La suerte lo ha abandonado cuando decide publicar algún libro; pero su espíritu jovial olvida esos momentos desagradables para recordar su presencia durante la presentación de Fidel en Santiago de Cuba. Su misión consistía en interceder por los moncadistas, y había sido asignada por el Cardenal Arteaga a un grupo de devotos y sacerdotes. Por supuesto que el periodista regresó con un trabajo para el Diario de la Marina, que sufriría un triste final.

JEF: El trabajo que yo realicé sobre la presentación de Fidel en Santiago de Cuba para el Diario de la Marina, antes de publicarlo lo tomó el censor asignado por Batista que estaba en la redacción para mostrárselo al Presidente. Lo devolvió lleno de tachaduras en rojo y ampliaciones del puño y letra de Batista. En una de esas ampliaciones llamaba a Fidel insurrecto y el Diario no lo publicó con ese calificativo, siempre mantuvo respeto, aún para sus propios enemigos.

P: ¿Cómo lograba obtener primicias tan codiciadas por los diferentes medios?

JEF: Casi siempre de casualidad, o mediante alguna relación importante, por ejemplo, en el año 1953, el ex asesor del General Marshall, William Poll, viene a Cuba para invertir en el negocio del cambio de tranvías por autobuses. Todos los medios estaban esperando coger a Poll para una foto y una entrevista, cuando saliera de su habitación en el Hotel Nacional. Yo le hacía las relaciones públicas a Julio Lobo, el azucarero, sin que nadie lo supiera porque después vendrían otros a pedirme el mismo servicio; y él me presentó a  William Poll para que yo le realizara la publicidad. A los diez días ya tenía el permiso para iniciar la propaganda, con la condición de que el reportaje fuera revisado por él.

El domingo yo llevaba mis colaboraciones a Bohemia y me encontré a Quevedo, el director, con un tremendísimo dolor de cabeza porque le iban a dar el palo y su periodista no había podido entrevistar a mister Poll.  Llamé a la secretaria de William Poll y este me dio la autorización de iniciar la propaganda sin cambiar el reportaje. Y Bohemia dio el palo con un reportaje enorme y muchas fotos.

La persistencia es el don principal de un periodista y gracias a él, Fríguls ha obtenido valiosas informaciones que engalanan su curriculum y  se convierten en nuevas historias para contar. La prensa revolucionaria de un tiempo a esta parte, mantiene el sistema de acreditación, desempeñado por la Agencia de Información Nacional. Su fino olfato, las relaciones de antaño y las que no deja de establecer todos los días, le han proporcionado nuevas buenas, amén de los impedimentos.

Bibliografía:

Báez, Luis: Los que se quedaron, La Habana, Ed. Letras Cubanas, 1996.

Baquero, Gastón: El periodismo como espejo de nuestro tiempo, La Habana, Ediciones del Ministerio de Educación, 1950.

Bracero, Josefa: Rostros que se escuchan. La Habana, Ed. Letras Cubanas, 2002.

Colegio Nacional de Periodistas: Libro conmemorativo del día del Periodista, La Habana, 1935, 1942, 1945, 1947, 1948, 1953, 1954, 1955, 1956.

Diario de la Marina, El. Cuba. Enero de 1948, febrero de 1949, mayo de 1952

Directorio Profesional de Periodistas de Cuba, La Habana, s.ed., 1957.

Fariñas Rojas, Rafael: El periodismo moderno, escuela americana, La Habana, Talleres El Fígaro, 1942.

Gómez Treto, Raúl: La Iglesia Católica durante la construcción del socialismo, s.ed., 1989.

Instituto de Literatura y Lingüística de la Academia de Ciencias: Diccionario de la Literatura Cubana, La Habana, Ed. Letras Cubanas, 1984.

Marrero, Juan: Dos siglos de periodismo en Cuba, La Habana, Ed. Letras Cubanas, 1998.

Mota, Francisco: Para la historia del Periodismo en Cuba: un aporte bibliográfico, Santiago de Cuba, Ed. Oriente, 1985.

Suarée, Octavio de la: Por una facultad de Ciencia de la Prensa que doctore el periodismo, La Habana, s.ed., 1955.

LA HIGIENE QUE FALTA

LA HIGIENE QUE FALTA

Los habaneros tiran a la calle mucho más que pequeños vasitos plásticos.

DAYANA KINDELÁN PEÑALVER,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación de la
Universidad de La Habana.

Se acercaba la 1:00 de la tarde y hacía mucho calor en la calle. Me tomaba un refresco mientras caminaba  apurada, como siempre, para llegar a la escuela. Casi corría, sin embargo, no quería  terminar con el sabroso líquido porque me faltaban alrededor de 2 kilómetros de camino.

Pero me lo tomé y no tiré al suelo el envase en ese momento. No me parecía justo ensuciar una cuadra tan limpia. Estaba muy cansada, mi maleta, en el hombro derecho, pesaba más que si cargara un elefante, y me sentía tonta al caminar, ya por tres cuadras, con una mano ocupada por un recipiente desechable, sin necesidad.

Calles, calles, calles… ¡No aparecía un dichoso envase donde depositar mi vasito salvador de la sed! Ya a la séptima cuadra me deshice de él, pero no en un latón. No. En el piso, porque ya no lo podía llevar más: tenía que llegar a la escuela con las manos vacías.

Durante la clase pienso  lo mal que estuvo que arrojara al suelo el envase, pero me consuela saber que no soy la única que actúa así. Ya es costumbre de los habaneros soltar donde sea lo que les estorba.

