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Isla al Sur

RELIQUIAS EN EL HOGAR DE LEZAMA LIMA

RELIQUIAS EN EL HOGAR DE LEZAMA LIMA

La casa museo del intelectual cubano conserva, además de objetos personales, una vasta obra literaria y plástica.

NAILEY VECINO PÉREZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Una colección de casi mil ejemplares de literatura, más de 50 obras de la plástica y numerosos objetos que pertenecieron a José Lezama Lima, dispuestos tal y como los tenía en vida, atesora la casa donde vivió el célebre escritor cubano desde su nacimiento, situada en los bajos de un antiguo edificio en la calle Trocadero, #162, entre Industria y Consulado, en el municipio habanero de Centro Habana.

“Lezama nació en Columbia, Marianao, en 1929. Desde entonces y hasta su muerte en 1976, residió aquí junto a su madre, su hermana menor y la nana. En 1994 comenzó a funcionar como museo y en 2010 fue declarada Monumento Nacional”, comenta Gretel Puime, museóloga de la casa.

Los objetos del escritor están situados de la misma manera en que los tuvo cuando vivía. En la sala resalta, sobre una mesa de centro, el conjunto de La Limosnera (la Mayólica), reliquia familiar, el cenicero personal y un fragmento de un casquillo de bala perteneciente al padre de Lezama y que este utilizaba como florero. El cuarto conserva la cuna y el balance de su niñez, además de armarios, pero estos no son originales.

“La máquina de escribir, que reposa en el escritorio no fue utilizada por Lezama en muchas ocasiones pues gustaba de los manuscritos. Luego de varias investigaciones se verificó que sentía afinidad por la tinta verde ya que la mayoría de los textos están escritos con tinta de ese color”, así expresa el documento que recoge las transformaciones ocurridas en el museo, llamado Libro de transformaciones e investigación.

Utensilios de cocina, bomboneras, jarrones, pisapapeles, tabaqueras, estatuillas, figuras que representan culturas aztecas y de otras civilizaciones pueden encontrarse en la casa, donde llama la atención el pequeño busto de Martí y de Sócrates que guardó en un estante.

Isis Leyva, otra de las museólogas del centro, explica que en cada sitio de la casa existen estantes de libros que en su conjunto resguardan una colección de casi mil ejemplares contentivos tanto de literatura clásica como del propio Lezama, el resto de estas pertenencias se haya en la Biblioteca Nacional, siendo los dos lugares únicos en el país con tales cantidades.

La Enciclopedia Británica de 1909 (perteneciente al padre), la Edición Completa de la revista Orígenes, y el primer ejemplar de Paradiso, constituyen sus más valiosos tesoros, agregó.

Otros números conservados son Verbum, Muerte de Narciso, Espuela de Plata, Nadie Parecía, la Fijeza y Aventuras Sigilosas, además de su primer poemario, Enemigo Rumor, y otra de sus famosas novelas, Opiano Licario.

Más de 50 pinturas de artistas cubanos como Víctor Manuel, Portocarrero, Arístides Fernández, Mariano, Amelia Peláez y otros, junto al título de graduado en Derecho en 1938, penden de las paredes del lugar. Esta colección de obras puede igualarse de acuerdo con su  calidad, a las expuestas en el Museo Nacional de Bellas Artes.  

Pie de foto: Los muebles se encuentran de la misma manera en que los tuvo en vida.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide normal.
Tipo de fuentes: Directas y documentales.
Primer valor noticia: Singularidad.
Otros valores noticia: Prominencia de los protagonistas. Proximidad o cercanía.

ARECHA AÑEJO 15 AÑOS, LA GRAN EXCLUSIVIDAD

ARECHA AÑEJO 15 AÑOS, LA GRAN EXCLUSIVIDAD

Este ron cubano innovado en tierras vueltabajeras, tiene una producción de solo 200 botellas anuales.

Texto y fotos:
ARLETTE VASALLO GARCÍA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Pinar del Río tiene su ron exclusivo: el Arecha añejo 15 años. De él solo se producen 200 botellas al año en la Empresa de Bebidas y Refresco en el municipio cabecera y son comercializadas en el mercado extranjero a 250 euros cada una.

“Parte de un aguardiente puro de caña, libre de olores extraños que ha sido añejado por más de cinco años en barricas de roble blanco americano, conocidas como pipitas, a partir de esa guarda se obtiene el ron base que permanecerá en dichos recipientes durante más de 12 años”, explicó Javier Sabá, tecnólogo de la fábrica y aspirante a Maestro Ronero para el año 2016.

Luego tiene una etapa de fabricación donde se mezcla con agua desmineralizada y pasa, ya como ron, a un tercer momento de añejamiento en barriles viejos donde alcanza homogeneidad y reposo total. Todos los pasos del proceso son artesanales y los realiza un personal seleccionado para ello, que obtiene como resultado esta bebida de grado alcohólico 38, añadió.

El primer lote fue presentado en el 2007 y comenzó a comercializarse a partir del año siguiente. En el 2009 obtuvo Medalla de Oro en la 27 Feria Internacional de La Habana. Asimismo, ha ganado importantes galardones en diferentes países de Europa como España, Alemania y Holanda, no solo por su gran belleza, sino por pertenecer al segmento Premium, con reconocimiento de calidad del Ron Cubano.

