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Isla al Sur

JULIÁN DEL CASAL: FUGAZ DOMADOR DE LEONES

JULIÁN DEL CASAL: FUGAZ DOMADOR DE LEONES

Cronista de su época, el poeta se convirtió en fuerte crítico de la sociedad colonial cubana.

ALEJANDRO BENÍTEZ GUERRA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“El verso, hijo de la emoción, ha de ser fino y profundo, como una nota de arpa. Y ese verso era el que trabajaba Julián del Casal”, así expresó José Martí en el periódico Patria del 31 de octubre de 1893, al referirse a aquel poeta, al que calificó de “versos tristes y joyantes”.

A quien solo ha estudiado la melancolía de su poesía, le extrañará saber que el escritor también ejerció el periodismo, donde, a decir de Ángel Augier, en su artículo El periodista Julián del Casal, aparecido en el Álbum del Cincuentenario de la Asociación de Repórters de La Habana, “se ve la nota patriótica ausente en su lírica”.

Sobre la profesión, y la relación del periodista con el público, el propio Casal escribió en 1890 a su amigo Rafael Domínguez: “La tarea es difícil. Aseméjase algo a la del domador que se ve obligado a echar todos los días, en la jaula de sus leones, los pedazos más frescos de carne, para tenerlos satisfechos e impedir que lo devoren”.

Durante sus escasos treinta años de vida, el escritor colaboró con varias publicaciones, tanto como poeta como redactor. Emilio de Armas, en el libro Casal, manifestó que “sería a través del periodismo, no de la poesía, como Casal habría de revelarse crítico lúcido e implacable de la sociedad en que vivía”.

El estudio

La primera aproximación del joven escritor al periodismo data de 1877, a la temprana edad de catorce años. Al respecto escribió Arturo Mora, amigo del poeta, en su crónica Internato, publicada el 21 de diciembre de 1890 en la revista La Habana Elegante: “Casal y yo éramos alumnos en el Real Colegio de Belén. Formábamos con nuestros compañeros el grupo llamado por nuestros profesores, de masones y libres pensadores, calificativos que en más de una ocasión justificó las penas severas que se nos imponían.”

En una clase de religión, el padre jesuita leyó a los estudiantes varios artículos publicados en La Voz de Cuba –periódico español vocero del Cuerpo de Voluntarios- en contra de los masones y la de Revista Económica, dirigida entonces por Francisco Cepeda.

Según narra Mora en su crónica Internato, al preguntarle a los estudiantes, todos estuvieron de acuerdo con lo que planteaba el periódico reaccionario, “a excepción de Casal, que en voz alta, acusó de parcial al profesor, por no leer los artículos de la Revista. Apoyé a Casal y ambos sufrimos un riguroso castigo.”

Como venganza, y por iniciativa del poeta, fundaron El Estudio, periódico clandestino y manuscrito del que solo salieron dos números, los cuales fueron confiscados por los padres jesuitas. En él, Casal publicó sus primeros versos y algunas críticas.

La Habana Elegante

En 1885 murió el padre, Don Julián. Para ese momento la fortuna familiar, en merma desde años atrás, había desaparecido casi por completo. El hijo del laborioso inmigrante vasco era por entonces un incipiente escritor empleado en la Intendencia de Hacienda.

Por necesidades económicas se unió al cuerpo de redactores de la revista La Habana Elegante, “un periódico para mujeres, dirigido al bello sexo”, explicó Juan Marrero, historiador de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) y Premio Nacional de Periodismo.

Emilio de Armas, en el libro Casal, expresó que “tras un tono de aparente frivolidad, la revista ocultaba el desdén de sus redactores hacia el carcomido mundo colonial”. La publicación contó con colaboradores representativos de los más novedosos movimientos artísticos de la época, como Rubén Darío, y más tarde José Martí.

En su libro El periodismo en Cuba. La Colonia –publicado digitalmente en el sitio www.cubaperiodistas.cu-, Juan Marrero afirmó que el semanario, junto su rival El Fígaro, se convirtió en uno de los más prestigiosos de finales del siglo XIX, y que desde su llegada, Casal se convirtió en “el alma de la revista”.

El alma de la revista

La lectura de la escritora francesa Juliette Lambert, autora de varios volúmenes sobre las urbes europeas, motivó al joven escritor a concebir un proyecto similar, al que llamó La sociedad de La Habana, y subtituló “Ecos mundanos recogidos y publicados por el Conde de Camors”. Fue esta una colección de crónicas salidas en La Habana Elegante, que nunca llegó a recoger en un libro.

Estos trabajos debían ocuparse de los más importantes personajes habaneros. El primero de ellos vio la luz el 25 de marzo de 1888 y fue dedicado al Capitán General Sabas Marín y su familia, obra en la que el autor critica y satiriza fuertemente al representante de la Corona.

En la crónica, el periodista emitió fuertes juicios contra el político, al calificarlo de “arbitrario, de una arbitrariedad de monarca absoluto, según lo prueban sus disposiciones”. Luego agrega que “los que lo rodean temen sus primeros arranques. Parece que firma sus decretos, no con pluma de acero, sino con la punta de la espada”.

Tras esta pintura de hombre fiero e irascible, lo ridiculizó al expresar: “dícese que en mejor tiempo, ha combatido en los campos de Venus, asegúrase también que los médicos le han recomendado la estricta observancia de las siete virtudes capitales”.

Palabras que los demás callaban por conveniencia o temor, fueron plasmadas en el papel por el cronista: “el general se ha hecho antipático a sus propios subordinados (…) Todos comentan desfavorablemente sus actos gubernamentales”.

Por orden del gobierno, el número de la revista fue incautado y el autor del escrito llevado a juicio. Aunque Casal no sufrió cárcel, sí fue destituido de su empleo en la Intendencia de Hacienda. No se le volvió a ver en la redacción de la publicación, aunque los capítulos de La sociedad de La Habana –dieciséis en total- siguieron apareciendo en sus páginas.

