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Reportajes-Trabajos docentes

MARCA PARA TODA LA VIDA

MARCA PARA TODA LA VIDA

El tatuaje. La moda de  grabar dibujos en la piel va en ascenso y la mayoría de las personas desconocen los riesgos que esa práctica puede ocasionar a la salud.

YADIRA MARTÍNEZ PADRÓN Y ONEIDYS HERNÁNDEZ VIDAL,

estudiantes de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

Desde  varios días tratan de convencerlo, le demuestran que no  hay problema, que el Chedy es uno de los mejores de la Habana. Sus instrumentos están esterilizados –le explican-, utiliza varios colores y, además, es barato. Solo tienes que dar el paso y acabar de “matar esa jugada”, le dice uno de sus compañeros. Ni que fuera gran cosa, eso casi  ni duele, además, para un hombre  no es nada. Y es que Marlon no se decide aún a hacerse un tatuaje. Su conocimiento sobre el tema es escaso, pero tiene que arriesgarse, pues de lo contrario sus amigos no lo tendrán en cuenta como uno más del grupo, por no tener la marca  que los distingue.

Al fin llegó a la conclusión de que no quiere  dejar de ser del clan. Por tanto, se hizo su  obra de arte, como lo llamó durante algún tiempo, por “solo” 15 CUC. No es menos cierto  que era una verdadera  obra de arte, pues aquel Jesucristo como un lienzo  matizaba su antebrazo derecho con un colorido que  destacaba a simple  vista. Ahora Marlon sí está a la moda. Lleva en su cuerpo el  reflejo de lo que cree es una gran valentía. Ya forma parte, en gran medida, del grupo que dice ser su amigo. Rompió las ataduras.

El tatuaje es un símbolo que distingue socialmente a las clases, y para este joven que apenas comienza su andar por la vida, esa marca es solo producto de la moda pero, a diferencia de su cabello  teñido que un día crecerá y volverá a ser de su color, el grabado lo llevará para siempre, incluso, cuando anciano su piel se arrugue  cual hoja de papel.

Un mito con historia

El tatuaje, moda tan peligrosa, no es algo actual (aunque esté de actualidad), sino que se remonta a las primeras sociedades y es tan antiguo  como el hombre. El origen de la palabra es incierto, se dice que deriva del polinesio TA, que significa golpear un hueso contra otro o sobre la piel, consiguiendo el sonido TAU-TAU. Tatuarse significa grabar dibujos en la piel introduciendo materiales colorantes bajo la epidermis mediante punzadas hechas con un instrumento afilado.

En la antigüedad se utilizaba para impresionar y asustar a los enemigos de batalla. Tatuándose la cara y el cuerpo como preparación para el combate, no solo se lograba espantar a los rivales, sino que los dibujos epidérmicos característicos  les  servían como lenguaje, como símbolos identificativos para reconocerse  como parte de un clan o tribu.

Esta técnica para pigmentar la piel se conocía en el antiguo Egipto desde el año 2000 a.n.e,  aunque alcanzó  la  perfección en  Japón  y Francia. En otras naciones, como las africanas, son  indicadores de prestigio social, mientras que en Occidente no tienen la importancia y representatividad  que en otras sociedades más  primitivas o rituales, y normalmente han sido un símbolo diferenciador negativo.

Era tradición que los marineros, soldados y  presidiarios lo usaran como una manifestación de masculinidad y fidelidad. Durante las Guerras Mundiales representó una señal de pertenencia que afianzaba la camaradería y el espíritu del cuerpo entre los soldados.

Otro uso que se le dio fue como castigo, ya que individuos acusados de sacrilegios debían ser tatuados; debido a esto, médicos griegos y romanos  empezaron a practicar la remoción de tatuajes. 

Es revelador que los aztecas no lo usaran. Y en el caso de Norteamérica, el tatuaje se asoció con prácticas religiosas y mágicas: era un rito simbólico del paso a la pubertad, una marca única que permitía al alma superar los obstáculos en el camino hacia la muerte.

Una  moda  peculiar

Actualmente el tatuaje es reconocido como un adorno corporal que expresa un mensaje personal de las personas para manifestar sus inquietudes, deseos y esperanzas. Estas pigmentaciones de color en la piel varían en el estilo como la moda misma y han evolucionado de manera tan impresionante que estamos en presencia de un arte con orígenes profundos y universales.

Lo más llamativo de dicha tradición es la nueva dimensión que ha alcanzado en nuestra sociedad. A los ante referidos motivos para enfrentar esa pintura punzante, se han añadido el “porque me gusta”, “porque queda bien”, paradigmas frívolos del atrayente poder de sugestión de determinadas y extrañas modas, con la particularidad   de que el tatuaje, además de marcar a las personas, las hace cargar toda la vida con una huella.

Las razones que los jóvenes alegan para tatuarse son, primero, el gusto por él; segundo, para verse más guapos y “ligar más”. Lo cierto es que sus ídolos más populares como futbolistas y cantantes les preceden en una moda que cobra auge, sobre todo en esa edad. 

Según encuestas realizadas por estas reporteras, la mayor parte de la población más joven que se interrogó lleva un tatuaje, y otro por ciento desearía hacérselo por motivos similares a los anteriormente expuestos, con la limitante de la minoría de edad en muchos de los casos. Esto si se tiene en cuenta de que un gran número de los jóvenes “pinchados” lo mantienen oculto bajo las prendas  de vestir y  pasan inadvertidos  por miedo a la reacción de los padres.

“Cuando vemos a algún joven tatuado por la calle, mi padre me dice constantemente que el día que me descubra uno, ahí mismo me pega la plancha. Por eso nunca me he hecho ninguno, me da miedo”, expresó una joven estudiante del politécnico capitalino  Mártires de Girón. Otros muchachos, por el contrario, comentan que  les gusta, pero solo para verlo en los demás y no para ellos.

Los tatuajes pueden ser cicatrízales (que cicatrizan la piel) y queloideos (que se levantan de la piel). La raza negra es más propensa  a esta última variante, pues tiende a hacer queloides con gran facilidad.

Las partes más comunes para tatuarse son la cara, la cabeza, las manos (poco recomendable ya que la tinta pierde fuerza en poco tiempo), el cuello (un lugar bastante erótico), los genitales (¡Vaya que hay gente que le gusta!), los muslos, los tobillos (las mujeres prefieren esa parte y se les ve muy sexy), los brazos, la cadera, la espalda y el estómago (el lugar más difícil, ya que es un área muy blanda y no tiene suficiente fuerza de apoyo). 

Alex  González  Llanes es un joven de 33 años que reside en el Cerro capitalino. Al respecto, comenta que los tatuajes para él no son solo  dibujos que se trasfieren a la piel, delinean y colorean. “El  diseño elegido por la persona demuestra el gusto personal y tendencias artísticas; a ello se debe la existencia de muchos estilos”, asevera, y después añade que los tatuajes lo  transportan a  cada  época de  la vida en que se  los hizo.

“Considero que ninguna persona merece ser tratada como marginal solo  por llevar  un grabado en su piel, hay que mirar más allá. Existen del otro lado del sol quienes no llevan tatuajes, se levantan por la mañana, hacen su caminata habitual, un poco de ejercicio físico  y luego de ducharse  halan el gatillo  de un arma  y acaban con el mundo, exterminando  inocentes. ¿Sabes por qué lo hacen?, quizás estén respaldados únicamente por intereses políticos que son totalmente ajenos a las miles de personas que mueren diariamente. ¿Acaso ellos no merecen ser tildados de marginales, en lugar de quienes deciden marcarse sin perjudicar a nadie? Nunca he pensado en quitármelos”.

El tatuaje es exclusivo de su portador y no existen barreras de sexo, clase social y cultura, y sería ingenuo pensar que solo una determinada clase de personas se inclina a portarlos.

Las señas personales de cada individuo pueden indicar la pertenencia a un grupo cultural u organización, como es el caso de la temible banda de origen salvadoreño Mara Salvatrucha, que siembra  el terror en la frontera sur de México  por la violencia de sus integrantes.

Luego de someterse a pruebas de fuego, los aspirantes ganan el derecho a tatuarse el nombre de la organización, la huella indeleble que los hace parte del grupo. De ahí que los tatuajes revistan vital importancia en el mundo de esos presuntos criminales. El más frecuente es la frase “Perdóname  madre mía por esta vida loca”, siete palabras alrededor del cuello, una identificación de lo que será a partir de ese día su nueva vida.

También se tatúan tres puntos en el antebrazo a la altura del codo, entre la parte frontal del dedo pulgar y el índice, y significan dinero, droga y mujeres. Por cada homicidio marcan con la tinta en la comisura externa de los ojos, y calaveras en los tobillos. Una vez que ya no se es digno de pertenecer a la organización los excompañeros arrancan con un cuchillo todo lo plaqueado del cuerpo, dejando al desertor escasas posibilidades de sobrevivencia.
 

¿Sin daños  a  tatuados?

¿Un tatuaje dolerá? La respuesta es sí, ya que las agujas perforan la piel causando una herida. Entonces, la pregunta es: ¿se puede soportar el dolor? Y la respuesta es también sí, pues el cuerpo suelta endorfinas que disminuyen  la molestia. 

Aunque los jóvenes dicen conocer los riesgos que conllevan estas prácticas para la salud, la mayoría manifiesta necesitar más información sobre el tema. Además, tres de cada cuatro cuenta que tatuarse les ha producido dolor, inflamación o picor durante unos días o semanas, así como que el profesional utilizó en la mayoría de los casos, pero no siempre, aguja estéril y guantes, y en pocos casos anestesia.

Al respecto, la doctora Mónica Álvarez, especialista de Segundo Grado de Dermatología del hospital Calixto García, comenta que el tatuaje es una agresión a la piel y puede provocar infecciones, dermatitis por contacto, así como una vía de inoculación del virus  VIH: “Estos  procedimientos son realizados por un personal que en ocasiones no está capacitado y pude no haber una correcta esterilización de los materiales con los que va trabajar”, comenta.

“En la Segunda Guerra Mundial unos marinos se hicieron unos tatuajes en Australia  y al cabo de dos años en esas regiones de la piel aparecieron lesiones de lepra porque las agujas no estaban esterilizadas”, pone como ejemplo.

Para  quien piensa hacerse un tatuaje la higiene es muy importante. Una  vez  terminado, lo conveniente es botar toda la tinta sobrante (preferentemente vegetal) así como el resto de los utensilios. De no ser así, el material deberá estar correctamente esterilizado para próximos trabajos.

Existe  un colorante que se llama Cinabrio (sulfuro de mercurio) que da el color rojo. Ese producto es espiroqueticida  y mata la espiroqueta que es la que produce la sífilis.

Es decir, si un paciente tiene lesiones de esa infección de transmisión sexual  y se  hace un tatuaje que contenga  dicha sustancia, puede tapar el diagnóstico, porque en esa zona  no van a salir las lesiones de la infección. De ahí, entre otros aspectos, que la tinta con que se realizan los tatuajes puede ser perjudicial para la salud. En ocasiones hasta se utilizan pigmentos industriales que tienen otros fines en la industria, como la pintura de autos, lo cual provoca irritaciones en la piel.

Lo hecho, ¿hecho  está?

Entre tanto,  otros incurren en el arrepentimiento una vez hecho “el daño”, sometiéndose a riesgosos tratamientos realizados por cirujanos competentes en medios higiénicos adecuados.

Como dice Yailyn, una joven  de 19 años,  “no es lo mismo ver las cosas en otros que en nosotros mismos; al principio me embulló mucho la idea de llevar un tribal en mi espalda, pero no me gustó ni un poquito como me quedó. ¿Qué  me hicieron? Cuando mi mamá me lo vio quiso ‘matarme’. Fuimos a ver un médico de quien decían  era muy bueno eliminando tatuajes. Me sometí a varios tratamientos  y ya ves, esa horrible marca quedó en mi espalda. Ya no más pantalones a la cadera ni bikinis para la playa”.

Quitar un tatuaje no es cosa fácil. Por lo general, los motivos que conducen a las personas a querer retirárselos son  inconformidades con el diseño realizado, porque han pasado de moda para ciertas edades, porque solicitan un trabajo donde no se los permiten o porque los pigmentos empleados en la realización del mismo se han decolorado con el paso del tiempo.

Existen varias formas de retirar un tatuaje. Sobre ello, el doctor José Manuel Suárez, especialista en Primer Grado de Cirugía Plástica y Quemología del hospital Miguel Enríquez, comenta que entre los  tratamientos más frecuentes se encuentran el de exérsis, que consiste en retirar las capas de la piel y todos los pigmentos de color de la superficie marcada.

En otras ocasiones, si el es estrecho, se  elimina con bisturís toda  la dermis y se sutura o se aplica otro proceder como autoinjertos   para el cierre de la superficie resultante, o simplemente se puede contra tatuar el área tratando de cubrir la zona con el color propio  de la piel u otro similar.

