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Isla al Sur

Cortesía para Isla al Sur

GUATEMALA: LA INDEPENDENCIA DE AYER Y LA PAZ DE MAÑANA

GUATEMALA: LA INDEPENDENCIA DE AYER Y LA PAZ DE MAÑANA

RANDY SABORIT MORA,
periodista de Prensa Latina,
Cortesía para Isla al Sur.

Guatemala, (PL)- Guatemala firmó el acta de independencia hace 191 años y los Acuerdos de Paz datan de 1996, sin embargo, tiene pendiente lograr disminuir el índice de violencia que en 2011 costó la vida a cinco mil 600 personas. 
 
Centroamérica, incluido este país, logró emanciparse del colonialismo de España el 15 de septiembre de 1821, pero luego del devastador conflicto armado (1960-1996), la guerra de la violencia cotidiana hace que el guatemalteco cargue con el temor de perecer a manos de homicidas. 

La denominada Sesión Histórica aconteció en el Palacio Nacional de Guatemala cuando la región centroamericana no era la más violenta del mundo, como la considera las Naciones Unidas en estos momentos. 

En aquel entonces, el documento lo rubricó una junta de notables conformada por miembros del Ayuntamiento, autoridades eclesiásticas y universitarias, consulado de comercio, colegio de abogados y otras personalidades; en tiempos que el narcotráfico y la criminalidad organizada no eran negocios rentables en el itsmo.

También en aquella fecha del siglo XIX, en la cual asumió como jefe supremo del Poder Ejecutivo el brigadier Don Gabino Gainza, el área distaba de ser una de las vías de paso de drogas hacia Estados Unidos, el mayor mercado de esas sustancias en el mundo, como señala la ONU. 

La realidad guatemalteca supera el gesto simbólico protagonizado la noche del 14 de septiembre último por cientos de capitalinos al correr -algunos con antorchas o banderas en mano- por la céntrica avenida de la Reforma, donde está el Obelisco dedicado a los próceres independentistas, inaugurado el 19 de julio de 1935. 

El Estado no puede tapar con un dedo los tres mil 899 asesinatos contabilizados por el Grupo de Apoyo Mutuo de enero al 31 de agosto pasado, organización humanitaria que considera estancada la reducción de los números en ese sentido, tras ocho meses de la administración del presidente Otto Pérez Molina. 

Días atrás, el propio mandatario llamó a disminuir la tasa de criminalidad respecto al 2011. 

"Le he pedido a las fuerzas de seguridad para que en este cuatrimestre podamos lograr mejores resultados y que el año pueda cerrase con un índice mucho más bajo que los registro actuales", declaró el gobernante. 

Ante esta situación, el Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN) instó al gobierno guatemalteco a aplicar una política de prevención para hacer descender los asesinatos, que cada día suman 16  como promedio, acorde con estadísticas oficiales.   

"Es necesario que exista una política de prevención del delito que involucre a las municipalidades y líderes comunitarios", convocó Néstor López, investigador del CIEN, institución que constató que durante el primer semestre de 2012, el 34 por ciento de las víctimas fueron jóvenes entre los 16 y 29 años. 

La inseguridad causó tres mil 410 víctimas mortales de enero a julio de 2012, confirmó el Instituto Nacional de Ciencias Forenses. 

Tal dato supera los dos mil 887 homicidios registrados en ese período por la Policía Nacional Civil (PNC), aunque ambos informes coinciden en que la mayoría de las muertes fueron con armas de fuego. 

Del 1 de enero al 18 de julio último, la PNC incautó dos mil 370 instrumentos balísticos como pistolas, ametralladoras, revólveres, escopetas y fusiles de asalto.

La cantidad de decomisos es ínfima con relación a las 800 mil armas ilegales, dos terceras partes más a las legales, que circulan en territorio guatemalteco, estiman organizaciones no gubernamentales.

El armamento ilegal en esta nación asciende a unos 800 mil y entran por la frontera con El Salvador, Honduras o provienen de México vía Belice, ha señalado Carmen Rosa De León, directora del Instituto de Enseñanza para el Desarrollo Sostenible, institución de la sociedad civil sin fines de lucro. 

A su juicio, el tráfico de armas es consecuencia del desvío de los ejércitos y las policías de Centroamérica.

También, el ministro de Gobernación (Interior), Héctor López, ha admitido que casi el 85 por ciento de los crímenes en Guatemala resultan de ataques armados, lo cual indica un incremento en el tráfico armamentístico. 

Estos elementos apuntan a que la llama de la paz aún está por encenderse en este país con riquezas culturales y naturales admirables.

ACRÓPOLIS DE ATENAS, LA EGREGIA

ACRÓPOLIS DE ATENAS, LA EGREGIA

JUSTO PLANAS CABREJA,
periodista del semanario Trabajadores,
Cortesía para Isla al Sur.

