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Isla al Sur

¿QUÉ MÚSICA ESCUCHAN NUESTROS ADOLESCENTES?

¿QUÉ MÚSICA ESCUCHAN NUESTROS ADOLESCENTES?

Las canciones internacionales entraron a la Isla con toda fuerza y los jóvenes le siguen prestando atención más que a la de creación nacional.

LINH NGUYEN HOAI,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
 
En la actualidad, la necesidad juvenil de esparcimiento y libertad se encuentra en constante desarrollo. Según datos ofrecidos por el Instituto Cubano de la Música, aproximadamente el 64 por ciento de los jóvenes oyen radio y ven televisión para encontrar las canciones más gustadas corrientemente.

Hoy en día, por el desarrollo de la sociedad, surgieron entre las personas gustos por músicas diferentes y para ser adecuados con ellos la industria musical ha cambiado, especialmente la de los países industrializados, afectando así a la juventud de todo el mundo. 

Aunque Cuba es una nación que tiene amplia riqueza cultural en la música, a una gran parte de la población más nueva le interesan las melodías de otros lenguajes y de diferentes países. Las canciones inglesas han marcado su influencia en la población, pues las podemos escuchar en casi todas las partes, por ejemplo, de la ciudad de La Habana.

“Yo no escucho música de Cuba, no logro que los ritmos me contagien, además, ¿dónde compro a un precio asequible un disco de David Blanco o Luna Manzanares?”, comenta Karen Valdés, estudiante de Derecho de la Universidad de La Habana.

“La música internacional tiene más variedad, es más bonita y tengo más posibilidad de escucharla que la cubana, creo. Por eso, me gusta más”, declaró Lissandra Rumbaut García, estudiante de la Facultad Economía de la alta casa de estudios habanera.

“La música internacional es más romántica, me recuerda más el sentimiento de estar enamorada.  El ritmo es suave y melodioso. Por otro lado, me gustan los videos lindos de esos artistas”, compartió María Isabel Rodríguez, estudiante de la Facultad de Turismo.

Yulién Heredia Figueras, musicóloga e investigadora del Centro de Estudios de la Música, dijo: “Cuba tiene muy buenos artistas y estrategias para vender su obra, pero el mercado es muy fuerte y genera mucha competencia. Las vías que ellos utilizan para difundir los productos invisibiliza en muchos puntos la música cubana. La historia musical es antiquísima, pero no siempre se difunde por esa competencia tan dura y difícil de superar”.

Los estudios del Instituto Cubano de la Música señalan que el ritmo que cada persona prefiera es el resultado de la influencia de otros elementos como el ambiente en que vive, las relaciones con otras personas y el contexto social; hasta la orientación sexual está dentro de los patrones que pueden condicionar el gusto.

Según la socióloga y profesora de la Facultad de Filosofía, Historia y Sociología de la Universidad de La Habana, Thais Valdés, en la actualidad los jóvenes y los que peinan canas, tienen un patrón de ritmos instaurados desde hace décadas, más el impulso de las nuevas tecnologías ha permitido que la música se esparza por muchos más lugares y llegue a más personas en menos tiempo: “En este mecanismo tan grande los ritmos de otros lugares llegan más fuertes, pero no porque lo nacional no sea bueno sino por la influencia exterior.”

Sin embargo, el reguetón, con su sinfonía fuerte, es uno de los géneros musicales principales en la categoría de preferencia juvenil. Trata de los temas obscenos o, a veces, degradan a la mujer, pero a pesar de sus generalmente malas letras, el pegajoso background y el tono bailable, las canciones de este tipo satisfacen el gusto de los adolescentes que son creativos y activos.

Pedro Pablo Cruz, conductor del programa Visión, de la emisora nacional Radio Rebelde, habló sobre la música que prefieren los jóvenes cubanos y la que escuchan en bares y discotecas: “Estudios recientes han dicho que oyen principalmente el reguetón, tanto foráneo como nacional y en segundo lugar las canciones románticas o populares o bailables”.

“No puedo entender por qué a mucha gente le gusta tanto el reguetón. A mí, me aporta dolor de cabeza cuando oigo al sonido de este género y las letras ni hablar, a veces son hasta faltas de respeto”, aclaró Judy Moreno Delgado, panadero de la pastelería Dulce Habana.

Aparte del reguetón, la música pop internacional también gana la atención de los jóvenes. De acuerdo con las opiniones de varios estudiantes de la Facultad de Comunicación entre los artistas más conocidos y más seguidos están Pitbull, Shakira, Rihanna, Prince Royce, Katy Perry, Jennifer López, Ricky Martin, Marc Anthony, Joaquín Sabina y así hasta tener una lista  interminable.

“No sé por qué me interesa la música inglesa. Aunque no entiendo bien qué está cantando el artista, su melodía es agradable y acomodada a mi gusto, además, me hace lucir interesante decir que la escucho”, afirmó Adrián Roque Torres, estudiante de Química, Universidad de La Habana.

La música internacional no solo es escuchada por la juventud, es difundida, además, en cafeterías, restaurantes, discotecas y otros lugares de la comunidad para llamar la atención de los clientes… y tal pareciera que se impone a no pocas personas porque es la preferida también de la empleomanía de esos lugares.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Cuándo.

Tema: La música que escuchan los jóvenes cubanos.

Propósito central: Investigar por qué a los jóvenes cubanos les gusta tanto las canciones de otros países.

Objetivo colateral: Dar a conocer qué género musical gana la atención de los jóvenes y por qué.

Estrategia de fuentes:

Lissandra Rumbaut García, estudiante de la Facultad Economía de la Universidad de La Habana.

Karen Valdés, estudiante de Derecho de la Universidad de La Habana.

María Isabel Rodríguez, estudiante de la Facultad de Turismo.

Yulién Heredia Figueras, musicóloga e investigadora del Centro de Estudios de la Música.

Thais Valdés, socióloga y profesora de la Facultad de Filosofía, Universidad de La Habana.


Pedro Pablo Cruz, conductor del programa Visión, de la emisora nacional Radio Rebelde.

Judy Moreno Delgado, panadero de la pastelería Dulce Habana.

Adrián Roque Torres, estudiante de Química, Universidad de La Habana.

Opiniones de estudiantes de la Facultad de Comunicación.

Estudios y encuestas del Instituto Cubano de la Música.

