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Isla al Sur

Entrevistas-Trabajos Docentes

“¡LLEVO UN MAMBÍ EN LA SANGRE!”

“¡LLEVO UN MAMBÍ EN LA SANGRE!”

 

 

JORGE GONZÁLEZ VÁZQUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

 

Está sentado frente a mí José Vázquez Moya. Parece exaltado, eufórico por la posibilidad de volver a narrar tantas historias vividas. Algunas de ellas las conozco íntegras, de escucharlas cuando niño, acomodado en su regazo.      

Enciende un cigarro “para aplacar la ansiedad”, y con voz entrecortada, como de quien participa en una larga carrera, este combatiente de la Revolución se alegra de poder sostener conmigo una conversación, ya no de abuelo a nieto sino de entrevistador a entrevistado.  
   
“Desde muy joven, estudiando Historia de Cuba, tuve conciencia de la necesidad de poner el gobierno del país en manos de hijos auténticos, hijos que no fueran títeres, hijos que sacaran al pueblo de los problemas sociales creados tras años de demagogia.” Frunce el ceño, quizás para confirmar su desaprobación por tanta lacra social sufrida durante la República.

“Uno de mis hermanos compartía idénticos criterios, y  conversábamos cada vez que podíamos sobre las habladurías de la gente de que allá, en la ciudad de Santiago, porque nosotros éramos de un montecito perteneciente al pueblo de El Cristo, había muchachos que se manifestaban contra el gobierno. Una tarde, haciendo carbón, nos dijimos que si se nos presentaba la oportunidad de unirnos a esos muchachos, no íbamos a dudar en hacerlo”.

Aplasta en un cenicero lo que queda de cigarro, como si una fuerza secreta le llenara los músculos de renovados bríos: “Esa oportunidad demoró un poco, porque  donde vivíamos no llegaba la prensa ni había electricidad; por tanto, ni radio, ni televisión. Estábamos prácticamente aislados del mundo.

“Pero mi hermano comenzó a visitar la capital provincial por cuestiones de salud, y en el hospital Saturnino Lora conoció a un hombre que dirigía una célula del Movimiento 26 de Julio. Como está confirmado: ¡Nunca es tarde cuando la dicha es buena!

“A partir de ahí, nos fuimos vinculando con el Movimiento y comenzamos a despertar sospechas en nuestros padres. No es que ellos estuvieran de acuerdo con la dictadura imperante, pero queríamos evitarles preocupaciones. Cuando nuestros deseos de acción estuvieron a punto y el ambiente en el hogar demasiado caldeado, echamos la poca ropa que teníamos en una maleta y dimos el gran paso: formar parte de la lucha clandestina.”

Hace una pausa prolongada, y sostiene la mirada en un punto de la pared, que de pronto deja de ser de mi sala para convertirse en cualquier remoto muro de las calles santiagueras garabateado con un ¡Abajo Batista! O un ¡Muera el tirano!

“Desde que vi a Frank País por vez primera supe que era un líder por naturaleza. Inspiraba confianza, respeto y seguridad a pesar de su complexión menuda. Ese día me echó el brazo sobre el hombro y me dijo: “José, ten la seguridad de que tarde o temprano la victoria será nuestra.”

“Jamás olvidaré tales palabras, pues fueron una especie de motor impulsor que me lanzó a arriesgadas empresas: lanzar petardos a estaciones de policía, distribuir propaganda política, recaudar fondos para comprar armas, municiones, ropa y comida, llevar estas provisiones a los guerrilleros de la Sierra, incorporar más personas a la causa, y otras.

“En un momento de 1958 Fidel alertó que era imprescindible integrar la mayor cantidad de personas posibles a la lucha armada, para asestar la estocada final. Aunque la dirección del Movimiento pretendía dejarme en Santiago, porque era bastante útil allí, agarré un fusil, me monté en un camión y hasta el Escambray fui a parar.  Es que ¡llevo un mambí en la sangre!”. Y se lo creo de veras, por la emoción y el convencimiento con que pronuncia esta frase.

“Todo se me volvió difícil en las montañas: escaseaban las cosas, varios grandes compañeros entregaron sus vidas en mi línea de fuego y el enemigo, aunque debilitado, concentraba sus fuerzas en zonas estratégicas de forma persistente, disminuyendo en nosotros el tiempo de descanso y aumentando el cansancio. Pero nuestra voluntad y nuestro espíritu de sacrificio eran  tan inmensos que hubiéramos soportado más, mucho más.
                               
“El triunfo revolucionario me sorprendió persiguiendo un pequeño pelotón que se resistía a la derrota. Cubierto de fango y con el corazón ensanchado por la noticia, besé una bandera cubana y celebré cantando el Himno Nacional. Luego vinieron las múltiples medallas y los reconocimientos, que considero inmerecidos, pues no he hecho otra cosa que depositar mi felicidad en la de la Patria.”

Termina. Lo veo alejarse “entre humo y metralla”, como pregona la canción del trovador. Me deja como cómplice de sus aventuras y con la certeza de que esta, su Cuba, lo contempla orgullosa.   

Ficha técnica:
 
Objetivo central: Dar a conocer el papel desempeñado por el entrevistado en el proceso revolucionario cubano.

Objetivo colateral: Destacar algunas cualidades de su personalidad.

Tipo de entrevista:

Por su forma: De citas. 
Por su contenido: De personalidad.

Tipo de título: De admirativa.
Tipo de entrada: De retrato.
Tipo de cuerpo: De citas.
Tipo de conclusión: De opinión del entrevistador.
Fuentes consultadas: El entrevistado.
    
    
   

CARA A CARA CON EL ALZHEIMER

CARA A CARA CON EL ALZHEIMER

Es una enfermedad más frecuente en edades superiores a los 65 años y aún sus causas no han sido determinadas por completo, aunque diversos estudios revelan que pueden estar relacionadas con genes específicos. Hacerle fente es un desafío. Presentamos el testimonio de Margarita, Carmen, Juana, María…, no importa el nombre, sino su mensaje humano porque “la mejor arma para enfrentar la convivencia con el enfermo es esta: amor”. 
 
MAYKEL GONZALEZ GONZÁLEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En la medicina se conoce que el Alzheimer es la enfermedad cuyos síntomas principales son la demencia progresiva durante la mayor parte de su evolución y afectación de la capacidad de realizar movimientos complejos y coordinados. También es sabido por los especialistas que incide, mayormente, en personas mayores de cincuenta años, por lo que se considera como una demencia de tipo presenil.

Esta enfermedad es más frecuente en edades superiores a los 65 años y aún sus causas no han sido determinadas por completo, aunque diversos estudios revelan que pueden estar relacionadas con genes específicos. Es diagnosticada cuando se excluyen otras causas posibles de demencia y no es curable, aunque existen fármacos para su tratamiento. Pero, ¿qué más puede afectar el Alzheimer?