Según señaló el especialista, someterse a cualquiera de estos  métodos implica una serie de riesgos propios de cualquier tratamiento quirúrgico. Puede ocasionar irritabilidad, alergias o  infecciones por el propio procedimiento, por escisión de la herida resultante, entre otros.

Aunque estas son las técnicas más recurrentes, es válido aclarar que no son del todo efectivas, señala el doctor. Pueden dejar secuelas tales como cicatrices inestéticas; cambios de coloración  en la dermis, conocida como  hipocromía en  los casos de que la piel quede más clara, e hipercromía, si es más oscura; pérdidas permanentes  de los cilios; dispersión de pigmentos, infecciones o alergias, entre otros. Todas ellas son perjudiciales para la salud y  atentan contra la estética en el caso de las jovencitas, que son quienes más acuden a este tipo de prácticas.

Los seres humanos que alteran su armonía corporal de esa manera se escudan en la justificación de lucir bien y generalmente no miden las consecuencias que provocan las perforaciones a la piel. Tal vez sea la sociedad en su conjunto la que favorece tan extraña suerte de comportamiento. Lo cierto es que la moda de los tatuajes  parece haber llegado para no marcharse y por días aumenta el  número de personas, jóvenes en su mayoría, que estigmatizan su piel por simple gusto o  por “moda que por lo general incomoda”.

FICHA  TÉCNICA:

Tema: Los tatuajes

Tesis: El tatuaje se ha convertido en una moda, que a diferencia de las demás, puede ser perjudicial  para la salud. (Afectaciones a la piel)

Tipo de Título: Genérico

Tipo de entrada: Anecdótica

Tipo de Cuerpo: Por bloques temáticos.

Tipo de cierre: Cierre de Conclusión
 
Estrategia de Fuentes:

-Consulta  en Internet y la biblioteca de la Encarta 2007

-Consulta a periódicos  y revistas

-Entrevista a  Mónica Álvarez, Especialista de Segundo Grado de  Dermatología y Cosmetóloga del Hospital Calixto García.
 
-Entrevista a José Manuel Suárez, Especialista  de Primer Grado en Cirugía Plástica y Quemología del Hospital Miguel Enríquez.

-Entrevista a Alex González Llanes,  tatuado en cinco ocasiones

-Entrevista a Yoan  Rivero León, Tatuador del municipio San José de las Lajas

-Entrevista  a  Yailyn  Rubio Pérez, joven que se retiró un tatuaje
 
-Encuesta a personas no están tatuadas

-Encuesta a  personas que quisieran tatuarse

DE MADAGASCAR A MADRIGAL

DE MADAGASCAR A MADRIGAL

¿Por qué no asimilar los cambios en los filmes de Fernando Pérez si continúan siendo expresión de lo más íntimo del ser humano?

ROSY AMARO PÉREZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

La vida cierra ciclos al margen de todos. Muchos esperan algo parecido a lo que hasta ahora ha sido. Algunos exigen que sea mejor. Otros confían. Y unos solo buscan lo diferente en lo nuevo.

Aquel cineasta se lanzó al abismo de lo incierto. Vino por el camino de la espiritualidad, el mundo interior y mantuvo el contexto en el que vivía y se identificaba, ese que es inevitable porque irremediablemente marca para siempre.

Ganó los aplausos de la mayoría que reflejó en su cine. Había logrado tres largometrajes que movían conciencias, estremecían corazones y emocionaban al espectador que veía su realidad en la pantalla grande. Hizo protagonista sin maquillaje al hombre cotidiano, ese que sintió interrumpida su vida y truncados sus sueños.

Y entonces lo encasillaron en esa línea. Fallaron, porque ahora vuelve a empezar, sin renunciar a lo hecho, pero buscando lo diferente. Así vive hoy Fernando Pérez, cineasta al que la crítica cinematográfica consideró la figura más importante de los años 90 del siglo pasado.

El “período especial” frente al espejo de Fernando

A fines del siglo pasado los cubanos vivieron contradicciones, desesperanzas, conflictos y angustias que abatieron su existencia. Los problemas económicos del país llevaron a la lucha por la supervivencia a las familias. Solo importaba qué habría en la mesa para comer la próxima vez. Muchos se preguntaban: “¿Dónde estoy, Dios mío?”

En esas circunstancias, Fernando Pérez filmó Madagascar, película en la que comienza un cine más enfocado a lo interior de sus personajes y, por tanto, empezó a utilizar un lenguaje sustentado justamente en una mirada más metafórica y simbólica.

Era su aspiración desde hacía mucho tiempo y encontró en la difícil situación del período especial la coyuntura en la que podía expresar esa línea, la cual forma parte de una búsqueda ascendente. Para él, Madagascar corresponde a la mirada de una época que nos tocó vivir a todos los cubanos.

La película levantó disímiles polémicas porque, como muchas obras artísticas, tenía un contenido político muy vinculado al momento que vivía la Isla, algo que motivó incomprensión en algunos sectores de la sociedad.

Luego nació La vida es silbar y el director volvió a dejar al desnudo las contradicciones que más calan en el cubano común, ese que lucha por ser como “quiere ser” y no como “debe ser”, según los esquemas establecidos.

Otra vez el público veía su realidad en la pantalla, no tanto la material que seguía compleja, sino la de los pensamientos, las ideas y los dogmas que tanto daño hacían, más aún en una época de disyuntivas.

La Habana en su Suite

La quinta película de Fernando Pérez sería Suite Habana. Para muchos constituye el cierre de una serie formada por Madagascar y La vida es silbar, en la que el tema central es la vida y el escenario único, La Habana de siempre.

Mercedes Santos Moray, periodista y narradora, afirmó que “se ha producido lo que considero el cierre de una trilogía que hace, de la capital, la metáfora de un país y de una historia, con la pupila nada complaciente del artista, pero con el corazón transido de amor y de pasión.”

De Suite Habana Fernando Pérez dijo: “Superó para mí todas las expectativas que tenía, sobre todo en la relación con el público cubano…Es el cubano común, pero no a través de una mirada común. Quizás el espectador ha descubierto otra luna del espejo que lo refleja. Hay un conjunto de circunstancias que parten de la película y van más allá de ella”.

Suite Habana superó no sólo las expectativas de su director, sino también del público. El espectador esperaba algo similar a los filmes  anteriores y encontró una obra aún mejor.

Gran conocedor de la filmografía cubana, el crítico Rolando Pérez Betancourt, luego del estreno aseguró: “Fernando Pérez acaba de entregar uno de los filmes más importantes de la historia del cine cubano. No solo por los sensibles planteamientos que realiza, a medio camino entre el documental y la ficción, sino por la cantidad de valores formales que logra encajar en una entrega signada por los riesgos artísticos”.

A Suite Habana le dan brillo las historias que cuenta y cómo lo hace mediante la banda sonora, realizada por Edesio Alejandro, en la que se mezclan música, sonidos y ruidos cotidianos de la ciudad; la fotografía de Raúl Pérez Ureta, quien buscó en todo momento los detalles y la poesía en cada encuadre para reflejar esas vivencias, no nacidas de la imaginación de un guionista, sino de las calles habaneras y sus habitantes, quienes a pesar de todo viven y siguen soñando.

¿Y entonces, ahora qué venía?

Después de casi cuatro años sin filmar, Fernando Pérez volvió en esta ocasión con Madrigal. A muchos los “ha decepcionado” porque, según ellos, “no tiene nada que ver con su estilo, la realidad de hoy y con nosotros los cubanos.  Además, no se entiende”.

Hay diferencias entre Madrigal y lo que hasta el momento venía haciendo el cineasta. Esta vez las historias parten de una realidad ficticia. La primera narra cómo un muchacho conoce a una joven en la que, en un principio, solo busca bienestar material, pero después cree enamorarse de ella.

La otra historia se inicia en el 2020 en un mundo creado por el muchacho de la primera parte. Basada en un cuento esa realidad imaginada tiene como característica que sus habitantes poseen derecho sexual sobre sus semejantes, y los protagonistas buscan salvarse de eso.

El cineasta piensa que “el tema de lo aparente y lo real está en el centro de interés de todas las relaciones humanas” y  por eso quiso que formara parte del lenguaje de la película. Para esto colocó al público ante imágenes y situaciones cuyo sentido no es el que aparentan en un inicio, lo que convierte a Madrigal en su película más riesgosa en el sentido de la búsqueda deliberada de un artificio, principio de toda creación.

Anselmo Fernández, espectador habitual en la Sala Multicine de Infanta, dijo para este reportaje que “no le gustó Madrigal porque eso no es cine, sino una obra de teatro con un pésimo guión apoyado en diálogos vacíos de contenido”.

Sin embargo, Luis Álvarez, capitalino que también salía del cine, se sintió satisfecho porque, “aunque no lo haya entendido completamente, me llevé la idea de las dos historias y el dilema que encerraba a Javier en la decisión de ‘ser’ o ‘no ser”.

Para Guennady, joven habanero, ver Madrigal “fue una frustración espectacular” y se preguntó: “¿Por qué dejar el sentido de la historia completamente a la deriva; por qué dejar que el espectador también invente la historia o algo parecido?”.

Por otro lado, la periodista Santos Moray, dijo que “mientras veía y asimilaba las secuencias de Madrigal…donde confluyen explícitas deudas al teatro, la literatura y el cine, enmarcadas las dos historias y la estructura del largo por la poética imaginativa, simbólica y de corte metafísico…, mientras me introducía en ese fuerte acento ficcional de la película, mi corazón compartía la certeza del riesgo, y la validez de optar por la experimentación que tiene todo artista en cualquier manifestación”.

Lourdes de los Santos, realizadora del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), manifestó: “La película me encantó, muestra un Fernando más intimista y sentimental. Las historias que narra son metáforas de la vida, y puede que esté un poco hermética  la trama, pero él es así”.

Y Raciel del Toro Hernández, estudiante de 5to. año de Periodismo de la Universidad de la Habana, expresó: “Creo que esta vez la metáfora se le quedó corta a Fernando Pérez,…pues te descubres durante toda la película intentando entender lo que te quieren decir, para al final darte cuenta de que no había que esforzarse tanto porque han estado repitiéndote una y otra vez, desde el exergo, la supuesta tesis del filme: ‘Nada de lo que parece, es”.

Finalmente el cineasta declaró a esta reportera: “Madrigal fue un reto para mi y ahora lo es para los espectadores. Hasta el momento he sentido un público enfrentado a una película que no puede valorar de inmediato en términos absolutos. Aquellos que lo hacen —a favor o en contra—, son los menos.

“Y la dinámica que Madrigal propicia hasta ahora es la de la diversidad de cuestionamientos, preguntas y reflexiones. La acogida del público que la ha visto ha sido respetuosa y cálida desde la inquietud —o desconcierto—, que la película provoca.”

¿Primera vez?

Ya en otra ocasión Fernando Pérez sorprendió dando un salto en su forma de hacer cine. El filme Clandestinos estremeció a muchos con la historia de revolucionarios en la clandestinidad antes de 1959. El pasaje, aunque contado en numerosas ocasiones, quedó hecho de manera muy creíble, casi real. Las actuaciones de los protagonistas Luis Alberto García e Isabel Santos, además de la banda sonora de Edesio Alejandro, quien por primera vez incursionó en ese tipo de trabajo, fueron elementos decisivos en el éxito del largometraje.

Después apareció Hello Hemingway, filme ambientado en la misma época que Clandestinos, pero que refleja la vida de una adolescente con sus preocupaciones y sueños en una Cuba que unos jóvenes trataban de definirle su destino.

Especialistas en cine agrupan a Clandestinos y Hello Hemingway en una primera etapa de Fernando Pérez, y reconocen que no están muy ligadas a la trilogía que forman Madagascar, La vida es silbar y Suite Habana; y mucho menos con Madrigal. Eso denota un cambio en el cine de Fernando Pérez. Por lo tanto, el salto de estilo no es la primera vez que ocurre en la filmografía de este cineasta.

¡Acción!…Corten

A veces no se entienden los cambios por estar encasillados en esquemas creados debido a las circunstancias. En ocasiones no se quieren reconocer por temor a lo nuevo. Y debe ser todo lo contrario. En lugar de huir a lo diferente conviene tratar de entender el por qué y cómo se cambia sin darse cuenta.

Así lo hace Fernando Pérez. Cambia su estilo y disfruta lo que hizo porque responde a sus ideas, pensamientos, sentimientos y sobre todo, a sus sueños. Quizás vuelva a revolucionar o mantenga su forma de hacer cine en el nuevo proyecto que espera comenzar a filmar en poco tiempo.

Como premisa, nos comentó  que “se trata de una película de ficción sobre la infancia y juventud —hasta el presidio político— de José Martí, Héroe Nacional de Cuba”. En estos momentos escribe el guión, inspirado en la historia, pero a través de su mirada, esa que al decir de muchos roza la perfección. Le tocará a los espectadores descifrar al cineasta que un día los reflejó y hoy sigue haciéndolo a su manera.