La revista digital española Enogouermet, especializada en vinos y gastronomía, le otorga una puntuación de 96 de 100 posibles. Le atribuye las siguientes distinciones de acuerdo con su imagen, olor y sabor: “En Vista, presenta un sugerente color ámbar con preciosos reflejos color caramelos muy intensos. En Nariz, encontramos aromas armónicos, francos y complejos. En Boca, es sorprendentemente suave, muy sabroso que confirma la nariz. El sabor dulce se combina con unos matices secos, de agradable textura y brillo”.

La imagen de la bebida distingue por su elegancia exquisita, pues la botella, llamada Imperio, es de estructura única y se fabrica especialmente para el producto en España. Lograda en cristal de peso medio-alto, con forma redondeada y decorada con numerosos detalles contiene 700 mililitros y su tapa 30 mililitros, diseñada para degustar el líquido sin necesidad de abrir el recipiente.

“Nos atrevemos a igualarla con el Máximo de Havana Club, Medio Siglo de Santiago, y el Isla de Cuba. Los dos últimos de Cuba Ron y mostrados al mercado el año pasado, explicó vía correo electrónico Dunay Regalado, especialista comercial de la Empresa de Bebidas y Refrescos Pinar de Río.

La exportación de Arecha 15 años, por sus características, es diseñada para un segmento selecto y su producción es limitada. Se comercializa mediante Cuba Ron, y se encuentra registrada en 50 países, 15 de ellos en América, 31 en Europa, dos en Asia y dos en África, agregó el especialista comercial.

Pie de foto: Esta bebida, creada en 1993, convirtió a su innovador, Javier Sabá, en aspirante a Maestro Ronero para el año 2016.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Quién.  
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida.
Tipo de fuente: Directas: Javier Sabá, tecnólogo de la fábrica; y Dunay Regalado, especialista comercial de la Empresa de Bebidas y Refrescos Pinar de Río. No documental: Revista digital española Enogouermet.
Primer valor-noticia: Singularidad.
Otros dos valores-noticia: Prominencia. Proximidad.



¿QUIÉN PROTEGE LA GEOLOGÍA CUBANA?

¿QUIÉN PROTEGE LA GEOLOGÍA CUBANA?

El científico Reinaldo Rojas Consuegra ha impartido importantes conferencias sobre mineralogía y descubierto fósiles de alto valor en Cuba.

DUNG TRAN THUY,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
Foto: THUY NGUYEN NGOC.

El Museo Nacional de Historia Natural muestra muchos y diversos fósiles, la mayoría de ellos descubiertos por el científico Reinaldo Rojas Consuegra, importante investigador cubano en paleontología y geología.

Según su punto de vista: “El objeto del trabajo de los geólogos es la tierra, el planeta. Geo significa tierra y logia estudio o tratado. Entonces, todo lo concerniente al espacio. Los procesos externos e internos de la tierra”. Sobre su profesión, cómo llegó a ella y sus logros en estos años, conversamos en su segunda casa: el amado museo.

-¿Por qué escogió estudiar geología?

“Yo soy hijo de campesinos, guajiro y, por supuesto, vivía en el campo. La curiosidad creo que es importante desde que uno nace. Tú miras el entorno y lo vas descubriendo. Me gustaban los suelos y las rocas. Hasta veía los fósiles, pero no sabía lo que era. Preguntaba sobre el entorno y, por tanto, mi curiosidad me llevó a eso, a ver qué ocurrió después.

“Recuerdo que encontré un libro grande, hecho por un español, de los más importantes de la geología en ese idioma y me dediqué a leerlo. Después pude ser geólogo, tenía que saber de las rocas, del petróleo, de los fósiles…y gustó.”

-¿Sus padres lo apoyaron?

“Sí. Yo tuve la oportunidad que ellos no. No tenían estudios, lo que antes de la Revolución era común; yo soy hijo de analfabetos y llegué a Doctor en Ciencias.”

-¿Cuándo descubrió su primer fósil?

“Eso uno nunca lo supe porque cuando llegué graduado, jovencito, salido de la Universidad, nos dieron una mochila, un martillo, una brújula, un mapa, un jeep. Nos dijeron: ¡A trabajar!, y nos entregaron el mapa geológico del lugar, qué minerales había...  Entonces empecé a chocar con todo en la naturaleza, así que tengo que haber encontrado muchos, pero no estaba muy consciente. No sé qué día me encontré el primero. Todos me gustaron y todos los recuerdo.”

-¿Qué sentía con cada descubrimiento?  

“Uno empieza sin saber muy bien qué es lo que está estudiando. Después te vas haciendo consciente y cuando ya entras en el objeto de estudio profundamente quedas cautivado. No trabajo por el salario, lo hago porque realmente me gusta esta ciencia y su resultado. Esos momentos los disfruto muchísimo porque son el fruto de un considerable tiempo de estudio.”

-¿Cómo fue mientras dirigió el Museo Nacional de Historia Natural?

“El plan inicial era de cuatro años, pero ocupé el cargo durante siete por mis resultados. Antes había dirigido el Grupo de Geología y Paleontología, después, fui Vicerrector Científico.

“Lo hice como pude -ríe, se sonroja y me percato de su modestia-, con muchos problemas como  pasa en toda Cuba, intentando hacer las cosas cada vez mejor. Fue muy difícil, pero logramos mantener el museo abierto, trabajando fuerte y en equipo.

“No sé muy bien lo que hice, pero estoy contento y orgulloso. No me arrepiento.”

