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DE CLANDESTINO A ‘ESCRIBIDOR’

DE CLANDESTINO A ‘ESCRIBIDOR’

Oscar Travieso García eligió ser miembro del Movimiento 26 de Julio en Guanajay, como camino honorable. Hoy, le resulta agradable escribir memorias e investigaciones de la historia que él también construyó

Texto y foto:
DACHELYS ALFONSO LEAL,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“Si fuera un hombre famoso en toda Cuba, la bronca entre Marianao y Guanajay iba a ser terrible. Habría testigos que dirían: ‘Él nació en Guanajay, yo me acuerdo que jugábamos juntos, él no es de Marianao’. Entonces es mejor poner que nací en Guanajay, hoy municipio artemiseño, el 15 de abril de 1941, aunque me inscribieron en La Habana por ser más fácil”, me reiteró varias veces Oscar Travieso García.

Irrumpir en la historia de ese guanajayense de pura cepa es colocar una dinamita en el muro de modestia que lo rodea y lo convierte en un héroe desconocido. Su única hija, Mariela Travieso, lo considera “demasiado” reservado y halla en ese argumento, su invisibilidad. Tal vez él hubiese querido ser famoso, un científico importante, por ejemplo, pero “uno no sabe lo que el tiempo le depara, y a la juventud cubana de los años 50 le correspondió enfrentarse a un régimen tiránico, que si no se echaba por medio de la fuerza, no se iba a ir nunca, aunque hubiese que jugarse la vida en ello.

“Sentí la necesidad de luchar con 15 años, cuando estudiaba para electricista en la Escuela de Artes y Oficios de Artemisa. Vi las diferencias sociales tan abismales: barrios marginales, gente que no tenía ni techo para vivir y salían a la calle a pedir comida, además de la dictadura existente. Esas dos causas me hicieron pertenecer a la Asociación de Estudiantes, de la cual conformé la presidencia provincial.

“En 1956 comencé a participar en el Movimiento 26 de Julio y fui designado jefe de Propaganda municipal (Guanajay). Repartíamos anuncios contra la dictadura, poníamos banderas del 26 de Julio, hacíamos huelgas y protestas contra el régimen de Batista.

“Después, en 1958, pasé a ser jefe de Acción y Sabotaje, y era más dura la cosa, porque tenía que andar con armas. Producíamos apagones y colocábamos artefactos explosivos. Escogíamos lugares oscuros, por donde no pasara mucha gente, pues solo se pretendía hacer bulla, porque eso alarmaba a las personas y no salían para la calle, cogían miedo. En esas actividades te iba la vida si tenías un fracaso o te detenían”.

En ese momento, la actual Secundaria Básica José de la Luz y Caballero, del municipio guanajayense, constituía uno de los cuarteles más importantes de la región, era la comandancia, lo que incrementaba la represión característica de un régimen sustentado por la fuerza, pero el sentir revolucionario de los cubanos exigía justicia. Recuerda Oscar Travieso que si los veían haciendo algo, no los denunciaban, porque el pueblo quería acabar con la dictadura.

“Los luchadores clandestinos se distinguieron mucho, se sacrificaron y arriesgaron sus vidas. Compartí con varios, como Roberto Zayas, Julio César Pérez Ravelo, que me acompañó como segundo de Propaganda, y Pastor Valente, hoy coronel jubilado. Para nosotros la persona más importante era Orlando Nodarse, dirigente provincial de Acción y Sabotaje, con quien tuve encuentros leves, pues estaba clandestino y había que ser muy cuidadoso.

“En su entierro, el 29 de enero de 1958, cuando llegó el cadáver, yo le puse la bandera cubana sobre el féretro, aunque me señalaba con eso, pero no podía hacer otra cosa. Él tenía que ir al cementerio con la bandera encima. Los esbirros registraron las caras que pudieron, aunque eran muy brutos, porque podían haber filmado para saber quiénes estaban al frente y no lo hicieron, lo de ellos era la opresión y la fuerza. El sepelio terminó a tiros.

“En octubre de 1958 detuvieron a un dirigente del Movimiento en La Habana y pasó para la dictadura. Nos traicionó y entregó a los compañeros que conocía y sus residencias. Mientras estaba en una de ellas, vino la policía habanera y me cogió. Era la casa de Ravelo, jefe de Propaganda, a quien le cedí el mando cuando pasé a Acción y Sabotaje. A él no lo detuvieron porque había ido para Bahía Honda en una misión y le avisaron.

“Me encontraba en el último cuarto, donde se guardaban las armas. Entonces, los esbirros entraron con mucha bulla, y yo, ¡qué iba a imaginarme que eran ellos! Como dirigiéndome a compañeros les dije: ‘Shhhh, hablen bajito, que al lado vive un sargento de la guardia rural’. Eso fue un torbellino, entraron por todas las puertas pistola en mano.

“Tenía 17 años. Estuve 17 días en el Servicio de Inteligencia Militar (SIM), donde ahora está el Hospital Militar, un día en la Novena Estación de Policía y diez en la Quinta Estación, todas en la capital. Allí se golpeaba y torturaba sin misericordia. En el SIM daban comida, pero en las estaciones estuve diez días sin comer, y tomando agua del inodoro. De la Quinta me pasaron para el Castillo del Príncipe, donde radicaba la cárcel”.

-¿Alguna vez pensó que iba a morir?

En el penal no, pero cuando estaba en la Novena o en el SIM, sí. Los guardias de la prisión eran mejores. No simpatizaban con la causa, mas no se buscaban esos líos de dar golpes. En las estaciones de policía golpeaban en dependencia de quien estaba preso, si era alguien de su interés y querían sacarle información, entonces lo torturaban con cosas finas, lo quemaban o pinchaban; pero con presos como yo, se conformaban con dar golpes, con un bicho de buey, las manos o lo que tuvieran. A mí me cogieron en un lugar donde no tenía que estar, pero sin hacer nada.

-¿Y nunca le probaron que era

jefe de Acción y Sabotaje?

No, yo dije que estaba en casa de un amigo. Trataron de celebrarme juicio, pero no pudieron porque faltaban los jueces o no nos llevaban. Fui una vez o dos, nada más, y no se terminó. Escaseaban las pruebas y muchos presos estaban con marcas de los golpes y no les convenían mostrarlos así en el tribunal.

En la prisión cabía decir que estábamos bastante bien, teníamos algo de libertad y podíamos recibir información con un radio de pila, de esa forma seguía el ritmo que tomaba la lucha. Era distinto a las estaciones, donde no tenías derecho ninguno, ahí sí te mataban.

Pasé poco tiempo encarcelado, desde el tres de noviembre hasta el 1ro. de enero, cuando triunfó la Revolución. Ese día vino gente del movimiento a pedir que nos soltaran. Un preso rompió una puerta y por allí se fue todo el mundo. ¡Se armó la de San Quintín! No tiraron a matar, sino al aire, ya no tenían moral de enfrentarnos. Primero salieron los presos comunes y después, los políticos. Estaba muy contento, de allí fuimos a tomar las estaciones de policía. Haber luchado me parece que es un honor. Si tuviera necesidad, lo haría de nuevo.

-Prácticamente su juventud fue la lucha

clandestina, ¿su formación personal, sus

valores, los adquirió de esos momentos?

Sí. Aprendí a sufrir desde muy joven, de los golpes, de la lucha, de los riesgos, y no me arrepiento.