Margarita Moreno no cursó estudios de Ciencias Médicas, pero sabe muy bien lo que significa la enfermedad y sus consecuencias. Su madre, Labranza Ortega, padece de Alzheimer hace ya más de cuatro años. Actualmente, Margarita se dedica por entero al cuidado de la mujer que la trajo al  mundo y que le ofreció, hasta la adultez, la protección y atención que necesitaba. Lo que de seguro desconocía Labranza era que en cierto momento el rol materno se iba a intercambiar.

-¿Había escuchado algo sobre

la enfermedad de Alzheimer

antes de conocerla?

Escuché ese nombre, pero no sabía lo que significaba. Lamentablemente, creo que en los medios de información no se aborda el tema como se debiera y la gente desconoce bastante sobre esto, incluso hay quienes se quedan asombrados al escuchar el nombre. Pero en realidad nadie la conoce bien hasta que no se enfrenta a ella.

-¿A qué se dedicaba anteriormente?

Trabajaba en Comercio Exterior. Allí ocupé cargos de responsabilidad, hasta que mi madre empeoró tanto que tuve que  renunciar. También se había fracturado la cadera porque se cayó y ya me era prácticamente imposible dejarla sola en la casa.

-¿Cómo se percató de que Labranza

podría estar enferma?

Estaba cambiando, ya no era la misma. Se le olvidaban las cosas con facilidad y a veces se levantaba en la madrugada a caminar por toda la casa. Al principio pensaba que era como se dice: “cosas de viejos”. Pero poco a poco su situación se fue agravando y fue perdiendo facultades hasta llegar a este terrible estado.

-¿Cuál?

No conoce a nadie, ni siquiera se conoce ella misma. Solamente dice dos o tres palabras incoherentes a cada rato, que son las mismas. No puede realizar ni coordinar movimientos complejos o de mediana dificultad con sus manos u otras partes de su cuerpo. Tampoco puede caminar producto de la fractura de cadera por lo que permanece en la cama la mayor parte del día. Tiene varias escaras en la piel, que han empeorado con el tiempo.

-¿Quiénes la ayudan

en sus tareas diarias?

Tengo una hija que trabaja. Imagínate, como vivimos en el municipio Playa llega muy tarde todos los días. También está estudiando en la Universidad, por el Curso para Trabajadores. Pero a pesar de todo me ayuda siempre en lo que puede y cuando puede. Ella tiene una hija, mi nieta, de cinco años y necesita le dediquen tiempo, por supuesto. Es decir, casi siempre tengo que ocuparme de mi madre y de mi nieta a la vez.

-¿Recibe apoyo de los trabajadores

de Salud Pública?

Sí, como no. Quiero destacar la labor de una enfermera, Consuelo, que trabaja en nuestro consultorio del Médico de la Familia. Es una buena muchacha. Se ha encargado de atender diariamente a mi mamá, sobre todo en la curación de las escaras, que empeoran cada día. A veces siento pena de Consuelo porque reconozco su dedicación, y en pocas ocasiones  tiene los guantes esterilizados que necesita  para sanar la piel de mi madre.
 
-¿Cómo se preparó para

el cuidado de Labranza?

Estuve en un curso para cuidadores, en el Vedado, cerca del Hospital Calixto García. Allí pude aprender bastante sobre el enfrentamiento con el Alzheimer, que no es nada fácil. Las personas que presentan esta enfermedad requieren de un tratamiento especial y, por lo tanto, hay que prepararse para ello.

-¿Qué otros conocimientos

adquirió en ese curso?

Muchos. No solo se aprende del enfermo de Alzheimer, sino de personas de la tercera edad con problemas de salud en general. También te instruyen sobre el autocuidado, o sea, preocuparnos también por nosotros mismos, porque las personas que cuidamos a estos ancianos corremos el riesgo de enfermarnos, ya sea por el agobio, preocupación o estrés que provoca la tarea y puede perjudicar la salud.

-Según su criterio, ¿resulta

más doloroso vivir con

Alzheimer o convivir con él?

Ambas cosas son dolorosas. El enfermo pierde gran parte de sus capacidades mentales y, peor aún, llega a olvidar por completo a sus seres queridos. Su organismo funciona, pero en realidad no hay vida posible cuando no hay conciencia de que se está viviendo. No se puede vivir en un mundo vacío.

Por otra parte, la convivencia con el enfermo también se dificulta, más si tomamos en cuenta que quien cuida de él es familia suya y que sí está consciente de ello. Yo pienso, aunque pueda parecer egoísta, que quien cuida al enfermo siente más los males que provoca el Alzheimer porque se siente impotente al no poder hacer nada al respecto. La fe en el mejoramiento no sirve de nada en estos casos.

-¿Cuánto tiempo suele invertir

cada día en semejante

afán con Labranza?

Casi todo el tiempo en que estoy despierta, prácticamente desde que me levanto hasta que me acuesto.

-¿Qué hace?

A primera hora preparo el desayuno para todos. Cuando parten a sus respectivos trabajos y escuela, me dedico a bañar a mi mamá, sobre la misma cama donde la mantengo acostada, porque no puedo cargarla hasta el baño; a pesar de estar tan flaquita su cuerpo me resulta muy pesado. Esto lo hago cada mañana. El resto del día estoy pendiente de ella: le doy el desayuno, el almuerzo y la comida. Para ello tengo que levantarla de la cama, sentarla en un sillón cercano, cuidando de que no se caiga.

Mi jornada laboral es bastante extensa, y más si tomamos en cuenta que se trata de una sola persona para una labor que necesita a más de uno para desarrollarla. Quizás parezca fácil para quien no lo ha experimentado, pero créeme, no lo es.

-¿Cree que cualquiera pudiera

hacer lo qué hace?

Tal vez. Yo no soy de otro mundo ni nada por el estilo y muchas personas atraviesan la misma situación. Tengo vecinas que cuidan de su madre anciana enferma o su padre anciano y con demencia, a veces, de ambos y lo hacen solas, como yo. Es difícil, pero no imposible, todo depende de querer hacer bien las cosas y darse cuenta de que es, ante todo, una obligación de todo hijo o hija.

-¿Piensas que es un deber de

todos preocuparse más con

el tema del Alzheimer?
 

Sí, definitivamente. Es algo que concierne a todos y a lo que pocos prestan atención. Me parece que no existe la preocupación que requieren los enfermos de Alzheimer, ni la información necesaria sobre cómo combatir este mal o prevenirlo. Creo que eso es muy dañino, más con el envejecimiento de la población cubana que se pronostica para dentro de unos años.

-¿Qué recomienda para

combatir el Alzheimer y para

quienes recién se enfrentan

a una situación como la suya?

Primeramente, lo que recomiendan los médicos: actividad física e intelectual. Yo misma, que hace poco entré en la tercera edad, estoy en un círculo de abuelos al que asisto cuando tengo un mínimo de espacio libre en el día, que no es mucho, pero así lo aprovecho. Además, trato de leer siempre, aunque sea un poquito, eso me relaja bastante. También es efectivo conversar con los amigos, compartir con ellos, caminar, pasear, trabajar aunque sea en la casa.