Tipo de juicios:

Valorativos:

Yulién Heredia Figueras, musicóloga e investigadora del Centro de Estudios de la Música.

La socióloga Thais Valdés.

Pedro Pablo Cruz, conductor del programa Visión de la emisora nacional Radio Rebelde.

De opinión:

Lissandra Rumbaut García, estudiante de la Facultad Economía de la Universidad de La Habana.

Karen Valdés, estudiante de Derecho de la Universidad de La Habana.

María Isabel Rodríguez, estudiante de la Facultad de Turismo.

Judy Moreno Delgado, panadero de la pastelería Dulce Habana.

Adrián Roque Torres, estudiante de Química, Universidad de La Habana.

Opiniones de varios estudiantes de la Facultad de Comunicación.

NEOCLASICISMO EN GRANDES DIMENSIONES

NEOCLASICISMO EN GRANDES DIMENSIONES

La Mansión Xanadú es uno de los lugares más visitados por los amantes del golf cuando visitan Varadero. Su historia y relevancia la han convertido en Monumento Nacional.

CLAUDIA PÉREZ VILA,
estudiante de  primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La mayor representación del período neoclásico en el Caribe se encuentra en la más reconocida playa cubana, Varadero, y es la otrora mansión del millonario franco-americano Alfred Irenee Dupont, conocida hoy como restaurante “Las Américas”.

Erigida en 1928 en la península de Hicacos, la obra fue diseñada por los arquitectos cubanos Félix Cavarrocas y Evelio Govantes, quienes respondiendo a la petición del magnate, edificaron una mansión como sitio de descanso para los meses de invierno

El nombre de Mansión Xanadú está relacionado con un poema de Samuel Taylor que describía la construcción del Palacio Maravilloso perteneciente al emperador Kublais Khan, legendario guerrero y conquistador de China.

El domicilio está considerado como el mayor representante del neoclasicismo de principio del siglo XX, por el copioso uso de maderas preciosas como elemento decorativo, las altas ventanas que componen la arquitectura de la construcción y el inmenso portal que también forma parte de la residencia, todos elementos típicos del período, razones estas que han influido en el otorgamiento, en mayo de 2013, de la condición de Monumento Nacional.

“Destaca por su ubicación en una excelente zona de playa, unido al empleo en sus obras de maderas preciosas -entre ellas la caoba, el cedro, jiquí y el sabicú- en combinación con mármoles procedentes de Cuba, España e Italia, y por el alto costo de su construcción en aquella etapa, que ascendió a los  400 000 dólares”, comentó el historiador de la ciudad de Matanzas, Exilio Vento Canosa.

El arquitecto matancero Luis Ángel Montano declaró que la edificación está enclavada sobre la Peña de San Bernardino, punto más alto de la península. Fue el primer inmueble de cantería de Varadero con tres pisos, siete habitaciones, tres terrazas (una de ellas actualmente cerrada y convertida en bar), siete balcones, un muelle, un campo de golf y una cava.

“A pesar de esto, no guarda una relación formal evidente con otras construcciones cubanas. Resulta más bien un verdadero monumento al eclecticismo, tendencia que mezcla diferentes estilos para formar uno nuevo y renovador, ideas que parecen traídas no por los proyectistas sino por el propio Dupont y su manera de entender la arquitectura desde el punto de vista norteamericano”, continuó el arquitecto.

La vivienda ha sido objeto de visitas de importantes figuras como la de la astronauta rusa Valentina Tereshkova, invitada de honor el 12 de diciembre de 1963. A partir de entonces abrió como restaurante “Las Américas”.

“En el año 1997, la también conocida como Mansión Xanadú, se escogió como Club de Golf de Varadero por contar con 18 hoyos de 72 par, en unas 6 mil 856 yardas”, explicó el arquitecto matancero

Actualmente, la instalación cuenta con seis lujosas habitaciones, un restaurante francés, un bar donde se ofrecen cócteles internacionales y buena música, al tiempo que el huésped puede disfrutar una de las mejores vistas de ese lado de la península Hicacos.

Pie de foto: “Las Américas” es una instalación paradisíaca en Varadero.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Valor noticia: Singularidad.
Otros valores noticia: Proximidad. Interés colectivo.
Tipos de fuentes: Documentales, no documentales.
 Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato Adicional.

REVIVIR A LA MUJER DE FUEGO

REVIVIR A LA MUJER DE FUEGO

La historia de una de las bayamesas que más hizo por la liberación de su localidad y del país durante las luchas independentistas, Adriana del Castillo, es hoy escasamente conocida. 

MONICA LEZCANO LAVANDERA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Llega el 10 de enero de 1869. La situación es apenas sostenible. Es necesario actuar rápido para no entregar la ciudad a los españoles. Hay que prender fuego. Las mujeres se encargan de encender las hogueras. Adriana del Castillo da el ejemplo. Sus propias manos inician las llamas que queman la casa de los padres. Incendian Bayamo y huyen al monte. Diez mil habitantes, en su mayoría ancianos, mujeres y niños, se internan en las abruptas serranías de Guisa, sin una mirada a lo que dejan atrás.

La vida en los maniguales no es la misma, sobre todo para quien fue criada en cuna dorada. Adriana y sus hermanas han dormido muchas noches a la intemperie, llevan varios días sin comer y carecen casi en lo absoluto de ropa. Ella está muriendo a causa de fiebre tifoidea. Permanece  inconsciente justo en el instante en que las encuentran tropas enemigas.

Son conducidas a Bayamo y alojadas en la cochera en ruinas de la que fue su casa. Un médico gallego es autorizado a asistirlas, pero Adriana ya está desposada con la muerte. En ese último día, la moribunda abre los ojos y rechaza con horror a quien viste el uniforme de “los panchos”. Ahora nos parece que con voz ronca grita:

-No, un español no, yo soy insurrecta..., ¡yo ayudé a quemar a Bayamo...!

De pie, sosteniéndose trabajosamente, se yergue en la agonía. Las manos que salvaron a tantos mambises se aferran a la cama. Sus 19 años no impiden el sacrificio. La misma voz que condenó las muchas injusticias se asegura de entonar con energía el Himno de Perucho Figueredo. Habiendo terminado la última estrofa, cae en su lecho, inevitablemente. 

