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EL VIAJE DE LA MÁQUINA…

EL VIAJE DE LA MÁQUINA…

MONICA LEZCANO LAVANDERA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La máquina de Bukowski, editado en 2007 por Ruby Ruiz Bencomo para la Editorial Letras Cubanas, constituye la quinta publicación de narrativa de Atilio Jorge Caballero Menéndez, uno de los más notorios escritores cienfuegueros contemporáneos.

Licenciado en Teatrología y Dramaturgia por el Instituto Superior de Arte (ISA) y graduado de la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños en la especialidad de guión cinematográfico, ha dado vida a diversos títulos como La suela del zapato (1987), El azar y la cuerda (1995), entre otros, en los que provoca con sutileza a los más ávidos lectores.

La multiplicidad de conflictos, luces y sombras que rodean a los personajes de la novela La máquina de Bukowski puede ser el incentivo perfecto para lidiar contra el desánimo que en ocasiones plaga la cotidianidad. El texto nos adentra en un mundo repleto de intrigas, cuyo objetivo es convertirse en antídoto para la melancolía.

La trama surge cuando Spider, Afónico y el Loco, jóvenes habaneros, se encuentran en las montañas del Escambray con la máquina del escritor norteamericano Charles Bukowski -una Remington de los años cincuenta- en una cabaña apartada, llena de botellas y penumbras. A partir de este punto de giro, la construcción dramática de la obra asciende y regala nuevos personajes envueltos en trances inesperados.

Uno de ellos, El hombre del caballo, aparece como el único dispuesto a salvarse de los antojos de la locura producida por el preciado objeto y lo hace con una omnisciencia superior incluso a la del narrador. Sabe las cosas que no sabrán los otros personajes ni los lectores.

De regreso a la capital de Cuba, otro de los fenómenos típicos de la condición humana se hace cargo de liar la historia: el rumor, que  trae a Flaubert, un cazador de recompensas norteamericano. Aparece también un miembro de la congregación que nunca debe enterarse del secreto y, sin embargo, lo sabe todo; un sabueso de la Seguridad del Estado: Cook, quien -entre travestido y disfrazado- se convierte en el foco satírico de la novela.

Atilio Caballero trata de salvarse de las situaciones hilarantes. A cambio de esto, la novela se fragmenta en momentos de una suave ironía, porque sabe entretejer la comicidad propia de los cubanos con los personajes estereotipados, en un mundo lleno de jineteras, policías, frikis, campesinos, travestis, pillos, etc…, todos arquetipos, modelos inconclusos de la realidad. La bebida, la marihuana y el rock fluyen a lo largo de este texto, asumiendo el rol de hilos que conectan literatura y realidad en un mundo que no se ve o no se quiere ver.

La máquina de Bokowski deviene novela seductora, que se distingue entre tantas por alcanzar esa capacidad de trasladar al lector a realidades diferentes, en las que el destino se trastoca y se vuelve incierto.

MOSCAS EN EL ALMA

MOSCAS EN EL ALMA

ADIEL GUEVARA RODRÍGUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Fuertemente influenciado por las traumáticas visiones durante los años de la Segunda Guerra Mundial, William Gerald Holding (1911-1993), volcó todo ese realismo en la emblemática novela “El señor de las moscas” (epíteto del demonio Belcebú). Como clásico de la literatura inglesa de postguerra, su lectura se volvió imprescindible en colegios e institutos del Reino Unido. El autor representó con ella la denigración del carácter humano ante condiciones extremas y le valió ser galardonado en 1983 con el Premio Nobel de Literatura.

Algunos ven en el escritor un marcado pesimismo y, para otros, es muy acertado en su historia, la cual muestra una parábola que denota el latente lado salvaje del hombre, recubierto por las normativas que impone la sociedad civilizada.

El libro sería llamado “Extraños desde el interior”, pero, tras ser rechazado por varios editores, fue publicado en 1954 por Faber and Faber con el título “Lord of the Flies” y en 1975 por Alianza Editorial, España. Este año (2014) se cumple el aniversario 60 de su salida a la luz.

Ante la crítica de excederse con el fatalismo de su obra, expresó: “Cualquiera de mis contemporáneos que no entienda que el hombre produce maldad, como una abeja produce miel, debe estar ciego o mal de la cabeza”.

