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Isla al Sur

MUCHA TIERRA Y POCA GENTE

MUCHA TIERRA Y POCA GENTE

LUAR LÓPEZ DE LA OSA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Poner una semilla en el suelo, regar un poco de agua sobre ella y esperar unos días de sol son los pasos que enseñan a los niños cuando quieren saber cómo crecen las plantas. ¡Qué sencillo!, diría un pequeño al saber este rito. Pero, al crecer este muchacho, su interés por la agricultura disminuye, no quiere ir al campo a sembrar.

La mayoría de los jóvenes cubanos no poseen una conciencia sobre la importancia de la agricultura para el desarrollo de cada país. Cuando se aborda la temática, la expresión más común es: “¿En el campo?, ¡ni muerto!”; y los adolescentes piensan que una profundización en el fenómeno es un “teque” para ir a labrar la tierra.

Cuando en el duodécimo grado se inicia el proceso de otorgamiento de carreras, nadie opta por las relacionadas con la agronomía: lejos de la tierra cultivable, la juventud se siente mejor. La desaparición de las escuelas en el campo es uno de los factores que han alejado a los adolescentes del trabajo agrícola. El hecho fue un milagro para muchos estudiantes que, incluso, no valoraban el beneficio de esta labor para los comedores de sus escuelas.

Lograr un cultivo satisfactorio en una parcela de tierra requiere de sacrificio e inteligencia. Actualmente el trabajo agrícola demanda de campesinos y técnicos agropecuarios con una mayor especialización debido al cambio climático y sus consecuencias en el suelo. 

En Cuba, la siembra de cultivos es fundamental en el desarrollo de la economía o, más bien, en su estabilización. La tierra constituye un recurso que se debe explotar. Un país subdesarrollado industrialmente debe promover la relación de sus habitantes con la agricultura.   

Con la amplitud de oportunidades de superación que ha brindado la Revolución, ha ido desapareciendo el anhelo por poseer una parcela para cultivarla. Incluso, los hijos de campesinos estudian con el objetivo de “salir adelante” o, mejor dicho, de salir de la finca. En nuestros días, vivir en el campo no es un privilegio, sino una desventaja.

Las causas de este fenómeno pueden ser muchas, pero resalta el propio descontento de la población campesina debido a la burocrática política agrícola, la disyuntiva de los precios en el mercado y la falta de modernización y tecnificación en busca de una producción intensiva.

Cuando no viene la papa o escasean los productos en los agros, las quejas y discusiones con los dependientes son recurrentes. Se necesitan alimentos, pero también un análisis a la hora de buscar las raíces de estas deficiencias.

Con la implementación de la Ley 300, que suma 975 000l hectáreas para el incremento de la producción agropecuaria, no se resolverán los problemas de demanda en la población cubana si no hay quien trabaje esa tierra. Se necesitan pagos más rápidos que estimulen la labor de los campesinos y labores de acopio más organizadas.

Antes había una generación que luchó por el derecho a la propiedad de la tierra, por su Reforma Agraria. Ahora se necesita de otra que preserve y explote esta conquista de la Revolución. 

 

¡BONIATO OTRA VEZ!

¡BONIATO OTRA VEZ!

LESLIE ALONSO FIGUEROA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Proteger el medio ambiente ha sido una consigna tan trillada, que de solo imaginar de qué va este trabajo algunos recordarán el popular cuento del ratón que se suicida por encontrar... ¡boniato otra vez!

A pesar de que las campañas del CITMA nos remitan a las mismas moralejas, los niños en las escuelas cada curso escolar realicen un trabajo respecto a la conservación del entorno y la prensa esté llena de artículos en fechas como el 5 de junio: los basureros son elementos urbanísticos de las ciudades y la gente derrama desechos al piso con una tranquilidad que incomoda.

Pero..., por desgracia, el deterioro ambiental no se queda en los ejemplos citados, los cuales, quizás, pudieran llegarse a erradicar conscientemente, sino en conflictos que ponen en riesgos zonas tan conservadas como el polo turístico de Varadero.

