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Isla al Sur

MUSEO NAPOLEÓNICO: EL MÁS COMPLETO DE AMÉRICA

MUSEO NAPOLEÓNICO: EL MÁS COMPLETO DE AMÉRICA

Inaugurado el primero de diciembre de 1961, el habanero Museo Napoleónico sobresale entre sus homólogos de este continente.

Texto y fotos:
ARIEL PAZOS ORTIZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Más de 7 400 objetos pertenecientes a Napoleón Bonaparte, o relacionados con su contexto histórico, integran la colección del Museo Napoleónico de La Habana, el más completo de su especialidad en este continente, según declaró la Máster en Historia Adiana Winter, museóloga del recinto desde hace 19 años.

El ya desaparecido periodista español Manuel Vázquez Montalbán en el texto “Y Dios entró en La Habana” también lo sitúa como el primero de América. Por otra parte, Winter aseveró que está catalogado entre el segundo-cuarto lugar a nivel mundial de su tipo. Otras fuentes lo sitúan entre los cinco más importantes del orbe, pues en Europa son destacados el de Roma, el de Mónaco, el de Ligny (Bélgica) y el del Castillo de Malmaison (Francia), pero con discrepancias en la jerarquización.     

El museo ocupa el palacete renacentista florentino Dolce Dimora, antigua residencia de Orestes Ferrara, considerado el italiano-cubano más notable por su participación en la Guerra del 95 y en la política republicana. Por otra parte, el grueso de la colección perteneció al venezolano-cubano Julio Lobo, primera fortuna del país en la década de 1950, quien estuvo unos 40 años adquiriendo estas obras, vendidas o subastadas en Estados Unidos y Europa.

De las piezas exhibidas sobresalen por su valor histórico-artístico la escultura que le hizo Antoine Canoval a Napoleón cuando era cónsul; un óleo sobre tela, hecho por Jean Vibet; dos pistolas que portaba cuando invadió Rusia en 1812; un sable turco perteneciente a Joachim Murat, su cuñado y mariscal francés, una espada con el monograma borbónico, la lámpara de bronce dorado que regaló a su esposa Josefina, un reloj de bolsillo que, traído a Cuba, le fue regalado a Vilma Espín por su boda, y documentos de la época, entre otras.

La última obra se agregó el pasado 19 de febrero (2015). “Es un retrato que un estadounidense le hizo a Ferrara cuando era embajador en Washington. Fue adquirida a través de la Oficina del Historiador, aunque se conoce todavía poco de ella, incluso a su autor”, declaró Winter.

En octubre de 1960, cuando se aprobó la Ley de las Nacionalizaciones, Lobo abandonó el país y dejó la colección a cargo de Natalia Bolívar (descendiente de una familia emparentada con El Libertador y miembro del Directorio Revolucionario), que trabajaba en el Museo Nacional de Bellas Artes, pues tenía cierto acercamiento con los Lobo, según datos aportados por la propia Natalia en entrevista sostenida con Winter.

“Ella era directora técnica de Bellas Artes y Fidel Castro la nombró interventora de todos los museos. Luego, Bienes Malversados le cedió la mansión para crear el Napoleónico, aunque primero se pensó hacer uno florentino, por el estilo de la construcción. Yo vine  con ella, de chofer, junto con otro compañero del Directorio que era escultor: Eugenio Rodríguez”, reveló Erasmo Puig, fundador en el  cargo de superintendente general y luego  jefe de mantenimiento.

“Para aquí vinieron cosas y no sé a dónde fueron después. Por ejemplo, una urna, que cuando se ponía a la corriente se encendía y se veían unos puntos rojos en representación del entierro de Napoleón y de las salvas lanzadas tras su muerte”, agregó Puig. 

Pie de foto: El palacio renacentista ecléctico La Dolce Dimora fue la residencia del italiano-cubano Orestes Ferrara, quien al triunfo revolucionario de 1959 era representante de Cuba en la UNESCO.  

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.  
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Tipo de información: Ligera, blanda, que afirma, de hecho consumado.
Tipo de fuentes: No documentales, documentales, primarias, directas, complementarias.
Primer valor-noticia: Curiosidad.
Otros dos valores-noticias: Prominencia del protagonista. Interés colectivo.

¡27 KILÓMETROS DE DOCUMENTOS VALIOSOS!

