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Isla al Sur

PAPIRO EN LA HABANA

PAPIRO EN LA HABANA

El libro de los muertos de Bakenwerel es la pieza más importante de la colección de arte antiguo de la zona Egipto, en el Museo Nacional de Bellas Artes.

Texto y foto:
HUY TRINH QUANG,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Libro de los muertos de Bakenwerel, ubicado en la cuarta planta del Museo Nacional de Bellas Artes, de La Habana, es el único papiro como documento histórico egipcio en la capital y fue donado a Cuba por el gobierno de Egipto en 1924.

Esta obra es la pieza más importante de la colección de arte antiguo del área Egipto del museo, la que se considera que es bastante completa desde el punto de vista cronológico con 112 piezas de varios tipos como estatuas, vasijas y ataúd.

Según Norma María Alonso Rosales, guía del Museo de Bellas Artes, el papiro es la parte número 87 de 130, de la serie El libro de los muertos de Egipto antiguo. Hasta hoy, solo 98 piezas se han descubierto y el resto todavía están en tumbas, pirámides, o no se han publicado sus hallazgos.

Alonso añadió que el papiro fue desenterrado con otras antigüedades en el mausoleo del faraón Ramsés X y se mantiene en excelente estado de conservación, tiene una gran policromía en tonos negros, marrones, azules, amarillos y dorado.

Marelys Méndez González, licenciada en Historia del Arte, fundadora del Museo de Bellas Artes, manifestó que la obra apareció en 1120 a. C, durante la época del Imperio Nuevo y fue considerada una de las piezas más antiguas de la colección egipcia de Cuba.

El Libro de Bakenwerel es un ejemplo típico del papiro de Egipto que demuestra la ambientación del juicio de los dioses a Bakenwerel, funcionario del templo de Karnac, quien vivió durante el reinado de Ramsés IX.

“El Papiro egipcio se escribe en la letra simbólica, trata sobre la vida cotidiana y el proceso de trabajar, ritos de sacrificios o a veces sobre la historia de dinastías. En esa época, era la mejor manera para guardar información que disminuye la ruina del tiempo”, dijo Méndez.

Este papiro fue encontrado en Louqsor en el año 1858, reconocido internacionalmente como Papiro Hood, rindió homenaje a su primer propietario, William Frankland Hood. Es de gran tamaño y está escrito en jeroglífico cursivo.

Según el sitio en red Egiptología.org, en la leyenda de los egipcios, cuando pasa a otro mundo, todos tienen que presentarse ante Osiris en la sala de las Dos Verdades. En el caso de esta pintura, se puede ver a un hombre nombrado Bakenwerel que acaba de morir y es orientado por Anubis, el dios de los muertos con cabeza de Chacal, a la sala de los Juicios.

Pie de foto: El papiro fue donado a Cuba por el gobierno de Egipto en 1924.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Tipo de noticia: Ligera, blanda, de las que afirman.
Tipo de fuente: Directa y documental.
Primer valor-noticia: Curiosidad.
Otros dos valores-noticia: Interés colectivo. Cercanía.

PIEZA CONCLUSA PARA ÓRGANO MECÁNICO

PIEZA CONCLUSA PARA ÓRGANO MECÁNICO

Hasta la fecha, solo se han descubierto tres instrumentos musicales de este tipo en Cuba, de los cuales, el de San Francisco de Paula es el más antiguo.

DENISSE MACHADO TABOADA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El órgano con el sistema mecánico funcional más antiguo de Cuba -que data de mediados del siglo XIX- se encuentra en la emblemática iglesia de San Francisco de Paula, situada en la Habana Vieja, la cual fuera escenario del reencuentro de Cecilia Valdés y su madre en la novela de Cirilo Villaverde.

En el país hay localizados, hasta ahora, solo tres órganos mecánicos: uno en la iglesia de La Caridad en el municipio Centro Habana; otro recientemente descubierto en Sagua la Grande; y el que se encuentra en San Francisco de Paula, afirmó la Doctora Miriam Escudero, coordinadora de la restauración de este último y directora del Gabinete de Patrimonio Musical Esteban Salas, patrocinador del grupo de música antigua Ars Longa.