La tardía demolición de instalaciones hoteleras, viviendas y otras edificaciones es una realidad que afronta la Península de Hicacos y pone en peligro la posteridad de este destino de sol y playa.

Hacer alusión al desarrollo turístico de Varadero sin mencionar el Hotel Internacional es inaceptable. Este sitio forma parte de la más emblemática historia de Punta Hicacos, los trabajadores vinculados al servicio son los mismos desde su fundación y por el Cabaret Continental, centro nocturno insignia de la península, han pasado las más reconocidas figuras de nuestra escena como la diva del Buena Vista Social Club, Omara Portuondo.

Para los que hemos crecido y convivido toda la vida en un mismo hogar, es problemático aceptar que por una cuestión medioambiental debemos abandonar nuestro sitio, y para los varaderenses en esta situación, ha sido un conflicto grande. Las personas han heredado unas de otras sus casas y la cercanía a la playa forma parte de su disfrute personal y su sustento económico, pues la mayoría vive del arrendamiento.

Los spots televisivos sobre los metros de playa perdidos en los últimos treinta años no son vacías consignas. He puesto sobre el tapete la realidad de estos ejemplos, pero va más allá de un "¡Todos a la plaza!". No consiste en una guerra de criterios entre el patrimonio cultural y planificación física; ni entre el CITMA y los descendientes de los primeros pobladores de Varadero.

La complicación está en que de la liberación de este espacio depende la amplitud de la zona costera y la franja de sol y la desaparición del afloramiento de rocas. Más que una arbitrariedad, es un hecho que si no se revierte prefiero omitir en este comentario sus consecuencias.

Por no contar con el apoyo de dirigentes, como dijera alguien alguna vez, este trabajo solo se vale de mis frustradas indagaciones, pero creo haber logrado demostrar que no fue ¡boniato otra vez!

UN MAR DE CAPITALINOS

UN MAR DE CAPITALINOS

SANDRA MADIEDO RUÍZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana. 

En la década del noventa ella era una de las bahías más contaminadas del mundo. La cristalización del agua se tornasolaba con los hidrocarburos y aceites. La situación medioambiental era extrema: los peces emigraban y las aves no visitaban al Castillo de los Tres Reyes Magos del Morro. Sentarse antes en el gran sofá de La Habana, el Malecón, era un castigo producto de olores desagradables provenientes de una de las radas más hermosas del orbe.  

Hoy, en la primera década y tres menos de la segunda del nuevo milenio, la bolsa capitalina refleja el cielo y numerosos peces ayudan a los obreros del mar, los pescadores, a llevar el fruto de su trabajo a la cena. Si preguntaran cómo y cuándo se transformó, la respuesta será sencilla: la creación en el año 1998 del GTE-Bahía de La Habana (Grupo de Trabajo Estatal para el desarrollo, cuidado y preservación de la Bahía de La Habana), el cual ha laborado arduamente con el propósito de identificar todas las fuentes contaminantes que a ella vierten y buscar las soluciones.

Los ríos Luyanó y Martín Pérez, el arroyo Tadeo, la refinería Ñico López y el alcantarillado de las zonas aledañas a la rada son las causantes de la todavía desfavorable situación que se aprecia. Sin embargo, desde el año 1998 se ha reducido la contaminación en un 70,9 por ciento, dato que demuestra el afán por reducir a cero el problema.

Para erradicar los males, el GTE diseñó el Departamento de Educación Ambiental Empresarial, el cual ha capacitado desde el 2005 a un total de 775 personas, tanto directivos como obreros de empresas, fábricas y refinerías. Además, 80 escuelas y alrededor de 1 000 estudiantes han participado en los dos festivales “Amigos de la Bahía” que ha realizado el grupo con el propósito de concientizar y alertar a las masas de los problemas presentes en la bahía, pues la Educación Ambiental es otra rama presente en el programa del equipo.