-Usted participó en el VIII Congreso de Geología…

“Sí, yo he participado en todos. Los organiza la Sociedad Cubana de Geología cada dos años. He sido jefe de la mesa de Estratigrafía y Paleontología. Siempre digo que ir a un evento es mejor que pasar un posgrado, porque te conectas e intercambias conocimientos. Te enriquece mucho.

“Participan delegados de varios países. Tienen un alto impacto por su diversidad y por las novedades que llegan de todas partes. Se respira un espíritu de colaboración muy importante para el avance de nuestra ciencia.”

-¿Existen problemas de geología y paleontología en Cuba?

“Siempre hay problemas. En Cuba se estudian profundamente las geociencias. Han trabajado grandes especialistas desde la época de la colonia. Pero a la vez que se buscan respuestas, aparecen nuevas preguntas que se convierten en limitaciones a superar para resolver dificultades mayores.

“Muchas veces no hay suficiente dinero, transporte, tecnología moderna... Eso lo tratamos de solucionar con colegas de otros países. El conocimiento del patrimonio paleontológico no se utiliza lo suficiente. Es una cuestión cultural.”

-A propósito, ¿qué puede hacerse para la conservación del patrimonio paleontológico cubano?

“Se dan los primeros pasos. En filosofía se denomina emergencia a aquello que sale como consecuencia de la convergencia de pequeñas preocupaciones, conocimientos. Eso está sucediendo con el patrimonio paleontológico cubano.

“Por ejemplo, en Yaguajay, Sancti Spíritus, yo vivía de picar piedra, de hacer hornos y sacar cal (carbonato de calcio). Hace dos años pidieron hacer un estudio integral del terreno. Allí había estado Don Carlos de la Torre 103 años antes, paleontólogo reconocido. Hicimos el estudio y les entregamos el informe.

“Ahora están ingresando dinero porque a partir de nuestra visita convirtieron el sitio en referente histórico y paleontológico. Tienen una importante actividad turística.

“Ese es uno de los modos en que aportamos a su conservación en la sociedad, no permitimos que se pierda y ponemos en las manos de la gente sus tesoros. Estamos luchando por un verdadero uso social.”

-¿Qué piensa del futuro de esta carrera en Cuba?

“La geología no desaparece en un país, mientras el hombre necesite recursos del medio. Somos los responsables de buscar los materiales y minerales para la industria de construcción, la química, la de petróleo…

“La cantidad de profesionales varía en dependencia de la situación económica del país. Un yacimiento es explotable si el recurso vale suficiente como para pagar la explotación. Por ejemplo, en Cuba hay oro, pero no se extrae. Si su precio aumenta, habrá que sacarlo.

“Por su parte, la paleontología no es una carrera universitaria en nuestro país. Un biólogo o geólogo pueden hacer esa especialidad luego de graduado. Solo se da como una pequeña asignatura. No se ve como una ciencia aplicada.”

-¿Qué propone usted para mejorar la geología en  Cuba?

“Dependemos del devenir de la humanidad, de la economía mundial incluso. Ella se reduce y se amplía según las posibilidades nuestras y de quienes la estudian con nosotros. Debemos continuar estudiando e intercambiando experiencias. Creo que va a seguir avanzando.”

Pie de foto: Reinaldo Rojas ha ejecutado importantes tareas en la geología y la paleontología.

Ficha técnica:

Objetivo central: Conocer las labores del científico Reinaldo Rojas Consuegra desde su inicio como geólogo.

Objetivos colaterales: Saber sobre su familia y por qué seleccionó estudiar para geólogo. Destacar cuando encontró y trabajó con los fósiles. Conocer su opinión y sus ideas para desarrollar la geología cubana.  

Tipo de entrevista:

Por los participantes: Individual.
Por su estructura: Clásica de preguntas y respuestas.
Por su contenido: De personalidad-Opinión.
Por el canal que se obtuvo: Cara a Cara.

Tipo de título: De interrogación.
Tipo de entrada: De presentación del tema.
Tipo de cuerpo: De preguntas y respuestas.
Tipos de preguntas declaradas: 1-¿Por qué escogió estudiar geología? (Abierta); 2-¿Sus padres lo apoyaron? (Directa); 3-¿Cuándo usted descubrió su primer fósil? (De exploración); 4-¿Qué sentía con cada descubrimiento? (Abierta); 5-¿Cómo fue mientras dirigió el Museo Nacional de Historia Natural? (Abierta); 6-Usted participó en el VIII Congreso de Geología… (Abierta); 7- ¿Existen problemas de geología y paleontología en Cuba…? (Cerrada); 8-A propósito, ¿qué puede hacerse para la conservación del patrimonio paleontológico cubano? (De opinión); 9-¿Qué piensa del futuro de esta carrera en Cuba? (Abierta, De opinión); 10-¿Qué propone usted para mejorar la geología en Cuba? (Abierta).
Tipo de conclusión: De opinión o comentario del entrevistado.

Tipo de fuentes:
Documental: Página web www.wikipedia.org
Directa: Científico Reinaldo Rojas Consuegra.

NO TODO LO QUE BRILLA…

NO TODO LO QUE BRILLA…

DANIELA HERNÁNDEZ GARI,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
    

Transcurría el mes de abril, el calor era sofocante y las pruebas de ingreso a la Universidad se aproximaban a velocidad vertiginosa.

Como cada martes por la mañana, bajaba las escaleras de un edificio pequeño al final de Obispo, donde recibía repasos para el examen de Español. Me incorporé a la calle principal, inundada de pregones, solos de guitarras y olor a comida.