Cuando bajaron los de la Sierra

“Después del triunfo de la Revolución, en todos los pueblos se estableció una casa para cada una de las organizaciones revolucionarias: el Movimiento 26 de Julio, el Directorio Revolucionario y el Partido Socialista Popular. Fui dirigente de la Casa del 26 de Julio hasta que nos reunimos en las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI), de la cual fui ejecutivo también”.

-¿Y cuando se fundó el Partido

Comunista de Cuba? 

Fui designado para fundarlo, pero no me gustó, era muy selectivo y entonces mi carácter no servía para ser alguien del Partido. No era lo mismo ser dirigente en la guerra que en la paz.

Luego, entre oficinas o atendiendo la protección de higiene y trabajo en la empresa de calzado José Ramón Martínez del municipio, donde se jubiló, se enamoró de las letras y la historia que él mismo ayudó a construir. Comenzó, entonces, su apasionante camino de ‘escribidor’.

“Decidí escribir sobre Guanajay, porque yo amo mucho a mi pueblo, siento un gran amor por él. Tengo ya cuatro libros: La batalla de Guanajay, aproximación a la historia del M-26-7, El Guanajay donde nací 1940-1960, La juventud de la patria chica, sobre el rol asumido por las nuevas generaciones en el municipio desde la neocolonia. En ese  plasmé algo desconocido por muchos: en los hechos del 27 de noviembre, cuando asesinaron a los estudiantes de Medicina, un guanajayense estuvo en el sorteo del fusilamiento, pero no le tocó, lo condenaron a seis años de prisión. El último es La presencia china en Guanajay 1847-1960, una historia casi desconocida. Con ellos gané el premio del concurso municipal Joaquín Nicolás Aramburu cuatro años consecutivos.

“No me los han publicado, para eso hay que tener…, es un fenómeno. Comprendo que no es fácil. En 2012 me otorgaron la Distinción María Teresa Vera por el desarrollo cultural. Lo agradecí mucho porque, por lo menos, me reconocieron que había hecho un aporte a Guanajay”.

También quiso estudiar Derecho, “cuando comenzaron los cursos aquellos dirigidos y la Universidad era por la libre”. Pero las responsabilidades paternales reclamaban todos los esfuerzos de este ilustre desconocido, galardonado con siete medallas, para él tesoros, aunque no le guste exhibirlas: la José Ramón Martínez, por 25 años de trabajo, las de los Aniversarios 30, 40 y 50 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, la de los Comité de Defensa de la Revolución, y la más importante, la de la lucha clandestina Frank País.

Los debates del día a día

“Me hace una pregunta que no es fácil y le voy a dar una respuesta salomónica. Creo que se han resuelto muchos de los problemas por los que se hizo la Revolución, aunque nos falta todavía mucho, como arreglar las calles, hacer un acueducto nuevo, porque el que hay está destruido, donde quiera hay un salidero. El día que brote una epidemia, no va a ser fácil esto aquí, pues las aguas se contaminan con las tuberías; si caminas Guanajay, te das cuenta de que es un desastre.

“Yo me imagino que los jóvenes no están muy satisfechos tampoco. No puedes ir a ningún lado, es necesario tener cinco dólares o más, no tiene aliciente la juventud”.

-¿Y ahora qué hace, Oscar?

Quiero escribir algo, pero tengo que pensar un tema.

Mientras tanto, se entrega a las obligaciones que demanda ser un cuidador, casi solitario, de su hogar. Hoy comparte su espacio con su hija, pues su amada esposa falleció hace dos años. Su única nieta, quien siguiendo las aspiraciones del abuelo se graduó en Derecho, se fue a otro país, pero lo alegra con sus visitas en vacaciones.

Para quien ha vivido tantas experiencias, los argumentos no deben ser un problema, pero la inspiración está decepcionada con tantos testimonios e investigaciones que solo engrosan los estantes del museo municipal Carlos Baliño. Y tal vez ahí se queden, empolvados, como el gran teatro Vicente Mora, orgullo de todos los guanajayenses en años casi inmemoriales. Sin embargo, los que deseen conocer la Atenas de Occidente, de la que celebramos 364 años de fundada este diciembre, no deben prescindir de Oscar Travieso García, porque la historia también la escriben los héroes desconocidos.

Pie de foto: Con apenas 17 años, Oscar Travieso García, perteneció al Movimiento 26 de Julio como jefe de Acción y Sabotaje en Guanajay, a expensas de perder la vida.

 

LA MANO DERECHA DEL DEPORTISTA

LA MANO DERECHA DEL DEPORTISTA

El joven Miguel Enrique Durand Cabaña, fisioterapeuta desde hace 12 años, comenta acerca de sus experiencias dentro del movimiento deportivo cubano.

RAÚL ABREU MARTÍN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
Foto: Cortesía del entrevistado.

Recientemente llegado a la patria, donde fue reconocida su consagrada actividad en los Juegos de Veracruz, Miguel Enrique Durand Cabaña, Licenciado en Fisioterapia y Rehabilitación y Técnico Medio en Enfermería, comenta acerca de su trayectoria dentro del movimiento deportivo cubano y de su participación en los Centroamericanos y del Caribe 2014. Respondiendo a nuestras preguntas, ofrece su opinión sobre la importancia que le concede a su labor dentro de la escuadra nacional de boxeo, uno de los deportes que más títulos ha aportado a Cuba en eventos multideportivos internacionales.

-¿Por qué decidió estudiar

fisioterapia y rehabilitación?

Por mis padres, que son médicos, decidí estudiar Enfermería. Después supe que podía haber estudiado Medicina, pero era ya demasiado tarde. En el año 2002, cuando trabajaba en la Escuela Superior de Formación de Atletas de Alto Rendimiento “Cerro Pelado”, me di cuenta de que como enfermero no cumplía mis expectativas, y resolví hacerme fisioterapeuta.

-¿Y la preferencia por

el masaje terapéutico?

Opté por el masaje para estar más cerca de los atletas y formar parte del equipo técnico, porque desde pequeño me gustaban los deportes, prefería el béisbol además del boxeo, y cuando había un evento múltiple, lo seguía.

-¿En cuántos eventos deportivos nacionales

e internacionales ha participado?

Como fisioterapeuta he trabajado en tres deportes: canotaje (kayak y canoa), esgrima y boxeo. Participé en tres campeonatos nacionales “Playa Girón” de boxeo, tres torneos “Giraldo Córdova Cardín” y dos Olimpiadas del Deporte Cubano. Asistí al Campeonato Panamericano de Montreal, Canadá, 2008, clasificatorio para los Juegos Olímpicos de Beijing del mismo año, a los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011, los Juegos Centroamericanos y del Caribe Veracruz 2014, un Grand Prix de República Checa, el torneo Strancha, Bulgaria, un evento desarrollado en Italia y la Copa Presidente en Kazajstán, dedicados a la preparación de los púgiles cubanos previa a las Olimpiadas de Londres 2012.

-¿Cómo es su relación con los deportistas?

Buena, no solamente como fisioterapeuta. Existe comunicación y nos ven como familia, su mano derecha, el hombre de confianza, a veces no solo consultan los problemas físicos y de lesiones deportivas, también cuentan con uno desde el ámbito personal, porque necesitan un consejo para la vida.

-¿Qué tiempo de trabajo requiere

un atleta de alto rendimiento?

En el caso del boxeo, el tratamiento es dos veces al día. Se trabaja con los deportistas antes del entrenamiento, se realizan estiramientos musculares, acondicionamiento físico, y finalizada la preparación pasan a la fase de recuperación. Prácticamente trabajamos durante la sesión completa de entrenamiento. Algunos atletas requieren más atención porque tienden a lesionarse más. Cuando nos estamos ajustando para un evento multideportivo, pasamos más tiempo con ellos que con nuestra familia.