No obstante, la voluntad de los especialistas y el empeño del gobierno no hacen que la rada esté descontaminada, pues de todas las fuentes que impactan es el río Luyanó el que muestra los índices de contaminación más elevados y una prueba es la negación de la vida en sus aguas. Respecto a esta arista, se trabaja en la construcción de una planta de tratamiento para el 2014–2015 y la compra de tres más, lo cual contribuirá “a sanear al río y recuperar el ecosistema para bien del medio ambiente y de la bahía”.

A pesar de los embates de la economía, en el 2012 se redujo la contaminación en un 30,13 por ciento y ello se evidencia en los comentarios de los habaneros, quienes notan el cambio de la novia que espera paciente al buque que entre en su puerto. Sin embargo, aún hay muchísimo que hacer y la disposición no es problema, pero la Bahía de La Habana para su recuperación dependerá del saneamiento de las fuentes que la contaminan, de las soluciones eficaces que se hallen y ejecuten y de la dedicación no solo de un pequeño grupo sino de un mar de capitalinos.

UNA HISTORIA PARA CRECER

UNA HISTORIA PARA CRECER

Mujercitas es un libro escrito hace más de 100 años para el público adolescente, capaz de conmover y enseñar.

ANA LAURA PALOMINO GARCÍA,
Estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Dicen que hay textos que son imprescindibles para crecer sanos, optimistas y más alegres. Mujercitas es, sin duda, uno de los clásicos de la literatura juvenil y se incluye en la categoría de lectura ineludible.

Concebida por la escritora norteamericana Louise May Alcott en el año 1869, cuenta la historia de cuatro hermanas unidas por  el amor a su familia, la necesidad y la rectitud de la madre, quien las enseña a crecer cada día como seres humanos acumulando virtudes en lugar de riquezas.

Risas, llantos, lecciones de vida, recorren las 324 páginas de este libro que invita a sentirse identificado con cada uno de los personajes ya que los describen con las virtudes y defectos que conforman al ser humano.

May Alcott con sus sencillos capítulos educa y estremece a los más jóvenes, con una historia que aunque fue escrita hace más de 100 años, se adapta a la sociedad actual tan necesitada de valores.
Es imposible leer estas páginas y no reír ante las locuras de Jo, los primeros  amores de Meg, los sufrimientos de Bett, las enseñanzas de Amy y las travesuras de Laurie.

Es muy probable que el intrépido lector en más de una ocasión quiera volver a ser niño para disfrutar de esa inocencia que sólo se tiene en la primera edad.

La sazón que condimenta este enramado de historias es el crecimiento espiritual de cuatro jovencitas que tendrán que pasar por situaciones extremas que las definirán para bien.

May Alcote demuestra que lo único que hace falta para que triunfe el mal es que los hombres buenos se queden sentados, pues estas jovencitas tan insurrectas se relevan contra una sociedad machista que discrimina las mujeres como simples objetos, pero ellas vencen mediante la inteligencia y la razón.

MEDIO AMBIENTE: UNA ESPECIALIDAD EN LA QUE EL PERIODISTA DEVIENE INVESTIGADOR

MEDIO AMBIENTE: UNA ESPECIALIDAD EN LA QUE EL PERIODISTA DEVIENE INVESTIGADOR

 

Tema: En el Perfil del periodista ambiental se acota: “El periodista ambiental, para considerarse tal, debe ir más allá del hecho y la noticia del momento; debe buscar brindar al lector aquellos elementos que le permitan entender cuál es la historia, cuál es el origen y la evolución del fenómeno que está considerando. Para ello es necesario identificar a los diferentes factores y protagonistas que intervienen en el suceso, cuál ha sido y cuál es su influencia actual”.