Ficha Técnica:

Tema: El cine de Fernando Pérez

Tesis: Cómo cambió la última película de Fernando Pérez, Madrigal, respecto a sus anteriores largometrajes.

Tipo de Reportaje: Interpretativo a partir de la búsqueda de diversas fuentes para que el lector pueda hallar su propia conclusión.

Tipo Título: De  referencia al tema

Tipo de entrada: Deductiva

Cuerpo: De bloques temáticos

Cierre: De proyección o futuro

Estrategia de Fuente:

Activas

Fernando Pérez
Anselmo Fernández
Luis Álvarez
Lourdes de los Santos
Guennady
Raciel del Toro Hernández

Documentales
Mercedes Santos Moray
Rolando Pérez Betancourt
Fernando Pérez
    

LE LLAMAREMOS…

LE LLAMAREMOS…

Pedros, Juanes, Marías, Albertos, remplazados por la ilimitada creatividad cubana con nombres peculiares.

ALIANA NIEVES QUESADA,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

Luego de una larga espera que duró ocho meses y tres semanas, llegó por fin el momento que todos esperaban: Beatriz "rompió aguas" en el hospital materno González Coro, de la capital cubana.

Nueve horas fue el tiempo que tardó el bebé en salir del vientre de su progenitora. Resultó ser varón, como deseaba su padre, y por el llanto enérgico con el que dio inicio a su vida se podía asegurar que sería un niño fuerte y saludable.

Pero, ¿cómo lo llamarían? Fue el primer dilema donde se vio envuelto el pequeño... ¡Descemer!

De madre y de padre en el Registro Civil 

El nombre de una persona es un atributo que lo acompañará durante toda su vida. Influirá, de cierto modo, en el desempeño social de quien lo posee. Es por ello una de las principales disyuntivas que surge ante el nacimiento de un nuevo miembro en cualquier familia.

El Registro Civil del Municipio Plaza de la Revolución, fuente oficial escogida para este trabajo, es uno de esos lugares implicados en el conflicto de poner, cambiar y quitar nombres. Su directora, Zoraida Gendis, asegura haber tenido que rechazar muchos de los inventos propuestos por los padres de recién nacidos, debido a que ni siquiera definen su género. "Es increíble cómo en ocasiones hasta la pronunciación resulta dificultosa y ¡ni hablemos de la escritura!", añade.

Ella explica que en la actualidad la sociedad cubana está plagada de nombres que provocan interrogantes sobre su origen y relación con nuestra idiosincrasia. Parecerían contradecir el artículo 43 de la ley número 51 del Registro del Estado Civil de la República de Cuba, donde se especifica que "el nombre debe estar en correspondencia con el desarrollo cultural y educacional del pueblo y sus tradiciones".

"Puede que a veces los progenitores no tengan en cuenta las molestias que les pueden causar a sus hijos cuando, ya un poco mayores, deban deletrear sus nombres en la escuela, debido a que sus maestros no saben cómo escribirlos, o buscar una variante más sencilla para que sus compañeros los llamen correctamente", agrega Zoraida Gendis.

Norielski García, estudiante de la escuela primaria capitalina Saúl Delgado, asegura que muchas veces se ha equivocado al escribir su nombre y los amigos confunden la pronunciación. "Me gustaría cambiarlo cuando sea mayor de edad, pero tengo miedo de disgustar a mi mamá, pues a ella le gusta mucho", confiesa el estudiante.

Una encuesta recientemente realizada por el periódico Juventud Rebelde entre adolescentes cubanos de ambos sexos, dio como resultado que el 50 por ciento preferiría llamarse de otra manera.

Yelainys Ruiz tiene 21 años y vive en el municipio capitalino de Centro Habana donde, según ella, abundan nombres similares al suyo: "No me gusta que existan tantas personas llamadas como yo, pero lo peor de todo es que cada quien pronuncia mi nombre como le parece, y lo considero una falta de respeto".  

Actualmente resulta muy difícil encontrar niños llamados Pedro, José o Juan, nombres muy comunes en la Cuba de antaño.

"Me parece muy mal que se haya perdido la costumbre de llamar a los niños de forma tradicional, no le encuentro lógica al hecho de renunciar a nuestros hábitos", declara Gilberto Maura, de 81 años de edad.

Ir y venir con sus nombres a cuestas

La costumbre de utilizar apelativos inventados o copiados de otras naciones surgió en la década de los años 70 del pasado siglo, momento en que el pueblo cubano recibía gran influencia de la antigua Unión Soviética y comenzaron a proliferar los Vladimir, Alexander, Boris, Yuri y otros. Luego surgieron variaciones, entre ellas, las que empleaban generalmente la letra Ye al inicio del nombre.

En el Registro Civil del municipio Plaza de la Revolución, según constatamos, fueron inscritos entre los años 1983 y 1989, 14 Yoandris, 9 Yamisleidys y 7 Yosvanis, pero además abundaron las Marlenis, Yoanka y Roiner.

La diversidad religiosa que existe en la sociedad cubana también ha tenido que ver con el fenómeno en cuestión. La africana, muy común en nuestro país, ha dejado nombres como Ayamey (Yemayá al revés) o Changui (diminutivo de Changó).

Yulenis Despaigne, de 18 años, dice sentirse conforme con su nombre, "lo hallo peculiar y lo que más me gusta es que nunca se lo he oído a otra persona. Escogí para mi hija el de Melanie, por la actriz estadounidense llamada del mismo modo", añade la joven.

"Mi familia sigue la tradición de los apelativos extraños desde hace muchos años", comenta risueña Yudisay Reyes Pelier, quien confiesa tener primos llamados Yiley, Yurelky, Yunelly, Ronniesky, "y estos son sólo algunos, pues en total somos casi 50".

"Es una idea que encuentro muy original", dice su madre, Juana Pelier: "De esta forma no hay confusión, cada vez que oyen sus nombres tienen la certeza de que se están refiriendo a ellos y no a alguien más".

Sin embargo, la abogada Rita Aldaya Bayón opina que debería existir una ley que prohibiera este tipo de tendencia, ya que "va en contra de las tradiciones y cultura cubana. Es un daño que le están haciendo a los niños, y muchas veces cuando arriban a la mayoría de edad es demasiado tarde para corregirlo".

¿Equipo Cuba?

Pero este fenómeno, como es lógico, no solo está vinculado a personas anónimas de la sociedad. En la selección cubana de béisbol también abundan nombres peculiares. Y este fue tema de análisis de un reporte realizado recientemente por la agencia de prensa norteamericana AP.

Según el trabajo, el lanzador Vicyohandri Odelín sofoca a todos los locutores antes de subir al montículo. El serpentinero, miembro del equipo Cuba, explicó que las tres primeras letras, Vic, vienen del nombre de su padre Víctor, pero perdió la cuenta de las demás y aconsejó: "Me dicen Villo, es más sencillo".

Sin embargo, la pelota no es el único deporte cuyos atletas poseen nombres extraños. El campeón olímpico de 110 metros con vallas en Sydney 2000, Anier García, le debe su nombre a su abuela Reina, leído al revés.

El tío de Zulia Calatayud, titular mundial de los 800 metros planos, regresó maravillado de un viaje al estado de Zulia en Venezuela, días antes de su nacimiento.

Otros nombres, como Yunieski y Yulieski Gourriel, Yumileidi Cumbá, Osleydis Menéndez, Deinis Suárez, Odelsis Linares, Yipsi Moreno y muchos más, se pasean por las nóminas de los equipos Cuba de hoy.

¿Moda o excentricismo?

La influencia que puede ocasionar la moda tiene mucho que ver en casos como estos, explica la psicóloga Carmen Rosa Alonso: "Hay sectores de la sociedad que resultan más vulnerables que otros hacia determinadas tendencias; además, el nivel cultural juega un papel protagónico".

La socióloga Dayané Proenza asegura que en muchos casos acudir al uso de tatuajes, a los modernos "piercing" o a los nombres inventados, persigue erróneamente enriquecer la personalidad.

La especialista explica que en el fenómeno ha tenido que ver la apertura al mercado extranjero, la creciente globalización mundial y el aumento de presencia turística en la Isla.

Según estadísticas del Registro Civil del municipio Plaza, la costumbre de utilizar apelativos peculiares ha ido variando con el paso del tiempo. Entre los años 2001 y 2005 predominaban los Kevin, Celine, Alejandra, Karla y Javier, que tienen en sus orígenes a relevantes y populares figuras artísticas y deportivas del planeta.

Cuba entre los primeros, pero no campeón 

Aunque en los últimos tiempos no son pocos los artículos que se refieren a la moda de los nombres raros en Cuba, medios internacionales resaltan que estamos entre las primeras naciones, pero no en el primer lugar.

Sitúan a Ecuador y Guatemala antes que Cuba y señalan que en toda Latinoamérica, principalmente en zonas campesinas, parecen singulares y antiguos. En esas naciones los calendarios traen el santoral del día con nombres cristianos, pero cuando los padres no quieren utilizar el que dicta la tradición, acuden a los Dorilos, Lomgorbados, Hemeregildos, Pentecostés y, según se cuenta, alguien le puso a su hijo Santoral Aldorso. 

Un foro debate del canal de noticias británico BBC sobre el tema, reflejaba una información publicada el año pasado sobre los esfuerzos del Registro Civil  de Ecuador por evitar niños y niñas llamados Hitler o Coito.

También manifestaba que en un portal de la municipalidad de Ciudad Guatemala se incluían los nombres de unos "guatemaltecos" célebres llamados Zinedine Zidane, Britney Spears, Silvestre Stallone  o Bon Jovi.

El estudiante chileno Eduardo Segovia, encuestado en plena calle 23, del Vedado, opina que si cada región del mundo posee sus propios nombres, por qué Cuba no los puede tener: "Me parece bien que poco a poco el mundo se vaya acostumbrando a que la mayor de Las Antillas goce de apelativos autóctonos".

La profesora de Redacción de la Facultad de Filología de la Universidad de La Habana, Marcia Fernández, dice que en los Estados Unidos, por ejemplo, se acostumbra mucho utilizar apellidos y nombres de lugares emblemáticos para llamar a los niños, como es el caso de Jefferson, Tracy o Brooklyn. Concluye que cada generación tiene sus gustos y preferencias, "nombres extraños han existido siempre y también en cada país".

Años después...

Cuando el pequeño Descemer daba sus primeros pasos en la escuela, quiso saber el origen de su nombre que tantos dolores de cabeza ya le había causado entre maestros y amiguitos.

"¿Es un nombre griego, algún guerrero famoso?", preguntó esperanzado a su progenitora.

"Ay, mijito, le dijo la mamá apenada y justificativa, ¿no te has dado cuenta todavía? Es el nombre de tu abuelita Mercedes con las sílabas invertidas...

Ficha Técnica:

Tipo de reportaje: Reportaje interpretativo. Se plantea un conflicto que se está produciendo actualmente en la sociedad. Contiene opiniones de ambas partes y expertos. Guía al lector hacia la opinión que él considere.

Objetivos:

Conocer las diferentes opiniones sobre la tendencia en la sociedad cubana de poner nombres extraños

Investigar las causas de este fenómeno

Tipo de título: Llamativo

Tipo de entrada: Narrativa

Tipo de cuerpo: De bloques temáticos

Tipo de cierre: Cierre de caso

Estrategia de fuentes:

Dos sociólogas, una abogada, una psicóloga, una profesora de Filología de la Universidad de la Habana, personas implicadas, encuesta realizada por el periódico Juventud Rebelde, reportaje publicado en el sitio web del canal británico BBC.

Transiciones:

Sin embargo, por otra parte, además. También nexos  por repetición.

Planos temáticos:

Pasado:

Niños con nombres extraños  inscritos en el registro civil de Plaza

Momento histórico en que comenzó esta tendencia

Causas:

La influencia que puede ocasionar la moda en la sociedad tiene mucho que ver en casos como estos

En muchos casos acudir al uso de tatuajes, o a los nombres inventados, persigue erróneamente enriquecer la personalidad.

Presente:

Personas que preferirían cambiar de nombre en la actualidad

Futuro:

Nombres que estarán de moda en próximos años

FIESTAS DE FRACTALES

FIESTAS DE FRACTALES

La tradicional fiesta de la alfarería se ha convertido en un pequeño carnaval, al decir de muchos pobladores de El Cano.

KAYRA GÓMEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

Hoy el pueblo amaneció diferente. Las cornetas del camión de los alfareros y las latas de los vecinos despertaron hasta al más dormilón. Los sillones de los portales aparecieron en inusitados sitios. La risa irrumpe en las casas que exhiben una auténtica decoración.

La gran tetera colocada al final del recorrido espera pacientemente a los alfareros y a las personas que acuden atraídas por el aroma. Sin dudas el café carretero ha reunido a muchos que no pueden resistir la curiosidad y el placer de tomar una tacita.