A los que aún no están duchos en el enfrentamiento cara a cara con el Alzheimer, los exhorto a que se cuiden mucho, porque esta tarea en verdad puede dañar la salud y sin ella no podemos cuidar del enfermo ni de nosotros mismos. Simplemente piensen que se trata de la llegada de un bebé grande a la casa y que hay que atenderlo con todo el cariño del mundo y luchar por su bienestar. La mejor arma para enfrentar la convivencia con el enfermo de Alzheimer es esta: amor. 

“ESTE BIGOTE NO TIENE PRISA”

“ESTE BIGOTE NO TIENE PRISA”

El escritor caimitense Erick Adrián Pérez González habla sobre su libro para niños.

YAILÍN A. CHACÓN GUZMÁN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Está sentado frente a la computadora y parece que su mundo quedara reducido a las letras del cuento que está tecleando, repara en mi presencia y retorna despacio de ese otro lugar en el que estaba.

Me mira como a una invasora que acaba de transgredir su espacio y su rostro esboza una sonrisa. Así de enigmático y contradictorio puede ser el escritor caimitense Erick Adrián Pérez González, ganador del “Premio Calendario”, de La Asociación Hermanos Saíz, en narrativa.

Con un lenguaje claro, preciso y sin tabúes, intenta con este libro, que saldrá publicado para la próxima Feria del Libro, mostrar a los niños lo cotidiano, de lo que poco se habla.

-¿Tus temas no son comunes

en la literatura infantil?

Eso es algo que algunos me han criticado. Yo simplemente confío en la comprensión de los niños. He comprobado que su apreciación de temas difíciles es más fascinante que la de los adultos. Nuestras mentes están moldeadas por la repetición de los sucesos. Ellos empiezan a percibir el mundo: su visión es más amplia, más flexible. Solo hay que tener eso presente.

-¿El Bigote Sin Prisa?      

Cuando estaba en la secundaria oí decir que si uno se afeitaba esa lanita que teníamos entre la nariz y la boca le salía el bigote. Una tarde en el baño cogí la máquina de afeitar de mi papá y me rasuré todos los pelitos que asomaban sobre los labios. A los pocos días brotaron unos pelos negros, brillantes, no eran todavía de adultos, pero lucían raro en mi cara infantil.

A esa edad tenemos apuro por entrar al mundo de los mayores, creemos que ellos son felices porque son libres de hacer lo que deseen. Desconocemos que con los años estamos más obligados socialmente; ignoramos el tesoro que estamos a punto de abandonar. Por eso este bigote no tiene prisa, quiere recrearse en esa edad que una vez ida, deja una añoranza hasta el final.

-¿De dónde viene el Bigote Sin Prisa?

De la vida. Que para mí es la suma de los eventos reales y los mágicos: la realidad donde una piedra lanzada al aire siempre cae al suelo y la magia, en los sueños donde flotamos como si no existiera la gravedad.

-¿Para ti morir es un “sustico”, así,

como dices en uno de tus cuentos?

Cuando nací, mi madre tenía cincuenta años y mi padre cincuenta y cuatro, crecí con el temor secreto a perderlos. Sin embargo, soñaba con la muerte como otra forma de vivir: me volvía invisible, me acercaba a mis seres queridos, les halaba los pies mientras dormían, me reía de sus caras asustadas. Quiero seguir pensado que eso es la muerte, otra manera de estar entre las personas amadas, otra manera de habitar el mundo.

-Tu libro está dedicado a las personas

que anhelan dejar de ser niños,

sin saber que eso es imposible.

¿Crees qué es malo crecer? 

Es inevitable. Lo malo es olvidarnos de la infancia, tomarnos demasiado en serio la vida. Cada etapa tiene sus encantos, pero no se debe perder el punto de vista del niño que fuimos; es bueno conservar la manera en que una vez concebimos la vida, la muerte, el universo.

-Si pudieras convertirte en uno de los

personajes de tus cuentos, ¿cuál querrías?

Todos tienen algo mío: alguna inquietud, algún asombro, algún defecto. Sin embargo, son simplemente portadores de mensajes. Mis cuentos son breves y en ellos los personajes se dibujan con pocos trazos, hago más énfasis en la historia y en el ambiente donde se desarrolla. No escogería ninguno, me convertiría en la suma de todos ellos.

-¿Escribes solo para niños? 

No escribo solo para niños. Literatura infantil para mí significa solo una vía, quiero llegar a todos. Me siento más limitado cuando pretendo escribir “para adultos”. La literatura infantil tiene el privilegio, cuando es buena, de ser apreciada por personas de todas las edades y se universaliza con más facilidad.

-¿Este libro es, de alguna manera,

superior a los otros?

Mis libros son la extensión de mi persona. En algunos puse mis tristezas, en otros mis momentos felices, mis deficiencias, mis ilusiones. Cada uno de ellos es único, como nosotros: todos somos diferentes, nadie es superior a nadie.

 

UN VALIENTE

UN VALIENTE

Experiencia de Leslie Baró Urgelles, uno de los protagonistas de la Tercera Revolución Educacional cubana.

YUSLAIME PUIG RODRÍGUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

A los 17 años se es aún muy joven y cuesta trabajo definir lo que se quiere para el futuro. Sin embargo, Leslie Baró Urgelles fue uno de los jóvenes que al llamado del Comandante decidió ser maestro, aunque nunca había pensado en esa carrera como una de sus opciones. Hoy, reconoce con mucho orgullo que a pesar de su inexperiencia tomó la decisión correcta, y está feliz por ser uno de  los 100 Valientes.

-Al iniciarse el proyecto quizás era un poco

incierto, pues requería revolucionar el

sistema educativo establecido durante

muchos años. Hoy, al cabo de seis

años, ¿podrías decir si ha cumplido

con tus expectativas?

Al principio nunca se dijo que daríamos todas las asignaturas,  que fuéramos integrales. El programa estaba concebido inicialmente para formarnos como profesores de humanidades y otros de ciencias. La transformación nos la informó el Comandante en una reunión que sostuvimos con motivo de la primera  graduación de Profesores Emergentes, de Melena l.

Fidel dio la posibilidad a todo  aquel que no estuviera de acuerdo con las variaciones, de optar por la carrera universitaria que deseara. Todos aceptamos y yo, particularmente, me  siento muy feliz, porque realmente se han cumplido mis expectativas. En este  tiempo que llevo como maestro he logrado que funcione la relación maestro-alumno, he constituido una familia y me he ganado la confianza de mis estudiantes.

-Los 100 Valientes constituyeron el inicio

de la Tercera Revolución Educacional que

se aplicaría progresivamente en la

enseñanza secundaria. ¿Cómo 

crees que fueron asimilados

esos cambios por la sociedad?