THU TRAN LE ANH,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En el ámbito del periodismo existen varias vertientes para que los periodistas se especialicen y puedan tener más conocimientos sobre los temas. El periodismo ambiental se puede incluir dentro de estas áreas de especialización, pues es uno de los trabajos necesarios en momentos cuando los problemas del medio ambiente afectan directamente  a la sociedad.

Periodismo ambiental es una tarea profesional que coloca las informaciones relacionadas con el entorno, investiga los hechos, las causas, orígenes y las consecuencias; en ocasiones el profesional es capaz hasta de dar las soluciones posibles. También el periodismo ambiental se reconoce como una nueva área del periodismo científico.

Miguel Montaño, periodista español, considera que “se puede establecer como periodismo ambiental aquél que se ocupa de la información de actualidad que contextualice, analice los procesos y enumere los efectos de aquellas intervenciones relacionadas con la naturaleza y el medio ambiente y en especial de aquellos aspectos que tienen que ver con su degradación".

Hay que destacar que los movimientos de todo tipo, es decir sociales, políticos, etc., que luchan por las mejoras del medio ambiente son cada día muchos más, ya que los problemas asociados al entorno se hacen complicados y el planeta puede sufrir muchos daños.

El periodista es un profesional que está comprometido con su sociedad, tiene el deber de servir a ella y no a otros intereses, por ejemplo, económicos. Entonces, el periodista dedicado a temas medioambientales  tiene un extra en su trabajo porque se trata de la salud del mundo en que vivimos.

Así, el periodista ambiental debe ser una persona comprometida que quiera con su trabajo cambiar -si es posible- la forma como suceden las cosas. Por eso creo sobre el periodista ambiental existen dos tipos: aquellos que solo se dedican a dar información sobre los hechos y que no se preocupan por soluciones y los que además de periodistas, por su voluntad, casi son activistas que luchan por la salud del medio ambiente.

El doctor Arturo Larena Larena, periodista del diario español El Mundo y Premio Nacional Periodismo Ambiental en 2005, considera que el periodista ambiental tiene una función especial dentro de su campo, pues “los medios de comunicación son el único instrumento que puede educar a la escala necesaria y en el tiempo disponible, a gran parte de la sociedad, así que  estos profesionales ofertan algo que podría denominarse beneficio colateral”.

Las características de esta especialidad periodística son muchas y diversas, todavía todos los autores no se ponen de acuerdo sobre su definición exacta y tratamiento. Lo que sí queda claro es que debe ser un periodismo que busque cambios y por eso la preparación de los profesionales debe ser tan buena como si fueran especialistas en cultura, política o deporte, acotan los que estudian este campo. Hay que saber justificar todas las causas y convertirlas en algo imprescindible para la personas que leen, así se pueden interesar.

“Es preciso contextualizar el fenómeno que estamos tratando, es decir, darle al lector los antecedentes, la historia, las soluciones que se han buscado y quiénes lo han investigado. Solo así se puede entender mejor el hecho noticioso y sobre todo, sensibilizar al lector, que en mi opinión es el fin primero del periodismo que aborda la temática medioambiental”, expresó Aliuska Brizuela Vega, periodista cubana del Telecentro Telecubanacán.

La capacidad que pueda tener el periodista para redactar la información influye mucho para que el público sea consciente del tema medioambiental, por eso para trabajar en esta especialidad se necesitan más conocimientos especiales.

En el ensayo El periodismo ambiental, nuevamente Angulo Pratolongo  comenta que “los temas ambientales buscan impactar en el comportamiento humano, muchas veces sugiriendo cambios radicales en la forma de actuar de las personas. Pero la forma de entender un tema específico por el ciudadano común y corriente, es diferente a la manera como la entiende el experto. Esto origina que no baste la prueba científica proporcionada por el artículo periodístico para que las personas actúen de la forma como se les sugiere, sino que debe haber un convencimiento y una motivación”.

Su influencia actual existe en la forma que conoce como “cultura ambiental”, que tiene una influencia a los gobiernos para mejorar el sistema de ley ambiental.