―¡Daniela! La repentina mención de mi nombre hizo que virara el cuerpo en dirección a la escandalosa voz.

Antes que pudiera reaccionar, estaba apresada en el abrazo de una joven de gran estatura que no paraba de decir mi nombre intercalado con preguntas. Volví a la realidad y di un paso atrás ya desconfiada.

―¿Vas al trabajo de tu papá?, preguntó después de superar su confusión inicial ante mi actitud. ―Me dijeron que te fuiste al pre de Regla. Vamos, que te acompaño. Yo voy a la parada de la 27.

Tomó mi brazo y continuamos el camino. Al principio estaba a la defensiva, pero a medida que avanzábamos y ella rememoraba los días de nuestra aparente amistad, empecé a encontrar familiaridad en su voz y gestos, pero su cara me era desconocida.

La joven vestía unos tacones, en mi opinión innecesarios, debido  a su estatura. Un vestido blanco pegado al cuerpo y bolso gris en el brazo. Era mulata, con unos rizos negros que llegaban un poco más allá de los hombros, maquillaje sencillo, excepto en sus labios donde había derroche de rojo.

Mientras avanzaba por la vía, parafraseé en mi mente una de las canciones de Buena Fe: “Ella pasa y todos se hacen los simpáticos, desde los más vulgares hasta excelsos catedráticos". Las miradas se dirigían a mi compañera de ruta y consciente de esto elevaba ella la cabeza con orgullo.

Por lo que me contaba, nuestro primer encuentro fue en la secundaria básica. Habló acerca de muchos libros y películas que yo veía en esa época. Confesó que extrañaba muchos los viejos tiempos, pues en la actualidad no encontraba casi nadie que tuviera sus gustos.

Al llegar a la Plaza de San Francisco de Asís,hizo ademán de seguir su camino, no sin antes preguntarme si había seguido el rastro de algunos amigos y compañeros de clase.

Sentí un poco de tristeza cuando se alejó. Esa chica recordaba todo a pesar de los tres años de separación; y yo ni siquiera había podido distinguir su cara y para qué hablar de su nombre.

En un impulso corrí tras ella asustando a las palomas que buscaban su granito de arroz. Tomé su brazo y bajé la cabeza a causa de la vergüenza del olvido.

―Te tengo que ser sincera. No me acuerdo de ti. No quisiera que nos separáramos de este modo sin al menos saber tu nombre.

―¿Era por eso? Es normal que no te acuerdes. Me sorprendió su actitud ante mi falta de memoria.

―Yo soy Ricardo, dijo con una sonrisa.

DETRÁS DE LA ESTRELLA SOLITARIA

DETRÁS DE LA ESTRELLA SOLITARIA

MARIANA BRUGUERAS MÁS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Ahí está, ondeando en instituciones, hoteles, calles, murales; también en eventos y actividades oficiales. Con ella presente y el Himno de Bayamo en marcha, ningún cubano escapa de la reacción en tantos momentos practicada: firmes, la miramos solemnemente y pronunciamos las estrofas compuestas por Perucho Figueredo.

En el frente de mochilas, camisetas, adornos y parabrisas también es frecuente encontrar la bandera cubana. Por años ha sido objeto de comercio y lucro en varios sitios del país, especialmente en las áreas con fines turísticos.

En medio de todo, no faltan quienes ofertan cualquier tipo de producto con el dibujo y colores de la bandera, cual patente corso de una venta segura o más exitosa. Esa práctica, de más o menos reciente data, tiene detractores y defensores cuando de juzgar se trata.

No es menos cierto que a los extranjeros les llama la atención y, como suvenir, compran ese tipo de objetos y accesorios. De modo que, con el desarrollo del turismo y como fórmula que ha resultado efectiva, cada vez es más frecuente que la bandera cubana, en diversas variantes, se pasee por la ciudad y más allá de nuestras fronteras.

No se trata tampoco de un proceder exclusivo de esta Isla, pues el mundo hace rato está al alcance de la mano en cualquier lugar del planeta. Podemos saber en tiempo real lo que acontece en el continente más opuesto. Y los usos y costumbres se mezclan en este universo global. Puede que en parte hayamos importado acríticamente a nuestra vida cotidiana algo de la apropiación de la insignia nacional que hacen otros pueblos y países.

Quizás por una cuestión de añoranza, cubanos establecidos en otros países se encuentran también entre los principales compradores y, en menor medida, lo hacen quienes residen permanentemente en la Isla.

De cualquier modo, es justo reconocer que la bandera, símbolo patrio que nos identifica y conmueve ondeante desde lo alto, se ha vulgarizado con ese uso excesivo que de ella se hace cuando se confina al identificativo publicitario y comercial.

El estandarte de la estrella solitaria ha dejado de ser el emblema de generaciones enteras de patriotas para convertirse en un referente que, en dependencia del accesorio u objeto en el cual se halle, en ocasiones puede hasta pasar inadvertido. Así se ha ido naturalizando su presencia fuera del asta tradicional al punto de resultar demasiado simple.

No es exageración. Alejado de su espacio natural, el símbolo de todos los cubanos se está desprestigiando cada vez más con mayor fuerza, más allá de las razones, justificadas o no, que predominan entre los comerciantes. Para ellos solo es dinero, no reparan en que se aprovechan de la bandera. Ese es el momento en el cual los sentimientos por la patria se dejan de lado y salen a la luz los de supervivencia.

