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Isla al Sur

¿SOLO UN HISTORIADOR?

¿SOLO UN HISTORIADOR?

Humberto Rodríguez Hernández, estudioso eminente y amante de la cultura, es una de las personalidades más destacadas del municipio matancero de Jagüey Grande.

Texto y foto:

LAURA FARIÑAS NARANJO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Cuando le hablé sobre la entrevista no titubeó en decirme que sí. Llagué a su casa pasadas las nueve de la noche, pues tuvimos que aplazar varias veces el encuentro debido al ajetreo de su trabajo. “Dale, pasa, que ahora sí nada nos puede interrumpir”.

Humberto Rodríguez Hernández, historiador de Jagüey Grande, es muy popular en el pueblo. La mayoría lo conoce y él, a su vez, conoce a casi todos. A sus 65 años de edad y con el pelo ya cubierto de canas, descansa poco, siempre tiene algo que hacer, si no es en el museo o la emisora, en la Unión de Historiadores, alguna investigación en curso o una actividad a la que asistir: “Yo tengo vocación para investigar, es que falta mucho por averiguar, uno siente que sabe, pero, ¿cuántas cosas no se pueden aprender todos los días?

Humbertico el del museo, como popularmente se le dice, es una persona muy conversadora. Es difícil dialogar con él y no aprender algo nuevo, siempre tiene algún dato curioso que contar: que si el museo era antes la casa de Agustín Acosta, el segundo poeta nacional; que si en este lugar se alzaron los jagüeyenses en la época de la colonia o si en aquella esquina antes había un cuartel español; que si Fidel Castro estuvo en la biblioteca o que si el 24 de febrero de 1895 este fue uno de los pocos pueblos que logró alzarse.

Cuenta que le encanta trabajar con los niños y los adolescentes, por lo que dedicó casi diez años a la promoción cultural en la Organización de Pioneros José Martí: “Fue mi primera experiencia laboral y uno de los momentos más importantes de mi vida. La organización me preparó. Todavía comparto eventos con varios de los que fueron pioneros en esa época y que hoy son intelectuales y profesionales. Eso da una satisfacción tremenda.

“En una ocasión me encomendaron dirigir la emisora Radio Victoria de Girón, imagínate tú, yo que ni siquiera había visto una emisora por dentro. Las vueltas que da la vida: comencé sin saber casi nada de radio y ahora tengo tres programas y estoy vinculado a la Unión de Periodistas de Cuba”.

Comenta, además, que en el 2004 llegó al museo, y se nota en su rostro una mezcla de orgullo y felicidad. Comenzó a trabajar como director, luego en 2005 le asignaron el cargo de historiador y tuvo que desempeñar ambas funciones a la vez.

“El museo”, dice con una ligera nostalgia en su voz, “es algo entrañable, lo fuimos creando, y aunque ya mi oficina está de forma oficial en el gobierno, siento que todavía estoy ahí. Tengo de él un recuerdo tremendo y muchísimas anécdotas. En una ocasión, un escritor del municipio iba a realizar una tertulia literaria y yo tenía que presentarlo. Fue algo muy gracioso porque lo anuncié como Agustín Acosta, poeta ya fallecido, eso me causó una pena terrible, la gente no paraba de reír”.

Con mucha seguridad dice: “Ser el historiador me permite contribuir al mejoramiento del pueblo y de su patrimonio, investigar y conservar los hechos y acontecimientos que a lo largo de los años han definido la identidad del jagüeyense”.

Afirma que su mayor satisfacción es poder ayudar a las personas. Se despide con un afectuoso abrazo, no sin antes hacerme una invitación al “Patio de Agustín”, un espacio que tiene como objetivo reconocer a personas muy importantes que, por alguna dificultad física o de salud no son aptos para estar en las primeras líneas de trabajo y que en muchas ocasiones pasan inadvertidos: “Todos tienen una historia y un quehacer importante”.

Pie de foto: Humberto Rodríguez Hernández afirma que ser historiador le permite contribuir al mejoramiento del pueblo y su patrimonio, investigar y conservar los hechos y acontecimientos que a lo largo de los años han definido la identidad del jagüeyense.

LOS VERSOS DE LA LIBERTAD

LOS VERSOS DE LA LIBERTAD

El Diario de prisión, de Ho Chi Minh, considerado la perla en la literatura vietnamita, simboliza la lucha por la independencia y la libertad nacional.

TU CU THI THANH,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Entre los cepos y grilletes de cárceles chinas, nació la obra maestra de la literatura vietnamita Diario de prisión, en que el gran Padre de Viet Nam, Ho Chi Minh, mostró su inmenso amor a la patria, a los seres humanos y la compasión por las vidas desafortunadas. El texto de valor inmortal, publicado por la Editorial Van Hoa en 1960, de género lírico, revela el ánimo revolucionario, el alma artística y la voluntad de hierro del soldado comunista.

Ho Chi Minh (1890-1969), conocido como Tío Ho, fundador y presidente de la República Democrática de Viet Nam, un enorme héroe del siglo XX, incursionó en muchas esferas artísticas. Entre ellas sobresale su impronta literaria con varios títulos de valor incalculable como El testamento, Declaración de Independencia e Ideas revolucionarias. Su nombre destaca entre los magnos referentes mundiales del proletariado, mucho más allá de los límites de su país.