Por esta causa se creó la Unión de Periodistas Ambientales de Latinoamérica (UPA-Latinoamérica) en Cartagena, Colombia en 2007 y que está bajo la ayuda de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano del Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez.

Hay que ver también que se puede ejercer esta labor sin tener que convertirse en un integrante de un grupo de ecologistas, pues el periodista medioambiental tiene la capacidad de investigar y entre sus misiones está educar sobre este problema.

“Es muy necesario dedicar un espacio a este tipo de noticias en los medios porque la realidad medioambiental es cada vez más preocupante. La contaminación, la elevación de la temperatura promedio, el efecto de invernadero y otros indicadores del cambio climático, por ejemplo, provocarían la elevación del nivel del mar, hecho que afectará a los estados insulares, como Cuba, y también a los peninsulares como  Viet Nam. Es importante que la población asuma un carácter más activo con respecto al medio ambiente”, comentó Yimel Díaz Malmierca, periodista del semanario Trabajadores.

En estos momentos hay que decir que la especialidad del periodismo se ha hecho más habitual porque por el aumento de la explotación de los recursos naturales y numeroso consumo, la contaminación ha crecido demasiado, es por eso que en los años 1970-1980 cuando empezó a tratarse el periodismo ambiental, los productos venían cargados de informaciones y datos.

En la actualidad se necesitan más soluciones, que las personas comprendan y por eso la influencia del periodista, por ser como un puente entre la información y el público, es más grande. Según la labor del comunicador, las personas podrán identificarse con esa causa y querer ayudar.

Marielys del Toro Padrón y Tamara Roselló Reina (2006) en el artículo ¿Se hace hoy periodismo ecológico?, ven que una de las críticas más comunes que recibe el periodismo ambiental está relacionada con “la tendencia a acusar, detectar el problema, pero no la propuesta de solución. Se considera que en ocasiones las noticias resultan muy abstractas y distantes de la gente que las recepciona. Los temas son complejos, y no siempre se contrastan suficientes fuentes o estas no son todo lo confiable que el público espera. El seguimiento noticioso no es muy amplio. Solo clasifican como titulares de las publicaciones cuando tienen la connotación de escándalo, emergencia, o accidente que implica consecuencias muy graves. Por ejemplo, un derrame de petróleo o de productos químicos tóxicos, pueden ser cubiertos por los medios con uno o dos reportajes de primera plana, sin brindar luego nuevas informaciones como parte del seguimiento noticioso”.

La influencia que puedan ejercer los periodistas medioambientales depende de varios factores como son el correcto nivel de especialización que puedan tener en el tema para hacer que el público entienda mejor la información, el tipo de fuentes que escogen, pues a veces se toman solo las fuentes oficiales, la colaboración del medio para el cual trabajan.

Los receptores que en ocasiones no están interesados en este tipo de temas, pero esto tiene que ver con “el carácter de información dura y negativa sobre contaminación, residuos, sequía, energía nuclear y el hecho de que este tipo de información juega problemáticas como son la disminución de la capa de ozono o del cambio climático, que en consecuencia no interesan demasiado porque no se conciben como algo próximo” (Fernández Parrat, 2006).

Es por eso es que a veces los periodistas medioambientales no tienen ninguna influencia sobre las personas, pues a estas no les interesa mucho el tema porque consideran que no les va a afectar de manera rápida, pero deben pensar que se trata de la vida del planeta y de sus futuras familias.
 

Bibliografía:

Del Toro Padrón, Marielys y Roselló Reina, Tamara. ¿Se hace hoy periodismo ecológico? Futuros: revista latinoamericana y caribeña de desarrollo sustentable. No 13. 2006.

Fernández  Parrat,  Sonia. La información ambiental en los medios de comunicación. Dificultades y retos. Revista Telos.  No 68. 2006.

Larena, Arturo. Diez años después de Río. Respuesta desde los medios de comunicación (ponencia presentada en el XVI Club de Debate de la Fundación Entorno XVI), Madrid, 5 de marzo de 2002.