-¿Emplea la tecnología en

el desempeño de su labor?

Generalmente sí. Nos apoyamos en la Electromedicina, donde se destaca el uso del estímulo eléctrico, el magneto, calor infrarrojo y ultrasonido, pero siempre nos apoyamos en los tratamientos tradicionales como la crioterapia, que es trabajo con hielo, y el masaje terapéutico para prevenir cualquier lesión. 

-El Instituto Nacional de Deportes, Educación

Física y Recreación (INDER) y el Instituto

de Medicina Deportiva son parte esencial

en su labor. ¿Recibe el apoyo necesario?

Dentro del INDER somos fundamental, porque formamos parte del resultado de los atletas, yo diría que un 50 por ciento, por eso, desearía que nos tuvieran más en cuenta, que valoraran la labor que realizamos y lo que representamos en el éxito de un deportista.

-¿Cómo se mantiene al tanto de

los avances en su profesión?

El Instituto de Medicina Deportiva ha realizado una inversión en los últimos dos años para adquirir equipos nuevos. Cuando viajamos al exterior para un evento deportivo, observamos la tecnología que tienen los otros gimnasios y lo comunicamos aquí. Usamos Internet, y ahora que estuvimos en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, entramos a páginas de fisioterapia percatándonos de todos los adelantos que existen.

-¿Qué siente cuando un atleta,

en el cual ha puesto su empeño,

obtiene un resultado positivo

en la competencia? 

Una gran satisfacción. En el boxeo existieron casos de atletas con lesiones que pondrían en peligro su participación en el evento para el que se estaban preparando. Por ejemplo, Roniel Iglesias Sotolongo tuvo una tendinitis subescapular, lesión en el hombro izquierdo, que prácticamente le impedía conectar con su mano zurda, la que mejor golpea. Trabajamos intensamente con él, se recuperó, participó en el evento clasificatorio y posteriormente obtuvo medalla dorada en la división de 74 kilogramos en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Este es el resultado de la labor desarrollada por los fisioterapeutas, teniendo en cuenta la calidad del atleta y su entrenador, Rolando Aceaval Montes, que desarrolló mucha compenetración con los rehabilitadores.

-Por su experiencia y resultados ha sido

escogido para formar parte de la

delegación cubana en varios juegos

multidisciplinarios. De manera general,

¿qué le pareció Veracruz 2014?

Me hizo sentir muy contento, porque nuestra delegación pudo mantener el primer lugar por países que tenemos desde los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Panamá 1970. Parecía algo difícil, pero no imposible, pues había muchas modalidades en las que Cuba no iba a participar y México, con serias aspiraciones hacia el primer lugar, era fuerte en ellas, además de ser el país sede. Me siento orgulloso, sobre todo, con el boxeo, que aportó nueve medallas doradas a la delegación cubana. Por nuestra parte, me gustó que, en esta ocasión, fuimos reconocidos por autoridades del INDER y que periodistas de prensa impresa se dieran cuenta de lo fundamental del trabajo médico para alcanzar el triunfo definitivo.

-¿Cómo se vive dentro de la delegación

cada medalla o resultado positivo?

Estos Juegos Centroamericanos y del Caribe no fueron como los anteriores en el aspecto de que no existía una villa y las delegaciones estaban en diferentes hoteles. Cuando alguien obtenía una presea de oro, se realizaba un recibimiento en el lobby, cantando las notas del Himno Nacional y felicitándolo por el título, ello servía de estímulo a los que no habían competido. Los cubanos siempre disfrutamos todas las medallas, ya fuesen de oro, plata o bronce, y así, título a título, llegamos al éxito final.

-Cuénteme de un día suyo en Veracruz.

Participar en un juego multidisciplinario no es ir a pasear como piensa la gente. Trabajé intensamente, no solo en el  boxeo, que competía generalmente en la tarde, sino también con deportistas de otras disciplinas en la sala de fisioterapia que allí se prepara. Muchas veces me levantaba a las siete u ocho de la mañana, tenía competencia de un deporte en la jornada matutina, cubría otro deporte en horas de la tarde y terminaba bien avanzada la noche, pero al final me siento reconfortado porque vi el resultado.

-¿Cómo fue la relación con

atletas de otras naciones?

Tengo experiencia de los Juegos Panamericanos en Guadalajara 2011, donde los atletas se encontraban en la villa panamericana. Yo iba al comedor y me sentaba con ellos, caminando por la calle me encontraba a deportistas de Jamaica o Brasil y teníamos la posibilidad de interactuar. Pero en estos Juegos Centroamericanos y del Caribe no fue así, porque estábamos separados. Solamente me encontraba con los atletas en las instalaciones deportivas, cuando uno de los objetivos de los juegos multideportivos es confraternizar con todos. A pesar de esto, siempre nuestra delegación recibió el apoyo del público y de otros atletas, a no ser que jugáramos contra los anfitriones.

-¿Y la relación de la delegación

con el pueblo mexicano?

Las relaciones siempre fueron positivas, conociendo ellos que teníamos amplias posibilidades de derrotarlos, e incluso algunos expresaron su deseo de que ganáramos. En Veracruz, trabajé con boxeadores, atletas de sóftbol, y cuando estábamos en las gradas o en el banco, los mexicanos nos saludaban, pedían fotos, autógrafos, decían que siempre les habían hablado bien de nuestra nación y que no creían en las campañas anticubanas.

-Una vez en la patria, algunos

días de vacaciones y después…

Regresé el lunes primero de diciembre. Prácticamente tenemos siete días de “descanso”, porque siempre hay obligaciones. El 8 de diciembre me incorporé al trabajo con la escuadra nacional de boxeo, el viernes 12 partimos hacia Villa Clara para el Campeonato Nacional “Playa Girón” y después finaliza el año. Tenemos pocos días para descansar, pues para el 2015 participaremos en la quinta Serie Mundial de Boxeo, etapa clasificatoria para los Juegos Panamericanos de Toronto, Canadá, y el Campeonato Mundial que se desarrollará en Qatar, clasificatorio para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.

-¿Qué importancia le otorgas

a lo que realizas?

Gran importancia porque el éxito deportivo se debe en gran medida al trabajo de nosotros, siempre digo nosotros porque no soy el único que lo hace, la actividad médica con los atletas es esencial, además de la calidad del entrenador y el deportista, pero nuestra labor es fundamental para un resultado positivo.

-¿Se siente satisfecho?

Me siento satisfecho e incluso realizado, porque siempre quise trabajar directamente con los atletas.

El deporte cubano es uno de los mejores del mundo. Pero detrás del resultado positivo de los atletas se encuentra el trabajo de todo un equipo: entrenadores, médicos y fisioterapeutas. La labor de Miguel Enrique y sus compañeros, tan poco reconocida, es esencial para mantener en óptimas condiciones el estado físico de los deportistas.

Pie de foto: La actividad médica con los atletas es esencial, afirmó el rehabilitador Miguel Enrique Durand Cabaña.

RETRATO A LA PRIMERA FORMADORA

RETRATO A LA PRIMERA FORMADORA

María Fernández Baéz, maestra de primaria desde 1966, ha moldeado con sus manos por lo menos a casi diez generaciones de estudiantes.

