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Isla al Sur

SOMNOLENCIA INESPERADA

SOMNOLENCIA INESPERADA

ADIEL GUEVARA RODRÍGUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La NASA (Administración Nacional de la Atmósfera y el Espacio) está detectando últimamente un fuerte descenso del número de manchas y llamaradas solares. Las observadas en el presente período son muy inferiores al promedio registrado durante los últimos 250 años. “El ciclo 24 (iniciado en diciembre de 2008) en curso es el más débil desde hace 50 años”, declara Doug Biesecker, físico de la NOAA (Administración Nacional para los Océanos y la Atmósfera) y el “Daily Mail” reporta que hay un 20 por ciento de posibilidades de “profundos cambios” en el clima.

El Sol constituye la principal fuente de energía de nuestro mundo. Su luz determina directa o indirectamente la vida como la conocemos y el clima siempre se ha visto subordinado al capricho de esos variables y refulgentes rayos.

El interés por la estrella no siempre ha tenido un carácter práctico y ese rompimiento con muchas creencias religiosas lo protagonizó Galileo Galilei y Thomas Harriot en 1610 cuando, entre otras cuestiones, advirtieron que su superficie estaba salpicada por máculas llamadas manchas solares.

En la actualidad, las constantes observaciones a lo largo de la historia han confirmado que estas se presentan en ciclos de 11 años durante los cuales ocurren máximos y mínimos, según su nivel de intensidad y frecuencia.

Cambios que preocupan

Todo el revuelo está motivado por el inquietante hecho de que la actividad solar debería estar en auge y, hasta la fecha, tal etapa no ha comenzado. En 2009, contrario a lo que se esperaba, los astrónomos llegaron a contar 266 días sin ninguna mancha.

El cambio de polaridad, también cada 11 años, revela anomalías en la sincronización. La inversión del Polo Norte y el Sur causa fuertes perturbaciones magnéticas, el verdadero motivo tras la irregularidad cromática en el Astro Rey. La NASA señala que la polaridad del Norte coincide con la del Sur y dicha demora no tiene justificación natural.

Hallazgos reveladores

Los rayos ultravioleta (UVA), que llegan a sus niveles críticos en los máximos solares, son los más significativos para la Tierra. Las variaciones ocurren en tan corto tiempo que los factores moderadores del clima, océanos o nubes, impiden que generen un efecto sensible por simple inercia térmica, al no absorber rápidamente el calor.

Fenómenos más influyentes como el ciclo de Gleissberg, de 72 a 83 años de duración, causante del famoso Mínimo de Maunder, sí afectan las temperaturas mundiales. Durante este tiempo, el Sol pasó por una prolongada inactividad y las manchas casi desaparecieron. Dan fe de ello, los inusuales inviernos experimentados en Europa y América del Norte, como los que hoy se aprecian, extremadamente fríos y nevados.

Las hipótesis debatidas por los investigadores modernos coinciden en que el declive de los rayos UVA provocó el inocuo mecanismo de enfriamiento regional; lo que es, sin embargo, especulativo para otros.

Tales suposiciones se aventuran a insinuar que nos encontramos en el umbral de un nuevo Mínimo de Maunder o “Mini-Maunder”, el cual ocurrió entre 1645 y 1715, etapa coincidente con la “Pequeña Edad de Hielo” en el planeta.

Esas declaraciones niegan, además, que la debilidad en la gran bola de plasma, aunque atenúa algo el calentamiento global, no lo frena completamente y solo significa que los grados Celsius ascenderán más lentamente.

Otras recientes evidencias apoyan que la variación en los rayos UVA nos afectan directamente. El astrónomo Greg Kopp, del Laboratorio de Física Atmosférica y Espacial de la Universidad de Colorado, cree que “una alteración de una décima del 1 por ciento en la energía total producida por el Sol afecta notablemente la química y estructura térmica de la atmósfera superior, y, de esta manera, afectará la parte inferior”.

Las pruebas discutidas indicarían, de estar en lo cierto, una tendencia de debilitamiento a largo plazo del campo magnético en nuestra principal fuente de calor.

Confirman esta novedosa tesis, los científicos Matthew Penn y William Livingston, del Observatorio Solar Nacional en Tucson, Arizona, quienes vaticinan que en el ciclo número 25 “los campos magnéticos de la vital estrella serán tan débiles que se formarán pocas o ninguna mancha solar”.

Por su parte, el investigador Peter Foukal, del grupo de investigación Heliophysics de la NASA, resaltó la presencia de una espuma brillante llamada fácula y propone estudiar mediante radiometría dicho elemento, que permanece visible durante los períodos donde no se ven las manchas.

Gélidas predicciones

Contrarios a la difundida teoría sobre el efecto invernadero, los físicos ruso Vladímir Bashkin y Raúl Galiulin aseguraron que la Tierra se aproxima a una nueva época glacial, que inicia a partir del próximo año (2014). Subvierten lo aceptado mayoritariamente hasta hoy, y descartan la incidencia humana como factor desencadenante de las anomalías climatológicas que se vienen sufriendo.

No obstante, aseguran que el clima inestable obedece a procesos naturales de cambios en el Sol. Incluso van más allá, al considerar las profusas declaraciones contra el calentamiento global como grandes falacias, encaminadas a disminuir el consumo de gas, petróleo y carbón, para aminorar sus precios vigentes y en incremento.

Las revelaciones inéditas continúan con la explicación de que el “subidón” presente en todos los termómetros era lo que se debía esperar cuando se sale de una mini edad de hielo.

Estas declaraciones tan particulares no son las primeras en el campo académico. En 2013 el jefe del sector de Investigaciones Espaciales del Observatorio de Pulkovo, de la Academia de Ciencias de Rusia, Jabibulá Abdusamátov, sostuvo que la temperatura planetaria comenzará a disminuir a partir del 2014 para alcanzar su pico inferior en 2055.

Solo el tiempo demostrará qué puede ser considerado realidad o exageración durante la evolución del año vigente. Muchas otras predicciones apocalípticas se han sustentado sobre bases míticas, esotéricas e, incluso, como las presentes, esgrimen argumentos científicos y no se han cumplido. Esperemos que la luminosa orbe no eclipse su fuerza, pues, de la aparente somnolencia devendrían catastrófica consecuencias.          