Siglo y medio después, estas hazañas parecen diluirse en la historiografía nacional. La figura de Adriana del Castillo Vázquez se invisibiliza ante el accionar de otros que, tanto como ella, sintieron, lucharon y soñaron la emancipación de Cuba. 

Pronunciada, pero poco conocida

“Es una bayamesa amasada con fuego, con un corazón en el que arde el amor a Cuba libre”, así se habla de Adriana en el blog Ser como los héroes. Esa es la condensación de su esencia: rebelde, activa, consecuente siempre. 

El decoro lo traía en la sangre que heredó de sus padres Francisco del Castillo, autor de la música de La Bayamesa, y Luz Vázquez, divina inspiración para la canción de amor, cuyas notas sirvieron años más tarde para, cambiando su letra, exaltar el ánimo de los libertadores cubanos.

No le bastaron las advertencias: -“Adriana, ten cuidado. El mejor día nos vas a dar un disgusto”, solía reclamarle Perucho Figueredo, quien se había convertido en su guía en las acciones independentistas. No le importaron las adversidades, ni la furia con que arremetían los españoles sobre su amado terruño. Solo sentía el deber de luchar.

Ese espíritu debiera marcar con fuerza la cotidianidad de los bayameses hoy. De esa manera opina la veterana María Delfina Cisneros Cedeño, profesora de la escuela primaria José Antonio Saco, en Bayamo: “Por jóvenes como ella es que los habitantes de aquí debemos vivir honrados y orgullosos de nacer en esta tierra. El ejemplo de esa muchacha debe rescatarse en todo el país, lo merece”.

Aldo Daniel Naranjo Tamayo, uno de los historiadores de la Ciudad Monumento, no deja de mencionarla en el recorrido por los momentos cumbres de la historia de la segunda villa fundada en Cuba. Entre las actividades que destacan en su hacer están el haber formado parte del grupo de señoritas que cantaron el Himno aquel 8 de noviembre de 1868 en la Parroquia de Dolores y su condición de enfermera, mensajera y propagandista.

“Luz Vázquez y su hija son paradigmas para la mujer cubana. Sus nombres no deben pasar inadvertidos por las calles de esta ciudad, aquí llamarse Adriana constituye un símbolo”, insiste la consagrada poetisa bayamesa Lucía Muñoz Maceo.

Sin embargo, las huellas que dejó Adriana al parecer se difuminan. Apenas se oye el eco de su nombre en la memoria colectiva. “He escuchado a historiadores y profesores referirla en algunas ocasiones, sobre todo, en las celebraciones por el aniversario 500 de la ciudad. Sé que es una patriota bayamesa muy digna, pero realmente no conozco a fondo su lucha, ni su historia”, reconoce la instructora de teatro Maiden Barrero Cisnero. 

Emilio Herrera Villa, periodista de la revista Bohemia, comenta a esta reportera los resultados de un breve sondeo realizado durante una experiencia de trabajo en la provincia de Granma a estudiantes, profesores y pobladores en general que viven fundamentalmente en el centro histórico de la ciudad.

Las tres cuartas partes de los 40 entrevistados dijeron haber escuchado mencionar a esa patriota, pero no considerarla entre “las más importantes dentro de la historia de Bayamo”, mientras que un menor por ciento indicó no estar muy interesado en conocerla. Vale aclarar que entre los especialistas no existen esos vacíos históricos.

Si bien esa indagación no es representativa de toda la población bayamesa, al menos proporciona algunas luces sobre el problema. Cabría entonces repensar ¿cómo se determina “lo más importante” en la historia de una ciudad?, ¿cuán condicionados estamos por los relatos historiográficos que asumimos como ciertos sin mucho contraste o problematización?  

Perdida entre libros y planes de estudio

Una de las razones que pudieran explicar el referido desconocimiento es la poca mención de su figura en el plano académico. Lamentablemente, esta realidad no es exclusiva de Bayamo, sino que se traslada a otros límites geográficos y a varios luchadores que quedan relegados al silencio de su vida y de su causa.

“La Historia de Cuba es rica en personajes, y no podemos conocerlos a todos”, comenta Renata García, estudiante de duodécimo grado del preuniversitario Eduardo García Delgado, del capitalino municipio de Boyeros.

Por su parte, Karla Ferrer, quien cursa el tercer año de Historia en la Universidad de La Habana, recuerda haber estudiado algunos aspectos de la vida de “la joven que murió de tifus”, sin embargo, argumenta que en su carrera son demasiados temas para pocas horas clases, por lo que deben centrarse en las figuras más relevantes.

Aunque todos los hombres y mujeres que hicieron por Cuba no podrían ser incluidos en programas nacionales, bien merecen ser reconocidos en ámbitos locales. En eso coincide Randy Pedrosa, profesor de Historia de la secundaria Águedo Morales, de Pinar del Río, quien prefiere estudiar a aquellas personalidades poco tratadas en la historiografía tradicional y que tanto contribuyeron a la formación y defensa de la identidad nacional.

“Adriana se incluye en los planes de estudio de Historia de Cuba entre las mujeres que participaron en la Guerra del Diez Años, pero no se detalla, ya que no existe bibliografía de las figuras locales”, explica Ada Bonilla, profesora auxiliar de la Universidad de Ciencias Pedagógicas Rafael María de Mendive, de Pinar del Río.

La también Máster en Ciencias Históricas agrega que, en ocasiones, la asignatura resulta tediosa para los estudiantes porque no se tratan temas curiosos o de interés para ellos. “Por estas demandas estamos incluyendo la labor de figuras jóvenes, de mujeres y de negros, personas tradicionalmente excluidas por entenderse como minorías cuando en realidad son los que juntos movieron las revoluciones”, concluye.

Muchachas como Adriana deben ser paradigmas para la juventud cubana, en un contexto en el que se demanda la enseñanza de una historia humanizada, afianzada a sentidos políticos renovados desde un discurso creativo. Ese parecer es compartido por Eduard Gómez, Licenciado en Historia y profesor de preuniversitario habanero José Miguel Gómez. “No podemos dejar atrás a ninguna persona que haya peleado por salvar a Cuba, por ello creo que se debería vincular en las clases la impronta de los héroes de carne y hueso, y no desde una perspectiva de héroes de mármol”, insiste.

