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Reportajes-Trabajos docentes

¿CADA OVEJA CON SU PAREJA?

¿CADA OVEJA CON SU PAREJA?

Muchas veces las relaciones amorosas sufren la influencia de estereotipos que reproduce la sociedad, como las diferencias de edad, de color, de nivel cultural o económico.

CARLA GLORIA COLOMÉ SANTIAGO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“¿Estarías con alguien de mi edad?”, me preguntó el investigador del Centro de Antropología de Cuba, Pablo Rodríguez Ruiz, el día que lo entrevisté. “No”,  le contesté a aquel hombre quien, a la vista, aparentaba unos sesenta años. “Entonces, tú también tienes prejuicios”.

Y es que a veces no nos percatamos de que somos víctimas de pensamientos etiquetados. Una pareja interracial, intercultural o con edades diferentes, constituyen motivos para dar paso a la habladuría o, simplemente, para hacer infelices a quienes desean disfrutar del placer de amar sin obstáculos.  

El Comandante en Jefe Fidel Castro expresó: “De ninguna manera un hombre del pueblo puede dejarse llevar por el prejuicio; de ninguna manera un hombre del pueblo puede dejarse llevar por las aberraciones que le han dejado los siglos pasados. No hay nada más absurdo ni nada más criminal que la discriminación”.

El que no tiene de congo...

A casi medio siglo de la revolución sexual de los años 60, cuando se produjo un cambio en el pensamiento de la sociedad, los estereotipos vinculados con las parejas desiguales aún son un tema preocupante: las relaciones interraciales, en este caso, todavía resultan incómodas.

“Mi hija sabe que no puede traerme a un negro. Nosotros no somos racistas, pero, simplemente, no nos gusta eso”, dijo Kenia*, vecina del municipio habanero de Bauta.

No solo muchos adultos piensan de esa manera, algunos jóvenes tienen criterios similares: “¡He visto a cada rubia bonita con ‘tizones  azules’! Las mujeres blancas con hombres negros se destruyen más rápido, los años les caen arriba”, opinó Alain*, estudiante de la Universidad de La Habana (UH).

Hoy este tipo de vínculo es más frecuente respecto a épocas anteriores, pero los prejuicios en cuanto al color de la piel existen, y algunos, para ocultar manifestaciones estereotipadas, no ofrecen otra justificación que la de «adelantar» y «no atrasar la raza» en el momento de elegir una pareja.

El doctor José L. Martínez Barroso, Profesor Auxiliar de la Facultad de Filosofía e Historia de la UH, divide al racismo en dos vertientes o categorías. Una se inclina hacia lo cotidiano y se expresa en estereotipos, como por ejemplo, cuando nos asombramos de ver una mujer negra con un hombre blanco, o una blanca con un negro.

La otra se mueve en los planos ideológico y filosófico, se evidencia en el orden cultural y simbólico, y guarda relación con un todo sistémico, porque va de lo nacional a lo local, tiene que ver con la imagen del negro que se ha construido. Los vestigios racistas permanecen sometidos a la memoria histórica, la experiencia social, la inercia de lo preconcebido y la idea de «crear al otro».

La Encuesta Nacional de Juventud, realizada en 2005, mostró que el 12,11 por ciento de los jóvenes se siente rechazado por el color de su piel, principalmente en Ciudad de La Habana, donde el porcentaje alcanza la cifra de 41,2.

Clarisbel Gómez, socióloga y profesora de la Facultad de Filosofía e Historia del centro de altos estudios, añadió: “Hay estereotipos que se reproducen en diversos sectores de la sociedad. Los jóvenes también son víctimas de esto: 50 años de Revolución han incidido sobre el fenómeno, pero el problema no está resuelto”.

Los estereotipos son mayores en espacios íntimos como la familia. Tal vez no sea molestia trabajar con una «persona de color», pero las relaciones de pareja, en ocasiones, son mal vistas. Algunos padres sufren que sus hijos establezcan esos lazos y hasta se puede crear un conflicto.

«Quemar petróleo» es la expresión a la cual no pocos acuden. La joven Yanet* lo vivió personalmente: “Así le decía la hermana a mi novio. Ni la mamá ni el papá estuvieron de acuerdo con nuestra relación. Aunque trataba de demostrar que no me importaba, lo sufrí”.

Un grupo de investigadores sociales del Centro de Estudios sobre los Jóvenes reflejó en el libro Cuba: jóvenes en los 90, que se puede apreciar una tendencia para aceptar lo semejante y rechazar lo diferente, y como afirma la licenciada en Psicología, Lourdes Fernández, “aunque en Cuba la discriminación racial no se incluye en el proyecto social, una cosa son las políticas, las leyes, y otra la subjetividad que persiste en la población”.

El amor y el interés salieron al campo un día...

El imaginario social también incorpora, en ocasiones, que cuando cubanos y extranjeros deciden tener una relación, la idea de “una mejor forma de vida” está presente.

La joven Elsa* es novia de un muchacho italiano y, según cuenta, nadie comprende que están enamorados: “En el barrio me han dicho desde interesada hasta jinetera. Mi mamá lo sufre, ella no es boba y sabe lo que se comenta, pero soy sorda a todas esas cosas porque lo quiero”.

Asimismo, Elisa*, de 20 años,  se atiene a las consecuencias de su noviazgo con un extranjero: “Hace unos días me gritaron por la calle: ‘Oye, estás acabando’. Somos muy señalados y eso duele”.

Si bien es cierto que algunas personas buscan como alternativa para vivir en el exterior contraer compromisos con personas de otra nacionalidad, esto no significa que todos persigan lo mismo.

El sociólogo y profesor de la Facultad de Filosofía e Historia de la UH, Yuver Díaz, manifestó: “El propio estereotipo lo dicta el nivel cultural y la apertura poseída. En Cuba se tiende a estereotipar, y si alguien se casa con un extranjero es porque busca salir del país o se prostituye. Esas parejas no se ven igual en Ciudad de La Habana que en el interior del país, y obedece al aparato conceptual de cada quien, a la percepción de los grupos sociales y a la falta de cotidianeidad, costumbre, e interacción con esas personas”.

¿Son muchas las personas que asisten a su consulta con  problemas de prejuicios de ese tipo?, pregunté a la psicóloga Lourdes Fernández: “Bastantes. Piensan que en la calle la gente los mira o señala, aunque no sea así, y es producto de una construcción subjetiva. Tienen muchos mitos respecto al amor, y cuando una comienza a tratarlos, se percata de que su manera de ver el sentimiento es rígidamente romántica o cargada de prejuicios vinculados con la cultura existente”.

En el artículo Parejas biculturales, de un colectivo de autores de diferentes nacionalidades, dentro de los cuales se encuentra la psicóloga cubana  Lena Pérez, especialista en temas de migración, se destaca: “Existen estudios que prueban que la internacionalización de la economía y de la sociedad global, el creciente boom del turismo, así como los avances en los medios de transporte y comunicación, han provocado que los encuentros entre personas de diferentes orígenes sean cada vez más usuales y frecuentes.

“Hay personas que se casan para obtener una visa o un permiso de residencia en otro país, como ha sucedido con el negocio de los denominados «matrimonios por poder» (...), pero hay otras que encuentran el amor más allá de sus fronteras”.

Las apariencias… engañan

Otro de los prejuicios, sobre todo en los jóvenes, es catalogar a las personas por la manera como se visten o por lo que tengan. Un testimonio de la Doctora en Ciencias Psicológicas Patricia Arés para la revista Mujeres, lo demuestra: “Hay varones que  vienen a la consulta con el dilema de que no tienen mercado entre las muchachas. Yo les comento que la unión de pareja no es un mercado y ellos insisten en que si no tienen dinero suficiente para pagar una discoteca, un restaurante, si no tienen carro u otras facilidades, están despreciados como un buen partido”.

Entonces nace el término de “muchachas objeto”, aportado por la sociología y la psicología, para el caso de las mujeres. Son calificadas así aquellas que se involucran con un hombre aunque no medien sentimientos, solo con fines lucrativos o por reconocimiento grupal.

Existen variadas opiniones como la del joven de 18 años Alejandro Almaguer García: “Mientras andes con celular, dinero y carro, tienes novia asegurada. Si eres feo, eso te hace bonito. Pero los que no tienen ni un ‘quilo’ como yo, están ‘embarcao’ ”.

¿Cuánto cuesta un beso? es el título de una publicación de la Máster en Estudios de Género Teresa Díaz Canals en la revista Muchacha, en la cual se refleja que “cuesta creer cómo hoy día para algunos ha perdido -el beso- el valor sentimental para convertirse en mediador de una especie de transacción mercantil. La sexualidad, actualmente, se ha convertido en una arma privilegiada de un temible poder”.

Según la Encuesta Nacional de Juventud, la mayoría invierte el 60 por ciento de sus ingresos en calzado y vestuario, y un 3,5 por ciento ven en la buena situación económica un factor importante para la relación de pareja.

En el fenómeno influye el funcionamiento de grupo, en el cual se reproducen parámetros, entiéndase por estos nivel adquisitivo, gustos, preferencias, y dependen de con quiénes se establezca relación. Después del Período Especial, y con los cambios económicos que se produjeron, se generó una estratificación de la sociedad. Además, en la juventud se está más atento a las cuestiones del vestuario, la moda...

La psicóloga Lourdes Fernández opinó: “Las mejores condiciones de vida se concentran en quienes tienen acceso a la Moneda Libremente Convertible, ya sea como producto de su trabajo en sectores emergentes o como resultado de las remesas familiares enviadas desde el exterior. También abunda una idea de inequidad de género, donde lo masculino prevalece. Luego, nace la asignación al hombre de proveedor, o sea, de buen partido”.

¿Roba-cuna?

Las diferencias de edad tampoco quedan exentas de comentarios, sobre todo si el sexo femenino es mayor. “Él tiene 26. Desde que comenzamos, mi mamá no me habla, todo el mundo piensa que es por interés y han tratado de hacernos la vida un ‘yogurt’ ”, así declaró Amelia*, de 41 años.

La mujer madura también es sexualmente aceptable y deseable, pero parte de la sociedad niega ese tipo de relaciones. La socióloga Yaneisi Acosta explicó que “la situación surge por la independencia del género femenino, quien ya no está atado económicamente al hombre, sino que tiene vida profesional y social activas, lo cual la hace más interesante. Además, al hombre le llama la atención la mujer con experiencias para que lo enseñe. Ven en ellas una madurez, la cual les inspira confianza, seguridad.

“Es ella quien toma las riendas de su vida y decide tener esos vínculos. Pero vivimos en una sociedad bastante patriarcal, por tanto, es más aceptado que él sea mayor, para que proteja, provea, pero hay a quienes les atraen los jóvenes.”

En las relaciones donde él tiene una edad considerable por encima de la de ella, también actúan los criterios estereotipados y los desentendimientos en la familia: “No soporto a la mujer de mi papá. Ella tiene 33 años y él 48. Estoy seguro de que ahí hay algo de por medio”, comentó  el joven Roberto*.

El Anuario Demográfico de Cuba mostró que hasta 2003, los hombres menores de 30 años con mujeres mayores de esa edad, representaban el 19,5 por ciento, y viceversa, el de 5,9 por ciento.

“Generalmente un hombre adulto busca frescura, alegría y belleza. Le mueve el deseo de sentir que todavía es joven y de seguir viviendo. Además, esas relaciones les aumenta la autoestima y confianza en sí mismos, pero la sociedad a veces no lo acepta”, planteó el sociólogo Yuver Díaz.

Amor, ¿solo para profesionales?

También hay una tendencia en la población, sobre todo en los jóvenes, de sentirse superior respecto a otras personas cuando se ha adquirido cierto nivel académico. La encuesta también expuso que un 51,2 por ciento alcanzó la enseñanza superior y un 92,4 aspira a ella, lo cual demuestra el crecimiento cultural de la sociedad, pero eso no significa que, para el resto, el acceso al amor esté limitado.

“Todo iba bien hasta que él entró a la Universidad. Ya no era el mismo. Nuestra relación fue decayendo y decía que eran ideas mías. En un momento en que me sentí menos, decidí terminar”, manifestó Daysi*, joven de 18 años.

Al parecer, para algunos es imprescindible que la pareja esté a su ‘altura’ culturalmente, de lo contrario, no cumple con los requisitos. En muchos casos también hay padres con estas especulaciones, como Damaris*, vecina del municipio capitalino de Playa: “Mi hijo puede elegir a la que más le guste, pero si va a ser ingeniero, lo mejor es que ella esté a su nivel”.

La psicóloga Lourdes Fernández expuso que el saber es interpretado socialmente como un indicador de superioridad, poder e inteligencia. Es normal que se busquen personas con cierta compatibilidad de intereses e ideología para las relaciones de pareja, pero no ser universitario no es sinónimo de incapacidad.

Hay a quienes la situación económica del hogar les exige trabajar desde temprano y, muchas veces, son los hombres las víctimas más frecuentes. Otros no crecieron con ambos padres y sucede que el padrastro o la madrastra no están en condiciones de cubrir los gastos de cinco años de carrera universitaria.

Sin embargo, la socióloga Yaneisi Acosta opinó que de cierta forma esas actitudes son lógicas, pues se está eligiendo a la persona con quien se compartirá un espacio y cuando llega la separación es justificada por no tener el mismo estatus.

La antropología pide la palabra

Mediante Pablo Rodríguez Ruiz, investigador del Centro de Antropología de Cuba, esta ciencia también emitió su criterio: “La antropología asimila al amor como una especie de mercado, en el cual se intercambian estatus sociales, belleza, posicionamiento y  todo un conjunto de valores tanto materiales como espirituales.

“Un estudio de relaciones de parejas en un barrio marginal de Ciudad de La Habana reflejó que el 90 por ciento de ellas se constituían internamente o con personas del oriente del país. En más de 150 casos registrados solo hubo uno con un individuo de la ciudad, lo cual significa que esta les tiene cerrado el paso y los obligan a autorreproducirse. De ahí nace la endogamia o el mecanismo por el cual todos los matrimonios se producen dentro de un mismo grupo social y cultural.

“Las concepciones modernas consideran que los prejuicios son partes del modo de conocer del propio ser humano. No es que los prejuicios sean negativos como se ha querido mostrar, sino solo aquellos estereotipos que etiquetan. No se trata de negarlos, sino de ver cuáles son los que hacen daño”.

¿Se validará por fin la expresión “para gustos se han hecho los colores…”? Depende de la evolución de pensamientos aferrados a ideas simplistas de superioridad. No podemos ser barro en manos del prejuicio. Como argumenta Iraida Calzadilla, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana: “Sí, valido la frase de ‘cada oveja con su pareja’, en tanto ella sea portadora de la persona que libremente se escogió por sus virtudes y por amor. Que la oveja no signifique blanco, negro, amarillo, joven o viejo, sino sencillamente: mi elección”.

FICHA TÉCNICA:

Tema: Prejuicios en las relaciones de pareja.

Propósito: Demostrar cómo en la mente de algunos sectores de la población existen estereotipos que dañan a muchas personas.

Objetivos colaterales: Conducir a la reflexión sobre diversos comportamientos, a través de historias de vida y opiniones autorizadas. Demostrar cuantitativa y cualitativamente que es un problema palpable y hacer ver que existen quienes no se creen prejuiciosos y sí lo son.

Estrategia de fuentes:

Documentales:

Encuesta Nacional de Jóvenes

Revista Alma Mater Etnia, origen y cultura. Por Sandra Pérez, Héctor Reyes y Danny González, estudiantes de Periodismo

Cuba: jóvenes en los 90 de un grupo de investigadores sociales del Centro de Estudios sobre los Jóvenes (CESJ). Revista Muchacha

¿Cuánto cuesta un beso?, revista  Muchacha. Máster en Estudios de Género Teresa Díaz Canals

Sitio web http//www.soplandoalcierzo.cu (blog)

Discurso de Fidel Castro en la concentración de apoyo a la Reforma Agraria. Güines, 29 de marzo de 1959.

Anuario Demográfico de Cuba

No documentales:

Lourdes Fernández, profesora y psicóloga de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana(UH)

Yeneisi Acosta, Yuver Díaz Campos y Clarisbel Gómez, profesores y sociólogos de la Facultad de Filosofía e Historia de la UH.

Pablo Rodríguez Ruiz, investigador del Centro de Antropología de Cuba

Kenia Álvarez, vecina del municipio habanero de Bauta

Alain*, Yanet*, Katerin*, Elisa*, Deysi*, Amelia*, jóvenes que pidieron no ser identificados

Alejandro Almaguer García joven de 18 años

Alberto Medina, vecino del municipio capitalino de Playa

Damaris Arzola, vecina del municipio capitalino de Santa Fe

Amalia Suárez la estudiante de Cibernética

Robeto Castellanos, joven

Iraida Calzadilla, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana

Soportes a emplear:

Hecho: en la sociedad se aprecian aún con fuerza prejuicios en el amor, cuando este no responde a formas habituales.

Contexto: A pesar de que hay una apertura en algunos aspectos,          existen personas que se guían por apariencias de tipo económico, racial, por las diferencias de edad, nacionalidad, nivel cultural y otras.  Las presuposiciones y juicios no sustentados abundan en el imaginario social.

Proyecciones: El camino que tomen los prejuicios depende de hacia dónde se conduzcan los procesos sociales y de la evolución en los pensamientos estereotipados.

Tipos de juicios:

Analíticos: en todo el trabajo

Sintéticos: opinión de Pablo Rodríguez Ruiz cuando hace alusión a las concepciones modernas del prejuicio

Disyuntivos: opinión de Teresa Díaz Canals con el de Alejandro Almaguer respecto al nivel económico; la de Amelia* y la de Roberto Castellanos respecto a las diferencias de edad; la de Daisy* y Damaris Arbola y la de Yaneisi Acosta y Lourdes Fernández en cuanto a nivel cultural

De valor: Elsa*, aludiendo a las parejas interculturales, el de Alejando Almaguer con las situaciones económicas, Daisi*, con los diferentes niveles culturales.