Para demostrar dicha tesis, Goldin emplea personajes encarnados por chicos de entre seis y doce años quienes, perdidos en una isla por un accidente aéreo, deben establecer su propia comunidad. Con el paso del tiempo, reflejarán las contradicciones de los adultos que, ahora ausentes de sus vidas, se destrozaban en un conflicto global. Aunque es un libro protagonizado exclusivamente por niños, no es un libro precisamente para niños.

“El señor de las moscas” cultiva el estilo de ficción alegórica y muestra una distopía social mediante su marcado simbolismo. Ha sido llevada al cine en dos ocasiones; la primera, en 1963, por el director Peter Brook, que respeta con bastante rigurosidad el texto de William Golding, y la segunda en 1990, por Harry Hook. El teatro la ha versionado también gracias al talento de Nigel Williams.

Los personajes de Piggy y Simón matizan el relato, tan susceptible de distintas lecturas como claro en su mensaje. Intereses encontrados por oposición, de Ralph, jefe del asentamiento de infantes, y Jack, de los violentos cazadores, condicionará el hilo conductor de una dramática pérdida de la inocencia. Mientras la preocupación casi absoluta de Ralph es conseguir que los rescaten, y en ello emplea todas sus fuerzas, Jack, poco a poco va cediendo ante los instintos irracionales de la crueldad y la barbarie.

La “bestia”, que surge de la imaginación de esos chicos solos, los acecha e impela a partir del miedo, patente como el único monstruo real, a cometer atrocidades. El contexto bélico del mundo exterior obliga a reflexionar al lector con una pregunta al finalizar las líneas: ¿qué estaban haciendo los niños en aquella isla, sino exactamente lo mismo que los adultos, pero a menor escala?

Durante el resto de su vida, Golding fue nombrado Sir, Caballero de la Orden del Imperio Británico por la Reina Isabel II e investido como Doctor Honoris Causa por la española Universidad de Oviedo.

JUEGO CON LAS PALABRAS

JUEGO CON LAS PALABRAS

Kric en el País de las Frutas es un libro destinado a los niños, fundamentalmente a los que cursan la enseñanza preescolar.

Texto y foto:
HANG DO THI THU,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Los niños son la esperanza del futuro porque tienen el alma sencilla e inmaculada. El estudio de las palabras es muy importante en las primeras edades, por lo tanto, necesitan los libros buenos e interesantes: “Kric en el País de las Frutas” es un texto así.

El personaje principal de la historia, se llama Kric. Es un niño de tres años y con su papalote llega al “País de las Frutas”. Kric es simpático, curioso y siempre está feliz. Él recorrió todo el país, conoció muchas frutas e hizo nuevos amigos. Otros personajes imaginarios son la reina, el rey, la princesa, señor don Frutero y su esposa.

Es un libro para los niños en edad preescolar, por eso la autora usa palabras sencillas. Además, utiliza imágenes ilustrativas para captar la atención de los infantes. Las oraciones son cortas, pero tienen una gran eficacia. En este escrito, ella tiene un estilo muy divertido e incluye un poema sobre las frutas para que las conozcan mejor.

En la obra hay comparaciones chistosas. Por ejemplo, “el aguacate es verde como una rana”, “el sol es una naranja” y “las montañas son anones”. Las frutas son los amigos de Kric y pueden hablar, correr como una persona. Todo es la imaginación de la escritora.

El libro, escrito por  Excilia Saldaña, fue publicado por Josefa Quintana Montiel en el año 2005. Es un juego para los chicos después de leer y entender el viaje de Kric en aquel país. También tiene una sección para pintar y colorear las frutas, lo que ayuda a desarrollar la inteligencia de los niños. Otros títulos de la autora son “La noche”, “Cantos para un mayito y un paloma”, “Lengua de trapo”.

Excilia Saldaña Molina (1946–1999) era poetisa, maestra, traductora, escritora, graduada del Instituto Superior Pedagógico de La Habana. Tenía más de veinte años como editora de obras para niños, sobre todo, en la Editorial Gente Nueva, donde durante largo tiempo estuvo al frente de la redacción de poesía.

Su obra alcanzó gran difusión en Cuba y en otros países. Entre sus páginas el lector puede encontrar un compendio de la sapiencia y el entendimiento humanos, una especie de guía para el corazón, un decálogo para que los niños y niñas se aventuren en el difícil arte de descubrir sus mejores sentimientos.