¡27 KILÓMETROS DE DOCUMENTOS VALIOSOS!

El Archivo Nacional de la República de Cuba, fundado hace 175 años, preserva el más importante patrimonio documental de la nación.

Texto y fotos:
RAÚL ABREU MARTÍN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Equivalentes a 27 kilómetros lineales, el Archivo Nacional de la República de Cuba custodia diversos documentos valiosos que permiten a investigadores y especialistas desentrañar las respuestas del pasado.

Esta importante institución fundada hace 175 años (2015), cuenta con una biblioteca-hemeroteca formada por 15 164 volúmenes entre libros, publicaciones periódicas y seriadas. La fototeca contiene más de 43 000 imágenes referentes a personalidades que desarrollaron una labor destacada en cualquier ámbito de la actividad humana, refiere la Guía breve de los fondos procesados del Archivo Nacional, institución perteneciente al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba (CITMA).

El documento agrega que la mapoteca atesora 50 000 documentos y 2 700  mapas, entre hidrográficos, topográficos, históricos y generales. En esa sección se pueden encontrar representaciones gráficas de aparatos e invenciones realizadas entre 1800 y 1900, así como una colección de atlas con 20 ejemplares, algunos de finales del siglo XIX y principios del XX.

Existen colecciones muy valiosas referentes a las luchas independentistas que forman parte del Patrimonio Nacional, conformadas por documentos de Juan Gualberto Gómez, Máximo Gómez, Carlos Manuel de Céspedes, Manuel Sanguily, Calixto García y Eduardo Chibás, comentó Marlen García Parrondo, directora de Servicios Informativos del centro.

“La historia de nuestro país está aquí. El documento más antiguo preservado es un Juro de Heredad, consistente en un testamento, fechado en 1435. Actualmente contamos con más de 300 fondos, agrupados por categorías y periodos históricos“, señaló Julio López Valdés, referencista de la entidad.

En las ordenanzas del Rey Don Felipe III, en 1602, se recomendaba el cuidado de libros y documentos. He aquí el origen de los archivos, los primeros pasos hacia la formación de los fondos con que hoy contamos, recoge la Historia de los Archivos de Cuba, de Joaquín Llaverías.

Por Real Orden No. 531 del 28 de enero de 1840, se aprobó el proyecto para la creación del Archivo General de la Isla de Cuba. La institución tiene el propósito de salvaguardar la memoria histórica cubana, para lo cual garantiza el procesamiento, conservación, uso y difusión de los fondos documentales que preserva.

Diferentes servicios se ofrecen: acceso a documentos históricos y protocolos notariales, referencias de orientación general, digitalización de fondos, transcripciones literales y parciales, certificaciones, consultoría y otros servicios especializados. No obstante, Vilmary Pérez Oduardo, veladora de la sala de lectura, aclara que está prohibido fotografiar los documentos, fumar y apoyarse sobre ellos.

Pie de fotos: 1-El Archivo Nacional, referencia obligada para indagar sobre la Historia de Cuba; 2-La sala de lectura del Archivo, donde se accede a los documentos históricos.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Sumario de Cómo.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida.
Tipo de información: Ligera, blanda, afirma, previsible, directa.
Tipo de fuentes: No documentales (Marlen García Parrondo, Julio López Valdés y Vilmary Pérez Oduardo) y documentales (Guía breve de los fondos procesados del Archivo Nacional e Historia de los Archivos de Cuba), tradicionales, transitorias, primarias, directas e indirectas.
Primer valor-noticia: Singularidad.
Otros dos valores-noticia: Interés colectivo y Prominencia del protagonista.

 

MEMORIAS FÍLMICAS

MEMORIAS FÍLMICAS

La colección más antigua de la Cinemateca de Cuba cuenta con 23 filmes cubanos que datan de 1906-1938.

LAURA ALONSO HERNÁNDEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Un total de 23 filmes que recorren el desarrollo del cine cubano en el período comprendido entre 1906-1938, desde los primeros cortos silentes hasta los grandes documentales sonoros de la década del 30, conforman la colección más antigua de la Cinemateca de Cuba.

Luciano Castillo, presidente de la institución, expresó que la Cinemateca de Cuba tiene como una de sus misiones fundamentales la conservación del patrimonio fílmico nacional para la posteridad, así como de exponentes relevantes del cine latinoamericano y mundial.