Tipo de título: llamativo
Tipo de entrada: anecdótica
Tipo de cuerpo: de casos
Tipo de transiciones: uso de epígrafes para separar los bloques temáticos,  repetición de palabras, conectores.
Tipo de cierre: de opinión del entrevistado

 

NI PRÍNCIPES NI MENDIGOS… SOLO DEAMBULANTES

NI PRÍNCIPES NI MENDIGOS… SOLO DEAMBULANTES

 

 

En Ciudad de La Habana existen 536 personas con este tipo de trastorno de la conducta, provocada en la mayoría de los casos -más del 40 por ciento-, por el abuso del alcohol.

 

Texto y foto:
LINET PERERA NEGRIN
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Descalzos, ropas gastadas, mirada triste y vacía, caminando sin rumbo, sin lugar a donde regresar, con delirios de otra realidad, rechazados, insultados en ocasiones y olvidados en algunos casos por aquellos que son su familia, así se identifica al deambulante, persona que pese a cualquier trastorno o actitud, requiere respeto y comprensión y a quien debemos tratar como ser humano.

El Centro de Evaluación y Clasificación de Deambulantes de Ciudad de La Habana, al cierre del año 2008, reportó la  existencia de 536 personas, en la capital, con esa conducta; de ellas, el 13 por ciento mujeres.

“Los deambulantes son miembros de la sociedad que no comparten con los demás sus normas, modelos ni símbolos establecidos y andan por las calles a la deriva; sin duda, necesitan de la rehabilitación psicosocial”, expresó Ernesto Sierra, director de la institución.

El especialista agregó que este es un problema de salud, pero en Cuba se convierte en una cuestión social y aunque estadísticamente no resultan significativos, para una sociedad como la nuestra, que se precia de sus altos valores humanos, resulta insoslayable garantizar el nivel de atención adecuada.

Deambulantes

En el lenguaje popular se identifican como deambulantes no solo a personas que recorren las calles sin rumbo fijo, sino también a  mendigos, vagabundos y alcohólicos, sin tener en cuenta que estos sustantivos denominan a otros segmentos de la población.

Según Ernesto Sierra, los deambulantes son individuos sin albergue permanente y pueden mantenerse en las calles, en un resguardo, edificio abandonado o en otros lugares, considerando que no tienen casa.

Su origen es multicausal, depende de muchos factores que entrelazados desencadenan este tipo de reacción o respuesta. Entre ellos se distinguen incapacidad mental y física, la edad avanzada, la viudez, ausencia de hijos, dependencia del alcohol y trastornos psiquiátricos.

Con frecuencia, son pacientes psiquiátricos de larga evaluación o personas con retraso mental sin vinculación  con la red preventiva asistencial, carencia de tratamiento psicofarmacológico y desarraigo familiar.

En la mayoría de los casos de conducta deambulante, coinciden rasgos característicos. Si un individuo es enfermo mental, no necesariamente tiene que ser deambulante, pero si  sumamos que vive en el seno de una familia disfuncional, no se atiende por el equipo de salud y no se incorpora a la rehabilitación, entonces el enfermo pasa a estar en la calle, detalló en La conducta deambulante en la capital, el fallecido doctor Bernabé Ordaz, primer director del Psiquiátrico de La Habana.  

A propósito del fenómeno conductual, Milagros Rodríguez, trabajadora de servicios gastronómicos de la cafetería del Hospital Calixto García comentó que “algunos vagabundos tienen muy mal aspecto, sus ropas están sucias y descuidadas, incluso a veces son groseros y deberían buscarles un lugar para atenderlos”.

De acuerdo con el criterio de Odalis Rodríguez, doctora en Psiquiatría del Hospital Psiquiátrico: “Toda persona que presenta desarraigo familiar y social, con pérdida  de sus hábitos de aseo personal, conducta migratoria, pernoctación en áreas públicas, conflictos habitacionales, toxicomanías asociadas y conductas que van en contra de las normas sociales del país, podría ser catalogada como deambulante”.

La otra cara de la moneda

Las disoluciones de lazos familiares y personales son algunas de las razones por las cuales esas personas deciden desandar por las calles. Los deambulantes no tienen una relación habitual, no mantienen ningún contacto con su familia directa e indirecta, situación provocada por la muerte de uno o varios miembros, distancias que los separan, peleas familiares, adicción, enfermedad, trastorno físico o mental.

En ocasiones, la ruptura del vínculo laboral con ausencia de ingresos estables es la causa. No poseen empleo fijo, aunque probablemente lo tuvieron, en especial, el 10 por ciento de las personas tienen estudios universitarios, según investigaciones realizadas en la década de los 90 por el Departamento de Asistencia Social de Ciudad de La Habana.

En otros casos, el rompimiento de las relaciones con pérdida de amigos y conflictos institucionales, aunque es un proceso gradual, influye directamente en su conducta.

“Todas las rupturas son denominadas en Psicología, sucesos vitales estresantes, y se caracterizan por ser encadenadas, traumáticas y bruscas. Cada elemento condiciona al otro”, explicó Carlos Pérez, psicólogo del Policlínico de Bejucal.

El especialista argumentó que son traumáticas porque provocan un alto sufrimiento a la persona al no encontrar motivación y debilitarse su voluntad; y bruscas, por los grandes traumas que puede haber experimentado durante su vida y eligen ir a las calles para alejarse del dolor.

El alcoholismo es otra de las causas fundamentales, más del 40 por ciento de los deambulantes padecen de esa enfermedad, porque al acumularse experiencias negativas para esposas, hijos y hermanos, muchos son rechazados por los familiares, el centro de trabajo y la sociedad, debido a las conductas inadecuadas que asumen durante el consumo de la sustancia.

Luchar contra molinos de viento

“La mayoría de los individuos que andan por la calle no son agresivos, pero algunos se convierten en un problema porque reaccionan descontroladamente, entonces es cuando las autoridades deben hacerse cargo para evitar ese tipo de comportamiento”, explicó José Manuel, vecino de la calle San Lázaro, en la capital.

El estado ayuda y promueve un tratamiento exitoso con el desarrollo de un plan individualizado en la atención y cuidado de las personas necesitadas, que les permite satisfacer sus necesidades básicas y médicas.

“El Sistema Nacional de Salud (SNS) implantó a partir de los años 90, década cuando resurgió este problema, programas con el objetivo de proteger a los ciudadanos más vulnerables socialmente”, comentó Ernesto Sierra.

En mayo de 1995, por decisión del gobierno y con apoyo del Sistema Nacional de Salud, se creó el Centro de Evaluación y Clasificación de Deambulantes con 16 capacidades. Su objetivo era evaluar integralmente cada caso por un equipo interdisciplinario de salud. El período de estudio, inicialmente, estaba previsto en un término de 24 a 72 horas, pero luego se elevó hasta siete días.

“El equipo después de obtener todos los elementos necesarios mediante la investigación social, la identificación policial del sujeto, los resultados de las pruebas psicométricas y el diagnóstico clínico psiquiátrico, manifestaba su criterio y los evaluados eran ingresados en el Hospital Psiquiátrico, hogar de ancianos e impedidos físicos y, por supuesto, en el propio Centro”, manifestó la psiquiatra Odalis Rodríguez.

La problemática se resolvió momentáneamente; pero, como en la mayoría predominan las personalidades psicópatas, comenzaron a presentarse otros tipos de problemas, algunos asociados a la dependencia del alcohol, que afectaron la convivencia y ocasionaron graves trastornos a la dinámica funcional de los centros de salud recepcionadores.

Con el aumento de la demanda de ingresos en el transcurso del tiempo, la posibilidad de aceptar a los necesitados y enfermos se hizo cada vez más crítica por falta de capacidades debido, en primer lugar, a la desactivación progresiva de las camas, y en segundo lugar, al deterioro constructivo y estructural de las instalaciones por sus características y su situación.

A principios del año 2002, la Comisión Provincial Intersectorial, que acudía periódicamente al centro, identificó no válidas sus funciones por la insolubilidad de los casos al no poder ofrecer albergue, vivienda, ni tan siquiera ingresos rápidos en instituciones sociales.

El Paraíso

A mediados del año 2002, ante la necesidad de dar solución definitiva a la atención del deambulante, se creó  una institución  de nuevo tipo con características especiales y el  objetivo principal de rehabilitar para reinsertar al medio social y laboral a estas personas. El sitio escogido para ubicarlo fue “La Colonia”, instalación  localizada en la avenida de Rancho Boyeros, a tan solo 1,5 kilómetros del Hospital Psiquiátrico.

“Las funciones primordiales son el aseguramiento de la custodia de los enfermos garantizando su disciplina y permanencia, la evaluación y clasificación de los deambulantes recogidos en la capital, brindar albergue durante el tiempo necesario, deshabituar a los pacientes con toxicomanías asociadas, entrenarlos y habilitarlos para su inserción laboral, comunitaria y familiar con seguimiento”, aseguró  Ernesto Sierra.

Pasaje a lo desconocido

El Centro de los Deambulantes comparte criterios para recibir a los pacientes con dicha conducta, y un primer momento es la evaluación de cada uno por parte del personal de enfermería.

“La enfermera, como miembro del equipo de salud, debe conocer las características que tienen estas personas para ser o no aceptadas en el Centro, y una vez recibidos, atender sus necesidades fisiológicas, de protección y seguridad, de amor, de estima y autorrealización”, explicó  la enfermera Diana*.

La mayoría de los deambulantes son acogidos, solo una minoría se traslada  para lugares especializados, siempre en coordinación con las autoridades pertinentes.

La respuesta de Carlos Estupiñan, trabajador de servicios públicos, puede resumir la percepción que tiene la comunidad sobre el conflicto, basado en un muestreo realizado en la capital: “Los familiares resultan los más afectados cuando dentro del núcleo  existe un sujeto con trastorno de la conducta, para ellos resulta difícil observar cómo un ser querido va perdiendo todas sus facultades”.

En el largo proceso de rehabilitación e incorporación a la sociedad interviene un equipo multifactorial integrado por psiquiatras, psicólogos, clínicos y terapeutas ocupacionales. La dinámica funcional está basada en actividades vinculadas con la mejoría de la calidad de vida de los deambulantes y a su adaptación a las normas sociales.

Entre las manifestaciones de la dinámica encontramos la comunidad terapéutica, donde se analiza la disciplina del grupo, el sentir, las aspiraciones, las relaciones interpersonales, los deberes y derechos y todos aquellos aspectos que intervienen en el desarrollo de las normas de convivencia y la disciplina social.

“Otra es la terapia ocupacional que incluye actividades laborales, de autoservicio, utilización del tiempo libre, actividades recreativas, deportivas, culturales y dinámicas con familiares”, precisó Ernesto Sierra.

La mayor ayuda que pueden recibir los pacientes con trastornos de conducta proviene de su internamiento en el Centro de Deambulantes, sin descartar el papel de la comunidad, que es significativo, dentro de todo el proceso de rehabilitación e incorporación a la sociedad.

“El médico de asistencia de la localidad y trabajadores sociales, el área de atención y la fiscalía son los encargados del seguimiento continuo de los pacientes”, afirmó la doctora Odalis Rodríguez.

Si bien las terapias ocupacionales y la comunidad influyen directamente en la rehabilitación de los reambulantes, no se puede restar importancia al papel de la familia, aunque existan algunas que niegan la ayuda.

No todas las familias se desentienden del problema, aunque a veces resulta extremadamente difícil enfrentarlo. Carmen*, cuya madre presenta conducta deambulante, comentó: “Le presto la mayor atención a mi madre y controlo su tratamiento, pero al menor descuido se escapa, entonces me pongo nerviosa por lo que pueda pasarle. Ella es conocida y no es violenta, siempre hay alguien que la ayuda o me avisa de su paradero”.

Manuel*, vecino de la localidad de Santiago de Las Vegas, explicó que “vivir cerca de una persona con este problema, por lo general,  resulta preocupante por lo impredecible de su actuar, más aún cuando son violentos. Soy vecino de un caso aunque, por suerte, es tranquilo”.

Atendiendo a que la sociedad cubana privilegia la condición del ser humano, uno de los criterios más consecuentes sobre la problemática lo expresó Miguel Martín, trabajador de la Terminal de Ómnibus de Santiago de Las Vegas: “Algunos no son enfermos mentales y no están deambulando, sino que presentan problemas seniles propios de la edad y están perdidos. La actitud de las personas hacia los deambulantes debe estar, sobre todo, basada en el respeto, porque son seres humanos al igual que nosotros y debemos brindarles orientación y ayuda”.

*Los nombres han sido cambiados respetando la privacidad.

Recuadro:

Dios, rey o emperador

Dios, rey o emperador, así se autotitulaba José María Lledín, el Caballero de París, personaje que durante la década del veinte del pasado siglo apareció deambulando por Ciudad de La Habana, llegando a ser una persona popular y querida por su poder de comunicación y cultura. Fue el primer deambulante atendido en el Hospital Psiquiátrico de La Habana, donde pasó los últimos ocho años de su vida. Falleció en 1985.

Ficha técnica:

Tema: Los deambulantes en Ciudad de La Habana.

Propósito: Brindar información acerca de la situación de los deambulantes en la capital.

Objetivos colaterales: Conocer las características de estas personas. Lograr que las personas identifiquen a los deambulantes. Sensibilizar a la población con la situación de los deambulantes.

Estrategia de fuentes:

Ernesto Sierra, director del Centro de Evaluación y Clasificación de Deambulantes de Ciudad de La Habana.

Odalis Rodríguez, doctora en Psiquiatría del Hospital Psiquiátrico de La Habana.

Carlos Pérez, psicólogo del Policlínico de Bejucal.

Diana*, enfermera del Centro de Deambulantes.

Personas entrevistadas en la calle.

Soportes a emplear:

Hecho: La presencia de deambulantes en Ciudad de La  Habana.

Contexto: La situación de los deambulantes de Ciudad de La Habana, la atención que reciben y la voluntad del país en no abandonar a ninguno de los miembros de la sociedad.

Antecedentes: El aumento que se observa del número de deambulantes en la capital.

Proyecciones: La comprensión y el respeto que deben tener la personas al tratar con los deambulantes.

Fuentes:

Ernesto Sierra, director del Centro de Evaluación y Clasificación de Deambulantes de Ciudad de La Habana.

Odalis Rodríguez, doctora en Psiquiatría del Hospital Psiquiátrico de La Habana.

Carlos Pérez, psicólogo del Policlínico de Bejucal.

Diana*, enfermera del Centro de Deambulantes.

Personas entrevistadas en la calle.

Testimonio de Luis Calzadilla, psiquiatra de El Caballero de París, recogido en su libro “Yo soy el Caballero de Paris”.

Estadísticas del Centro de Deambulantes de Ciudad de La Habana.

Documento “Conducta del deambulante en la capital”, del director del Hospital Psiquiátrico de La Habana, Comandante Doctor Eduardo Bernabé Ordaz.

Trabajo de curso de Ernesto Sierra, director del Centro de Deambulantes.

Textos complementarios: Recuadro.

Tipos de juicios:

Analíticos: se emplean para reflejar todas las aristas de un problema y se utilizan  opiniones de especialistas.

Valor: se explica el cómo  y el porque de la problemática a través de los diferentes criterios utilizados.

Tipo de título: llamativo

Tipo de entrada: descriptiva

Tipo de transiciones: En el reportaje se utilizan las muletillas para entrelazar los párrafos y unir ideas, por ejemplo, según y a propósito. También empleo subtítulos para introducir el tema y la repetición de una palabra determinada para recalcar el hecho.    

Tipo de cuerpo: de bloques temáticos.

Tipo de cierre: de conclusión o resumen, aportado por una fuente

PUEDO…PORQUE TENGO CELULAR

PUEDO…PORQUE TENGO CELULAR

 

 

El teléfono móvil, visto como símbolo de distinción socioeconómica, seduce cada día a más jóvenes y adolescentes cubanos.

 

 

Texto y foto:
LAUREN CLETO HERRERA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

"Quien tiene mucho adentro, necesita poco afuera.
Quien lleva mucho afuera, tiene poco adentro,
y quiere disimular lo poco".
José Martí, carta a María Mantilla.

«De no ser por el celular, ella no se hubiera fijado en mí. Créame, ese aparato marca una diferencia. Un muchacho con carro y móvil es otra historia», reveló Sony Ericsson*, mientras esperaba su turno de entrada al Taller de Reparaciones de celulares en el municipio 10 de Octubre.

«Nos conocimos en una discoteca, añadió el joven de 22 años. Allí casi todos andan con el teléfono en la mano y,  a veces, no tienen ni 16 centavos para enviar mensajes o recibir llamadas. ¿Con qué fin? Ostentar o especular. Algunas personas asocian al equipo con el dinero, entre ellas, yo», concluyó ansioso por volar la larga fila que le impedía comprar una tarjeta de 10 CUC.

Siemens*, estudiante de 12 grado del Instituto Pre Universitario Vocacional Vladimir Ilich Lenin, contó que al ingresar a la beca pidió un móvil a sus padres para comunicarse con mayor facilidad porque los teléfonos públicos de la escuela estaban casi siempre ocupados.

«Al principio trataba de esconderlo; creía que muy pocos estudiantes lo tenían, pero me equivoqué, la Lenin está minada. Con el tiempo, me era útil no sólo para hablar con mis padres, sino también para llamar la atención y estar a la moda», explicó mientras balanceaba el teléfono de una mano a la otra.

«Ese mundo – continuó- crea adicción. Una empieza con un modelo sencillo y, poco a poco, se envicia. Hoy, me considero dependiente del aparato y lo llevo conmigo a todas partes, incluso al baño. Cuando lo dejo regado, siento una ansiedad increíble».