Texto y foto:
LAURA ALONSO HERNÁNDEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Los pasillos silenciosos de la escuela primaria “Felipe Poey Aloy”, en Plaza de la Revolución, La Habana, con la brisa suave y adormecedora, engañaban y hacían pensar que no había nadie. De repente el timbre suena y un tumultuoso grupo de niños sale de sus aulas. La tranquilidad cambia por las risas y los juegos, gritos y cantos que se hacen comunes en el receso.

-¡Se botó el tanque!

Venía desde el corredor central, rápido corrí a ver qué pasaba y me encontré con una mujer de unos setenta años, haragán en mano y en plena faena. No era una auxiliar de limpieza, sino la maestra María Fernández Baéz, tan luchadora como siempre. Después, con los pies aún húmedos, nos sentamos en su aula.

-¿Quieres un poco de café? Me lo acaban de traer y está bien caliente. La verdad, aún no sé qué tiene de interesante mi vida para retratarla. ¿Por qué esta entrevista?

Y es que el médico no es médico sin ella, ni el periodista ni el constructor. ¿Por qué no retratar a la primera formadora?

-Nací en Ciego de Ávila, en el central “Enrique Varona Faya”. Mi familia era humilde, a pesar de que mi padre era español no vivíamos en buenas condiciones. No recuerdo una niñez muy feliz. Mi madre era cubana y una mujer muy fuerte, no sé si lo llevaba por la sangre oriental, pero animaba a todos a seguir.

«Estaba en La Habana por un problema en la piel cuando triunfó la Revolución. Al llegar a mi pueblo lo primero que hice fue incorporarme a su primer llamado junto con mi hermana: la Campaña de Alfabetización. Pasé el curso en Varadero como los demás brigadistas. Coincidió con el ataque a Playa Girón y a pesar de la terrible situación por los bombardeos nos quedamos ahí. Mi madre, que tenía su algo de Mariana Grajales, nos dijo a mi hermana y a mí: “primero muertas antes de regresar a la casa”.

»Al cumplir con el tiempo requerido para la preparación de la campaña, nos ubicaron en Los Cacaos, en el municipio de Chambas, allá en Ciego, una zona montañosa, aunque no de muchas elevaciones. Alfabeticé a cinco campesinos y me hospedé en la casa de uno de ellos, una persona muy revolucionaria que pertenecía a la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP). Era una zona bastante peligrosa -un gesto de miedo y asombro se reflejó en su rostro-, pues había muchos alzados y constantemente nos vigilaban.

Parece espantar los malos recuerdos con un ademán de su mano y continúa con una sonrisa.

-Vivimos experiencias bonitas. Nos atendieron muy bien el año que nos quedamos. Por las noches solo teníamos un farol, sin embargo, no nos impedía continuar. Cuando terminó la campaña nos ofrecieron una beca en La Habana. Como era una necesidad de la Revolución, nos pusieron a escoger entre mecánica, tornera, maestra o enfermera -una risa burlona brotó de sus labios-. No sabía lo que iba a hacer porque no me gustaba nada. Pero mi hermana y yo nos fuimos al tecnológico “José Ramón Rodríguez” y estudiamos para mecánica y tornera.

»Cuando llegamos al pueblo, con tan buena suerte, empezó la Campaña de Maestros Populares. El país necesitaba a los brigadistas porque casi todos los profesores se habían ido, y cuando comparé, bueno, creo que fue bastante obvia mi elección. Ya para ese momento solo podíamos cursar el último año en la Normal de Camagüey, donde las experiencias fueron muchas. Por primera vez me mandaron a un aula en un municipio cercano para evaluar mi trabajo, cogí cero, no sabía comunicarme con los niños, era un grupo con muchos grados y no los pude atender a todos. Lloré muchísimo y decía que me iba a ir, que no servía para esto. Lo intenté una segunda vez en la escuela “Ignacio Agramonte”, y pasó la misma historia, no fue hasta la tercera vez cuando alcancé los cinco puntos y me pude graduar».

Un poco agitada por las risas tomó un sorbo de agua y continúo.

-Al graduarme me ubicaron en un lugar llamado Las Cuevas, en Camagüey, y más tarde me enviaron a Marroquí, Tamarindo, en Florencia. Trabajé el segundo ciclo, de 4to. a 6to. grado de primaria, ya era una maestra hecha y derecha. Por las noches seguíamos el rastro de los alfabetizados con clases para adultos. Era una zona muy peligrosa, los bandidos rodeaban el local donde estábamos y nos esperaban. Como terminábamos tarde, los campesinos siempre nos acompañaban a nuestra casa, aún así teníamos “el corazón en la boca”, ya habían matado a un brigadista hacía poco.

»En el año 67 fui para mi pueblo y comencé en la escuela “Gerano Ortega”, un centro muy parecido a este. Al cabo de unos meses me propusieron como directora, cargo que ocupé dos años, y después pasé a ser subdirectora del municipio de Educación».

-Profeee.

-¿Qué pasó, Alejandro?

-Es que Alexis no entiende las combinadas que dejó en la pizarra.

-En cuanto entremos del receso las explico, si las entiendes tú, lo puedes ayudar.

-Discúlpame, hay que estar atenta a todo aquí. ¿Por dónde me quedé? En fin… En los años 67 y 68 -la cara se le transformó y fue como ver a una muchacha pícara y risueña que coquetea con su enamorado- vinieron los jóvenes a cortar caña, puesto que mi zona era azucarera; allí conocí a mi esposo y padre de mis dos hijos. Él era el militante de la Unión de Jóvenes Comunistas que atendía nuestro centro y en 1969 vinimos para La Habana y nos casamos. Empecé a trabajar en la escuela “Hubert de Blank”, en Nuevo Vedado. Entre mis estudiantes estaban los hijos de Váldes Vivó. En el año 70 ya estaba embarazada de mi primer hijo y Vivó tenía que ir de embajador a Vietnam, como le gustó mucho mi trabajo, me pidió que fuera de maestra y dije que sí.

»Nos fuimos el 28 de septiembre de 1971; mi esposo como administrador de la embajada y yo en función de pedagoga. El niño tenía unos cinco meses, me rogaron que no lo llevara, pero era mi hijo y no lo iba a dejar aquí: “Si tenemos que morir, morimos todos juntos”, les decía. Estuve dos años de maestra y tuve ocho alumno de preescolar, 4to. y 5to. grado. A pesar de que se hablaba un poco de francés y nosotros habíamos pasado un curso previo, las barreras idiomáticas a veces nos jugaban una mala pasada.

»Aún recuerdo cuando comenzaban los bombardeos y teníamos que ir corriendo a los refugios. Vietnam estaba destruido, en las calles se veían los niños abandonados, refugios personales construidos de la nada. Hay amigos que visitaron el país recientemente y nos dicen que Hanoi, la ciudad donde estábamos y capital de Vietnam del Norte en ese momento, está preciosa; pero los que estuvimos ahí durante la guerra nos cuesta olvidar tanta destrucción. Cuando el padre de mis hijos iba a Saigón, que es un puerto alejado donde se recibía a todos los dirigentes, si bombardeaban tenía que esconderse en cunetas o un hueco en la tierra porque en el campo no había refugios».

Al instante su expresión de tristeza cambió por una amplia sonrisa.

-Aún me río cuando me acuerdo, alimentarse era muy difícil allí, no por  falta, sino más bien por lo que nos servían. Solo te puedo decir que perro en Vietnam era como decir cerdo en Cuba. Para qué contarte. En la primera cena de la reunión de embajadores, había muchos platos fuertes de carne, nadie sabía de qué animal era y como soy un poco meticulosa con el tema, no comí. Bueno, los vietnamitas me decían que más que cubana parecía uno de ellos porque lo único que comía era platanito. Recuerdo que al final nos mostraron la cabeza del perro con dos flores en las orejas. La mujer del telegrafista de nuestro grupo, que se había dado un gustazo de carne, empezó a dar gritos y a vomitar, pues no concebía la idea de que había comido perro.