Desgraciadamente  en La Habana  a diario sus pobladores tiran a la calle mucho más que pequeños vasitos desechables, creando desagradables basureros.

¿Dónde están los latones?

Por lo visto, los depósitos no se encuentran donde deben estar. Estos recipientes, tan necesarios para mantener una correcta higiene en la ciudad, en ocasiones son más difíciles de hallar que una aguja en un pajar.

“Cada contenedor cuesta $14.40 dólares en el extranjero, y la gente los destruye para hacer con  el plástico cualquier invento, hasta palitos de tendederas”, asegura Blas Castillo, vicedirector general de la Empresa de Comunales del municipio Marianao.

Pero la ausencia de envases provoca que proliferen en la ciudad los basureros y, con estos, la mala apariencia e higiene de la misma; aunque en muchas ocasiones hay vertederos al lado de contenedores.

La Habana está sucia, pero nadie se preocupa mucho en pensar en el asunto cuando tira indiscriminadamente en la calle toda la basura que puede, pero…

¿Qué dice la población?

“Sí, La Habana está sucia, pero es por nuestra culpa, porque los barrenderos pasan y hacen bien su trabajo. La Dirección de Comunales no es la responsable, somos nosotros los que la afeamos con nuestra falta de higiene", afirma Santiago Lorens, vecino del municipio Plaza de la Revolución.

“No cuidamos la ciudad, la tenemos abandonada porque sabemos que no nos sucederá nada si no la protegemos. Nos falta educación formal. Los camiones de Comunales sí recogen la basura, hacen muy buena labor, pero somos nosotros, los pobladores, los que la destruimos”, explica Maritza, también vecina del municipio Plaza.

Alberto Oliva, de Centro Habana, dice que “los trabajadores de Comunales vienen a limpiar las calles cuando quieren, por eso tiramos la basura, no nos queda otro remedio”. 

Cómo funciona Comunales

La Empresa Comunales debe tener en cada Consejo Popular barrenderos, trabajadores que recojan la basura en camiones de saneamiento y otros que chapeen la ciudad, comenta Blas Castillo.

Los barrenderos tienen un tramo de cuatro a 11 cuadras diariamente, en los que deben barrer las aceras, el parterry y el borde de los contenes.

Según Castillo, “en cada Consejo Popular o Zona de Comunales debe existir un camión colector, que se encarga de recoger la basura de los contenedores, una carreta, y latones donde la población deposite sus desechos”. 

“En estos momentos existen problemas con el completamiento de la plantilla de los trabajadores de la empresa, por lo que se nos dificulta la recogida con calidad en nuestras áreas”, plantea Pedro José Leyva, vicedirector de la Empresa de Comunales del municipio Centro Habana.

Alberto Marzo, miembro del Buró Ejecutivo del Partido de Marianao, expone que “lo que más nos afecta en la realización satisfactoria de la labor de higienización es la falta de recursos y equipos de carga”.

Qué servicios brinda

“La empresa tiene ofertas de $8.45 por cada metro de escombros, por lo que pueden solicitarse este servicio  para que se recojan los lugares u hogares donde exista este tipo de desecho”, apunta Elia Herrera Delgado, jefa de la Unidad Especializada # 2 de la Empresa Aurora, del municipio Plaza de la Revolución.

“Por ahora en nuestro municipio estamos ofertando recogida de basura a domicilio gratuitamente, para ver si de ese modo eliminamos un poco la suciedad”, abunda Blas Castillo.

No somos los culpables

“Nosotros limpiamos y siempre está sucio, doy la vuelta y ya todo está como si no hubiese barrido, los ciudadanos no tienen conciencia del trabajo tan duro que realizamos y, como siempre, recogemos lo que botan, ¿a ellos qué le importa?”, dice Miguel Lara, barrendero de la zona # 3 de Comunales de Centro Habana.

Alberto Zurbitu Gómez, Jefe de la Unidad del Consejo Príncipe de Plaza de la Revolución, afirma que “el trabajo de Comunales es recoger y eso lo hace  de lunes a lunes desde horas tempranas de la madrugada, pero para lograr el éxito necesitamos la ayuda de todos”.

“Nos convertiremos en esclavos de la indisciplina social porque no podemos justificar la falta de higiene con ella”, asegura Pedro José Leyva, vicedirector de la Empresa de Comunales de Centro Habana.

Su parte en el asunto

Los ciudadanos de la capital deben mejorar su comportamiento con respecto a este asunto problemático que los afecta, pero ¿qué hacer cuando es la población quien arroja la basura en las calles?

“Tiramos la basura en las calles porque no tenemos donde ponerla, y, cuando existe ese lugar, la tiramos de todas formas por la costumbre de dejarla donde quiera”, expresa Adelaida Hernández, vecina de Centro Habana. 

Suyén Borges piensa que “las personas tiran todo a la calle porque no tienen cultura de limpieza, y como no hay un mecanismo de represión contra los infractores ni hay inspectores, es más fácil echarla fuera de la casa que adentro".

Inspectores de Higiene

Antes existían en la ciudad Inspectores de Higiene que multaban cuando se incumplía con las normas de limpieza, pero, en la actualidad, hay déficit de esos trabajadores, por lo que la higiene de La Habana empeora por día, y más aceleradamente cuando la indolencia social aumenta.