La historia de los griegos puede contarse a través de la Acrópolis de Atenas. Los arqueólogos, que leen el lenguaje de las piedras, cuentan que la vida de este gigante arquitectónico supera la de la Ilíada. Incluso el propio Homero le hace referencia en sus ya milenarios poemas.

Corría el período Acaeno y un enorme muro de seis metros hecho piedra a piedra protegía una versión bien diferente de la Acrópolis de hoy. Era un palacio cuya entrada principal miraba al este. Pero a los personajes no tan ilustres de la vieja Atenas se le reservaba otra, después de subir 15 escalones escarbados en la piedra como era habitual en la época. Y Clepsidra, la conocida fuente, ya existía en aquel momento. Solo que los sedientos solo podían acceder a ella a través de una escalera al noroeste.

La Edad Oscura transformó aquella residencia en un templo que visitaban todo los atenienses. Pero no duraría muchos siglos tal condición. Los dóricos trajeron con ellos nuevos cambios para el edificio. Después de la invasión de estas poblaciones bárbaras en el siglo X antes de nuestra era, Enneapylon creció sobre la fuente Clepsidra. La construcción, como su nombre en griego antiguo indica, contaba con nueve puertas y volvió a convertirse en residencia como bien indica el rastro de casas micénicas. Esta condición duraría hasta la creación de la polis ateniense en el siglo VII antes de nuestra era.

Homero es nuestro próximo testigo de las huellas de la Acrópolis. Según refiere en sus versos, en aquella época se erigió allí un pequeño templo. Luego sirvió como ciudadela para Pisístrato. Pero una revolución popular apoyada por Esparta arrasaría con el gobernador… y con los muros de su fuerte.

La mejor prueba de la buena estirpe de la Acrópolis viene ahora. Como buena ciudadana ateniense participó en la Guerras Médicas ofreciendo su mejor ayuda. En el 480 antes de nuestra era sirvió de refugio a los habitantes de la isla, y pagó el precio de su atrevimiento. Enfurecido, el rey persa Jerxes conquistó la Acrópolis, saqueó y quemó sus templos mayores.

Cuando toda Atenas florecía, esta vetusta heroína adquirió su forma última. Del Siglo Dorado tomó su mejores cerebros: Fidias, padre de la escultura universal; Actino y Calícrates, dos pilares de la historia de la arquitectura; e incluso Pericles, cuyo nombre solo nos sirve de referencia… todos estuvieron involucrados en la reconstrucción de esta futura maravilla del mundo antiguo… y por qué no con seguridad también del moderno.

Durante el siglo V antes de nuestra era Cimón y Temístocles ordenaron la reparación del los muros del sur y el norte. Pericles confió la construcción a Actino y Fidias. Mnesicles comenzó además la construcción de los Propóleos en 437 antes de nuestra era. Cualquiera que se acerque a la Acrópolis aún puede impresionarse ante estas añejas columnatas, que intimidan más por su belleza abrupta y severa que por su tamaño. Los antiguos Propóleos de Pisístrato quedaron parcialmente sepultados bajo la monumentalidad de estas puertas con columnas de mármol del Pentélico. La reparación de esta parte concluyó hacia el 432 antes de nuestra era. Tenía dos alas, y en la del norte habilitaron una pinacoteca.

A la vez, un pequeño templo nacía dentro de la Acrópolis para insertarse definitivamente en la historia. La construcción de dicho templo jónico dedicado a Atenea Niké se detuvo por un tiempo debido a la Guerra del Peloponeso contra Esparta. Pero durante la época que sucedió a la paz de Nicias entre 421 y 415 antes de nuestra era, los atenienses completaron el edificio.

La leyenda cuenta que fue Calamacos, discípulo de Fidias, quien creó Erectión. Lo cierto es que aún puede verse la Tribuna de las Cariátides, pórtico situado al sur. Dicen que todavía Pandrosia, a quien fue dedicado, vaga por los salones del pórtico donde, se cuenta, estaba la tumba de su padre Cécrope. Este templo es el más hermoso construido durante el siglo de Pericles.

El Erectión es un templo hexástilo. Tiene una cella dividida en tres partes que albergan los objetos de culto: una nao con la imagen de Atenea y la serpiente de la Acrópolis; otra donde podía observarse la imagen de Poseidón tal vez con una cisterna con agua salada para el dios como era habitual; y la última dedicada a Erecteo.

La figura de un oso aguardaba en el templo de Artemisa Brauronia que se encontraba entre al de Atenea Niké y el Partenón. Esta diosa de Braurón en forma de animal la construyó Praxíteles en el siglo IV antes de nuestra era; venía acompañada por el arcaico xoanon de la divinidad.

El plato fuerte de este coloso arquitectónico aguardaba detrás de los propileos. La Antenea Prómacos, "la que combate en primera línea", construida por Fidias en bronce entre 450 y 448 antes de nuestra era. Tenía una altura de nueve metros, colosal para su época. Tan solo su base tenía un metro y medio de grosor. La diosa guerrera parece a punto de lanzar su gran lanza más allá de las fronteras de Atenas, a la vez que sostiene un escudo con la otra mano. El escudo solo es una guerra sangrienta entre Centauros y Lapitas.