El Diario de prisión, escrito de septiembre de 1942 a octubre de 1943, incluye 133 poemas, en la lengua clásica de los letrados chinos, según las reglas poéticas de la época Tang y, además, concebido en treinta prisiones diferentes de trece municipios de la provincia Kuomintang.

Sin embargo, el texto despareció en una aldea fronteriza de Viet Nam, luego fue encontrado en 1955 y cinco años más tarde, la Editorial Van Hoa lo publicó por primera vez. En ese mismo año, 1960, la Editorial Colección del Sur, de Cuba, realizó la edición de la traducción en español por el poeta Félix Pita Rodríguez, una de las grandes voces de la literatura cubana.

Cada verso parece un breve cuento compuesto en un rincón en penumbras. Todos son efectivamente apuntes de un diario: lo que durante el día impresionaba de alguna manera al dirigente encarcelado. Su atractivo no está solo en la elegancia lingüística, sino también en el afecto patriótico y la doctrina nacional.

Las narraciones poéticas, combinadas armoniosamente entre caligrafía clásica y moderna, abarcan diversidad de contenidos y temas. No obstante, lo más destacado de todo es la referencia a mujeres y a niños, que puede provocar lágrimas al lector. Desde entonces, acusa a la sociedad feudal corrompida y monstruosa en la China de aquella época.

La humanidad rebosa en todos los escritos, toca al corazón del receptor y a partir de eso, el autor manifiesta la aspiración de todo el país: la libertad. La escritura refleja la imagen del militar, quien tiene un espíritu revolucionario que los barrotes no pueden bloquear. Ese hombre con sus versos pervive en lo más hondo de cada espíritu vietnamita, en cualquier época.

Por otro lado, la esencia de la obra continúa en la tranquilidad del Tío Ho. Resulta difícil imaginarse que ese prisionero puede disfrutar la luna entre cuatro paredes inanimadas: “¿Qué hacer en la prisión, sin bebida ni flores / En noche tan radiante, luminosa y serena? / Mira el hombre a la luna que esplendorosa asciende / La luna mira al poeta, a través de la reja” (Claro de luna, página 28).

La poesía marca la habilidad de Ho Chi Minh. Cada poema muestra pinturas sobre seda que en unos cuantos trazos, logran atrapar la nostálgica belleza de un paisaje o la emoción de un gesto fugaz. Quizás estos escuetos versos revelen la personalidad de su autor mucho mejor que un grueso volumen de memorias.

Muchos años han pasado. El Diario de prisión ha movido varias conciencias y generaciones, algo que manifestó el escritor cubano Félix Pita en el prólogo de su versión: “Sobre todo, la admiración y el amor por el hombre extraordinario, el revolucionario, el estadista, el poeta, que con su vivir nos enseñó que no hay altura imposible para la condición humana”.

Pies de fotos: 1-La Editorial Van Hoa publicó Diario de prisión, de Ho Chi Minh, por primera vez en 1960 (foto tomada de Internet); 2-La versión en español del libro Diario de prisión fue realizada por Félix Pita Rodríguez y difundida en 1960 por la editorial Colección del Sur (Foto: Tu Cu Thi Thanh).

MÁS DEMANDA QUE PERIÓDICOS

MÁS DEMANDA QUE PERIÓDICOS

A pesar de la solicitud de la población, muchas publicaciones seriadas no cuentan con la posibilidad de suscripciones; la proyección indica la existencia de un proceso para dar solución a esta problemática.

Texto y fotos:

ELIN DRIGGS LUZARDO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

En Cuba, la demanda de suscripción para recibir la prensa escrita en los hogares es elevada, sin embargo, condiciones objetivas imperantes en el país impiden de momento acceder libremente a este servicio. La indagación, entre los suscriptores, se limitará a la capital. Los datos de las instituciones son a nivel nacional.

Más de cuatro años lleva Arturo Benítez Pérez, especialista de logística del departamento de compra perteneciente a la Empresa de Proyectos de Arquitectura de La Habana (Eprob), intentando suscribirse infructuosamente a los medios de prensa. No dispone de tiempo para comprar el periódico en el estanquillo, además de que estos se agotan con demasiada rapidez.

“Cada vez que pregunto a los carteros que traen los periódicos a mis vecinos, cómo son los trámites para suscribirme, responden que no existe la posibilidad de hacer nuevos contratos, por lo que estoy obligado a comprar el periódico al revendedor por la calle. ¿Por qué no puedo suscribirme?”, declaró el profesional.

Correos de Cuba es la organización empresarial encargada de realizar el servicio de suscripciones de prensa y publicaciones en el país. Directivos de la entidad plantean que este fenómeno, por qué no están abiertas, responde a un problema de carácter objetivo.

En los años 80, la economía cubana tenía otras condiciones, el periódico en Cuba sobraba, la cantidad de impresión diaria del principal órgano de prensa y el más demandado, Granma, era aproximadamente de un millón de ejemplares y los demás figuraban alrededor de medio millón. Por tanto, la población no tenía problemas para adquirir el periódico de su preferencia.

