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Isla al Sur

REVISTA EL PELÍCANO

REVISTA EL PELÍCANO

La presentación de su edición No. 2 fue realizada durante la Feria Internacional del Libro, en La Habana.

Texto y foto:
SANDRA MADIEDO RUÍZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El análisis de reportajes, artículos, entrevistas, noticias y fábulas constituyeron algunos de los temas abordados durante la presentación de la segunda edición de la revista El Pelícano, efectuada durante la Feria Internacional del Libro, La Habana.

La publicación contiene trabajos periodísticos como la entrevista realizada a Roberto Piqueras, representante de la Agencia Española de Colaboración Internacional para el Desarrollo (AECID), la cual coopera con el saneamiento, conservación y desarrollo de la bahía capitalina.

Daniel Álvarez, editor de la revista, destacó el reportaje “El río Luyanó nace tan limpio como tan bello, pero…”,  por exponer el estado actual, las características y  las operaciones ambientales necesarias para restablecer al principal cuerpo fluvial que contamina las aguas de la bahía. 

“Una experiencia increíble” es el texto de la estudiante Adalys Bello, fundadora de Amigos de la Bahía, donde persuade a los escolares a vincularse al círculo de interés y ganar en cultura ambiental para proteger a una de las radas más hermosas del mundo.

Juan Ayús, presidente de la Asociación de Comunicadores de la capital, afirmó: “Con el número se continuó la labor investigativa que durante más de una década desarrolla la revista como divulgadora de las tareas del Grupo Estatal de la Bahía, al cual pertenece El Pelícano”.

La publicación expone los factores que contaminan a la rada tales como la población aledaña que vierte la materia orgánica de origen doméstico directamente al alcantarillado, los ríos Martín Pérez y el arroyo Tadeo, altamente contaminados, y la refinería Ñico López por los hidrocarburos que derrama.

Excelente edición, pues la noticia curiosa del estudio de la especie “Perna Viridis”, la conversación entre un pelícano y un pescador y el crucigrama ecológico, dan cuenta de que existen secciones para todos los gustos en la revista.

“Nuestra página web se terminará este año, en la cual los usuarios adquirirán los restantes números, pues son 3 000 los ejemplares que se imprimen”, explicó el editor.

El audiovisual “Citmatel y el desarrollo de libros electrónicos”, la proyección de la ponencia “Los resultados de los productos y servicios para la comunidad científica”, y el panel “La ciencia al alcance de todos” fueron algunas de las actividades realizadas en conmemoración al Día del CITMA en la fiesta de los libros.

Ficha Técnica:

Tipo de Título: Genérico.
Tipo de Lead: Sumario de Qué.
Tipo de Cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato Adicional.
Tipo de Noticia: Ligera.
Primer valor noticia: Actualidad.
Otros dos valores noticia: Oportunidad e Interés Colectivo. 
Fuentes Declaradas:
Juan Ayús, Presidente de al Asociación de Comunicadores de La Habana (No documental).
Daniel Álvarez, editor de la revista El Pelícano (No documental).
Revista El Pelícano, en su segunda edición (Documental).
El cañonazo de las nueve, diario de la 22 Feria Internacional del Libro (Documental).

¿FALTA ESPACIO PARA EL MEDIO AMBIENTE?

¿FALTA ESPACIO PARA EL MEDIO AMBIENTE?

Tema: Entre las dificultades más recurrentes para desarrollar la temática ambiental, no pocos especialistas señalan el conflicto de intereses que generan los temas, la supuesta “falta de espacio” en las publicaciones, cierto grado de desinterés político de los medios, no seguimiento sistemático al contenido, escaso tiempo para la capacitación de los reporteros, banalización de la información y bajo apoyo para el trabajo de investigación.

HUY VU QUANG,     
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,   
Universidad de La Habana.

De acuerdo con la Estrategia Nacional de Educación Ambiental (ENEA) de 1997, en Cuba se propició la identificación de los principales problemas para el desarrollo de la Educación Ambiental y el establecimiento de sus líneas de trabajo, transformándose este proceso en un gran movimiento nacional que intentó abarcar todos los ámbitos y sectores de la sociedad. También se ha evolucionado hacia una voluntad política de incluir la dimensión ambiental en los planes de investigación científica e innovación tecnológica de los organismos y organizaciones.

No obstante, no pocos especialistas señalan como las dificultades  más recurrentes para desarrollar la temática ambiental, el conflicto de intereses que generan los temas, la supuesta “falta de espacio” en las publicaciones, cierto grado de desinterés político de los medios, no seguimiento sistemático al contenido, escaso tiempo para la capacitación de los reporteros, banalización de la información de la información y bajo apoyo para el trabajo de investigación.

Respecto al tratamiento de la temática ambiental en los medios cubanos, un artículo publicado por la revista Ambientum, en marzo de 2003, titulado “Los medios y el ambiente”, declaraba que la opinión pública en los últimos años ha aumentado su interés por los temas relacionados con el medio ambiente: “Los temas medioambientales afectan al entorno inmediato de la población y es por este motivo que la gente se muestra cada vez más sensibilizada con ellos. En este sentido, los medios de comunicación generalistas, que tradicionalmente no han destinado un gran espacio al medio ambiente, van ampliando su dedicación”.

El periodista chileno Arturo Larena refirió que “para numerosos periodistas y comunicadores, el periodismo ambiental es una tarea profesional que está al margen de los movimientos ecologistas, pero que este intento de objetividad no está exenta de un cierto activismo, dado que los medios de comunicación son el único instrumento que puede educar a la escala necesaria y en el tiempo disponible.”

Las noticias sobre medio ambiente se incluyen, por lo general, en el bloque de Sociedad y pasan a Nacional o a Internacional, según su trascendencia. Otra de las dificultades más recurrentes para desarrollar la temática ambiental es la supuesta “falta de espacio” en las publicaciones.

Durante mucho tiempo en los medios cubanos se ha tratado la temática relacionada con el medio ambiente como especializada, esto pudiera ser un error debido a la necesidad creciente de ofrecer información sobre el tema, y en muchos periódicos se le dedique un espacio breve. En el caso del diario Juventud Rebelde, se ofrece una página especializada en el tema, pero, en la mayoría de los casos, la información y los trabajos dedicados a ello son cortos.

Sobre el tema, el periodista del periódico Tribuna de La Habana, Elías Argudín Sánchez, expresó: “Sin embargo, pocas veces quienes orientamos la realización de trabajos que tengan en cuenta el medio ambiente, hemos sido capaces de entender que también los diferentes sectores que atienden los periodistas están relacionados con la política del medio ambiente, casi siempre desconocida, cuando hablamos de transporte o proyectos que se hacen en la construcción de las viviendas: en todos estos casos no tenemos en cuenta que el periodista puede abordar en su reportaje, si se cumplen los requerimientos en el plan de inversiones con respecto a las orientaciones del CITMA.”