ESPERA QUE DESESPERA

ESPERA QUE DESESPERA

JOSÉ MANUEL PÉREZ GONZÁLEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

-Mamá, no puedo más. Hace rato te estoy diciendo que tengo ganas de orinar.

-Aguanta un poco, mi niño. Tu tío ya casi llega y el baño está a una legua de aquí.

-Parece mentira una situación tan absurda. Ni siquiera venir a esperar a mi hijo da gusto. A mis setenta y siete años llevo dos horas de pie, debajo de este puente, con un sol que me va derretir el metal de la cadera falsa. ¡Dios mío, qué cosa tan surrealista!

Es la conversación de una familia, acaso la mía, mientras aguarda la llegada de un familiar en la Terminal III del Aeropuerto Internacional José Martí, de La Habana. Después de las remodelaciones, quien no viaje, no entra.

Ignoro la razón por la cual se decidió dejar permanentemente esta medida que en un principio se anunció solo para los seis meses de duración de las obras. En la noche, frío; durante el día, calor; si llueve, agua y así, los que esperan están sometidos a todas las inclemencias de nuestro caprichoso clima tropical, guarnecidos solo por un puente que, como no está concebido para servir de techo, mal cumple su improvisada función.

En esta nueva realidad, recibir a alguien se convierte en una experiencia terrible, una verdadera espera desesperante. Despedir es todavía peor, las horas previas a la salida del vuelo no pueden compartirse con los seres queridos.

¿En un país que tiene tantos corazones divididos por las aguas de todos los océanos del mundo por qué empezar a separar las familias antes de lo estrictamente necesario? ¿Acaso las madres no tienen derecho a estar unas horas más con sus hijos antes de entregarlos a la hostilidad normal que trae implícita cualquier tierra extranjera?

El Aeropuerto Internacional Juan Gualberto Gómez, de Varadero, fue primero en la aplicación de esta modalidad, pero el caso no resultó tan estridente porque la mayoría de los usuarios de la terminal matancera son turistas extranjeros, además, por allí el tráfico es mucho menor.

¿Qué pensarán los 2,5 millones de personas que llegan a Cuba por la terminal habanera y encuentran a esa masa humana hacinada en un portal sin la comodidad más mínima? ¿Qué primera impresión estamos dando al mundo si entre nosotros no nos tratamos fraternalmente?

Preguntas sin respuestas que se acentuarán si esos mismos visitantes caminan por la Habana adoquinada de Eusebio y ven la cara de desprecio de los vendedores cuando sus compatriotas se acercan a uno de los timbiriches llenos de baratijas que valen como el oro del Perú.

Apartando lo espiritual, dado que ya no está muy de moda, por la parte económica tampoco veo la utilidad de la medida. Quienes consumen no son los que llegan, ellos solo quieren dejar atrás aviones, registros y todo el papeleo. Tampoco los que se van, están muy tensos para eso. Compran los que esperan, invierten el tiempo y el dinero, por supuesto, en recorrer tiendas y cafeterías, pero si se quedan fuera nada de esto pueden hacer.

Como la fe es lo último que se pierde, aún confío en llegar un día al aeropuerto y poder entrar porque no entiendo que el gobierno haya invertido diez millones de pesos convertibles en hacer una obra tan sofisticada para ser disfrutada solo por quien tenga pasaje. Basta con la carencia de buenos tratos de no pocos de los trabajadores de nuestra Aduana para, además, agregarle otra mancha, a mi parecer, totalmente innecesaria.

LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ

LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ

WENDY GARCÍA MARQUETTI,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Tenía cinco años en el primer viaje a Guanímar que recuerdo. Partí con mi familia en un camión, por una carretera destruida, dando brincos por los baches, cansada de ir parada, pero tenía una sonrisa que no dejaba duda de que estaba ansiosa por llegar. El olor, que hoy evoco como un tanto fuerte, indicaba la llegada, pero la alta vegetación del canal no dejaba ver más allá. Las casas, todas de madera con techo de guano, se disponían una al lado de la otra, como un barrio cualquiera, solo que a orillas del mar.

Estaba en un sitio donde no había peligro de perderse y no dependíamos de mamá y papá para ir al agua. Por aquel entonces, como ahora, yo era la más pequeña. Todos me cuidaban, pues no sabía nadar y entristecía cada vez que mis primos se iban sin mí a jugar al “cogío” en el canal o el pocito frío. A veces íbamos al puentecito de Nivaldo, caminábamos hasta el arenal, nos tirábamos del puente o, simplemente, nos sentábamos en el muro a jugar. Nadie encontraba raro que los niños hiciéramos cosas así, los mayores lo habían hecho cuando tenían nuestra edad.

No había horarios de comida y el mejor momento para tomar un baño era bien temprano o entrada la tarde. La leyenda de un barco hundido podía asustar, pero llegar nadando hasta él representaba que dejabas de ser un “peque” para convertirte en un valiente.

Mi abuelo contaba que durante los dos meses de temporada, buena parte del pueblo se marchaba hacia la playa y por ese período de tiempo todos vivían como familia, se ayudaban. Los chicos olvidaban preocupaciones, tareas e, incluso, el televisor. Eso no impedía que se divirtieran, hicieran maldades, se comportaran como niños.

Las fotos cuentan una historia. Los vestigios de sencillez se escapan del papel y hay a quienes, como yo, nos sacan lágrimas recordando a los que no están, o los momentos que reflejan. Mi niñez está en ellas, instantes donde mi familia estaba entera y solo importaba reír para tomar la foto o divertirnos a lo grande.

Pero como todo lo que empieza tiene que terminar, los años felices acabaron cuando los ciclones Charlie y Gustav arrancaron de raíz muchas casas junto a memorias guardadas desde los años 60. Hoy solo quedan espacios vacíos que recuerdan partes importantes de la vida de algunos.

Unos cuantos quioscos con comida no compensan que no podamos bañarnos en el pocito frío porque ahora ahí es donde bañan a los animales, el antiguo lugar para estas actividades ya no existe y, como consecuencia, tampoco es recomendable nadar en el canal. Además, el agua ha avanzado tanto que ya no existe el puentecito de Nivaldo.