De acuerdo con José Manuel Valido Rodríguez, director general de Comunicaciones del Grupo Empresarial Correos de Cuba, esta situación favorable permitió al Gobierno y el Partido indicar a las distintas organizaciones existentes en el país el inicio del proceso de suscripción, tanto para instituciones, como personas naturales, lo que no entorpecía el suministro necesario a la red de venta en el país.

“Desapareció el campo socialista, la URSS, vino el período especial y la cantidad de papel se redujo sustancialmente, se cerraron las suscripciones y quedó para la venta a la población un porciento minoritario de periódicos. Esta situación se ha mantenido hasta nuestros días, y es la causa fundamental por las que no se pueden abrir suscripciones”, aclaró Valido Rodríguez.

Dayamí Báez García, profesora de la Universidad Pedagógica Enrique José Varona, presenta una situación distinta. Motivos personales hacen que quiera prescindir de su suscripción al periódico Granma.

“Una vecina era la que me recogía la prensa en su casa y también me hacia el favor de pagarla. Por la tarde, al regresar del trabajo, la buscaba. Ahora no tengo esa posibilidad y el cartero me lo lanza para la terraza porque mi edificio tiene reja y si llueve se moja y no puedo leerlo, además, vivo sola con mi hijo de 10 años y no dispongo de tiempo para ir hasta el correo a pagarlo mensualmente”, argumenta la profesora.

Cuando ocurre esta situación existen variantes a escoger para que el periódico llegue a un nuevo destinatario.

“Si determinado usuario no está interesado en recibir más el periódico, ese ejemplar se deja de portear y pasa a la venta. También cuando un suscriptor fallece puede pasarle la suscripción a un familiar, siempre que tenga el mismo registro de dirección y en un plazo de tres meses para hacer los trámites, si no se le da baja”, aseguró Ileana Peñalver Hernández, administradora de la zona postal Habana 5, de Correos de Cuba.

“Existe la posibilidad de transferirle la suscripción a otro usuario, para ello deben llegarse ambas personas con el carnet de identidad y los documentos correspondientes (contrato de suscripción) a la zona postal a la que pertenezcan”, declaró Yanet Beltrán, jefa de base de cartería de la zona postal Habana 5.

Actualmente, el número total de suscritores en el país asciende a 1 033 089, una sumatoria de todos los periódicos que circulan en la isla, desde los provinciales hasta los nacionales, según datos recogidos en el Informe de Suscripciones y Venta de Prensa de Correos de Cuba, correspondiente al año 2015.

Alexis Tortoló Machado, director de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Gráfica Habana (Poligráfico Granma), explicó que ellos brindan servicios de impresión y no pueden aumentar la tirada, la cual está sujeta a un plan y una demanda de la casa editora.

Según Tortoló Machado, la maquinaria con que trabajan es muy vieja, de la década del 70 del siglo pasado, fabricada en la antigua República Democrática Alemana (RDA), instalada en Cuba en el año 1986 de segunda mano.

El panorama contemporáneo, agregó,  no es favorable para aspirar a un aumento del número de ejemplares de periódicos, ni tampoco a una disminución de los mismos, lo que haría más compleja la situación, la intención es mantener la tirada  que se realiza desde hace algunos años.

Los directivos de la Gráfica Habana proyectan un posible crédito, aún sin otorgar, proveniente de China, que sustentaría la inversión que se quiere llevar a cabo para la compra de modernos equipos. Esto elevaría la calidad de impresión del periódico y se trabajaría, según las posibilidades económicas del país, para incrementar la cantidad de ejemplares y, por tanto, la reapertura del sistema de suscripciones.

Pie de fotos: El panorama contemporáneo no es favorable para aspirar a un aumento del número de ejemplares de periódicos.

LAS CRIATURAS DE FIDELIO

LAS CRIATURAS DE FIDELIO

El cuadro Los niños, del pintor cubano Fidelio Ponce de León, forma parte de la colección del Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba.

CLAUDIA DOMÍNGUEZ VÁZQUEZ

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Los niños, pintura realizada en óleo sobre tela que se expone en el Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba, conduce al público al mundo interno de Fidelio Ponce de León (1895-1949), el pintor de las miserias humanas.

Como dijera el crítico de arte Guy Pérez Cisneros, en el libro El mundo sumergido de Ponce, de la Editorial Letras Cubanas, en sus cuadros “no podemos evitar el estremecimiento ante el concepto de infinito e indefinido, ni la angustia ante esa nada fluyente en que se revelan tan difíciles las formas y el ser. Así, las pinturas de Fidelio ejercen sobre nosotros, en primer lugar, un efecto carnal, corporal; nos empujan, nos oprimen el diafragma o el corazón”.

Este lienzo causa esa impresión. Conmovidos quedan los admiradores de la obra al ver los rostros imprecisos de tres niñas mirando la naturaleza, acompañadas, quizás, de la melancolía que colmó la vida de su creador.