Otra de las problemáticas más comunes es el supuesto grado de desinterés político de los medios. En cuanto a ello, el periodista del periódico Granma, Roberto Torres, dijo que en cuanto a Cuba “la política del Estado siempre ha estado encaminada a evitar que proliferen problemas que afecten el medio ambiente. Si en algo se puede decir que se ha acertado, dentro de la política del Estado cubano desde el triunfo de la Revolución, ha sido en la preservación de los ecosistemas, aún cuando se han cometido errores por diferentes causas -subjetivas y objetivas: malas inversiones y proyectos no adecuados-, pero no creo que sea como tal un desinterés político”, añadió.

También agregó que referirnos al desinterés político sería decir que no existe una voluntad para resolver esos problemas, que no es lo que ocurre: “Lo que tenemos que tener en cuenta es que quienes hemos dirigido dentro de los periódicos y las revistas la parte de información, no hemos sido capaces quizás de tener en cuenta todo este volumen de información que puede ser contenido y distribuido de entre los diferentes sectores que abordan los periodistas y no verlo como una cuestión especializada.”

En cuanto al papel de la profesión, Elías Argudín manifestó: “Como periodistas, no podemos permanecer ajenos ni a la expectativa, ni esperando a que el jefe de información sea el que proponga, de lo contrario no existe la posibilidad de que este periodista pueda hacer una investigación, ir más allá de la clásica nota informativa y darle más relevancia al tema, si lo tiene realmente.”

No hay nada que prohíba que un periodista en Cuba pueda abordar estos temas porque, incluso, en los congresos del Partido se ha planteado lo relacionado con el medio ambiente. También cuando se discutió con la población los Lineamientos de la nueva política económica una de las principales sugerencias fueron, precisamente, las relacionadas con este tema. O sea, que hay una necesidad de la población de conocer y de que se tengan en cuenta estas cuestiones.

En cuanto a la banalización de la información, Argudín la interpreta como uno de los grandes errores que pueden cometer los periodistas, quienes siempre deben considerar su trabajo importante, porque están dedicados a ofrecer información, conocimiento y cultura a su entorno social y tienen esa responsabilidad.

“Muchas veces quienes dirigimos los medios de prensa no tenemos la suficiente conciencia, preparación y recursos para apoyar a un reportero en un determinado tema de investigación. La investigación periodística es tan importante como la razón que tenemos nosotros para enfrentar las nuevas tecnologías. El apoyo del colectivo también resulta importante”, manifestó Argudín.

Israel Mayo, delegado del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), en Holguín, con motivo del Curso de Verano de la Unión de Periodistas de Cuba (Upec) en esa provincia, dedicado al medio ambiente, expresó: “Por supuesto, en la medida en que los periodistas ganen en conciencia, pues ganaremos todos. Hay una realidad, y es que cada vez los periodistas están más interesados en estos temas, y eso es muy importante para el Citma. Pero es que a ese interés hay que ponerle también información, conocimiento, y eso nosotros lo vemos como una responsabilidad nuestra, de manera tal que este encuentro para mí ha sido muy importante y creo que debemos seguir potenciando tales actividades.”

La periodista Beatriz Rosales, de Radio Angulo, en Holguín, expresó que “la protección al entorno es un indicador también de eficiencia económica. Sobre todo en un país como el nuestro, con limitaciones de recursos financieros, y que estamos obligados a usar racionalmente los recursos que poseemos”.

Elías Argudín dijo que, en su opinión, nuestros medios de prensa necesitan abordar con sistematicidad e inteligencia lo relacionado con el medio ambiente, porque este no es un tema aparte, sino que está incluido en la vida política, económica y social de cualquier país: “No se puede desarrollar una nación, ni puede considerarse culta una nación que no tenga en cuenta este tema”.

Bibliografía:

Artículo: Estado Actual y Problemas de la Educación Ambiental

LA EDUCACIÓN AMBIENTAL EN CUBA: ESTADO ACTUAL.

Los medios son decisivos en la educación ambiental, del 29 de junio de 2012, de la periodista Beatriz Rosales. Radio Angulo.

Los medios y el ambiente, en revista Ambientum, marzo de 2003.
Sitio: http://www.fnpi.org/

maestros/directores-de-talleres/arturo-larena/, 19 de mayo de 1996.

Periodistas consultados:

Elías Argudín, periodista del semanario Tribuna de La Habana.

Roberto Torres, periodista del diario Granma.

 

EL RETRETE DE POSEIDÓN

EL RETRETE DE POSEIDÓN

Las aguas albañales vertidas a la Playa El Chivo, en el litoral norte de La Habana, son un peligro para la salud de quienes realizan actividades pesqueras y recreativas de la zona.

LUIS A. AUTIÉ CANTÓN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Al llegar, el sol le había ganado la carrera y coloreaba con un tono naranja el paisaje de caletas y diente de perro. La estela blanca que el bote Dennet dejaba a su paso contrastaba fuertemente con el azul oscurísimo, casi negro, del agua.

-Mira, mira, ahí están, gritó Herminio, mientras señalaba con su dedo índice un tenue chapoteo en el agua, a escasos metros de la embarcación, que delataba la presencia de una mancha de peces.

-Andrés, alcánzame la tarraya, rápido, que llegan los demás y nos vamos en blanco hoy.

Su compañero le lanzó entonces una especie de red con corchos que, acto seguido, el hombre arrojó con fuerza hacia la vorágine animal. A lo lejos, dos botes rompieron la horizontalidad del beso entre cielo y mar.

Como Herminio Vera y Andrés Gutiérrez, son muchos los pescadores que, desde muy temprano, van a probar suerte entre las olas de la capitalina Playa El Chivo, en el municipio de Habana del Este, una playa cada vez más contaminada por la irresponsabilidad humana y devenida en vertedero de las aguas albañales procedentes de todo el municipio a través de un  sistema de tuberías llamado emisario submarino.

Pez capturado, ¿ruleta rusa?

La pesca en la Playa El Chivo puede ser peligrosa, como afirma la doctora Isabel Fonseca, del Departamento de Epidemiología del Hospital Naval: “Hay tres fuentes principales de contaminación fecal humana en el mar: desagües domésticos, descargas de ríos y otros cursos de agua, y directamente de la persona. Todas traen consigo grandes riesgos para la salud por las bacterias que contienen”.

Estos riesgos pueden ser desde la pérdida de la visión, el pelo, hasta deformaciones físicas y la muerte: “Cuando estuve en Venezuela, de misión, trabajé en un poblado asentado a orillas de un río sumamente contaminado por los desechos domésticos, pues todo se vertía allí. Tuvimos que atender muchos casos de malformaciones congénitas en recién nacidos debido a la ingestión de las aguas por parte sus madres”.

El pescador Herminio cuenta que viene al lugar desde hace años. “Cuando era pequeño mi padre me traía, ya que en ese entonces la playa no estaba tan sucia y él venía a pescar. Lo que capturaba lo comíamos en casa o se vendía en el barrio. Ahora lo que pesco aquí no lo como, pues soy consciente de la contaminación en la playa. Todo lo que capturo es para transformarlo en carnada cuando salgo a alta mar”, agrega.