Es importante, sin embargo, que intentemos rescatar el contenido solemne  y el valor primero de nuestras franjas azules y blancas, de nuestro triángulo rojo con la estrella solitaria. Esos elementos sintetizan el ideal de todo un pueblo y el sentimiento de una nación que se pensó y fraguó a sí misma. Necesitamos sentir, también, que conservamos, cuidamos y veneramos hoy nuestro pabellón nacional, el que ha costado luchas intensas en momentos de opresión, pero nos llena de orgullo cuando nos identifica como cubanos y cubanas.

UNA DEUDA REPARABLE CON MENDIVE

UNA DEUDA REPARABLE CON MENDIVE

En los próximos aniversarios, 195 del nacimiento y 130 de la muerte del tutor espiritual de José Martí, es necesario indagar sobre su vida intelectual fuera de los muros del Colegio San Pablo.

MARÍA CARLA O'CONNOR BARRIOS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“Y ¿cómo quiere que en algunas líneas diga todo lo bueno y nuevo que pudiera yo decir de aquel enamorado de la belleza, que la quería en las letras como en las cosas de la vida, y no escribió jamás sino sobre verdades de su corazón o sobre penas de la patria?”. No existen palabras más dotadas de ternura y afecto sobre Rafael María de Mendive que las de José Martí, el eminente alumno que entregó la vida a la justa causa de alcanzar la independencia.

Tal desprendimiento solo pudo ser gracias a la mano fértil de aquel profesor del Colegio San Pablo, que supo sembrar la semilla de la independencia en el alma del joven Pepe y de quien en 2015 se cumplen los aniversarios 195 del nacimiento y 130 de muerte.

Es por eso, quizás, que a Mendive se le reconozca más por su magisterio e influencia en el pensamiento de una generación de jóvenes, en la que descollara Martí, mientras poco se abunda en otras facetas de su vida intelectual.

El renovador del buen gusto

La periodista Josefina Ortega, en su artículo Rafael María de Mendive: un poeta, publicado en la revista cultural La Jiribilla, precisa que la trayectoria en la literatura del maestro espiritual del Apóstol, comenzó cuando estudiaba en el Real Colegio de San Carlos y luego en la Facultad de Leyes de la Universidad de La Habana.

De esa época, datan los primeros sonetos que publicó en la prensa del interior del país, por ejemplo, en El Correo de Trinidad. Historiadores y críticos literarios suponen que  quiso escapar de la rigurosa mirada de los conocedores de la capital; pero también, El Faro Industrial, publicación habanera, reprodujo algunos de estos poemas, con reseña favorable del  destacado profesor universitario y bibliógrafo, Antonio Bachiller y Morales.

“Incluso, el propio Mendive reconoció en una ocasión que gracias al estímulo de Bachiller y Morales perseveró en el cultivo de la poesía”, afirma el periodista Oscar Ferrer, Premio en Biografía y Memorias de la Editorial de Ciencias Sociales en 2004, quien estudia la figura del maestro espiritual de José Martí hace más de treinta años.

En 1847, el profesor del Colegio de San Pablo publicó su primer libro, Pasionarias, que le abrió las puertas al parnaso criollo de las letras. La poetisa Gertrudis Gómez de Avellaneda, figura cimera del Romanticismo literario cubano, opinó sobre él: “Es un cantor sumamente tierno, cuya alma noble y apasionada se transparenta siempre en sus versos”.

Autores como Max Henríquez Ureña consideran que su obra poética no alcanza la profundidad de los grandes románticos del siglo XIX en la Isla, y disímiles textos solo citan a José Jacinto Milanés, Gabriel de la Concepción Valdés (Plácido), Domingo del Monte, Cirilo Villaverde y Gertrudis Gómez de Avellaneda, como los principales exponentes de dicha tendencia literaria.

Aimeé Almeida, profesora del Departamento de Estudios Lingüísticos y Literarios de la Facultad de Artes y Letras, en la Universidad de La Habana, explica que la lírica de Mendive fue reconocida internacionalmente por publicaciones de la época y lo calificaron como “el renovador del buen gusto, lo que explica que en 1851 sus versos fueran incluidos en la antología Poetas españoles y americanos del siglo XIX”.

El independentista cubano José Manuel Carbonell, discípulo del Héroe Nacional, lo define como “poeta de tono menor, su poesía, más propicia a la ternura del idilio que al estruendo de la tragedia y la epopeya (…) Modelo de equilibrio mental, y de buen gusto (…) Moderado siempre, a la derecha del romanticismo, jamás cayó en sensiblerías cursis, ni se adornó con trapos y floripondios cubiertos de lentejuelas”.

En torno a esto, el narrador, crítico y ensayista Cintio Vitier, deja constancia de que “gracias en buena parte a Mendive, los poetas cubanos dejaron descansar la trompa épica, para la que pocos tenían suficiente aire, y se acercaran con sencillas cítaras, como él, al arroyo”.

Mendive, periodista

La obra intelectual del maestro del Maestro se centró en una etapa donde el surgimiento de revistas de corta duración con tendencia enciclopédica y romántica, era una constante. Ejemplos de ello fueron Guirnalda Cubana, Revista Habanera, Álbum de lo Bueno y lo Bello, El Correo de la Tarde y el Diario de La Habana.