Elia Herrera, jefa de la zona Comunal  # 2 del municipio Plaza de la Revolución, se lamenta porque “los inspectores faltan y los que teníamos antes ahora son integrales, y tenemos dificultades; aunque cada Jefe de Zona tiene un carné que los acredita para multar en caso de infracción, no se soluciona ese problema, y se afecta la higiene social”.

“Nuestra población ha perdido ese valor de pertenencia con su entorno y tiramos a la calle todo lo que nos sobra, aún existiendo los medios propagandísticos y educativos en cuanto al cuidado ambiental”, reflexiona.

Solo  con pensar en el cambio de la ciudad, en su limpieza, no se arreglan los problemas, para eso tenemos que realizar varias acciones que nos hagan comprender la importancia de la higiene del entorno que nos rodea, acciones que nos eduquen para mantener un correcto desarrollo  ambiental.

Y, en ese trance, no debemos reclamar la existencia de personas que nos castiguen por lo que hacemos incorrectamente, sino, debemos apelar a nuestra conciencia como ciudadanos para mejorar la higiene de nuestro entorno.

Buen punto de partida

En los centros educacionales de nuestra capital se vincula la educación con la protección del Medio Ambiente, lo que constituye un excelente comienzo para el cuidado de la ciudad.  

Según Marta Cisneros, directora de la escuela secundaria básica Felipe Poey Aloy del municipio capitalino Plaza de la Revolución, “en las clases se trata el tema del Medio Ambiente y existen círculos de interés para su protección, además de software educativos, conferencias y teleclases sobre el tema, las cuales educan a nuestros niños”.

“Realizamos concursos y hablamos del tema en la asignatura el Mundo en que vivimos, los niños aprenden bastante”, expresa Rosalina Ruiz García, directora de la escuela primaria Lidia Doce, de Ciudad Escolar Libertad, del municipio de Marianao.

Pero estas acciones no son suficientes, porque cuando los estudiantes salen a las calles o están en sus casas, lo que aprenden en la escuela se les contrapone con lo que ocurre actualmente en la realidad.

Grandes basureros y desechos fuera de los latones son los paisajes comunes de nuestro entorno, por eso lo que se enseña en las escuelas no repercute en la educación de los niños con la fuerza necesaria para que estos protejan la ciudad fuera de sus aulas.

Nuevos programas son imprescindibles para afianzar en los estudiantes el deseo por el cuidado de la higiene, pero también en la conciencia de la población en general.

¿Y la televisión? Sí. Los medios de difusión masiva como la televisión y la radio jugarían un papel fundamental en la concientización de los ciudadanos para contribuir a que la urbe no esté "adornada" con  vertederos por todas partes.

Los anuncios publicitarios serían una buena vía para iniciar el proceso educativo de la población, pero estos deben ser indicados al Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT)  por las autoridades de Servicios Comunales.

¿No necesitamos nada?

Son nuestras indisciplinas e indolencias ante lo mal hecho el inicio de una larga lista de consecuencias negativas para el bienestar de la población.

Por tales razones sí necesitamos de cuerpos y programas que colaboren con el comportamiento social, y nos muestren el camino a seguir para solucionar nuestros errores.

“En estos momentos la Empresa Comunales no funciona bien porque no tienen todos los recursos materiales ni humanos completos, pero fundamentalmente porque no contamos con el apoyo de todas las organizaciones políticas y de masas", comenta Elia Herrera.

Aunque no es solamente el apoyo organizativo el que necesita dicha empresa en estos momentos, requiere del apoyo y la conciencia de quienes transitan por esta ciudad, la habitan y son capaces de enorgullecerse y soñar en ella, aún con la higiene que le falta.

FICHA TÉCNICA:

Tesis: Demostrar la indisciplina e indolencia social con respecto al tema de la higiene del entorno.

Tipo de reportaje: Estándar
Tipo de título: Llamativo
Tipo de entrada: Narrativa
Tipo de cuerpo: De bloques temáticos
Tipo de cierre: De moraleja o instancia a la acción.

Estrategia de fuentes: Fuentes activas:
Decisores:
- Director de la Empresa de Servicios Comunales de Plaza de la Revolución, Edilberto Díaz.
- Vicedirector de la Empresa de Comunales de Marianao, Blas Castillo.   
- Vicedirector de la Empresa de Comunales de Centro Habana, Pedro José Leyva.
-Jefe de Unidad Especializada 2 de la Empresa Aurora de Plaza de la Revolución, Elia Herrera.                                                      
- Jefe de la Unidad de Consejo Príncipe de Plaza de la Revolución, Alberto Zurbitu.
- Miembro del Buró político del Municipio Marianao, Alberto Marzo.

Destinatarios:
Personas encuestadas.

IVÁN, UN JOVEN DEL SUR

Un estudiante chileno de Comunicación Social de la Universidad de la Habana, cuenta su historia

JESÚS ADONIS MARTÍNEZ PEÑA,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

Parece mayor, tal vez porque es un joven que ha vivido más intensamente que la mayoría de sus coetáneos. La solidaridad, el profundo humanismo y la asunción de la lucha común contra la injusticia animan a este compañero, término con que llama a sus allegados y que en boca suya cobra un palpitante sentido de militancia, militancia de barricada.

Iván Mauricio llega desde La Serena, Valle del Elqui, a 500 kilómetros de Santiago de Chile y cuna de Gabriela Mistral. Hace ya 24 años que vio la luz en la ciudad de Los Andes, fronteriza con la República Argentina.