Allí, en la Acrópolis se celebraba un festival, las Panateneas que rivalizaba con los Juegos Olímpicos en notoriedad. El friso dentro del Partenón reflejaba lo que había de hacerse durante aquellas celebraciones: una procesión subía desde Atenas hasta la Acrópolis, hacia el Partenón, donde se colocaba un manto en la estatua de marfil y oro de Atenea.

El tiempo, en cambio, se ha llevado muchos monumentos de la Acrópolis dejando acaso la más clara moraleja de cualquier historia: él siempre pasa. Pero el hombre ve más allá de lo tangible y en eso lo vence. Tenemos referencia del Chalcotec, el Pandroseion, los santuarios de Pandion y Zeus Polieus, al altar de Atenea… de la época romana, el templo circular de Augusto y Roma.

A nuestra época solo han llegado unas pocas hilachas de lo que fuera la Acrópolis. No ocurre así con su fama, que se mantiene intacta. Los atenienses de todas partes del mundo siempre la visitan. Y vale esta aclaración: la cultura clásica griega, con todas versiones, se ha multiplicado y hoy todos los occidentales somos herederos y legítimos hijos de aquellos primeros filósofos, arquitectos, poetas y tantas, tantas cosas.

La visitan siempre. Entran a la Acrópolis por Propileos, la puerta monumental. A la derecha está el templo de Atenea Niké, que se encontraba originalmente en el centro. El Partenón continúa observando con la misma mirada, fija al horizonte. Detrás protege Erectión. También se encuentran allí el Teatro de Dionisios, donde mostraron sus obras los primeros dramaturgos de la humanidad, y también entre los más grandes: Sófocles, Aristófanes y Esquilo.

LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN SOCIAL, LA HERRAMIENTA DEL IMPERIALISMO PARA LA DOMINACIÓN DE LOS PUEBLOS

LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN SOCIAL, LA HERRAMIENTA DEL IMPERIALISMO PARA LA DOMINACIÓN DE LOS PUEBLOS

CRUZ RAMÓN LUCES SEQUEA,
Profesor de la Universidad Bolivariana de Venezuela,
Sede de Monagas.
Cortesía para Isla al Sur.

"Las batallas culturales son las batallas del poder en la era de la información. Se libran primordialmente en los medios de comunicación y por los medios de comunicación, pero estos no son los que ostentan el poder.  El poder, como capacidad de imponer la conducta, radica en las redes de intercambio de información y manipulación de símbolos, que relacionan a los actores sociales, las instituciones y los movimientos culturales, a través de iconos, portavoces y amplificaciones intelectuales", señala Manuel Castells en La era de la información.

Las  palabras  dominación y poder pueden oírse muy fuertes si se relacionan en una oración, con la de medios de comunicación. Sin embargo, el ejercicio de este poder no implica, necesariamente, el uso de la fuerza o la intimidación. Solo puede bastar un simple slogan pegadizo, una oferta irresistible o una imagen tentadora para dominar a un gran número de individuos que forman parte de la sociedad.

Dominación, en su sentido más amplio, es lo que ejercen los medios de comunicación social; no es difícil identificar este accionar. Aunque en muchos casos, y para la mayoría del público consumidor, esto es casi imposible de percibir o de aceptar esta situación.

El mercado del entretenimiento busca constantemente penetrar en la vida de los individuos, más allá de brindarles entretenimiento busca crear patrones de comportamiento determinados por la información transmitida por esto medios, como lo plantearon los teóricos de la escuela de Frankfurt, Horkheimer y Adorno.

Una de las herramientas de la dominación ideológica y política está focalizada en el accionar de los medios de comunicación; por medio de ella no sólo se legitima, es decir, se nos enseña que es válida e inmodificable la situación de explotación, sino que también se nos educa y forma para prestar servicios que buscan perpetuar este estado de cosas, en beneficio principalmente de la burguesía imperialista pretendiendo hacer ver que esta situación es inmodificable.

Los medios, para poder reflejar realidades creadas por ellos, manejan la información. Este manejo significa el hecho de alterar la información que se le debe mostrar a la sociedad. Manipular –en una de sus acepciones- es alterar o también ocultar la información que se quiere o tiene que mostrar, por ejemplo, cuando se produce un asesinato, se tiene que mostrar lo que ocurrió tal como este hecho sucedió, sin ocultar ninguna acción. Otra forma de manipular se hace en los títulos de las noticias, dándole a la noticia mayor o menor gravedad de lo que ha sucedido.

Dentro de este contexto, la lucha por el control global se da mediante la opresión de los pueblos no solo por la vía económica sino que han desarrollado diversas estrategias de dominación  que van desde la penetración directa mediante la presencia de un ejército invasor, caso Irak (que resiste), o mediante acuerdos de ocupación con la complicidad de los gobiernos títeres de las potencias imperialistas, caso Colombia y bases militares; también se pueden mencionar formas como la dominación cultural producto de la ofensiva mediática del poder comunicacional imperialista que fomenta la pérdida de valores familiares y el pesimismo ante las propuestas de cambio social que surgen del seno de los pueblos oprimidos como es el caso de Latinoamérica.