Como en la mayoría de sus trabajos, aquí también imprime el dolor, la humildad, el silencio, sus personajes aparecen melancólicos, sombríos. Este efecto lo logra mediante la utilización de tonos lúgubres, monocromáticos, donde predominan los colores sepias, terrosos, marfiles y el blanco, ese que le gustaba citar del maestro del pincel ruso, Kandinsky: "el blanco es un gran silencio lleno de posibilidades". Entre dichos tonos establece una estrecha relación de claridad y tristeza.

La ausencia de formas y de coloridos deja a sus niñas desvalidas de historia, recrea una escena desesperanzada, ensombrecida, donde solo unas hojas caídas, sin movimiento, y las miradas de las criaturas y el animalito hacia abajo, como apenadas, sugieren pérdida y fragilidad.

El óleo trasluce la decadencia y la pobreza de la sociedad cubana de las décadas del veinte y del treinta de la pasada centuria, así como la desdicha y el abandono de los niños en la primera mitad del siglo XX, aunque no de manera tan expresa como lo hicieron algunos de sus contemporáneos, entre ellos, Carlos Enríquez.

La pintura, realizada sobre una superficie de 95 x 123 centímetros,  es uno de los trabajos más prominentes del artista bohemio. En 1938 obtuvo el  primer premio en el Salón Nacional de Pintura, aunque en ese momento la crítica no favorecía su propuesta, porque su obra rompía con los estándares de la sociedad dominante en Cuba; sus técnicas creaban, sin proponérselo Ponce, un estilo vanguardista en la pictografía cubana, sus pigmentos, restos de los que utilizaban los estudiantes en la Academia, establecían una gama de colores tierra, diferentes de los tonos vivos utilizados por los artistas de la época.

Ponce tuvo el valor de romper con el legado envejecido de la pintura académica europea y las técnicas más costumbristas. Los niños forma parte de su definida manera vanguardista de hacer arte,  única hasta aquel momento en Cuba.

El mismo Fidelio describió su trabajo al decir: “Para que una obra sea realmente inmortal debe venir desde adentro, no ser una fría copia de la realidad. Así es mi estilo, yo no puedo imitar, ni repetir. Yo necesito crear”.

Y así es tan única la pintura Los niños, un claro reflejo del pensamiento tortuoso del hombre que se dedicó a plasmar en su obra un mundo inmenso y complejo, que define su legado pictórico.

Alfredo Ramón Jesús de la Paz Fuentes Pons, como en realidad se llamaba Fidelio, estudió en la Academia de San Alejandro intermitentemente. Durante su vida deambulante por calles y provincias de Cuba fue víctima del alcoholismo, quizás esa vida bohemia fue la que lo dotó de la imaginación exacta y la realidad lastimera que imprimió en sus trabajos.

Se dice que pintaba en bares y restaurantes por comida. También enseñó pintura y dibujo a los niños de los alrededores de La Habana. El hombre del sombrerón y de nariz pronunciada formó parte de la vanguardia pictórica de principios del siglo XX y donó al arte cubano cualidades plásticas expresivas mediante sus pigmentos.

“Pasé por mi vida como un raudo relámpago, teniendo un solo instante de luz: mi obra”, afirmó el artista de las miserias humanas. Gala de ese instante hace el imponente y revelador cuadro Los niños.

Pie de foto: Los niños, ejemplo del vanguardismo pictórico cubano del siglo XX (Foto tomada del sitio web oficial de la Oficina del Historiador de la ciudad de Camagüey).

¡AL MENOS ESTOY VIVO!

¡AL MENOS ESTOY VIVO!

YANDRY FERNÁNDEZ PERDOMO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Ahora camina contento por las calles de La Habana, reconfortado por haber podido volver a sentir los sabores de su patria. “¿Quién puede vivir bajo la constante amenaza de la naturaleza?”, fue la pregunta que se hizo cuando decidió regresar. Quizás la muerte le habría llegado pronto si hubiera estado en su casa aquel día cuando la tierra destruyó las esperanzas de un pueblo, en solo unos segundos.

Dos años atrás, Gonzalo se marchó a Ecuador junto a su esposa. Buscaban nuevas oportunidades. A la llegada, se instalaron en la tranquila ciudad de Porto Viejo, donde residía su suegro.

Era sábado 16 de abril. En un instante fugaz, Porto Viejo se volvió ruinas. La ferocidad de la tierra tomó por sorpresa a todos sus habitantes y un intenso terremoto, junto a un ruido estrepitoso los levantó de sus camas. 

Gonzalo durmió aquella noche, por pura casualidad, en casa de su suegro. Cuando sintió que las paredes del cuarto vibraban y en el exterior se escuchaba un ruido tremendo, se despertó y salió junto a la familia para la calle. Sabía que su vida corría peligro si seguía en el edificio.

Todos afuera estaban atemorizados. Muchas personas quedaron atrapadas en las viviendas reducidas a escombros. Las fuerzas de rescate y salvamento recién comenzaban a evacuar la zona y las sirenas de las ambulancias se sentían por todas partes. En pocos minutos, la ciudad era un campo de batalla en tiempos de paz.

En la mañana del domingo, Gonzalo realizó un pequeño recorrido por las ruinas de lo que antes fue su hogar. Lloró al ver que sus pocas pertenencias ya no existían.