Heredero de la humildad del hogar en que sus padres, Irma y Carlos, lo criaron, "el chileno", así lo llaman sus amigos cubanos, exhibe hoy una gran convicción revolucionaria y una comprensión dialéctica de lo que, en general, debe ser el destino de su país y  de toda América Latina.

A la altura de tus 24 años, ¿cómo te defines a ti mismo?

-Como un joven revolucionario en lucha contra cualquier modo de dominación. Esta puede ser económica, política, psicológica, mediática y de muchas otras formas. Milito por la libertad total del individuo.

¿Cómo llegas a ese estadio superior del hombre que, según el Che, es ser revolucionario?

-Igual que llega la mayoría de la gente, sufriendo la injusticia en carne propia. De niño tuve que trabajar para ayudar a mis padres. Mi mamá hacía comida para conductores de colectivo, algo así como un taxi, aunque con otras características. Cuando se pagaban las cuentas normales y la renta de la casa, casi no quedaban utilidades. Crecí viviendo esa realidad y viendo cosas incluso peores.

Además, mis primeros años de vida transcurrieron bajo la dictadura, la etapa más vergonzosa de la historia de mi país. En 1982, año en que nací, se dio la peor crisis económica de todo el período dictatorial. Justo en ese momento mi familia quiebra.

También influyó el ambiente filial. Mi madre es una persona muy solidaria y humana. Mi padre, por su parte, fue militante del Partido Comunista hasta 1973, año en que se desvinculó porque el "Pinocho" tomó el poder por la fuerza, restringió los derechos ciudadanos e ilegalizó los partidos de oposición.

Mencionabas a Pinochet, ¿qué valoración puedes dar después de su deceso?

-Me alegro, como la mayoría de los chilenos, por la muerte de ese criminal. Lo que no me complace es que la verdadera justicia no logró alcanzarlo, la justicia del pueblo.

Por otra parte, no creo que las encuestas reflejen la realidad acerca de un supuesto apoyo significativo de una porción del pueblo de Chile a la figura de Augusto Pinochet en el momento de su fallecimiento. Habría que entrar a analizar qué sectores participaron en las encuestas y qué intereses pudieran haber influido sobre las encuestadoras.

¿Cuáles son los principales reclamos por los que lucha el pueblo chileno en estos momentos?

-Los mismos del resto de Latinoamérica. Giran alrededor de temas como Salud Pública, Educación Pública, reformas laborales y salariales, alimentación, privatizaciones. En general, estamos contra las recetas neoliberales, Chile es prácticamente uno de los países que más acuerdos de libre comercio ha firmado en todo el continente.

¿Cuál es la realidad de las organizaciones políticas chilenas que disienten del status quo?

-En Chile, después de la dictadura y con la implantación de la llamada era "democrática" se comenzó a dar una gran atomización de las organizaciones revolucionarias y de oposición al sistema. Hubo muchos ajustes de cuentas, delaciones que acabaron con las estructuras principales de algunas de estas organizaciones. Se creó un estado de desconfianza general. La unidad nunca se ha logrado.

Ahora, se están dando agrupaciones prácticamente espontáneas en las comunidades, son colectivos. Son muy dinámicas porque exigen, critican, pero además tratan de encontrar soluciones dentro del marco de las diferentes poblaciones. Desde la base se debe ir gestando el cambio.

Estos colectivos al unirse pueden formar una especie de cordón para la lucha unida. Yo pertenecía al cordón popular de educación.

¿Cuáles son los principios que fungen como basamento de estos colectivos barriales?

-Se basan en la educación, mediante la educación se politiza la realidad, esta es una forma de canalizar la lucha política. Se trata de en conjunto interpretar la realidad y la realidad es de lucha porque estamos mal. Los integrantes más preparados actúan como facilitadores de un intercambio multidireccional y no jerarquizado. También tratamos de rescatar nuestros valores tradicionales, preteridos por el discurso dominante en los medios de comunicación masiva.

Tratamos de resolver problemas en colectivo, por ejemplo, distracción en la comunidad para los niños pequeños, preparación para el ingreso a la universidad de los jóvenes, creamos nuestras propias bibliotecas y damos todo el apoyo escolar posible.

Nuestro objetivo es darle a entender al pueblo que nosotros mismos podemos enfrentarnos al sistema. Para derrotarlo quizás hagan falta grandes organizaciones, pero por el momento nos agrupamos en pequeños colectivos.

América Latina actualmente parece un hervidero donde hay condiciones para el cambio. ¿Existen condiciones revolucionarias en Chile?

-No. Objetivamente está presente el factor de la aguda pobreza de los trabajadores. Pero los demás factores no están dados del todo, puesto que los círculos de poder se encuentran muy legitimados producto a la acción de los medios. Faltan los factores subjetivos a escala mayoritaria de la sociedad, también víctima de una educación alienante.

¿Posees alguna experiencia de la lucha más frontal?

-En el 2004 participé en las grandes manifestaciones anti neoliberales en Santiago de Chile con motivo de la Cumbre Asia Pacífico. La ciudad estaba totalmente militarizada. Había helicópteros, miles de policías, y soldados con armas largas, armas y balines de goma de procedencia israelí, bombas de agua a presión, gases lacrimógenos, etc.

El último día de manifestaciones fue la concentración más grande. Nunca había visto tanta gente. El gobierno se vio obligado a reconocer al menos cien mil manifestantes.