A manera de conclusión, es evidente que los medios de comunicación y sus diversos productos son hoy de los principales instrumentos de sometimiento de la población a los poderes  de las transnacionales y los estados hegemónicos.

 

 

MARTÍ, MARTÍ, MARTÍ, MARTͅ

MARTÍ, MARTÍ, MARTÍ, MARTͅ

JUSTO PLANAS CABREJA,
periodista del semanario Trabajadores,
Cortesía para Isla al Sur.

Aprendí a quererlo una de tantas noches sin fecha que tiene la vida, y así nació para mí; y de pronto ser cubano tuvo otro sentido. Porque José Martí nació para florecer como una espada en cada corazón de Cuba. Y como flor exótica Martí nace distinto en cada quien. Y donde no nace, ahí no existe corazón alguno.

Martí, mi José Martí, es el periodista que entra en la noticia como el carnicero en la carne, con la manga al codo. Es el hombre que no puede dormir si ve al hijo en la cuna, porque aún no le garantiza una patria libre. Y si el invierno de Nueva York quema de tan violento, entonces hay que abrigarse con papales de periódico debajo del saco; porque el dinero que se tiene, ese, es intocable, porque es para la Cuba esclava.

Sin embargo, nunca estuve más cerca de Martí que cuando sufría. El tomo 21 de sus Obras Completas tiene frases donde uno siente su mano atravesar los siglos para tocarnos. Sufre mucho Martí. Sus oraciones pierden en este volumen su estilo de dios para sonar a puro latido de alma. ¿Y qué puedo hacer yo cuando veo llorar a una galaxia?

Pensar que todos estamos hechos de barro, pero algunos crecen a fuerza de pulmón, a fuerza de cerebro y se convierten en porcelana. Repito. Soy solo uno de tantos cubanos que camina la Isla de manos de Martí; y digo más: quien no lo haga, no es cubano del todo. Mi Martí nació un día sin almanaque. Un día desperté y estaba ahí. Y fue como si hubiera estado siempre. Y descubrí que nunca había visto.

LÁGRIMAS POR LA VICTORIA

LÁGRIMAS POR LA VICTORIA

A la caída en combate de Antonio Maceo, el dolor de su esposa María Cabrales, y de su amigo Máximo Gómez, los mantiene unidos por una bella razón: la independencia de Cuba.

Dr. ANTONIO ÁLVAREZ PITALUGA,
Profesor de la Universidad de La Habana.
Cortesía para Isla al Sur.

16 de diciembre de 1896, campamento mambí de Santa Teresa, Las Villas.- Un hombre llora en la intimidad de la manigua. La emoción le impide hablar, respira con dificultad y no deja de rememorar lo que un oficial del Ejército Libertador le ha narrado minutos atrás.

Una vez más, recapitula. La Habana, campos de San Pedro, tarde grisácea después de una mañana invernal y tal vez lluviosa del 7 de diciembre de ese año; cerca de las tres de la tarde. La lluvia horizontal de disparos entrecruza los proyectiles que defienden, desde bandos opuestos, la independencia añorada y el ocaso de una dominación.

La sorpresa, las dificultades de movimiento en el campo de batalla y el rápido trepidar de los fusiles han convertido un pequeño encuentro entre fuerzas cubanas y españolas en la acción militar más sentida de toda la guerra, aún sin haber esta concluido. Allí, el Lugarteniente del Ejército Libertador de la Revolución del 95, Antonio Maceo Grajales, ha caído en combate tal como vivió: frente al adversario.

El silbido de un proyectil hizo brotar el torrente sanguíneo del hombre de la Protesta de Baraguá, 18 años atrás. Su cuerpo inmóvil fue custodiado por un joven cuya desmesurada imitación al padre le hizo decidir morir junto al Titán de Bronce, el teniente ayudante Francisco Gómez. Los cuerpos inertes fueron rescatados, y después de una noche lóbrega y penosa, la tierra suave y fría del amanecer habanero los acogió en sus entrañas, que en pacto de silencio juró cuidarlos de toda profanación, no sin antes contemplar cómo el brazo izquierdo del Mayor General servía de almohada al hijo del Generalísimo.

Las lágrimas de Máximo Gómez se emparentaron con igual dolor a las de María Cabrales y, en palabras únicas de padre dolido, le dice en una carta: “con la desaparición de ese hombre extraordinario, pierde usted el dulce compañero de su vida, pierdo yo el más ilustre y el más bravo de mis amigos y pierde en fin el Ejército Libertador a la figura más excelsa de la Revolución (...) a esta pena se me une (...) la pena cruelísima también de mi Pancho (...)”.