La doctora Yusimí Castellanos, especialista del Departamento de Medicina Preventiva del Policlínico Gregorio Valdés, explica cómo “a pesar de que un pez haya sido capturado en aguas aparentemente limpias, existen grandes posibilidades de que esté contaminado si para obtenerlo se utilizó carnada intoxicada”.

Otros, como Joel Mendoza, no creen que el vertimiento de desechos sólidos en la playa afecte la fauna marina ni la salud humana. “Lo más sucio no es el agua, sino fuera de ella. El “dienteperro” está lleno de jabas, pomos plásticos y basura dejada por la gente. Esa es la única contaminación”, opina.

También agrega que a él nunca le ha pasado nada, y “mira que he comido “peje” de aquí. Ni “ciguatera” ni catarro. Las aguas albañales están muy alejadas de la costa, así que los peces están limpiecitos,  porque yo pesco casi en la orilla”.

No obstante, a pesar de que las aguas albañales quedan dispuestas a una distancia de 140 metros de la costa y a una profundidad de 10 metros, la marea, las corrientes marinas y las olas acercan a la orilla más del 80 por ciento  de los desechos, por lo que al pescar en las márgenes se corre el mismo riesgo de infección que si se hace a 100 metros playa adentro, como indica Idania Periles, especialista del Departamento de Contaminación del Centro de Ingeniería y Manejo Ambiental de Bahías y Costas (CIMAB).

El problema viene por tubería

La historia comenzó a principios del siglo XX, cuando la villa de San Cristóbal de La Habana carecía de un sistema de alcantarillado eficiente para conducir las aguas albañales. Por el contrario, las aguas pluviales y negras descargaban simultáneamente llegando a inundar, en época de lluvia, las casas construidas por debajo del nivel de la calle. La ciudad colonial era una urbe de malos olores e impurezas a la vista.

Cristóbal Echenique, especialista del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), cuenta que para mejorar las condiciones higiénicas de la ciudad, se construyó entre 1908 y 1913 el Sistema de Alcantarillado Central de La Habana, actualmente en uso.

Según explica, “este comprende dos colectores principales, el Norte y el Sur. El primero va paralelo a la costa, por la parte norte de la ciudad; mientras el segundo se extiende hasta la parte suroeste, ramificándose. Ambos colectores se unen bajo la Plaza de Armas y llegan hasta la Cámara de Rejas del Muelle de Caballería, donde las aguas reciben un tratamiento que consiste en la eliminación de los sólidos flotantes gruesos y la sedimentación de las arenas y gravas”.

Desde ahí las aguas pasan a través de un sifón invertido por debajo de la bahía, excavado como túnel en la roca del fondo, hasta llegar al pozo de succión de la estación de bombeo de Casablanca. “Es entonces cuando las aguas albañales son elevadas por medio de bombas centrífugas hasta el túnel bajo la loma de La Cabaña, que las conduce por gravedad hasta la Playa El Chivo”, agrega.

Agua revuelta no es ganancia de pescadores

“Pescar en la Playa El Chivo es algo común, desde hace años. Incluso, hay mucha gente que se bañaba, aunque ahora ya no”, dice Mabel Portuondo, artesana textil de la Feria de La Cabaña, muy cerca del lugar.

La ingeniera Yesenia Ibáñez, de la Delegación del CITMA en La Habana, opina que en la actualidad la playa presenta un creciente deterioro en la calidad de las aguas y degradación del paisaje   debido al mal estado de las tuberías que vierten allí: “Esto trae consigo una reducción importante de sus usos, en particular del recreativo y el pesquero”.

Liuba Chabalina, funcionaria del CIMAB, explica que de forma integral fueron examinadas las fuentes contaminantes, así como la calidad de las aguas. Este estudio se realizó mediante el análisis de nutrientes, oxígeno disuelto, tóxicos orgánicos, metales pesados y diversos indicadores. “Gracias al resultado final de los estudios ejecutados se han elaborado las bases para los planes de rescate y conservación”, revela.

El más importante de esos planes es la firma de un convenio entre Cuba y Japón para la construcción de un nuevo emisario submarino. “El actual cumplirá este año un siglo de explotación, por lo que el servicio que presta no es el adecuado y es necesario sustituirlo”, explica Roberto González Arce, especialista en Inversiones y Proyectos de Colaboración del Grupo de Trabajo Estatal para el saneamiento, desarrollo y conservación de la Bahía de La Habana (GTE-BH).

Además, se hizo un trabajo de restauración en las uniones de las tuberías que, por el tiempo de uso, presentaban filtraciones de tamaño considerable. El nuevo emisario deberá entrar en funcionamiento en el año 2016.

“Todo eso está bien, pero la playa sigue muy sucia. Yo por ahí ni paso, lo mismo te puedes encontrar excretas humanas flotando en el agua que ofrendas para los santos en la orilla, con alimentos descompuestos. Y ni hablar del mal olor que en ocasiones inunda el lugar. La población es una de las principales culpables de que la costa esté así”, se lamenta Nora Echevarria, vecina del reparto Camilo Cienfuegos, colindante a la Playa El Chivo.

La educación ambiental aún está “verde”

Claudia María Martínez Lugo, funcionaria de la Dirección Municipal de Higiene y Epidemiología en Habana del Este, explica cómo en diferentes escuelas y barrios de la comunidad se diseñó un programa de actividades que comprendió la realización de talleres, coloquios y seminarios encaminados a divulgar los principales problemas ambientales presentes en el municipio.

Estas actividades consistieron en charlas con funcionarios del CITMA y especialistas en medio ambiente, proyección de documentales, así como la recogida de desechos en las playas y costas del municipio.

Lázara Pomares Ángel, subdirectora  de la secundaria básica Otto Barroso, cercana a la Playa EL Chivo, explica la importancia del trabajo de concientización, dígase, talleres y conferencias que se llevan a cabo en las escuelas del área. “Gracias a esas actividades, se fomentó en el centro una conciencia ecológica y se inculcó en nuestros alumnos el respeto por la naturaleza”, considera.

Sin embargo, este trabajo de concientización no tiene el impacto esperado en los infantes de la zona, pues muchos se escapan de la escuela para darse un chapuzón en la playa, como explica el estudiante de noveno grado Maykel*: “Siempre es a escondidas de mis padres porque ellos no me dan permiso, dicen que la costa está muy sucia y es peligrosa”.

El Artículo 70 de la Ley No. 81 del Medio Ambiente estipula que “toda persona natural o jurídica que por su acción u omisión dañe el entorno está obligada a cesar en su conducta y a reparar los daños y perjuicios que ocasione”. No obstante, la Playa El Chivo parece estar al margen de esta ley, al no constatarse en ella la presencia de agentes del orden.