En otra ocasión me detuvieron en Valparaíso. Estuve 24 horas sin tener siquiera la categoría de detenido. Éramos muchos en un estacionamiento. Nos golpearon con "luma y combo" - palos y puños-, sufrimos hambre y nos rosearon con gases.

¿Cómo alcanzas la beca para venir a estudiar a Cuba?

-Gracias a un convenio a nivel de estados, llamado Andrés Bello, nombre del padre del Código Civil chileno y relevante lingüista.

Esta es una expresión de solidaridad. En el pasado Chile recibió mucha solidaridad de Cuba y no la ha podido retribuir por la opresión de las clases dominantes de mi país.

¿Qué tiempo llevas en Cuba?

-Casi cinco meses.

Cinco meses posiblemente no sea mucho, pero ¿qué impresión general te ha dado Cuba?

-Bueno, las mujeres son muy bonitas. Los cubanos poseen una cultura rica, diversa, tiene mucho de originaria y remarca mucho qué cosa es Cuba. Además me ha impresionado el gran acceso a la cultura que disfrutan. También me gusta mucho su café y su ron.

Aquí conocí lo que realmente es el bloqueo, tenía referencias, pero no una idea dimensional exacta de cuánto afecta esta política al pueblo cubano. La situación del transporte es una de las cosas que más me incomodan.

¿Por qué estudiar Comunicación Social?

-Para ayudar en la lucha desde las comunidades y para la reconstrucción identitaria de las mismas. La enseñanza de la comunicación institucional aquí está influenciada por las ideas de Paulo Freyre y Mario Kaplún, que preconizan relaciones interpersonales horizontales, en comunicación y educación sobre todo.

La toma de conciencia de la juventud latinoamericana, la capacidad de disentir con objetividad y la superación de los revolucionarios de hoy, constituyen, sin dudas, catalizadores de lo que debe ser el levantamiento de los oprimidos y excluidos del continente. Jóvenes como Iván son la materia prima cardinal para ese despertar inaplazable.

Ficha Técnica:

Tipo de entrevista por su contenido: De opinión

Tipo de Título: Con referencia al nombre del entrevistado

Tipo de entrada: De retrato

Tipo de cuerpo: Clásico, de preguntas y respuestas

Tipo de conclusiones: De opinión del entrevistador

MÁS ALLÁ DE SU MIRADA

Cuando apenas era un joven, Pedro Mario García participó en una misión internacionalista en Angola, mientras su familia pensaba que se encontraba en la entonces Unión Soviética.
 
YUSMARY ROMERO CRUZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

“La demora era ponerme las botas, dormía con la ropa puesta y con el fusil como almohada”. Con solo veinte años, Pedro Mario García fue uno de los jóvenes soldados que apoyaron  la lucha del pueblo angolano por lograr su independencia. En la actualidad preside la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana en el municipio habanero de Mariel.

¿Cómo forma parte de la misión?

-Estaba pasando el Servicio Militar en una unidad de San José de las Lajas en septiembre de 1975 y me seleccionaron junto a otros compañeros para la misión. En aquel momento no se conocía nada, pues era secreta.

¿Cuáles eran los objetivos de la misión?

-Mantener el control de Cabinda, factor importante en el desarrollo de la guerra y en el porvenir de Angola.

¿Quién era el responsable del cumplimiento de esa tarea?

-El primer comandante Raúl Díaz Arguelles, además estábamos divididos en grupos, el jefe de mi batallón era el comandante Ramón Espinosa. 

¿Qué sabía de usted su familia?

-Mi mamá recibió una carta, donde le informaban que su hijo iba a estudiar a la Unión Soviética y la premura del curso iba a impedir que tuviera la posibilidad de despedirse de sus familiares.

A pesar de estar tan distantes, ¿mantenían comunicación?

-Sí, las cartas eran nuestro medio de comunicación, en ocasiones recibía varias juntas, después de organizarlas según la fecha comenzaba a leerlas una por una y cuando tenía un tiempo libre las contestaba.

¿Cuántos vuelos dio su imaginación, pues supuestamente estaba en otro país y en otras condiciones?

-Imagínese, la primera carta que escribí, aparentemente desde la Unión Soviética, fue sentado en la Escuela de Cadetes, ni tan siquiera había salido de Cuba y ya estaba paseando por las calles de Moscú y sentía un frío enorme. ¡Ni por fotos conocía ese país, pero había que hacer el intento! En una ocasión escribí: Ya tuve la primera prueba, salí bien. En realidad esa prueba había sido mi primer combate.

¿Cuál fue la carta más convincente?

-Una que envié acompañada de una de las fotografías que me habían tirado para el pasaporte, en la misma lucía muy elegante. Mi mamá me contó posteriormente que cuando la vió exclamo: “¡Ahora yo sí sé que está en la Unión Soviética!”.

¿Cuándo su familia tuvo conocimiento de la verdad?

-El Día de las Madres, enviaron a mi casa una carta de reconocimiento por encontrarme peleando en Angola y se explicaba toda la verdad. Faltaban pocos días para mi regreso.

¿Cuándo fue su primera experiencia en un combate? ¿Qué recuerdos conserva?

-Los primeros ataques en Cabinda fueron el 10 y 11 de noviembre, duraron 96 horas; sentía un intercambio constante de artillería en ambas direcciones. Al principio tenía un poco de miedo, aunque después me habitué a esa vida y al olor a pólvora; el ser humano se adapta a todo hasta lo más difícil.

¿Cómo era la relación entre personas tan jóvenes en medio de una guerra?