La emotividad de tales palabras atrae la atención de mis estudiantes en la querida Universidad de La Habana. Uno de ellos, con inquietud por el pasado y avidez de futuro, pregunta: —¿Cómo fue vista la muerte de Antonio Maceo por los combatientes de esa revolución, y qué lega el infausto acontecimiento a los cubanos del siglo XXI? Instantes después, convido a todos a pensar.

En el desarrollo de la Revolución del 68 el aún joven militar Antonio Maceo devino, junto a otros nombres, en una de las figuras más representativas de los sectores populares involucrados en la lucha, que asumieron gradualmente la vanguardia de su dirección.

Con la Protesta de Baraguá, el 15 de marzo de 1878, la radicalidad ideológica de quien devendría el más destacado de los mambises orientales, quedó fijada en tres puntos básicos: búsqueda permanente de la independencia absoluta; emancipación total del esclavo, conducente a nuevas relaciones humanas de amplios beneficios a este y otros grupos marginados; y la fuerte necesidad de abandonar aquella nefasta sociedad racista, cuyas contradicciones habían conducido a su propia eliminación mediante la revolución.

En los años de Tregua Fecunda ya era uno de los pocos hombres del 68 que gozaban del raro privilegio de ser una leyenda en vida; de esos que se añora tener su estima, una anécdota junto a él, conspirar bajo su mirada y hasta poseer un objeto de su pertenencia. Su liderazgo popular se consagró en la nueva contienda al incorporarse el primero de abril del 95, y el arribo fue un llamado de amplia incorporación de viejos y nuevos mambises. Para los hombres del 95, desde diferentes horizontes culturales e intelectuales, Maceo era uno de los símbolos de sus aspiraciones.

A los cubanos del siglo XXI nos legó una importante lección histórica: los grupos antirrevolucionarios -encabezados por la burguesía azucarera- vieron en él un símbolo de los sectores populares en la dirección del proceso que tenían que desplazar de toda dirigencia, incluso antes del 24 de febrero. Ese bloque antiindependentista desplegó una compleja estrategia cultural para metabolizar la radicalidad que Máximo Gómez y Antonio Maceo representaban.

Tal fenómeno es conocido por las Ciencias Sociales como racionalidad instrumental. Se trata de una desconstrucción de la revolución no solo por acciones visibles como una ley, decreto, etc., para prohibir o reprimir, sino de la profunda articulación de los “hilos invisibles” de la cultura artística y material para agenciarse la hegemonía.

La esencia del 95 radicó en el enfrentamiento: racionalidad instrumental contra radicalidad revolucionaria. Maceo fue bastión de la radicalidad. Su desaparición física exacerbó la apropiación burguesa de la revolución, reformulando su figura en la república desde ciertas vertientes de la historiografía, la poesía, la pintura y otras manifestaciones.

No obstante, su inacabable obsesión por la soberanía de Cuba y el ejemplo de su vida continúan siendo guías para la inagotable subversión del antes, durante y el después revolucionarios.

Un aliento de respiración me interrumpe y siento que el Viejo guerrero abandona la soledad del monte, lentamente regresa al campamento, su dolor jamás desaparecerá. Al llegar los subordinados del General en Jefe Máximo Gómez, notan las mejillas del guerrero mojadas de un llanto mezcla el dolor y de decisión por continuar hasta el final. Al igual que las de María Cabrales, los mambises y de los cubanos que abrazaron la independencia, son lágrimas por la victoria que persiguen.


 

PERIODISTA CUBANO NACIDO EN BUENOS AIRES

PERIODISTA CUBANO NACIDO EN BUENOS AIRES

Justo ayer leí las 75 páginas del cuarto tomo, serie Grandes periodistas, que publicó la Editorial Pablo de la Torriente. No levanté un instante los ojos del papel. Eran trabajos de Jorge Timossi.

JUSTO PLANAS,
Periodista del semanario Trabajadores.
Cortesía para Isla al Sur.

Primero, no una de sus crónicas. Al principio, “Jorge habla de un tal Timossi” en un conversatorio que ofreció hace dos años en el Instituto Internacional de Periodismo. Entonces, recorremos 70 años de su vida, desde que observaba los barcos allá en su Argentina natal hasta que Prensa Latina lo envició con el periodismo.

No mira hacia atrás con melancolía. Solo algunos años de su juventud cargan con ese sabor a invierno, a mate con acento en la última sílaba, que llevan los platenses en la palabra. Luego se hace cubano. Cuenta sus aventuras por Brasil, por Francia, Asia… con nuestra vocación de conjurar grandes proezas como si fueran pasitos de bebé. Agobiado, como estuvo muchas veces por salvar la vida, hizo agujeros al tiempo y a la suerte para visitar los templos de Sri Lanka, los museos de Ámsterdam y la ciudad de Praga. Y en los agujeros se quedó para siempre, despertando el pasado, su amistad con Allende, tantos, tantos recuerdos… despertándolos con voz de joven, con ánimo de pocos años y sintaxis de pibe.

