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Isla al Sur

Nosotros, los del 280

NUEVOS TÍTULOS PARA LA HISTORIA

NUEVOS TÍTULOS PARA LA HISTORIA

Profesores de la Universidad de La Habana presentarán en la Feria Internacional del Libro varios volúmenes sobre temas inéditos.

HÉCTOR GONZÁLEZ AGUIRRE,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Con la presentación de varios títulos sobre el devenir histórico de la Isla, el Departamento de Historia de Cuba, de la Universidad de La Habana, está presente en la XVII Feria Internacional del Libro Cuba 2008, que se celebra este febrero en el Complejo Morro-Cabaña, de la capital.

La Familia de Gómez, del doctor en Ciencias Históricas Antonio Álvarez Pitaluga, un estudio que profundiza en las relaciones y el compañerismo de Máximo Gómez con sus parientes, es uno de los tres títulos publicados por la editorial Boloña, de la Oficina del Historiador de la Ciudad, informó el doctor Edelberto Leyva, jefe del Departamento.

Está, además, Historia de la Iglesia Católica en Cuba, tomo I, de Edelberto Leyva, una indagación acerca del desarrollo de la organización eclesiástica de la Isla y el Caribe durante el período de (1516-1789), y también se presenta, del mismo autor, su tesis de doctorado titulada Los Dominicos: Habana y Sociedad (1518-1842), que refleja las relaciones entre la Orden de Santo Domingo y la sociedad colonial en cuestiones económicas, de religiosidad y vinculadas al convento.

Al valorar la importancia de estas publicaciones para el pueblo cubano, en especial los estudiantes universitarios, Leyva explicó que se tratan de considerables contribuciones al análisis de aspectos no estudiados de la historia de Cuba, ya que se refieren a temas muy particulares y novedosos.

El Departamento de Historia de Cuba de la casa de altos estudios posee un elevado nivel científico e investigativo en su claustro, al contar con ocho doctores en Ciencias Históricas, tres master y otros tres en proceso de concluir su tesis de maestría.

Cuenta también en su haber con importantes publicaciones como Elites y grupos de Presión, de Maria del Carmen Barcia; Historia de Cuba 1492-1898, de Oscar Loyola y Eduardo Torres Cuevas; y Comercio y Poder: Relaciones Cubano-Hispano-Norteamericanas en torno a 1898, de Oscar Zannetti Lecuona, Premio Extraordinario de Ensayo Casas de Las Américas, 1998, además de trabajos investigativos publicados en revistas nacionales e internacionales.

Ficha Técnica:

Tipo de Título: Genérico

Tipo de Lead: Cómo

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato adicional

Valores-noticia: Interés Colectivo. Proximidad o cercanía. Novedad.

DEL LIBRO IMPRESO A LA BIBLIOTECA VIRTUAL

DEL LIBRO IMPRESO A LA BIBLIOTECA VIRTUAL

Por vez primera, las 25 instituciones de información de la Universidad de La Habana contarán con una plataforma tecnológica capaz de ofrecer  nuevos productos y servicios.

WILMER RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

¿Buen servicio informativo en las bibliotecas de la Universidad de La Habana? Esta es la interrogante que durante años se formulan quienes en búsqueda de información asisten a estas instituciones y no la encuentran. Pero con la llegada, en los próximos meses, de un equipamiento tecnológico que permitirá ofrecer nuevos productos automatizados, esta realidad debe cambiar. 

En diálogo sostenido con la jefa de la Dirección de Información Científico-Técnica (DICT) de la Colina Universitaria, doctora Bárbara Susana Sánchez Vignau, dijo que el mejoramiento del parque tecnológico se debe fundamentalmente a un proyecto del Ministerio de Educación Superior (MES), encaminado a digitalizar la bibliografía de la enseñanza a ese nivel, y que para ello se entregarán 80 computadoras, además cuentan con la premiación de un proyecto presentado  por la Biblioteca Central de La Universidad de La Habana a la República Popular China.

"El premio está valorado en unos 70 000 dólares que se destinarán  a la adquisición de impresoras, equipos de climatización, scanner, redes y 50 ordenadores", expresó Sánchez Vignau.

La también profesora de la Facultad de Comunicación manifestó que el proyecto de digitalización informativa en las 25 instituciones de información es un tránsito de la biblioteca tradicional a la digital.