Historias similares abundan en la capital cubana. El celular, símbolo de distinción socioeconómica para algunos adolescentes y jóvenes, gana cada día más adeptos. En la actualidad, móviles en manos, colgados en cuellos o cintos constituyen una pieza indispensable en el ajuar de los más noveles.

En Cuba, desde el 2008, todos los ciudadanos pueden comprar una línea de teléfono. Pero, a pesar de la rebaja del precio de activación, hoy  de 60 CUC, el costo no es asequible a todos. Y  aunque ha habido un aumento vertiginoso de la cantidad de líneas en servicio, las cuales llegan a las 133 mil, aún, el móvil significa poder para una parte de la juventud. Incluso, pequeños  de 11 y 12 años lo piden a sus familiares como regalo.

Pero el fenómeno va más allá. Hay padres que consienten lo llamado por algunos como un capricho innecesario y llegan a sacrificarse para darles a sus hijos el aparato. LG*, madre de un estudiante de la Facultad de Economía, relató: «En un viaje de trabajo a España, una parte del dinero la destiné a la compra de un teléfono para mi hijo. Necesitaba otras cosas, mas no podía llegar a Cuba sin el dichoso aparato.

«Una vez aquí vino el sufrimiento: reunir 120 CUC del costo de la línea, otros 10 de crédito inicial y 20 más para desbloquear el equipo. Hubiera sido preferible que continuara sin activar. En ocasiones, él salía a la calle con el móvil y actuaba como si recibiese llamadas. Ahora no se lo puedo mantener, su hermano mayor asumió la manutención del vicio». 

¿Por qué quieren un celular?

En la Isla, la telefonía móvil se introdujo en el año 1991 con una tecnología analógica que ETECSA sustituyó por la TDMA y hoy está a punto de ser desplazada por la GSM, la de mayor extensión a nivel mundial, según declaró José Antonio Roche, especialista de Relaciones Públicas de ETECSA.

Los significados adheridos a esta novedad tecnológica por los más jóvenes no tienen un antecedente específico. Sin embargo, psicólogos y sociólogos coinciden en que este fenómeno viene fomentándose desde 1993, cuando muy pocas personas tenían acceso a  la compra de una línea telefónica de ese tipo. En aquel período, ver a alguien con uno era llamativo y, en ocasiones, hasta escandaloso.

En 2009, a pesar del aumento en el número de poseedores, una interrogante golpea desde hace años: ¿por qué algunos jóvenes y adolescentes hallan en los celulares el modo de sobresalir o aparentar un estatus social elevado? La Máster Yaneisy Acosta Hernández, profesora de la Facultad de Sociología de la Universidad de La Habana, explica que lo consideran indispensable, sobre todo, para ser aceptados por un conjunto de personas en el medio donde se desenvuelven.

Según Acosta, el grupo es quien dicta reglas sin necesidad de escribirlas. Señala que, en ocasiones, para pertenecer a determinado colectivo se hace obligatorio tener el aparato, de lo contrario, el chico corre el riesgo de ser mal visto o rechazado. En ciertos escenarios, los portadores de celulares adquieren una especie de estatus y liderazgo.

Para los muchachos la realidad es otra. Según ellos, el contexto social en el cual se desarrollan ha generado un mundo de interés material a su alrededor. Ha fundado conceptos, miradas, criterios favoreciendo a quienes utilizan los móviles con fines tergiversados. Más allá de sus utilidades, lo quieren para lucir.

«Hoy día, antes de establecer una relación, uno de las factores más relevantes es saber si el otro tiene buena posición social. Cuando una se entera de que posee vehículo y celular, la forma de expresarse, pensar y hasta el atractivo físico, pasan a un segundo plano», explicó Siemens* mientras sacaba su teléfono para leer un mensaje.

La Máster en Comunicación Alina Wong, profesora de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana, considera que adquirir y ostentar un celular entra dentro de un paquete de atributos y posesiones al cual los jóvenes acuden para marcar una distinción socioeconómica. En ese “bulto” se incluye, además, ropa u otros accesorios de marca y, por supuesto, el móvil como una forma de decir:”Yo puedo, tengo dinero”».

Este fenómeno habla de la psicología popular, es decir, de qué creencias, significados, representaciones, sistemas de valores, la gente se ha inventado para regular su comportamiento cotidiano en las condiciones concretas de vida económica de la Isla, según explicó Wong.

«El problema no es el celular -puntualizó- sino cómo la gente lo concibe y con qué fines sociales lo utiliza. El aparato se concibió para mejorar la calidad de vida de las personas, acortar distancias y hacer inmediata la comunicación. Por ello, el afán de tenerlo no es malo, sería ir en contra del avance tecnológico, pero en nuestro país se le atribuyen significados muy particulares, los cuales le conceden matices a su uso», aclaró.

No obstante, hay quienes se consideran libres de ese mal: «Tengo uno desde hace dos años, cuando las líneas costaban 120 CUC, y nunca se me ha ocurrido salir a la calle con él en la mano. La gente debe darse cuenta de que las condiciones económicas de Cuba impiden a muchos adquirirlo», comentó Motorola*, quien se encarga de mantener su teléfono lejos de las pupilas ajenas y el número fuera del dominio popular.

«Es penoso ver a tantos jóvenes creerse superiores por algo tan común y ordinario en el exterior. Para algunos poseer el equipo se ha convertido en un fin», agregó esa joven de 23 años.

Aunque el costo ha disminuido y tampoco es imprescindible un extranjero o algún cubano con pasaporte foráneo para comprar una línea de teléfono, el fenómeno abraza a muchos cada día. Incluso hay adultos que lo llevan como su mayor trofeo.

¿Lujo o necesidad?

En momentos de cambios económicos, políticos y sociales en la Isla existe una gran polémica en torno al celular. Algunos lo consideran un lujo, otros una necesidad.

La Máster Yaneisy Acosta asume que es un bien necesario en cualquier lugar del mundo, pues permite una comunicación rápida y directa. Ahora, específicamente en nuestra sociedad, por factores económicos puede ser visto como un lujo, reconoce.

Algunos jóvenes opinan que es un gasto inútil porque la mayoría de ellos depende de sus padres y encuentran ilógico pensar en comprarse un celular cuando en la casa tienen carencias más urgentes.

«A quienes se sustentan no se los reprocho. Cada quien maneja lo suyo como mejor le parece, pero que no ostente a costa del teléfono, ni trate de decir: “Puedo y valgo más porque tengo celular”», dijo Alejandro Gómez, estudiante de primer año del Instituto Superior de Cultura Física Manuel Fajardo.

Para Nokia*, de 25 años, es una necesidad, aunque exista quienes lo utilicen para sobresalir: «Hoy, obtener un móvil es la meta principal de muchos jóvenes. En ocasiones, de eso depende mantener una buena imagen, estatus social, estado de ánimo alegre y, en ciertos casos, hasta la novia.

«Algunos les hace un lavado de cerebro, pues pasado un tiempo todos sus temas de conversaciones se resumen en la foto de la pantalla, el nuevo tono y la revista donde salen los últimos modelos con los diseños más espectaculares; se vuelven monotemáticos. Así, los ves por todos lados intercambiando imágenes o melodías a través del bluetooth (Dientazul, especificación industrial para Redes Inalámbricas de Área Personal que posibilita la transmisión de voz y datos entre diferentes dispositivos)».

Naturaleza tergiversada

Actualmente un celular de última generación permite no solo realizar llamadas, sino reproducir música, videos, tomar fotos, pequeñas películas y transmitir lo grabado. Así como consultar Internet, enviar y recibir correos electrónicos, mensajes de texto, y gráficos. Además, contienen prestaciones como agenda personal, calculadora, juegos electrónicos e incluso ya se puede ver por ellos televisión digital.

Esas nuevas opciones han convertido el móvil también en un objeto de entretenimiento. Muchos de los entrevistados aseguran que lo importante es poseerlo, aunque no lo utilicen para hablar o ni siquiera tengan una línea.

Alejandro Gómez reconoce en los celulares a un nuevo reproductor de música: «El otro día en un taxi las personas del asiento delantero tenían encendidos sendos móviles con canciones distintas. Era una bulla insoportable y uno no entendía ninguna de las dos letras».

Según Odalis Álvarez, Médico General Integral, deberían ponerle beeper porque así es como lo usan: «Reciben una llamada, miran el número, cuelgan y corren para el teléfono público. Pero, eso sí, siempre con el equipo en la mano para que todos lo vean».

Aunque esas sean algunas de las utilidades más comunes entre los adolescentes y jóvenes, vale destacar que ese dispositivo ha sido el último vínculo en momentos de vida o muerte. Gracias a ellos las personas fallecidas en el atentado a las Torres Gemelas pudieron escuchar por última vez la voz de sus familiares. También ha servido para ubicar desaparecidos, atrapar bandidos y frustrar asaltos. Ha funcionado de nexo en operaciones médicas a distancia e incluso, hoy se utiliza con fines románticos como coquetear, concertar citas o romper una relación.

No se está en contra de que la juventud posea celulares, pero es triste ver cómo le adjudican significados vanales a un equipo tan común en el mundo. Y  no es lo único, los jóvenes seducidos por el móvil no se conforman sólo con hablar o enviar un mensaje de texto. Piden mucho más: un celular de último modelo con cámara de más de dos mega píxel, espacio para una tarjeta de memoria y, por si fuera poco, que sea táctil, novedad del ambiente digital.

«Es como si una se montara en un tren sin destino, ni parada. Al entrar en ese mundo desconoces qué sucederá, luego quedas atrapada.Crea vicio, dependencia y ansiedad», reflexionó Siemens*.

Posibles daños a la lengua

La mayoría de los mensajes intercambiados por este medio ultramoderno no se basan en la voz, sino en la escritura. Cada vez más usuarios —sobre todo jóvenes— recurren al teclado para enviarse mensajes de texto,  aunque redactar y teclear sea considerado por algunos más incómodo que hablar. Así ha surgido un lenguaje en el que se abrevian las palabras valiéndose de letras específicas y números.

Algunos analistas sociales les preocupan que estos mensajes, con su jerigonza ortográfica y sintáctica, produzcan en la juventud el  desconocimiento de la escritura tradicional. Sin embargo, según otros, eso favorece un renacimiento de la comunicación escrita en una nueva generación.

Desde el punto de vista médico, numerosos organismos, entre ellos la Organización Mundial de la Salud, descartaron que los teléfonos móviles provoquen daños físicos debido a las emisiones de radiación electromagnética. No obstante, debe señalarse el estado de ansiedad y dependencia que genera en los seres obsesionados al equipo. Según la Máster Alina Wong y otros médicos entrevistados, estos síntomas podrían causar trastornos en la personalidad.

Proyecciones del fenómeno

Psicólogos y sociólogos concuerdan en que con el tiempo los significados asociados al celular cambiarán y este será visto como un objeto más. Ya Alina Wong había adelantado: «Si los precios varían, se modifican las significaciones».

Al igual que Wong, la socióloga Yaneisy Acosta prevé que, al final, se impondrá la lógica de verlo como una necesidad: «Estamos en una etapa en la cual no todos tenemos la posibilidad de poseer uno, por eso es moda y estatus. Cuando eso llegue a las manos de muchos, pase la furia y el boom, no perjudicará a las nuevas generaciones, al contrario, les reportará beneficios y disfrute».

Nota: Los nombres con (*) se cambiaron a petición de los entrevistados y fueron sustituidos por marcas de teléfonos móviles.

RECUADRO

Un píxel de historia

La telefonía celular nació a mediados del siglo XX, aunque no fue hasta la década del 70 que comenzó a extenderse, inicialmente a precios muy altos y con equipos rudimentarios. El primer prototipo de teléfono móvil comercializado a gran escala fue un diseño del ingeniero Rudy Krolopp, de la compañía Motorola, en 1983. Pesaba 740 gramos, casi un kilogramo, y tenía un valor de 4 mil dólares.

El ritmo acelerado de las investigaciones en este campo propició que las baterías fueran más pequeñas y de mayor duración. Las pantallas ganaran en nitidez. Los softwares generaran entornos amigables donde el usuario puede intercambiar, además de la llamada tradicional, mensajes de texto, imágenes, sonido y videos. Por esas razones, muchos lo consideran el dispositivo del siglo XXI.

Los principales fabricantes en el mundo de teléfonos móviles son la compañía finlandesa Nokia, seguida por Samsung, Motorola, LG Mobile y Sony Ericsson.

FICHA TÉCNICA:

Tema: El celular en Cuba.

Propósito: Conocer por qué un gran número de adolescentes y  jóvenes ven en el celular un símbolo de poder.

Objetivos colaterales: Descubrir qué factores han generado este fenómeno. Conocer por qué algunos jóvenes lo consideran indispensable. Pronosticar cuál será el futuro de esta situación.

Estrategia de fuentes:

Entrevistar a psicólogos, sociólogos, algún trabajador de Etecsa.

Consultar escritos sobre la telefonía celular.

Entrevistar a jóvenes, familiares cualquier persona interesada en dar su opinión, sea portadora o no de un celular.

Entrevistar a alguien que sea fanático al celular y esté casi obsesionado con el aparato.

Soportes a emplear:

Hecho. El fenómeno del celular visto como un símbolo de distinción socioeconómica por los adolescentes y jóvenes.

Contexto: Cuba 2009. Período de cambios económicos, políticos y sociales.

Antecedentes: Desde que se introduce en Cuba la telefonía celular, principalmente a partir de 1993.

Proyecciones: Los significados asociados al celular cambiarán cuando este aparato deje de ser moda, llegue a las manos de muchos y si se continúa trabajando en la rebaja del costo de una línea de teléfono móvil.

Fuentes:

Directas:

Msc. Alina Wong, profesora de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana.

Msc. Yaneisy Acosta Hernández, profesora de la Facultad de Sociología de la Universidad de La Habana.

José Antonio Roche, especialista de Relaciones Públicas de ETECSA.

Lázaro F. Cleto Betancourt, especialista en Primer grado de Ortopedia y Traumatología.

Jorge Luis de León, especialista en Primer grado de Ortopedia y Traumatología.

Odalis Álvarez, Médico General Integral.

LG, madre de un estudiante universitario.

Entrevistas a jóvenes y adolescentes:

Siemens, estudiante de 12 grado del Pre Universitario Vladimir Ilich Lenin.

Alejandro Gómez, Motorola, Maikel del Blanco, Sony Ericsson, Nokia.

Documentales:

Enciclopedia Virtual Wikipedia.

Telefonía celular en Cuba: El futuro pasa por el móvil. Entrevista de Amaury del Valle, periodista del diario Juventud Rebelde, a directivos de ETECSA. (08 de febrero de 2009).

Revista: Le Monde 2 n. 248. Sábado 15 de noviembre de 2008. Artículo: Le portable en Inde, une sacrée révolution. Autor: Julian Bouissou. PP42.-44.

Textos complementarios: Recuadro: Un píxel de historia.

Tipos de juicios:
 
A lo largo del reportaje se han utilizado todo tipo de juicios. Desde los analíticos, a la hora de explicar el problema por la voces de especialistas y jóvenes, hasta los de valor a través de las experiencias personales de padres y muchachos en relación a este fenómeno. También están presentes los juicios hipotéticos en las proyecciones que se encuentran al final del trabajo y los sintéticos y disyuntivos. Este último  a lo hora de entablar una diferencia con el mundo sobre este fenómeno y también en la diferencia de criterios vertidos por diversas fuentes.

Tipo de título: De referencia al tema

Tipo de entrada: Anecdótica.

Tipo de cuerpo: Bloques temáticos.

Tipo de transiciones: La mayoría mediante subtítulos. Aunque también se emplearon la repetición de palabras claves para conectar un párrafo con otro o porque el antecedente estaba muy lejos.

Tipo de cierre: De proyección o futuro.

MAL DE ADOLESCENTES

MAL DE ADOLESCENTES

 

La anorexia nerviosa es un trastorno de la conducta alimentaria caracterizado por el temor a aumentar de peso y por una percepción distorsionada del propio cuerpo; hace que el enfermo se vea grueso aún cuando apenas rebasa los límites de desnutrición.

 

 

LISANDRA CHAVECO VALDÉS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La habana.

Una figura sensual y estilizada fue siempre la aspiración de Rosa M*. Cumplidas las expectativas de su vida intelectual, le faltaba alcanzar la aspiración mayor: lograr la silueta  acorde con los cánones de belleza actuales.

"De niña  fui muy gorda. Era objeto de burla o de comentarios de mal gusto acerca de mi físico. Sufrí mucho tiempo en silencio", expresa la joven mientras contiene las lágrimas. Pero con los años la voluntad creció en ella y, en poco tiempo, el viejo sueño se volvió realidad: perdió al menos 40 libras; sin embargo, no se conformó, y continuó luchando por ser más delgada.

PERMANECEN LOS

MODELOS DE BELLEZA

Las dimensiones corporales de la mujer han sido valoradas de maneras diferentes en cada época de la historia del mundo occidental. El anhelo prácticamente enfermizo por la delgadez se vuelve  cada vez más  un ciclo eterno. 

En la década de los 50 del pasado siglo, surgió el  modelo de  la actriz norteamericana Grace Kelly, tendiente a lo rectilíneo, a la delgadez extrema, y hacia  los 60, se dio el fenómeno Twiggy, encarnado por una chica inglesa francamente esquelética, que se introdujo como un ciclón en el mundo de la moda de América y Europa.