De igual forma que criticaba a los representantes del poder colonial, exaltaba a todo aquel a quien identificara como símbolo de lo nacional. De esta forma se refirió a Salvador Cisneros Betancourt en una de las crónicas dirigidas a “la antigua nobleza”, publicada en abril de ese año: “El Marqués de Santa Lucía es el más demócrata de los aristócratas y el más aristócrata de los demócratas. Se ocupa de todo, menos de su título. Sacrificando su bienestar se lanzó a la defensa de la Patria y logró remplazar a Carlos Manuel de Céspedes, en el puesto de presidente de la República Cubana.” 

El Premio Nacional de Literatura Ángel Augier, en el libro Julián del Casal. Páginas de vida, poesía y prosa, opinó que “el cronista hace alarde una vez más de sus dotes de pintor y de su poder descriptivo, en una prosa salpicada de gracia e ironía criolla, donde no disimula su hostilidad contra las jerarquías de la casta colonial ni su simpatía a los cubanos de título nobiliario”.

Hernani, Alceste

Paralelamente a su trabajo en La Habana Elegante, desde 1986 Casal comenzó a colaborar con su rival El Fígaro, que por entonces también contaba con célebres firmas al pie de sus artículos, como la de Fray Candil (seudónimo de Emilio Bobadilla).

Tras pasar un tiempo dedicado a su poesía y a esporádicas colaboraciones con estos medios, la necesidad económica lo llevó a vincularse en 1890 al periódico La Discusión, donde casi a diario, y firmando como Hernani –personaje de Víctor Hugo- publicó comentarios sobre la actualidad artística, artículos de interés administrativo para la publicación, y crónicas sobre acontecimientos de diversa índole.

Ángel Augier, en el libro Julián del Casal. Páginas de vida, poesía y prosa, consideró que “quizás no resistiera el poeta ese rigor del periodismo cotidiano”. En octubre de ese año el escritor aceptó la oferta de Ricardo del Monte, a la sazón director del diario El País –un diario liberal- de atender el Folletín semanal del rotativo.

Bajo el seudónimo de Alceste –personaje de Moliére-, el poeta publicó comentarios sobre la actualidad social y artística, crónicas sociales y trabajos sobre temas frívolos y ligeros. La sección se denominó “Crónica semanal” hasta diciembre de 1890, y “Conversaciones dominicales” hasta febrero de 1891, cuando cesó de redactarla.

En el libro Casal, Emilio de Armas explicó que, desde las páginas del Folletín, Julián del Casal continuó sus críticas hacia la mediocridad cultural y social imperante en la Isla, “lo cual demostraba que no era él la persona indicada para redactar aquellas crónicas (…) donde la sociedad habanera deseaba verse reflejada en todo su esplendor”.

En una carta enviada a su amigo Esteban Borrero el 19 de marzo de 1891, el poeta le comentó que “no se extrañe de que en lo sucesivo no aparezca mi firma al pie de los folletines de El País. He renunciado al puesto porque los suscriptores se quejaban de que nunca me ocupaba de fiestas, salones, teatros y cosas propias del folletín”.

Juicios críticos

El historiador Miguel Alonso, miembro del Instituto de Historia, opinó que entonces no era raro que un literato practicara el periodismo, ya que en aquella época había muy pocos profesionales en ese campo, por lo que la mayoría de las publicaciones buscaban poetas y escritores como colaboradores.

Julián del Casal recurrió a la profesión como vía para solucionar sus problemas económicos. La filóloga Gabriela Roque, profesora de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, expresó que la constante exposición al público que debe tener el periodista, contrasta con la personalidad enclaustrada del poeta, que amaba la soledad y melancolía que le imprimía a sus versos.

En la carta a Esteban Barroso fechada el 19 de marzo de 1891, Casal planteó, refiriéndose a las razones por las que abandonaba el diario El País: “Si no fueran todavía poderosos esos motivos, tenía para dejar el folletín el de que no me gusta estar a la vista de todo el mundo, como allí lo estaba, porque mi ideal consiste hoy en vivir obscurecido, solo, arrinconado e invisible para todos”.

Ángel Augier, en su artículo El periodista Julián del Casal, declaró que, “con  todo, vale la pena tener en cuenta, en la nómina de periodistas cubanos, a Julián del Casal”.

Pie de foto: Como periodista, Julián del Casal criticó la mediocridad imperante en la sociedad cubana de su época.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: De cita directa.
Tipo de cuerpo: De bloques temáticos.
Tipo de transiciones: Por subtítulos.
Tipo de cierre: De conclusión o resumen, dado por la opinión de una fuente.

Tema: El periodismo de Julián del Casal.

Propósito: Dar a conocer la labor periodística de Casal, quien pasó a la historia por su labor poética, no periodística.

Objetivos colaterales: Demostrar la existencia de ideales patrióticos en el pensamiento de Julián del Casal, los cuales demostró en su obra periodística, no así en sus versos.

Estrategia de fuentes: Bibliografías y compilaciones de Julián del Casal. Publicaciones de la época como Patria y La Habana Elegante. Especialistas en Historia y Literatura.

Fuentes documentales:

Artículo Julián de Casal, publicado por José Martí en el periódico Patria.

Artículo El periodista Julián de Casal, de Ángel Augier, aparecido en el Álbum del Cincuentenario de la Asociación de Repórters de La Habana.

Libro Casal, de Emilio de Armas.

Crónica Internato, de Arturo Mora, publicada el 21 de diciembre de 1890 en la revista La Habana Elegante.

Libro digital El periodismo en Cuba. La Colonia, de Juan Marrero.

Libro Julián de Casal. Páginas de vida, poesía y prosa, de Ángel Augier.

Fuentes directas:

Juan Marrero, historiador de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), y Premio Nacional de Periodismo.

Miguel Alonso, miembro del Instituto de Historia.

Gabriela Roque, profesora de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana.

Todas son fuentes especializadas que emiten juicios de valor.

Soportes a emplear:

Hecho: Desconocimiento de la labor periodística de Julián de Casal.

Contexto: La labor periodística de Julián de Casal es una gran fuente de estudio de la sociedad cubana de su época.

Antecedentes: El patriotismo en el periodismo de Julián de Casal.

Proyección: Señalar la importancia del periodismo de Casal como cronista de su época.