“Se puede recrear mejor la vida de las figuras locales con visitas a museos, tarjas y la interacción con imágenes y documentales. Así, el maestro fomenta en los alumnos la cercanía con los héroes de su tierra natal. En ese afán deben intervenir, además, la familia y otras organizaciones a nivel comunitario”, explica la licenciada en Historia Nélida Novales, exdirectora del museo pinareño Antonio Guiteras.

Aprender desde el sentimiento

Reconstruir y honrar historias de hombres y mujeres poco reconocidos, pasa por aprender no solo a comprenderlos, sino a quererlos. A propósito, en el recientemente celebrado Taller Nacional de Educación en Valores, Eduardo Torres Cuevas, Doctor en Ciencias Históricas y director de la Biblioteca Nacional José Martí, sugirió que la mejor manera de educar es mostrando primero el sentimiento: “Al niño hay que enseñarle a amar, hay que abrirle el espíritu, y luego a analizar, a argumentar.”

Precisamente, contar la historia desde sus matices y sobre la base del sentimiento es el objetivo del libro Bayamo, de José Maceo Verdecia, quien cuenta los detalles del devenir histórico de esa ciudad mediante el justo reconocimiento al quehacer libertario de protagonistas como Adriana del Castillo: “Hija de la revolución, era la revolución misma: inquieta, ruidosa, y como ella, incapaz de concreción y de reposo. Su amor a la independencia de la isla rayaba en el fanatismo. Sus actividades eran insuperables, nadie, ni aún los propios conspiradores, le igualaban. Conspiraba de forma pública, en todas partes, sin cuidarse de nadie, ni siquiera de las propias autoridades”, expone el texto.

“Nuestra educación debe desarrollar la imaginación y la fantasía, pero al mismo tiempo debe reafirmar los sentidos identitarios. No se puede hablar de la misma manera de todos los héroes, hay que diferenciarlos justamente”, afirmó en el citado encuentro sobre valores Miriam Egea, jefa del Departamento de Filosofía e Historia del Ministerio de Educación, quien apuesta por generalizar esa voluntad en las escuelas cubanas.

“Creo que el objetivo no es convertir a Adriana en una figura para memorizar, para recitar cada una de sus acciones. Se trata de entenderla, de darle su justo valor a esa mujer de fuego, pero sin crear epítetos manidos, sino viéndola en su contexto y en interacción con otras tantas figuras borradas de los momentos y espacios más significativos de la historia de este país”, sintetiza la profesora Nélida Novales.

Escudriñar en la vida y la lucha de Adriana del Castillo para multiplicarla sin grandilocuencias, desde la sencillez de su ser, puede ayudar a entretejer mejor los hilos de la identidad nacional y a reconstruir una historia de Cuba más sentida, más querida, que es uno de los mejores modos de comprometerse con los rumbos de esta Isla.

Pie de foto: Adriana del Castillo es ejemplo digno de la mujer bayamesa.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: Retrospectiva.
Tipo de cuerpo: De bloques temáticos.
Tipo de transiciones:
-Subtítulos: Pronunciada, pero poco conocida, Perdida entre libros y planes de estudio, Aprender desde el sentimiento.
-Muletillas: Sin embargo, precisamente, si bien.
-Repetir en una oración o párrafo que sigue una palabra o frase clave utilizada antes.
Tipo de Cierre: De instancia a la acción.
Tipo de reportaje: Explicativo. Lo proyectivo solo se encuentra en un plano de voluntad de las fuentes, no de concreción en los niveles decisorios.

Tema: El desconocimiento histórico de Adriana del Castillo.

Situación problémica: A pesar de su accionar patriótico, Adriana del Castillo Vázquez, es una figura poco conocida en la historia de Cuba.

Objetivos colaterales: -Contribuir a la visualización y conocimiento de la figura de Adriana del Castillo como patriota. -Determinar las causas por las cuales Adriana del Castillo es desconocida. -Mostar que las figuras locales pueden recatarse mediante la enseñanza de una historia vinculada con los sentimientos, donde los héroes sean figuras de carne y hueso y no solo vistos desde el héroe de mármol.

Tipo de fuentes declaradas: Documentales y no documentales.

Fuentes consultadas

Documentales:

Blog Bayamo Historia y Amor. En:  http://primochuchi.blogspot.com/
2010/01/luz-vazquez-y-moreno.html. Consultado el 21 de abril de 2014.

Blog Ser como los héroes. En http://laespectativadesercomolosheroes.over-blog.es/ 
article-adriana-del-castillo-47696028.html. Consultado el 21 de abril de 2014

Carbonell Alard, José: Estampas de Bayamo. Editorial Oriente, 1982.

Eduardo Torres Cuevas, director de la Biblioteca Nacional José Martí. Palabras citadas del Taller Nacional de Educación en Valores.

Figueredo Socarrás, Fernando: La Revolución de Yara (1868-1878). La Habana, 1902.

Maceo Verdecia, José: Bayamo. Ediciones Bayamo, 2009.

Miriam Egea, jefa del Departamento de Filosofía e Historia del Ministerio de Educación. Palabras citadas del Taller Nacional de Educación en Valores.

Quintana Suárez, Raúl: Reseñas bio0gráficas de figuras significativas en la Historia de Cuba (Segunda Parte). En http://www.eumed.net/

libros-gratis/2012a/1175/adriana_castillo_vazquez.html. Consultado el 19 de abril de 2014.

Sánchez Guerra, Ramiro: La Guerra de los Diez Años 1868-1878. La Habana, 1950.

Zaragoza, Justo: Las insurrecciones en Cuba, Tomo 2. Madrid, 1879.

No documentales o Activas:

María Delfina Cisneros Cedeño, profesora de la escuela primaria José Antonio Saco. Es una fuente implicada porque es profesora de esa materia. Juicio valorativo.

Aldo Daniel Naranjo Tamayo, historiador de la Ciudad Monumento. Fuente oficial. Juicio sintético.

Lucía Muñoz Maceo, poetisa bayamesa. Fuente testigo. Juicio de valor.

Maiden Barrero Cisnero, instructora de arte. Fuente testigo, no implicada. Juicio de valor.

Karla Ferrer, estudiante de tercer año de Historia. Fuente testigo. Juicio de valor.

Ada Bonilla, profesora auxiliar de la Universidad de Ciencias Pedagógicas Rafael María de Mendive. Especialista e implicada (porque el desconocimiento de Adriana del Castillo parte de la Academia). Emite juicios analíticos.