»Durante mi estadía en Vietnam murió mi hermano mayor, no me enteré hasta tres meses después del hecho. La única vía para comunicarnos con nuestra familia en Cuba era a través de una valija diplomática. La carta de mi madre me daba la noticia, y a pesar de que estaba llena de dolor, terminaba: “pero no vengas, cumple”.

»Cuando los bombardeos arreciaron volví con mi hijo y los niños de la embajada a Cuba, mi marido se tuvo que quedar. No sabíamos si nos íbamos a volver a ver, se pronosticaban tiempos difíciles. Trabajé en Comercio Exterior durante tres o cuatro meses hasta que llegó la paz en Vietnam. Regresé para terminar mi misión, en el camino tuvimos que hacer escala en Laos, porque mi llegada coincidía la de Henry A. Kissinger, representante de los Estados Unidos en esos momentos y moderador de la paz en Vietnam. Al final, recuerdo esa etapa con cariño, pero estaba loca por regresar, lo único que me frenaba era mi gran fobia a los aviones.

»Cuando regresé comencé en la escuela “Fernández Duque”, al lado del Focsa. Tuve mi segundo hijo y me mantuve fuera del sistema de Educación durante cinco años, por una afección grave en las cuerdas vocales. Me reincorporé en el año 80, aquí en la “Felipe Poey Aloy”, en esta aula que ves. Aquí firmé mi jubilación y en la oficina de al lado mi reincorporación, fue en cuestión de minutos. No soy de esas reincorporadas que pasaron tiempo en su casa y después regresaron, no me he movido de este lugar desde que comencé y ya van a ser 34 años.

»¿Sabes?, siempre me gusta vincular mis clases con recuerdos de la infancia. En mi pueblo hay un puerto muy alejado donde solo vive una persona, se llama Chicola. Cada vez que veo un niño entretenido, le pregunto: ¿Estás en Chicola? Todos se empiezan a reír, me preguntan: ¿Profe, qué es Chicola?, y les cuento.

»He visto pasar tantos niños por aquí. Siempre llevaba mis grupos de 1ro. a 6to. grado. Este curso comencé con un grupo de 5to, al que no pude moldear con mis propias manos, pero no me quise arriesgar a tener uno de 1ro. Mi salud no es la mejor, tengo 72 años, y dejar a alguien con un camino formado no es lo mismo que abandonar a un niño que apenas comienza su vida escolar. Incluso, le tengo dicho a mi directora que si me ve con desvaríos,  me eche, no importa, no quiero ser protagonista de un acto desagradable.

»Me queda la gratitud de ver a mis antiguos alumnos, ahora doctores, ingenieros -me mira- y futuros periodistas, que vienen todavía a ver a esta vieja que ya no le queda mucho, pero que va a seguir hasta que pueda».

Y así es. Ella es mi maestra.

Suena el timbre y anuncia el final de la entrevista; ya no tiene mucho tiempo, hay que atender el aula, están en pruebas finales. Antes de levantarse de la silla, mira en la pared un grupo de fotos, entre ellas las de mi graduación y parece que sale una lágrima pero se esconde. Otra vez los pasillos silenciosos.

Pie de foto: María Fernández Baéz, maestra de generaciones, lleva 49 años frente a un aula.

 

HÓMINIS 2013: EMPEÑO Y VOLUNTAD

HÓMINIS 2013: EMPEÑO Y VOLUNTAD

DAVID RODRÍGUEZ SÁNCHEZ-GALARRAGA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Con motivo de la VI Convención Intercontinental de Psicología Hóminis 2013, que sesionó en el Palacio de Convenciones de La Habana del 4 al 6 de diciembre, conversé con Jorge López Abascal, Máster en Psicología del Deporte desde el año 1992, y quien actualmente ocupa el cargo de Jefe de Departamento de Investigaciones en la Subdirección de Docencia e Investigaciones del Instituto de Medicina del Deporte (IMD) y es, además, psicólogo de la Selección Nacional de Tiro Deportivo.

-Por sexta ocasión Cuba es anfitriona de 

eventos internacionales de psicología.

¿Cuándo surgieron estas convenciones

y qué entidades las auspician?

Este tipo de evento surgió en el año 1999 convocado por la Sociedad Cubana de Psicología. En la actualidad es coauspiciado por varias entidades internacionales entre las que se destacan la Unión Latinoamericana de Entidades de Psicología (ULAPSI), la Asociación Latinoamericana para la Formación y la Enseñanza de la Psicología (ALFEPSI) y la Asociación Latinoamericana de Psicología de la Salud (ALAPSA). Indudablemente ha ido ganando en organización y masividad a lo largo de catorce años, así lo demuestra la participación de más 200 delegados extranjeros y 400 nacionales en los 26 coloquios que sesionaron en la VI Convención.

-¿Cuáles fueron los temas

fundamentales abordados?

Las temáticas en esta Convención insistieron en el tratamiento de temas interdisciplinarios, la necesidad de la búsqueda de espacios integradores para tratar la comprensión de la diversidad del ser humano dentro de la sociedad. Todos los especialistas que participaron en los debates empeñaron esfuerzos para brindar una  mayor actualización de los temas de análisis.

-Durante su intervención, el Profesor Manuel

Calviño, presidente de la ULAPSI, planteó que

los psicólogos deben marchar al frente de las

transformaciones que se llevan a cabo en nuestro

país, contribuyendo a cambiar "esa mentalidad" de

la que tanto se ha hablado en los últimos años.

¿Qué rol desempeñan hoy los psicólogos y

comunicadores en general en la sociedad cubana?

Un rol determinante, pues tienen que estar a tono con las nuevas circunstancias económicas, políticas y sociales que vive nuestra sociedad. El estado cubano se ha propuesto mantener una sociedad socialista moderna, eficiente y sostenible, lo cual conlleva necesariamente a un cambio de mentalidad, ya no solo en la dirigencia del país sino dentro de la misma sociedad. En ese contexto, los psicólogos, comunicadores y demás representantes de las ciencias sociales deben estar en la vanguardia del desafío.

-¿Y cumplen estos profesionales el papel

que ameritan las circunstancias actuales?

Puede ser que en este momento muchos  profesionales del sector  no hayan tomado aún conciencia necesaria para enfrentar los retos, pero es indudable que las transformaciones que se realizan, sobre todo en la esfera política y económica, provocan cambios en la forma de pensamiento de los seres humanos, y si estos profesionales no se adaptan a las nuevas modificaciones ejerciendo con eficiencia su trabajo, el cual está dirigido a incidir directamente sobre la mentalidad de las personas de nuestra sociedad, entonces quedarán en el rezago de la misma, y cederán su espacio y su papel.

-Formando parte de esta convención internacional,

sesionó un coloquio de Psicología del Deporte.

¿Cómo explica que Cuba, un país sin grandes

recursos económicos y bloqueado, sea un ejemplo

mundial en la calidad y masividad del deporte?

El ejemplo del deporte revolucionario cubano y sus resultados ha constituido un paradigma en el mundo, pues un pequeño país del hemisferio occidental, bloqueado por la mayor potencia de la historia llegó a obtener el quinto lugar en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, por más de 40 años ha estado al frente del área de Centroamérica y del Caribe y también desde hace décadas es el segundo lugar en toda la América.