Sin duda, “Kric en el País de las Frutas” es un ejemplo del talento narrativo de la escritora. Es útil para los extranjeros que quieran estudiar español. Solamente por una historia corta y las figuras, Excilia Saldaña introduce la abundancia de las frutas en los países tropicales y subtropicales.

Según investigaciones científicas, nuestro cerebro recibe la información de la pintura más rápido que la letra. Al leer este libro interesante, los niños se motivan a estudiar palabras nuevas. Fue un trabajo especialmente para que ellos jueguen y juntos aprendan de colores y palabras.

Por el desarrollo de la tecnología de la información, los libros todavía son importantísimos en la educación. La valía educacional y divertida de este escrito es grande. Creo que “Kric en el País de las Frutas” es una obra exitosa de Excilia Saldaña, pues su finalidad ayuda al desarrollo de hábitos y habilidades para el aprendizaje de un vocabulario básico.

Pie de foto: El libro “Kric en el País de las Frutas” fue publicado por la Editorial Cubana Gente Nueva.

EL DUELO

EL DUELO

Texto y foto:
DAVID RODRÍGUEZ SÁNCHEZ-GALARRAGA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“Napoleón I, cuya carrera fue un valeroso desafío ante toda la Europa, desaprobaba, sin embargo, los lances de honor entre oficiales de su ejército”, así comienza El Duelo, noveleta de tres capítulos escrita por el polaco nacionalizado inglés, Joseph Conrad,  que narra la historia de una discordia pública protagonizada por los militares Armand de D´Hubert y Gabriel Feraud, durante las guerras imperiales bonapartistas. 

Publicada en 1907 bajo el título Una cuestión de Honor, y reeditada un año después en la colección inglesa Seis Relatos, ya con su nombre actual, esta obra literaria relata una rivalidad moral originada por la imperdonable “ofensa” que el entonces teniente D´Hubert le ocasiona a su similar de grados, Feraud, cuando cumpliendo órdenes del jefe de la compañía lo arresta en un prestigioso prostíbulo.  

La historia se desarrolla entre 1801 y 1816, tiempo en que ambos oficiales se enfrentan una vez finalizada cada contienda del ejército francés. Aunque fueron heridos él uno al otro varias veces, el duelo solo finaliza 15 años después de su inicio, cuando estos compañeros de lucha y rivales de vida portaban en sus charreteras los grados de generales.  

La trama evidencia que mientras Ms. D´Hubert exprime sus conocimientos convirtiéndose en uno de los mejores estrategas militares del ejército,  Ms. Feraud  procura ser cada vez más feroz en las batallas, ganando también el aprecio y el respeto de los superiores y soldados. Difícil que en los tiempos de legendarias contiendas bonapartistas, algún oficial no hubiera oído hablar de la historia de aquel longevo duelo, nacido con agravio a los pies de una casa de citas.

De excelente se puede calificar esta impresión de la editorial chilena Andrés Bello, de 1982. Sin embargo, deja el “sin sabor” de no incluir un prólogo que brinde al lector una sinopsis de la obra para introducirlo desde los inicios en la narración.

Colmado de gloria y fama, el libro se ha traducido a una decena de idiomas y sobresalen entre los volúmenes llevados al castellano, los de las editoriales Destino, Barcelona, 1988, y Berenice, Madrid, en 2006. También ha sido adaptado al cine en varias ocasiones, debutando, en 1979, bajo la dirección del británico, Ridley Scott.

Józef Treodor Konrad Korzeniowski, más conocido como Joseph Conrad, nació en Polonia, el 3 de diciembre de 1857 y falleció el 3 de agosto de 1924, en su segunda patria, Inglaterra, de la cual tomó la lengua para escribir sus famosas novelas. Con el decursar de los años, el también autor de El Corazón de las Tinieblas (1899), Nostromo (1904) y El Agente Secreto (1909), ascendió al Olimpo de los escritores de su época.

El Premio Nacional de Literatura 2012, Leonardo Padura, lo menciona entre los pocos autores del mundo capaz de alcanzar la fama en otro idioma  y, además, lo compara por la creación de este libro, con Jerome David Salinger, uno de los grandes maestros norteamericanos del género de la novela corta (noveleta), autor de los  legendarios cuentos de los Hermanos Glass.