Renata García, estudiante de duodécimo grado del preuniversitario Eduardo García Delgado. Fuente testigo, no implicada. Juicio de valor.

Emilio Herrera, periodista de la revista Bohemia. Especialista. Juicio analítico.

Nélida Novales, licenciada en Historia, exdirectora del museo pinareño Antonio Guiteras. Especialista. Juicios analíticos y de valor.

Randy Pedrosa, profesor de  Historia de la secundaria Aguedo Morales. Fuente implicada. Juicio de valor.

Eduard Gómez, licenciado en Historia, profesor del preuniversitario habanero José Miguel Gómez. Fuente especialista e implicada. Da juicios de valor y analíticos.

Soportes:

Hecho: La invisibilización de la figura de Adriana del Castillo como patriota en la historia de Cuba.

Antecedentes: La labor como independentista y anticolonialista cumplida por Adriana del Castillo.

Contexto: Aunque desarrolló una gran labor como patriota, Adriana del Castillo es menos estudiada por ser una figura local ante el valor de otros héroes de la historia de Cuba.

Proyección: Estudiar la Historia desde el sentimiento y aprender a mirar a los héroes y heroínas como hombres y mujeres de carne y hueso.

LA FIESTA DEL CELULOIDE REGRESA A VUELTABAJO

LA FIESTA DEL CELULOIDE REGRESA A VUELTABAJO

La ciudad de Pinar del Río deviene subsede del quehacer fílmico de América Latina, a propósito de la reapertura del Cine-Teatro Praga.

Texto y foto:
JORGE YACER NAVA QUINTERO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En la sala oscura decenas de personas observan expectantes una pantalla blanca. El silencio se deshace poco apoco con el sonido de una rueda mecánica, mientras un rayo de luz proyecta sobre la pantalla veinticuatro imágenes por segundo. La gente salta, se pellizca, grita de estupor, ríe y se frota los ojos… es el cine.

El Festival del Nuevo Cine Latinoamericano que se celebrará del 5 al 15 de diciembre en La Habana (2013), promete ser un multiplicador de la experiencia fílmica en toda la Isla. Con el propósito de informar cómo acontecerá  el evento en la región más occidental de Cuba, Misael Ledesma Medina, director del Centro Provincial del Cine en Pinar del Río, respondió a esta entrevista.

-El Festival es un suceso cultural de innegable

trascendencia en Cuba y gran parte del mundo.

¿Para Pinar del Río, en particular, cuánto de

nuevo y de festivo tendrá la

vigésimoquinta edición de este evento?

Esta edición será especial  por la reapertura del Cine Praga, el cual estuvo cerrado más de ocho años y abrió sus puertas nuevamente este 9 de septiembre, equipado con tecnología de punta: una pantalla de óptima visualización con proyección de forma digital y  un sistema de audio de alta referencia. Todo ello ha posibilitado que Pinar sea subsede del Festival y que se presenten doce de las películas que compiten este año, entre ellas  La Demora, 7 Cajas y Ruta de la Luna. El público podrá ver el cine de primera mano tras años de ausencia.

-¿Desde el punto de vista técnico y

organizativo, qué dificultades ha debido

enfrentar la ciudad como subsede?

No tenemos dificultades técnicas, todas las condiciones están creadas. No obstante, desde el punto de vista organizativo sí tenemos algunas insatisfacciones que deben superarse. Existen fallos en la promoción que es determinante para ganar público y lograr que las películas sean taquilleras. El problema es subjetivo

-¿Qué estrategias se han trazado para

lograr la socialización del Festival

más allá de la proyección fílmica?

No solo proyectaremos los filmes, también habrá espacio para debatirlos. Hemos seleccionado  películas que por la importancia de la temática social que abordan, serán presentadas y sometidas al análisis por especialistas como el profesor universitario Luis Figueroa y los realizadores Reinaldo Miranda, José (Pepe) Vera y Rolando Pérez.

-¿Cómo se vincularán las actividades

habituales del Praga a la cartelera de

esta  festividad cinematográfica?

Las actividades habituales del programa del Cine darán vida cultural a esta etapa. Después de las películas en La Pérgola habrá diversos espacios como Trova Libro, La Canchita, encuentro para el debate de jugadas de fútbol, La Vitrola, que agrupa artistas de la tercera edad, y Entre mujeres, protagonizado por las damas del arte vueltabajero. Cada una estas actividades estará vinculada al séptimo arte.

-¿Habrá representación de los realizadores

pinareños en la competencia  por el Coral?

Sí, por primera vez Pinar tendrá cinco documentales compitiendo: El secreto de la Vega, del realizador José Manuel Fernández Paulin (Producciones VILLAVERDE); El hijo de la patria, de José de Jesús González Vera (Producciones IMAGO); El pelotero ruso en las Minas, de Tito Osaba, realizador independiente; y El médico bueno, de Pedro Paredes (Producciones FRAGUA).

-¿Qué posibilidades reales hay de extender

la subsede al resto de los municipios?

No es difícil extender la subsede a los otros municipios, el año pasado lo hicimos en Viñales y el anterior en San Juan. El problema es que los filmes que tenemos no pueden comercializarse, no existe una red distribuidora. Las películas se reciben como muestra única. Eso impide su proyección más allá del espacio en el que se coordinó: una sola subsede y una sola muestra.

-El hecho de que el Praga estuviese cerrado

durante más de un lustro impone el reto de

enamorar para el cine a quienes no han

crecido con él y de reenamorar a quienes la

ausencia le supo a olvido.

¿Cómo  se asume  ese desafío?

Ese reto no ha sido tan difícil porque, de acuerdo con nuestras estadísticas, el 67 por ciento de los que asisten al cine son jóvenes y niños. Eso quiere decir que entre los jóvenes es donde hemos logrado la mayor aceptación, son los que más necesitan el espacio cultural. Sin embargo, tenemos que seguir buscando el lugar para los antiguos cinéfilos vuelvan a las salas oscuras, el verdadero desafío son las personas adultas. Es necesario para eso un proceso de adaptación y crear las condiciones subjetivas, sobre todo, de divulgación.

-Uno de los elementos representativos del Festival

del Nuevo Cine Latinoamericano es el tema

instrumental Desde mi aldea, compuesto por

José María Vitier. ¿Cree que es posible desde

nuestra aldea, rodeada de mogotes y de ríos,

ayudar a componer la melodía del

nuevo cine latinoamericano?