 

ALZHEIMER ONLINE

ALZHEIMER ONLINE

El aumento de la esperanza de vida en Cuba trae consigo la aparición de enfermedades asociadas a la tercera edad por lo que Infomed dedica un sitio web al estudio y conocimiento de demencias, permitiendo la interacción de los usuarios con los especialistas.

LISSET CHAVEZ BERGUES,                                                
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Más de 150 000 personas en Cuba padecen Alzheimer, por lo que el Centro de Estudios de esta enfermedad en la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, creó el sitio web www.alzheimer.sld.cu para informar a científicos y población en general sobre los avances acerca del padecimiento.

En Cuba, el número de enfermos incrementará hasta alcanzar la cifra de 260 000 personas en el 2030, con 28 760 casos nuevos anuales. Teniendo en cuenta estos datos, el programa de salud pública trabaja para encontrar terapias que disminuyan sus efectos degenerativos, informó Tania Zayas, editora principal de la web.

El sitio detecta, organiza y difunde el conocimiento existente en el Centro de Estudios de dicho padecimiento, permite reducir el tiempo de gestión de los datos a través de la unificación y consolidación de los mismos y de la información científica actualizada.

Esta enfermedad constituye un problema creciente con un elevado costo social, económico y humano, tanto para enfermos como cuidadores, lo que preocupa a los científicos a nivel mundial, publicó Infomed en el artículo “Consecuencias del Alzhéimer”, del doctor Rodolfo Boch, especialista en Medicina General Integral.

La página divulga las actividades científicas de la sección cubana de Alzhéimer y presenta el programa general del diplomado nacional sobre esta enfermedad. “Es aquí donde las tecnologías cumplen su papel, el concentrar accesos a información y apoyar los procesos de docencia e investigación”, aseguró Boch.

Realizamos un trabajo de mesa con el objetivo de definir los contenidos, la misión y visión. Seleccionamos la información, diseño estructural y gráfico, para la creación de la página online, expresó Zayas.

La cifra de personas que padecen Alzheimer, superan los 35.6 millones de enfermos a nivel mundial, solo en el 2013, y esta se incrementará a 115.6 millones para el 2050, publicó Infomed.

Pie de foto: Sitio web sobre el Alzheimer en Infomed.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Sumario de Quién.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Tipos de fuentes: Directas y documentales.
Primer valor noticia: Repercusión, consecuencia.
Otros valores noticias: Interés humano y Proximidad.

 

EL CABALLERO DE PARÍS ANDA

EL CABALLERO DE PARÍS ANDA

Andrés Enrique Pérez Vilahu, primera estatua viviente de la capital, recuerda con su trabajo a uno de los hijos ilustres de la ciudad: José María López Lledín.

Texto y foto:
ELIZABETH K. CARVAJAL SUÁREZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El escultor saca todo lo superfluo
y reduce el material a la forma que existe
dentro de la mente del artista…
Giorgio Vasari

Cuando el creador se convierte en arte, el alma de las estatuas se activa al sonido de las monedas. La Habana, la vieja Habana, dedica a sus visitantes una visión mágica, la del Caballero de París, quien no quiso andar más entre los muertos y regresó a la vida para latir desde la calma.

Andrés Enrique Pérez Vilahu apenas se acerca a la imagen de José María López Lledín: el primero, con pelo negro y nariz ancha, dista de los largos cabellos plateados y nariz aguileña que caracterizó al más famoso de los vagabundos capitalinos. Pero algo en salvación los aproxima, la poesía,  de ella dice: “Es la manera de explicarme y explicar esta versión de lo real que todos consensuamos para poder convivir”.

Actor, zanquero,  “músico, poeta y loco”, Andrés Enrique, sin previa formación artística, descubre el Movimiento de Artistas Aficionados. Sus ansias de reinventarse lo llevan a trabajar durante tres años con uno de los grandes maestros del teatro en Cuba, Vicente Revuelta.

“Luego de terminarse el proyecto con Vicente quedé flotando sin hacer nada, junto con otros actores. En ese momento existían alrededor de tres programas de gigantería. Participé con ellos en el festival Somos la tierra. Después, comienzan a salir por la Habana Vieja con los zancos y me llaman”.

“Empezamos a recaudar dinero y a tener problemas con la policía. Hasta que uno de nosotros se acercó a Eusebio Leal y recibimos un permiso de la Oficina del Historiador, para llevar a la calle el performance”.

Un grupo colombiano que experimentaba con barro le adentra en una nueva posibilidad de explorar el arte de la inmovilidad y se convierte en la primera estatua viviente de la capital.

Ante la pregunta, ¿por qué escoges representar, dentro de las leyendas urbanas, la figura del Caballero de París?, contesta: “Siempre me pareció un gran hombre. Sabía que los habaneros, los cubanos todos, estarían identificados con su figura. Además, siento gran apego por esos locos afables que siempre te enseñan que hay otra alternativa”.

Seguidamente, alza con seguridad su mano derecha y continua: “El loco es el aviso y el temor del cuerdo. El loco, más allá de todo, le dice al cuerdo: ¡Mira, hay otra manera! ¡Yo estoy aquí, existo, pero de una forma que no puedes creer posible!”

De lo material, respondió a través del Caballero a un transeúnte que le reclamaba sobre el dinero: “La poesía es mejor que el dinero porque la poesía no te abandona nunca y el dinero tienes que salirlo a buscar”; sin embargo, tras decirlo por segunda vez, una persona añadió: “Sí, pero sin dinero no puedes comer”.

Reconocida su momentánea derrota, continuó: “La poesía te alimenta y el dinero no te puede alimentar, el dinero no sirve para comer, para comer sirven los dientes, por eso el que no tiene dientes come mal al igual que el que no tiene dinero”.

La meditación irisa cada uno de sus movimientos. Las ideas se disponen a veces ordenadas, en ocasiones un tanto anárquicas porque el absurdo también ha encontrado cabida en él, gracias a esa palabra surge un bello axioma de sus labios.

“El absurdo te da una posibilidad de escape ante el escenario cotidiano de la vida. Hizo falta la física cuántica porque la de Newton ya no explicaba cabalmente la realidad, porque ella es mucho más de lo que creíamos que era y más de lo que podemos imaginar que es”.