Las escaleras del puente se pierden por períodos y es bastante complicado encontrar aquel rincón donde los pequeños podían disfrutar en el litoral sin que sea un peligro. El muro desapareció en algunos pedazos y al arenal ya no podemos llegar, el mar reclamó un trozo de tierra y no existe camino hacia allá. Los hombres que pescaban en lanchas, ahora prefieren probar suerte desde la orilla.

Esta playa alquizareña con nombre indio era más visitada que Cajío, su vecina güireña, pero hoy la memoria de un paisaje alegre, una época estupenda, queda en la mente de pocos. El tiempo no ha sido bueno y, actualmente, solo cobra algo de esperanza cuando llega la etapa vacacional. Ahora nada más queda recordar porque no parece haber posibilidades de recuperar “lo que el viento se llevó”. 


 

TEJEDOR Y LUÍS EN LAS TINIEBLAS DEL OLVIDO

TEJEDOR Y LUÍS EN LAS TINIEBLAS DEL OLVIDO

Sondeos realizados en La Habana y en la Isla de la Juventud muestran el poco conocimiento de las nuevas generaciones sobre la música del popular dúo habanero. Búsqueda de una explicación para este fenómeno

ALAIN MIRA LÓPEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación.
Universidad de La Habana.
Foto: Revista Tropicana.

Corre el mes de mayo del año 1962 en la capital cubana y el club nocturno Jhonny Dream está inquieto, pues estrenan nuevo show musical, pero un hombre llega a la barra como si nada le importara. El espectáculo comienza, el dúo Tejedor y Luís son los protagonistas, comienzan con su canción más escuchada en 1960: Y en las tinieblas.

Al oír la melodía, el desahuciado encallado en la barra, mira hacia arriba, como si un dolor lo consumiera por dentro. Un trago de ron es el pedido, su rostro muestra desánimo, como si quisiera ahogar su vida en el alcohol.

Él se siente identificado con el tema, le llega al alma, pues, a quien más amaba, lo abandonó, justo como lo cantan los intérpretes del nuevo show.

Quienes nacieron después de 1980 pueden creer que esta escena forma parte de una película, pero cuando Tejedor y Luís cantaban es casi imposible no recordar aquellos momentos dolorosos que viven las personas durante su paso por el reino de este mundo, pues ellos sabían llegar a sus sentimientos más profundos.

En la actualidad, las nuevas generaciones ignoran la existencia de los boleros del popular dúo habanero durante la década prodigiosa, algo que parece increíble, pues el bolero es autóctono de Cuba.

 

Un poco de historia para recordar

Bajo el signo zodiacal Leo, nació el 7 de agosto de 1922 José Tejedor Sibate (Cheo, como lo conocieron sus amistades), en el capitalino barrio de Santo Suárez. La vida no quiso que sus ojos vieran la luz, pero en cambio le otorgó un oído prodigioso para la música, pues aprendió a tocar guitarra de forma autodidacta.

A los 18 años se presentó, junto a Alba Marina, en el programa para intérpretes aficionados La Corte Suprema del Arte, de la cadena CMQ, cargando con la cruz que representaba en aquellos años ser negro y, para empeorar la situación, invidente.

Según el artículo “Que dúo aquel”, publicado por Juan Cuadra en la Revista Tropicana Internacional, no ganó, existían demasiados prejuicios entre quienes decidían; sin embargo, fue un primer paso importante, pues tuvo gran aceptación en el público. A partir de ahí, comenzó a cantar en serenatas y descargas callejeras.

El eterno compañero de Tejedor fue Luís Oviedo, un jaruqueño que desde muy temprana edad tuvo la necesidad de tomar el machete en la mano y cortar caña para ayudar a la economía familiar. Él llegó a La Habana en 1948, en busca de convertirse en músico, pero no lo consiguió hasta el año 1956, cuando conoció a Cheo.

Vía telefónica, Luís contó que al retornar un día de su faena de albañil, pasó por 3ra. y San Miguel, lugar donde  residía Tejedor en La Habana, se lo encontró tocando en una descarga y decidió unírsele. José aceptó y comenzaron a montar canciones para interpretarlas en cualquier bar en el cual los dejaran desarrollar su arte.

Así, en esas andanzas, estuvieron hasta que, en 1957, Rogelio Martínez (Rogelito) los invitara a grabar un disco para el sello Roxy. Esta grabación los catapultó al estrellato y el tema más exitoso fue “Llora corazón”.

Un dato curioso de Cheo es que fue el único intérprete cubano que en la década de 60 tuvo tres programas radiales diarios: En el albergue con Tejedor, En la noche con Tejedor (ambos emitidos desde Radio Marianao) y Tejedor en la tarde (desde los estudios de la C.O.C.O.).

Un pequeño, pero gran problema

Un pequeño sondeo –pero no por ello menos importante como punto de muestra- realizado en jóvenes de edades comprendida entre los 15 y los 30 años, en el Vedado, demostró que 95,3 de estos afirman no haber escuchado nunca sobre el popular dúo y, al ofrecerles la música, la rechazan.

Pudiera pensarse que esta situación ocurre solo en la capital, quizás por el ajetreo de la ciudad, pero en Nueva Gerona, Municipio Especial de Isla de la Juventud, otro muestreo aplicado a jóvenes de la misma edad arrojó resultados similares. Entonces, se puede ver como un problema a nivel bastante general.

Glenda Velásquez Molano, una joven pinera de 18 años de edad, afirmó no conocer sobre la música de Tejedor y Luís y, al escuchar su música, comentó que le daba sueño.

En cambio, Alejandro Fernández Ríos, otro residente de la Isla de la Juventud, dijo que “la letra de la canción es muy buena, llega al corazón de cualquiera, pero es demasiado lenta para bailar y eso aburre a las nuevas generaciones”.

No obstante, a pesar de haber transcurrido tantos años, a Disley Alfonso Santos, una estudiante de primer año de Comunicación, en La Habana, le encantó la canción Como nave sin rumbo, interpretada por el dúo, pues confesó: “Me recordó la traición de un novio que me engañó durante tres años con el cuento del amor eterno: yo, loca enamorada de él y se fue del país sin decirme nada”.

Una buena noticia es que quienes los oyeron cantar los recuerdan con mucho cariño, todos los adultos mayores de 60 años consultados conocían la obra de Tejedor y Luís. La mala es que cuando estos no estén, se olvidarán boleros tan escuchados como Compréndeme más y Por lo que hiciste, muy solicitados a Radio C.O.C.O. por la población.