Montaño, Miguel. Periodismo ambiental en Canal Sur Televisión. Revista Latina de Comunicación Social. España. 1999.

Montaño, Miguel. Medio ambiente, empresa y periodismo ambiental. El caso de Canal Natura y las noticias sobre medio ambiente en Andalucía. Revista Latina de Comunicación Social, No 32. 2000.

Peláez, Orfilio: Periodista cubano representante en Red de Comunicación Ambiental.En: http://old.cubahora.cu/

index.php?tpl=buscar/

ver-not_buscar.tpl.html&newsid_obj_id=1008048.

URL: http://old.cubahora.cu/. Consultado: 22-12-2011.

 

Periodistas cubanos consultados:

Yimel Díaz Malmierca, periodista del Semanario Trabajadores.

Aliuska Brizuela Vega, periodista del Telecentro Telecubanacán.


 

ENERGÍAS RENOVABLES PARA SALVARNOS

ENERGÍAS RENOVABLES PARA SALVARNOS

ALEJANDRO ROJAS ESPINOSA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Cuba, como parte de su política de desarrollo, mantiene una atención especial en la implementación de diferentes equipos que permiten aumentar la producción de energía de forma «limpia», sin arriesgar al medio.

Los grados de contaminación ambiental son cada vez más preocupantes; residuos sólidos y orgánicos, sustancias químicas, fertilizantes, plaguicidas, herbicidas y el petróleo, entre otros, son los principales agentes que actúan de forma negativa en la nación.

La elaboración de electricidad, la cual es imprescindible en la vida moderna, muchas veces incluye en su proceso más de un agente contaminante. El preciado oro negro, por ejemplo, es el causante de grandes pérdidas del hábitat marino, como fue el caso del petrolero Amoco Cadiz, que en 1978 produjo una marea negra sin precedentes en las costas de Gran Bretaña, cuando un accidente quebró el barco a la mitad y 225 millones de litros de petróleo fueron vertidos en el mar.

Más acá en el tiempo, el 20 de abril de 2010, la compañía British Petroleum tuvo un accidente en una de sus plataformas del Golfo de México, que produjo un derrame de 6 500 kilómetros cuadrados aproximadamente. En materia de diversidad ambiental, trajo como resultado la muerte de 2 624 animales, algunos en peligro de extinción ya.

Esto sin mencionar todo el humo tóxico que se envía a la atmósfera como parte del proceso de obtención de electricidad y la inminente falta de combustibles fósiles. Sin embargo, son solo algunos ejemplos de los muchos que ocurren a escala mundial, por eso, algunos países se han planteado la búsqueda de vías más efectivas para reducir el consumo de combustibles no renovables y el empleo de formas más sanas para producir energía, el nuestro es uno de ellos.

En diciembre de 1992, el Centro de Estudios de Tecnologías Energéticas Renovables, en La Habana, vio la luz como una institución encargada de investigar, crear y fomentar el uso de las energías renovables para producir electricidad.

Hasta ahora, junto con el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, la labor desarrollada no es suficiente, pero muestra la voluntad de hacer y el empeño en buscar nuevos métodos para facilitar la vida de los humanos sin dañar la del mundo.

Un ejemplo de esto es la instalación de paneles solares en casi todas las zonas orientales donde el fluido eléctrico no llega de forma corriente, es decir, por la producción a partir de petróleo en las refinerías. Luego el servicio se extendió hasta casi todo el sector turístico, y a algunos hogares que suman 9 000 en todo el país, aunque casi ninguno ha sido instalado al Sistema Energético Nacional.

Investigaciones revelaron que la Isla tiene la posibilidad de producir, en mil kilómetros aproximadamente de la autopista nacional, la energía necesaria que consumimos y con esto ahorrar alrededor de 50 millones de toneladas de petróleo al año. 

