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Isla al Sur

LA BANDERA DEL GENERAL CALIXTO

LA BANDERA DEL GENERAL CALIXTO

Un episodio en la vida octogenaria de Ana Luisa Altarriba, quien recibió el encargo de entregar la enseña al Museo Casa Natal del patriota holguinero.

IRAIDA CALZADILLA RODRÍGUEZ

Ana Luisa Altarriba Hierrezuelo tiene 85 años bien vividos en la epopeya de amar, trabajar, educar y andar alistada en las tropas de quienes convierten la cotidianidad en un hecho irrepetible y mágico. Hacer siempre algo noble y humano, parece ser la divisa de esta mujer de palabra sencilla y locuaz.

Es santiaguera de corazón holguinero, porque “aquí me dieron más de lo que merecía, todos mis reconocimientos vinieron por la gente de esta provincia que no olvidó nada de lo poco que pude hacer”, me dice un día de conversación larga, de visita en el Museo Casa Natal Calixto García, adonde fue para ver, otra vez, una de las banderas que utilizó la tropa del Mayor General y que una vecina le entregara para que ella fuera depositaria.

“Había trabajado mucho en Holguín como maestra de Español y después inspectora de Educación en el municipio y la provincia, cuando mi esposo, Enrique Vian, juez lego de la Sala de lo Criminal aquí, decidió jubilarse y radicar en la capital. También pedí el retiro en 1988 y nos mudamos para el Reparto La Rosita, en San Miguel del Padrón.

“Apenas unos días después de llegar a la casa, una vecina viejecita llamada Rufina me mandó a buscar con su hija Ofelia, para entregarme algo importante de Holguín que no debía perderse. Yo fui curiosa a verla y, de pronto, me entrega la bandera, guardaba por ella desde la época en que trabajaba en la casa del Mayor General. La tuve conmigo, bien cuidada, unos dos años”.

-¿Y por qué no la entregó Ofelia?

¿No le parece mucho tenerla

retenida dos años, privando al

patrimonio de una reliquia histórica?

“Rufina estaba prácticamente inválida y su hija era la única persona que podía ocuparse de ella. Hacer los trámites entre La Habana y Holguín le era muy engorroso. Puede preguntarle, todavía vive. Y a mi lo que me pasó es que cuando recogí la bandera la guardé bien envuelta y me entró tremendo miedo porque se perdiera algo tan sagrado. Solo al cabo de ese tiempo pudimos mi hija Ivette y yo venir al museo a pedir a las especialistas que fueran a buscarla, porque yo no montaba una guagua con ella ni loca: mire si era grande el respeto que me inspiraba”.

Ella precisa responsabilidades en un acto que siempre le ha parecido fantástico en su providencia: “La viejecita quiso entregármela a mi, a nadie más, porque creía que yo era holguinera, y eso le bastaba para confiar plenamente en mi honestidad”.

Educadora por más de 30 años, fundadora en Santiago de Cuba de la Escuela del Hogar en 1942, activa organizadora de la Universidad de Oriente, graduada en esa misma provincia en Pedagogía y con una vasta participación en el sector educacional durante los primeros años de la Revolución, insiste una y otra vez que “todo lo que tengo se lo debo a Holguín”.

-¿No teme que los santiagueros

le reclamen pertenencia?

“No, porque nunca he relegado de ella. Pero en esta otra patria chica mi familia cooperó en tareas de la clandestinidad, trabajé muy duro en la Campaña de Alfabetización, fui seleccionada en 1970 la mejor maestra de la provincia y estuve en la las tareas de organizar los CDR y la FMC. ¿Sabe quién reconoció todo, sin pedirle nada?: Holguín. Desde aquí se tramitaron los papeles para otorgarme varias medallas”.

De su paso por el magisterio, Ana Luisa lo que más recuerda es el cuidado de los niños y enseñar a los propios maestros a no destacar malas conductas en ellos, sino utilizar reiteradamente la palabra “bueno”, porque queda sedimentada en los pequeños y les eleva la autoestima y la confianza.

“Fui defensora de las Escuelas de Padres y las cree en Holguín. Aprovechaba las reuniones de las organizaciones de masas para que la familia conociera y comprendiera más sobre el universo de su hijo, visitaba las casas. Si un docente no sabe cuáles son los problemas de sus alumnos, entonces el curso fracasa. Esa experiencia la llevé a una reunión nacional en 1970 y tuvo éxito. Creo sinceramente que todo niño sirve, todos son buenos y hay que estimularlos; si tienen problemas, ¡salvarlos!”.