Luego de probada su estirpe de buen periodista, aparecen sus crónicas (algunas sin duda reportajes). Le ha arrancado a la experiencia palabras que cazan con precisión las imágenes en su cabeza.

“El circo más pobre del mundo” es una catedral de vidrio. Cada sílaba cohabita con la otra con violencia de astros. Y todas giran sobre una emoción rasposa, reconcentrada con fragilidad casi milagrosa. Tersa el estilo con manos hábiles y cuando el equilibrio está a punto de estallar en mil gotas de sangre, una coma separa el último complemento verbal, el último símil suspira pasmoso.

Una catedral que juega con el aire, sí. Los comienzos soplan con calma el barquito de papel, el relato. Y una tormenta cruda va creciendo. Parece que a su paso derramará la catedral de vidrio. Pero se cuela por sus poros en un rintintín que huele a llantos. La sacude. Casi la somete. Y luego se va como el aire, que es invisible a los ojos, pero presente.

Timossi aspira por las comas, expira por los puntos. A uno se le olvida como a él, las funciones vegetativas. Olvidamos el aire, los pulmones, nada existe cuando llega el clímax, la cima más alta de la montaña rusa, y todo consiste en precipitarseeeeeeeeeeee: “El niño apareció de pronto en el aire”, iluminado por los focos, criatura imantada por una extraña fuerza superior, dio una vuelta vertiginosa sobre sí mismo y luego otra, lenta, alada, como si el vacío fuera su medio natural, un giro interminable, que lo alejaba para siempre de la tierra, para después ir pasándose, poco a poco, rompiendo todas los pactos con la gravedad, como un ángel que se distancia dignamente de la muerte y decide reposar en una nube demasiado inesperada para ese cielo, en la silla desvencijada y zozobrante”.

Otras “crónicas” son ajustes de cuenta consigo mismo. Un periodista que tiene su profesión por piel, “como un vicio insuperable”, no puede evitar la angustia de leer trabajos pasados. El estilo, el hecho impreciso, todo duele. También enorgullecen aquellas piecesitas que no envejecen con los años, como una entrevista que le hizo a Gabriel García Márquez a propósito de su premio Nobel de Literatura. A veces consiste en un enfoque diferente, un dato nimio, una palabra incluso. Los lectores comunes las pasan por alto. Pero el periodista no. Sabe que muchas veces hay que recorre galaxias completas para que luego suene a que la idea estaba frente a la puerta.

Casi se disculpa por aquella “crónica” que apareció en la primera plana de unos cincuenta periódicos del mundo. Su versión sobre el golpe de estado a Salvador Allende, su amigo. Estuvo allí el martes 11 de septiembre de 1973. Tenía miedo, tenía la muerte escrita por toda la piel y no olvidó el rol que le exigía aquella situación. Investigó más allá de lo prudente y trajo la noticia a Cuba, lo más fiel que se podía. Algunas verdades de su trabajo se convirtieron en preguntas, algunas preguntas encontraron respuesta. Pero la hazaña continúa indeleble.

Cuando un hombre paga tan alto precio por una carrera que le pertenece por derecho natural, cuando se tienen las manos hechas para escribir alas, y el coraje para tocar nubes, entonces es más que un buen hombre, es un hombre de todos los tiempos. Cuba ha ganado a Timossi, y el Periodismo, un cubano.

BELLEZA, SALUD Y BONDAD EN LENGUA JOTI

BELLEZA, SALUD Y BONDAD EN LENGUA JOTI

RANDY SABORIT MORA,
Periodista de Prensa Latina,
Cortesía para Isla al Sur.

Caracas, (PL).- Belleza, salud y bondad coinciden en un mismo concepto para los  joti, un pueblo amerindio que habita en la Sierra de Maigualida en el suroccidente del estado Bolívar y al norte del estado Amazonas.

Para la investigadora Egleé López, descubrir esa peculiaridad en la lengua de los hoti -como también se les denomina- es uno de los pretextos  que le mantiene viva la pasión para a seguir aprendiendo de ellos.

Se autodenominan, hodï o hotï que significa "personas", "gente" o "pueblo" en contraposición con otros grupos y están localizados entre 150 a 1 000  metros sobre el nivel del mar.

“He sentido orgullo de ser Homo Sapiens al saber más de este grupo pacífico con un gran conocimiento ecológico”, confesó López  durante la I Jornada de Investigación sobre Amazonía efectuada en esta capital en julio.

Durante el evento, organizado por el Parlamento Amazónico venezolano, la investigadora expuso buena parte de los resultados de 13 años dedicados a profundizar sobre el tema en contacto directo con esa comunidad indígena.

Según la cuantificación realizada por López y su esposo Stanford Zent,  existen  unos 950 jotis radicados en la Amazonía venezolana en unas 25 comunidades.

“Ellos premian la libertad individual, pues un muchacho de nueve años está bastante preparado para sobrevivir de manera independiente en el entorno de la selva”, precisó.