Argel Calcines, en la edición del Vol. XI de la revista Opus Habana, aclara que “la caja del instrumento se divide en dos partes: el pie que aloja la consola y toda la mecánica interna (…), y el cuerpo superior que aloja la tubería.”

Escudero comenta a Calcines en ese mismo trabajo, que “se trata de uno de los pocos instrumentos de su tipo que se conserva íntegramente, sin que fuera sometido a las reformas que durante el siglo XX se infligieron a los órganos para «actualizarlos» estéticamente”.

En la placa del instrumento aparece el apellido de Pierre Alexander Ducroquet, propietario de la antigua casa francesa Daublaine en el período de 1845-1855, aseveró Teresa Paz, directora del grupo Ars Longa y de la Iglesia de San Francisco de Paula.

Existen muy pocas referencias documentales de la presencia del órgano en la iglesia de Paula, una de ellas es una foto de 1907 publicada por el doctor Jorge Le-Roy y Cassá en el libro Historia del Hospital de San Francisco de Paula.

En 1909 ese hospital, cuya iglesia albergaba la pieza patrimonial, fue expropiado a favor de la Havana Central Railroad Co. y cuando fue demolido en los años 40, el instrumento lo trasladaron a una iglesia homónima del reparto capitalino Mónaco.

Según la musicóloga Miriam Escudero, cada órgano es construido específicamente para el recinto donde va a ser colocado, pues se toma en cuenta la resonancia interna del edificio que lo albergará y al ser reubicado el de Paula, este ya no pudo cumplir su función.

Debido al gran deterioro que sufrió el instrumento su sistema interno tuvo que ser reparado por el taller del organero Joaquín Lois, en Valladolid, mientras que su caja se encargó al maestro ebanista Rosa Lima Pino, especialista del Gabinete de Restauración de la Oficina del Historiador, fallecido poco después.

“Es algo curioso que fuera justamente cien años después de que se verificara el proceso judicial de expropiación forzosa ocurrida en 1908, cuando finalmente se hizo la inauguración del instrumento en el coro alto de San Francisco de Paula”, comentó Escudero.

David Pérez, organista de Ars Longa, aseveró que la calidad del sonido de un órgano mecánico como este es diferente a la de uno eléctrico y que su presencia ha enriquecido el repertorio del grupo, ya que posee un mayor rango de sonoridades. 

Pie de foto: Una imagen de 1907 incluida en el libro del doctor Jorge Le-Roy, muestra al órgano en su lugar original, el altar mayor de la iglesia de San Francisco de Paula.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Especial de Relieve.
Tipo de Cuerpo: Lead + Pirámide normal o desarrollo cronológico + Dato adicional.
Tipo de Información: Ligera, blanda, que afirma, simple, oficial, hecho consumado.
Tipo de fuentes:
Directas: Dra. Miriam Escudero, Directora del Gabinete de Patrimonio Musical Esteban Salas y coordinadora de la restauración del órgano de San Francisco de Paula; Teresa Paz, Directora del grupo de música antigua Ars Longa y de la Iglesia de San Francisco de Paula; David Pérez, organista de Ars Longa.
Documental: Entrevista “San Francisco de Paula, su ultimo secreto”, de Argel Calcines, incluida en la edición del Vol. XI de la revista Opus Habana, p26.
Primer valor-noticia: Curiosidad.
Otros dos valores-noticia: Prominencia de los protagonistas. Interés colectivo.

LA IGNORANCIA MATA A UN PUEBLO

LA IGNORANCIA MATA A UN PUEBLO

RACHEL MORALES HERNÁNDEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación, 
Universidad de La Habana.

¿Sabe qué ocurrió el 15 de marzo de 1878? ¿Conoce quién creó el Partido Revolucionario Cubano? ¿Quién protagonizó la Protesta de los Trece? Preguntas como estas semanas atrás las escuché en el noticiero estelar de nuestro país a través de un reportaje, pero lo impactante del caso fueron las respuestas.

Los argumentos que dieron la mayoría de los entrevistados fueron erróneos, otros decidieron no contestar -quizás por la vergüenza de no de salir ante cámara-, y también por la penosa falta de conocimiento.