-Ana, y al paso del tiempo,

¿qué ha sido regresar y ver

por primera vez la bandera

en el reposo del museo?

“Pararme frente a ella me causó una emoción intensa y, después, cuando me volví, increíblemente dos mujeres me reconocieron como su maestra de sexto grado. Era mucho más de lo que hubiera pensado jamás. Esta vuelta ha sido un motivo con el que despedir la vida satisfecha”.

 

NUEVOS INGRESOS A LA FEDERACIÓN ESTUDIANTIL UNIVERSITARIA

NUEVOS INGRESOS A LA FEDERACIÓN ESTUDIANTIL UNIVERSITARIA

Más de dos mil jóvenes se suman a las filas de la organización más antigua de América Latina.

CLAUDIA PIS GUIROLA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Esta mañana de 30 de septiembre (2009) más de dos mil jóvenes ingresaron a la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), en la Plaza Ignacio Agramonte de la Universidad de La Habana.

Con las notas del Himno Nacional y el pase de lista de a los mártires de la organización, comenzó el acto en el que participaron los estudiantes de primer año de las 15 facultades, miembros del secretariado  provincial de la FEU y el presidente de la organización en la Universidad, Gilberto Tabares.

Norma Barrios Fernández, vicerrectora de la casa de altos estudios, se refirió a la importancia que tiene este ingreso para la FEU, por ser un momento en que el país y la Revolución necesitan jóvenes íntegros y comprometidos.

La entrega de los carnés se realiza cada año en este día para homenajear  a Rafael Trejo, joven  universitario que fuera asesinado por el presidente Fulgencio Batista durante su dictadura, por lo tanto, considerado primer mártir del estudiantado cubano.

La FEU, con casi 85 años de fundada, es la organización estudiantil más antigua de América Latina, la misma ha desempeñado un papel protagónico en el proceso revolucionario cubano por lograr la completa y definitiva independencia.

Ficha Técnica:

Tipo de Título: Informativo.
Tipo de Lead: Sumario de Cuándo.
Tipo de Cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Fuentes: Directas, no documentales.
Valor noticia: Actualidad. Repercusión.
Tipo de noticia: Ligera.

 

CANELO

CANELO

LUIS ANTONIO GÓMEZ PÉREZ,
estudiante de tercer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La Habana.- Nadie recuerda con certeza cuándo fue que llegó al barrio: unos dicen que desde hace cinco años, otros, que en marzo de 2003 cuando aún estaba sin cerrar el bache de la esquina.

En cualquiera de los casos, desde hace bastante tiempo Canelo, uno de los más de 20 mil perros que vagabundean por La Habana, convive con los vecinos de las calles Santo Domingo y Soledad en el capitalino municipio de Guanabacoa.

Según Alejandro González, por el vecindario han pasado varios callejeros, pero este es especial, “todos han tenido algún tipo de cuidado con él”.

A pesar de no haber sido adoptado, Canelo recibe alimentos, atención médica y cobijo ocasional por parte de los vecinos, a cambio, a unos les hace compañía hasta la bodega o el agromercado y a otros los saluda corriendo y agitando la cola cuando regresan a casa luego de una jornada de trabajo.

“No me imagino cómo era la vida de Canelo antes de aparecerse por aquí, seguro se pasaba el día hurgando en la basura y tomando agua de los charcos, o escapándosele al tirapiedras de algún muchacho. Por suerte para él, las canas en el hocico y el lomo le han salido en paz y tranquilidad”, comenta Magalys Noda.

Quizás por causas fortuitas muchos perros, como el del mencionado barrio guanabacoense, han encontrado amparo en hogares o vecindarios, pero, como indica la Sociedad Mundial para la Protección Animal, en el planeta existen 480 millones de canes abandonados a causa de la vejez y la enfermedad, principalmente.

En contraste, cada año los vecinos de Santo Domingo acogen a cuanto callejero se pasee por el barrio, algunos ya se han marchado, otros, como Negra y Vagabundo, hoy comparten atenciones con Canelo; tal vez en agradecimiento estos animales hacen un poco más segura la noche a sus benefactores.