Su dolor crecía al escuchar las historias de las personas que murieron ese día. Jamás había conocido la sensación de vivir bajo la constante amenaza de un terremoto. Cada cierto momento de tranquilidad se avizoraban pequeños temblores. Aquella situación le era insostenible. No podía dormir por el miedo a correr con la misma desdicha de aquellos inocentes que quedaron sepultados bajo su propia casa.

El sueño de traer a su madre para vivir junto a él en aquella nación se desvanecía. La ciudad estaba devastada. Entonces, tomó la decisión que muy pocos cubanos emigrantes harían: volver a su Cuba querida con las manos vacías, justo como había salido de ella. Al llegar, un beso de su madre le mitigarían las lágrimas que derramó durante el viaje.

Hoy, Gonzalo, mi amigo, permanece en su tranquilo apartamento. Todos los días nos revive aquellos momentos de sufrimiento. Pero, aunque da gracias por seguir con vida, no deja de pensar en las personas que no corrieron con su misma suerte y quedaron sepultadas bajo la sombra de un ladrillo.

Tipo de crónica: Retrospectiva.

ERASE UNA VEZ LA HISTORIA INTERMINABLE

ERASE UNA VEZ LA HISTORIA INTERMINABLE

Michael Ende comenzó a escribir su novela en 1977 para finalmente ser divulgada dos años más tarde.

ERNESTO EIMIL REIGOSA,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Michael Ende publicó “La historia interminable” cumplidos los 50 años. Medio siglo. Lejana ya en el tiempo había quedado su infancia. Pero hay genios que desafían el envejecimiento que sufren sus carnes y logran mantener una lozanía en su hacer y escribir. Su principal mérito: tocar nuestro niño interior con una apología a la imaginación. Creando, de paso, un libro que entra en la sección de clásicos de toda librería que se precie.

El protagonista es Bastian Baltasar Bux, un chico regordete y huérfano de madre que un día, huyendo de los insultos y maltratos de sus compañeros, entra en la tienda del señor Koreander. Allí ve un libro que le llama poderosamente la atención, “La historia interminable”. A sabiendas que actúa mal, el joven roba el libro y decide esconderse en el desván del colegio al que asiste para leerlo.

El argumento del texto sustraído comienza con un mundo, Fantasía, cuya soberana, la Emperatriz Infantil, ha caído enferma. La desconocida y extraña dolencia está teniendo graves consecuencias sobre todo su reino, a medida que ella se debilita, el propio mundo va desvaneciéndose. Es entonces cuando la Emperatriz manda buscar a Atreyu, un joven guerrero, a quien encomienda la misión de salvar el país.

Atreyu descubre que la edad de la emperatriz no es medida en años, sino en nombres, y que cada cierto tiempo un ser humano del mundo real debe bautizarla nuevamente. Este es el parteaguas de la historia. Quien debe nombrar a la regente es el propio Bastian, y para ello debe entrar en el libro.

El muchacho logra su objetivo de ingresar en la obra convirtiéndose en un personaje más. Como recompensa por los servicios prestados, le es regalado Áuryn, un medallón que cumple deseos y tiene en el anverso la frase “Haz lo que quieras”. Desde este punto, Atreyu acompaña a Bastian como consejero. Juntos pasean por la tierra de Fantasía conociendo a personajes tan ilustres como peculiares: los ayayai, Ygrámul el Múltiple, la Vetusta Morla y la pérfida Xayide.

Michael Ende, en entrevista ofrecida al periódico El País, expresó que la novela defiende la idea de encontrar la realidad que nos rodea tomando el camino inverso. “Cuando nos fijamos un objetivo, el mejor medio para alcanzarlo es tomar siempre el camino opuesto. Para encontrar la realidad hay que darle la espalda y pasar por lo fantástico. Para descubrirse, Bastian debe abandonar el mundo real, donde nada tiene sentido y penetrar en el país de lo fantástico, donde todo está cargado de significado”.

La narración en tercera persona es la que acapara toda la novela. Ende utiliza un complejo engranaje de técnicas donde en la primera parte de la historia, la cual transcurre en el mundo real y en Fantasía al mismo tiempo, se evidencia el uso de la caja china, recurso que después es abandonado al entrar Bastian al libro y formar parte de él.

Michael Ende ganó el premio Janusz Korczak por su relato. En su juventud militó en un partido antinazi. Murió a los 65 años debido al cáncer. Dueño de una prosa creativa que no deja a nadie indiferente, dada la invención de nomenclaturas raras e impronunciables y a la frescura presente en sus tramas. “La historia interminable”, la cual es considerada su obra maestra, no es la única de su autoría centrada en los niños, “Momo y los ladrones del tiempo” es otra extraordinaria novela juvenil, pero esa es otra leyenda y debe ser contada en una nueva ocasión.

Pie de foto: Portada de la edición de 1982.

¿EL ANTI-RIHANNA?

¿EL ANTI-RIHANNA?

Reflejo de una creadora en metamorfosis que se arriesga a probar otras dimensiones de su arte desde la seguridad que plantea ser mundialmente conocida.