Cuando se inició el programa no fue acogido del todo. La validación del experimento en la Yuri Gagarin chocó a los profesores de más  experiencia. Esto constituía un cambio radical, pues debían convertirse en integrales al  igual que nosotros, después de haber ejercido su profesión durante largos años.

Por supuesto, no se aplicó simultáneamente, sino que se comenzó por algunos municipios como los de Marianao, La Lisa y el Vedado. Aquí aparecieron otros opositores: los padres. Recuerdo que en la primera reunión con ellos, se levantó una mamá y comenzó a decirme que ella no estaba de acuerdo con que unos jóvenes educaran a su hijo; primero, porque no teníamos experiencia y,   segundo, porque en tan poco tiempo era imposible que estuviéramos bien preparados para  llevar a cabo esa tarea tan complicada.

En ese momento me sentí muy mal, pero para suerte mía, se levantó otro padre y rebatió con mucha energía todo lo que se  había dicho, y a él se le unieron otros que me dieron aliento y confianza para  seguir adelante.

-¿Cuáles son tus satisfacciones después

de seis años al frente de un aula?
    

Mi mayor satisfacción en este tiempo es el hecho de que los padres tengan plena confianza en mí y haber logrado ganarme el respeto de aquellos que en los inicios dudaron de mi preparación. Y otra de las cosas que me enorgullecen es encontrarme con mis primeros alumnos y ver que actualmente cursan estudios universitarios e, incluso, se encuentran dando clases en mi misma escuela. Esto para mí es muy gratificante, ya que me doy cuenta que he formado personas de bien y que me recuerdan con mucho cariño.

-¿Cuáles tus insatisfacciones?

Mi insatisfacción más significativa es que considero que el sistema educativo es demasiado benevolente con los alumnos y lejos de ayudarlos, les está haciendo un gran daño. Con esa actitud lo que conseguimos es que no le dediquen el tiempo necesario al estudio.

-Estar en contacto con los adolescentes

constituye un gran reto. ¿Podrías

referir alguna experiencia?

Bueno. Recuerdo una bastante desagradable. En una ocasión, un alumno con serios problemas familiares estaba durmiendo mientras yo daba clases. Me acerqué a él y traté de despertarlo varias veces, hasta moví la mesa. Esto lo molestó a tal punto que se despertó muy alterado, llegando a agredirme físicamente. Su reacción me sorprendió mucho, nunca me había ocurrido, enseguida traté de controlarlo y lo llevé hacia la dirección. Se tomaron las medidas, citamos a sus padres, resolviendo el problema. Hoy mantengo las mejores relaciones con él, lo ayudo en todo lo que puedo y me he convertido en su consejero.

-De no haber formado parte de ese programa,

¿qué te hubiera gustado estudiar?

Sinceramente, me hubiera gustado estudiar rehabilitación o ser entrenador de algún deporte, ya que siento una gran pasión por ellos.

-En el momento de tu elección, estaban

creados otros programas educacionales

que brindaban la oportunidad de

desempeñarse en una tarea determinada,

a la vez que estudiar la carrera de humanidades

que desearas. ¿Esa posibilidad nunca

hizo que dudaras en la elección?

Te confieso que al principio me encontré ante la disyuntiva de  convertirme en trabajador social o Profesor General Integral (PGI), era muy joven y no sabía con certeza lo que quería. Después de muchas dudas comprendí la necesidad que existía en el país de maestros, así que no lo pensé más y di el paso al frente.

Al terminar el curso de los tres meses, nos dieron la posibilidad de estudiar  licenciatura en Inglés, además de ser PGI. Para esa fecha me sentía tan comprometido con la tarea y con el Comandante, que continué adelante con mi decisión. Solo cuatro de nosotros tomaron esa opción.

-Todo proceso está sujeto a cambios por la

dinámica misma de su  evolución y el programa,

al ser tan joven, no escapa de tal situación.

¿Cuáles son los factores que, en tu opinión,

podrían ayudar a perfeccionarlo?

Hay varios factores. El más importante desde mi punto de vista es el cumplimiento de lo establecido en el programa educacional dirigido a las secundarias básicas. En la medida que esto se logre obtendremos mejores resultados.

Otro factor que me parece está afectando grandemente a los  alumnos, es el experimento que se  aplica en algunas escuelas en relación con la unificación de las Ciencias Naturales, entre las que se encuentran Física, Química, Biología y Geografía. El objetivo de la experimentación es lograr la interdisciplinariedad y no se ha conseguido, lo cual sitúa a los alumnos sometidos a la variante en desventaja con el resto, y aún así deben someterse a concursos de las asignaturas por separado.

-Nuestro sistema educacional se halla en permanente

perfeccionamiento. ¿Qué opinas al respecto?

Pienso que es cierto. A partir de mis referencias acerca  de otros sistemas, en Cuba anualmente se invierte dinero en los materiales necesarios de  cada estudiante y esto  no todos los países lo hacen. Ahora, no quiere decir que sea perfecto, existen problemas que se pudieran resolver en gran medida si todos cumpliéramos con lo establecido. En nuestro caso, tenemos al niño a tiempo completo, y eso nos permite conocer sus individualidades e interrelacionar las materias logrando así dar solución a una asignatura a través de otra. Por lo que en buena medida el mejor funcionamiento de la educación en Cuba depende de los profesores, sin obviar otros problemas que debe solucionar el Estado.

-¿Qué planes tienes?

Bueno. Ahora estudio, para el año próximo alcanzar la categoría de Master y, por supuesto, seguir superándome. Ser maestro requiere de un gran sacrificio, pero sobre todo, de una buena preparación, ya que tenemos la labor de formar a las futuras generaciones.

-¿No crees que para ser tan jóvenes se

les ha dado demasiada responsabilidad?

No lo creo. Nosotros fuimos los iniciadores del programa, por tanto, nadie sabe más que nosotros sobre él. Te puedo asegurar que ni los mismos tutores lo dominan a la perfección. Lo mismo ocurre con los metodólogos municipales, aunque se tuvieron que convertir en PGI nunca han estado al frente de un aula, lo que les impide  conocer ciertas cuestiones. Esto ha llevado a tomar la decisión hace alrededor de dos años de que algunos de nosotros desempeñemos  esa función, pues tenemos la experiencia de las aulas y la preparación necesaria para asumir la responsabilidad.

Ficha técnica:

Objetivo central: Conocer el significado que ha tenido para este joven ser protagonista de la Tercera Revolución Educacional.

Objetivos colaterales: Conocer sus experiencias como PGI. Indagar acerca de si el programa ha cumplido con sus expectativas. Conocer sus opiniones acerca de la aceptación del programa.

Tipo de entrevista:
Por su forma: Clásica.
Por su contenido: De opinión.
Por su canal: Vía directa.

Tipo de título: Genérico.
Tipo de entrada: De presentación.
Tipo de cuerpo: Clásico, de preguntas y respuestas.
Tipo de cierre: De opinión del entrevistado.