A través de la consulta a los textos La tienda negra. El cine en Cuba de 1897-1990, Catálogo de Cine Cubano (1897-1960), producidos por la Cinemateca y al Archivo del centro, se constata que 10 filmes pertenecen a la era silente y 13 a la etapa de experimentación sonora.

Entre los títulos de la colección está Parque Palatino (1906), dirigido por Enrique Díaz de Quesada. Fue la primera producción cinematográfica de la Isla que consiste en un corto publicitario a un parque de la localidad.

Asimismo se encuentran las pertenecientes al cine silente: El veneno de un beso (1929), melodrama romántico protagonizado por Antonio Perdices, y La virgen de la Caridad (1930). Estas películas fueron dirigidas por Ramón Peón, reconocido director cubano del cine prerrevolucionario.

La compilación también cuenta con materiales periodísticos como El terremoto de Santiago (1932) y La caída del Machadato (1933). Todavía se utilizan fragmentos de ellos como referentes para documentales y programas históricos.

Un rollo de Movietone (1932), da inicio a los materiales pioneros en la experimentación sonora de la colección. Fue el primer minidocumental cubano. Igualmente atesoran el cortometraje de ficción con audio, Maracas y bongó (1932), dirigido por Max Tosquella y el primero de su tipo producido en Cuba.

La Cinemateca conserva fragmentos del primer largometraje cubano de ficción sonoro, La serpiente roja (1937), dirigido por Ernesto Capa Ross, basado en una radionovela policiaca de mucho éxito en la época.

De las películas más conocidas de la compilación está Romance del palmar (1938), bajo la dirección de Ramón Peón. Fue la primera producción cinematográfica cubana de ficción con éxito.

“Antes del triunfo de la Revolución se perdieron muchos filmes por falta de gestión de las productoras y los mismos directores. No había una cinemateca propiamente dicha, solamente clubes de proyección de películas que nunca llegaron a alcanzar tal grado otorgado por la Asociación Mundial del Cine”, manifestó Mario Naito López, especialista de la Cinemateca de Cuba.

Agregó que la Universidad de La Habana tenía un archivo bastante valioso, dirigido por el crítico José Manuel Rodríguez: “Cuando se creó la Cinemateca de Cuba donó muchas de la películas cubanas y foráneas que contamos en nuestras bóvedas y conforman esta compilación de más edad en nuestro Archivo”.

Pie de foto: La Cinemateca de Cuba es la encargada de conservar el patrimonio fílmico nacional.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida.
Tipo de información: Ligera, blanda.
Tipo de fuentes: Documentales declaradas: La tienda negra. El cine en Cuba de 1897-1990, Catálogo de Cine Cubano (1897-1960) y el Archivo de la Cinemateca de Cuba; Directas, primarias y no documentales ya declaradas: Luciano Castillo, presidente de la Cinemateca de Cuba, y Mario Naito López, especialista de la Cinemateca de Cuba.
Primer valor noticia: Curiosidad.
Otros dos valores noticia: Interés colectivo, Prominencia del protagonista.

UN CUBANO QUE MUERE TODOS LOS AÑOS

UN CUBANO QUE MUERE TODOS LOS AÑOS

Cada 5 de febrero en Santiago de las Vegas se realiza el Velorio de Pachencho, festividad donde un fallecimiento regocija.

AILÉN RIVERO HERNÁNDEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
Foto facilitada por ÁLVARO HERNÁNDEZ REZA.

El velorio de Pachencho es una tradición de pueblo que se celebra desde hace más de treinta años, cada 5 de febrero, en la capitalina localidad de Santiago de las Vegas, en Boyeros.

“La historia consiste en el velatorio de un santiaguero y su peregrinación al cementerio, donde el actor viaja en una verdadera caja de muerto y es enterrado en una fosa. La viuda decide bailarle por última vez y el muerto revive. A veces también aparece la amante, que se disputa al difunto con la esposa”, narra Rogelio Estrada, “El cura”, conocido así por el personaje que interpreta en el espectáculo.