Pie de foto: Edición de la Editorial Andrés Bello, Chile, 1982.

UNA HISTORIA, UNA VIDA, MILES DE ENSEÑANZAS

UNA HISTORIA, UNA VIDA, MILES DE ENSEÑANZAS

Donde el corazón te lleve, novela escrita de forma ingeniosa por Susana Tamaro y que indudablemente llama a la meditación.

Texto y foto:
DAVID DELGADO SECO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
 

“A lo largo de los cruces de tu camino te encuentras con otras vidas: conocerlas o no conocerlas, vivirlas a fondo o dejarlas correr es asunto que sólo depende de la elección que efectúas en un instante. Aunque no lo sepas, en pasar de largo o desviarte a menudo está en juego tu existencia, y la de quien está a tu lado”, así termina Susana Tamaro el capítulo titulado 21 de noviembre, en su novela Donde el corazón te lleve, escrita como un diario, siempre en primera persona.

Este texto llega gracias a la Editorial Seix Barral, decimoquinta edición, diciembre de 1995. Considerado como el mayor éxito de la literatura italiana reciente, ha convertido a la autora, anteriormente poco conocida, en un verdadero fenómeno editorial.

Donde el corazón te lleve es una novela donde su protagonista Olga, una abuela ya en los últimos días de su vida, escribe un diario con intención de carta a la nieta, quien ha marchado hacia los Estados Unidos en busca de un cambio de aires.

Más allá de un sencillo texto, toma al lector de la mano y lo lleva a los más recónditos pasajes de su vida, para después de una detallada reflexión, se sienta orgulloso, triste, sonría como un tonto. Obliga a correr como si el tiempo volara para realizar algo que debió haber cumplido ya.

Olga sabía cuán importante era compartir cada una de sus vivencias, y experiencias bañadas de ricas lecciones para la vida. Se da a sí misma explicaciones a sucesos de su infancia, juventud y adultez, que al parecer nunca había percibido por falta de madurez.

Escribe el día a día a su nieta, con Buck al lado, más que un viejo perro, aliado en aquella gigantesca casa vacía, rememorando la vida, cargada de conflictos con sus padres e hija. Narra una existencia llena de tristeza, confiando que algún día quien fuera su última amiga pueda apoyarse en los consejos de una anciana que se entregó por completo a ella.

En el libro cada capítulo está marcado por fechas, hace sentir identificado al lector, es capaz de cambiar la forma de analizar asuntos que se creen triviales, cada uno de nuestros actos tiene repercusión en otras personas y muchas veces de manera inconsciente y egoísta no nos damos cuenta.

Los valores humanos, además de cultivarlos, deben emplearse en cada acto por cotidiano que parezca. “Trata bien a todo quien te rodea, porque cada uno de ellos está librando una gran batalla.” Esa que libró Olga, esa de la quiere salir airosa, pues al final, en la vida sólo hay algo seguro: la muerte.

Susana Tamaro cursó estudios en el Centro Sperimentale di Cinematografia y realizó varios documentales para la RAI. Su primer libro, La cabeza en las nubes (Seix Barral, 1989), obtuvo el premio Elsa Morante. Con Para una voz sola (Seix Barral, 1992) ganó el premio del Pen Club International y obtuvo el elogio de Federico Fellini: “Me ha dado la alegría de conmoverme sin avergonzarme, como me ocurrió al leer Oliver Twist o ciertas páginas de América, de Kafka”.

Pie de foto: “Madame Monet en un jardín”, óleo de Claude Monet (fragmento) da portada a la novela de Susanna Tamaro, “Donde el corazón te lleve”.

LA CONDESA DE LA HABANA

LA CONDESA DE LA HABANA

Fusión inteligente de historia y tabúes sociales en una isla colonial, propone Roberto Estrada en su novela, premiada por la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba.

Texto y foto:
RITA MARÍA CAMBARA CASTILLO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Numerosas  historias  nos exhiben La Habana del siglo XVIII, pero es el abogado y narrador Roberto Estrada, quien nos presenta a través de seis pasajes en 222 páginas, una ciudad llena de ambiciones, deseos, pasiones y conflictos bien justificados. Toma como pretexto la vida de la joven Ana de Sandoval y Cabrera, Condesa de Covadonga.