En medio de tanta algarabía, el párroco de la iglesia, el padre Roza, piensa en los aspectos organizativos que aún faltan para la procesión; mientras, las familias abarrotan las tiendas en busca de un atuendo elegante para la noche.

Transcurre el año 1946. En la Iglesia Parroquial La Purísima Concepción del pequeño pueblito El Cano se ha organizado un modesto homenaje a los alfareros del lugar.

El niño Francisco Valdés Pino no comprende lo que sucede. A él le han  comprado una camisita y unos  zapatos nuevos.

Génesis de una gran celebración

Muchos años después él no olvida ningún detalle de la primera Fiesta de la Alfarería, uno de los momentos más importantes de su vida. Con 72 años de edad y más de seis décadas dedicadas a este arte, aún recuerda ese acontecimiento que devolvió la alegría a un pueblo donde no existían festejos de tal magnitud.

Según cuenta, la idea surgió en una reunión de los alfareros en el bodegón del español Jacinto Martínez. La directiva integrada por un Presidente, un  Secretario y un Tesorero encargado de la propaganda y el embellecimiento del pueblo, se eligió en un encuentro posterior en el Círculo Social. Los festejos comenzaron como una actividad cívico-religiosa con el propósito de conmemorar el primer aniversario de la derrota del fascismo en la Segunda Guerra Mundial.

Los niños y jóvenes disfrutaban de juegos de participación como el palo encebado, carreras de saco, resistencia y bicicleta, el comedor de harina (consistía en sacar pesetas de un gran plato de  harina), y ¿quién atrapa al gato? (encerraban un gato desde la noche anterior para soltarlo el día de la fiesta, el premio lo recibía quien lo atrapara). También se realizaban misas en campañas para bendecir los tejares del pueblo y una procesión con San José, patrón religioso de El Cano.

«Eran festejos locales y de los pueblos cercanos Wajay, El Chico y Arroyo Arenas. En ocasiones el municipio intervenía en determinados aspectos como los regalos de la Casa Prado. Esta institución obsequiaba una guayabera a la persona  que identificase al personaje incógnito con la palabra guayabera en su bolsillo.

«En la tarde de ese día se celebraba un banquete entre los dueños y empleados del tejar. Desde seis semanas antes se recogía dinero para la preparación de este almuerzo elaborado por ellos mismos.

«El gobierno no participaba, ni financiaba la actividad. En ocasiones recibíamos la visita del Alcalde Municipal o algún representante. A partir de 1977, con la aparición del Poder Popular, comienza el gobierno a vincularse a esta fiesta.

«Antes, las ventas en las calles no existían porque la situación no era  económicamente favorable. Los alfareros exponían los productos en los tejares y a veces traían sus tornos al centro del pueblo para que todos viesen cómo hacían las piezas. El día finalizaba con bailes y actividades culturales acompañadas de orquestas y bandas musicales.

«Ahora todo es diferente. Desde que comenzaron los anuncios en la televisión y la radio a la fiesta asiste público de diversos lugares. En ocasiones la policía no puede controlar las peleas y ya la fiesta se ha convertido en un pequeño carnaval».

¿Cómo le gustaría que volvieran  a ser estos festejos?: «Como los vi nacer en los años cuarenta y los primeros años de la Revolución».

¿Qué ocurre hoy en El Cano?

Todos los habitantes del pueblo coinciden en que la tradición pertenece solamente al pasado. Atrás quedaron los tiempos donde los principales protagonistas de estas historias eran los alfareros y el pueblo. La alegría, los adornos, la risa y los gratos momentos se los ha llevado el viento del olvido.

Para muchos jóvenes la fiesta significa problemas, broncas, violencia y miedo.

«Recuerdo que de niño venían carrozas, payasos, comparsas y grupos musicales como Los Van Van y Alfredito Rodríguez. Ahora los padres no llevan a sus hijos por el temor de que surja algún problema», confiesa el alfarero de 30 años, Ernesto Farías.

La joven Yanelis Ramírez opina que los alfareros no disfrutan en estas fiestas que otrora les dedicaban: «En realidad, ellos no se sienten a gusto en la celebración, ni participan para no buscarse problemas. Ese día solo les dan un almuerzo en el Círculo Social. Me parece muy bien celebrar un oficio que forma parte del pueblo desde hace muchos años. Antes pintaban los frentes de las casas, se adornaban las calles, todo era una belleza. Ahora ponen dos pencas de guano y se acabó la fiesta...»

Los muchachos Jovann Silva y Lázaro Barrios consideran que los principales problemas son la falta de organización, la venta de bebidas alcohólicas, la ausencia de actividades recreativas y la falta de autoridades que controlen el orden. «Nos gustaría que las fiestas retomaran el camino de antes y cumplieran el fin por el que fueron creadas. Es importante rescatar esta tradición tan especial y antigua para el pueblo».

Por otra parte, Yaumara Rodríguez comenta que según cuentan sus padres, las carreras de cuñas era la actividad que más atraía la atención del  público: «Todos se reunían en el parque para ver desfilar  decenas de máquinas de la última generación y con gran potencia; sin embargo, las "chivichanas" y los "riquimbilis" han venido a ocupar este espacio  tan interesante para los espectadores»

Pan con lechón, cerveza y... ¿qué más?

Cuando se les pregunta a los pobladores del lugar algo relacionado con la gastronomía o las actividades culturales realizadas en estos festejos, es difícil que no coincidan en sus respuestas.

«Todo lo que traen de diferente a estas actividades son unos aparatos grandes y pesados para que los niños monten. La gastronomía no podría ser peor: pan con lechón, cigarros, cerveza y caramelos, esa es  la variedad. ¿¡Variedad!? Ni tan siquiera una pipa de refresco pueden traer. No debe de dar ganancias en esos días, y no atrae al público. La cerveza, ¡esa sí, esa es la reina!», expresó Ricardo Rodríguez Lugo.

Lázaro Luis Barrios, vecino del  lugar, dijo que los padres no pueden traer a sus hijos a la fiesta: «Habría que estarse arrinconando por el temor de que pudiera ocurrir algún problema y sucederle algo, además, si ni los propios padres venimos, cómo vamos a traer a nuestros hijos, ¿para qué?

Nosleidys Lores Lovaina, jefa de Comercio y Gastronomía del Cano, precisa que para ese día Gastronomía vende, entre otras ofertas, pan con puerco, pan con jamón, cerveza y cigarros: «En estas jornadas no tenemos nada especial, lo que hacemos es poner algunas mesitas en la calle y en los alrededores del parque y vender lo mismo de siempre».

Refiriéndose al tema, Eduardo Mederos, jefe de almacén de la zona, comentó: «Para esta actividad ofertamos pollo frito y pomos de refresco. La realidad es que aunque queramos, no podemos ofrecer nada más,  no contamos con más recursos».

¡Un espacio nuevo!

La Casa de la Cultura, junto al Poder Popular, tiene un proyecto aprobado por el gobierno y el Historiador de la Ciudad de La Habana, Eusebio Leal, para rescatar el antiguo Bodegón. En la década del cuarenta del siglo pasado y principios del triunfo revolucionario, los alfareros tenían un espacio para conversar en ese sitio. Resulta importante porque en él se acordó celebrar, por primera vez, la fiesta de la alfarería.

La presidenta del Consejo Popular del Cano, Marilyn Hambrona Tello, refirió: «Queremos que los alfareros expongan sus piezas aquí, y sientan que el sitio les pertenece. También pensamos poner en  este mismo espacio una tiendecita para que ellos puedan vender sus obras. Es un proyecto muy importante para nosotros.

«De las ganancias, una parte será para retribuir el esfuerzo de sus creadores, y la otra la utilizaremos para restaurar el parque, la biblioteca, y lugares de interés histórico para el pueblo. Será todo un proyecto comunitario. Aunque tenemos dificultad porque aún no sabemos si todos los alfareros están dispuestos a ayudar».

Los alfareros, ¿dónde han quedado los alfareros?

Ahora existen en El Cano alrededor de 50 talleres de cerámica, todos por cuenta propia. La tradición se ha trasmitido de generación en generación, y los hijos de hoy serán los alfareros de mañana. La alfarería en El Cano permanecerá por mucho tiempo más.

«A veces se exponen piezas en la Casa de la Cultura, pero ya no hay el entusiasmo de antes, eso se murió. No tenemos ánimos, deseos y motivos para participar en la  actividad.  

«La fiesta de los alfareros ya no es para nosotros, sino para las personas que vienen de otros pueblos. Los mismos alfareros no podemos participar», expresó Yury Eloy Naranjo Arias, creador de piezas de cerámica por más de 20 años.

La situación no es diferente para otros lugares. La fiesta del Puntabravense Ausente, la del Café en Wajay y las Trochas en Playa Baracoa son "el mismo perro con diferente collar", o nombre, en este caso.

El pueblo del Cano y en especial los alfareros desconocen el futuro de estas celebraciones, pero muchos piensan que la llama se extinguirá de un momento a otro. Aunque el Poder Popular ya tiene el presupuesto de este  año y el pasado (no se realizó), en esta ocasión no se piensa que sea diferente. Solo nos queda esperar hasta septiembre con la esperanza de que la tradición forme parte del presente y futuro de los habitantes del pueblo.

FICHA TÉCNICA:

Tipo de Reportaje  Interpretativo. Aporta todos los elementos en torno a una situación.

Objetivos del Reportaje: 

Demostrar cómo una tradición de más de 60 años de creada (la fiesta de la alfarería), se va perdiendo en el pueblo El Cano.

El significado de esta actividad para los alfareros y el pueblo.

Determinar el comportamiento actual de estas fiestas mediante entrevistas a funcionarios del Poder Popular, gastronómicos y habitantes del lugar.

Tipo de Título: Llamativo

Tipo de Entrada: Descriptiva.

Tipo de cuerpo: Bloques temáticos.

Tipo de Cierre: De incógnita.

Estrategias de Fuentes:

Se entrevistó a varias personas del pueblo:

Tomasa Reinier García

Agustín María Barrios Rodríguez

Ricardo Rodríguez Lugo

Dania Hernández

Lázaro Barrios Reinier

A los jóvenes:

Jovann Silva Delgado.

Ernesto Cabrera

Yoanna Toledo Leyva

Yordenia y Lázaro Barrios Hernández

Beatriz Machado

Lázaro Antonio Benítez Vázquez

A los alfareros:

Yury Eloy Naranjo Arias

Francisco Valdés Pino Rojas

Ernesto Farías López

Personas encargadas de la organización de la fiesta de los alfareros en El Cano:

Edma Aleida Pérez Escobar, secretaria del Poder Popular

Marilyn Hambrona Tello, presidenta del Poder Popular

Eduardo Mederos Ramos, jefe de Almacén de la zona del Cano

Nosleidys Lores Lovaina, jefa de comercio y gastronomía del Cano.

¿OPESO?

¿OPESO?

Epidemia del siglo XXI, los malos hábitos alimenticios y la poca práctica de ejercicios físicos hacen que la obesidad aumente a nivel mundial, trayendo consigo grandes complicaciones para  la salud.

JOHANNA PÉREZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana

La obesidad antiguamente era signo de buena salud, de fortaleza y de buen vivir. Sin embargo, con el curso del tiempo se ha convertido en un impedimento para las personas que la padecen, al no poder realizar disímiles tareas. En la actualidad, es considerada como una enfermedad mortal, crónica y progresiva de proporciones epidémicas, y constituye un factor de riesgo ya que se asocia a padecimientos cardiovasculares, dermatológicos, gastrointestinales y diabéticos.

Probablemente la causa más generalizada de dicho mal sea la adquisición de nuevos hábitos alimenticios con la llamada comida chatarra, el efecto pernicioso del televisor, y acompañado a esto, la disminución de la actividad física.

Así es la obesidad

El aumento exagerado del tejido adiposo es característico de la enfermedad. Generalmente, aunque no siempre, se expresa clínicamente por un incremento del peso del cuerpo. Cuando el Índice de Masa Corporal (peso en Kg. sobre talla en metros cuadrados) o IMC es mayor de 30 unidades, ya estamos en presencia de obesidad.

El doctor Carlos A. Salgado Rodríguez, especialista de Primer Grado en Medicina Interna y Profesor Instructor del Hospital General Comandante Pinares, del municipio pinareño de de San Cristóbal, define la obesidad como exógena y endógena.

“La obesidad endógena depende de la predisposición genética, se presenta por enfermedades sobre todo endocrinas y hormonales, el uso de fármacos como la prednisona y muchos antidepresivos; la exógena se vincula a los factores externos, entre ellos la ingestión exagerada de alimentos, el consumo de carbohidratos de tipo simple como la galleta, el pan, refrescos y dulces caseros, los cuales contienen grandes cantidades de monosacáridos y bisacáridos, generando así un aumento en el peso corporal del paciente”.