Eso, indudablemente, ha sido determinado por la voluntad política del estado cubano, el cual dedica muchos recursos, tanto materiales como humanos, para hacer realidad y no un simple eslogan el lema de que “el deporte es  un derecho del pueblo”.

-La psicología cubana ha acompañado los lauros

de nuestro deporte durante todos estos años de

triunfo revolucionario. ¿Qué opinión

le merece este planteamiento?

No solo la psicología cubana, y en particular la Deportiva ha acompañado estos éxitos, sino muchísimas ciencias afines a la actividad física y el deporte han incursionado para garantizar los resultados.

Así han estado presentes la medicina del deporte, la traumatología, la nutrición, la biomecánica, entre otras. En años posteriores al triunfo revolucionario de 1959 se fundó primero el departamento de Medicina del Deporte, el cual en el año 1966 se conviertió en el IMD con el objetivo de brindar el apoyo y la contribución de la ciencia y la técnica a la preparación de nuestros deportistas y, sobre todo, al mantenimiento de su salud física y mental. 

En muchos resultados deportivos, e incluso científicos, ha estado presente la psicología deportiva cubana, que de conjunto con otras ciencias mantiene la multifactorialidad en el abordaje de las diferentes problemáticas de nuestros atletas. Ejemplo de ello fue el proceso de rehabilitación de nuestra gloria deportiva Ana Fidelia Quirot, quien después de haber sufrido un accidente doméstico volvió a los planos estelares demostrando la grandeza de la ciencia cubana y la nobleza de nuestro sistema social.

 

PSORIASIS, AFECCIÓN FRECUENTE EN LA PIEL

PSORIASIS, AFECCIÓN FRECUENTE EN LA PIEL

La cultura médica de la población es uno de los factores importantes para mantener una sociedad preparada, sobre todo, si tenemos en cuenta que el clima tropical de nuestro país propicia la aparición de múltiples enfermedades. La especialista en Dermatología, Elisa Ortuzar Menesia, habla de un trastorno en la piel que aqueja frecuentemente a los ciudadanos.

Texto y foto:
MARIANA BAFFIL LEÓN,
estudiante de primer añi de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.                                                          

Quizás algunas personas consideren poco importante conocer el significado de la palabra “Psoriasis”, pues no es un término utilizado cotidianamente; pero si comienzan a aparecer en la piel escamas y la textura se torna áspera, seguro muchos quisieran tener la respuesta a este inesperado cambio.

En aras de revertir este desconocimiento, la Especialista de Primer Grado en Medicina General Integral (MGI) y Dermatología, Elisa Ortuzar Menesia, del Hospital Docente Clínico-Quirúrgico Hermanos Ameijeiras, ha accedido a aclarar cuestiones básicas del padecimiento, cuya incidencia ha aumentado en los últimos tiempos. La entrevistada es, además, Especialista en Homeopatía, Máster en Enfermedades Tropicales, en Epidemiología del SIDA y Profesora Instructora.

-¿A qué se denomina “Psoriasis”?

La Psoriasis es una enfermedad crónica, inflamatoria, que se caracteriza por la presencia de eritemas, que es el enrojecimiento de la piel debido a la inflamación, y por escamas.

-¿Cuáles son las causas que la originan?

La causa es multifactorial: tiene un factor genético, que se ha visto en hermanos o padres con Psoriasis; un factor inmunológico, que es la predisposición de la persona a tener la enfermedad; el estrés; la diabetes; el factor ambiental, por ejemplo, se exacerba en invierno; y el relacionado con tóxicos ambientales, donde entran el cigarro y el tabaco, pues las personas que fuman tienen más predisposición a padecer esta afección.

-¿Qué síntomas presenta el paciente?

Aparecen placas eritematoescamosas, que normalmente no deben picar, aunque hay pacientes que refieren sentir prurito. Actualmente, un estudio de la Etiopatogenia, que es el origen o causa del desarrollo de una patología, plantea que la presencia de una serie de sustancias vasoconstrictoras (contraen los vasos sanguíneos) a nivel de la piel condicionan la aparición de la “picazón”.

-¿Cuáles son las diferentes formas clínicas?

La psoriasis en placas o vulgar, que se localiza en cualquier zona de la piel; la palmoplantar, que afecta palmas y plantas; la facial; la inversa, que aparece en los pliegues axilares y submamarios; la afección de extremidades; del tronco; la  pustulosa generalizada; la acrodermatitis continua de Hallopeau, que produce erupción pustulosa en torno a la uñas; la eritrodérmica, que puede cubrir más del 90 por ciento de la superficie corporal; la psoriasis en gotas, que se ve frecuentemente en niños y adolescentes, y la artropatía psoriática, que es una de las más complicadas.

-¿Cuál de ellas implica un

mayor grado de afectación?

La artropatía psoriática porque, además de presentar deformaciones y dolor, el paciente no responde al tratamiento positivamente como en las demás formas clínicas, por tanto, tiene un pronóstico peor. Esta es la forma que más afecta, pero, por suerte, es la menos frecuente en la población.

-¿Se presenta por igual en hombres y mujeres?

Sí, el sexo no determina la aparición de la enfermedad.

-¿Son muchos los pacientes

aquejados por este mal?

Sí, afecta bastante. Se piensa que la incidencia de la Psoriasis y de otras enfermedades de la piel ha aumentado a causa del estrés con que se vive en la sociedad moderna.

-¿Cuáles son las manifestaciones más frecuentes?

Las formas localizadas o leves, que tienen tratamientos menos agresivos para el organismo.

-¿Algún método preventivo?

No existe, lo que ayuda a evitar la predisposición a la enfermedad es no fumar, porque dentro de los factores tóxicos el cigarro es fundamental. ¡Ojo!, esto no significa que por no fumar, evites la aparición de la enfermedad, sino que disminuyes el riesgo de padecerla.

-¿Cuál es el tratamiento más adecuado?

El tratamiento se indica dependiendo de la forma clínica, o sea, si es localizada, se indican fototerapia y cremas tópicas, que pueden ser de urea, brea, entre otras. Estas cremas son muy escasas, por lo que aplicamos ciertas pomadas a las que muchos no responden y que, en ocasiones, causan alergia.

Si es una forma generalizada, se emplean medicamentos inmunosupresores y citostáticos, que son muy agresivos para el organismo y tienen la función de deprimir el centro inmunológico, evitando la exacerbación de la enfermedad.

También se utilizan los anticuerpos monoclonales, que es lo más avanzado, pues arroja resultados positivos en poco tiempo; aunque no conocemos los efectos a largo plazo, porque pueden causar ciertos tipos de cáncer, lo cual es una paradoja, pues normalmente se indican en el cáncer. Antes de aplicar estos medicamentos, se recomiendan otros procedimientos más naturales como los baños de sol y playa.

-¿La enfermedad es curable?

No, solo se controla. Hay pacientes que se controlan muy bien y hay otros que no se controlan con nada, ni con anticuerpos monoclonales, que son los llamados “pacientes no respondedores”. Los anticuerpos monoclonales hacen que,  en dos o tres meses, la piel vuelva a ser normal, pero a largo plazo, como decía anteriormente, los resultados son impredecibles, por eso los pacientes antes de comenzar el tratamiento firman su consentimiento.

-¿Existe alguna relación entre

la psoriasis y el cáncer de piel?

No, no, ninguna relación.

-¿Algo importante que señalar?