Pero tras casi media centuria de existencia, el paradigma subsiste, y con él, la búsqueda obsesiva por alcanzar una imagen estilizada. La población agota fórmulas y dietas hasta llegar, en el peor de los casos, a crear una fobia crónica al aumento de peso, padecimiento reconocido por la comunidad científica internacional con el nombre de Anorexia Nerviosa.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la actualidad es alarmante el ascenso del número de enfermos en los países desarrollados. Aproximadamente una de cada 200 féminas de entre 12 y 14 años padece la enfermedad, y aunque las  jóvenes entre 14 y 18 años constituyen el referente más perjudicado, los varones, las mujeres maduras y los niños/as menores de 12 años comienzan a agregarse a la lista de víctimas de ese padecimiento.

La  palabra anorexia era utilizada por los médicos hace algunos años como sinónimo de falta de apetito y ciertos problemas del estómago. Sin embargo, al agregarle el "apellido" nerviosa, se convierte en un trastorno del comportamiento alimentario que se caracteriza por una pérdida significativa del peso corporal, producido normalmente por la decisión voluntaria de adelgazar, aclara Juan de Dios Cárdenas Borrego, licenciado en Psicología del Hospital General Calixto García.

“Para lograrlo, los enfermos suprimen el consumo de alimentos, especialmente ’los  que engordan’  y  con cierta frecuencia recurren a los  vómitos, el  uso indebido de  laxantes, el ejercicio físico exagerado  y al  consumo de  diuréticos”.

CAMBIOS  CONDUCTUALES,

    AFECTIVOS Y BIOLÓGICOS                            

Después de dar seguimiento a cuatro jóvenes anoréxicas, Jesús Efraín Ajuria Lauzurique, jefe del Grupo Provincial de Psicología en Ciudad de La Habana, refiere que las manifestaciones se inician generalmente con una dieta  restrictiva, los futuros pacientes limitan y/o suprimen los hidratos de carbono mediante la reducción o eliminación de grasas hasta llegar a la disminución  del consumo proteico.

“Las conductas son extravagantes, raras y compulsivas. Las enfermas  vinculan todo lo relacionado con la alimentación y el peso  mediante conversaciones y lecturas cotidianas. Se interesan por las mil y una dietas posibles, por el uso de cremas, coleccionan libros, recetas. Emprenden la práctica de la actividad física de manera obsesiva y  caminan varios kilómetros al día, estudian paseando o de pie, hacen abdominales para realizar un mayor gasto calórico, e incluso, deciden dormir menos para consumir mayor cantidad de energía. También presentan ciclos depresivos (tristeza, llanto frecuente, insomnio), siempre en relación con la aspiración de adelgazar”.

Con frecuencia reconocen que serían realmente atractivas si tuvieran más peso. A pesar de ello, desean seguir perdiendo kilos, como le sucedió a Ana L.*, joven de 20 años y exbailarina, quien confiesa haber pasado momentos muy difíciles mientras padeció de anorexia nerviosa: “Fue un año que exigió muchísimo esfuerzo.

Tenía un Encuentro Internacional de Academias de Ballet, un viaje a China y, además, trataba de ingresar al Ballet Nacional de Cuba. “Debía cumplir  todas esas metas y recién me incorporaba tras una lesión en la rótula que me había costado unas cuantas libritas de más. Quería verme esquelética, y para lograrlo, comencé a reducir los alimentos de la dieta, hasta llegar a pasar días sin comer nada  o con la poca energía de un caramelito”.

FACTORES FAMILIARES

DETERMINANTES

Los adolescentes que desarrollan anorexia suelen provenir de familias en las que existen antecedentes de problemas de peso, enfermedades físicas y otros padecimientos relacionados con la salud mental, como la depresión o el abuso de sustancias, revelaron los estudios realizados a 213 jóvenes en el distrito de Búfalo, Estados Unidos. 

“Las familias de los adolescentes con ese trastorno se sienten desafiadas por resolverlo de manera adecuada, siendo muy rígidas, excesivamente críticas o sobreprotectoras. Los futuros enfermos también pueden ser dependientes e inmaduros en su desarrollo emocional y tienden a aislarse de los demás o a presentar otros problemas de salud mental.

“En algunos casos los padres poseen algún tipo de relación estrecha con la comida: restaurantes, trabajan en la industria alimentaria,  y en muchas ocasiones algún familiar ha padecido la enfermedad u otro trastorno depresivo,” puntualiza el estudio.

El doctor Jesús Efraín Ajuria Lauzurique señala que esos resultados pueden aplicarse a cualquier contexto y precisa que, en Cuba, muchas veces los jóvenes se someten a dietas para agradar a uno de sus padres, provocándoles sentimientos negativos como la cólera, pues al intentar satisfacer completamente esos deseos y  expectativas, dejan  de expresar  su sentir,  produciendo  una  falta  de reconocimiento  de  sí  mismos  como  individuos con derecho propio.

“Con frecuencia, en el seno familiar  se evitan los conflictos, en vez de enfrentarlos, por lo tanto, los problemas no son negociados ni resueltos. Se respira una atmósfera de inseguridad, mala relación entre los padres y  tensión subyacente.

“La familia no tiene por qué ser la causante de la anorexia nerviosa, pero ella, afectada por la enfermedad, la puede y suele mantener, mediatizar y complicar. Los familiares evolucionan y actúan de modo paralelo a como evoluciona y actúa la anoréxica”, argumenta Ajuria Lauzurique.

RIESGOS Y CARACTERÍSTICAS COMUNES

Es muy relevante la vulnerabilidad personal para que se manifieste la anorexia nerviosa, aunque no es suficiente por sí misma, requiere de la asociación con otros factores, precisa el psicólogo del Hospital General Calixto García, Juan de Dios Cárdenas Borrego.   
“Se consideran vulnerables las personas con baja autoestima, inseguras, demasiado perfeccionistas, con autoexigencias muy altas, preocupadas por la opinión de los demás sobre sí mismos o con poca habilidad para  las relaciones personales.
“Pueden influir también factores externos o circunstanciales, como fracasos, conflictos interpersonales, divorcios, cambios de colegio o de ciudad. La historia común en la mayoría de las pacientes  muestra a niñas ejemplares, abnegadas, buenas estudiantes y con dificultad para manejar la agresión, que manifiestan una imagen de sumisión, pero en realidad son jóvenes caprichosas, inmaduras o explosivas”.

DEL SUEÑO A LA OBSESIÓN

Quien conoció a Laura* durante el preuniversitario no imaginó nunca que fuera una gordita hasta los albores de la adolescencia. Magnífica estudiante, de estatura pequeña (154 centímetros) y 42 kilogramos de peso, no parecía una jovencita de 17 años.

Según Oraida*, madre de la adolescente, todo comenzó por una simple dieta, para nada escandalosa, solo una pequeña reducción de la cantidad de alimentos en cada comida y la disminución del consumo de dulces y chocolates, pues se acercaban los famosos quince. Cada kilo de menos le proporcionaba esperanzas y la alentaba a autoexigirse más y más, hasta trazarse una meta sin límites.

Rebasó la etapa de quinceañera, en la que lució una figura atractiva, con un peso normal para su talla. Pero  los resultados no satisfacían sus expectativas, aún debía bajar más. Pronto recurrió a los ejercicios, sin abandonar la dieta, hacía dos horas diarias de aeróbicos y atletismo, mientras en casa solo almorzaba  justo a las 12  del día y comía a las 6 de la tarde frutas, vegetales o proteína hervida en ínfimas cantidades, cuando no le jugaba una “mala pasada” a mami al botar los alimentos por el inodoro.

Supe que algo extraño estaba pasando, comenta Oraida*. La pequeña, como le decimos cariñosamente, había adelgazado muchísimo, era prácticamente irreconocible y, al parecer, ella se alegraba de ello. Hasta su abuela le decía que no tenía el brillo de la juventud, que parecía enferma y envejecida.

“Al poco tiempo se le comenzó a caer el cabello, a padecer anemias frecuentes, le faltaba la menstruación y se volvió muy friolenta. Me dirigí entonces al nutriólogo para atender a mi hijita, estaba desesperada”.

Durante los chequeos médicos, los exámenes arrojaron, además, que Laurita presentaba niveles bajos de colesterol en sangre, ovarios muy pequeños para su edad, descomposición del esmalte dental, bradicardias e hipotensión, todo provocado por la subalimentación prolongada.

PRESIÓN Y ESTEREOTIPOS SOCIALES

En el establecimiento de los modelos estéticos y sus fieles aliados, los trastornos de la alimentación, intervienen multitud de factores, aunque  cada país posee su prototipo  de belleza específico.

Un canal importante y de influencia efectiva en esos casos son los medios de comunicación de masas, pues se vive en una sociedad donde televisión, prensa y  radio, bombardean continuamente a  los ciudadanos con múltiples mensajes, y aunque en el caso de Cuba no es excesivamente grotesco, la cinematografía estadounidense y mexicana, muy consumida por nuestro público y donde una cara bonita lo es todo,  marca pautas.

María Matilde Socarrás Suárez, especialista en Nutrición en el Hospital General Calixto García, comenta  que el cine, la fotografía, y  los reportajes sobre métodos de adelgazamiento, contribuyen a determinar el estado de opinión y la evaluación corporal. Esta, por tanto, queda atada a una publicidad comercial, incorpora el estereotipo estético, lo concreta y potencia.

El profesor de Geografía, Rodolfo Hernández Ordaz, metodólogo del Policlínico Docente “Ernesto Guevara”, del municipio pinareño de Sandino, Pinar del Río, admite que  “el  mundo  de  la moda desempeña también un rol relevante en la preocupación femenina por revelar/ocultar el cuerpo, pues sin las modelos casi no habría  difusión de las diferentes tendencias”, aún así, se declara admirador por excelencia de las “criollitas”.                  

"Estas jóvenes estilizadas protagonizan  exhibiciones  de vestuario y  de accesorios de todo tipo en revistas, televisión o carteles, como el de los desodorantes YOU & YOU y Rexona. Sus siluetas, sus figuras extremadamente delgadas parecen ejercer influencias decisivas en muchas adolescentes,  jóvenes  y  algunas nostálgicas de la juventud", agregó.
“Las personas no deben  valorarse  por su aspecto físico. Solo porque la moda y los cánones de belleza actuales sean los cuerpos prácticamente dibujados, no tenemos derecho a imponer un estilo”, explica el estudiante de Periodismo, Félix Salgado, quien, además, reconoce haber sido grueso en otros tiempos.
Karla M.*, víctima de los detractores sociales obsesionados por las figuras delgadas, comenta que  en ocasiones ha hecho dietas para disminuir su peso por recomendaciones del médico de  la familia, pero nunca para cumplir con determinados modelos de belleza.

ENTRE  SALUD Y BELLEZA

Los trastornos del comportamiento alimentario en la sociedad actual se han convertido en un valor medular de nuestra cultura, constituyendo un serio  riesgo  para la salud. Se vive y comparte  el sentimiento de que la delgadez corporal representa belleza, elegancia,  prestigio, juventud y  aceptación social.

Iván Llanes Oliveros, joven de 19 años y vecino del municipio capitalino de Playa, comenta al respecto: “En esta época se le atribuye mayor  importancia  a la apariencia  que a los sentimientos, al punto de  que el  deseo por  adelgazar no supone en las personas  un anhelo por destacar y ser valorados de manera particular, sino un modo  de  ser aceptados”.

La  sociedad reproduce los usos y costumbres que marcan la moda para la aceptación y satisfacción personal; y se emprende  entonces la búsqueda de la silueta perfecta, recurriendo a todo tipo de procedimientos: intervenciones quirúrgicas, estéticas y  plásticas: silicona, liposucciones y lipoesculturas, trasplante de órganos, prótesis de todo tipo, sin meditar si quiera en los posibles riesgos.

* Los nombres han sido cambiados a petición de las fuentes

 

Recuadro:

Curiosidades

Sin dudas en el medio artístico hollywoodense son pocas las personas que no son delgadas. Y la verdad es que la mayoría de las artistas se preocupan y ocupan por mantener la figura.

No es un secreto que ciertas drogas sirven como aceleradores de la pérdida de peso. Algunas quitan el apetito y otras, incluso, producen insomnio, razón por la cual constituye esta la práctica más común de las estrellas del mundo del espectáculo para mantenerse en forma.

Tal es el caso de  Marcia Cross, Jared Leto, Beyonce, Jessica Simpson, Teri Hatcher, Kate Hudson  y  Britney Spears, quienes, además, abusan de los laxantes, de la cafeína y dedican al gimnasio no menos de dos horas diarias.

Ficha técnica:

Tema: La anorexia nerviosa

Propósito: Reflejar el conflicto emocional que conduce a las jóvenes anoréxicas a luchar por una figura fiel a los cánones de belleza establecidos por la sociedad. 

Objetivos colaterales: Relacionar las graves implicaciones de la enfermedad. Reflexionar sobre la influencia de los medios en el desarrollo del padecimiento. Definir y caracterizar la patología y sus síntomas fundamentales.

Estrategia de fuentes:

Jesús Efraín Ajuria Lauzurique, jefe del Grupo Provincial de Psicología en Ciudad de La Habana.

Juan de Dios Cárdenas Borrego, Licenciado en Psicología del Hospital General Calixto García.

María Matilde Socarrás Suárez, Especialista en Nutrición del Hospital  General Calixto García.

Carmen Sara Gómez Hernández, Especialista en Nutrición del Hospital General Calixto García.

Varias jóvenes anoréxicas

Familiares de las enfermas

Jóvenes y adultos varones

Soportes a emplear:

Hecho: La Anorexia Nerviosa es un trastorno alimentario de origen psicológico que atenta contra  la salud y la vida.

Contexto: Influencia de los medios de comunicación, la familia y las características psicosociales de las adolescentes en el desarrollo de la anorexia nerviosa.

Antecedentes: Establecimiento de los modelos de belleza estadounidenses y europeos  desde los años 50 hasta la actualidad. Influencia de la familia y de las características propias de la adolescente en el desarrollo de la enfermedad. Manifestaciones biológicas, físicas y psicológicas del padecimiento, desde la visión de especialistas, enfermas y de sus familiares.    

Proyecciones: Las formas de contribuir a erradicar el padecimiento. La comprensión familiar y social.                  

Fuentes:

Jesús Efraín Ajuria Lauzurique, jefe del Grupo  Provincial de Psicología en Ciudad de La Habana.

Juan de Dios Cárdenas Borrego, Licenciado en Psicología del Hospital General Calixto García.

María Matilde Socarrás Suárez, Especialista en Nutrición del Hospital  General Calixto García.

Carmen Sara Gómez Hernández, Especialista en Nutrición del Hospital General Calixto García

Laura*, joven anoréxica

Rosa M.*, joven anoréxica

Ana L.*, joven exanoréxica

Oraida*, madre de una joven anoréxica

Rodolfo Hernández Ordaz, Licenciado en Geografía y Metodólogo del Policlínico Docente “Ernesto Guevara” de Sandino, Pinar del Río.

Iván Llanes Oliveros, joven capitalino de 19 años.

Revista de la Academia Internacional de Nutrición y Envejecimiento.(www.healthandage.com/html/min/iananda/entrance.htm)

Anorexia nerviosa: Biblioteca de Consulta Microsoft Encarta ® 2005. © 1993-2004 Microsoft Corporation

Psicología y anorexia nerviosa
(http://www.saludactual.cl/anorexia/psicologia.php)
Anorexia nerviosa (http://www.uniovi.es/psiquiatria/docencia/material/TIP-alimentacion.ppt).

Anorexia  http://consultas.cuba.cu/consultas.php

Textos complementarios: Recuadro.

Tipos de juicios:

Analíticos: Para reflejar de manera correcta y didáctica todas las aristas de la problemática, por lo que se recurrió a especialistas, enfermas y familiares de las mismas.

De valor: Mediante las declaraciones de diferentes facultativos se responden los cómos y los por qués del padecimiento.

Sintéticos: Se relacionan las tendencias de la enfermedad y las posibles causas de su desarrollo, con lo cual pueden inferirse resultados.

Disyuntivos: Para mostrar opiniones diversas, miradas diferentes en torno a la problemática.

Tipo de título: Genérico

Tipo de entrada: Anecdótica

Tipo de cuerpo: De bloques temáticos

Tipo de transiciones: Se retoman conceptos a través de términos diferentes, se emplean subtítulos y frases coordinantes.

Tipo de cierre: De resumen

 

¿ÉCHALE SALSITA?

¿ÉCHALE SALSITA?

Después de tres años paralizada, la única fábrica cubana de salsa de soya, situada en el municipio habanero San Nicolás de Bari,  reinicia sus producciones.

Texto y foto:
GLENDA ARCIA SOCORRO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La habana.

Si a usted le gusta el arroz frito, el pollo a la barbacoa, las carnes, el pescado y los potajes bien condimentados, seguramente coincidirá en que la salsa de soya proporciona a esos alimentos un sabor exquisito. Ese aderezo tan codiciado por la familia criolla, es oriundo de la cultura asiática y se  elabora en nuestro país desde 1977, año en que fue fundada, en el municipio habanero de San Nicolás de Bari, la única fábrica de su tipo en Cuba y la primera de América Latina.

La industria llegó a proveer a toda la Isla del condimento, poco conocido en aquellos momentos, pero que muy pronto conquistó la cocina de cada hogar. Sin embargo, desde hace cuatro años, la salsa de soya no se produce en la Mayor de las Antillas: en enero de 2005 la fábrica entró en  un período de paralización.

Después de una reparación total, la entidad retoma sus actividades, pero, por primera vez en tres décadas, los lugareños se preguntan si volverán a “echarle salsita” a sus comidas: a las dificultades ocasionadas por la crisis sufrida, se añade el acceso limitado al aderezo debido a los planes de venta en divisa.  

“Los que rompimos la inercia”

En sus inicios, la industria solo producía para consumo nacional. “La población no estaba acostumbrada a utilizar la salsa y se acumulaba en las bodegas. Temíamos un abarrotamiento”, afirma Ariel Gómez, administrador en 1979.