Así descubrí a Andrés Pérez, ese cartero de los espíritus de mármol y bronce, quien trae un mensaje de vida más fuerte que el epitafio de José M. López Lledín: ”El Caballero de París no yace, anda”.

Pie de foto: El performance se adueña de la céntrica esquina habanera de Obispo y Mercaderes donde Andrés Enrique Pérez Vilahu representa al Caballero de París.

UNA CANTERA DE GRANDES PERIODISTAS

UNA CANTERA DE GRANDES PERIODISTAS

La primera institución cubana para la preparación de técnicos y periodistas, la Manuel Márquez Sterling, representa un eslabón trascendental en la historia de la prensa de Cuba y Latinoamérica porque sirvió de ejemplo para escuelas en países como Perú y Chile y formó gran número de los reporteros prestigiosos de la nación.

RITA MARÍA CAMBARA CASTILLO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Un eslabón importante en la memoria de los periodistas cubanos es la primera Escuela Profesional de Periodismo surgida en la nación, donde estudiaron disimiles personalidades de la prensa y la intelectualidad cubana de nuestros tiempos. Entre sus más agradecidos alumnos está la Premio Nacional de Periodismo Marta Rojas, quien categoriza al centro como el más íntegro, profesional y de calidad excelente.

La escuela toma el nombre del fallecido Manuel Márquez Sterling, considerado por el escritor Ciro Bianchi como “uno de los periodistas cubanos más grandes de todos los tiempos”. La obra de Márquez siempre estuvo caracterizada por la crítica a la República y al perfeccionamiento de la sociedad neocolonial. Una de sus etapas de trabajo más sobresaliente es durante la presidencia de Tomás Estrada Palma, a quien denuncia y coloca en tela juicio desde su columna en el diario habanero La Nación.

En la memoria histórica

Con la oscilante situación laboral de los trabajadores de la prensa cubana durante la etapa neocolonial, el presidente de la República de Cuba, Fulgencio Batista, en su primer mandato de 1940 a 1944,  aprueba oportunistamente un decreto que permite la apertura de instituciones que marcarían el devenir periodístico.

Así es como en 1943 abre las puertas la Escuela Profesional de Periodismo Manuel Márquez Sterling, primera de su tipo en la Isla y cuarta en América Latina, para profesionalizar este oficio, entonces, con más de un siglo de práctica en nuestro país

La idea inicial de la escuela data de la celebración de Primer Congreso Nacional de Periodistas en 1941, donde, además, se decretó la creación del Colegio Nacional de Periodismo y los provinciales y la Asociación de Repórters.
Ubicada desde sus inicios en la calle G, No. 258, del capitalino hoy municipio Plaza de la Revolución, la institución solo fue antecedida en Latinoamérica por las de México, Brasil y Argentina. Mas no fue la única existente en el país, entre 1950 y 1960, pues funcionan también las de Santiago de Cuba, Las Villas y Matanzas.

“Las escuelas de enseñanza periodística en el continente presenciaron un crecimiento gradual y uniforme. Esto se debe a las crisis que sufrió el sector y la necesidad de preparar profesionales capacitados e instruidos”, apunta Raymon Nixon, pedagogo y Profesor Benemérito de la Universidad de Minnesota en el artículo Educación periodística en América Latina (1970).

Particularizando en la  Sterling, destaca que alcanza un alto prestigio a nivel continental y la Universidad Católica del Perú se inspira en ella para fundar una semejante en la nación andina.

Nixon en su texto deja constancia de que el primer director de la escuela, Víctor Bilbao, es invitado en 1947 por la Asociación Venezolana de Periodistas para asesorar la creación de una academia, cuestión ocurrida posteriormente en Chile y Uruguay.

La escuela desde adentro

Aquel centro tan poco recordado hoy por sus aportes en el gremio, estaba adscrito al Ministerio de Educación, era gratuito y solo se pagaba como matrícula cinco pesos. Para su ingreso los estudiantes pasaban un proceso de pruebas de suficiencia y debían entregar una recomendación de personalidades influyentes de la época.

Marta Rojas, periodista del diario Granma, con una expresión de añoranza y agradecimiento por todos los recursos que la escuela brindaban, comenta que el programa de estudios de la Márquez Sterling tomaba como modelo el de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia, de Nueva York, una de las primeras en surgir en el continente y de las mejores a nivel mundial, pero con adaptaciones a la cultura y educación nacional.

Orgullosa de sus profesores, menciona algunos periodistas vinculados a los más prestigiosos diarios del país, de quienes bebió conocimientos y numerosas lecciones de cultura, entre ellos, Francisco Ichaso, Ramón Vasconcelos, Juan Luis Martín, Raúl Maestri, Andrés Núñez Olano, Sergio Carbó y José Zacarías Tallet.

En Memorias de una escuela extraordinaria (2013), publicada en la revista Palabra Nueva, el periodista Waldo Fernández expuso que a Bilbao le siguieron en la dirección del centro y en orden cronológico, Miguel Ángel Tamayo, Octavio de la Suareé, David Aizcorbe y Euclides Vázquez Candela.

“Una de las mejores épocas de aquella insigne escuela sería bajo la dirección del notable periodista matancero Octavio de la Suareé, designado secretario en 1944 y quien llegaría a ocupar el cargo de director de la institución entre 1949 y 1952, puesto desde el que creó premios de estímulos para los estudiantes y una pinacoteca”, destacó Fernández.

Además, entre tantos méritos de la escuela estuvo su selección para realizar la cancelación del primer sello de inspiración periodística de Cuba, con la imagen de Manuel Márquez Sterling y emitido en 1946 con más de dos millones de copias; de esta manera se hacía realidad la propuesta impulsada por Suareé desde las páginas del periódico Avance.

“Enseñaban a ser periodista…”

Un consenso entre los antiguos estudiantes entrevistados es que la escuela daba todas las herramientas para ser periodistas íntegros. Marta Rojas,  graduada en 1952, indica que “el noventa y nueve por ciento” de los profesores eran periodistas y colaboradores de medios nacionales y profesionales de diversas ramas como la economía, el derecho y la geografía.