Hoy día pareciera que entre los cubanos, especialmente los jóvenes, la memoria histórica se perdiera entre los libros de textos, y solo fuera tarea de los historiadores rescatarla. ¿Estaremos en un retroceso hacia la Edad Media donde era privilegio de unos pocos la obtención de sabiduría, mientras el pueblo vivía en la ignorancia y cualquiera podía engañarlos a su parecer?

Si caminas por la calle y le preguntas a un estudiante adolescente si le atraen las clases de Historia o por lo menos si le gusta la historia de Cuba, lo más probable es que te responda que no -como lo hizo mi hermana de 15 años-, que está aburrido de lo mismo, que no le interesa, que se duerme, que ya se la conoce de memoria porque desde quinto grado se la recitan...

¿Por qué sucede esto? ¿Por qué a pesar de que nos pasamos toda la vida escolar estudiando la historia patria, los jóvenes no saben más allá de lo que aparece en sus guías de estudio?

La historia no se puede enseñar mecánicamente y, por tanto, es  deber de nuestros profesores cambiar el estilo casi escolástico al que se han acostumbrado al enfocar los temas, modo de enseñanza que tanto combatió el Padre Félix Varela. Es hora de empezar a mostrar nuestro pasado con transparencia, con sus matices, pues los hechos no se producen en blanco y negro, los héroes no son de mármol, y sus acciones no son perfectas ni imperfectas.

A partir del momento que la mayoría de los profesores de Historia de Cuba dejen de ceñirse solamente por el programa de estudio y sus objetivos, y comiencen a revelar la historia de manera novedosa, fruto de una investigación exhaustiva y consciente, solo así los jóvenes comenzarán a interesarse por la misma. Junto a ellos, la familia también debe promover esos valores.

Existe en nuestro país un numeroso grupo de historiadores, agrupados en el Instituto de Historia y otras fundaciones de estudio, cuyas investigaciones y reflexiones se publican en revistas y periódicos, más allá de los documentos del pasado existentes en bibliotecas y hemerotecas. Es de ahí donde el magisterio cubano ha de nutrirse para «mover» la enseñanza en las aulas cubanas.

Hace apenas unos días, vimos a Rusia desplegar un fastuoso desfile militar para recordar a sus héroes caídos en la Gran Guerra Patria que derrotó al nazi-fascismo. Allí las nuevas generaciones se unieron a los veteranos para recordar las glorias pasadas. Apenas dos décadas atrás era impensable un acto de esa naturaleza,  porque los que provocaron la caída de la Unión Soviética pretendieron sepultar con el derrumbe la historia de esa nación.

La vida les demostró a los nuevos líderes que sin la historia, ese pueblo no podría defender el futuro, un futuro que Occidente sigue empeñado en mediatizar.

Esa, y no otra, es la importancia del dominio de la historia. Ese y no otro fue el gesto de Fidel Castro cuando en el juicio por el asalto al cuartel Moncada expresó: «¡Cuba, qué sería de ti si hubieras dejado morir a tu Apóstol!»

El conocimiento de nuestra historia estará en riesgo si no se actúa a tiempo. Cada día, literalmente, nos alejamos más del pasado. Cada día los jóvenes recordarán menos si no se corrige el aprendizaje de esta.

ROMEO Y JULIETA

ROMEO Y JULIETA

Cuatro siglos después, la tragedia de William Shakespeare continúa siendo una historia que atrae a los lectores.

Texto y foto:
DANIELA OLIVA VALDÉS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“En la hermosa Verona, donde colocamos nuestra escena, dos familias de igual nobleza, arrastradas por antiguos odios, se entregan a nuevas turbulencias, (…) De la raza fatal de estos dos enemigos vino al mundo, con hado funesto, una pareja amante, cuya infeliz, lastimosa ruina llevara también a la tumba las disensiones de sus parientes (…)”.

Así comienza el prólogo de Romeo y Julieta, tragedia del siglo XVI, que tiene como tema principal el amor prohibido. Fue publicada por primera vez en 1597, pero escrita por el inglés William Shakespeare ocho años antes.

En 1599 se publica nuevamente por Cuthbert Burby y editada por Thomas Creede. Esa versión fue reeditada en 1609, 1622 y 1637. La última adaptación es la conocida en la actualidad.