“Estos folletos recogen los intentos de la intelectualidad criolla de buscar en los elementos folklóricos y costumbristas su afirmación. Sin embargo, se manifiestan permeados por la influencia neoclásica europea que dificulta la expresión de un contenido propio”, explica la Premio Nacional de Historia, María del Carmen Barcia, investigadora del Centro Fernando Ortiz.

El profesor del Colegio San Pablo incursionó como periodista en muchas de las publicaciones anteriores, asimismo, dirigió y fundó las revistas Flores del Siglo (1945-1846) y Revista Habanera (1853-1857). Sus textos respondían a las tendencias del periodismo de opinión, típico de la época, en la que el estilo tendía a lo literario y la presencia del autor era total.

El eslabón entre Varela y Martí  

Enrique Román, periodista y profesor de la asignatura Historia de la Prensa en la Facultad de Comunicación, de la Universidad de La Habana, respecto a la influencia de la lírica y la prosa de Mendive en la obra del Apóstol expresó que “no existe ninguna conexión entre uno y otro, en cuanto a temas y estilos poéticos. Es más fácil de explicar si se ven como dos caminos distintos. No fue Mendive gran poeta; de hecho, sus cualidades intrínsecas palidecían cuando se empeñaba en ser poeta civil. Escritos como A Italia, en la muerte del Conde de Cavour y Benito Juárez, no tienen méritos sobresalientes.

“Martí, sin embargo, realiza un proceso inverso, ya que se inicia como escritor con Abdala, una llave maestra dentro de su obra y la literatura cubana del siglo XIX, y está demás hablar del resto de sus creaciones literarias”.

-¿Qué rol desempeñó entonces en la vida del joven Pepe?

“Rafael María de Mendive estudió en el Colegio San Carlos, donde el padre Félix Varela elaboró la doctrina emancipadora, que dio una nueva definición a la ética en Cuba. Mendive es un eslabón intermedio entre las ideas políticas y filosóficas de la Ilustración católica, y Martí”.

-Si Mendive predicaba las ideas independentistas, ¿por qué se dice que al final de sus días se unió al autonomismo?

“El autonomismo, a pesar de que no defendía la independencia, fue un movimiento reformista que realizó grandes críticas a la metrópoli y al sistema político de la Isla, por lo que tampoco se puede juzgar como una corriente conformista y lacaya a la corona. También, hay que tener en cuenta que durante la Tregua Fecunda, Mendive era un hombre de aproximadamente sesenta y tantos años, considerado bastante mayor en una época donde las personas morían a temprana edad. Sucedió en más de una ocasión que muchas figuras del independentismo se aliaron a esta corriente porque no tenían posibilidades de conexión con el movimiento separatista. Ese pudo ser el caso del maestro del Colegio San Pablo”.

¿Distanciamiento ideológico o solo físico?

Otro aspecto de la vida de Rafael María de Mendive poco tratado es la ausencia de contactos posteriores con José Martí. Se conoce la íntima relación profesor-alumno que sostuvieron, y cómo el adolescente junto a otros estudiantes del Colegio San Pablo, acompañaron siempre a la esposa del maestro a la prisión del Castillo del Príncipe donde fue encarcelado, tras los sucesos del teatro Villanueva, el 22 de enero de 1869, en que se escucharon vivas a Cuba y a Carlos Manuel de Céspedes, durante la representación de la obra El perro huevero.

Sin embargo, Pedro Pablo Rodríguez, investigador del Centro de Estudios Martianos y Premio Nacional de Historia, afirma que no hay constancia de una correspondencia epistolar entre el maestro y el aventajado alumno, años después, tras el destierro de Mendive en 1869, y del Apóstol, en 1871.

Agrega que si no quedaron evidencias de diálogo escrito en la extensa bibliografía martiana, recogida por diversos historiadores es porque no existe, a pesar del constante intercambio de cartas que mantuvo el Apóstol con figuras como Manuel Mercado, Juan Gualberto Gómez y la familia Mantilla, entre otras.

Salvador Arias, también investigador del Centro de Estudios Martianos, sugiere que la ausencia de contacto pudo deberse a la inclinación de Mendive hacia el autonomismo, tras la culminación de la Guerra de los Diez Años. Pero coincide que no debió ser la causa ya que el Hombre de Dos Ríos mantuvo amistad con figuras como Nicolás Azcárate, declarado seguidor de la corriente, a quien no convenció de abandonarla.

La única referencia conocida, escrita por José Martí sobre su maestro, es el artículo publicado en el diario El Porvenir, de Nueva York en 1891, en aniversario de la muerte del mentor, donde  aseveró: “De su vida de hombre yo no he de hablar, porque sabe poco de Cuba quien no sabe cómo peleó él por ella desde su juventud…”.

Queda claro que en el despertar del joven Pepe al mundo del pensamiento más avanzado de su época, Rafael María de Mendive ocupó un lugar cimero, lo cual bastó para ganarse un sitio especial en la historia de Cuba. Su obra intelectual merece también reconocimiento y mayor divulgación.

No por gusto, José Martí expresó: “Prefiero recordarlo, a solas, en los largos paseos del colgadizo, cuando, callada la casa, de la luz de la noche y el ruido de las hojas fabricaba su verso; o cuando, hablando de los que cayeron en el cadalso cubano, se alzaba airado del sillón, y le temblaba la barba”.