Como opina Leonardo Infante, custodio de las oficinas de Seguridad Vial a la salida del Túnel de la Bahía, una mayor rigurosidad en las multas a los infractores disminuiría la cantidad de basura vertida en la playa.

Los esfuerzos por eliminar el derramamiento de aguas negras en la playa están en marcha. Gracias a un convenio entre Cuba y Japón se instalará y dará mantenimiento al emisario. Entonces se verá considerablemente más limpia, dice Maidán Rodríguez, especialista del Programa de Educación Ambiental Marina del Acuario Nacional de Cuba, que lleva a cabo trabajos de instrucción en los consejos populares colindantes a la Playa El Chivo, “pero de nada servirá si la población no los apoya con una mentalidad ecologista y sigue contaminando el litoral”, sentencia.

*La identidad ha sido omitida a petición de la fuente.

Pie de foto: 1-Emisario Submarino (Cortesía de Miguel Alfonso Fleites). 2-Las aguas albañales del municipio Habana del Este van a parar a la Playa del Chivo.

Ficha Técnica:

Tema: Contaminación en la Playa El Chivo.

Objetivo principal: Demostrar que pescar y bañarse en las aguas de la Playa El Chivo es peligroso para la salud humana.

Objetivos colaterales: Mostrar que el emisario submarino es el principal contaminante. Exponer las medidas para la descontaminación de la playa. Explicar que la población es otra de las fuentes contaminantes.

Fuentes directas no documentales:

Fuente- Tipo de Fuente- Tipo de Juicio:

Isabel Fonseca, Departamento de Epidemiología del Hospital Naval. ESPECIALISTA. ANALÍTICO Y VALORATIVO.

Pescador Herminio Vera. IMPLICADA. ANALÍTICO, DISYUNTIVO.

Doctora Yusimí Castellanos, especialista del Departamento de Medicina Preventiva del Policlínico Gregorio Valdés. ESPECIALISTA. ANALÍTICO Y VALORATIVO.

Joel Mendoza, pescador. IMPLICADO. ANALÍTICO, DISYUNTIVO.

Idania Periles, especialista del Departamento de Contaminación del Centro de Ingeniería y Manejo Ambiental de Bahías y Costas (CIMAB). ESPECIALISTA. ANALÍTICO Y VALORATIVO.

Cristóbal Echenique, especialista del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH). ESPECIALISTA, NO IMPLICADA. SINTÉTICO.

Ingeniera Yesenia Ibáñez, de la Delegación del CITMA en La Habana. ESPECIALISTA. ANALÍTICO Y VALORATIVO.

Maidán Rodríguez, directora del Programa de Educación Ambiental Marina del Acuario Nacional de Cuba. ESPECIALISTA. ANALÍTICO Y VALORATIVO.

Liuba Chabalina, funcionaria del Centro de Ingeniería y Manejo Ambiental de Bahías y Costas. ESPECIALISTA. ANALÍTICO Y VALORATIVO.

Roberto González Arce, especialista en Inversiones y Proyectos de Colaboración del GTE-BH. ESPECIALISTA. ANALÍTICO.
 
Nora Echevarría, vecina del reparto Camilo Cienfuegos. NO IMPLICADA. VALORATIVO.

Mabel Portuondo, artesana textil de la Feria de La Cabaña. NO IMPLICADA. VALORATIVO.

Claudia María Martínez Lugo, funcionaria de la Dirección Municipal de Higiene y Epidemiología en Habana del Este. IMPLICADA. ANALÍTICO.

Lázara Pomares Ángel, subdirectora  de la Secundaria Básica Otto Barroso. IMPLICADA.  VALORATIVO.

Maykel*, estudiante de noveno grado. IMPLICADA. VALORATIVO.

Leonardo Infante, custodio de las oficinas de Seguridad Vial a la salida del Túnel de la Bahía. NO IMPLICADA. VALORATIVO.

Fuentes documentales:

Dossier Cámara de Rejas de La Habana: Cien años (1912-2012).

Ingeniero Francisco L. Paz Labrada, especialista del GTE-BH en: Plan maestro del alcantarillado y drenaje en la Bahía de La Habana, Revista El Pelícano, Junio número uno de 2006.

Informe final. Estudio del Alcantarillado y el drenaje pluvial en la cuenca tributaria de la Bahía de La Habana. Nihon Suido Consultans Co. Ltd., Enero de 2004.

Ley 81. Disposiciones sobre Medio Ambiente.

www.postaleshabaneras.com

Soportes a emplear:

Hecho: En la actualidad hay personas pescando y bañándose en la Playa El Chivo.

Contexto: Los estudios realizados indican que existe gran contaminación en esta playa.

Antecedentes: Datos de por qué se instaló un emisario submarino allí.

Proyecciones: La instalación de un nuevo emisario submarino en colaboración con Japón, para el año 2016.

Planos temáticos:

Pasado: La Playa El Chivo se seleccionó hace 100 años para la instalación de un emisario submarino.

Presente: Los años de explotación del emisario hacen que existan filtraciones y se contamine la playa, donde hay gente pescando y bañándose.

Futuro: La instalación de un nuevo submarino y la descontaminación de la playa.

Estructura:

Tipo de Título: Llamativo.
Tipo de Entrada: Descriptiva.
Tipo de Cuerpo: De bloques  temáticos.
Tipo de Transición: Subtítulos.
Tipo de Cierre: Llamado a la acción.

 

¿UN HOMBRE "VIVIÓ" MÁS DE 8 000 AÑOS?

¿UN HOMBRE "VIVIÓ" MÁS DE 8 000 AÑOS?

El municipio matancero de Cárdenas conserva el esqueleto aborigen más antiguo del que se tiene referencia.

Texto y foto:
LESLIE ALONSO FIGUEROA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

De manera fortuita se descubrió una necrópolis aborigen y en ella se determinó el hombre más antiguo de Cuba, en el municipio matancero de Cárdenas; ahora, después de 23, años la cueva en que fueron hallados los restos se convertirá en un centro de desarrollo local.

Este hombre vivió hace 8 885 años y fue encontrado exactamente en Cueva Calero, en el poblado de Cantel, en abril de 1989. Pertenece, junto a otros 66 esqueletos, a una necrópolis aborigen en la que se manifestaron rasgos de acentuadas características mongoloides.

El hallazgo fue estudiado por el actual Presidente de la Sociedad Espeleológica de Cuba, Doctor Ercilio Vento Canosa, y el profesor de la Universidad de La Habana, Doctor Roberto Rodríguez. El esqueleto, tras una ardua investigación, pertenece a un individuo del período paleolítico, de sexo masculino, con una edad entre 27 y 28 años, con una estatura de 1,52 metros promedio, enfermo de sífilis y se encontró enterrado en posición fetal, costumbre funeraria muy común en estas comunidades.