A los 12 años de edad, comentó, un joti ya puede tener tanto conocimiento como un anciano de 50: “Mientras, nosotros a esa edad somos unos adolescentes, ellos son seres humanos completos”.

Desde 1994 se iniciaron los estudios sobre las comunidades joti, grupo con  un discurso real de la defensa de la biodiversidad a partir del conocimiento.

“El 81 por ciento de su vida lo dedican a la caza y la recolección de alimentos, el otro 19 por ciento lo dedican a la agricultura”.

La tierra es sagrada

En declaraciones a Prensa Latina la investigadora asociada del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) desde el año 2003, López, reconstruyó momentos de este período de aprendizaje con los jotis.

“Cuando el paro petrolero a fines de 2002, recuenta, ellos nos llamaron por celular -los habíamos enseñado a usarlo- para que fuéramos a demarcar los límites de su territorio.

“No podíamos negarnos a brindarles esa ayuda, pero tuvimos que sincerarnos y les confesamos que no teníamos dinero para hacer el viaje.

Reseña que como las comunidades hablan, y todas se fueron enterando y fue tremenda nuestra sorpresa  al llegar porque vimos en el medio de la aldea  una cesta  llena de dinero.

“Con ese gesto comprobamos que para ellos la tierra es sagrada, además de demostrar su bondad y agradecimiento.

“Mi esposo y yo les enseñamos computación y aprendieron rapidísimo, claro, en lengua joti, y ellos mismos fueron los que llenaron sus bases  de datos.

“Los enseñamos a utilizar tecnología occidental (GPS, programas complejos en computadoras) que les permitieron elaborar sus propios mapas”.

Señala que las expectativas fueron sobrepasadas por la calidad de organización demostrada para elaborar estos instrumentos y por el uso de la tecnología occidental.

En el mapa recolectaron más de cinco mil puntos en GPS de las áreas que consideran tierras ancestrales y quedaron asombrados por la valiosa información ecológica que ofrecen.

A su juicio, los jotis no deben ser considerados como objetos de investigación sino como sujetos actuantes que conscientemente están modificando el ambiente para enriquecerlo.

Mucho más recoge su ponencia “Cosmología joti: tierra, salud y religión”.

Una jornada para continuar

Expertos venezolanos dialogaron el pasado julio sobre las características socioculturales de etnias indígenas como los Joti, Yanomamis y Waraos durante  una jornada investigativa sobre  la Amazonía.

También conversaron sobre la Red Amazónica de Información  Socio ambiental Georeferencial (RAISG), base de datos sobre las peculiaridades y la ubicación de comunidades indígenas en los países miembros de la Amazonía, excepto Guyana y Suriname.

Los estados que comparten la Amazonía son Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela,  Guyana y  Suriname.

El presidente del Parlamento Amazónico Venezolano, diputado Eddy Gómez, refirió que este evento se hizo con el propósito de conocer más sobre la Amazonía para  poder defenderla.

“Cuando hacemos un balance de las investigaciones en nuestras universidades nos damos cuenta de que están desfasadas respecto a la realidad de nuestro país, por eso hacemos esta jornada en busca de articular conocimiento y las necesidades de Venezuela”,  señaló Gómez.

Por su parte, el director de Investigación y Desarrollo Legislativo, Pedro Sassone en las palabras de clausura instó a dar seguimiento a esta actividad para que se pueda discutir sobre estos temas e ir articulándolos con el proceso de transformación socialista vivido en el país.

“Tenemos una necesidad ética de colocar este conocimiento de en el torrente de las decisiones gubernamentales y la políticas públicas de la nación”, significó Sassone.

Lo que no conocemos, no podemos defenderlo ni mucho menos valorarlo, señaló el diputado, quien  instó a la creación de una gran agenda investigativa donde se integre el trabajo que se hace desde  los distintos centros científicos de Venezuela.

El resultado, agregó, de las investigaciones analizadas en este encuentro deberían ponerse al servicio de los procesos integracionistas de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) al que pertenece Venezuela.

Del Parlamento Amazónico

Como un organismo de carácter permanente fue creado el Parlamento Amazónico en 1989 por iniciativa de la Cámara de Diputados del Congreso de Perú, integrado por representantes legislativos de los países de la Amazonía electos democráticamente.

El Parlamento Amazónico sesiona en estrecha colaboración con el Tratado de Cooperación Amazónica, como cuerpo legislativo de carácter permanente, promotor del intercambio político-parlamentario en la Cuenca Amazónica.

Con la celebración de la VII Asamblea ordinaria realizada en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, en marzo de 1996, entra en vigencia de acuerdo el artículo 73 del Reglamento del Parlamento Amazónico.

Ese código cumple la función de establecer la obligatoriedad, la base moral y política sobre la cual descansan las disposiciones jurídicas.

La toma de posesión de las nuevas autoridades del Parlamento Amazónico Venezolano fue el 27 de junio de 2007, en el hemiciclo protocolar del Palacio Federal Legislativo.

¿QUÉ ES UN EDITOR?

¿QUÉ ES UN EDITOR?