Pie de fotos: 1-Rafael María de Mendive es conocido como “el renovador del buen gusto”; también es considerado el eslabón intermedio entre la doctrina de la emancipación del padre Varela y el pensamiento revolucionario martiano; 2-Portada de la revista Flores del Siglo, dirigida por Rafael María de Mendive y José Gonzalo Roldán.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo entrada: De cita directa.
Tipo de cuerpo: Cuerpo en bloques.
Tipo de transiciones: Mediante subtítulos y conectores de párrafos.
Tipo de cierre: Cierre de caso.

Tema: La vida intelectual de Rafael María de Mendive fuera del ámbito del Colegio San Pablo.

Situación problémica: El desconocimiento de las facetas de periodista y poeta del maestro espiritual de José Martí.  

Objetivos colaterales: Dar a conocer otros aspectos de su vida como su posible relación con el Partido Autonomista y la ausencia de correspondencia epistolar con el aventajado alumno, así como su colaboración con distintos periódicos y revistas de la época.

Antecedentes: Investigaciones realizadas sobre la vida y obra de Mendive.

Contexto: La próxima celebración de los aniversarios 195 del natalicio y 130 de la muerte del profesor del Colegio San Pablo.

Estrategia de fuentes:

Documentales:

Semblanza, Rafael María de Mendive. Martí, José. Diario El Porvenir. Nueva York, 1891.

Artículo, Rafael María de Mendive, un poeta. Ortega, Josefina. www.lajiribilla.cu. Consultado: (04/04/2015).

Libro, Panorama Histórico de la Cultura Cubana. Henríquez Ureña, Max. Editorial Ciencias Sociales. La Habana.

Libro, Evolución de la Cultura Cubana. Tomo III, La Poesía Lírica en Cuba. Carbonell, José Manuel. Imprenta El Siglo, La Habana, 1928.

Reseña biográfica, Rafael María de Mendive, el maestro de José Martí. González Cabrera, Rommell. Radio Artemisa, 24/11/2008. www.radioartemisa.cu. Consultado: (04/04/2015).

Valoraciones de José Manuel Carbonell y Cintio Vitier sobre Mendive. Página web, www.cubaliteraria.cu. Consultado: (06/04/2015).

Artículo, Recuerdos de mi viaje a Italia. De Mendive, Rafael María. Revista Habanera (1853-1857). Biblioteca Nacional de Cuba.

Directas:

Oscar Ferrer, periodista y escritor, Premio Biografía y Memorias 2004, de la Editorial Ciencias Sociales. (Fuente especializada). (Tipo de Juicio: De valor).

Aimeé Almeida, profesora del Departamento de Estudios Lingüísticos y Literarios de la Facultad de Artes y Letras, Universidad de La Habana. (Fuente especializada). (Tipo de juicio: De valor).

María del Carmen Barcia, Premio Nacional de Historia, investigadora del Centro Fernando Ortiz y profesora de la Facultad de Historia, Universidad de La Habana. (Fuente especializada). (Tipo de juicio: Analítico).

Enrique Román, periodista y profesor de la asignatura Historia de la Prensa, en la Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana. (Fuente especializada). (Tipos de juicios: De valor, analítico e hipotético).

Pedro Pablo Rodríguez, Premio Nacional de Historia e investigador en el Centro de Estudios Martianos. (Fuente especializada). (Tipo de juicio: Analítico y de valor).

Salvador Arias, investigador del Centro de Estudios Martianos, especialista de La Edad de Oro. (Fuente especializada). (Tipo de juicio: Hipotético).



OTRA MIRADA A AUGUSTO BLANCA

OTRA MIRADA A AUGUSTO BLANCA

El músico holguinero es uno de los referentes del género trovadoresco  en Cuba, al cual ha dedicado gran parte de su vida.

GABRIELA CARIDAD TAMARIT GUERRERO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Para quien no lo conoce, parece uno más; para el que admira su música, detenerlo en pleno viaje en la calle se vuelve imprescindible. No le molesta, es la muestra de agradecimiento que recibe del pueblo al que canta.

Augusto Blanca es un hombre libre, de alma y espíritu. Graduado de Artes Plásticas, escenógrafo, amante del teatro y la buena música, decidió adentrarse en el mundo trovadoresco con solo 17 años cuando vivía en Santiago de Cuba y fue en la Casa de la Trova donde descubrió qué era lo que verdaderamente le gustaba.

Conoció y aprendió de los grandes de la trova tradicional: el Trío Matamoros, Sindo Garay y El Cuarteto de Oriente; junto a ellos interpretaba sus composiciones ¨raritas¨, aunque se las atribuía a un loco de su pueblo por temor al rechazo. ¨Cuando escuché la cancionística de Silvio, sus relatos e historias, me vi reflejado en él¨.

El autor del álbum Regalos, confiesa que sus mayores inspiraciones para componer son su esposa, a quien dedicó esta ¨serie de regalos¨ y la propia vida. ¨Además de las experiencias personales, mis estrofas nacen de las vivencias de la gente; el objetivo de un trovador es hacer al público protagonista de tus historias¨.

Nunca quiso ser famoso, solo hacer canciones tal y como él las concebía; aunque en la adolescencia ya había ganado éxito con el Trío Nocturno, en Banes. Lograr el respeto y reconocimiento del pueblo es su mayor alegría profesionalmente; en el aspecto personal, encontrar el amor verdadero y tener la dicha de construir una excelente familia.