“El festejo comienza temprano: izan la bandera cubana, tocan la diana, se dicen unas palabras alegóricas, hacemos un brindis e inicia la peregrinación al cementerio”. La actividad, como parte importante de la idiosincrasia santiaguera, recibe todo el apoyo del Gobierno, de Cultura municipal y la Policía, afirma Alexander Colva Fernández, director de Cultura de Boyeros.

Los antecedentes de esta celebración se remontan a la década de 1930 del pasado siglo, cuando se consolida la conga como celebración popular dentro de los carnavales santiagueros. El llamado “entierro de los carnavales” es el principio de dicha tradición arraigada con el tiempo, confirma el texto Santiago de las Vegas, 600 años de historia.

En el aniversario del Club de Santiago de las Vegas, antiguo Centro de Instrucción y Recreo, el 5 de febrero de 1984 se decide comenzar a celebrar el Velorio. La idea surge por iniciativa de Álvaro Hernández Reza y Manolo Tuero, director y asociado del Club, respectivamente.

“Decidimos ponerle Pachencho porque sí, como le hubiéramos podido poner “Pepito”. Mi compañero Manolo, proveniente de una estirpe de congueros, asumió este papel por más de 25 años, hasta su muerte”, expresa Álvaro Hernández.

Agrega que la muerte ficticia del santiaguero se festeja primeramente en el Teatro de la localidad, derrumbado a fines del pasado siglo. Pero, muy pronto, la celebración crece y comienza a salir a las calles, cada febrero, convertida en conga multitudinaria. Por último, surge la idea de peregrinar la muerte hasta el cementerio para enterrar al supuesto fallecido.

Las personas que interpretan anualmente los personajes han perdido su nombre propio para convertirse en personajes célebres de la tradición local. “Para mí es un juego, tomar unos tragos, estar aquí con el grupo, lo haré hasta que me toque morir de verdad”, expresa Evaldo Aguiar, quien interpreta a Pachencho desde la muerte de Manolo Tuero.

“Cada año vienen personas de muchos lugares a nuestra fiesta. El pueblo es el principal protagonista y la conga su máxima expresión de regocijo. La celebración es parte de la vida de los santiagueros”, opina Telsa Villalobos Fernández, residente en Santiago de las Vegas.

Pie de foto: El Centro de Instrucción y Recreo es la sede de la celebración del Velorio de Pachencho desde 1984.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Clásico de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional + Pirámide invertida.
Tipo de información: Simple, ligera.
Tipo de fuentes: Directa, No documental y documental.
Primer valor-noticia: Singularidad.
Otros dos valores-noticia: Interés colectivo. Proximidad o cercanía.

EL PERIÓDICO DE LOS CHINOS

EL PERIÓDICO DE LOS CHINOS

El Kwong Wah Po, única publicación escrita en el idioma del Gigante Asiático que se conserva en Cuba, enfrenta el reto de un largo proceso de rehabilitación.

Texto y fotos:
ALEJANDRA ANGULO ALONSO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

A más de ocho décadas de su fundación (2015), el Kwong Wah Po, único periódico editado en idioma chino en Cuba, se encuentra en peligro de desaparecer.

De tipo tabloide con cuatro páginas, tres de ellas en chino y la última en español, el periódico circuló con un tiraje de 600 ejemplares al mes con informaciones nacionales e internacionales, dirigidas a descendientes y naturales asiáticos. Estos últimos, según el Censo de Población y Vivienda realizado en el año 2012, totalizan 112 ciudadanos.

Pero hace dos años que el No.520 de la capitalina calle San Nicolás no escucha el rechinar de la máquina de impresión del  Kwong Wah Po, una de las más antiguas que se conserva en Cuba. La rotativa, fabricada a principios del siglo XX en Estados Unidos por la Duplex Printing Press Co., fue donada a la Isla en el año 1920 por la colonia china asentada en Francia.

“La Duplex era muy vieja y cuando el techo empezó a colapsar la Oficina del Historiador ordenó detener las tiradas, con el fin de digitalizar la publicación y convertir el inmueble en museo, pero ya han pasado dos años”, afirmó Guillermo Chiu, editor jefe del Kwong Wah Po, quien llegó a Cuba en 1951 procedente de Cantón, China.

Para María Antonia Arozarena, especialista en Gestión del Patrimonio Documental, de la Casa de Artes y Tradiciones Chinas, este largo proceso de restauración y modernización es solo un obstáculo, pero no significa la desaparición del periódico, “paradigma de una etnia que ha aportado mucho a nuestra nacionalidad”.  