Fuentes consultadas: Documentales y no documentales.

Baró Urgelles, Leslie.

Calzadilla, Iraida: Un mes cumplieron los Valientes. En recopilación de textos periodísticos acerca de los 100 Valientes. Centro de Información del Periódico Granma.

Taset, Mariagny: Cita con Valientes. En recopilación de textos periodísticos acerca de los 100 Valientes. Centro de Información del Periódico Granma.


 

EL QUIJOTE YASSET

EL QUIJOTE YASSET

De cómo un técnico en explotación de transporte ferroviario devino en multifacético joven que incursiona en varias expresiones del arte.

Texto y foto:
ARIANNA RIVERO DUNCAN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En la vida hay personas que poseen el gen de la creación y llevan el arte consigo. Algunos son reconocidos y laureados desde el inicio; otros, con menos suerte, deben esperar a ser descubiertos. Ese es el caso de Yasset Llera Suárez, músico, poeta y loco, todo en una sola frase, a quien le apasiona vivir para crear, especialmente mediante la plástica, la música y la literatura.

Graduado de técnico en explotación de transporte ferroviario, nunca ejerció la profesión y se apegó a la vocación del magisterio. Comenzó a trabajar como profesor de Computación en instituciones educacionales, donde combinó el amor que siente por los niños con sus deseos de brindar conocimientos a quienes los necesiten.

“Siempre me interesó la informática, pues es para mí una necesidad no satisfecha que necesito colmar. En plena adolescencia, todos los fines de semana me levantaba a las seis de la mañana para asistir al Palacio de Computación y allí aprender los secretos de las máquinas.

“Fui profesor de esa especialidad en varias secundarias, aunque también impartí la asignatura de Educación Laboral por la facilidad de realizar artes manuales. Para mí los niños no constituyen un desafío, al contrario, interactuar con ellos es una manera de mantener la inocencia, de no perder el mágico toque infantil”.  

Desde muy pequeño a Yasset lo atrapó el arte. Cuando paseaba con sus padres solía contar cuentos o cantar sones cubanos en cualquier lugar. En la escuela no había actividad cultural en la que no estuviera presente. Incluso, en la pintura y la artesanía buscó refugio su alma de artista.

Empezó a estudiar en la casa Guayasamín, ubicada en la calle Obispo de la Habana Vieja, donde conoció los secretos del posmodernismo, las técnicas de grabado, la monotipia y los rasgos del dibujo abstracto. Las figuras de mujeres eran las musas que inspiraban sus primeras creaciones en barro y madera. De pencas de palma fabricó objetos relativamente fáciles como insectos y árboles de navidad. 

“Mediante la utilización de ramas secas, alambres, tablas viejas, pegamento, hice el primer molino. Quedó grande e imponente, con cierta rudeza en su confección. Luego experimenté con casas viejas embrujadas, que por sus formas caricaturescas y fantasmagóricas se alejan de lo común y tratan de reflejar mi imaginación. La cerámica y la talladura, otras de mis principales atracciones, las aprendí por intuición y observación, de manera autodidacta. ”

-¿Cómo es el proceso de creación?

Primero visualizo la obra, la dibujo en un papel, después configuro la armazón a partir del empleo de varillas silvestres embardunadas de acetato, y la sujeto con alfileres. En muchas ocasiones incorporo elementos tecnológicos a cada creación: motores que funcionan con pilas eléctricas y mueven las paletas de los molinos les dan un toque surrealista a la artesanía. En este trabajo se necesita tener seguridad y destreza, un paso en falso te obliga a empezar de nuevo y perder la voluntad de continuar.

-Tus creaciones no reciben nombres,

solo una firma que por curiosa no

escapa a la vista y se convierte

en un sello inconfundible.

Firmo como El Quijote Yasset, porque como él, soy alto, flaco y desgarbado. Además, tengo quimeras y enfrento molinos disfrazados de gigantes, aunque estos sean de mi propia creación. Me falta un Sancho Panza, pero gozo de amigos que creen en mí.

-¿Crees que las artesanías deben

producirse con fines comerciales?

Vendí algunas de mis confecciones mediante amistades que se entusiasmaron con ellas y hoy son como mis representantes ambulantes, mas no es el principal objetivo. Estas son piezas puras, limpias, originales, y no quisiera deshacerme de ellas, sino exponerlas para el disfrute de todos. Hice el intento una vez en una galería en la calle Águila, del Centro Histórico.

Desde hace dos años este polifacético joven escribe una novela de fantasías titulada Las historias de Honolof, que cuenta las aventuras de un niño con un gen altamente codiciado por los entes del mal, debido a su capacidad para despertar y controlar fuerzas ocultas que desatarían un reino de terror. En la trama se mezclan elementos ficticios presentes en los best-seller Harry Potter y El Señor de los Anillos.

“La literatura es parte indisoluble de mi vida. Durante la etapa de la adolescencia me encantaba escribir cartas y poemas de amor que regalaba a las amistades. También hacía cuentos cortos e historietas, estas últimas las presenté en la publicación humorística Palante, pero no fueron aceptadas.

“Yo soy de la opinión que cuando uno escribe tiene que sentirlo, si no es así, lo que se logra es algo patético. Este libro es un deseo latente que busca poner de relieve el mundo mágico que sueño a diario, es una especie de desahogo personal, es fantasía en su estado más puro. Aunque se trata de la clásica lucha entre el bien y el mal, la manera en que lo represento dista de otras obras de igual género. ”

-Además de la literatura y la plástica, la

música forma también parte de tus pasiones.

Mi primer acercamiento a esta manifestación fue en los coros de la iglesia, primero como integrante y luego como director. También en reuniones con amistades hacíamos descargas con tambores y yo tocaba el bongó, instrumento que prefiero. Algunas personas no creían posible que a pesar de mi formación pentecostal, me gustara ese tipo de ritmo; pero la rumba, como buen cubano, la llevo dentro. Discos del folclor de los Papines y el jazz del Buena Vista Social Club, constituyen para mí la expresión audible de la felicidad.

Cuando tocaba en el grupo Alianza Salsera, proyecto perteneciente a la iglesia evangélica Nación Santa, por primera vez caracterizaron como peculiar mi voz de bajo. Ahora pertenezco al cuarteto Luz de Rosas que interpreta baladas, boleros, guarachas y canción. Tenemos una peña en el museo del municipio Diez de Octubre y actuamos en diferentes centros de la Habana Vieja.

Yasset es una persona jovial y pertenece a esa clase de almas que reciben golpes y son capaces de pelear, incluso, cuando el camino se muestra abrupto. Lleno de esperanzas, espera que sus sueños de publicar el libro, exponer en una galería y realizar un multitudinario concierto, no se esfumen como aquellos gigantes al encuentro del Ingenioso Hidalgo.