Zoe Cruz, ama de casa, recuerda: “Mi esposo trabajaba en la fábrica e iba por las viviendas proponiendo el aderezo, pero, como existía la salsa china, no le hacían caso. Poco a poco la gente fue adaptándose y llegó el momento en que nadie quería cocinar sin ese condimento. A mi familia le encantaba y enseñamos a nuestros vecinos y amigos a usarlo. Fuimos los primeros, los que rompimos la inercia”. 

Después de que Hilda Torres, residente en el municipio, probó la salsa, nunca más faltó en su cocina un pomito para dar mejor sabor a los alimentos y un color dorado a las carnes: “Le echaba a cualquier tipo de comida y no necesitaba guardarla en el refrigerador para mantenerla en buen estado”.

En diciembre de 1980 ocurrió la primera exportación del nuevo producto cubano a Canadá y años después llegó a Checoslovaquia, Perú, Polonia, Bulgaria, Rumania, la antigua Unión Soviética y otros países integrantes del Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME). 

“En el área internacional, la calidad de la salsa igualó y superó a la de sus contrincantes, incluidas la Kikoman, de Japón, y la Pearl River, de China, dos de las más importantes a nivel mundial. Por ello le fue concedida la Categoría Superior de Calidad”, afirma Borja Olivé, especialista principal en Tecnología de Desarrollo de la Unión de Vegetales de Ciudad de La Habana.

Según Rolando Reyes, comercial de la fábrica desde 1982 hasta 1998, los consumidores preferían esta salsa, pues, además de la japonesa, era la única elaborada mediante un proceso totalmente natural: “Pero con la caída del campo socialista los compradores disminuyeron y las exportaciones cesaron”.

Del producto original se derivaron la salsa ranchera, picante, con ajonjolí, dulce, avinagrada y la especiada. Esta última contenía sazones y era vendida a la población en moneda nacional, a diferencia de las restantes que, después de la despenalización del dólar en el país, en 1994, fueron destinadas al mercado en divisa.

“La especiada tenía ajo, cebolla, pimienta, orégano, laurel, aceite y naranja agria o limón. Fue de gran utilidad ante la gran escasez de sazones que sufrimos a inicios del período especial”, comenta Zoe.

Al respecto, Ramón Joaquín Gastesis, administrador de la bodega El Almacén, afirma: “Era muy solicitada por la población por su excelente calidad. El pomo de seis litros costaba 20 pesos y la libra 1,45”.

Cuando la fábrica decayó, dejaron de elaborarse todas las variedades, menos la especiada. La salsa de soya era distribuida a organismos priorizados y comercializada por las tiendas recaudadoras de divisa, los hoteles y establecimientos turísticos. El acceso al condimento fue cada vez más restringido y cuando ocurrió  la interrupción de la industria, desapareció del mercado.

“No la ofertan desde hace mucho tiempo. Tal parece que nunca ha existido. ¡Ojalá volvieran a venderla!”, manifiesta Isela Cecilia Scull, trabajadora jubilada.

Ada Ivis Mesa, ama de casa, extraña mucho la salsa cubana: “A veces compro la china a 1,90 C.U.C. en la tienda, pero no es como la de San Nicolás, pues contiene colorante. La nuestra era natural y  más barata”.

Acorde con las declaraciones de Roberto Martínez, vecino de la fábrica, “mucho antes de la paralización, la población perdió la posibilidad de adquirir el aderezo, pues lo vendían por más de un dólar y la mayoría de las personas no podía comprarlo”.

Como Olga Hernández, trabajadora de la entidad, muchos se preguntan por qué cesó la oferta en moneda nacional: “Planteé esa inquietud en varias reuniones sindicales y no me dieron una respuesta concreta. La industria tenía capacidad para cubrir la demanda en el interior del país y era de gran beneficio para las amas de casa poder disponer del condimento”.

Refiriéndose al tema, Maurio Pérez, comercial de la fábrica desde 1999, alega que “el envase y las materias primas eran importados y los precios aumentaron debido a la crisis económica mundial. Por eso fue necesario recuperar lo invertido mediante el comercio en moneda extranjera y libremente convertible”.

Según los argumentos de Jesús García, administrador durante los últimos diez años, esa situación se mantiene y la fábrica producirá para sustituir importaciones, por lo que la venta, cuando se realice nuevamente, será en divisa. 

Al respecto, Daniel de la Cruz, director técnico de la Empresa de Conservas Doña Delicias, asegura que la salsa especiada retornará a las bodegas en cuanto la industria posea las condiciones para elaborarla.

Mientras, continúan con la producción de mostaza, sazonador y mermeladas de guayaba, ciruela y mango, iniciada en enero de 2008 y destinada a escuelas, unidades militares y hospitales.

“Realizamos 30 toneladas métricas (tm) mensuales y para ello no empleamos toda la tecnología instalada. Pudimos comenzar con esas labores alternativas desde mucho antes, pero tuvimos que esperar el envío de materias primas por parte de la empresa Doña Delicias”, manifiesta Lidia Caridad Leiva, actual jefa de producción de la fábrica.

Fin de la abundancia

La industria aportaba al país más de 1 300 000 pesos anuales. En los primeros años se hicieron hasta 1 820 tm de salsa y una tonelada oscilaba entre 800 y 1 200 pesos en moneda nacional. Carlos Núñez, administrador en 1984, rememora aquella época: “El suministro de materias primas era estable, pues existía una situación económica diferente en el país y contábamos con los recursos indispensables. En una ocasión recibimos tantos insumos que fue necesario utilizar los pasillos y oficinas para guardarlos porque no había espacio suficiente en los almacenes. Trabajábamos día y noche”.

Maurio Pérez, comercial, recuerda que en condiciones normales, producían alrededor de siete toneladas métricas diarias: “El deterioro fue tan grande que, en los momentos anteriores a la paralización, esa cantidad era la obtenida mensualmente”.

Las telas especiales de un metro cuadrado de poliéster y nylon, y  las prensas hidráulicas que intervienen en el proceso de elaboración de la salsa, sufrieron el deterioro de 28 años de utilización, explica Lidia Caridad Leiva, jefa de producción.

Carlos de la Torre, al frente de mantenimiento hasta 1993, asegura que siempre hubo dificultades para conseguir las telas: “Japón era el suministrador y muchas veces no cumplía con las especificaciones. En los primeros años hubo repuestos; después, escasearon”.

El inicio del período especial también influyó en que la industria sufriera la crisis: la falta de piezas y materias primas aumentó y no existía la posibilidad de intercambiar experiencias ni de recibir apoyo de otras entidades por ser la única fábrica productora de salsa de soya del país.

Jesús Rosa, actual responsable de mantenimiento, añade que “los equipos estaban desgastados y oxidados por la acción de la sal. De los 64 tanques de fermentación existentes, solo 43 permanecían en buenas condiciones”.

A finales del año 2004, ocurrió el colapso previsto y meses después se detuvo la producción para comenzar la reparación total de la entidad. Con ese propósito se contactó con la empresa mexicana AMPACK S.A.

“La realización de las mediciones, el traslado de los equipos a México y las dificultades enfrentadas en la consecución de las piezas por los especialistas de ese país, alargaron el período de paralización. Felizmente, hoy la fábrica está en condiciones de producir”, afirma Jesús García, administrador.

Anteriormente se habían realizado labores de restauración por las mismas causas, pero no fueron eficaces, afirma Daniel de la Cruz y comenta que “el arreglo hecho en 1998 fue supuestamente capital, pues priorizó la parte constructiva en lugar de la tecnológica”.

La fábrica contaba con 97 trabajadores cuando detuvo su funcionamiento. De ellos, más de la mitad retornaron a los hogares con una garantía salarial equivalente al 60 por ciento de su sueldo.

“Fueron casi cuatro años sin trabajar. Al principio estaba desesperada, pero nunca perdí la esperanza. Esperé porque tenía  la seguridad de que algún día regresaría al centro donde permanecí 30 años de mi vida”, expresa Olga Hernández, especialista en Control de la Calidad.

Algunos obreros como Carlos Chala, ayudante de mantenimiento, se incorporaron a labores de construcción en el municipio porque “el salario al 60 por ciento es igual a nada. Integré las brigadas encargadas de reparar el Policlínico Emilia de Córdova. Allí ganaba por lo que hacía con mis manos”.

No todos confiaron en una pronta recuperación. Isela Cecilia Scull estuvo entre los 12 trabajadores que eligieron la jubilación: “Esperé 18 meses y la fábrica no echó a andar. Sentí mucho haberme retirado, pero llevo dos años en mi casa y ahora comenzaron a producir de verdad”.

¿Sueño o realidad?

Por primera vez en tres años, la salsa  de soya comenzó a elaborarse en diciembre de 2008. En estos momentos está en un período de fermentación y se espera tener 24 tm de producto terminado a partir de mayo del año en curso. “Es un plan poco ambicioso comparado con las 2 000 tm de capacidad que posee la industria, pero forma parte de una arrancada progresiva”, expresa  Jesús García.

También está previsto volver a exportar, asegura Borja Olivé: “Cuando la entidad se recupere totalmente y retome los niveles iniciales de producción, en un futuro no muy lejano, se venderá salsa a Venezuela, país con un alto índice de consumo”.

Mientras tanto, los equipos reparados atraviesan una etapa de pruebas: “Todo marcha bien. Quedan algunos detalles que iremos perfeccionando a lo largo del camino, pero si el suministro de materias primas es constante, pronto veremos los resultados”, afirma Leiva.

Sin embargo, para Olga Hernández, “todavía no se acaba de coger el ritmo, pues falta mucho por hacer. En la década de los años 70, cuando los asesores japoneses instalaron la fábrica, tuve el privilegio de ver una tecnología de primera funcionando. Nuestro laboratorio, por ejemplo, poseía una calidad extraordinaria y realizábamos controles rigurosos que decayeron por falta de recursos. Además, alcanzábamos grandes valores de producción que nunca más hemos obtenido. Sueño que podamos retomar todo eso algún día”.

El pueblo de San Nicolás esperó durante mucho tiempo el reinicio de la fábrica. Hoy, cuando le industria reanuda las labores productivas para las que fue creada, las expectativas crecen; sin embargo, el retorno  de la salsa de soya a las bodegas parece ser un anhelo imposible. Pero, como Olga, hay quienes no pierden la esperanza.

Recuadro:

¿Cómo se hace la salsa de soya?

Para la producción de la salsa se utilizan la soya desgrasada, el trigo en grano y el hongo aspergillus orizae. La soya y el trigo son sometidos a un proceso de escaldado y tostado, respectivamente, para crear un ambiente propicio a la acción del hongo.

Esos tres elementos se colocan en una cámara de fermentación durante 44 horas, proceso conocido con el nombre de koji. Al cabo de ese tiempo se adiciona la salmuera (sal diluida en agua) y esa mezcla (moromi) es depositada en grandes tanques donde ocurre una segunda fermentación que demora de cuatro a cinco meses.

La masa resultante es prensada para separar el desecho de la planta y el líquido o salsa cruda, que después de refinada, pasteurizada y filtrada queda lista para envasar.

FICHA TÉCNICA:

Tema: Reinicio de las producciones de la única fábrica cubana de salsa de soya, ubicada en el municipio habanero San Nicolás y la posible venta en divisa de su principal producción.

Propósito: Analizar las causas y consecuencias de la falta de acceso de la población a la salsa de soya, aún después del reinicio de la fábrica, y demostrar la repercusión económica y social que tuvo la paralización de la misma.

Objetivos colaterales: Conocer las causas de la paralización de la fábrica. Ofrecer elementos que permitan al lector comparar los resultados de las producciones antes y después de que la fábrica se detuviera. Conocer las opiniones de las personas acerca de la calidad, utilización y aceptación de la salsa de soya y sus variedades. Reflejar la aceptación que tuvo la salsa de soya en el mercado internacional. Dar a conocer los testimonios de trabajadores de la fábrica que fueron afectados cuando esta se detuvo. Conocer los planes en cuanto a recuperación y producción de la fábrica después del reinicio.

Estrategia de fuentes:

Directas. No documentales.

Entrevistados:

Ariel Gómez, administrador de la fábrica en 1979.
Carlos Núñez, administrador en 1984.
Carlos de la Torre, responsable de mantenimiento hasta 1993.
Rolando Reyes, comercial de la fábrica desde 1982 hasta 1998.
Maurio Pérez, comercial de la fábrica desde 1999.
Ydelisa Ortega López, económica y secretaria del sindicato de trabajadores de la fábrica.
Edilia Mendoza, jefa del departamento económico de la fábrica.
Jesús García, administrador de la fábrica en los últimos diez años.
Jesús Rosa, responsable de mantenimiento de la fábrica en la actualidad.
Olga Hernández, especialista en Control de la Calidad y trabajadora de la fábrica.
Lidia Caridad Leiva, jefa de producción de la fábrica.
Carlos Chala, ayudante de mantenimiento de la fábrica.
Isela Cecilia Scull, trabajadora jubilada de la fábrica.
Roberto Martínez Milián, vecino de la fábrica.
Ada Ivis Mesa, Hilda Torres y Zoe Cruz, amas de casa.
Ramón Joaquín Gastesis, administrador de la bodega El Almacén.
Borja Olivé, especialista principal en Tecnología de Desarrollo de la Unión de Vegetales de Ciudad de La Habana.
Daniel de la Cruz, director técnico de la Empresa de Conservas Doña Delicias.

Indirectas. No documentales.

la Rosa, Miguel. La salsa “shoyu”. Un nuevo sabor para la cocina cubana. En: Revista Industria Alimenticia. # 5 Ed. Centro de Diseño de Envases y Divulgación del MINAL.1978. (pp. 47-53).

Artículo Fin de la encrucijada, de Enrique Fernández, publicado en el periódico El habanero el 9 de diciembre de 1997.

Rodríguez, Ana María. Del patio la mejor. En: http://www.elhabanero.cubaweb.cu. Consultado: 10 de abril de 2009.

Soportes a emplear:

Hecho: Reinicio de las producciones en la única fábrica cubana de salsa de soya después de cuatro años de paralización.

Contexto: La realización de pruebas a los equipos para comprobar su correcto funcionamiento después de la reparación total y eliminar los problemas existentes, los cuales no permiten un mejor desarrollo de la fábrica; la repercusión que tuvo en los trabajadores la paralización, así como la pérdida de fuerza laboral; la disminución del acceso de la población a la salsa de soya debido a la venta en divisa para sustituir importaciones; el cese de la elaboración de las variedades de salsa y la realización de producciones alternativas como mermeladas, sazonador y mostaza, mientras la fábrica se recupera totalmente.

Antecedentes: Se dan a conocer las causas de la paralización y las reparaciones realizadas a la fábrica, así como la situación de esta en años anteriores y las razones por las que la salsa de soya y sus derivados dejaron de ofertarse a la población.

Proyecciones: Se muestran los posibles modos de desenlace del problema de la venta de la salsa de soya en moneda nacional, se enuncian los nuevos planes de producción de la fábrica y la especialista Borja Olivé habla acerca de la posibilidad de exportar la salsa a Venezuela.

Fuentes: Las enunciadas anteriormente.

Textos complementarios: Recuadro: ¿Cómo se hace la salsa de soya?, donde se explica el proceso de producción del aderezo.

Tipos de juicios:

Analíticos: Están presentes en todo el reportaje, en el análisis del tema tratado: la falta de acceso de la población a la salsa de soya, aún después del reinicio de las producciones de la fábrica y la repercusión que tuvo la paralización de la industria.

Hipotéticos: Se ofrecen las diferentes expectativas y posibilidades de desarrollo de la fábrica después del reinicio, como los planes de producción, la posibilidad de exportación y se plantea como una incógnita el hecho de que la salsa de soya vuelva a venderse en moneda nacional.  

Disyuntivos: Aparecen en la contraposición de las declaraciones ofrecidas por Olga Hernández, Maurio Pérez, Jesús García y Daniel de la Cruz, referidas al cese de la oferta de la salsa de soya en moneda nacional. Están presentes en las opiniones dadas por Lidia Caridad Leiva y Olga Hernández acerca del funcionamiento actual de la fábrica y su posible desarrollo.

De valor: Presentes en las declaraciones ofrecidas por los entrevistados:

Borja Olivé y Rolando Reyes acerca de la calidad y aceptación a nivel internacional de la salsa de soya cubana.

Zoe Cruz acerca de la utilidad de la salsa de soya y la especiada.

Olga Hernández en relación con el acceso limitado de la población a la salsa de soya.

Lidia Caridad Leiva relacionada con las nuevas producciones que se realizan mientras la fábrica se recupera totalmente.

Carlos Núñez, Maurio Pérez y Carlos de la Torre acerca de los momentos anteriores a la paralización y las causas de esta.

Jesús García y Daniel de la Cruz sobre las labores de reparación.

Tipo de título: interrogativo. 
Tipo de entrada: de sumario.
Tipo de cuerpo: por bloques temáticos.
Tipo de transiciones: A lo largo del trabajo se emplearon diversas transiciones para hacer más amena y fluida la lectura y entrelazar los elementos expuestos. La repetición de palabras claves como fábrica, producción y salsa, creó un nexo por reiteración. Se utilizaron muletillas como sin embargo, mientras tanto, también, que en algunas ocasiones permitieron contraponer ideas y en otras, relacionarlas. Además, el uso de subtítulos propició una mayor unidad en el cuerpo del reportaje. Por ejemplo, Fin de la abundancia dio paso a que se hablara acerca de los  mejores momentos de la fábrica y el término de estos debido a la paralización, así como las causas y repercusión de la misma. Otro caso es el de ¿Sueño o realidad?, pregunta a la cual se trató de dar respuesta y buscar argumentos para justificar su elaboración.   
Tipo de cierre: de incógnita.

 

¡SALVEN NUESTRAS ALMAS!