Lo principal de la psoriasis es hacer un trabajo educativo con  la población para que acepten a las personas que tienen la enfermedad y entiendan que no es contagiosa. Casi todos piensan que las enfermedades de la piel son contagiosas y rechazan a los pacientes psoriáticos.

Cuando estos están vinculados por su trabajo a la sociedad y se les brinda amor, desde el punto de vista psicológico se sienten mucho mejor, y si esto mejora, mejora el padecimiento. Por eso dicen que el amor lo cura todo, bueno…quizás no lo cure todo, pero lo mejora.

Pie de foto: “Lo principal de la Psoriasis es hacer un trabajo educativo con la población, para que acepten a las personas que tienen la enfermedad y entiendan que no es contagiosa”, afirmó la doctora Elisa Ortuzar.

POR UNA MÚSICA SIN VIOLENCIA

POR UNA MÚSICA SIN VIOLENCIA

La cantante cubana Rochy Ameneiro habla de sus proyectos y vínculo con la lucha por las causas justas.

ANIA TERRERO TRINQUETE,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
Foto: MARIO LUIS REYES BETANCOURT.

Rochy Ameneiro apuesta por la música como herramienta para el cambio y defiende este criterio. Con alrededor de 15 años de vida artística, varias giras realizadas, dos discos en su repertorio y un tercero en preparación, la cantante cubana lidera el proyecto Tod@s Contracorriente, dirigido a fortalecer la cultura de paz y vinculado con la campaña nacional de lucha contra la violencia de género.

Además, pertenece a la Red de Artistas de la Campaña ÚNETE por la No violencia contra las mujeres y las niñas, del sistema de Naciones Unidas. En esta entrevista en la sala de su casa, habló del proyecto y opinó sobre la violencia de género y la música en la Cuba de hoy.

-De Son los sueños todavía, a la red de

artistas de la campaña ÚNETE. ¿Cómo

y por qué se vinculó a una campaña

para luchar contra la violencia de género?

Siempre me ha gustado unirme a las buenas causas, tanto como cantarle al Che. Me parece importante que los artistas nos unamos a la lucha por la No violencia contra las mujeres y las niñas.

Gracias a mi relación con el Doctor Julio César González Pagés, coordinador general de la Red Iberoamericana y Africana de Masculinidades (RIAM) y especialista en temas de género, creamos el Proyecto Tod@s contracorriente el 8 de marzo del 2011. Desde el principio trabajamos con el Sistema de las Naciones Unidas, pero me uní a la Red de Artistas el 5 de diciembre del 2012, con el doctor Julio César y  la cantante mexicana Julieta Venegas.

-Suele repetirse que en Cuba no existe

tanta violencia de género como en otros

lugares del mundo, pero los especialistas

aseguran que tenemos de todos los tipos,

solo que no se mide. ¿Cómo

ve usted esta polémica?

Bueno, yo no soy una especialista en la materia, pero coincido con los que afirman que en Cuba no hay tanta violencia como en otros lugares. Tenemos un camino logrado en materia de derechos de las mujeres y una organización que nos representa, la Federación de Mujeres Cubanas. Pero no es suficiente, no hemos podido librarnos del machismo y la violencia en múltiples formas.

-¿Cree que la música también puede

ser una herramienta para el cambio? ¿Ese

es el origen de Tod@s Contracorriente?

Lo creo. Somos un país muy musical y con nuestro proyecto, entre otras cosas, queremos mostrar que una canción puede ayudar a una cultura de paz trasmitiendo amor, solidaridad y respeto; relatando nuestro día a día con palabras bien dichas, con mensajes claros. Cualquier ritmo puede servir para divertirnos sin violencia, cualquier canción puede narrar una historia sin agredir.

-Sin embargo, hay artistas que consideran

que el proceso de creación no se puede

interrumpir y, por tanto, la música no se

puede subordinar. ¿Cuál es su opinión

con respecto a esta posición?

Todo eso es muy relativo. Quizás durante el proceso de creación te viene la musa y sale una canción determinada. Pero también hay canciones buenísimas hechas por encargo, por ejemplo, la de la revista de la mañana, de Santiago Feliz, y Son los sueños todavía, de Gerardo Alfonso.

No puedo hablar por los creadores, porque soy intérprete; pero no creo que conscientemente se haga un texto violento. En esto influye el desconocimiento y el deseo de popularizarla entre la gente fácilmente. Sin embargo, si el artista entiende que es necesario mandar un mensaje con una cultura de paz, lo tiene en cuenta  y no dice “te voy a dar palo”, “pégale al otro” o “pincha al de al lado”; frases agresivas que no tienen mucho que ver con la inspiración.

-Pero se hacen, y mucho.

Se hacen porque lamentablemente en la música también hemos entrado en un círculo de globalización, llegan de otros países ritmos y temas que gustan mucho a la gente y con ellos el facilismo de los textos. Hay hasta un chiste, una tabla de cómo se arma una canción de reguetón, y es muy triste porque eso sí va totalmente en contra del proceso de creación.

Además, los decisores de las políticas de difusión de los medios tienen unirse a esta lucha; porque la radio o la televisión ponen una canción que lleva un mensaje violento, también están participando en el proceso de legitimación de la violencia. Los artistas deben entender que son líderes de opinión y que mandan mensajes a la población. Por eso hacemos talleres y explicamos que la lucha por la no violencia es un problema de todos. 

-“Quisiera” se convirtió en una imagen

de la lucha contra la violencia y a favor

de la diversidad, ¿fue difícil cambiar

el sentido original de la canción?

Yo creo que nunca se sabe bien el sentido de las canciones, algunas historias pasan de boca en boca aunque no sean ciertas, y al final los hacedores de canciones agradecen un poco eso. Quizá si a Gerardo Alfonso le hubiéramos encargado una canción para este fin, habría salido la misma “Quisiera”, ¿no crees?

Esta canción me ha acompañado todos estos años y manda un mensaje de amor y esperanza. Pensé que era un texto que se podía volver a contextualizar. Y el video no solo aborda el tema de la No violencia sino de aceptar las diferentes estéticas, corrientes, orientaciones sexuales y  razas.

-¿Qué planes tiene vinculados

con la Campaña, y en general?

Por estos días ando como de madrina del equipo de fútbol femenino de La Habana; estoy participando en algunos de sus eventos y abogando porque haya un campeonato de fútbol femenino. Aunque es nuevo para mí, nunca he sido muy deportiva, pero voy a hacer mi esfuerzo para que la equidad siga caminando. Además, estoy terminando mi próximo disco “Mentiras Sanas” y un DVD de la primera gira que hicimos, como una muestra del aprovechamiento de todos los espacios.

-Después de dos giras nacionales y muchas

convocatorias públicas de conciertos y

capacitación, ¿han tenido la oportunidad de

medir el impacto del proyecto?

El resultado lo podemos palpar cuando la gente en la calle nos felicita y nos alienta a seguir, lo vemos cuando en las escuelas nos piden que volvamos y cuando otros artistas nos contactan para unirse. Esta es una tarea larga, solo estamos aportando un granito de arena al trabajo de muchas personas e instituciones, mientras más personas se involucren y más proyectos caminen en redes, más fácil se hará el camino, por eso ÚNANSE.

Pie de foto: Los artistas deben entender el papel que desempeñan en la formación de las nuevas generaciones.

 

UN JONRÓN DE RESPUESTAS

UN JONRÓN DE RESPUESTAS

Con motivo del inicio de la 53 Serie Nacional de Béisbol en Cuba, Romelio Martínez Hernández comenta sobre las nuevas reglas y los cambios en las alineaciones de los equipos.