Este padecimiento tiene dos causas principales: mayor ingesta de calorías que las que el cuerpo gasta, y menor actividad física que la que el cuerpo precisa. Si se consume más energía de la necesaria, esta se acumula en forma de grasa, por lo que la obesidad se produce por exceso de calorías como resultado de alteraciones en el equilibrio de entrada/salida de energía.

Muchos especialistas ven la obesidad como un factor de riesgo para otros padecimientos; el endocrinólogo, por su parte, la define como una enfermedad, tal es el caso del especialista de Primer Grado en Endocrinología, Daniel Ford, del Hospital General Comandante Pinares, quien plantea: “La obesidad es una enfermedad que progresa si el paciente no es capaz de tener conciencia y hacer todo lo necesario para evitar que  continúe”.

El doctor Ford  refirió entre las causas de dicha alteración metabólica a los factores relativos al desarrollo, pues un aumento del tamaño o del número de células adiposas se suma a la cantidad de grasas almacenadas en el cuerpo.

Agregó que las personas que padecen de obesidad desde la infancia pueden tener una cantidad de células grasas hasta cinco veces mayor que las personas de peso normal, fenómeno conocido como hiperplasia de las células adiposas.

Esta es la razón por la cual la obesidad que se presenta desde la niñez es de más difícil control que la adquirida cuando se es adulto. Explicó, además, que existen enfermedades endocrinas que contribuyen al aumento de peso como el hipercortisolismo endógeno o Síndrome de Cushing, el hipotiroidismo en las insulinomas y las  disfunciones godonales.

¿La malnutrición provoca obesidad?                                       

Debido a los malos hábitos dietéticos, la frecuencia de personas obesas aumenta tanto en los países del Primer Mundo como en los que no pertenecen a él. El riesgo de sufrir obesidad no es homogéneo entre los distintos estratos socioeconómicos y educativos de la población. La tendencia al aumento de peso se ha generalizado a nivel global y constituye una amenaza para la vida.

En nuestro país, según datos de la Segunda Encuesta Nacional de Factores de Riesgo del año 2002, el 12,4% de la población es obesa y el 30,6% presenta sobrepeso corporal.

Es muy frecuente que las personas obesas coman sin medida y que presenten desórdenes alimentarios. En muchos casos, los hijos de padres con sobrepeso adoptan los malos hábitos nutricionales de sus progenitores y contribuyen así a desarrollar el mal desde edades tempranas.

Pero, ¿qué sucede actualmente con la comida?

La comida ha cambiado mucho y la población necesita aprender a escoger la que va a consumir entre la gran variedad de productos que oferta el mercado, debe educarse desde la perspectiva nutricional y saber que se come para suministrar la energía necesaria para las actividades y los elementos básicos que reparan y renuevan todas las células del organismo.

La industria alimentaria ha efectuado cambios sustanciales en el cultivo, preparación y presentación en los centros de abasto, por lo que las enfermedades relacionadas con la alimentación han aumentado considerablemente, incluyendo en ellas la obesidad.

En el caso de Cuba, debe tenerse en cuenta que sería oportuno asumir nuevos estilos nutricionales de acuerdo con la recuperación económica, toda vez que más de una década de depresión denominada periodo especial, propició una dieta excesiva en calorías y alimentos energéticos.

Muchas personas se afectan por la cantidad de alimentos que consumen, y otras por la calidad, otro hecho es que la población difiere en la eficacia con la que utilizan y almacenan energía en forma de grasa.

Los cambios en el estilo de vida del adulto influyen notablemente en el incremento del peso, pues el consumo de calorías en los alimentos es mayor.

Doraima García Crespo, quien padece de obesidad, afirma que esta es producto a su incultura alimenticia: “Si soy obesa es porque no realizo una dieta balanceada y  no acompaño mi nutrición con la práctica de ejercicios. Además, trabajo en una secundaria básica y la merienda que allí me proporcionan contiene grandes cantidades de calorías; por otra parte, en la calle, la oferta gastronómica es la misma: panes, pizzas y refrescos.

-¿Padece usted alguna enfermedad?

No, pero sé que la obesidad predispone otros padecimientos que quizás en el futuro puedan aparecer.

-¿Ha pensado ver a un especialista?

-No me gusta la idea de estar así toda una vida, por eso pienso que el especialista será el indicado para orientarme una dieta que me lleve a mi peso normal. En cuanto a mí, haré todo el esfuerzo necesario para mantenerla con la actividad física y una alimentación que excluya ingerir calorías en exceso.
      

Salud en riesgo

“Consulté un especialista porque quería bajar de peso”, afirma Maritza Díaz Moreira. “Gracias a mi voluntad y la ayuda médica logré el objetivo, pues mi IMC no excede las 25 unidades. Nunca llegué a ser obesa, pero presentaba sobrepeso corporal; afectación que si no es atendida a tiempo puede convertirse en una obesidad de tipo leve. Pienso que es mejor prevenir porque la enfermedad trae muchas complicaciones para la salud; antiguamente me quejaba de dolor en las rodillas y la columna, pero con el tratamiento han desaparecido dichos síntomas. Me siento feliz, segura. ¡Creo que valió la pena!

La obesidad proporciona un gran número de complicaciones en distintos sistemas del organismo, por lo que es vital  prevenirla o evitarla antes que pueda ser mortal.

Orlando Mesa, especialista de Primer Grado en Cirugía Interna del Hospital General Comandante Pinares, afirma que los pacientes obesos pueden presentar trastornos quirúrgicos y anestésicos, entre ellos los riesgos postoperatorios en la cicatrización del sitio quirúrgico y mayores infecciones, así como dificultad en la manipulación técnica del cirujano.

Señala también que solo el paciente con esta alteración debe recurrir a la cirugía para solucionar el problema cuando su obesidad es grave o patológica, pues este tipo de operación se realiza solo con determinados programas especializados. Las intervenciones quirúrgicas pueden ser en estos casos la reducción del tamaño del estómago, la lipectomía, dermolipectomía y liposucción.

Entre las complicaciones de la enfermedad también se manifiestan problemas respiratorios, lo que produce pérdida de la respiración y ahogo; digestivos como úlceras gastroduodenales e insuficiencia pancreática; problemas renales, cutáneos, godonales, gestacionales, dermatológicos.

El doctor Salgado Rodríguez refirió entre los trastornos de la obesidad a la Diabetes Mellitus tipo 2 como primordial, los padecimientos de hipertensión arterial, hiperlipidemia, trastornos esqueléticos como deformidades y artrosis, sobre todo en la columna lumbar y rodillas. Manifestó, además, que la población obesa aumenta su mortalidad por cáncer, principalmente el de mama y ovario en las mujeres, y el de próstata y colon en los hombres.

El riesgo de morbilidad y mortalidad es mayor en las personas obesas y crece a medida que aumenta la enfermedad. El célebre médico griego Hipócrates, padre de la Medicina, planteaba: “Las personas obesas fallecen más bien por enfermedades agudas y sofocaciones, y a menudo mueren de muerte repentina; lo que no sucede casi nunca a las personas delgadas”.

Uno de los padecimientos más graves y causa de muerte en la mayoría de los casos que presentan obesidad es el trastorno en el sistema cardiovascular, señaló el doctor Libán Cruz Benítez, especialista de Primer Grado en Cardiología del citado hospital.

Él define la enfermedad como un factor de riesgo coronario, cuyas manifestaciones son el aumento de los lípidos del colesterol y sus derivados, lo que obstruye las arterias del corazón. Señala que las placas de ateroma son la causa fisiopatológica que produce cardiopatía y afecta todo el sistema.

Entre los trastornos más comunes se hallan la opresión toráxica y estenocardia, la taquicardia de esfuerzo, insuficiencia cardiaca, angina de pecho, infarto de miocardio, varices y úlceras varicosas.  

Los trastornos psicosociales están muy relacionados con el aumento de peso, comúnmente los pacientes con este problema manifiestan inseguridad personal, distorsión de la imagen corporal, desorden de conductas alimentarias, tristeza e infelicidad, ansiedad, depresión, pérdida de la autoestima, frigidez e impotencia, angustia por presión social frente a su obesidad, aislamiento social.

¿Se soluciona el mal?

Los padecimientos producidos por el exceso de peso admiten tratamiento médico especializado. La dieta juega un importante papel en la reducción de calorías, debe ser adecuada a la actividad física necesaria, más suave y mantenida e indicada por un especialista. Modificar el comportamiento ayuda a contrarrestar este mal buscando el equilibrio entre los hábitos de alimentación y la realización de  ejercicios físicos como nadar, bailar, andar en bicicleta y caminar.

Los medicamentos de tipo anorexígenos como los derivados de la anfetamina y los inhibidores de la liberación de urotropina reducen la enfermedad, pero solo son recomendados al paciente cuando la dieta no lo sitúa en su peso adecuado. El uso de la medicina tradicional y la Acupuntura es otro aspecto fundamental en dicho tratamiento, aunque los especialistas advierten que debe estar acompañado de las medidas higiénico- dietéticas.

El interés fundamental, precisó el doctor Salgado, consiste en promover un estilo de vida saludable en la población, basado en una dieta sana y la práctica de ejercicios físicos (evitar el sedentarismo). Los medios de comunicación masivos, considera, ocupan un peldaño esencial en la divulgación de medidas contra la obesidad, considerada  como una epidemia del siglo XXI.                                                                                                            
         

Recuadro No. 1:

Tipos de obesidad

Según la distribución de la grasa corporal: Obesidad Androide Obesidad Ginecoide
Según su inicio: De la infancia. Del adulto
Según la distribución del exceso de grasa corporal: Obesidad del tronco y hombros Obesidad de tronco y caderas
De acuerdo a su IMC: Clase I (Moderada) IMC de 30 a 34.9; Clase II (Severa) IMC de 35 a 39.9; Clase III (Mortal) IMC de 40 o más.


Ficha técnica:

Tema: La obesidad y sus complicaciones para la salud.

Tesis: Los malos hábitos alimenticios y la poca práctica de ejercicios físicos hacen que la obesidad aumente a nivel mundial, trayendo consigo grandes complicaciones para  la salud.

Tipo de Reportaje: Interpretativo. Se va a un problema en todas sus aristas.

Tipo de título: Llamativo

Tipo de entrada: De resumen o sumario

Tipo de cuerpo: De bloques temáticos

Tipo de cierre: De conclusión

Estrategia de fuentes:

• Pasivas: Internet, revistas de salud

• Activas: Dr. Carlos Salgado, especialista en Medicina Interna.
                      Dr. Daniel Ford, especialista en Endocrinología.
                      Dr. Orlando Mesa, especialita en Cirugía.
                      Dr. Liban Cruz especialista en Cardiología.
                      Psicólogo: Marcos M. de la Cruz Blanco
                      Doraima García Crespo, obesa
                      Maritza Díaz Moreira, ex obesa 

HAY AMORES QUE MATAN… Y MODAS TAMBIÉN

HAY AMORES QUE MATAN… Y MODAS TAMBIÉN

El piercing. Cada vez más los jóvenes se perforan la piel sin percatarse de que pueden ocasionar  problemas de salud.

DANAY GALLETTI HERNÁNDEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana

María y Carlos esperan impacientes a su hija Ana de 14 años. Ella aún no ha regresado de la escuela y  ya son más de las 8:00 de la noche. El día anterior habían tenido una discusión porque Ana quería colocarse un piercing en el ombligo para estar a la moda cuando viniese el verano. La mayor parte de sus compañeras de estudios los exhiben en disímiles lugares del cuerpo y ella marca la diferencia. Además, su ídolo musical, Cristina Aguilera, posee once en su anatomía.

Una hora más tarde la jovencita regresó, pero los padres notaron algo diferente: se había perforado el ombligo sin autorización. Otra disputa provocó este cambio, no acatado en el hogar moralista y tradicional.

Lamentable, ¿verdad? Pero lo cierto es que casos similares se suceden a diario. Los adolescentes y jóvenes con el propósito de ser admirados y reconocidos en su grupo de amigos asumen este comportamiento ante el asombro y la desaprobación de los padres. Los actores y cantantes preferidos se convierten en los modelos a imitar en todos los sentidos, aunque esto implique agredir, infestar y marcar de por vida el organismo. Además, modifican su cuerpo con fines estéticos para lograr, según ellos, una imagen acorde con las pautas que la modernidad impone o legitima.

En las últimas décadas se observa un creciente interés por los piercing, por eso ya no es difícil encontrar en nuestras calles a un joven con horadaciones en  diferentes parajes de su cuerpo.

Pero, ¿conocerán los riesgos de esta moda para la salud?

ORIGEN DE UNA METAMORFOSIS CORPORAL

Desde tiempos inmemoriales el hombre, impulsado por la religión, las supersticiones, el arte, la cultura, las costumbres, la estética o la moda ha colocado en su cuerpo insignias como los tatuajes o los piercing.   