-Éramos una familia; si teníamos un problema o estábamos enfermos con quién íbamos a contar si no era con las personas que estaban a nuestro lado. El compañero que tenía guardia en el último turno se encargaba de hacer el café; así, al despertar, teníamos una tasita caliente. Existía mucha unidad entre todos.
     
¿Qué representa para usted el 11 de noviembre de 1975?

-Haber tenido la posibilidad de aportar mi granito de arena a la independencia de Angola, ayudar a un país a no estar en manos de los enemigos, en manos de los grupos fascistas dirigidos, entrenados y armados por los Estados Unidos.

¿Qué fue lo que más lo impactó?

-La pobreza, ver a los niños descalzos y pasando hambre. A la hora de la comida siempre habían diez o doce muchachitos con un recipiente en la mano, eran los primeros a los que se  le servía, por orden del comandante Espinosa.

¿Cuánto tiempo estuvo en Cabinda? ¿Qué le confirió ese lugar?

-Aproximadamente nueve meses, Cabinda me dio la posibilidad de formarme como hombre y como revolucionario.

¿Cuándo regresó a Cuba?

-El 26 de junio de 1976, estuve tres días en La Cabaña y llegué a mi casa el 29, precisamente ese día era mi cumpleaños.

¿Qué piensa en este instante sobre esa etapa de su vida, al cabo de treinta y un años?

-Pienso  que recordar es volver a vivir esos momentos. Esa ha sido una etapa que indudablemente me ha marcado y es difícil poder olvidarla; a ella le debo gran parte de experiencia.

Con la mirada lejana, quizás anidada en Cabinda y con una viveza que no ocultan los ojos, Pedro Mario García se sumerge en su pasado durante unos minutos, porque ni tan siquiera el tiempo puede dejar en el olvido los momentos más intensos de una vida.

Ficha técnica:

Tipología: Entrevista Testimonial

Objetivo Central: Rememorar la Misión Militar Cubana en Angola a partir del testimonio de un combatiente.

Objetivo colaterales:

Tener presente las experiencias personales del soldado cubano en Angola.

Indagar y obtener información sobre la misión en Cabinda.

CHOFE, ¿ME PUEDE ADELANTAR?

CHOFE, ¿ME PUEDE ADELANTAR?

Aún  cuando una gran parte de la población capitalina se transporta en botella, un buen número de choferes estatales se niegan a montar pasajeros en los semáforos y a parar en los puntos de transportación  alternativa.

RACHEL DOMÍNGUEZ ROJAS,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

Llevaba un tiempo más prolongado que el normal en el semáforo de 41 y 42 pidiendo botella, y como tenía necesidad de llegar temprano a casa no esperé el P4...

Estaba a punto de desistir y ejercitar las piernas un buen tramo, cuando se detuvo delante de mí  un auto blanco con chapa amarilla aunque ya estaba la luz verde. Me quedé por unos segundos sin saber cómo reaccionar... una muchacha me hacía señas con la mano. No dudé y logró arrancar antes de que se pusiera la roja. En el camino, me dijo que siempre trataba de adelantar a las mujeres que veía en los semáforos, con los hombres le daba un poco de temor cuando iba sola, pero siempre recordaba que ella "no nació manejando" y también cogió botella (y mucho sol).

Este incidente me hizo reflexionar, porque para nadie es un secreto que el número de mujeres que manejan y que acostumbran a dar botella es bastante reducido, más aún el de las que se ofrecen solas a hacer el favor. "Todas las mujeres deberían hacer lo mismo", decía, y coincido con ella, ¿por qué no pensarán así todas las féminas que manejan? De esa manera siempre podría llegar temprano a casa.

De botella en botella se llega a Marsella

El acto de hacer autostop en algunos lugares es realizado por el sentido de la aventura de no saber dónde se estará al final del día, incluso se considera como un deporte en Europa del Este, principalmente en Rusia y Lituania, donde se hacen competencias y existen grupos que se reúnen periódicamente con equipos y accesorios típicos y  ¡hasta escuelas de autostopistas!

El primero de los  clubes de este tipo fue el San Petersburg Autostop League, fundado en 1977. A este, poco después, se sumaron la Escuela de Autostop y la Academia de Viajeros Libres, ambas de Moscú, y el Club de Autostop de Vilnius, Lituania. Estas sociedades con el avance tecnológico fueron creando sus propias páginas en Internet, las que les permitieron comenzar a coordinar actividades y eventos en todas partes del mundo.

Por ejemplo, entre 1992 y 1993 el ruso Alexey Voroy realizó el primer viaje alrededor del mundo "en botella", más sofisticada, claro, ya que además del automóvil, utilizó también barcos y aviones, para lo cual, sin duda, debió necesitar de una gran diplomacia y una efectiva comunicación, ¿se imagina pedirle un aventón al capitán de un avión?

Que no paguen justos por pecadores

"Es una cuestión de solidaridad, muchos de mis compañeros no dan botella a nadie; en lo personal, me da pena decir que no cuando puedo adelantar a alguien", declara Alberto Jacomino, chofer de 42 años.

"Todos los días cojo botella, siempre es más rápido que la guagua, pero cada vez te encuentras con más choferes que ni siquiera te responden, de repente te quedas en el medio de la calle hablando sola y resulta penoso", cuenta Carol Muñoz, estudiante de la Facultad de Comunicación.