"Este cementerio aborigen permitió profundizar en el  conocimiento de los primeros pobladores que habitaron el área; sus  investigaciones  resultaron un aporte trascendental acerca de los distintos aspectos somáticos y patológicos de las comunidades paleolíticas, así como de las costumbres funerarias y características físico-antropológicas de los primeros pobladores", expresó Tatiana Cervera Alburquerque, especialista de Arqueología del Museo Oscar María de Rojas, de Cárdenas, donde se encuentran los restos.

El descubrimiento ocurrió de forma fortuita por dos miembros de la Fuerzas Armadas Revolucionarias, quienes se encontraban cumpliendo con el Servicio Militar Activo en la unidad de Cantel. Luego del reporte a las autoridades locales, se organizaron cuidadosas excavaciones en las que también se encontraron restos de su alimentación, dando como resultado la presencia de una importante fauna prehistórica cubana caracterizada por el Trichechus Manatus (Manatí), el Megalonnus Rodens  (Oso Frutero) y Geochelone Cubensis (Galápago de gran tamaño).

"Los fechados reiteran el uso continuado de la cueva durante milenios por esta comunidad aborigen que no dejó en Cantel más evidencia material que sus huesos, restos de su magra dieta y montones de cenizas", dijo el Doctor Vento.

La investigación, realizada hace más de 20 años, se retomará para la creación de un Proyecto de desarrollo local. El plan estará financiado por la Empresa de Flora y Fauna y permitirá establecer un estrecho vínculo con el ecoturismo, debido a la cercanía de la cueva al polo turístico de Varadero.
Pie de foto: Muestra del hallazgo expuesta en el Museo Oscar María de Rojas, de Cárdenas.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Sumario de Cómo.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Tipo de fuentes: Documentales (Revista Bohemia, No. 28 de 1992). No documentales directa (Especialista de Antropología del Museo Oscar María de Rojas, Tatiana Cervera Alburquerque y Presidente de la Sociedad Espeleológica de Cuba, Doctor Ercilio Vento Canosa).
Primer valor noticia: Curiosidad.
Otros valores noticia: Impacto, Repercusión.
Tipo de noticia: Ligera.


 

ENTRE DOS BANDOS: ¿QUÉ HACER?

ENTRE DOS BANDOS: ¿QUÉ HACER?

Iramis Alonso Porro, directora de la revista Juventud Técnica, ante el deterioro de las condiciones ambientales del planeta no sustenta una visión optimista; sin embargo, confía en las posibilidades, recursos y capacidad humana para minimizarlo en lo posible.

BEATRIZ LOBAINA VALDÉS,
estudiante de prime año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Es como el ojo de la tormenta, mucha calma y ecuanimidad, pero cuando le hablan de periodismo medioambiental se siente con energía y deseos de transmitir, en poco tiempo, un sin número de ideas.

El premio de Periodismo Científico Gilberto Caballero, el Antonio Núñez Jiménez y el Imagen de la Naturaleza del Museo de Historia Natural, son algunos de los reconocimientos de Iramis Alonso Porro, actual directora de la revista Juventud Técnica (JT), quien confiesa tener, todavía, camino por recorre de la mano natural y profesional.

Una camagüeyana de 44 años que no niega sus raíces, lectora desde niña de la revista Bohemia y el periódico Juventud Rebelde, sus dos antecedentes periodísticos antes de llegar a JT, al parecer una permanencia eterna en el edificio de la Casa Editora Abril.

Aunque no lo reconozca, es una periodista especializada en temas medioambientales que reúne entre sus trabajos más destacados, los libros: “A mal tiempo, periodismo” y “Cobertura de huracanes en Cuba”.

Quienes la rodean, admiran su carácter jovial y responsable y sus ganas de hacer artículos poco habituales. Una persona que con poco, logra más, imponiéndose en pequeñas batallas que deciden una contienda.

-Algunos expertos sostienen que el

mundo está al borde de una catástrofe

que pondrá fin a la era del hombre en la

Tierra, ¿comparte usted este criterio?

No soy demasiado optimista, pero tampoco catastrofista. Una visión catastrofista tiende al inmovilismo y desde el punto de vista de la comunicación apuntar la última perspectiva, según los estudios realizados a nivel mundial, hace que las personas adopten una posición indiferente, la cual sostiene que si ya el mundo está perdido, no hay nada que hacer y prácticamente pasamos el límite de gases de efecto invernadero para el mantenimiento de la vida en la Tierra, pues ¿de qué vale esforzarse?, sigamos “viviendo” en el “paraíso” hasta que llegue el fin. Es esa la frialdad que posibilita el aumento del catastrofismo. 

-Entonces… ¿escéptica?

Vivo una incertidumbre, pero sí creo que hay grandes posibilidades, recursos y capacidad humana, no para revertir la situación, sino para minimizarla en lo posible, manejarla y así poder adaptarnos a un modo de vida diferente. Debemos poner en práctica el nuevo concepto esgrimido desde la Academia, la glocalidad: pensar de manera global y actuar localmente.

-¿Considera que la prensa internacional ha

concientizado el problema y asume de

manera responsable la educación

ambiental de la población?

Los ámbitos ambientales se suelen manejar en el ámbito extranjero, como regla, de una forma bastante catastrofista. Investigaciones del Centro de Estudios Climáticos de Inglaterra, sobre cómo la prensa los cubre, mostró que la visión predominante no es equilibrada, tiende a lo catastrófico o a que la situación es un invento de los exagerados ambientalistas. La cuestión ambiental no es de primera plana, a no ser que ocurra un gran desastre (tifón, maremoto, terremoto, ciclones) cuyas consecuencias se asocian al cambio climático.

O también, cuando sesionan las reuniones internacionales de alto nivel como Copenhague, donde se le da importancia desde la política, pero los asuntos ambientalistas no son de interés de los grandes medios.

-¿Por qué una visión no equilibrada?

Adecuar las informaciones a la cotidianidad de las personas, es una de las dificultades de los grandes medios. En una metrópoli o zona costera, ¿qué puedo hacer yo para aliviar la situación?, ¿la basura cómo reciclarla? Esa labor de llevar el periodismo medioambiental al día a día de la población la desempeñan muy pocas agencias, y cuando lo hacen, es un equipo de investigación o un periodista interesado en el asunto.

-¿En la prensa cubana el periodismo

medioambiental ha alcanzado el

tratamiento del deportivo, económico,

cultural o el de temas políticos?

El periodismo medioambiental surge como parte del periodismo científico. En la medida que el periodismo ha cobrado importancia, se distingue una separación entre ambos, desde la Academia hasta llegar a los medios.

En Cuba, si hacemos un estudio de prensa o de los trabajos premiados en el concurso anual Gilberto Caballero, vemos que la mayoría son informaciones medioambientales, lo cual es un indicador de que la mayor cantidad de escritos que se redactan de ciencia y tecnología, son de medio ambiente.