La historia de amor está vinculada con la desgracia. Los protagonistas tuvieron la desdicha de pertenecer a familias antagónicas, los Capuleto y Montesco. Ambas, motivadas por el odio, los obligaron a vivir su idilio en secreto. El romance clandestino de los jóvenes representa la lucha de los seres humanos por la búsqueda de la felicidad y  el verdadero amor.

Shakespeare devela en Julieta a una muchacha pura, imagen de belleza y perfección, vehemente y apasionada. En Romeo está presente la estampa de un joven hidalgo, caracterizado por el romanticismo e impulsividad. El dramaturgo, al unificar ambos personajes, logra la clásica tragedia romántica.

Esta obra teatral, también llamada La más Excelente y Lamentable tragedia de Romeo y Julieta (título original en inglés) permite adentrarnos en la singular composición y técnica dramática del autor. Además, aparece entre las más populares y representadas de Shakespeare, junto a Hamlet y Macbeth.

El libro cuenta con 172 páginas, estructurado en cinco actos, y cada uno presenta alrededor de seis escenas. Al escribir, el autor, emplea fluctuaciones entre comedia y tragedia, y utiliza subtramas para adornar la historia.

Gracias a la extraordinaria semejanza con que refleja los sentimientos del hombre, desde su primera puesta en escena, en 1597, ha sido centro de múltiples presentaciones teatrales, filmes, e incluso versiones musicales y piezas de ballet.

Esta es una lectura que expresa la lucha por el amor y contra las duras pruebas que el destino nos pone en el camino. Es un cuadro pintado desde la perspectiva de anhelantes pasiones y emotivas tragedias.

Pie de fotos: 1-Libro “Obras de William Shakespeare. Volumen III”, publicado en 1872; 2-Representación teatral de la famosa escena del balcón.

EN BUSCA DE LA CALIDAD PERDIDA

EN BUSCA DE LA CALIDAD PERDIDA

El director de la Empresa Cárnica Habana, Reinaldo Baez, opina sobre la calidad de los productos de la canasta básica y la merienda escolar, alimentos que su entidad produce para las provincias La Habana y Artemisa.
 
Texto y fotos:
DINELLA TERESITA GARCÍA ACOSTA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Mientras me encontraba en la parada de la guagua, la siguiente conversación que mantenían dos mujeres frente a mí, me hizo pensar:

-Amiga, me voy, que tengo que cocinar y no sé ni qué voy a hacer hoy.

-Ay, hija, te entiendo, ni sé qué le voy a dar de comer al niño cuando venga de la escuela, a ver qué le dieron de almuerzo, si fue perrito me salvé, pero como haya sido cualquier otro invento de esos, viene como una fiera.

-Ni me cuentes, que este mes ni los perros se comen el picadillo. Estaremos a mortadella hasta el 31, que al menos, este mes, sí está buena.

¿Qué sucede con los cárnicos de la canasta básica y la merienda escolar? ¿La culpa recae sobre las materias primas, la empresa productora o las entidades que los comercializan? Con el propósito de responder estas interrogantes, llegué a la esquina de Requena y Carlos III, no para ir a la famosa tienda donde, por cierto, hay productos riquísimos, tan ricos que con solo mirarlos ya alimentan, o al menos, por el precio eso deberían hacer, en fin, me acerqué a esta zona, donde radica la Empresa Cárnica Habana, con el fin de conversar con su director, Reinaldo Baez Fondón, licenciado en Economía.

Esta entidad es la encargada de producir el picadillo para niños, el de soya y la mortadella de la canasta básica, así como las croquetas que se venden en las carnicerías. Se responsabiliza también de la merienda escolar y del suministro a hospitales y organismos del Estado de las provincias La Habana y Artemisa.

-¿Cuáles son las materias primas que se emplean en los productos?

La carne de res y el cerdo, que obtenemos de la agricultura desde Occidente hasta Camagüey y el MDM (carne mecánicamente deshuesada), que lo adquirimos de la importación. Pero hasta ahora la carne de res no es suficiente y muchas veces tenemos que cambiar la formulación de los productos por MDM.

-Partiendo de esta situación, hay muchos estudiantes a quienes no les gusta la merienda escolar, ¿qué hace la empresa al respecto?