Al referirse a los beneficios que se esperan, anunció: "Con esta disponibilidad informática se pueden automatizar los servicios, digitalizar los fondos documentales, crear bibliotecas digitales personalizadas, realizar un control estadístico de la gestión bibliotecaria e impulsar el desarrollo de la alfabetización  informacional  a los usuarios"

Ante la pregunta de que si todo estaría resuelto con la informatización de la red de bibliotecas, la doctora precisó: "El problema no se resuelve completamente. Se necesitan trazar políticas más eficientes para que los estudiantes conozcan la información disponible. Muchas veces buscan en Internet, porque desconocen que tenemos bases de datos con la información que necesitan."

La Biblioteca Central, fundada en 1918,  fue el primer edificio público de ese tipo en Cuba y según su directora, en el 2008 los lectores transitarán de las páginas del libro impreso al clic de la  biblioteca digital.

Ficha Técnica:

Tipo de Título: Llamativo

Tipo de Lead: De interrogante  o interrogativo.

Tipo de Cuerpo: Lead + Pirámide normal + Dato adicional

Valores-noticia: Progreso. Interés colectivo. Proximidad o cercanía.

ENCUENTRO POR LA EDUCACIÓN

ENCUENTRO POR LA EDUCACIÓN

El papel de la Universidad de La Habana en la formación de estudiantes extranjeros.

MICHEL ORTEGA DE ARMAS,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

El coloquio internacional La Universidad de la Habana en su 280 aniversario: contribución a la historia, la cultura y las ciencias cubanas, se celebró recientemente en el Palacio de las Convenciones de la Habana insertado en el VI Congreso Internacional de Educación Superior: Universidad 2008.

Según explicó la doctora Nancy Martínez Alfonso, al frente de la Dirección de Relaciones Internacionales (área patrocinadora del coloquio), el objetivo del evento fue crear un espacio de reflexión sobre el papel de la Universidad de La Habana en la formación de los recursos humanos altamente calificados para el desarrollo histórico, cultural y social del país, mediante la cooperación internacional.

El encuentro se desarrolló en forma de  plenaria y abordó cuatro temas fundamentales: la Universidad de La Habana en su aniversario 280: su historia; la investigación científica y la colaboración internacional, función social de las investigaciones; colaboración con países en desarrollo, formación de estudiantes extranjeros de pre y postgrado, y la proyección social de la Universidad: universalización.

Sobre cada aspecto se realizó una intervención central a cargo de prominentes profesores, investigadores y estudiantes de este importante centro de estudios.

Los organizadores del evento convocaron a aquellas personalidades internacionales que tuvieron vínculo directo con la Universidad y pudieron aportar sobre sus relaciones con la misma, ya sea porque estudiaron en ella, realizaron algún tipo de intercambio con la misma o simplemente quisieron conocer su legado a través de los 280 años de fundada.

La Dirección de Relaciones Internacionales se encarga de mediar los contactos de otros centros de altos estudios con nuestra principal institución de ese tipo. Actualmente presenta convenios con países de casi todos los continentes, acotó Martínez. 

Ficha técnica:

Tipo de Título: Genérico

Tipo de Lead: Sumario de Qué

Tipo de Cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.

Valores-noticia: interés colectivo, proximidad o cercanía y prominencia de los protagonistas.

NUNCA PENSÉ SER PROFESOR

NUNCA PENSÉ SER PROFESOR

La vida probó a Ricardo de Jesús Barceló Carrillo que la perseverancia es un atributo que le permite sacar siempre un extra a los seres humanos. Hace 50 años no hubiera podido imaginar que llegaría a ser uno de los profesores universitarios más destacado de la Universidad de La Habana.

ARIANNA BARREDO RAMOS,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Foto: SURUMY GONZÁLEZ

Con la Revolución victoriosa el Primero de Enero de 1959, Ricardo de Jesús Barceló Carrillo encontró en la urgencia de la defensa su primer camino como combatiente al integrar las filas de la Marina de Guerra Revolucionaria.

Comenzó en el humilde desempeño de camarero para atender a los marineros y a los oficiales del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, y allí atesoró muchas anécdotas, que son hoy su preciado tesoro porque conoció al Che Guevara, a Camilo, a Efigenio Ameijeiras y otros muchos comandantes del Ejército Rebelde.

"Un día yo acababa de servir el almuerzo, lo único que quedaba era una jarra con agua por la mitad, se abrió la puerta y entraron el Che y Camilo. Camilo se dirige a mí y me pide un poco de agua, pero el vaso que tengo es muy grande y no puedo llenarlo, le sirvo, se toma el agua, me mira y dice: ¿Tú me diste sobra a mí?; yo quería saltar de aquel quinto piso hasta que la escolta me dijo que no me preocupara, que él se pasaba todo el tiempo así, era muy jaranero con las personas."