Ahora no lo puedo asegurar, pero en años precedentes era así. Después de 1994, cuando se creó el CITMA, y en 1998, al dictarse la Ley 81 de Medio ambiente, surgió el boom de estos temas. Actualmente las informaciones medioambientales dentro de ciencia y técnica, sí están al nivel; pero a la altura del deportivo, económico…, para nada. Con estas esferas no se puede competir, y mucho menos medio ambiente.

-Teniendo en cuenta los problemas

medioambientales actuales, ¿cómo

se aborda este tipo de informaciones

en nuestros medios?

Muy superficial. En Cuba hay más divulgación que periodismo, hay poco contraste de fuentes, poca diversidad temática y todo asociado a una campaña o circunstancias específicas. Además, no damos sistematicidad al asunto, se habla del Día Mundial del Agua, pero no es hasta el año siguiente que nos acordamos de la fecha. Por lo tanto, son artículos poco profundos, aunque hay excepciones como la revista Bohemia.

-¿Alguna solución?

El remedio nunca será, como piensan muchos, hacer una página de medio ambiente, el quid está en que las informaciones atraviesen todas las temáticas. Esta “especialidad” requiere para su cobertura de recursos, si deseas hablar sobre reforestación, especies endémicas o en peligro de extinción, hay que ir a la montaña con todo lo necesario, tienes que dominar las leyes ambientales, no puedes hacerlo sentada en el prado.

-¿Podemos hablar de periodistas

especializados en medio ambiente?

Creo que sí, pero lo que predomina es “el acostumbrado”, el que lleva tres quinquenios cubriendo lo mismo, no logra contextualizar la información y se queda en la referencia de la nota informativa.

Orfilio Peláez, del diario Granma, es un periodista especializado en cuestiones meteorológicas, aunque escribe de ciencia y técnica. Esto no quiere decir que sea meteorólogo de profesión, se trata de comprender las declaraciones de la fuente, interpretarla y escribir sobre el tópico, proyectando escenarios futuros, sin llegar a ser  un vocero de la institución. Bárbara Avendaño, de Bohemia, y Gladys Rubio, del Sistema Informativo de la Televisión Cubana, son otras expertas, además de los profesionales que laboran en los medios provinciales.

-¿Cuál es la estrategia de los

periodistas para llevar

al lector terminologías o

definiciones sin que pierdan

el matiz científico?

La misma de los distintos campos de la profesión: entender lo que dicen y después exponer las ideas con las técnicas del periodismo, además de transversalizar los asuntos con el contexto económico y social.

Lo aburrido de esta esfera, como la de las otras, es cuando abres y cierras colmillas, y no eres capaz de ubicar en contexto a las personas. Ejemplo: quiero hacer un trabajo sobre el nivel del mar en Cuba, diciendo que para el 2050 un tercio de su territorio quedará sumergido, sobre todo la Ciénaga de  Zapata. Entonces, ¿qué debe hacer el periodista? Primero: ubicarse en la posición de loa pobladores que puedan estar afectados y preguntarse ¿qué significa esto?, ¿ventajas?, ¿desventajas?, ¿qué puedo hacer yo desde mi espacio?, ¿qué es lo más factible y seguro? Son interrogaciones obligatorias para conseguir explicar a los habitantes de la zona, o al lector en general, lo que sucederá y cómo puede actuar. En esencia, dar herramientas al ciudadano para que tome la decisión.

-¿Y cuando queremos definir?

A los conceptos no se les puede temer, este tipo de periodismo, a veces, exige su empleo para acercar más a los receptores. Lo que sucede es que después debemos ir desmontándolo por partes y hasta contar una historia vinculada con la idea central para convertir el escrito en algo ameno e interesante. Lo medioambiental no difiere, en cuánto a técnicas, de lo tradicional, pero sí en el tiempo de preparación, pues lleva más práctica y experiencia.

-¿Cuáles son los temas

prioritarios en Cuba?

Cambio climático, energía, contaminación asociada al agua, ciclones, suelos y biodiversidad.

-¿Por qué estos y no otros?

Por el nivel de incidencia que los asuntos tienen en la Isla y por las prioridades establecidas desde las instituciones.

-Juventud Técnica apunta a resultados

y procesos, otras revistas como la de

la Fundación Antonio Núñez Jiménez,

dan a conocer resultados científicos

y los promocionan con un tono

comunitario, ¿cuáles son los contrastes

entre divulgación y periodismo científico?

La divulgación es cuando nos convertimos en el vocero de una institución, en su reproductora digital, y no buscamos otras personas que pueden brindar criterios y diversas miradas sobre el contenido; el periodismo científico es el que cuenta una historia y también intercala fuentes, pone antecedentes, consecuencias, resultados de un análisis y proyecciones.

-Con tantas cuestiones medioambientales

para abordar en nuestros medios de

comunicación, ¿por qué el bombardeo

con informaciones de otras latitudes?

No sé, un problema pueden ser los recursos, el trasladarse a determinado lugar. En televisión, los documentales no son la cotidianidad del periodismo, son más fríos, pacientes, pueden salir en cualquier momento y requieren más detalles; en el mundo del papel impreso nos acomodamos a la típica nota informativa, no profundizamos, igual escasean los recursos y por eso, ante la falta de especialización y la necesidad de informaciones, también con importancia, acudimos a las de otras regiones del planeta.

Lo primordial para los directores de los medios radica en la comprensión de contenidos medioambientales, vitales para la supervivencia y calidad de vida. El error subyace en la elaboración de la política informativa, que a veces, solo incluye los temas prioritarios y se olvidan de los demás.

-¿Cómo avizora el periodismo

medioambiental en el 2050?

Es difícil arriesgarse a dar un pronóstico, pero vuelvo al inicio: no comparto una posición ni muy optimista, pero tampoco catastrofista. Estoy entre dos bandos, que el destino diga la sentencia final y que, por bien de nosotros mismos, todos concienticemos la problemática.

LA FERIA RECONOCE A LA HISTORIA

LA FERIA RECONOCE  A LA HISTORIA

Augusto César García del Pino, investigador y arqueólogo cubano, recibió el Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanísticas 2012.

CLAUDIA GONZÁLEZ CORRALES,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Una sonrisa se dibujó en el rostro de quien ha hecho de la Historia su más fiel y dulce compañera. Con sus pasos marcados por más de nueve décadas de vida, se dispuso a alcanzar el gran lauro. Este lunes, la capitalina Sala Nicolás Guillén de la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña fue testigo de la entrega  del Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanísticas 2012 al historiador cubano Augusto César García del Pino.

La entrega oficial del reconocimiento -concedido desde diciembre de 2012- correspondió al programa de actividades de la XXII Feria Internacional del Libro de La Habana y fue realizada por Fernando Rojas, viceministro de Cultura.

Oscar Zanetti, doctor en Ciencias Históricas, al leer el acta del jurado destacó que la obra de García del Pino es fuente indispensable para el conocimiento del pasado cubano, particularmente en sus siglos coloniales.