“Las asignaturas y las condiciones existentes dotaban de una preparación integral y envidiable. Con laboratorios gráficos, máquinas de impresión, y materias como taquigrafía, mecanografía y la tipografía que daba las señas de cómo hacer un periódico. Contaba también con cátedras de Psicología, Francés, Inglés y las propias técnicas de la carrera”, abunda la periodista.

También resalta Rojas que las prácticas laborales eran a partir de tercer año en cualquier medio de la época como el diario Tarde, Revolución, La Marina, la radio, CMQ televisión y revistas.

Apoyándose en los recuerdos del curso 19541958, María Elena Llana, periodista retirada de Prensa Latina y escritora cubana, comenta que la escuela Márquez Sterling era de una formación eminentemente técnica con métodos de total modernidad y actualidad.

Los entrevistados mencionan que la asignatura de Organización y práctica periodística centraba el rol de cada puesto laboral dentro de un medio y lo mismo se aprendía en ella a ser jefe de redacción, editor, director, técnico, entre otros.

“Sin embargo, no supe apreciar tal materia hasta luego de casi cuarenta años, durante una estancia de trabajo en México en uno de los periódicos más importantes de allá, donde los jefes existían, pero no tomaban su función en serio”, acotó Llana.

La escritora afirma, además, que allí “enseñaban a ser periodista” porque la escuela, al estar adscrita a la Universidad de La Habana, muchos profesores que impartían clases no provenían de la prensa y a pesar de no enseñar los gajes del oficio y la “maldad y la táctica” que debe tener un periodista, dotaban de mucha cultura general.

Etapa de cambios

A diferencia de la Universidad de La Habana, la Márquez Sterling nunca detiene sus clases durante la convulsa década del cincuenta; en ella coexisten diferentes tendencias políticas dentro del alumnado, pero afortunadamente la docencia no se ve afectada por la crisis política que vivía el país.

Con la irrupción del proceso revolucionario de 1959, sinnúmero de profesores de la escuela abandonan el país, lo que, unido al cierre de varios periódicos en 1960, conduce a que el nuevo Ministerio de Educación decidiera cerrar las escuelas de Periodismo de provincias y dejar abierta solamente la de la capital del país.

No todos están tan satisfechos de su paso por la institución, e incluso, clasifican su estancia de “por equivocación”. Este es el caso de Ricardo Alarcón, miembro del Consejo de Estado, quien ingresa en 1956 y no vacila en referir que la escuela era un antro batistiano. Sin embargo, precisa: “Habían otras de altos valores, como la grandiosa Graziella Pogollotti, y también profesores de la talla del honorable Sacaría Tallet, confluyendo con otros pertenecientes a la acamada de Batista”.

-¿Qué importancia tiene para la

prensa cubana actual el legado

de la Márquez Sterling?

Gustavo Robreño, asesor de la Oficina del Programa Martiano, dijo: No se puede hablar de la Márquez Sterling si no contextualizamos su surgimiento. Los periodistas anteriores a los años cuarenta carecían de seguridad social, protección e inmunidad, tenían muy bajos salarios, por ello, fueron aprobadas tres decisiones para agrupar, preparar y respaldar a los profesionales del gremio: la Ley de Retiro, el Colegio Nacional de Periodistas y la Escuela Profesional. Y en sí las tres fusionadas fueron de suma importancia, lo que representa un legado para los periodistas de hoy.

Enrique Román, profesor de Historia de la Prensa, en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, expresó: “En ella estudiaron y fueron profesores varios de los más importantes periodistas cubanos, que fueron luego maestros de las siguientes  generaciones y dirigentes de órganos de prensa como Guillermo Jiménez (director del periódico Combate), y Juan Marrero (periodista).

La escuela, a pesar del tiempo, vive en la memoria de cada estudiante que en ella aprendió a redactar una noticia o a diseñar un periódico. De sus aulas florecieron muchos de los grandes de la prensa cubana de la segunda mitad del siglo XX. La Márquez Sterling, como dice María Elena Llana, siempre va a ser su escuela porque allí tuvo momentos inolvidables que la hicieron amar al Periodismo y la que preparó a excelentes técnicos, por eso, es y será siempre un baluarte y ejemplo para futuras generaciones de reporteros.

Pie de foto: Uno de los espacios preferidos por los estudiantes en la escuela Manuel Márquez Sterling era la biblioteca, con numerosos ejemplares actualizados y meticulosamente custodiados por la poetisa cubana María Villar Buceta.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo entrada: De presentación.
Tipo de cuerpo: Bloques temáticos.
Tipo de transiciones: Subtítulos.
Tipo de cierre: De conclusión o resumen.
Tipo de reportaje: Interpretativo-retrospectivo.

Tema: La importancia y legado de la Escuela Profesional de Periodismo Manuel Márquez Sterling para las nuevas generaciones de periodistas.

Situación problémica: El poco reconocimiento que tiene la escuela en las nuevas generaciones y lo que representa para la prensa.

Objetivos colaterales: Dar a conocer la existencia de la antigua escuela de Periodismo y reflejar su importancia a través de las experiencias de algunos alumnos y brindar la visión de estudiosos de la prensa cubana.

Estrategia de fuentes:

Documentales:

Raymon Nixon (1970).“Educación periodística en América Latina”.

Waldo Fernández(2013). “Memorias de una escuela extraordinaria”. Palabra Nueva.

No documentales:

Marta Rojas, Premio Nacional de Periodismo, periodista del diario Granma y otrora estudiante de la Márquez Sterling. Tipo de juicio: Sintéticos. Tipo de fuente: directa, implicada, primaria, tradicional, no oficial.

María Elena Llana, periodista y escritora, otrora estudiante de la Márquez Sterling. Tipo de juicio: Sintético. Tipo de fuente: directa, implicada, primaria, tradicional, no oficial.

Ricardo Alarcón, miembro del Consejo de Estado y antes estudiante de la Márquez Sterling. Tipo de juicio: Sintético. Tipo de fuente: directa, implicada, primaria, tradicional, no oficial.