También desarrolló una gran amistad con el comandante del Ejército Rebelde Augusto Martínez Sánchez, quien fue el primer ministro de Defensa que tuvo la Revolución y después titular del Ministerio de Trabajo.

"El rojo", como le llamaban sus compañeros, no dejó nunca de superarse, y cuando el 13 de marzo de 1963 el Comandante en Jefe pide a los jóvenes incorporarse al contingente de las armas estratégicas, integra el primer grupo que parte a la Base de San Julián, en Pinar del Río, y es designado en una unidad coheteril, donde desempeñó cargos de responsabilidad.

Otro giro importante en su vida resultó el momento en que lo designan Fiscal de la división de tanque de la unidad de Managua, y lo único que se le ocurrió en aquel momento fue preguntarle al Político si estaban locos, porque él no conocía ni los reglamentos.  Aquello fue un reto y es entonces cuando decide ingresar en la Universidad de La Habana y estudiar la licenciatura en Derecho.

Tras su jubilación en las FAR, se desempeñó como fiscal en el municipio de 10 de Octubre y en la Fiscalía Provincial de Ciudad de La Habana, indistintamente, y luego pasa a trabajar como jefe de verificaciones fiscales de la Fiscalía General de la República. Años después, labora en la Aduana General de la República.

Por eso, dice con orgullo, "yo le hablo a mis alumnos sobre mis historias para que reflexionen y estudien, porque a ellos también se les hace difícil algunas materias como la Filosofía".

-Es fundador de la Sede Universitaria Municipal de Guanabacoa. ¿Cómo se integra a esta tarea?

Después de jubilarme en el 2001 empecé a trabajar en una empresa CUPET. Al surgir la Sede Universitaria Municipal al año siguiente, fui a ver al decano de la Facultad de Derecho, quien me propuso trabajar en la SUM de Guanabacoa como jefe de Carrera. Con el compañero Félix Sosa, actual director, fuimos armando el centro, luchando y luchando  para servir a los cientos de personas que están ávidas de aprender y tener más conocimientos.

-¿Qué lo motivó a ejercer como profesor?

Fueron varias las motivaciones. Ya había ejercido la docencia en la escuela principal del MININT cuando me gradué en el año 1978. Impartí la asignatura Familia, y siempre me quedó aquel gustico de dar clases, lo único que no tenía oportunidad.

En esta decisión también determinó mi esposa, quien es profesora; observarla impartir clases y ver a los alumnos cuando se le acercan para saludarla después de muchos años, fue otro motivo. Lo principal es que me maravilló la idea de las sedes universitarias y para no perder la costumbre trabajas  mañana, tarde y noche...

Empecé a dar clases hace dos años porque a la Vicerectora, persona a la que tengo gran respeto, le oí decir que ella no concebía a un jefe de carrera que no impartiera clases. Comencé con la materia de Criminalística. Primero, a cuarto año, pero ahora cambiaron el plan y asumo el quinto. También dirijo a 27 profesores de la carrera de Derecho.

-¿Considera que el programa de estudio actual de las universidades municipales está acorde con el grado de asimilación de los estudiantes?

Hay asignaturas que no. Por ejemplo, Gramática Española y Redacción. Los alumnos entran con muy mala base y eso requiere de una atención extra. En el Derecho ha de dominarse muy bien el idioma materno, tanto para proyectarse como para redactar.

-¿Cree que se desarrolla adecuadamente la tarea de formar universitarios por una vía diferente a la tradicional?

Las sedes universitarias necesitan un poco más de atención; a veces se trabajan en condiciones desfavorables para alumnos y profesores. Nosotros teníamos una de las mejores sedes de Ciudad de La Habana, sin embargo, estamos divididos ahora para impartir la docencia en cuatro lugares distintos. Ser profesor de una Sede Universitaria Municipal implica coraje y amor para enfrentar lo que se está haciendo.

La sede universitaria da una oportunidad excepcional a los jóvenes, pero una de las cosas que sufro aquí es ver cómo hay alumnos que no asimilan la posibilidad que han tenido de hacerse profesionales y no vienen a clases ni se preocupan para el estudio. Tenemos que luchar contra eso.