La culpa quién la tiene

En la búsqueda de una respuesta para explicar el fenómeno expuesto, este redactor se propuso investigar qué papel están desempeñando los medios en cuanto a la difusión del bolero cubano y, en especial, los de Tejedor y Luís.

Elsida González Portales, musicóloga de Radio Taíno, alegó que “existen programas donde se emite la música de la época y es muy posible que se hayan colado, entre las listas, los temas más reconocidos del dúo, pero no creo que sea suficiente, esa es nuestra música y debemos difundirla más.

Su homóloga de Radio Rebelde, Astrid Cunningham Fernández, agrega que “a veces se quiere difundir este tipo de música, pero los problemas tecnológicos afectan, una buena parte de las obras de artistas como Tejedor y Luís está recogida en cintas muy deterioradas por el paso del tiempo y, actualmente, no contamos con los equipos para extraerlas”.

Sin embargo, más que un problema parece una justificación, pues, aunque demuestran tener ganas de llevarle al público lo mejor del bolero cubano, se quedan con los brazos cruzados y no buscan una solución.

En ello concuerda el compositor habanero Gilberto Castillo, quien es el autor del popular tema Compréndeme más, popularizado por Tejedor y Luís: “Muy pocas emisoras ponen este tipo de música y de la televisión es mejor no hablar, ahí mucho menos, si seguimos así pronto el bolero morirá en Cuba, el país donde nació”.

Por suerte, existen medios que defienden “a capa y espada”, esa música cubana que casi está en el olvido y Radio C.O.C.O. es una de ellas.

Roberto Bruce Trujillo, director de programas de esta emisora, dijo: “El programa Tejedor en la tarde aún sale al aire, pero una vez por semana, los domingos a la 1:00 pm he tratado de ampliar la frecuencia, pero el perfil deportivo del medio lo impide”.

“Otros programas como Favoritos de siempre, Noche Cubana, Dímelo en bolero y Todo aquel ayer, todos con buena audiencia según la encuesta realizada por el medio en el mes de octubre del pasado año (2013), también radian canciones de Tejedor y Luís”, agregó.

Pero la complicación no termina aquí, a la hora de investigar en los documentos existe otro problema: hay poca bibliografía sobre estos intérpretes. Escasos son los autores que se preocuparon por sacar del olvido al dúo.

Buscando en los archivos del Centro de Investigación y Desarrollo de la Música Cubana (CIDMUC), este redactor encontró libros en los cuales se hacen pequeñas alusiones sobre ellos, las mayores son la biografía escrita por Juan Villar Paredes, en el Diccionario de la Música Española e Hispanoamericana y las referencias de los clubes en donde tocaron redactadas por la escritora colombiana Adriana Orijuela Martínez, ambas de producción internacional.

Una entidad comprometida con el género es la Discográfica EGREM. Marilyn Borrajo Pérez, especialista comercial de la Dirección de Negocios y Comercio del centro, expuso que “la colección de CD´s Las Voces del Siglo le guarda un espacio a Tejedor y Luís, su canciones son muy demandas por los coleccionistas y las personas de la tercera edad, además, se venden a precios módicos, cuestan solo 30 pesos en moneda nacional”.

Finalizando de la mejor manera

Dinora Valdés, profesora de Historia de la Música Cubana del Instituto Superior de Arte, considera que “José Tejedor tenía una voz potente y un buen gusto para escoger las canciones, pero gran parte de su fama se la debe a su carisma natural y al apoyo vocal de Luís Oviedo, pues creo que sin él nunca hubiera triunfado”.

Ela Calvo, popular bolerista cubana, lo recuerda con mucho cariño. “Casi no compartimos escenario, pero cuando cantaba sentía que la música me llegaba al alma, eso era algo genial”, comentó también vía telefónica.

Es preocupante ver cómo canciones como Celos locos y Por siempre te querré quedan guardadas en una cinta condenadas a morir, o escuchar a los jóvenes decir: “Esa música no sirve, está vieja” y, sin embargo, internacionalmente sea reconocida a tal punto que alguien como Adriana Orijuela, una escritora colombiana, se sienta inspirada a escribir un libro.

Lo cierto es que cada vez perdemos más al bolero cubano, el original, el autóctono, y no reaccionamos. Los medios desempeñan un rol importante, pero la casa es quien forma. Reflexionemos sobre ello porque al paso que vamos, quizás, en diez años hayamos perdido esta parte de nuestras raíces.

Pie de foto: Los boleros de Tejedor y Luís son muy recordados por las personas de la tercera edad.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: Anecdótica.
Tipo de cuerpo: Bloques temáticos.
Tipo de transiciones: Repetición en la oración o párrafo que sigue una palabra o frase clave utilizada antes.
Tipo de cierre: De instancia a la acción.
Tipo de reportaje: Explicativo. 

Tema: El bolero en Cuba.

Situación polémica: Las nuevas generaciones desconocen la existencia de la música del Dúo Tejedor y Luís, otros la rechazan sin darle oportunidad alguna.

Objetivos colaterales: Resaltar la calidad del bolero cubano mediante la opinión de especialistas e incitar de forma subliminar al lector a indagar sobre la obra de este dúo.

Estrategia de fuentes:

Fuentes empíricas:

Fuentes especialistas:

Elsida González Portales, musicóloga de Radio Taíno (Juicio de valor).

Astrid Cunningham Fernández, musicóloga de Radio Rebelde (Juicio de valor).

Roberto Bruce Trujillo, Director de Programas de la Radio C.O.C.O. (Juicio de valor).

Testigos:

Luís Oviedo, intérprete y compañero de José Tejedor (Juicio de valor). También es implicado.

Ela Calvo, intérprete que coincidió en la época de Tejedor y Luís (Juicio de valor).

Gilberto Castillo compositor que escribió canciones para el dúo Tejedor  (Juicio de valor).

Dinora Valdez, profesora de Historia de la Música Cubana del Instituto Superior de Arte (Juicio analítico).

Encuestas:

Encuestas a jóvenes y adultos del Vedado y del municipio especial Isla de la Juventud.

Fuentes documentales:

Diccionario la Música Española e Hispanoamericana.