Con La condesa de La Habana (Premio Guillermo Vidal, UNEAC de Las Tunas, editado en 2008 por Ediciones UNIÓN), el autor recrea una historia colmada de revelaciones y cartas de Ana. Las líneas transitan, con marcadas señas del estilo erótico del Marqués de Sade y el picaresco de Bocaccio, por sexo, violaciones, sadismo, pero cuidando que el lector no se sienta ofendido con tales acciones.

Sin  embargo, con un sentido muy sutil ubica procesos de la etapa colonial cubana, desde 1716 hasta 1771: el estanco del tabaco, el comercio de rescate y contrabando; luego, los cambios y regulaciones que aplica la Corona Española, la Toma de La Habana por los ingleses, la esclavitud, el cimarronaje y la vida en los palenques.

La condesa nace en la Villa de San Cristóbal de La Habana. Su  madre fallece en el parto y es criada con la figura  materna de Ña Tomasa, esclava que hace los quehaceres de la casona de la calle Oficios y amante, a la vez, de Don Gaspar de Sandoval. Ana tiene una infancia llena de alegrías, ausencias y curiosidades, consumidas años más tarde con la baronesa Brigitte de La Vallée, quien se convierte en su confidente y amada;  junto a ella  conoce la admiración de los placeres masculinos en brazos del esclavo Sundiata.

Con estas prosas, la protagonista -sin temor a ser juzgada- deja al descubierto todos sus actos. Luego de etapas tan variables, tan convulsas y a veces descabelladas para los más conservadores, dedica sus días a meditar y a reencontrase con la espiritualidad en el Convento de Santa Clara, donde ingresa cuando para ella la vida ha perdido el total sentido.

De la epístola y la narración se vale la condesa, ya en su lecho de muerte, para pedir perdón a su hija; acompaña con estas la historia de su vida, su legado, sus riquezas. Se depura del pasado y muere como una mujer que vivió con sus recuerdos.

El escritor de esta obra, Estrada Bourgeois, es graduado de Derecho en la Universidad de La Habana, miembro de la Asociación Hermanos Saíz y de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba. Ha publicado novelas de diversas temáticas como Trenco (Letras Cubanas, 1986) y La pelirroja (Umbriel Editores, Barcelona 2003, y Editions Korn, Alemania, 2005).

Recibió el premio La Edad de Oro (2005) de la editorial Gente Nueva con la novela Bosque, y en el mismo año fue el segundo premio Plaza Mayor de Puerto Rico, con En la orilla equivocada.

Pie de foto: Edición  de La condesa de La Habana, libro galardonado en 2008 por la UNEAC.

CON EL PÁRPADO ABIERTO

CON EL PÁRPADO ABIERTO

La Pupila Insomne, de Rubén Martínez Villena, es la propuesta de la Casa Editora Abril para el lector amante de la poesía.

Texto y foto:
ALEJANDRO BENÍTEZ GUERRA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Un caudal de poesía que mueve a la acción, así puede calificarse La Pupila Insomne, antología poética de Rubén Martínez Villena (1899-1934), publicada póstumamente y que hoy, al ser reeditada, no pierde la frescura que hizo época en la primera mitad del siglo pasado.  

Líder en la Protesta de los Trece, fundador junto a  Mella de la Liga Antiimperialista, arquitecto de la Revolución del 30, Villena ha pasado a la historia como uno de los más incansables luchadores por la toma de la conciencia nacional y contra el gobierno machadista.

Sin embargo, pocos conocen la obra poética de Villena, un hombre que brilló, como pocos de su generación, en la creación lírica.

“Vivía en el verso y para el verso”, dijo de él su amigo Raúl Roa en el prólogo de este libro, publicado por primera vez en 1946, bajo la dirección de Asela Jiménez, esposa del autor.

El orden cronológico de las poesías dentro del texto, permite al lector observar la evolución lírica de Villena, quien desde muy joven se descubriera como poeta. De esta forma, se aprecia la maduración del pensamiento del escritor a través de su obra.

En estos versos, rima bien cuidada, se halla un hombre insatisfecho de todo, respetuoso de los luchadores que lo antecedieron, pero inconforme con su realidad, revolucionario, con una honda preocupación por la vida y la muerte, y un ansia por lo infinito, manifestada, a decir de Regino Pedroso, “en un ancho anhelo, en una aspiración febril por llenar el mundo”.