El debate y la participación mayoritaria de nuestro público pueden contribuir al cine latinoamericano. En el ánimo del pueblo vueltabajero está presente el deseo de vivir el Festival. El cine crece también desde Pinar del Río.

Pie de fotos: Después de ocho años cerrado, el Praga abre sus puertas al Festival. “El cine también crece desde Pinar del Río”, asegura Misael Ledesma.

DEL COCO Y OTROS ESPANTOS

DEL COCO Y OTROS ESPANTOS

ELIANYS JUSTINIANI PÉREZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Emprender la búsqueda de la aguja en el pajar sería más fácil que hallar en el mundo un hombre sin miedos. Estos son innatos en la persona, que puede defenderse de ellos con medida. Sin embargo, cuando el temor es excesivo, irracional y limitante, constituye una fobia, dolencia asociada a altas tasas de suicidio.

Se estima que un cuatro por ciento de la población mundial sufre alguna fobia, y que otro dos por ciento también las experimenta, aunque no se le hayan diagnosticado. Y es que las formas de adquirirlas son tan comunes que, para cualquiera, este padecimiento podría encontrarse a la vuelta de la esquina.

Según analiza en el artículo Fobias y compulsiones la Máster en Psicología Isabel Menéndez Benante, estos trastornos pueden presentarse de tres formas: mediante una experiencia traumatizante, a partir de la observación de alguien que vive una situación dolorosa, o de la información adquirida por distintos medios.

Evidentemente, quien ha estado a punto de ahogarse o ha observado a otra persona en esta situación, está más propenso a desarrollar una fobia al agua. Lo mismo sucede con aquel que ha escuchado, con frecuencia historias sobre el peligro del mar o sus “criaturas monstruosas”.

A pesar del tratamiento que le ha dado el sector de la medicina a la atención de personas con fobias, se cree que la proliferación de esta enfermedad se debe a que las personas la menosprecian, calificándolas como simples temores. Incluso, quienes las padecen, en el intento por engañarse a sí mismos, descuidan su bienestar.

Desde adentro

En la aparición de los trastornos de ansiedad, el ambiente externo constituye un factor determinante; por tanto, la relación familiar, la educación recibida o la compañía laboral, bien pudieran generar una fobia o impedir su aparición.

Un ejemplo lo constituye el pintor noruego Edvard Munch, famoso por su cuadro El Grito, quien se cubrió desde la niñez con una sábana de temores de la cual nadie le ayudó a librarse.

Según narran los historiadores, Munch, tras presenciar con solo cinco años la muerte de su madre y su hermana, y bajo la tutela de un padre excesivamente severo que imponía como castigo a sus travesuras el largo encierro en sótanos sombríos, desarrolló el pánico a la oscuridad (Ocluofobia), y llegó a tener numerosas pesadillas, causantes de insomnio por temor a dormir (Clinofobia).

En consecuencia, el pintor sufrió un resquebrajamiento de su salud física y mental que, con los tratamientos clínicos actuales serían diagnosticados como esquizofrenia o trastorno bipolar.

Nadie como él pudiera describir su estado, pero alguna noción podría otorgar aquella frase en la esquina de su diario: “La enfermedad, la locura y la muerte fueron los ángeles que rodearon mi cuna y me siguieron toda la vida.”

Influencia en la salud

Además de los molestos síntomas generados por esos trastornos (palpitaciones, dificultad para respirar, temblores, sudoraciones, tics nerviosos), las limitaciones que impone al hombre son incontables.

Para escudarse del temor el individuo tiende a emplear “amuletos”, que pueden ir desde la compañía de un niño, para no sentirse solo, a portar objetos que “alivien” o contrarresten su miedo. Este fenómeno es considerado por los psicólogos como conductas de evitación.

En el artículo Trastornos de ansiedad fóbica en el adulto mayor, la licenciada cubana en Psicología, Raquel Pérez Díaz, alude al modo de actuación antes mencionado como una barrera para la calidad de vida, pues contribuye al aislamiento progresivo que puede afectar la capacidad para responder a exigencias laborales, por ejemplo, realizar un viaje de trabajo o usar un medio de transporte para acudir a él, o las necesidades domésticas como salir de compras o llevar a los niños al colegio.

Los adultos mayores, grupo poblacional más afectado, pueden sufrir, como producto de la ansiedad fóbica, angustias y discapacidades. Se presume que la mayoría de los ancianos que después de una caída dejan de andar, lo hacen por el miedo de no volver al suelo y la humillación que esto genera. El hecho de requerir ayuda les provoca rechazo a salir o desplazarse por sí mismo, incluso en su propio hogar.

Fobias en la sociedad

Existen alrededor de 248 fobias, recogidas en 1942 por el sociólogo francés Henry Jay. Ellas van desde las más simples, como el miedo a las arañas o ratones (aracnofobia y muridofobia, respectivamente) hasta otras tan extrañas como el temor al matrimonio, al coito o al aire.

Aún así, algunos no le prestan atención suficiente al tratamiento de esta enfermedad, considerada la tercera más padecida en el mundo. Incluso, quienes se ven aquejados, tienden a negar o subestimar los síntomas psiquiátricos, alegando que son solo miedos que se pueden superar con el tiempo, o simplemente evitar.

Según estudios de algunos expertos de la Clínica Psicológica de Concordia, España, el padecimiento progresa con el tiempo, generando otras fobias en la misma persona, al punto de ocasionar el suicidio de gran parte. Se calcula que de los pacientes con esta dolencia un 35 por ciento ha intentado, al menos una vez, quitarse la vida. Al encuestar a los protagonistas de estas cifras se percibe la desatención que se le ha dado a su condición por los familiares, por ellos mismos, e incluso por parte del personal médico que los ha atendido.

Los trastornos fóbicos también pueden generar en la persona una conducta “antisocial”, como el rechazo a estar en lugares aglomerados como mercados, autobuses o colas para comprar algún producto.

Apoyarlos y entenderlos es una cuestión de solidaridad y ética, de contribuir al bienestar de una persona que no vive ni se desarrolla a plenitud por las limitaciones de su enfermedad y que, como corea el dúo Buena Fe en una de sus canciones, llega a sentir miedo a la única vida que tiene. 

Bibliografía:

Colectivo de autores. (n.d.). Fobias más comunes. Consultado:  24 de mayo, 2014, from Miedos o Fobias: www.fobias.net/Acrofobia.html.