FICHA TÉCNICA:

Objetivo central: Dar a conocer las diferentes manifestaciones del arte en que participa Yasset Llera.
Objetivos colaterales: Conocer detalles de su vida y  obra. Declarar su opinión acerca de la comercialización de la artesanía.
Tipo de entrevista:
Por los participantes: Individual.
Por su forma: Mixta.
Por su contenido: De personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Vía directa.

Tipo de título: De referencia al entrevistado.
Tipo de entrada: De presentación. 
Tipo de cuerpo: Mixto.
Tipo de preguntas: 1-informativa. 2-3-4-de opinión.
Tipo de conclusión: De comentario del entrevistador.

Fuentes consultadas:               
Directas: Yasset Llera Suárez.

 

SI DE ROCK SE TRATA…CHLOVER

SI DE ROCK SE TRATA…CHLOVER

A siete años de carrera, la banda artemiseña, figura entre las mejores de su tipo en el país.

LIANET HERNÁNDEZ RODRÍGUEZ Y LORENA SÁNCHEZ GARCÍA,
estudiantes de segundo año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Antes de su Primer encuentro con el lado oscuro ya tenían una canción, Sin Nombre. Resistiendo llegan a su séptimo aniversario en el que esperan seguir Gritando y Cerrando el paso. No  en vano, el grupo de rock  brasileño Sepultura,  en su reciente visita a Cuba, los invitó a compartir escenario. Y es que Chlover se mantiene en la preferencia del público, el cual lo ha catalogado como una de las mejores bandas del país.

Sus integrantes, el baterista y director Orlando Acosta, los guitarristas Alain Echeverría y Milton Núñez, el bajista Noel Camerotta y el vocalista Michel Hernández, pese a no contar con una producción discográfica, ya tienen a su haber el segundo DVD rockero en Cuba, con la peculiaridad de que el primero también fue suyo.

La banda se fundó en el municipio habanero de Artemisa, el 13 de diciembre de 2002. Sus inicios estuvieron marcados por presentaciones en la localidad y en algunos espacios de la capital que los hicieron medianamente conocidos en el mundo del metal.

Orlando Acosta asegura que los catalizadores de la popularidad del grupo fueron las presentaciones televisivas en el programa Cuerda Viva y en Lucas, además, en el espacio radial Sabarock. No obstante, guarda un lugar especial para los Festivales de Rock: “Son la única oportunidad para extender el género a todas las provincias del país”

¿Qué significa para grupos de esta factura, la Agencia Cubana del Rock? “La Agencia fue un sueño hecho realidad. Una suerte de premio para los seguidores del género en el país. Necesitábamos una institución que apoyara y reconociera nuestra música, además, nos brindara espacios para los conciertos. A raíz del cierre del Patio de María, los amantes del Rock and Roll, vimos aplacadas todas las esperanzas de revolucionar el género en el país. La apertura de la agencia recuperó el ánimo”.

Sin embargo, Orlando afirma que muchas de las bandas fundadoras de la Agencia, incluso Chlover, han quedado limitadas a los espacios del Maxim para desarrollar sus espectáculos y han perdido participación en los festivales.

¿El talón de Aquiles del género en el país es su escasa promoción? El Rock cubano debe ser promovido en el mundo entero. Talento no falta, agrupaciones como Hipnosis, Escape, Tendencia y Zeus, son de primer nivel y pueden presentarse en cualquier escenario. Interactuar con otros públicos, e incluso con artistas de diferentes latitudes, puede enriquecernos”, dice Orlando.

La mezcla de géneros cubanos, en especial la música joven alternativa, la del Benny, los Van Van y del Buena Vista Social Club cuentan como la cantera principal de sus composiciones.

Las canciones abordan temáticas sociales. Problemas de la personalidad, códigos referentes a la nacionalidad y a la cotidianidad del cubano. En un principio los temas eran en inglés, “es un idioma muy musical. Cuando escribes, prácticamente, estas haciendo sonar las palabras”, afirma Milton Núñez, quien se encarga de una buena parte de los arreglos en el grupo.

“Pero el mensaje quedaba muy alejado del público, algunas personas no hablan inglés –continúa el guitarrista- entonces decidimos cambiar al español, así la afición cubana puede entender mejor nuestros mensajes”.

Durante sus siete años de carrera, la agrupación artemiseña ha obtenido disímiles lauros de la crítica especializada y de la audiencia. Mas para Chlover el momento cumbre de su trayectoria fue “cuando nos declararon fundadores de la Agencia Cubana del Rock. Ser el único grupo de provincia dentro de este catálogo nos impulsó muchísimo. Así reconocían el esfuerzo y talento de todos. Además, la oportunidad de tocar con Sepultura, representó una experiencia asombrosa”, expresa Noel Camerotta, bajista del grupo.

Chlover, más que golpes de drums y potentes riffs, es “la posibilidad de materializar un sueño si luchas y te dedicas a él -afirma Milton-. Somos parte de la música cubana. Tenemos la labor de enriquecerla y hacerla más abierta”.

 

PORQUE LA CHISPA CALIENTA, PERO NO ARRASA

PORQUE LA CHISPA CALIENTA, PERO NO ARRASA

José Miguel Rodríguez Ortiz es un joven de 21 años, flaco, de pelo corto y ojos vivos, de piel blanca, bailador y “patón”, calmado, pero siempre activo.

Texto y foto:
MARÍA ELENA MARCELO TORRES,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

José Miguel Rodríguez Ortiz no cree en el pesimismo y sí en que las ganas pueden lograr cualquier cosa. Hasta su apodo transmite energía, significa: chispa.

“Me identifico como Iskra, y no por gusto elegí esa palabra rusa que en español significa "chispa"; la leí de niño y siempre me gustó como sonaba, pero la escogí porque creo que es eso lo que necesitamos para superarnos y transformar nuestra realidad. En la chispa va la creación, la iniciativa, el fuego, la energía”.

Migue, con solo 21 años, es profesor de Computación en la escuela primaria Ormani Arenado Llonch, jefe de editores de la cartelera cultural de Ciudad de La Habana Kewelta y fundador del proyecto comunitario Haciendo Almas que desarrolla habilidades artísticas en los niños. Parece que no le gusta el tiempo libre.

-¿En qué consiste Haciendo Almas?

Es un proyecto socio cultural que existe hace más de una década en el Barrio El Carmelo del municipio Plaza de la Revolución. Trabaja directamente con los pequeños de la comunidad y los invita a expresarse y hacer arte mediante dibujos, poesías y cuentos.

Esta idea tomó nuevas dimensiones cuando se llevó de la comunidad a la web, con la creación, en el 2005, del sitio www.haciendoalmas.cult.cu  que se mantiene hasta la actualidad.

Ahí se publican informaciones que llegan de diferentes lugares, desde nuestro barrio o del exterior; son fundamentalmente textos y noticias relacionadas con el quehacer de grupos de niños y personas que hacen cosas a favor de su desarrollo y del entorno que les rodea.