¡SALVEN NUESTRAS ALMAS!

El calentamiento global y el cambio climático constituyen  amenazas que enfrenta la humanidad. Los daños ocasionados por esos fenómenos y la acción del hombre a los ecosistemas marinos son cada vez más preocupantes.

FÉLIX SALGADO LÓPEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Ilustración: PABLO AMARGO

Las evidencias disponibles, a partir de los resultados de mediciones y modelos, confirman que el aumento de las temperaturas experimentado por nuestro planeta no admite dudas, y es muy probable sea debido al incremento de las concentraciones de los gases de efecto invernadero. Las variaciones proyectadas perjudicarán los sistemas del tiempo atmosférico y el clima, además de provocar serios impactos sobre la sociedad, la economía y el medio ambiente.

“El cambio climático no distingue sistemas políticos ni zonas geográficas. Resulta imposible abordar el desarrollo de un país sin tener en cuenta los problemas ambientales que atentan contra nuestro futuro”, afirma Carlos García Fernández, residente en Ciudad de La Habana.

Los períodos más cálidos del siglo XX transcurrieron durante la segunda mitad de la década del 90, y coincidieron con uno de los sucesos más intensos que se han registrado de El Niño (evento de calentamiento a gran escala que ocurre a lo largo de la costa de Sudamérica como una manifestación de alteraciones en las capas oceánicas superiores).

Las mayores temperaturas de los últimos 15 decenios se sintieron en los tres primeros años del siglo XXI; mientras, en nuestro país, ascendieron 0,4oC como promedio anual en el 2004. ¿Se repetirán esas condiciones en el futuro cercano? ¿Cuánto tiempo durarán? ¿Cómo podríamos saber si son parte de la variabilidad natural del clima?

Ecosistemas frágiles

En la zona costera se localizan los principales ecosistemas marinos del país: arrecifes coralinos, pastos marinos (conocidos como seibadales), fondos arenosos (que incluyen a las playas), fondos fangosos y rocosos de macrolaguna, y las lagunas costeras. Especial significación tienen los manglares, por su abundancia y el papel que desempeñan en la protección de esa área.

Los arrecifes coralinos, uno de los archivos más valiosos de información sobre el paleoclima (clima antiguo), experimentan un dramático deterioro en todo el mundo. Las dimensiones que alcanza el problema en los países de la región del Caribe, perturban el potencial productivo del entorno costero, y a corto plazo, amenaza con ampliar la escala de la situación si no se ejecutan medidas para invertir esas tendencias.

Los especialistas en el tema indican que son notables las variaciones en las vías naturales de circulación del agua, pérdidas, destrucción y segmentación de hábitats y espacios ecológicos vitales, así como modificaciones de la erosión de los suelos de las pendientes costeras.

El máster en Ciencias Biológicas Hansel Caballero Aragón, vice-director del Acuario Nacional de Cuba, asegura que “los cambios se deben al incremento del paso de los huracanes, cada vez más intensos, y a la elevación de la temperatura del mar, que provoca el blanqueamiento de los corales. También existen daños, pero en menor medida, por la acción del hombre: la contaminación, la deforestación cerca de la costa y la sobrepesca”.

Al respecto, Maykel Armenteros, profesor adjunto al Centro de Investigaciones Marinas de la Universidad de La Habana, plantea que “las principales transformaciones se deben a la polución, es decir, a la entrada de energía y materia contaminante al mar, así como a la extracción masiva de peces y otros recursos.

“El cambio climático constituye también un perjuicio. Muchas veces hablamos sobre ese fenómeno y el agujero en la capa de ozono como algo aislado, pero las mismas acciones que cometemos son las causantes de la pérdida o deterioro de los ecosistemas marinos”. 

El reforzamiento del efecto invernadero supone un incremento de las temperaturas con la ocurrencia eventual de registros térmicos muy elevados. Como consecuencia, las condiciones de vida de los corales y demás organismos asociados empeoran.

Otra arista del calentamiento global es el ascenso del nivel del mar, como resultado del derretimiento de los glaciares y casquetes polares. Las penetraciones marítimas en las zonas costeras favorecerán, en algunos sitios, el asentamiento de nuevas poblaciones de corales, y en otros, ocasionarán el deterioro de los arrecifes costeros históricamente establecidos.

En Cuba, esos hábitats tienen a su favor que las mayores amplitudes de marea no rebasan los 120 centímetros, y muchas zonas donde se prevé el descenso del terreno, son aledañas a macrolagunas interiores alejadas de los arrecifes, como sucede en los golfos de Batabanó, Ana María y Guacanayabo.

Cuestiones económicas

En nuestro país, la extracción de corales se realiza con fines farmacéuticos, para su exposición en acuarios y colecciones, y con propósitos artesanales. En los dos primeros casos se siguen las regulaciones pertinentes, que incluyen un estudio previo de las poblaciones involucradas.

Las colectas con fines artesanales tuvieron una repercusión importante durante la década del 90, cuando por razones económicas, algunas personas vieron en ello una fuente de ingresos efectiva. Actualmente, las prendas y productos elaborados con materiales provenientes del mar poseen una gran demanda, sobre todo por el sector turístico que visita a la Isla.

Una vendedora de la feria comercial de La Habana Vieja, que prefirió permanecer en el anonimato, manifiesta: “Por mi mesa pasan diariamente cantidad de extranjeros, y casi todos buscan lo mismo: collares con conchas o con caracoles, pulsos, aretes, corales barnizados, cosas que tengan algo muy cubano”.

La captura de peces con instrumentos destructivos también perjudica considerablemente las colonias de coral y demás organismos del fondo. Según el pescador submarino Adalberto “Abito” Brito Alemán, residente en la localidad habanera de Playa Baracoa, “los pescadores que tiran muchos paños, cuando recogen, arrastran lo que hay allá abajo: el plancton, los corales, todo”.

El pescador profesional Javier Álvarez, conocido como Guasa entre los pobladores de Playa Baracoa, dice emplear, además de los anzuelos comunes, “inventos cubanos”; sin embargo, “no utilizo redes porque está prohibido. Eso es pesca masiva y acaba con los peces grandes, chiquitos, medianos, y después, de aquí a cuatro o cinco años, no hay na’ ”.

La sobrepesca, tanto la comercial como la furtiva, tiene un impacto notable en numerosas especies. El profesor Armenteros sostiene que “los peces grandes, como la cherna y el pargo, han disminuido, excepto en algunas de las reservas naturales. Otros, como la rabirrubia y el ronco, han sufrido colapsos por esa razón”. 

El número de capturas “depende de las «corridas», aunque hay años en los cuales el pescado (peces) corre más que en otros”, manifiesta Abel Acosta Socarrás, pescador baracoense. Las presas más comunes son “la aguja, el castero, el dorado, el peto y el bonito”, afirma. Sin embargo, Abito expresa: “¡Si te digo lo que cojo me embarco!”.

Hansel Caballero, vice-director del Acuario Nacional, comenta que “parte de la pesca comercial realizada en nuestro país tiene lugar en los arrecifes y en los seibadales. Si esos hábitats se destruyen, los peces desaparecen. Asimismo, si las crestas de los corales se dañan, las playas son perjudicadas, porque el arrecife las protege del oleaje”.

Las playas constituyen uno de los ecosistemas con menor diversidad biológica, debido a su homogeneidad física, baja bioproductividad y elevada turbulencia. No obstante, las etapas juveniles de muchos peces transcurren por ese biotopo. Son, además, sitio de nidificación de diversas aves y tortugas marinas. En algunos casos, pueden constituir importantes zonas de cría de peces comerciales, pero su mayor importancia se vincula al turismo.

Los especialistas aseguran que los principales daños ambientales son provocados por el inadecuado uso de la zona costera: invasión del litoral por el urbanismo, la deforestación, construcción de viales sobre la línea de costa y la siembra de especies no compatibles con ese frágil ecosistema, como las casuarinas.

Por su parte, los manglares se localizan en las costas de origen biológico, acumulativas, cenagosas y con esteros con escurrimientos de agua dulce, aunque también en medios salinos como los cayos e islas de la plataforma. En ese complejo entorno deben considerarse el hábitat aéreo o terrestre y el acuático.

Al respecto, Lourdes Pastor Gutiérrez, licenciada en Biología e investigadora auxiliar del Acuario Nacional, señala: “Allí viven muchas especies que constituyen renglones exportables, como la langosta, y habitan aves, algunas de ellas migratorias. En el mangle rojo, el cual tiene sus raíces sumergidas en el agua, encuentran espacio vital gran cantidad de moluscos, peces y esponjas”.

Sin embargo, no son los únicos animales que han descubierto a los manglares. Antonio “Tatá” Cordobés González, carbonero de 78 años de edad, expresa: “Mucha gente corta el mangle para negocio, a pesar de que da un carbón apagoso, la ceniza es prieta y no sirve para cocinar. Yo utilizo madera. Cualquier tipo es buena para hacer carbón. Las matas de aroma son lo mejor que hay”.

¿Problemas graves?

La población humana actual está estimada en 5,3 billones de personas, de las cuales 3 billones vive en áreas costeras, cifra que, al parecer, se duplicará hacia el año 2055 pues, según el profesor Armenteros, “la obtención de alimentos y energía del mar se alcanza desde esa región”.

El incremento de algunos nutrientes inorgánicos en el medio marino causa severos daños, e incluso, la desaparición de las comunidades de corales. Estos pueden aumentar en la columna de agua, principalmente por los drenajes de aguas albañales, los vertimientos de residuales de la agricultura y de numerosas industrias.

“Ejemplos de sitios perjudicados son las bahías de La Habana, Matanzas, Cienfuegos, Nuevitas, Nipe y la de Santiago de Cuba, donde la circulación del líquido es muy reducida y los productos contaminantes se estancan sin poder salir al mar abierto”, indica Armenteros.

En nuestro país, las comunidades de corales más dañadas por el incremento de nutrientes inorgánicos son las que otrora poblaban el interior de esos accidentes geográficos o las zonas costeras inmediatas a estos y a ríos contaminados, como el Almendares y el Quibú, en Ciudad de La Habana.

Numerosos desechos, tanto sólidos como oleaginosos, son destructivos y muy degradables. Gran parte de los aceites y combustibles que llegan al mar provienen de la mala manipulación social de los mismos, que hacen sean arrastrados por los ríos y escurrimientos citadinos.

El investigador Sergio González Ferrer sostiene en su libro Corales Pétreos que un caso notable de contaminación por productos no biodegradables a corto plazo sucedió en un arrecife cercano al Río Mosquito, al este de la Bahía de Mariel, en la Provincia  La Habana. En dicha localidad, la fábrica de sogas René Arcáis, la cual no se encuentra en fase productiva, generó la muerte de innumerables colonias de coral, entre otros organismos, por el efecto de los desechos de fibra de henequén arrojados al mar.

Igualmente, en Mariel, se hallaron indicios de contaminación térmica en los arrecifes costeros aledaños a la termoeléctrica Máximo Gómez, actualmente en funcionamiento, donde ocurrió la muerte masiva de corales, luego de sufrir blanqueamiento por esa causa, afirma González Ferrer. Ante tal situación, Maibelys Pares-Menéndez, residente de la zona, manifestó: “Yo sabía que allí había problemas, pero nunca pensé que fueran tan graves”.

La contaminación térmica se produce cuando son alteradas las temperaturas del mar, como resultado de modificaciones artificiales del curso natural del agua por represamiento, reducción de su flujo o por su empleo en sistemas de enfriamiento.

Por una conciencia pública

Nuestro Gobierno presta especial atención a la protección del medio ambiente en el contexto de una política de desarrollo iniciada en 1959, como expresión de la cual, el Artículo 27 de la Constitución de la República postula: “El Estado protege el medio ambiente y los recursos naturales del país. Reconoce su estrecha vinculación con el desarrollo económico y social sostenible para hacer más racional la vida humana y asegurar la supervivencia, el bienestar y la seguridad de las generaciones actuales y futuras. Corresponde a los órganos competentes aplicar esta política”. 

El profesor Maykel Armenteros afirma que “en nuestro país existe una fuerte legislación ambiental, pero no hay una implementación de las leyes. La implementación requiere cultura, recursos materiales, instrumentos para la realización de investigaciones y personas preparadas para la protección de la naturaleza”.

Desde 1994, el Acuario Nacional desarrolla un programa de educación ambiental. Refiriéndose al proyecto, la licenciada en Biología Rita Ortiz Estévez, especialista del Departamento de Educación Ambiental del centro, plantea: “Tratamos de abarcar todos los sectores de la sociedad, desde los niños, quienes están vinculados al programa Conozcamos el mar, hasta los adultos mayores; sin embargo, no hemos podido atraer a los padres porque trabajan y no tienen tiempo.

“La comunidad necesita tener conocimientos sobre las problemáticas medioambientales que la afectan, y debe interesarse por participar en programas de educación ambiental, donde se potencie el  interés por el cuidado del entorno, del pedacito de mar que los rodea”.

Recuadro:

Una suma que suma

Muchos productos sólidos de uso doméstico e industrial no son biodegradables a corto plazo.

-El algodón demora alrededor de cinco meses en descomponerse.
-La piel cerca de un año.
-Los envases de aluminio 500.
-Las botellas de vidrio y fibras de nylon 1 000.
-Algunos plásticos pueden tardar hasta 1 millón de años.

Ficha técnica:

Tema: Los perjuicios producidos por el cambio climático y la acción del hombre a los ecosistemas marinos cubanos.

Propósito: Demostrar que las actividades humanas son las principales causantes del deterioro o pérdida de los ecosistemas marinos cubanos.

Objetivos colaterales: Dar a conocer los principales perjuicios ocasionados por el cambio climático y la antropogénesis a los ecosistemas marinos cubanos. Destacar la importancia que tienen esos espacios vitales. Mostrar las principales acciones realizadas por el hombre que dañan a los ecosistemas marinos. Demostrar que aún existe en nuestra población una falta de cultura y de conciencia en torno a los problemas medioambientales que nos perjudican. Dar a conocer la posición de nuestro Gobierno frente a los temas medioambientales. 

Estrategia de fuentes:

Documentales:

Constitución de la República de Cuba. Cuarta reimpresión. Ed. Política y Ed. Pueblo y Educación. La Habana. 2008.

Curso Universidad para todos Cambio Climático parte I (tabloide). Ed. Academia. La Habana. 2008.

Curso Universidad para todos El mar y sus recursos (tabloide). Ed. Academia. La Habana. 2007.

González Ferrer, Sergio. Corales pétreos. Jardines sumergidos de Cuba. Ed. Academia. La Habana. 2004.

http://www.ama.cu. Consultado: abril 13, 2009.

http://www.cemzc.uo.edu.cu. Consultado: abril 13, 2009.

http://www.cubaindustria.cu. Consultado: abril 15, 2009.

http://www.cubambiente.cu. Consultado: abril 15, 2009.

http://www.one.cu. Consultado: abril 15, 2009.

http://www.undp.org.cu. Consultado: abril 13, 2009.

Legislación Ambiental Cubana. En: http:// www.gacetaoficial.cu. Consultado: abril 23, 2009.

No documentales:

Carlos García Fernández, residente en Ciudad de La Habana.

MSc. Hansel Caballero Aragón, vice-director del Acuario Nacional de Cuba.

Lic. Maykel Armenteros, profesor adjunto al Centro de Investigaciones Marinas de la Universidad de La Habana.

Vendedora de la feria comercial de La Habana Vieja.

Adalberto “Abito” Brito Alemán, pescador submarino.

Javier “Guasa” Álvarez, pescador profesional.

Abel Acosta Socarrás, pescador.

Antonio “Tatá” Cordobés González, carbonero.

Maibelys Pares-Menéndez, residente en Mariel.

Lic. Lourdes Pastor Gutiérrez, investigadora auxiliar del Acuario Nacional de Cuba.

Lic. Rita Ortiz Estévez, especialista del Departamento de Educación Ambiental del Acuario Nacional de Cuba.

Soportes a emplear:

Hecho: El desconocimiento, por parte de la población cubana, de las problemáticas medioambientales que nos perjudican.

Contexto: Los perjuicios ocasionados por el cambio climático y la antropogénesis a los ecosistemas marinos cubanos. Los criterios de los especialistas en torno a las transformaciones experimentadas por los ecosistemas marinos y sus causas. La labor de educación ambiental desarrollada por el Acuario Nacional de Cuba.

Antecedentes: El incremento de las temperaturas registrado en años recientes. La repercusión de las colectas de corales con propósitos artesanales durante la década de 1990. Los daños producidos por el aumento de las temperaturas y la polución marina a los ecosistemas marinos cubanos.

Proyecciones: Incremento del deterioro o pérdida de los ecosistemas marinos. El reforzamiento del efecto invernadero y el cambio climático. La pérdida o disminución de especies. Los perjuicios que ocasionarán en la sociedad las transformaciones en los ecosistemas marinos.

Textos complementarios: Un recuadro.

Tipos de juicios:

Analíticos: En todo el reportaje. Se aprecia en el análisis del conflicto.

Sintéticos: Criterios de Hansel Caballero, vice-director del Acuario Nacional de Cuba, y del profesor Maykel Armenteros sobre las causas de los principales cambios experimentados por los ecosistemas marinos cubanos.

HipotétiEco: El investigador Hansel Caballero opinó sobre la importancia de los arrecifes y seibadales. Criterios sobre los cambios que se espera ocurran.

Disyuntivos: Diversidad de criterios entre los especialistas sobre la acción del hombre como la principal causa que produce variaciones en los ecosistemas marinos.

De valor: Opiniones ofrecidas por Carlos García Fernández, Maibelys Pares-Menéndez y la licenciada Rita Ortiz Estévez. También los criterios aportados por Abito y Guasa, pescadores de Playa Baracoa.

Tipo de título: de exclamativa.

Tipo de entrada: de resumen.