Adriana Orijuela, “El son no se fue de Cuba”.

Revista Tropicana: “Que dúo aquel”, por Juan Cuadra.

Soportes:

Hecho: Desconocimiento de la obra del dúo de Tejedor y Luís.

Contexto: Las nuevas generaciones y las nuevas formas de hacer música han opacado el bolero cubano, entre ellos al Dúo Tejedor y Luís, en el contexto nacional, mientras que en la arena internacional en bien recibido. Sale al aire nuevamente, el programa radial “Tejedor en la tarde” por emisora Radio C.O.C.O.

Antecedentes: Los boleros de Tejedor y Luís fueron muy famosos en las décadas de 1960 y 1970.

 

“VIVIR DEL CUENTO” ES OTRA HISTORIA

“VIVIR DEL CUENTO” ES OTRA HISTORIA

Texto y foto:
CINTHYA GARCÍA CASAÑAS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El exitoso espacio televisivo Vivir del cuento representa desde sus historias la vida de miles de cubanos. Aunque cuenta con un elenco fijo, integrado por Luis Silva (Pánfilo), Mario Sardiñas (Chequera), no descarta la participación  de otros actores como Andy Vázquez e Irela Bravo, comentó Mariana Blanco, asesora del programa.

Cada lunes alrededor de las 8 y 30 de la noche, la familia cubana se da cita frente a la televisión en espera de un programa que lejos de apartarlos de su realidad, más bien se las recrea desde otra perspectiva. Esos 27 minutos de “Vivir del Cuento” tienen  toda una historia detrás que recoge el esfuerzo del colectivo de realización, la elección de los guiones según matices y sutilezas para criticar cualquier situación, sin agredir a los públicos, así como largos días de grabación y ensayo.

Para acercarnos a esas ocurrentes situaciones, llegamos hasta la casa de Mariana Blanco Díaz, asesora del programa. Graduada de Historia del Arte y  profesora de Apreciación de Artes Visuales, también ha participado en otros programas humorísticos transmitidos por la Televisión Cubana como “Deja que yo te cuente”, “La Hiena Ilustrada” y “El Salón de la Risa”.

-Algunas cuestiones técnicas: ¿los guiones?

Vivir del Cuento tiene un método muy particular, porque generalmente en otros programas uno lleva el guión y es entre el director y el asesor que lo revisan, pero nosotros tenemos trabajo de mesa en colectivo, lo debatimos entre el director, los asesores, los actores, todos aportan ideas para conformarlo.

Guiones nos llegan muchos, pero la mayoría tenemos que virarlos porque no está bien la psicología de los personajes o porque no están bien tratados los temas y entonces es difícil. Ahora trabajamos varios: Jaime Fort, el escritor principal, Carlos García que también ha escrito varios, y yo a veces escribo algunas cosas. 

El guión de humor tiene una particularidad, aunque se arregle, se vuelva a arreglar, ya cuando el último se lleva al colectivo y están ensayando, ahí surgen nuevas cosas, y después, en la grabación, pasa lo mismo, ahí se vuelve a ensayar la escena y se agregan o eliminan cosas. Qué pasa, que como somos un equipo muy creativo, constantemente se nos están ocurriendo ideas. El propio director del programa, Ignacio Hernández (Nachi), es muy ingenioso y se le ocurren cositas nuevas que pueden aportar a un mejor programa.

-¿Existe censura en cuanto a los

temas? ¿Se trata de qué o de cómo?

Respecto a los temas, sencillamente tratamos de captar lo que se dice en la calle, los problemas de actualidad. Los temas candentes se manejan sin censura, solo con delicadeza, lo más importante no es el qué sino del cómo.

En general,  ha pasado que el humor cubano toda la vida ha tratado de dar ahí en la llaga, en los temas reales, unos más, otros menos, cada quien lo trabaja según su personalidad, su línea; no en todos los lugares se puede hacer humor de la misma manera. En cada lugar hay un público determinado. A veces la gente dice, «bueno, por qué en la televisión no dicen tal cosa y en teatro sí», y es que no es lo mismo trabajar en cabaret, que es un público reducido, adultos todos; en un teatro, que igual es un público más-menos amplio, pero en la televisión te ve toda la Isla.         

-¿Qué cree del artículo, escrito recientemente

sobre el programa, titulado “El noticiero

cómico de las 8:30” en el que se plantea que

Pánfilo dice lo que quieren decir

los periodistas y no pueden?

No, yo pienso que no es así, no es que tengamos determinadas libertades por encima de los demás; solo que nosotros nos arriesgamos, claro, siempre tenemos cuidado en el cómo, y tratamos la realidad y esperamos a ver qué pasa.   

-Según los resultados del Centro de

Investigaciones del ICRT, en tres

momentos del 2013, cuentaron con

el mayor índice de teleaudiencia.

En la televisión cubana quedan muy pocos programas de humor y la preferencia va siendo “Vivir del Cuento”, es uno de los de más ratings, eso lo constatamos diariamente, en la calle, el que sabe que tú trabajas en el programa te dice: «Oye, qué bueno estuvo el de este lunes, me gustó mucho esto, no me gustó tanto esto otro». Es que llegas a cualquier lugar y dices que trabajas en el programa y enseguida: «Mira, dile a Pánfilo que hable de este tema» y todos en el equipo estamos honradísimos de estar ahora en la cima.

En la reciente edición del Festival Nacional de Radio y Televisión salimos como el mejor programa de la Televisión y eso es muy importante, pero a la vez es un reto, porque tenemos que mantenernos o subir la parada.

-Lo más difícil del proceso creativo…

La parte más complicada, la edición de los programas. A veces los programas son muy largos y tenemos que ajustarnos a los 27 minutos. Cuando hay media hora grabada y tú dices tengo que quitar tres minutos y cualquiera dirá  que eso es bobería. No, cuando vas a quitarlos es un problema, son dos segunditos por aquí, tres segunditos por allá… Esos segunditos te marcan la diferencia al ver lo que se puede quitar que tiene menos importancia y que si se quita no afecta la coherencia.

También es muy difícil grabar en la calle, en el sentido de que el programa ya tiene tanta popularidad, las personas vienen, se acercan, y cuando vienes a ver tienes una concentración alrededor de la grabación. En una ocasión fuimos a grabar en la avenida de Carlos III y no pudimos, tuvimos que irnos de allí, era una masa, y los carros, los camiones y las guaguas que pasaban era gritando: “іPánfilo!” “іChequera!”