A mí también me ha motivado tener la oportunidad, sobre todo con las jóvenes, porque en una parte de mi vida tuve que hacer muchos juicios de peligrosidad y no hay mayor satisfacción para mí, ni que  me emocione más después de esa triste experiencia, que ver a una joven estudiando y superándose. Yo quisiera que hubieras visto cómo peleaba con mi primera graduación, como si fuera el padre de ellos.

-Usted ha obtenido varias distinciones, es reconocido mejor Jefe de Carrera de la Sede en el curso 2003-2004; al año siguiente, seleccionado mejor Jefe de Carrera Municipal, Mejor Jefe de Carrera a nivel de Facultad y Mejor Profesor Integral de Sede de la Universidad de La Habana. ¿Cómo evalúa estos reconocimientos?

Para mí tienen un valor muy grande porque en toda la trayectoria de mi vida laboral no tuve reconocimiento alguno, y aquí me otorgaron estas distinciones, y me dieron la posibilidad de no defraudar a quienes confiaron en mí.

Te estoy hablando de las elecciones pasadas, donde salí director de la Sede (hasta que se incorporó el actual, Félix Sosa), y el compañero Juan Vela, ministro de Educación Superior, me pidió que toda la Sede siguiera como estaba y no decayera el trabajo. Logré que la institución se mantuviera en la misma posición cualitativa. 

Esas distinciones fueron muy estimulantes. Yo amo esta sede y vengo a trabajar bajo cualquier circunstancia, aunque esté enfermo; mi principio es que tienes que respetarte y respetar tu trabajo. Estas pequeñas cosas son las que me hacen vivir.

-Entonces, ¿se siente satisfecho ejerciendo como educador?

Sí, por ese sentimiento que tengo por lo jóvenes de que estudien. No todo es color de rosa, a veces me disgusto porque desaprovechan la oportunidad de superarse que les ofrece  la Revolución.  Quisiera tener mayores posibilidades para ayudar más a los jóvenes. Pero te digo: sí,  lo disfruto.

Para mí fue muy emocionante la primera graduación de la sede universitaria, la carrera de Derecho estaba entre las que se graduaron y yo me sentí muy feliz y pensando en cómo hacerlo mejor. Me gusta que los alumnos sepan que pueden contar conmigo.

-¿Qué papel tiene su familia en la labor que desempeña?

Llevo 41 años casado, soy abogado gracias a mi esposa, por su tesón en ayudarme. Cuando nació mi hija, me dijo, tú vas a ser guardia toda la vida y no te vas a graduar, pero cuando vio mi voluntad, cambió de opinión. Mi familia es mi inspiración y mientras tenga fuerza y lucidez voy a seguir trabajando.

-La Universidad de La Habana cumple su aniversario 280 y en toda la historia ha sido fuente de ideas y formación revolucionaria. ¿Qué lugar le corresponde asumir hoy, considerando el momento histórico que vivimos?

La Universidad de La Habana ha tenido siempre un papel de avanzada, hoy lo tiene en la Batalla de Ideas para contribuir a la formación educacional, cultural y patriótica de nuestros jóvenes. Toda su organización está dirigida a lograr el propósito de formar a la nueva generación. Ninguno de los docentes y trabajadores universitarios  podemos bajar la guardia y mucho menos perder la  visión de que nuestra Universidad  es fuente de inspiración, rebeldía y consagración.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Nosotros, los del 280, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario de la casa de altos estudios cubana.

TESORO DE LOS UNIVERSITARIOS

TESORO DE LOS UNIVERSITARIOS

Novedosas propuestas encaminadas a rescatar la lectura entre los jóvenes propone la Biblioteca de Filosofía e Historia de la Universidad de La Habana.

MARÍA CARIDAD GUINDO GUTIÉRREZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Es necesario incentivar  la  lectura, búsqueda e investigación en las nuevas generaciones para que el centro sea nuevamente el hervidero humano de otros tiempos, afirmó Ramón Ramos García, director de la Biblioteca  de Filosofía e Historia de la Universidad de la Habana, institución que hoy prepara un plan de trabajo  destinado a elevar la calidad de sus ofertas.

Para este propósito, se prevé antes de concluir el año colocar computadoras destinadas a los usuarios, libros en formato digital, ficheros, catálogos e información de interés. La institución ofrece servicios de préstamo de libros, tesis, y maestrías, documentación y gestión de la información, tanto en la sala de lectura como en el fondo especializado.