“Su vocación historiográfica, dedicación, y tenacidad han sido el sustento de una impresionante sucesión de publicaciones en las cuales el esmerado empleo del documento como recurso informativo alcanza su más acabada expresión”, puntualizó.

Rafael Acosta de Arriba, asesor del Museo Nacional de Bellas Artes, manifestó su admiración a García del Pino desde que lo conoció en la Biblioteca Nacional José Martí y también destacó que desde el 2002 hasta el presente, el historiador ha divulgado sus trabajos como consecuencia de una lucidez intelectual imperante a pesar de sus nueve décadas de vida. 

“Es uno de nuestros más rigurosos investigadores en el escenario científico y cultural del país. Su obra sólida, vasta y diversa, ha resistido el paso del tiempo y resulta cardinal en algunos tópicos de la historiografía en Cuba”, dijo.

Al hacer un recuento de su vida, el galardonado explicó cómo apareció su interés por la historia cuando desde muy pequeño conoció sobre las gestas independentistas a través de libros presentes en la biblioteca de su padre.

El Premio Nacional de Ciencia Sociales y Humanísticas es otorgado anualmente desde 1995 a autores con aportes de consideración en temáticas científicas y culturales durante una larga trayectoria creadora.

El Instituto Cubano del Libro, el Ministerio de Cultura y el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, realizan el proceso de nominación, selección y distinción oficial y eligen, además, al jurado responsable de conferirlo.

En esta ocasión, el tribunal estuvo presidido por Oscar Zanetti e integrado por Antonio Aja Díaz, Yohanka León del Río, Jorge Luis Acanda González y Rafael Acosta de Arriba, especialistas en estudios sociales.

Pie de foto: Augusto César García del Pino recibe el Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanísticas 2012.

CERO PLAGUICIDAS QUÍMICOS EN LOS CAMPOS

CERO PLAGUICIDAS QUÍMICOS EN LOS CAMPOS

El Instituto de Investigaciones de Sanidad Vegetal fomenta el uso de plaguicidas naturales con el fin de proteger las cosechas, la salud del hombre y el cuidado del medio ambiente.

JAVIER DIEZ MINIET,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“En la actualidad no es posible una agricultura con altos rendimientos sin la utilización de medidas de protección de plantas, entre las cuales, los plaguicidas tienen notable participación”, expresó la máster Julia Almandoz Parrado, especialista del departamento de Fitopatología del Instituto de Sanidad Vegetal (Inisav).

Como tarea fundamental del centro, se concibe en Cuba el uso de plaguicidas biológicos, sustancias naturales y minerales en pos de lograr la cosecha de mejores productos y la disminución de la contaminación al hombre y al medio ambiente.

“Tenemos en nuestros planes aumentar y fomentar el uso del Bacillus thuringiensis, microorganismo que evita el gusano de la col, del pimiento y garbanzo, así como las larvas del tabaco”, informó Almandoz Parrado, también investigadora auxiliar.

El uso de microorganismos -bacterias y hongos-, para el control de plagas ha sido un paso adelante en la protección de los productores y consumidores, así como del ecosistema, comentó la ingeniera Mercedes Sáenz Díaz, especialista en información científica del Centro de Información y Documentación Doctor Jorge Ovies Díaz, del Inisav.

La cal hidratada o “lechada” es el mineral que se utiliza hoy para la sustitución de químicos en la lucha contra poblaciones de insectos; a su vez, sustancias naturales como el Azadirachtin –derivado de un árbol llamado Neem- se manejan para combatir las plagas.

“Está estipulado que se usen en todo el país los productos naturales para aprovechar más las bondades de la naturaleza y eliminar gradualmente los plaguicidas químicos como es el caso del endosulfán, excluido totalmente del Registro de Plaguicidas, a causa de una intoxicación en el poblado de Manguito, Matanzas, en 1999, que costó vidas humanas.

“En estos momentos, las provincias más destacadas son Cienfuegos y Villa Clara, por su activa participación en fomentar el uso de los microorganismos y los minerales para combatir invasiones de insectos, malezas y hongos”, concluyó Almandoz.

Alimentemos al mundo sin veneno es el nombre de la campaña internacional que busca eliminar los plaguicidas químicos del sistema de producciones en granjas, organopónicos y otras áreas de usufructo, y a la cual nuestro país está integrado desde 1970.

El Inisav, con más de 20 años de labor, en la actualidad trabaja en el diagnóstico fitosanitario, la introducción de medios biológicos, la implantación de Programas de Manejo Integrado de Plagas y el monitoreo de la calidad y los residuos de plaguicidas, para contribuir a la prevención y disminución de las pérdidas en la agricultura y de vidas humanas, con el menor riesgo posible al ambiente y sobre una base sostenible.

Pie de foto: Aún se utilizan plaguicidas químicos en las áreas de producción agrícola.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Especial de Cita directa.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato Adicional.
Tipos de fuentes. No documentales (Julia Almándoz Parrado y Mercedes Sáenz Díaz).
Documentales (Conferencia Plaguicidas para fitosanitarios de la Msc. Julia Almandoz Parrado; Manejo y uso seguro de la aplicación de plaguicidas biológicos y químicos del Dr. Carlos Hernández).
Primer valor noticia: interés colectivo.
Otros dos valores: Repercusión Cercanía.

PINTAR DE ESPERANZA LAS CALLES

PINTAR DE ESPERANZA LAS CALLES

La Habana, con 13 metros de áreas verdes por habitante, es la provincia con menor índice de boscosidad del país.

Texto y fotos:
RAYMON DARIEL RODRÍGUEZ GONZÁLEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Muchos dicen que antes de morir se debe sembrar un árbol, pero, ¿cuántos realmente lo hacen? En la capital se necesitan más de 28 mil árboles en las calles para satisfacer las exigencias medioambientales de la ciudad.

Centro Habana, La Habana Vieja y 10 de Octubre son los municipios más perjudicados por su estructura de calles estrechas, mientras Plaza de la Revolución y Playa cuentan con un mejor planeamiento urbanístico que incluye las áreas verdes.

La capital, con 13 metros de áreas verdes por habitante, cumple con las normas internacionales que recomiendan tener 12 o más metros cuadrados, pero, aún así, es la provincia del país con menor índice de boscosidad.

Teresita Borges Hernández, especialista de la Agencia de Medio Ambiente (AMA), afirmó que los árboles son imprescindibles para cualquier gran urbe, pues protegen del viento, el sol y el ruido, dan sombra, constituyen el pulmón de la ciudad y el filtro frente a la contaminación.

El proyecto del Cordón de La Habana, durante la década del 60, y el del Plan Turquino-Manatí de los años 80, ambos del pasado siglo, son dos de los antecedentes que muestran la necesidad que ha existido durante años de lograr una ciudad reforestada.

En la capital, excepto arterias principales como Quinta Avenida, Paseo y la Avenida de los Presidentes, la situación del arbolado urbano es crítica, pues en su mayoría son ejemplares muy viejos deformados por los años y mal seleccionados, declaró el biólogo y especialista del AMA, Ernesto Rivera Pérez.