Menéndez Benante, I. (2009). Fobias y compulsiones. Geroinfo, Vol. 4; No. 1.

Pérez Díaz, R. (Vol. 4, No. 1, p. 34). Trastornos de ansiedad fóbica en el adulto mayor. Valoración crítica y manejo. GEROINFO. PUBLICACIÓN DE GERONTOLOGÍA Y GERIATRÍA, 2009.

 

ENDEDANS BAILA CON PALILLOS

ENDEDANS BAILA CON PALILLOS

JOSÉ ERNESTO GONZÁLEZ MOSQUERA,
estudiante de tercer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

¿Quién soy? ¿Quién quiero ser? ¿Debo dejar de ser yo? Cuestionamientos que subyacen en la más reciente entrega de la compañía camagüeyana Ballet Contemporáneo Endedans que, bajo la guía de la maestra y coreógrafa Tania Vergara, siempre propone novísimas formas de acercarse a la danza.

Llegó a La Habana con 40 palillos x 10 pesos, coreografía firmada por la camagüeyana Maura Morales, quien reside actualmente en Alemania y fue galardonada recientemente con el Premio Kurt Jooss de Jóvenes Coreógrafos que otorga el país bávaro.

Esta pieza, estrenada en Camagüey en enero pasado, estuvo durante tres días en cartelera en el Teatro Mella de la capital y sigue su periplo por Cárdenas, Matanzas, en la siempre corta gira que realiza Endedans por parte del Occidente de la Isla anualmente para mostrar su trabajo.

40 palillos… no deja de ser cubanísima. No obstante su marcada conciliación con aquellos conceptos estéticos y técnicos del lenguaje danzario contemporáneo alemán y europeo, traslucen códigos y simbologías gestuales, musicales y coreográficas que aluden a situaciones y procesos socio-culturales cubanos que,  en conjunto, componen un lenguaje que se bifurca en varias historias que parten de un mismo concepto.

El ser humano en su individualidad, la psicología y los juicios internos y externos que permean la (de) formación del carácter del individuo para formar parte de un grupo en la sociedad, convirtiéndose en uno de ellos sin importar las formas y acciones que realicen, sean incluso diametralmente opuestos a sus intereses.

El propio lenguaje que despliega Morales en el discurso de la pieza permite en varios momentos la formación de historias paralelas internas del grupo confluyendo a la vez en escena: violencia, introspección, homosexualidad, superioridad, incluso miedo y autosugestión de la personalidad son sub-temas que convergen en una puesta que permite la conformación de un discurso diferente con múltiples lecturas de la realidad que nos circunda.

Hablamos de un fuerte trabajo de escena… el más mínimo espacio resulta imprescindible y recurrente para contar la historia, para  invitar constantemente a reflexionar sobre la pérdida de valores propios y universales.

40 palillos… invita a reflexionar, a formar tal vez, parte de la vida de los personajes; los bailarines saltan, giran, surgen del público como un espectador más, dialogan sin pereza con el escenario, con la escenografía poca, pero precisa, que los convida a huir de esa red que los aprisiona, de esa vida insensata que les ahoga.

Las luces y la música componen junto a la coreografía la triada angular de  la composición orgánica de la obra. Luces y sombras constantes, con estruendos y rejuegos que acorralan toda la trama apuntalándola con pregones y voces callejeras que transportan al espectador y a la raíz propia del discurso de la pieza a la realidad urbana de nuestro siglo

Son estos tal vez, los presupuestos más interesantes de la puesta acometida con dinamismo y entrega por parte de los jóvenes bailarines de la compañía camagüeyana. Cada giro, salto o expresión se concadenaba a una secuencia lógica donde nada sobraba o era indispensable al mismo tiempo.

La libertad y el realismo que le impregnaron los danzantes era contagiante, exquisita fue su ejecución en una coreografía que al decir de la propia Tania Vergara, “les exigió mucho física y mentalmente. Se les dificultó entender la gestualidad e incorporar cosas a las que no estaban acostumbrados como tocarse los genitales, el desnudo que yo no lo había incorporado a las obras de la compañía, entre otras cosas que se suceden en 40 palillos x 10 pesos”.

Una obra atractiva sin duda donde la reflexión está servida para todo aquel que pueda disfrutarla… cada palillo (persona) es diferente, cada vida es única y no se debe subordinar a nada ni nadie por agradar o formar parte de algo; ningún ser humano vale 10 pesos.

UTOPIA

UTOPIA

WALKIRIA JUANES SÁNCHEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En una comunidad idealizada del siglo XV, cuyos conceptos y principios humanos establecen la sociedad donde las autoridades son determinadas por el voto popular, y es un principio humano la propiedad común de los bienes, situó Tomás Moro (Londres, 1478–1535) su obra más reconocida, Utopia.

Publicado por primera vez en 1516, este libro dividido en dos partes, comienza con un diálogo entre Moro, Peter Giles y Raphael Hythloday sobre cuestiones filosóficas, políticas y económicas en Inglaterra, y continúa con la narración que el tercero -personaje principal- realiza tras el descubrimiento de una isla con costumbres diferentes.

La ficción fue el recurso utilizado por el autor para criticar, de manera profunda, cada arista de la sociedad medieval que, para las autoridades, constituyó un desafío al poder de la iglesia y de la realeza europea.

La sociedad utópica descrita en el libro posee una democracia inferior a la del siglo XX, pero en su época era un acontecimiento insólito. Este texto, considerado por muchos contemporáneos del autor como algo totalmente ficticio, demostró una tentativa profética en las manos del escritor, y convirtió el anhelo de un hombre en la esperanza de otros.

Si bien este texto tuvo un pensamiento revolucionario hace seis siglos, no debe apartarse de su contexto histórico ni adaptarse tal cual a la actualidad. Moro invita a la reflexión, a pensar de manera diferente, critica una época y una forma de vivir, pero sigue siendo un misterio su verdadera intención: Utopia, ¿inalcanzable o porque no existe?

Tomás Moro fue, además, traductor, poeta y abogado. En 1535 el rey Enrique VIII lo acusó de alta traición y lo declararon culpable hasta ser decapitado ese mismo año. Con Utopia, su obra cumbre, ganó el reconocimiento de todos los eruditos de Europa, y entre otras de sus publicaciones destacan Vida de Pico della Mirandola e Historia de Ricardo III.