 

LIMPIA TUS RIÑONES

LIMPIA TUS RIÑONES

Pasan los años y nuestros riñones siempre están filtrando la sangre, quitando la sal, el veneno y cualquier cosa dañina que entre en nuestro sistema. Con el tiempo, la sal se acumula y esto necesita un tratamiento de limpieza, y ¿cómo vamos a deshacernos de esto?

Es muy sencillo, primero tome un puñado de perejil y lávelo muy bien, después córtelo en pequeños pedazos y póngalo en una olla y agregue agua limpia (1 litro), hiérvalo por diez minutos, déjelo enfriar, cuélelo en una botella limpia y póngalo en el refrigerador.

Tome un vaso diariamente y verá que toda la sal y el veneno acumulado empieza a salir de su riñón al orinar.

El Perejil es conocido como el mejor tratamiento para limpiar los riñones y es natural.

 

LA ARQUEOMETRÍA: RADIOGRAFÍA DE OBJETOS

LA ARQUEOMETRÍA: RADIOGRAFÍA DE OBJETOS

Cada bien cultural contiene en sí información escondida sobre su génesis e historia que no es apreciable a través de los sentidos.

JAVIER MACÍAS ORTÍZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

¿Un centro donde aconsejan cómo restaurar una obra, determinan si ésta es auténtica o copia, calculan su valor y hasta pueden conocer el lugar de origen? Estas son tareas del Laboratorio de Arqueometría, el cual investiga bienes culturales atesorados en el Centro Histórico de La Habana, con el propósito de descubrir sus secretos.

El Laboratorio, ubicado en la calle Oficio, entre Obispo y Obrapía, La Habana Vieja, estudia objetos, identifica la composición de los materiales y las técnicas de ejecución mediante un análisis no destructivo (sin extracción de muestras) para conocer la historia material de su arte, realizar un examen técnico para la atribución o autenticidad, determinar la procedencia y apoyar la conservación y procesos restaurativos.

La institución tiene en su historia un estudio de la paleta de colores de Wilfredo Lam, realizado para comprobar la autenticidad de obras cuestionadas de este pintor; el examen de la escultura Virgen de las Nieves, con el fin de recomendar cómo debía procederse durante la restauración, y un análisis de medallas de escuelas cubanas (1850-1960) para calcular el valor intrínseco de ellas y el origen geográfico.

“La labor de los especialistas de este centro ha sido requerida para investigar murales, policromías, monedas, porcelanas y hallazgos arqueológicos como cerámicas, vidrios y artefactos metálicos”, asegura Maurín Correa Jiménez, investigadora del laboratorio.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Especial de Interrogante.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida.
Tipo de fuente: Directa y documental.
Valores noticia: Curiosidad. Proximidad.
Tipo de noticia: Simple, directa.

“HACER DEL PASATIEMPO UNA CARRERA”

“HACER DEL PASATIEMPO UNA CARRERA”

La animación digital en Cuba toma fuerza. Ernesto Piña, joven pintor, ha defendido siempre esta manifestación del arte

Texto y foto:
LAURENT GUEVARA SANTANA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Si digo a secas Ernesto Piña, quizás no reconozcan quién es, pero si hablo del realizador de la serie Pubertad, recordarán los capítulos recientemente televisados y sabrán a quién me refiero. El Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), es el lugar idóneo para conversar con este joven artista de la animación digital, pues allí se siente cómodo en su ambiente de trabajo.

Graduado en el Instituto Superior de Arte (ISA) y con sólo 28 años de edad, Piña tiene una prometedora carrera por delante. En 2007 recibió el premio Kolibrí a la Mejor Animación, por su cortometraje El Propietario, en el Festival Internacional del Audiovisual celebrado en Bolivia.

Desde niño llamó su atención el dibujo gráfico. Luego comprendió que podía hacer de su vocación un estilo de vida: “Dice mi mamá que siendo muy pequeño cogía bien el lápiz para hacer trazos. Crecí con eso. Comprendí que podía hacer del pasatiempo una carrera.

“En el ISA revolucionamos la forma de hacer arte”, rememora Ernesto, orgulloso al evocar su etapa de estudiante en ese instituto: “Recuerdo los años allí de una forma muy grata. Me conocí como creador y pertenecí a un grupo que transformó un poco los estilos y conceptos artísticos concebidos por la sociedad en aquel momento. Luego seguimos rumbos diferentes, cada quién hace hoy su obra y crea algo interesante.