-¿Qué hay más allá de Vivir del Cuento?

іUhh!, muchas horas de trabajo, muchas, muchas, muchas, para que los guiones salgan bien; después, días de ensayo, luego, horas de grabación. Empezamos a grabar a la diez de la mañana y terminamos justo a las seis. Mensualmente nos dan cinco días de grabación y qué hacemos, se hacen cuatro guiones en cuatro días y las escenas que queden se graban el quinto día.

-Adelantos de futuras emisiones.

Para diciembre (2013) no se grabaron cuatro sino cinco programas puesto que diciembre trae cinco lunes y dentro de ellos el de fin de año que va a durar una hora, así que estuvimos grabando quince días. Luego vamos a parar dos meses en los que se van a retransmitir los mejores programas de este año, que pueden ser a petición del público, y vamos a trabajar más con los escritores.

Pie de foto: Mariana Blanco, asesora del programa, contó la otra historia de “Vivir del Cuento”.

EL ROJO EN LA PLUMA DEL LORO

EL ROJO EN LA PLUMA DEL LORO

ROGMARY GARCÍA SÁNCHEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El juicio comenzó. Bini levantó la cabeza. Afirmó que Alberto Ríos era culpable. El veredicto del condenado se produjo al día siguiente. Y cuando Daniel Chavarría escribe “El rojo en la pluma del loro”, el lector queda atrapado en la realidad de los crímenes e injusticias durante las dictaduras militares en el Río de la Plata.

Dislocada en el tiempo se encuentra la narración, pues a mediados de la historia el escritor aborda los antecedentes de la trama y al inicio, por la carencia de datos importantes, surgen interrogantes sobre: ¿quiénes son los personajes?, ¿por qué actúan así?, las cuales solo pueden responderse después de la lectura de 200 páginas, de 340 que posee el ejemplar.

Ese estilo propio del policiaco, con misterio e intriga desbordante, obliga a adherirse minuto a minuto, sin receso, a las letras del volumen. La acertada disposición de los diálogos brindan voces y caracteres particulares a los protagonistas y restantes miembros de la obra. El importante empleo de oraciones simples marca momentos de tensión y suspenso.

Capítulo a capítulo, Chavarría enlaza hábilmente los escenarios y contextos, contados con menor contenido político que en “Una pica en Flandes” (2006), integrante de la colección del autor.

Alberto Ríos, antiguo torturador de la dictadura argentina que se esconde en La Habana, Aldo Bianchi, quien lo conoce y quiere acusarlo por todos sus crímenes y, Bini, “jinetera” cubana y nexo entre ambos protagonistas, conforman la compleja red del principal conflicto.

Gran demora de la explicación del nombre, “El rojo en la pluma del loro”, en contraposición con el empleo de fuertes términos y sintagmas desde la primera hoja, continuando hasta la final como mal palo, pendejo y besuqueándolo en el cuello, crean sombras de errores y confusiones en la bien lograda secuencia de pasajes.

La religión afrocubana se presenta frecuentemente en el libro, afirmando que Chavarría es un “cubano nacido en Uruguay”, según su autodenominación. Esa transculturación la evidencia mediante las palabras: Yemayá (orisha de Yoruba), babalaos y tatas paleros (títulos Yoruba que denotan a los sacerdotes de Orula) y Palo Monte (creencia desarrollada en África central y traída por los esclavos a la Mayor de las Antillas).

Asimismo, el literato aborda la prostitución con igual elegancia a la de “Adiós muchachos”, otro de sus libros, concluido en 1994. Recurrió a la mención de “puta”, “guaricandilla”, “mujer orillera”, sin embargo, el respeto primó en todo momento.

Publicado por primera vez en Cuba en el 2001 por la Editorial Casa de las Américas, luego en 2006 por Letras Cubanas y, ahora, en 2014 por la Editorial Abril, el libro le valió al autor para obtener el Premio Casa de las Américas y el Premio de la Crítica en el 2002. Además, conquistó en varias ocasiones el premio Puertas de Espejo, distinción otorgada cada año a la novela más solicitada en la red nacional de bibliotecas públicas.

Mediante un atractivo diseño de Alexander Carcedo Olivé, la cubierta y el marcaje tipográfico de la última edición atraen con una rápida mirada. La utilización de dos únicos colores, el negro que brinda intriga y el rojo para darle el tono llamativo, convierten a la imagen de la portada en fiel compañera del título.

En la presentación de “El rojo en la pluma del loro”, realizada durante la 23 Feria Internacional del Libro 2014, Luis López Nieves, Premio Nacional de Literatura de Puerto Rico, expresó: “Hacía años que no disfrutaba tanto la lectura de una novela contemporánea que sin clasificaciones es magistral”.

UNA “ENFERMEDAD” DE LA SOCIEDAD MODERNA

UNA “ENFERMEDAD” DE LA SOCIEDAD MODERNA

Viene en nuestra vida con la apariencia de las técnicas, Facebook se conecta con el mundo, pero también contiene lados malos. 

OANH DINH VAN (Oany),
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Según datos tomados de Internet, en octubre de 2012 Facebook llegó a 1 000 millones de usuarios, y más de 600 millones de estos son usuarios móviles. Esta red social ha alcanzado una posición importante en el  mundo virtual de hoy.

Una red social es una forma de representar una estructura dentro de la sociedad y el tipo de conexión representable es una relación o lazo interpersonal, que se pueden interpretar como relaciones de amistad, familias o de trabajo.

Los sitios web dedicados al entretenimiento personal en general, y Facebook en particular, se han hecho un parte indispensable de nuestro mundo. Se puede considerar como una nueva “enfermedad” que afecta a gran cantidad de jóvenes: adicto a la red social.

Cuba no se encuentra lejos de esta afección. Gran parte del tiempo que se emplea para el Internet es consumido por las redes sociales, como la única manera para estar en línea con el mundo. No es difícil encontrar la imagen de una persona, sentando con la computadora y comunicando en Facebook, no importa cuál sea el lugar de trabajo, o en la universidad.