Al referirse a las causa de la demora del proceso de rehabilitación del periódico, Arozarena agregó que el factor económico, los recursos humanos, la estructura del inmueble y el pertenecer a una comunidad numéricamente en detrimento, pudieran ser las razones de esta problemática.

Pero el Kwong Wah Po enfrenta otro reto que va más allá del rescate de las instalaciones: el relevo. “Tengo la esperanza de que mi reemplazo sean los estudiantes del Instituto Confucio. Cuando empiecen, les enseño todo lo que sé”, dijo Chiu.

“Muchos jóvenes le están apostando al idioma chino y han tomado la decisión de estudiarlo con mucha seriedad y responsabilidad, por lo que en un futuro se espera que el manejo de esta lengua se haga extensivo a una mayor parte de la población”, expresó Arsenio Alemán, director del Instituto Confucio de la Universidad de La Habana.

Mayelín Alfonso Rodríguez, especialista del Grupo de Inversiones Barrio Chino, de la Oficina del Historiador, planteó en su ponencia Para la rehabilitación del Periódico Chino que aunque existen descendientes trabajando en los medios nacionales de información, pocos se han vinculado al Kwong Wah Po: “Hoy está en peligro no solo el patrimonio material, sino también el inmaterial, su continuidad funcional y espiritual”.

Pero a pesar de los obstáculos, el editor Chiu, con sus 82 años, no pierde las esperanzas: “Me dijeron que todo estará listo para el 2016, por eso estoy estudiando computación en chino”.  

Pie de fotos: 1-El editor jefe del Kwong Wah Po, Guillermo Chiu, espera el relevo para la obra de toda una vida; 2-Periódico Kwong Wah Po impreso en la calle San Nicolás No.520 del Barrio Chino de La Habana.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo
Tipo de lead: Sumario de Cuándo.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida.
Tipo de información: Ligera, blanda.
Primer valor noticia: Curiosidad.
Otros valores noticia: Interés colectivo. Proximidad y cercanía.
Fuentes: Directas, Documentales.

DECLARAN AVE MÁS RARA DE CUBA

DECLARAN AVE MÁS RARA DE CUBA

Estudios realizados por científicos del Museo de Historia Natural demuestran  que el Potú es la especie avícola con mayor peligro de extinción en la Isla.

KRYSTEL ASPILLAGA ROJO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
Foto: Cortesía de YASMÍN PERAZA, especialista en Comunicación del Museo Nacional de Historia Natural.

El ave nombrada Potú fue declarada como la más rara de la Isla por poseer mayor peligro de extinción, así lo aseguran estudios realizados recientemente por científicos del Museo Nacional de Historia Natural, de La Habana.

Este descubrimiento permitió descartar el hecho de que los géneros de aves con máximo riesgo a desaparecer fueran el Carpintero Real, el Gavilán Caguarero, y la Fermina. La presencia del Potú es muy escasa, pero se ha encontrado en zonas como la Ciénaga de Zapata, Caimito, Santa Cruz, Pálpite, Molina, Bermeja y al este de Siboney, en Santiago de Cuba.

«Solo se  han podido ver tres o cuatro ejemplares en 150 años, no obstante, en el 2002 comenzamos las pesquisas para la búsqueda de uno de ellos y logramos capturarlo gracias a un campesino en la zona de Santa Cruz, Holguín; luego fue llevado al Museo Nacional de Historia Natural, de La Habana, donde se disecó y junto al hallado en el Museo Carlos de la Torre, de Holguín, conseguimos hacer un detallado análisis», manifestó el naturalista y ornitólogo Orlando Garrido, quien tuvo a su cargo el estudio del tema.

«La especie se denomina científicamente Nyctibius jamaicensis,  tiene  plumaje variado de colores oscuros, tonos grises, carmelitas y negros; mide 40.5 centímetros y presenta una cola muy larga. Es un pájaro similar al Guabairo, un tipo de ave también en peligro de extinción; sin embargo, no existe, hasta el momento, ninguna ley que las proteja», explicó Garrido.  