Aunque resulta imposible determinar con exactitud la aparición del anilla­do corporal o piercing, que en inglés significa perforar, se conoce que en Roma los miembros d­­­e la guardia del César usaban aros en los pezones para demostrar hombría, audacia y colgar las cortas capas que formab­­­­­­­­an parte de su vestimenta. Esta práctica también se extendió a la India, d­­­­onde las jovencitas eran anilladas en la nariz antes de su­­­­s nup­cias, como símbolo de devoción de la mujer a su marido.                                                                                            
 

En­­­­­­­­­­ algunas culturas de la antigüedad se adoptaba esta forma de expresión porque, según sus creencias, los defenderían de malos espíritus o tragedias, en dependencia de la zona del cuerpo donde fuesen colocados.

Desde la época de la Inquisición, comunidades religiosas han utilizado el anillado genital como método  de castidad y de expiación de culpas.

Actualmente diversos grupos étnicos en el mundo colocan un piercing entre las dos fosas nasales, con el propósito de defenderse, adornar su rostro, diferenciarse del resto de los grupos tribales y conocer el estatus social del que lo lleva. En Brasil, por ejemplo, existen tribus cuya costumbre es hacerse un pequeño corte bajo el labio o en los lóbulos de las orejas, que aumenta de tamaño hasta alcanzar el deseado. En él colocan una pieza circular.

La colonización, la ilustración, las revoluciones inglesa y francesa y otros procesos de similar repercusión, influyeron en que estos cam­bios trascendieran las fronteras europeas y llegaran al continente ame­ricano, fundamentalmente a Norteamérica.

¿POR QUÉ  ADOPTAMOS ESA «MODA»?

Asumir una moda, una conducta o un símbolo como lo es el uso de los piercing por los jóvenes, forma parte de los fenómenos vinculados con la globalización y el intercambio cultural de unas naciones con otras.

El acceso a Internet y a otros sitios o espacios informativos donde son expuestas tendencias y costumbres de diversas regiones y la irradiación del fenómeno de consumo cultural, intervienen en la reproducción del piercing, principalmente, por los adolescent­­­­es que adquieren en esta etapa determinadas necesidad­­­­es desde el punto de vista material o espiritual.

En Cuba, el surgimiento de la música rock y el fenómeno de la moda son aspectos determinantes para el uso de este aditamento.

«Muchos jóvenes perforan sus cuerpos porque esta práctica importada de Europa y Norteamérica determina su actitud. También pertenecen a bandas de rock, siguen ese tipo de música o estilo de vida.», afirmó la socióloga Eneycy Morejón.

«La filosofía de esos grupos es desinhibirse con relación al cuerpo, obtener la libertad en toda su expresión, el respeto a su espacio, no reprimirse ante nada y estar dispuestos siempre a vivirlo todo con intensidad, y los que pertenecen a ellos adoptan tal estilo y conducta. Cuba no se encuentra aislada del crecimiento de esta tendencia global», expresó también la socióloga.

Llamar la atención de manera descoordinada, sobresalir por encima de la sociedad que no acepta determinados patrones, o identificarse con un grupo que asume una forma de pensar y actuar diferente a la preestablecida, pudieran ser las causas que originan el comportamiento. También imitar a cantantes o actores, seguir una moda, encontrar un espacio de realización dentro del entorno familiar y manifestar sus deseos.

El tránsito entre la niñez y la adultez presupone una serie de cambios que incluyen la búsqueda de la identidad, asumir  las transformaciones físicas y psicológicas que aparecen en el cuerpo y adquirir poco a poco la independencia. Es por eso que intentan imponer sus normas, expresar sus demandas y autorrealización mediante el uso de estos objetos como insignia que los identifique o los distinga.

Los piercing muestran en el individuo la necesidad de diferenciarse de sus igua­les produciendo marcas en el cuerpo, con el propósito de obtener el reconocimiento y el aprecio frente al prójimo.

Algunos consideran esta técnica como una forma de expresión artística, con la que las personas pueden manifestar sus inquietudes, aspiraciones; desarrollar sus ideas y buscar un mejor estado físico y espiritual.

Venus Carrillo, estudiante de Periodismo, posee uno en la ceja izquierda: «No lo uso por seguir una moda determinada. Lo considero como un cambio trascendental en mi vida y un modo de marcar la diferencia. Para mí es una forma de exteriorizar rebeldía; un símbolo, una prueba».

La mayor parte del fenotipo del cuerpo humano puede ser modificado deliberadamente. La aceptación en una sociedad que excluye a quienes no cumplan con un patrón de belleza predeterminado, constituye uno de los motivos del aumento progresivo, en los últimos años, de esta tendencia.

La alteración voluntaria del aspecto físico por medios objetivos se considera como una forma de expresión no verbal, que sirve como vehículo de disímiles informaciones del individuo y constituye un grupo de signos que revelan el grupo al que pertenece, la edad, el sexo, la personalidad, el estatus y rol social del que las emite. El «nuevo»  cuerpo es un reflejo de los sentimientos e imágenes  que desea suscitar en el resto de los seres humanos.

«Este fenómeno es resultado de una época histórica, donde determinadas corrientes o modas se expanden a diversos lugares del mundo y los jóvenes, que son los más vulnerables, reciben esa influencia», aseveró la psicóloga Ingrid Pedré Chávez.

Si bien un gran número de adolescentes adopta este comporta­miento por un condicionamiento social, familiar o acaso por ser aceptados entre sus amigos, otra parte lo rechaza debido a múlti­ples cuestiones como daños físicos, riesgo de contraer enfermedades o que esa imagen no responde a la educación e idiosincrasia recibida en el hogar.

La estudiante de primer año de Medicina, Elizabeth Ocaña, considera que los piercing no son una opción positiva para la juventud: «El uso de estos es físicamente perjudicial. Constituyen una agresión innecesaria a nuestros cuerpos y, además, violan la primera barrera de protección al perforar la piel y propiciar la entrada de gérmenes patógenos, o la transmisión de enfermedades mediante instrumentos mal esterilizados.

«Muchos jóvenes piensan que porque luce atractivo es bueno usarlo, y otros lo hacen para estar a la moda. Cada persona debe emplear aquello que lo haga sentir cómodo y no dañe su cuerpo o su mente. Los jóvenes, al seguir las corrientes actuales, se vuelven clones de cualquier tendencia sana o no, y son capaces de violar sus principios, creencias y gustos por asumir los patrones de una parte de la sociedad y sentirse aceptados», explicó, además, la estudiante de Medicina.

Los piercing pueden ser considerados interesantes pero, en realidad, es una acción agresiva contra el cuerpo que requiere de res­pon­sa­bi­lidad y cuidado para no lamentar después las consecuencias.

RIESGOS AL USAR PIERCING 

Los riesgos por su vía de aplicación y método son, entre otros, la transmisión de enfermedades víricas como Hepatitis (B, C y D) y el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA); además de tuberculosis, producto de la infección de bacterias u hongos. El contagio con alguna de estas enfer­me­da­des, debido al desconocimiento de medidas sanitarias, atenta contra la integri­dad física, psíquica y moral, por el daño que causa al cuerpo y a la imagen. 

El empleo, en su fabricación, de metales derivados del níquel y no metales pesados como el titanio y el niobio ocasionan el rechazo por parte del organismo a esos materiales, lo que requiere una urgente retirada del piercing. También se producen infecciones bacteriales.

La doctora Mónica Álvarez Mesa, especialista en Dermatología del Hospital Clínico-Quirúrgico Calixto García, cuenta que en una ocasión atendió a un muchacho que poseía piercing en las orejas y en la lengua: «El de la zona bucal tenía el grosor de un tornillo.  El material con que estaba hecho el objeto causó una dermatitis de contacto alrededor del mentón».

Los piercing colocados en la cavidad bucal dificultan la limpieza en esta zona y, por consiguiente, se produce una acumulación de bacterias propiciadoras de infecciones. En la lengua, afectan la función de ingerir alimentos, la fonación, la estética al infestarse y causa el bloqueo de las vías aéreas cuando se inflama.

La dermatóloga Mónica Álvarez recomienda para prevenir problemas mayores, mantener una higiene adecuada de la zona donde se colocó, evitar ponérselos personas con acné o alérgicos a la bisutería y comprobar las normas básicas de higiene y esterilidad.

La enfermera del Hogar de impedidos físicos y mentales en el municipio Playa, Georgina Pérez, plantea que ella, como madre y profesional de la salud, no aconseja el uso de esta prenda: «Muchos de los que se dedican a ponerlos no esterilizan la agujas y pueden infestar a cualquier persona. Además, ellos no conocen de acupuntura y colocar equívocamente el objeto en algún punto de la oreja, provoca consecuencias adversas. Está el caso de una muchacha que adelgazó demasiado y al realizar los análisis médicos pertinentes se descubrió que la causa era un piercing colocado en ese sitio. Después, un especialista le mandó una dieta y mejoró».

Este no es el caso de Daibel Flores, quien pone piercing en disímiles e insólitos lugares del cuerpo desde hace más de tres años. Según cuenta, la mayoría de los jóvenes del municipio habanero de San Antonio de los Baños han pasado por sus manos. Antes de dedicarse a esta práctica pasó un curso de acupuntura.

Sobre los procedimientos que sigue para la colocación de los piercing comentó: «Antes de emplear instrumentos como las pinzas de ojo, de mosquito, las agujas, el troquel y las joyas, los paso dos veces por el autoclave (equipo donde se desinfectan los instrumentos en los hospitales u otros centros de Salud) de la Clínica, cercana a mi casa. Al concluir cada perforación desecho el troquel, las agujas y el frasco de anestesia.

«Para evitar la infección de la herida les oriento a los jóvenes no exponerse al sol, no tomar bebidas alcohólicas, no dormir sobre el sitio donde se colocó el piercing, lavarse la zona con abundante agua y jabón, aplicarse la pomada tres veces al día, mover la prenda y no tener sexo». 

¿LOS MENORES DE EDAD DEBEN IR ACOMPAÑADOS DE SUS PADRES?

«El trabajo hay que cuidarlo. Los jóvenes de entre 14 y 17 años siempre vienen con sus padres. En una ocasión perforé en el ombligo a una niña de 10 años a quien acompañaba su mamá. Solo he tenido un problema con familiares. Una muchacha vino a comprar uno de la lengua para guardarlo hasta que tuviera el valor de ponérselo. A la semana, la madre formó un escándalo y quería que le devolviera el dinero. Para evitar problemas accedí a su pedido».

Sin embargo, Daibel afirma que en este mismo municipio, un joven que se dedicaba también a poner piercing empleó el mismo troquel para perforar a más de veinte personas. Para desinfectar ese instrumento solo lo depositaba en agua caliente y, además, no usaba guantes. ¿Resultados? Infección, ombligos agrietados y queloides (malformaciones en la cicatrización y abultamiento en la herida o en las zonas periféricas).

«Con el tiempo, los agujeros de los piercing se agrandan y deforman. Un piercing colocado en el lóbulo de la oreja puede acabar en un desgarro de fácil arreglo quirúrgico; en la ternilla el resultado estético es mucho peor. La perforación en el labio puede dejar escapar la saliva, y en la nariz, la mucosidad interior», aseveró también la doctora Álvarez Mesa.

La enfermera Georgina Pérez afirmó, además, que para lucir bien y elegantes no hay que recurrir a estos métodos: «Si un día decidimos retirarlo de nuestro cuerpo, la perforación tarda en cicatrizar y deja marcas y heridas que atentan contra la estética. En las personas con predisposición a tener queloides la cicatriz será muy difícil de corregir. Como enfermera he tenido que atender a jóvenes cuyos piercing se han infestado porque no se higieniza la zona y el objeto».

El joven Daibel Flores ha tenido piercing en el entrecejo, la membrana interdigital entre el dedo índice y el pulgar, la nuca, cuatro en la ceja derecha, anillado en la nariz, dos en un lóbulo de la oreja, uno en el pabellón de la oreja, otro a la entrada del conducto auditivo y en la campanilla. Confiesa que no seguir el procedimiento adecuado le ocasionó pericondritis en la oreja izquierda, la que se hinchó y se puso negra. De no retirarlos a tiempo hubiera perdido parte de ella.

Los más peligrosos, según la opinión de los especialistas, son los colocados en los cartílagos, la lengua, la campanilla y los genitales (en las mujeres labios menores y clítoris, y en los hombres, el pene).

DIFERENCIAS ENTRE GENERACIONES

La cultura se manifiesta y expresa de disímiles maneras por grupos sociales y tiene su imagen en determinado valor, objeto u obra. Cuando se materializa de esta forma, logra una connotación entre las personas, que las lleva a refutar o aprobar el comportamiento de una parte de la sociedad.

Los padres tienen distintos puntos de vista, criterios y posiciones. Muchos consideran que esta actitud es circunstancial y que en un momento de la vida, el hijo va a cambiar, adquirir respon­sabilidades y a madurar en sus ideas. Otros, sin embargo, aceptan y comprenden el avance y desarrollo de la moder­nidad, que no cambia los valores del hijo en la etapa más difícil de su vida.