Otra muestra es la indagación para la producción de un biogás a partir de la Jatropha Curca, una planta cuyo aceite no es comestible y, sometida a procesos químicos es capaz de hacer funcionar motores de combustión interna, como los de los carros y cualquiera que use petróleo. Esto permite ahorrar entre una y dos toneladas al año del carburante por cada hectárea cultivada.

En el afán del país por buscar vías alternativas, encontramos el invento de diferentes productos que, si no producen energía, al menos contribuyen al ahorro.

Los calentadores solares de agua, por ejemplo, permiten la sustitución de las duchas eléctricas, y los resultados son igual de eficientes, sus instalaciones se están haciendo extensivas a la población, ejemplo de esto el municipio de San José de las Lajas.

El último descubrimiento, las ventanas solares, son creadas a partir de la combinación de varios cristales que no permiten la entrada de los rayos ultravioletas y dispersan el calor, con esto el enfriamiento en los cuartos con aires acondicionados es más rápido y la máquina refrigerante no tiene que trabajar por tanto tiempo.

A pesar de las limitaciones impuestas por el bloqueo norteamericano a Cuba, y las necesidades imperantes de mejorar muchos servicios en el país, el sector de las energías renovables no deja de ser una de las principales vías de desarrollo de Cuba.

Un parque eólico, un sistema solar instalado a la red nacional eléctrica y la posible extensión de otros productos para los hogares, son proyectos que ubican a la Isla como una de las naciones con mayores avances en el terreno de las energías renovables de América Latina.  

El incipiente uso de las nuevas tecnologías permitió a Cuba ahorrar durante el año pasado 31 150 toneladas de petróleo y dejar de emitir más de 100 000 toneladas de dióxido de carbono, de acuerdo con datos del portal digital Inter Press Service.

El mismo portal digital manifestó que, aún cuando en el mundo, durante el 2012 se reportó un aumento en las emisiones contaminantes de un 40 por ciento respecto a 1990, nuestro país disminuyó en un 20 por ciento respecto a igual fecha.

UN EJEMPLO DEL PERIODISMO MEDIOAMBIENTAL

UN EJEMPLO DEL PERIODISMO MEDIOAMBIENTAL

En la sociedad desarrollada y moderna, los problemas del medioambiente aumentan cada día, sin embargo, los trabajos periodísticos son muy escasos. Uno de los pocos es “Acortar plazos para el despegue”, de Orfilio Peláez.

ANH NGUYEN HAI,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Actualmente, el medioambiente es un tema que no llama la atención del público. Sin embargo, existen artículos que tienen alta calidad y aparecen en los periódicos. Una muestra es “Acortar plazos para el despegue”, de Orfilio Peláez, publicado en Granma el 8 de junio de 2013.

Los problemas de energía siempre son serios en todos los países, especialmente, buscar las nuevas energías para que el ser humano no dependa de los combustibles fósiles. Podemos encontrar ese contenido en el artículo.

A través del trabajo periodístico de Peláez, sabemos la realidad y las informaciones de las fuentes de energías alternativas y los proyectos de resolverlas en el futuro. Como información, el periodista destaca la celebración en Cuba de la XII  Conferencia Mundial de Energía Eólica y Exposición de Energías Renovables, cuando el ministro de Energía y Minas, Alfredo López, exhortó en la apertura del evento a reducir de manera gradual la dependencia de los combustibles fósiles.

Con subtitulo “Mirando al Sol”, el empleo de la energía fotovoltaica (FV), que convierte la capturada del Sol en electricidad, es el contenido principal. Empleó los datos ofrecidos a Granma por el doctor en Ciencias Daniel Stolik, Profesor Titular de la Facultad de Física de la Universidad de La Habana, e investigador del Instituto de Ciencia y Tecnología de Materiales (IMRE) para destacar su trabajo.