A inicios del pasado curso escolar se hizo una reformulación de la merienda,  donde se mejoró la calidad variando el sabor, teniendo en cuenta que estos tienen que ser muy “nobles”, ya que a los muchachos no les gustan los productos altamente condimentados.

-A pesar de estos cambios, ¿por qué cree que continúen sin aceptarla?

No la aceptan no porque tenga mala calidad, sino porque es repetitiva. Además, porque sale del lugar donde se elabora, se lleva a un centro de preparación y cuando llega al muchacho ha pasado un periodo muy largo, puede estar fría e incluso haber perdido las condiciones con que salió de la fábrica.

-En la población tienen poca aceptación el picadillo de soya y la mortadella, ¿la Empresa Cárnica Habana está haciendo algo para mejorar su calidad?

No, fundamentalmente eso es un problema que se debe a la llegada del producto y la manipulación. Por ejemplo, cuando en la mortadella se rompe la cadena de frío, ya sea por problemas de transportación o porque los lugares donde se vende carecen de neveras para guardarla, ya no sabe igual. Creo que es por eso que el producto es poco aceptado, porque no existen las condiciones adecuadas para su comercialización.

-¿A qué se debe que un mes el picadillo de soya que viene en la canasta básica se encuentre bueno y al siguiente esté malo?

Son varios aspectos, no se puede decir que todo es la comercialización, también depende de la fábrica, donde a veces no hay todas las condiciones y los administrativos no exigen que la producción se haga como está requerida; y en muchas ocasiones no es por eso, es porque en los lugares a los que llegan se adulteran las producciones.

Se ha demostrado que cuando se han comercializado libremente, las personas lo han aceptado. También hay que decir que lo que se da por la libreta la gente lo ve como una imposición, si estuviera tal vez liberado le otorgarían más aceptación, porque el producto tiene un alto contenido proteico.

-¿En su opinión, entonces estos productos deberían quitarse de la libreta?

Fundamentalmente el picadillo y la mortadella deberían ser liberados, con precios asequibles a la población, porque hay personas que no los adquieren o que los adquieren y no les dan el uso para el que están concebidos y el Estado está perdiendo dinero. Así, tanto productores como comercializadores, tomarían todas las medidas para que el producto no pierda calidad, porque como es liberado, si está malo las personas no lo van a comprar.

-Abordando un tema de mucha actualidad, ¿qué oportunidades se abren para la empresa con la apertura de la Zona Especial de Desarrollo del Mariel?

Trae una cartera de negocios en los que tenemos la realización de una fábrica de carnes en conserva, en este caso de salchichas y de productos conformados como hamburguesas y albóndigas. Ya están vistas las áreas de localización y todo se encuentra en manos de la empresa CORAXA que es la mediadora del Ministerio de la Industria Alimentaria para estas negociaciones.

Terminada la entrevista con el director de la empresa, me pregunto: si la calidad se adultera debido a una indebida manipulación, ¿por qué no crear ahora las condiciones adecuadas en los locales de venta? ¿Cambiarán las cosas cuando la libreta ya no esté ¿Será entonces cuando realmente podremos ponerle sabor a la cocina, sin depender de los productos tan inasequibles de la shopping? ¿O será que el hecho de que estos productos sean "impuestos" nos provoca rechazarlos? 

Desde que quitaron los jabones por la libreta existe una mayor aceptación en la población e incluso he presenciado grandes filas para comprarlos, donde los comentarios halagadores llenan el ambiente.

¿Se verían el picadillo de soya y la mortadella en la misma situación?

Pie de foto: La Empresa Cárnica Habana se ocupa de la merienda escolar y la canasta básica de La Habana y Artemisa.


 

POR SUERTE, BEETHOVEN ERA SORDO

POR SUERTE, BEETHOVEN ERA SORDO

YAIMA MALAGÓN FRANCHI-ALFARO.
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

¡Por Dios con esta bulla no puedo escribir!

Resido en el apartamento 13 de la beca ubicada en F y Tercera, Vedado, pero en el edificio de al lado, vive un muchacho baterista, quien escoge las horas más inoportunas para ensayar.

Hace un tiempo me encontraba a medio camino en un comentario que escribía, cuando el irresistible sonido del vecino truncó mis ideas como a una pirámide al hacerle un corte geométrico.

“El niño tiene que estudiar, vive de eso”, me dijo su madre.