ELIO DELGADO LEGÓN,
Periodista y editor de la Agencia de Información Nacional,
Cortesía para Isla al Sur.

Muchas veces me he preguntado qué es un editor. Después de casi 30 años realizando esa labor, aún no he encontrado una definición académica que me satisfaga completamente.

Consultado el diccionario de la Real Academia Española, la primera definición de editor es: el que edita. Otra definición más completa es: Persona que publica por medio de la imprenta u otro procedimiento una obra, ajena por lo regular, un periódico, un disco, etc., multiplicando los ejemplares. Y también, persona que edita o adapta un texto.

Ahora bien, existe el editor de libros y el de prensa, y entre uno y otro hay algunas diferencias, tanto en su contenido de trabajo como en su preparación.

En ambos casos, hay algunas materias que deben ser conocidas en profundidad, como la Gramática, la Sintaxis, la Ortografía, los signos de puntuación y un uso amplio del vocabulario.

El editor de libros requiere además otra preparación a la cual no me voy a referir, pues no es mi objetivo.

En cuanto al editor de prensa, que es el que nos interesa en este caso, además de toda esa preparación en cuanto al uso del idioma, requiere una actualización constante en todos los temas que se le puedan presentar en su trabajo. No concibo un periodista, pero mucho menos un editor, al que no le interese estar informado sobre cualquier tema, ya sea política, economía, ciencia, deportes, cultura, etc.

Un editor de prensa tiene que enfrentarse constantemente a todos esos temas y, aunque no sea un especialista en ninguno de ellos, debe tener suficiente nivel de información para detectar un nombre incorrecto de una personalidad de cualquier ámbito, una cifra fuera de lo normal, una unidad de medida mal utilizada, un dato histórico colocado en una fecha incorrecta, el nombre de una organización u organismo mal escrito, un cargo erróneo; en fin, un sinnúmero de incorrecciones que deben ser corregidas.

Ahora bien, no existen cursos de preparación de editores. El editor, para hacer un trabajo eficiente, tiene que afrontar una superación permanente. En primer lugar, tiene que ser un lector insaciable, sobre todo de la prensa, sin desdeñar ningún tema, aunque no sea de su interés desde el punto de vista informativo. Puede que no le guste el deporte, pero debe mantenerse informado de lo que sucede. Tal vez no entienda mucho de los temas económicos, pero tiene que tratar de conocer, al menos lo fundamental.

Aunque haya estudiado Historia, debe leer lo que se publica en la prensa sobre el tema. En fin, nada debe ser ajeno para un editor de prensa. Y si le queda algún tiempo libre, debe leer buena literatura, pues eso siempre amplía el horizonte.

En otras palabras, el editor tiene que ser un autodidacta, disciplinado y consciente de su responsabilidad, si pretende realizar un trabajo eficiente.

A los reporteros y redactores, por la premura con que generalmente trabajan, se les escapan numerosos errores. A veces, eso ocurre por falta de revisión, porque confían en que el editor detectará cualquier error. Sin embargo, el que así actúa está corriendo el riesgo de que un editor distraído o no bien preparado, le publique el gazapo y se perjudique el prestigio del periodista y de la publicación en cuestión.

Para tener una idea de la diversidad de problemas que se pueden presentar en un trabajo periodístico y que el editor debe detectar, citaré algunos ejemplos de los que he visto más recientemente.

En una información del martes 14 de junio se afirmaba, refiriéndose al juicio de Los Cinco, que el jurado no aceptó muchos argumentos atenuantes de la defensa y sí todos los agravantes de la fiscalía y después dictó sentencias desproporcionadas… El jurado no tiene nada que ver con ninguno de esos aspectos, ni dicta sentencias. Sólo declara al acusado culpable o no culpable de los cargos que se le imputan. Por lo tanto, en lugar del jurado debió decir la jueza, que es quien dirige el juicio y dicta sentencia.

En otra información del domingo 12 de junio decía que el desembarco del Granma ocurrió en diciembre de 1957. También en fecha reciente, salió una información en la que se mencionaba a Julio Muriente, dirigente del Movimiento Independentista Hostosiano, de Puerto Rico, pero en la información decía Julio Murientes… del Movimiento Independiente Hostosiano. Además de la S en el apellido, no es lo mismo un movimiento independiente que independentista.

He puesto estos tres ejemplos, todos recientes, para que se tenga una idea de la responsabilidad que entraña la tarea de un editor, aunque en mi opinión, el primer editor de un trabajo periodístico debe ser el propio autor.
Resumiendo: el editor tiene que partir de cuestionar todos los datos que se le presentan, nombres, cargos, fechas, cifras, etc. Debe darle corrección al texto periodístico para que sea preciso e inteligible para el lector; revisar también la ortografía, la gramática, la sintaxis y asegurarse de que el contenido es correcto. Para cumplir cabalmente su cometido, el editor debe  hacer uso, además, de tres herramientas fundamentales que tiene a su alcance: el diccionario, la Internet y el sentido común.