Don Gerónimo Antonio de Medinilla y Potres llevó el texto del latín al castellano, y Francisco de Quevedo Villegas, el prologuista, aseguró que Tomás vivió en tiempo y reino donde fue forzoso reprender el gobierno que padecía, por eso fabricó aquella política contra la tiranía inglesa.

En el año 2003 la Editorial Planeta, de España, reeditó Utopia, traducido por Joaquim Malafré Gavaldá, conservando intacto el prólogo original. Aunque fue reimpreso por primera vez en 1964, esta última es considerada como la mejor reedición en español, debido a la fiel traducción y la contextualización en tiempo y espacio de la obra.

En 1998, Twentieth Century Fox, inspirado en el libro, realizó la película Ever After-A Cinderella Story, donde Daniell de Barbarac, una especie de Cenicienta que vive en una corte de 1516, conquista el corazón del príncipe y logra romper las fronteras de las posiciones sociales en plena etapa medieval.
Pie de foto: Utopia, libro escrito en 1516 por Tomás Moro, constituyó un desafío a la sociedad medieval europea. La imagen muestra la portada e ilustración de la impresión original.

LAS PARADOJAS DE BOGOTÁ

LAS PARADOJAS DE BOGOTÁ

HELDER GENARO PEÑALOZA GALVIS,
estudiante de V semestre de Comunicación Social,
Universidad Cooperativa de Colombia, Sede Bogotá.

Agosto 16 de 2013. Mañana soleada, clima templado. El sol de la capital pareciera que quisiera quemar a todos. Viernes, el preferido de los estudiantes universitarios. Es tiempo de “cuadrar” o “armar” el plan, de iniciar con pie derecho los días de descanso.

Luego de las clases, el “parche” decide llevarme a un tal Chorro de Quevedo. La verdad es un nombre raro y confuso; no me informa nada, pero sí me despierta una gran curiosidad. Ellos quieren que yo conozca un lugar muy importante para Bogotá ya que soy foráneo, soy de la tierra santandereana.

En un lapso de media hora llegamos al centro de la ciudad. Son las 3:30 p.m. Caminamos por largo tiempo. Me doy cuenta que estoy entrando a un nuevo barrio, una nueva parte, a una especie de pueblo escondido en la profundidad de Bogotá. Si bien las calles ya no están hechas de concreto, ni cemento, sino de la piedra grisácea, oscura. Sí, entramos a “La Candelaria”.

Veo casas coloniales de variados colores. Personas cercanas a mi edad suben y bajan por las calles. Además, encuentro una cantidad de establecimientos comerciales: restaurantes, cafeterías, bares. Llama la atención que en muchos de estos locales ofrecen la “chicha”, bebida de maíz típica de Colombia.

Se escucha una gran diversidad de música que se mezcla entre sí generando nuevos ruidos. La multiplicidad de personas, de vestimentas, de comportamientos, de olores, todo, absolutamente todo despierta en mí un pequeño miedo, temor, curiosidad, intriga. Llegamos a la plaza.

Una fuente de agua se ubica en el centro de ella. A su alrededor se vislumbra una serie de establecimientos, casas, cafés y bares. Lo más significativo de la zona es la pequeña capilla que adorna el lugar.

Hay presencia de policías, vendedores ambulantes, músicos, artistas. Analizo que es un lugar muy visitado por estudiantes universitarios, en su mayoría jóvenes. Nos sentamos y hablamos, asombrado por la cantidad de gente que se junta. El miedo sigue conmigo. La curiosidad empieza a despertar. Veo caras, cuerpos, comportamientos, actitudes, palabras.

A las 4:30 de la tarde, un hombre de unos 25 años se ubica en la puerta de la capilla. Intenta llamar la atención. Efectivamente, lo logra. Empieza a hablar. Es elocuente, ameno, amistoso, agradable y cómico. Relata una serie de cuentos, cuentos y muchos cuentos cortos. Son divertidos, pero con moralejas o conclusiones importantes. De un momento a otro una gran algarabía llega a  la plaza. Parecen ser ruidos muy propios de los circos.

Es así. Un grupo de hombres y mujeres vestidos de mimos o payasos se toman la plaza y acaparan la atención, entre chistes, malabares, actos y bailes que entretienen. Un compañero  dice que reunamos para comprar chicha. Accedemos. Se va acompañado por otro y traen unas singulares botellas de vidrios llenas del líquido y pitillos, contrario a lo que sucede en mi pueblo, donde esta bebida se sirve en las populares totumas. Ingerimos el líquido mientras vemos el espectáculo.

Se acerca un joven. Nos pregunta si queremos escucharlo. No respondemos sí o no. De igual  forma, habla. Cuenta de una manera sutil, limpia, simple y sencilla sobre la historia de la plaza y del Chorro. Fue como mi premio mayor. Un guía turístico.

Llegó las 5:00 de la tarde y el joven seguía contándonos anécdotas de la época como la del “bobo del tranvía” y “la loca Margarita”, entre otras. Todos agradecen, especialmente yo. Cae el atardecer y estamos a punto de partir a nuestras casas. Antes de irme, miro algunos letreros en piedra que se ubican en la plaza, entre ellos el que se encuentra en la capilla que dice, Ermita del Humilladero.

La noche se aproxima rápidamente. La escena de los que suben y bajan sigue presente. Los establecimientos continúan emitiendo sus canciones y sus diversos ambientes. Todo continúa tal cual como lo vi de entrada.

Nunca imaginé encontrar un lugar tan diferente, contrario totalmente a la percepción que se tiene sobre Bogotá. Un sitio mágico que da espacio al arte, la música, la cultura. Una zona tan opuesta a la de la ciudad, que a pesar de los avances tecnológicos y arquitectónicos, sigue conservando sus casas típicas, sus calles intactas, sus diferentes lugares que hacen de este sector el corazón de la urbe. Todo dado efusivamente en la vida de sus gentes, en la  historia, en la memoria colectiva.

Entonces, Bogotá vive su más grande paradoja: el amor, la preservación y el aprecio por su historia y el desarrollo urbanístico que son propios de una capital. El espacio para la tranquilidad, el descanso y el del afán, de lo que fue ayer y lo que es hoy. Del presente furtivo, el pasado conservador  y el futuro prominente.