Al plantar los árboles no se prepara el suelo ni se hace una adecuada selección de las especies, lo que trae consigo árboles débiles y enfermos, problemas que podrían ser subsanados con una adecuada planificación, añadió el especialista.

Estudios de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), indican que la capital cuenta con un potencial de más de 145 000 árboles, cifra que representa un 80 por ciento del nivel deseado. De ellos, 11 500 perjudican las viviendas y los sistemas subterráneos y 49 000 se encuentran bajo el tendido eléctrico.

Orlando Rey, director del Departamento de Medio Ambiente del CITMA, afirmó: “Son muchas las amenazas para el arbolado, a algunos les molestan las hojas, a otros les daña los cimientos de las casas o las redes de acueducto. Sin embargo, estos y otros argumentos no dan a nadie el derecho de mutilar ni matar un árbol”.

Carmen Díaz, vecina de la Avenida de los Ocujes, que se nombra así precisamente por la especie de árboles que están sembrados allí, opina que ya es casi imposible caminar por las aceras de esa calle, debido a que los árboles la han destrozado con los años.

Según el estudio “El arbolado urbano en Cuba”, de la revista digital del Jardín Botánico Nacional, una acción clave para mitigar los efectos del calentamiento global y purificar el aire radica en incrementar la cobertura boscosa de las urbes, ya que los árboles tienen el mayor peso ecológico en las ciudades.

Teresa Beltrán, residente del municipio 10 de Octubre, afirma que con las altas temperaturas actuales es muy agotador caminar por las calles, sin al menos un arbusto que brinde un poco de resguardo del picante sol.

Isabel Ruso Milhet, jefa del Servicio Estatal Forestal en La Habana, expresó que entre las causas de la insuficiencia de verde en la provincia está la poca protección, los frecuentes embates de sucesos meteorológicos y, sobre todo, el maltrato a que son sometidas las áreas verdes diariamente por las personas.

La doliente situación de la calle 23 es un ejemplo de la mala conducta de la población con respecto al arbolado urbano. Fernando Baliño, peatón habitual de esa céntrica avenida, opinó: “Los árboles se ven muy bonitos en las calles y avenidas, pero todo lo que hacen es romper aceras, entorpecer el tráfico y ensuciar con sus hojas”.

El índice de supervivencia dista mucho de alcanzar el nivel deseado, ya que no existe una cultura ambiental con respecto al arbolado. En tiempos de ciclones es frecuente la tala inadecuada por las empresas Eléctrica y de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA), agregó Ruso Milhet.

Roberto García, trabajador de la Empresa Provincial de Comunales, manifestó que el trabajo de podar es muy duro y que debido al gasto de energía se debe hacer con rapidez, muchas veces sin tener en cuenta los parámetros correctos de poda.

Cálculos recientes de las oficinas de Áreas Verdes revelan que el índice de boscosidad en la capital es de 9,8 por ciento y que existen condiciones para llevarlo al menos a un 12 por ciento en 2015.

Elena Vázquez, una de las activistas del proyecto comunitario Ando Reforestando, aseguró: “Sembrar un árbol es casi como tener un hijo, hay que hacerlo con responsabilidad porque cada ejemplar  es como un diamante verde”.

Pie de fotos: 1-Situación actual de las áreas verdes en la calle 23. 2-Condiciones del arbolado urbano en la Avenida de los Presidentes.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sentencioso.

Tema: Reforestación de los espacios verdes en la capital.

Objetivo central: La necesidad de los árboles en las calles y avenidas, como freno a la contaminación ambiental en la capital, contra la ignorancia y despreocupación de la población, respecto a este fenómeno. 

Objetivos colaterales: Examinar la situación actual de los árboles urbanos en la capital. Conservación de las áreas verdes en la capital como pulmones de la ciudad. Exponer las causas de la falta de vegetación. Análisis de las formas de manipulación, selección y cuidado de los árboles invasivos dañinos a las redes eléctricas y aceras. Educación ambiental en la capital.

Estrategia de fuentes:

Documentales:

Álvarez de Zayas, Alberto; Saralegui Boza, Hildelisa. El arbolado urbano en Cuba. Revista del Jardín Botánico Nacional (digital), 2010.

Áreas verdes urbanas, requisitos de conservación y mantenimiento. Oficina Nacional de Normalización.

Aruca Alonso, Lohania. La Habana y sus jardines. Periódico Cubarte (digital), 27 agosto, 2012.

León, Haydée. Árboles invasivos y daños que pueden evitarse. Juventud Rebelde (digital), 26 septiembre, 2009.

No documentales:

Teresita Borges Hernández y Ernesto Rivera Pérez, especialistas del AMA (Fuentes implicadas y expertas): dar opinión acerca de la situación actual del arbolado urbano, su utilidad medioambiental y hablar de las causas de un mal manejo.

Orlando Rey, director del Departamento de Medio Ambiente del CITMA (Fuente implicada y experta): declarar acerca de las amenazas que sufren los árboles en la capital.

Carmen Díaz, vecina de la Avenida de los Ocujes (Fuente implicada y testigo): dar opinión acerca de su situación.

Teresa Beltrán, residente en el Vedado (Fuente implicada y testigo): opinar acerca de su situación como implicada

Isabel Ruso Milhet, jefa del Servicio Estatal Forestal en La Habana (Fuente implicada y experta): exponer las causas de la falta de árboles en la capital.

Fernando Baliño, peatón habitual de la calle 23 (Fuente implicada y testigo): dar opinión respecto al tema.

Roberto García, trabajador de la Empresa Provincial de Comunales (Fuente protagonista): opinar acerca de su trabajo como podador.

Elena Vázquez, activista del proyecto comunitario Ando Reforestando (Fuente implicada y testigo): opinar acerca del tema.

Juicios:

De valor: Los dos especialistas del AMA, el director del Departamento de Medio Ambiente del CITMA y la jefa del Servicio Estatal Forestal en La Habana.

Opinión: Los ciudadanos y la activista.

Analíticos: Expuestos por las fuentes a lo largo de toda la nota interpretativa refiriéndose al conflicto.

Disyuntivos: Entre Fernando Baliño y los demás ciudadanos, y entre Fernando Baliño y los especialistas.

Soportes a emplear

Hecho: En la capital se necesitan más de 28 000 árboles en las calles para satisfacer las exigencias medioambientales de la ciudad.

Contexto: Deforestación existente en todo el país. Contaminación ambiental evidente en Cuba y el mundo en sentido general.

Antecedente: El proyecto del Cordón de La Habana, durante la década del 60, y el del Plan Turquino-Manatí de los años 80, son dos de los antecedentes que muestran la necesidad que ha existido durante años de lograr una ciudad reforestada.

Proyecciones: Planes existentes para el 2015 que prevén llevar el índice de boscosidad en la capital hasta un 12 por ciento.