El proyecto trabaja con personas de todas las edades, pero la parte que se dedica a los retoños es muy especial. Pienso que hemos hecho que los niños desarrollen habilidades artísticas, las actividades de creación literaria específicamente ayudan a su rendimiento en una asignatura tan importante como Español. Quizás gracias a lo que hacen con Haciendo Almas es que muchos de ellos se han aventurado a presentarse en varios concursos.

Además, logramos que se comuniquen más efectivamente y les brindamos una forma para expresar sus miedos, deseos y pensamientos. Esta faceta del trabajo es trascendental para la relación de un pequeño con el mundo, con sus profesores y en especial con sus padres.

Me gusta pensar que les damos a los estudiantes… no una solución, sino una herramienta o una forma de lidiar con los problemas de la vida y es más útil así porque se respeta su derecho a ser independientes. Sería muy beneficioso si más personas se dedicaran a esta tarea.

-Los niños ocupan siempre una parte

importante de tu vida. Sin embargo, cuando

eras más joven no querías ser maestro,

¿qué te hizo cambiar de opinión?

Pensaba ser periodista, pero decidí entrar a un curso de maestros emergentes, palabras que no me gustan, porque recuerdo a los bateadores que salen solo una vez al home y casi siempre se ponchan.

Me hice profesor por la oportunidad de entregarme, no era lo que más quería, sino a lo que de mí más se necesitaba, y de eso nunca he tenido dudas. Fue una cadena de sucesos, de decisiones coherentes y si no fue lo mejor que hice, ahora no imagino que las cosas hubieran podido ser mejores.

-¿Cómo ha sido tu trabajo con los niños?

Con ellos tengo momentos inolvidables, caminamos juntos, nos enseñamos computación mutuamente… y sí, en realidad llegaron a hacer mejores presentaciones en Power Point que su profesor.

No olvido a Camila, una alumna que fue mi primera monitora de la asignatura, hizo tanta empatía conmigo que cuando fueron a la escuela a vacunar, aún teniendo a su madre al lado, dijo: que venga el profe Miguelito, el de Computación.

Del magisterio comenta: “Es el oficio más hermoso, más aún que el de curar, porque enseñar es curar el alma, o mejor, enseñarla a que viva, se cure y sostenga por sí misma”.

Su opinión acerca de la escuela también es singular, piensa que “el tiempo de escuela se podría emplear mejor: La escuela debería desempeñar el papel que a veces la familia no puede, porque no todos los niños reciben en casa los mejores estímulos formadores.

“La educación es en gran parte responsabilidad de los padres, pero la escuela viene a ser el complemento de esa educación, el valor añadido.”

-¿Crees que serías más feliz si

hubieras seguido tu sueño

de ser periodista?

No. Me siento muy feliz por ser profesor. Regresé algunas estrellas al mar, como dice el cuento, y en otros lugares siguen encallando estrellas de mar y siguen muriendo, pero al menos estas, las que yo devuelvo, se salvan.

Miguelito se ríe mucho y hace reír. Sus anécdotas son como sus niños: un soplo de brisa. Además, cree que no existe un pequeño indisciplinado y “malo” sino uno que necesita ayuda.

José Miguel es también un joven de 21 años, flaco, de pelo corto y ojos vivos, de piel blanca, bailador y “patón”; le gustan las fiestas, la cerveza y el baile, pero tiene muy claro que “en la vida hay que dar”.

-¿Cuál es tu opinión acerca

de la juventud cubana?

Los jóvenes están deseosos de hacer, crear, impulsar, realizarse. Impedírselo es la actitud más absurda. Revolución es eso, cambiar todo lo que deba ser cambiado, y nuestros jóvenes saben cuáles son las cosas que quieren modificar y las que deben simplemente mejorar. Si algunos no lo tienen claro, que se propicien los debates, se les guíe y tengan en cuenta.

Quieren un país mejor, no en comparación con lo que era Cuba antes de 1959, ese ya lo tienen. Saben que pueden tener un país mejor que lo que es Cuba hoy en el 2009, y el presente es su punto de comparación.

Creo que comprenden que toda una generación jugó un papel trascendental hace 50 años y gracias a esos sacrificios tenemos múltiples beneficios sociales; pero ellos quieren desempeñar un papel trascendental ahora, y para esto es necesario incluirlos en la toma de decisiones.

Aunque al cubano -y más aún al de esta época- le encante el disfrute, el reggaetton que tanto se critica y las fiestas, muchos miran más allá de hoy, proyectan, hacen planes, piensan en el mañana y trabajan para mejorarlo. Quizás lo que falta es darnos cuenta de que en nuestras manos y no en otras, está el poder para construir el futuro.

Iskra comenta: “La chispa es lo que empieza, porque ella calienta pero no arrasa, es ese empujoncito que necesitamos para comenzar a mover las cosas y la usamos con el fin de encontrar soluciones a problemas que aparentemente no la tienen. Elegí ese apodo para que sea siempre un reto en mi vida, y no olvidar que tengo chispa, como todos, y debo usarla. Si todos tenemos el potencial de levantar el futuro, ¿por qué no empezar ahora?”

Ficha técnica:

Objetivo central: Dar a conocer las actividades de José Miguel Rodríguez Ortiz, entre ellas y especialmente, el proyecto comunitario Haciendo Almas.

Objetivos colaterales: Indagar acerca de su labor con los niños y la repercusión que esta tiene.

Tipo de entrevista:
Por sus participantes: Individual.
Por su forma: Mixta.
Por su contenido: De personalidad.
Por el canal por el que se obtuvo; Cara a cara.

Tipo de título: De frase del entrevistado.
Tipo de entrada: De presentación del entrevistado.
Tipo de cuerpo: Mixto.
Tipo de preguntas: 1-Abierta. 2-Directa. 3-Abierta. 4-Cerrada y directa. 5-Abierta.
Tipo de conclusiones: De opinión del entrevistado.

Fuentes consultadas: Entrevistado. Bases de datos de Kewelta. www.haciendoalmas.cult.cu

EL SENTIDO DE MI VIDA

EL SENTIDO DE MI VIDA

Alejandro de Armas, un cubano que a pesar de los contratiempos, se sabe sobreponer y dedicar a lo que le apasiona: la radio afición.

Texto y foto:
JHONAH DÍAZ GONZÁLEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Quien transite por la calle Mercaderes del Centro Histórico de La Habana Vieja, no pensaría que el llamativo mural con ilustres figuras de la historia cubana fuese pintado, entre otras personas, por alguien, como dice el refrán, con algo de músico, poeta y loco.

A sus 45 años de edad, Alejandro de Armas Menéndez ha transitado desde los caminos del arte hasta los de la radio afición, pasando, incluso, por los difíciles senderos de la vida militar: tres etapas de su historia que hacen de él un hombre singular.