AMANDA DE URRUTIA SÁNCHEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

ANTI es el más reciente álbum de estudio de la cantante de origen barbadense Rihanna. Su edición estándar comprende 13 títulos y cuenta con la colaboración vocal del rapero estadounidense Drake y de SZA, artista que hace su debut internacional con este disco.

La producción fue lanzada el 28 de enero de 2016 a través de las discográficas Westbury Road y RocNation y el público pudo acceder a ella por medio de descarga digital y gratuita desde la plataforma musical Tidal, gracias a que Samsung ya había adquirido un millón de copias. Un día después se abrieron las compras en línea y el 5 de febrero de 2016 apareció en formato físico en tiendas alrededor del mundo, según el sitio www.rihannanow.com.

Este trabajo discográfico sorprende por el deslinde con sus siete antecesores. La popular cantante apuesta por estilos y géneros sin precedentes en su quehacer musical asentado principalmente en pop y R&B (rhythm and blues, género de música popular afroamericana que surgió a partir del blues, el jazz y el góspel, según se referencia en el sitio www.grammys.com). Paradójicamente este nuevo sonido se siente verdadero, parecería que está descubriendo su autenticidad o que decidió finalmente mostrar sus colores.

Por tanto, no es la típica lista de hits a la que se encuentran acostumbrados sus seguidores. Las letras de las canciones están despojadas de la tradicional intención de la intérprete de “pegar” estribillos, con excepción del dúo con Drake: Work, que tiene un corte más comercial. Las melodías desentendidas de cadencias repetitivas se alejan de lo funcional en centros nocturnos para encontrar su momento después de la fiesta, en un ambiente más íntimo. Además, en esta entrega, Rihanna explora otros segmentos de su voz, lo que resulta en un sonido particularmente convincente.

En ANTI, la estrella “norteamericanizada” se muestra heterogénea (algo inusual en ella), pero no de manera delicada, al contrario, los sencillos son un torbellino desenfrenado y errático de palabras, instrumentos, efectos y notas. La sutileza se arraiga en el hecho de que el álbum carece de una estructura estable, comenzando por la particularidad de tener temas de poco más de dos minutos como Consideration (con SZA) y Yeah I said it hasta Same ol´ mistakes, de seis minutos y 37 segundos.

El disco no parece tener tampoco un espacio temporal específico en términos de tendencia, en él conviven temas que se inclinan más a lo contemporáneo como Needed Me y Kiss it better, con los títulos Love on the brain y Higher que saben a antaño por el elaborado trabajo vocal y los background protagonizados por violines y pianos. Pero incluso los dos últimos rompen con el esquema de épocas pasadas con el lenguaje cotidiano, si no vulgar, que sí se mantiene en todo el álbum.

Ni siquiera sigue una línea recta en cuanto a géneros, aunque predomina el R&B y el pop, coquetea con el reggae electrónico (mismas características del reggae tradicional, pero con los sonidos de los instrumentos simulados electrónicamente y con efectos igualmente producidos por un ordenador) y con el dancehall (género similar al reggae, pero con tiempos más rápidos), estos inesperado en la barbadense y en cualquier realizador de su perfil para más señas.

Después del mayor período de inactividad discográfica de su carrera (tres años e igual número de meses desde el lanzamiento de su anterior álbum Unapologetic), Rihanna y su música parecen entrar en una etapa caracterizada por la libertad estilística y el gusto personal. Esa autonomía fue permitida por el hecho de que en esta ocasión, la artista fue su propia productora ejecutiva, aunque en ese frente estuvo acompañada por Jeff Bhasker, Boi-1da, DJ Mustard, HitBoy, Brian Kennedy, Timbaland y No I.D, entre los más destacados.

Quizás esa abrupta independencia artística actúo también en su contra, pues a pesar de que la presenta entrega contenga grandes interpretaciones vocales y creo es su mejor más genuina obra, la desesperación por expresar tanto a la vez la privó de lograr un contenido más inteligentemente elaborado, más profundo.

En fin, ANTI es el reflejo de una creadora en metamorfosis que se arriesga a probar otras dimensiones de su arte desde la seguridad, claro está, que plantea ser mundialmente conocida, pero que no deja de ser una posición atrevida y transgresora que imprime a quien la escucha una intuitiva sensación de confianza.

Aunque el disco no ha gozado de una aceptación popular mayoritaria, cosa esperada por las características “anti-tendencias” del mismo, considero que la intérprete dio el primer paso hacia un producto más hondo de su arte. Un cambio que no agradecen los que prefieren la música rítmica, pero sin sentido, pero que seguro aprecian sus fans con gustos musicales más amplios.

Pie de foto: Portada de la más reciente entrega discográfica de Rihanna, “ANTI”.

LA CARTA DE DESPEDIDA DE OBAMA

LA CARTA DE DESPEDIDA DE OBAMA

ANDY JORGE BLANCO,

estudiante de segundo año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Si de conflictos históricos se trata, uno de los que habría que situar en la mesa de análisis sería el de Cuba y Estados Unidos, dos países separados por solo 90 millas de mar, marcados por una complicada historia desde el siglo XVIII que se fue recrudeciendo con el triunfo revolucionario de 1959.