Expertos del centro brindan asesoría en la búsqueda y actualización de materiales de diversas disciplinas, y los principales esfuerzos de del colectivo van dirigidos a satisfacer las necesidades del estudiante debido al déficit de libros de texto de Historia y documentos específicos de las asignaturas, destacó Ramos García.

También se refirió a la necesidad de crear una línea de trabajo dirigida al mantenimiento  de la edificación: "Durante cuatro meses el centro debió cerrar debido al mal estado constructivo del edificio y  de los cables eléctricos. Las proyecciones de la biblioteca dependen de la reparación y  ampliación de sus espacios para la conservación de los materiales".

La biblioteca cuenta con 10 mil ejemplares y su matrícula actual excede los 600 usuarios. La institución  se fundó en  el curso 1976-1977, tras pertenecer a la carrera de Ciencias Políticas y Humanísticas. Su director es el bibliotecario de mayor experiencia  de la Universidad de La Habana, acreedor del diploma por más de 30 años  de labor  en sus aulas.

                   

FICHA TÉCNICA:

Tipo de Título: Genérico.

Tipo de Lead: De cita indirecta.

Tipo de Cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.

Valores-noticia: Interés colectivo, proximidad, cercanía y progreso.

EXTENSIÓN UNIVERSITARIA EN CASA DE ALTOS ESTUDIOS HABANERA

EXTENSIÓN UNIVERSITARIA EN CASA DE ALTOS ESTUDIOS HABANERA

Crecen proyectos en la enseñanza superior.

VIVIAN MONTEAGUDO CAJINA,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

La extensión universitaria es una de las vertientes principales en la educación superior de nuestro país por su desempeño en la formación de profesionales y el trabajo cultural que promueve en la sociedad, dijo a la prensa, la víspera, Rita María Rial, directora de Extensión Universitaria.

En el presente curso la Universidad de La Habana impulsó la labor extensionista en el ciento por ciento de las áreas universitarias, facultades, centros de investigación, Sedes Universitarias Municipales (SUM), las cuales, en relación con el Programa Nacional de Extensión, desarrollan proyectos dirigidos a solucionar necesidades de la Universidad y la comunidad extrauniversitaria, precisó.

Entre los propósitos de este trabajo se encuentran el interés por elevar la cultura general integral del pueblo mediante las cátedras del adulto mayor, el desarrollo del saber científico entre los estudiantes y el incremento del movimiento deportivo y artístico en las sedes universitarias.

Los proyectos de trabajo se encuentran en las áreas de las ciencias sociales, económicas y las de prevención y promoción de salud, y están encaminados a colaborar en la erradicación de problemas de carácter sociocultural en el país, precisó Rial.

El actual programa de trabajo de extensión universitaria comenzó su desarrollo en la Universidad de La Habana en el curso 2006-2007, y su labor llegará hasta el período 2010-2011, como parte del trabajo educativo, político e ideológico que se lleva a cabo en el país.

FICHA TÉCNICA:

Tipo de Título: Genérico.

Tipo de Lead: De cita indirecta.

Tipo de Cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.

Valores Noticia: Repercusión o consecuencia, Proximidad o cercanía, Progreso. 

¿PRIVADA O PÚBLICA?

¿PRIVADA O PÚBLICA?

La entrevista periodística fue el tema del intercambio entre la doctora Miriam Rodríguez Betancourt y jóvenes universitarios.

LUISA MARÍA GONZÁLEZ GARCÍA,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

"La entrevista es la conversación privada más pública que existe", definió la doctora Miriam Rodríguez Betancourt durante una conferencia ofrecida recientemente a estudiantes de Periodismo, en la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Habana.

El tema principal fue la entrevista periodística y sus particularidades, sobre lo que la experimentada profesora ofreció explicaciones, consejos, y respondió a las interrogantes hechas por los universitarios en los minutos finales del encuentro.

Para conseguir una entrevista, señaló Rodríguez Betancourt, el periodista debe tener paciencia, psicología, sentido común y humildad: "Una vez que se obtiene la respuesta afirmativa de la persona que queremos entrevistar- añadió- debemos realizar la preparación previa del cuestionario, comportarnos correctamente, usar siempre buenos modales, respetar para inspirar respeto y ser amables, pero no serviles".

La Doctora explicó que todas las etapas de la entrevista son importantes: la preparación, la conversación y la redacción. Sobre esta última aconsejó que siempre debe enfrentarse con ética y sin cambiar la intención de lo que ha dicho el entrevistado.