Además, los costos de operación y mantenimiento también son los problemas que el periodista indicó. Abundó en que son 10 países con mayor potencia fotovoltaica instalada, que son Alemania, Italia, China (muestra un notable auge), Estados Unidos, Japón, España, Francia, Bélgica, Australia e Inglaterra.

Continuamente presentó en el artículo el potencial de radiación solar en Cuba tiene una media nacional aproximada de 5 kiloWatt/hora por metro cuadrado al día. De ahí, tenemos una visión general sobre la realidad de energía renovable en Cuba. Para precisar este problema, Peláez puso la opinión del licenciado Juan Carlos Peláez Chávez, jefe del grupo de Radiación Solar del Centro de Física de la Atmósfera, del Instituto de Meteorología.

Mediante este artículo, aprendemos más sobre una rama del medioambiente que se relaciona directamente con nuestra vida. Con el lenguaje periodístico asequible, los conocimientos amplios y  la manera clara de exponer el tema, “Acortar plazos para el despegue” es un artículo que merece la atención de los lectores.

El cierre del periodista es como un compartir con los lectores: “Aunque durante muchos años dependeremos de los combustibles fósiles, el reto radica en acortar los plazos para sustituirlos de forma escalonada apostando por el Sol, el viento, la biomasa y otras fuentes de energías renovables”.

Ciertamente, “Acortar plazos para el despegue” es uno de los buenos ejemplos del periodismo medioambiental porque ahora hay pocos periodistas que escriben acerca del tema y se publican pocos trabajos con esta factura.

 

EL RAPTO DE LA REALIDAD

EL RAPTO DE LA REALIDAD

El libro Noticia de un secuestro, basado en hechos verídicos, documenta un oscuro pasado con el objetivo de que esa cruel realidad nunca vuelva a ser noticia.

RAYMON DARIEL RODRÍGUEZ GONZÁLEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Noticia de un secuestro, más que un libro, es una realidad llevada al papel, editada y después impresa; una novela periodística inspirada en un suceso real tan extraordinario que pareciera ficción.

Su autor, el colombiano y Premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, demostrando su exquisito dominio de la palabra, narra detalladamente el secuestro, encierro y la liberación de diez personajes prominentes de la Colombia de la década de los 90 del pasado siglo, víctimas del rapto colectivo del narcotraficante Pablo Escobar, jefe del Cartel de Medellín.

Este “drama bestial”, como lo califica el propio escritor en el texto introductorio “Gratitudes”,  fue publicado por primera vez en 1996, tres años después de que la principal víctima implicada en el hecho y su esposo, le piden a García Márquez que escriba un libro referente al secuestro que marcó sus vidas y la de muchos otros colombianos.

La dura realidad de la periodista Maruja y su marido Alberto es el hilo conductor del relato, que simultáneamente aborda la historia de nueve retenidos más, que al igual que a la protagonista, el brutal secuestro les cambió su vida.

Intensa investigación y rigurosa documentación fueron la clave del éxito de esta obra literaria, a pesar de tratar un tema tan delicado como el del narcoterrorismo colombiano y con un realismo tan exquisito. García Márquez, dedicó dos años a investigar y entrevistar a cuantos protagonistas del secuestro le fue posible acceder.

El texto, matizado por los diversos sentimientos de sus personajes, aborda temas personales; pero, a la vez, muy de todos como la nostalgia, el amor y los deseos de libertad.

Esta publicación constituye, por su innegable valor periodístico e investigativo, un título de obligatoria lectura para los estudiantes y profesionales de la comunicación y especialmente para los periodistas

Leer esta novela es como vivir los momentos de desesperación narrados  y sentir cada instante de los días de doloroso cautiverio. Como dijo el propio Gabriel García Márquez, “…con la esperanza de que nunca más nos suceda este libro”, recomiendo la lectura y, por qué no, disfrute de este texto único, porque al igual que su autor, espero que nunca haya que volver a escribir sobre crímenes.

Pie de foto. Algunas de las distintas publicaciones del libro Noticia de un secuestro.