La política migratoria aplicada sobre la Mayor de las Antillas es una de las líneas características de los vínculos entre los dos países y que impiden la normalización de las relaciones bilaterales si bien estas quedaron restablecidas el 17 de diciembre de 2014.

Dos de los pasos de avance dados por ambas partes, luego del deshielo de las relaciones, y que constituyen logros significativos de las conversaciones sobre el conflicto migratorio, son los acuerdos alcanzados entre Cuba y Estados Unidos este 12 de enero (2017).

A solo ocho días de que el presidente norteamericano Barack Obama abandone la Casa Blanca, emitió una declaración en la que eliminó la política de pies secos-pies mojados, la cual estimulaba a los cubanos a emigrar a Estados Unidos de forma ilegal, y el Programa de Parole (admisión provisional) para Profesionales Médicos Cubanos, que incita a los trabajadores de la Salud en terceros países a abandonar sus misiones y establecerse en suelo estadounidense.

En la declaración el mandatario señaló: “Al dar este paso, estamos tratando a los migrantes cubanos de la misma manera en que tratamos a los migrantes de otros países. El gobierno cubano ha acordado aceptar el retorno de los ciudadanos cubanos con órdenes de deportación, al igual que ha estado aceptando el retorno de los migrantes interceptados en el mar”.

Más adelante agregó que es contradictorio darle un tratamiento preferencial al personal médico de la Isla si los profesionales de ambos países combaten juntos enfermedades que laceran la vida humana en distintas regiones del planeta.

Con estos nuevos acuerdos migratorios, probablemente Obama cerrará su capítulo respecto a Cuba y pasará a la historia como el presidente que restableció las relaciones diplomáticas con La Habana y, también, como el dignatario estadounidense que guardó para el final de su mandato una carta de despedida que bien pudo haber mostrado antes.

50 años de desajuste: De Lyndon B. Jhonson a Barack Obama

Sobre los hombros del Premio Nobel de la Paz estaba el reclamo constante de Cuba y de la comunidad internacional para eliminar la política migratoria que ha implementado los Estados Unidos durante varias administraciones, incluyendo la suya desde 2009.

Aunque los comienzos del conflicto migratorio entre ambas naciones se manifiestan desde el triunfo de la Revolución Cubana al dar asilo a los criminales de guerra y asesinos de la dictadura batistiana, la máxima expresión del problema aparece con la aprobación de la Ley de Ajuste Cubano (LAC) en noviembre de 1966 por el gobierno de Lyndon B. Jhonson, el mismo que contribuyera a la guerra en Vietnam, favoreciera dictaduras en América Latina y continuara los vuelos espías sobre la Isla.

Con poco más de medio siglo de establecida, la LAC forma parte de la guerra política y psicológica que se lleva a cabo contra Cuba y tiene como fin desestabilizar al país, desacreditar el sistema político y alentar las salidas ilegales que han catalizado la muerte de miles de ciudadanos cubanos en la travesía para llegar a los Estados Unidos, donde bajo la ley recibirían trabajo, beneficios económicos y la residencia permanente del país en un año y un día.

“La Ley de la Muerte”, como algunos la llaman, ha sido la causa de las crisis migratorias del Mariel en 1980 y los balseros en 1994. Luego de estas salidas ilícitas se llegó a la firma de varios acuerdos para normalizar las relaciones migratorias entre los dos países; sin embargo, la parte estadounidense los incumplía con el fomento de una emigración ilegal y el tráfico de personas a suelo americano.

Pero, por si fuera poco, la administración de Bill Clinton en 1995 estableció la hoy derogada política de “pies secos-pies mojados”, como un memorando de la vigente Ley de Ajuste Cubano (LAC), la cual diferenciaba a los cubanos entre “pies secos” y “pies mojados”, y les otorgaba facilidades según la “categoría” en la que se incluyeran.

Los primeros eran quienes lograban pisar tierra estadounidense y, por tanto, podían acogerse a la LAC que les entregaría la residencia permanente sin importar las vías por las cuales hubiesen entrado al país ni los crímenes cometidos para ese fin. Y los “pies mojados” eran aquellos encontrados por la Guardia Costera de los Estados Unidos aún en el mar y enviados a Cuba.

Mientras que para los migrantes de otras naciones las fronteras del país más poderoso del mundo eran infranqueables, para los cubanos no constituían obstáculo alguno cualquiera que fuese la vía utilizada para alcanzarla.

“La migración cubana es privilegiada en Estados Unidos. Hasta que esas medidas de alguna manera no cambien, seguirá siendo una circunstancia muy atractiva para los cubanos abandonar la Isla”, expresó el presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, en un foro celebrado en Washington meses antes de los actuales acuerdos.

Y es que la política de “pies secos-pies mojados” tenía un marcado impacto extraterritorial por el hecho de que varios países del continente, entre los que se encuentra la nación costarricense, eran utilizados como puentes para llegar a tierra norteamericana. Así queda reflejado en la carta enviada por los cancilleres de Colombia, Ecuador, Perú, Costa Rica, El Salvador, Nicaragua, Panamá, Guatemala y México al Secretario de Estado estadounidense, John Kerry, en agosto de 2016.