También añadió que es necesario "limpiar" el lenguaje coloquial, llevarlo a la escritura lo más correctamente posible, y dar verosimilitud al discurso impreso mediante el uso de construcciones sintácticas y frases propias de la persona entrevistada.

Sobre la estructura de la entrevista explicó que las diferentes opciones (preguntas y respuestas, de citas, mixta y monólogo) deben usarse según sea conveniente. "Por ejemplo, para reflejar la personalidad del entrevistado, el ambiente y los pormenores de la conversación, es muy útil la entrevista de citas, porque ofrece al periodista la posibilidad de describir lo que considere interesante", abundó.

"Sin embargo, precisó, si entrevistamos a una persona conocidísima, de quien no hay mucho que decir al lector, lo mejor es usar las preguntas y respuestas para poner a hablar al entrevistado, que es lo que motiva al público".

Ante las reiteradas interrogantes de los estudiantes sobre las entrevistas imaginarias, la profesora aclaró que es necesario conocer a profundidad la personalidad, la vida y la obra de quien se quiere escribir, pues inventar respuestas es riesgoso y aventurado.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Llamativo.

Tipo de lead: de Cita directa.

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida.

LA PRIMERA DECANA DE CUBA QUISIERA VOLVER A SER UNA ALUMNA

LA PRIMERA DECANA DE CUBA QUISIERA VOLVER A SER UNA ALUMNA

"¿Sabes lo que para mí significa ser un mejor ser humano? Acostarse todos los días y pensar antes de dormir si todo lo hecho ha sido para el bien de alguien", dice la doctora Ruth Daisy Enriquez Rodríguez, directora del Centro de Estudios de Salud y Bienestar Humano.

ELIZABETH MIRABAL LLORENS,

estudiante de cuarto año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

La doctora Ruth Daisy Enriquez Rodríguez casi puede recorrer con los ojos cerrados los amplios y sombríos patios de la Universidad de La Habana. Tiene ya 82 años y ha vivido 64 de ellos allí, antes como alumna y ahora como profesora y directora del Centro de Estudios de Salud y Bienestar Humano. Cuenta las anécdotas de ese largo y difícil camino recorrido y todo parece mucho más sencillo.

Ha sido, sin proponérselo, la primera Decana de Cuba y la primera persona iberoamericana en estudiar la quitina, un componente de múltiples utilidades como la reconstitución de tejidos y la purificación de aguas residuales. Sin embargo, su mayor orgullo no lo encuentra en los múltiples premios y reconocimientos. Esos los tiene guardados. Le da gusto haber aunado voluntades, y lo más sorprendente es que tras tanto tiempo, abandonaría sin pensarlo demasiado su condición actual, si ello le permitiese volver a ser una joven universitaria con la oportunidad renovada de andar de un lado para otro estudiando infatigablemente.

-¿Por qué insiste siempre en la necesidad de fortalecer la convergencia y el diálogo interdisciplinar?

Siempre he sido muy aglutinadora, desde niña, y a veces me sorprendo recordando esa etapa mientras miro a la más pequeña de mis nietas, que tiene diez años y es lo peor de toda la familia. (Risas). Uno siempre tiene que escuchar para después decidir. Yo tengo mis criterios y los defiendo, pero siempre hay que escuchar. Nunca he creído que tengo la verdad absoluta sobre nada.

-¿Cómo llegó a la Química?

Mi mamá quería que fuese médico y que estudiara junto con mi hermano, pero me hubiese muerto de dolor de haber escogido esa profesión. Mi papá, por su parte, prefería que pusiese una farmacia, pero no tengo capacidad para negociante, no servía para estar tras un mostrador. Comencé a estudiar Farmacia para regalarle ese título a él, pero realmente me interesaban la investigación científica, la posibilidad de conocer, de descubrir, y por fortuna, tuve magníficos profesores como Ernesto Ledon Ramos y Pablo Miguel Merino, quienes me fueron conduciendo hasta llegar a la Química y otros muchos saberes.

-¿Qué le apasiona más de esta ciencia?

Antes, por mi propia formación, tenía una mentalidad de enlaces químicos, muy estructurada en función de dilucidar el intríngulis de la materia y de interpretarlo todo con ese prisma. Cuando me dieron la responsabilidad de crear un centro de estudios sobre salud humana, me puse a reflexionar a partir de mi propia experiencia familiar (siempre he estado rodeada de médicos) y me convencí de la importancia de pensar diferente.