Graduado de Artes Plásticas en el Instituto Superior de Arte (ISA) en 1992, Alejandro supo encontrar, en un inicio, lo que más le apasionaba: “Cuando era chiquito me gustaba pintar. En la escuela los profesores daban las clases y yo, generalmente, hacía dibujitos. Luego seguí practicando hasta que pude entrar en la Escuela Nacional de Artes (ENA).

“Para ser un artista profesional hay que tener talento, pero la escuela es muy importante; la ENA y el ISA son de incalculable ayuda en todos los sentidos. En la actualidad, el dibujo me ayuda a entender las cosas. Es como respirar, lo básico en la vida.”

Alejandro tiene siete exposiciones personales y varias colectivas. También ha presentado en dos ocasiones su trabajo como tallador de madera en el Museo de la Revolución.

Después de graduarse y obedeciendo, tal vez, a los caprichos de su padre, laboró en otros lugares, pero nunca dejó de pintar: “Yo procedo de una familia de militares y en aquel momento todos pensaban que el arte era para los débiles y los gays. Ese fue el motivo por el cual ingresé al Ministerio del Interior. Allí estuve en el departamento de Seguridad Personal”.

Entonces vino el accidente. En noviembre de 1993, Alejandro y tres compañeros más regresaban a La Habana tras cumplir una misión en Ciego de Ávila, cuando el auto en que viajaban se volcó. Dos de los hombres murieron, otro tiene actualmente placas de platino insertadas en el cráneo. Él, tras 17 operaciones, perdió ambas piernas.  

Pasada la tragedia, siguieron años de fuerte meditación: “Me preguntaba muchas veces qué había sido mi pasado y cómo podía ser el futuro. Traté de encontrar el camino para volver a ser feliz y comprendí que la incapacidad física limita, pero no dificulta vivir a plenitud”.

Luego se incorporó a la Asociación Cubana de Limitados Físicos Motores: “Allí se enteraron de que yo era pintor y empezaron a pedirme trabajos para ambientar centros de la organización”.

La última exposición personal de Alejandro fue en 1996, en San José de las Lajas, y se llamó El sentido de mi vida. Esta, según él,  ha sido la más importante porque pudo expresar todos sus sentimientos.

Después, solo ha participado en muestras colectivas. El trabajo más relevante, desde entonces, es el Mural Histórico-Cultural de la calle Mercaderes, realizado, junto a un equipo, para la Oficina del Historiador de la Ciudad.

“Necesitamos mucho tiempo de estudio sobre el tema. El proyecto gira en torno al primer liceo fundado en La Habana y tardamos dos años en concluirlo. Se representa el período de 1844-1855 y aparecen personalidades de la cultura, la  ciencia, y la política cubana de aquella época como Carlos Manuel de Céspedes e Ignacio Agramonte. Se hizo con un revestimiento constructivo, material que hasta ese momento no se había utilizado en obras de artes. “

Su nueva condición de minusválido lo hizo interesarse en cosas que, hasta ese momento, desconocía: “Así llegué a la radio afición. Ha sido útil para demostrarme que no soy diferente a nada ni a nadie y algo muy importante: me brinda las fuerzas necesarias para vivir”.

-¿Cómo descubre este nuevo camino?

En el año 2006 conocí a un grupo de personas que eran radioaficionados y desde el primer momento me enamoró la idea. Luego el interés creció hasta que pasé por la Federación y matriculé en un curso de dos meses.

-¿Cuáles son los conocimientos

básicos para esta afición?

El radioaficionado debe saber de electricidad, electrónica básica y lo relativo a las comunicaciones. En el curso nos dan un manual donde se incluyen todas las habilidades a dominar.

-¿Qué funciones desempeñan

los radioaficionados en Cuba?

Primero, comunicar, defender  la patria. Cumplimos una función social y nos debemos al pueblo. Es por eso que en tiempos de ciclones o emergencias estamos siempre alertas. Cuando se corta la electricidad y las señales de radio, somos el principal medio de comunicación. Además, cubrimos eventos de significativa importancia como las elecciones en nuestro país, las carreras Terry Fox y Marabana.

-¿Qué cualidades deben reunir

aquellos que se vinculan

a la radio afición?

Hay que ser revolucionario. Aún cuando no es un trabajo profesional, se deben cumplir las leyes de la Federación de Radioaficionados de Cuba. Por ello la honestidad es una de nuestras premisas. La solidaridad, el respeto y la cortesía son otros valores intrínsecos.

-La dedicación parece ser una palabra clave.

¿Pasa mucho tiempo frente a la radio?

Estoy sentado frente a mi equipo alrededor de 18 horas al día. A veces  paso mucho tiempo sin hablar, pero siempre estoy al escucha por si dan informaciones o algún radioaficionado de provincia visita la capital  y necesita ayuda. Cosas así surgen de imprevisto y yo, desde mi casa, tal vez puedo ofrecer la solución.

-En el año 2007 lo designan Presidente

de los radioaficionados en el

municipio Plaza de la Revolución...

Eso fue en el mes de julio. Siempre me había dado a conocer por mi trabajo y participaba de forma destacada en todas las actividades, sobre todo en las redes de emergencias a pesar de mi discapacidad.   Fue así como mis compañeros me eligieron presidente municipal por unanimidad. En enero de este año fui reelecto.

También soy responsable de la red de emergencias para casos de catástrofe y delegado al congreso nacional de nuestra organización que se celebrará en octubre de este año en Camagüey.

-Si le diesen a elegir lo mejor de

su vida, ¿por qué se inclinaría?

Ha sido descubrir la radio afición. Soy un hombre al que le gusta relacionarse con otras personas y esto me lo ha permitido. Aunque no hable por el equipo, siempre me siento acompañado al escuchar a los demás. Esa fuerza que por tanto tiempo busqué, en este “hobby” la he encontrado.

-¿Y si hablamos de futuro?

Continuar como dirigente en este nuevo mundo. Seguir con mi vida, sintiéndome feliz. Hacer las cosas bien. Ayudar a quien necesite apoyo y convertirme en el Alejandro que siempre he querido ser.

FICHA TÉCNICA:

Objetivo central: Hacer un relato de personalidad de Alejandro de Armas: discapacitado que incursiona en la radio afición.

Objetivos colaterales: Conocer sobre su obra artística. Investigar su labor como radioaficionado.

Tipo de entrevista:
Por sus participantes: Individual.
Por su forma: Mixta.
Por su contenido: De personalidad.
Por el canal en que se obtuvo: Encuentro directo.

Tipo de título: Genérico.
Tipo de entrada: De presentación.
Tipo de cuerpo: Mixto.
Tipo de preguntas: 1-abierta; 2-abierta, informativa; 3-abierta, informativa; 4-abierta, informativa; 5-abierta, directa; 6-abierta; 7-abierta, directa; 8-abierta.
Tipo de conclusiones: De opinión del entrevistado.

Fuentes consultadas: Alejandro de Armas Menéndez (el entrevistado). Directa, no documental.