“Ciudadanos cubanos –señala el documento– exponen sus vidas a diario buscando llegar a territorio de los Estados Unidos. Estas personas, en extrema vulnerabilidad, son víctimas de las mafias dedicadas al tráfico de migrantes, la explotación sexual y los asaltos colectivos”. Por tanto, los países centroamericanos eran atormentados también por una política absurda que igualmente les generó crisis migratorias.

Si bien se ha eliminado el memorando de la Ley de Ajuste Cubano, esta última –única de su tipo en el mundo– continúa en vigor. No obstante, Ben Rhodes, asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, aseguró que existe apoyo por ambos partidos en el Congreso para eliminarla, refirió la cadena televisiva Telesur.

Mientras tanto, el subdirector general de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, Gustavo Machín Gómez, puntualizó que no existe una normalización definitiva de las relaciones migratorias, pues aún permanece la LAC y esta solo puede ser levantada por el Congreso.

Otro de los legados que le deja el presidente Obama al nuevo mandatario Donald Trump es la eliminación del Programa de Parole para Profesionales Médicos Cubanos, establecido por el gobierno de George W. Bush desde el 2006 con el fin de obstaculizar el humanismo y la solidaridad de las misiones de salud cubanas en otras naciones y fomentar el robo de cerebros.

“Ha sido una de las políticas más inhumanas, sobre todo por las afectaciones que implicaba. Estaban incitando a la deserción de los cooperantes cubanos en terceros países, con los que Cuba coopera porque ellos lo necesitan”, afirmó en entrevista al espacio radio-televisivo Mesa Redonda, el representante de la Cancillería cubana, Gustavo Machín Gómez.

Política migratoria en manos de Donald Trump

Luego del anuncio del presidente saliente Barack Obama de estos nuevos acuerdos, la página web #YoVotoVsBloqueo catalogó la política migratoria de Washington hacia La Habana como “inmoral y carente absolutamente de ética y sentido humano”. El diario estadounidense The New York Times ha expresado que esta es “anacrónica e irracional”.

No obstante, en la recién firmada Declaración Conjunta entre Cuba y Estados Unidos se establece el compromiso “en la prevención a la migración irregular, en impedir las salidas riesgosas de la República de Cuba que ponen en peligro la vida humana y en luchar contra los actos de violencia relacionados con la migración irregular, como la trata y el tráfico de personas; y en comenzar el retorno regular de los ciudadanos cubanos”.

En el documento se deja claro que todo ciudadano cubano que intente ingresar a Estados Unidos de forma ilegal con posterioridad a la firma de esta declaración será devuelto a la Isla. También destacan el retorno a Cuba de un nuevo grupo de personas que salieron de Cuba por el Puerto de Mariel y que no estaban incluidas en la lista de 2 746 nombres acordados en el Comunicado Conjunto del 14 de diciembre de 1984.

Durante algunos años, según explicó el diplomático cubano Machín Gómez, la mayoría de las personas presentes en esta lista fueron devueltas al país, pero la cifra no se ha completado porque hay otros que murieron, no están en Estados Unidos o se encuentran incapacitados para viajar.

Es por ello que estos últimos serán sustituidos por otros y enviados a Cuba “siempre que sean ciudadanos cubanos que hubiesen salido hacia los Estados Unidos de América por el puerto de Mariel en 1980 y hubiesen sido detectados por las autoridades competentes de los Estados Unidos cuando trataban de entrar o permanecer irregularmente en ese país”, reveló la Declaración Conjunta.

Otro de los puntos presentes en el documento es el que plantea que también serán devueltos a Cuba aquellos cubanos que entren legalmente a territorio estadounidense con visas de turistas, por ejemplo, y permanezcan más tiempo del autorizado.

Ahora cabe preguntarse ¿qué hará con la declaración conjunta el presidente electo Donald Trump? Aunque el magnate hoy convertido en político dijo que revisaría la medida, uno de los puntos que caracterizó su campaña electoral fue su carácter antiinmigrante. De no haber existido tales acuerdos, probablemente el muro que prometió levantaría en la frontera con México daría paso a la eliminación de la vieja política de Bill Clinton.

“Va a ser muy difícil para el presidente Trump revertir esa decisión, porque tiene mucho más en común con su política antiinmigrante”, señaló Geoff Thale, de Washington Office on Latin America, relató Telesur.

La parte cubana ha expresado su voluntad de hacer cumplir estos convenios. Solo resta que su contraparte en la Casa Blanca después de este 20 de enero también lo haga y no repita la historia del incumplimiento de los acuerdos migratorios de 1994 y 1995.

Ahora bien, lo cierto es que la eliminación de la política de “pies secos-pies mojados” y el Programa de Parole para el personal de la salud de la Isla van dejando hueca la política migratoria de Estados Unidos hacia Cuba y ponen punto final a los miles de cubanos muertos por mar y tierra, a los secuestros de embarcaciones y aeronaves, al tráfico de emigrantes y la violencia en otros países del continente.

Así se despide el presidente Obama de la Casa Blanca y así comienza Trump su política impredecible hacia la Mayor de las Antillas.