Lo único que siento es no haber comenzado a desarrollar esta actividad a los 30 años, es decir, mucho antes de cuando en realidad llegué a ella. Creo que mi mayor mérito es haber conseguido juntar a personas de vastos conocimientos y haber aprendido de ellos, por eso he podido orientar, dirigir y proyectar.

El primer año lo único que se hizo aquí fue deliberar y recopilar las opiniones de todos, para situarnos y saber hacia dónde queríamos ir. Y parece que resultó, porque todos esos premios que ves ahí  (señala un anaquel a sus espaldas lleno de diplomas y varias medallas) son los reconocimientos de mis compañeros. Mío no hay ninguno, esos los tengo guardados.

-La enseñanza de esta disciplina, ¿qué le ha aportado?

A veces me río porque debo haber sido pionera de alumna ayudante. En el año 1944, cuando ingresé aquí, había una distancia entre el estudiante y el profesor de cien años luz. Hice mi tesis antes de 1950, con el primer espectrofotómetro que entró a Cuba. Y ahora la miro y me dan deseos de reír porque es un estudio muy incipiente. Pero tuve la posibilidad de contar con la tutela del doctor Ledon.

Recuerdo que una vez gané un premio de cristalografía y de mineralogía y él me regaló un libro en el que puso: "A mi hija", que guardo todavía con mucho celo. Por aquel entonces me escogió como una alumna ayudante. Disfruté de una relación más fraterna con quienes me enseñaron, y por eso mencioné en mi discurso por el aniversario 280 de la Universidad a varios de mis profesores. Ellos supieron trasmitirme un afecto que siempre trato de hacer llegar a mis alumnos.

A mí no me gusta que me digan "doctora" ni nada de eso, tampoco me agrada que me digan "profe", porque siento que me apocopan, que me digan maestra que es lo que yo soy. Casi tengo ya 82 años y no puedo dejar de ir a impartir clases y conferencias a la Facultad. Eso me hace vivir, sobre todo cuando termino un turno y sale detrás de mí una concentración que empieza a preguntarme: "¿Doctora, dónde la podemos ver?". Y los invito a venir a mi oficina y les ofrezco toda la literatura y se sientan aquí a esta mesa donde estamos nosotras ahora. Ese intercambio con los jóvenes forma parte de mis necesidades, igual que comer y dormir, porque el profesor necesita el yeso, el borrador y la pizarra para escribir.

-¿Por qué se interesó en investigar la quitina?

Si supieras, hay dos cosas que me han dicho y que yo desconocía. Una de ellas me la comentó el historiador de la Universidad, Delio Carrera, un día que se cruzó conmigo y me dijo: "Doctora, ¿usted sabe que fue la primera mujer Decana en Cuba?". Al triunfo de la Revolución, hubo un éxodo muy grande de profesores y la Universidad de La Habana se quedó prácticamente vacía, y los que estuvimos dispuestos ha asumir las vacantes, preparamos a los estudiantes, de modo que los de segundo año le daban clases a los de primero, y los de tercero a los de segundo, y así sucesivamente.

Para mí fue una experiencia increíble porque jamás hubiera soñado con ser profesora de esta Universidad. Mi gran orgullo es trabajar hoy con quienes fueron mis alumnos, y cerciorarme de su capacidad y su inteligencia. Cuando voy al Polo Científico, de cada laboratorio sale uno y viene a saludarme. Son más de 50 años.

Lo segundo que no sabía es precisamente que fui la primera iberoamericana en interesarme por la quitina. En 1967 llegó un húngaro que venía nada más y nada menos que de la Quinoin, una de las fábricas de medicamentos más famosas de Europa. Me di cuenta de que podía ayudarme en mi superación, y en medio de todas las responsabilidades casi me le puse de lavaplatos para aprender de él. Al terminar sus dos años de misión se fue, pero como habíamos hecho tan buena relación profesional, seguimos comunicándonos.

Pude publicar varias veces en la Academia de Ciencias Húngaras gracias a Joseph Szejlti, ese excelente científico que descubrió y fundamentó la quitodextrina. Szejlti me escribió solicitándome que indagase sobre unos corales y comenzamos a interesarnos por la prostaglandina y los mucopolisacáridos que contenían los cartílagos. De esa forma comenzó luego el trabajo con la quitina. La hemos trabajado por 30a años, tenemos patentes, pero no pudimos exportarla ante la imposibilidad de iniciar su producción. De ese proyecto ahora sólo continúo como consultante, pero se mantienen distintos grupos de investigación.