“Quería que los trabajos se vieran en cine o televisión, expresarme con mi arte. El ISA fue una etapa muy rica, a pesar de algunos conflictos que tuve allí por el empeño en realizar animación, pues los profesores me impulsaron a hacer este tipo de trabajo y luego se negaron a aceptarlo como algo serio.”

ERPIRO es la firma que Ernesto pone en sus trabajos. Estas iniciales son la síntesis de su nombre completo: ER de Ernesto, PI de Piña y RO de Rodríguez: “Sabía que los jóvenes realizadores tenían sus propias producciones y quise crear la mía, aunque prefiero bautizarlo como un proyecto de animación digital donde los amigos comparten experiencias libremente y sin prejuicios, porque la animación es muy libre. No creo que el artista se vea amarrado a cánones.”

Existían otros colegas a quienes Ernesto convocaba para hacer los animados de ERPIRO STUDIOS. Entusiasmados por la posibilidad de materializar sus sueños, emprendieron los primeros proyectos. “Cada uno desde su especialidad, colaboraba y me aportaba para beneficiar la obra y como público me brindaban su opinión para mejorar el producto final.

“Mandaba mi obra a concursos, así Todo por Carlitos obtuvo el premio a Mejor dibujo animado en Cuba, otorgado en el XXVII Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. Recibir ese premio fue genial, surgieron muchas oportunidades. En ese momento me pregunté: ¿Y ahora qué hago? Apareció el síndrome de qué voy a hacer que supere o se mantenga a la altura de lo que logré. El Propietario cumplió con estas expectativas.”

Al reflexionar sobre la obra realizada, Piña afirma que no siente preferencia por ninguna de ellas. En realidad quiere a todos sus trabajos por igual, pues de alguna forma lo han hecho crecer como artista.

“ERPIRO MUNDO, que fue mi tesis al graduarme del ISA, es un trabajo realizado para un público específico. Trata del ambiente del arte, que es muy elitista. A la gente le gustó, pero se dieron cuenta de que era algo diferente porque salí de mi estilo de trabajo. Necesitaba terminar los estudios en esa escuela y debía respetar ciertos cánones.

“Mi primera producción al llegar a los estudios de animación del ICAIC en el año 2006, fue el video de la canción infantil El Abuelo Reloj. Luego tuve la prueba de fuego con la creación de El Propietario, que requería un mayor concepto de trabajo. Fue todo un acontecimiento aquí, recibió muchas felicitaciones y creó pautas en el trabajo con Power Flash. Sólo seguí mi instinto, soy muy organizado en el trabajo y esto se ha tomado como ejemplo para la elaboración de otras realizaciones.

“Trabajé con ímpetu y ganas en Todo por Carlitos, porque quería parecerme y distanciarme, al mismo tiempo, de mi proyecto anterior -EME5-, deseaba superarlo. Pero estoy contento con El Propietario, es una obra universal, de festival, me complace”.
 
Según cuenta Erpiro, Pubertad fue un proyecto más engorroso. Al estar hecho para un cliente, hay que adaptarse a sus exigencias. Fue un trabajo serio y se siente feliz de que lo hayan escogido como director.

“El trabajo con Mariela Castro es muy difícil, porque se refiere precisamente a la temática de la adolescencia que ha sido poco tratada. Yo lo toqué de forma intuitiva en Todo por Carlitos, sin tener conciencia de lo que realmente era.

“Este proyecto tuvo contratiempos. Es complicado llevar la parte científica a un guión cinematográfico, requiere semanas crear el libreto.

“Ahora, para la segunda temporada, las cosas fluirán más rápido porque contamos con otro guionista en el equipo. Antes no hacíamos trabajos para televisión, que tiene cánones de imágenes a respetar y debemos ser cuidadosos al redactar los diálogos, pues este es un medio de comunicación masivo y la gente legitima lo que se dice por esa vía. Me gustó hacerlo, para aprender, pero prefiero el trabajo de autor. Aunque es difícil encontrar financiamiento, siempre aparece.”

-¿Qué relación tienen el cine

de animación y la plástica?

No tengo conocimientos de dramaturgia, todo lo hago por intuición. Percibo la obra nueva como algo diferente, me atrapa su contenido, su primer argumento. Me enfoco y tomo la historia. Vuelco mi experiencia sobre el proyecto y nace.