Gustavo Robreño, asesor de la Oficina del Programa Martiano, antiguo director de Prensa Latina y ex-subdirector de Granma. Tipo de juicio: Analítico. Tipo de fuente: directa, implicada, primaria, tradicional, no oficial.

Enrique Román, profesor de Historia de la Prensa en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. Tipo de juicio: Sintético. Tipo de fuente: directa, implicada, primaria, tradicional, no oficial.

Soportes:

Hecho: Importancia de la Escuela Profesional de Periodismo Manuel Márquez Sterling para las nuevas generaciones de periodistas, a través de la experiencia de grandes periodistas.

Antecedentes: Repercusión de la escuela y la formación de importantes intelectuales y periodistas cubanos.

Contexto: Desconocimiento actual y poco reconocimiento a la primera escuela de Periodismo en Cuba.

Proyecciones: Tener en cuenta el legado de la escuela para la preparación de los nuevos profesionales de la prensa.

 

“EMPUÑARÍA LAS ARMAS CON LA MISMA FUERZA”

“EMPUÑARÍA LAS ARMAS CON LA MISMA FUERZA”

A 57 años de su participación en las acciones revolucionarias de Güines y Melena del Sur, la combatiente del Movimiento 26 de Julio, Pilar Felipe López, rememora momentos decisivos de la gesta de liberación nacional en la provincia Mayabeque.

DARIAN BÁRCENA DÍAZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Pilar Felipe López empuña las armas de la ternura y los recuerdos para combatir el paso inevitable del tiempo, ese asesino de momentos y experiencias únicas que desea mantener vivos en su interior.

Ya rebasa las ocho décadas de existencia, pero conserva frescas en la memoria las acciones clandestinas de los municipios de Güines y Melena del Sur durante la etapa 1956-1958, en las cuales muchas veces arriesgó la vida para cumplir  misiones encomendadas por el Movimiento Revolucionario 26 de Julio, al que pertenecía.

Sin embargo, a Pilar la asalta la tristeza, pues considera que sus compañeros de sacrificio no son lo suficientemente recordados por quienes deberían hacerlo desde la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, en la provincia de Mayabeque.

Dice que su primera acción consistió en repartir propagandas, las distribuía desde la Escuela Normal para Maestros en Güines, donde cursó estudios y se graduó; además, escuchaba en su casa la emisora Radio Rebelde para informarse sobre la situación real de la guerrilla y luego comentar los detalles con sus camaradas en las reuniones.

Detiene la conversación por un  momento y enfoca la mirada hacia un punto, luego a otro, parece situar las cosas en su lugar: fechas, personajes, historias; todo tal como sucedió. A partir de ese momento, ofrece sus evocaciones con una elocuencia pasmosa.

Se remonta a otro hecho significativo, ocurrido cuando la muerte del luchador melenero Rogelio Perea Suárez (Rogito): “Su cadáver fue trasladado al pueblo y los esbirros intentaron apoderarse de él, pero yo y otras muchachas comenzamos a arrojarle piedras y a gritar malas palabras y consignas antibatistianas; por esa razón nos ficharon como colaboradoras”, afirma con énfasis mientras se dibuja en su rostro una expresión repleta de desprecio.

Hace una pausa y coloca sus manos en el rostro, como si le resultara difícil recordar aquellos instantes. Le pregunto si necesita un tiempo para prepararse mejor,  pero me responde de manera tajante: “Si los soldados no me hicieron vacilar, ¿tú crees que lo voy a hacer frente a una entrevista?”

Es muy amplia la lista de méritos de esta revolucionaria, pero ella afirma que no busca ningún título de heroína. “Si hice todo lo que pude fue para que Cuba se librara del oprobio en el que los presidentes de antes de 1959 la sumieron, para hacer realidad los sueños del Apóstol de una república ‘con todos y para el bien de todos’ y en la que la ley principal fuera ‘el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre’”.

Ahora, con la emoción a flor de piel, brinda sus consideraciones acerca del triunfo revolucionario: “Era el amanecer que necesitaba Cuba y marcó el fin de una de las épocas más amargas de nuestra historia. Fidel es el hombre más grande del mundo y me contagió con esa pasión revolucionaria que vivirá eternamente aunque se apague mi vida”, afirma.

“Fui maestra de primaria, y siempre intenté combinar las clases con anécdotas e inculcar en mis alumnos el amor a la Patria. Nunca lo hice por vanidad, sino para que realmente se comprendiera el esfuerzo requerido para lograr la victoria y la necesidad de conservar esta conquista, además de prepararlos para la cotidianidad”, agrega Pilar, quien ya no imparte Matemáticas ni Lengua Española, sino lecciones de vida.

-El restablecimiento de relaciones diplomáticas con EE.UU., puede significar nuevas amenazas, ¿Qué actitud asumiría usted?

“Por supuesto que volvería a empuñar las armas con la misma fuerza y derramaría hasta la última gota de sangre en la lucha. Ese es el motivo de mi existencia: el combate diario de mis recuerdos contra el olvido y por mantener esta Revolución que tanta sangre ha costado”. 

Pie de foto: Pilar Felipe López, mayabequense destacada en las filas del Movimiento 26 de Julio.

AUMENTA ÍNDICE DE ENFERMEDADES RESPIRATORIAS EN NIÑOS ARTEMISEÑOS

AUMENTA ÍNDICE DE ENFERMEDADES RESPIRATORIAS EN NIÑOS ARTEMISEÑOS

Más del 70 por ciento de los infantes atendidos en el hospital pediátrico provincial en septiembre sufrían padecimientos de este tipo.

MERLYN BARROSO HERNÁNDEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
Foto: Cortesía de JULIO LEÓN, subdirector del Hospital Pediátrico José Ramón Martínez Álvarez.

El mayor índice de atención a niños con problemas respiratorios de los últimos seis años en Artemisa tuvo lugar durante septiembre pasado (2015), en el Hospital Pediátrico provincial José Ramón Martínez Álvarez, del municipio de Guanajay.

Según el informe del Departamento de Estadísticas del centro, en el mes de referencia fueron atendidos 1 598 infantes con padecimientos respiratorios, de ellos, 148 quedaron ingresados.