Nancy González, jefa del Departamento de Relaciones Internacionales de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), y madre de dos hijas de 18 y 2 años de edad, opina que si ellas algún día si se pusieran un piercing, respetaría su decisión: « No me gustan las cosas que puedan ser agresivas al cuerpo por un problema de sanidad y dolor, pero todo tiene en la vida su momento, su lugar y su edad. Aunque como moda la considero bonita y en las muchachas luce bien, no se debe llevar ni a toda hora ni en toda oportunidad y espacio.  No imagino a nadie en una sesión plenaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular con piercing en todo el rostro, pero jóvenes de 18 años en una discoteca es normal que lo lleven porque es lo que se está usando».

También están los padres que respetan las tradiciones y tratan de presionar e imponerles a los hijos su forma de pensar y conducirse. La ausencia del diálogo y la reflexión en torno a este tema y el maltrato verbal o físico a los adolescentes, puede lesionar la autoestima y ocasionar, en estos últimos, sentimientos de inferioridad, tristeza y frustración.

«Desde pequeña los accesorios femeninos llamaron mi atención. Ninguna bisutería escapaba de mis manos. La primera vez que vi un piercing fue en el rostro de una compañera del aula. Entonces averigüé cuáles eran los procedimientos para tener uno en la nariz. Mis padres en un comienzo no aceptaron, e incluso, plantearon una serie de inconvenientes como las enfermedades y otros riesgos pa­ra que yo desistiera. Pero al comprobar que  mi autodeterminación era intransigente, resolvieron dejar esta decisión a juicio de mi libre albedrío», comentó la estudiante de Periodismo, Cristina Escobar.

La mayoría de los adultos considera incorrecta esta forma de proceder, e incluso, catalogan de rebeldes, extravagantes, exhi­bicionistas y excéntricos a quienes llenan su cuerpo de perforaciones.

«Esta actitud de los mayores se debe al respeto a las tradiciones culturales establecidas en épocas pasadas y que los más jóvenes no asumen por factores como el acceso a Internet,  la reproducción de estilos que en otros países constituyen una moda y el intercambio en las calles y centros recreativos con personas de su misma edad y con similar situación», expresó la profesora de la Facultad Psicología, Ana Hernández.

Esos adultos que hoy imponen sus criterios, un día vistieron similar a The Beatles, se peinaron como los afroamericanos, usaron minifaldas, adoptaron como traje de baño al atrevido bikini, es decir, adoptaron los cambios frecuentes de la moda. Cabe preguntarse si de existir la moda de los piercing en aquella época, también la hubieran asumido.

En estos cambios tiene un papel preponderante el mercado que estimula psicológicamente a las personas para que compren, inviertan dinero y consuman más allá de lo necesario. Por todo esto, es indispensable lograr un entendimiento, un equilibrio en la familia y un convenio beneficioso para las dos partes "en conflicto".

Es necesario orientar a los jóvenes y explicarles los riesgos que para la salud ocasionan estos objetos. Los medios de comunicación deben difundir más programas encaminados a prevenir y alertar sobre las consecuencias de una moda efímera y perjudicial, que será sustituida pero, que a diferencia de las otras, deja huellas imborrables.

Expresar las características, pensamientos, actitud y conducta mediante esa práctica no es lo más recomendable, si queremos demostrar que somos únicos y diferentes a los demás jóvenes, debemos exteriorizarlo de una forma que no perjudique nuestra salud.

El objetivo no es cerrarles el camino en su búsqueda por cosas insospechadas, sino aconsejarlos e indicarles cuáles son las medidas para evitar que la solución se convierta en un problema.

FICHA TÉCNICA:

Tema:   El piercing como moda en los jóvenes actualmente

Tesis: Explicar los riesgos que ocasionan los piercing para la salud y el incremento de su uso por los jóvenes en las últimas décadas.

Estructura:

-Tipo de Título: Llamativo

-Tipo de entrada: Anecdótica

-Tipo de cuerpo: De bloques temáticos

-Tipo de cierre: De conclusión

Estrategia de fuentes:

-Entrevista a la psicóloga infantil: Lic. Ingrid Pedre Chávez;

-Entrevista a la enfermera: Georgina Pérez;

-Entrevista a la socióloga: Lic. Eneycy Morejón;

-Entrevistas a padres y jóvenes;

-Entrevista al joven que pone piercing: Daibel Flores;

-Entrevista a la psicóloga: Lic. Ana Hernández;

-Entrevista a la profesora de Dermatología en el hospital Calixto García: Mónica Álvarez Mesa

EL PELUQUERO DE G

Hay oficios que producen vida, y ese es el caso de un podador de árboles que convierte un bulto de hojas en una campana, teniendo solo como testigos el parque de G y sus caminantes.

ROSY AMARO PÉREZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

Sentarse una mañana en un banco de la calle G podría llevar a cualquiera a escuchar la siguiente conversación:

-Dime, ¿cómo me quedó?

-Muy bien, ese peluquero hace maravillas con su tijera, y lo mejor, en un santiamén. Dicen que se quedará por un tiempo aquí en G.

-Ojalá, desearía que me volviera a recortar las ramillas cuando crezcan.

-Si, también quisiera que estuviera con nosotros mucho tiempo. Le pediré que me haga el mismo corte que a ti.

La charla es entre dos árboles, uno le muestra al otro la manera en que ha sido podado por el nuevo jardinero, y cómo le ha dado forma de campana en menos de cinco minutos.

Algunos caminantes afirman que es una obra de arte.

En busca del artista

Disponerse a hallar a la persona que hace esa obra maestra solo requiere caminar el paseo de G rumbo al Malecón habanero. Se puede descubrir al artista en plena faena. Lo delatan el sonido de sus tijeras que arremeten contra las ramas que sobran.

Bajo el sol que quema y con el ruido de los carros por todas partes trabaja. Con la velocidad de la luz corta aquí, y calcula para dar el próximo corte allá. La planta casi lo ahoga entre sus ramas, él la cuida y ella lo abraza. Lo abraza porque él la embellece.

Y aunque el tiempo no es lo que abunda en su vida, el artista hace un alto en su labor, deja descansar a sus tijeras y conversa sobre lo que hace, a lo que llaman poda cultural.

El artista

Su nombre es Natán González. Está en la jardinería desde los 18 años, y comenzó hace 10, embullado por el abuelo.

“Aprendí mirando y preguntando a los más viejos en el oficio. Antes de hacer esto que hago ahora me dedicaba a sembrar en parterres, parques o en lugares específicos que nos enviaban a trabajar.”

A la poda cultural llegó a través de un curso de jardinería que recibió durante un mes en la Quinta de los Molinos.

”En aquel curso nos enseñaron mucho sobre las plantas, desde los nombres más comunes hasta las plagas e insectos que les pueden dañar y causar la muerte. Lo fundamental que aprendí allí fue la poda cultural, que es darle a los árboles formas de campanas, espiral, cubos, y así, las más diversas figuras geométricas.”

El por qué de la obra

La poda, según estudios realizados, permite tener árboles fuertes, sanos y productivos. Es necesaria para facilitar que el aire circule libremente entre los tallos de las ramas. Esta meta se puede alcanzar sabiendo cómo y cuándo podar, siguiendo unos cuantos principios, como eliminar los tallos que se inclinan hacia el interior, las ramas viejas, las enfermas, y las retorcidas.

Y aunque la poda cultural tiene interés estético, además de adornar el entorno y ambientar el parque con esas formas que le dan a los árboles, evita que las raíces crezcan demasiado y rompan las aceras.

La técnica de recortar los árboles hasta darles una forma parecida a figuras geométricas no es de esta época. Actualmente se imita lo que desde hace siglos empezó solamente como adorno.

La poda cultural, aunque no con ese nombre, existe desde los tiempos en que reyes y princesas mandaban a construir grandes jardines alrededor de fuentes y caminos reales. En aquellos tiempos, igual que ahora, había arquitectos paisajistas. Algunos como André Le Nôtre, uno de los famosos, proyectó los jardines que rodean el palacio real francés de Versalles, situado al suroeste de París, los cuales están organizados a lo largo de  grandes avenidas y su geometría resalta debido a los setos perfectamente recortados.

Más de la obra del artista

Natán González identifica el ejemplar que había podado el día anterior y explica que era un ficolaurel como el resto de las plantas que había en todo la avenida, excepto las que tenían forma de setos que eran ocujes.

A la derecha del joven hay un arbusto que él llama una de sus obras:  “Quise cambiar un poco más de lo normal y dividí el follaje en tres pisos; así, además de romper la rutina de campanas, setos y mazorcas, le di más ventilación a la planta quitándole toda la enramada del centro.”

Oír a los caminantes hablar de su obra o reírse de sus inventos, dice Natán que lo pone contento porque para eso también trabaja, para que la gente sea feliz cuando vea uno de sus árboles hecho campana.

Agustín, estudiante del 5to año de Historia del Arte, dice que eso también es arte, de otro tipo, pero arte igual, porque adorna el entorno con nuevas esculturas.

Otra persona, Rafael, quien acostumbra a pasear a su perrita por la acera, expresó su placer al ver cómo están trabajando para cuidar los parques y árboles.

La obra en todas partes

Aunque en algunas de las principales vías de circulación de la capital  existe este tipo de poda, como la 5ta Avenida, del municipio Playa, y Paseo, en el Vedado, debería extenderse por cada lugar que permita hacer este tipo de trabajo, principalmente los parques, muchos de los cuales han quedado al abandono.

La limpieza de las hojas que quedan sin barrer, el corte de las hierbas que crecen, junto al arte de podar árboles convirtiéndolos en figuras, cambiaría el panorama de los parques capitalinos… que ya dan pena.

También hay que hacer un llamado a la población que los frecuenta porque, además de lo descuidado que pueden estar por las hojas caídas, sin recoger a falta de preocupación de quienes tienen esa responsabilidad, se suma la indisciplina social que estropea el césped y daña los árboles por las sustancias que en ocasiones se vierten. En poco tiempo perderemos esos espacios.

Cuidar los parques es tarea de todos. No vale de nada que se logren “campanas verdes” si debajo tiene una gallina muerta acomodada en un colchón de hojas secas.

Felices todos, todo acaba

Terminó la sesión de  “peluquería”.

-Estoy como nuevo, no te tengo ni gota de envidia. El mago de las tijeras hizo que mi difícil “cabellera” entrara en línea con la moda.

-Sí, ya veo, cada hoja encima de ti está en el lugar que más belleza da.

-Ahora cállate, por ahí viene la pareja de enamorados de las 12.30 pm y tenemos que darles sombra.

Después de escuchar a los árboles y conversar con Natán González, uno de las decenas de jardineros que cada mañana se levantan para embellecer la ciudad, se aprende a valorar más este trabajo que necesita esfuerzo e inteligencia, porque no todos saben dónde cortar, ni en qué instante hacerlo para que la planta no muera.

Tanto importa el jardinero que hace feliz a un árbol como el científico que logra, después de años  de estudio, una vacuna.

Nadie debe pasar inadvertido ante la sociedad.


FICHA TÉCNICA:

Tema: La poda cultural
Fuentes:
NATAN GONZÁLEZ (jardinero)
AGUSTÏN y RAFAEL (ciudadanos)

Tipo de reportaje: Estándar
Tipo de título: Llamativo
Tipo de entrada: De Diálogo
Tipo de cuerpo: De bloques temáticos
Tipo de cierre: De conclusión

 

¿HOMO SOCIALES?

Los conceptos erróneos y los prejuicios científicos y sociales que han existido en el mundo, desde la antigüedad hasta nuestros días, se han aliado para presentar una visión esteriotipada de la homosexualidad.

YUDEIMIS ACOSTA SILVA,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

Lo conocí hace dos años. Aún recuerdo ese momento. Desde que lo vi sentí una sensación rara. No era la primera vez que me ocurría en presencia de un hombre.

Comenzaba el preuniversitario. Al montar la guagua y ver aquel joven de ojos azules que me tocaba de compañero, me di cuenta que el viaje interprovincial para llegar a la escuela no sería para nada aburrido y mucho menos largo.

-Hola, me llamo Gabriel- le dije- y así comenzamos una conversación en la que nos conocimos lo suficiente como para saber que él era de Pinar del Río, le gustaba el cine y, de cierto modo, tenía preferencias muy parecidas a las mías.

Ahora duermes y yo, después de dos años como vigía de tus sueños, me pregunto, una vez más, qué pasaría si supieras la verdad.

Pero hoy mi voluntad es más fuerte que el temor a que me veas observándote.

De repente,  despiertas:

-¿Qué haces, Gabriel?- me preguntas-. Y te cuento que acabo de escribir sobre ti, sobre cuánto te quiero.

¿Qué es la homosexualidad?
 
La homosexualidad es una condición y una identidad o preferencia genérica, diferente a la que comúnmente estamos adaptados a aceptar, pero no es anormal ni desviada. La sexualidad humana no es única ni homogénea, expresó Mayra Rodríguez Lauzurique, psicóloga del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX).