La profesora de la Facultad de Matemática de la Universidad de La Habana, Valentina Badía, plantea que las redes sociales son una de las mejores armas para enajenar a los seres humanos, los que pueden pasar horas colgados al Internet.

Tener una cuenta en la red social es algo muy fácil, solo necesita la conexión de Internet, y registrarse por una página de las web como Twitter, My Space, Tumblr, Facebook…, ya puedes conectarte con el mundo sin tener que moverte para nada de tu casa, lo que hace cada día sean más los usuarios adictos.

No es una casualidad que en la red de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana se limite el tiempo de usar Facebook, solo dos horas cada mañana, de 9 a las 11, y por la tarde, de las 2 a 4. Algunos estudiantes no se quedan complacidos con esas medidas y siempre tratan de buscar alguna manera de entrar en horarios que no establecen.

Los directivos de la Facultad de Comunicación junto con la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), consciente de los males que afectan a nuestros estudiantes, tomaron esta acertada decisión, porque, según  Alexander González Santos, el profesor de Informática, simplemente, pueden perder concentración en las clases por conectarse y, peor aún, usar este como una manera de hacer trampa en un examen –una actitud repudiada en la Universidad.

“Me encanta conversar y Facebook me permite compartir todo. Un día sin revisar las notificaciones de mis amigos es un sufrimiento para mí, comentó  Carla Fuentes Fleites, estudiante de la Facultad de Biología.

Armando Franco, máximo dirigente de la FEU en la Facultad de Comunicación, plantea que está de acuerdo con que el tiempo de Internet se le da a los estudiantes esté destinado a investigar sobre los trabajos de clase y aumentar la cultura de los universitarios, futuros profesionales y no a desperdiciar el tiempo consultando el estado de sus compañeros en Facebook.

Además, contiene mucho riesgo. “Las informaciones en Internet se comparten sin censurar, esto siempre crea dificultad a los managers. No será sorpresa si un día tú encuentras una página del Facebook, hablando mal de una persona”, declaró Narmys Cándano, periodista de la emisora nacional Radio Habana Cuba.

Según una investigación realizada por  la consultora norteamericana Consumer Reports en la que se encuestaron a más de 2 000 personas, el 25 por ciento de los usuarios de Facebook falsean sus datos personales. Puede decirse, entonces, que no es un lugar que tiene suficiente seguridad para hacer amigo de otras personas.

También, las redes sociales pueden ponerse riesgosas cuando se ven las actividades de otras personas en silencio. En algún lado, otro va a sentir incómodo con las cosas que no tiene, como el amor, el éxito, o amigos… Estos sentimientos se aumentan día a día, y se hace un mal fenómeno de la emoción.

Otro problema más serio es la capacidad de intentar cambiar el pensamiento de los jóvenes, por ejemplo, los contra partidos comunistas se pueden aprovechar de las redes sociales para suscitar levantamientos, causando una situación poco seguro para el país.

Según el dicho, “Facebook define quiénes somos. Amazon establece lo que queremos y Google determina lo que pensamos”, esta frase nos demuestra la dimensión alcanzada por la red de redes en la actualidad y las consecuencias para las futuras generaciones, que quizás haya que evitar antes de que sea demasiado tarde.

FICHA TECNICA:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de nota interpretativa: Explicativa. 

Tema: La red social.

Situación problémica: Demostrar cómo afecta las redes sociales a población.

Objetivos colaterales: Explicar las cuestiones buenas y malas del Facebook.

Estrategia de fuentes:

Documentales: 

La consultora norteamericana Consumer Reports (en el artículo La red al día, Juventud Rebelde, 10/05/12 pag.: 05).

Activas:

Alexander González Santos, profesor de Informática, Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana.

Valentina Badía, profesora de la Facultad de Matemática, Universidad de La Habana.
 
Narmys Cándano, periodista de la emisora nacional Radio Habana Cuba.

Armando Franco Senén, máximo dirigente de la FEU en la Facultad de Comunicación.

Soportes:

Hecho: El 2 de febrero de 2014, diez años de Facebook. Ventajas y desventajas de este.

Antecedentes: Con la creación de las redes sociales se inició la era de la interacción digital.

Contexto: En siglo XXI, las redes sociales se hacen parte indispensable en la vida de gran parte de población.


 

ESTADO CUBANO RENUEVA Y POTENCIA TECNOLOGÍAS NUCLEARES

ESTADO CUBANO RENUEVA Y POTENCIA TECNOLOGÍAS NUCLEARES

Se continúa trabajando para mejorar la calidad de vida de la población; esta vez mediante la inclusión de técnicas de punta en la medicina nuclear para combatir las principales causas de muerte en Cuba.

Texto y foto:
DAHOMY DARROMAN SÁNCHEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“La medicina nuclear es la especialidad que incorpora al organismo, con fines médicos, sustancias radiactivas que tienen una función bioquímica y fisiológica predefinida (radiofármacos)”, explicó la Ingeniera en Física Nuclear Adlín López Díaz, presidenta de la Organización Latinoamericana de Física Médica entre el 2009 y el 2011, y rectora de la sección de Física Médica de la Sociedad Cubana de Física, quien trabaja actualmente en el Departamento de Radioterapia y Medicina Nuclear del Hospital Clínico Quirúrgico (HCQ) “Hermanos Ameijeiras” en La Habana.

La Máster en Física Médica esclarece la situación actual de esta rama de la ciencia en el país y avalada por el conocimiento acumulado en sus 21 años de experiencia profesional, revela cuáles son los cambios beneficiosos que se implementan dentro de esta disciplina para mejorar la calidad de la atención a la población en patologías tratadas mediante técnicas nucleares.

-¿De manera general, qué

padecimientos ayuda a tratar?

Disímiles. Existen técnicas para encontrar los focos de esquizofrenia y de epilepsia en el cerebro. Otra, muy usada en la nefrología, permite saber seis horas antes que con cualquier otra prueba si un trasplante renal es eficiente. Posibilita también el estudio de la perfusión (introducción de una sustancia medicamentosa o de sangre en el organismo) de las arterias coronarias del corazón y respecto a las pruebas oncológicas facilita saber si hay metástasis, por ejemplo, de un cáncer de tiroides. También es útil para hacer pruebas neuroendocrinas, en el tratamiento de patologías ortopédicas y para encontrar focos sépticos (contaminado por microbios).