Ernesto opina que en nuestro país no hay legitimada una academia de animación. Los jóvenes realizadores heredan las experiencias de las pasadas generaciones, de aquellos que nunca envejecerán, porque para hacer este trabajo hay que mantener la inocencia por siempre.

“En Cuba existen maestros en animación, como Juan Padrón, su hermano Ernesto Padrón, Paco Prats, Mario Rivas; y excelentes productores como Aramís Acosta y Lídice Marrero, que han creado pautas en el cine cubano y les transmiten su sabiduría a los más jóvenes. A lo que podemos llamar academia es al conocimiento de los grandes. El resto es la práctica.”

Para realizar sus trabajos, este artista escoge problemas sociales como las dificultades con el transporte, el habla vulgar de algunos jóvenes, los conflictos de los adolescentes. Igualmente le preocupa “mantener la línea conceptual, mover el pensamiento del público, no darles el trabajo masticado.

“Elijo temáticas sociales porque es lo que vivo y conozco. Las personas necesitan ver la realidad, identificarse con la obra. Capto la esencia y trabajo con eso.”

Aunque se dedica a los dibujos animados, formula mensajes para todos, sin límite de edad. Desea que sus trabajos sean atractivos y capten la atención de los espectadores. “No quisiera enfocarme en un público específico. Quiero que mi obra tenga mayor dimensión, que todos se diviertan. Para lograr eso le pongo algo de humor y busco temas de interés. Percibo que la gente recibe bien mi trabajo.”

Ante la aceptación que tiene su obra, Piña admite que pasó a ser una figura un poco más reconocida, pero asegura que esto no ha cambiado en nada su personalidad.

“Siento que soy más popular porque la gente me saluda por la calle. Estoy alegre de que esto pase porque fue lo que pretendí cuando hice los primeros bocetos. Es el premio de este oficio. Pero me siento igual, sigo siendo el mismo con los amigos y con todo el que se acerca para hablar de mi trabajo.

-¿Y la salud de la animación en Cuba?

En los años 80, mucha gente fue aplastada por la tecnología y cambió de profesión. Otros aprendieron a usarla y vieron qué podían hacer con ella. Entonces mezclaron la animación tradicional con la tecnología y se creó un nuevo grupo de animación. Para nosotros no fue tan difícil, éramos más jóvenes y estábamos familiarizados con el tema.

“Pasé un curso de animación tradicional en el 2003 y sólo llevo dos años ejerciendo en el ICAIC, pero hay otros jóvenes que trabajan esta línea hace más de 10 años.”

-A pesar de que se han realizado

muchos dibujos infantiles, y es

notable la calidad que estos tienen,

podemos verlos muy poco en la

televisión. ¿A qué se debe?

El ICAIC se ha trazado como plan hacer 500 minutos anuales de transmisión. Este año sobrecumplimos porque nos dimos cuenta de que podíamos hacer otras cosas además de animados, materializar ideas como documentales; pero la televisión pone los dibujos animados que entiende y eso no tiene nada que ver con el ICAIC.

-¿Cuáles son los premios y

contratiempos de su carrera?

Hay cosas que me han hecho sentir un poco mal, pero los jurados son así. Todo por Carlitos lo creé de forma independiente y fue aceptado para participar en el XXVII Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. Sin embargo, a El Propietario, que fue concebido en los estudios del ICAIC, no le permitieron concursar. Lo pusieron en la sección Hecho en Cuba.

Creo en la gente y no en jurados. La opinión de los especialistas vale mucho, pero es sólo un criterio. Los galardones otorgados por ellos me gustan y son muy importantes, pero son oficiales. El mejor premio que puedo recibir es el reconocimiento del público, este es más sabroso.
 
FICHA TÉCNICA:

Objetivo central: Mostrar al joven realizador Ernesto Piña a través de su obra.

Objetivos colaterales: Revelar el empeño realizado por el artista para lograr que la animación digital se reconozca como arte. Evidenciar la recuperación de la animación digital en Cuba,  gracias al trabajo realizado por estos jóvenes realizadores del ICAIC.

Tipo de entrevista según:
Participantes: Individual.
Forma: Mixta.
Contenido: De personalidad,
Canal por el que se obtuvo: Directa.

Tipo de título: De cita textual.
Tipo de entrada: Directa o de presentación.
Tipo de cuerpo: Mixto.
Tipo de conclusiones: De comentario del entrevistado.

Fuentes consultadas:

Fuente empírica: Alex Cavana, productor del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), compañero de trabajo del entrevistado.