A su vez, el científico y naturalista cubano Arturo Kirckonnell afirmó que «el ejemplar del Museo Nacional de Historia Natural, en La Habana, fue llevado al Museo Británico de Ciencias, allí lograron compararlo con las pieles de los existentes en ese lugar, y se determinó que estas aves cubanas son parecidas a las de Jamaica, debido a la procedencia antillana de las mismas».

Hoy se halla en la sección de colecciones de estudio del museo la  piel del Potú, la que, bajo una extrema protección, ha sido empleada para examinar la especie. No es posible, por ahora, su exhibición al público, expresó Yasmín Peraza, especialista en Comunicación del Museo Nacional de Historia Natural.

El primer reporte del Potú data del siglo XIX cuando el zoólogo alemán Gustav Hartlaub, sobre la base del material obtenido por el duque Paul Wilherim von Württtemberg en 1855, publicó una lista de 89 especies de aves cubanas, donde incluyó a esta. Así lo manifiesta el Journal für Ornithologie, periódico que fundó junto a Jean Cabanis, en 1852.

El género Nyctibius está distribuido desde México hasta Suramérica. Se han descrito siete especies con varias subespecies, de las que solamente las Nyctibius jamaicensis, localizadas en República Dominicana, Jamaica y Cuba, y Nyctibius abotti, son antillanas.

Pie de foto: Piel del ave conocida como Potú, depositada en colecciones de estudio del Museo Nacional de Historia Natural, Cuba.

Ficha técnica:

Tipo de título: Informativo.
Tipo de lead: Sumario de Quién.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato Adicional.
Tipo de información: Pesada, Afirmativa, Directa, Hecho consumado.
Tipo de fuentes: Directa, Documental.
Primer valor noticia: Curiosidad.
Otros dos valores noticia: Actualidad y Prominencia de su protagonista. 

 

LA TOMA DE GUANTÁNAMO POR LOS INGLESES

LA TOMA DE GUANTÁNAMO POR LOS INGLESES

Veintiún años antes de tomar La Habana, tropas británicas invadieron la Isla por el Oriente del país en 1741.

ALEJANDRO BENÍTEZ GUERRA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación, 
Universidad de La Habana.

La primera invasión de una potencia extranjera a nuestro país, después de la colonización española, se produjo en 1741, cuando tropas inglesas desembarcaron en la Bahía de Guantánamo, expresó José Benítez Torriente, Licenciado en Ciencias Sociales y Jefe de la Cátedra de Historia de la Academia Naval Granma.

Según el libro Historia Militar de Cuba, Parte 1, Tomo 1, el 19 de julio de ese año fondeó en la rada oriental una flota británica comandada por el almirante Edward Vernon, compuesta por nueve navíos, nueve fragatas, 40 buques de transporte y 3 400 hombres, incluido un regimiento norteamericano.

El objetivo de la armada era tomar la ciudad de Santiago de Cuba por tierra, ya que sus fortificaciones por mar serían muy difíciles de rendir, y desde allí capturar toda la Isla, confirmó vía telefónica Ladislao Guerra Valiente, Máster en Estudios Cubanos y del Caribe y actualmente director del Registro Provincial de Bienes Culturales en la más oriental de nuestras provincias.

En su libro Las huellas del génesis, Guantánamo hasta 1870, Guerra Valiente expresa que los europeos se atrincheraron en los hatos de la zona, y las poblaciones de Canabacoa y Tiguabos, y crearon cerca de la costa un asentamiento militar, al que llamaron Cumberland.

En la ya citada Historia Militar de Cuba, se plantea que los invasores levantaron un poblado en lo que hoy es Caimanera, y varias fortificaciones. “Tanta era la seguridad de la victoria, que el gobernador Stanley, de Massachusetts, ofreció tierras cubanas a futuros colonizadores”, dice en el texto. 

César García Pino, en La toma de La Habana por los ingleses y sus antecedentes, indica que “Vernon no vislumbró gran dificultad para la marcha rápida de los soldados sobre Santiago, esperando solo la ligera resistencia de las fuerzas españolas”.

En la obra, García Pino agrega que “cayeron sobre él, como enjambre de avispas, los pobladores de la región, principalmente los indios de Tiguabos y las milicias de Santiago, quienes (…) lo obligaron a encerrarse en un campo atrincherado”.