-¿Qué técnicas se emplean para diagnosticar

y tratar dichas enfermedades?

En los riñones se hacen estudios provocados por la administración de firocemida, una sustancia radiactiva. Luego se hace una secuencia de imágenes a las que se aplican métodos de cuantificación, lo cual permite correlacionar la patología y seguir la evolución del paciente.

La técnica de los renogramas se usa para tratar a niños con malformaciones congénitas renales y seguir su crecimiento mediante gammagrafías para saber si es necesaria una operación.

En las pruebas cardiovasculares estas sirven para comprobar si se necesita una cirugía coronaria, decisiva ante la presencia de una angina o de un infarto. Después de esto permite ver si hay una isquemia sobreañadida. Estos métodos cuestan menos que una cirugía y optimizan el manejo del paciente.

-¿Cuánto cuestan estos tratamientos

en países desarrollados?

En Cuba es gratis para el enfermo, pero no para el país. La tecnología es cara porque necesita de una instalación con determinados requerimientos técnicos de calidad y de preparación del personal para manipular y preparar los productos radiactivos.

Existen sustancias volátiles de las que se necesita proteger al medio ambiente y a las personas, por tanto, las instalaciones de medicina nuclear están regidas por una legislación estricta.

Las cámaras gamma son el equipo básico de la medicina nuclear convencional y su costo oscila entre 250 mil y 300 mil pesos. Además, hay que comprar periódicamente las sustancias radiactivas, como el generador de tengnesio, que permite hacer las gammagrafías renales dinámicas, y cuyo costo fluctúa entre 2 000 y 3 500 dólares. Esta técnica en el país no se cobra, pero su monto oscila entre 400 y 600 dólares.

La realización de la hemodiálisis también es costosa, pues el procedimiento se realiza tres veces por semana. Igualmente, una tomografía puede sobrepasar los 400 dólares.

-¿Cómo e ubica nuestra tecnología

respecto a otros países de Latinoamérica?

Cuba está atrasada porque los argentinos, por ejemplo, usan la tecnología PET-CT (tomografía de emisión de positrones) hace 15 años. Luego vinieron los brasileños, los mexicanos, y después se fueron incorporando un gran número de naciones. Hoy, hasta Dominicana la posee, pero como tiene un alto costo solo la utilizan los centros privados, donde se cobra hasta 1 500 dólares por una tomografía de emisión de positrones.

También Guatemala tiene un PET instalado en una clínica privada y ellos importan dos veces a la semana desde Miami la FDG que es uno de los productos radiactivos básicos para estos procedimientos, porque es el mejor para diagnosticar y seguir la enfermedad oncológica.

-¿Dónde se realizan las principales

investigaciones de esta especialidad?

Ahora mismo hay un número reducido de centros que las realizan porque muchos se han nucleado y otros han cerrado, pues los equipos se desgastan. Debido al bloqueo se dificulta encontrar las piezas para su arreglo y mantenimiento. En la capital están en funcionamiento el Centro de Investigaciones Clínicas, el Instituto de Nefrología, el Instituto de Cardiología, el Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas (CIMEQ), el Servicio de Medicina Nuclear del “Ameijeiras” y en otras provincias  se instalan nuevos equipos.

-¿En qué nuevos proyectos se trabaja?

En este momento la meta es instalar la tecnología PET-CT. Este es un equipo que combina los tomógrafos computarizados conocidos como “somatón”, con la técnica positrónica que es la más moderna y cuesta alrededor de 2 millones. Es cara porque no usa los radiofármacos tradicionales sino otros generados en ciclotrones, que Cuba no posee.

O sea, no solo es comprar los equipos, sino también los ciclotrones que alcanzan los 30 millones de dólares, dependiendo de su tamaño. El proyectado para Cuba es mediano, y su objetivo es producir positrones y también otros fármacos. Esto pondría a Cuba a nivel internacional en cuanto a técnicas nucleares porque es tecnología de punta para el manejo del paciente oncológico, de la enfermedad cardiovascular y la cerebrovascular.

El primer ciclotrón debe instalarse en el CIMEQ y uno de los primeros PET-CT en el  “Hermanos Ameijeiras”. Además, con el apoyo del OIEA, se desarrolla un proyecto de investigación donde participan centros del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) para la recuperación de equipos de medicina nuclear. Consiste en diseñar nuevos sistemas para acoplarlos a las cámaras viejas y desechar la parte analógica de dichos equipos que tienen un sustrato tecnológico de calidad, para reutilizar todo ese material.

-¿Qué consecuencias trajo la

implementación del QUANUM en los

centros de medicina nuclear?

QUANUM es un documento expedido por la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA) en 2008, donde se planteó la realización de auditorías de gestión de calidad para garantizar un mínimo de esta en la radiofarmacia.

De plantilla, Cuba establece dentro de la legislación vigente que los servicios de medicina nuclear y radioterapia deben regirse por un sistema de gestión de calidad, para garantizar la eficacia del diagnóstico y del tratamiento brindado y para mantener la licencia de operación, pues de no cumplirse estos requerimientos es cerrado el centro.

Por ello, realmente no seguimos este programa, pero lo usamos para guiarnos acerca de lo que es recomendable, deseable y óptimo. De hecho, la legislación deberá cambiar en breve previendo la instalación de equipos de mayor envergadura como es el ciclotrón, para incluirle los requisitos mínimos  que debe cumplir en aras de garantizar la seguridad de los enfermos y la operación óptima del equipamiento.

-¿Usted consideraría que existe un

auge de la medicina nuclear en Cuba?

Definitivamente. La medicina nuclear estuvo muy depauperada, pero en los últimos años el Estado ha prestado más atención a  su desarrollo, porque sus principales aplicaciones son en la oncología, en la neurología y en la cardiología; y los padecimientos de esta índole constituyen las tres principales causas de muerte en Cuba.

Hace seis años se compraron cuatro cámaras gamma, y bueno, los proyectos mencionados en los que se está trabajando denotan la efervescencia y los esfuerzos del Estado, que se ha percatado de la necesidad de reavivar y potenciar las herramientas de la medicina nuclear.

Pie de foto: “La medicina nuclear estuvo muy depauperada, pero en los últimos años el Estado ha prestado más atención a su desarrollo”, explicó López Díaz.