Texto y foto:
ROGMARY GARCÍA SÁNCHEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Los estadios nuevamente se iluminan, la afición ocupa los asientos de las gradas, las avenidas de la Mayor de las Antillas se inundan de expresiones como: “Industriales campeón”, “Prepárate que llegó Alfonso Urquiola” y “Este año los tigres recuperan el trono”. ¡Comenzó la 53 Serie Nacional de Pelota!

Romelio Martínez Hernández, antiguo cuarto bate del Equipo Habana y actual miembro de la Comisión Técnica Nacional de Béisbol, se prepara en el cajón de bateo para recibir lanzamientos de preguntas sobre la presente fiesta beisbolera.

-¿Mayores salarios para los atletas del béisbol?

En todas las esferas se estuvo hablando de dar un apoyo al deporte nacional de esa manera. Las cifras no van a satisfacer las necesidades; pero el aumento ayudará mucho a los peloteros.

Se prepara el pitcher y… rompimiento por fuera. Se mantiene tranquilo el bateador.

-¿Con respecto a la sanción monetaria por indisciplina dentro de un partido?

Los atletas, entrenadores y todo el personal que trabaja en el béisbol se preocuparán más por su trabajo. Se brindará un mejor espectáculo al pueblo, que es nuestro principal objetivo. Hay que acostumbrarse poco a poco a los cambios.

-La incursión de los Gourriel en Industriales.

Ellos han sido bien acogidos por los atletas y entrenadores de la capital. El público también se ha familiarizado, como se demuestra en las entrevistas y opiniones. Tienen calidad y muy buen rendimiento. Ayudarán mucho al equipo azul.

-Hay atletas que desde hace un tiempo cambiaron la provincia de residencia y, sin embargo, siguen jugando en el mismo equipo. Es el caso de Yosvany Torres, que aunque radica desde hace unos años en el municipio habanero del Cerro no le ha sido otorgado el permiso para jugar en Industriales.

Yo estuve en la tierra del tabaco de comisario técnico y hablé con Yosvany. Él se está entregando al equipo pinareño y los resultados son evidentes. No sé por qué no le han dado el permiso.

-Rudy Reyes siempre ha tenido el 10 en la camiseta. Yulieski cambió por 01, eso nunca se había dado en el béisbol cubano.

Todo tiene sus cambios. Yo creo que se puso el 01, pues es el diez, pero al revés. Él quería mantener su número y bueno…, se lo aceptaron.

-¿Los pantalones blancos y grises como en las Grandes Ligas?

Los pantalones blancos se mantienen en los conjuntos visitantes. Los grises para lograr uniformidad en los equipos. Las diferencias en los colores es mayor trabajo y es mejor establecer una línea. Los compañeros de la Industria Deportiva realizaron un recorrido por todas las provincias para mostrar una panorámica del diseño. Después de todo el proceso de elección se acordó de esa manera.

-El cambio de horarios en los juegos, las noches del sábado ¡sin béisbol!...

Las opiniones son variadas: algunos prefieren salir en la noche, ir al Latinoamericano en la tarde y el horario les favorece; mientras, otros se quedan en la casa y desean ver pelota. Nunca se logrará complacer totalmente. A mí me conviene ese horario.

-Numerosas figuras jóvenes, ¿será la Serie un éxito?

A los muchachos nuevos hay que darles confianza porque nada es eterno. Siempre debe haber una primera vez. Quizás no sea este año; sino en un futuro. Los novatos se van a destacar. Existe calidad para ello.

-Cuba va a participar en la Serie del Caribe…

Ya divulgaron la noticia. Vamos a hacer todo lo posible por obtener resultados positivos en Isla Margarita. El equipo de Villa Clara y los cinco refuerzos que se escogerán podrán colocar a la Mayor de las Antillas en el podio de premiaciones.

Pie de foto: Romelio Martínez Hernández, antiguo cuarto bate del Equipo Habana y actual miembro de la Comisión Técnica Nacional de Béisbol.

 

HACER LA TAREA

HACER LA TAREA

El Director técnico Juan Yoel Díaz habló sobre el mal rendimiento del elenco mayabequence de baloncesto en el año 2013.

Texto y foto:
ALAIN MIRA LÓPEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Inexperiencia es la palabra que define al plantel de Mayabeque que participó en el Torneo Nacional de Ascenso (TNA) del baloncesto cubano en el 2013. A este nivel no conocer al rival puede costar caro.

Quienes dirigen a estos jugadores participaron años atrás en ligas similares y obtuvieron resultados nada despreciables. Entonces, no se entiende cómo no pudieron ganar ni un solo partido.

Las veinte derrotas sin victorias de la selección durante esta temporada, pone en duda las decisiones de la dirección del elenco, pero hay otros factores que influyen en el resultado. Sobre estos contratiempos, el Director técnico, Juan Yoel Díaz, accedió a esta entrevista.

-¿Qué problemas incidieron para

que la selección quedara en el

último lugar de la tabla de posiciones?

La falta de entrenamiento que ha sido nuestro talón de Aquiles. Estamos jugando los partidos del torneo sin entrenar. No tenemos transportación para ir desde el Centro de Alojamiento, en Bejucal, hasta el tabloncillo del Cerro Pelado, nuestro local de entrenamiento y pabellón de juegos. Los muchachos son conscientes y pese a todas las dificultades que hemos pasado, ellos no han faltado a los juegos.

No tenemos donde trabajar la fuerza en ninguna categoría. La diferencia entre los físicos de nuestros jugadores y  el resto es mucha,  por este aspecto se nos va parte del juego.

-Mayabeque se caracteriza por una

plantilla joven con solo tres veteranos

en activo con más 35 años cada uno.

¿Funcionó esta fusión entre

experiencia y juventud?

Tenemos la suerte de que nuestros veteranos son entrenadores en la provincia, vienen de haber jugado en campeonatos nacionales y guían a los jugadores nuevos con menos experiencia.

-¿Qué tal la base del equipo?

Después de la nueva división político–administrativa hemos trazado una estrategia y ya la base en la provincia se está creando por lo que esperamos un buen resultado en los próximos Juegos Escolares Nacionales.

Creemos que la base está garantizada, el bache radica en la primera categoría. Muchos de mis muchachos no pasaron por los campeonatos escolares, nunca han estado en las Escuelas de Iniciación Deportiva (EIDE), son peleadores callejeros que poco a poco hemos captado.

-Dos promesas del baloncesto en

la provincia son Denni Guilarte Delgado

y Ángel Luis Marrero Marrero. ¿Qué

opinión tiene sobre ellos?

Son de los pocos jugadores que tienen preparación en la selección. Ángel Luis es  un muchacho con muchas perspectivas, participó en un torneo de su categoría en Venezuela donde le fue muy bien, y Denni Guilarte es un joven que fue miembro del ya desaparecido equipo Habana, un muchacho con experiencia a nivel nacional. Pienso que pueden llegar lejos en este deporte, pero les falta camino por recorrer y es en el TNA donde van a madurar como deportistas.

-¿Qué pronósticos hay

para Mayabeque en la

próxima temporada?

El pronóstico es ganar algunos partidos, pues los muchachos ya conocen lo que es un torneo nacional donde no se juega como en los campeonatos provinciales. Tenemos baloncestistas de más estatura preparándose para incorporarse al equipo el próximo año (2014).

Pie de foto: Los muchachos tienen disposición, pero les está faltando apoyo.