Tipo de cuerpo: de bloques temáticos.

Tipo de transiciones: Repetición de elementos claves y establecimiento de contrastes entre elementos que se desean vincular. El empleo de subtítulos para introducir y diferenciar un bloque temático de otro. El uso, pero en menor medida, de muletillas.

Tipo de cierre: de moraleja o instancia a la acción.

EL PRECIO DE ELEGIR DISTINTO

EL PRECIO DE ELEGIR DISTINTO

 

 

Las relaciones entre personas de un mismo sexo constituyen hoy, en el seno de la sociedad cubana, un escenario constante de reflexión y debate.

 

CARLOS MANUEL ÁLVAREZ RODRÍGUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Eric* tiene 45 años, “la edad en que se es demasiado viejo para ponerse a andar y muy joven para echarse a morir”. La soledad lo obliga a caminar de vez en cuando por el Malecón. Siempre de madrugada. Duerme alrededor de cuatro horas todas las mañanas. El resto del día transcurre en espera de la noche, para desandar una vez más las calles de La Habana en el afán de olvidar los fantasmas del pensamiento.

Vive alquilado temporalmente en un apartamento de la calle Neptuno, en Centro Habana, rodeado de libros empolvados, viejos. En medio de la sala, una mesa y tres sillas sin barnizar. Detrás de la puerta, un sillón recostado a la pared con un balancín más largo que el otro. La meseta sin limpiar. La casa quizás sea el retrato de sus últimos años.

Desde que terminó con Carlos Alberto*, su pareja de dos décadas, la vida no le ha ido como esperaba. Eric decidió marcharse un día a los Estados Unidos. Ahora vuelve a Cuba muy a menudo, sin encontrar en  sus aventuras fugaces el calor del hombre que una vez amó.

Ofrey* es un poco más joven. Hace un buen tiempo conoció a la persona que posiblemente lo acompañe durante la vejez. Ocurrió un 31 de diciembre. Cuando menos pensaba enamorarse, después de tantas relaciones infructuosas, el azar decidió recompensarlo. Pedro* es, desde aquel brindis a medianoche por la salud y el amor, el centro de su vida.

Diversidad es igualdad

¿Por qué se juzgan diferentes las relaciones entre personas de un mismo sexo? ¿Somos desprejuiciados por aceptar relaciones de este tipo? ¿Dónde radica el verdadero problema?

“Buscarle causas a la homosexualidad es convertirla desde el primer momento en una complicación. Nadie se pregunta por qué una persona es heterosexual o por qué los dientes salen antes del año,” explicó la psiquiatra, Doctora en Ciencias, Teresita Calvo Oliva.

“Cuando desprendemos el análisis de la orientación sexual de otros factores como la responsabilidad, las motivaciones, el autodominio, y la capacidad para darse a entender, lo simplificamos. Le damos un protagonismo absurdo, sin percatarnos de la sencillez que constituye la integración de lo sexual en el desarrollo pleno y sano de la personalidad.”

Para ella, la sociedad actual pretende entender la homosexualidad desde los conceptos patriarcales heredados. No se trata de cambiar la visión respecto a los gays, sino de reestructurar los afectos y las opiniones que conforman a la persona.

“Nos hemos formado en un contexto social donde prevalecen patrones excluyentes, por lo cual intentamos explicar un fenómeno carente de conflicto. Cuando vivamos sin la sombra de la diferencia, la homosexualidad será comprendida como algo completamente normal,” afirmó.

En entrevista concedida a la periodista Alina Pérez Martínez, la directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), Mariela Castro Espín, declaró: “La orientación sexual se refiere a las parejas eróticas/amorosas/afectivas que la persona prefiere. Los términos heterosexual, homosexual y bisexual se emplean mejor como adjetivos, y no como sustantivos y se aplican más bien a los comportamientos, no a las personas.

“Sin embargo, en el uso común, frecuentemente se refieren a la persona como homosexual o heterosexual y, además, existe la tendencia a referirse a sí mismas de igual forma.”

Mayra Rodríguez, psicóloga y Máster en Sexualidad del Centro Nacional de Educación Sexual, expresó a un equipo de investigación de la revista Alma Mater, que “no existe una implicación sociológica para pensar que quienes difieren por sus preferencias sexuales, son iguales por su condición de individuos.”

Breve recuento

A través de las épocas, la percepción  sobre el homosexualismo ha variado infinidad de veces, en dependencia de las circunstancias históricas. Diversos libros que abordan el tema, como Vivir, Creer, Vivir, de la doctora Teresita Oliva, así lo plantean.

En la Grecia antigua se consideraba normal que un muchacho fuera el amante de un hombre mayor, pero este debía ocuparse de la educación política, social, científica y moral del adolescente.

Existen numerosos ejemplos de literatura lírica cantándole a las relaciones homoeróticas. Cátulo, Virgilio y Horacio, famosos poetas latinos, daban por hecho que todos los hombres sienten inclinación hacia el mismo sexo en algún momento de sus vidas.

En Roma, autores como Tácito y Suetonio veían en la homosexualidad un símbolo de degeneración moral. Sin embargo, que un hombre penetrara a un esclavo era relativamente normal.

El emperador más ilustre del imperio romano llevaba entre sus adversarios políticos el sobrenombre de “Reina de Bitinia”. Hacia el año 80 a.n.e., el joven Julio César  fue enviado como embajador a la corte de Nicomedes. Cuentan que el rey asiático, deslumbrado con la belleza del mensajero, lo invitó a descansar una noche en sus aposentos y a participar en un festín. Estos sucesos en Bitinia generaron fuertes rumores sobre una posible relación amorosa.

Pero Julio César no fue el único. Otros emperadores como Marco Antonio, Octavio, Nerón y Adriano tampoco escaparon a los comentarios lascivos sobre sus amoríos masculinos.

Según la enciclopedia virtual Wikipedia, a lo largo de la Edad Media, la Iglesia Católica persiguió implacablemente el homosexualismo. La tortura y la pena capital, casi siempre en la hoguera, eran los suplicios de las personas que cometían el llamado pecado nefando.

Uno de los padres de la psiquiatría moderna, Richard von Kraff-Ebing, lo consideró, en 1886, una enfermedad degenerativa. Durante todo el siglo XIX, la ciencia incluyó la homosexualidad entre los trastornos que podían y debían ser tratados.

Al observar el panorama de la última centuria destaca la inclusión, hasta 1990, en la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades, de la Organización Mundial de Salud (OMS).

En el transcurso de la historia, por disímiles razones, diversas culturas han ideologizado la sexualidad en función de los intereses de las clases de poder. Así han trascendido criterios legitimados por la ciencia y la religión, los cuales siempre se toman como “normales”. 

En el trabajo titulado Género, Cuerpo, Sexualidades, la Doctora Lourdes Fernández Rius, profesora de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana, señala: “Instituciones como la familia, la escuela y la religión han controlado, controlan y reproducen las atribuciones a los cuerpos para que se cumplan los deberes corporales genéricos, coartando la sexualidad y la autodeterminación de mujeres y hombres.”

¿Basta con informarse?

Durante los últimos años en Cuba, entidades especializadas redoblan esfuerzos para informar todo lo posible en cuanto al tema. El Cenesex constituye en la actualidad el principal promotor de la lucha contra la homofobia.

La función del centro estriba, según declaró Mariela Castro a la revista La Calle del Medio, “en coordinar y gestar el programa nacional de educación sexual. Desde su fundación esta institución desarrolla una estrategia multidisciplinaria e intersectorial, sustentada en el criterio de que la sexualidad debe ser abordada por diferentes disciplinas científicas, y que no es una responsabilidad exclusiva de la familia y la escuela sino de toda la sociedad.”

La información que los cubanos han adquirido en los últimos tiempos desempeña, sin dudas, un papel esencial, pero, ¿basta solamente con el desarrollo intelectual de nuestra población?

Una vez más, la directora del Cenesex trae la respuesta: “… es insuficiente recibir una educación sexual, (…) basada en argumentos científicos, también es oportuno crear diferentes espacios educativos, en los que las personas puedan elaborar sus propias vivencias, sus inquietudes, analizar sus errores, (…), sentimientos y emociones.”

Para la doctora Oliva, es innegable la evolución social respecto a la aceptación de los homosexuales, mas, a su juicio, el conocimiento es insuficiente.

“Tú puedes saber que la homosexualidad es algo sano, y aceptarlo aparentemente como normal, pero si no varías la posición afectiva, el esfuerzo es en vano. En cuántas ocasiones oímos por la calle: yo no tengo prejuicios, yo tengo un amigo homosexual.

“Detrás de una afirmación así, se esconde una alta dosis de discriminación, porque das a entender que, a pesar de ser homosexual, esa persona cuenta con la dicha de tu amistad. O sea, tú no tienes ningún problema, el del problema es él.”

Todavía resta un largo surco de pensamientos rígidos por escardar, los cuales exigen tiempo para ser desterrados de la conciencia. Tal es así, que hasta en el terreno legal existen acentuadas diferencias. 

Adopción y matrimonio

Históricamente, en la idiosincrasia del cubano subyace un fuerte sentimiento machista. Algunos creen que tales concepciones son imposibles de superar, pues forman parte indisoluble de la nacionalidad.

¿Serán capaces las nuevas generaciones de suplantar herencias de este tipo? ¿Cómo influiría en los conceptos tradicionales de familia la aceptación del matrimonio gay? ¿Están capacitados los homosexuales para adoptar hijos?

Según Maday Valdés Pacheco, Máster en Psicología Clínica y especialista que atiende relaciones de pareja en el Centro de Orientación y Atención Psicológica (COAP), “sería muy aventurado hacer un análisis sobre la repercusión actual que podría tener la aceptación del matrimonio entre personas de un mismo sexo, o la adopción de hijos por parte de éstos. La sociedad cubana se encuentra  en un cambio constante, sin criterios sólidos sobre muchas cuestiones, y la homosexualidad habita en el centro de la mira.”

Sobre el tema existen diversas opiniones. Para algunos, el matrimonio debe estar determinado por los derechos civiles con los que cuenta todo ciudadano, y no por la preferencia sexual. Para otros existe un solo tipo de familia, la cual está destinada a la procreación.

Respecto a la adopción de hijos, los criterios presentan mayor homogeneidad. Aunque varios especialistas como la doctora Oliva creen que “el afecto y el cariño son los únicos ingredientes a tener en cuenta para la crianza sana de un hijo, pues la orientación sexual no influye en el aprendizaje de los roles de madre y padre”.

La mayoría de la población discrepa de dicho argumento. “Yo nunca rechazaría a los homosexuales, pero desde el punto de vista netamente biológico no es algo natural, y un niño cuya infancia transcurra sin el patrón tradicional de familia, carecerá del contexto idóneo para su formación,” alegó Orlando González, Doctor en Ciencias Económicas y trabajador de Cubatur.

Para Abelito*, los gays como él debieran exigir otros derechos más urgentes, antes de reclamar la adopción de un hijo. “Ni por asomo están creadas las condiciones para aceptar una cosa así,” sentenció.

Los hechos, por sí solos, incitan al debate. A la polémica como   método para ensanchar la mente y el alma. La mesa está servida. Siéntese usted, en la silla que prefiera.

Seres humanos

Eric, con más elegancia que cualquier mujer, desde el apartamento de la calle Neptuno. Ofrey, alegre, pero con la expresión sobria de un militar, bajo la sombra de un parque del  Vedado. Armando*, sin grandes definiciones, trepado encima de la litera de una beca universitaria. Todos, con la satisfacción que proporciona desahogarse, contaron algo de sus anécdotas, de sus temores, de sus creencias.

A los tres les preocupa terriblemente la vejez. Duele, como una carga  inmutable, la certeza de que nunca podrán dejar una familia.

“Siempre oigo una canción de Silvio nombrada Vida y otras cuestiones y me echo a llorar. Cuando canta… ‘quién se perdió, solo y sin hijos…’, de cierta manera me retrata, porque jamás escaparé al enorme abismo que entrañan esos versos,” confiesa Ofrey, quien nunca estuvo con ninguna mujer.

Lo mismo le pasa a Eric. Desde niño percibió el cuerpo de los hombres como una especie de misterio. Siendo joven escondió durante un tiempo su preferencia, hasta el momento definitivo en que la verdad lo alcanzó. La familia lo apoyó siempre, mas cuenta con amistades sin la misma suerte.

Armando sí estuvo en el pre con una muchacha. Duró pocos meses, pues se convenció enseguida de la elección errada. Su pareja actual es fotógrafo. Desde que entró en la Universidad ha sentido mayor comprensión por parte de sus compañeros, y eso en alguna medida lo hace feliz.

Ofrey rememora la ocasión en que su madre le sugirió el abandono de la Isla, porque para los de su tipo no había cabida en esta tierra. Hoy muestra como bandera el haberse quedado y el estar enamorado de su fiel pareja, con más fe que nunca en su país y en los homosexuales.

A Eric, sin embargo, algunas cosas le son indiferentes. Dice que no hay hombres como los de Cuba. Que afuera todo es un engaño. Que la nostalgia le come por dentro. Pero si la vida le diera la posibilidad de vivir otra vez con Carlos Alberto, aunque fuera en la India, se iría sin pensarlo.

Este último rehízo su vida, hace cinco años ya. Trabaja en la casa de Cultura de un municipio. Habló poco, pero fue certero: “En ocasiones veo mi vida entera como una equivocación. Me arrepiento de todo. De mi elección, y de lo mucho que me ha costado. Pero solo a veces me pasa. Después pienso que si volviera a nacer sería homosexual, y todo lo haría igualito, aunque yo también extraño ciertas noches, el calor habitual de veinte años.”  

*Las historias son reales. Los nombres, a petición de los protagonistas, fueron cambiados.

Ficha Técnica:

Tema: Valoración sobre el fenómeno de la homosexualidad en Cuba.

Propósito: Demostrar mediante los hechos la normalidad de las relaciones entre personas de un mismo sexo.

Objetivos colaterales: Indagar sobre los criterios que sostiene la sociedad cubana en cuanto al tema.

Analizar los derechos legales con que cuentan los gays.

Estrategia de fuentes:

Eric*, Carlos Alberto, Ofrey y Armando: homosexuales que accedieron a contar sus historias.

Teresita Calvo Oliva: psiquiatra, Doctora en Ciencias, quien le ha dedicado años de estudio al tema.

Maday Valdés Pacheco: psicóloga que atiende relaciones de parejas en el Centro de Atención y Orientación Psicológica (COAP).

Conversaciones con la psiquiatra Vivian Rabelo y las psicólogas Rosa María González y Lourdes Fernández Rius.

Consulta de entrevistas a especialistas del Cenesex como Mariela Castro y Mayra Rodríguez.

Abelito*: homosexual del Vedado.

Orlando González: trabajador de Cubatur.

Soportes

Hecho: visión actual sobre la homosexualidad en Cuba.

Contexto: factores que influyen en la concepción de la sociedad cubana respecto a la homosexualidad.

Antecedentes: discriminación de los homosexuales de distintas maneras a lo largo de la historia, en diversas culturas.

Proyecciones: mantener la información sobre el tema y variar los conceptos patriarcales que laten en la sociedad de hoy.

Tipo de juicios:

Analíticos: Diferentes criterios de especialistas, ciudadanos y gays, valorando el tema en cuestión.

De valor: juicios de profesionales que representan a distintas instituciones del país. Homosexuales protagonistas del reportaje que sensibilizan aún más el trabajo con la narración de sus historias. Son fuentes que sufren directamente el fenómeno de la homofobia.

Antagónicos: Criterios de personas que difieren en su percepción de la homosexualidad.

Proyectivos: Se exponen declaraciones y opiniones que proponen miradas al futuro, en aras de lograr una mayor tolerancia para la aceptación total de los homosexuales.

Tipo de entrada: narrativa.
Tipo de cuerpo: de bloques temáticos.
Tipo de cierre: de caso.
Tipo de título: llamativo. 

UN ABISMO… PERO CON FONDO

UN ABISMO… PERO CON FONDO

Fenómenos de baja autoestima y subvaloración se observan a diario y causan graves trastornos psicológicos en quienes los manifiestan.

LORENA SÁNCHEZ GARCÍA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“El peor de los males que le puede

suceder al hombre es que llegue a

pensar mal de sí mismo”
Goethe

Miriam*  tiene 45 años. El tiempo, como para muchas mujeres, no ha sido un fiel compañero. Hoy explora con detenimiento las nuevas arrugas, los surcos de la frente y las comisuras de los labios que día a día se hacen más evidentes. La frescura del rostro se ha marchitado. El  vientre no es plano como antes, los senos no conservan su firmeza…

Antes se sentía hermosa, deseada por todos los hombres. Ahora camina con vergüenza, siente repulsión de sí misma. “Ya no quiero mirar al espejo y ver en lo que me he convertido. Resulta suficiente notar que mi esposo no muestra fogosidad cuando, con la mirada, recorre mi cuerpo”, repite incansablemente.

Pero Miriam no reconoce su verdadero mal. En la actualidad cientos de personas padecen de trastornos emocionales o psíquicos causados por la subvaloración o baja autoestima. Según el criterio de la Doctora Lourdes Fernández Rius, psicóloga del Centro de Orientación y Ayuda Psicológica (COAP), está asociado “a un conocimiento pobre y distorsionado de uno mismo, articulado con un sentimiento de fuerte inseguridad emotiva y de las propias potencialidades”.

Por su parte, la licenciada Dunia Cruz Porceró, especialista del Hospital General Ciro Redondo García del municipio habanero de Artemisa, opina que “toda persona tiene en su interior sentimientos y, según su personalidad, puede manifestarlos de diferentes maneras. Lo observo a diario en mis consultas. Muchas veces dependen de algunos factores como el lugar físico, sentimental y emocional; los cuales pueden influir positiva o negativamente en la formación del individuo.”