Realmente muchas de las declaraciones de este tipo se pueden encontrar en casi todos los semáforos de la ciudad, el problema de algunos conductores estatales es el de olvidar que el vehículo asignado no es propiedad privada y tienen la obligación moral de prestar ayuda a la sociedad con los medios que le pertenecen.

"Muchos choferes resultan a veces groseros, cuando tienen que detenerse con la luz roja, viran la cara contrario a la acera, y si los llaman se hacen los desentendidos como si uno fuera invisible, a veces frenan justo en el límite de la calle, de modo que cuando camino para pedirle el favor, ponen la luz verde y arrancan a toda velocidad", añade Claudia Díaz Montesino, estudiante de Sociología en la Universidad de la Habana.

Todo esto es cierto, pero la solidaridad y la educación formal es algo que no solo el timonel de un auto debe tener en cuenta; ellos, los que sí dan botella,  también han tenido malas experiencias con los pasajeros a bordo, y si bien esto no es excusa para dejar de ayudar al prójimo, no es menos cierto que cobra su dosis de recelo y desencanto.

"Por querer llevar a más personas y dejar montarlas en la parte de atrás, me han robado herramientas con las cuales trabajo y de las que soy responsable; una vez me llevaron una cámara fotográfica por bajarme a echar gasolina y dejar a la persona que llevaba dentro montada, me vine a dar cuenta cuando llegué a la casa y ya no podía hacer nada", refiere un trabajador de ETECSA que me recogió en el semáforo de 23 y 26.

Además de esta situación, hay quienes no lo ven como un gesto de solidaridad, se montan con paquetes y manchan los asientos o tiran las puertas de los automóviles como si ninguna sirviera... y qué decir de la manera de "pedir el favor" de algunas personas.

Claro, nada es absoluto y no pueden pagar justos por pecadores. En el asunto influye mucho la conciencia de la persona que maneja sobre la situación del país con respecto al transporte, principalmente por el déficit y el deterioro del parque automotor y el aumento del precio del combustible.

¿Llevar o no llevar?, ahí está el problema

En la década de los años 90 del siglo pasado, el sector del transporte sufrió un proceso de descapitalización severo. Esto dañó a la gran mayoría de las empresas, las cuales optaron por la adquisición de medios que garantizaran la llegada puntual de sus trabajadores y la agilización de las principales gestiones.

Algunos expertos de la economía cubana afirman que en el año 2006 se calculó una gran desproporción que perdura hasta hoy; cada día cerca de un 20% de las personas que se transportan en la capital (lo que significa alrededor de 120 mil pasajeros), lo hacen en 3 500 ómnibus de sus empresas, mientras que el 80% restante se mueve en 330 vehículos aproximadamente.

Por esa razón, existe una resolución del Ministerio del Transporte que obliga a todos los choferes del país, que viajen con los vehículos vacíos o con su capacidad a medias, a transportar pasajeros tanto al comenzar los viajes como al término de ellos.  

Juan Elizastigui Figueroa, especialista en la Dirección de Transportación de Pasajeros del Ministerio del Transporte, comenta que casi todas las empresas tienen establecido un sistema de sanciones y de estímulos, aplicados a los choferes en dependencia de su actitud con respecto a la necesaria resolución, y constan de medidas que van desde la separación del cargo, hasta la ganancia del 10% de los ingresos recaudados.

Aún así, vemos muchos de los vehículos que deben detenerse pasar de largo, y vacíos, frente a los puntos de embarque. Algunos argumentan que el uso intensivo trae como consecuencia el desgaste y la decadencia del estado físico de dichos transportes, pero la realidad coloca esas cuestiones en un segundo plano, ya que lo principal es no "hacerse el sueco" ante una parada llena de personas necesitadas de llegar a sus destinos.

Los encargados de controlar el cumplimiento de esta disposición son el cuerpo de inspectores públicos, GETA (Grupo Estatal de Transportación Alternativa), quienes han sido bautizados como "los azules" y que, explica Elizastigui, cumplen la misma función que los conocidos amarillos en el resto del país.

Los vehículos estatales tienen la obligación de detenerse en los puntos habilitados para este fin, los cuales se han convertido en una especie de botella estatal, pero desgraciadamente, según declaraciones de Regino Valdés Sánchez, jefe del GETA en Ciudad de La Habana, el pasado año el  12,5% de las veces los choferes no pararon.

Vladimir Delfín Valdés Hernández, inspector del punto 38, en 23 y 26, ayuda a transportar de 800 a 1 000 personas todos los días, lo que alivia la congestión de viajeros que suelen aglomerarse en esa parada; pero también diariamente reporta alrededor de 25 vehículos de choferes que ni siquiera se molestan en detenerse, lo que significa alrededor de 700 al mes y 8 400 al año; algunos se repiten bastante seguido, como son los autos estatales de chapa HSY 159 y  HAJ 523, que por mucho que los notifique continúan cometiendo la indisciplina.

"He tenido algunos incidentes desagradables con choferes que se pasan en los malos tratos, incluso con las personas que deben transportar, pero también ha habido particulares que se detienen voluntariamente y se ofrecen para llevar a alguien sin tener la obligación legal de hacerlo", comenta Vladimir.

Las cifras muestran mayoritariamente el espíritu de solidaridad identificado en muchos cubanos, pero no es suficiente. Hay que seguir luchando por crear una conciencia sólida y ayudar a solucionar el problema, no solo por el cumplimiento estricto de la ley, sino por el apoyo, siempre agradecido, a todas esas personas que intentan llegar a algún lugar, como dice el dicho... haz bien y no mires a quien.