-Es usted una de las pocas mujeres que ha recibido el Premio Nacional de Química.

En los años de la década de los 70 se me ocurrió que todos los químicos podíamos agruparnos y los convoqué (muchos de ellos eran antiguos alumnos míos) para unirnos, y creamos la Sociedad Cubana de Química. Hicimos dos congresos, uno en La Habana, en el Ministerio de Salud Pública, junto a Vilma Espín, y otro en Santiago de Cuba, pues en la Universidad de Oriente existe un grupo muy sólido de químicos. Y pienso que es por ello fundamentalmente que me hayan distinguido con ese reconocimiento.

-¿Qué le reporta el abordaje académico de la salud humana?

Quien investiga para crear fármacos y medicamentos hace un trabajo tan noble como el de un médico. Se tendrá que ver en el futuro con mucha cautela, la relación entre las ciencias naturales y las sociales, porque en definitiva, todo es para la sociedad y por la sociedad, y eso fue para mí una revelación y la pasión de estos últimos años. Pienso venir aquí a leer y a informarme hasta el último día de mi vida. El bienestar humano no significa tener mucho, sino que cada quien acceda a lo que necesita, y en ese sentido, hemos tenido como práctica la extensión universitaria: llevar el saber a la comunidad, promover la sanología con el arte y la cultura mediante actividades que nos permiten cultivar la salud como un valor humano.

-¿Cuándo comenzó su labor de promoción académica en torno a  la Bioética?

A finales de la década del 90 comencé a leer sobre el tema y hubo un trabajo de un físico teórico titulado Los muchos rostros de la ciencia que me hizo sentir como una ignorante. Me dirigí en aquel entonces al vicerrector de Investigaciones y le sugerí promover entre profesores y estudiantes un acercamiento a la Bioética. Me orientaron hacerme cargo y convoqué a las doctoras Rina, Ana Rosa, Talía, Angelina, personas que sabía que me iban a responder. Hicimos relación con la Escuela Latinoamericana de Medicina que tenía organizados cursos y comenzamos a indagar qué conocimientos tenían el claustro y el estudiantado, a impartir talleres en las distintas áreas universitarias y hemos logrado convocar la primera maestría en Bioética.

No se trata sólo de hacer ciencia para obtener resultados, esta puede servir para el bien o para el mal. El investigador ha de inclinarse siempre hacia lo primero. De ahí lo acertado de marcar los corales cuando estudiábamos su reproducción y no sacarlos de su hábitat. Llevárnoslos hubiese atentado contra la estabilidad de un ecosistema. La naturaleza es más sabia que todos nosotros juntos y lo que forma parte de ella, existe siempre por alguna razón, aunque nosotros no hayamos logrado descubrirla aún.

-¿Cómo valora haber sido homenajeada en el aniversario 280 de la Universidad de La Habana?

Ninguna obra es de una única persona, y por eso en mis palabras recordé a todos los que contribuyeron a mi formación. ¡Ay del infeliz que crea que puede hacer algo solo! Yo expreso el trabajo de muchos que me han ayudando siempre, desde mis primeros años como profesora, hasta hoy. Soy un punto dentro de un conglomerado, y todos estos homenajes no cambian mi visión. Al día siguiente de los reconocimientos amanecí enferma, creo que por tantos aplausos

-¿Qué importancia ha tenido en su vida el haber trabajado durante tanto tiempo en esta casa de altos estudios?

Ha sido mi gran posibilidad, pero te confieso con absoluta honestidad que hubiese querido no pertenecer a mi época, sino ser lo que tú eres ahora: una alumna. En mis tiempos de estudiante pasé mucho trabajo a pesar de que mi padre pertenecía a una clase media. En mi familia éramos varios hermanos y no alcanzaba el dinero para comprar los libros y pagar la matrícula a la vez. Había una silla en la biblioteca en la que nadie se sentaba porque yo iba todos los días a estudiar allí. Nunca me he separado de la Universidad de La Habana, ella forma parte de mi vida y yo de la suya, y aquí estaré hasta que haga falta.

-Un consejo para los que recién comenzamos.

Les pediría que valoren mucho lo que el país hace por formar hombres y mujeres, y que lo agradezcan siendo por sobre todas las cosas mejores estudiantes y mejores seres humanos. ¿Y sabes lo que para mí significa ser un mejor ser humano? Acostarse todos los días y pensar antes de dormir si todo lo hecho ha sido para el bien de alguien.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Nosotros, los del 280, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario de la casa de altos estudios cubana.