La autoestima constituye la dimensión afectiva de todo un proceso de autorreferencia. “Es un sentimiento valorativo de nuestro ser, expresado en cuánto nos amamos, aceptamos y estimamos. Implica respetarse y enseñar a los demás a hacerlo”, expresa Rogelio*, quien afirma ser optimista en todos los aspectos de su vida: “Una mujer que no valore sus cualidades, tanto físicas como sentimentales, está perdiendo su esencia. No existe mayor atractivo para un hombre que la persona sensual y segura.”

Gisselle Martínez Pedrera, profesora de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana, opina que “hemos oído incontables veces ‘me casé con un hombre extraordinario’; sin embargo, no escuchamos con la misma frecuencia expresiones como ‘qué suerte tuvo él de encontrarse conmigo, pues soy una mujer maravillosa’. Si necesario es considerarnos afortunadas por tener una magnífica pareja, importante es saber que el otro resultó beneficiado al encontrarnos”.

En Cuba existen centros especializados donde se brinda ayuda psicológica que va desde la terapia grupal hasta la psicoterapia individual entre paciente y psicoanalista. A ello se agrega que hacia el año 1976 fue reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) un nuevo tratamiento para trabajar el nivel emocional a partir del sustrato más profundo de la persona: las terapias florales.

“El objetivo de la terapia es que una persona desde su propio contexto pueda mejorar y, a partir del espacio de las esencias florales, elevar el criterio de sí misma. Todo en función de las características del paciente. Puede aplicarse en cualquier individuo, pues no hace daño a nadie. Otra de las ventajas es su compatibilidad con disímiles tratamientos,  de la medicina natural a la alopatía”, expresó la doctora Mayra Pérez Batista, especialista del Hospital Psiquiátrico de La Habana.

Soldado de papel

Siempre solo. Cuando era apenas un niño jugaba en casa sin más compañía que los aviones, tanques de guerra, soldaditos de plomo u otros objetos infantiles. Iba a la escuela porque no quedaba otro remedio, en realidad, la detestaba y se sentía aislado de todo y de todos. Nunca tuvo buenos resultados académicos.

Hoy es un adolescente. Con 16 años, Manolito* no recuerda tener un amigo. Los cambios de la etapa son bruscos. Ser tímido lo lleva a la agresividad, a refugiarse detrás de una enorme armadura como un soldado, mientras que, verdaderamente, siente en él la fragilidad y sencillez de un recorte de papel.

“En la escuela soy pésimo, tengo el cartelito de indisciplinado. Cualquier cosa que haga, por el único hecho de ser yo, es mal valorada. Los demás piensan que soy bruto, tonto y torpe. Cuando vivía con mamá siempre decía que nadie me aceptaba a su lado porque era un niño malo, incluso, gritaba a causa de las bajas notas”, comenta Manolito.

Según estudios científicos de la OMS, la autoestima comienza desde el mismo momento en que el ser humano es concebido, el vínculo entre los padres es consumado y las células sexuales, masculinas y femeninas, al fundirse para originarlo. El individuo nace con una dotación genética y en íntima y continua interacción con el medio, surge la personalidad. Es a partir de los cinco o seis años cuando se inicia la formación del concepto de cómo lo ven los mayores, compañeros o amigos.

Para el psicólogo Dionisio Zaldívar Pérez, Profesor Titular y Vicerrector Docente de la Universidad de La Habana, los padres y otras figuras de autoridad, como los maestros, son piezas clave para el desarrollo de la autovaloración del niño, quien dependiendo de los mensajes recibidos, reflejará lo que piensan de él y se asumirá como un ser atractivo, inteligente, valioso y apoyado o, por el contrario, como alguien feo, ignorante, desvalorizado y abandonado: “La forma en cómo nos tratan define la forma en cómo nos trataremos”.

Josefina Vilariño Delgado, socióloga de la Universidad de La Habana, opina que “las personas con trastornos de subvaloración presentan poca confianza en su capacidad dentro de la sociedad, tienden a buscar roles sometidos y evitan las situaciones donde deben asumir responsabilidades”.

Mónica* hace cinco años que asiste a terapias grupales para las personas con poco afecto a sí mismas: “Vine porque me encontraba en un estado depresivo muy grande. Estaba angustiada y triste. Profesionalmente no era feliz, sentía que algo me perturbaba. En el trabajo era un fracaso, mientras que en el hogar todo iba de mal en peor.”

Un desfasaje en la autoestima trae consigo consecuencias severas como ataques de ansiedad, repentinos cambios de humor, culpas, reacciones exageradas, hipersensibilidad, sentimientos imponentes y autodestructivos. Además, enfermedades psicológicas: la depresión, las neurosis, son rasgos que pueden no llegar a ser patológicos, pero crean insatisfacciones, situaciones de dolor, timidez, vergüenza, temores y trastornos psicosomáticos, según plantea un estudio de la OMS recogido en el libro Psicología de la personalidad.

“Con la llegada de la pubertad y la adolescencia, damos la bienvenida a la sexualidad, a la necesidad de cada joven de encontrarse a sí mismo, de ser aceptado por un grupo cercano. La tendencia va hacia quienes lo aplauden y huye de quienes lo recriminan”, expone la licenciada Geidys Rodríguez Marzo, psicóloga recién graduada de la Universidad de Oriente.

Gisselle Martínez opina que las personas no pueden ser catalogadas como buenas o malas, sino que tienen buenos o malos comportamientos: “La labor de la familia, los amigos y la sociedad, en sentido general, debe ser, simplemente, compensarlos con afecto, apoyo y mediante la comunicación”.

Detrás del espejo

“Pensaba que nadie podía quererme. Un niño abandonado se sentiría más amado”, comenta Ana Laura* mientras las lágrimas pugnan en sus ojos. Ella, con 23 años, no conocía el amor ni la ilusión del primer beso. La razón era unas libras demás en su cuerpo.

“Cuando era niña sufrí mucho, lloré siempre en silencio y a escondidas. En la escuela gritaban cosas horribles, las risas de quienes se creían perfectos me atormentaban constantemente. Le temía al ridículo. Prefería estar apartada, en un segundo plano”, manifiesta.

Con el paso del tiempo transitó de niña a mujer, pero su aspecto físico no cambió. Fue una etapa en la que no solo le preocuparon las burlas por ser diferente, sino también, los complejos aumentaron, pues no encontraba pareja. “Mirarme al espejo era una tortura”, cuenta la joven. 

“Su valor no está ni en lo que tiene ni en lo que le falta, sino en lo más profundo de su conciencia. La belleza vive dentro de uno, es una luz interior y pocos la pueden ver”, comenta Niurka*, hermana mayor de Anita.

“La autoestima surge en el proceso de aprender quién soy, del trato dado o recibido y del ambiente o comunidad a nuestro alrededor. La subvaloración es una arista del fenómeno. Lo que otros individuos proyectan para conmigo, ciertas necesidades de afecto no cubiertas y lo que yo soy capaz de creer sobre mí, son algunos de los factores de la aparición de dichos trastornos”, expresa la doctora Mayra.

Otras causas, según estudios realizados, pueden ser la comparación con los demás, destacando en éstos las virtudes superiores; así, el individuo siente descalificación por parte de sus seres queridos. Ocurre también por la sobreprotección, pues le está transmitiendo un sentimiento de inseguridad, siente incapacidad de llevar a cabo acciones por sí solo.

Según la propia especialista, existen diversos tratamientos florales para  elevar la autoestima: “El más efectivo es la esencia del Crab Apple, una flor que trabaja la desesperanza, pérdida de fe, miedo a la soledad u otras manifestaciones de dichos trastornos. El Manzano Silvestre es una planta de autoconocimiento, ella nos pone en contacto con  nuestro verdadero ser, permite el reconocimiento de lo valioso en uno mismo, favorece la propia aceptación”.

En función de lograr excelentes resultados en los tratamientos bioenergéticos, Lianne*, por dos años asidua a la terapia floral en el Hospital Psiquiátrico de La Habana, opina que “debemos tener mucha fe en ellos. Yo, particularmente, la poseo. Recuerdo el primer día, cuando llegué aquí pensaba no tener salida. Hoy siento la mejoría. Todo está en el subconsciente de cada quien”. 

La socióloga Josefina Vilariño comenta que en función de desarrollar la autoestima “es significativo controlar los temores, las tensiones, así como los cambios que generan ansiedad. Es necesario convertir las crisis en oportunidades”.

El doctor Zaldívar manifiesta que “algunas posturas o actitudes habituales de la subvaloración se expresan en autocríticas duras y excesivas, las cuales mantienen al sujeto en un estado de insatisfacción consigo mismo; indecisión crónica por temor al fracaso o al deseo innecesario de complacer, pues tiene miedo de perder la aceptación del peticionario y, por último, culpabilidad neurótica”.

Para la doctora Lourdes Fernández Rius, la persona con escasa autoestima actúa a partir del miedo, no de la seguridad. El objetivo fundamental ya no es vivir, sino escapar de la necesidad de hacerlo. En ciertas ocasiones, las cuales califica de extremas, acude a la autodestrucción física mediante el suicidio. En otras, recurre al abuso de drogas estimulantes, bebidas alcohólicas…en fin, a métodos enajenantes.

“Muchas veces, el individuo pone trabas en su tratamiento. Esto en el argot bioenergético lo conocemos como autosabotaje, es decir, él no mejora porque  la  mente o el conflicto emocional imperante no lo deja”, opina la doctora Mayra Pérez Batista.

Pero Ana Laura decidió tomar las riendas de su vida: “Resolví olvidarme de un pasado de inseguridades y temores. Descubrí el huracán que me tiraba a un lado y era tan solo yo. Hoy miro sin recelos al espejo, la imagen reflejada no me disgusta ni asusta, pues siento la belleza emanar desde mi interior. Fue un triunfo extraño, una curiosa sensación de coraje, resultó difícil y, sin embargo, ahora tengo quien me diga ‘te amo’ y puedo retribuirle el sentimiento”.

La mejor solución contra el abismo

De cualquier parte de la capital llegan personas para ser atendidas. Algunas inmediatamente van al final del pasillo. Otras, esperan impacientes en la entrada. De lunes a viernes, durante casi ocho horas, los profesionales de la dependencia del Hospital Psiquiátrico de La Habana, ubicada en el municipio Cerro, brindan su apoyo a quienes lo necesitan.

“La preferencia por la clínica demuestra que quienes la visitamos solemos encontrar respuesta a nuestro problema de salud”, afirma Rita*, paciente asidua del hospital.

Individuos con un desfasaje en su autoestima asisten a diario a los centros especializados en busca de ayuda terapéutica. “Muchas veces los seres humanos necesitamos expresar nuestros sentimientos, necesario para los psicólogos, pues con la comunicación podemos brindar las herramientas precisas para mejorar. Los fenómenos de recuperación los veo cotidianamente cuando toman conciencia de sí mismo”, comenta la doctora Mayra.

Según la doctora Lourdes, “no existe ningún método farmacológico para enmendar los trastornos. La baja autoestima no se resuelve con pastillas. El primer paso es aceptar la necesidad de ayuda, aquí desempeña un papel fundamental la familia. Después, asistir al profesional terapéutico, pero el mejor tratamiento lo tiene uno en sus manos: crecer desde el punto de vista emocional. El abismo tiene salida, solo hay que tener fuerza para encontrarla”.

*Los nombres de los pacientes fueron cambiados para respetar su privacidad.

Recuadro

Los remedios del Doctor Bach

Los orígenes de la terapia floral se remontan a la antigua China. De Occidente solo hay  breves menciones sobre los relatos de filósofos como Platón y Sócrates, quienes en sus días de meditación buscaban en el rocío  de las flores, alivio para los estados emocionales en desequilibrio.

Pero no fue hasta el siglo XX cuando el Doctor Edward Bach (1886-1936) se propuso fundar una medicina sencilla, rigurosa, humana y espiritual, en la cual reserva el lugar principal al propio paciente. Para él, la idea era que cada ser humano podía dirigir su proceso de curación como un camino de crecimiento personal. Comprendió que la medicina convencional despreciaba las características del individuo y fijaba su atención en los síntomas de las enfermedades. “Tratar al paciente, no a la enfermedad”, era su lema.

En las investigaciones realizadas para crear vacunas comprobó la validez de una ley: “Igual con igual se cura”. Así decidió estudiar las plantas, en especial, las flores. Para extraer las sustancias de las mismas utilizaba un método curioso: las colocaba en una bandeja con agua y las ponía bajo el sol, así la energía sutil de estas pasaba al preciado líquido. En total reunió unas 38 esencias, algunas de las más conocidas son la verbena, la violeta de agua, el sauce, la rosa silvestre y el roble.

Esos tratamientos fueron reconocidos en 1976, pero, desde su creación hasta nuestros días, han sido utilizadas en Inglaterra y otros países de Europa como España, Francia y Alemania, mientras que a América Latina no llegó hasta el año 1970.

(Tomado del sitio www.floresdebach.info)

 

Ficha Técnica:

Tema: La aceptación del individuo tal y como es. La autoestima.

Propósito: Demostrar que la solución está en cada ser humano y cómo en nuestro país existen los medios para hacerlo.

Objetivos colaterales: Brindar el concepto de autoestima. Indagar cuáles son los factores más cercanos que propician la aparición de una baja autoestima. Dar a conocer cuáles son las consecuencias inmediatas de dicho trastorno. Saber qué camino tomar en caso de presentar esos problemas.

Estrategia de fuentes:

Doctor Dionisio Zaldívar Pérez, Profesor Titular y Vicerrector de la Universidad de La Habana.
Doctora Lourdes Fernández Rius, psicóloga del Centro de Orientación y Ayuda Psicológica (COAP).
Licenciada Dunia Cruz Porceró, psicóloga del Hospital General Ciro Redondo García del municipio Artemisa.
Doctora Mayra Pérez Batista, especialista de la terapia floral en el Hospital Psiquiátrico de La Habana.
Josefina Vilariño Delgado, socióloga de la Universidad de La Habana.
Licenciada Gisselle Martínez Pedrera, profesora de la Facultad de Psicología.
Licenciada Geidys Rodríguez Marzo, psicóloga recién graduada de la Universidad de Oriente.
Miriam, adulta con baja autoestima.
Rogelio, individuo con autoestima elevada.
Mónica, paciente que asiste a terapias grupales.
Manolito, adolescente con baja autoestima.
Ana Laura, joven con complejos.
Niurka, hermana de la muchacha.
Lianne, paciente en recuperación hace dos años.
Rita, paciente del Hospital Psiquiátrico de La Habana.
Libro “ Psicología de la personalidad”.
Libro “El adolescente cubano: una aproximación al estudio de su personalidad”.
www.psicologia-online.com

Soportes a emplear:

Hecho: La baja autoestima y la subvaloración en las personas.

Contexto: En la actualidad, cientos de personas padecen de trastornos emocionales o psíquicos causados por la subvaloración o baja autoestima.

Antecedentes: La autoestima tiene su origen desde el mismo momento del embarazo. Las causas que la generan puede ser la carencia de afecto, la sobreprotección, la comparación con otros individuos con rendimientos superiores. En el año 1976, la Organización Mundial de la Salud, reconoce a las terapias florales como un tratamiento efectivo.

Proyecciones: Soluciones para dichos trastornos psicológicos: apoyo de la familia, amigos y la sociedad en sentido general; la aceptación de uno mismo tal y como es.

Fuentes:

Directas: Doctor Dionisio Saldívar Pérez, Profesor Titular y Vicerrector de la Universidad de La Habana. Doctora Lourdes Fernández Rius, psicóloga del Centro de Orientación y Ayuda Psicológica (COAP). Licenciada Dunia Cruz Porceró, psicóloga del Hospital General Ciro Redondo García del municipio de Artemisa. Doctora Mayra Pérez Batista, especialista de la terapia floral en el Hospital Psiquiátrico de La Habana. Josefina Vilariño Delgado, socióloga de la Universidad de La Habana. Licenciada Gisselle Martínez Pedrera, profesora de la Facultad de Psicología. Licenciada Geidys Rodríguez Marzo, psicóloga recién graduada de la Universidad de Oriente. Miriam, adulta con baja autoestima. Rogelio, individuo con autoestima elevada. Mónica, paciente que asiste a terapias grupales. Manolito, adolescente con baja autoestima. Ana Laura, joven con complejos. Niurka, hermana de la muchacha. Lianne, paciente en recuperación hace dos años. Rita, paciente del Hospital Psiquiátrico de La Habana.

Documentales: Libro “ Psicología de la personalidad”. Libro “El adolescente cubano: una aproximación al estudio de su personalidad”. Sitio www.psicologia-online.com

Textos complementarios: Recuadro Los Remedios del Doctor Bach.

Tipos de juicios:

Analítico: Durante todo el reportaje se evidencian los juicios analíticos, pues hacen un análisis del problema: la baja autoestima en los individuos.

De Valor: cuando Rogelio expone su criterio sobre lo que es la autoestima. También cuando la Licenciada Gisselle expone lo necesario que es para una mujer elogiarse a sí misma. En el juicio de la paciente Lianne sobre qué se puede hacer para lograr un funcionamiento adecuado en la terapia floral. En la opinión de Niurka, la hermana de Ana Laura, además, se ven presente en la de Rita sobre la importancia del Hospital Psiquiátrico de La Habana, así como en las dos intervenciones finales de las  doctoras Mayra y Lourdes sobre la mejor solución ante un desfasaje de la autoestima.

Tipo de Título: Genérico
Tipo de entrada: Anecdótica
Tipo de cuerpo: Escenas o casos
Tipo de transacciones: Nexos o repetición de vocablos, algunas muletillas como según, además y sin embargo. Subtítulos para enlazar un caso con otro.
Tipo de cierre: De conclusión o de resumen.