"La nueva generación es más atrevida"

"La política educativa con respecto al tema que desarrollan los medios de comunicación, tanto para quienes cogen la botella como para los choferes, y la necesidad que tienen las personas de llegar a tiempo a todas partes, influyen mucho en el auge que ha cobrado esta vía de transportación", explica la socióloga Maydelín Souto, de la Facultad de Sociología.

Además, median otros factores importantes como el desgaste del transporte público, las tarifas elevadas de los taxis estatales y particulares y el crecimiento territorial y poblacional de la ciudad. La concentración de servicios importantes en la capital (aeropuertos, hospitales, cines y teatros, fundamentalmente) es una de las causas principales del aumento de la población flotante, personas que viven un corto período de tiempo en la ciudad y que igualmente forman parte del flujo de movimiento dentro de ella, opina René Cárdenas, también sociólogo.

"Por otro lado creo que el elemento subjetivo repercute mucho en este asunto; la nueva generación tiene más sentido de independencia, es más arriesgada. Como resultado de la Revolución hemos logrado eliminar muchos tabúes y prejuicios y se ha logrado formar jóvenes más capaces y autosuficientes, en el sentido de que saben valerse por sí mismos", considera Cárdenas.

Pero no sólo los jóvenes piden botella, también las personas adultas consideran valiosa esa manera de trasladarse de un lugar a otro. Para los trabajadores las distancias muchas veces representan verdaderos retos.

"Yo vivo sola con mis dos hijos de 6 y 8 años, en Alamar. Pedir botella se ha hecho imprescindible para mí, ya que de otra manera nunca me daría tiempo a recogerlos en la escuela ni a llegar temprano al trabajo", comenta  Julia Mendoza, cuyo centro laboral se encuentra en el Vedado.

Ciertamente, en una sociedad todos necesitamos de todos, y la solidaridad entre nosotros mismos no se puede imponer con leyes, invariablemente está en la conciencia colectiva, tanto de los que van delante de un timón como de los que solicitan ayuda; ambas partes deben considerarse y respetarse para el mejor funcionamiento de esa relación tan cotidiana.

La muchacha que me brindó su ayuda espontáneamente es un buen ejemplo a seguir, esos actos de generosidad no se olvidan y yo siempre le estaré agradecida. A lo mejor algún día nos volvemos a encontrar y entonces sea ella la que necesite de mi apoyo.

Recuadro 1.

Autostop

El autostop, o botella como se conoce en Cuba, es una práctica frecuente en todo el mundo, generalmente en las carreteras que rodean las grandes urbes. En muchos países es común que el autostopista, denominación que aparece en numerosos escritos didácticos, estire el brazo hacia la calle con el pulgar levantado, aunque hay lugares donde se utilizan otros tipos de señalizaciones.

Por ejemplo, en Israel, se apunta al camino con el dedo índice; en la India, la mano es agitada con la palma para abajo; y en Sudáfrica, se enseña la parte trasera de la mano don el dedo índice levantado. También es frecuente sostener un cartel con el nombre del destino escrito en él, eso facilita que el conductor no tenga que detenerse para saber hacia dónde se dirige la persona.

Lo que en Cuba es conocido como "coger botella", recibe varias denominaciones en América Latina: "hacer dedo" en Argentina, "jalón" en Guatemala, "bote" en Panamá, "pon" en Puerto Rico y "echar dedo" en Colombia, entre otros ejemplos. Sólo que en nuestro país lo único diferente no es la denominación, sino el motivo.

FICHA TÉCNICA:

TEMA: La transportación alternativa, tanto estatal como individual.

TESIS: A pesar de la grave situación que tiene el país en el sector de transporte, muchos choferes evaden la obligación de parar en los puntos de transportación alternativa o, sencillamente, de dar botella y contribuir con las personas más afectadas por este problema.

TIPO DE TÍTULO: Genérico

TIPO DE ENTRADA: Anecdótica

TIPO DE CUERPO: Por bloques temáticos

TIPO DE CIERRE: Moraleja o instancia a la acción

ESTRATEGIA DE FUENTES:

Activas:

-Juan Elizastigui Figueroa, especialista en la Dirección de Transportación de Pasajeros del Ministerio de Transporte

-Maydelín Souto, Socióloga y Profesora de la Facultad de Historia

-René Cárdenas, Sociólogo y Profesor de la Facultad de Historia

-Chofer de ETECSA

-Alberto Jacobino, chofer

-Claudia Díaz Montesino, estudiante de la Facultad de Historia

-Carol Muñoz, estudiante de la Facultad de Comunicación

-Vladimir Delfín Hernández, inspector popular de transportación alternativa

-Encuesta sobre el conocimiento de la ley que obliga a los vehículos de centros laborales a parar en los puntos de embarque (100 personas)

-Encuesta a choferes (10)

-Encuesta a personas cogiendo botella (12)

Pasivas:

-Artículos publicados en Bohemia

-Entre el autobús y el autostop, Patricia Grogg, 2004

-La ley y el orden en el transporte, 2007

-La pirámide invertida, Caridad Caribello y Dalia Reyes García, 5-04-2007

-Mover más y mejor, Dalia Rodríguez, 2006

-Nota de El País (Uruguay)

-Gobierno admitió colapso del sistema; hacer dedo es mejor, The Associated Press

-A dedo o en camello, o en esa guagua (va)llena, Orlando Sentinel

-En Cuba, la mejor manera de viajar es a dedo, 2007