La Historia Militar de Cuba, recoge que tras cuatro meses en que las muertes en combate fueron multiplicadas por las enfermedades hasta llegar a 2 000, en noviembre de 1741, Vernon decidió reembarcar y retirarse.

El hecho de que este sea un acontecimiento tan poco conocido, se debe a que la historiografía nacional la escribieron historiadores del Occidente  del país, opinó Ladislao Guerra, quien por sus estudios regionales en el Oriente del país, ha obtenido varios premios.

En agosto de 1762 ocurrió la célebre toma de La Habana de los ingleses, hecho que se enseña en nuestras escuelas a partir del quinto grado.

Pie de foto: La Bahía de Guantánamo, entonces deshabitada, fue el lugar escogido por el almirante Vernon para desembarcar en 1741.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Tipo información: Pesada, compleja.
Tipo de Fuentes: Directas, no documentales. Documentales.
Primer valor noticia: Singularidad.
Otro dos valores noticia: Proximidad o cercanía; Interés colectivo.

PEQUEÑA HISTORIA IMPRESA

PEQUEÑA HISTORIA IMPRESA

En el Museo Postal Cubano se conservan en perfectas condiciones los primeros sellos emitidos en 1902, a inicios de la República de Cuba.

MARIANA BRUGUERAS MÁS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
 

El primer sello emitido en nuestro país después de 1902 se encuentra en la “Sala Cuba” del capitalino Museo Postal “José Luis Guerra Aguiar”, situado en la intersección de la Avenida Independencia y la calle 19 de mayo.

En la Isla, desde 1899, existía un sello de tres centavos que en septiembre de 1902 se sobrecargó y habilitó al agotarse el de un centavo, cuya imagen era la estatua de Cristóbal Colón del patio del Ayuntamiento de La Habana. Odalys López, museóloga de la institución, apuntó que “por aquel entonces, los franqueos de los timbres de tres centavos era menor, por eso fueron elegidos como sustitutos”.

Desde el día 30 de ese mismo mes hasta el 2 de octubre, estuvieron a la venta. Mientras en Cuba las personas utilizaban la estampilla provisional, los trabajadores encargados solicitaron  una remesa de las originales al Bureau of Engraving and Printing de los Estados Unidos.

Sobre el nuevo timbre, López precisó: “La impresión se realizó sobre una hoja entera, pero en dos secciones, lo que dio lugar a un buen número de equivocaciones no intencionadas tales como borrones en la tinta, apariciones de líneas y dobles marcas. Lo que realmente interesa a los coleccionistas filatélicos son esos errores, buscan los timbres más raros y difíciles de conseguir”.

El libro Catálogo especializado en sellos de Cuba, disponible en el Museo Postal Cubano, entre imágenes y textos confirma que la rotativa P. Ruiz y Hermanos de La Habana aplicó una sobrecarga con la cifra 1 grande en color rojo sobre 200,000 sellos violetas de tres centavos que contenían la imagen de la estatua de La India. El nuevo timbre tenía en la parte superior la palabra HABILITADO, del lado izquierdo UN CENTAVO y del lado derecho OCTUBRE 1902.

José Raúl Lorenzo Sánchez, presidente de la Federación Filatélica de Cuba, explicó que la sobrecarga modifica el valor de un sello a través de una marca permanente que se le añade. Cuando esta sobreimpresión autoriza un uso diferente del originario, constituye una habilitación.

“Existen múltiples razones para que este proceso se lleve a cabo, tal es el caso del cambio de gobierno o moneda, la conversión de un sello en emisión especial, el aumento o disminución de algún valor, cuando varían las leyendas representadas en ellas o, como ocurrió en 1902, el agotamiento de sellos”, precisó.

El Museo Postal “José Luis Guerra Aguiar”, situado en la planta baja del Ministerio de Informática y Telecomunicaciones, se especializa en Historia Postal y Filatelia. Fue inaugurado el 2 de enero de 1965 y cuenta con tres espacios expositivos:  Sala Transitoria,  Sala Cuba y  Sala Principal.

Pie de foto: El Museo Postal Cubano expone el primer timbre de la Cuba republicana.
 
Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Tipo de información: Ligera, blanda, de las que afirman.
Tipo de fuentes: Directa, documental, primaria.

Primer valor-noticia: Curiosidad.
Otros dos valores-noticia: Proximidad o cercanía. Prominencia de los protagonistas.