Fuente documental: Cortometrajes Todo por Carlitos, El Propietario y EME5, dirigidos por el entrevistado, ubicados en los archivos del ICAIC.

 

HISTORIAS SEPULTADAS

HISTORIAS SEPULTADAS

Continúan hallazgos de piezas arqueológicas humanas en la Iglesia San Francisco de Paula.

SUSANA GÓMEZ BUGALLO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Tres grupos de restos óseos humanos pertenecientes al antiguo cementerio del hospital junto al que se construyó la Iglesia San Francisco de Paula, fueron encontrados por un equipo de arqueólogos desde que comenzó el remozamiento de la capilla en 1995, hasta la actualidad.

Las piezas arqueológicas halladas se dividieron mediante estudios, en una colección primaria constituida por las personas atendidas en el hospital, una secundaria integrada por individuos que fueron trasladados hasta allí tiempo después del fallecimiento y otra parcial que aún se analiza para determinar la cantidad de cuerpos, afirmó la especialista del museo, Nury Llapur.

Estos no son los únicos entierros en la iglesia. Alrededor del escenario, existen tres catacumbas con niños fallecidos en los partos del hospital y, en el centro de la capilla, están las cenizas del violinista cubano José Domingo Brindis de Salas, depositadas allí en el año 2 000 como homenaje a la música antigua que tiene sede en el salón.

La Iglesia de San Francisco de Paula, uno de los mayores monumentos coloniales de Cuba por sus valores artísticos y arquitectónicos, se ubica en el primer paseo de La Habana intramural, la Alameda de Paula.

FICHA TÉCNICA:

Tipo de Título: Genérico.
Tipo de Lead: Sumario de Qué.
Tipo de Cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato Adicional.
Tipo de Fuentes: Directa y Documental.
Valores Noticias: Originalidad, rareza. Interés humano. Actualidad.
Tipo de Noticia: Ligera, Imprevisible.

 

PEDAGOGO POR MEDIO SIGLO

PEDAGOGO POR MEDIO SIGLO

 

 

Manuel Curbelo Vidal, profesor del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona, nunca imaginó que dedicaría su vida a la enseñanza, una labor hermosa y gratificante.

 

Texto y foto:
LAURA PIÑERA RUIZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“En este momento, todo lo que se haga para desarrollar la vocación  de los jóvenes hacia el magisterio es muy importante, pues en gran medida de ello depende el progreso socio-económico de la nación cubana. De no existir buenos profesores, no existirán buenos profesionales de otras ramas. No cualquiera pueda ser maestro, solo lo lograrán personas con la voluntad y el ímpetu de convertirse en buenos educadores”.

Así piensa Manuel Curbelo Vidal, profesor del Centro de Desarrollo Educacional del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona, quien confesó sus deseos de tocar el corazón de los jóvenes y despertarles la vocación de ser maestros.

Curbelo contó con una oportunidad única. En 1989, el Ministerio de Ciencias y Educación de España le otorgó una beca de premio: “El Ministerio español convocó a un concurso para toda América Latina, donde periodistas y maestros debían presentar sus currículos, que serían la base para otorgar una beca por cuatro meses en España con el fin de realizar investigaciones. Esto fue un privilegio para mí y una experiencia inolvidable.

“Tuve la suerte de que me la concedieran, todavía estoy sorprendido. Investigué en los históricos archivos de Sevilla, de Madrid, en la Biblioteca Nacional y pude estudiar los documentos originales que recogían información referente al descubrimiento de Cuba.

-¿Cuáles fueron sus primeros

pasos en el magisterio?

“La verdad es que nunca sentí inclinación por la profesión; tampoco pensé trabajar 50 años desempeñando esta labor, y no imaginé que me sentiría tan feliz de ejercerla”, cuenta el profesor, quien reconoce la repercusión que tuvo el triunfo revolucionario en su vida como estudiante.

“Al abrir la Universidad, después del triunfo de la Revolución, me incorporé a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. A los 23 años, tuve la posibilidad de comenzar estudios superiores. Terminé dos licenciaturas en Derecho, una de Diplomático y Consular, y otra Administrativo. Luego hice un Doctorado en Ciencias Sociales y Derecho Público. Conjuntamente, trabajaba en becas como maestro emergente y era director de un preuniversitario. ¡Sólo la juventud se atreve a aceptar retos como aquello! Fue una época hermosa.”