Julio León, subdirector de la institución, señaló como padecimientos más frecuentes la gripa, resfriado, amigdalitis, asma y bronquitis, “que aún siendo de corta duración, deben ser bien tratados, pues aproximadamente el 10 por ciento de los niños con estas enfermedades fueron hospitalizados, principalmente por no atenderse a tiempo en consulta”.

A su vez, Richielis Meneses, especialista del hospital guanajayense, asegura que las causas principales de los padecimientos son las alergias provocadas por los cambios de tiempo, así como la interacción con los microbios del ambiente y personas enfermas, sobre todo, en los meses veraniegos, propicios para las aglomeraciones.

“El contacto con las secreciones que se expulsan al toser o estornudar provocan un incremento de estos males, por lo que es recomendable aplicar todas las medidas sanitarias posibles y evitar las multitudes”, subrayó Meneses.

Los médicos del centro estiman que el índice de enfermedades aumente con el invierno, estación climática que más favorece las crisis asmáticas y otros trastornos respiratorios.

Laura Collazo, madre de una de las pacientes, comentó que a pesar de los esfuerzos del equipo de pediatras, la mayor responsabilidad debe recaer en la familia, “encargada de velar por el bienestar de los infantes, e inculcarles adecuados hábitos de higiene”.

Pie de foto: Niños con enfermedades respiratorias son atendidos en el Hospital Pediátrico José Ramón Martínez Álvarez.

Ficha técnica:

Tipo de título: Informativo.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida.
Tipo de fuentes: Directas: Julio León, subdirector del hospital pediátrico José Ramón Martínez Álvarez, Richielis Meneses, especialista en enfermedades respiratorias del hospital José Ramón Martínez Álvarez, Laura Collazo, madre de una de las pacientes; Documental: Informe del Departamento de Estadísticas del hospital.
Primer valor noticia: Repercusión.
Otros valores noticias: Proximidad e Interés colectivo.

 

 

¿EMERGENCIA?

¿EMERGENCIA?

KRYSTEL ASPILLAGA ROJO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Hace algunos días, a las 12 y 30 de la noche,  mi papá avisa que, al parecer, el viejito de frente a la casa estaba mal porque la doctora Madelaine buscaba desesperada un carro en la calle, aunque no fuera el vehículo ideal para conducirlo al centro médico más cercano. Pasaron varios de ellos y ninguno paró.

Una hora antes, los familiares del señor  se  habían comunicado con el 104, el servicio de ambulancias para la población en caso de emergencia, y no recibían la ayuda que necesitaban.

En ese momento de la noche, algunos vecinos nos sumamos a la gestión. Llamamos otra vez  al 104. La compañera que atendía el teléfono solo pedía el número de demanda y no daba explicación de por qué no aparecía el carro con los médicos y paramédicos.

La doctora Madelaine, quien por suerte vive en la cuadra, reclamaba nerviosa: «!Este hombre se me va a morir y yo no puedo hacer nada  desde aquí!».

Como opción se localizó a la Policía mediante el 106. Y unos cinco minutos después llegaron dos patrullas, pero lamentablemente demasiado tarde: el viejito falleció  y la ambulancia nunca apareció. Entonces, su nieta de 10 años lloraba sin parar y me acordé del abuelo que perdí a esa misma edad.

No conocí a Pedro, de hecho, hoy me enteré que se nombra así, y me irrita el pensar que podría estar vivo si no fuera por estas indolencias desgarrantes  en nuestra sociedad. 

Desconozco aún el motivo de la ausencia de ambulancia; pero por qué  si con frecuencia aparece en la televisión el spot que anuncia al 104 como servicio de asistencia factible, ocurre semejante desgracia.

Hemos alcanzado, lo que es indudable, gran rango en la Medicina a escala mundial. Uno de nuestros principales logros es el servicio médico gratuito y obligatorio. El internacionalismo con eficiencia impera en esta rama de la ciencia y la humanidad. ¿Será que acaso somos candil de la calle y oscuridad de la casa?

Yo, como ciudadana cubana, quiero pensar que no y que quizás el destino de Pedro, el viejito del frente, era morir en el instante, pero si hubiese sido atendido a tiempo, tal vez, estaría haciendo el cuento.

LITERATURA ENTRE LUCES Y SOMBRAS

LITERATURA ENTRE LUCES Y SOMBRAS

El Complejo Morro-Cabaña abrió sus puertas otra vez al público en el mes de febrero para convertirse en sede de la Feria del Libro, uno de los eventos más esperados del año.

MARIANA BRUGUERAS MÁS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
Foto: Cortesía de ROBERTO RUIZ (Juventud Rebelde)
 

La Feria Internacional del Libro (FIL), establecida ya como uno de los principales atractivos capitalinos, cautivó nuevamente a multitud de personas entre el 12 y 22 de febrero pasados (2015), más allá de los muros de la Cabaña, aunque con no pocas dificultades que desencantaron a su público.

Entre los asistentes emergieron criterios encontrados respecto a que el evento estuvo muy sobrecargado de publicidad y quizás hubo menos énfasis en los ejemplares literarios. A la vez, juicios diversos coinciden en las dificultades que presenta la locación donde ocurre esta fiesta del libro, así como la excesiva venta de alimentos.

“El verdadero atractivo está en que sea una propuesta comercial, académica, profesional y artística. Se debe divulgar buena literatura, no propaganda y gastronomía”, dijo Sofía Linares, estudiante de Historia del Arte, cuyas prácticas laborales transcurrieron en el recinto cultural.

“La feria era de comida y futbol”, sintetizó a su modo Iyaimí Palomares Mederos, jefa de Producción de la Editorial de la Mujer y una de sus expositoras. “Me pareció elevado el número de stands que vendieron revistas, posters, bufandas y calcomanías sobre esto”, agregó. Sin desestimar que sus seguidores pueden encontrar muchas veces lo que buscan en otros espacios, Palomares refirió que “hay que buscar un equilibrio respecto a otros tipos de publicaciones y temas”.