“Mire usted, yo viviré de escribir y no vengo, ahora que soy estudiante, a sentarme con la laptop a la sala de su casa. Dígale a su hijo, por favor, que no vaya con la batería a la mía”, le respondí.

Me molesté con el joven baterista porque no es posible que él se convierta en un mal augurio de los estudiantes de Periodismo, dificultando la realización de buenos trabajos que salen de intensas madrugadas desde cada uno de los dormitorios.

A raíz de esto, me pregunto cuántas sinfonías hubiera dejado de componer Beethoven si no hubiera sido sordo. Al menos en mi edificio, es preferible serlo. No obstante, el ruido de cada noche, siempre alrededor de las 11:30 pm resulta el infortunio en la cena de conocimientos de un futuro periodista, hora en la cual los ángeles prácticamente comienzan a dictarme, o mejor dicho, a gritarme frase a frase para escribir los artículos.

Ya han transcurrido varios meses desde aquel incidente y al parecer el ruido de “al lado” a diezmado un poco, pero no pasa aún inadvertido. Sólo tengo deseos de escuchar en las horas de desvelo y redacción, el silbido del viento y esas cosas de las que hablaban los escritores antes de que se inventaran los vecinos escandalosos y los edificios de microbrigadas con sus finísimas paredes.

Probablemente, tampoco alguien pueda leer lo que dejo sobre estas líneas, porque algún ruidoso ha hecho que pierda la concentración… por suerte y con sinceridad, Beethoven era sordo.

GIGANTESCO CÁLCULO DE VEJIGA

GIGANTESCO CÁLCULO DE VEJIGA

La litasis vesical extraída al matancero Nicolás Hernández constituye un suceso insólito para los especialistas en Urología.

Texto y fotos:
MILENE MEDINA MARTÍNEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El más grande cálculo vesical extraído a un paciente en Cuba pesó libra y media, midió 32 centímetros de longitud y 25 de diámetro, algo insólito para los especialistas, porque según registros documentales del Hospital Quirúrgico Docente Comandante Faustino Pérez de la ciudad de Matanzas, en la Isla el mayor hasta la fecha fue de 13 centímetros de diámetro.

El hecho ocurrió en esa institución en noviembre del 2014, al ser operado de urgencia Nicolás Hernández Marrero, vecino del poblado de Bolondrón, en el municipio Pedro Betancourt, quien contuvo en su vejiga por más de dieciocho meses la gigantesca piedra.

“Lo primero que sentí fue ardentía al orinar. Los doctores siempre pensaron que tenía una tumoración muy grande. A veces la piedra me pesaba mucho y los dolores eran inaguantables, hasta que un día tuve que ir urgente para el hospital y me operaron. Los médicos quedaron sorprendidos, dicen que nunca habías visto una piedra en órganos tan grande como la mía”, comentó Nicolás.

Huberto Lorenzo, especialista en Urología y a cargo de la operación, informó: “En el tiempo que llevo haciendo este tipo de cirugía, nunca había visto una litasis vesical de tales dimensiones. Tengo referencia de otros colegas que han operado cálculos de vejiga de dicha magnitud, pero de varios cálculos a la vez, con estas características y solo, nunca, por ello nos llama tanto la atención el caso de Nicolás”.

Según refirió el doctor, la evolución de la litasis vesical del paciente es de más de 10 años. La piedra ocupaba prácticamente la vejiga completa, dejaba apenas dos centímetros de espacio libre, por lo que tomó la forma de este órgano urinario. La incisión hubo que llevarla a más de lo habitual, para poder hacer la extracción del cálculo que invadía toda la capacidad vesical.

Regla Horta, esposa del paciente, afirmó que quedó sorprendida cuando el cirujano le mostró lo que había en la vejiga de Nicolás, pues nunca imaginó algo así. Agregó que al mismo tiempo se animó, porque ya estaba convencida de que no era un tumor.

Los cálculos se crean en las cavidades renales y descienden a la vejiga, por lo general, resulta entonces raro que éste se formara a nivel vesical. Siempre que aparezca uno tan singular, debe corresponderse a un cuadro obstructivo urinario, es decir, algo que cierra libremente el flujo del cuello de la vejiga hacia el meato distal de la uretra, expone el texto Urología general, del norteamericano Donald Smith.