Así, estas rimas -a veces con una marcada ironía- devienen himno de combate que busca llenar al lector del espíritu guerrero de generaciones pasadas y oponerlo a todo lo que sea traba, “para impugnar la tesis de una verdad ficticia”, diría el autor.

Además se encuentran en esta compilación muestras de su poca desarrollada poesía de amor, principalmente dirigida a la esposa, líneas cargadas del sentir de quien “amó como un romántico fiel”, como afirmó Roa.

Más allá de lo que pueda parecer complejo, es esta una obra que invita a pensar, que pudiera parecer nueva aún a 68 años de su primera publicación, que muestra un Villena nuevo, más humano, con sus dudas, miedos, deseos, frustraciones, y en esa suerte de radiografía al autor se convierte, como dijera el propio Roa, en “un libro que lo devuelve como fue con su ternura y sus cóleras, arrebatado y angélico (...)”. 

Pie de foto: A 68 años de su primera publicación, el poemario mantiene actualidad, sin perder  carácter histórico.

 

EL CORONEL TIENE QUIEN LO LEA

EL CORONEL TIENE QUIEN LO LEA

La miseria, la pobreza, el descontento y la esperanza, caracterizan a esta novela.

Texto y foto:
LIZ ARMAS PEDRAZA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

¿Cómo puede ser la vida de un hombre que vive alimentado de la esperanza? ¿Qué esfuerzos tiene que hacer una familia para sobreponerse a la pobreza? ¿Cuánto infortunio puede dejar la guerra a un pueblo? Todas las respuestas se encuentran en la novela El coronel no tiene quien le escriba, de Gabriel García Márquez, donde en 43 páginas el lector vive la magia que solo es propia de una buena lectura.

Esta breve obra tiene como escenario la guerra, que ha dejado  a un pueblo –imaginario- con grandes problemas económicos, políticos y sociales. El libro muestra el ambiente violento que Colombia vivió cuando fue escrita (durante el período de octubre a diciembre de 1956) y demuestra el paralelismo que existe entre la vida y la obra de Gabriel García Márquez.

El coronel…  cuenta la historia de un veterano de la guerra civil, que pasa veinticinco años esperando recibir la pensión a la que tiene derecho por haber formado parte de las tropas de Aureliano Buendía en su juventud. Viernes tras viernes vigila la lancha que trae las cartas, pero la respuesta siempre es negativa. “El coronel no tiene quien le escriba”, le contestó en una ocasión el administrador de correos, dándo con esta frase nombre a la novela.

Él y su mujer viven en la pobreza, venden todo lo que pueden para sobrevivir, pero no se deshacen de un gallo de pelea que heredaron de su hijo asesinado en la gallera por distribuir cartas clandestinas. El ave se convierte en un símbolo de la historia, provocando la mayoría de las discusiones entre la pareja y alrededor del animal se mueven las desdichas del coronel.

Otros símbolos que identifica a esta entrega son el mes de octubre que el autor lo relaciona con la lluvia, como un mes triste, de soledad y descontento, y la pensión que se convierte en una expresión de la burocracia y a su vez la esperanza.

Con un lenguaje moderado carente de adornos, Gabriel García Márquez muestra su estilo de narrar breve, conciso, lo que facilita al lector la comprensión de la novela. El coronel… es considerado por muchos literatos la antesala a Cien años de soledad, pues aparece Macondo, escenario donde se desarrolla su obra cumbre y también presenta a Aureliano Buendía, quien será uno de sus personajes protagónicos.

La novela fue llevada al cine en 1999 por el director de cine mexicano Arturo Ripstein. La película fue nominada para el Oscar en la categoría de mejor filme extranjero en el propio año.

Gabriel García Márquez (1927-2014) demostró desde la década de los 40 su interés por el periodismo y la literatura. En el año 1954 escribió su primera novela La hojarasca, luego, en 1960, publicó El coronel no tiene quien le escriba, y en 1967 Cien años de soledad. Esta obra lo hizo merecedor del Premio Nobel de Literatura en 1982. Otras obras de García Márquez son: El otoño del patriarca (1975), Crónica de una muerte anunciada (1981), El amor en los tiempos del cólera (1985) y Noticias de un secuestro (1996).

Pie de foto: El coronel no tiene quien le escriba, es la segunda novela escrita por Gabriel García Márquez.