Rememora las visitas casi todas las noches de Fidel a la Universidad, y lo describe en la calle entre el rectorado y la escalinata, rodeado de estudiantes: “Cualquier tema de conversación era propicio. Al Comandante le interesaba mucho conocer el criterio de los jóvenes sobre problemas cotidianos y nuestro nivel de compromiso con la Revolución.

“Un día planteó la idea del plan de becas. Explicó que en La Habana se convertirían en escuelas las propiedades de los que habían emigrado al ver afectados sus intereses con la victoria de la Revolución.

“Muchos tomamos cursos de formación de profesores emergentes por especialidades, en mi caso de Historia, que se ofrecían en la Escuela de Letras. Fuimos preparados por grandes personalidades de la educación como: Julio Le Riverend y los doctores Eusebio Berbenuto, Fernando Portuondo y Ofelia Pichardo, quienes en pocos meses, nos dieron una excelente capacitación. Luego comenzamos a ejercer en esas lujosas residencias, ya convertidas en centros educacionales”.

-¿Qué formación recibió para

comenzar a ejercer como director

de un centro de estudios? 

Los jóvenes estábamos convencidos de la necesidad de nuestro apoyo a la causa revolucionaria, y no dudábamos ante cualquier faena.  Aceptábamos grandes desafíos, como este, sin tener toda la preparación debida. No existían las escuelas de cuadros. Aprendíamos también con lo que hacíamos mal, y solo el afán de hacer las cosas bien nos ayudaba a avanzar.

-¿Cómo llega usted al Instituto Superior

Pedagógico Enrique José Varona?

Yo fungía como investigador principal en el Museo de la Educación, rectorado por el Instituto Central de Ciencias Pedagógicas. Un día comencé a sentir que la jubilación era una necesidad; entonces me dijeron que en el Varona, estaban solicitando Doctores en Ciencias Pedagógicas y esa sensación se disolvió: en lugar de jubilarme, comencé a trabajar aquí y es donde estoy desde hace ocho años, en el Centro de Desarrollo Educacional Varona.

-¿Qué representa el Pedagógico

en la vida de Manuel Curbelo?

El 2009 es un año muy significativo, no solamente porque se conmemoran 50 años del triunfo del pueblo cubano, sino porque también cumple medio siglo de fundada la Ciudad Escolar Libertad, lugar donde se encuentra enclavado el Instituto, y que fuera, hasta el momento de la victoria revolucionaria, la principal madriguera del dictador, Fulgencio Batista; sin embargo, hoy es una ciudad de instrucción. Es un honor pertenecer a este lugar, por lo que representa políticamente y por su significado histórico en la educación cubana.

Trabajar en el Instituto Varona, me satisface muchísimo. Comparto con un colectivo de muy alta calificación, los mejores especialistas y maestros del país. Me enorgullece el gran respeto que reina, no solo por parte de los alumnos hacia sus maestros, sino entre el propio claustro de profesores.

El profesor colaboró con el Instituto Pedagógico Latinoamericano. Como parte de su desempeño allí, viajó a distintos países de América Latina como México, Colombia y Brasil, para ofrecer decenas de cursos, con el objetivo de preparar aspirantes a máster y doctores en Ciencias de la Educación.

-¿Ha notado usted diferencias 

entre la calidad educacional cubana y

la de otros países del continente?

Las diferencias en la educación son marcadas y no solo en la parte docente. En países capitalistas la enseñanza es un negocio, los mejores profesores trabajan en escuelas privadas. En las públicas, además de no tener las condiciones necesarias, hay mucha violencia.

Tuve una experiencia que siempre cuento a mis alumnos. Yo trabajaba en una de las universidades más famosas de Brasil y todos los días cuando me llevaban a dar clases, veía frente a una escuela, una inmensa cola que continuaba cuando regresaba por la tarde.

Un día pregunté la razón de esa muchedumbre y me respondieron que eran personas humildes y no se podían mover de allí ni aunque lloviera, pues no tenían dinero para pagar un centro privado, y esa era una escuela pública, con matrícula reducida. Las inscripciones comenzarían dentro de 15 días y si no esperaban pacientemente, perdían la oportunidad de que sus hijos estudiaran.

Me quedé asombrado, era algo realmente cruel. Reafirmé mi convicción de que debemos luchar porque nuestros hijos estudien la carrera de magisterio, para que las escuelas cubanas siempre sean tan buenas como lo han sido hasta ahora.