“Le estoy eternamente agradecido a los médicos que me atendieron. Hoy no siento ningún malestar, aunque no han pasado todavía dos meses de la operación. Tengo 61 años y conservo la extraña piedra como un trofeo, porque su extracción nos cambió la existencia a toda la familia; nos posibilitó mayor tranquilidad y a mí, una mejor calidad de vida”, añadió Nicolás Hernández.

Pie de foto: Hoy Nicolás conserva como un trofeo la piedra extraída de su vejiga.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Tipo de noticia: Blanda, de las que afirman, simple.
Tipo de fuentes: Directas, documentales, no documentales.
Primer valor noticia: Singularidad.
Otros dos valores-noticia: Proximidad o cercanía, interés humano.

PREMIO JUSTO DE LARA

PREMIO JUSTO DE LARA

Otorgado entre 1934 y 1957, constituye uno de los antecedentes más importante en certámenes periodísticos cubanos; sin embargo, hoy es casi desconocido en el gremio.

NÁYARE MENOYO FLORIÁN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Raúl Roa fue el único periodista que obtuvo dos veces el Premio Justo de Lara, y también el último, cuando el concurso expiró en 1957. Sin embargo, pocos conocen uno de los certámenes más importante de la prensa antes del triunfo de la Revolución.

Conferido entre 1934 y 1957 por la firma comercial El Encanto al mejor artículo o crónica presentado durante el año fue, además, el premio de más larga vida antes de 1959. Roa lo obtuvo en1955 con el artículo 12 de octubre, y en 1957 por ¿Adónde va Cuba?, dos textos de profundo comprometimiento con el país.

Para Pedro García, historiador y periodista de la revista Bohemia, el mérito mayor del certamen consistió en premiar los mejores trabajos del año sin tener en cuenta la filiación política. De esta manera, transitó desde Mirta Aguirre, de posición comunista, hasta Raúl Maestri, conocido reaccionario del Diario de La Marina.

El jurado estaba integrado por el director del Instituto Nacional de Cultura, presidente del jurado, así como un representante de la Sociedad Económica Amigos del País, la Escuela Profesional de Periodismo Manuel Márquez Sterling, el Colegio Nacional de Periodistas y el decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de La Habana.

Entre los mismos no figuró ningún periodista profesional, a excepción del que el año anterior hubiera recibido el premio. Esto trajo disímiles críticas, sin embargo, todos los fallos del jurado (excepto en 1935) fueron por unanimidad y tuvieron gran acogida de la prensa.

En el Álbum del Cincuentenario de la Asociación de Reporteros de La Habana 1902-1952, Octavio de la Suarce, en su comentario Los premios periodísticos, criticó que en el Justo de Lara los periodistas no podían ser miembros del jurado, lo cual catalogó como barbaridad.

Juan Marrero, Premio Nacional de Periodismo y ex vicepresidente de la  Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), acotó que el premio, en su momento, fue muy importante. “En aquel entonces, la televisión no existía, la radio tenía menor realce, por lo que la prensa escrita poseía la supremacía informativa. Concurrían diversos diarios y revistas de diferentes corte y se realizaban trabajos de larga extensión”.

Actualmente, la prensa cubana promueve concursos como es el caso del 26 de Julio. Este premia  los géneros periodísticos en todos los soportes mediáticos; además contempla un premio único en periodismo digital y uno especial de fotografía, otorgado en tres modalidades: foto informativa, fotorreportaje y foto para entrevista, aseguró Belkis Pérez Cruz, vicepresidenta de la UPEC.

Pérez Cruz piensa que este certamen es cualitativa y cuantitativamente superior al Justo de Lara. Sin embargo, no deja de reconocer la importancia del lauro en su contexto. “Considero vital que se conozca en el medio la existencia del Justo de Lara, porque es un antecedente valioso en la historia de la prensa, además de la calidad de los artículos y la prominencia de los premiados”, precisó.

Para Luis Sexto, Premio Nacional de Periodismo, casi ningún periodista conocía el concurso hasta que Germán Amado Blanco y Yasef Ananda Calderón escribieron el libro Periodismo y Nación, partiendo del reconocimiento que la prensa hace al padre de Amado, quien también fue galardonado.