Informes del Instituto Cubano del Libro (ICL) aseguran que asistieron 312 mil visitantes, cifra que sobrepasó a la del año anterior y cerca de 60 títulos rebasaron los 700 ejemplares comercializados. Propuestas como “El Principito”, “Las mil y una noches” y “La Edad de Oro” estuvieron entre las más solicitadas, junto a temáticas relativas a las ciencias naturales, textos de historia, diccionarios, volúmenes de ortografía y artes culinarias, textos para colorear, los relacionados con los cuidados de la salud y las familias, y los referentes a la India, país invitado en esta oportunidad.

Palomares considera que en lo personal encontró buenas propuestas, pues compró los títulos que le interesaban a precios aceptables. En lo profesional, sin embargo, no se cumplieron todas sus expectativas. “Algunos de los libros anunciados no estuvieron a tiempo y esta situación, además de decepcionar a los autores que esperaban ver sus textos en la FIL, desilusionó a las personas que siguieron las promociones, y eso nos creó contrariedades como Editorial”.

Aun cuando hay diversidad en las ventas, algunos costos generan preocupaciones para ciertos sectores de la población, en particular los de más bajo poder adquisitivo. Gabriela Rey, estudiante de primer año de Filología, lamentó que varias de las ofertas no estuvieran asequibles a su bolsillo.

“La mayoría de las editoriales extranjeras exhibieron obras con valores muy altos, a pesar de tener porcentajes de descuento para cubanos y latinoamericanos. Las agendas tampoco estaban a nuestro alcance, pues carecían de actualidad y eran carísimas”, precisó la alumna.

Edel Morales, vicepresidente del ICL, apuntó que participaron 32 países entre expositores y autores, por lo que la presencia internacional fue significativa. “Estuvo, por ejemplo, el Fondo Económico de Cultura de México, editorial que llevaba tiempo sin venir”, dijo.

A su juicio, la Cabaña es un sitio llamativo para pasear y tiene el mito de ser la fortaleza del libro. No obstante, desde hace cinco años la feria se extiende a otras instituciones en el Vedado, como el Pabellón Cuba, la Casa del Alba Cultural y el Centro Dulce María Loynaz, donde tienen lugar las exposiciones y presentaciones de algunos ejemplares.

“Posiblemente me pierda las mejores ofertas, pero me niego a ir a la Cabaña por la cantidad de gente que acude, los largos recorridos que obligatoriamente hay que hacer para llegar, incluidos incómodos tramos de adoquines, y por un ambiente que me parece más de comestibles que propiamente de literatura. Termino agotada”, aseguró Maritza García, licenciada en Física, de 52 años.

Esta asidua visitante remarca que prefiere ir a las librerías y centros alternativos que abren en la ciudad: “Allí puedo comprar lo que busco y hasta intercambiar con los autores. Es una pena que esas oportunidades no siempre son divulgadas lo suficiente y por ello no se aprovechen mejor”.

En algún sentido concuerda el vicepresidente del ICL: “Hay momentos en que la Cabaña resulta incómoda, pero La Habana no dispone, lamentablemente, de un espacio céntrico adecuado para esta actividad. Tenemos Expocuba, que es muy lejos, y Pabexpo, demasiado pequeño. De hecho, la Feria ya no cabe en la Cabaña tampoco”, sostuvo.

Sin embargo, reveló que encuestas realizadas en el recinto ferial demostraron la inconformidad existente entre el público lector respecto al evento, por lo que su comité organizativo plantea fomentar un mejor desarrollo para el 2016. Proponen erradicar problemas, como los cambios sufridos por el programa y el precio de los productos.

Pie de foto: La Feria Internacional del Libro atrae cada año una gran afluencia de visitantes con intereses diversos.
 
Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Especial Comentado.
Tipo de nota: Explicativa.

Tema: Resultados de la edición No. 24 de la Feria Internacional del Libro.

Propósito: Demostrar que a pesar de ser uno de los eventos más esperados y preparados, la Feria Internacional del Libro este año no cumplió todas las expectativas de su público ni de las personas involucradas en su preparación y desarrollo. Crear el debate sobre este tema.

Objetivos colaterales: Reconocer las mejoras de esta última edición, tales como el aumento de expositores extranjeros y visitantes con respecto al año anterior, la presencia de editoriales que estuvieron ausentes hasta el momento  y títulos que resultaron de mayor interés para el público lector, y contraponerlas a los problemas, con el objetivo de crear en el receptor la polémica y el análisis.

Fuentes consultadas:

Documental:

Informe del Instituto Cubano del Libro sobre datos generales de la Feria Internacional del Libro 2015.

Directas:

Edel Morales, vicepresidente del Instituto Cubano del Libro (Experto, oficial).

Iyaimí Palomares, Jefa de Producción de la Editorial de la Mujer (Testigo).

Gabriela Rey, estudiante de primer año de Filología (Testigo).

Sofía Linares, estudiante de Historia del Arte (Implicada, no oficial).

Maritza García, licenciada en Física, visitante habitual de la Feria Internacional del Libro (Testigo, no oficial).

Juicios:

Analíticos, porque trato de demostrar cómo la Feria Internacional del Libro, siendo un evento esperado y de mucha preparación, presenta dificultades (Iyaimí Palomares, jefa de Producción de la Editorial de la Mujer).

Disyuntivos, porque varias personas tienen criterios diferentes respecto al mismo tema (Edel Morales, vicepresidente del Instituto Cubano del Libro, y Maritza García, visitante de la feria).

De valor, porque los ofrecen personas que se validan en su medio (Edel Morales, vicepresidente del Instituto Cubano del Libro, e Iyaimí Palomares, expositora de la Editorial de la Mujer en la Feria).

Soportes empleados:

Hecho: Descontento por parte de los visitantes y participantes de la feria.

Contexto: Escasa o no adecuada promoción de la literatura en estos espacios. La insatisfacción de las personas hace que se decepcionen cada vez más y pierdan el interés y la confianza en este evento.

Antecedentes: Desenvolvimiento y críticas de las pasadas ferias del libro.

Proyecciones: Se prevé fomentar el mejor desarrollo del evento así como su aceptación popular, satisfaciendo las necesidades del público lector. La disminución hasta la erradicación del problema, como respuesta a las actividades desarrolladas por el ICL, tales como la aplicación de encuestas y las reuniones del comité organizativo.