Como estímulo por haber recibido la condición de Profesor Vanguardia Provincial de preuniversitario de becas en 1969, Curbelo tuvo la posibilidad de visitar la Unión Soviética, Hungría, Alemania y Checoslovaquia. Reconoce hoy que ese recorrido lo estimuló a seguir trabajando más y con mayor calidad.

“Al regreso del viaje fui nombrado asesor de Historia. Tiempo después, pasé a trabajar como profesor del Instituto Nacional de Perfeccionamiento Educacional, fundado en 1970, y a los pocos meses, promovido a vicedirector, labor a la que dediqué los mejores 20 años de mi vida, pues me inserté en un proceso educacional extraordinario: la Revolución comenzó a crear los planes de formación de maestros de los niveles primarios y secundarios por estudios dirigidos.”

-¿Qué opinión le merece el

desempeño de los Profesores

Generales Integrales? 

Creo que los profesores generales integrales, son otra etapa de la emergencia educacional cubana. Me consideraba un emergente cuando acepté el llamado de Fidel para el plan de becas. Solo había hecho tres años de la carrera, mi preparación no era la requerida; pero esa experiencia fue extraordinaria y la asumí con mucha responsabilidad.

La juventud es capaz de afrontar las tareas que se le asignen a pesar de ser difíciles, con una excelente calidad. Esa actitud nos hace confiar en ella, porque es el futuro.

Manuel Curbelo afirma que no hay personas más indicadas que los propios maestros para confeccionar los cuadernos y artículos que servirán de guía a los alumnos y a quienes hoy se preparan como profesores integrales, por eso ha escrito decenas de folletos y reportes, además de numerosos guiones para las teleclases  de Historia.

“Para la elaboración de un tomo del libro titulado Historia de la educación y el predominio de las formas no escolares, fui seleccionado como responsable del equipo de redacción, todo un privilegio para mi, pues participé en la confección de la obra científica sobre la historia de la educación y la escuela cubana. El segundo tomo no se pudo terminar.

“También redacté el libro en formato digital Raíces de la formación revolucionaria de la generación del centenario. Que recoge el trabajo investigativo que hicieron distintos equipos de profesores del Instituto y los talleres estuvieron dirigidos por el Doctor Armando Hart Dávalos.”

Curbelo advierte que las nuevas tecnologías son un reto para los maestros y los exhorta a responder al desafío que les hace la revolución, cuando decide ubicar, en todas las escuelas del país, computadoras, televisores y videos, no solo para impartir clases, sino para prepararlas.

“Ese libro en formato digital fue colocado en todos los pedagógicos de la Isla como un referente metodológico e ideológico, útil para la juventud. Tenemos que utilizar los medios técnicos.

“Me gustaría que esta entrevista tuviera como eje principal mostrar a las nuevas generaciones que realmente un maestro dedicado al  estudio y a su trabajo, no tiene nada que envidiar a ningún otro profesional, pues este también realiza una tarea socialmente relevante. El médico es muy reconocido porque salva vidas; el maestro salva y crea personalidades.”

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Rostros del Varona, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario 45 de la casa de altos estudios pedagógicos.

FICHA TÉCNICA:

Objetivo central: Resaltar el desempeño del profesor Manuel Curbelo a través de su trabajo en el Museo de la Educación y en la Cátedra Varona.

Objetivos colaterales: Significado del triunfo de la revolución para su carrera. Conocer cómo se siente trabajando en Ciudad Escolar Libertad y específicamente en el Instituto Enrique José Varona. Criterio del entrevistado sobre temas referentes a la educación.

Tipo de entrevista:
Por los participantes: Individual.
Por su forma: Mixta.
Por su contenido: De personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Entrevista cara a cara.

Tipo de título: De referencia al tema.
Tipo de entrada: De cita textual.
Tipo de cuerpo: Mixto.
Tipo de preguntas: 1-Abierta; 2-Abierta; 3-Directa. 4-Abierta; 5-De opinión; 6-De opinión; 8-De opinión; 9-Abierta.
Tipo de conclusión: De opinión o comentario del entrevistado.

Fuentes consultadas:
Documentales: Currículo del entrevistado.
No documentales: María Isabel Delgado, Vicerrectora de Extensión Universitaria del Instituto Enrique José Varona.