Un muestro realizado entre 40 estudiantes de cuarto año de Periodismo de la Universidad de La Habana reveló que todos conocen sobre la labor periodística de Justo de Lara, pero un 75 por ciento ignora que existió en la república un galardón con su nombre. El resto sabe del premio con vagas referencias adquiridas en preparación personal.

Mario Cremata, profesor de Historia de la Prensa en la Facultad de Comunicación de la UH, declara que es difícil impartir la asignatura en un semestre de clases, por eso la materia se concentra en las referencias más trascendentales. “Pero la preparación del periodista no debe limitarse al aula, por tanto, no concibo que no se conozca del premio en el gremio”, puntualizó.
Justo de Lara era el seudónimo del periodista José de Armas y Cárdenas. El libro Periodismo y Nación,  expone que se escogió este nombre para el certamen por sugerencia de Rafael Solís, quien había sido compañero de mesa de redacción del periodista y, además, estaba casado con la intelectual cubana René Méndez Capote, quien debió influir en la decisión.

La entrega del premio tenía sentido patriótico, puesto que se hacía cada 24 de febrero, en homenaje al reinicio de nuestra gesta libertaria. El estímulo consistía en 1 000 pesos y la publicación de  los trabajos en diversos diarios del país.

Pie de foto: El periodista  Amado Blanco (segundo de izquierda  a derecha) en ocasión de recibir el premio Justo de Lara en 1950.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Especial de  Contraste.
Tipo de nota: Interpretativa-retrospectiva-explicativa.

Tema: Significación del Premio Justo de Lara, otorgado anualmente a solo un periodista. Se optaba por crónica o artículo.

Situación problémica: El Premio Justo de Lara, el más importante concurso  periodístico antes de 1959, es poco conocido en el gremio.

Objetivos colaterales: Demostrar la importancia del Premio Justo de Lara para la prensa cubana.

Estrategia de fuentes:

Documentales:

Diccionario de la literatura cubana, Tomo I, apéndice Concursos.

Álbum del Cincuentenario de la Asociación de Reporteros de La Habana 1902-1952.

Periodismo y Nación. Premio Justo de Lara de Germán Amado- Blanco y Yasef Ananda Calderón. Editorial José Martí. La Habana, 2013.

Directas:

Fuente secundaria, directa: Luis Sexto. Periodista. Profesor de la Facultad de Comunicación de La Universidad de La Habana. Premio Nacional de Periodismo. Juicio de valor.

Fuente primaria, directa: Juan Marrero: Periodista. Historiador y exvicepresidente de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC). Premio Nacional de Periodismo. Juicio de valor.

Fuente oficial, directa, primaria: Belkis Pérez Cruz: Periodista. Vicepresidenta de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC). Juicio de valor y juicio sintético.

Fuente directa, secundaria: Pedro García: Historiador. Periodista de la revista Bohemia. Juicio de valor.

Fuente primaria, directa, implicada: Mario Cremata. Profesor de Historia de la Prensa en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. Juicio de valor y juicio sintético.

Fuente implicada, testigo: Muestreo estudiantil: Estudiantes de Periodismo. Juicio de valor y juicio disyuntivo.

Soportes:

Hecho: Otorgamiento del Premio Justo de Lara de 1934 a 1957.

Antecedentes: República neocolonial, años en que la televisión no ha surgido aún y la radio no tiene del todo la supremacía informativa, favoreciendo a la prensa escrita en el liderazgo de opinión. Como resultado, la prensa escrita tenía un gran espacio, había diferentes revistas y periódicos de perfiles distintos, por tanto, los trabajos largos, de opinión como artículos y crónicas eran comunes en la prensa.

Contexto del Premio: La tienda por departamentos El encanto destinó un departamento a promover la cultura nacional, de ahí, entre otras actividades surgió la idea del premio. Además, Rafael Solís, principal artífice de la instauración y entrega del galardón, fue compañero de mesa de redacción de José de armas y Cárdenas: Justo de Lara.

Contexto actual: Desconocimiento en la prensa del Premio Justo de Lara. No inclusión en el programa de estudios de la carrera. Poca divulgación entre el gremio periodístico.

Tipos de juicio: De valor, sintético y disyuntivo.