En sus ojos recae el recuerdo acumulado durante 70 años. ¨Vi morir a uno de mis hijos, el de 27 años. Fue un niño toda su vida debido a la discapacidad mental. Es una espina amarga con la que vivo. Mi espina dulce –sonríe-,  es la distancia que me separa del otro. Sé que escogió su camino, pero no por ello lo siento tan lejos¨.

Sin embargo, le consuela tener a los trovadores de su generación como hermanos. ¨Todos somos una familia, cada vez que parte alguien, como Santi Feliú, el dolor nos ahoga. Aunque ya nos vamos preparando para dejar el tren de la vida, aun así, siempre duele¨.

Siente orgullo de haber formado parte de esa concepción que dio una nueva esperanza a los amantes del género, pues, con solo 27 años, junto a Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y otros más, fundó el Movimiento de la Nueva Trova. Luego comenzó a trabajar con María Eugenia García y Adolfo Gutkin en el teatro, elenco donde surgió la Teatrova, fusión que hacía de la obra una canción muy larga con enlaces entre lo actuado y lo cantado.

Su casa, convertida en espacios de tertulia, acopla los acordes de la guitarra con las historias de sus canciones. Muchas fotos, discos en la pared, pinturas de su autoría y equipos de sonido adornan la guarida, espacio que incita a descubrir los secretos de una vida agitada.

Más allá de su labor artística, existe un Augusto carpintero que perfecciona estantes y un bailador que disfruta del ritmo acompasado; también vive un Augusto con confianza en las nuevas generaciones de trovadores. ¨Es ese género que nunca se olvida. Considero que ahora más que nunca hay efervescencia entre los jóvenes respecto a él¨.

Para quien ha logrado un lugar cimero en la música cubana, el tiempo representa una fuente inagotable de sorpresas. ¨Tengo muchas ambiciones todavía, siempre se me ocurre algo que hacer.  Hoy trabajo en varios planes, entre ellos, dos discos nuevos y uno se llamará Abrir el corazón de par en par. Seguiré componiendo para el teatro y fundamentalmente para los niños, que tanto lo necesitan¨.

¿Cómo le gustaría que lo recordaran?: ¨Como un muchacho de mi pueblo que cantaba canciones con su guitarra¨. Entonces se palpa, con la mano derecha, sin darse cuenta, el lado del corazón, ¿acaso no puede un gesto decirlo todo?

Pie de foto: Augusto Blanca considera que el objetivo de un trovador es hacer al público protagonista de sus canciones.

EL VUELO ESPECTRAL DE LA GRETA

EL VUELO ESPECTRAL DE LA GRETA

La mariposa Greta cubana impresiona por la transparencia de sus alas.

Texto y foto:
HUE TRAN THI,    
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La mariposa de cristal con alas transparentes no solo es una especie única, sino endémica dentro del grupo de insectos que habitan en Cuba; hoy, se encuentra en el Museo Nacional de Historia Natural, ubicado en la Habana Vieja.

La Greta cubana (nombre científico) fue identificada por el biólogo alemán Herrich Schäffer, en el año 1862, y está considerada como una especie singular de la fauna cubana.

Según el “Atlas de las mariposas diurnas de Cuba”, en las Antillas se han descrito dos especies de las 30 que existen en el mundo: la Greta cubana y la Greta diaphana drury, de Jamaica y España.

El Museo Nacional de Historia Natural de La Habana posee una colección de cuatro mariposas cristales y un ejemplar en exposición. Entre las que se exhiben en el segundo piso se puede encontrar la única Greta cubana con una singular belleza por la fragilidad y el atractivo del cuerpo.

¿Qué pasa cuando nuestra mano toca a la mariposa natural? Normalmente nos quedan escamas pequeñitas, en forma de motas de polvo, por eso tiene el nombre de lepidópteros. Esta es una denominación de origen griego y significa “alas con escamas”, reveló Alain Collado, coleccionista del museo.

Sin embargo, “lo especial en las mariposas de cristales es la transparencia, ya presenta una gran pérdida de escamas, por lo que disminuye su color y realizan un vuelo muy débil y lento”, señaló Joel Lastra Valdés, biólogo especialista en este tipo de insectos del Museo Nacional de Historia Natural.

Estas mariposas conservan su toxicidad en la edad adulta, como resultado a los alcaloides que conforman su cuerpo y también las feromonas en los machos que forman parte del proceso de apareamiento.

Además, nuevas investigaciones publicadas en la revista de divulgación científica y tecnológica de la universidad veracruzana de México, en enero de 2003, sugieren que los cristales fotónicos les mantienen frías las alas y las embellecen.
Dania Saladrigas Menés, profesora de la Facultad de Biología de la Universidad de La Habana, añadió que la Greta cubana es la especie más aislada desde el punto de vista geográfico.

Según su investigación, en la actualidad, habita solo en las montañas del Centro y Oriente del archipiélago cubano y en una única localidad del occidente de Cuba, en la provincia de Pinar del Río, la Greta cubana no ha sido colectada o vista durante 154 años.

“Entre los insectos exhibidos en el museo, percibimos que las alas de mariposas cristales son las más peculiares,  por sus colores muy vivos. Posee un gran valor para el patrimonio natural cubano”, comentó la museóloga Martha González.

Pie de foto: La única Greta Cubana está expuesta en el Museo Nacional de Historia Natural.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato Adicional.
Tipo de fuentes: Directas, no Documentales, Documentales, no Tradicionales, Complementarias.
Primer valor–noticia: Curiosidad.
Otros dos valores–noticia: Interés colectivo. Proximidad.