Este término no describe a un grupo unitario de población, igual que la heterosexualidad, no nos conduce a predecir la personalidad, conducta o patología de aquellos individuos cuya actividad sexual se produce únicamente con otros del mismo sexo, agregó.

Cuando el sexo se enferma

Nadie sabe exactamente cómo la homosexualidad entró en la historia humana. Todas las civilizaciones, desde la Antigua Grecia y el Imperio Romano hasta la actualidad, han mantenido posturas muy diversas respecto a su naturaleza y construcción.

Según fuentes de Internet, los registros más tempranos de dicha conducta parecen encontrarse en las prácticas religiosas paganas de la antigüedad, pues ellas incluían relaciones íntimas entre personas del mismo sexo, para ofrecer tributos a determinados dioses.

Hubo una época, no tan lejana en el tiempo, en que la homosexualidad estaba incluida en los manuales de psiquiatría como un trastorno mental más. Y se pensaba, que esta "alteración de la conducta" podía curarse con diversas terapias y tratamientos.

En 1973 la Asociación Americana de Psiquiatría (APA) decidió eliminarla del Manual de Diagnóstico de los trastornos mentales. Éste solo fue el primer paso de un lento proceso de cambio que tardaría en llegar al resto del mundo. Fue en 1990 cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS), la retiró del Código Internacional de Enfermedades.

La  homofobia en el siglo XXI

La homofobia ha sido una característica de nuestra cultura y comportamiento genérico y suele definirse como el rechazo que sienten los heterosexuales hacia las personas de preferencia hacia el mismo sexo. En Cuba, en particular, ella viene manifestándose desde la formación de la nacionalidad y se ha visto moldeada con el paso del tiempo, al punto que hoy tiene otros matices.

La homosexualidad produce, aún en la sociedad actual, una gran alarma y continúa siendo un tema que ruboriza a la mayoría de las personas, y se manifiesta mediante el rechazo, la segregación y la exclusión.

Es necesario dejar a un lado los criterios de limitarnos a la idea de que ser un hombre que tiene sexo con otro hombre (HSH) implica necesariamente tener una identidad genérica asociada a lo femenino, señaló Mayra Rodríguez, Profesora Auxiliar del Instituto Superior de Ciencias Médicas de la Habana.

La mayoría de estos individuos, afirmó, no son distinguibles físicamente por su forma de vestir, de hablar o de caminar. Los hay de todos estilos de vida,  edades, culturas y religiones. Generalmente no son amanerados, al contrario, son completamente masculinos en su configuración externa y en sus modales.

La falta de conocimiento sobre el origen de la homosexualidad, los prejuicios arraigados en la sociedad y el temor a enfrentar esa realidad, han provocado que se identifique esa preferencia con un grupo de hábitos negativos (prostitución, agresividad, vicios, debilidad), rechazados por la inmensa mayoría de estos individuos.

Más relajados, no más tolerantes

A pesar de la sucesión generacional y de la importante ruptura que significó la Revolución cubana contra el moralismo machista, todavía pesan prejuicios y tabúes al respecto.

“Los años 90, sin duda, inauguraron una etapa donde la gente está un poco más relajada, tanto en lo público como en la familia, ante la presencia de HSH, pero solo ligeramente relajada, no más tolerante. Hay que trabajar mucho más en nuestra sociedad, para que esta ‘relajación’ implique un verdadero respeto, bien elaborado hacia la diversidad, destacó Mariela Castro Espín,  directora del CENESEX, en declaraciones a la prensa.    

La emancipación plena de los gays en Cuba implica también promover y lograr cambios en el imaginario de una población que todavía no acepta dicho favoritismo carnal, aunque se sienta más aliviada que antaño ante la presencia de este “fenómeno”.

Así lo refieren un grupo de estudiantes de la Universidad de La Habana, quienes al escuchar el tema se alarmaron y dieron muestras, unos de desavenencia y otros mantuvieron una posición híbrida al respecto.

No creo en la diversidad sexual, dijo uno de los entrevistados, que prefirió no revelar su nombre. “El hombre es hombre y no entiendo cómo es posible que a uno le guste compartir su intimidad con una persona del mismo género. Ahora, tampoco estoy en desacuerdo con su reconocimiento social, porque a fin de cuentas, son personas como nosotros, lo que trataría de mantener distancia de ellos”, explicó.

En  realidad no se trata de indiferencia, comentó Jorge González. “Tras la apatía se esconde el temor a aceptar la diferencia, el miedo a que te confundan tan solo por hablar un poco más a fondo del tema. Desentenderse me parece un poco cobarde, y es una fórmula para no parecer cromagnon, pero también para que nadie pueda pensar que estás defendiendo a los homosexuales, aceptándolos”.

“Los gay son, simplemente, personas necesitadas de reconocimiento como seres humanos, sin que se les rechace, pero también sin lástima”, apuntó la doctora Lauzurique.

“La sociedad ha tenido un cambio de actitud hacia estas personas, agregó, pero no se les acepta totalmente. No existe una implicación sociológica para pensar que quienes difieren de nosotros por sus preferencias sexuales son iguales por su condición de individuos. De todas formas, considero que el gobierno hace bastante por cambiar esta situación, imposible de manifestarse distinta de un día para otro”. 

La película cubana Fresa y chocolate, de los realizadores Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío, que propició tanto rechazo como curiosidad en el público cubano, impulsó el debate sobre el tema y ayudó a cambiar algo las actitudes, en una época en la que la sociedad comenzaba a ser más flexible con respecto al tema. El filme mostraba la realidad de la homofobia en el país.

Desde tiempos remotos, se intentó regular la sexualidad a través de leyes, ya sea para justificar la “normalidad” de ciertas experiencias carnales o para reprimir otras conductas, caracterizadas como “contrarias a la naturaleza” (por ejemplo, la homosexualidad).

“Ya en los años 70, dentro de reformas que se hicieron al Código Penal, se eliminó al HSH como figura delictiva; cualquier palabra que pudiera discriminarlos, fue modificada. Sin embargo, eso no es suficiente, porque creo que nuestras leyes deben reflejar más y mejor el respeto que merecen estas personas”, declaró Mariela Castro a la Revista Alma Máter.

Salir del clóset

Una de las experiencias más desestabilizadoras para la personalidad y la salud mental del ser humano, es haber sido rechazado por su propio grupo familiar, y más aún cuando ocurre por razones que el individuo no ha elegido, es decir, por su preferencia sexual.

Con  frecuencia se piensa que una persona es gay porque hay un principio biológico, está enfermo o por la crianza. Se han hecho varios estudios para tratar de encontrar sus causas, algunos de ellos vinculados con la genética, pero, hasta el momento, no hay ninguna investigación que las determine claramente, resaltó Mayra Rodríguez.

“Es importante aceptar y comprender a su hijo, porque ni la homosexualidad ni la heterosexualidad son fases temporales. Aunque hay personas que pasan por un período de experimentación, cuando alguien se decide a decir su verdad no está atravesando por una etapa de prueba, ya lleva tiempo meditando y tratando de definirse y aceptarse”, puntualizó la sexóloga.

“Son muchos los gay que eligen esconder su identidad, no sólo por el conflicto familiar que esta reafirmación provocaría. Su prosperidad profesional podría estancarse, si en sus centros laborales conocieran del asunto personas con prejuicios y poder”, aseveró Carlos Díaz, un muchacho de 28 años que sufrió los rechazos y conflictos originados en su trabajo, cuando decidió “salir del clóset”.

Aún así, no existen estudios rigurosos, verdaderamente abarcadores sobre el tema, y mientras ellos prefieren reprimirse y esconder su orientación, la sociedad percibe que “cada vez hay más”. Se nota en las calles, en escuelas. Lo escuchan en sus consultas, médicos escogidos como confidentes para compartir el ‘secreto’, alegó Lidia Pérez Carrera, licenciada en Psicología.

A pesar de la sucesión generacional y de importantes rupturas con el moralismo machista que tuvieron lugar en los últimos 40 años dentro de Cuba, todavía pesan muchos tabúes. La homosexualidad –una elección no tan minoritaria como algunos quisieran creer- sigue siendo generalmente valorada desde las trincheras del rechazo y la condena, a pesar de que cada vez son más las personas que deciden darse a la luz.

SIDA: ¿Enfermedad Homosexual?

A muchos padres les viene a la mente la enfermedad del SIDA al pensar que su hijo tiene una orientación sexual diferente a la “normal”. Cuando detectaron la pandemia, a principios de los años 80, se le conocía como GRID que quiere decir "Gay Related Immunodeficiency Disease" (Enfermedad de Inmunodeficiencia relacionada con los gays).

Por esa época eran poco conocidas las vías de contagio. Las  personas apenas sabían ni podían prevenir la enfermedad, la cual se propagó rápidamente.

“Los jóvenes con experiencias homosexuales ocasionales, que aún no han asumido su orientación hacia el mismo género y que se resisten a aceptarse, corren mayores riesgos”, afirmó Odalis Acosta, especialista en Medicina General Integral.

“Muchas veces les es imposible conversar con alguien sobre su comportamiento y, por lo tanto, carecen de apoyo, información y consejo. Puesto que aún no se han admitido a sí mismos, rechazan la literatura y el asesoramiento de los grupos de autoayuda o de prevención del  Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida”, añadió la doctora.

Dentro de los grupos de mayor riesgo al contagio, el más vulnerable es el de los hombres que tienen sexo con hombres. Así lo demuestra el último estudio estadístico y de balance, efectuado en el Centro Nacional de Prevención de las ITS-VIH/SIDA.

El CENESEX  tiene dos programas abanderados relacionados con las campañas de prevención y promoción para una sexualidad responsable, con el cual se ha creado un eficiente sistema de información y asistencia. Uno de ellos relaciona directamente a los HSH (travestis), porque los cursos que se imparten son para formar promotores en la prevención de las ITS.

“Las medidas de protección, en especial los preservativos, evitan la infección tanto en heterosexuales como en homosexuales. Nadie corre riesgo de contraer el SIDA solamente por ser gay. No lo que uno es, sino lo que uno hace es, finalmente, lo decisivo. Y esto es válido para todas las personas, independientemente de su orientación sexual, comentó la psicóloga Rodríguez Lauzurique”.

▪ Los nombres de varias personas entrevistadas fueron cambiados

Ficha técnica:

Tipo de Reportaje: Interpretativo, porque al lector se le presenta un problema que consiste en la dificultad de aceptación de los homosexuales en la sociedad. Se le ofrecen antecedentes sobre esta preferencia sexual y algunos criterios que aún persisten en el siglo XXI, se brinda información sobre criterios de estas personas en la comunidad y hay elementos suficientes para que el lector interprete la situación que se evalúa y saque sus conclusiones sin necesidad de decírsela explícitamente.

Objetivo: Ofrecer elementos a las personas sobre los homosexuales, para así colaborar a la mejor aceptación de estos en la sociedad.

Tipo de Título: Llamativo
Tipo de Entrada: Anecdótica
Tipo de Cuerpo: De bloque temático
Tipo de Cierre: De conclusión

Planos Temáticos:

-Pasado: Orígenes de la Homosexualidad, sus características, aparición en la sociedad.

-Presente: Todos los elementos que se ofrecen a la población para que medite acerca del conflicto que se establece por la no aceptación de los gays en la sociedad, las estadísticas de datos que muestra el Centro Nacional de Prevención de las ITS-VIH/SIDA en relación con los datos que ofrecen sobre el comportamiento del SIDA en estas personas. No solo se refiere a lo que se enfrenta en la actualidad, sino que se dan herramientas para que el receptor perciba que algo está sucediendo, que en lo inmediato, perjudica solamente a los que tienen la preferencia sexual hacia el mismo sexo, pero en lo mediato podría también afectarlo.

-Futuro: Las proyecciones que se brindan, porque esto no es como una  enfermedad que se puede curar, pero sí podemos colaborar a hacer la vida más plena a esas personas en la medida que los aceptamos.
Estrategia de Fuentes:

- Pasivas: Textos consultados:

- Libro: Tratado de la Sexualidad
- Libro: Problemas de los Adolescentes
- Libro: ¿Piensas ya en el Amor?
- Textos: Medicina General Integral, Tomo IV
- Consulta en Internet
- Consulta a la Enciclopedia Encarta 2006
- Mariela Castro Espín, sexóloga y directora de CENESEX

- Activas:

- Mayra Rodríguez Lauzurique, psicóloga del CENESEX. Máster en Sexualidad. Profesora Auxiliar del Instituto Superior de Ciencias Médicas Manuel Fajardo
- Lidia Pérez Carrera, licenciada en Psicología
- Odalis Acosta, especialista en Medicina General Integral
- Familiares de los HSH
- Entrevistas a homosexuales
- Jóvenes heterosexuales de la Universidad de La Habana
- Otras personas heterosexuales de distintas edades